Barrena y Justo desatan la ilusión argentina en el YPF Buenos Aires Challenger
Barrena y Justo aseguraron un semifinalista argentino en el YPF Buenos Aires Challenger, tras vencer a Hugo Dellien y Lorenzo Rodríguez, respectivamente, y se medirán entre sí en los cuartos de final.
El tenis argentino volvió a brillar en el YPF Buenos Aires Challenger presentado por La Roche – Posay, donde Barrena y Justo aseguraron un semifinalista argentino en la décima edición del torneo que se disputa en el Racket Club de Palermo.
En una jornada vibrante, Guido Justo (404° ATP) rompió una racha negativa de tres derrotas contra Lorenzo Rodríguez, imponiéndose gracias a la solidez de su servicio (74% de puntos ganados con el primer saque). Aunque titubeó al cerrar el partido, reaccionó a tiempo y selló su clasificación a cuartos de final de un Challenger por cuarta vez en su carrera, la primera en suelo argentino. “Fue un partido muy emocional, tuve nervios al sacar para el partido, pero pude mantenerme mentalmente fuerte”, confesó el jugador de Adrogué de 27 años.
Por su parte, Álex Barrena (186° ATP), finalista en Villa María y una de las grandes promesas del tenis nacional, superó por abandono al boliviano Hugo Dellien, semifinalista del año pasado, cuando lo vencía 6-1 y 1-0. Con este triunfo, el bonaerense de 22 años se metió por séptima vez en cuartos de final de un Challenger en lo que va de 2025, confirmando su gran temporada: acumula un récord de 5 victorias y solo una derrota en esta instancia. “Jugar en Buenos Aires es especial. Te sentís en casa y con el apoyo de la gente, es espectacular”, remarcó.
El cuadro también tuvo acción internacional: el brasileño Matheus Pucinelli de Almeida y el ecuatoriano Álvaro Guillén Meza avanzaron, mientras que en dobles destacaron los triunfos de Guillermo Durán – Mariano Kestelboim y Ignacio Carou – Santiago Rodríguez Taverna.
Así, el YPF Buenos Aires Challenger ya garantiza emoción local: al menos un argentino estará en semifinales, con Barrena y Justo enfrentándose en un duelo que promete ser apasionante.