Polémica en la Bombonera: Newell’s explotó por el penal a Boca y encendió la discusión arbitral
La queja en Newell’s por el penal para Boca marcó el cierre caliente de la noche en la Bombonera, luego de que Sergio Gómez asegurara que la infracción sancionada contra Ángel Romero fue “una acción de juego” y condicionó el desarrollo del partido.
La queja en Newell’s por el penal para Boca no tardó en hacerse pública y dejó en claro el profundo malestar del conjunto rosarino tras la derrota ante el Xeneize. El foco de la polémica quedó puesto en la infracción sancionada por Darío Herrera sobre Ángel Romero, una decisión que derivó en el 2-0 parcial y que, según el cuerpo técnico leproso, terminó por quebrar definitivamente el encuentro.
En conferencia de prensa, Sergio Gómez, uno de los entrenadores de Newell’s junto a Favio Orsi, fue contundente al analizar la jugada. “A mí me da la sensación de que es una acción de juego, se agarran todo el tiempo”, expresó el DT, visiblemente molesto por un fallo que consideró excesivo para una disputa habitual dentro del área. Para el banco visitante, el árbitro interpretó de manera incorrecta una situación que, en otros contextos, no suele ser sancionada con penal.
La jugada tuvo varios capítulos. En primera instancia, Herrera había cobrado tiro libre, entendiendo que la infracción se había producido fuera del área. Sin embargo, tras el llamado del VAR —a cargo de Adrián Franklin— el juez revisó la acción y modificó su decisión al considerar que el contacto finalizó sobre la línea del área grande, lo que reglamentariamente habilita el cobro del penal. Esa reinterpretación fue la que desató la bronca de Newell’s.
Lejos de conformarse con la explicación arbitral, Gómez profundizó su postura: “Se ve el agarrón, pero si no hubiese cobrado falta tampoco estaríamos hablando de una polémica porque la jugada iba a seguir y no pasaba nada”. Para el entrenador, la sanción fue demasiado determinante en un partido que, hasta ese momento, se mantenía parejo y disputado.
La acción ocurrió a los diez minutos del segundo tiempo y representó un quiebre anímico. Leandro Paredes se hizo cargo de la ejecución y convirtió el penal con jerarquía, ampliando la ventaja de Boca. Desde allí, el propio Gómez reconoció que su equipo no logró reaccionar: la Lepra perdió rebeldía, le costó sostener la intensidad y el trámite pasó a ser claramente favorable para el local.
Más allá de la polémica puntual, el contexto potencia la preocupación en Rosario. Desde la llegada de la dupla Gómez–Orsi, campeona con Platense la temporada pasada, Newell’s no logró aún ganar en el inicio del Torneo Apertura. El balance es adverso: dos derrotas —ante Talleres en Córdoba y ahora frente a Boca— y un empate 1-1 contra Independiente.
En ese escenario, las noticias salientes marcan un arranque complicado: la fuerte queja de Sergio Gómez, el penal convertido por Leandro Paredes, la intervención del VAR de Adrián Franklin y la necesidad urgente de Newell’s de revertir el rumbo para no quedar relegado en el Apertura.
La Lepra cargó contra el arbitraje y sostuvo que el penal para Boca fue una jugada común que cambió el partido.
