Doha el primer escalón del ATP Tour

El español Fernando Verdasco, que reside en Doha desde hace cinco años, saludó a la nueva temporada con una notable victoria por 6-4, 6-3 ante su compatriota Pablo Andújar.

Como en casa en ningún sitio. Fernando Verdasco comenzó la temporada 2020 con una fuerza inusitada, demostrando que en el Qatar ExxonMobil Open encuentra una confianza especial. El español, que reside en Doha desde hace cinco años, saludó a la nueva temporada con una notable victoria por 6-4, 6-3 ante su compatriota Pablo Andújar.

Ante una grada que lo arropó como un hijo propio, el madrileño explicó los sentimientos que siempre lo llenan al saltar a las pistas del emirato.

“Me mudé hace cinco años, así que ahora me siento como en casa”, reflejó el español, un fijo en el torneo asiático en la primera semana de la temporada, en entrevista a ATPTour

“Siempre que regreso durante la temporada me siento muy feliz. No es sencillo por la cantidad de torneos que tenemos alrededor del mundo. Siempre que tengo la oportunidad me gusta venir y cuidar de mi casa”, explicó el español. “Mis amigos están en Doha. Antes de mudarme me pedían que viniera y ayudara al país a crecer a nivel deportivo”.

A sus 36 años, Verdasco atraviesa un momento de conciencia personal. De gran altura deportiva pero también con vistas al mañana. “Creo que Doha es mi sitio para ese momento y espero poder ayudar a desarrollar el deporte. El país está mejorando de manera increíble y alberga grandes eventos”.

En el corazón del emirato saltó Verdasco a demostrar que en 2020 todavía le quedan muchas batallas por librar. “Ha sido un partido duro ante un jugador que conozco bien”, declaró tras vencer a Andújar. “Siempre son partidos más complicados que el resto. Al ser el primer partido de la temporada, uno se coloca más presión y suele estar más nervioso”, añadió.

La Next Gen empieza a dar de que hablar
Vibrante jornada inaugural en el cuadro final del ATP 250 Doha 2020 con la puesta en escena de jugadores jóvenes llamados a dar mucho de qué hablar en esta temporada. Miomir Kecmanovic (6-4 6-2 contra Thompson), Alexander Bublik (6-3 6-4 ante Mannarino) y Corentin Moutet (7-6 6-4 frente a Sandgren) fueron protagonistas en un día que también vio cómo Fernando Verdasco inauguraba la temporada con un triunfo. Jeremy Chardy y Aljaz Bedene fueron los otros ganadores del día.

Este año, el suizo Stan Wawrinka y el ruso Andrey Rublev son los dos primeros favoritos.




La vuelta del cuarto Beatles

Murray se impuso por 3-6, 6-4 y 6-4 en dos horas y 27 minutos de encuentro, pudiendo levantar un trofeo individual más de dos años después, desde Dubai, en febrero de 2017. Andy es Crack, eso no lo vamos a descubrir acá, pero además le suma esa tenacidad que lo llevó a quedarse con el torneo

Como en los viejos tiempos, el de Dunblane, ahora 243º en el ranking mundial, batió en la final del ATP Tour indoor de Amberes (Bélgica), sobre pista dura, a otro ilustre ganador de Grand Slam, el suizo Stan Wawrinka, 34 años y 18º ATP.


Murray ha saboreado una victoria
más que especial en su séptima competición desde su vuelta. Esta 46ª corona
individual ATP supone mucho para el escocés, ya que es la primera con prótesis
y una liberación personal. Se emocionó cuando la cerró.

A sus 32 años, y demostrando una tenacidad sin límites, el antiguo No. 1 mundial se reencontró con una copa 31 meses después. Una eternidad en las manos de un competidor de primera línea. Lo hizo además aceptando como ley la dureza, superando partidos a tres set en cuartos de final, semifinales y final. Murray no probaba las mieles del triunfo desde que levantara la corona de Dubai en la temporada 2017. Y la victoria en Amberes, el séptimo torneo ATP Tour individual disputado tras su regreso deportivo, no pudo ser más reconfortante.



“Este triunfo significa mucho para
mí”, reconoció Andy sin poder contener unas lágrimas de emoción. “Los últimos
años han sido muy complicados. He tenido muchos problemas de lesiones en estos
últimos tiempos. Remontar en una final así ha sido increíble”, explicó sobre el
enésimo capítulo de un regreso memorable.

Un camino donde Andy ha
necesitado redoblar esfuerzos en la sombra. Con meses de preparación al margen
del circuito, un inicio de actividad en la modalidad de dobles, llegando a
levantar la corona de Queen’s junto a Feliciano López en su primer torneo, y
una paulatina adquisición de velocidad con incursiones en el circuito
Challenger.

El escocés atravesó un vía crucis
para empatar el partido, rozando en varias ocasiones el precipicio. Así, de
entrada, pasó del 1-3 al 3-3. Después, en una situación crítica, levantó un
15-40 con 4-4 que lo hubiera colocado a un juego de la derrota. Una capacidad
de supervivencia que exprimió hasta llevar el partido al tercer set.

La manga definitiva fue un pulso
de poder a poder. Wawrinka vio desaparecer en dos ocasiones una rotura de sus
manos y el surgimiento de Murray en primera línea. El escocés demostró que s
capacidad de sufrimiento sigue intacta y logró voltear un encuentro que tuvo
varias veces casi perdido.

“Stan estaba jugando a un tremendo
nivel, conectando golpes ganadores desde cualquier punto de la pista”,
reconoció el británico tras sobrevivir a un imposible. “He resistido de algún
modo durante el segundo set, porque sido realmente muy igualado. He conseguido
ganar y no esperaba encontrarme en esta situación”, indicó Andy. “He disfrutado
la semana, el ambiente ha sido impresionante”.

Los esfuerzos de Murray siguen
impulsando su figura en la clasificación individual. La solidez de juego
alcanzada por el británico desde su regreso al circuito es más que evidente.
Andy es protagonista de una escalada con mayúsculas, pasando de abrir octubre
en el No. 503 a ocupar el No. 127 mundial desde este lunes.




Tsonga y un grata costumbre en Metz

Jo-Wilfried Tsonga se ha proclamado campeón del Moselle Open 2019 al vencer por 6-7(4), 7-6(4), 6-3 al esloveno Aljaz Bedene tras dos horas y 50 minutos de partido.

El francés Jo-Wilfried Tsonga, nº 61 mundial, ganó este domingo por cuarta vez el título en el torneo de Metz, al derrotar en la final al esloveno Aljaz Bedene por 6-7 (4), 7-6 (4) y 6-3, en dos horas y 47 minutos.

Con esta victoria, Tsonga se hizo con el 18º título de su carrera y se convirtió en el noveno ganador francés de este torneo en las últimas 11 ediciones. Sólamente el belga David Goffin (2014) y el alemán Peter Gojowczyk (2017) han sido capaces de romper el dominio francés en este torneo ATP 250.



Tsonga mantuvo esta tradición al imponerse a Bedene después de casi tres horas de lucha y con 19 saques directos. El jugador de Le Mans ha levantado ya diez de sus 18 títulos en suelo francés: los cuatro de Metz (2011-12 y 2015), los tres de Marsella (2009, 2013 y 2017), París Bercy (2008), Lyon (2017) y el de este año en Montpellier.

Unos de los perfiles más respetados en condiciones neutras, la fortaleza en pista cubierta de Tsonga fue marcada de nuevo. El jugador francés ya es el tercer jugador en activo con más títulos (12) bajo techo en el circuito ATP Tour, únicamente por detrás del suizo Roger Federer (25) y del británico Andy Murray.