Klopp: “Fue una mezcla del estadio, corazón y fútbol”

Decenas de personas en lágrimas. Décadas de hazañas. Gloria pura. El club más grande de Inglaterra. En todo sentido. Pase lo que pase.

Liverpool logró una remontada histórica al derrotar al Barcelona 4-0 y con ello avanzar a la final de la UEFA Champions League.


Rendido a la fatalidad y hundido en la impotencia, el Barça se entregó a un tsunami que le pasó por encima de mala manera. El Liverpool dio cuentas de ser el mejor equipo en los dos partidos, y el Barcelona solamente se mantuvo en pie en la serie gracias a 30 minutos de Messi en el Camp Nou.

El equipo inglés hizo levitar durante dos horas al Anfield, demostrando que tiene vida propia y esa combinación es suficiente para convertir milagros.

Hundido en la impotencia, el Barça de Ernesto Valverde vivió su segunda noche trágica y volvieron las dudas que hace poco más de un año se catapultaron tras el desastre en Roma. Aquella noche en Italia puso demasiadas cosas en el escenario. La noche en Liverpool deja otras tantas en el plano.

El equipo ingles fue dominador excluyente en su estadio, cerró su arco para evitar que culmine la serie y después fue una máquina de presionar sobre el área rival, forzando al Barcelona a cometer errores y cerrando la obra maestra con una avivada que solo cabe en la magistral cabeza de su entrenador.


Jürgen Klopp, director técnico de Liverpool, aseguró en la rueda de prensa posterior al partido que la victoria por 4-0 ante el Barcelona con la que consiguieron la clasificación para la final de la UEFA Champions League fue “una mezcla del estadio, corazón y fútbol”.

“Ha sido una noche especial. Eliminar a Barcelona es una de las cosas más complicadas en el fútbol. Teníamos que marcar cuatro y Barcelona no concede mucho, así que intentamos ir paso a paso”, explicó un Klopp exhausto en rueda de prensa.

El alemán bromeó con que
colocaría este triunfo entre las tres mejores de su carrera y comentó que está
“muy orgulloso del equipo” por “salir ahí y jugar de esta
manera”.

No sé si esto ha pasado antes ni si volverá a pasar”, manifestó el alemán, quien fue preguntado sobre si se hubiera conseguido el mismo resultado de haber jugado en un campo vacío.

“No. Sabemos que este equipo
está hecho de atmósfera, deseo y fútbol”, explicó Klopp, quien también
agregó que este partido no cambia para nada la situación en la Premier, donde
saben que tienen que conseguir tres puntos más y esperar un tropezón del
Manchester City.

“Estoy tan feliz de que podamos haberle regalado a la gente esta experiencia y de que tengamos otra oportunidad de hacer las cosas bien”, afirmó.

Liverpool jugará la final del próximo 1 de junio en el estadio Wanda Metropolitano ante el ganador entre Ajax y Tottenham Hotspur, un año después de caer en Kiev ante el Real Madrid.

“El año pasado caímos, así que teníamos que volver. No nos podíamos quedar así. Los chicos querían crear su propia historia, es un nuevo capítulo y lo hicieron”, dijo Klopp.

“Si hubiera sabido que el
ambiente era así, hubiera firmado otro contrato más cuando llegué”, afirmó
sonriente el germano.