María Jazmín Ichiki, de una pasión familiar a la plata en Santa Fe 2026

La argentina María Jazmín Ichiki vivió sus primeros Juegos Suramericanos y convirtió el debut en una medalla de plata en kumite hasta 61 kilos. La karateca contó cómo trabajó la presión de competir ante el público local y recordó el vínculo familiar que la acercó a la disciplina cuando tenía apenas 10 años.

Los primeros Juegos Suramericanos de María Jazmín Ichiki terminaron con una medalla. La argentina fue protagonista del karate en Santa Fe 2026 y conquistó la plata en la categoría de kumite femenino hasta 61 kilos, coronando una experiencia especial por tratarse de su debut y por competir ante el público argentino.

“Estoy muy contenta, son mis primeros Juegos Suramericanos”, expresó Ichiki al analizar una competencia atravesada también por la presión de actuar como local.

La karateca reconoció que el acompañamiento de familiares, amigos y espectadores genera sensaciones diferentes.

“Un poco de presión por ser locales, pero esa presión siempre se vive”, explicó.

María Jazmín Ichiki y el desafío de controlar la presión

En una disciplina donde las decisiones deben tomarse en fracciones de segundo, el aspecto mental ocupa un lugar fundamental.

Ichiki explicó que trabaja especialmente esa faceta con un profesional y que una de sus herramientas para afrontar los momentos de mayor tensión pasa por recuperar la concentración.

“A veces te puede jugar en contra. Yo vengo trabajando con mi psicólogo, así que traté de respirar y enfocarme en lo que es lo mío”, sostuvo.

La estrategia tuvo resultado en Rosario.

Durante el round robin, la argentina comenzó con una contundente victoria 6-0 sobre la chilena Bárbara Huaiquiman. Luego cayó 4-0 frente a la peruana Alexandra Grande, pero consiguió recuperarse con triunfos ante la colombiana Nayelis Maya y la brasileña Nathalia Moraes. Esos resultados le permitieron acceder a la definición por el oro.

Una medalla de plata en sus primeros Juegos

En la final, Ichiki enfrentó a la venezolana Claudymar Garcés, quien terminó imponiéndose por 8-2 y se quedó con la medalla dorada.

La argentina cerró así su primera participación suramericana con la medalla de plata, mientras que los bronces fueron para la chilena Bárbara Huaiquiman y la brasileña Nathalia Moraes.

El resultado confirmó una destacada presentación para una deportista que llegó al torneo con la ilusión de vivir por primera vez una competencia multidisciplinaria de esta magnitud.

Una pasión que comenzó junto a su padre

La relación de Ichiki con el karate empezó mucho antes de llegar a la Selección Argentina.

Tenía apenas 10 años cuando comenzó a practicar una disciplina que ya formaba parte de la historia familiar.

Su padre había hecho karate durante su juventud y fue quien la acercó al deporte.

“Es como una herencia, digamos. La pasión está ahí en la familia”, recordó.

Aquella primera etapa se interrumpió a los 13 años por motivos personales. Durante varios años permaneció alejada de la actividad hasta que, a los 20, tomó una decisión que terminaría modificando nuevamente su vida: regresar al karate.

Volver para llegar a la Selección Argentina

El regreso no fue simplemente retomar una actividad de la infancia.

Ichiki volvió siendo adulta, reconstruyó su camino deportivo y terminó alcanzando la Selección Argentina.

En ese recorrido encontró también los valores que hoy considera fundamentales en su vida.

“Me gusta la disciplina, el respeto, todos los valores que tiene el deporte en sí”, señaló.

Para la karateca, esas enseñanzas exceden completamente los resultados deportivos.

“Me hace la persona que soy hoy”, resumió.

Un debut que terminó en el podio

Santa Fe 2026 reunió finalmente todas las partes de esa historia.

La niña que comenzó karate de la mano de su padre, se alejó durante algunos años y decidió volver a los 20 llegó a sus primeros Juegos Suramericanos representando a la Argentina.

También tuvo que gestionar la presión de competir en casa, respirar, concentrarse y responder dentro del tatami.

El resultado fue una medalla de plata continental en kumite -61 kilos.

Para María Jazmín Ichiki, el debut en Santa Fe 2026 terminó así de una manera difícil de olvidar: con su familia cerca, el público argentino acompañando y una medalla alrededor del cuello como recompensa a una pasión que comenzó cuando tenía apenas 10 años.

La argentina María Jazmín Ichiki vivió sus primeros Juegos Suramericanos y convirtió el debut en una medalla de plata en kumite hasta 61 kilos. La karateca contó cómo trabajó la presión de competir ante el público local y recordó el vínculo familiar que la acercó a la disciplina cuando tenía apenas 10 años.

Los primeros Juegos Suramericanos de María Jazmín Ichiki terminaron con una medalla. La argentina fue protagonista del karate en Santa Fe 2026 y conquistó la plata en la categoría de kumite femenino hasta 61 kilos, coronando una experiencia especial por tratarse de su debut y por competir ante el público argentino.

“Estoy muy contenta, son mis primeros Juegos Suramericanos”, expresó Ichiki al analizar una competencia atravesada también por la presión de actuar como local.

La karateca reconoció que el acompañamiento de familiares, amigos y espectadores genera sensaciones diferentes.

“Un poco de presión por ser locales, pero esa presión siempre se vive”, explicó.

María Jazmín Ichiki y el desafío de controlar la presión

En una disciplina donde las decisiones deben tomarse en fracciones de segundo, el aspecto mental ocupa un lugar fundamental.

Ichiki explicó que trabaja especialmente esa faceta con un profesional y que una de sus herramientas para afrontar los momentos de mayor tensión pasa por recuperar la concentración.

“A veces te puede jugar en contra. Yo vengo trabajando con mi psicólogo, así que traté de respirar y enfocarme en lo que es lo mío”, sostuvo.

La estrategia tuvo resultado en Rosario.

Durante el round robin, la argentina comenzó con una contundente victoria 6-0 sobre la chilena Bárbara Huaiquiman. Luego cayó 4-0 frente a la peruana Alexandra Grande, pero consiguió recuperarse con triunfos ante la colombiana Nayelis Maya y la brasileña Nathalia Moraes. Esos resultados le permitieron acceder a la definición por el oro.

Una medalla de plata en sus primeros Juegos

En la final, Ichiki enfrentó a la venezolana Claudymar Garcés, quien terminó imponiéndose por 8-2 y se quedó con la medalla dorada.

La argentina cerró así su primera participación suramericana con la medalla de plata, mientras que los bronces fueron para la chilena Bárbara Huaiquiman y la brasileña Nathalia Moraes.

El resultado confirmó una destacada presentación para una deportista que llegó al torneo con la ilusión de vivir por primera vez una competencia multidisciplinaria de esta magnitud.

Una pasión que comenzó junto a su padre

La relación de Ichiki con el karate empezó mucho antes de llegar a la Selección Argentina.

Tenía apenas 10 años cuando comenzó a practicar una disciplina que ya formaba parte de la historia familiar.

Su padre había hecho karate durante su juventud y fue quien la acercó al deporte.

“Es como una herencia, digamos. La pasión está ahí en la familia”, recordó.

Aquella primera etapa se interrumpió a los 13 años por motivos personales. Durante varios años permaneció alejada de la actividad hasta que, a los 20, tomó una decisión que terminaría modificando nuevamente su vida: regresar al karate.

Volver para llegar a la Selección Argentina

El regreso no fue simplemente retomar una actividad de la infancia.

Ichiki volvió siendo adulta, reconstruyó su camino deportivo y terminó alcanzando la Selección Argentina.

En ese recorrido encontró también los valores que hoy considera fundamentales en su vida.

“Me gusta la disciplina, el respeto, todos los valores que tiene el deporte en sí”, señaló.

Para la karateca, esas enseñanzas exceden completamente los resultados deportivos.

“Me hace la persona que soy hoy”, resumió.

Un debut que terminó en el podio

Santa Fe 2026 reunió finalmente todas las partes de esa historia.

La niña que comenzó karate de la mano de su padre, se alejó durante algunos años y decidió volver a los 20 llegó a sus primeros Juegos Suramericanos representando a la Argentina.

También tuvo que gestionar la presión de competir en casa, respirar, concentrarse y responder dentro del tatami.

El resultado fue una medalla de plata continental en kumite -61 kilos.

Para María Jazmín Ichiki, el debut en Santa Fe 2026 terminó así de una manera difícil de olvidar: con su familia cerca, el público argentino acompañando y una medalla alrededor del cuello como recompensa a una pasión que comenzó cuando tenía apenas 10 años.




Waterpolo: Argentina va por la final y destaca el legado del nuevo Centro Acuático

Argentina afrontará ante Colombia la semifinal del waterpolo masculino en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, con la mira puesta en la final y en una medalla. El plantel también destacó el acompañamiento del público y el valor del nuevo Centro Acuático de Rosario como legado para el crecimiento de los deportes acuáticos.

El seleccionado argentino masculino cerró la fase de grupos en el segundo lugar y enfrentará a Colombia en las semifinales de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El plantel destacó además el acompañamiento del público y el impacto que tendrá el Invencible Centro Acuático Provincial para el crecimiento de los deportes acuáticos.

La Selección Argentina masculina de waterpolo afronta este viernes uno de los partidos más importantes de su participación en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Después de finalizar segunda en la fase de grupos, buscará el pase a la final frente a Colombia en el flamante Invencible Centro Acuático Provincial de Rosario.

El encuentro está programado dentro de la jornada de semifinales masculinas, que comenzará a las 18 y tendrá su segundo cruce desde las 19.30.

Argentina inició el torneo con una derrota frente a Brasil, pero logró recuperarse, encadenar resultados positivos y asegurar su presencia entre los cuatro mejores.

Ahora aparece Colombia, un rival al que el conjunto nacional ya enfrentó durante la primera fase.

Colombia, el obstáculo hacia la final

Tomás Galimberti explicó que el seleccionado argentino conoce bien las características del próximo adversario.

“Ya jugamos el segundo partido contra Colombia. Nos hemos cruzado en varios torneos. Es un equipo bastante físico, de jugar aguerridamente”, analizó.

El antecedente disputado durante estos Juegos también dejó información importante para preparar la semifinal.

Galimberti recordó que el encuentro tuvo dos cuartos especialmente intensos y consideró que una de las claves estará en imponer el ritmo argentino durante todo el partido.

“Ellos no aguantan el ritmo y esperemos que sea así, que lo podamos llevar de esa manera para que no sea un partido que se nos vaya de las manos”, señaló.

Argentina quiere una medalla, pero apunta al oro

Dentro del plantel no esconden el objetivo.

Ramiro Veich aseguró que Argentina llegó a Santa Fe 2026 con la intención de subir al podio, aunque la aspiración máxima pasa por alcanzar la medalla dorada.

“Nosotros como expectativa y como objetivo también nos ponemos en este tipo de torneo hacer alguna medalla. Obviamente que intentando que sea la dorada”, explicó.

Los Juegos representan además una instancia importante dentro de una planificación que tiene compromisos internacionales de mayor alcance.

El desafío argentino pasa también por continuar reduciendo distancias con Brasil, una de las principales potencias continentales.

Para Veich, competir cada vez más cerca del seleccionado brasileño puede resultar determinante pensando en futuros cruces internacionales.

Santa Fe 2026 también mira hacia objetivos mayores

Nahuel Leona consideró que la competencia suramericana forma parte de un proceso de preparación más amplio.

“Esto al final no deja de ser un ensayo desde mi punto de vista”, señaló.

El horizonte del seleccionado está puesto en las competencias que otorgarán oportunidades de clasificación olímpica.

“Lo que se viene es eso, seguir entrenando fuerte como venimos haciendo, seguir reforzándonos tanto física como mentalmente para que cuando llegue el momento podamos dar el máximo e intentar conseguir ese objetivo”, expresó.

Santa Fe 2026 aparece así como una prueba de alta exigencia y también como una oportunidad para consolidar un equipo que pretende continuar creciendo dentro del waterpolo continental.

El Centro Acuático, un legado para Rosario

La conferencia del seleccionado argentino también tuvo otro protagonista: el Invencible Centro Acuático Provincial.

El complejo fue inaugurado el 4 de septiembre en Rosario y durante los Juegos recibe competencias de natación, saltos ornamentales, waterpolo y natación artística.

Los jugadores argentinos destacaron especialmente la calidad de las instalaciones y la posibilidad de que se conviertan en una herramienta permanente para el crecimiento de los deportes acuáticos.

Tomás Tilatti señaló que Rosario no contaba hasta ahora con una pileta de estas características.

“La pileta nueva para Rosario es un logro. No teníamos una pileta de este nivel y la verdad que suma para los Juegos y de acá en adelante para las generaciones que vienen, que puedan entrenar a un nivel de pileta así”, afirmó.

La construcción del complejo forma parte del programa provincial de infraestructura asociado a Santa Fe 2026 y representa una de las principales obras deportivas realizadas para la competencia.

Una oportunidad para hacer crecer el waterpolo

Esteban Corsi también vinculó la nueva infraestructura con la posibilidad de ampliar la base deportiva.

“El legado que nos va a dejar estas piletas nuevas va a ser inmenso y más gente se va a sumar a todos los deportes acuáticos”, sostuvo.

El razonamiento apunta especialmente a las nuevas generaciones.

Contar con escenarios adecuados permite mejorar los entrenamientos de los deportistas de alto rendimiento, pero también genera condiciones para que chicos y jóvenes puedan acercarse por primera vez al waterpolo, la natación y otras disciplinas.

El público sorprendió al seleccionado argentino

Otro aspecto que dejó una fuerte impresión dentro del equipo fue el acompañamiento desde las tribunas.

Tilatti reconoció que el waterpolo no suele disputar sus competencias frente a escenarios multitudinarios y que Santa Fe 2026 presentó una realidad diferente.

“Es un deporte que normalmente no tiene tanto público y se ve en las tribunas que está lleno, la gente haciendo fila un montón de tiempo. La verdad que estamos muy contentos con eso y usándolo a nuestro favor también”, contó.

Nicolás Fernández coincidió en que jugar un certamen internacional dentro del país modificó completamente la experiencia.

“La verdad que se está sintiendo algo muy diferente a todos los torneos que hemos jugado. El hecho de jugar en casa es un ingrediente importantísimo para todos nosotros”, afirmó.

Argentina llegará así a la semifinal con dos motivaciones.

La inmediata será superar a Colombia y asegurarse un lugar en la definición por la medalla de oro.

La otra apunta más lejos: aprovechar Santa Fe 2026 como parte del crecimiento de un seleccionado que busca consolidarse internacionalmente y de un deporte que ahora cuenta en Rosario con una infraestructura capaz de acompañar a las próximas generaciones.




Canotaje de velocidad: Rubén Rézola fue oro en Santa Fe con el K4 argentino

Rubén Rézola se consagró campeón en casa al integrar el K4 argentino que ganó los 500 metros masculinos en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. La jornada también tuvo festejo para el equipo femenino, que se quedó con el oro y completó un doblete argentino en la Costanera Este.

El santafesino Rubén Rézola se consagró campeón de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 junto a Agustín Vernice, Vicente Vergaugen y Gonzalo Carreras en el K4 500 metros masculino. Argentina también ganó la prueba femenina y completó un doblete dorado ante el público local.

La Costanera Este de Santa Fe tuvo una jornada inolvidable para el canotaje argentino. Rubén Rézola, uno de los grandes referentes de la disciplina en el país, consiguió la medalla de oro en el K4 500 metros masculino y pudo celebrar una nueva conquista internacional en su propia ciudad.

El santafesino compartió la embarcación argentina con Agustín Vernice, Vicente Vergaugen y Gonzalo Carreras. El cuarteto completó los 500 metros en 1:16.83 y terminó en lo más alto del podio de los Juegos Suramericanos. Argentina

Uruguay consiguió la medalla de plata, mientras que Chile completó el podio con el bronce. Santa Fe 2026

Rubén Rézola, campeón ante su gente

La consagración tuvo un significado especial para Rézola.

Después de una extensa trayectoria representando a la Argentina en las principales competencias internacionales, el palista tuvo la oportunidad de disputar una final suramericana en las aguas de su ciudad y ante el acompañamiento del público santafesino.

El K4 argentino mostró solidez durante todo el recorrido y logró sostener la ventaja hasta cruzar la meta en el primer lugar.

Para Rézola fue también otra página importante de una carrera que lo tuvo durante años entre los principales representantes argentinos del canotaje de velocidad.

Argentina también ganó el K4 femenino

La fiesta argentina en la Costanera Este no terminó con el triunfo masculino.

En el K4 500 metros femenino, Magdalena Garro, Candelaria Sequeira, Paulina Barreiro y Lucía Dalto también conquistaron la medalla de oro.

La embarcación nacional completó la prueba en 1:31.25, seguida por Colombia y Chile. Argentina

De esta manera, Argentina consiguió quedarse con los dos títulos de K4 500 metros disputados durante la jornada.

Una jornada dorada para el canotaje argentino

El rendimiento nacional fue incluso más amplio durante las pruebas de velocidad.

Además de los triunfos en los dos K4, Aramis Sánchez y Santiago Piedras consiguieron otra medalla dorada en C2 500 metros masculino, mientras Tais Trimarchi y Sabrina Zuccoli sumaron un bronce en el C2 500 femenino. Argentina

El canotaje se convirtió así en una de las disciplinas que más alegrías aportó a la delegación argentina durante la jornada.

Pero entre todas las imágenes quedó una especialmente significativa para Santa Fe: Rubén Rézola celebrando un oro suramericano en casa.

El palista que durante años recorrió escenarios internacionales pudo esta vez competir con el aliento de su propia ciudad y compartir la victoria con Vernice, Vergaugen y Carreras.

Santa Fe 2026 le permitió así sumar otra medalla a su extensa trayectoria, pero con un ingrediente difícil de repetir: ser campeón frente a su gente.




Pedro De Haro, del llamado inesperado al oro con Los Pumas 7s y el sueño de llegar a Los Ángeles 2028

El rosarino Pedro De Haro recordó el llamado que marcó su llegada a Los Pumas 7s, repasó los cambios que debió realizar para adaptarse al Seven y celebró el oro conseguido en Santa Fe 2026. Su gran objetivo ahora es consolidarse en el seleccionado y llegar a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

El rosarino Pedro De Haro recordó la convocatoria que lo llevó de manera inesperada a Sudáfrica para debutar con Los Pumas 7s, contó los cambios físicos y técnicos que debió realizar para adaptarse al Seven y dejó en claro su gran objetivo: consolidarse en el seleccionado y pelear por un lugar en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

El camino de Pedro De Haro hacia Los Pumas 7s tuvo uno de esos comienzos que difícilmente se olvidan. Estaba en su club, acompañado por su familia, cuando recibió un llamado que modificó de golpe todos sus planes: debía viajar al día siguiente a Sudáfrica para incorporarse al seleccionado argentino.

Aquel momento fue el punto de partida de una nueva etapa que ahora sumó uno de sus capítulos más importantes con la medalla de oro en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, conseguida ante su gente en Rosario.

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“Si te cuento todo, me tenés llorando acá. Estaba en el club con mi familia, también estaba entrando justo con mi mamá, y cuando me llamaron y me dijeron: ‘Pedro, si estás entrando al club, salí que te tenés que ir mañana a Sudáfrica’, realmente se me pone la piel de gallina”, recordó.

La convocatoria significó mucho más que un viaje.

“Lo único que quería era teletransportarme como sea, entrar a Sudáfrica, ponerme la camiseta y decir: ‘Ya está, ya soy Puma Seven’”, relató.

Pedro De Haro y una adaptación completa al Seven

Ingresar al seleccionado también implicó transformar su manera de jugar.

El rugby seven exige características físicas y técnicas diferentes al rugby de 15 jugadores. La velocidad, la resistencia y la capacidad para ocupar grandes espacios obligaron a De Haro a modificar incluso su composición corporal.

“Cambié un montón de cosas. De base bajé siete kilos, así que a partir de ahí ya se imaginarán que es otro deporte”, explicó.

También debió incorporar nuevas responsabilidades dentro del campo.

“Tuve que afinar más mi patada. Yo juego en una posición en la que hay que tirar el line. En el rugby 15 eso jamás sería posible”, señaló.

Ese proceso de adaptación terminó permitiéndole ganarse un espacio dentro de un seleccionado que atraviesa una etapa de renovación y que utilizó los Juegos Suramericanos como uno de los primeros pasos de un nuevo ciclo. La conducción de Santiago Gómez Cora también definió el certamen como parte de una construcción que continuará con otros desafíos internacionales.

El oro de Los Pumas 7s en Rosario

Argentina terminó conquistando la medalla dorada después de derrotar a Chile por 17-7 en la final disputada en el Hipódromo Independencia de Rosario. Fue la tercera consagración suramericana del seleccionado masculino, después de Santiago 2014 y Asunción 2022.

Para De Haro, el título tuvo un significado todavía mayor porque pudo celebrarlo en su propia ciudad.

Familiares, amigos y compañeros de Atlético del Rosario acompañaron desde las tribunas una jornada que había imaginado desde que se confirmó que Rosario sería sede de los Juegos.

“Nosotros jugamos en lugares medio raros a lo largo del mundo y tener esta oportunidad de jugar en casa, la verdad que es dificilísimo explicar”, señaló.

La presencia de su entorno convirtió la competencia en una experiencia diferente.

“Mis amigos, el club, toda la gente de Argentina, la verdad que fue inexplicable”, agregó.

El jugador reconoció que incluso la emoción llegó a sentirse durante el partido decisivo. Después de la final contó que jugar frente a su familia y sus amigos había generado una carga emocional difícil de administrar, pero también una enorme motivación.

“Hoy mi objetivo es jugar en Puma Seven”

La conquista suramericana no modificó las prioridades del rosarino.

Aunque numerosos jugadores utilizaron históricamente al Seven como un camino hacia Los Pumas de rugby 15, De Haro tiene claro dónde pretende construir actualmente su carrera.

“Hoy en día mi objetivo, la verdad, que no es jugar en Los Pumas. Sí, por ahí se ha dado mucho ese salto de Puma Seven a Puma. El mío no”, afirmó.

Su deseo es continuar dentro de Los Pumas 7s y formar parte del proceso que apunta hacia el próximo gran objetivo internacional.

“Yo quiero estar en Los Pumas Seven hasta las Olimpiadas y me encanta este equipo, me encanta ser parte. Ojalá me queden muchos años más”, expresó.

Y lo resumió sin vueltas:

“Si vos me decís: ‘Che, ¿tu objetivo es jugar en Los Pumas?’, hoy no. Hoy mi objetivo es jugar en Puma Seven”.

Los Ángeles 2028, el gran objetivo

La medalla de oro en Santa Fe 2026 representó un buen comienzo, pero dentro del seleccionado la mirada ya está puesta más adelante.

De Haro explicó que la competencia debía servir también para seguir construyendo el equipo.

“Más que una obligación por la medalla dorada, lo que veníamos era a buscar crecer como equipo para enfrentar un año con nuestro verdadero objetivo, que es clasificar a los Juegos Olímpicos”, señaló.

Ese sueño apunta a Los Ángeles 2028, próxima edición olímpica, y aparece también en las palabras del propio jugador cuando analiza el futuro de su carrera. La Universidad Nacional de Rosario, donde De Haro estudia Ingeniería Agronómica, también destacó que su objetivo deportivo pasa por intentar llegar a esos Juegos con el seleccionado argentino.

Del llamado a Sudáfrica a un oro en casa

La historia de Pedro De Haro resume en pocos años buena parte de lo que exige el alto rendimiento.

Hubo un llamado inesperado, un viaje prácticamente inmediato a Sudáfrica, siete kilos menos para adaptarse a otra modalidad, nuevas responsabilidades técnicas y una lucha permanente por conservar un lugar dentro de uno de los seleccionados más competitivos del rugby internacional.

Ahora también hay una medalla de oro conseguida en Rosario.

Pero para De Haro, la conquista no representa un punto de llegada.

Después de aquella llamada que lo llevó por primera vez a ponerse la camiseta argentina, el objetivo cambió: ya no se trata solamente de llegar a Los Pumas 7s, sino de quedarse, crecer dentro del equipo y perseguir el sueño de representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.




Rocío Comba y Eder Souza: el atletismo los unió y Santa Fe 2026 los reencontró en familia

Rocío Comba y Eder Souza se conocieron gracias al atletismo en 2008, estuvieron 12 años sin hablarse y se reencontraron en 2021. En Santa Fe 2026 volvieron a compartir una pista internacional, pero esta vez desde las tribunas y con su hijo en brazos.

La argentina Rocío Comba y el brasileño Eder Souza se conocieron durante un Sudamericano en Lima 2008, estuvieron 12 años sin hablarse y volvieron a encontrarse en 2021. En Santa Fe 2026 regresaron juntos a una pista internacional, pero esta vez desde las tribunas y con su hijo en brazos.

El atletismo les dio competencias internacionales, viajes, objetivos y años dentro del alto rendimiento. Pero a Rocío Comba y Eder Antonio Souza también les regaló algo que terminó trascendiendo cualquier resultado: una familia.

La argentina y el brasileño volvieron a encontrarse alrededor de una pista durante los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, aunque esta vez la imagen fue completamente diferente a la de sus años como atletas.

Ya no estaban defendiendo los colores de Argentina y Brasil. Desde las tribunas del CARD Pedro Candioti, siguieron las competencias con su pequeño hijo en brazos.

“Estamos muy agradecidos a todo lo que el atletismo nos dio, la posibilidad de hacer una carrera deportiva, crecer, tener objetivos, ir a Juegos Olímpicos y también tener un gran amor, una familia”, resumió Comba.

Dos carreras que se cruzaron en Lima 2008

Rocío Comba, nacida en Río Tercero, Córdoba, construyó una de las trayectorias destacadas del lanzamiento de disco argentino. Integró durante 21 años la Selección Nacional y participó en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, Londres 2012 y Río 2016.

Souza, por su parte, desarrolló su carrera representando a Brasil en los 110 metros con vallas y estuvo ligado durante 18 años al atletismo de alto rendimiento.

Sus caminos terminaron cruzándose en 2008.

Después de que Comba regresara de los Juegos Olímpicos de Beijing, ambos coincidieron en el Campeonato Sudamericano Sub 23 disputado en Lima.

Ya se reconocían de diferentes competencias, pero fue allí donde comenzaron a hablar.

“Nos conocíamos un poco de cara. Ahí hablamos y nos mantuvimos en contacto hasta mediados de 2009. Teníamos Skype, ¿se acuerdan? Eran nuestras redes sociales”, recordó la argentina.

Doce años sin hablarse y un reencuentro inesperado

Después de aquella etapa, sus caminos se separaron.

Pasaron 12 años sin mantener contacto, aunque el atletismo continuó colocándolos en los mismos escenarios.

“Nos encontrábamos en la pista, cada uno con su torneo y su objetivo, pero nos pasábamos por al lado y ni hola nos decíamos”, contó Comba.

Todo volvió a cambiar en 2021.

Las redes sociales hicieron lo que alguna vez había hecho una pista de atletismo: volver a conectarlos.

“Nos volvimos a encontrar y empezamos a buscar pasar tiempo juntos. Y hoy estamos con esta familia”, explicó.

Años después de competir representando a países diferentes, Santa Fe 2026 los encontró compartiendo la misma tribuna.

De atletas a espectadores en Santa Fe 2026

La experiencia también despertó recuerdos de sus etapas competitivas.

Durante sus carreras, Comba y Souza podían encontrarse simultáneamente en sectores completamente diferentes del estadio. Ella preparada para lanzar el disco y él concentrado en las vallas.

“Yo estaba en el disco, pero mirando las vallas”, recordó Rocío.

Ahora observan desde afuera a una nueva generación.

Para Souza, incluso algunos detalles del CARD provocaron una inmediata conexión con aquellos años.

“El olor de la goma de la pista nos recuerda los buenos tiempos, cuando entrenábamos y competíamos. Pasa una película por la mente porque son muchos años dedicados al deporte”, expresó.

Comba también destacó el ambiente generado por los espectadores durante las competencias y, especialmente, el reconocimiento hacia deportistas de diferentes países.

“Escuchábamos gritos y palmas para competidores incluso cuando no había un argentino. El público del atletismo es hermoso”, señaló.

¿Velocista como papá o lanzador como mamá?

Santa Fe 2026 dejó además una pregunta inevitable para una familia profundamente atravesada por el atletismo.

Si algún día su hijo decide seguir el mismo camino, ¿será velocista como su padre o lanzador como su madre?

Souza ya tiene una primera impresión.

“La fuerza que tiene, yo creo que es lanzador”, arriesgó.

“Como la mamá”, respondió Rocío.

La incógnita podrá esperar.

Lo concreto es que una historia iniciada en una pista de Lima en 2008, interrumpida durante doce años y recuperada en 2021 escribió ahora otro capítulo en los Juegos Suramericanos.

El atletismo los hizo conocerse, el tiempo los separó y el mismo deporte terminó encontrándolos nuevamente. Esta vez no en extremos diferentes de una pista, sino juntos en una tribuna de Santa Fe 2026 y con su hijo en brazos.




Boulder femenino: Anja Köhler ganó el oro y Valentina Aguado fue bronce en Santa Fe 2026

La brasileña Anja Köhler ganó una final vibrante de boulder femenino en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, seguida por la chilena Martina Castro y la argentina María Valentina Aguado. Apenas 1,3 puntos separaron a las tres medallistas en una definición marcada por la técnica, la concentración y el apoyo del público.

La brasileña Anja Köhler conquistó el título del boulder femenino en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, seguida por la chilena Martina Castro y la argentina María Valentina Aguado. Apenas 1,3 puntos separaron a las tres medallistas en una final marcada por la técnica, la concentración y el acompañamiento del público.

La escalada deportiva de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 vivió una de sus definiciones más ajustadas con la final femenina de boulder, disputada en el Centro de Escalada del ISEF N.º 27.

La brasileña Anja Köhler conquistó la medalla de oro con 69,7 puntos, apenas tres décimas por delante de la chilena Martina Castro, que totalizó 69,4. La argentina María Valentina Aguado completó el podio con 68,4 unidades.

Las tres finalizaron con dos tops y cuatro zonas, reflejo de una competencia en la que cada intento y cada pequeño detalle terminaron resultando determinantes.

Anja Köhler se quedó con una final de máxima paridad

Köhler consiguió mantener la regularidad durante los cuatro bloques y terminó celebrando el título por una diferencia mínima.

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“Poder ganar aquí es simplemente increíble. Es algo distinto a todo lo que imaginaba”, expresó la brasileña después de la competencia.

Uno de los aspectos que más destacó fue la respuesta del público.

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“Cada vez que hacías un movimiento, todos alentaban y eso te empujaba aún más”, contó.

La brasileña terminó con 69,7 puntos y se aseguró el oro en una definición en la que cualquier intento podía modificar el orden del podio.

Martina Castro: “La escalada es un 60% cabeza”

La chilena Martina Castro estuvo muy cerca del título.

Con 69,4 puntos terminó a solamente 0,3 de Köhler y se quedó con una valiosa medalla de plata.

“Casi me saco el cuello en el último boulder, pero estoy muy feliz por la medalla y por poder participar en esta instancia”, señaló después de una exigente definición.

Castro puso especialmente el foco en el aspecto mental de la disciplina.

“Yo creo que la escalada un 60% es cabeza: leer bien el boulder, tener la mente limpia. El resto es todo el entrenamiento físico que uno viene haciendo”, explicó.

También destacó el clima que se vivió durante la competencia y la forma en que el público acompañó a todas las participantes.

Para la chilena, esa manera de alentar representa “esa energía que tenemos como Latinoamérica de apoyar a todo el mundo”.

Valentina Aguado volvió a poner a Argentina en el podio

La argentina María Valentina Aguado terminó tercera y consiguió la medalla de bronce con 68,4 puntos.

La puntana había llegado a la final después de completar una gran clasificación, en la que terminó segunda con 99,4 unidades, solamente tres décimas detrás de Köhler.

En la definición volvió a mantenerse entre las principales candidatas.

“Estoy muy contenta con el bronce. Venía buscando un poquito más y entonces a veces es un poco frustrante, pero a fin de cuentas estoy contenta de cómo se dieron los resultados”, reconoció Aguado.

La argentina destacó especialmente la variedad y dificultad de los problemas propuestos.

“La final fue muy intensa, entretenida. Propusieron problemas muy complejos, diferentes entre sí, donde cada intento contaba”, explicó.

Apenas 1,3 puntos entre las tres mejores

La clasificación final refleja la enorme paridad que tuvo la competencia.

Köhler ganó con 69,7, Castro terminó con 69,4 y Aguado cerró con 68,4. Es decir, solamente 1,3 puntos separaron a la campeona de la tercera posición.

Las tres escaladoras consiguieron dos tops y cuatro zonas, por lo que pequeños detalles relacionados con la cantidad de intentos terminaron definiendo las medallas.

En una disciplina donde cada movimiento exige fuerza, coordinación, flexibilidad y análisis, la presión aumentó a medida que avanzó la final.

El público, protagonista de la definición

Hubo un elemento que las tres medallistas mencionaron después de la competencia: las tribunas.

El público acompañó cada intento y transformó la definición en uno de los momentos destacados de la escalada deportiva en Santa Fe 2026.

Aguado celebró especialmente haber competido ante “gradas llenas”, mientras Köhler y Castro también remarcaron la energía que llegaba desde afuera del muro.

La imagen terminó sintetizando una jornada que tuvo todos los ingredientes: una definición por décimas, tres países en el podio y una disciplina que continúa ganando espacio dentro del programa deportivo continental.

Brasil se llevó el oro con Anja Köhler, Chile celebró la plata de Martina Castro y Argentina volvió al podio gracias al bronce de María Valentina Aguado en una final de boulder que se decidió prácticamente movimiento por movimiento.




Bádminton argentino en Santa Fe 2026: velocidad, táctica y una historia de familia

El seleccionado argentino de bádminton combina velocidad, estrategia y una fuerte unión de grupo en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Con los hermanos Nicolás, Milena y Ailén Oliva como parte del plantel, Argentina ya celebró una medalla de bronce por equipos mixtos en Rosario.

El seleccionado argentino de bádminton combina juventud, experiencia internacional y una particular historia familiar en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Nicolás, Milena y Ailén Oliva comparten equipo junto a Franco Motto, Santiago Otero e Iona Gualdi en una disciplina donde los reflejos, la estrategia y la velocidad son determinantes.

El bádminton argentino atraviesa los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 mostrando mucho más que resultados. Detrás de cada punto aparecen horas de entrenamiento, viajes, decisiones tomadas en fracciones de segundo y una fuerte unión entre los integrantes de un seleccionado que ya consiguió subir al podio continental.

Argentina obtuvo la medalla de bronce en la competencia por equipos mixtos después de superar 3-0 a Venezuela en Rosario. Brasil se quedó con el oro y Perú con la plata.

Pero detrás de esa conquista existe también una historia particular: tres integrantes del seleccionado son hermanos.

Nicolás, Milena y Ailén Oliva comparten la pasión por el bádminton y forman parte del equipo argentino junto a Franco Motto, Santiago Otero e Iona Gualdi.

Velocidad y táctica: las claves del bádminton

Para comprender el atractivo del bádminton alcanza con observar unos pocos intercambios.

El volante, también conocido como pluma, puede desplazarse a enorme velocidad y obliga a los jugadores a reaccionar prácticamente de inmediato. Pero los reflejos representan solamente una parte de la disciplina.

También hay estrategia, lectura del rival y capacidad para decidir permanentemente dónde colocar el siguiente golpe.

Nicolás Oliva comenzó a practicar el deporte a los nueve años, durante las clases de educación física de la escuela, y encontró justamente en esa combinación uno de sus mayores atractivos.

“Lo que más me gusta del bádminton es la velocidad. Es un deporte muy rápido, de muchos reflejos y donde la raqueta es ágil. Además, tiene un componente táctico en el que hay que pensar constantemente cada jugada”, explicó.

La liviandad de la raqueta también marca diferencias respecto de otros deportes similares.

“Tienen la base de ser deportes de raqueta, pero aquí la raqueta, al ser más liviana, te da más velocidad. Especialmente en los dobles, podés jugar más con la rapidez de manos. Es un juego muy divertido y bastante accesible para empezar a practicarlo”, agregó.

Los hermanos Oliva, una historia familiar dentro de la Selección

Uno de los aspectos más particulares del equipo argentino es la presencia de Nicolás, Milena y Ailén Oliva.

Los tres no solamente comparten apellido. También forman parte de una rutina deportiva marcada por entrenamientos, competencias y viajes internacionales.

“Somos tres jugando en la familia. Es un trabajo diario con horarios complejos y muchísimos viajes. El apoyo constante de la familia es fundamental para sostener este camino”, explicó Nicolás.

Ese vínculo familiar se extiende también al resto del seleccionado.

Durante las competencias, el acompañamiento desde el banco y la comunicación entre los integrantes adquieren un papel fundamental para afrontar partidos en los que cada punto puede modificarse en cuestión de segundos.

Hasta 25 horas semanales de entrenamiento

Llegar a competir a nivel internacional requiere una preparación intensa.

Los integrantes del seleccionado argentino entrenan entre 20 y 25 horas semanales, lo que representa aproximadamente entre cuatro y cinco horas de trabajo diario.

Iona Gualdi y Franco Motto destacaron esa exigencia como una parte esencial del proceso para mejorar la técnica y la velocidad de reacción.

Pero la preparación no pasa solamente por el físico.

La agilidad mental resulta determinante cuando el jugador debe interpretar en apenas instantes qué está haciendo su rival y cuál puede ser la respuesta más efectiva.

Santiago Otero lo explicó desde la experiencia.

“La única manera es sumar tiempo en la cancha. Cada situación es única y distinta; por eso, acumular horas de juego y entrenamiento es lo que marca la diferencia para tomar cada vez mejores decisiones”, señaló.

Argentina ya consiguió un bronce en Rosario

La unión del grupo también tuvo su recompensa deportiva durante Santa Fe 2026.

Argentina alcanzó las semifinales de la competencia por equipos mixtos y posteriormente derrotó a Venezuela para conseguir la medalla de bronce.

La serie comenzó con el triunfo de Ailén Oliva y Santiago Otero en dobles mixtos por 21-12 y 21-10.

Luego, Iona Gualdi ganó el single femenino por 21-14 y 22-20, mientras que Nicolás Oliva cerró la serie con un contundente 21-4 y 21-5 en el individual masculino.

El título fue para Brasil, que derrotó a Perú en la final.

El desafío continúa en Santa Fe 2026

La actividad argentina no terminó con la competencia por equipos.

Los representantes nacionales también afrontan los cuadros individuales y de dobles en el ISEF N.º 11 de Rosario. Santiago Otero y Nicolás Oliva avanzaron en el individual masculino, mientras que la dupla conformada por Nicolás y Ailén Oliva consiguió superar los octavos de final del dobles mixto.

El recorrido del equipo tiene además una fuerte influencia internacional.

Sus integrantes sumaron experiencias en academias y centros de entrenamiento de países como Dinamarca, Italia y México, incorporando herramientas de algunas de las principales escuelas de esta disciplina.

Santa Fe 2026 ofrece ahora una nueva oportunidad para mostrar ese crecimiento ante el público argentino.

Velocidad, reflejos, estrategia y muchas horas de entrenamiento forman parte de un deporte que busca continuar ampliando su espacio en el país.

Y dentro de ese camino aparece una imagen singular: tres hermanos compartiendo camiseta argentina y un seleccionado que convirtió la unión del grupo en una de sus principales fortalezas.




Milagros D’Amico llevó a Salta al podio con una plata en el relevo 4×100 mixto

La representante salteña Milagros D’Amico conquistó la medalla de plata junto al equipo argentino en el relevo mixto 4×100 metros de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Argentina marcó 42.22 y terminó detrás de Venezuela

El atletismo salteño volvió a celebrar en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Después de la gran actuación de Matías Reynaga en los 10.000 metros, Milagros D’Amico también subió al podio continental al integrar el equipo argentino que consiguió la medalla de plata en el relevo mixto 4×100 metros.

D’Amico formó parte de la posta nacional junto a Lucas Villegas, Tomás Mondino y Guillermina Cossio, que completó la prueba en 42.22 segundos y consiguió el segundo lugar en la renovada pista del Centro de Alto Rendimiento Deportivo Pedro Candioti (CARD), en la ciudad de Santa Fe.

La definición fue muy ajustada. Venezuela se quedó con la medalla dorada al registrar 41.87 segundos, apenas 35 centésimas por delante de Argentina. Colombia, con 42.37, completó el podio.

Milagros D’Amico, otra medalla para el atletismo salteño

La actuación significó un nuevo logro internacional para Milagros D’Amico, atleta radicada en Salta y una de las representantes provinciales en la delegación argentina que participa de Santa Fe 2026.

El resultado adquirió todavía mayor relevancia por producirse durante la primera jornada del atletismo, en la que Argentina comenzó rápidamente a sumar lugares en el podio.

D’Amico tuvo la responsabilidad de integrar una posta conformada por velocistas de diferentes puntos del país. Junto a Villegas, Mondino y Cossio consiguió mantenerse en la pelea por el título hasta los metros finales y asegurar el segundo escalón del podio.

La diferencia con Venezuela reflejó lo cerrada que fue la definición: solamente 0.35 segundos separaron a los dos primeros equipos.

Argentina ratificó su jerarquía

El cuarteto argentino estuvo conformado por Lucas Villegas, Milagros D’Amico, Tomás Mondino y Guillermina Cossio, quienes demostraron el fruto de un trabajo de sincronización y confianza mutua que viene dando resultados en el plano internacional.

Tras subirse al podio y recibir el aplauso del público, las integrantes femeninas del equipo, Milagros D’Amico y Guillermina Cossio, remarcaron la importancia de la unión grupal y el marco de gente que las acompañó: “Veníamos del Iberoamericano de 400 y teníamos cierta presión de decir ‘bueno, a ver si quedamos en el podio’. Había equipos muy fuertes con atletas individuales grosos y olímpicos, pero la confianza entre nosotros y el trabajo que hacemos dio resultado. Estoy muy contenta con todo el esfuerzo que hicimos”.

A su vez, Tomás Mondino —referente del equipo y oriundo de Rafaela, una de las sedes de los Juegos— analizó la estrategia y el proceso que hay detrás de esta medalla: “Sabíamos que íbamos a estar entre los primeros lugares porque Argentina pisa fuerte en los relevos desde hace tiempo, como hicieron los chicos en los Panamericanos. Esto es un trabajo en equipo que lleva tiempo; el hecho de ser todos del interior puede ser un problema para juntarnos, pero siempre lo logramos y trabajamos en grupo. Es una dinámica de 4×100 mixto intercalada (hombre, mujer, hombre, mujer) y recibir a tanta gente no solo en la competencia sino en los entrenamientos es un plus y un aliento enorme”.

Por su parte, Lucas Villegas repasó las vivencias de la previa, los nervios de la largada y la mirada puesta en el futuro olímpico del atletismo argentino: “Teníamos muchos nervios en la entrada en calor. En la largada, al estar en el relevo tres, estuve un tiempito esperando a mi compañero con el corazón al palo sin saber si saldría bien, pero por suerte salió como esperábamos. Creemos que este es el puntapié inicial para lo que se viene, que son los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Con la pista acá y este equipo, seguramente estaremos más cerca”.

Una pista que dejó buenas sensaciones

La renovada pista de atletismo del Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) “Pedro Candioti” fue uno de los escenarios de la jornada y recibió las primeras competencias de atletismo de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

El escenario fue utilizado para las pruebas de velocidad, lanzamientos y demás disciplinas del programa, en una jornada que además contó con un importante acompañamiento del público.

Salta celebró dos platas en la pista

La medalla de D’Amico se produjo en una jornada especialmente positiva para el deporte salteño.

Horas antes, Matías Reynaga, nacido en Rosario de la Frontera, había conquistado la plata en los 10.000 metros masculinos con un registro de 28:26.17. El fondista terminó detrás del uruguayo Santiago Catrofe, ganador con 28:16.79.

De esta manera, dos representantes de Salta consiguieron subir al segundo escalón del podio dentro de la primera jornada del programa de atletismo.

La presencia provincial en los podios de Santa Fe 2026 ya había tenido además como protagonista a Nerea Luna, medallista de bronce en pentatlón moderno, ampliando la cosecha de los deportistas vinculados a Salta en estos Juegos.

Argentina quedó muy cerca del oro

La prueba de relevos mixtos reunió a dos mujeres y dos hombres por selección y tuvo una definición de alto nivel.

Venezuela consiguió imponerse con Bryant Alamo, Alexis Nieves, Orangys Jiménez y Glanyernis Guerra, mientras Argentina terminó inmediatamente detrás con Villegas, D’Amico, Mondino y Cossio.

Colombia se quedó con el bronce, apenas 15 centésimas detrás del equipo argentino.

El resultado significó otra medalla para una delegación nacional que comenzó con fuerza su participación en el atletismo de los Juegos.

D’Amico todavía tiene otro desafío

La participación de Milagros D’Amico en Santa Fe 2026 no terminó con la medalla obtenida en el relevo mixto.

La atleta tiene previsto volver a competir el viernes 25 de septiembre, cuando forme parte de la posta argentina femenina de 4×100 metros, donde tendrá una nueva oportunidad de buscar un lugar en el podio.

Por lo pronto, su primera presentación dejó una medalla de plata y otra gran noticia para el deporte provincial.

Milagros D’Amico llevó nuevamente los colores de Salta a un podio suramericano, integrando un equipo argentino que quedó a escasas centésimas del oro y confirmando el gran comienzo de los atletas salteños en Santa Fe 2026.




Matías Reynaga voló en los 10.000 metros y conquistó la plata en Santa Fe 2026

El salteño Matías Reynaga brilló en los 10.000 metros de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y conquistó la medalla de plata con un tiempo de 28:26.17. El atleta de Rosario de la Frontera terminó segundo detrás del uruguayo Santiago Catrofe y le dio a Argentina su primera presea en el atletismo.

El salteño Matías Reynaga brilló en una de las pruebas más exigentes del atletismo y consiguió la medalla de plata en los 10.000 metros de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El atleta de Rosario de la Frontera marcó 28:26.17 y le entregó a Argentina su primera presea en el atletismo.

Matías Reynaga volvió a colocar al atletismo salteño en un podio internacional. El fondista nacido en Rosario de la Frontera completó una enorme actuación en los 10.000 metros de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y consiguió la medalla de plata con un tiempo de 28:26.17.

La actuación tuvo además un valor especial para la delegación nacional: fue la primera medalla de Argentina en el atletismo durante estos Juegos.

Reynaga fue protagonista de una carrera de enorme exigencia disputada en la renovada pista del Centro de Alto Rendimiento Deportivo Pedro Candioti (CARD), en la ciudad de Santa Fe.

El oro quedó en manos del uruguayo Santiago Catrofe, que cruzó la meta en 28:16.79 y estableció un nuevo récord de campeonato. El ecuatoriano Luis Masabanda completó el podio con 28:36.73.

Reynaga se metió entre los mejores de Sudamérica

La definición masculina presentó un nivel muy elevado desde los primeros kilómetros.

Reynaga supo administrar sus energías, mantenerse dentro de la pelea y avanzar posiciones a medida que la carrera ingresaba en su tramo decisivo. El salteño terminó apenas 9,38 segundos detrás de Catrofe y aventajó por más de diez segundos a Masabanda en la lucha por la medalla de plata.

El propio atleta explicó después de la competencia que su objetivo era mantenerse dentro del grupo principal y luchar por una medalla para Argentina.

“Muy contento con lo logrado. El objetivo de la carrera era estar ahí, aguantar en el pelotón”, expresó Reynaga tras subir al podio.

La estrategia terminó funcionando.

El argentino logró sostener el ritmo de una carrera que tuvo a Catrofe como gran protagonista en los kilómetros finales y consiguió asegurar el segundo lugar para celebrar una de las actuaciones más importantes de su carrera.

De Rosario de la Frontera al podio suramericano

La medalla tuvo además un fuerte significado para el deporte salteño.

Reynaga nació en Rosario de la Frontera y se consolidó durante los últimos años como uno de los principales exponentes argentinos en las pruebas de fondo. Su trayectoria incluye tres títulos nacionales y experiencia universitaria en Estados Unidos, donde compite para los Bulldogs de la Universidad de Georgia.

En Santa Fe volvió a demostrar su crecimiento frente a algunos de los mejores especialistas del continente.

El registro de 28:26.17 lo dejó además muy cerca de su mejor marca personal y confirmó su capacidad para competir a un alto nivel internacional.

Para Salta, el resultado representa otro podio en unos Juegos que ya tuvieron presencia provincial entre los protagonistas.

Catrofe impuso un ritmo récord

El ganador de la competencia fue Santiago Catrofe, quien terminó imponiendo su jerarquía después de una carrera intensa.

El uruguayo marcó 28:16.79, superando el anterior récord de los Juegos Suramericanos, que pertenecía al ecuatoriano Byron Piedra desde Santiago 2014 con 28:48.31.

Catrofe destacó después de la carrera el nivel de sus rivales y aseguró que la exigencia del grupo permitió desarrollar una prueba rápida.

Pero detrás del nuevo récord estuvo Reynaga, siempre cerca del líder y dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad.

La diferencia final confirmó la magnitud de la actuación del salteño.

Matías Reynaga todavía tiene otro desafío

La participación de Reynaga en Santa Fe 2026 todavía no terminó.

El fondista volverá a la pista este jueves 24 de septiembre, desde las 10, cuando dispute la final de los 5.000 metros masculinos.

Será una nueva oportunidad para intentar ampliar una participación que ya tiene una medalla asegurada.

Después de los 10.000 metros, el salteño llegará a esa segunda prueba con la confianza de haber competido de igual a igual contra algunos de los mejores fondistas sudamericanos.

Santa Fe ya le entregó una imagen para guardar: Matías Reynaga en el segundo escalón del podio, con la medalla de plata y la bandera argentina, representando también a Rosario de la Frontera y a todo el atletismo salteño.

El desafío continúa. Pero la primera gran conquista ya está escrita: Reynaga es subcampeón suramericano de los 10.000 metros.




Escalada en Santa Fe 2026: así es el boulder, la prueba que combina fuerza, técnica y estrategia

La argentina María Valentina Aguado explicó las claves del boulder, una modalidad en la que cada problema exige potencia física, flexibilidad y capacidad para tomar decisiones en pocos minutos. La escalada deportiva vive además su debut oficial en la categoría mayores de los Juegos Suramericanos.

La escalada deportiva en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 comenzó a mostrar una de sus modalidades más atractivas: el boulder, una competencia en la que la fuerza es apenas una parte del desafío. Técnica, coordinación, flexibilidad y estrategia son igualmente necesarias para encontrar la mejor manera de superar cada recorrido. Créditos: Prensa Juegos Sudamericanos

La argentina María Valentina Aguado explicó desde adentro cómo se vive una prueba en la que los deportistas tienen pocos minutos para interpretar el muro y encontrar una solución.

“Se requiere mucha fuerza de dedos, mucha fuerza de brazos, pero también flexibilidad, estrategia y el poder resolver el problema y saber cómo resolverlo”, señaló.

La escalada forma parte del programa de Santa Fe 2026 con tres modalidades: velocidad, boulder y dificultad, todas con pruebas femeninas y masculinas.

¿Cómo se compite en boulder?

A diferencia de otras modalidades, el boulder se desarrolla sobre muros relativamente bajos, de aproximadamente cinco metros, y sin utilización de cuerda durante cada intento. La seguridad está garantizada mediante grandes colchonetas ubicadas debajo de la estructura.

Cada recorrido recibe el nombre de problema. El desafío consiste en encontrar la secuencia adecuada de movimientos para alcanzar los distintos puntos del muro y completar la propuesta diseñada por los armadores.

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Pero conocer el recorrido con anticipación no es una opción.

Las competidoras permanecen aisladas antes de salir a competir para evitar cualquier información previa sobre los problemas que deberán resolver.

“No podemos tener ningún tipo de información sobre lo que se va a presentar en los muros. Estamos aislados, sin comunicación”, explicó Aguado.

Cinco minutos para encontrar la solución

Cada problema obliga a las escaladoras a combinar observación y ejecución en un tiempo limitado.

Durante los cinco minutos disponibles pueden realizar diferentes intentos y modificar su estrategia en función de lo que descubren en cada movimiento.

Aguado explicó que esa incertidumbre es justamente uno de los principales atractivos de la disciplina.

“Lo divertido del deporte es también tener tanto las capacidades físicas para resolver el problema como la capacidad mental y estratégica de descifrar cómo se resuelve el problema dentro de esos cinco minutos”, afirmó.

La escaladora debe analizar rápidamente dónde apoyar los pies, qué presa utilizar, cómo distribuir el peso del cuerpo y cuál es la secuencia más eficiente para continuar avanzando.

El boulder también se juega con la cabeza

En el boulder no siempre gana quien posee mayor fuerza.

Un mismo problema puede admitir diferentes soluciones y cada deportista debe identificar aquella que mejor se adapta a sus características físicas y técnicas.

Por eso, la capacidad de modificar una decisión después de un intento fallido resulta fundamental.

Un salto, una rotación, un cambio de apoyo o una forma diferente de tomar una presa pueden transformar completamente un recorrido.

Esa combinación explica por qué Santa Fe 2026 define a la escalada como una disciplina que reúne potencia, técnica y estrategia.

Valentina Aguado destacó el acompañamiento del público

Además del desafío deportivo, Aguado se encontró con una respuesta especial desde las tribunas.

La escalada todavía representa una disciplina novedosa para una parte importante del público argentino, pero los espectadores acompañaron desde el comienzo de la actividad.

“Me encontré con un público maravilloso que estuvo alentando desde el minuto cero durante toda la participación, así que muy contenta y agradecida por acercarse”, expresó.

La argentina también valoró las instalaciones preparadas para recibir la competencia y las posibilidades que ofrecerán una vez terminados los Juegos.

“Es una infraestructura de primer nivel mundial”, destacó.

Las pruebas se realizan en el Instituto Superior de Educación Física N° 27 de la ciudad de Santa Fe, escenario elegido para las tres modalidades de escalada.

La escalada hace historia en Santa Fe 2026

La competencia tiene además un significado particular para la disciplina.

Santa Fe 2026 marca el debut oficial de la escalada deportiva en la categoría mayores de los Juegos Suramericanos. Su antecedente dentro del movimiento suramericano había sido en los Juegos Suramericanos de la Juventud Rosario 2022.

Las estructuras construidas para las competencias quedarán posteriormente como legado para el entrenamiento y desarrollo de nuevos deportistas. La organización destacó que se trata de instalaciones especialmente desarrolladas para las modalidades de velocidad, boulder y dificultad.

Para el público que descubre por primera vez la disciplina, el boulder ofrece una explicación sencilla de por qué la escalada deportiva ganó espacio dentro de las grandes competencias internacionales: cada muro plantea un problema y cada atleta debe encontrar su propia solución.