Boca ganó en Santiago del Estero, trepó a la cima de la Zona A y llega fuerte a los playoffs
Boca Juniors consiguió un triunfo clave como visitante ante Central Córdoba en el Estadio Madre de Ciudades. Con goles de Alan Velasco y Milton Giménez, el Xeneize ganó 2-1, se recuperó del golpe sufrido en la Copa Libertadores y quedó en lo más alto de la Zona A del Torneo Apertura 2026 antes del inicio de los playoffs.
Boca Juniors dio otro paso fuerte en el Torneo Apertura 2026. En una visita siempre exigente al Estadio Madre de Ciudades, el equipo de Claudio Úbeda derrotó 2-1 a Central Córdoba de Santiago del Estero y se subió a la cima de la Zona A, justo antes del comienzo de los playoffs. El Xeneize ganó con goles de Alan Velasco y Milton Giménez, mientras que Michael Santos descontó para el Ferroviario en el segundo tiempo.
El triunfo tuvo un valor importante por varios motivos. Boca ya estaba clasificado a los octavos de final, pero necesitaba cerrar la fase regular de la mejor manera posible para pelear por una posición de privilegio. Además, venía de sufrir una derrota ante Cruzeiro por Copa Libertadores, resultado que había cortado una racha de 14 partidos invicto bajo la conducción de Úbeda. Por eso, ganar en Santiago del Estero era una forma de recuperar confianza, sostener el liderazgo interno y llegar con otro ánimo al tramo decisivo del semestre.
El partido no comenzó cómodo para Boca. Al Xeneize le costó acomodarse durante los primeros minutos, especialmente ante un Central Córdoba que intentó hacerse fuerte desde su localía. El equipo santiagueño, aunque ya estaba eliminado de la pelea por los playoffs, llegaba con la intención de cerrar el torneo de la forma más decorosa posible y sumar para la tabla anual.
Sin embargo, Boca fue creciendo con el paso de los minutos. A partir de los 10 del primer tiempo, el conjunto visitante empezó a manejar mejor la pelota, a instalarse en campo rival y a encontrar una vía clara de ataque: Exequiel Zeballos. El “Changuito”, recostado sobre la izquierda, fue el jugador más desequilibrante del partido y el principal problema para la defensa de Central Córdoba.
Zeballos fue, por momentos, imparable. Sus enganches, cambios de ritmo y gambetas generaron la mayoría de los avances peligrosos de Boca en la primera etapa. Incluso, el primer aviso importante llegó por esa zona: un desborde suyo terminó en un gol de Milton Giménez que luego fue anulado por posición adelantada. Antes, el propio Changuito había ejecutado un tiro libre desde larga distancia que complicó a Alan Aguerre.
Boca tenía la posesión, tenía las llegadas y tenía al futbolista más desequilibrante de la cancha, pero le faltaba traducir ese dominio en el marcador. Central Córdoba resistía con Aguerre como pieza importante y buscaba sostener el cero hasta el descanso. Pero el Xeneize encontró la apertura en el momento justo.
A los 43 minutos del primer tiempo, Alan Velasco recibió sobre la zona derecha del área grande, se acomodó y sacó un remate fuerte de derecha. La pelota se desvió en un defensor, descolocó a Aguerre y terminó en el fondo de la red. Fue el 1-0 para Boca, un gol que llegó cuando el equipo de Úbeda ya venía acumulando méritos para ponerse en ventaja.
El golpe fue duro para Central Córdoba, pero Boca no se conformó. Apenas dos minutos después, volvió a aparecer Zeballos, otra vez por izquierda, para fabricar una jugada muy parecida a la del gol anulado. Esta vez, el desborde terminó en una asistencia precisa para Milton Giménez, que entró solo por el medio y empujó la pelota para marcar el 2-0.
En apenas un par de minutos, Boca cambió completamente el clima del partido. Pasó de un 0-0 trabajado a una ventaja clara y psicológicamente determinante. El equipo de Úbeda se fue al descanso con confianza, con dos goles de diferencia y con la sensación de haber golpeado en el momento exacto.
El inicio del segundo tiempo pareció una continuidad de ese cierre de la primera etapa. Boca siguió dominando, buscó el tercero y tuvo situaciones para liquidar el partido. Sin embargo, entre algunas malas decisiones en la definición y las respuestas de Alan Aguerre, el Xeneize no pudo sentenciar el resultado.
Y en el fútbol, cuando un equipo no cierra un partido, suele dejar una puerta abierta. Central Córdoba la aprovechó a los 11 minutos del complemento con una jugada preparada muy bien ejecutada. Desde un tiro libre sobre la derecha, el Ferroviario envió un centro largo al área. Alejandro Maciel ganó por arriba, no buscó el arco desde una posición incómoda, sino que bajó la pelota al segundo palo, donde apareció Michael Santos para empujarla de aire y marcar el 2-1.
El descuento cambió el partido durante algunos minutos. Boca sintió el golpe, perdió orden y Central Córdoba se animó. El equipo de Lucas Pusineri encontró impulso, empujó con su gente y buscó generar dudas en una defensa xeneize que hasta ese momento había controlado el trámite con bastante solvencia.
Fueron diez minutos de incomodidad para Boca. El equipo se partió por momentos, se desordenó y tuvo que resistir el asedio del Ferroviario. Pero después de ese tramo, volvió a acomodarse. Úbeda consiguió que sus jugadores recuperaran calma, que administraran mejor la pelota y que el partido regresara a un escenario más favorable.
A partir de ahí, Boca volvió a tener espacios para liquidarlo. Ángel Romero tuvo una chance clara para el 3-1 a los 28 minutos, después de un buen contraataque conducido por Alan Velasco. El paraguayo quedó mano a mano con Aguerre, pero su definición se fue apenas desviada. Esa jugada pudo haber terminado con el suspenso mucho antes.
Sobre el final, Úbeda mandó a la cancha a Leandro Paredes, y el volante aportó jerarquía en los minutos decisivos. Con pocos toques, mostró su capacidad para ordenar y acelerar cuando hacía falta. Su intervención más destacada fue un pase fantástico para Miguel Merentiel, que quedó cara a cara con Aguerre. El uruguayo quiso definir con tres dedos, pero perdió el duelo con el arquero.
Boca no pudo convertir el tercero, pero sí logró controlar los últimos minutos. Central Córdoba empujó, intentó llegar al empate y apostó a alguna pelota cruzada o detenida, pero el Xeneize sostuvo la ventaja y terminó celebrando una victoria muy valiosa fuera de casa.
El triunfo dejó a Boca en lo más alto de la Zona A, a la espera de otros resultados. Pero más allá de la tabla, el dato fuerte es futbolístico y anímico: el equipo volvió a ganar después del tropiezo internacional, respondió con una formación alternativa y confirmó que tiene recursos para competir incluso cuando Úbeda decide rotar.
La actuación de Zeballos fue una de las mejores noticias para Boca. El Changuito fue el jugador que rompió el partido. Desde la izquierda, obligó a Central Córdoba a retroceder, generó desequilibrio constante y participó directamente en la jugada del segundo gol. Su rendimiento le da al cuerpo técnico una variante importante para el tramo decisivo.
Alan Velasco también fue clave. No solo marcó el primer gol, sino que además encabezó contraataques y sostuvo la conexión entre mediocampo y ataque. Milton Giménez, por su parte, cumplió con su tarea de centrodelantero: primero había convertido en una acción anulada y luego apareció por el centro del área para empujar el 2-0.
En el arco rival, Alan Aguerre evitó que la diferencia fuera mayor. Boca tuvo situaciones para cerrar el partido antes, pero el arquero de Central Córdoba sostuvo a su equipo con varias intervenciones. Su actuación fue importante para que el Ferroviario llegara con vida hasta el final.
Para Central Córdoba, la derrota dejó una sensación conocida en este Apertura: momentos buenos, algunas reacciones, pero poca regularidad. El equipo de Pusineri ya estaba eliminado antes de recibir a Boca y buscaba terminar de la mejor manera. El descuento de Michael Santos le dio esperanza, pero no alcanzó para rescatar un punto ante un rival que fue superior durante buena parte del desarrollo.
El Ferroviario atraviesa un año complejo. La campaña no fue la esperada, con problemas deportivos, cambios institucionales y una fuerte necesidad de sumar para la tabla anual. En la previa, el propio contexto marcaba que Central Córdoba llegaba sin chances matemáticas de clasificación y con la obligación de empezar a pensar en lo que viene.
Boca, en cambio, llega a los playoffs con una señal fuerte. Ganó en una cancha difícil, con rotación, con varias bajas y con la cabeza dividida por la Copa Libertadores. La victoria en Santiago del Estero le permite al equipo de Úbeda sostener su gran momento en el torneo local, donde acumula una racha positiva importante y se perfila como uno de los candidatos de la etapa eliminatoria.
El Xeneize también mostró algo que en el mata-mata será fundamental: capacidad para golpear en momentos decisivos. Durante gran parte del primer tiempo, Boca dominó sin convertir, pero cuando encontró el primer gol, rápidamente aprovechó el envión para marcar el segundo. Esa contundencia de cierre de etapa terminó siendo determinante.
La deuda, claro, estuvo en no liquidarlo. Boca tuvo ocasiones para el 3-1 y no las aprovechó. Eso permitió que Central Córdoba se mantuviera cerca en el marcador y que el partido tuviera incertidumbre hasta el final. En playoffs, donde los márgenes son mínimos, esa falta de eficacia puede ser un aspecto a corregir.
Aun así, el balance es altamente positivo. Boca ganó, lideró, recuperó confianza y demostró profundidad de plantel. Úbeda administró cargas, utilizó una formación alternativa y consiguió el resultado que necesitaba. En un calendario exigente, donde el torneo local y la Copa Libertadores se cruzan permanentemente, esa respuesta colectiva tiene un valor enorme.
El triunfo en Santiago del Estero deja al Xeneize parado en un lugar de privilegio. Boca cerró la fase regular con autoridad, se subió a la cima de la Zona A y llega al mata-mata con confianza renovada. En una tarde donde Zeballos fue figura, Velasco abrió el camino y Giménez volvió a convertir, el equipo de Úbeda consiguió mucho más que tres puntos: consiguió una victoria de carácter.
Análisis táctico del triunfo de Boca
Boca ganó porque encontró desequilibrio por afuera y pegó en los momentos justos. El plan alternativo de Úbeda tuvo un punto fuerte en la izquierda, donde Exequiel Zeballos fue el jugador más determinante del partido. Cada vez que recibió mano a mano, generó peligro.
La sociedad entre Zeballos, Velasco y Giménez fue la clave ofensiva. Boca no necesitó un dominio aplastante durante los 90 minutos, pero sí supo imponer condiciones cuando aceleró. El primer gol llegó por una acción de Velasco, con remate desde el área y desvío incluido. El segundo nació directamente de la insistencia de Zeballos y terminó con Giménez definiendo como centrodelantero.
En el segundo tiempo, Boca tuvo un problema: no cerró el partido cuando pudo. Después del descuento de Michael Santos, el equipo se desordenó durante algunos minutos y permitió que Central Córdoba creciera. Allí apareció una de las virtudes del equipo: la capacidad para resistir, recuperar el control y manejar el cierre.
El ingreso de Leandro Paredes ayudó a darle pausa y jerarquía a los minutos finales. Boca no convirtió el tercero, pero sí logró que Central Córdoba no encontrara el empate.
Las claves del triunfo de Boca
1. La figura de Zeballos
El Changuito fue el jugador más desequilibrante. Atacó por izquierda, ganó duelos individuales, generó la jugada del gol anulado y asistió a Milton Giménez en el segundo tanto.
2. La eficacia antes del descanso
Boca destrabó el partido a los 43 minutos y volvió a golpear a los 45. Ese doble impacto antes del entretiempo fue decisivo.
3. Alan Velasco, gol y conducción
Velasco abrió el marcador y fue importante para lanzar ataques rápidos. También encabezó la jugada que terminó con la chance clara de Ángel Romero.
4. La respuesta tras el descuento
Central Córdoba descontó temprano en el segundo tiempo y puso en aprietos al Xeneize. Boca sufrió unos minutos, pero después volvió a ordenarse.
5. Rotación con resultado
Úbeda apostó por un equipo alternativo por la seguidilla de partidos y Boca respondió. Ganar con variantes fortalece al plantel de cara a playoffs y Copa Libertadores.
Lo que significa el triunfo para Boca
La victoria le permite a Boca llegar a los playoffs con el ánimo alto y con una ubicación de privilegio en la Zona A. El equipo ya había asegurado la clasificación, pero ganar en Santiago del Estero le dio la posibilidad de cerrar la fase regular en la cima.
También fue una respuesta necesaria después de la derrota ante Cruzeiro por la Copa Libertadores. Boca necesitaba cambiar rápido el chip y lo hizo con personalidad. El triunfo no borra las exigencias internacionales, pero sí fortalece al grupo antes de una semana clave.
El equipo de Úbeda mostró profundidad, variantes ofensivas y carácter para sostener una ventaja en condición de visitante. En un torneo que ahora entra en etapa de eliminación directa, esos detalles pueden marcar diferencias.
Lo que dejó la derrota para Central Córdoba
Central Córdoba volvió a mostrar algunas señales positivas, pero no le alcanzó. El equipo de Lucas Pusineri encontró el descuento con una jugada preparada muy bien trabajada y tuvo un tramo de empuje en el segundo tiempo. Sin embargo, pagó caro los dos golpes sufridos antes del descanso.
El Ferroviario cerró una fase regular irregular, lejos de la pelea por los playoffs y con la necesidad de sumar puntos en la tabla anual. La derrota ante Boca refuerza la idea de un semestre complicado, en el que el equipo nunca logró sostener una línea de regularidad.
Michael Santos volvió a aparecer como referencia ofensiva, mientras que Alan Aguerre fue importante para evitar una diferencia mayor. Aun así, Central Córdoba necesita reconstruirse y mejorar de cara al próximo tramo de la temporada.