Carlos Alcaraz hace historia en Australia: derrota a Djokovic y completa el Grand Slam con 22 años

Carlos Alcaraz conquistó el Abierto de Australia 2026 y se convirtió en el jugador más joven de la historia en completar la colección del Grand Slam. El español venció en la final a Novak Djokovic y firmó una gesta inédita en Melbourne Park.

La historia del tenis sumó este domingo un capítulo inolvidable. Carlos Alcaraz se consagró campeón del Abierto de Australia 2026 al derrotar en la final al diez veces campeón Novak Djokovic por 3-6, 6-2, 6-3 y 7-5, convirtiéndose en el jugador más joven de todos los tiempos en completar el Grand Slam, con apenas 22 años.

En una Rod Laver Arena colmada y rendida a sus pies, el murciano levantó el séptimo título de Grand Slam de su carrera y grabó su nombre junto a las leyendas eternas del deporte. Con este logro, Alcaraz se transformó en el sexto jugador de la Era Abierta en ganar los cuatro grandes torneos: Australian Open, Roland Garros, Wimbledon y US Open.

Un lugar entre los inmortales

Desde este domingo, Carlos Alcaraz comparte una mesa reservada para muy pocos. Solo Rod Laver, Andre Agassi, Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic habían logrado completar la colección del Grand Slam. Con una naturalidad asombrosa y una madurez impropia de su edad, el español se sumó a ese club selecto y abrió una nueva era en el tenis mundial.

Además, Alcaraz se convirtió en el jugador más joven en alcanzar siete títulos de Grand Slam, superando marcas históricas de figuras como Björn Borg, Rafael Nadal y Roger Federer.

La final: juventud contra leyenda

La definición del Australian Open 2026 estuvo atravesada por una gran incógnita: ¿cómo responderían ambos protagonistas tras las extenuantes semifinales? A los 38 años, Djokovic apeló a su experiencia infinita y a la adrenalina competitiva. Alcaraz, en cambio, confió en su frescura física y en una ambición sin límites.

El serbio, que buscaba su 25º título de Grand Slam y ampliar su dominio histórico en Melbourne, golpeó primero. Con un servicio preciso y una derecha agresiva, Novak se adueñó del primer set tras una rotura clave que silenció momentáneamente al público.

Pero el español no tardó en reaccionar. En el segundo parcial, Alcaraz elevó la intensidad, convirtió cada punto en una batalla física y mental, y encontró el quiebre en el cuarto juego para igualar el marcador. La noche australiana comenzaba a teñirse de épica.

El quiebre físico y el dominio del murciano

El tercer set marcó un antes y un después. Alcaraz impuso su potencia desde el fondo de la cancha, castigó el desplazamiento de Djokovic y exhibió una derecha demoledora. El quiebre en el quinto game fue el golpe decisivo para colocarse por delante en el marcador y quedar a una manga de la historia.

Djokovic, empujado por su espíritu competitivo, intentó estirar el partido a un quinto set, como había hecho en rondas anteriores. Pero esta vez, Alcaraz cerró todas las puertas.

El cuarto set fue el más tenso del encuentro. El serbio resistió hasta el 5-5, levantando al público de sus asientos. Sin embargo, en el momento decisivo, el murciano combinó potencia, inteligencia y sensibilidad: derechas pesadas, dejadas exquisitas y una convicción inquebrantable. Un quiebre final selló el 7-5 definitivo y desató la ovación de Melbourne.

Un triunfo sin precedentes

Con esta victoria, Alcaraz logró algo nunca visto: derrotar a Novak Djokovic en una final del Abierto de Australia, el torneo donde el serbio había ganado sus diez finales anteriores. Además, equilibró el historial Lexus ATP Head2Head en 5-5, con un impresionante 3-0 a favor del español en finales de Grand Slam.

El español alcanzó así los siete títulos grandes, igualando a leyendas como John McEnroe y Mats Wilander, y se convirtió en el noveno jugador con más títulos individuales de Grand Slam en la Era Abierta.


Melbourne, testigo del nacimiento de una era

En la ciudad donde se forjaron los grandes campeones, Carlos Alcaraz no solo ganó un torneo: escribió historia. Con apenas 22 años, completó el Grand Slam, derrotó al máximo ganador del Abierto de Australia en una final y confirmó que el tenis mundial ya tiene un nuevo referente absoluto.

El futuro llegó antes de lo previsto. Y su nombre es Carlos Alcaraz.




Rybakina derroca a Sabalenka y se consagra campeona del Abierto de Australia 2026

Melbourne tiene nueva reina: Elena Rybakina venció a la número uno del mundo Aryna Sabalenka en una final épica y levantó su segundo título de Grand Slam. La kazaja cerró una semana perfecta derrotando a las dos mejores del ranking y volverá al Top 3 del circuito femenino.

Melbourne Park fue testigo de una coronación histórica. Elena Rybakina, quinta preclasificada del torneo, se impuso este sábado a Aryna Sabalenka, número uno del mundo, por 6-4, 4-6 y 6-4 en la gran final del Australian Open 2026, para conquistar su segundo título de Grand Slam y convertirse en la nueva reina del tenis femenino.

La kazaja, campeona de Wimbledon 2022, cerró una quincena inolvidable en Melbourne al derrotar nada menos que a la N°1 y la N°2 del mundo en la misma semana, una hazaña reservada solo para jugadoras de época. Gracias a este logro, Rybakina regresará desde el próximo lunes al tercer puesto del ranking WTA, posición que ya había ocupado en 2023.

Un camino de campeona en Melbourne

Rybakina llegó al Abierto de Australia como quinta cabeza de serie, tras alcanzar los cuartos de final en el WTA 500 de Brisbane. Desde su desembarco en Melbourne Park, mostró una solidez demoledora y un tenis sin fisuras, superando cada ronda con autoridad:

  • Kaja Juvan (6-4, 6-3)
  • Varvara Gracheva (7-5, 6-2)
  • Tereza Valentova (6-2, 6-3)
  • Elise Mertens (6-1, 6-3)
  • Iga Swiatek (7-5, 6-1)
  • Jessica Pegula (6-3, 7-6)
  • Aryna Sabalenka (6-4, 4-6, 6-4)

De esta manera, la kazaja alcanzó por segunda vez la final del Abierto de Australia, tomándose revancha de la definición perdida en 2023, justamente ante Sabalenka.

Una final marcada por la tensión y el carácter

La definición se disputó en la Rod Laver Arena con el techo cerrado, debido a la lluvia que sorprendió en Melbourne. Desde el inicio, Rybakina impuso condiciones con una ráfaga de golpes ganadores que descolocaron a la número uno del mundo, logrando un quiebre temprano para tomar ventaja en el primer set.


Sabalenka, lejos de rendirse, reaccionó con paciencia y potencia. Tras más de una hora y media de batalla, la bielorrusa encontró el quiebre necesario para quedarse con el segundo parcial e igualar el partido, demostrando por qué había alcanzado cuatro finales consecutivas en Australia.

Pero el tercer set fue territorio exclusivo de Rybakina. Cuando parecía que Sabalenka tomaba el control, la kazaja protagonizó una remontada épica del 0-3 al 5-3, apoyada en su gran servicio y una templanza digna de campeona. Tras 2 horas y 18 minutos de lucha, Rybakina cerró el partido y levantó el trofeo más codiciado del verano australiano.

Un hito histórico en la Era Abierta

Con esta consagración, Rybakina se convirtió en la vigésima jugadora en la Era Abierta en ganar un Grand Slam tras eliminar a las dos primeras cabezas de serie. Un logro que la coloca en una lista ilustre junto a leyendas como Serena Williams, Steffi Graf, Venus Williams y Martina Hingis.

Además, la campeona estiró su impresionante racha a 10 victorias consecutivas frente a jugadoras del Top 10, confirmando su dominio ante la élite del circuito femenino.

El segundo Grand Slam y un presente dorado

Este título representa el segundo Grand Slam en la carrera de Elena Rybakina, que ya suma 11 títulos individuales y consolida su estatus como una de las grandes figuras del tenis actual. A sus 26 años, la kazaja no solo confirmó su jerarquía, sino que envió un mensaje claro: está lista para dominar el circuito en 2026.

Melbourne ya tiene nueva reina. Y su nombre es Elena Rybakina.




Djokovic desafía al tiempo, derrota a Sinner y vuelve a la final del Abierto de Australia

En una noche histórica en Australia, Novak Djokovic firmó una de las victorias más extraordinarias de su carrera al vencer en cinco sets al vigente campeón Jannik Sinner.
El serbio, diez veces campeón en Australia, regresó a la final del Abierto de Australia y buscará su 25° título de Grand Slam ante Carlos Alcaraz.

En el diccionario de Novak Djokovic no existen los imposibles. Y Melbourne volvió a confirmarlo. El serbio escribió este viernes una de las páginas más memorables de su carrera al derrotar en cinco sets al vigente campeón Jannik Sinner por 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4, tras casi cuatro horas de una batalla inolvidable en la Rod Laver Arena.

En la pista donde construyó buena parte de su leyenda, con 10 títulos individuales a su nombre, Djokovic volvió a demostrar que la experiencia, la fortaleza mental y el corazón pueden desafiar al tiempo. A sus 38 años, el balcánico resistió, sufrió y se reinventó para regresar a la final del Abierto de Australia, en un torneo que parecía escapársele por momentos.

De la adversidad a la épica

El recorrido de Djokovic en esta edición rozó lo inexplicable. En cuartos de final había estado al borde de la eliminación frente a Lorenzo Musetti, quien lo dominaba con claridad antes de retirarse por lesión. Aquella noche, Novak sobrevivió. Ante Sinner, el desafío fue aún mayor: enfrente estaba el campeón defensor, ganador de 19 partidos consecutivos en Melbourne y dueño de los últimos cinco enfrentamientos directos.

El inicio confirmó los pronósticos. Sinner dominó el primer set con autoridad, aprovechando su frescura física y su potencia desde el fondo. Sin embargo, Djokovic no entró en pánico. Ajustó el servicio, acortó los puntos y empezó a tomar riesgos ofensivos, una apuesta imprescindible ante un rival que no concede espacios.

La batalla táctica y mental

El serbio igualó el partido en el segundo set apoyado en una derecha más agresiva y en una lectura perfecta del juego. Pero Sinner volvió a golpear en el tercer parcial, incorporando la derecha paralela y las dejadas para mover a Djokovic de lado a lado, forzándolo al límite físico. El quiebre en el décimo juego dejó a Novak sin margen de error.

Lejos de rendirse, Djokovic encontró energía en la adversidad. Rompió el saque del italiano al inicio del cuarto set y defendió la ventaja con una disciplina táctica admirable, llevando el partido a un quinto parcial que ya era historia viva del torneo.

El milagro de Djokovic en el quinto set ante Sinner en Australia

La manga decisiva desató el delirio en Melbourne Park. Djokovic convivió con el peligro permanente, salvó ocho pelotas de quiebre y resistió cada embestida de Sinner con una frialdad competitiva digna de su legado. Punto a punto, golpe a golpe, el serbio fue erosionando la confianza del campeón defensor hasta consumar el triunfo más resonante del torneo.


Con esta victoria, Djokovic cortó una racha adversa en el historial Lexus ATP Head2Head y ajustó la rivalidad frente a Sinner, negándose a aceptar el destino lógico que marcaba la juventud y el presente del italiano.

Una final con la historia en juego

El triunfo depositó a Djokovic en su primera final de Grand Slam desde Wimbledon 2024. Allí lo espera Carlos Alcaraz, número uno del mundo, en un duelo generacional que promete marcar una época. El español, de apenas 22 años, llega tras sobrevivir a una semifinal maratónica ante Alexander Zverev, y buscará completar su colección de títulos grandes.

Para Djokovic, el desafío es aún mayor: aspira a conquistar su 25° Grand Slam, lo que lo convertiría en el jugador más laureado de todos los tiempos, además de intentar recuperar el trono australiano que tantas veces defendió con éxito.

Melbourne vuelve a ser el escenario perfecto para Novak Djokovic. Allí donde el tiempo parece detenerse cuando el serbio pisa la Rod Laver Arena, la historia aún no está terminada.




Alcaraz sobrevive a Zverev en una batalla épica y avanza a la final del Abierto de Australia

Carlos Carlos Alcaraz firmó otra actuación memorable en Melbourne y derrotó en cinco sets a Alexander Zverev tras más de cinco horas de lucha. El español resistió problemas físicos, levantó momentos críticos y selló su pase a la final del Abierto de Australia en una de las mejores noches del torneo. El murciano vuelve a demostrar por qué es el número uno del mundo.

El Abierto de Australia 2026 vivió una de esas noches que quedan grabadas en la historia del torneo. En un duelo extenuante, intenso y cargado de dramatismo, Carlos Alcaraz derrotó a Alexander Zverev tras cinco horas y 27 minutos de batalla y se clasificó a la final del primer Grand Slam de la temporada.

El partido tuvo de todo: tenis de altísimo nivel, remontadas, tensión física extrema y un cierre digno de un campeón. Alcaraz, número uno del mundo, volvió a exhibir una fortaleza mental extraordinaria para imponerse en el quinto set, luego de haber visto cómo el alemán igualaba el marcador tras levantar dos mangas adversas.

Un inicio firme de Alcaraz ante Zverev

El español arrancó el encuentro con autoridad en la Rod Laver Arena. Desde el fondo de la cancha logró imponer ritmo y agresividad para llevarse el primer set por 6-4, ante un Zverev que ya mostraba credenciales con su potente servicio y su versatilidad táctica.

El segundo parcial fue aún más exigente. El alemán elevó su nivel, tomó riesgos y puso contra las cuerdas al murciano. Sin embargo, fiel a su estilo combativo, Alcaraz remontó un set que parecía perdido, forzó el tiebreak y allí sacó a relucir su jerarquía para quedarse con la manga y colocarse 2-0 arriba.

El giro del partido y el sufrimiento físico

A partir del tercer set, el partido cambió de rumbo. Zverev comenzó a dominar con su saque y su potencia desde el fondo, mientras Alcaraz empezó a mostrar signos claros de desgaste físico. El español incluso vomitó en pista y sufrió calambres, una imagen que encendió las alarmas en Melbourne.

Pese a todo, el murciano resistió y llevó el set al desempate, aunque esta vez fue el alemán quien se mostró más entero y se quedó con el tiebreak. El cuarto set profundizó el drama: Alcaraz jugó al límite de sus fuerzas, luchó cada punto y volvió a forzar un desempate, pero nuevamente Zverev impuso su servicio para igualar el partido en dos sets por lado.

Un quinto set de campeón

El parcial decisivo fue una auténtica guerra. Zverev comenzó mejor, más fresco y dominante, mientras Alcaraz administraba energías y apelaba al corazón. Con el marcador en contra y casi cinco horas de juego acumuladas, el español encontró un último impulso.

El murciano resistió, recuperó terreno y llevó el set a un 5-5 cargado de tensión, frustrando el intento del alemán de cerrar el partido. En ese momento límite, Alcaraz sacó su mejor versión competitiva, quebró en el momento justo y cerró el set por 7-5, desatando la ovación de todo Melbourne Park.

Una victoria que vale una final

La victoria no solo le dio el pase a la final del Abierto de Australia, sino que reafirmó el carácter competitivo de Alcaraz, capaz de ganar incluso cuando el cuerpo dice basta. Zverev, por su parte, firmó uno de los mejores partidos del torneo y se quedó a las puertas de una final que rozó durante gran parte de la noche.


El Open de Australia ya tiene a su primer finalista. Y una vez más, Carlos Alcaraz demuestra que, en los escenarios grandes, su tenis y su mentalidad marcan la diferencia.




Rybakina derrota a Pegula y vuelve a la final del Abierto de Australia: habrá revancha ante Sabalenka

La kazaja Elena Rybakina realizó una actuación sólida en la Rod Laver Arena y se metió en su segunda final del Abierto de Australia . Superó a Jessica Pegula en sets corridos y llega al partido decisivo sin ceder un set . El domingo reeditará la final de 2023 frente a Aryna Sabalenka , actual número uno del mundo.

Elena Rybakina vuelve a escribir una página grande en Melbourne. La quinta del ranking WTA derrotó este jueves 29 de enero a la estadounidense Jessica Pegula, sexta del mundo, y se clasificó a la final del Abierto de Australia 2026 , donde buscará revancha ante Aryna Sabalenka, la rival que le negó el título en la definición de 2023.

En un duelo de alto voltaje disputado en la Rod Laver Arena , la kazaja se impuso por 6-3 y 7-6 (9/7) tras una hora y 40 minutos de juego, mostrando temple en los momentos decisivos y una notable eficacia en los puntos de presión. Con este triunfo, Rybakina alcanza su segunda final en Melbourne y lo hace con un dato que realza aún más su candidatura: no ha perdido ningún set en todo el torneo .

Un quiebre inicial fue crucial para la kazaja, que logró a raíz de ello mucha soltura y confianza para disponer de las riendas del juego y mover a su adversaria a su gusto por el rectángulo australiano. Sobria y segura desde el fondo de la cancha, le puso el moño al partido en una hora y 41 minutos de acción.

La norteamericana, ex 3ª del mundo en 2023 y finalista del US Open 2024, lució desconcertada, imprecisa y jamás pudo encontrar el nivel exhibido en los encuentros anteriores, marchándose del campeonato aussie, sin embargo, firmando su mejor actuación (había llegado a cuartos de final en dos ocasiones, en 2022 y 2023).

La campeona de Wimbledon 2022 atraviesa uno de los mejores momentos de regularidad de su carrera. En Melbourne, su saque volvió a ser el arma diferencial y le permitió dominar los pasajes clave del encuentro ante una Pegula que llegaba con grandes expectativas tras alcanzar por primera vez las semifinales del torneo.

La campeona de las WTA Finals del 2025 fue precisa durante todo el encuentro, impidió que la americana crezca en la cancha y buscará dar el cimbronazo final ante Aryna Sabalenka, quien superó a Elina Svitolina para avanzar a su cuarta definición de forma consecutiva.

Rybakina ya sabe lo que es jugar una final en Australia. En 2023 , cayó en un intenso partido ante Sabalenka, que luego se consolidó como la gran referencia del circuito femenino. Dos años después, el destino vuelve a cruzarlas en el último partido del primer Grand Slam de la temporada, esta vez con la kazaja en plena madurez competitiva y con la ilusión intacta de levantar su segundo título major .

Este triunfo de Rybakina sirvió para desempatar el frente a frente que hasta hoy estaba igualado en tres festejos por lado, siendo éste el primero escenificado en un Grand Slam. Continúa sin ceder sets y cosechó triunfos ante Kaja Juvan (100ª), Varvara Gracheva (77ª), Tereza Valentova (54ª), Elise Mertens (21ª), Iga Swiatek (2ª) y Jessica Pegula (6ª).

Del otro lado estará Sabalenka, número uno del mundo y bicampeona defensora en Melbourne , lo que promete una final de alto impacto entre dos de las jugadoras más potentes del circuito. Rybakina llega con confianza, invicta en sets y con el antecedente de haber sabido incomodar a la bielorrusa en escenarios grandes.

El Abierto de Australia tendrá así una final de lujo , con revancha incluida, y la expectativa de ver si Rybakina puede cambiar la historia y destruir a la reina de Melbourne.




Sabalenka impone su poder ante Svitolina y jugará su cuarta final consecutiva en Australia

La número uno del mundo, Aryna Sabalenka, volvió a mostrar su jerarquía en Melbourne Park y se clasificó a una nueva final del Abierto de Australia. La bielorrusa superó en sets corridos a Elina Svitolina, en un duelo cargado de tensión deportiva y simbólica.
Ahora buscará su tercer título en Australia y el quinto Grand Slam de su carrera.

La hegemonía de Aryna Sabalenka en Melbourne Park continúa intacta, la número uno del mundo se clasificó este jueves a su cuarta final consecutiva del Abierto de Australia, tras derrotar con autoridad a la ucraniana Elina Svitolina por 6-2 y 6-3 en la Rod Laver Arena, confirmando su condición de gran favorita al título.

La bielorrusa, de 27 años, buscará ahora su quinto trofeo de Grand Slam y el tercero en Melbourne, donde ya se consagró campeona en las ediciones de 2023 y 2024. Además, Sabalenka llega con un palmarés reciente imponente: fue campeona del US Open en 2024 y 2025, consolidándose como la jugadora más dominante del circuito femenino en los últimos dos años.

El partido estuvo atravesado, una vez más, por un contexto político inevitable. Al finalizar el encuentro, Svitolina evitó el saludo en la red, una postura que mantiene desde el inicio del conflicto bélico en Europa del Este y que comparten varias jugadoras ucranianas frente a tenistas rusas o bielorrusas. Antes del inicio del duelo, la organización anunció en la pantalla gigante del estadio que no habría saludo, solicitando respeto por parte del público.

En lo estrictamente deportivo, Sabalenka impuso condiciones desde el inicio. Tras un comienzo parejo, el encuentro tuvo su primer momento de polémica en el cuarto game del primer set, cuando la número uno fue sancionada por supuestamente molestar a su rival con sus gritos. La decisión derivó en una extensa revisión de vídeo y algunos abucheos desde las tribunas.

Lejos de desestabilizarse, la jugadora nacida en Minsk recuperó rápidamente la compostura. Tras perder ese punto, quebró el servicio de Svitolina y se adelantó 3-1, encaminando un primer set que cerró en 41 minutos de dominio absoluto.

El segundo parcial comenzó con una reacción de la ucraniana, que logró quebrar el saque de Sabalenka y adelantarse 2-0. Sin embargo, la respuesta de la número uno fue inmediata y contundente: encadenó cinco juegos consecutivos, recuperó el control del partido y selló el triunfo sin sobresaltos.

Ambas jugadoras llegaban a la semifinal en un gran momento de forma. Sabalenka acumulaba 10 victorias consecutivas, tras su título en Brisbane, mientras que Svitolina había hecho lo propio en Auckland. Ninguna había cedido sets en el torneo hasta este cruce, lo que realzó aún más el valor de la actuación de la bielorrusa.

“Estoy súper feliz con la victoria. Es una rival realmente dura y jugó un tenis increíble durante toda la semana”, expresó Sabalenka tras el partido. “Pero el trabajo aún no está hecho”, advirtió, con la mirada puesta en la gran final.

Con esta victoria, Sabalenka queda a un paso de seguir ampliando su leyenda en Melbourne y reafirmar su dominio en el tenis femenino actual.




Sinner elimina a Shelton y va por Djokovic en semifinales de Australia

La presión no altera el pulso de Jannik Sinner, que alcanzó por tercera temporada consecutiva las semifinales del Abierto de Australia. El italiano derrotó en sets corridos al estadounidense Ben Shelton y quedó a dos pasos de una hazaña histórica en Melbourne. Ahora, lo espera un nuevo duelo de alto voltaje ante Novak Djokovic.

La solidez competitiva de Jannik Sinner vuelve a marcar diferencias en el escenario más exigente del tenis. El vigente campeón del Abierto de Australia confirmó este miércoles que la presión no hace mella en su juego y selló su clasificación a las semifinales por tercera temporada consecutiva, tras imponerse con autoridad al estadounidense Ben Shelton por 6-3, 6-4 y 6-4 en la Rod Laver Arena.

Lejos de los problemas físicos que había padecido bajo el intenso calor de Melbourne en rondas anteriores, el italiano mostró una versión controlada, precisa y madura. Con esta victoria, Sinner quedó a solo dos partidos de alcanzar una gesta mayúscula: conquistar tres títulos consecutivos en el Abierto de Australia, un logro reservado para auténticas leyendas del deporte.

“Es muy duro jugar frente a Ben. Tiene un servicio enorme y está mejorando cada año”, reconoció el italiano tras el encuentro. “Estoy muy contento con mi actuación de hoy”, agregó, destacando su capacidad para adaptarse a las condiciones y a un rival explosivo.

El desafío no era menor. Shelton llegaba como uno de los sacadores más temibles del circuito, beneficiado además por las altas temperaturas de Melbourne. Sin embargo, el No. 2 del PIF ATP Rankings desactivó con inteligencia la principal arma del estadounidense, sosteniendo su servicio sin fisuras a lo largo de las tres mangas y neutralizando cualquier intento de presión.

Sinner manejó el partido desde la constancia, algo que le ha dado buenos resultados en el Abierto de Australia. Su saque, trabajado con especial énfasis durante la pretemporada, respondió en los momentos clave, mientras que sus reflejos y capacidad defensiva limitaron el impacto de la potencia rival. Shelton, pese a su ímpetu, nunca logró llevar al italiano al límite.

El triunfo refuerza la posición de Sinner entre los jugadores con mayor regularidad en los grandes escenarios. Con esta clasificación, el italiano suma seis semifinales individuales consecutivas de Grand Slam, una cifra que lo coloca en una lista histórica encabezada por nombres como Roger Federer, Novak Djokovic, Ivan Lendl y Rafael Nadal.

El camino hacia una nueva corona lo conducirá ahora a un duelo sin secretos ante Novak Djokovic, con quien se reencontrará en semifinales del Abierto de Australia. El antecedente inmediato favorece al italiano: domina el historial Lexus ATP Head2Head por 6-4 y ha ganado los últimos cinco enfrentamientos, incluidos tres en torneos de Grand Slam.

“Entrenas para momentos así”, señaló Sinner sobre su próximo compromiso. “Si quieres ganar, tienes que jugar a tu mejor nivel. Novak sigue desplegando un tenis increíble y es una suerte enfrentarlo”.

Desde comienzos de 2024, la lucha por los Grand Slams ha quedado prácticamente monopolizada por Sinner y Carlos Alcaraz, quienes han repartido las últimas ocho coronas. En Melbourne, ambos avanzan con autoridad y mantienen viva la posibilidad de una final inédita entre los dos grandes dominadores de la nueva era.

Además, Sinner está a las puertas de otro registro histórico: con 92 victorias en Grand Slam, quedó a solo dos triunfos del récord italiano absoluto de Nicola Pietrangeli. Un número que podría igualar si logra revalidar el título esta semana en Melbourne Park.




Musetti dominaba a Djokovic, pero una lesión lo dejó sin semifinales en Australia

Lorenzo Musetti dominaba a Novak Djokovic por dos sets en Australia, pero una lesión lo obligó a retirarse y dejó al serbio en semifinales.

La fortuna le fue esquiva a Lorenzo Musetti en los cuartos de final del Abierto de Australia, cuando una lesión lo obligó a retirarse pese a estar dos sets arriba. Novak Djokovic, superado durante más de dos horas, avanzó a semifinales en un desenlace tan inesperado como cruel. El serbio sigue haciendo historia en Melbourne, mientras el italiano se quedó a las puertas de un logro histórico.

El Abierto de Australia 2026 vivió este miércoles uno de los momentos más duros y desconcertantes del torneo. Lorenzo Musetti estaba firmando el mejor partido de su carrera en Melbourne Park cuando una lesión en el aductor lo obligó a abandonar su duelo de cuartos de final ante Novak Djokovic, justo cuando dominaba con autoridad por 6-4, 6-3 y 1-3.

La escena fue tan inesperada como dolorosa. El italiano, quinto del ranking mundial, había tomado el control absoluto del encuentro en la Rod Laver Arena, desbordando al diez veces campeón del torneo con su variedad, su precisión y una lectura táctica impecable. Sin embargo, el físico dijo basta y el sueño se desvaneció sin llegar a su desenlace natural.

El partido tenía tintes históricos incluso antes de comenzar. Para Djokovic, se trataba del encuentro número 1.400 de su carrera profesional. Para Musetti, la oportunidad de convertirse en el tercer tenista italiano —hombre o mujer— en alcanzar las semifinales del primer Grand Slam del año. Pero el guion cambió abruptamente.

“No sé qué decir, salvo que lo siento mucho por él y que fue superior”, reconoció Djokovic tras el partido. “Me iba de vuelta a casa. Dos sets abajo y con el partido totalmente controlado por él, es muy desafortunado. Lorenzo debería haber ganado hoy, sin duda”.

El serbio, que terminó avanzando a su 13ª semifinal en el Abierto de Australia, fue autocrítico con su rendimiento inicial. “La estrategia de Lorenzo funcionó muy bien. Cuando crees que el punto ha terminado, no es así. Te obliga a jugar siempre un golpe más. He tenido mucha suerte hoy”, admitió.

Musetti se retira ante Djokovic en Australia
Musetti se retira ante Djokovic en Australia

Cabizbajo, Musetti aceptó una derrota contra sí mismo. Tras dos horas y ocho minutos de juego, caminó lentamente hacia la red para estrechar la mano de un rival que, pese al triunfo, no celebró. El italiano se quedó sin premio en el mejor momento de su actuación en Melbourne.

Para Djokovic, en cambio, la historia sigue sumando capítulos dorados. Con este avance, se convirtió en el jugador con más partidos ganados en la historia del Abierto de Australia, alcanzando los 103 triunfos, y elevó su récord global en Grand Slams a 401 victorias y 55 derrotas.

A sus 38 años y 255 días, el serbio también pasó a ser el segundo jugador más veterano en llegar a semifinales en Melbourne en la Era Abierta, solo por detrás de Ken Rosewall. En busca de una nueva final, ahora espera al ganador del cruce entre el vigente campeón Jannik Sinner y Ben Shelton.




Pegula supera a Anisimova y se cita con Rybakina en semifinales del Abierto de Australia

Jessica Pegula dio un paso decisivo en Melbourne al vencer con autoridad a Amanda Anisimova y meterse por primera vez en semifinales del Abierto de Australia. La estadounidense, sólida y sin fisuras, enfrentará ahora a Elena Rybakina por un lugar en la gran final. El torneo femenino entra en su etapa decisiva con un duelo de alto voltaje.

El Abierto de Australia 2026 ya tiene definido uno de sus cruces más atractivos en el cuadro femenino. Jessica Pegula, sexta del ranking WTA, confirmó su gran presente al derrotar este miércoles a su compatriota Amanda Anisimova y avanzar por primera vez a las semifinales en Melbourne Park, donde se medirá con Elena Rybakina por el pase a la final.

La estadounidense de 31 años se impuso por 6-2 y 7-6 (1) en un partido que controló de principio a fin, especialmente desde el plano emocional y táctico. Pegula, que todavía no cedió sets en lo que va del torneo, volvió a exhibir una notable consistencia desde el fondo de la cancha y una gestión inteligente de los momentos de presión.

El primer set fue un monólogo. Pegula jugó con la misma solidez que le permitió eliminar en la ronda anterior a la campeona defensora Madison Keys, se adelantó rápidamente 5-1 y cerró el parcial en apenas 30 minutos, neutralizando cualquier intento de reacción de Anisimova.

La segunda manga tuvo algo más de resistencia. Anisimova logró elevar su nivel, salvó tres break points en el primer juego y encontró un quiebre en el 4-3 que la acercó a forzar un tercer set. Sin embargo, cuando sacaba 5-3 para igualar el partido, volvió a aparecer la presión. Una doble falta le devolvió el quiebre a Pegula, que desde allí tomó el control definitivo del encuentro y resolvió el desempate con claridad.

Las estadísticas explican con crudeza el desenlace: Anisimova acumuló 44 errores no forzados, más del doble que los 21 cometidos por Pegula. Además, la cuarta cabeza de serie sufrió serios problemas con el saque, cerrando el partido con siete dobles faltas, dos de ellas en un momento clave con el marcador igualado.


Para Pegula, el triunfo tiene un valor especial. Tras haber alcanzado los cuartos de final en Melbourne en 2021, 2022 y 2023, logró finalmente derribar esa barrera y sumar su primera semifinal en el Abierto de Australia, que se suma a las finales disputadas en el US Open 2024 y 2025. A sus 31 años, se perfila como una de las grandes candidatas a conquistar su primer título de Grand Slam.

En semifinales, la estadounidense se medirá con Elena Rybakina, quinta preclasificada, quien viene de eliminar a Iga Swiatek en sets corridos y atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. El duelo promete máxima exigencia entre dos jugadoras de estilos contundentes y gran solidez mental.

La otra semifinal del torneo enfrentará a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, con la ucraniana Elina Svitolina, completando un cuadro femenino de altísimo nivel en Melbourne.




Rybakina frustra el sueño de Swiatek y vuelve a semifinales del Abierto de Australia

Elena Rybakina dio el golpe del torneo en Melbourne al eliminar a Iga Swiatek y meterse en semifinales del Abierto de Australia. La kazaja se impuso con autoridad y frustró el intento de la polaca de completar el Career Grand Slam. Ahora buscará la final ante Jessica Pegula.

El Abierto de Australia 2026 sumó este miércoles uno de sus grandes sacudones, Elena Rybakina, número cinco del mundo, derrotó a Iga Swiatek, actual N°2 del ranking WTA, por 7-5 y 6-1 y avanzó a las semifinales del primer Grand Slam de la temporada, cortando de raíz el sueño de la polaca de completar el único major que falta en su palmarés.

La kazaja, campeona de Wimbledon 2022, volvió a mostrar su mejor versión en la Rod Laver Arena y confirmó que atraviesa uno de los momentos más sólidos de su carrera. Con este triunfo, regresa a las semifinales en Melbourne por primera vez desde 2023, edición en la que alcanzó la final y cayó ante Aryna Sabalenka.

El partido tuvo un desarrollo claro desde lo táctico. En un primer set parejo, cuando todo parecía encaminarse a un tiebreak, Rybakina aceleró con su agresividad habitual desde el fondo de la cancha y aprovechó los desplazamientos forzados para provocar errores de Swiatek. En ese parcial, la kazaja conectó cuatro aces, ganó el 93% de los puntos con su primer servicio y cerró la manga con autoridad.

A partir de allí, el encuentro se transformó en un monólogo. Rybakina elevó aún más la efectividad de su saque, ganando el 80% de los puntos cuando metió el primero, frente al 60% de la polaca. Swiatek, por el contrario, nunca logró incomodar desde la devolución y sufrió cuatro quiebres a lo largo del partido. El resultado final reflejó con claridad el dominio: 26 tiros ganadores para la kazaja contra apenas 10 de la número dos del mundo.

El triunfo también tuvo un peso especial en la rivalidad. El historial previo favorecía levemente a Swiatek por 6-5, pero con esta victoria Rybakina igualó la serie y reavivó un duelo que ya se consolidó como uno de los más atractivos del circuito femenino.

Para Swiatek, la derrota significa un nuevo freno en su búsqueda del Career Grand Slam. La polaca, ganadora de cuatro Roland Garros, un US Open y Wimbledon, deberá seguir esperando para conquistar Melbourne Park, donde su mejor resultado siguen siendo las semifinales alcanzadas en 2022 y 2025.

En semifinales, Rybakina se medirá ante Jessica Pegula, sexta preclasificada, en un duelo que promete máxima exigencia. La kazaja llega respaldada por números contundentes: ganó 18 de sus últimos 19 partidos y confirmó en Australia que su servicio vuelve a ser un arma decisiva en los escenarios grandes.