Egipto eliminó a Australia en el Mundial 2026 y volvió a octavos después de 92 años

Egipto sufrió durante 120 minutos, pero mostró mayor precisión y fortaleza mental en los penales para eliminar 4-2 a Australia, tras empatar 1-1 en el AT&T Stadium de Arlington. Mohamed Salah convirtió con categoría y Hossam Abdelmaguid selló una clasificación histórica a los octavos de final del Mundial 2026.

Egipto está entre los 16 mejores del Mundial 2026 después de superar una eliminatoria cargada de tensión, sufrimiento y dramatismo. Los Faraones empataron 1-1 frente a Australia durante los 120 minutos y se impusieron 4-2 en la definición por penales disputada en el AT&T Stadium de Arlington, en el área de Dallas.

Emam Ashour abrió el marcador con un cabezazo en el primer tiempo, mientras que Mohamed Hany convirtió en contra el empate australiano después de una pelota detenida ejecutada por Aiden O’Neill. La igualdad se mantuvo durante el tiempo reglamentario y la prórroga, pese a que ambos equipos contaron con oportunidades para evitar la definición desde los doce pasos.

En los penales, Egipto fue perfecto. Mahmoud Saber, Ramy Rabia, Mohamed Salah y Hossam Abdelmaguid convirtieron sus remates. Australia, en cambio, falló dos ejecuciones: Harry Souttar envió la pelota por encima del arco y Harrington estrelló su disparo en el travesaño.

La clasificación tiene una dimensión histórica. Egipto volvió a instalarse entre los 16 mejores de una Copa del Mundo después de 92 años y consiguió superar por primera vez una eliminatoria mundialista. Ahora espera al ganador del cruce entre Argentina y Cabo Verde.

Egipto clasificó a octavos con una definición inolvidable

El partido enfrentaba a dos seleccionados que buscaban romper sus propios límites históricos. Tanto Australia como Egipto llegaban con la posibilidad de ganar por primera vez una eliminatoria directa en una Copa del Mundo.

La igualdad previa se trasladó rápidamente al campo de juego. Australia salió con intensidad y generó la primera gran oportunidad a los cuatro minutos. Cristian Volpato encontró espacio fuera del área y sacó un potente remate que se estrelló en el travesaño del arco defendido por Mostafa Shobeir.

El disparo encendió las alarmas de Egipto, pero también provocó una reacción inmediata. Los Faraones lograron acomodarse, dominaron la pelota durante varios pasajes y comenzaron a encontrar espacios a partir de la movilidad de Salah, Ashour y Omar Marmoush.

La selección africana terminó registrando el 58,3% de la posesión, ejecutó siete tiros de esquina y acumuló mayor presencia en campo contrario, aunque necesitó llegar hasta los penales para transformar esa superioridad territorial en clasificación.

Emam Ashour abrió el marcador con un cabezazo espectacular

Egipto encontró la ventaja después de una jugada que comenzó con Mohamed Salah. El capitán tocó en corto para Emam Ashour, cuyo primer remate fue bloqueado por la defensa australiana.

La pelota quedó en poder de Karim Hafez, que levantó un centro preciso hacia el segundo palo. Ashour continuó la acción, atacó el espacio y se lanzó en plancha para conectar un cabezazo que dejó sin respuesta al arquero Patrick Beach.

El gol confirmó el buen comienzo del mediocampista, uno de los futbolistas más constantes de Egipto durante el Mundial 2026. Ashour ya había convertido ante Bélgica en la fase de grupos y volvió a aparecer en un encuentro decisivo.

Ziko estuvo cerca de ampliar la ventaja

Con Australia obligada a adelantar sus líneas, Egipto encontró espacios para salir de contraataque. Mostafa Ziko llegó a convertir el segundo gol, pero la acción fue anulada por posición adelantada.

Los Socceroos respondieron con una llegada de Alessandro Circati que Shobeir controló sin dificultades. Más tarde, Aziz Behich y Martin Boyle intentaron generar peligro por las bandas, aunque la defensa egipcia sostuvo la ventaja hasta el descanso.

Antes del entretiempo, Salah buscó sorprender con un cabezazo y Volpato volvió a probar desde media distancia, esta vez sin precisión. Australia también sufrió la lesión de Jordan Bos, reemplazado por Kai Trewin al comenzar el complemento.

Australia empató con otro autogol de Mohamed Hany

Egipto tuvo una oportunidad muy clara para marcar el 2-0 en los primeros minutos del segundo tiempo. Marmoush quedó mano a mano con Beach, pero su definición salió desviada.

La ocasión desperdiciada terminó siendo determinante. Poco después, O’Neill ejecutó una falta lateral hacia el área egipcia. Souttar atacó la pelota y obligó a Mohamed Hany a intervenir. El defensor intentó despejar de cabeza, pero terminó enviando el balón dentro de su propio arco.

El 1-1 representó otro momento desafortunado para Hany, quien también había marcado en contra durante el empate frente a Bélgica en la primera fecha del Grupo G.

A partir de la igualdad, el partido perdió continuidad. La pausa de hidratación, las modificaciones y la lesión de Karim Hafez interrumpieron el ritmo. Mahmoud Trézéguet ingresó en su reemplazo, mientras los dos seleccionados comenzaron a medir los riesgos.

Salah lideró la reacción egipcia en el cierre

Aunque no tuvo un primer tiempo dominante, Mohamed Salah fue creciendo con el desarrollo del partido. El capitán apareció cada vez con mayor frecuencia por el sector derecho, buscó asociaciones y generó cinco oportunidades para sus compañeros.

La ocasión más clara llegó en el tiempo adicional. Salah lanzó un centro preciso para Ramy Rabia, que ganó de cabeza y obligó a Patrick Beach a realizar una de las mejores atajadas del encuentro.

La jugada continuó dentro del área y la pelota quedó nuevamente en poder de Salah, pero el atacante no pudo darle dirección a su remate. Rabia también tuvo otra posibilidad antes del final, neutralizada por la defensa australiana.

Egipto estuvo muy cerca de resolver la clasificación antes de la prórroga, pero la resistencia de Beach mantuvo con vida a Australia.

Una prórroga desgastante y con pocas oportunidades

Egipto mostró mejores piernas durante el tiempo suplementario, aunque el cansancio acumulado afectó la precisión de ambos equipos.

En la primera parte de la prórroga, Haissem Hassan desbordó y envió un centro que Marmoush descargó hacia Salah. El capitán remató de primera, pero la pelota terminó por encima del arco.

Australia respondió con una incursión de Mohamed Touré por la derecha, controlada por la defensa africana. En el área contraria, Souttar se convirtió en una muralla y despejó varias pelotas peligrosas.

El defensor australiano también bloqueó un remate de Ashour, que buscaba su segundo gol del partido. Egipto insistió hasta el final, aunque no consiguió romper la resistencia de los Socceroos.

A los 119 minutos, Tony Popovic realizó una apuesta específica para la definición: retiró a Patrick Beach, la figura australiana durante el juego, e hizo ingresar al experimentado Mathew Ryan. Hossam Hassan respondió con el ingreso de Mahmoud Saber por Marwan Attia.

Así fue la definición por penales entre Australia y Egipto

La clasificación se resolvió desde los doce pasos y Egipto mostró una efectividad absoluta.

Harry Souttar falló el primer penal

Souttar fue el encargado de abrir la tanda para Australia, pero su remate salió por encima del travesaño. El fallo trasladó inmediatamente la presión al conjunto oceánico.

Mahmoud Saber ejecutó el primer penal de Egipto y convirtió con seguridad para establecer el 1-0.

Rabia y Salah sostuvieron la ventaja

Jackson Irvine marcó el primer penal australiano y dejó momentáneamente igualada la serie. Ramy Rabia respondió con una ejecución firme para el 2-1.

Awer Mabil también convirtió para Australia, pero Salah volvió a colocar a Egipto en ventaja. El capitán eligió una definición suave y elevada por el centro, similar a un Panenka, para marcar el 3-2 y aumentar la presión sobre el siguiente ejecutante australiano.

Abdelmaguid convirtió el penal de la clasificación

El cuarto lanzamiento de Australia terminó en el travesaño. Con el marcador 3-2 y la oportunidad de cerrar la serie, Hossam Abdelmaguid tomó la pelota.

El defensor convirtió su remate y desató el festejo egipcio. Los Faraones ganaron la tanda 4-2 y consiguieron el boleto a los octavos de final del Mundial 2026.

Mohamed Salah, figura y líder de Egipto

Salah fue elegido como el mejor jugador del partido. Su rendimiento fue de menor a mayor y su influencia terminó resultando decisiva.

El capitán creó cinco ocasiones, participó en la construcción del gol de Ashour, generó la oportunidad más clara del cierre y convirtió uno de los penales más importantes de la serie.

Su aporte también trascendió lo estrictamente futbolístico. Antes de la definición, ganó el sorteo y eligió que Australia ejecutara primero. La decisión trasladó la presión inicial a los Socceroos y tuvo un resultado inmediato con el fallo de Souttar.

Salah continúa así con su revancha personal en los Mundiales. Después de una participación condicionada físicamente en Rusia 2018 y de quedar fuera de Qatar 2022 tras fallar en una definición ante Senegal, el referente egipcio logró conducir a su selección hacia una instancia histórica.

Emam Ashour y Ramy Rabia, los otros pilares

Emam Ashour volvió a aparecer en un partido importante

Ashour fue uno de los futbolistas más peligrosos del encuentro. Registró cinco remates, abrió el marcador y mantuvo una presencia constante en el área australiana.

El volante ofreció salida, recorrido y capacidad para llegar desde segunda línea. También estuvo cerca de marcar el segundo durante la prórroga, pero su disparo fue bloqueado por Souttar.

Ramy Rabia aportó seguridad y experiencia

Rabia completó una actuación sólida en la defensa. Ganó duelos físicos, sostuvo al equipo en los momentos de presión australiana y apareció con peligro en el área contraria.

Su cabezazo durante el tiempo adicional estuvo muy cerca de darle la clasificación a Egipto. Más tarde, convirtió su penal con seguridad y ayudó a transmitir tranquilidad durante la tanda.

Las estadísticas de Australia vs. Egipto

El encuentro fue equilibrado en cantidad de llegadas, aunque Egipto tuvo mayor control de la pelota y produjo más acciones en campo contrario.

  • Resultado durante los 120 minutos: Australia 1-1 Egipto.
  • Resultado de la tanda: Australia 2-4 Egipto.
  • Remates: Australia 16, Egipto 14.
  • Posesión: Australia 41,7%, Egipto 58,3%.
  • Tiros de esquina: Australia 4, Egipto 7.
  • Faltas: Australia 12, Egipto 14.
  • Fueras de juego: Australia 0, Egipto 3.
  • Futbolista con más remates: Emam Ashour, con 5.
  • Futbolista con más ocasiones creadas: Mohamed Salah, con 5.
  • Futbolista con más pases: Marwan Attia, con 117.
  • Intervenciones de Marwan Attia: 143.
  • Pases de Attia en el último tercio: 33.
  • Más intercepciones: Karim Hafez, con 2.
  • Goleador de Egipto: Emam Ashour.
  • Autogol del empate: Mohamed Hany.
  • Penal decisivo: Hossam Abdelmaguid.

Análisis: por qué Egipto eliminó a Australia

Mayor fortaleza mental en los penales

La principal diferencia estuvo en la definición. Egipto convirtió sus cuatro lanzamientos y Australia falló dos. Los Faraones mostraron seguridad, precisión y una notable gestión emocional.

El fallo inicial de Souttar permitió que Egipto tomara el control psicológico de la tanda. Saber, Rabia, Salah y Abdelmaguid no desperdiciaron la oportunidad.

El liderazgo de Salah

Salah no dominó durante los 120 minutos, pero apareció en cada momento importante. Generó peligro en el cierre, asumió responsabilidades y ejecutó su penal con enorme personalidad.

También fue importante su decisión de hacer patear primero a Australia, una elección estratégica que terminó favoreciendo a los Faraones.

El control de Marwan Attia

Attia fue fundamental para que Egipto manejara la pelota. Terminó con 117 pases, 143 intervenciones y 33 entregas en el último tercio.

Su participación ayudó a explicar el 58,3% de posesión del conjunto africano y la capacidad para instalarse durante largos pasajes en territorio australiano.

La capacidad para resistir los momentos adversos

Egipto debió recuperarse del autogol de Hany, convivir con las oportunidades desperdiciadas y soportar el desgaste de una prórroga.

El equipo no se desordenó y evitó que Australia aprovechara el envión del empate. Esa capacidad para mantenerse dentro del partido fue determinante para llegar con confianza a los penales.

El recorrido de Egipto en el Mundial 2026

Egipto llegó a los octavos de final sin perder ningún partido. Su campaña comenzó con un empate 1-1 frente a Bélgica, continuó con una victoria 3-1 sobre Nueva Zelanda y cerró la fase de grupos con otra igualdad 1-1 ante Irán.

Los Faraones terminaron segundos en el Grupo G con cinco puntos. En los dieciseisavos de final volvieron a empatar 1-1, esta vez ante Australia, y consiguieron la clasificación mediante los penales.

En cuatro presentaciones, Egipto registra una victoria y tres empates durante el tiempo reglamentario, con seis goles a favor y cuatro en contra. El conjunto africano mantiene el invicto y ha demostrado una capacidad especial para competir en partidos cerrados.

Egipto volvió a los octavos después de 92 años

La clasificación tiene un enorme valor para el fútbol egipcio. La última presencia del seleccionado entre los 16 mejores se remontaba a Italia 1934, cuando participó de una Copa del Mundo disputada bajo un sistema de eliminación directa.

Desde entonces, Egipto no había logrado superar la primera fase. La victoria por penales ante Australia corta una espera de 92 años y representa la primera eliminatoria mundialista superada por los Faraones.

El logro también fortalece el legado de Salah, quien tiene la posibilidad de conducir a su país hacia la mejor actuación mundialista de su historia.

Qué rival puede enfrentar Egipto en octavos

Egipto espera ahora al ganador del cruce entre Argentina y Cabo Verde. Cualquiera de las dos alternativas presentará un desafío de máxima exigencia.

Argentina aparece como uno de los grandes candidatos del torneo, con Lionel Messi como referente y un plantel acostumbrado a las instancias decisivas. Cabo Verde, por su parte, se ha convertido en una de las grandes revelaciones del Mundial y ha demostrado que puede competir frente a seleccionados de mayor trayectoria.

Los Faraones deberán mejorar su eficacia. Ante Australia tuvieron la posibilidad de resolver el encuentro antes de los penales, pero desperdiciaron ocasiones claras con Marmoush, Salah y Rabia.

Egipto hizo del sufrimiento su camino hacia la historia

Egipto está en octavos de final porque supo resistir, competir y ejecutar mejor en el momento de mayor presión. No fue una clasificación sencilla ni una actuación perfecta. Los Faraones tuvieron el control durante varios pasajes, pero también cometieron errores, fallaron oportunidades y debieron soportar 120 minutos de máxima tensión.

Cuando el partido llegó a los penales, la selección africana mostró su mejor cualidad: la fortaleza mental. Salah asumió el liderazgo, sus compañeros respondieron y Abdelmaguid convirtió el remate que terminó con una espera de 92 años.

Egipto todavía tiene aspectos por corregir. Necesita transformar su posesión en mayor profundidad, evitar errores defensivos y aprovechar mejor las situaciones favorables. Sin embargo, también demostró que posee carácter, experiencia y futbolistas capaces de aparecer en los momentos decisivos.

El Mundial 2026 ya es histórico para los Faraones. Ahora, con un lugar asegurado entre los 16 mejores, el desafío será demostrar que esta clasificación no representa el final del camino, sino el comienzo de una campaña todavía más grande.




Paraguay empató con Australia en el Mundial 2026 y quedó a la espera de la clasificación

La Albirroja igualó sin goles ante Australia en Santa Clara por la última fecha del Grupo D. El equipo de Gustavo Alfaro no pudo asegurar su clasificación, pero mantiene chances de avanzar como uno de los mejores terceros del Mundial 2026.

Paraguay rescató un empate y mantiene viva la ilusión

Paraguay empató 0-0 frente a Australia en Santa Clara, California, por la última fecha del Grupo D del Mundial 2026. El conjunto dirigido por Gustavo Alfaro no logró el triunfo que le aseguraba la clasificación, pero sumó un punto que le permite seguir con posibilidades de avanzar como uno de los mejores terceros del torneo.

La Albirroja cerró la fase de grupos con 4 puntos y una diferencia de gol de -2, por lo que ahora dependerá de los resultados de otras zonas para conocer su destino en la Copa del Mundo.

Australia fue superior, pero no pudo quebrar a Gill

Durante gran parte del encuentro, Australia manejó la pelota y generó las situaciones más peligrosas. Jordan Bos, Irvine y O’Neill llevaron peligro al arco paraguayo, aunque Orlando Gill respondió con seguridad cada vez que fue exigido.

Paraguay tuvo dificultades para generar juego ofensivo y recién mejoró en el complemento con el ingreso de Mauricio Magalhaes. En los minutos finales llegaron las emociones más claras para ambos equipos, pero ninguno logró romper el cero.

Un resultado que dejó conformes a ambos

Australia aseguró el segundo puesto del Grupo D y avanzó a los dieciseisavos de final detrás de Estados Unidos. Paraguay, en cambio, deberá esperar la definición de otros grupos para saber si logra meterse entre los ocho mejores terceros de la competición.

El equipo de Gustavo Alfaro volvió a mostrar su fortaleza defensiva, aunque quedó en deuda en la generación ofensiva. Tras la derrota ante Estados Unidos y la valiosa victoria frente a Turquía, el empate ante los Socceroos mantiene viva la esperanza guaraní.

Estadísticas destacadas




Australia venció a Turquía en el Mundial 2026: el orden golpeó a las individualidades del Grupo D

Australia derrotó 2-0 a Turquía en el BC Place de Vancouver por la primera fecha del Grupo D del Mundial 2026. El equipo de Tony Popovic hizo del orden defensivo, la eficacia y el contragolpe sus mejores armas ante un rival con más nombres propios, pero sin la claridad necesaria para romper el bloque oceánico.

Australia venció a Turquía en el Mundial 2026 y dio un golpe de autoridad en el Grupo D

Australia empezó el Mundial 2026 con una victoria que vale mucho más que tres puntos. En el Estadio BC Place de Vancouver, los Socceroos derrotaron 2-0 a Turquía por la primera fecha del Grupo D y dejaron una señal clara: no tienen el plantel más brillante de la zona, pero sí un equipo ordenado, competitivo y preparado para castigar cada error rival.

El triunfo australiano se construyó desde la paciencia, la concentración defensiva y la eficacia. Turquía asumió el protagonismo durante varios pasajes del partido, manejó la pelota con futbolistas de jerarquía como Arda Güler y Hakan Çalhanoglu, pero nunca encontró continuidad ni precisión en los metros finales. Australia, en cambio, esperó su momento, golpeó de contragolpe y luego defendió la ventaja con una actuación enorme de Patrick Beach.

Los goles de Nestory Irankunda y Connor Metcalfe marcaron la diferencia en el resultado. El primero apareció en la etapa inicial, cuando el partido empezaba a abrirse después de la pausa para la hidratación. El segundo llegó en el complemento, justo cuando Turquía parecía más cerca del empate. Esa fue la síntesis de la noche: el equipo europeo insinuó, Australia resistió y pegó cuando debía.

El orden de Australia venció a las individualidades de Turquía

El partido dejó una lectura futbolística muy clara. Turquía llegó al debut con una expectativa importante por la calidad de su generación ofensiva. Arda Güler, Çalhanoglu, Kenan Yildiz, Kerem Aktürkoğlu y otros nombres propios invitaban a pensar en un seleccionado capaz de imponer condiciones desde la técnica y la creatividad.

Sin embargo, el fútbol volvió a demostrar que los nombres no alcanzan si no hay funcionamiento colectivo. Turquía tuvo posesión, empujó y acumuló situaciones, pero chocó una y otra vez contra una estructura australiana compacta. Los Socceroos no se desesperaron, achicaron espacios, defendieron cerca de su área cuando el trámite lo exigió y transformaron cada recuperación en una oportunidad para correr.

Australia no necesitó dominar durante largos tramos para sentirse cómoda. Su plan fue más simple, pero también más efectivo: orden defensivo, solidaridad en los retrocesos, ataques directos y contundencia. En ese contexto, Irankunda encontró el escenario ideal para explotar su velocidad y Metcalfe apareció como símbolo de un equipo que nunca dejó de competir.

Primer tiempo: Turquía tuvo la pelota, Australia encontró el golpe

Los primeros minutos fueron cerrados. Turquía intentó construir desde la posesión, con Çalhanoglu y Güler como principales encargados de darle sentido a la circulación. Australia, conducida por Tony Popovic, se acomodó con líneas compactas y apostó por un juego más vertical, sin asumir riesgos innecesarios.

El desarrollo cambió después de la pausa para la hidratación. El partido se volvió más abierto, aparecieron los espacios y los dos equipos comenzaron a pisar con mayor frecuencia el área rival. Turquía avisó primero con una acción de Güler, pero Australia respondió con una contra letal.

Nestory Irankunda recibió con campo por delante, explotó su potencia, dejó atrás a la defensa turca y definió con categoría para poner el 1-0. Fue una acción que resumió su perfil: velocidad, desequilibrio y una madurez notable para resolver en un contexto mundialista.

La desventaja obligó a Turquía a adelantar líneas. Abdülkerim Bardakcı estuvo cerca del empate con un remate potente que Patrick Beach alcanzó a desviar antes de que la pelota pegara en el palo. Sobre el cierre, Kerem Aktürkoğlu también tuvo una ocasión clara, pero su disparo fue bloqueado cuando parecía llevar destino de gol.

Australia se fue al descanso arriba 1-0. No había sido superior en volumen de juego, pero sí en eficacia, concentración y lectura de los momentos.

Segundo tiempo: Beach sostuvo el resultado y Metcalfe liquidó la historia

Turquía salió al complemento con la obligación de buscar el empate. Vincenzo Montella movió el banco desde el vestuario con el ingreso de Kenan Yildiz, intentando sumar movilidad y frescura en ataque. El cambio le dio otra variante al seleccionado europeo, aunque no alcanzó para romper la telaraña defensiva australiana.

El dominio turco creció con el correr de los minutos. Arda Güler probó de tiro libre y obligó a una gran intervención de Patrick Beach. Luego, el arquero australiano volvió a aparecer ante un potente remate de Zeki Çelik y más tarde protagonizó una de las atajadas del partido al contener en dos tiempos una volea de Kerem Aktürkoğlu.

En el momento de mayor presión turca, Australia volvió a golpear. A los 75 minutos, Connor Metcalfe recuperó una pelota en la mitad de la cancha, encaró hacia el arco y sacó un remate cruzado que se metió junto al palo para establecer el 2-0.

Ese gol terminó de romper anímicamente a Turquía. El equipo de Montella siguió intentando, principalmente con remates lejanos de Güler y aproximaciones aisladas, pero ya no tuvo la claridad ni la energía del tramo anterior. Australia administró la ventaja, refrescó piernas con los cambios y cerró una victoria de enorme valor.

Estadísticas y datos relevantes de Australia vs Turquía

Dato Australia vs Turquía
Resultado Australia 2-0 Turquía
Competencia Mundial 2026
Fecha Primera fecha del Grupo D
Estadio BC Place, Vancouver
Goles Nestory Irankunda y Connor Metcalfe
Figura Patrick Beach
Atajadas de Beach 8
Remates contenidos dentro del área 3
Gol de Irankunda Primer tiempo, tras una contra perfecta
Gol de Metcalfe 75 minutos, remate cruzado tras recuperación
Mejor defensor australiano Harry Souttar
Números de Souttar 14 despejes, 2 tiros bloqueados, 4/5 duelos aéreos ganados

Patrick Beach, la gran figura de Australia

Patrick Beach fue el jugador más determinante del partido. En una noche donde Turquía empujó durante largos pasajes, el arquero australiano respondió con seguridad, reflejos y personalidad.

Su actuación incluyó ocho atajadas, tres remates contenidos desde dentro del área y varias intervenciones decisivas en momentos críticos. Le desvió un tiro libre a Arda Güler, respondió ante un intento de Zeki Çelik y sostuvo el arco en cero frente a una volea peligrosa de Kerem Aktürkoğlu.

Beach no solo evitó el empate: le dio confianza a todo el equipo. Cada atajada reforzó el plan de Australia y aumentó la frustración de Turquía, que empezó a abusar del remate de media distancia ante la falta de espacios.

Nestory Irankunda, velocidad y contundencia para abrir el partido

Nestory Irankunda fue el futbolista más desequilibrante de Australia en la primera parte. Su gol abrió el camino del triunfo y confirmó por qué es una de las grandes apariciones del fútbol australiano.

El joven atacante aprovechó una transición ofensiva perfecta, atacó el espacio y definió con una tranquilidad impropia para su edad. Además, volvió a generar peligro antes del descanso con otro remate fuerte que pudo ampliar la diferencia.

Su historia también le agrega un condimento especial a esta actuación. Nacido en un campo de refugiados en Tanzania, hijo de padres burundeses y formado futbolísticamente en Australia, Irankunda llegó al Mundial como una de las promesas a seguir. Ante Turquía, transformó esa expectativa en impacto concreto.

Harry Souttar, el muro defensivo de los Socceroos

Si Beach fue la figura bajo los tres palos, Harry Souttar fue el líder del bloque defensivo. El central completó una actuación muy sólida, especialmente en los minutos de mayor presión turca.

Sus números explican su influencia: 14 despejes, 2 tiros bloqueados, 4 duelos aéreos ganados sobre 5 y presencia constante en el área propia. Además, también tuvo una chance clara en ataque con un cabezazo que exigió una gran respuesta de Uğurcan Çakır.

Souttar fue clave para que Australia pudiera sostener el plan de partido. En un equipo que priorizó el orden, su tarea resultó fundamental para proteger la ventaja.

Turquía y una noche sin brillo de sus figuras

Turquía quedó en deuda. El equipo de Vincenzo Montella llegó al Mundial 2026 con una generación de enorme talento, pero en el debut no logró traducir esa jerarquía individual en funcionamiento colectivo.

Arda Güler intentó ser el eje creativo, pidió la pelota y buscó soluciones con remates de media distancia y pelota parada. Sin embargo, nunca encontró espacios cómodos entre líneas. Hakan Çalhanoglu tampoco pudo imponer el ritmo que suele marcar en Europa, mientras que Kenan Yildiz ingresó en el segundo tiempo y aportó movilidad, pero no consiguió cambiar el desarrollo.

El problema principal de Turquía fue la falta de profundidad. Tuvo momentos de dominio, acumuló jugadores en campo rival y generó situaciones, pero le faltó precisión para resolver. Cuando logró rematar con peligro, apareció Beach. Cuando buscó combinar por dentro, chocó con el bloque australiano. Y cuando intentó acelerar, dejó espacios que Australia aprovechó.

Contexto del Grupo D del Mundial 2026

El Grupo D comenzó con dos resultados importantes: Estados Unidos venció 4-1 a Paraguay en Los Ángeles y Australia derrotó 2-0 a Turquía en Vancouver. Con ese panorama, el seleccionado estadounidense quedó arriba por diferencia de gol, mientras que los Socceroos se ubicaron en una posición muy favorable después de la primera fecha.

Para Australia, este triunfo puede ser decisivo. En un grupo equilibrado, sumar de a tres en el debut le permite afrontar los próximos partidos con mayor margen competitivo. Su siguiente compromiso será ante Estados Unidos, en Seattle, un duelo que puede marcar buena parte del destino de la zona.

Turquía, en cambio, quedó obligada a reaccionar. El equipo de Montella tendrá que enfrentar a Paraguay en San Francisco y luego cerrar ante Estados Unidos en Los Ángeles. Después de una derrota en el debut, el margen de error se redujo considerablemente.

Próximos partidos del Grupo D

Fecha 2

Estados Unidos vs Australia
Viernes 19 de junio
Horario: 16:00 Argentina / Uruguay
Sede: Seattle

Turquía vs Paraguay
Viernes 19 de junio
Horario: 00:00 Argentina / Uruguay
Sede: San Francisco

Fecha 3

Paraguay vs Australia
Miércoles 24 de junio
Horario: 23:00 Argentina / Uruguay
Sede: San Francisco

Turquía vs Estados Unidos
Miércoles 24 de junio
Horario: 23:00 Argentina / Uruguay
Sede: Los Ángeles

Análisis: por qué Australia le ganó a Turquía

Australia le ganó a Turquía porque entendió mejor el partido. No se dejó arrastrar por la necesidad de discutir la posesión, aceptó defender durante varios tramos y fue mucho más clara en los momentos decisivos.

Las claves fueron cuatro:

1. Eficacia en las áreas

Australia convirtió dos goles en momentos psicológicos muy fuertes. Irankunda abrió el partido cuando Turquía empezaba a animarse y Metcalfe marcó el segundo cuando el empate parecía estar cerca. Esa contundencia fue determinante.

2. Un arquero en estado de gracia

Patrick Beach sostuvo el triunfo con ocho atajadas. Sin su actuación, el desarrollo pudo haber sido muy distinto. Fue decisivo en el momento de mayor asedio turco.

3. Solidez defensiva

Harry Souttar y toda la estructura australiana trabajaron con disciplina. Turquía tuvo nombres, pero no encontró caminos limpios hacia el gol.

4. Turquía dependió demasiado de sus individualidades

Güler, Çalhanoglu y Yildiz tuvieron intervenciones, pero no lograron conectar de manera sostenida. El equipo turco terminó recurriendo demasiado al remate lejano y perdió claridad en los últimos metros.

Cierre: Australia golpeó primero y Turquía quedó bajo presión

Australia consiguió una victoria que puede marcar su Mundial. El 2-0 ante Turquía no solo le dio tres puntos: también fortaleció una idea. Los Socceroos demostraron que pueden competir desde el orden, la intensidad y la eficacia, incluso ante rivales con mayor cartel individual.

Turquía, por su parte, recibió un golpe duro. Llegó con expectativas altas, con futbolistas de gran presente europeo y con la ilusión de confirmar su regreso mundialista con una actuación convincente. Pero el debut expuso problemas: falta de profundidad, dependencia de sus figuras y dificultades para defender las transiciones.

El Grupo D recién empieza, pero Australia ya dio un paso enorme. En Vancouver, el orden venció a las individualidades.




Rybakina derroca a Sabalenka y se consagra campeona del Abierto de Australia 2026

Melbourne tiene nueva reina: Elena Rybakina venció a la número uno del mundo Aryna Sabalenka en una final épica y levantó su segundo título de Grand Slam. La kazaja cerró una semana perfecta derrotando a las dos mejores del ranking y volverá al Top 3 del circuito femenino.

Melbourne Park fue testigo de una coronación histórica. Elena Rybakina, quinta preclasificada del torneo, se impuso este sábado a Aryna Sabalenka, número uno del mundo, por 6-4, 4-6 y 6-4 en la gran final del Australian Open 2026, para conquistar su segundo título de Grand Slam y convertirse en la nueva reina del tenis femenino.

La kazaja, campeona de Wimbledon 2022, cerró una quincena inolvidable en Melbourne al derrotar nada menos que a la N°1 y la N°2 del mundo en la misma semana, una hazaña reservada solo para jugadoras de época. Gracias a este logro, Rybakina regresará desde el próximo lunes al tercer puesto del ranking WTA, posición que ya había ocupado en 2023.

Un camino de campeona en Melbourne

Rybakina llegó al Abierto de Australia como quinta cabeza de serie, tras alcanzar los cuartos de final en el WTA 500 de Brisbane. Desde su desembarco en Melbourne Park, mostró una solidez demoledora y un tenis sin fisuras, superando cada ronda con autoridad:

  • Kaja Juvan (6-4, 6-3)
  • Varvara Gracheva (7-5, 6-2)
  • Tereza Valentova (6-2, 6-3)
  • Elise Mertens (6-1, 6-3)
  • Iga Swiatek (7-5, 6-1)
  • Jessica Pegula (6-3, 7-6)
  • Aryna Sabalenka (6-4, 4-6, 6-4)

De esta manera, la kazaja alcanzó por segunda vez la final del Abierto de Australia, tomándose revancha de la definición perdida en 2023, justamente ante Sabalenka.

Una final marcada por la tensión y el carácter

La definición se disputó en la Rod Laver Arena con el techo cerrado, debido a la lluvia que sorprendió en Melbourne. Desde el inicio, Rybakina impuso condiciones con una ráfaga de golpes ganadores que descolocaron a la número uno del mundo, logrando un quiebre temprano para tomar ventaja en el primer set.


Sabalenka, lejos de rendirse, reaccionó con paciencia y potencia. Tras más de una hora y media de batalla, la bielorrusa encontró el quiebre necesario para quedarse con el segundo parcial e igualar el partido, demostrando por qué había alcanzado cuatro finales consecutivas en Australia.

Pero el tercer set fue territorio exclusivo de Rybakina. Cuando parecía que Sabalenka tomaba el control, la kazaja protagonizó una remontada épica del 0-3 al 5-3, apoyada en su gran servicio y una templanza digna de campeona. Tras 2 horas y 18 minutos de lucha, Rybakina cerró el partido y levantó el trofeo más codiciado del verano australiano.

Un hito histórico en la Era Abierta

Con esta consagración, Rybakina se convirtió en la vigésima jugadora en la Era Abierta en ganar un Grand Slam tras eliminar a las dos primeras cabezas de serie. Un logro que la coloca en una lista ilustre junto a leyendas como Serena Williams, Steffi Graf, Venus Williams y Martina Hingis.

Además, la campeona estiró su impresionante racha a 10 victorias consecutivas frente a jugadoras del Top 10, confirmando su dominio ante la élite del circuito femenino.

El segundo Grand Slam y un presente dorado

Este título representa el segundo Grand Slam en la carrera de Elena Rybakina, que ya suma 11 títulos individuales y consolida su estatus como una de las grandes figuras del tenis actual. A sus 26 años, la kazaja no solo confirmó su jerarquía, sino que envió un mensaje claro: está lista para dominar el circuito en 2026.

Melbourne ya tiene nueva reina. Y su nombre es Elena Rybakina.




Djokovic desafía al tiempo, derrota a Sinner y vuelve a la final del Abierto de Australia

En una noche histórica en Australia, Novak Djokovic firmó una de las victorias más extraordinarias de su carrera al vencer en cinco sets al vigente campeón Jannik Sinner.
El serbio, diez veces campeón en Australia, regresó a la final del Abierto de Australia y buscará su 25° título de Grand Slam ante Carlos Alcaraz.

En el diccionario de Novak Djokovic no existen los imposibles. Y Melbourne volvió a confirmarlo. El serbio escribió este viernes una de las páginas más memorables de su carrera al derrotar en cinco sets al vigente campeón Jannik Sinner por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4, tras casi cuatro horas de una batalla inolvidable en la Rod Laver Arena.

En la pista donde construyó buena parte de su leyenda, con 10 títulos individuales a su nombre, Djokovic volvió a demostrar que la experiencia, la fortaleza mental y el corazón pueden desafiar al tiempo. A sus 38 años, el balcánico resistió, sufrió y se reinventó para regresar a la final del Abierto de Australia, en un torneo que parecía escapársele por momentos.

De la adversidad a la épica

El recorrido de Djokovic en esta edición rozó lo inexplicable. En cuartos de final había estado al borde de la eliminación frente a Lorenzo Musetti, quien lo dominaba con claridad antes de retirarse por lesión. Aquella noche, Novak sobrevivió. Ante Sinner, el desafío fue aún mayor: enfrente estaba el campeón defensor, ganador de 19 partidos consecutivos en Melbourne y dueño de los últimos cinco enfrentamientos directos.

El inicio confirmó los pronósticos. Sinner dominó el primer set con autoridad, aprovechando su frescura física y su potencia desde el fondo. Sin embargo, Djokovic no entró en pánico. Ajustó el servicio, acortó los puntos y empezó a tomar riesgos ofensivos, una apuesta imprescindible ante un rival que no concede espacios.

La batalla táctica y mental

El serbio igualó el partido en el segundo set apoyado en una derecha más agresiva y en una lectura perfecta del juego. Pero Sinner volvió a golpear en el tercer parcial, incorporando la derecha paralela y las dejadas para mover a Djokovic de lado a lado, forzándolo al límite físico. El quiebre en el décimo juego dejó a Novak sin margen de error.

Lejos de rendirse, Djokovic encontró energía en la adversidad. Rompió el saque del italiano al inicio del cuarto set y defendió la ventaja con una disciplina táctica admirable, llevando el partido a un quinto parcial que ya era historia viva del torneo.

El milagro de Djokovic en el quinto set ante Sinner en Australia

La manga decisiva desató el delirio en Melbourne Park. Djokovic convivió con el peligro permanente, salvó ocho pelotas de quiebre y resistió cada embestida de Sinner con una frialdad competitiva digna de su legado. Punto a punto, golpe a golpe, el serbio fue erosionando la confianza del campeón defensor hasta consumar el triunfo más resonante del torneo.


Con esta victoria, Djokovic cortó una racha adversa en el historial Lexus ATP Head2Head y ajustó la rivalidad frente a Sinner, negándose a aceptar el destino lógico que marcaba la juventud y el presente del italiano.

Una final con la historia en juego

El triunfo depositó a Djokovic en su primera final de Grand Slam desde Wimbledon 2024. Allí lo espera Carlos Alcaraz, número uno del mundo, en un duelo generacional que promete marcar una época. El español, de apenas 22 años, llega tras sobrevivir a una semifinal maratónica ante Alexander Zverev, y buscará completar su colección de títulos grandes.

Para Djokovic, el desafío es aún mayor: aspira a conquistar su 25° Grand Slam, lo que lo convertiría en el jugador más laureado de todos los tiempos, además de intentar recuperar el trono australiano que tantas veces defendió con éxito.

Melbourne vuelve a ser el escenario perfecto para Novak Djokovic. Allí donde el tiempo parece detenerse cuando el serbio pisa la Rod Laver Arena, la historia aún no está terminada.




Rybakina derrota a Pegula y vuelve a la final del Abierto de Australia: habrá revancha ante Sabalenka

La kazaja Elena Rybakina realizó una actuación sólida en la Rod Laver Arena y se metió en su segunda final del Abierto de Australia . Superó a Jessica Pegula en sets corridos y llega al partido decisivo sin ceder un set . El domingo reeditará la final de 2023 frente a Aryna Sabalenka , actual número uno del mundo.

Elena Rybakina vuelve a escribir una página grande en Melbourne. La quinta del ranking WTA derrotó este jueves 29 de enero a la estadounidense Jessica Pegula, sexta del mundo, y se clasificó a la final del Abierto de Australia 2026 , donde buscará revancha ante Aryna Sabalenka, la rival que le negó el título en la definición de 2023.

En un duelo de alto voltaje disputado en la Rod Laver Arena , la kazaja se impuso por 6-3 y 7-6 (9/7) tras una hora y 40 minutos de juego, mostrando temple en los momentos decisivos y una notable eficacia en los puntos de presión. Con este triunfo, Rybakina alcanza su segunda final en Melbourne y lo hace con un dato que realza aún más su candidatura: no ha perdido ningún set en todo el torneo .

Un quiebre inicial fue crucial para la kazaja, que logró a raíz de ello mucha soltura y confianza para disponer de las riendas del juego y mover a su adversaria a su gusto por el rectángulo australiano. Sobria y segura desde el fondo de la cancha, le puso el moño al partido en una hora y 41 minutos de acción.

La norteamericana, ex 3ª del mundo en 2023 y finalista del US Open 2024, lució desconcertada, imprecisa y jamás pudo encontrar el nivel exhibido en los encuentros anteriores, marchándose del campeonato aussie, sin embargo, firmando su mejor actuación (había llegado a cuartos de final en dos ocasiones, en 2022 y 2023).

La campeona de Wimbledon 2022 atraviesa uno de los mejores momentos de regularidad de su carrera. En Melbourne, su saque volvió a ser el arma diferencial y le permitió dominar los pasajes clave del encuentro ante una Pegula que llegaba con grandes expectativas tras alcanzar por primera vez las semifinales del torneo.

La campeona de las WTA Finals del 2025 fue precisa durante todo el encuentro, impidió que la americana crezca en la cancha y buscará dar el cimbronazo final ante Aryna Sabalenka, quien superó a Elina Svitolina para avanzar a su cuarta definición de forma consecutiva.

Rybakina ya sabe lo que es jugar una final en Australia. En 2023 , cayó en un intenso partido ante Sabalenka, que luego se consolidó como la gran referencia del circuito femenino. Dos años después, el destino vuelve a cruzarlas en el último partido del primer Grand Slam de la temporada, esta vez con la kazaja en plena madurez competitiva y con la ilusión intacta de levantar su segundo título major .

Este triunfo de Rybakina sirvió para desempatar el frente a frente que hasta hoy estaba igualado en tres festejos por lado, siendo éste el primero escenificado en un Grand Slam. Continúa sin ceder sets y cosechó triunfos ante Kaja Juvan (100ª), Varvara Gracheva (77ª), Tereza Valentova (54ª), Elise Mertens (21ª), Iga Swiatek (2ª) y Jessica Pegula (6ª).

Del otro lado estará Sabalenka, número uno del mundo y bicampeona defensora en Melbourne , lo que promete una final de alto impacto entre dos de las jugadoras más potentes del circuito. Rybakina llega con confianza, invicta en sets y con el antecedente de haber sabido incomodar a la bielorrusa en escenarios grandes.

El Abierto de Australia tendrá así una final de lujo , con revancha incluida, y la expectativa de ver si Rybakina puede cambiar la historia y destruir a la reina de Melbourne.




Sabalenka impone su poder ante Svitolina y jugará su cuarta final consecutiva en Australia

La número uno del mundo, Aryna Sabalenka, volvió a mostrar su jerarquía en Melbourne Park y se clasificó a una nueva final del Abierto de Australia. La bielorrusa superó en sets corridos a Elina Svitolina, en un duelo cargado de tensión deportiva y simbólica.
Ahora buscará su tercer título en Australia y el quinto Grand Slam de su carrera.

La hegemonía de Aryna Sabalenka en Melbourne Park continúa intacta, la número uno del mundo se clasificó este jueves a su cuarta final consecutiva del Abierto de Australia, tras derrotar con autoridad a la ucraniana Elina Svitolina por 6-2 y 6-3 en la Rod Laver Arena, confirmando su condición de gran favorita al título.

La bielorrusa, de 27 años, buscará ahora su quinto trofeo de Grand Slam y el tercero en Melbourne, donde ya se consagró campeona en las ediciones de 2023 y 2024. Además, Sabalenka llega con un palmarés reciente imponente: fue campeona del US Open en 2024 y 2025, consolidándose como la jugadora más dominante del circuito femenino en los últimos dos años.

El partido estuvo atravesado, una vez más, por un contexto político inevitable. Al finalizar el encuentro, Svitolina evitó el saludo en la red, una postura que mantiene desde el inicio del conflicto bélico en Europa del Este y que comparten varias jugadoras ucranianas frente a tenistas rusas o bielorrusas. Antes del inicio del duelo, la organización anunció en la pantalla gigante del estadio que no habría saludo, solicitando respeto por parte del público.

En lo estrictamente deportivo, Sabalenka impuso condiciones desde el inicio. Tras un comienzo parejo, el encuentro tuvo su primer momento de polémica en el cuarto game del primer set, cuando la número uno fue sancionada por supuestamente molestar a su rival con sus gritos. La decisión derivó en una extensa revisión de vídeo y algunos abucheos desde las tribunas.

Lejos de desestabilizarse, la jugadora nacida en Minsk recuperó rápidamente la compostura. Tras perder ese punto, quebró el servicio de Svitolina y se adelantó 3-1, encaminando un primer set que cerró en 41 minutos de dominio absoluto.

El segundo parcial comenzó con una reacción de la ucraniana, que logró quebrar el saque de Sabalenka y adelantarse 2-0. Sin embargo, la respuesta de la número uno fue inmediata y contundente: encadenó cinco juegos consecutivos, recuperó el control del partido y selló el triunfo sin sobresaltos.

Ambas jugadoras llegaban a la semifinal en un gran momento de forma. Sabalenka acumulaba 10 victorias consecutivas, tras su título en Brisbane, mientras que Svitolina había hecho lo propio en Auckland. Ninguna había cedido sets en el torneo hasta este cruce, lo que realzó aún más el valor de la actuación de la bielorrusa.

“Estoy súper feliz con la victoria. Es una rival realmente dura y jugó un tenis increíble durante toda la semana”, expresó Sabalenka tras el partido. “Pero el trabajo aún no está hecho”, advirtió, con la mirada puesta en la gran final.

Con esta victoria, Sabalenka queda a un paso de seguir ampliando su leyenda en Melbourne y reafirmar su dominio en el tenis femenino actual.




Pegula supera a Anisimova y se cita con Rybakina en semifinales del Abierto de Australia

Jessica Pegula dio un paso decisivo en Melbourne al vencer con autoridad a Amanda Anisimova y meterse por primera vez en semifinales del Abierto de Australia. La estadounidense, sólida y sin fisuras, enfrentará ahora a Elena Rybakina por un lugar en la gran final. El torneo femenino entra en su etapa decisiva con un duelo de alto voltaje.

El Abierto de Australia 2026 ya tiene definido uno de sus cruces más atractivos en el cuadro femenino. Jessica Pegula, sexta del ranking WTA, confirmó su gran presente al derrotar este miércoles a su compatriota Amanda Anisimova y avanzar por primera vez a las semifinales en Melbourne Park, donde se medirá con Elena Rybakina por el pase a la final.

La estadounidense de 31 años se impuso por 6-2 y 7-6 (1) en un partido que controló de principio a fin, especialmente desde el plano emocional y táctico. Pegula, que todavía no cedió sets en lo que va del torneo, volvió a exhibir una notable consistencia desde el fondo de la cancha y una gestión inteligente de los momentos de presión.

El primer set fue un monólogo. Pegula jugó con la misma solidez que le permitió eliminar en la ronda anterior a la campeona defensora Madison Keys, se adelantó rápidamente 5-1 y cerró el parcial en apenas 30 minutos, neutralizando cualquier intento de reacción de Anisimova.

La segunda manga tuvo algo más de resistencia. Anisimova logró elevar su nivel, salvó tres break points en el primer juego y encontró un quiebre en el 4-3 que la acercó a forzar un tercer set. Sin embargo, cuando sacaba 5-3 para igualar el partido, volvió a aparecer la presión. Una doble falta le devolvió el quiebre a Pegula, que desde allí tomó el control definitivo del encuentro y resolvió el desempate con claridad.

Las estadísticas explican con crudeza el desenlace: Anisimova acumuló 44 errores no forzados, más del doble que los 21 cometidos por Pegula. Además, la cuarta cabeza de serie sufrió serios problemas con el saque, cerrando el partido con siete dobles faltas, dos de ellas en un momento clave con el marcador igualado.


Para Pegula, el triunfo tiene un valor especial. Tras haber alcanzado los cuartos de final en Melbourne en 2021, 2022 y 2023, logró finalmente derribar esa barrera y sumar su primera semifinal en el Abierto de Australia, que se suma a las finales disputadas en el US Open 2024 y 2025. A sus 31 años, se perfila como una de las grandes candidatas a conquistar su primer título de Grand Slam.

En semifinales, la estadounidense se medirá con Elena Rybakina, quinta preclasificada, quien viene de eliminar a Iga Swiatek en sets corridos y atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. El duelo promete máxima exigencia entre dos jugadoras de estilos contundentes y gran solidez mental.

La otra semifinal del torneo enfrentará a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, con la ucraniana Elina Svitolina, completando un cuadro femenino de altísimo nivel en Melbourne.




Rybakina frustra el sueño de Swiatek y vuelve a semifinales del Abierto de Australia

Elena Rybakina dio el golpe del torneo en Melbourne al eliminar a Iga Swiatek y meterse en semifinales del Abierto de Australia. La kazaja se impuso con autoridad y frustró el intento de la polaca de completar el Career Grand Slam. Ahora buscará la final ante Jessica Pegula.

El Abierto de Australia 2026 sumó este miércoles uno de sus grandes sacudones, Elena Rybakina, número cinco del mundo, derrotó a Iga Swiatek, actual N°2 del ranking WTA, por 7-5 y 6-1 y avanzó a las semifinales del primer Grand Slam de la temporada, cortando de raíz el sueño de la polaca de completar el único major que falta en su palmarés.

La kazaja, campeona de Wimbledon 2022, volvió a mostrar su mejor versión en la Rod Laver Arena y confirmó que atraviesa uno de los momentos más sólidos de su carrera. Con este triunfo, regresa a las semifinales en Melbourne por primera vez desde 2023, edición en la que alcanzó la final y cayó ante Aryna Sabalenka.

El partido tuvo un desarrollo claro desde lo táctico. En un primer set parejo, cuando todo parecía encaminarse a un tiebreak, Rybakina aceleró con su agresividad habitual desde el fondo de la cancha y aprovechó los desplazamientos forzados para provocar errores de Swiatek. En ese parcial, la kazaja conectó cuatro aces, ganó el 93% de los puntos con su primer servicio y cerró la manga con autoridad.

A partir de allí, el encuentro se transformó en un monólogo. Rybakina elevó aún más la efectividad de su saque, ganando el 80% de los puntos cuando metió el primero, frente al 60% de la polaca. Swiatek, por el contrario, nunca logró incomodar desde la devolución y sufrió cuatro quiebres a lo largo del partido. El resultado final reflejó con claridad el dominio: 26 tiros ganadores para la kazaja contra apenas 10 de la número dos del mundo.

El triunfo también tuvo un peso especial en la rivalidad. El historial previo favorecía levemente a Swiatek por 6-5, pero con esta victoria Rybakina igualó la serie y reavivó un duelo que ya se consolidó como uno de los más atractivos del circuito femenino.

Para Swiatek, la derrota significa un nuevo freno en su búsqueda del Career Grand Slam. La polaca, ganadora de cuatro Roland Garros, un US Open y Wimbledon, deberá seguir esperando para conquistar Melbourne Park, donde su mejor resultado siguen siendo las semifinales alcanzadas en 2022 y 2025.

En semifinales, Rybakina se medirá ante Jessica Pegula, sexta preclasificada, en un duelo que promete máxima exigencia. La kazaja llega respaldada por números contundentes: ganó 18 de sus últimos 19 partidos y confirmó en Australia que su servicio vuelve a ser un arma decisiva en los escenarios grandes.




🏆 Sabalenka y Gauff avanzan a cuartos en Australia y confirman su candidatura al título

Aryna Sabalenka y Coco Gauff avanzaron a los cuartos de final del Abierto de Australia 2026.
La número uno del mundo superó a la joven Victoria Mboko, mientras que Gauff eliminó a Karolina Muchova. Ambas se consolidan como firmes candidatas al título en Melbourne.

La recta final del Abierto de Australia femenino empieza a tomar forma y las grandes candidatas responden en la cancha. Este domingo, la número uno del mundo Aryna Sabalenka y la estadounidense Coco Gauff sellaron su clasificación a los cuartos de final en Melbourne Park, superando exigentes compromisos ante rivales jóvenes y experimentadas, respectivamente.


Sabalenka impone jerarquía y frena el sueño de Mboko

Sabalenka, dos veces campeona del torneo (2023 y 2024), volvió a demostrar por qué es la gran referencia del circuito femenino. La bielorrusa derrotó por 6-1 y 7-6(1) a la canadiense Victoria Mboko, de apenas 19 años, y alcanzó así su 13ª presencia consecutiva en cuartos de final de un Grand Slam, una racha de enorme regularidad al más alto nivel.

El partido, disputado en la Rod Laver Arena, tuvo dos caras bien marcadas. En el primer set, Sabalenka fue un vendaval: dominó desde la devolución, impuso potencia desde el fondo y cerró la manga en apenas 31 minutos. En el segundo parcial, en cambio, Mboko mostró carácter y dejó en claro por qué es considerada una de las grandes promesas del tenis femenino.

La número uno llegó a liderar 4-1, pero cometió algunos errores no forzados —24 en total durante el partido— y permitió la reacción de la joven canadiense, que recuperó un quiebre y llegó incluso a salvar dos puntos de partido, encendiendo al público australiano. Sin embargo, en el tiebreak la experiencia pesó: Sabalenka fue implacable y cerró el desempate por 7-1 para asegurar el triunfo en sets corridos.

“Qué jugadora tan increíble para su edad. Es impresionante ver a estas jóvenes promesas en el circuito”, destacó Sabalenka tras el partido. “Me exigió mucho hoy y estoy muy contenta con la victoria, una vez más en sets corridos”, añadió.

Ahora, la bielorrusa buscará dar un paso más hacia su cuarta final consecutiva en Melbourne, enfrentando a la estadounidense Iva Jovic, de 18 años, quien disputa su primer Grand Slam y sorprendió al eliminar con contundencia a Yulia Putintseva por 6-0 y 6-1 en apenas 53 minutos.


Gauff supera a Muchova y vuelve a meterse entre las ocho mejores

En la Margaret Court Arena, Coco Gauff también selló su pase a los cuartos de final tras una batalla exigente ante la checa Karolina Muchova. La estadounidense se impuso por 6-1, 3-6 y 6-3 en casi dos horas de juego, alcanzando sus terceros cuartos de final en el Abierto de Australia.

Gauff tuvo un arranque demoledor. Aprovechó los errores iniciales de Muchova y logró dos quiebres consecutivos para adelantarse 4-0 en el primer set. Aunque la checa logró evitar el 6-0, la norteamericana cerró la manga con autoridad en apenas media hora.

El segundo parcial mostró otra cara. Muchova elevó su nivel, encontró mayor consistencia desde el fondo y capitalizó algunas dudas de Gauff con el servicio para quedarse con el set y empatar el encuentro. Fue, de hecho, el primer set que la checa le gana a Gauff en su historial, un dato que reflejó la paridad del duelo.

En el tercer set, el momento clave llegó temprano. Un error de derecha de Muchova le dio a Gauff tres oportunidades de quiebre en el tercer game, y la estadounidense no perdonó. Desde allí, sostuvo su saque con solvencia, se adelantó 4-1 y terminó cerrando el partido en su cuarto match point.

“Elevó mucho su nivel y a veces fui un poco pasiva, pero es muy difícil jugar contra ella”, reconoció Gauff tras el triunfo. “Juega con tanta variedad que nunca sabes qué va a hacer. Estoy muy contenta de haber superado esta ronda”.

En busca de su primer título en Melbourne, Gauff —que nunca ha superado las semifinales en Australia— se medirá ahora ante la ucraniana Elina Svitolina, quien eliminó a la joven rusa Mirra Andreeva, de 18 años, en octavos de final.


Australia entra en su semana decisiva para Sabalenka y Gauff

Con Sabalenka y Gauff firmes en cuartos de final, el Abierto de Australia femenino entra en su etapa más decisiva. La número uno busca revancha tras la final perdida en 2025 y sueña con un nuevo título en Melbourne, mientras que Gauff continúa dando pasos sólidos en su objetivo de conquistar por primera vez el torneo australiano.

Las próximas jornadas prometen duelos de alto voltaje, con una mezcla de experiencia, juventud y ambición que mantiene al primer Grand Slam del año en máxima ebullición.