Prizmic dio el gran golpe en Roma: venció a Djokovic y emocionó con su admiración por “Nole”

Dino Prizmic en Roma firmó el triunfo más importante de su joven carrera al vencer a Novak Djokovic por 2-6, 6-2 y 6-4. El croata remontó ante su ídolo, avanzó a tercera ronda y dejó una de las grandes sorpresas del torneo.

Dino Prizmic en Roma escribió una página inolvidable en su carrera y en la historia reciente del Roma Open. El joven croata, actual N°79 del ranking mundial, derrotó nada menos que a Novak Djokovic, N°4 del mundo y ganador de 24 títulos de Grand Slam, por 2-6, 6-2 y 6-4, en una remontada que sacudió al torneo italiano y al circuito ATP.

El partido comenzó con el guion esperado. Djokovic, que volvía al circuito profesional después de dos meses sin competir, mostró su mejor versión en el primer set. Con dos quiebres y sin conceder oportunidades de break, el serbio se llevó la manga inicial por 6-2. Hasta ese momento, todo indicaba que el ex número uno del mundo podría encaminar un debut sólido en su único torneo de preparación antes de Roland Garros.

Sin embargo, el encuentro cambió por completo en el segundo set. El lenguaje corporal de Djokovic empezó a mostrar señales de preocupación: menos movilidad, menor intensidad y una imagen apagada en comparación con el primer parcial. En paralelo, Prizmic creció en confianza, empezó a soltar más winners y devolvió el golpe con otro 6-2 para igualar el partido.

En el set decisivo, el croata confirmó que estaba preparado para una noche grande. Quebró en el quinto game, se adelantó 3-2 y sostuvo la ventaja con una madurez impropia de sus 20 años. Aunque Djokovic intentó reencontrarse con sus mejores sensaciones, Prizmic mantuvo la firmeza, soportó la presión y cerró el triunfo más importante de su carrera.

La historia de Dino Prizmic en Roma tiene un condimento especial: Djokovic no era un rival más. Para el croata, nacido el 5 de agosto de 2005 en Split, el serbio siempre fue su gran ídolo. De hecho, alguna vez lo definió como su inspiración por su fortaleza física y mental, y aseguró que intenta jugar sus mejores puntos bajo presión tal como lo hace Nole.

Tras vencerlo, el propio Prizmic volvió a remarcar ese respeto: “Me resulta difícil encontrar las palabras. Solo diré que le tengo un gran respeto a Novak. Es mi mayor ídolo”. Además, después del saludo en la red, protagonizó un gesto que se volvió viral al firmar la cámara con una frase simple y potente: “Nole, fue un placer”.


El croata no apareció de la nada. Fue campeón de Roland Garros Junior 2023, donde venció en la final al boliviano Juan Carlos Prado Ángelo, y ya venía mostrando señales fuertes en el circuito. Antes de derrotar a Djokovic, también había conseguido un triunfo resonante ante Ben Shelton en el Madrid Open, por lo que ya acumula victorias importantes contra jugadores de elite.

Su camino en Roma también habla de su gran momento. Prizmic llegó desde la fase previa, donde superó al luxemburgués Chris Rodesch y al italiano Flavio Bondioli. Luego, en el cuadro principal, derrotó a Marton Fucsovics antes de dar el golpe más resonante frente a Djokovic.

Ahora, el croata se medirá en tercera ronda ante el ganador del duelo entre Ugo Humbert y Vit Kopriva. Además, virtualmente ya aparece en el puesto 78 del ranking mundial y se prepara para disputar por primera vez el cuadro principal de Roland Garros.

Para Djokovic, la derrota deja una señal de alerta: llegará a París con apenas un partido individual disputado en toda la gira de polvo de ladrillo y con caída incluida. Para Prizmic, en cambio, el Roma Open puede ser el torneo que marque un antes y un después. Venció a su ídolo, mostró temple de jugador grande y confirmó que su nombre empieza a sonar cada vez más fuerte en la nueva generación del tenis mundial.




Francisco Cerúndolo aplastó a Tabilo en Roma y tuvo un debut para ilusionarse

Francisco Cerúndolo en Roma tuvo un estreno contundente en el Masters 1000 italiano: venció a Alejandro Tabilo por 6-0 y 6-2 en apenas 70 minutos. El argentino mostró un nivel altísimo, avanzó a tercera ronda y dejó atrás el golpe sufrido en Madrid.

Francisco Cerúndolo en Roma tuvo un debut ideal. El argentino, actual número 27 del ranking mundial, superó con enorme autoridad al chileno Alejandro Tabilo por 6-0 y 6-2 en apenas 70 minutos de juego, en un duelo sudamericano que prometía paridad, pero que terminó siendo una demostración de contundencia del porteño en el estadio Pietrangeli.

El mayor de los hermanos Cerúndolo, beneficiado por su condición de preclasificado, evitó la primera ronda y llegó al debut con más días de adaptación al polvo de ladrillo romano. Esa preparación se notó desde el primer game: se movió rápido, defendió con solidez, atacó con precisión y no le dio ningún margen a un Tabilo que venía con confianza tras superar en el estreno a Pablo Carreño Busta.

Los números reflejan la diferencia que hubo en cancha. Cerúndolo ganó el 70% de los puntos con su primer servicio, conectó 17 winners, cometió apenas 11 errores no forzados y logró seis quiebres a favor. Fue un partido prácticamente perfecto, donde el argentino impuso condiciones desde la devolución y obligó al chileno a jugar siempre incómodo.

Además, el triunfo tuvo valor de revancha. Tabilo había ganado el único antecedente entre ambos en el ATP 250 de Córdoba 2022 por 6-4 y 6-1, pero esta vez la historia fue completamente diferente. Cerúndolo jugó con autoridad, se tomó desquite y consiguió 20 o más victorias por quinta temporada consecutiva, una marca que confirma su regularidad en el circuito.

Tras la victoria, el argentino analizó su rendimiento con mucha satisfacción. “Jugué un gran partido, la verdad que me sentí muy bien. Tanto en defensa como en ataque, moviéndome, estuve muy rápido por todos lados. No erré nada”, explicó Cerúndolo, quien también remarcó que logró forzar a Tabilo a jugar siempre una pelota más.

El porteño reconoció que no esperaba un resultado tan amplio: “El primer set se fue muy rápido, no esperaba ese resultado. El segundo fue 6-2 pero más peleado, hubo muchos más puntos, deuces e idas y vueltas. Pude mantener el nivel para ganarlo en dos sets”.

También destacó el valor de jugar en el Pietrangeli, una de las canchas más emblemáticas del circuito. “Es una de las canchas más lindas, por lo menos de las más icónicas. Es un orgullo, siempre está llena, se escucha un montón. Ya jugué varios partidos acá y siempre lo disfruto muchísimo”, señaló.


Para Alejandro Tabilo, en cambio, fue una tarde muy difícil. El chileno, reciente campeón del Challenger 175 de Aix-en-Provence y semifinalista en Roma en 2024, vivió un momento de fuerte frustración cuando estaba 0-5 en el primer set: destrozó su raqueta, recibió un warning y fue abucheado por parte del público presente en el estadio Pietrangeli.

El mal momento de Tabilo contrastó con su gran debut, donde había vencido a Carreño Busta por 6-2 y 6-1. Sin embargo, ante Cerúndolo nunca pudo encontrar ritmo ni repetir la versión que lo llevó a ser protagonista en el Foro Itálico el año pasado, cuando alcanzó semifinales tras eliminar a Novak Djokovic.

Ahora, Francisco Cerúndolo en Roma buscará meterse por tercera vez en los octavos de final del torneo. Su próximo rival saldrá del cruce entre el local Lorenzo Musetti y el francés Giovanni Mpetshi Perricard. El argentino pidió calma: “Vamos paso a paso. Hoy jugué muy bien, contento y a disfrutar porque era un partido muy duro. Ahora el objetivo es tratar de mantener este nivel”.




Báez no pudo con Bublik y se despidió rápido del Roma Open

Sebastián Báez en Roma no pudo sostener el impulso de su buen debut y quedó eliminado en la segunda ronda del Masters 1000 italiano. El argentino cayó con claridad ante Alexander Bublik por 6-1 y 6-2 en menos de una hora de partido.

Sebastián Báez en Roma pasó de la ilusión al golpe en apenas dos días. Después de haber debutado con una victoria importante ante Jenson Brooksby, el argentino no pudo ratificar su buen comienzo y quedó eliminado en la segunda ronda del Roma Open tras caer con contundencia frente al kazajo Alexander Bublik por 6-1 y 6-2, en menos de una hora de juego.

El resultado fue duro para el jugador nacido en San Martín, provincia de Buenos Aires, que llegaba con la expectativa de seguir creciendo en uno de los torneos más importantes de la gira europea sobre polvo de ladrillo. En la previa, el cruce parecía ofrecer una oportunidad interesante: Bublik, pese a ser número 11 del mundo y noveno favorito del cuadro, no tiene a la arcilla como su superficie predilecta. Incluso, en más de una ocasión, el kazajo dejó en claro su incomodidad con el polvo de ladrillo.

Sin embargo, dentro de la cancha la historia fue completamente distinta. Bublik dominó desde el inicio, impuso condiciones con su servicio, tomó rápido la iniciativa en los intercambios y no le dio margen de reacción a Báez, que nunca logró sentirse cómodo. El primer set se resolvió con un categórico 6-1, reflejo de la diferencia que hubo en ritmo, precisión y contundencia.

En el segundo parcial, el argentino intentó acomodarse mejor desde el fondo, pero el kazajo volvió a encontrar respuestas rápidas para sostener la ventaja. Con un nuevo 6-2, Bublik cerró una victoria aplastante y avanzó a la siguiente ronda del Masters 1000 italiano.

Para Báez, la derrota significa otro tropiezo en torneos de esta categoría. Según los datos previos, el argentino sumó su 35° eliminación en certámenes Masters 1000 y solo una vez logró avanzar hasta los octavos de final. Además, el historial ante Bublik volvió a quedar del lado del kazajo, que ya lo había vencido en el Masters 1000 de Miami 2025 por 6-3 y 6-4.

La caída corta el envión que Báez había conseguido en su estreno, cuando venció a Brooksby por 6-3 y 7-6(8). Ese triunfo había sido muy importante porque le permitió cortar una racha de tres derrotas consecutivas y volver a ganar después de un mes.

Por su parte, Bublik sigue adelante y ahora se medirá con el estadounidense Learner Tien, una de las promesas de la nueva generación, quien debutó con una victoria contundente ante Damir Dzumhur por 6-2 y 6-1.

El balance para Sebastián Báez en Roma queda con sabor amargo: recuperó confianza en el debut, pero se encontró con una versión muy sólida de Alexander Bublik y se despidió antes de lo esperado. Ahora deberá enfocarse en recuperar sensaciones de cara a los próximos compromisos de la gira sobre polvo de ladrillo.




Tirante remontó un partidazo en Roma y sigue con buenas sensaciones

Thiago Tirante en Roma volvió a demostrar carácter competitivo y se metió en la segunda ronda del Masters 1000 italiano. El argentino remontó un partido durísimo ante el local Gianluca Cadenasso y ahora tendrá revancha ante Cameron Norrie.

Thiago Tirante en Roma tuvo un debut cargado de tensión, carácter y reacción. El tenista argentino, de 25 años, superó al italiano Gianluca Cadenasso, invitado especial del torneo y ubicado fuera del Top 150, por 6-7(5), 6-4 y 6-0, luego de dos horas y nueve minutos de juego, para meterse en la segunda ronda del Roma Open.

El inicio del partido fue muy parejo. Tirante y Cadenasso sostuvieron sus servicios durante casi todo el primer set, con muy pocas oportunidades de quiebre. La única chance clara fue para el italiano, pero no pudo concretarla. La definición llegó al tiebreak, donde el argentino estuvo 5-4 arriba, aunque perdió los tres puntos siguientes y cedió el parcial.

El golpe pudo haber sido duro, sobre todo porque Cadenasso salió con confianza al segundo set. El local quebró rápido, confirmó la ventaja y se adelantó 3-0. Luego llegó a estar 4-1, dejando a Tirante contra las cuerdas. Sin embargo, ahí apareció la mejor versión del platense: agresivo con la derecha, más firme desde el fondo y decidido a tomar la iniciativa. Ganó cinco games consecutivos y se quedó con el segundo parcial por 6-4.

En el tercer set, la diferencia de jerarquía fue total. Tirante impuso ritmo, profundidad y autoridad para ganar la manga definitiva por 6-0, perdiendo apenas ocho puntos. El italiano, empujado por su público durante buena parte del encuentro, ya no encontró respuestas ante un argentino que cerró el partido con mucha determinación.

La victoria confirma el buen momento de Thiago Tirante en Roma, después de una gira en la que ya había dejado señales importantes. En el Madrid Open, el argentino venía de alcanzar una gran actuación, con triunfo incluido ante Roberto Bautista Agut y una posterior derrota muy ajustada frente a Cameron Norrie. Justamente, el británico será su próximo rival en Roma.

El cruce ante Norrie tendrá sabor a revancha. Hace apenas unas semanas, el ex Top 10 lo eliminó en la tercera ronda de Madrid por 7-5 y 7-6(5), en un partido muy parejo donde la experiencia del británico pesó en los momentos decisivos. Ahora, sobre el polvo de ladrillo romano, Tirante tendrá una nueva oportunidad de dar otro salto en un Masters 1000.

Además del platense, otros argentinos que estarán en segunda ronda son Francisco Cerúndolo, Sebastián Báez y Tomás Etcheverry, en una jornada que mantiene viva la presencia nacional en uno de los torneos más importantes de la gira europea.

El triunfo de Thiago Tirante en Roma no solo vale por el resultado: también confirma su crecimiento mental, su capacidad para remontar partidos adversos y su confianza para competir en escenarios grandes.




Zverev vs Blockx: una semifinal entre la jerarquía y la gran revelación del Madrid Open

Alexander Zverev y Alexander Blockx protagonizan una semifinal con realidades opuestas en el Mutua Madrid Open. El alemán llega como favorito, con experiencia y una marca histórica en Masters 1000, mientras que el joven belga se convirtió en la gran revelación del torneo tras eliminar al campeón defensor Casper Ruud.

El Mutua Madrid Open 2026 tendrá una semifinal tan inesperada como atractiva entre Alexander Zverev y Alexander Blockx, dos jugadores que llegan desde caminos completamente distintos. Por un lado, el alemán, número 3 del mundo, dos veces campeón en Madrid y uno de los nombres más regulares de la temporada en torneos Masters 1000. Por el otro, el joven belga de 21 años que está viviendo la mejor semana de su carrera y que ya se convirtió en la gran revelación de la Caja Mágica.

La semifinal será, además, un choque generacional y emocional. Zverev intentará romper una barrera que se le viene haciendo esquiva en 2026: transformar sus semifinales de Masters 1000 en una final. Blockx, en cambio, jugará sin la presión del favorito, pero con la ilusión intacta de alcanzar su primera final en un torneo de esta categoría.

El partido está programado para este viernes 1 de mayo en el Estadio Manolo Santana, luego de la primera semifinal entre Jannik Sinner y Arthur Fils. La organización y los sitios de resultados ubican el encuentro entre Blockx y Zverev en la jornada del viernes en Madrid, con ambos ya instalados entre los cuatro mejores del torneo.

Zverev, otra vez en semifinales de Masters 1000

Alexander Zverev llega a esta instancia con una estadística que confirma su enorme regularidad. Tras vencer a Flavio Cobolli por 6-1 y 6-4 en los cuartos de final, el alemán se convirtió en el cuarto jugador en la historia capaz de alcanzar las semifinales en los primeros cuatro Masters 1000 de una temporada, igualando una marca que también lograron Roger Federer, Rafael Nadal y Jannik Sinner.

El dato no es menor. En una temporada marcada por el dominio de Sinner y por la exigencia permanente del circuito, Zverev consiguió estar en semifinales en Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid. Sin embargo, ese registro también esconde su gran deuda reciente: en las semifinales anteriores no pudo dar el paso hacia la final, principalmente por el muro que le significó el italiano Jannik Sinner.

En Madrid, el alemán encontró una actuación convincente ante Cobolli. No solo ganó en sets corridos, sino que también se tomó revancha de la derrota sufrida días atrás en el ATP 500 de Múnich. Según el reporte de ATP, Zverev venció al italiano en 90 minutos, conectó una actuación sólida y dejó en claro que llega con confianza a la semifinal ante Blockx.

Después del triunfo, Zverev aclaró que no lo tomó como una revancha personal: “Nada de venganza. Adoro a Flavio. Es uno de mis favoritos del circuito. Esto es deporte. El deporte puede cambiar muy rápido. En Múnich, él jugó un partido increíble y yo no jugué muy bien. Hoy, quizás fue al revés”.

La marca histórica de Zverev en polvo de ladrillo

La victoria ante Cobolli también le permitió a Zverev alcanzar un registro enorme para el tenis alemán. Con ese triunfo, llegó a 179 victorias sobre polvo de ladrillo, superando las 178 de Philipp Kohlschreiber y convirtiéndose en el jugador alemán con más triunfos históricos en esta superficie.

Ese dato refuerza algo que muchas veces queda opacado por sus derrotas ante los grandes nombres: Zverev es uno de los jugadores más consistentes de la era moderna sobre arcilla en torneos importantes. Fue campeón en Madrid en 2018 y 2021, finalista en 2022, y ahora vuelve a las semifinales del torneo por primera vez desde aquella edición en la que cayó ante Carlos Alcaraz.

Además, el alemán ya había demostrado en Montecarlo que su nivel sobre polvo de ladrillo sigue siendo competitivo. Allí llegó a semifinales tras superar a rivales exigentes como Cristian Garín, Zizou Bergs y Joao Fonseca, antes de caer nuevamente ante Sinner. En ese recorrido, alcanzó su décima semifinal de Masters 1000 sobre tierra batida, una cifra solo superada históricamente por Rafael Nadal, Novak Djokovic y Roger Federer.

Blockx, la gran historia del torneo

Si Zverev representa la experiencia, Alexander Blockx representa la irrupción. El belga, número 69 del mundo, llegó a Madrid sin grandes antecedentes en este nivel sobre polvo de ladrillo, pero terminó construyendo una de las historias más fuertes del torneo.

En cuartos de final, Blockx derrotó al campeón defensor Casper Ruud por 6-4 y 6-4, un triunfo que lo depositó por primera vez en semifinales de un Masters 1000. El resultado fue un golpe enorme: eliminó al último campeón, confirmó su crecimiento y profundizó una semana inolvidable para el tenis belga.

El propio recorrido de Blockx explica la magnitud de su torneo. Comenzó con una victoria ajustada ante el chileno Cristian Garin por 4-6, 7-5 y 7-5. Luego superó al estadounidense Brandon Nakashima, dio un batacazo ante Felix Auger-Aliassime, venció a Francisco Cerúndolo en octavos y finalmente eliminó a Ruud en cuartos.

Reuters también destacó que Blockx llegó a Madrid esperando disputar la clasificación, pero terminó aprovechando una promoción tardía al cuadro principal por una serie de bajas y transformó esa oportunidad en una carrera histórica hasta semifinales.

El triunfo ante Ruud: madurez, saque y decisión

La victoria de Blockx ante Ruud fue una muestra de madurez competitiva. En el primer set, después de una interrupción curiosa por la rotura de la red tras un saque del propio belga, Blockx se mantuvo enfocado, quebró en el momento justo y cerró el parcial por 6-4. En el segundo set volvió a golpear en el 3-3, sostuvo su servicio y selló otro 6-4 para meterse entre los cuatro mejores.

El dato de la red rota también se volvió viral: apenas iniciado el encuentro, con Ruud 1-0 arriba, Blockx ejecutó un saque tan potente que terminó dañando la red y obligó a suspender el partido durante varios minutos. Más allá de lo anecdótico, esa secuencia sirvió para graficar una de sus grandes armas: el saque. En la temporada 2026, el belga acumula un 88% de efectividad en juegos de servicio y un 76% de puntos ganados con el primer saque, según la información previa.

Ese servicio será fundamental ante Zverev. Si Blockx quiere tener opciones reales, necesita sostener porcentajes altos, evitar segundas pelotas vulnerables y ganar puntos gratis. Contra un rival con tanta experiencia, cada juego de saque tendrá un valor enorme.

Una marca histórica para Bélgica

El recorrido de Blockx en Madrid ya es histórico para su país. Con su triunfo ante Cerúndolo en octavos, se convirtió en el tenista belga más joven en alcanzar los cuartos de final de un Masters 1000. Luego, al vencer a Ruud, dio un paso todavía mayor: se transformó en el tercer jugador de Bélgica en llegar a semifinales de un torneo de esta categoría desde 1990, después de Christophe Rochus y David Goffin.

Ese dato lo coloca en un lugar especial para el tenis belga, especialmente en un contexto en el que Goffin, principal referente de los últimos años, transita la etapa final de su carrera. Blockx aparece como una señal de recambio, con apenas 21 años y una proyección que empieza a tomar forma en los escenarios grandes.

Cómo llega Zverev

Zverev llega con más rodaje, más peso competitivo y más antecedentes en este tipo de partidos. En Madrid superó primero a Mariano Navone por 6-1, 3-6 y 6-3, en un debut que le exigió ajustar luego de un segundo set incómodo. Después dejó atrás a Terence Atmane por 6-3 y 7-6(2), en un partido marcado por la polémica con el sistema electrónico y por algunos problemas físicos en el cierre. Más tarde venció a Jakub Mensik por 6-4, 6-7(4) y 6-3, antes de firmar su mejor actuación del torneo ante Cobolli.

Ese recorrido muestra dos caras. Por un lado, Zverev tuvo momentos de tensión y partidos largos. Por el otro, también demostró una virtud clave: sabe resolver cuando no está jugando perfecto. Esa capacidad de sobrevivir, ajustar y terminar imponiendo jerarquía es una de las razones por las que llega como favorito.

Cómo llega Blockx

Blockx llega con la confianza de quien no tiene nada que perder. Su semana empezó con sufrimiento ante Garin, pero fue creciendo ronda tras ronda. El triunfo ante Auger-Aliassime lo instaló como una amenaza real. La victoria ante Cerúndolo confirmó que podía sostener su nivel ante rivales de jerarquía. Y el triunfo ante Ruud, campeón defensor, terminó de convertirlo en una de las grandes historias del torneo.

Además, su impacto en el ranking es enorme. De acuerdo con la información previa, llegó al torneo como número 69 del mundo, pero su avance ya lo proyecta mucho más arriba en el ranking en vivo. En muy poco tiempo pasó de ser una promesa con buenos antecedentes juveniles a competir de igual a igual con jugadores instalados en la élite.

Claves tácticas del partido

La primera clave será el servicio de Blockx. El belga necesita sostener sus turnos con autoridad, porque Zverev suele crecer cuando empieza a tener oportunidades de quiebre. Si Blockx puede jugar muchos puntos con primer saque, tendrá opciones de mandar con la derecha y evitar que el alemán se instale cómodo desde la devolución.

La segunda clave estará en la paciencia de Zverev desde el fondo. El alemán tiene más experiencia, mayor consistencia y un revés que puede marcar diferencias en los intercambios cruzados. Si logra alargar los puntos, mover a Blockx y hacerlo jugar pelotas incómodas, puede forzar errores y tomar el control progresivamente.

La tercera clave será la gestión emocional. Blockx viene jugando liberado, pero una semifinal de Masters 1000 es un escenario completamente distinto. Zverev, en cambio, conoce este tipo de partidos, aunque también carga con la presión de ser favorito y con la necesidad de cortar su racha de semifinales perdidas en grandes torneos.

El antecedente entre ambos

No hay antecedentes oficiales entre Alexander Zverev y Alexander Blockx en el circuito ATP. Será el primer enfrentamiento entre ambos. Ese dato agrega incertidumbre, especialmente porque Zverev deberá adaptarse rápidamente a un rival que viene en estado de inspiración y que ya demostró que no se intimida ante nombres pesados.

Pronóstico deportivo: favorito Zverev, amenaza real Blockx

Zverev es favorito por ranking, experiencia, historial en Madrid y actualidad en torneos Masters 1000. Ya fue campeón dos veces en la Caja Mágica, sabe jugar en la altitud madrileña y viene de una actuación muy sólida ante Cobolli. Además, su nivel de servicio y su revés pueden marcar diferencias ante un rival que está viviendo su primera semifinal de este calibre.

Sin embargo, Blockx no debe ser subestimado. Ya eliminó a Auger-Aliassime, Cerúndolo y Ruud. Tiene potencia, saque, confianza y una historia que lo empuja. Si logra llevar el partido a sets cerrados, puede poner nervioso al alemán y aprovechar cualquier bache de concentración.

La semifinal promete un duelo de contrastes: la jerarquía de Zverev contra la frescura de Blockx. El alemán quiere volver a una final de Masters 1000 y ratificar su condición de candidato en la gira de polvo de ladrillo. El belga, en cambio, quiere seguir escribiendo una de las páginas más inesperadas del Madrid Open 2026.


Datos principales del partido

Partido: Alexander Zverev vs Alexander Blockx
Torneo: Mutua Madrid Open 2026
Ronda: Semifinales
Fecha: Viernes 1 de mayo de 2026
Cancha: Estadio Manolo Santana
Superficie: Polvo de ladrillo
Ranking de Zverev: N°3 ATP
Ranking de Blockx: N°69 ATP
Head to Head: Primer enfrentamiento oficial
Dato clave de Zverev: semifinalista en los primeros cuatro Masters 1000 de la temporada
Dato clave de Blockx: primera semifinal de Masters 1000 de su carrera
Condimento extra: Blockx eliminó al campeón defensor Casper Ruud; Zverev busca su primera final grande del año.




Rafael Jódar, la máquina de crecer que ya desafía a Sinner en Madrid

Con apenas 19 años, Rafael Jódar pasó de promesa a realidad del tenis mundial. Su evolución estadística, su madurez competitiva y su irrupción en Madrid lo colocan frente al mayor examen de su carrera: Jannik Sinner.

Rafael Jódar ya no puede ser presentado únicamente como una promesa. A los 19 años, el español se convirtió en una de las grandes apariciones de la temporada 2026 y su explosión en el circuito ATP empieza a tomar forma de fenómeno. En apenas unos meses, pasó de estar fuera del Top 900 a instalarse entre los mejores del mundo, ganar su primer título ATP, alcanzar semifinales en Barcelona y meterse en los cuartos de final del Mutua Madrid Open, donde tendrá una cita enorme ante Jannik Sinner, el número uno del mundo.

Lo de Jódar no es solamente una historia de resultados. Es una transformación profunda. Una máquina de crecer. Su tenis cambió, sus números dieron un salto enorme y su presencia en la cancha empieza a transmitir algo distinto: seguridad, ambición y una madurez poco habitual para su edad.

El punto de quiebre puede ubicarse después de Indian Wells. En la primera ronda del BNP Paribas Open, Alejandro Tabilo lo superó con claridad por 6-1 y 6-2 en apenas 59 minutos. Aquella derrota pudo haber sido un golpe duro, pero terminó funcionando como una bisagra. Desde entonces, Jódar elevó su rendimiento de manera notable, especialmente con el saque y la devolución, dos áreas que explican buena parte de su presente.


Una evolución estadística brutal: de sufrir con el saque a sostenerse como un jugador grande

El servicio era uno de los puntos débiles de Jódar en el arranque de la temporada. En sus primeros ocho partidos ATP de 2026, hasta la derrota frente a Tabilo en Indian Wells, apenas ganó el 71,3% de sus juegos de saque y el 64% de los puntos disputados con el primer servicio. Para un jugador que busca instalarse en la élite, esos números marcaban una limitación clara.

Pero desde Miami todo cambió. En los 15 partidos posteriores, entre Miami, Marrakech, Barcelona y Madrid, el español ganó el 85,9% de sus juegos de servicio. La mejora fue del 20,5%, una cifra enorme para un período tan corto. Más importante todavía: con el primer saque pasó de ganar el 64% de los puntos al 74,5%, un salto del 16,4%.

La evolución no se explica por asumir un riesgo desmedido. Jódar no empezó a forzar mucho más el primer saque ni a buscar porcentajes imposibles. Antes de Miami colocaba el 63,6% de primeros servicios y desde entonces el registro quedó en 61,9%. Es decir, bajó apenas el porcentaje de primeros, pero aumentó muchísimo la eficacia. Eso habla de mejor selección, mayor peso de pelota, más precisión y una lectura superior de los momentos del partido.

En seis de sus últimos 15 encuentros, además, no perdió el saque ni una sola vez. Ese dato resume el cambio de estatus: Jódar dejó de ser un jugador vulnerable con su servicio para convertirse en alguien capaz de construir partidos desde la autoridad.


La devolución: el arma que lo convierte en una amenaza real

Si la mejora con el saque fue importante, lo que está haciendo al resto es todavía más llamativo. Antes de Miami, Jódar ganaba el 20% de sus juegos de devolución, una cifra respetable para un jugador joven, pero lejos de los mejores restadores del circuito.

Desde entonces, el salto fue impresionante: ganó el 35,6% de los juegos al resto. La mejora fue del 78%. Ese número lo coloca en una zona de privilegio, cerca de especialistas y figuras consolidadas. Antes de Madrid, solo jugadores como Francisco Cerúndolo, Daniil Medvedev, Carlos Alcaraz, Mariano Navone y Jannik Sinner habían superado el 30% de juegos ganados al resto durante la temporada.

También creció en los puntos devueltos ante primer saque: pasó del 27,2% al 36,2%, una mejora del 33,1%. Contra segundos servicios rivales subió del 49% al 54%. En términos simples: Jódar ya no solo compite; empieza a quitarles el control a sus rivales.

Esa capacidad de presionar desde la devolución explica buena parte de su crecimiento. En la arcilla, donde los puntos pueden construirse con mayor paciencia, su lectura para atacar segundos saques, incomodar desde la primera respuesta y abrir la cancha lo está transformando en un jugador cada vez más peligroso.


Madrid, la confirmación de que el fenómeno es real

El Mutua Madrid Open se convirtió en el escenario ideal para confirmar que Jódar no vive una buena semana aislada. Llegó como invitado, con presión, jugando en casa y con la mirada del público español encima. En lugar de sentir el peso del entorno, lo transformó en combustible.


Primero fue construyendo su torneo con triunfos de impacto. Derrotó a Alex de Miñaur, logró su primera victoria ante un Top 10, y luego superó a Joao Fonseca en un duelo generacional cargado de simbolismo. Fonseca, también de 19 años, es otra de las grandes promesas del tenis mundial, por lo que ese partido tuvo aroma de futuro. Jódar lo ganó en tres sets: 7-6, 4-6 y 6-2.

Después llegó el triunfo ante Vit Kopriva por 7-5 y 6-0, una victoria que lo metió por primera vez en los cuartos de final de un Masters 1000. El resultado también dejó una señal de madurez. El primer set fue exigente, con tensión y equilibrio, pero Jódar esperó su momento, quebró en el tramo decisivo y luego arrasó en el segundo parcial.

Ese 6-0 final no fue un simple cierre cómodo: fue una declaración. El español mostró hambre, intensidad y capacidad para acelerar cuando el partido se abrió.


El desafío más grande: Jannik Sinner, el número uno del mundo

El premio por llegar a cuartos de final será enorme: enfrentar a Jannik Sinner por primera vez en su carrera. Para Jódar, será su primer duelo ante un número uno del mundo y también una oportunidad para medir de verdad cuánto se acercó a la élite.

El propio español lo tomó con entusiasmo, pero también con realismo. “Va a ser muy emocionante jugar por primera vez ante Jannik y hacerlo en mi ciudad”, expresó. También dejó claro cuál debe ser su enfoque: ir punto a punto, sostener la mentalidad que lo llevó hasta esta instancia y no agrandar el partido más de lo necesario.

Jódar sabe que una victoria ante Sinner exige perfección competitiva. El italiano atraviesa un nivel altísimo, es el número uno del ranking ATP y una referencia de concentración, potencia y regularidad. Pero el madrileño llega con argumentos. Tiene confianza, viene de vencer a jugadores importantes y su evolución reciente lo convierte en un rival incómodo.

No se trata solamente de ganar o perder. Para Jódar, este partido será una prueba de crecimiento. Ante Sinner podrá descubrir cuál es la distancia real que lo separa de la cima. Y, sobre todo, podrá comprobar qué parte de su tenis ya está preparada para competir contra los mejores.


Una mentalidad que explica el ascenso

Más allá de los golpes, Jódar llama la atención por su manera de procesar el éxito. No se muestra desbordado, no parece encandilado por la velocidad de su propia carrera y repite una idea central: ir torneo a torneo.

Después de ganar su primer título ATP en Marrakech, explicó que no quería ponerse objetivos rígidos. Para él, la clave pasa por seguir trabajando, mejorar día a día y no convertir los resultados en una carga. Esa mentalidad le permitió pasar de la etapa júnior al circuito profesional sin saltarse pasos, aunque su ranking diga otra cosa.

Hace un año estaba fuera del Top 900. Luego construyó una gran temporada 2025 con tres títulos Challenger y participación en las Next Gen ATP Finals. En 2026 aceleró todo: final en Canberra, primera victoria de Grand Slam en el Abierto de Australia, buenos resultados en Dallas, Delray Beach, Acapulco, Miami, título en Marrakech, semifinales en Barcelona y cuartos en Madrid.

La curva es impresionante. Pero lo más llamativo es que Jódar insiste en no compararse con nadie. Ni con Nadal, ni con Alcaraz, ni con Fonseca, ni con ningún otro jugador de su generación. “Sigo mi camino”, es la frase que mejor lo define.


Marrakech, el título que cambió su dimensión

El Grand Prix Hassan II de Marrakech fue el primer gran punto de consagración. Allí conquistó su primer título ATP Tour al vencer en la final al argentino Marco Trungelliti por 6-2 y 6-3. Lo hizo con autoridad, cediendo apenas cinco puntos con el saque en toda la final y completando una semana casi perfecta sobre tierra batida.

Ese título lo convirtió en el segundo hombre nacido en 2006 o después en ganar un torneo ATP junto a Joao Fonseca. También lo ubicó en una lista histórica del tenis español: fue el sexto español de la Era Abierta en levantar un trofeo ATP antes de los 20 años, después de Rafael Nadal, Carlos Alcaraz, Carlos Moyà, Juan Carlos Ferrero y Tommy Robredo.

No es un dato menor. En España, donde el tenis tiene una tradición enorme, ingresar en esa nómina implica una exigencia simbólica fuerte. Pero Jódar parece convivir con ella con naturalidad. Su discurso no apunta a copiar carreras ajenas, sino a construir la propia.


Barcelona, otro salto competitivo

Después de Marrakech, Jódar no se conformó. Llegó al ATP 500 de Barcelona y volvió a demostrar que su título no había sido una casualidad. Superó con autoridad a Jaume Munar, derrotó a Camilo Ugo Carabelli y venció a Cameron Norrie por 6-3 y 6-2 para meterse en sus primeras semifinales ATP 500.

En ese tramo acumuló una racha de victorias consecutivas sobre arcilla y mostró una consistencia llamativa. No solo ganaba: lo hacía con marcadores contundentes, sin sufrir quiebres durante varios partidos y transmitiendo una sensación de dominio cada vez mayor.

La derrota en semifinales ante Arthur Fils no detuvo el proceso. Al contrario, lo fortaleció. Jódar confirmó que ya podía sostener semanas exigentes en torneos importantes y competir con jugadores de mayor recorrido.


Ranking ATP: una subida sin freno

El ranking acompaña lo que se ve en la cancha. A comienzos de 2026, Jódar estaba fuera del Top 150. Luego se acercó al Top 100, ingresó entre los 100 mejores, saltó al Top 50 y en Madrid ya aparece proyectado mucho más arriba.

Antes del torneo madrileño figuraba como número 42 del ranking ATP. Tras su avance a cuartos, se ubicó virtualmente en el puesto 34 y quedó cerca de meterse entre los 30 mejores si conseguía otra victoria. Además, su rendimiento también lo coloca muy bien en la carrera hacia las Next Gen ATP Finals y en la Race general de la temporada.

Este tipo de ascenso suele traer presión. Cada victoria suma expectativas, cada derrota puede ser leída con lupa y cada torneo empieza a tener otro peso. Pero Jódar parece preparado para manejar esa nueva realidad. Lo hizo en Madrid, donde jugó ante su gente, con ruido mediático y con rivales de jerarquía.


Por qué Jódar es una máquina de crecer

Jódar crece porque mejora rápido. Crece porque aprende de las derrotas. Crece porque su saque pasó de ser un problema a convertirse en una herramienta confiable. Crece porque su devolución ya está entre las más productivas del circuito en las últimas semanas. Crece porque gana partidos grandes, sostiene semanas largas y no se marea con los elogios.

También crece porque su tenis tiene una base completa. Puede atacar, defender, leer el punto, cambiar alturas, sostener intercambios largos y acelerar con la derecha. Pero lo más importante está en la cabeza: compite con calma. No parece jugar apurado por demostrar. Juega como alguien que sabe que su carrera recién empieza, pero que no quiere esperar demasiado para pertenecer.

El tenis español encontró otra figura de enorme proyección. Y aunque las comparaciones con Nadal o Alcaraz aparecerán inevitablemente, Jódar necesita ser leído desde su propio recorrido. Su historia es diferente: pasó por el tenis universitario en Virginia, construyó experiencia en Challengers, dio el salto profesional a fines de 2025 y en pocos meses ya está discutiendo espacios importantes en el circuito mayor.


Jódar ya no es futuro, es presente

Rafael Jódar empezó 2026 como una promesa en plena construcción y llegó a Madrid convertido en una de las grandes historias del año. Su crecimiento estadístico es contundente, sus resultados lo respaldan y su mentalidad le da una plataforma sólida para sostener el salto.

El partido ante Jannik Sinner será una prueba monumental, pero también una consecuencia lógica de su evolución. Si quiere estar entre los mejores, debe cruzarse con los mejores. Y Madrid le dará ese escenario: la Caja Mágica, su ciudad, el número uno del mundo enfrente y una oportunidad única para seguir midiendo su techo.

Jódar es una máquina de crecer porque cada torneo le agrega una capa nueva a su juego. Marrakech le dio el primer título. Barcelona le dio consolidación. Madrid le dio impacto global. Ahora Sinner le ofrece el examen más exigente.

Gane o pierda, el mensaje ya está instalado: Rafael Jódar llegó antes de lo esperado, pero no parece tener ninguna intención de irse.




Martes complicado para Cerúndolo y Etcheverry: Madrid se quedó sin argentinos

El Madrid Open tuvo un martes adverso para el tenis argentino: Tomás Etcheverry perdió ante Arthur Fils y Francisco Cerúndolo cayó frente a Alexander Blockx, en una jornada que dejó frustración, cambios en el ranking y la mirada puesta en Roma.

El Madrid Open 2026 tuvo una jornada muy dura para el tenis argentino. En cuestión de horas, Tomás Martín Etcheverry y Francisco Cerúndolo quedaron eliminados en octavos de final, cerrando la participación nacional en el Masters 1000 español. Fue un martes incómodo, de esos que dejan más preguntas que respuestas: Etcheverry volvió a competir bien, pero chocó contra un rival en estado de gracia; Cerúndolo, en cambio, vivió una tarde mucho más pesada, marcada por la frustración, una raqueta destrozada y un golpe directo al ranking.

La jornada comenzó con la derrota de Etcheverry ante Arthur Fils, una de las grandes sensaciones del circuito. El francés se impuso por 6-3 y 6-4, confirmando su gran momento sobre polvo de ladrillo y extendiendo una racha que lo viene posicionando como uno de los nombres fuertes de la gira europea. Más tarde, Cerúndolo cayó ante Alexander Blockx por 7-6 (8) y 6-2, en un partido que se quebró emocionalmente después de un primer set durísimo, donde el argentino tuvo oportunidades concretas para tomar ventaja y no las pudo aprovechar. La ATP también confirmó ambos resultados en la jornada de octavos del torneo madrileño.

Para el tenis argentino, el saldo fue claro: Madrid se quedó sin representantes en el cuadro masculino. TN también consignó que las derrotas de Etcheverry y Cerúndolo marcaron el cierre de la participación argentina en el certamen.


Cerúndolo, del control al desborde: una derrota con impacto deportivo y emocional

La caída de Francisco Cerúndolo fue el golpe más fuerte de la jornada. No solo por el resultado, sino por el contexto. El porteño llegaba a Madrid con una carga importante: defendía las semifinales alcanzadas en 2025 y necesitaba avanzar para sostener su posición como el mejor argentino del ranking. Sin embargo, se encontró con un Alexander Blockx inspirado, valiente y cada vez más cómodo en la Caja Mágica.

El primer set fue el punto de quiebre del partido. Cerúndolo tuvo un parcial parejo, con chances para inclinar la balanza, pero el tie-break terminó siendo una condena. El argentino dispuso de cuatro set points, no pudo concretarlos y Blockx aprovechó su momento para quedarse con el desempate por 10-8. Ese desenlace golpeó de lleno en la cabeza de Fran, que descargó su bronca contra la raqueta y perdió estabilidad emocional justo cuando el partido exigía calma.

A partir de ahí, el segundo set fue cuesta arriba. Cerúndolo cedió rápidamente su saque, quedó 0-2 y, aunque tuvo oportunidades para recuperar el quiebre, no logró capitalizarlas. Blockx se sostuvo con autoridad, jugó con la confianza de quien ya había eliminado a Felix Auger-Aliassime y terminó firmando una victoria de enorme valor para su carrera. Según el material aportado, el belga continuará su ascenso y se medirá en cuartos con Casper Ruud, vigente campeón del torneo.


La derrota también tiene una consecuencia directa en el ranking. Cerúndolo no pudo defender los puntos de las semifinales de 2025 y caerá hasta el puesto 27° ATP, dejando de ser el argentino mejor ubicado. Ese lugar pasará a manos de Tomás Etcheverry, que quedará alrededor del 26° lugar tras su campaña en Madrid. Infobae también informó que Cerúndolo saldrá del Top 20 y que Etcheverry quedará como nuevo número uno argentino.


Un contraste fuerte: de jugar “perfecto” ante Darderi a perder el control ante Blockx

La eliminación de Cerúndolo sorprende todavía más si se mira lo que había mostrado apenas un día antes. En tercera ronda, el argentino había jugado uno de sus mejores partidos recientes al vencer a Luciano Darderi por 6-2 y 6-3, con una actuación sólida, agresiva y sin conceder oportunidades de quiebre. Había llegado a octavos transmitiendo buenas sensaciones y con la ilusión de repetir, o al menos acercarse, a la campaña de 2025.

Incluso, en la previa del duelo ante Blockx, Cerúndolo había hablado de su relación con Madrid como una historia de “amor-odio”. Reconoció que en sus primeras participaciones le había costado mucho adaptarse a la altura y a las condiciones rápidas del torneo, pero también remarcó que en los últimos años había logrado encontrarle la vuelta. Esa evolución se había visto en sus campañas recientes: cuartos en 2024, semifinales en 2025 y otra vez octavos en 2026.

El problema fue que esta vez el partido se le escapó por detalles y después por emociones. En el tenis de élite, desperdiciar cuatro set points no es solamente una cuestión estadística: puede modificar todo el clima mental de un encuentro. Cerúndolo lo sintió. Pasó de competir de igual a igual a quedar atrapado en la frustración, y Blockx, con la frescura de una revelación, aprovechó cada grieta.


Etcheverry volvió a competir, pero Fils fue demasiado

La eliminación de Tomás Etcheverry tuvo otro tono. El platense perdió, sí, pero su actuación en Madrid dejó señales positivas. Venía de ganarle un partido muy exigente a Dino Prizmic por 2-6, 6-4 y 6-3, logrando meterse por primera vez en octavos del Madrid Open y confirmando una regularidad importante en los Masters 1000: ya había alcanzado esa instancia en Miami y Montecarlo.

Ante Arthur Fils, el margen fue muy fino. El francés ganó 6-3 y 6-4, apoyado en un saque sólido, mucha confianza y una enorme capacidad para resolver los momentos delicados. En el primer set, le alcanzó con un quiebre para tomar ventaja. En el segundo, rompió rápido el servicio de Etcheverry y luego supo sostener la diferencia, incluso cuando el argentino tuvo una gran chance con 0-40 para recuperar terreno.

Ese momento fue clave. Etcheverry generó una triple oportunidad de quiebre, pero Fils salió del apuro con jerarquía. Allí se explicó buena parte del partido: Tomy compitió, buscó, intentó cambiar la dinámica, pero el francés estuvo más fino en los puntos pesados.

La ATP registró oficialmente el triunfo de Fils por 6-3 y 6-4 sobre Etcheverry en los octavos de Madrid.


Fils, una vara alta para medir el presente de Etcheverry

La derrota de Etcheverry no puede analizarse solamente desde el resultado. Enfrente tuvo a uno de los jugadores más encendidos de la gira. Arthur Fils venía de ser campeón en Barcelona, se mantenía invicto sobre polvo de ladrillo en la temporada y estaba en plena escalada hacia el Top 25. En ese contexto, perder en sets corridos no necesariamente borra lo bueno que venía construyendo el argentino.

Etcheverry atraviesa uno de los tramos más consistentes de su carrera. En 2026 ya fue campeón del ATP 500 de Río de Janeiro, llegó a octavos de Miami, octavos de Montecarlo y octavos de Madrid. Esa regularidad en torneos grandes es un dato central, porque durante mucho tiempo su desafío fue transformar buenas semanas aisladas en una presencia estable en las rondas importantes.

Además, su vínculo renovado con Walter “Wally” Grinóvero parece haberle devuelto confianza. El entrenador habló del trabajo emocional y mental que realizaron para que Tomy vuelva a creer en su potencial, especialmente después de varias finales perdidas y momentos de frustración. Esa reconstrucción se reflejó en Río, donde Etcheverry consiguió su primer título ATP, y también en esta gira, donde volvió a instalarse como uno de los argentinos más firmes del circuito.


El cambio simbólico: Etcheverry será el mejor argentino del ranking

Uno de los datos más importantes que dejó el martes en Madrid es el cambio en la cima del tenis argentino. Cerúndolo, que llegaba como el mejor latinoamericano del ranking, no pudo defender las semifinales del año pasado y bajará posiciones. Etcheverry, pese a perder con Fils, sumó puntos valiosos y se asentará como el argentino mejor ubicado.

Este movimiento no significa necesariamente una crisis para Cerúndolo ni una consagración definitiva para Etcheverry, pero sí marca un momento simbólico. Durante buena parte de los últimos años, Fran fue la referencia argentina por resultados, ranking y presencia ante rivales Top 10. Ahora, Tomy aparece como el jugador con mayor estabilidad inmediata, impulsado por su título en Río y por una serie de buenos resultados en torneos de alto nivel.

Para el tenis argentino, la buena noticia es que ambos siguen instalados en la zona alta. La mala es que Madrid los despidió antes de los cuartos de final y dejó la sensación de que había margen para algo más.


Dos derrotas distintas, una misma conclusión: hay presente, pero falta cerrar mejor

El martes complicado para Cerúndolo y Etcheverry deja lecturas diferentes. En el caso de Fran, la preocupación pasa por la gestión emocional y por la pérdida de puntos. Su tenis sigue teniendo picos altísimos, como lo mostró ante Darderi, pero ante Blockx volvió a aparecer una versión irregular, muy castigada por la frustración. La caída no fue solo tenística: fue mental.

En el caso de Etcheverry, el análisis es menos duro. Perdió contra un rival de gran presente, compitió en varios tramos y se va de Madrid con puntos importantes. Sin embargo, la barrera de los octavos de final en Masters 1000 empieza a transformarse en un desafío concreto. Ya estuvo ahí en Miami, Montecarlo y Madrid. El próximo paso será convertir esas presencias en cuartos de final.

Ambos llegarán ahora al Masters 1000 de Roma, una cita clave antes de Roland Garros. Para Cerúndolo será una oportunidad de reacción inmediata, de recuperar confianza y de volver a ordenar su tenis. Para Etcheverry, una nueva chance de confirmar que su salto competitivo no es pasajero.




Rublev remontó a Medjedovic, alcanzó la final en Barcelona y llega encendido a Madrid

Andrey Rublev sacó adelante un partido bravo ante Hamad Medjedovic, lo venció en tres sets y se metió en su primera final de la temporada en el ATP 500 de Barcelona. El ruso reaccionó a tiempo frente a la gran revelación del torneo y ahora sueña con volver a levantar un título importante antes de poner la mira en el Masters 1000 de Madrid.

Andrey Rublev volvió a mostrar carácter en un momento clave de la temporada. El ruso derrotó a Hamad Medjedovic por 3-6, 6-2 y 6-2 y se clasificó a la final del ATP 500 de Barcelona, en un partido que lo exigió de principio a fin y que confirmó su recuperación competitiva en la gira europea sobre polvo de ladrillo. El triunfo le permitió meterse en su primera final del año y alimentar la ilusión de llegar con otro impulso al próximo gran objetivo: el Masters 1000 de Madrid.

El encuentro no comenzó de la mejor manera para Rublev. Del otro lado apareció un Medjedovic agresivo, suelto y decidido a seguir firmando la mejor semana de su carrera. El serbio, de 22 años, se quedó con el primer set por 6-3, aprovechando su potencia desde el fondo y el envión anímico de un torneo que ya lo tenía como una de las grandes sorpresas. Sin embargo, cuando parecía que el partido podía escaparse, el ruso reaccionó con autoridad, ajustó su intensidad y terminó imponiendo jerarquía para dar vuelta la historia.

La remontada tuvo una marca registrada muy clara: la experiencia. Rublev supo convivir con la incomodidad del inicio, esperó su momento y elevó el nivel en el segundo y tercer set. Con mayor control de los intercambios, más firmeza en la devolución y una toma de decisiones mucho más precisa en los puntos importantes, el ex Top 5 mundial terminó desarticulando el entusiasmo del serbio. El 6-2 y 6-2 final reflejó ese cambio de mando dentro del partido.

Para Rublev, esta victoria tiene un valor especial. No solo porque le dio el pase a la final del Conde de Godó, sino porque representa una señal positiva en una temporada que hasta aquí venía siendo irregular. El ruso necesitaba una semana de este calibre para volver a sentirse competitivo en los grandes escenarios del circuito, y Barcelona terminó siendo el torneo ideal para reencontrarse con buenas sensaciones. Según ATP, esta fue su primera final ATP Tour de 2026.

Además, la clasificación a la final reforzó un dato de peso en la carrera del ruso. Con esta actuación, Rublev alcanzó su 12ª final en torneos ATP 500, una cifra que lo coloca entre los jugadores con más presencias en definiciones de esta categoría. De acuerdo con los datos aportados en los archivos, quedó ubicado junto a nombres de enorme relevancia y empezó a mirar de cerca una marca histórica que tiene a Roger Federer entre sus principales referencias.

El recorrido del ruso en Barcelona también explica por qué este resultado no fue casualidad. En su debut había vencido a Mariano Navone en un duelo exigente, luego dio otro paso firme ante Lorenzo Sonego y más tarde superó a Tomas Machac para instalarse entre los cuatro mejores. Es decir, llegó a semifinales con rodaje, con partidos duros encima y mostrando una curva ascendente de rendimiento, algo que terminó ratificando frente a Medjedovic.

Del otro lado, Medjedovic se despidió dejando una imagen muy positiva. El serbio había sido una de las revelaciones del torneo, con victorias resonantes y una actuación que lo devolvió al centro de la escena. Venía de eliminar a Alex de Miñaur, sumaba una gran racha entre qualy y cuadro principal, y otra vez confirmó por qué es uno de los nombres jóvenes a seguir en el circuito. Su crecimiento, además, sigue generando atención por la influencia que tuvo Novak Djokovic en distintos momentos de su desarrollo profesional.

Ese contexto hizo todavía más valioso el triunfo de Rublev. No le ganó a un rival improvisado ni a un jugador sin confianza: venció a un tenista en pleno ascenso, que llegaba con envión, resultados y energía. Por eso, más allá del marcador, el éxito del ruso adquiere un peso mayor dentro de la gira sobre arcilla. Fue una victoria de esas que pueden cambiar una dinámica y devolver seguridad de cara a los torneos más importantes del tramo europeo.

En términos de ranking y proyección, la semana también le trajo noticias alentadoras. En la información aportada se señala que este rendimiento lo impulsaba en el ranking en vivo y lo acercaba otra vez a una zona más competitiva dentro del circuito. Eso es clave pensando en el calendario inmediato, porque una mejor ubicación no solo fortalece lo anímico: también puede impactar en los cruces y en el armado de los cuadros en los grandes torneos que vienen.

Y allí aparece inevitablemente el nombre de Madrid. Aunque el partido ante Medjedovic fue en Barcelona y no en el Masters 1000 español, la victoria funciona como una plataforma ideal para lo que viene. Rublev llega al tramo previo a Madrid con una final encima, con más confianza, más ritmo sobre polvo de ladrillo y con la sensación de haber vuelto a competir al nivel que supo mostrar cuando era protagonista estable entre los mejores del mundo. Esa combinación lo convierte en un jugador peligroso para cualquiera en la Caja Mágica.

La gran pregunta ahora pasa por saber si esta versión de Rublev tendrá continuidad. Cuando logra estabilidad emocional y sostiene agresividad sin apurarse, el ruso posee herramientas para complicar a cualquiera: potencia de derecha, ritmo alto, capacidad para dominar con el primer golpe y experiencia en instancias grandes. Barcelona le devolvió una versión convincente de su tenis; Madrid será la oportunidad perfecta para comprobar si realmente está de vuelta en la pelea grande.




Cerúndolo vs Zverev en Múnich: previa de un duelo que ya es un clásico del circuito

Francisco Cerúndolo y Alexander Zverev protagonizarán en el ATP 500 de Múnich un cruce que ya se instaló como uno de los duelos más atractivos del circuito. El argentino llega con gran confianza sobre polvo de ladrillo, mientras que el alemán, campeón defensor y local, intentará imponer su jerarquía en un enfrentamiento con antecedentes muy parejos y una marcada diferencia entre la arcilla y las canchas rápidas. El encuentro se puede seguirse en VIVO por Disney+ Plan Premium.

El ATP 500 de Múnich se prepara para uno de esos partidos que, por presente, antecedentes y estilos, despiertan una atención especial. Francisco Cerúndolo y Alexander Zverev volverán a verse las caras en los cuartos de final del torneo alemán, en un choque que ya adquirió aroma de clásico moderno dentro del ATP Tour. No se trata solamente de dos nombres pesados del cuadro: también se enfrentan dos especialistas muy competitivos sobre diferentes superficies, con una rivalidad que fue mutando con el tiempo y que promete un nuevo capítulo de alto voltaje.

El duelo encuentra al argentino en un momento de enorme madurez competitiva. Cerúndolo, actual número uno del tenis argentino, arribó a Baviera con el impulso de una temporada sólida y con la ilusión de conquistar el primer ATP 500 de su carrera, una barrera que viene merodeando cada vez con mayor fuerza. Del otro lado estará Zverev, N°3 del mundo, primer preclasificado, campeón vigente del certamen y máxima referencia local en el torneo, decidido a hacerse fuerte otra vez en casa.

El recorrido de Francisco Cerúndolo en el ATP 500 de Múnich

Cerúndolo empezó su camino en el torneo con una victoria contundente ante Sumit Nagal por 6-2 y 6-2, en un estreno que confirmó su adaptación inmediata a la superficie y a las condiciones del torneo. En ese partido mostró firmeza con el saque, agresividad desde la derecha y una fortaleza defensiva notable, al salvar todas las chances de quiebre que enfrentó. También dejó una imagen que recorrió el torneo por su gesto de fair play, corrigiendo una decisión del sistema para favorecer la justicia del punto ante el indio.

Ya en octavos de final, el argentino dio otro paso de autoridad al derrotar a Botic van de Zandschulp por 6-3 y 6-0 en apenas 64 minutos. Fue una actuación de mucha contundencia, con ocho games consecutivos para cerrar el partido y una sensación de dominio que potenció sus aspiraciones en la semana. Tras el encuentro, Cerúndolo remarcó que se sintió muy cómodo sobre esa tierra batida, una superficie que, según sus propias palabras, le recuerda mucho a la que se juega en Argentina.

Ese recorrido no hace más que reafirmar un dato impactante: desde el inicio de 2023, Cerúndolo es el jugador con más victorias sobre polvo de ladrillo en el circuito ATP, con 71 triunfos, por encima incluso de nombres como Carlos Alcaraz, Sebastián Báez y el propio Alexander Zverev. A eso se le suma otro factor relevante: el porteño ya sabe lo que es rendir en Múnich, donde fue semifinalista en 2025 y ahora defiende esa gran campaña con señales muy positivas en su tenis.

Cómo llega Zverev al choque con Cerúndolo

Zverev, por su parte, también fue creciendo dentro del torneo. Su debut no fue sencillo: necesitó tres sets para superar a Miomir Kecmanovic por 6-3, 3-6 y 7-6(2), en un encuentro exigente, jugado en condiciones frías y pesadas, en el que debió mostrar paciencia, temple y oficio para sacar adelante una situación incómoda. El alemán, sin brillar de manera sostenida, dejó en claro que en casa sabe competir aun cuando no encuentra su mejor versión.

En octavos, en cambio, se mostró mucho más firme. El alemán venció a Gabriel Diallo por 6-1 y 6-2 y cerró el partido con autoridad para meterse entre los ocho mejores del torneo. Esa victoria, además, le permitió alcanzar los 33 cuartos de final en torneos ATP 500, una cifra récord compartida con Andrey Rublev desde que existe esta categoría. También consolidó otro objetivo simbólico: alcanzar por octava vez los cuartos de final de Múnich, diez años después de su primera vez en esa instancia.

Zverev llega respaldado por su experiencia, por su jerarquía en la superficie y por su condición de campeón defensor. Ya ganó el título en Múnich en 2017, 2018 y 2025, y esta semana busca su cuarta corona en el torneo. En un cuadro donde actúa como local, con el respaldo del público y con la obligación natural del primer preclasificado, el alemán sabe que el partido ante Cerúndolo representa una prueba seria y también una oportunidad de revancha en arcilla.

Un historial que explica por qué este partido ya es un clásico

La rivalidad entre ambos ofrece un condimento muy atractivo. El historial está 4-3 a favor de Zverev, pero el dato más llamativo aparece cuando se desglosa por superficie: Cerúndolo ganó los tres cruces sobre arcilla, mientras que Zverev se quedó con los cuatro disputados en canchas rápidas. Esa división tan marcada convierte al choque de Múnich en una especie de terreno bisagra, porque enfrenta la solidez del alemán en el circuito grande con la comodidad del argentino en polvo de ladrillo.

El antecedente más reciente entre ambos se dio en el Miami Open 2026, cuando Zverev dominó claramente y ganó por 6-1 y 6-2. Allí el alemán jugó uno de sus partidos más contundentes de la temporada y logró dar vuelta definitivamente una serie que había comenzado adversa, ya que Cerúndolo había ganado los tres primeros enfrentamientos entre sí. Ahora, sin embargo, el contexto es muy distinto: el duelo se traslada a la arcilla, donde el argentino se ha mostrado históricamente más peligroso ante el alemán.

Cerúndolo, con confianza y registros que ilusionan

El argentino no solamente llega bien por lo hecho en Múnich. También carga con un 2026 que viene dejando señales muy favorables: conquistó el título más importante de su carrera en Buenos Aires, fue cuartofinalista en Miami, venció a Stefanos Tsitsipas en Montecarlo y volvió a meterse rápidamente en ritmo en Europa. Todo eso construye una plataforma ideal para presentarse en Baviera como un rival de muchísimo peligro.

Además, Cerúndolo parece haber encontrado una relación especial con este torneo. Ya lo había demostrado en 2025 y ahora lo ratificó con actuaciones muy sólidas, cediendo apenas siete games en sus dos primeros partidos. En una superficie lenta, donde puede trabajar los puntos con tiempo, deslizar con comodidad y castigar con su derecha pesada, el argentino se siente como en casa. Por eso, el choque contra Zverev no aparece como una simple prueba de cuartos de final, sino como una verdadera medida para saber hasta dónde puede proyectarse en esta semana.

Zverev quiere imponer la localía y la jerarquía del campeón

Del otro lado, Zverev representa una amenaza mayúscula por múltiples motivos. Su experiencia en este tipo de instancias, su condición de top 3, su potencia de servicio y su peso competitivo lo convierten siempre en un adversario complejo. Además, el alemán llega con rodaje importante en la gira: fue semifinalista en Indian Wells, Miami y Montecarlo, y aunque en esos torneos no consiguió el título, volvió a mostrarse como uno de los jugadores más regulares del circuito en la elite.

También carga con una motivación especial: cortar la racha negativa que tiene ante Cerúndolo en polvo de ladrillo. Si bien revirtió el historial general en canchas duras, todavía no pudo derrotar al argentino sobre esta superficie, y el propio ATP remarcó que buscará revancha en ese terreno. Ese ingrediente agrega tensión y atractivo a un duelo que, por calidad y por antecedentes, asoma como uno de los mejores de esta etapa del torneo.

Qué puede definir el partido en Múnich

En lo estrictamente tenístico, el encuentro promete un contraste atrapante. Cerúndolo intentará mandar con su derecha pesada, abrir la cancha y arrastrar a Zverev a peloteos más trabajados, donde el argentino suele sentirse muy cómodo. El alemán, en cambio, buscará imponer su saque, su revés cruzado y una agresividad más directa para evitar que el sudamericano tome ritmo desde el fondo. En una superficie que favorece el intercambio y premia la paciencia, cada uno deberá imponer su propia lectura táctica del duelo. Esta proyección es una inferencia basada en el estilo habitual de ambos y en cómo vienen compitiendo en el torneo.

También habrá que mirar el aspecto emocional. Cerúndolo llega con confianza, con la sensación de tener herramientas para incomodar al alemán en arcilla y con la ambición de dar otro golpe importante en un ATP 500. Zverev, en cambio, jugará con la presión y el impulso de ser local, campeón defensor y máximo candidato. En este tipo de partidos, donde el margen suele ser mínimo, la gestión de los momentos importantes puede inclinar la balanza.

Un cruce con sabor a partido grande

No es exagerado decir que Cerúndolo vs Zverev ya se transformó en uno de los cruces más atractivos para seguir cada vez que aparece en el calendario. El historial apretado, la diferencia radical entre superficies, el crecimiento del argentino y la jerarquía consolidada del alemán alimentan una rivalidad que suma capítulos y mantiene siempre un alto nivel de interés. En Múnich, con los cuartos de final en juego y la chance de seguir avanzando hacia un título grande, la historia tendrá una nueva función.

Para Cerúndolo, puede ser otro paso enorme en su objetivo de conquistar el ATP 500 más importante de su carrera. Para Zverev, una oportunidad de defender su territorio y reafirmar su peso en una cita donde suele hacerse fuerte. Para el público, un partido con todos los ingredientes: presente, antecedentes, tensión y tenis de altísimo nivel. Múnich ya lo espera.




Alcaraz cayó ante Sinner en Montecarlo, perdió el número 1 y dejó un mensaje de grandeza tras la final

Carlos Alcaraz no pudo defender el título en Montecarlo 2026, cayó en la final ante Jannik Sinner por 7-6 (5) y 6-3, perdió la cima del ranking ATP y, tras el partido, dejó un discurso cargado de autocrítica, reconocimiento al rival y optimismo de cara a lo que viene en la gira de polvo de ladrillo.

Carlos Alcaraz cerró el Masters 1000 de Montecarlo 2026 con una derrota dolorosa, pero también con un mensaje que volvió a reflejar su dimensión competitiva. El español cayó en la final ante Jannik Sinner por 7-6 (5) y 6-3, no pudo defender la corona conquistada en 2025 y además cedió el número 1 del ranking ATP en manos del italiano, que firmó una semana histórica en el Principado.

El partido tenía un peso enorme desde varios ángulos. No solo se definía el título del primer gran torneo de arcilla de la temporada, sino también la cima del tenis mundial. En ese escenario, Sinner fue más eficaz en los momentos decisivos, revirtió dos momentos adversos en el marcador y terminó destronando a Alcaraz en una final de altísima exigencia que duró dos horas y 15 minutos.

Para el murciano, el golpe fue fuerte. Llegaba como campeón defensor, como líder del ranking y con una impresionante racha sobre polvo de ladrillo. Sin embargo, del otro lado apareció una versión muy firme de Sinner, capaz de sostener la presión, resistir los pasajes favorables del español y cerrar el partido con autoridad para quedarse con su primer título en Montecarlo.

Cómo fue la derrota de Alcaraz ante Sinner en la final de Montecarlo

El desarrollo del partido mostró una constante que terminaría siendo determinante. Alcaraz arrancó mejor en ambos sets, pero no logró sostener la ventaja. En el primero se adelantó 2-0, aunque Sinner respondió con tres juegos consecutivos y llevó la definición a un tie-break. Allí, el italiano logró imponer su temple y cerró el parcial inicial. En el segundo, el español volvió a tomar la iniciativa con un quiebre para ponerse 3-1, pero otra vez sufrió la reacción del nacido en San Candido, que ganó los últimos cinco games para sentenciar el título.

Ese detalle dejó una lectura clara: Alcaraz estuvo en partido, generó daño y tuvo tramos positivos, pero no consiguió sostener el control cuando el encuentro entró en su zona más caliente. Sinner, en cambio, jugó con la convicción del que llegaba en una racha demoledora y aprovechó cada fisura para inclinar la final a su favor.

La derrota también cortó una racha impactante del español sobre arcilla. Llegaba con 17 victorias consecutivas en la superficie y con presencia en la final de sus últimos siete torneos sobre tierra batida. Montecarlo aparecía como una nueva estación ideal para seguir dominando, pero esta vez el desafío terminó del lado de su gran rival generacional.

Alcaraz elogió a Sinner tras perder la final

Lejos de la frustración vacía, Alcaraz eligió reconocer de inmediato la magnitud de lo conseguido por Sinner. Durante la ceremonia de premiación, el español destacó el logro casi inédito de su rival, que tras ganar Indian Wells, Miami y Montecarlo se convirtió en apenas el segundo jugador de la Era Abierta en conquistar el Sunshine Double y luego levantar el trofeo en el Principado. El primero había sido Novak Djokovic en 2015.

Las palabras de Alcaraz tuvieron mucho peso porque llegaron en un momento de máxima exposición emocional: acababa de perder el título, de resignar el número 1 y de ver cómo su gran rival se quedaba con una marca histórica. Aun así, eligió resaltar el mérito del italiano y felicitar también a todo su equipo y a su familia. Fue un gesto de jerarquía y respeto competitivo en uno de los escenarios más exigentes del circuito.

También tuvo un mensaje para su propio grupo de trabajo. Reconoció que no era el desenlace que buscaban, pero valoró la semana compartida, el ambiente que construyen juntos y dejó una frase con aroma a revancha: aseguró que serán mejores la próxima vez. Esa declaración funciona como síntesis del momento: dolor por la derrota, pero sin dramatismo ni sensación de derrumbe.

Alcaraz perdió el número 1, pero sigue en la pelea

Uno de los grandes efectos de la final fue el cambio en la cima del ranking ATP. Con esta victoria, Sinner recuperó el número 1 del mundo y quebró la igualdad que ambos mantenían en semanas al frente del ranking. Alcaraz sabía desde el inicio del torneo que la defensa de la corona en Montecarlo era clave para conservar ese lugar, especialmente porque llega a esta gira con una enorme carga de puntos para defender tras su brillante temporada 2025 sobre arcilla.

De hecho, el propio español ya había anticipado en la semana que en algún momento iba a perder la cima. Había reconocido que estaba defendiendo muchos puntos y que la pelea con Sinner sería larga, intensa y cambiante. Esa visión, que en aquel momento sonó a advertencia, terminó confirmándose en la final.

Pero la caída no cambia una certeza: Alcaraz sigue completamente metido en la pelea grande. Su temporada 2026 ya tenía títulos importantes, como el Australian Open y Doha, y en Montecarlo volvió a instalarse en una final de Masters 1000. Aunque perdió la cima, continúa siendo uno de los grandes candidatos para dominar la gira de tierra batida y recuperar terreno en el ranking.

El camino de Alcaraz en Montecarlo 2026

Más allá del cierre adverso, el torneo del español tuvo pasajes de muchísimo nivel. En su debut arrasó con Sebastián Báez por 6-1 y 6-3, mostrando una rápida readaptación a la arcilla. Luego superó a Tomás Etcheverry en un partido más incómodo, donde llegó a exhibir frustración y dudas, pero encontró respuestas para salir adelante por 6-1, 4-6 y 6-3. En cuartos de final, aplastó a Alexander Bublik por 6-3 y 6-0 para alcanzar las 300 victorias ATP, una marca que lo ubicó entre los más veloces de la historia en llegar a ese número. En semifinales, derrotó al local Valentin Vacherot por 6-4 y 6-4 para volver a la final en el Principado.

Ese recorrido demuestra que, incluso sin quedarse con el trofeo, Alcaraz volvió a competir a un nivel altísimo. Mostró recursos, personalidad, capacidad de adaptación y una vigencia total en la superficie donde mejor se siente. Montecarlo no terminó como esperaba, pero dejó señales claras de que su tenis sigue preparado para pelear por todo.

Cómo queda el historial entre Alcaraz y Sinner

La final de Montecarlo agregó un nuevo capítulo a una rivalidad que ya tiene todos los ingredientes de una época. Con la victoria del italiano, el historial entre ambos quedó 10-7 a favor de Alcaraz. Aunque el español todavía lidera el cara a cara, Sinner se quedó con dos de los últimos enfrentamientos grandes: las ATP Finals 2025 y ahora Montecarlo 2026.


Eso vuelve todavía más interesante lo que viene. Ambos ya protagonizaron duelos memorables en Grand Slams, Masters 1000 y torneos de cierre de temporada. Ahora, con la gira de tierra recién comenzando, la sensación es que este choque en Montecarlo puede ser apenas el primer gran episodio del año entre los dos mejores tenistas del circuito.

Qué sigue para Alcaraz tras perder en Montecarlo

Tras la final, Alcaraz dejó en claro que no se irá de Montecarlo con una mirada negativa total. Agradeció a la organización, definió al torneo como uno de los más lindos del calendario y confirmó que ahora pondrá la mira en Barcelona, siguiente parada de una gira sobre polvo de ladrillo que todavía puede darle muchas oportunidades de revancha.

Ahí aparece uno de los puntos más importantes de esta derrota: no llega en el final de una etapa, sino al comienzo de un tramo decisivo del calendario. Barcelona, Roma y Roland Garros asoman en el horizonte, y Alcaraz ya demostró en temporadas anteriores que es capaz de transformar una caída en impulso competitivo. La historia reciente lo avala y su discurso posterior a la final también.

Perder el título, resignar el número 1 y hacerlo ante Sinner en una final tan simbólica duele. Pero también puede convertirse en un punto de inflexión. Porque si algo dejó Montecarlo 2026 es la certeza de que la rivalidad está más viva que nunca y de que Alcaraz sigue siendo protagonista absoluto. El español cayó, sí, pero también dejó una señal: la pelea está lejos de terminar.