Campeón en Winston-Salem: Fucsovics resiste y conquista el título más emotivo
Campeón en Winston-Salem: Fucsovics sabotea una remontada histórica tras imponerse en la final al holandés Botic van de Zandschulp en un dramático desenlace que lo consagró en pista rápida por primera vez.
Todo parecía definido en favor de Marton Fucsovics cuando dominaba 6-3, 5-1 y tenía un punto de campeonato. Sin embargo, la final del Winston-Salem Open se convirtió en una montaña rusa que obligó al húngaro a mostrar toda su fortaleza mental. Tras ver cómo Botic van de Zandschulp levantaba el marcador hasta ponerse 6-5 arriba en el segundo set, el húngaro reaccionó a tiempo para imponerse 6-3 y 7-6(3) y coronarse campeón en Winston-Salem.
El desenlace fue dramático. Incluso con el saque para cerrar el encuentro en el 5-2 del segundo set, una doble falta le impidió sellar el título. Allí apareció la experiencia del tenista de 33 años, quien subió la intensidad y tomó la iniciativa en el tie-break final para asegurar el triunfo. “Esto es tenis. A veces estás arriba, a veces abajo. Pero hay que mantenerse firme y concentrarse en el siguiente punto”, declaró tras la victoria.
Este trofeo representa un hito en la carrera de Fucsovics, que suma así su primer título en canchas rápidas tras consagrarse anteriormente en arcilla, en Bucarest 2024 y Ginebra 2018. Además, se convirtió en el segundo campeón de mayor edad en la historia del torneo, solo detrás del francés Adrian Mannarino (34 años en 2022).
“Estoy sin palabras. Tengo 33 años y medio, pertenezco a otra generación, pero sigo aquí, ganando un ATP 250. Es muy emotivo para mí”, confesó emocionado. Con este resultado, el húngaro escalará hasta el puesto 63 del ranking, lejos aún de su mejor ubicación (31° en 2019), pero revitalizado en un circuito que lo veía como un batallador incansable.
El camino de Fucsovics hasta la consagración incluyó victorias sobre Tallon Griekspoor, Roberto Bautista Agut y Jaume Munar, cediendo apenas un set en todo el torneo. En dobles, el título fue para los brasileños Rafael Matos y Marcelo Melo, quienes vencieron a Francisco Cabral y Lucas Miedler en una vibrante definición por 4-6, 6-4 y 10-8.
El torneo dejó grandes momentos: el protagonismo de Fucsovics, la resistencia de Van de Zandschulp, el regreso de Sebastian Korda, la experiencia de Marcelo Melo y la irrupción del joven Buyunchaokete Bu, verdugo de Stefanos Tsitsipas.


