Lewandowski es Bayern

Berlín, 24 ago (EFE).- El Bayern Múnich goleó este sábado a domicilio por 0-3 al Schalke con tres goles de Robert Lewandowski en un partido que controló casi de principio a fin, si se exceptúa una breve fase en la segunda parte.

El Bayern salió al campo sin el internacional español Thiago Alcántara, baja a última hora por un problema en las vértebras cervicales, ante lo que lo que el entrenador Niko Kovac intentó compensar con cambios posicionales.

Joshua Kimmich dejó el lateral derecho para ocupar la posición habitual de Thiago en el centro del campo, la posición habitual de Kimmich la cubrió Benjamin Pavard; y el internacional francés ex atlético Lucas Hernández, en lugar de Pavard, formó la pareja de centrales con Nicklas Süle.

El brasileño Philippe Coutinho -cedido por el Barcelona- empezó el partido en el banquillo -Kovac lo había anticipado aludiendo que todavía no estaba en su forma ideal, con lo que en la parte ofensiva no hubo modificaciones con respecto al partido de la semana pasada ante el Hertha.

El Schalke intentó presionar al Bayern y quitarle espacios pero los bávaros lograron controlar el partido desde el principio.

Pese a que el Bayern no brillaba demasiado y no generaba muchas ocasiones de gol cercaba permanente el área del Schalke y cualquier fallo podía llevar a una llegada clara.

En el 17, el meta del Schalke, Alexander Nubel, reaccionó con una parada excelente ante un cabezazo de Lewandowski, tras un saque de esquina lanzado por Kimmich.

Tres minutos más tarde, el lateral Weston McKennie derribó a Kingsley Coman dentro del área y el penalti que resultó de ello fue convertido por Lewandowski, lo que le dio tranquilidad al Bayern.

El Schalke, a lo largo de la primera parte, sólo llegó en dos ocasiones con remates desde fuera del área de Roque Mascarell y de Amine Harit, que no representaron problema para Manuel Neuer.

En el 50, esta vez de lanzamiento de falta directa por encima de la barrera desde 25 metros de distancia, Lewandowski marcó el segundo.

El partido parecía sentenciado tras el segundo gol del Bayern y Kovac optó por hacer debutar a Coutinho y a Ivan Perisic que entraron por Thomas Müller y Serge Gnabry en el minuto 57.

Tras los cambios hubo una fase de cerca de 10 minutos en la que el Bayern perdió el control que había tenido durante buena parte del partido.

El Schalke, que había ganado velocidad con el ingreso de Kutucu por Benito Raman, tuvo aproximaciones al área y creo algún desorden en la defensa del Bayern.

Los jugadores del Schalke, y el público, reclamaron varios presuntos penaltis, dos de ellos con cierto fundamento, y tuvieron algunas ocasiones en saques de esquina.

Sin embargo, el Bayern volvió a controlar las acciones, le quitó ritmo al partido y en el minuto 75. en un contragolpe iniciado por Corentin Tolisso, Lewandowski marcó el tercero con un remate dentro del área a centro de Coman. EFE




El Bayern y otra Bundesliga

El Bayern sella su séptima Bundesliga y dice adiós a Robben y Ribery

Berlín, 18 may (EFE).- El Allianz Arena dijo adiós a una época, la liderada por el holandés Arjen Robben y el francés Franck Ribery, que se despidieron de su periplo en el Bayern Múnich con la consecución del séptimo título consecutivo de la Bundesliga, gracias a la goleada por 5-1 ante el Eintracht Francfort que le permitió ignorar lo que ocurrió en los otros estadios.

Fue el título más emotivo de los últimos años para el Bayern. No solo por la tensión de resolver la Bundesliga en la última jornada sino también por la despedida de dos jugadores que han marcado la última década y que lograron cada uno un gol el día de su adiós.

El Bayern salió en tromba. En el minuto 4, a pase de Thomas Müller desde la media punta, el francés Kingsley Coman abrió el marcador con un remate al segundo poste dentro del área.

Después, el Eintracht se mantuvo hasta el final del primer tiempo sólo gracias a su portero Kevin Trapp.

El Bayern generó una ocasión tras otra. El austríaco David Alaba en el minuto 9, el polaco Robert Lewandowski en el 13 y Thomas Müller el 31, se encontraron con grandes paradas de Trapp.

En el 26 un gol de Serge Gnabry fue anulado por el VAR por milimétrico fuera de juego de Lewandowski.

Sólo al final del primer tiempo, después de que el Bayern tuviera que sustituir a Leon Goretzka por lesión, el Eintracht logró meterse un poco en el partido.

Al comienzo de la segunda parte, como de la nada, vino el empate parcial, por medio de Sebastian Haller, tras un saque de esquina en el minuto 50.

Pero el Bayern, aunque sabía que el Borussia Dortmund ganaba en Mönchengñadbach y que una derrota podía dejarlo con las manos vacías, no mostró nervios.

En el 53 Alaba volvió a poner en ventaja al Bayern después de aprovechar un rebote tras un remate de Müller. Cinco después, el portugués Renato Sanches, en una jugada individual, hizo el tercero y el estadio ya empezó a celebrar el título. El luso corrió hasta el banquillo para celebrar su gol con los tres jugadores que se van: Rafinha, Robben y Ribery.

A la hora de juego saltó al campo Ribery, por Coman, quien lo abrazó en la línea. En el palco el presidente del Bayern, Uli Hoeness, no pudo contener las lágrimas de la emoción. A continuación, fue el momento de Robben que sustituyó a Gnabry.

En el 72 Ribery dejó la fiesta en un estado casi perfecto, tras bailar media defensa del Eintracht en el área y marcar con una vaselina. El francés corrió a la tribuna, se quitó la camiseta, todo el equipo celebró con él.

Cuando el árbitro le iba a mostrar la tarjeta amarilla, por quitarse la camiseta, también lo abrazó y el árbitro aceptó el abrazo. Después, Robben, a puerta vacía y a pase de Alaba, también hizo su gol.

El estadio, a partir de determinado momento, empezó a corear gritos de apoyo al entrenador Niko Kovac que ha tenido que enfrentar en su primera temporada el curso más difícil para el Bayern en los últimos años. Kovac, emocionado, empezó a llorar en el banquillo.

Se hablaba de una temporada de transición, de la del adiós de Robben y Ribery. Hoeness había dicho que prefería pasar un año sin títulos antes de presionar con grandes fichajes a dos jugadores a los que el club tanto les debía.

No hizo falta, pese a la presión del Dortmund al final el Bayern logró su séptima Bundesliga consecutiva.

Ribery se despide con nueve títulos de la Bundesliga en su cuenta personal, un récord que no comparte con nadie. Robben se va con ocho.

Todavía queda, en una semana, la final de la Copa de Alemania contra el RB Leipzig y la posibilidad del doblete.

El Eintracht, que a lo largo del curso transitó por los primeros puestos de la clasificación en zona de Liga de Campeones, salvó la participación europea el próximo año. El Hoffenheim perdió con el Maguncia y el cuadro de Fráncfort jugará la próxima edición de la Liga Europa. EFE