Racing perdió en Brasil y se complica en la Copa Sudamericana
Racing cayó 2-1 ante Botafogo en el Estadio Joao Havelange por la cuarta fecha de la Copa Sudamericana 2026. Maravilla Martínez había empatado el partido en el inicio del segundo tiempo, pero un error de Cambeses le permitió a Danilo marcar el gol del triunfo para el equipo brasileño y dejar a la Academia contra las cuerdas.
Racing perdió en Brasil y quedó muy complicado en la Copa Sudamericana
Racing sufrió una derrota muy dura en Brasil y su panorama en la CONMEBOL Sudamericana 2026 quedó seriamente comprometido. La Academia perdió 2-1 ante Botafogo en el Estadio Joao Havelange, por la cuarta fecha del Grupo E, en un partido cambiante, con errores decisivos y un final caótico.
El equipo de Gustavo Costas empezó con intenciones ofensivas, sufrió un gol en contra insólito de Marco Di Cesare, reaccionó rápido en el complemento con un cabezazo de Adrián “Maravilla” Martínez, pero volvió a quedar abajo por un tanto de Danilo, después de una floja respuesta de Facundo Cambeses. Sobre el final, el arquero fue expulsado por una fuerte infracción fuera del área y, como Racing ya no tenía cambios, Santiago Sosa terminó atajando en los últimos minutos.
La caída dejó a la Academia en una situación muy incómoda. Racing necesitaba sumar en Brasil para acomodarse en la pelea por la clasificación, pero volvió a irse con las manos vacías y ahora depende de una reacción inmediata en las últimas fechas.
Racing empezó con actitud, pero sin claridad
El inicio de Racing fue alentador desde la postura. El equipo argentino salió con vocación ofensiva, intentó jugar en campo rival y buscó lastimar a Botafogo desde los primeros minutos. Sin embargo, esa ambición no siempre estuvo acompañada por orden.
La Academia mostró voluntad, pero también desprolijidad. Le costó conectar pases en los metros finales y, cuando perdía la pelota, quedaba expuesta ante la velocidad del conjunto brasileño.
Botafogo avisó a los 14 minutos con un córner ejecutado por Alex Telles que cruzó toda el área. Alexander Barboza y Newton llegaron por el segundo palo, pero ninguno pudo conectar por centímetros. Fue la primera señal de peligro real para el arco de Cambeses.
El blooper que abrió la noche negra
A los 19 minutos, Racing recibió un golpe inesperado y muy difícil de explicar. La Academia intentaba salir jugando, perdió la pelota en la mitad de la cancha y Botafogo encontró rápido el pase profundo.
Cristian Medina habilitó a Júnior Santos, que picó entre Santiago Sosa y Marco Di Cesare. En ese momento se produjo la confusión: Facundo Cambeses salió a cortar, Di Cesare intentó despejar, pero terminó punteando la pelota hacia su propio arco.
Agustín García Basso llegó a cerrar sobre la línea, pero no pudo evitar el gol. La pelota terminó entrando y Botafogo se puso 1-0 por una jugada desafortunada que golpeó fuerte anímicamente a Racing.
El gol en contra resumió varios de los problemas actuales del equipo: falta de comunicación, errores individuales y dificultades para sostener la concentración en momentos clave.
La Academia tuvo reacción, pero no eficacia
Después del 1-0, Racing intentó responder. A los 22 minutos, Santiago Solari probó de media distancia y obligó a Neto a una buena respuesta para mandarla al córner. Poco después, a los 28, Baltasar Rodríguez remató desde afuera del área y la pelota pasó muy cerca del travesaño.
La Academia tuvo aproximaciones, pero le faltó precisión. El equipo podía llegar a zonas de ataque, aunque no lograba resolver con claridad en la puntada final. Botafogo, en cambio, parecía más peligroso cada vez que aceleraba en tres cuartos de cancha.
En ese tramo, Cambeses apareció para sostener a Racing. Primero respondió ante un tiro libre de Matheus Martins y luego volvió a salvar su arco tras un cabezazo de Kadir Barría, luego de un lateral peinado por Alexander Barboza. El arquero reaccionó con grandes reflejos y evitó que el partido se pusiera 2-0.
Un primer tiempo de ida y vuelta
Después de esas situaciones, el partido entró en un desarrollo de ida y vuelta. Racing buscaba el empate y Botafogo intentaba aprovechar los espacios. Ninguno de los dos equipos lograba imponer un dominio absoluto, pero el local era más punzante.
El equipo de Costas terminó el primer tiempo con bronca. Había comenzado con buenas sensaciones, había tenido llegadas y también había encontrado en Cambeses algunas respuestas importantes, pero se fue al descanso abajo por un error propio.
El 1-0 parcial no era irreversible, pero obligaba a Racing a jugar el complemento con más decisión y menos margen para equivocarse.
Maravilla Martínez apareció para el empate
Racing salió al segundo tiempo con mucha energía. El equipo cargó especialmente por la izquierda y rápidamente empezó a inquietar a Botafogo.
Apenas iniciado el complemento, una acción de Santiago Solari casi termina en empate de carambola. Neto rechazó un remate y la pelota pegó en Alexander Barboza antes de pasar muy cerca del arco.
La igualdad llegó a los 4 minutos del segundo tiempo. Gabriel Rojas lanzó un centro perfecto desde la izquierda y Adrián “Maravilla” Martínez apareció en el área para conectar de cabeza. El delantero inclinó la cabeza y clavó la pelota cerca del ángulo izquierdo para poner el 1-1.
El gol le daba justicia al trámite y, sobre todo, le devolvía vida a Racing. La Academia parecía decidida a ir por más.
Racing tuvo su mejor momento
Después del empate, el partido se rompió. La mitad de la cancha se transformó en una zona de tránsito y los dos equipos empezaron a atacarse con mucha velocidad. Racing, impulsado por el gol de Maravilla, tuvo momentos en los que pareció estar más cerca del segundo.
A los 25 minutos, Adrián “Toto” Fernández sacó un fuerte derechazo desde la puerta del área. Neto respondió, dio rebote hacia la izquierda y Gastón Martirena tomó la pelota de frente, pero definió demasiado alto.
Fue una chance muy clara para la Academia. Y como suele pasar en partidos internacionales, las oportunidades que no se convierten después pueden doler demasiado.
Danilo aprovechó el error de Cambeses
Cuando Racing parecía inclinar la cancha, Botafogo encontró el golpe que terminó definiendo la noche. La jugada nació con un lateral de Danilo por derecha. Júnior Santos peleó varias veces la pelota, la acción quedó viva en la zona del área y el propio Danilo apareció para sacar un zurdazo.
🔝✨ ¡El momento de la noche! Danilo y la victoria para @botafogo.@CocaCola_Br pic.twitter.com/MdrDD8KTBq
— CONMEBOL Sudamericana (@Sudamericana) May 7, 2026
El remate no parecía imposible, pero Facundo Cambeses no logró contenerlo. La pelota se filtró por debajo de su cuerpo y terminó entrando lentamente para el 2-1 de Botafogo.
El arquero, que había tenido intervenciones muy importantes durante el partido, quedó señalado por una acción determinante. Racing pasó de estar en su mejor momento a quedar otra vez abajo por un error puntual.
Cambeses, de sostén a protagonista negativo
La noche de Cambeses tuvo todos los matices posibles. Durante varios pasajes fue clave para mantener a Racing en partido. Tapó un tiro libre peligroso, respondió ante un cabezazo difícil y también sostuvo al equipo cuando Botafogo aceleró.
Pero en las jugadas decisivas terminó quedando marcado. Primero participó en la confusión del gol en contra de Di Cesare, luego falló en el segundo tanto de Danilo y finalmente cerró su noche con una expulsión.
En tiempo agregado, con Racing desesperado por buscar el empate, Cambeses salió lejos del área y llegó tarde a disputar una pelota con Lucas Villalba. El impacto fue aparatoso y el árbitro le mostró la tarjeta roja.
Como Gustavo Costas ya había agotado los cambios, Santiago Sosa debió ponerse los guantes y ocupar el arco en los minutos finales.
Un final caótico para Racing
La expulsión de Cambeses fue la imagen del desorden final de Racing. Con un jugador menos, sin arquero natural y con la ansiedad de buscar el empate, la Academia intentó empujar hasta donde pudo.
Botafogo tuvo un tiro libre en el cierre, ejecutado por Marçal, que se fue por encima del travesaño. Racing todavía tuvo algunos segundos para intentar una heroica, pero no tuvo claridad ni tiempo suficiente para cambiar la historia.
El pitazo final dejó una sensación de golpe profundo. No solo por la derrota, sino por la manera: goles evitables, errores propios y una nueva noche donde el equipo se fue de la cancha con más dudas que certezas.
Un presente que preocupa a la Academia
La derrota en Brasil se suma a un momento futbolístico incómodo para Racing. En el Torneo Apertura 2026, la Academia viene de igualar 0-0 ante Huracán en un partido pobre, donde el equipo se metió en octavos de final gracias a resultados ajenos, pero se fue silbado por su gente.
Ese contexto aumenta la preocupación. Racing sigue compitiendo en varios frentes, pero su rendimiento no convence. Le cuesta sostener buenos pasajes, comete errores evitables y no logra transmitir seguridad en los momentos decisivos.
Incluso Cambeses, luego del empate ante Huracán, había sido muy autocrítico al señalar que Racing “venía regalando prestigio”. La caída ante Botafogo profundizó esa sensación.
Costas necesita respuestas urgentes
Gustavo Costas deberá trabajar rápido para recomponer al equipo. Racing no está fuera de carrera, pero quedó muy complicado y necesita una reacción inmediata.
El equipo mostró cosas interesantes en algunos momentos: la capacidad ofensiva de Maravilla Martínez, la proyección de Gabriel Rojas, los intentos de Solari y el empuje en el inicio del complemento. Pero esos pasajes no alcanzan si aparecen errores tan graves en defensa y en la salida.
La Academia necesita mayor equilibrio. Ataca con decisión, pero muchas veces queda mal parada. Intenta presionar, pero no siempre lo hace de manera coordinada. Y cuando el partido se vuelve emocional, pierde control.
Maravilla Martínez, el punto positivo
Dentro de una noche negativa, Adrián “Maravilla” Martínez volvió a ser una señal positiva. El delantero apareció en el área, leyó perfecto el centro de Gabriel Rojas y marcó el empate con un cabezazo de jerarquía.
Racing necesita que su goleador mantenga ese nivel de eficacia, especialmente en una etapa donde cada punto será decisivo. Maravilla sigue siendo la referencia ofensiva más confiable del equipo.
El problema es que sus goles no están alcanzando para sostener resultados. Racing debe acompañarlo con una estructura más sólida y con mayor volumen de juego.
Botafogo fue más práctico en los momentos clave
Botafogo no pasó por arriba a Racing, pero fue más eficaz. El equipo brasileño aprovechó los errores de la Academia y golpeó en los momentos justos.
El primer gol llegó por una confusión defensiva. El segundo, por una acción sucia, llena de rebotes, que Danilo terminó resolviendo con ayuda del error de Cambeses. En el medio, el local también tuvo situaciones claras y obligó al arquero argentino a intervenir varias veces.
El Fogão jugó con intensidad, atacó con profundidad y supo administrar la ventaja en el tramo final.
La clasificación quedó cuesta arriba
La derrota dejó a Racing muy complicado en el Grupo E. La Academia necesitaba sumar en Brasil para mantener mejores chances de avanzar, pero el 2-1 lo dejó contra las cuerdas.
Ahora, Racing deberá ganar lo que le queda y esperar otros resultados. El margen de error prácticamente desapareció. En una fase de grupos corta, cada derrota pesa mucho, y más cuando llega en la cuarta fecha.
El equipo de Costas todavía tiene vida, pero ya no puede regalar nada.
Racing volvió a fallar cuando menos margen tenía
Racing perdió 2-1 ante Botafogo en Brasil y quedó muy complicado en la Copa Sudamericana. La Academia tuvo momentos de reacción, empató con Maravilla Martínez y llegó a insinuar que podía dar vuelta el partido, pero volvió a pagar caro sus errores.
El gol en contra de Di Cesare, el fallo de Cambeses en el segundo tanto y la expulsión del arquero en el cierre construyeron una noche para el olvido. Racing necesitaba una actuación sólida para recuperar confianza, pero se fue de Brasil con otra derrota y con la clasificación mucho más lejos.
La Academia todavía tiene chances, pero deberá cambiar rápido. En la Sudamericana, el tiempo se agota y Racing ya no tiene margen para nuevas equivocaciones.





