Almirante Brown venció a Ferro en Caballito y profundizó la crisis del Verdolaga

Almirante Brown se llevó un triunfo clave de Caballito al vencer 1-0 a Ferro con gol de Gustavo Cabral de penal. La Fragata confirmó su levantada con Andrés Montenegro, mientras que el Verdolaga volvió a mostrar dudas, perdió otra vez en casa y sigue sin poder despegar en la Primera Nacional.

Almirante Brown golpeó en Caballito y dejó a Ferro sin reacción

Almirante Brown consiguió un triunfo de enorme valor en Caballito: derrotó 1-0 a Ferro Carril Oeste, en el cierre de la fecha 11 de la Zona A de la Primera Nacional, y confirmó su levantada desde la llegada de Andrés “Lobo” Montenegro. La Fragata volvió a mostrar orden, oficio y capacidad para sostener una ventaja mínima, mientras que el Verdolaga sumó otra frustración como local y profundizó un presente que genera preocupación.


El único gol del partido lo convirtió Gustavo Cabral, de penal, a los 10 minutos del primer tiempo. Esa acción terminó marcando el desarrollo del encuentro: Almirante Brown golpeó temprano, se acomodó al resultado y obligó a Ferro a asumir el protagonismo, algo que el equipo de Juan Manuel Sara nunca pudo transformar en claridad ofensiva.

La victoria significó el segundo triunfo consecutivo del ciclo Montenegro, luego de la victoria ante Central Norte de Salta en Isidro Casanova. Con esos seis puntos, el Mirasol logró dejar atrás una racha negativa que lo había llevado a mirar de cerca la parte baja de la tabla y ahora empieza a ilusionarse con meterse en la pelea por el Reducido.


El penal que cambió el partido

El inicio del encuentro fue accidentado. Primero, el partido se detuvo por algunos minutos por la falta de un banderín en un córner. Luego, a los 10 minutos, llegó la jugada que definió la noche: Ramiro Fernández envió un centro desde la izquierda y la pelota impactó en la mano de Matías Zubowicz, quien tenía los brazos extendidos dentro del área.

El árbitro Yamil Possi no dudó y sancionó penal para Almirante Brown. Gustavo Cabral, que volvía al equipo después de cumplir una suspensión por la roja ante Deportivo Madryn, se hizo cargo de la ejecución. El defensor remató bajo, al palo derecho de Fernando Monetti, que adivinó la dirección pero no llegó a contener el disparo.

Así, Cabral tuvo su bautismo goleador con la camiseta de La Fragata y puso en ventaja a un Almirante que, desde ese momento, entendió perfectamente qué partido debía jugar.



Almirante Brown se replegó y Ferro no encontró respuestas

Después del 1-0, Almirante Brown eligió retroceder algunos metros, cerró espacios y le cedió la pelota a Ferro. La idea fue clara: sostener el resultado, defender lejos de Bruno Galván y obligar al Verdolaga a generar por sus propios medios.

Ferro tuvo la posesión, pero careció de profundidad. El equipo de Juan Manuel Sara manejó la pelota durante buena parte del primer tiempo, aunque casi siempre lo hizo lejos del área rival y sin encontrar pases filtrados, sociedades ofensivas ni remates claros.

La primera mitad fue muy pobre para el local. Oeste no logró rematar al arco defendido por Galván y volvió a mostrar una de sus grandes falencias del campeonato: la dificultad para construir juego cuando debe asumir la iniciativa.

Almirante Brown, en cambio, no necesitó tener demasiado la pelota. Con la ventaja a favor, se ordenó en bloque, ganó duelos defensivos y logró que Ferro se sintiera incómodo durante todo el primer tiempo.


Ferro mejoró en el segundo tiempo, pero no le alcanzó

En el complemento, Ferro salió con mayor decisión. Juan Manuel Sara buscó cambiar la energía del equipo y el Verdolaga empezó a empujar con más intensidad, aunque siguió alternando buenas aproximaciones con muchas imprecisiones.

A los 14 minutos, Felipe Obradovich probó desde afuera del área y exigió una buena respuesta de Bruno Galván. El rebote quedó largo, pero Enzo Cardozo apareció rápido para despejar y evitar el empate.

Poco después, Matías Kabalín tuvo otra oportunidad con un tiro libre que obligó nuevamente a Galván a intervenir. Esas acciones hicieron crecer a Ferro, que comenzó a jugar más cerca del área visitante y encontró en los centros su principal vía de ataque.

La situación más clara llegó a los 26 minutos: Enzo Hoyos envió un gran centro y Mateo Acosta conectó de cabeza, pero la pelota se estrelló en el palo. Fue el momento en el que Caballito sintió que el empate podía llegar.

Minutos más tarde, el propio Acosta convirtió de volea tras una serie de rebotes dentro del área, pero la acción fue anulada por posición adelantada. Esa jugada terminó de alimentar la sensación de frustración en Ferro, que empujó hasta el final pero volvió a fallar en los metros decisivos.



Galván, clave para sostener el triunfo

Cuando Ferro logró acercarse con peligro, apareció Bruno Galván. El arquero de Almirante Brown fue una pieza importante para sostener el resultado, especialmente en el segundo tiempo, cuando el Verdolaga acumuló méritos para alcanzar el empate.

A los 38 minutos del complemento, Gustavo Cabral perdió una pelota comprometida dentro del área ante Ángel González. La jugada pudo terminar en el empate, pero Galván respondió con firmeza y volvió a evitar la caída de su arco.

Esa intervención terminó siendo decisiva. Ferro ya no tuvo la claridad suficiente para romper el bloque defensivo visitante y Almirante Brown se aferró a una victoria tan trabajada como valiosa.


El efecto Montenegro: dos partidos, dos triunfos

La llegada de Andrés Montenegro cambió el clima de Almirante Brown. Antes de su arribo, el equipo venía golpeado, con malos resultados y una racha negativa que lo había complicado en la tabla. La salida de Rodrigo Alonso se produjo después de la derrota ante Deportivo Madryn, en un contexto de urgencias deportivas.

El debut del “Lobo” fue con victoria 1-0 ante Central Norte de Salta, en Isidro Casanova, con gol de Javier Martínez sobre el final. Ese triunfo cortó una racha de seis partidos sin ganar y sacó al Mirasol de una situación incómoda.

Ahora, con el 1-0 ante Ferro en Caballito, Almirante Brown sumó su segundo triunfo consecutivo y alcanzó los 14 puntos, quedando en la novena posición y cerca de los puestos de Reducido. El cambio no solo se ve en la tabla: también se nota en la actitud competitiva del equipo, en el orden defensivo y en la capacidad para sostener partidos cerrados.

Montenegro todavía tiene mucho trabajo por delante, especialmente en la generación de juego y en el volumen ofensivo, pero el arranque de su ciclo es ideal desde los resultados.


Ferro no levanta cabeza en Caballito

Del otro lado, Ferro volvió a quedar envuelto en dudas. El Verdolaga venía de ganarle a Mitre en Santiago del Estero en el debut de Juan Manuel Sara, resultado que había renovado expectativas. Sin embargo, la caída ante Almirante Brown frenó ese impulso y volvió a exponer los problemas del equipo en condición de local.

La derrota dejó a Ferro fuera de la zona de Reducido y profundizó una tendencia preocupante: el equipo no logra hacerse fuerte en Caballito. De hecho, sumó una nueva caída como local y volvió a mostrar una imagen irregular ante su gente.

El primer tiempo fue especialmente alarmante: mucha posesión, poca profundidad y casi nula capacidad para lastimar. En el segundo tiempo hubo reacción, empuje y situaciones claras, pero no eficacia. Esa combinación explica buena parte del presente verdolaga.

Ferro tiene nombres importantes, juveniles con proyección y un plantel que, en teoría, debería pelear más arriba. Pero en la cancha todavía no aparece un funcionamiento sostenido. Sara había dicho en su presentación que el club “tiene que pelear arriba”, pero el equipo necesita respuestas rápidas para no quedar atrapado en la mitad de la tabla.


Un triunfo que vale más que tres puntos

Para Almirante Brown, la victoria en Caballito tiene un valor especial. No solo porque fue de visitante, sino porque llegó ante un rival directo en la lucha por acomodarse en la Zona A. Además, ganar dos partidos seguidos en una categoría tan pareja como la Primera Nacional puede cambiar por completo el ánimo de un plantel.

La Fragata pasó de mirar la zona baja a quedar cerca del Reducido. Ese salto anímico y estadístico puede ser determinante para encarar lo que viene con otra confianza.

El próximo compromiso de Almirante Brown será como local ante Chaco For Ever, donde buscará extender su buen momento y confirmar que la levantada no fue apenas una reacción pasajera.

Ferro, en cambio, deberá trabajar sobre su falta de claridad ofensiva y su fragilidad emocional en Caballito. La derrota ante Almirante Brown no solo significó perder tres puntos: también volvió a dejar en evidencia que el equipo todavía no encuentra una identidad firme.


Síntesis del partido

Resultado: Ferro 0 – 1 Almirante Brown
Gol: Gustavo Cabral, de penal, a los 10 minutos del primer tiempo
Estadio: Arquitecto Ricardo Etcheverri, Caballito
Árbitro: Yamil Possi
Torneo: Primera Nacional 2026, Zona A
Fecha: 11

Figura: Bruno Galván. El arquero de Almirante Brown respondió en los momentos clave y sostuvo el triunfo visitante.

Dato destacado: Almirante Brown ganó los dos partidos que disputó desde la llegada de Andrés Montenegro como entrenador.




Central Norte cayó sobre el final ante Almirante Brown

Central Norte sufrió una dolorosa derrota en Isidro Casanova al caer 1-0 ante Almirante Brown por la fecha 10 de la Primera Nacional. Cuando el empate parecía sellado, Javier Martínez apareció sobre el cierre del partido y dejó al equipo salteño con las manos vacías en un duelo clave por la zona baja.

Central Norte volvió a quedarse con un sabor amargo en la Primera Nacional 2026. El equipo dirigido por Adrián Bastía perdió 1-0 ante Almirante Brown en el estadio Fragata Presidente Sarmiento, por la fecha 10 de la Zona A, en un partido cerrado, tenso y con muy poco margen de error. Cuando parecía que el empate estaba consumado, Javier Martínez apareció en el tramo final y marcó el único gol de la tarde para darle aire al conjunto de Isidro Casanova y dejar al Cuervo otra vez golpeado.

La derrota duele por varios motivos. En primer lugar, porque Central Norte enfrentaba a un rival directo en la parte baja de la tabla y tenía una oportunidad concreta de sumar fuera de casa en un contexto de mucha necesidad. En segundo término, porque el equipo salteño logró sostenerse durante gran parte del encuentro, pero volvió a quedarse sin premio en un cierre adverso. Y por último, porque el resultado profundiza una campaña que todavía no encuentra regularidad ni respuestas firmes en momentos decisivos.

Un partido parejo que se resolvió en un detalle

El desarrollo del partido tuvo la lógica de dos equipos urgidos, condicionados por el contexto y conscientes de que cada error podía costar carísimo. No fue un encuentro de vuelo alto ni de demasiadas situaciones claras. Más bien, se trató de un duelo trabado, muy disputado y con escasas diferencias futbolísticas. Central Norte logró resistir durante buena parte del juego y parecía encaminado a rescatar al menos un punto de su visita a Isidro Casanova. Sin embargo, esa resistencia no alcanzó.

El momento decisivo llegó a los 39 minutos del segundo tiempo. Javier Martínez tomó la pelota, construyó la jugada y sacó un remate que terminó en el fondo de la red para decretar el 1-0 definitivo a favor de Almirante Brown. Fue un golpe tardío, inesperado por el contexto del partido, pero letal para un Central Norte que no consiguió reaccionar a tiempo y terminó volviendo a Salta con las manos vacías.

Ese tanto definió un encuentro que hasta entonces parecía moverse en la cornisa del empate. La sensación más fuerte que deja la derrota del Cuervo es justamente esa: en un cruce parejo y con poco brillo, un detalle inclinó toda la historia. Y otra vez, Central quedó del lado de la frustración.

Central Norte volvió a mostrar sus problemas de fondo

La caída ante Almirante Brown no es un hecho aislado. Más bien se inscribe en una secuencia que viene repitiéndose en el recorrido reciente del equipo de Adrián Bastía. El conjunto azabache compite, pelea, intenta sostenerse, pero le cuesta transformar esos esfuerzos en resultados. Ya venía de dejar escapar dos puntos muy importantes como local ante Mitre de Santiago del Estero, en un 1-1 que se le escurrió sobre el final, y ahora volvió a sufrir otro desenlace negativo en un cierre de partido.

Allí aparece uno de los grandes déficits de este Central Norte 2026: la imposibilidad de cerrar bien los partidos y de sostener resultados o igualdades que parecen al alcance de la mano. Frente a Mitre, el equipo ganaba y terminó empatando por un gol en contra de Elías Calderón. Ante Almirante Brown, el empate parecía firmado y terminó cayendo por la aparición de Javier Martínez. En ambos casos, la sensación fue similar: un equipo que no logró administrar el tramo final y lo pagó muy caro.

El golpe anímico para el equipo de Bastía

La derrota también representa un impacto anímico fuerte para Central Norte. El equipo llegaba a este compromiso con la necesidad de reencontrarse con la victoria y de empezar a acomodarse en una tabla muy apretada. Tenía enfrente a un rival que atravesaba su propia crisis, que acumulaba una larga racha sin ganar y que además estrenaba entrenador. Era, en ese marco, una oportunidad de oro para sumar, presionar a un rival directo y recuperar confianza. Pero ocurrió lo contrario: Almirante Brown aprovechó el empuje del debut de Andrés Montenegro y Central volvió a quedar en deuda.

Para Bastía, el resultado también supone un nuevo foco de presión. Su equipo todavía no logra consolidar una identidad clara ni una regularidad competitiva. Ha tenido pasajes positivos, como el triunfo en el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro o la victoria frente a All Boys, pero sigue sin encontrar estabilidad. La campaña avanza y el margen para seguir dejando puntos se reduce.

Almirante Brown encontró alivio y Central Norte se quedó sin nada

Del otro lado, Almirante Brown vivió una jornada de desahogo. El Mirasol cortó una racha de seis partidos sin triunfos en el debut de Andrés Montenegro como entrenador, salió de los puestos de descenso y dio un salto importante en la tabla gracias a la gran paridad que reina en la Zona A. Esa lectura agranda todavía más la dimensión de la derrota para Central Norte: no solo perdió un partido, sino que además revitalizó a un rival directo en un momento delicado.

El equipo salteño no pudo capitalizar el contexto adverso del rival y terminó siendo testigo del renacimiento futbolístico de una Fragata que llegaba llena de dudas. Eso es lo que vuelve tan doloroso el resultado: Central no cayó ante un rival lanzado o dominante, sino ante uno que venía mal y encontró un alivio justo frente al Cuervo.

Qué dejó el partido para Central Norte

Desde lo futbolístico, la derrota en Isidro Casanova deja varias señales de alerta. Central Norte volvió a mostrar limitaciones para generar peligro en un partido cerrado. El equipo pudo competir desde el orden y la resistencia, pero no logró imponer condiciones ni lastimar con claridad. En una categoría tan pareja como la Primera Nacional, eso suele pagarse caro: cuando no hacés diferencia en tus momentos, cualquier detalle en contra puede derrumbar todo el trabajo previo.

También queda en evidencia que al Azabache le sigue costando demasiado jugar de visitante. Esa dificultad para hacerse fuerte fuera de Salta condiciona su recorrido y le impide despegarse de la zona media-baja. Si el equipo quiere aspirar a algo más que pelear por sostenerse, necesita sumar con mayor frecuencia lejos de casa y dejar de depender casi exclusivamente de lo que pueda producir como local.

La derrota ante Almirante Brown agrava la irregularidad

A esta altura del campeonato, la palabra que mejor define el presente de Central Norte es irregularidad. El equipo no consigue encadenar resultados positivos, alterna buenas y malas sensaciones, y no logra transformar las mejoras parciales en una tendencia firme. La caída ante Almirante Brown vuelve a marcar esa inestabilidad: después del empate frustrante ante Mitre, el Cuervo necesitaba una reacción; en cambio, recibió otro golpe.

Y cuando un equipo entra en esa dinámica, cada fecha empieza a pesar más. No solo por la tabla, sino por el desgaste emocional que implica competir siempre al borde de la urgencia. Central Norte todavía tiene tiempo para corregir y levantar, pero necesita hacerlo pronto. El torneo no espera y la Zona A muestra una paridad que castiga con dureza a quienes no logran sostener una línea.

Javier Martínez, el verdugo de una tarde amarga

En un partido sin demasiados nombres propios destacados, Javier Martínez terminó quedándose con toda la escena. Su gol a los 39 minutos del segundo tiempo cambió el ánimo del estadio, desató el festejo del pueblo aurinegro y dejó a Central Norte con una derrota muy difícil de digerir. Fue el futbolista que resolvió lo que nadie había podido romper hasta ese momento.

Para el Cuervo, su aparición se transformó en la imagen de una tarde frustrante: resistencia, esfuerzo, expectativa de sumar y, de repente, caída sobre el final. Esa secuencia resume bastante bien lo que vivió el equipo de Bastía en Isidro Casanova.

Central Norte perdió una oportunidad importante

Más allá del resultado puntual, la lectura de fondo es clara: Central Norte dejó pasar una chance importante. Enfrentaba a un rival que también llegaba golpeado, en una cancha difícil, sí, pero en un contexto accesible para al menos rescatar algo. El 1-0 final lo devuelve a Salta sin puntos y con más preguntas que respuestas.

El desafío ahora será levantarse rápido, corregir errores y evitar que esta derrota haga más profundo el bajón. La temporada es larga, pero la paciencia en la Primera Nacional suele ser corta. Central necesita recuperar confianza, puntos y, sobre todo, una sensación de solidez que hoy todavía no consigue construir.




Central Norte visita a Almirante Brown con la urgencia de volver al triunfo

Central Norte de Salta afrontará una prueba clave este domingo cuando visite a Almirante Brown en Isidro Casanova por la fecha 10 de la Primera Nacional. El equipo de Adrián Bastía llega con la obligación de sumar de a tres tras dejar escapar el triunfo ante Mitre, mientras que la Fragata estrenará entrenador en medio de una racha adversa.

Central Norte de Salta afrontará este domingo uno de esos partidos que pueden empezar a marcar el tono de una campaña. En Isidro Casanova, desde las 15, el equipo dirigido por Adrián Bastía visitará a Almirante Brown por la décima fecha de la Zona A de la Primera Nacional 2026, con la obligación de volver al triunfo y empezar a confirmar fuera de casa la recuperación que insinuó en algunos tramos del torneo. El encuentro se disputará en el estadio Fragata Presidente Sarmiento, tendrá el arbitraje de Julián Jerez y podrá seguirse por LPF Play.

Para el Cuervo, el compromiso tiene un valor especial. No se trata solo de sumar tres puntos: se trata de cortar una secuencia de irregularidad, salir del lote bajo de la tabla y demostrar que puede competir con mayor solidez lejos de Salta. Central llega a este cruce ubicado en la decimotercera posición con 9 unidades, mientras que Almirante Brown aparece apenas un escalón por debajo, con 8 puntos y una racha de cinco partidos sin victorias. Es, en definitiva, un duelo directo entre dos equipos que necesitan oxígeno.

Un empate que dejó sabor amargo en Salta

La última presentación de Central Norte dejó una sensación amarga. El conjunto azabache igualó 1-1 ante Mitre de Santiago del Estero en el estadio Padre Ernesto Martearena, en un encuentro que parecía tener controlado, pero que se le escapó en el tramo final. Gianluca Mancuso había puesto en ventaja al equipo salteño a los 8 minutos del segundo tiempo, aunque un gol en contra de Elías Calderón a los 38 del complemento privó al Cuervo de un triunfo que parecía fundamental para acercarse a la zona de pelea.

Ese resultado volvió a exponer uno de los grandes problemas de Central Norte en este inicio de temporada: la imposibilidad de sostener durante 90 minutos lo bueno que por momentos logra construir. El equipo de Bastía mostró pasajes aceptables, fue competitivo en varios encuentros y logró victorias valiosas como la del clásico ante Gimnasia y Tiro, pero todavía no encuentra una regularidad que le permita dar un salto en la tabla. Esa es, quizás, la gran deuda del Azabache en este tramo del campeonato.

El empate frente a Mitre también tuvo un impacto anímico. Central dejó pasar una chance concreta de meterse más arriba y, al mismo tiempo, quedó obligado a recuperar esos puntos en condición de visitante. Por eso la visita a Isidro Casanova aparece como una oportunidad, pero también como una exigencia. No solo por el contexto propio, sino porque enfrente habrá un rival golpeado que intentará aprovechar la localía y el impulso del cambio de entrenador.

Adrián Bastía busca respuestas fuera de casa

El ciclo de Adrián Bastía transita un momento delicado pero todavía abierto. El entrenador logró ordenar algunos aspectos del equipo, consiguió victorias que dieron aire y sostiene la búsqueda de una identidad, aunque los resultados aún no acompañan con la continuidad esperada. De hecho, uno de los datos que más pesan en la previa es que Central Norte todavía no logró afirmarse lejos de Salta y necesita empezar a hacerlo para dejar de jugar condicionado por la tabla. El propio panorama del equipo muestra que sigue “dejando más dudas que certezas”, una frase que refleja bastante bien su presente competitivo.

Además, Bastía llega a este partido con complicaciones en el armado del once. El documento base marca que el entrenador cuenta con varias bajas por lesión, una situación que lo obliga a mover piezas y a encontrar soluciones en una estructura que no termina de consolidarse. Aun así, la probable formación que se maneja para visitar a Almirante Brown tendría a Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Enzo Calderón, Agustín Lamosa, Pedro Sanz; Agustín Bustinduy, Gianluca Mancuso y Franco Vedoya; Joaquín Mateo, Julián López y Tiago Taobas.

Ese posible once deja varios nombres a seguir. Mancuso viene de convertir ante Mitre y aparece como una pieza importante en la generación y el desequilibrio. Julián López, por su parte, se consolidó como una referencia ofensiva capaz de sostener tramos de presión alta y atacar espacios. También habrá que mirar el aporte de Joaquín Mateo y Vedoya, dos futbolistas que pueden darle al equipo ese cambio de ritmo que muchas veces le faltó en los últimos metros. Central Norte necesita más peso ofensivo, pero también mayor consistencia para no volver a pagar caro sus desajustes en los cierres de partido.

Almirante Brown, un rival en crisis pero con aire nuevo

Si Central Norte llega obligado, Almirante Brown lo hace inmerso en un escenario de crisis deportiva. La Fragata acumuló cinco partidos sin ganar, viene de perder 2-1 ante Deportivo Madryn y decidió un cambio de mando: Rodrigo Alonso dejó de ser el entrenador y en su lugar asumió Andrés “Lobo” Montenegro, quien tendrá su debut justamente ante el conjunto salteño. Ese dato modifica por completo el análisis previo, porque cada estreno de técnico suele generar una reacción emocional y una renovación de expectativas.

La derrota ante Deportivo Madryn fue especialmente dura para el equipo de Isidro Casanova. Almirante había logrado ponerse en ventaja con un gol de Santiago Gauna, pero en el segundo tiempo se desmoronó y terminó cayendo en la agonía. Esa caída profundizó la mala racha y dejó al equipo en una zona de mucha tensión futbolística e institucional. La salida de Alonso fue inmediata y ahora el Mirasol apuesta a que Montenegro pueda darle una reacción rápida.

No obstante, más allá del cambio en el banco, el equipo local arrastra problemas concretos. Almirante Brown ha mostrado dificultades para sostener resultados, carece de seguridad defensiva y en las últimas fechas quedó atrapado por el nerviosismo. El contexto, entonces, vuelve a este partido especialmente incierto: para Central Norte puede ser una chance ideal ante un rival golpeado, pero también un cruce más complejo de lo que indica la tabla, porque el debut de un nuevo entrenador suele alterar inercias y reactivar intensidades.

El posible once del Mirasol para recibir al Cuervo

En su estreno como entrenador de Almirante Brown, el Lobo Montenegro metería mano en la formación. Gustavo Cabral no estará por suspensión y su lugar sería ocupado por Gerardo Alegre Rojas. Además, Leandro Iglesias reemplazaría a Gastón Moreyra, mientras que en ataque se mantiene la duda entre Lucas Vega y Javier Martínez. Con ese escenario, la probable formación de la Fragata sería con Bruno Galván; Leonardo Jara, Gerardo Alegre Rojas, Máximo Levi, Ramiro Fernández; Enzo Cardozo, Santiago Gauna, Leandro Iglesias, Tomás Almada; Ramón González y Vega o Martínez.

Se trata de un equipo que todavía busca una estructura estable y que ha ido cambiando nombres y sistemas sin encontrar una solución definitiva. De todos modos, tiene futbolistas capaces de lastimar, como Gauna, autor del gol ante Madryn, o Ramón González, que suele ser una de las piezas más activas del sector ofensivo. En un partido entre dos equipos urgidos, esos detalles individuales pueden terminar inclinando la balanza.

Una oportunidad para Central, pero también una prueba de carácter

Desde el análisis deportivo, Central Norte llega a Isidro Casanova con la sensación de que este es uno de esos encuentros que no conviene dejar pasar. Almirante Brown también pelea abajo, viene golpeado y atraviesa un proceso de cambio. Si el Cuervo consigue mostrarse firme, ordenado y aprovechar los espacios que pueda ofrecer un rival todavía en reacomodamiento, tendrá una oportunidad concreta de volver al triunfo.

Pero el partido exige algo más que una buena lectura táctica. Le exige carácter. Porque Central necesita confirmar que puede competir con personalidad fuera de casa, que puede sostener la tensión de un contexto hostil y que puede corregir esas desconcentraciones que le costaron puntos muy valiosos. El empate ante Mitre todavía duele y, justamente por eso, esta visita a Almirante Brown aparece como un examen importante para medir de qué está hecho el equipo de Bastía.

Qué se juega Central Norte ante Almirante Brown

Central Norte se juega mucho más que tres puntos. Se juega la posibilidad de acomodarse en la tabla, de salir de una zona incómoda, de cortar la irregularidad y de reafirmar que su levantada no fue apenas un espejismo. Enfrente tendrá a un Almirante Brown que también llega con urgencias, con nuevo técnico y con la presión de volver a hacerse fuerte en casa. Todo está dado para un partido cerrado, intenso y de mucho voltaje emocional.

Para el Cuervo, la consigna es clara: sumar en Isidro Casanova ya no aparece como una opción secundaria, sino como una necesidad. Ganar sería dar un golpe sobre la mesa. Empatar, probablemente, dejaría un sabor tibio. Perder, en cambio, volvería a encender alarmas. Por eso la previa tiene tanta carga. Porque Central Norte no solo visita a Almirante Brown: visita un partido bisagra en su campeonato.

Datos del partido

Partido: Almirante Brown vs Central Norte
Competencia: Primera Nacional 2026 – Fecha 10, Zona A
Día: Domingo 19 de abril de 2026
Hora: 15:00
Estadio: Fragata Presidente Sarmiento, Isidro Casanova
Árbitro: Julián Jerez
TV: LPF Play

Probables formaciones

Almirante Brown:
Bruno Galván; Leonardo Jara, Gerardo Alegre Rojas, Máximo Levi, Ramiro Fernández; Enzo Cardozo, Santiago Gauna, Leandro Iglesias, Tomás Almada; Ramón González y Lucas Vega o Javier Martínez.

Central Norte:
Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Enzo Calderón, Agustín Lamosa, Pedro Sanz; Agustín Bustinduy, Gianluca Mancuso y Franco Vedoya; Joaquín Mateo, Julián López y Tiago Taobas.




Almirante Brown tiene nuevo DT: Andrés Montenegro reemplaza a Rodrigo Alonso en plena crisis de La Fragata

Almirante Brown decidió dar un golpe de timón en medio de un arranque complicado en la Primera Nacional 2026. Tras la salida de Rodrigo Alonso luego de la derrota ante Deportivo Madryn, la dirigencia cerró rápidamente la llegada de Andrés “Lobo” Montenegro. La Fragata arrastra una mala racha, cayó a puestos de descenso y buscará cambiar su rumbo con un nuevo entrenador.

Almirante Brown cambió de técnico: Andrés Montenegro es el nuevo entrenador de La Fragata

Almirante Brown ya tiene nuevo director técnico para lo que sigue de la temporada 2026 de la Primera Nacional. Luego de la salida de Rodrigo Alonso, la dirigencia del Mirasol avanzó con rapidez y llegó a un acuerdo con Andrés “Lobo” Montenegro, quien asumirá el desafío de intentar sacar al equipo de un momento deportivo muy delicado. La oficialización se produjo el lunes al mediodía, después de un fin de semana cargado de tensión y de una nueva derrota que profundizó la crisis.

La decisión se aceleró tras la caída por 2-1 ante Deportivo Madryn en Puerto Madryn, un partido que Almirante Brown había comenzado ganando, pero que terminó perdiendo en la agonía. Ese golpe no solo extendió la racha negativa del equipo, sino que marcó también el final del ciclo de Rodrigo Alonso al frente del plantel profesional. El entrenador dejó su cargo tras el regreso desde Chubut, en un contexto de crecientes cuestionamientos por parte de los hinchas y con el equipo ya sumido en una seguidilla de malos resultados.

De esta manera, la conducción de La Fragata cambia de manos en un momento sensible del campeonato. Montenegro, de 47 años, viene de dirigir a Almagro hasta fines de 2025 y cuenta además con pasos por Nueva Chicago, Estudiantes, Acassuso y Flandria. Su llegada representa una apuesta por un entrenador con recorrido en el ascenso, conocedor de la categoría y de los contextos de presión, algo clave para un equipo que necesita una reacción urgente.


Por qué se fue Rodrigo Alonso de Almirante Brown

La salida de Rodrigo Alonso no fue un hecho aislado ni sorpresivo. Fue la consecuencia directa de una racha que se volvió insostenible. Almirante Brown llegó a encadenar cinco partidos sin ganar, con un saldo de cuatro derrotas y un empate, y terminó cayendo a puestos de descenso con apenas 8 puntos. El equipo pasó de un inicio prometedor a un presente alarmante, sin respuestas futbolísticas y con un clima cada vez más pesado.

El deterioro del ciclo se hizo más notorio en las últimas semanas. La derrota como local ante Tristán Suárez por 1-0 encendió las primeras alarmas. Ese día, el equipo volvió a mostrar falencias ofensivas, le costó traducir el dominio territorial en situaciones claras y terminó siendo reprobado por su gente. Más allá del temprano gol recibido, el funcionamiento general no convenció y la sensación fue que Almirante había perdido solidez y confianza.

La situación se agravó con la caída frente a Defensores de Belgrano en el Fragata Presidente Sarmiento. Allí, el Mirasol tuvo la pelota durante gran parte del encuentro, pero nunca encontró profundidad ni peso ofensivo. Defensores golpeó en los momentos justos, ganó 2-0 y dejó expuestas las limitaciones de un equipo que manejaba la posesión sin lastimar. Tras ese partido, la bronca de los hinchas se hizo visible y el plantel se retiró en medio de un clima muy tenso. Incluso, Alonso suspendió la conferencia de prensa, una señal más de que la situación se había vuelto compleja.

El golpe final llegó en Puerto Madryn. Almirante Brown mostró una mejor cara en el primer tiempo, dominó, se puso en ventaja con un golazo de Santiago Gauna y tuvo chances para ampliar la diferencia. Sin embargo, en el complemento el equipo volvió a caerse. Deportivo Madryn presionó, empató a los 56 minutos y terminó ganándolo 2-1 con un gol de Luis Silba tras un contraataque en el cierre, aprovechando además que La Fragata jugaba con diez por la expulsión de Ulises Abreliano. Esa derrota terminó por sellar la salida de Alonso.


Cómo viene Almirante Brown en la temporada 2026

El 2026 de Almirante Brown tuvo dos caras muy marcadas. Por un lado, un comienzo alentador, con un equipo que arrancó competitivo y logró ilusionar. Por el otro, una brusca caída en el rendimiento que lo dejó comprometido muy temprano en la tabla.

En el arranque del campeonato, La Fragata mostró señales positivas. Tras el debut frente a Los Andes, el equipo fue construyendo una base con jugadores como Bruno Galván, Gustavo Cabral, Gerardo Alegre Rojas, Tomás Villoldo, Leandro Iglesias, Santiago Vera y Ramón González. El gran golpe lo dio en Caseros, donde venció 1-0 a Estudiantes con gol de Santiago “Pomelo” Vera y llegó a sumar 7 de los primeros 9 puntos, manteniéndose invicto y posicionándose como uno de los escoltas del líder en ese tramo inicial.

Esa victoria en Caseros parecía consolidar un buen inicio, pero el panorama empezó a cambiar rápidamente. En la visita a Racing de Córdoba, Almirante perdió el invicto al caer 2-1, pese a haber comenzado ganando con un tanto de Ulises Abreliano. Aquel partido mostró a un equipo que por momentos compitió, pero que sufrió demasiado cuando el rival elevó la intensidad. Racing lo dio vuelta y marcó un quiebre en lo anímico y futbolístico.

Luego llegó el empate sin goles ante Ciudad de Bolívar, en un partido flojo y sin ideas. Si bien el punto no parecía negativo en condición de visitante, el rendimiento encendió alertas porque el equipo no logró aprovechar las ventajas que daba el rival y se mostró carente de profundidad. Ahí comenzó a notarse una pérdida de identidad que se profundizaría en las jornadas siguientes.

La derrota ante Tristán Suárez en Isidro Casanova fue otro paso atrás. El equipo recibió un gol muy temprano, volvió a chocar con sus propias limitaciones para generar situaciones claras y terminó acumulando su tercer partido sin victorias. Después vendría la caída con Defensores de Belgrano, el duro golpe con Deportivo Madryn y el derrumbe definitivo de un ciclo que ya no encontraba respuestas.

Así, Almirante Brown pasó de ser un equipo que había comenzado invicto y con aspiraciones de pelear arriba, a convertirse en un conjunto golpeado, dubitativo y ubicado en la parte baja de la Zona A. Con 8 puntos y en puestos de descenso, el cambio de entrenador apareció como una medida urgente para evitar que la temporada se complique aún más.


La mala racha que terminó con el ciclo de Alonso

Si se toma el último tramo del equipo, la estadística es clara: Almirante Brown acumuló cinco partidos consecutivos sin ganar. En ese lapso, empató con Ciudad de Bolívar y perdió frente a Racing de Córdoba, Tristán Suárez, Defensores de Belgrano y Deportivo Madryn. Es decir, sumó apenas un punto de los últimos quince posibles.

Pero más allá de los números, lo preocupante fue la forma. El equipo mostró problemas para sostener resultados, perdió contundencia, tuvo dificultades para manejar los partidos y quedó expuesto defensivamente en momentos decisivos. También sufrió bajas sensibles, como la lesión de Agustín Dattola, que representó un contratiempo importante en la estructura defensiva. A eso se sumaron rendimientos individuales irregulares y cambios de esquema que no terminaron de ofrecer soluciones.

La derrota ante Madryn sintetizó buena parte de esos problemas: buen primer tiempo, imposibilidad de liquidarlo, retroceso en el complemento, desconcentraciones, expulsión y derrota final. Ese desarrollo fue el reflejo más claro de un Almirante Brown inestable, que no logró consolidar un plan ni sostener un rendimiento parejo con el correr de las fechas.


Quién es Andrés Montenegro, el nuevo DT de Almirante Brown

La dirigencia de Almirante Brown se movió rápido y eligió a Andrés “Lobo” Montenegro para encabezar la reconstrucción. Se trata de un entrenador con experiencia en el ascenso argentino, que dirigió hasta fines de 2025 a Almagro y que anteriormente tuvo pasos por clubes como Nueva Chicago, Estudiantes, Acassuso y Flandria. En este último inició su recorrido como entrenador, tras retirarse allí como futbolista.

Su perfil aparece como una respuesta directa a la urgencia del momento: conoce la categoría, sabe lo que significa trabajar con presión y deberá intervenir rápidamente para levantar a un plantel golpeado desde lo emocional y cuestionado desde lo futbolístico. Montenegro asumirá con poco margen, porque el próximo compromiso será este domingo como local frente a Central Norte de Salta, un partido que ya asoma como determinante para empezar a cambiar la cara.

El desafío del nuevo DT será doble. Por un lado, deberá reconstruir la confianza de un grupo que viene de varios golpes seguidos. Por el otro, tendrá que encontrar una estructura táctica que devuelva equilibrio y competitividad. La misión inmediata será salir de la zona roja, pero también ordenar un equipo que comenzó bien el campeonato y se desdibujó demasiado rápido.


Un 2026 que empezó con ilusión y hoy obliga a reaccionar

El contexto de Almirante Brown en este 2026 no puede analizarse solo desde los últimos resultados. El club venía de un cierre de 2025 cargado de incertidumbre, con movimientos en la estructura futbolística, dudas sobre el proyecto y la necesidad de construir una campaña más estable que la del año anterior. En ese marco, el inicio invicto del equipo había generado una expectativa lógica entre los hinchas.

La victoria frente a Estudiantes, el buen arranque en puntos y algunas incorporaciones importantes parecían marcar un camino más claro. Incluso, futbolistas como Santiago Vera comenzaron a tener peso en el equipo y otros nombres como Leonardo Jara, Facundo Quignón o Javier Martínez aparecían como piezas para jerarquizar el plantel. Sin embargo, el desarrollo del torneo mostró otra realidad: el equipo perdió regularidad, no logró sostener el nivel y terminó hundido en un momento crítico antes de llegar a la décima fecha.

Por eso, la llegada de Montenegro no solo representa un cambio de entrenador, sino también un intento por reordenar la temporada. Almirante Brown todavía está a tiempo de corregir el rumbo, pero necesita una reacción inmediata para que la crisis no se profundice aún más.


Lo que viene para La Fragata

El próximo compromiso de Almirante Brown será como local frente a Central Norte de Salta, en el estadio Fragata Presidente Sarmiento. Todo indica que Andrés Montenegro comenzará a trabajar de inmediato pensando en ese encuentro, que tendrá un fuerte valor simbólico y deportivo. Será la primera oportunidad para mostrar una nueva imagen, cortar la racha negativa y empezar a reconstruir la relación con su gente.

La Fragata necesita resultados, pero también señales. Necesita volver a ser un equipo competitivo, sólido y confiable. El arranque de 2026 demostró que tiene material para pelear, pero la actualidad lo encuentra obligado a reaccionar. El cambio de técnico ya está hecho. Ahora, el desafío será transformar esa decisión en una verdadera recuperación futbolística.




Racing de Córdoba lo dio vuelta y derrotó a Almirante Brown en Nueva Italia

Racing de Córdoba remontó y derrotó 2-1 a Almirante Brown en el estadio Miguel Sancho por la quinta fecha de la Primera Nacional. Con goles de Pablo Chavarría y Leandro Córdoba, la Academia dio vuelta el partido y consiguió una victoria clave en casa.

Racing de Córdoba remontó ante Almirante Brown y logró un triunfo clave en la Primera Nacional

Racing de Córdoba consiguió un triunfo importante en condición de local al derrotar 2-1 a Almirante Brown en el estadio Miguel Sancho, en el marco de la quinta fecha de la Primera Nacional 2026. El equipo cordobés comenzó en desventaja tras el gol de Ulises Abreliano, pero logró revertir el marcador gracias a las conquistas de Pablo Chavarría y Leandro Córdoba.

El encuentro tuvo un desarrollo intenso y dinámico desde el comienzo, con situaciones de peligro para ambos equipos. El conjunto visitante arrancó mejor y generó las primeras aproximaciones con Santiago “Pomelo” Vera, quien se mostró muy activo en ataque durante los primeros minutos.

Sin embargo, con el correr del partido Racing de Córdoba comenzó a equilibrar las acciones, especialmente a partir de la participación de Ricardo Centurión, quien tuvo su primera titularidad oficial con la camiseta de la Academia cordobesa.

El talentoso mediocampista empezó a manejar los tiempos del equipo y generó varias jugadas peligrosas que pusieron en aprietos a la defensa de Almirante Brown.

A los 21 minutos, Alan Olinick sacó un potente remate desde afuera del área que impactó en el palo derecho del arco defendido por Bruno Galván. Apenas dos minutos después, el propio Centurión realizó una gran jugada individual, eludió a varios defensores y volvió a estrellar un disparo en el palo.


Cuando parecía que Racing estaba más cerca del gol, el equipo visitante golpeó primero. A los 43 minutos del primer tiempo, Ulises Abreliano avanzó por el sector derecho y envió un centro que terminó sorprendiendo al arquero Brian Olivera, convirtiéndose en el 1-0 para Almirante Brown.



La reacción de Racing en el segundo tiempo

En el complemento, Racing de Córdoba salió decidido a buscar el empate y mantuvo la intensidad ofensiva que había mostrado en el tramo final del primer tiempo.

A los 50 minutos, tras un centro preciso de Ricardo Centurión, el experimentado delantero Pablo Chavarría controló dentro del área y definió con gran precisión para marcar el 1-1.


El empate revitalizó al conjunto local, que aprovechó el desconcierto del equipo de Isidro Casanova y continuó presionando en campo rival.

La remontada se concretó pocos minutos después. A los 58 minutos, el propio Chavarría bajó una pelota dentro del área para Leandro Córdoba, quien definió con un remate rasante desde la puerta del área para establecer el 2-1 definitivo.

A partir de ese momento, Racing manejó los tiempos del partido y controló el juego ante un rival que no logró reaccionar tras recibir dos golpes consecutivos.


Un triunfo que da aire en el torneo

Con este resultado, Racing de Córdoba consiguió su segunda victoria en el campeonato y logró alejarse de la zona baja de la tabla.

El equipo cordobés mostró una imagen más convincente respecto a partidos anteriores, con mayor intensidad ofensiva y un funcionamiento colectivo que ilusiona a los hinchas.

Por su parte, Almirante Brown perdió su invicto en el campeonato y se marchó de Córdoba con sabor amargo luego de haber comenzado ganando el partido.

En la próxima jornada, Racing de Córdoba visitará a San Miguel, mientras que Almirante Brown deberá enfrentar a Ciudad de Bolívar buscando recuperarse de esta derrota.


Formaciones

Racing de Córdoba

Brian Olivera; Santiago Rinaudo, Alejandro Rébola, Tomás Kummer y Emanuel Díaz; Matías Machado, Alan Olinick, Luciano Viano y Ricardo Centurión; Pablo Chavarría y Leandro Córdoba.

Almirante Brown

Bruno Galván; Gerardo Alegre Rojas, Máximo Levi, Gustavo Cabral y Tomás Villoldo; Leandro Iglesias, Joaquín Borja Velázquez, Ulises Abreliano y Tomás Almada; Santiago Vera y Ramón González.

Árbitro: Maximiliano Manduca
Estadio: Miguel Sancho


Resumen del partido

Racing de Córdoba derrotó 2-1 a Almirante Brown en el estadio Miguel Sancho por la quinta fecha de la Primera Nacional. El conjunto visitante comenzó ganando con un gol de Ulises Abreliano sobre el final del primer tiempo.

En el complemento, Racing reaccionó rápidamente. Pablo Chavarría empató el encuentro a los 50 minutos tras una asistencia de Ricardo Centurión, y pocos minutos después Leandro Córdoba marcó el gol del triunfo con un remate desde el borde del área.

Con esta victoria, la Academia logró su segunda victoria en el torneo y se acomodó en la tabla de posiciones.




Atlético Rafaela vs San Martín (SJ): duelo de históricos en el regreso de la Primera Nacional

Atlético Rafaela vs San Martín de San Juan abre la quinta fecha de la Primera Nacional 2026 en el estadio Nuevo Monumental. La Crema llega motivada tras su primera victoria del torneo y el Verdinegro buscará recuperarse luego de su última derrota.

Atlético Rafaela recibe a San Martín de San Juan en un duelo clave de la Primera Nacional

La Primera Nacional 2026 vuelve a tomar ritmo tras el parate del fútbol argentino y uno de los partidos destacados de la jornada será el que protagonizarán Atlético de Rafaela y San Martín de San Juan, este viernes desde las 21:00 en el estadio Nuevo Monumental. El encuentro abrirá la quinta fecha de la Zona B y contará con el arbitraje de Álvaro Carranza.

La expectativa es grande en el barrio Alberdi, donde la Crema volverá a presentarse ante su público luego del receso que detuvo la competencia el fin de semana pasado. El rival será un viejo conocido del ascenso argentino, en un cruce que enfrenta a dos instituciones con historia que buscan consolidarse nuevamente en la categoría.

Este enfrentamiento tiene un condimento especial: durante el 2025 ambos clubes vivieron realidades opuestas. San Martín de San Juan sufrió el descenso desde la Liga Profesional, mientras que Atlético de Rafaela logró regresar a la segunda división luego de obtener el ascenso desde el Federal A. Ahora, el destino vuelve a cruzarlos en la Primera Nacional, en un partido que promete intensidad y emociones.


Rafaela quiere aprovechar la localía y su buen momento

El equipo dirigido por Iván Juárez llega con confianza después de conseguir su primer triunfo del campeonato tras imponerse 1-0 ante Temperley en la última presentación. Esa victoria le permitió a la Crema tomar impulso en el arranque del torneo y ahora intentará reafirmar su crecimiento frente a su público.

De cara a este compromiso, el entrenador decidió mantener la base del equipo que consiguió los tres puntos en la jornada anterior. El concepto es claro: “equipo que gana no se toca”, por lo que se repetiría la formación titular.

Además, el cuerpo técnico recibió buenas noticias durante la semana, ya que Ciro Leineker, Marcos Fernández y Leonardo Flores recibieron el alta médica y estarán disponibles para integrar el banco de suplentes.

La única ausencia confirmada es la de Juan Capurro, quien todavía debe cumplir una fecha de suspensión.

En ataque, todas las miradas estarán puestas en Martiniano Moreno, uno de los referentes ofensivos del equipo. El delantero arrastró una sobrecarga muscular durante la semana, pero evolucionó favorablemente y todo indica que será titular para liderar la ofensiva junto a Lucas Albertengo.


San Martín de San Juan busca recuperarse

En la vereda de enfrente estará San Martín de San Juan, que llega a Rafaela con la necesidad de volver al triunfo luego de caer 2-1 ante Tristán Suárez en la última jornada.

El equipo dirigido por Ariel Martos suma cuatro puntos en el campeonato, producto de una victoria, un empate y una derrota en las primeras fechas. Luego de un arranque prometedor, el Verdinegro sufrió un traspié que frenó su impulso y ahora intentará recuperarse en un escenario históricamente complejo.

En la formación sanjuanina aparecen dos jugadores con pasado en Atlético Rafaela: Mauro Osores en defensa y el delantero Nazareno Fúnez, quien ha tenido un inicio de torneo muy positivo marcando goles en los tres partidos disputados.

En el mediocampo, Nicolás Pelaitay, Gabriel Hachen y Acosta aparecen como piezas claves para sostener el equilibrio del equipo, mientras que en la zona ofensiva el técnico analiza quién acompañará a Fúnez. El candidato principal es Carlo Lattanzio, aunque también aparecen alternativas dependiendo del esquema táctico.

El entrenador mantiene la idea de jugar con dos líneas de cuatro y dos delanteros, buscando mayor solidez defensiva y velocidad en ataque para contrarrestar la presión que suele ejercer Rafaela cuando juega como local.


Un historial favorable para la Crema en Rafaela

Si bien ambos clubes cuentan con una rica historia dentro del fútbol argentino, las estadísticas en el estadio Nuevo Monumental favorecen al conjunto santafesino.

De los 21 enfrentamientos disputados en Rafaela, Atlético logró 8 victorias, se registraron 8 empates y San Martín apenas consiguió 5 triunfos. Este antecedente refuerza la confianza del equipo local, que intentará hacer valer su fortaleza en casa para seguir sumando en la tabla.

Con estos antecedentes, el duelo promete ser uno de los partidos más atractivos de la jornada en la Primera Nacional, con dos equipos que tienen el mismo objetivo: volver a posicionarse entre los protagonistas del ascenso argentino.


Probables formaciones

Atlético de Rafaela

Mayco Bergia; Agustín Solveyra, Nicolás Ramos Ríos, Fernando Ponce y Enzo Wuattier; Matías Pardo, Nahuel Cainelli, Facundo Soloa y Agustín Obando; Martiniano Moreno y Lucas Albertengo.
DT: Iván Juárez.

San Martín de San Juan

Maximiliano Velazco; Federico Murillo, Mauro Osores, Manuel Cocca o Emanuel Aguilera, Leonel Álvarez o Hernán Zuliani; Gabriel Hachen, Nicolás Pelaitay, Leonardo Monje; Sebastián González; Carlo Lattanzio y Guillermo Funes.
DT: Ariel Martos.


Datos del partido

  • 🏟️ Estadio: Nuevo Monumental
  • ⏰ Hora: 21:00
  • ⚖️ Árbitro: Álvaro Carranza
  • 🏆 Torneo: Primera Nacional 2026
  • 📺 Transmisión: LPF Play



Jornada de amistosos en Arroyo Seco: Rosario Central probó variantes ante Almirante Brown

Rosario Central continúa con su preparación para la temporada 2026.En Arroyo Seco disputó dos amistosos ante Almirante Brown. Un triunfo y una derrota que le permitieron a Jorge Almirón seguir ajustando el equipo.

Jornada de amistosos en Arroyo Seco: Rosario Central probó variantes ante Almirante Brown
Jornada de amistosos en Arroyo Seco: Rosario Central probó variantes ante Almirante Brown

En el marco de la pretemporada 2026, Rosario Central sumó este miércoles una nueva jornada de fútbol amistoso al enfrentar a Almirante Brown en el predio de Arroyo Seco. Fueron dos partidos de 60 minutos cada uno, que dejaron conclusiones positivas y aspectos a corregir para el cuerpo técnico encabezado por Jorge Almirón.

El primer encuentro fue favorable para el conjunto de Isidro Casanova, que se impuso 2 a 1. Tomás Almada fue la figura al marcar los dos goles de la visita, mientras que Alejo Véliz descontó para el Canalla en el complemento. Central presentó una formación con varios habituales titulares, buscando ritmo e intensidad en esta etapa inicial de la preparación.

Más allá del resultado, el equipo auriazul tuvo pasajes de buen juego, con participación activa de futbolistas como Ángel Di María, Jaminton Campaz y Vicente Pizarro, aunque le costó sostener el orden defensivo frente a un rival que aprovechó bien sus oportunidades.

En el segundo amistoso, Rosario Central logró revertir la imagen y se quedó con la victoria por 2 a 1. Enzo Copetti abrió el marcador, Lucas Vega igualó transitoriamente para Almirante Brown y Fabricio Oviedo anotó el gol del triunfo, confirmando su buen presente y ganando terreno en la consideración del entrenador.

Este segundo encuentro sirvió para observar alternativas y darle minutos a futbolistas que buscan consolidarse, además de evaluar distintas variantes tácticas en el mediocampo y en ataque. Como dato destacado, Santiago Segovia falló un penal en el primer tiempo, una incidencia que también dejó enseñanzas en la ejecución de pelota parada.

La jornada volvió a demostrar que la prioridad del cuerpo técnico es sumar rodaje, evaluar rendimientos individuales y ensamblar a los refuerzos dentro de la idea colectiva. Con resultados dispares pero conclusiones valiosas, Rosario Central sigue avanzando en su puesta a punto, con la mira puesta en un primer semestre exigente y con múltiples desafíos por delante.




Almirante Brown 2026: un Fragata a la deriva y un proyecto sin rumbo claro

Almirante Brown cierra el año envuelto en incertidumbre: sin rumbo deportivo claro, con múltiples desvinculaciones, la salida de Rodrigo Alonso y Walter Erviti, y apenas un refuerzo confirmado de cara a la Primera Nacional 2026.

Almirante Brown transita el cierre del año con más preguntas que certezas. Lejos de consolidar un proyecto deportivo sólido, el club de La Matanza parece navegar sin un rumbo definido de cara a la temporada 2026 de la Primera Nacional. Los intentos del presidente Maximiliano Levy por ordenar el frente futbolístico, al menos hasta ahora, no han dado los resultados esperados y el “Mirasol” se encuentra inmerso en una profunda etapa de incertidumbre.


El primer golpe fuerte se produjo en octubre, cuando se cerró la desvinculación del entrenador Rodrigo Alonso. El técnico se había hecho cargo del equipo en el tramo final del último campeonato y logró el objetivo primario: sostener a Almirante Brown en la categoría. Sin embargo, el funcionamiento nunca terminó de convencer. En total, Alonso dirigió 10 partidos, con un saldo de 4 victorias, 3 empates y 3 derrotas, números aceptables, pero sin una identidad de juego que permitiera proyectar a futuro.

Tras la salida del entrenador, llegó otro cimbronazo institucional: Walter Erviti dejó de ser el mánager del club luego de apenas cuatro meses. Su arribo nunca fue oficializado, al igual que muchas de las decisiones que tomó durante su breve gestión, incluyendo varias bajas en el plantel profesional. Sobre su salida, Levy fue contundente: “Tengo un patrimonio de un club que hay que cuidar y defender”, reflejando las diferencias internas que terminaron por romper el vínculo.

En cuanto a las desvinculaciones, el proceso comenzó en septiembre. Nahuel Iribarren regresó al club pero no fue tenido en cuenta y quedó libre. También se marchó Patricio Pizarro, quien volvió a Huracán y posteriormente rescindió. En octubre, Matías Pérez Acuña finalizó su contrato y quedó libre, mientras que Aramis Serafini se fue sin lograr continuidad y recaló en Juventud Unida de Gualeguaychú para disputar el Torneo Regional Amateur. A ellos se sumaron Ramón González, que volvió a Deportivo Riestra, y Jonathan Zacaría, quien también quedó con el pase en su poder.

Noviembre trajo más salidas: el paraguayo Samuel Portillo regresó a Riestra y Jonathan Goya quedó libre. Desde ese momento, el silencio fue casi total. La falta de acuerdo entre la dirigencia y Erviti paralizó el armado del plantel y dejó al club prácticamente sin refuerzos confirmados.

Recién en este contexto apareció el primer nombre para 2026: Javier Martínez, delantero de 27 años proveniente de Mitre de Santiago del Estero. Aunque resta la oficialización, hay acuerdo de palabra. En la última temporada disputó 20 partidos (6 como titular) y convirtió 4 goles. Surgido de las inferiores de Racing, tuvo pasos por Flandria, Real Pilar, Sportivo Peñarol de San Juan y Argentino de Quilmes.

Así, Almirante Brown cierra el año como una fragata a la deriva: sin cuerpo técnico confirmado, con una larga lista de salidas y apenas un refuerzo en carpeta. El desafío para 2026 será enorme y el tiempo empieza a jugar en contra. La pregunta que se hacen los hinchas es clara: ¿habrá finalmente un rumbo o la incertidumbre seguirá marcando el camino?




Rodrigo Alonso no se guardó nada tras la dura caída de Almirante Brown en Casanova

Rodrigo Alonso director técnico de Almirante Brown analizó en conferencia de prensa la derrota frente a Defensores de Belgrano en Isidro Casanova y dejó frases contundentes sobre el presente del equipo.

En el Nuevo Francisco Urbano de Isidro Casanova, Rodrigo Alonso director técnico de Almirante Brown se presentó en conferencia de prensa tras la caída de su equipo frente a Defensores de Belgrano por 1-0. El entrenador se mostró autocrítico, aunque también valoró ciertos pasajes del juego donde Almirante dominó y generó situaciones claras que no pudo concretar.

El duelo ante el Dragón dejó un sabor amargo para los hinchas aurinegros. El equipo tuvo intensidad, presión alta y aproximaciones, pero la falta de efectividad en los últimos metros volvió a pasar factura. “Hicimos el gasto del partido, tuvimos las más claras, pero no supimos definir y en el fútbol se paga caro. Ellos llegaron y convirtieron”, explicó Rodrigo Alonso.

El DT resaltó que no todo fue negativo: “Me quedo con la entrega de los muchachos y con la actitud. Se dejaron todo en la cancha, pero está claro que debemos mejorar en la toma de decisiones”.

La derrota ante Defensores se suma a una racha de resultados adversos que empiezan a preocupar en Casanova. Alonso pidió paciencia y confianza para revertir la situación: “Esto se saca adelante trabajando. Confío en el plantel, sé que tenemos con qué dar vuelta la historia”.

El público, exigente como siempre, acompañó al equipo pese al resultado. Los aplausos de aliento al final mostraron que la gente valora la entrega, aunque los puntos aún no lleguen.

En el cierre de la conferencia, Alonso dejó un mensaje directo: “No hay tiempo que perder. El próximo partido es clave para empezar a levantarnos”.

Con esta derrota, Almirante Brown deberá reacomodarse rápido si quiere seguir peleando en el torneo. La autocrítica del DT y la necesidad de sumar pronto marcan la agenda de la semana en el Mirasol.




Villalba: “Estos puntos son de la gente”

Santiago Villalba, delantero de Almirante Brown, mantuvo una charla con Solo Ascenso en Isidro Casanova después del triunfo por la mínima frente a San Telmo, donde dejó un mensaje de gratitud y lucha.

Santiago Villalba, delantero de Almirante Brown, mantuvo una charla con Solo Ascenso en Isidro Casanova después del triunfo por la mínima frente a San Telmo, y sus palabras reflejaron la mezcla de alivio y confianza que vive el plantel.

El atacante fue protagonista de un encuentro trabado, donde el Mirasol necesitaba imperiosamente los tres puntos para no perder terreno en la lucha por la permanencia. Con su sacrificio en ataque y su incidencia en la jugada clave, Villalba fue uno de los nombres propios de la tarde en el Fragata Sarmiento.

En la entrevista, el delantero dejó clara su visión: “Necesitábamos ganar sí o sí, no importaba cómo. Lo importante es sumar y hoy lo hicimos. Este grupo tiene mucho carácter y va a dejar todo hasta el final”, declaró.

El partido ante San Telmo no fue sencillo. El equipo de Rodrigo Alonso se encontró con un rival duro, que también pelea en la parte baja, pero supo aprovechar su momento para quedarse con una victoria ajustada que vale oro en este tramo del campeonato.

Villalba también destacó la unión del grupo y el respaldo de la gente: “La hinchada siempre está, incluso en los peores momentos. Estos tres puntos son para ellos y para todos los que confían en nosotros”.

Con este triunfo, Almirante Brown alcanzó aire en la tabla y se ilusiona con seguir peleando la permanencia hasta el final. En la próxima jornada, tendrá una parada complicada ante Agropecuario, otro rival directo en la Zona B.