Arquero Brian Olivera que vivió “días difíciles” y recibió “muchas amenazas”

Brian Olivera, arquero de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, agredido en el partido ante Quilmes del pasado sábado en el estadio Centenario, incidente que generó la suspensión del encuentro antes del arranque del segundo tiempo habló este jueves en el programa “Toco y me voy” de FMQ (93.5) y aseguró que “ahora estoy bien, pero no viví días fáciles porque recibí muchas amenazas”.

“Esto pasó de lo deportivo, se metieron con mi familia. Te desean el mal, por algo que yo no hice, no se por qué se la agarraron conmigo”, añadió.

Sobre el momento de la suspensión, el golero del “Lobo” agregó que “no me sentía acorde para jugar, en ningún momento lo quise ganar en el escritorio. Me querían llevar a un hospital de Quilmes y los médicos me dijeron que era imposible porque iba a haber muchos hinchas, por lo cual no iba a ponerme en riesgo”.

Por último, Olivera resaltó que “nunca pensé en que podíamos ganar el partido en un escritorio.  Queremos ganar en la cancha y trataremos de conseguirlo”.

El partido se reanudará este viernes desde las 13 en el Estadio Ciudad de Vicente López de Platense y se jugarán dos tiempos de 23 y 22 minutos, respectivamente.

Vale recordar que Gimnasia de Mendoza deberá ganar el partido para acceder a los cuartos de final, ya que el empate favorece a Quilmes por finalizar mejor ubicado en la tablas de la fase regular del torneo.




Arquero Olivera recibe alta médica tras agresión en Quilmes

El arquero de Gimnasia y Esgrima de Mendoza, Brian Olivera, recibió esta tarde el correspondiente “alta médica” y abandonó el Sanatorio Finochietto de Avellaneda, luego de la agresión que sufrió en la noche del sábado en cancha de Quilmes, en un partido por el Reducido de la Primera Nacional de fútbol.

El guardavallas cordobés, de 29 años, estuvo internado unas horas a raíz de un “traumatismo acústico leve” después de que una bomba de estruendo le explotara cerca de su cuerpo cuando se hallaba en las inmediaciones del área dispuesto a reanudar el juego en el segundo tiempo.

Olivera fue derivado desde el estadio Centenario hasta el sanatorio Finochietto para su mejor atención, aunque en el centro asistencial declinaron realizarle una tomografía computada axial (TAC) por “no presentar síntomas” de aturdimiento en las primeras horas del domingo.

El jugador estuvo acompañado por los dirigentes del ‘Lobo’ mendocino y el secretario General de Quilmes, Gustavo De la Fuente, también se acercó a la clínica para supervisar su evolución médica.

El encuentro quedó suspendido por el árbitro José Carreras, cuando empataban 0-0 y debía comenzar el segundo tiempo en el estadio Centenario.

Luego del informe del juez, el Tribunal de Disciplina de AFA analizará la situación y resolverá en consecuencia.