Quimsa ganó en la Bombonerita y es el primer finalista de la Liga Nacional

Quimsa ganó en la Bombonerita, derrotó 94-83 a Boca Juniors y cerró la serie semifinal para convertirse en el primer finalista de La Liga Nacional. La Fusión mostró autoridad, eficacia y carácter en una noche clave.

Quimsa primer finalista: golpeó en la Bombonerita y cerró la serie ante Boca

Quimsa primer finalista de La Liga Nacional. La Fusión volvió a demostrar su jerarquía competitiva, ganó en una Bombonerita repleta y expectante, derrotó a Boca Juniors por 94-83 y selló su clasificación a una nueva definición por el título. El equipo santiagueño cerró la semifinal con autoridad, respondió después del golpe sufrido en el tercer juego y confirmó que sigue siendo uno de los grandes protagonistas del básquet argentino.

El triunfo tuvo un valor enorme por el contexto. Boca venía de descontar la serie con una gran victoria por 99-92 en la Bombonerita, había recuperado energía y buscaba igualar la llave ante su gente. Sin embargo, Quimsa no se dejó arrastrar por el clima local. Jugó con madurez, encontró variantes ofensivas, sostuvo a sus figuras y tuvo mayor consistencia durante los momentos decisivos.

La gran figura de la noche fue Brandon Robinson, máximo anotador del partido con 23 puntos, además de 4 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperos y 29 de valoración. También fue determinante Tyren Johnson, con 18 puntos, mientras que Diego Figueredo aportó 11 puntos y 3 asistencias, y Leonardo Lema sumó 11 puntos y 7 rebotes. En Boca, el más destacado fue Michael Smith, autor de 22 puntos.


Una victoria de autoridad en territorio visitante

Quimsa llegó a este cuarto juego con una misión clara: evitar que Boca llevara la serie a un quinto partido. Después de ganar los dos primeros juegos en Santiago del Estero, la Fusión había sufrido la reacción xeneize en el tercer punto. Esa derrota obligaba al equipo de Lucas Victoriano a recuperar su identidad: defensa, orden ofensivo, control emocional y ejecución en los momentos calientes.

Y lo consiguió. En una cancha difícil, con la Bombonerita empujando y con Boca obligado a ganar, Quimsa mostró una versión muy sólida. No se desesperó, no perdió claridad cuando el local intentó reaccionar y terminó imponiéndose por una diferencia de once puntos.

El resultado final, 94-83, refleja una superioridad construida desde varios rubros: mejor eficacia perimetral, mayor presencia en el rebote ofensivo, más recuperos, mejor valoración colectiva y una noche determinante de Robinson.


Brandon Robinson, el líder de una clasificación enorme

Brandon Robinson volvió a ser el jugador decisivo de Quimsa. El extranjero completó una planilla de altísimo impacto: 23 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperos, 1 tapa, 7 faltas recibidas y 29 de valoración, la mejor marca del partido.

Su eficacia fue una de las claves: convirtió 5/8 en dobles, 2/5 en triples y 7/8 en libres. Robinson atacó en distintos registros: lastimó cerca del aro, castigó desde el perímetro y fue seguro desde la línea. En una semifinal, esa variedad ofensiva pesa muchísimo.

Además, su impacto no fue solo anotador. Sus recuperos y su actividad defensiva ayudaron a cortar circuitos de Boca, especialmente cuando el Xeneize intentaba correr o generar ventajas con Smith, Cuello y Barreiro.

Robinson fue el jugador que marcó el tono de la serie. Había brillado en el primer juego con 27 puntos, volvió a ser importante en el segundo, sostuvo a Quimsa en el tercero y terminó siendo la gran figura de la clasificación.


Tyren Johnson, el socio perfecto para sostener el dominio

Junto a Robinson, Tyren Johnson tuvo una noche muy importante. El interno terminó con 18 puntos, 3 rebotes, 3 recuperos y 15 de valoración. Su planilla ofensiva fue sólida: 3/4 en dobles, 3/9 en triples y 3/3 en libres.

Johnson le dio a Quimsa una amenaza doble. Por un lado, pudo atacar cerca del aro. Por otro, abrió la cancha con su tiro exterior. Esa versatilidad obligó a Boca a defender espacios más amplios y generó mejores condiciones para que Robinson, Figueredo y Solanas encontraran ventajas.

En un partido de alta presión, Johnson fue clave para sostener la producción ofensiva de la Fusión. Sus 18 puntos llegaron en una noche donde Quimsa necesitaba respuestas constantes para frenar cualquier intento de remontada xeneize.


Figueredo y Lema, equilibrio para una noche decisiva

Quimsa no dependió únicamente de Robinson y Johnson. Diego Figueredo volvió a ser importante desde la conducción. Terminó con 11 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 11 de valoración, con una eficacia muy valiosa desde el perímetro: 3/6 en triples.

Su rol fue fundamental porque Quimsa necesitaba orden. En la Bombonerita, con Boca intentando imponer ritmo y presión, Figueredo ayudó a manejar los tiempos del partido. También castigó desde afuera cuando la defensa local se cerró sobre los internos.

Leonardo Lema también tuvo un aporte determinante: 11 puntos, 7 rebotes, 1 asistencia y 14 de valoración. Fue importante en la lucha aérea, especialmente en defensa, y volvió a darle a la Fusión un sostén físico clave.

Lema ya había sido decisivo durante la serie ante Instituto y también en el primer juego contra Boca. Su continuidad como pieza de equilibrio explica mucho del presente de Quimsa.


La banca de Quimsa también respondió

La Fusión encontró puntos importantes desde la rotación. Mauro Solanas aportó 8 puntos con una planilla perfecta en triples: 2/2. Samajae Freeman sumó 8 puntos, 7 rebotes, 1 recupero y 9 de valoración, mientras que Sebastián Orresta colaboró con 5 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias.

Ese reparto fue importante porque en playoffs no alcanza con una o dos figuras. Para ganar de visitante y cerrar una semifinal, los equipos necesitan respuestas secundarias. Quimsa las tuvo.

Freeman fue importante en el rebote ofensivo, Orresta ayudó a darle circulación al ataque y Solanas castigó con tiros abiertos. Cada aporte tuvo valor dentro de un partido donde Boca nunca dejó de luchar.


Boca luchó, pero no pudo revertir la noche

Boca no se entregó. El equipo de Nicolás Casalánguida venía de ganar el tercer partido y buscaba sostener la ilusión de forzar un quinto juego. Tuvo respuestas ofensivas importantes, especialmente con Michael Smith, que fue el máximo anotador del Xeneize con 22 puntos.

Smith fue muy efectivo en dobles, con 8/10, y sostuvo a Boca en varios tramos del partido. También aportaron Alejandro Barreiro, con 18 puntos, 12 rebotes, 3 recuperos, 2 tapas y 23 de valoración, y Martín Cuello, con 15 puntos, incluyendo 3/5 en triples.

El problema para Boca fue que no logró tener regularidad colectiva. Anotó 83 puntos, pero permitió 94. Además, sufrió las pérdidas y no pudo controlar el rebote ofensivo de Quimsa. En un partido de cierre de serie, esos detalles marcaron la diferencia.


Alejandro Barreiro, el más completo de Boca

Más allá del goleo de Smith, Alejandro Barreiro fue uno de los jugadores más completos de Boca. Terminó con 18 puntos, 12 rebotes, 1 asistencia, 3 recuperos, 2 tapas y 23 de valoración. Su tarea fue enorme en ambos costados.

Barreiro fue importante para mantener a Boca competitivo. Tomó rebotes defensivos, generó segundas oportunidades y aportó desde el perímetro con 3/4 en triples. También fue el jugador que más presencia física le dio al Xeneize en la pintura y en las ayudas defensivas.

Sin embargo, su producción no alcanzó. Boca necesitaba un rendimiento colectivo más equilibrado para estirar la serie, pero Quimsa tuvo mayor claridad en el cierre y más respuestas de su estructura.


Michael Smith y Martín Cuello sostuvieron la ofensiva xeneize

Michael Smith fue el goleador de Boca con 22 puntos. Su planilla reflejó agresividad y eficacia: 8/10 en dobles, 1/4 en triples y 3/4 en libres. Fue el jugador que más daño generó en el uno contra uno y una de las vías principales para que el Xeneize se mantuviera en partido.

Martín Cuello, por su parte, aportó 15 puntos en 20 minutos, con 2/2 en dobles, 3/5 en triples y 2/2 en libres. Fue una de las mejores opciones ofensivas desde la rotación.

Boca tuvo buenos números de algunos nombres propios, pero no logró que esa producción se transformara en dominio general. Quimsa respondió mejor como equipo, tuvo más rebotes totales y más recuperos.


La diferencia estadística que explica la clasificación

El triunfo de Quimsa se entiende desde varios datos. La Fusión terminó con 94 puntos, 20/41 en dobles, 11/25 en triples y 21/28 en libres. Boca, en cambio, cerró con 83 puntos, 18/28 en dobles, 11/30 en triples y 14/21 en libres.

El Xeneize tuvo mejor porcentaje en dobles, con 64% contra 48%, pero Quimsa compensó con mayor volumen, más triples, más libres convertidos y mejor presencia en el rebote ofensivo.

Uno de los números más importantes fue el rebote. Quimsa capturó 32 rebotes totales, contra 27 de Boca. La diferencia estuvo sobre todo en los rebotes ofensivos: 14 para Quimsa contra 9 para Boca.

Eso le dio a la Fusión segundas oportunidades en momentos clave. En una semifinal, esos ataques extra pueden cambiar por completo el desarrollo.


El triple fue una herramienta clave para la Fusión

Quimsa tuvo una noche importante desde el perímetro: 11/25 en triples, con un 44% de eficacia. Ese porcentaje fue decisivo para abrir la cancha y castigar cada vez que Boca intentó cerrarse sobre la pintura.

Johnson anotó 3 triples, Figueredo otros 3, Robinson sumó 2 y Solanas también convirtió 2. Esa distribución hizo que Boca no pudiera concentrar la defensa en un solo tirador. La Fusión lastimó desde distintas manos y obligó al Xeneize a defender más lejos del aro.

Boca también convirtió 11 triples, pero necesitó 30 intentos. Quimsa fue más eficiente: misma cantidad de triples, cinco lanzamientos menos.


La defensa de Quimsa volvió a aparecer

Más allá de los 83 puntos de Boca, Quimsa tuvo tramos defensivos muy valiosos. La Fusión generó 24 recuperos, una cifra altísima para un partido de playoffs, y provocó 15 pérdidas en el Xeneize.

Ese dato marca intensidad, manos activas y presión constante. Boca tuvo buenos porcentajes cuando logró ejecutar, pero Quimsa lo incomodó en la construcción y le quitó continuidad.

El equipo santiagueño entendió que no podía permitirle al Xeneize jugar con comodidad en la Bombonerita. Por eso presionó, rotó con energía y aprovechó cada error para correr o construir ataques más favorables.


De la reacción de Boca al golpe definitivo de Quimsa

Boca había logrado instalar dudas en la serie con el triunfo 99-92 del tercer partido. Esa victoria, también en la Bombonerita, le dio aire y renovó la ilusión del Xeneize. En aquel juego, Francisco Cáffaro había sido la figura con 17 puntos y 8 rebotes, mientras que Boca había llegado a 99 puntos con una gran producción ofensiva.

Pero Quimsa no dejó que esa reacción se transformara en remontada. En el cuarto punto, la Fusión mostró una respuesta de equipo grande: ganó fuera de casa, cerró la llave y evitó un quinto partido que podía ser emocionalmente muy complejo.

Ese fue uno de los grandes méritos del conjunto de Victoriano. No solo ganó: ganó cuando más presión tenía.


El camino de Quimsa hasta la final

La clasificación de Quimsa a la Final no fue casualidad. La Fusión venía de una serie exigente ante Instituto, que se definió en cinco partidos. En el duelo decisivo, Quimsa superó a la Gloria por 75-71 en Santiago del Estero, con Brandon Robinson como figura con 23 puntos y Leonardo Lema con 17 puntos y 15 rebotes.

Luego llegó el cruce ante Boca. Quimsa ganó el primer punto por 88-76, volvió a imponerse en el segundo por 91-78, perdió el tercero 99-92 y cerró la serie con el 94-83 en la Bombonerita.

Ese recorrido muestra carácter. Quimsa tuvo que superar una llave dura en cuartos, después enfrentar a un Boca con jerarquía, actualidad y localía fuerte, y aun así logró convertirse en el primer finalista de la temporada.


Qué significa este pase para Quimsa

Para Quimsa, llegar a una nueva final confirma un proyecto competitivo de enorme solidez. La Fusión volvió a instalarse en la definición por el título y ratificó su lugar entre los grandes animadores de La Liga Nacional.

El equipo de Lucas Victoriano combina experiencia, talento extranjero, juego interior, tiro exterior y carácter defensivo. Tiene a Robinson como líder ofensivo, a Johnson como pieza versátil, a Lema como sostén físico, a Meyinsse como referencia interior y a Figueredo como conductor.

Pero, sobre todo, tiene una identidad clara: sabe competir en noches grandes. Lo hizo en el quinto ante Instituto, lo hizo en Santiago ante Boca y lo volvió a hacer en la Bombonerita para cerrar la serie.


Las claves del triunfo de Quimsa

1. Brandon Robinson en modo figura

Robinson fue el máximo anotador con 23 puntos y la figura del partido con 29 de valoración.

2. Tyren Johnson como segunda vía de gol

Johnson aportó 18 puntos y abrió la cancha con 3 triples.

3. Eficacia desde tres puntos

Quimsa lanzó 11/25 en triples, con 44% de efectividad.

4. Dominio del rebote ofensivo

La Fusión tomó 14 rebotes ofensivos contra 9 de Boca, generando segundas oportunidades clave.

5. Defensa activa

Quimsa provocó 15 pérdidas en Boca y sumó una gran cantidad de recuperos.

6. Control emocional en la Bombonerita

Después de perder el tercer juego, Quimsa respondió como visitante y cerró la serie sin necesidad de quinto partido.


Síntesis del partido

Quimsa derrotó 94-83 a Boca Juniors en la Bombonerita y se convirtió en el primer finalista de La Liga Nacional. La Fusión mostró mayor consistencia durante la noche, encontró respuestas ofensivas en los momentos decisivos y controló los intentos de reacción del Xeneize.

Brandon Robinson fue la gran figura con 23 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 29 de valoración. Tyren Johnson acompañó con 18 puntos, mientras que Diego Figueredo y Leonardo Lema sumaron 11 cada uno. En Boca, Michael Smith fue el goleador con 22 puntos, acompañado por Alejandro Barreiro, que completó una gran tarea con 18 puntos y 12 rebotes.

Con esta victoria, Quimsa cerró la serie semifinal y volvió a meterse en una final, confirmando su protagonismo en el básquet argentino.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Boca Juniors 83
Quimsa 94

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Brandon Robinson Quimsa 23 4 3 29
Tyren Johnson Quimsa 18 3 0 15
Diego Figueredo Quimsa 11 3 3 11
Leonardo Lema Quimsa 11 7 1 14
Jerome Meyinsse Quimsa 9 3 0 9
Mauro Solanas Quimsa 8 0 1 10
Samajae Freeman Quimsa 8 7 0 9
Michael Smith Boca 22 2 1 20
Alejandro Barreiro Boca 18 12 1 23
Martín Cuello Boca 15 0 0 13
Lucas Faggiano Boca 8 0 2 5
Santiago Scala Boca 8 1 1 5
Francisco Cáffaro Boca 5 10 2 16

Estadísticas generales

Rubro Boca Quimsa
Puntos 83 94
Dobles 18/28, 64% 20/41, 48%
Triples 11/30, 36% 11/25, 44%
Libres 14/21, 66% 21/28, 75%
Rebotes defensivos 18 18
Rebotes ofensivos 9 14
Rebotes totales 27 32
Asistencias 16 12
Recuperos 6 24
Pérdidas 15
Tapas 3
Faltas 24
Valoración total 81

Cómo terminó la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 88-76 Boca Quimsa 1-0
Juego 2 Quimsa 91-78 Boca Quimsa 2-0
Juego 3 Boca 99-92 Quimsa Quimsa 2-1
Juego 4 Boca 83-94 Quimsa Quimsa ganó la serie
Resultado de la semifinal Quimsa eliminó a Boca Primer finalista de La Liga Nacional



Boca ganó en la Bombonerita y descontó en la serie ante Quimsa

Boca ganó en la Bombonerita, derrotó 99-92 a Quimsa en el tercer juego de las semifinales de La Liga Nacional y descontó la serie, que ahora está 2-1 para la Fusión.

Boca ganó en la Bombonerita y volvió a meterse en la serie

Boca ganó en la Bombonerita y consiguió el triunfo que necesitaba para seguir con vida en las semifinales de La Liga Nacional. El Xeneize derrotó a Quimsa por 99-92 en un partido de altísimo voltaje, con gran marco de público y una producción ofensiva que le permitió descontar la serie, que ahora quedó 2-1 a favor del equipo santiagueño.

Después de caer en los dos primeros partidos en Santiago del Estero, Boca estaba obligado a responder en casa. Y lo hizo con carácter, intensidad y eficacia. El equipo dirigido por Nicolás Casalánguida jugó con la presión de no tener margen de error, pero encontró soluciones en varias manos y terminó sosteniendo una victoria clave ante uno de los grandes candidatos al título.


La figura estadística fue Francisco Cáffaro, autor de 17 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias, 6 faltas recibidas y 26 de valoración. También fueron decisivos Michael Smith, con 16 puntos, Martín Cuello, con 14, y Alejandro Barreiro, con 13 unidades y 7 rebotes. En Quimsa, el máximo anotador fue Brandon Robinson, con 20 puntos, seguido por Tyren Johnson y Federico Ruesga, ambos con 16.


Un triunfo de carácter para sostener la ilusión

El 99-92 tuvo un valor enorme para Boca. No solo por el resultado, sino por el contexto. Quimsa había ganado los dos primeros juegos de la serie: primero 88-76 y luego 91-78, mostrando control, profundidad y una producción ofensiva muy sólida.


Por eso, el tercer partido en la Bombonerita era una prueba de carácter para el Xeneize. Una derrota lo dejaba afuera de la pelea por el título; una victoria lo mantenía con vida. Boca eligió la segunda opción y lo hizo con una de sus mejores producciones ofensivas de la serie.

El equipo llegó a 99 puntos, una cifra muy alta para una semifinal. Esa producción se explicó desde varios puntos: eficacia en dobles, presencia interior, buen aporte desde el banco, presión defensiva en momentos importantes y una actuación determinante de Cáffaro cerca del aro.


La Bombonerita, un factor clave para Boca

La noche tuvo clima de playoffs desde el inicio. La Bombonerita acompañó durante los 40 minutos y Boca se apoyó en ese contexto para jugar con energía. El equipo necesitaba transformar la localía en un impulso emocional, y lo consiguió.

El público fue importante porque el Xeneize debía cambiar la tendencia de la serie. En Santiago, Quimsa había mostrado autoridad, especialmente en el segundo juego, cuando se adelantó desde el arranque y manejó la diferencia hasta el 91-78. Esta vez, Boca logró imponer otro tono competitivo.

La Bombonerita no ganó el partido sola, pero sí ayudó a sostener la intensidad. Boca jugó con otra decisión, atacó con mayor agresividad y logró que Quimsa tuviera que correr desde atrás durante buena parte del desarrollo.


Francisco Cáffaro, la figura de una noche decisiva

Francisco Cáffaro fue el jugador más importante de Boca. Terminó con 17 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias, 1 recupero, 1 tapa y 26 de valoración, la mejor marca individual del Xeneize. Su planilla fue muy eficiente: 6/6 en dobles y 5/8 en libres.

El dato del 100% en tiros de dos puntos explica parte de su impacto. Cáffaro le dio a Boca seguridad cerca del aro, puntos de alto porcentaje y una presencia interior que Quimsa no pudo controlar de manera constante.

Además, recibió 9 faltas, una cifra que marca cuánto condicionó a la defensa santiagueña. Cada vez que Boca necesitó atacar la pintura, Cáffaro fue una opción clara. No solo anotó: también generó contactos, cargó el rebote y obligó a Quimsa a defender con más cuidado.

En una serie donde la Fusión había encontrado soluciones interiores con Jerome Meyinsse, Tyren Johnson y Samajae Freeman, Boca necesitaba una respuesta fuerte en esa zona. Cáffaro la dio.


Michael Smith y el goleo exterior que necesitaba el Xeneize

Otro jugador clave fue Michael Smith, quien aportó 16 puntos, 3 rebotes y 1 asistencia. Su planilla combinó efectividad cerca del aro y amenaza perimetral: 4/7 en dobles, 2/5 en triples y 2/2 en libres.

Smith fue importante porque le dio a Boca una vía de anotación dinámica. Cuando Quimsa ajustó sobre el juego interior o intentó recortar diferencias, el extranjero apareció con puntos valiosos.

Su producción también obligó a la defensa visitante a abrirse. Eso generó mejores espacios para Cáffaro, Barreiro y Cuello. En partidos de playoffs, tener un anotador capaz de lastimar desde distintas zonas es fundamental, y Smith cumplió ese rol.


Martín Cuello, impacto desde el perímetro

Martín Cuello tuvo una de las actuaciones más eficientes del partido. Sumó 14 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 16 de valoración, con una planilla muy destacada desde tres puntos: 4/7 en triples.

Su aporte fue determinante porque Boca necesitaba castigar desde afuera. Quimsa venía de dominar la serie con una defensa sólida y con mucha presencia física. Cuello abrió la cancha, tomó buenos tiros y convirtió en momentos importantes.

El Xeneize terminó con 9/27 en triples, un 33%. No fue un porcentaje extraordinario, pero sí suficiente para acompañar su enorme eficacia en dobles. En ese contexto, los cuatro triples de Cuello pesaron muchísimo.


Alejandro Barreiro, equilibrio, rebote y lectura

Alejandro Barreiro volvió a ser una pieza muy importante para Boca. Terminó con 13 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias, 1 recupero, 1 tapa y 18 de valoración. Además, fue muy eficaz en tiros de dos puntos: 6/9.

Barreiro le dio al equipo equilibrio. No fue solo un anotador: ayudó en el rebote, pasó bien la pelota y defendió con intensidad. Su presencia fue clave para que Boca no dependiera únicamente de Cáffaro o Smith.

Además, su capacidad para jugar de frente y cerca del aro complicó a Quimsa. En un partido donde la Fusión intentó sostener su estructura defensiva habitual, Barreiro encontró espacios y tomó decisiones correctas.


Faggiano, Vega y Scala: experiencia para manejar la presión

Boca también tuvo buenos aportes de jugadores con experiencia. Lucas Faggiano sumó 11 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 3 recuperos, con 4/7 en dobles. Su presencia fue importante para ordenar al equipo en una noche de mucha tensión.

Sebastián Vega aportó 10 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 3 recuperos. Aunque cargó con faltas, dio energía defensiva y puntos oportunos. Santiago Scala, desde la rotación, sumó 9 puntos, 2 asistencias y una planilla perfecta en sus lanzamientos: 1/1 en dobles, 1/1 en triples y 4/4 en libres.

Estos aportes explican por qué Boca llegó a 99 puntos. El Xeneize tuvo seis jugadores en doble dígito o muy cerca: Cáffaro, Smith, Cuello, Barreiro, Faggiano, Vega y Scala. Esa variedad ofensiva fue una de las grandes claves.


Boca ganó desde la eficacia ofensiva

La estadística más fuerte de Boca estuvo en los tiros de dos puntos. El Xeneize convirtió 26/40 en dobles, con un altísimo 65%. Esa eficacia fue decisiva para superar a Quimsa, que también tuvo buenos momentos ofensivos, pero no logró sostener el mismo nivel de eficiencia.

Boca además sumó 20/28 en libres, con 71%, y repartió 18 asistencias. Es decir, no fue una victoria construida solo desde acciones individuales. El equipo movió la pelota, atacó con criterio y encontró ventajas cerca del aro.

El dato de valoración colectiva también marca la diferencia: Boca terminó con 105, mientras que Quimsa cerró con 82. En una semifinal de alto goleo, esa distancia refleja que el local tuvo mayor consistencia general.


Quimsa compitió, pero no pudo cerrar la serie

Quimsa no jugó un mal partido. De hecho, anotó 92 puntos, una cifra suficiente para competir en cualquier escenario. Sin embargo, esta vez no pudo sostener la solidez defensiva que había mostrado en Santiago del Estero.

Brandon Robinson fue el máximo anotador de la Fusión con 20 puntos, además de 2 rebotes, 2 asistencias y 18 de valoración. Su planilla incluyó 5/7 en dobles, 2/8 en triples y 4/4 en libres.

También respondieron Tyren Johnson, con 16 puntos, y Federico Ruesga, con otros 16 desde la rotación. Johnson fue eficiente con 4/5 en dobles y 2/3 en triples, mientras que Ruesga aportó energía, puntos y 17 de valoración.

Aun así, Quimsa quedó corto en algunos rubros. Terminó con 29 rebotes, contra 32 de Boca, y tuvo una valoración total inferior. También sufrió mucho en defensa interior, especialmente contra Cáffaro y Barreiro.


Federico Ruesga, la respuesta desde el banco de Quimsa

Uno de los puntos positivos para la Fusión fue Federico Ruesga. El alero ingresó desde la banca y terminó con 16 puntos, 3 rebotes, 2 recuperos y 17 de valoración. Fue uno de los jugadores más productivos del visitante.

Su planilla fue muy sólida: 4/6 en dobles, 1/2 en triples y 5/7 en libres. Ruesga le dio a Quimsa agresividad ofensiva y capacidad para sostenerse cuando Boca intentaba escaparse.

En una serie larga, los aportes desde la rotación pueden ser decisivos. Ruesga demostró que puede ser una pieza importante de cara al próximo partido.


Tyren Johnson, eficacia y presencia ofensiva

Tyren Johnson también tuvo una buena producción para Quimsa. Sumó 16 puntos, 3 rebotes y 9 de valoración. Fue muy efectivo en sus lanzamientos: 4/5 en dobles y 2/3 en triples.

Johnson fue una vía confiable para la Fusión, especialmente cuando pudo atacar con espacios o recibir en zonas cómodas. Sin embargo, Boca logró limitar su impacto en el rebote y lo llevó a jugar con cierta incomodidad por momentos.

Quimsa necesitaba que varios jugadores acompañaran a Robinson, y Johnson fue uno de los que respondió. Pero la producción colectiva no alcanzó para evitar el descuento Xeneize.


La diferencia estuvo en la pintura

Uno de los puntos que mejor explica el triunfo de Boca fue la diferencia en los tiros de dos puntos. El Xeneize convirtió 26/40, mientras que Quimsa terminó con 20/39. En porcentaje, Boca lanzó 65%, contra 51% de la Fusión.

Esa brecha fue determinante. Boca atacó mejor el aro, encontró puntos de Cáffaro, Barreiro, Smith y Faggiano, y obligó a Quimsa a cometer faltas. La Fusión, en cambio, tuvo una muy buena noche desde la línea con 28/34 libres, 82%, pero no pudo compensar completamente la diferencia de eficacia interior.

El partido tuvo mucho goleo, pero se decidió en la calidad de las posesiones. Boca convirtió más cerca del aro y aprovechó mejor sus oportunidades.


La serie quedó 2-1 y Boca sueña con igualarla

Con este triunfo, Boca descontó y dejó la semifinal 2-1 a favor de Quimsa. La Fusión sigue teniendo ventaja y todavía está a un triunfo de clasificarse a la Final, pero el Xeneize logró cambiar el ánimo de la llave.

Ahora, el próximo partido volverá a tener una enorme carga emocional. Boca intentará aprovechar nuevamente la localía para igualar la serie y forzar un quinto juego. Quimsa, por su parte, buscará cerrar la llave y evitar que la Bombonerita termine de encender la remontada.

La semifinal sigue abierta. Boca se dio una vida más y lo hizo con argumentos claros: carácter, puntos en varias manos, dominio interior y una Bombonerita que empujó durante toda la noche.


Las claves del triunfo de Boca

1. Cáffaro dominó cerca del aro

El interno terminó con 17 puntos, 8 rebotes y 26 de valoración, con 6/6 en dobles.

2. Boca tuvo muchas vías de gol

Smith aportó 16, Cuello 14, Barreiro 13, Faggiano 11, Vega 10 y Scala 9.

3. Eficacia en dobles

El Xeneize lanzó 26/40 en tiros de dos puntos, con un 65% de efectividad.

4. La Bombonerita empujó

El clima de localía fue importante para sostener la energía en un partido de eliminación.

5. Mejor valoración colectiva

Boca terminó con 105 de valoración, contra 82 de Quimsa.

6. Respuesta emocional

El equipo estaba obligado a ganar y respondió con carácter para descontar la serie.


Síntesis del partido

Boca Juniors venció 99-92 a Quimsa en la Bombonerita y descontó en la serie semifinal de La Liga Nacional. El Xeneize llegó obligado a ganar, respondió con una enorme producción ofensiva y dejó la llave 2-1 a favor de la Fusión.

Francisco Cáffaro fue la figura con 17 puntos, 8 rebotes y 26 de valoración. Michael Smith sumó 16, Martín Cuello 14 y Alejandro Barreiro 13. En Quimsa, Brandon Robinson fue el máximo anotador con 20 puntos, mientras que Tyren Johnson y Federico Ruesga aportaron 16 cada uno.

Boca ganó desde la pintura, la eficacia ofensiva y la energía de su localía. Ahora buscará igualar la serie nuevamente en casa, mientras que Quimsa tendrá otra oportunidad de cerrar su clasificación a la Final.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Boca Juniors 99
Quimsa 92

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Francisco Cáffaro Boca 17 8 2 26
Michael Smith Boca 16 3 1 12
Martín Cuello Boca 14 5 3 16
Alejandro Barreiro Boca 13 7 3 18
Lucas Faggiano Boca 11 2 2 11
Sebastián Vega Boca 10 2 2 7
Santiago Scala Boca 9 1 2 11
Brandon Robinson Quimsa 20 2 2 18
Tyren Johnson Quimsa 16 3 0 9
Federico Ruesga Quimsa 16 3 0 17
Samajae Freeman Quimsa 11 6 1 14
Diego Collomb Quimsa 7 2 3 8
Mauro Solanas Quimsa 6 0 0 3

Estadísticas generales

Rubro Boca Quimsa
Puntos 99 92
Dobles 26/40, 65% 20/39, 51%
Triples 9/27, 33% 8/26, 30%
Libres 20/28, 71% 28/34, 82%
Rebotes defensivos 22 19
Rebotes ofensivos 10 10
Rebotes totales 32 29
Asistencias 18 14
Recuperos 10 6
Pérdidas 12 12
Tapas 3 1
Tapas recibidas 1 3
Faltas 28 28
Faltas recibidas 24 26
Valoración total 105 82

Cómo está la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 88-76 Boca Quimsa 1-0
Juego 2 Quimsa 91-78 Boca Quimsa 2-0
Juego 3 Boca 99-92 Quimsa Quimsa 2-1
Próximo partido En la Bombonerita Boca busca igualar / Quimsa busca clasificar
Serie semifinal Al mejor de cinco Quimsa lidera 2-1



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Boca Juniors perdió 1-0 ante Universidad Católica en La Bombonera, quedó eliminado de la Copa Libertadores 2026 y deberá continuar su camino internacional en la Copa Sudamericana, en una noche marcada por la falta de gol, los silbidos y el fuerte enojo de los hinchas.

Boca quedó eliminado de la Libertadores en una noche durísima en La Bombonera

Boca quedó eliminado de la Libertadores después de caer 1-0 ante Universidad Católica en La Bombonera, por la última fecha del Grupo D de la CONMEBOL Libertadores 2026. El Xeneize llegaba obligado a ganar para meterse en los octavos de final, pero no pudo romper el partido, volvió a mostrar enormes problemas ofensivos y terminó sufriendo una derrota que lo dejó fuera del máximo certamen continental.

El equipo de Claudio Úbeda tuvo la pelota, dominó el territorio y acumuló remates, pero careció de claridad, precisión y contundencia. Boca terminó con 71% de posesión, 22 remates totales, 45 toques en el área rival y 9 córneres, pero apenas consiguió 2 disparos al arco. Esa estadística resume la noche: mucho volumen, poca profundidad real y una enorme dificultad para transformar dominio en gol.

Universidad Católica, en cambio, hizo un partido de resistencia. Tuvo apenas 29% de posesión, remató solo 2 veces y registró 0.07 goles esperados, pero encontró el golpe que necesitaba para llevarse el triunfo y asegurar su clasificación. Boca, con la derrota, quedó fuera de la Libertadores y deberá disputar la Copa Sudamericana.


Una eliminación que golpeó fuerte al mundo Boca

La caída no fue una derrota más. Boca volvió a quedar eliminado en condición de local y La Bombonera reaccionó con una reprobación contundente. Una vez consumado el resultado, los hinchas despidieron al equipo con silbidos y con el canto de “que se vayan todos”, una muestra clara del malestar acumulado por una nueva frustración internacional.

El Xeneize había comenzado el grupo con ilusión. Debutó con triunfo 2-1 ante Universidad Católica en Chile y luego goleó 3-0 a Barcelona SC en La Bombonera. Ese arranque parecía encaminar la clasificación. Sin embargo, el equipo se fue desdibujando: perdió 1-0 ante Cruzeiro en Brasil, cayó 1-0 ante Barcelona en Ecuador, empató 1-1 con Cruzeiro como local y llegó a la última fecha al límite.

La derrota ante Católica terminó de derrumbar el sueño de octavos. Boca no solo no pudo conseguir la victoria que necesitaba, sino que dejó una imagen futbolística muy pobre en el partido más importante del semestre.


Boca tuvo la pelota, pero no tuvo juego ni gol

El partido mostró desde el inicio a Boca con la obligación de atacar. El equipo local manejó la posesión y jugó casi siempre en campo rival, pero ese dominio fue más territorial que futbolístico. La circulación fue lenta, los ataques se repitieron por los costados y faltó creatividad para romper el bloque defensivo chileno.

Los números son contundentes: Boca completó 495 de 588 pases, con una precisión del 84%, y registró 121 pases completados en el tercio final sobre 173 intentos. Sin embargo, toda esa circulación produjo apenas 2 remates a puerta.

La falta de eficacia volvió a ser el gran problema. El equipo generó 1.45 goles esperados, pero no convirtió. También tuvo 17 remates dentro del área, una cifra alta para un partido que terminó sin goles a favor, pero sus definiciones fueron imprecisas o terminaron bloqueadas por la defensa visitante.


Universidad Católica resistió y encontró el golpe justo

Universidad Católica no necesitó dominar para ganar. El conjunto chileno planteó un partido de orden, repliegue y aprovechamiento máximo de sus pocas situaciones. Terminó con solo 2 remates totales, 1 tiro al arco y 2 toques en el área rival, pero le alcanzó para llevarse un triunfo enorme en La Bombonera.

El equipo visitante defendió muy cerca de su arco durante largos pasajes. Sus 50 despejes explican el tipo de partido que jugó: resistir, rechazar, achicar espacios y esperar que Boca se fuera consumiendo en su propia ansiedad.

Esa estrategia terminó siendo efectiva porque Boca nunca logró sostener ataques claros. El Xeneize acumuló centros, remates bloqueados y posesión, pero no pudo quebrar a un rival que defendió con concentración y aprovechó la única situación determinante de la noche.


El segundo tiempo: desesperación, desprolijidad y frustración

En el complemento, Boca salió con más urgencia que claridad. La necesidad de ganar empezó a pesar y el equipo se fue llenando de nervios. Según la información brindada, el Xeneize se alejó todavía más del juego colectivo, con una actuación muy floja de sus mediocampistas y una noche para el olvido de Milton Giménez, que terminó abucheado por la gente.

El equipo tuvo una de sus pocas chances claras cuando Valencia sacó una pelota en la línea. También hubo un grito de gol que duró poco: Ángel Romero convirtió, pero el VAR advirtió una posición adelantada y el tanto fue anulado. Ese momento terminó de aumentar la frustración en La Bombonera.

Úbeda intentó mover el banco. Ingresó Alan Velasco por Ander Herrera, luego Ángel Romero por Marco Pellegrino, y a diez minutos del final entró Miguel Merentiel, pese a llegar lesionado. Ningún cambio logró modificar el desenlace. Boca empujó, pero sin lucidez.


Paredes no apareció y Boca sintió su dependencia

Una de las claves de la noche fue el bajo impacto de Leandro Paredes. El capitán, llamado a ser el conductor del equipo en un partido límite, no logró hacerse cargo del juego ni encontrar los caminos para romper a Universidad Católica. La información aportada marca que Boca dejó expuesta su dependencia deportiva y emocional respecto a su figura.

Sin Paredes en sintonía, Boca perdió claridad en la elaboración. El equipo tuvo la pelota, pero muchas veces no supo qué hacer con ella. La diferencia entre posesión y peligro fue enorme: 71% de tenencia, pero solo 2 remates al arco.

Esa desconexión fue uno de los grandes síntomas de la eliminación. Boca necesitaba jerarquía, conducción y precisión, pero terminó jugando más desde el nerviosismo que desde una idea colectiva.


La Bombonera explotó contra todos

El cierre fue tan fuerte como el resultado. Los jugadores saludaron a la gente casi como una formalidad y no recibieron aplausos. La Bombonera expresó su enojo contra futbolistas, cuerpo técnico y dirigencia. El canto “que se vayan todos, que no quede ni uno solo” marcó el final de una noche de profunda crisis deportiva.

La eliminación también se suma a una racha preocupante de golpes como local. Según el material aportado, Boca estiró a cinco sus eliminaciones consecutivas en La Bombonera, contando caídas recientes ante Alianza Lima, Independiente, Racing, Huracán y ahora Universidad Católica.

Ese dato golpea directamente en la identidad del club. La Bombonera, históricamente asociada a noches de remontadas y mística copera, volvió a ser escenario de una frustración continental.


Boca jugará la Copa Sudamericana

La derrota dejó a Boca fuera de la Copa Libertadores, pero no sin competencia internacional. El Xeneize continuará su temporada continental en la Copa Sudamericana, aunque el pase llega como premio menor y en medio de un clima interno muy complejo.

El objetivo principal era meterse en octavos de la Libertadores. Boca dependía de sí mismo: si le ganaba a Universidad Católica, avanzaba sin mirar otros resultados. Incluso antes del partido se sabía que el empate lo mandaba a la Sudamericana y la derrota también lo dejaba fuera de octavos.

Ahora deberá recomponerse rápido. La Sudamericana puede ser una vía para sostener la temporada internacional, pero la sensación que dejó la noche ante Católica fue de retroceso, frustración y pérdida de confianza.


Análisis táctico: Boca atacó mucho, pero atacó mal

Desde el análisis táctico, Boca tuvo un problema claro: confundió dominio con profundidad. Tener la pelota no fue suficiente. El equipo acumuló pases, avanzó metros y empujó a Universidad Católica contra su arco, pero no encontró ventajas limpias.

El dato de los centros muestra parte del problema: Boca completó 14 de 42 cruces, con un 33% de eficacia. Fue una de sus principales vías de ataque, pero muchas veces terminó abusando de envíos previsibles ante una defensa que estaba preparada para despejar.

También hubo una enorme diferencia entre remates totales y remates al arco. De los 22 disparos, solo 2 fueron a puerta. Otros 12 se fueron desviados y 8 fueron bloqueados. Eso refleja una producción ofensiva desordenada, con muchas decisiones apuradas y poca calidad en la finalización.

Universidad Católica, en cambio, jugó el partido que le convenía: bloque bajo, mucha concentración defensiva y máxima eficacia. No necesitó generar volumen, sino defender bien y aprovechar el momento.


La figura: la defensa de Universidad Católica

En una noche en la que Boca tuvo 45 toques en el área rival y 9 córneres, el gran mérito de Universidad Católica estuvo en su estructura defensiva. El equipo chileno cerró espacios, ganó duelos importantes y sostuvo el resultado con una enorme cantidad de despejes.

También fue importante el arquero visitante, que terminó con 3 atajadas y un registro de 1.15 goles evitados, una cifra clave para explicar por qué Boca no pudo convertir pese a su volumen ofensivo.


Síntesis del partido

Detalle Información
Partido Boca Juniors vs Universidad Católica
Resultado Boca Juniors 0-1 Universidad Católica
Competencia CONMEBOL Libertadores 2026
Fecha Grupo D, fecha 6
Estadio La Bombonera
Situación de Boca Eliminado de la Libertadores, jugará Sudamericana
Situación de Universidad Católica Clasificado a octavos de final
Dato clave Boca necesitaba ganar y no convirtió
Clima final Silbidos y “que se vayan todos”
Principal déficit de Boca Falta de gol y juego colectivo
Clave estadística Boca remató 22 veces, pero solo 2 al arco

Cuadro estadístico del partido

Estadística Boca Juniors Universidad Católica
Resultado final 0 1
Goles esperados, xG 1.45 0.07
Posesión 71% 29%
Remates totales 22 2
Remates a puerta 2 1
Grandes ocasiones 1 0
Córneres 9 2
Pases completados 495/588 154/256
Precisión de pases 84% 60%
Tarjetas amarillas 2 2
xG a puerta, xGOT 1.15 0.80
Remates fuera 12 1
Remates rechazados 8 0
Remates dentro del área 17 0
Remates fuera del área 5 2
Tiros al palo 0 0
Toques en el área rival 45 2
Pases entre líneas completados 0 1
Fueras de juego 2 0
Tiros libres 16 6
Pases largos 30/54, 56% 28/77, 36%
Pases en el tercio final 121/173, 70% 23/56, 41%
Centros completados 14/42, 33% 1/7, 14%
Asistencias esperadas, xA 1.40 0.26
Saques de banda 32 18
Faltas 6 16
Entradas ganadas 11/19, 58% 14/26, 54%
Duelos ganados 69 50
Despejes 7 50
Intercepciones 12 15
Errores que terminaron en remate 0 1
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 0 3
xGOT enfrentados 0.80 1.15
Goles evitados -0.20 1.15

Las claves de la eliminación de Boca

1. La falta de gol

Boca terminó con 22 remates, pero solo 2 al arco. En un partido donde necesitaba ganar, esa falta de precisión fue determinante.

2. Mucha posesión, poca profundidad

El Xeneize tuvo 71% de posesión y completó casi 500 pases, pero no logró transformar ese dominio en ocasiones realmente claras.

3. La ansiedad del segundo tiempo

Con el correr de los minutos, Boca empezó a jugar más con desesperación que con claridad. La desprolijidad se apoderó del equipo y los cambios no modificaron el trámite.

4. El gol anulado a Ángel Romero

Romero hizo gritar a La Bombonera, pero el VAR anuló la acción por posición adelantada. Fue uno de los golpes emocionales de la noche.

5. La reacción de La Bombonera

La eliminación derivó en una fuerte reprobación de los hinchas, con silbidos y cantos contra jugadores, entrenador y dirigencia.




Quimsa quedó match point después de otra noche fuerte en Santiago

Quimsa se hizo fuerte en casa, derrotó 91-78 a Boca Juniors en Santiago del Estero y quedó a un solo triunfo de meterse en las Finales de La Liga Nacional.

Quimsa quedó match point en las semifinales de La Liga Nacional tras vencer a Boca Juniors por 91-78 en el Estadio Ciudad de Santiago del Estero. La Fusión volvió a responder ante su gente, sostuvo una diferencia importante desde el primer tiempo y dejó la serie 2-0 a su favor, a una sola victoria de clasificarse a las Finales.

El equipo de Lucas Victoriano volvió a mostrar personalidad, eficacia ofensiva y capacidad para manejar los momentos del partido. Después de haber ganado el primer juego por 88-76, Quimsa repitió autoridad en casa y volvió a bajar a un Boca que llegó a semifinales con chapa de candidato, tras eliminar a Oberá y sostener una temporada de alto nivel competitivo.

El gran nombre de la noche fue otra vez Brandon Robinson, autor de 22 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 25 de valoración. También fueron determinantes Jerome Meyinsse, con 17 puntos, y Tyren Johnson, con 13 puntos y 8 rebotes. En Boca, el máximo anotador fue Michael Smith, con 13 unidades, seguido por Santiago Scala, con 12.


Un arranque contundente para marcar el tono del partido

Quimsa salió decidido a imponer condiciones desde el salto inicial. El local encontró rápidamente puntos con Jerome Meyinsse y Brandon Robinson, dos de sus principales vías ofensivas, para establecer un parcial de 10-3 en apenas dos minutos. Esa primera ráfaga fue una señal clara: la Fusión quería jugar con ritmo, atacar cerca del aro y obligar a Boca a correr desde atrás.

Boca tuvo una reacción rápida con Sebastián Vega y Francisco Cáffaro, y luego encontró triples de Michael Smith para mantenerse en partido. Sin embargo, Quimsa no perdió el control. El ingreso de Federico Ruesga le dio energía, rebote y puntos importantes al equipo santiagueño, que cerró el primer cuarto arriba 27-20.

Ese primer parcial fue clave porque obligó al Xeneize a jugar condicionado. Boca pudo anotar, tuvo respuestas individuales y castigó desde el perímetro, pero no logró frenar la fluidez ofensiva de Quimsa.


El segundo cuarto amplió la brecha y empezó a inclinar la noche

En el segundo período, Boca perdió precisión y Quimsa lo castigó. La Fusión encontró respuestas con la dupla extranjera Tyren Johnson-Samajae Freeman, dos jugadores que le aportaron intensidad, físico y profundidad a la rotación.

Boca tuvo un tramo positivo con Cáffaro y Vega, pero no pudo sostener continuidad. Cada vez que el equipo de Nicolás Casalánguida intentó achicar, Quimsa encontró una respuesta. En ese contexto aparecieron dos triples decisivos: uno de Diego Figueredo y otro de Brandon Robinson, que le permitieron al local irse al descanso largo arriba 52-38.

La ventaja de 14 puntos al entretiempo marcó una diferencia importante. No solo por el número, sino por la sensación del juego: Quimsa estaba más cómodo, encontraba puntos en distintos sectores de la cancha y lograba que Boca jugara muchas posesiones bajo presión.


El tercer cuarto confirmó el dominio de Quimsa

Después del descanso, Quimsa no aflojó. El equipo santiagueño volvió a encontrar el poste bajo de Meyinsse y el tiro exterior de Robinson, dos recursos que lastimaron de manera constante a la defensa de Boca.

Con esas herramientas, la Fusión llegó a sacar una renta de 19 puntos, una distancia que le permitió administrar el trámite con mayor tranquilidad. Boca respondió con anotaciones de Santiago Scala y Wayne Langston, pero no pudo construir una remontada sostenida. En el cierre del tercer cuarto, Diego Collomb apareció con un triple importante para dejar el marcador 72-58 rumbo al último período.

Ese cierre fue otro golpe anímico para Boca. El Xeneize había intentado reaccionar, pero Quimsa volvió a encontrar una conversión clave antes del descanso corto.


El último cuarto: Quimsa controló y no dejó crecer a Boca

En el cuarto final, Boca intentó una última reacción. Lucas Faggiano castigó a distancia y el Xeneize buscó ponerse en partido con lanzamientos exteriores, pero Quimsa volvió a mostrar serenidad.

La respuesta llegó con una volcada de Samajae Freeman y un triple de Leonardo Lema, dos acciones que apagaron el intento de reacción visitante. A partir de ahí, la Fusión manejó el reloj, eligió mejor sus tiros y cerró el partido sin sobresaltos para sellar el 91-78.

El cierre fue una muestra de madurez. Quimsa no necesitó una ráfaga final descomunal: le alcanzó con sostener su estructura, defender lo necesario y convertir en los momentos justos.


Brandon Robinson, otra vez el líder ofensivo de Quimsa

Brandon Robinson volvió a ser el jugador más determinante de Quimsa. Después de haber anotado 27 puntos en el primer partido de la serie, esta vez sumó 22 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 25 de valoración.

Su planilla fue muy eficiente: 2/4 en dobles, 4/6 en triples y 6/9 en libres. Esa combinación de amenaza exterior, capacidad para generar juego y presencia en la línea lo convirtió nuevamente en el principal problema para Boca.

Robinson fue importante desde el arranque y también en los momentos en los que Boca amagó con volver al partido. Su producción sostuvo el volumen ofensivo del equipo y le permitió a Quimsa mantener el control emocional de la noche.


Meyinsse y Johnson, el peso interior que marcó diferencias

Quimsa también ganó por su presencia interior. Jerome Meyinsse tuvo una noche de enorme eficacia: terminó con 17 puntos, 5 rebotes, 2 recuperos y 18 de valoración. Su porcentaje en dobles fue sobresaliente: 8/9, con un 88% de efectividad.

Meyinsse fue decisivo en el tercer cuarto, cuando Quimsa empezó a tomar una distancia más clara. Cada vez que recibió cerca del aro, generó puntos de alto porcentaje o condicionó la defensa de Boca.

También fue muy importante Tyren Johnson, quien sumó 13 puntos, 8 rebotes y 16 de valoración. Johnson aportó físico, rebote defensivo y presencia cerca del aro, además de buenos porcentajes en dobles: 5/7.

Entre Robinson, Meyinsse y Johnson combinaron 52 puntos, una cifra que explica buena parte de la superioridad ofensiva de Quimsa.


Figueredo, conducción y nueve asistencias

Diego Figueredo no fue el máximo anotador, pero su partido fue clave para ordenar a Quimsa. El base terminó con 8 puntos, 3 rebotes, 9 asistencias y 10 de valoración. Su capacidad para distribuir el juego permitió que la Fusión encontrara tiros limpios y activara a sus principales anotadores.

Quimsa terminó con 19 asistencias, una cifra que muestra el buen funcionamiento colectivo del ataque. El equipo no dependió únicamente de acciones individuales: movió la pelota, aprovechó ventajas y castigó cada vez que Boca llegó tarde a las rotaciones.

Figueredo también convirtió un triple importante en el segundo cuarto, cuando Quimsa empezó a despegarse en el marcador antes del entretiempo.


Lema, Ruesga y Freeman: aportes que sostuvieron la estructura

Además de sus principales figuras, Quimsa tuvo aportes muy valiosos desde distintos lugares. Leonardo Lema sumó 7 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 11 de valoración. Su triple en el último cuarto fue una de las acciones que frenó definitivamente el intento de reacción de Boca.

Federico Ruesga aportó 6 puntos, 6 rebotes y 14 de valoración, con un ingreso importante en el primer cuarto. Su energía ayudó a sostener la primera ventaja del local.

Samajae Freeman, por su parte, terminó con 6 puntos y 4 rebotes, pero su volcada en el último período tuvo un valor emocional fuerte: llegó cuando Boca intentaba ponerse en juego y le devolvió energía al equipo santiagueño.


Boca tuvo respuestas, pero no pudo sostenerlas

Boca compitió, tuvo ráfagas y encontró momentos de gol, pero nunca logró quebrar el dominio de Quimsa. El equipo de Nicolás Casalánguida terminó con 78 puntos, buenos porcentajes en dobles y libres, pero sufrió mucho desde el perímetro: 11/37 en triples, apenas 29%.

El máximo anotador fue Michael Smith, con 13 puntos, además de 3 rebotes y 4 asistencias. Santiago Scala aportó 12 puntos, con 2/4 en triples y 4/4 en libres. También llegaron a doble dígito Sebastián Vega, Wayne Langston, Alejandro Barreiro y Francisco Cáffaro, todos con 10 o más puntos.

El problema fue que Boca no encontró continuidad defensiva. Permitió 91 puntos, perdió la batalla del rebote 39-27 y fue superado claramente en valoración colectiva: 107 a 75. Esa diferencia refleja mejor que cualquier otro número el dominio global de Quimsa.


El rebote fue otro territorio de Quimsa

Uno de los datos más fuertes del partido fue la diferencia en los tableros. Quimsa capturó 39 rebotes totales, contra 27 de Boca. La Fusión tomó 28 defensivos y 11 ofensivos, mientras que el Xeneize terminó con 19 defensivos y 8 ofensivos.

Ese margen le permitió a Quimsa controlar posesiones, limitar segundas oportunidades de Boca y sostener ataques largos cuando necesitaba bajar el ritmo. En playoffs, dominar el rebote no solo significa recuperar la pelota: también significa manejar el pulso emocional del partido.

Johnson, Lema, Ruesga, Meyinsse y Robinson aportaron en ese rubro, confirmando que el triunfo fue colectivo y no únicamente ofensivo.


La eficacia de Quimsa fue determinante

Quimsa ganó porque fue más eficaz. Terminó con 25/39 en dobles, un notable 64%, además de 8/25 en triples, 32%, y 17/25 en libres, 68%. Boca, por su parte, tuvo 14/26 en dobles, 53%, 11/37 en triples, 29%, y 17/22 en libres, 77%.

La diferencia principal estuvo en los tiros de dos puntos. Quimsa encontró muchas conversiones de alto porcentaje, especialmente con Meyinsse y Johnson, mientras que Boca dependió demasiado del tiro exterior para volver al partido.

También hubo una diferencia importante en asistencias: 19 de Quimsa contra 18 de Boca, pero con mejores porcentajes para el local. Es decir, ambos equipos movieron la pelota, pero Quimsa eligió y ejecutó mejor.


Quimsa, a un triunfo de la Final

Con esta victoria, Quimsa quedó 2-0 arriba en la serie semifinal. La Fusión ganó los dos primeros partidos en Santiago del Estero: primero 88-76 y luego 91-78. Ahora tendrá la primera posibilidad de cerrar la llave y meterse en las Finales de La Liga Nacional.

El equipo de Victoriano llega con una ventaja enorme. No solo por el resultado global, sino por la manera en la que ganó los dos partidos: controlando el ritmo, defendiendo con seriedad, encontrando puntos en varias manos y mostrando madurez cuando Boca intentó reaccionar.

Boca, en cambio, quedó contra las cuerdas. El Xeneize deberá ganar el próximo partido para evitar la eliminación y extender la serie. Tiene plantel, jerarquía y experiencia, pero necesitará mejorar defensivamente y encontrar mayor regularidad ofensiva.


Las claves del triunfo de Quimsa

1. Robinson volvió a ser determinante

El extranjero terminó con 22 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 25 de valoración. Fue la principal vía ofensiva de la Fusión.

2. Meyinsse dominó cerca del aro

El interno anotó 17 puntos con 8/9 en dobles. Su eficacia fue clave para castigar la pintura de Boca.

3. Johnson aportó físico y rebote

Sumó 13 puntos y 8 rebotes, con fuerte presencia interior y buenos porcentajes.

4. Quimsa ganó el rebote

La Fusión capturó 39 rebotes contra 27 de Boca. Ese dominio le permitió controlar posesiones importantes.

5. Mejor valoración colectiva

Quimsa terminó con 107 de valoración, contra 75 de Boca. La diferencia reflejó la superioridad global del local.

6. Cierre con serenidad

Cuando Boca intentó acercarse, Quimsa respondió con Freeman, Lema y Robinson para apagar cualquier reacción.


Síntesis del partido

Quimsa venció a Boca Juniors por 91-78, volvió a hacerse fuerte en Santiago del Estero y quedó match point en las semifinales de La Liga Nacional. La Fusión dominó desde el inicio, cerró el primer cuarto 27-20, se fue al descanso arriba 52-38 y administró la diferencia en el complemento.

Brandon Robinson fue la figura con 22 puntos, acompañado por Jerome Meyinsse, autor de 17, y Tyren Johnson, con 13 puntos y 8 rebotes. Diego Figueredo condujo con 9 asistencias, mientras que Lema, Ruesga y Freeman dieron aportes importantes en distintos momentos.

Boca tuvo a Michael Smith como máximo anotador con 13 puntos y a Santiago Scala con 12, pero no pudo sostener una reacción prolongada. Quimsa ganó 91-78, puso la serie 2-0 y quedó a un triunfo de jugar la Final.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Quimsa 91
Boca Juniors 78

Parciales del partido

Cuarto Quimsa Boca
1° cuarto 27 20
2° cuarto 25 18
3° cuarto 20 20
4° cuarto 19 20
Final 91 78

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Brandon Robinson Quimsa 22 4 4 25
Jerome Meyinsse Quimsa 17 5 0 18
Tyren Johnson Quimsa 13 8 0 16
Diego Figueredo Quimsa 8 3 9 10
Leonardo Lema Quimsa 7 6 2 11
Mauro Solanas Quimsa 7 0 2 3
Federico Ruesga Quimsa 6 6 1 14
Samajae Freeman Quimsa 6 4 0 6
Michael Smith Boca 13 3 4 12
Santiago Scala Boca 12 2 3 14
Sebastián Vega Boca 11 1 2 5
Wayne Langston Boca 10 2 0 13
Alejandro Barreiro Boca 10 9 1 12
Francisco Cáffaro Boca 10 6 2 14

Estadísticas generales

Rubro Quimsa Boca
Puntos 91 78
Dobles 25/39, 64% 14/26, 53%
Triples 8/25, 32% 11/37, 29%
Libres 17/25, 68% 17/22, 77%
Rebotes defensivos 28 19
Rebotes ofensivos 11 8
Rebotes totales 39 27
Asistencias 19 18
Recuperos 5
Pérdidas 9
Tapas 2 1
Faltas 23
Valoración total 107 75

Cómo está la serie

Serie semifinal Estado
Quimsa vs Boca Quimsa gana 2-0
Juego 1 Quimsa 88-76 Boca
Juego 2 Quimsa 91-78 Boca
Próximo partido Boca obligado a ganar
Situación Quimsa quedó match point



Declaraciones de Lucas Victoriano: la explicación táctica del triunfo de Quimsa ante Boca

Declaraciones de Lucas Victoriano: el entrenador de Quimsa explicó las claves del triunfo 88-76 ante Boca, destacó la defensa sobre un rival de jerarquía y remarcó que la serie recién empieza. Prensa Quimsa

Declaraciones de Lucas Victoriano: el análisis del triunfo de Quimsa ante Boca

Las declaraciones de Lucas Victoriano después del triunfo de Quimsa ante Boca por 88-76 dejaron una lectura clara: la Fusión ganó porque logró sostener su plan durante los cuarenta minutos, defendió con disciplina a uno de los planteles más fuertes del país y encontró respuestas ofensivas en los momentos más importantes del partido.

Quimsa pegó primero en la serie de semifinales de la Liga Nacional de Básquet y lo hizo con una actuación sólida, madura y muy conectada con lo que su entrenador había preparado. El equipo santiagueño no solo ganó el primer punto: también dejó señales importantes desde el juego, porque controló el ritmo, mantuvo la diferencia cuando Boca intentó reaccionar y tuvo a Brandon Robinson como figura ofensiva con 27 puntos.

Victoriano fue directo en su análisis. “Jugamos bien los cuarenta minutos, una vez que tuvimos la diferencia pudimos mantenerla frente a un rival que es de los mejores del país”, expresó el entrenador de Quimsa. La frase resume el partido: la Fusión no tuvo un dominio explosivo de principio a fin, pero sí una constancia competitiva que le permitió manejar la ventaja y evitar que Boca pudiera quebrar emocionalmente el desarrollo.


Quimsa ganó desde la defensa y Victoriano lo marcó como clave

Uno de los puntos centrales de las declaraciones de Lucas Victoriano fue la defensa. El entrenador remarcó que Boca es un equipo con “muchísimo talento” y que Quimsa logró bajarle el goleo. Esa lectura tiene respaldo estadístico: Boca terminó con 76 puntos, 44% en dobles, 29% en triples y 68 de valoración colectiva, mientras que Quimsa alcanzó una valoración total de 101.

El dato no es menor. Boca llegaba a esta semifinal después de una serie muy fuerte ante Oberá, en la que había mostrado profundidad, eficacia y capacidad para resolver partidos de distinto desarrollo. En cuartos de final, el Xeneize había cerrado la llave 3-0 y venía de ganar 86-78 en la Bombonerita, además de haber mostrado una versión contundente con 102 puntos en el segundo juego de esa serie.

Por eso, lo de Quimsa tuvo un valor especial. No enfrentó a un rival debilitado ni a un equipo sin variantes. Enfrentó a Boca, un conjunto con jerarquía, experiencia y recursos ofensivos en varias posiciones. Victoriano lo entendió así y por eso resaltó la tarea defensiva como uno de los grandes pilares del triunfo.

Boca tuvo momentos de reacción, especialmente con Michael Smith, Alejandro Barreiro, Francisco Cáffaro y Lucas Faggiano. Sin embargo, cada vez que el Xeneize intentó meterse de lleno en partido, Quimsa respondió con control, rebote, paciencia y ejecuciones importantes.


La relación entre las declaraciones y el desarrollo del partido

Lo más interesante del análisis de Victoriano es que sus declaraciones se conectan directamente con lo que pasó en la cancha. Cuando el entrenador habló de mantener la diferencia, no lo hizo como una frase vacía: Quimsa construyó ventajas parciales y después supo administrarlas.

El primer cuarto fue una muestra clara del plan. Diego Figueredo y Brandon Robinson tomaron protagonismo desde el arranque para poner a Quimsa 6-0 ante un Boca que comenzó errático, con 0/6 en tiros. Aunque Smith y Barreiro levantaron a la visita, la Fusión cerró mejor el parcial y se fue arriba 22-14 con buenos ingresos y aportes de Sebastián Orresta y Federico Ruesga.

En el segundo cuarto, Boca intentó ajustar. Langston y Smith descontaron, pero Quimsa encontró respuestas con Robinson y Tyren Johnson. Hacia el descanso, un doble de Figueredo dejó el marcador 42-35. Esa diferencia de siete puntos fue importante porque le permitió al local entrar al complemento con margen, sin necesidad de acelerar ni salirse del libreto.

En el tercer cuarto apareció otro tramo clave. Jerome Meyinsse y Robinson construyeron un parcial de 6-0 para estirar la ventaja. Boca respondió con Cáffaro y un triple de Barreiro, pero Quimsa sostuvo el mando y cerró el período 65-55. Ahí se vio una de las ideas que Victoriano remarcó: jugar con lucidez y sostener las virtudes propias.

En el último cuarto, Boca tuvo su último intento. Faggiano castigó desde el perímetro y Cáffaro buscó cerca del aro, pero Quimsa encontró rebotes ofensivos, puntos de Lema y cierres seguros. La Fusión no se desesperó y terminó ganando 88-76.


“Estuvimos lúcidos en ataque”: el otro eje del análisis de Victoriano

Victoriano también habló de la ofensiva. “Estuvimos lúcidos en ataque y siempre buscamos jugar con nuestras virtudes”, señaló el entrenador. Esa frase se reflejó en los porcentajes de Quimsa: 28/47 en dobles, con un 59% de eficacia; 20/26 en libres, con 76%; y 17 asistencias colectivas.

Aunque el triple no fue el arma principal —apenas 4/20, 20%—, Quimsa no dependió del tiro exterior para ganar. Ese fue otro punto fuerte. La Fusión entendió dónde podía lastimar: atacó mejor cerca del aro, encontró cortes, generó faltas, corrió cuando pudo y cargó el rebote ofensivo cuando el partido lo pidió.

Brandon Robinson fue la figura excluyente. Terminó con 27 puntos, 4 rebotes, 2 recuperos, 26 de valoración y un impacto ofensivo determinante. Su planilla fue muy eficiente: 8/11 en dobles, 2/6 en triples y 5/5 en libres.

Pero el triunfo no se explica solo por Robinson. Leonardo Lema aportó 12 puntos, 8 rebotes, 3 recuperos y 24 de valoración, siendo decisivo en el cierre. Jerome Meyinsse sumó 12 puntos, 5 rebotes y 16 de valoración. Diego Figueredo completó una tarea muy importante en la conducción, con 9 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias.


Brandon Robinson, la respuesta ofensiva que necesitaba Quimsa

Si la defensa fue la estructura del triunfo, Brandon Robinson fue el fuego ofensivo. El extranjero de Quimsa jugó un partido de enorme jerarquía y fue el encargado de sostener al equipo en los momentos donde Boca parecía acercarse.

Robinson anotó en distintos momentos del juego. Apareció en el inicio, volvió a lastimar en el segundo cuarto, fue importante en el tercer parcial y abrió el último período con cinco puntos que le dieron oxígeno a la Fusión. Su capacidad para anotar en movimiento, atacar el aro y llegar a la línea le permitió a Quimsa tener una vía confiable.

El dato de sus 27 puntos no solo marca volumen, también marca eficiencia. Convirtió 8 de sus 11 dobles y no falló desde la línea. Además, sumó 2 recuperos, un aspecto importante dentro de un partido donde Quimsa buscó incomodar a Boca y cortarle fluidez.

En una semifinal, las figuras pesan. Robinson asumió ese lugar.


Leonardo Lema y Jerome Meyinsse, peso interior y cierre ganador

Victoriano habló de jugar con las virtudes del equipo, y una de esas virtudes fue el juego interior. Quimsa encontró respuestas con Lema y Meyinsse, dos jugadores que ofrecieron presencia, rebote, puntos y lectura.

Lema terminó con 12 puntos y 8 rebotes, pero su impacto fue todavía mayor de lo que indica el casillero de anotación. Fue clave en el cierre, cuando Boca buscaba una última reacción. Sus seis puntos en el tramo final ayudaron a asegurar la victoria y a evitar que el Xeneize se pusiera realmente en situación de golpe.

Meyinsse también tuvo una producción importante. Sumó 12 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 16 de valoración. Su trabajo en el tercer cuarto fue decisivo para ampliar la brecha y darle a Quimsa una ventaja de dos dígitos antes del último parcial.

Entre Robinson, Lema y Meyinsse, Quimsa encontró 51 de sus 88 puntos. Esa columna ofensiva fue determinante.


Figueredo, la conducción silenciosa que ordenó a Quimsa

Diego Figueredo no fue el máximo anotador, pero su partido fue muy valioso. Terminó con 9 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias. En un juego de playoffs, donde cada posesión tiene un peso especial, su capacidad para organizar, asistir y tomar decisiones fue fundamental.

El base apareció desde el inicio junto a Robinson para darle a Quimsa el primer empuje ofensivo. También cerró el primer tiempo con un doble importante que dejó el 42-35. Esa acción tuvo un valor simbólico y deportivo: Boca había intentado acercarse, pero Quimsa encontró una respuesta antes del descanso.

La conducción de Figueredo también explica las 17 asistencias colectivas del equipo. Quimsa no ganó desde el desorden, ganó desde una ofensiva que eligió buenos tiros y supo castigar los puntos débiles del rival.


Boca compitió, pero no pudo romper el control de Quimsa

Boca no se entregó. El Xeneize tuvo respuestas individuales y momentos de reacción. Michael Smith fue su máximo anotador con 15 puntos, aunque terminó con valoración negativa. Alejandro Barreiro aportó 14 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias y 19 de valoración, mientras que Francisco Cáffaro sumó 8 puntos, 10 rebotes y 20 de valoración.

También hubo aportes de Wayne Langston y Sebastián Scala, ambos con 10 puntos. Faggiano terminó con 8 unidades y 3 asistencias, y Federico Giorgetti aportó 6 desde la rotación. Sin embargo, Boca no logró sostener una ofensiva regular durante todo el partido.

El Xeneize ganó el rubro de triples, con 9/31 contra 4/20 de Quimsa, pero no pudo equilibrar la diferencia en dobles ni en libres. Quimsa fue mucho más efectivo cerca del aro y también sacó ventaja desde la línea, con 20 libres convertidos contra 15 de Boca.

Ahí estuvo una de las grandes diferencias del juego: Quimsa atacó mejor la pintura, generó más daño en zonas cercanas y aprovechó mejor sus viajes a la línea.


El valor emocional de ganar el primer punto

Victoriano fue prudente. Dijo que ganar el primer partido “es muy importante”, pero también remarcó que “no es definitorio”. Esa mirada es clave en una serie de semifinales. Quimsa hizo su trabajo, se adelantó 1-0 y defendió su localía, pero el entrenador sabe que Boca tiene argumentos para responder.

La frase marca liderazgo. Victoriano valoró el triunfo, pero evitó instalar una sensación de serie resuelta. En playoffs, el primer punto puede orientar una llave, pero no la define. Mucho menos ante un rival como Boca, que llegó a semifinales con un recorrido fuerte y con antecedentes recientes de jerarquía.

La Fusión ganó y dejó una imagen sólida, pero ahora deberá repetir concentración, energía defensiva y claridad ofensiva.


La importancia de la recuperación física

En el cierre de sus declaraciones, Victoriano apuntó a otro aspecto decisivo: la recuperación física. “Ahora es el turno de recuperarnos bien físicamente, contar con los diez jugadores a disposición y buscar competir nuevamente como este primer duelo”, expresó.

Ese punto es central. Quimsa venía de una serie exigente ante Instituto, definida en cinco partidos, mientras que Boca había barrido 3-0 a Oberá. La diferencia de desgaste podía ser un factor importante, pero en el primer juego la Fusión respondió muy bien desde lo físico.

Quimsa sostuvo la intensidad defensiva, corrió cuando tuvo espacios, peleó rebotes ofensivos en el cierre y llegó con piernas para resolver el último cuarto. Ahora, la recuperación será determinante para sostener el nivel en el segundo partido.


Las claves tácticas que explicó Victoriano

1. Bajarle el goleo a Boca

Quimsa dejó a Boca en 76 puntos y le impidió jugar con comodidad. El Xeneize tuvo buenos momentos, pero no logró imponer su ritmo durante tramos largos.

2. Mantener la diferencia

La Fusión ganó el primer cuarto 22-14, llegó al descanso 42-35 y entró al último parcial 65-55. Cada vez que Boca se acercó, Quimsa respondió.

3. Jugar con lucidez ofensiva

A pesar del bajo porcentaje de tres puntos, Quimsa no se desesperó. Buscó dobles de alto porcentaje, generó libres y repartió 17 asistencias.

4. Robinson como líder anotador

Brandon Robinson fue la gran figura con 27 puntos, 26 de valoración y una planilla ofensiva muy eficiente.

5. Lema y Meyinsse como sostén interior

Lema aportó rebote, defensa y puntos decisivos. Meyinsse fue importante en el tercer cuarto y dio presencia cerca del aro.

6. Figueredo como ordenador

El base terminó con 7 asistencias y fue clave para que Quimsa no perdiera claridad en los momentos de presión.


Síntesis del partido

Quimsa venció a Boca por 88-76 en el primer punto de las semifinales de la Liga Nacional y se adelantó 1-0 en la serie. La Fusión construyó la victoria desde la defensa, el control emocional y una ofensiva inteligente, tal como explicó Lucas Victoriano después del encuentro.

Brandon Robinson fue la figura con 27 puntos, acompañado por Leonardo Lema y Jerome Meyinsse, ambos con 12 unidades. Diego Figueredo también fue determinante en la conducción, con 7 asistencias. En Boca, Michael Smith fue el máximo anotador con 15 puntos, seguido por Alejandro Barreiro con 14 y Francisco Cáffaro con 8 puntos y 10 rebotes.

Las declaraciones de Lucas Victoriano dejaron una lectura precisa: Quimsa ganó porque defendió bien, sostuvo la diferencia, atacó con lucidez y entendió que, aunque el primer punto es importante, la serie todavía tiene mucho por jugar.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Quimsa 88
Boca Juniors 76

Parciales del partido

Cuarto Quimsa Boca
1° cuarto 22 14
2° cuarto 20 21
3° cuarto 23 20
4° cuarto 23 21
Final 88 76

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Brandon Robinson Quimsa 27 4 1 26
Leonardo Lema Quimsa 12 8 0 24
Jerome Meyinsse Quimsa 12 5 3 16
Diego Figueredo Quimsa 9 6 7 13
Samajae Freeman Quimsa 9 2 0 8
Federico Ruesga Quimsa 8 3 1 11
Michael Smith Boca 15 1 0 -2
Alejandro Barreiro Boca 14 8 3 19
Wayne Langston Boca 10 2 0 9
Sebastián Scala Boca 10 0 2 9
Francisco Cáffaro Boca 8 10 2 20
Lucas Faggiano Boca 8 2 3 11

Estadísticas generales

Rubro Quimsa Boca
Puntos 88 76
Dobles 28/47, 59% 17/38, 44%
Triples 4/20, 20% 9/31, 29%
Libres 20/26, 76% 15/22, 68%
Rebotes defensivos 27 24
Rebotes ofensivos 9 11
Rebotes totales 36 35
Asistencias 17 14
Recuperos 8 5
Pérdidas 7 11
Tapas 4 3
Faltas 24 24
Valoración total 101 68

Cómo está la serie

Serie semifinal Estado
Quimsa vs Boca Quimsa gana 1-0
Juego 1 Quimsa 88-76 Boca
Próximo partido Segundo punto de la serie



Boca empató con Cruzeiro y dejó la clasificación para la última fecha de la Copa Libertadores

Boca Juniors empató 1-1 con Cruzeiro en La Bombonera, acumuló méritos para ganar pero no pudo quebrar al equipo brasileño y quedó obligado a definir su clasificación en la última fecha del Grupo D.

Boca Juniors empató 1-1 con Cruzeiro en La Bombonera por la quinta fecha del Grupo D de la CONMEBOL Libertadores 2026. Miguel Merentiel abrió el marcador para el Xeneize, Fagner igualó para el equipo brasileño y el conjunto de Claudio Úbeda, que jugó gran parte del segundo tiempo con un hombre más por la expulsión de Gerson, quedó obligado a buscar la clasificación en la última jornada.

Boca Juniors volvió a vivir una noche de Copa cargada de tensión, bronca y oportunidades desperdiciadas. En La Bombonera, el Xeneize igualó 1-1 ante Cruzeiro por la quinta fecha del Grupo D de la CONMEBOL Libertadores 2026 y dejó pasar una chance enorme de acomodarse en zona de clasificación a los octavos de final.

El equipo de Claudio Úbeda arrancó con intensidad, dominó durante largos pasajes, generó una enorme cantidad de situaciones y tuvo a Miguel Merentiel como protagonista desde el inicio. La Bestia abrió el marcador a los 15 minutos, tras un envío de Leandro Paredes, pero el conjunto brasileño reaccionó en el complemento y encontró el empate por intermedio de Fagner.

Cruzeiro terminó con diez jugadores por la expulsión de Gerson, quien vio la roja luego de una fuerte infracción sobre Paredes. A partir de ese momento, Boca empujó con todo, acumuló méritos y hasta llegó a festejar un segundo gol de Merentiel, pero el VAR intervino y el árbitro anuló la jugada por una supuesta mano de Milton Delgado en la acción previa.

Boca salió a jugar como una final

El contexto obligaba y Boca lo entendió desde el arranque. Después de haber ganado sus dos primeros partidos y perdido los dos siguientes, el Xeneize llegaba con seis puntos, uno menos que Cruzeiro y Universidad Católica. Por eso, el duelo ante los brasileños tenía peso de final anticipada.

Desde el primer minuto, el local salió decidido a presionar alto. Tomás Aranda, Milton Delgado y Tomás Belmonte se sumaron a la presión de Milton Giménez y Miguel Merentiel para complicar la salida de Cruzeiro, que tuvo muchos problemas para jugar limpio desde el fondo.

Boca asumió riesgos. Adelantó líneas, dejó espacios a espaldas de sus defensores y apostó a ahogar al rival en campo contrario. Ese plan generó peligro de inmediato. Merentiel tuvo dos chances claras en los primeros minutos, una tras un centro de Malcom Braida y otra después de una subida de Lautaro Blanco, pero en ambas apareció Otávio, el arquero brasileño, para sostener a Cruzeiro.

Merentiel abrió el partido y La Bombonera explotó

El dominio inicial de Boca tuvo premio rápido. Antes del gol, Otávio ya había vuelto a lucirse en una doble intervención: primero ante un remate de Tomás Aranda que picó antes de llegar al arquero y luego poniendo el cuerpo frente a una definición defectuosa de Milton Giménez.

A los 15 minutos, la noche se rompió. Leandro Paredes ejecutó un tiro libre casi desde el banderín del córner, la pelota viajó con mucha precisión hacia el segundo palo y Miguel Merentiel apareció para empujarla al gol. Boca se puso 1-0 y La Bombonera se encendió en una noche que ya se vivía como decisiva.


El tanto fue justo por lo hecho hasta ese momento. Boca no era una aplanadora, pero sí era claramente superior. Presionaba, recuperaba rápido, lastimaba por las bandas y encontraba en la pelota parada de Paredes una vía constante de peligro.

Cruzeiro apenas pudo responder con una situación clara de Kaio Jorge, pero Leandro Brey apareció para ganar el mano a mano y sostener la ventaja. Esa intervención del arquero fue clave para que Boca se fuera al descanso arriba en el marcador.

Cruzeiro golpeó en el arranque del complemento

El segundo tiempo empezó con descontrol. Boca no pudo sostener la misma autoridad del primer tiempo y Cruzeiro lo aprovechó. El equipo brasileño salió con otra postura, encontró espacios y llegó al empate por intermedio de Fagner, quien marcó el 1-1 y cambió por completo el clima del partido.


El golpe pudo ser peor para Boca. Instantes después del empate, Christian tuvo una chance muy clara para dar vuelta el resultado, pero definió mal y el Xeneize se salvó. Fue un tramo de desconcierto para el local, que pasó de controlar el partido a sufrirlo.

Poco después llegó una acción que volvió a modificar el desarrollo. Gerson fue expulsado por una fuerte plancha contra Leandro Paredes, en una jugada que generó preocupación inmediata por el capitán de Boca. Con un hombre más, el Xeneize recuperó campo, pelota y obligación.

Boca fue por todo, pero chocó contra Otávio y contra sus propias dudas

Con superioridad numérica, Úbeda movió el banco. Ingresó Exequiel Zeballos por Tomás Belmonte, una variante lógica para intentar abrir una defensa brasileña que empezaba a replegarse cada vez más cerca de su arco.

El Changuito le dio otra energía al ataque. Tuvo un mano a mano que volvió a tapar Otávio y luego un cabezazo que se fue cerca. Boca empezó a empujar, pero también a repetir caminos: muchos centros, ataques anunciados y poca claridad para quebrar el bloque bajo de Cruzeiro.

Tomás Aranda también tuvo una ocasión muy clara, pero otra vez apareció el arquero brasileño. El partido se transformó en una sucesión de intentos xeneizes y respuestas defensivas visitantes. Boca merecía más, pero no conseguía concretarlo.

En medio de ese dominio, Leandro Brey también tuvo que responder. El arquero de Boca salvó un mano a mano ante Sinisterra, en una jugada que pudo ser lapidaria para el equipo argentino. Ese momento recordó que, aun con uno menos, Cruzeiro seguía siendo peligroso cuando encontraba espacios.

El VAR anuló el segundo de Merentiel

La jugada más polémica de la noche llegó cuando Boca creyó haber encontrado el 2-1. Miguel Merentiel volvió a convertir y La Bombonera explotó, pero el VAR llamó al árbitro para revisar una supuesta mano de Milton Delgado en la acción previa. Tras observar la jugada, el juez anuló el gol.

La decisión generó bronca en Boca. Según la información brindada, el reclamo xeneize se centró en que la imagen utilizada no ofrecía la nitidez suficiente para una determinación tan fina, mientras que en la última jugada del partido hubo un centro que impactó en el brazo de Ángel Romero, jugador de Cruzeiro, sin que el VAR interviniera de la misma manera.

Más allá de la polémica, Boca también deberá revisar lo propio. El equipo tuvo ocasiones suficientes para ganar antes y después de esa jugada. Generó mucho, remató mucho, dominó durante buena parte de la noche, pero volvió a sufrir por la falta de eficacia.

Los números marcan el dominio de Boca

Las estadísticas muestran con claridad el peso ofensivo del Xeneize. Boca terminó con 2.38 goles esperados, contra 0.77 de Cruzeiro. También tuvo 54% de posesión, 28 remates totales, 10 disparos al arco, 12 córneres y 37 toques en el área rival. Cruzeiro, en cambio, registró 7 remates, 3 al arco, apenas 1 córner y 8 toques en el área de Boca.

El dato de las atajadas explica buena parte del resultado: Otávio terminó con 9 paradas, mientras que Brey realizó 2. Cruzeiro, además, acumuló 63 despejes, una cifra que evidencia cuánto debió defender cerca de su propio arco durante el tramo final.

Boca también tuvo más pases en el tercio final: 123/170, con un 72% de precisión, frente a 66/97 de Cruzeiro. Sin embargo, ese dominio territorial no se tradujo en el gol del triunfo.

Cuadro estadístico: Boca Juniors vs Cruzeiro

Estadística Boca Juniors Cruzeiro
Resultado 1 1
Goles esperados, xG 2.38 0.77
Posesión 54% 46%
Remates totales 28 7
Remates a puerta 10 3
Grandes ocasiones 3 3
Córneres 12 1
Pases completados 314/386 271/348
Precisión de pases 81% 78%
Tarjetas amarillas 2 2
Tarjetas rojas 0 1
xG a puerta, xGOT 1.99 0.45
Remates fuera 14 3
Remates rechazados 4 1
Remates dentro del área 14 4
Remates fuera del área 14 3
Toques en área rival 37 8
Fueras de juego 2 0
Tiros libres 15 14
Pases largos 23/48, 48% 17/44, 39%
Pases en el tercio final 123/170, 72% 66/97, 68%
Centros 9/34, 26% 0/6, 0%
Asistencias esperadas, xA 1.27 0.97
Saques de banda 27 15
Faltas 14 15
Entradas ganadas 4/10, 40% 10/18, 56%
Duelos ganados 48 58
Despejes 10 63
Intercepciones 14 9
Errores que terminaron en remate 0 1
Atajadas 2 9
Goles evitados -0.55 0.99

Las claves del empate

La primera clave fue la intensidad inicial de Boca. El Xeneize jugó el primer cuarto de hora con ritmo muy alto, presionó arriba, forzó pérdidas y encontró el gol rápidamente con Merentiel.

La segunda fue la actuación de Otávio. El arquero de Cruzeiro fue determinante: tapó varias situaciones claras en el primer tiempo y volvió a responder en el complemento ante Zeballos, Aranda y Merentiel.

La tercera fue la falta de contundencia de Boca. Los 28 remates y los 2.38 xG muestran que el equipo generó lo suficiente como para ganar, pero apenas convirtió un gol.

La cuarta fue el impacto del empate de Fagner. Cruzeiro golpeó en el momento justo, al inicio del complemento, y obligó a Boca a volver a empezar un partido que parecía controlado.

La quinta fue la polémica del VAR. El gol anulado a Merentiel y la no intervención en la última jugada dejaron mucha bronca en el Xeneize, que sintió que el criterio no fue parejo en acciones determinantes.

Boca quedó obligado a ganar en la última fecha

El empate dejó a Boca en una situación delicada. El Xeneize llegará a la última jornada del Grupo D con la obligación de ganar para soñar con los octavos de final. Después de este 1-1, ya no pudo aprovechar el hecho de jugar en La Bombonera ante un rival directo y deberá resolver su futuro en el cierre de la zona.

El equipo de Úbeda tiene puntos altos para rescatar: la presión inicial, el volumen ofensivo, el buen partido de Paredes en la conducción y la respuesta de varios futbolistas en una noche de máxima exigencia. Pero también hay aspectos preocupantes: la falta de definición, los momentos de desconexión en el arranque del complemento y el bajo nivel de Milton Giménez, señalado en la información como un futbolista lejos del rendimiento que venía mostrando Adam Bareiro, a quien reemplazó por lesión.

Boca no perdió, pero el empate tuvo sabor a derrota por cómo se dio el partido, por el dominio estadístico y por el escenario del grupo. Ahora deberá transformar la bronca en reacción.

Cruzeiro resistió y se llevó un punto valioso

Para Cruzeiro, el empate en La Bombonera tiene valor enorme. El equipo brasileño sufrió, terminó con diez, defendió muy cerca de su arco y encontró en Otávio a su figura excluyente. No pudo sostener demasiado la pelota en el tramo final, pero sí mostró oficio para resistir.

La Raposa llegó a Buenos Aires con un presente competitivo, después de empatar con Palmeiras por el Brasileirao y de sostener una buena racha como visitante. En La Bombonera, no jugó un gran partido, pero consiguió un punto que puede ser determinante en la definición del Grupo D.

Boca dejó pasar otra oportunidad

El empate entre Boca Juniors y Cruzeiro dejó una imagen repetida en el semestre xeneize: mucho dominio, muchas situaciones y poca recompensa. El equipo argentino hizo méritos para ganar, pero no pudo cerrar el partido, sufrió el golpe del empate y luego chocó contra el arquero rival, el bloque defensivo brasileño y una noche atravesada por la polémica.

La Copa Libertadores no perdona tanto. Boca todavía está vivo, pero el margen quedó reducido al mínimo. La última fecha será una final absoluta.


Síntesis del partido

Ítem Detalle
Partido Boca Juniors 1-1 Cruzeiro
Competencia CONMEBOL Libertadores 2026
Fecha Grupo D – Fecha 5
Estadio La Bombonera
Gol de Boca Miguel Merentiel
Gol de Cruzeiro Fagner
Expulsado Gerson, en Cruzeiro
Figura destacada Otávio, arquero de Cruzeiro
Dato clave Boca remató 28 veces y no pudo ganar
Situación de Boca Deberá buscar la clasificación en la última fecha



Boca Juniors vs Cruzeiro: una final anticipada en La Bombonera por la Copa Libertadores

Boca Juniors y Cruzeiro se enfrentan en La Bombonera por la quinta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores 2026, en un duelo clave para la clasificación a octavos.

Boca Juniors y Cruzeiro se enfrentarán este martes 19 de mayo de 2026, desde las 21:30, en La Bombonera, por la quinta fecha del Grupo D de la CONMEBOL Libertadores. El Xeneize llega tercero con 6 puntos y necesita ganar para volver a meterse en zona de clasificación, mientras que el equipo brasileño suma 7 unidades y puede asegurar su pase a octavos con una victoria en Buenos Aires.

Boca Juniors afrontará una verdadera final anticipada en la Copa Libertadores 2026. El equipo de Claudio Úbeda recibirá a Cruzeiro en La Bombonera, en un partido decisivo para el futuro del Grupo D, donde cada punto puede modificar por completo el escenario de clasificación.

El Xeneize comenzó su camino continental con dos victorias consecutivas, pero luego sufrió dos derrotas seguidas que complicaron su panorama: primero cayó 1-0 ante Cruzeiro en Brasil y luego perdió por el mismo resultado frente a Barcelona SC en Guayaquil. A eso se sumó la eliminación del Torneo Apertura 2026 ante Huracán, también en La Bombonera, lo que dejó al equipo con una sola prioridad para cerrar el semestre: avanzar a los octavos de final de la Libertadores.

Cruzeiro, por su parte, llega con mayor margen. El conjunto de Belo Horizonte tiene 7 puntos, uno más que Boca, y sabe que un triunfo en Buenos Aires lo clasificará directamente a la próxima ronda, sin depender de otros resultados. La Raposa viene de empatar 1-1 como visitante ante Palmeiras por el Brasileirao y acumula seis partidos sin perder fuera de casa en todas las competencias.

Boca llega con presión máxima

Boca está obligado a reaccionar. El margen de error se achicó después de las caídas ante Cruzeiro y Barcelona SC, y una nueva derrota podría dejarlo al borde de la eliminación, especialmente si Universidad Católica le gana a Barcelona en Santiago de Chile. Por eso, el partido ante los brasileños tiene aroma de final.

El equipo de Úbeda todavía depende de sí mismo, pero necesita recuperar fortaleza en el momento justo. Con 6 puntos en el Grupo D, Boca está apenas una unidad por debajo de Universidad Católica y Cruzeiro, ambos con 7. El dato positivo es que cerrará la fase de grupos con dos partidos como local: primero ante Cruzeiro y luego frente a Universidad Católica.

El objetivo ideal para Boca será ganar los dos encuentros. Si lo consigue, no solo clasificará, sino que también podría pelear el primer puesto de la zona. Pero el primer paso es este martes: vencer a Cruzeiro, cortar la racha negativa en la Copa y recuperar confianza ante su gente.

Qué necesita Boca para clasificarse

El escenario para Boca tiene varias combinaciones. Si empata ante Cruzeiro y luego vence a Universidad Católica, todavía podría alcanzar la clasificación. Si le gana a Cruzeiro y empata ante los chilenos, también tendrá chances, aunque en ese caso será importante la diferencia de gol y el criterio de desempate olímpico.

Por eso, no solo importa ganar: también puede ser clave hacerlo por más de un gol. Cruzeiro venció 1-0 a Boca en Brasil, por lo que un triunfo xeneize por 2-0 en La Bombonera le daría ventaja en el enfrentamiento directo ante los brasileños. Si Boca gana apenas 1-0, la definición podría trasladarse a la diferencia de gol general.

El peor escenario sería una derrota. Si Boca pierde ante Cruzeiro, quedará muy condicionado y dependerá de que Universidad Católica no le gane a Barcelona. En ese caso, el Xeneize estaría obligado a vencer sí o sí a los chilenos en la última fecha para seguir con vida.

Cómo llega Boca Juniors

Boca llega golpeado, pero con argumentos para ilusionarse. Su último partido fue la dolorosa eliminación ante Huracán en los octavos de final del Torneo Apertura. El Xeneize perdió 3-2 en el alargue, en un encuentro insólito donde remató 36 veces, tuvo 68% de posesión y generó 3.21 goles esperados, pero quedó eliminado por errores puntuales y por la enorme actuación de Hernán Galíndez.

Ese partido dejó una lectura clara: Boca genera, domina y empuja, pero necesita mejorar la eficacia. Claudio Úbeda lo reconoció después de la eliminación y remarcó que el equipo debe “achicar el margen de error al mínimo” en las dos finales que se vienen por Copa Libertadores.

En la Libertadores, el problema reciente también fue la falta de definición. Ante Barcelona SC, Boca tuvo situaciones claras, pero no convirtió y terminó perdiendo por un contraataque. La expulsión de Santiago Ascacíbar y la lesión de Leandro Brey condicionaron el partido, pero aun así el Xeneize contó con chances para rescatar algo más en Ecuador.

Las bajas y los cambios de Úbeda

Boca tendrá modificaciones obligadas y tácticas. La baja más sensible es la de Adam Bareiro, quien sufrió un doble desgarro y se perderá los últimos dos partidos de la fase de grupos. El paraguayo venía siendo una pieza importante en el ataque, por lo que su ausencia obliga a Úbeda a rearmar la dupla ofensiva.

El técnico decidió incluir a Milton Giménez junto a Miguel Merentiel en el ataque. Giménez le ganó la pulseada a Ángel Romero y aparece como reemplazante de Bareiro. Además, Tomás Belmonte ingresará por el suspendido Santiago Ascacíbar, quien debe cumplir sanción tras su expulsión ante Barcelona SC. En defensa, Malcom Braida ocupará el lateral derecho en lugar de Marcelo Weigandt.

La buena noticia es que Leandro Brey aparece en condiciones de ser titular. El arquero había salido lesionado en Guayaquil, pero volvió a estar disponible y será parte de un equipo que necesita seguridad desde el fondo.

Probable formación de Boca

Boca Juniors:
Leandro Brey; Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa, Lautaro Blanco; Tomás Belmonte, Milton Delgado, Leandro Paredes, Tomás Aranda; Miguel Merentiel y Milton Giménez.
DT: Claudio Úbeda.

El equipo tendrá una base conocida, pero con retoques importantes. La presencia de Leandro Paredes será fundamental para manejar los tiempos, ordenar la salida y darle claridad a un Boca que necesita atacar, pero sin desprotegerse.

Qué se espera del equipo argentino

Se espera un Boca protagonista, intenso y con la obligación de jugar en campo rival. La Bombonera empujará, pero el equipo deberá evitar la ansiedad. El partido pide equilibrio: Boca necesita ganar, aunque no puede regalar espacios ante un Cruzeiro que llega muy sólido como visitante.

El Xeneize deberá ser más eficaz que en sus últimos partidos. Contra Huracán generó muchísimo y perdió. Contra Barcelona tuvo situaciones claras y no convirtió. Ante Cruzeiro, ese margen será todavía menor, porque el equipo brasileño suele competir bien en partidos cerrados y no recibió goles en sus dos encuentros como visitante en esta Libertadores.

La clave ofensiva estará en la conexión entre Paredes, Tomás Aranda, Merentiel y Milton Giménez. Boca necesita que sus delanteros recuperen contundencia. Merentiel viene siendo cuestionado por la cantidad de ocasiones desperdiciadas, pero sigue siendo importante por su movilidad, su capacidad para asociarse y su liderazgo dentro del grupo.

Cómo llega Cruzeiro

Cruzeiro llega en una posición expectante. El equipo brasileño suma 7 puntos en el Grupo D y puede sellar su clasificación con un triunfo en La Bombonera. En la ida, ya venció 1-0 a Boca en Belo Horizonte, por lo que cuenta con ventaja en el enfrentamiento directo.

El conjunto dirigido por Artur Jorge viene de empatar 1-1 ante Palmeiras en el Brasileirao, un resultado valioso ante uno de los equipos más fuertes de Brasil. También superó 1-0 a Goiás por la Copa do Brasil y venció 2-1 a Bahía como visitante. En la Libertadores, su último partido fue un 0-0 ante Universidad Católica.

El dato fuerte es su rendimiento fuera de casa: Cruzeiro acumula seis partidos invicto como visitante en todas las competencias, con tres victorias y tres empates. Además, cuatro de esos seis encuentros terminaron con menos de 2.5 goles, una tendencia que anticipa un partido posiblemente cerrado.

La previa picante de Cruzeiro

Cruzeiro llegó a Buenos Aires con una decisión que hizo ruido: entrenó en River Camp, el predio del eterno rival de Boca, antes de visitar La Bombonera. Más allá del gesto, el plantel brasileño intentó enfocarse en lo futbolístico y sus jugadores remarcaron que el partido exigirá inteligencia, carácter y lectura de los momentos.

El equipo brasileño no contará con Keny Arroyo, suspendido tras su expulsión ante Universidad Católica. Es una baja importante porque venía de marcar ante Palmeiras por el Brasileirao, pero Artur Jorge conserva nombres de peso como Matheus Pereira, Kaio Jorge, Lucas Romero y Fabrício Bruno.

Probable formación de Cruzeiro

Cruzeiro:
Otávio; Fágner, Fabrício Bruno, Jonathan Jesús, Kaiki; Lucas Romero, Silva o Wenderson, Christian; Gerson, Matheus Pereira y Kaio Jorge.
DT: Artur Jorge.

El jugador a seguir será Matheus Pereira, quien ya suma dos goles en esta edición de la Copa Libertadores y es el conductor ofensivo del equipo brasileño. Su lectura entre líneas y su capacidad para filtrar pases pueden ser una amenaza si Boca deja espacios en la mitad de la cancha.

Historial Boca vs Cruzeiro

El historial entre Boca y Cruzeiro es muy parejo. Se enfrentaron en 12 ocasiones, con cinco triunfos para cada lado y dos empates. Ese equilibrio histórico le suma tensión a una noche que ya tiene condimentos suficientes.

En La Bombonera, sin embargo, Boca cuenta con un antecedente favorable: ganó las últimas tres veces que recibió a Cruzeiro y mantuvo su arco en cero en las últimas dos. Además, si se toma solo el tiempo reglamentario, el Xeneize todavía no perdió en La Bombonera durante 2026 en partidos oficiales, con cinco victorias y seis empates.

Ese dato será una de las grandes cartas emocionales de Boca. La Bombonera, en noches de Copa, suele ser un factor determinante. Pero Cruzeiro llega con una racha visitante fuerte y con la confianza de saber que ya venció al Xeneize en esta fase.

Probabilidad estadística del partido

El partido se presenta muy equilibrado. Boca tiene la obligación, la localía y la historia reciente favorable en La Bombonera. Cruzeiro llega mejor en la tabla, con una racha invicta como visitante y con la ventaja de que un empate también puede servirle mucho pensando en la clasificación.

Resultado posible Probabilidad estimada Fundamento
Triunfo de Boca Juniors 42% Localía, necesidad de ganar, buen registro en La Bombonera y dominio histórico reciente como local ante Cruzeiro
Empate 31% Cruzeiro llega sólido fuera de casa y ambos equipos pueden priorizar no cometer errores
Triunfo de Cruzeiro 27% Mejor posición en el grupo, antecedente favorable en la ida y seis partidos invicto como visitante

Resultado más probable: Boca Juniors 1-1 Cruzeiro.
Alternativa favorable para Boca: Boca 1-0 Cruzeiro.
Escenario ideal para el Xeneize: Boca 2-0 Cruzeiro, por el peso del desempate directo.
Tendencia estadística: menos de 2.5 goles.

El análisis previo apunta a un partido estrecho. Ambos necesitan sumar, pero también saben que un error puede ser decisivo. Boca deberá atacar, aunque con paciencia. Cruzeiro buscará resistir, manejar el ritmo y aprovechar los espacios que pueda dejar el local.

Las claves tácticas

La primera clave será la paciencia de Boca. El equipo argentino necesita ganar, pero no debe desordenarse. Cruzeiro es peligroso cuando encuentra espacios y tiene futbolistas capaces de resolver rápido en transición.

La segunda clave será la eficacia. Boca viene de partidos donde generó mucho y convirtió poco. Si vuelve a fallar chances claras, puede pagar caro el desgaste emocional y futbolístico.

La tercera clave será el control de Matheus Pereira. Si Boca permite que el volante brasileño reciba cómodo entre líneas, Cruzeiro tendrá posibilidades de lastimar.

La cuarta clave estará en Leandro Paredes. Boca necesita que su capitán maneje el ritmo, encuentre pases hacia adelante y ordene al equipo en los momentos de presión.

La quinta clave será la disciplina. Boca sufrió expulsiones ante Cruzeiro y Barcelona SC en sus últimas presentaciones coperas. En una noche tan determinante, terminar con once será fundamental.

Una noche que puede cambiar el semestre de Boca

Boca llega golpeado, pero con una oportunidad enorme. Ganar ante Cruzeiro no solo lo devolvería a zona de clasificación: también cambiaría el clima de un semestre que quedó marcado por la eliminación local y por las dos derrotas consecutivas en la Libertadores.

El Xeneize sabe que no hay margen para otra noche fallida. La Bombonera será escenario de un partido cargado de tensión, obligación y expectativa. Del otro lado estará un Cruzeiro ordenado, competitivo y con la posibilidad de clasificarse.

Para Boca, es mucho más que un partido de fase de grupos. Es una final para recuperar confianza, sostener el sueño continental y llegar con vida al cierre ante Universidad Católica.


Síntesis de la previa

Ítem Detalle
Partido Boca Juniors vs Cruzeiro
Competencia CONMEBOL Libertadores 2026
Fecha Grupo D – Fecha 5
Día y hora Martes 19 de mayo, 21:30
Estadio La Bombonera
Posición de Boca 3° con 6 puntos
Posición de Cruzeiro 2° con 7 puntos
Qué necesita Boca Ganar para volver a zona de clasificación
Qué necesita Cruzeiro Ganar para clasificarse a octavos
Antecedente reciente Cruzeiro 1-0 Boca
Historial general 12 partidos: 5 triunfos por lado y 2 empates
Pronóstico estadístico Partido parejo, leve ventaja Boca por localía
Resultado probable 1-1 o Boca 1-0



Boca venció a Oberá, selló la serie y avanzó a semifinales de la Liga Nacional

Boca Juniors derrotó 86-78 a Oberá Tenis Club en una Bombonerita colmada y selló su clasificación a las semifinales de la Liga Nacional. El Xeneize cerró la serie 3-0, volvió a meterse entre los cuatro mejores y tuvo a Lucas Faggiano como figura con 14 puntos.

Boca volvió a mostrar jerarquía y se metió en semifinales

Boca Juniors sigue haciendo historia en la Liga Nacional de Básquet. En una noche de fiesta en la Bombonerita, el Xeneize venció a Oberá Tenis Club por 86-78, cerró la serie de cuartos de final por 3-0 y aseguró su lugar en las semifinales por sexta temporada consecutiva, reafirmando su condición de protagonista permanente dentro de la elite del básquet argentino.

El equipo dirigido por Nicolás Casalánguida volvió a demostrar carácter, profundidad y oficio competitivo. A diferencia del segundo juego, donde Boca había sido demoledor desde el perímetro y ganó por una amplia diferencia, esta vez debió resolver un encuentro más trabajado, con un Oberá que nunca se entregó y que intentó extender la serie hasta el final.

El Xeneize manejó mejor los momentos decisivos, tomó buenas decisiones con la pelota, encontró respuestas en varias manos y sostuvo la ventaja cuando el Celeste buscó volver al partido. La figura fue Lucas Faggiano, autor de 14 puntos en apenas 18 minutos, mientras que Martín Cuello, Francisco Cáffaro y Sebastián Vega acompañaron con 13 puntos cada uno.


Una Bombonerita colmada para empujar al Xeneize

El marco fue ideal para una noche de playoffs. Boca llegaba a su casa con la serie 2-0 arriba, después de haber ganado los dos primeros partidos en Misiones. La expectativa era enorme: el equipo tenía la posibilidad de cerrar la llave ante su gente y meterse nuevamente entre los cuatro mejores de la competencia.

La Bombonerita respondió con un clima de gran intensidad. El estadio estuvo colmado y empujó al Xeneize de principio a fin. Ese acompañamiento fue un factor anímico importante para un equipo que, más allá de su jerarquía individual, también se sostiene desde una identidad colectiva cada vez más marcada.

Oberá, por su parte, llegó obligado a ganar. El Celeste había perdido los dos juegos como local y necesitaba una victoria para seguir con vida. Pese al golpe recibido en el segundo partido, el equipo de Fabio Demti compitió, mostró orgullo y se mantuvo en partido durante largos tramos.


Boca fue más sólido en los momentos importantes

El triunfo por 86-78 no fue casualidad. Boca volvió a encontrar caminos ofensivos variados y tuvo una distribución de puntos muy saludable. No dependió de una sola figura, sino que construyó la victoria desde el aporte colectivo.

Lucas Faggiano fue el máximo anotador del Xeneize con 14 puntos, lanzando 2/3 en dobles, 3/6 en triples y 1/2 en libres. Además, sumó 2 rebotes, 2 asistencias y 13 de valoración. Su impacto fue importante porque apareció como conductor y anotador en los tramos donde Boca necesitaba claridad.


Pero Faggiano no estuvo solo. Francisco Cáffaro volvió a tener una tarea determinante cerca del aro, con 13 puntos, 9 rebotes y 24 de valoración, siendo el jugador más valorado de Boca. Martín Cuello aportó 13 puntos, Sebastián Vega también sumó 13, y Michael Smith colaboró con 10 unidades.

Esa profundidad fue una de las grandes diferencias de la serie. Boca tuvo muchas soluciones y pudo sostener su nivel incluso con rotaciones largas.


Cáffaro, presencia interior y máxima valoración

Uno de los puntos más fuertes del Xeneize fue la tarea de Francisco Cáffaro. El interno cerró el partido con 13 puntos, 9 rebotes, 1 asistencia y 24 de valoración, con una planilla muy eficiente: 4/8 en dobles y 5/5 en libres.

Su presencia fue fundamental para darle equilibrio al equipo. Cáffaro no solo aportó puntos, sino que también controló el rebote defensivo, cargó cerca del aro y generó faltas. En una serie física, ante un rival con jugadores interiores fuertes como Daviyon Draper y William Vorhees, su tarea fue clave.

Además, Boca ganó la batalla de los rebotes por 37 a 34, un dato importante en un partido más cerrado que el anterior. El Xeneize no tuvo tantas segundas oportunidades como en el primer juego, pero sí logró controlar defensivamente varios ataques de Oberá.


Faggiano volvió a ser decisivo

Lucas Faggiano volvió a confirmar su peso en este equipo. En la previa de la serie, el base había marcado que la clave pasaba por la defensa, por imponer el ritmo y por sostener la concentración durante los 40 minutos ante un rival duro como Oberá.

En el juego decisivo, Faggiano volvió a responder. Su producción ofensiva fue eficiente, pero también fue importante su capacidad para ordenar al equipo cuando Oberá intentó presionar. Boca necesitaba cerrar la serie sin darle vida al rival, y el base fue una de las piezas que sostuvo la tranquilidad del equipo.

Su aporte también se entiende dentro del gran presente de Boca, que llegó a estos playoffs fortalecido por su reciente consagración internacional y por una racha de resultados muy positiva desde la llegada de Casalánguida. En declaraciones previas, Faggiano ya había destacado que la Basketball Champions League Americas le dio confianza al equipo, aunque remarcó que en playoffs había que volver a demostrarlo en cancha.

Y Boca lo hizo.


Oberá compitió, pero no pudo evitar la eliminación

Oberá Tenis Club cerró su participación en la Liga Nacional con una derrota, pero con una actuación digna en el tercer punto. Después de haber sufrido mucho en el segundo partido, el Celeste mostró otra cara en la Bombonerita y logró mantenerse en juego durante buena parte de la noche.

El más destacado de la visita fue Bruno Sansimoni, autor de 19 puntos, con 5/7 en dobles, 2/8 en triples y 3/4 en libres. También aportó Daviyon Draper, con 17 puntos y 8 rebotes, mientras que Alejandro Brocal terminó con 16 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias.

Sin embargo, Oberá volvió a tener dificultades para sostener una defensa estable durante los momentos decisivos. El Celeste permitió 86 puntos, y aunque tuvo buenos porcentajes en dobles, con 20/36, no consiguió frenar la variedad ofensiva del Xeneize.


La serie se definió por la jerarquía y profundidad de Boca

Boca ganó la serie 3-0, pero cada partido tuvo su propio desarrollo. En el primer juego, el Xeneize dio un golpe clave en Misiones al imponerse 70-66 en un partido cerrado, físico y de mucho roce. Allí fue más eficaz en el cierre y logró robar la localía.

En el segundo punto, Boca mostró su versión más contundente: venció 102-80, con una noche ofensiva brillante, especialmente desde el perímetro. El equipo convirtió 18 triples, con un altísimo 52%, y quebró el partido en el tercer cuarto.

En el tercer juego, ya en Buenos Aires, el equipo completó el trabajo. Ganó 86-78, sostuvo la localía y selló el pase a semifinales. La serie tuvo tres triunfos distintos: uno de oficio, uno de contundencia y otro de confirmación.

Ese recorrido explica por qué Boca volvió a meterse entre los mejores cuatro equipos de la temporada.


Un presente que ilusiona al Xeneize

Boca atraviesa un momento de enorme confianza. En la previa de los cuartos, llegaba después de superar 3-0 a San Martín de Corrientes en la reclasificación y con el impulso de haber conquistado la Basketball Champions League Americas 2025/2026, el primer título continental del club en esa competencia.

Además, la dirigencia confirmó la continuidad de Nicolás Casalánguida por una temporada más, decisión que le da estabilidad a un proyecto que ya logró resultados importantes en el plano local e internacional.

El equipo llega a semifinales con rodaje, confianza, variantes y una identidad clara. Boca no solo gana: compite con personalidad, defiende con intensidad y encuentra respuestas en distintos jugadores.


Oberá, una temporada fuerte que terminó ante un rival de jerarquía

Para Oberá, la eliminación marca el cierre de una campaña importante. El Celeste había tenido una gran fase regular, clasificando en la tercera posición, y llegó a cuartos con la expectativa de competir ante el actual bicampeón de la Liga.

La serie, sin embargo, se le hizo cuesta arriba desde el primer partido. Boca robó la localía, luego fue contundente en el segundo punto y finalmente cerró la llave en Buenos Aires. El equipo misionero tuvo momentos de buen básquet, pero no consiguió sostener su mejor versión durante los 40 minutos de cada encuentro.

Jugadores como Sansimoni, Draper, Brocal, Azpilicueta y Vorhees tuvieron buenos pasajes, pero el rival mostró más profundidad y mayor eficacia en los momentos importantes.


Las claves del triunfo de Boca

1. Goleo repartido

Boca tuvo cuatro jugadores en doble dígito y tres de ellos terminaron con 13 puntos: Cáffaro, Cuello y Vega. Esa variedad ofensiva fue determinante.

2. Lucas Faggiano como figura

El base fue el máximo anotador del Xeneize con 14 puntos en 18 minutos, además de ordenar al equipo en momentos importantes.

3. Cáffaro en la pintura

El interno terminó con 13 puntos, 9 rebotes y 24 de valoración, siendo el jugador más valorado de Boca.

4. Mejor toma de decisiones

El Xeneize manejó mejor los cierres, controló la pelota y encontró buenos lanzamientos cuando Oberá buscó acercarse.

5. La Bombonerita

El estadio colmado empujó al equipo en una noche decisiva y Boca respondió con autoridad.


Síntesis del partido

Boca Juniors venció 86-78 a Oberá Tenis Club en la Bombonerita y se clasificó a las semifinales de la Liga Nacional. El Xeneize cerró la serie 3-0, volvió a meterse entre los cuatro mejores por sexta temporada consecutiva y confirmó su gran presente competitivo.

Lucas Faggiano fue la figura ofensiva con 14 puntos, mientras que Cáffaro, Cuello y Vega aportaron 13 cada uno. En Oberá, Bruno Sansimoni fue el máximo anotador con 19 puntos, acompañado por Draper y Brocal. Boca fue más sólido en los momentos decisivos y terminó sellando una clasificación de mucho valor.


Cuadro estadístico del partido

Equipo Final
Boca Juniors 86
Oberá Tenis Club 78

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Lucas Faggiano Boca 14 2 2 13
Francisco Cáffaro Boca 13 9 1 24
Martín Cuello Boca 13 2 2 15
Sebastián Vega Boca 13 6 1 14
Michael Smith Boca 10 3 2 10
Federico Giorgetti Boca 8 5 1 9
Bruno Sansimoni Oberá 19 1 2 15
Daviyon Draper Oberá 17 8 1 18
Alejandro Brocal Oberá 16 3 3 13
William Vorhees Oberá 9 8 0 9

Estadísticas generales

Rubro Boca Oberá
Puntos 86 78
Dobles 17/29, 58% 20/36, 55%
Triples 12/33, 36% 10/35, 28%
Libres 16/20, 80% 8/10, 80%
Rebotes totales 37 34
Rebotes ofensivos 5 6
Asistencias 17 15
Recuperos 18 14
Pérdidas 1 0
Tapas 0 1
Faltas 20 24
Valoración total 98 74

Cómo terminó la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Oberá 66-70 Boca Boca 1-0
Juego 2 Oberá 80-102 Boca Boca 2-0
Juego 3 Boca 86-78 Oberá Boca ganó 3-0

Conclusión

Boca venció a Oberá y avanzó a semifinales de la Liga Nacional. El Xeneize ganó 86-78 en una Bombonerita colmada, cerró la serie 3-0 y volvió a ubicarse entre los cuatro mejores de la competencia por sexta temporada consecutiva.

El equipo de Casalánguida mostró carácter, profundidad y capacidad para resolver los momentos importantes. Faggiano fue la figura, Cáffaro volvió a ser determinante cerca del aro y el goleo repartido le permitió a Boca sostener el control del juego.

Oberá compitió y tuvo respuestas en Sansimoni, Draper y Brocal, pero no pudo evitar la eliminación. Boca sigue adelante, con confianza y con una identidad cada vez más firme en la pelea por el título.




Boca fue contundente, venció a Oberá y se puso match point en los cuartos de final

Boca fue contundente y se puso match point frente a Oberá tras ganar por 102-80 en Misiones. El Xeneize tuvo una noche letal desde el perímetro, con 18 triples, y quedó 2-0 arriba en la serie de cuartos de final de la Liga Nacional.

Boca dio otra muestra de poder y quedó a un triunfo de semifinales

Boca Juniors volvió a golpear fuerte en Misiones y quedó a un paso de las semifinales de la Liga Nacional de Básquet. El Xeneize venció con autoridad a Oberá Tenis Club por 102-80, se puso 2-0 arriba en la serie de cuartos de final y quedó match point para intentar cerrar la llave en el próximo partido.

El equipo de Nicolás Casalánguida fue contundente, efectivo y profundo. Después de haber ganado el primer juego por 70-66 en un desarrollo mucho más cerrado, Boca elevó su nivel ofensivo en el segundo punto y construyó una victoria de enorme impacto, apoyado especialmente en su altísima eficacia desde el perímetro.

La gran figura de la noche fue Santiago Scala, autor de 21 puntos, con una planilla sobresaliente de 5/7 en triples. En Oberá, el más destacado fue Agustín Azpilicueta, quien sumó 20 puntos y fue una de las pocas respuestas ofensivas consistentes del Celeste.


Un inicio parejo, pero con Boca marcando el ritmo

El partido comenzó con cierta paridad. Oberá intentó hacerse fuerte en casa, apoyándose en las tareas ofensivas de Alejandro Brocal y Daviyon Draper, dos jugadores que buscaron atacar el aro y generar ventajas desde el inicio. Boca, por su parte, respondió con Santiago Scala, Agustín Barreiro y Francisco Cáffaro en la pintura.

El primer cuarto ya mostró una señal de lo que vendría: Boca encontró mejores lanzamientos y logró cerrar arriba 22-16. No fue una diferencia decisiva, pero sí un margen importante para empezar a manejar el desarrollo desde adelante.

En el segundo período, Oberá logró equilibrar algo más el trámite. El parcial fue 19-19, lo que permitió que Boca se fuera al descanso largo arriba por 41-35. El Celeste todavía estaba en partido, pero el Xeneize ya había mostrado que tenía más variantes y una mayor capacidad para castigar desde distintos sectores.


El tercer cuarto rompió el partido

El quiebre definitivo llegó en el tercer cuarto. Boca salió del vestuario con una eficacia demoledora desde el perímetro y convirtió el partido en una exhibición ofensiva. El Xeneize castigó una y otra vez con triples de Agustín Barreiro y Santiago Scala, ambos por duplicado, además de conversiones externas de Michael Smith y Nicolás Stenta.

Ese parcial fue letal. Boca ganó el tercer cuarto 32-21 y dejó el marcador 76-53 al ingresar a los últimos diez minutos. La diferencia ya era superior a los 20 puntos, y Oberá empezó a quedar demasiado lejos en el resultado.

La clave estuvo en la claridad ofensiva de Boca. El equipo no solo tiró mucho de tres puntos, sino que lo hizo con altísima eficacia: terminó la noche con 18/34 en triples, un 52%, una cifra determinante para explicar la amplitud del resultado.


El Xeneize no aflojó y cerró con autoridad

En el último cuarto, Oberá intentó achicar diferencias, pero no encontró el camino para modificar el desarrollo. El Celeste siguió buscando respuestas, aunque nunca logró imponer una defensa que incomodara realmente al Xeneize.

Boca, en cambio, administró la ventaja con oficio y siguió lastimando desde el perímetro. Aparecieron Federico Giorgetti, Manuel Cuello y nuevamente Santiago Scala para sostener la distancia y terminar de sellar una victoria sin discusiones.

El último parcial también fue para Boca, 29-24, lo que terminó de darle forma al contundente 102-80 final. El Xeneize no solo ganó: también dejó una imagen de mucha jerarquía y profundidad colectiva.


Scala, una noche determinante

Santiago Scala fue el nombre propio de la noche. El escolta terminó con 21 puntos, 4 asistencias y 22 de valoración, con una eficacia extraordinaria: 2/2 en dobles, 5/7 en triples y 2/2 en libres.

Su producción fue decisiva porque apareció en el momento donde Boca terminó de quebrar el partido. Sus triples en el tercer cuarto fueron golpes directos al ánimo de Oberá, que nunca pudo controlar el ritmo ofensivo visitante.

Además, Scala no estuvo solo. Boca tuvo múltiples vías de anotación y eso hizo todavía más difícil la tarea defensiva del Celeste. Federico Giorgetti aportó 16 puntos, con 4/7 en triples; Agustín Barreiro sumó 13 puntos, con 3/6 desde larga distancia; y Michael Smith colaboró con 12 unidades.


Boca fue letal en todos los rubros ofensivos

La planilla explica la contundencia del triunfo. Boca terminó con:

  • 102 puntos
  • 19/34 en dobles, 55%
  • 18/34 en triples, 52%
  • 10/18 en libres, 55%
  • 26 asistencias
  • 119 de valoración total

El dato más fuerte es el de los triples: 18 conversiones desde el perímetro en un partido de cuartos de final y como visitante. Esa cifra desarmó cualquier intento de reacción de Oberá.

También fue clave la circulación de pelota. Las 26 asistencias muestran que Boca encontró buenos tiros a partir del pase extra, la lectura colectiva y el movimiento ofensivo. El Xeneize no dependió de una sola mano: atacó con varios jugadores y castigó cada desajuste defensivo.


Oberá batalló, pero no pudo sostener el ritmo

Oberá tuvo momentos de lucha y trató de competir, pero no pudo responder a la eficacia de Boca. El equipo de Fabio Demti tuvo en Agustín Azpilicueta a su mejor jugador, con 20 puntos, 4 rebotes y 23 de valoración, lanzando 3/3 en dobles, 4/6 en triples y 2/2 en libres.

También aportaron Alejandro Brocal, con 14 puntos, Brandon Sansimoni, con 12 unidades, y Daviyon Draper, con 9 puntos y 6 rebotes. Sin embargo, el Celeste no logró sostener una defensa capaz de frenar la catarata ofensiva del Xeneize.

Oberá convirtió 80 puntos, una cifra respetable, pero permitió 102. En una serie de playoffs, ante un equipo como Boca, esa diferencia defensiva fue imposible de compensar.


El tercer cuarto, la gran explicación

Si hay un tramo que resume el partido, es el tercer cuarto. Boca ingresó al segundo tiempo arriba por seis puntos, pero en apenas diez minutos transformó un juego competitivo en una diferencia prácticamente irreversible.

El parcial de 32-21 no solo amplió el margen en el marcador, sino que además cambió por completo el ánimo del partido. Oberá quedó golpeado y Boca empezó a jugar con mucha más confianza.

Ese cuarto mostró la mejor versión del Xeneize: defensa suficiente para recuperar el control, pase extra, tiro exterior, múltiples anotadores y mucha tranquilidad para elegir cada lanzamiento. Fue una muestra clara de por qué Boca quedó match point.


Una serie que se le complicó mucho a Oberá

Con este resultado, Boca quedó 2-0 arriba en la serie. El Xeneize ya había ganado el primer juego en Misiones por 70-66, en un partido mucho más friccionado y cerrado, donde fue más eficaz en el cierre.

Ahora, el panorama cambió de manera drástica para Oberá. El Celeste perdió los dos juegos como local y deberá ir a Buenos Aires obligado a ganar para seguir con vida. Boca, en cambio, tendrá la posibilidad de cerrar la serie ante su gente y meterse en semifinales.

La llave se disputa al mejor de cinco partidos, por lo que el equipo que gane tres avanzará de ronda. Boca ya tiene dos triunfos y quedó en una posición ideal.


El contexto: Boca, confianza y jerarquía

Boca llegaba a esta serie en un momento de mucha confianza. Había superado 3-0 a San Martín de Corrientes en la reclasificación y además atravesaba un gran presente competitivo, fortalecido por su reciente consagración internacional en la Basketball Champions League Americas.


Lucas Faggiano había marcado en la previa que la clave estaba en la defensa, en imponer el ritmo y en sostener la concentración durante los 40 minutos ante un rival duro como Oberá. En el segundo punto, Boca no solo impuso el ritmo: también desplegó una actuación ofensiva demoledora.


Las claves del triunfo de Boca

1. La eficacia de tres puntos

Boca terminó con 18/34 en triples, un altísimo 52%. Esa fue la gran diferencia del partido.

2. Santiago Scala, figura total

El escolta anotó 21 puntos, con 5/7 desde el perímetro, y condujo el quiebre ofensivo del Xeneize.

3. Profundidad ofensiva

Giorgetti, Barreiro, Smith, Stenta, Langston, Cuello y otros aportaron en diferentes tramos. Boca tuvo muchas soluciones.

4. El tercer cuarto

El parcial de 32-21 terminó de romper el juego y dejó a Oberá sin respuestas.

5. La circulación de pelota

Las 26 asistencias de Boca reflejan una ofensiva colectiva, clara y muy bien ejecutada.


Cuadro estadístico del partido

Equipo 1C 2C 3C 4C Final
Oberá Tenis Club 16 19 21 24 80
Boca Juniors 22 19 32 29 102

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Santiago Scala Boca 21 1 4 22
Federico Giorgetti Boca 16 2 3 14
Agustín Barreiro Boca 13 5 1 14
Michael Smith Boca 12 4 4 15
Nicolás Stenta Boca 8 5 1 11
William Langston Boca 8 4 1 11
Agustín Azpilicueta Oberá 20 4 0 23
Alejandro Brocal Oberá 14 3 2 10
Brandon Sansimoni Oberá 12 4 2 13
Daviyon Draper Oberá 9 6 3 6

Estadísticas generales

Rubro Oberá Boca
Puntos 80 102
Dobles 18/38, 47% 19/34, 55%
Triples 9/27, 33% 18/34, 52%
Libres 17/22, 77% 10/18, 55%
Rebotes totales 33 33
Rebotes ofensivos 9 5
Asistencias 14 26
Recuperos 16 13
Pérdidas 0 4
Tapas 4 0
Faltas 22 25
Valoración total 76 119

Cómo está la serie

Juego Resultado Serie
Juego 1 Oberá 66-70 Boca Boca 1-0
Juego 2 Oberá 80-102 Boca Boca 2-0
Próximo juego En cancha de Boca Boca match point

Síntesis

Boca fue contundente y se puso match point frente a Oberá con una actuación ofensiva de altísimo nivel. El Xeneize ganó 102-80, convirtió 18 triples, tuvo a Santiago Scala como figura y quedó 2-0 arriba en la serie de cuartos de final.

Oberá batalló, pero no pudo sostener el ritmo ante un rival que tuvo una noche demoledora en ataque. El tercer cuarto fue el punto de quiebre y Boca aprovechó cada ventaja para construir una diferencia amplia.

Ahora, el Xeneize tendrá la chance de cerrar la serie en Buenos Aires y meterse entre los cuatro mejores de la Liga Nacional. Oberá, en cambio, quedó obligado a ganar para seguir con vida.




Huracán dio el gran golpe en La Bombonera: eliminó a Boca en un partido dramático y avanzó a cuartos del Apertura

Huracán consiguió un triunfo histórico en La Bombonera al vencer 3-2 a Boca Juniors en el alargue por los octavos de final del Torneo Apertura 2026, con Hernán Galíndez como figura, Leonardo Gil abriendo el marcador y Óscar Romero decisivo desde el punto penal.

Huracán le ganó a Boca en La Bombonera y firmó un batacazo histórico en el Apertura 2026

Huracán escribió una de las páginas más importantes de su historia reciente. En una noche cargada de tensión, errores, dramatismo, VAR, penales y expulsiones, el Globo venció 3-2 a Boca Juniors en La Bombonera, por los octavos de final del Torneo Apertura 2026, y se clasificó a los cuartos de final. El equipo de Diego Martínez resistió como pudo, terminó con nueve jugadores y aun así dejó afuera al Xeneize, que hizo el gasto durante largos pasajes, pero pagó demasiado caro sus fallas defensivas y su falta de eficacia.

El partido tuvo de todo. Huracán pegó primero a los cinco minutos con un gol de Leonardo Gil, Boca lo empató sobre el final de los 90 con Milton Giménez, el alargue parecía inclinarse definitivamente para el Globo con dos penales convertidos por Óscar Romero, pero las expulsiones de Eric Ramírez y Fabio Pereyra le dieron vida al local. En el segundo tiempo suplementario, Ángel Romero descontó para Boca y puso el 3-2 definitivo, pero no alcanzó para evitar la eliminación.

Para Huracán fue una victoria enorme. No solo por el rival, el escenario y la instancia, sino también por la forma. El Globo venía de una fase regular irregular, había entrado a los playoffs como séptimo de la Zona B y llegaba a La Bombonera con la obligación de jugar un partido perfecto. No lo hizo desde el dominio, pero sí desde la eficacia, la resistencia y la personalidad para aprovechar cada error de Boca.

Para Boca, en cambio, fue una derrota durísima. El equipo de Claudio Úbeda llegaba como favorito, había sido segundo en la Zona A con 30 puntos y tenía la ventaja de definir en su estadio. Sin embargo, quedó eliminado en el primer cruce mano a mano del Apertura, después de un partido en el que acumuló remates, córners, posesión y situaciones, pero no supo resolver cuando tuvo el partido a su disposición.

Un golpe tempranero que cambió la noche

Huracán salió mejor plantado y aprovechó rápidamente un error de Boca. A los cinco minutos, Leandro Brey comprometió a Milton Delgado con un pase exigido en la salida, el mediocampista perdió ante Leonardo Gil y el volante del Globo no perdonó: recuperó, avanzó y definió para el 1-0.

El gol sorprendió a La Bombonera y le dio al equipo de Diego Martínez el escenario que necesitaba. Huracán encontró una ventaja temprana y desde allí pudo replegarse, administrar energías y sostenerse cerca de su arquero. Boca, obligado por el resultado, tomó la pelota y empezó a jugar prácticamente en campo rival.

La respuesta xeneize no tardó. Entre los 15 y los 20 minutos, Boca generó tres situaciones muy claras: un cabezazo de Miguel Merentiel, un remate de Tomás Aranda y una acción que casi termina en gol en contra de Lucas Blondel. En todas apareció Hernán Galíndez, que empezó a construir una actuación determinante.

Galíndez, la muralla de Huracán

La gran figura de la noche fue Hernán Galíndez. El arquero de Huracán tuvo un primer tiempo enorme, con cinco intervenciones claras que sostuvieron al Globo cuando Boca lo empujó contra su área. La estadística final refleja su influencia: Boca terminó con 36 remates totales, 11 disparos al arco y 17 córners, pero se encontró una y otra vez con un arquero inspirado.


Durante buena parte de la primera mitad, el partido se jugó alrededor del área visitante. Boca encontró caminos por los costados, atacó con centros, probó desde afuera y también generó peligro por arriba. Pero Galíndez respondió con reflejos, ubicación y autoridad. Incluso cuando no pudo controlar todo con comodidad, transmitió seguridad y mantuvo a Huracán en partido.

La noche del arquero tuvo una pequeña mancha en el empate de Boca, cuando salió mal tras un tiro libre de Leandro Paredes y la pelota terminó dando en la espalda de Milton Giménez para el 1-1. Pero aun con ese error, Galíndez fue el principal responsable de que Huracán llegara vivo al alargue.

Boca tuvo la pelota, las chances y el territorio, pero no la eficacia

Boca hizo casi todo el desgaste del partido. Terminó con 68% de posesión, contra el 32% de Huracán, y completó 538 pases sobre 650 intentos, con una eficacia del 83%. Además, tuvo 51 toques en el área rival, contra apenas 9 del Globo.

Sin embargo, esa superioridad territorial no alcanzó. Boca volvió a sufrir un problema que venía arrastrando: la falta de contundencia. En la previa ya se hablaba de las chances desperdiciadas por Miguel Merentiel, y ante Huracán la historia volvió a repetirse en varios tramos. El Xeneize generó, acumuló y empujó, pero no convirtió en los momentos clave.

La lesión de Adam Bareiro a los 22 minutos del primer tiempo también condicionó el plan inicial. El delantero tuvo que salir por un fuerte dolor en el aductor y fue reemplazado por Milton Giménez, quien luego terminaría marcando el empate agónico.

Sobre el final del primer tiempo, el propio Giménez había convertido tras asistencia de Merentiel, pero la jugada fue anulada porque el uruguayo estaba en fuera de juego. El VAR confirmó la decisión y Huracán se fue al descanso arriba 1-0.

El empate agónico de Milton Giménez

En el segundo tiempo, Boca no logró repetir de entrada el dominio claro que había mostrado en la primera mitad. Claudio Úbeda movió el banco: sacó a Marcelo Weigandt y mandó a la cancha a Malcom Braida, que se ubicó como lateral derecho. Más tarde ingresó Exequiel Zeballos por Santiago Ascacíbar, buscando mayor desequilibrio ofensivo.

Huracán, por su parte, retrocedió demasiado. El equipo de Diego Martínez no logró sostener la pelota cuando la recuperaba y casi no pudo lastimar de contra. Esa falta de oxígeno terminó dejando al Globo muy cerca de su arco.

A los 42 minutos del segundo tiempo, después de un tiro libre ejecutado por Leandro Paredes, llegó el empate. Galíndez no pudo resolver bien la salida, la pelota rebotó en la espalda de Milton Giménez y terminó adentro. Hubo una larga revisión del VAR, pero Pablo Echavarría confirmó el gol. El 1-1 llevó el partido al alargue.

La Bombonera volvió a creer. Boca había rescatado el empate en el cierre y parecía llegar al suplementario con el impulso anímico. Pero el fútbol volvió a cambiar de golpe.

El alargue fatal para Boca: dos penales de Di Lollo y doblete de Óscar Romero

El tiempo suplementario fue el tramo más dramático de la noche. Apenas comenzada la prórroga, Lautaro Di Lollo cometió una infracción dentro del área sobre Juan Bisanz. Echavarría sancionó penal y Óscar Romero se hizo cargo de la ejecución. El paraguayo pateó fuerte al medio y puso el 2-1 para Huracán.


Pocos minutos después, Di Lollo volvió a quedar en el centro de la escena. Esta vez por una mano alta dentro del área. Tras la revisión del VAR, el árbitro volvió a cobrar penal para el Globo. Romero repitió la fórmula y marcó el 3-1, un resultado que parecía dejar a Huracán con la clasificación prácticamente en la mano.


Para Boca fue una secuencia devastadora. El equipo había hecho el esfuerzo de empatar sobre el cierre, pero dos errores defensivos en el alargue le regalaron a Huracán la posibilidad de ampliar la diferencia. Y el Globo, que durante gran parte de la noche había sufrido, fue letal desde los doce pasos.

Huracán quedó con nueve y resistió hasta el final

Cuando parecía que Huracán tenía el partido controlado, llegó una doble expulsión que volvió a abrir la historia. Primero, Eric Ramírez recibió roja directa por una fuerte patada sobre Tomás Aranda. En la misma secuencia, Fabio Pereyra, que ya estaba amonestado, protestó y vio la segunda amarilla. En cuestión de segundos, el Globo quedó con nueve jugadores.

Boca aprovechó el envión y descontó con Ángel Romero, quien ingresó en el tramo final y marcó su primer gol con la camiseta xeneize. El 3-2 encendió otra vez a La Bombonera y dejó los minutos finales con suspenso total.

Pero Huracán resistió. Con dos futbolistas menos, el equipo de Diego Martínez se sostuvo como pudo, despejó todo lo que cayó al área, se aferró al resultado y celebró una clasificación que parecía imposible por cómo se había desarrollado el partido.

Una revancha para los ex

El triunfo también tuvo un condimento especial por los nombres propios. Diego Martínez volvió a La Bombonera después de su paso por Boca en 2024 y logró eliminar al Xeneize en una noche histórica. También fue especial para Lucas Blondel y Óscar Romero, ambos con pasado ligado al club de la Ribera.

Romero fue decisivo. En un partido cargado de presión, tomó la responsabilidad de patear dos penales en el alargue y convirtió ambos. Su frialdad fue clave para que Huracán transformara sus pocas oportunidades en goles.


Diego Martínez, cuestionado durante buena parte del semestre por la irregularidad del Globo, encontró en el partido más difícil una respuesta enorme de su equipo. No fue una actuación perfecta desde lo futbolístico, pero sí desde el carácter competitivo.

El árbitro y una noche sin margen para suspicacias

La designación de Pablo Echavarría había generado ruido en la previa por el historial de Huracán con el árbitro. Desde Parque Patricios recordaban decisiones polémicas en partidos anteriores y Hernán Galíndez había pedido que después del encuentro no se hablara del arbitraje, sino de lo deportivo.

El partido terminó con dos penales para Huracán en La Bombonera, ambos sancionados en el alargue y uno de ellos luego de revisión del VAR. También hubo dos expulsados en el Globo. La noche tuvo decisiones fuertes, pero el foco terminó puesto en los errores de Boca, la eficacia de Huracán y la actuación determinante de Galíndez.

Boca, eliminado y con una derrota difícil de explicar

La eliminación golpea fuerte a Boca. El Xeneize fue ampliamente superior en volumen estadístico, pero perdió por errores puntuales. Tuvo más posesión, más remates, más córners, más pases y más presencia en el área rival. Aun así, quedó afuera.

El dato más contundente está en los remates: 36 disparos de Boca contra 8 de Huracán. También en los córners: 17 a 1 para el local. Pero el fútbol se define en las áreas, y allí Huracán fue más eficaz. Boca convirtió dos goles, pero también cometió errores que terminaron siendo decisivos: la salida fallida en el 1-0, la infracción del primer penal y la mano del segundo.

El equipo de Úbeda había llegado a los playoffs con una muy buena campaña local. Había sido segundo en la Zona A y venía de una larga racha positiva en el Apertura. Pero en el primer cruce mano a mano se quedó sin margen. Ahora deberá reordenarse rápido, porque también arrastra preocupación en la Copa Libertadores, donde venía de perder ante Barcelona SC y quedar comprometido en el grupo.

Huracán y una clasificación que puede cambiar el semestre

Huracán llegó a La Bombonera como punto y se fue con una clasificación enorme. El Globo venía de una fase regular marcada por altibajos, empates, falta de continuidad y cuestionamientos. Pero en los playoffs se juega otra historia, y el equipo de Diego Martínez lo entendió mejor que nadie.

El triunfo ante Boca puede funcionar como un punto de quiebre. Huracán no solo avanzó a cuartos de final: recuperó confianza, se sacó de encima una mochila emocional y volvió a alimentar la ilusión después de la final perdida ante Platense en el Apertura 2025.

Ahora el Globo mirará los cuartos con otro ánimo. Sabe que deberá corregir mucho, especialmente la forma en la que se replegó y la dificultad para sostener la pelota. Pero también sabe que tiene arquero, carácter, oficio y capacidad para competir en partidos de eliminación directa.


Síntesis del partido

Resultado: Boca Juniors 2-3 Huracán
Competencia: Octavos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: La Bombonera
Definición: Huracán ganó en tiempo suplementario
Goles de Huracán: Leonardo Gil y Óscar Romero x2, ambos de penal
Goles de Boca: Milton Giménez y Ángel Romero
Expulsados en Huracán: Eric Ramírez y Fabio Pereyra
Figura: Hernán Galíndez
Clasificado: Huracán
Eliminado: Boca Juniors


Cuadro final de estadísticas

Estadística Boca Juniors Huracán
Resultado final 2 3
Clasificación Eliminado Cuartos de final
Goles esperados, xG 3.21 1.75
Posesión 68% 32%
Remates totales 36 8
Remates al arco 11 4
Grandes ocasiones 2 2
Córners 17 1
Precisión de pases 83% 66%
Pases completados 538/650 213/324
Tarjetas amarillas 1 5
Tarjetas rojas 0 2
xG a puerta, xGOT 2.58 2.34
Remates fuera 13 2
Remates rechazados 12 2
Remates dentro del área 24 5
Remates fuera del área 12 3
Tiros al palo 0 0
Goles de cabeza 1 0
Toques en el área rival 51 9
Fueras de juego 2 0
Tiros libres 15 10
Pases largos 54% 38%
Pases en el tercio final 76% 56%
Centros completados 25% 0%
Asistencias esperadas, xA 2.48 0.17
Saques de banda 42 20
Faltas 10 15
Entradas ganadas 71% 60%
Duelos ganados 50 51
Despejes 22 55
Intercepciones 6 4
Errores que terminaron en gol 1 0
Atajadas 1 10
Goles evitados -0.66 0.58
Figura destacada Milton Giménez Hernán Galíndez
Dato clave Boca remató 36 veces y quedó eliminado Huracán terminó con 9 y avanzó