Central Norte rescató un punto en Buenos Aires ante Defensores de Belgrano, pero sigue caminando por la cornisa

Central Norte igualó 1-1 ante Defensores de Belgrano en el estadio Juan Pasquale. El Cuervo arrancó mejor, se puso en ventaja con un golazo de Maximiliano Ribero, pero no pudo sostener el resultado y el Dragón lo empató en el complemento. El punto sirve, aunque no alcanza para despejar la preocupación en la Zona A.

Central Norte de Salta consiguió un empate 1-1 ante Defensores de Belgrano en el estadio Juan Pasquale, por la fecha 12 de la Zona A de la Primera Nacional. En un contexto delicado, con cambio de entrenador, un plantel golpeado por los malos resultados y la necesidad urgente de salir de los últimos puestos, el Azabache logró sumar fuera de casa, aunque volvió a dejar la sensación de que pudo haberse llevado algo más.

El equipo salteño sorprendió en el primer tiempo y fue superior durante varios pasajes del encuentro. A los 19 minutos, Maximiliano Ribero marcó un golazo para poner en ventaja al Cuervo y darle aire a un equipo que venía muy castigado desde lo anímico. Sin embargo, en el complemento, Defensores de Belgrano reaccionó y encontró el empate a los 21 minutos por intermedio de Ezequiel Aguirre. El partido terminó 1-1 y ambos repartieron puntos en Núñez.

El empate le permitió a Central Norte salir momentáneamente de la zona roja, aunque la situación sigue siendo comprometida. El equipo puede terminar la fecha nuevamente en el último puesto, dependiendo de otros resultados, por lo que el punto conseguido en Buenos Aires tiene un valor parcial: evita una nueva derrota, pero no modifica de fondo la urgencia deportiva que atraviesa el club.


Un Central Norte golpeado, pero con reacción inicial

El contexto en el que Central Norte llegó a este partido no era sencillo. El Cuervo venía de perder 1-0 como local ante Ciudad de Bolívar en el estadio Padre Martearena, resultado que derivó en la salida de Adrián Bastía como entrenador. Esa derrota profundizó la crisis deportiva y dejó al equipo en zona de descenso directo.

Tras la renuncia del “Polaco”, la conducción quedó de manera interina en manos de Norman Juárez, mientras la dirigencia avanzó rápidamente en la llegada de Mario Sciacqua como nuevo entrenador. El flamante técnico viajó con la delegación y mantuvo charlas con el plantel, aunque la conducción del partido quedó en manos del cuerpo interino.

En ese escenario, Central Norte necesitaba dar una respuesta. Y durante el primer tiempo la dio. El equipo salió con otra actitud, más decidido, más compacto y con mayor presencia en la mitad de la cancha. No fue un dominio abrumador, pero sí una versión más competitiva del Azabache, que encontró en Maximiliano Ribero a una pieza clave para sostener intensidad, recuperación y llegada.

El gol llegó a los 19 minutos del primer tiempo. Ribero apareció con decisión y sacó un remate que terminó en la red para poner el 1-0. Fue un golpe anímico importante para un equipo que venía padeciendo la falta de contundencia y que necesitaba, casi como una obligación emocional, volver a ponerse en ventaja en un partido complejo.


El gol de Ribero, una señal de vida para el Cuervo

El tanto de Maximiliano Ribero tuvo un peso especial. No solo abrió el marcador en una cancha difícil, sino que también permitió ver a un Central Norte más suelto después de varios partidos marcados por la ansiedad, los errores y la falta de claridad ofensiva.

El Cuervo venía mostrando serios problemas para convertir. Esa dificultad ya había sido reconocida por el propio Adrián Bastía tras la derrota ante Almirante Brown, cuando señaló que al equipo le estaba costando hacer goles y que los números marcaban esa realidad.

Por eso, ponerse en ventaja frente a Defensores de Belgrano era una oportunidad enorme. Central Norte tuvo momentos de orden y logró incomodar al local, que llegaba también golpeado por dos derrotas consecutivas como visitante: 3-0 ante Racing de Córdoba y 2-1 frente a Deportivo Madryn.

El Dragón, sin embargo, tenía sus propias urgencias. Si bien se mantenía en zona de Reducido, todavía no había conseguido ganar como local en el estadio Juan Pasquale y necesitaba cortar esa deuda ante su gente.


Defensores reaccionó en el complemento

En el segundo tiempo, Defensores de Belgrano cambió la postura. El equipo de Fabián Nardozza adelantó líneas, empezó a jugar más cerca del área de Central Norte y fue construyendo el empate. El Dragón encontró mayor volumen, presionó con más decisión y aprovechó el retroceso del conjunto salteño.

A los 21 minutos del complemento, Ezequiel Aguirre marcó el 1-1 para el local. El gol llegó en un momento donde Defensores ya había comenzado a mostrar otra energía y Central Norte empezaba a ceder terreno. Desde allí, el partido entró en una zona de tensión: el local empujó para buscar la victoria, mientras que el Cuervo intentó sostener un punto que, por su presente, no podía despreciar.

El empate dejó dos lecturas. Para Defensores, fue una reacción necesaria, aunque insuficiente para romper la racha sin triunfos en casa. Para Central Norte, fue un punto valioso por el contexto, pero con gusto a poco por haber estado arriba en el marcador.


La tabla sigue apretando a Central Norte

Central Norte llegó a este partido con nueve unidades y en una situación muy delicada en la Zona A. Antes del cruce ante Defensores, el equipo estaba en zona de descenso y venía de una serie de resultados adversos que profundizaron la preocupación.

En sus últimas presentaciones, el Cuervo había perdido ante Estudiantes de Buenos Aires, Almirante Brown y Ciudad de Bolívar, mientras que apenas había rescatado un empate frente a Mitre de Santiago del Estero. Esa secuencia terminó marcando el final del ciclo de Bastía, que dejó el cargo luego de diez partidos oficiales con dos victorias, tres empates y cinco derrotas.

El empate en Núñez corta, al menos parcialmente, la caída. Pero Central Norte sigue necesitando una reacción más firme. El equipo no puede conformarse con sumar de a uno si quiere escapar definitivamente de la parte baja. La Primera Nacional es pareja, pero también implacable: una racha corta puede sacar a un equipo del fondo, pero otra seguidilla negativa puede hundirlo rápidamente.


El inicio del ciclo Sciacqua, entre la urgencia y la expectativa

La llegada de Mario Sciacqua aparece como el gran dato institucional de la semana en Central Norte. El entrenador fue elegido por la dirigencia tras la salida de Bastía y asumirá oficialmente con la misión de reordenar al equipo, recuperar confianza y encontrar una identidad competitiva.

Sciacqua cuenta con una amplia trayectoria en el fútbol argentino y en la categoría. Pasó por clubes como Colón, Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Quilmes, Olimpo, Patronato, Godoy Cruz, Atlanta y Mitre de Santiago del Estero. Además, logró el ascenso a Primera División con Sarmiento de Junín.

Su desafío será inmediato. Central Norte necesita mejorar en varios aspectos: generación ofensiva, contundencia, equilibrio defensivo y manejo emocional de los partidos. El empate ante Defensores puede servir como punto de partida si el nuevo entrenador logra capitalizar lo positivo del primer tiempo y corregir las desconcentraciones que volvieron a costarle puntos.


Análisis del partido: lo bueno y lo preocupante

Lo positivo para Central Norte

Central Norte volvió a competir fuera de Salta. Después de varias actuaciones irregulares, el equipo mostró una mejor imagen en el inicio, se puso en ventaja y logró sumar en una cancha difícil. También encontró gol en Maximiliano Ribero, una noticia importante para un plantel que venía sufriendo mucho la falta de eficacia.

Además, el equipo no se desmoronó después del empate de Defensores. En otros partidos, los golpes habían tenido un efecto más fuerte. Esta vez, al menos, sostuvo el resultado y evitó una nueva derrota que habría profundizado todavía más la crisis.

Lo preocupante

El problema es que Central Norte volvió a dejar escapar una ventaja. Ya le había pasado ante Mitre, cuando ganaba 1-0 en Salta y terminó empatando 1-1 por un gol en contra en el tramo final. Esa dificultad para sostener resultados se repite y marca una deuda clara del equipo.

También preocupa la posición en la tabla. El empate puede ser útil desde lo anímico, pero no cambia la urgencia matemática. Central Norte necesita ganar. Los empates ayudan a no caer, pero no alcanzan para construir una salida sólida del fondo.


Estadísticas y datos clave

  • Resultado: Defensores de Belgrano 1-1 Central Norte
  • Fecha: 12 de la Zona A de la Primera Nacional
  • Estadio: Juan Pasquale, Núñez, Buenos Aires
  • Gol de Central Norte: Maximiliano Ribero, a los 19 minutos del primer tiempo
  • Gol de Defensores: Ezequiel Aguirre, a los 21 minutos del segundo tiempo
  • Central Norte llegó al partido con: 9 puntos
  • Contexto: salida de Adrián Bastía y llegada de Mario Sciacqua
  • Dato clave: el Cuervo salió momentáneamente de la zona roja, pero puede terminar la fecha en el último puesto
  • Próximo objetivo: cortar la racha y empezar a ganar para escapar del fondo



Mario Sciacqua es el nuevo entrenador de Central Norte: experiencia, urgencias y una misión clara para reordenar al Cuervo

Central Norte encontró reemplazante para Adrián Bastía y apostó por la experiencia de Mario Sciacqua, un entrenador con largo recorrido en el ascenso y con el desafío inmediato de ordenar a un equipo golpeado, necesitado de puntos y comprometido en la parte baja de la Zona A.

Mario Sciacqua, el elegido para reordenar a Central Norte en plena crisis deportiva

Central Norte de Salta ya tiene nuevo entrenador. Después de la salida de Adrián Bastía, la dirigencia azabache definió que Mario Sciacqua sea el encargado de tomar el mando del plantel profesional en un momento delicado de la temporada. El técnico llegará a Salta este jueves para formalizar su vínculo, dirigir su primera práctica y firmar contrato hasta diciembre de 2026. Su debut será inmediato: este sábado, desde las 15.30, frente a Defensores de Belgrano en el estadio Juan Pasquale, por la fecha 12 de la Primera Nacional.

La decisión llega luego de varios días de reuniones, análisis y nombres sobre la mesa. Tras la renuncia de Bastía, la dirigencia encabezada por Leandro Etchezar comenzó una búsqueda urgente para encontrar un reemplazante capaz de asumir rápido, conocer la categoría y aportar una mirada fuerte sobre un plantel que necesita respuestas inmediatas. Entre las alternativas evaluadas aparecieron nombres como Rubén Darío Forestello, Omar Asad, Raúl Antuña, Alexis Mateo y Ricardo Pancaldo, pero finalmente el elegido fue Sciacqua.

La llegada del nuevo técnico no ocurre en un contexto cualquiera. Central Norte viene de perder como local ante Ciudad de Bolívar por 1 a 0, resultado que terminó acelerando la salida de Bastía y dejó al equipo en zona de descenso directo. El Cuervo suma apenas nueve puntos en la Zona A, atraviesa una racha negativa y necesita modificar rápidamente su rumbo futbolístico, anímico y competitivo.

Un técnico de recorrido para un momento de urgencia

La principal apuesta de Central Norte con Mario Sciacqua es la experiencia. El entrenador viene de dirigir en Deportes La Serena de Chile y cuenta con una extensa trayectoria en el fútbol argentino. Pasó por Colón, Gimnasia y Esgrima de Jujuy, Quilmes, Olimpo, Patronato, Godoy Cruz, Atlanta, Mitre de Santiago del Estero y Sarmiento de Junín, club con el que logró el ascenso a Primera División.

Además, Sciacqua está cerca de alcanzar los 500 partidos como entrenador profesional, un dato que marca el perfil de la elección dirigencial: Central Norte buscó un técnico con espalda, recorrido, conocimiento del ascenso y capacidad para manejar situaciones complejas.

En Barrio Norte entienden que este no es un momento para experimentos. Bastía llegó al club con una idea de reconstrucción, pero su ciclo no logró sostenerse en los resultados. En diez partidos, el Polaco consiguió dos triunfos, tres empates y cinco derrotas. La campaña dejó al equipo anteúltimo, golpeado y con una necesidad urgente de sumar.

Por eso, Sciacqua deberá actuar rápido. No tendrá una pretemporada para trabajar, ni semanas largas para probar variantes. Su primera práctica será casi una introducción antes del debut ante Defensores de Belgrano, uno de los equipos fuertes de la Zona A. Luego, el Cuervo recibirá a Deportivo Madryn, otro compromiso clave para empezar a medir el impacto del nuevo ciclo.

Lo que recibe Sciacqua: un plantel golpeado pero con margen para reaccionar

El nuevo entrenador se encontrará con un equipo que mostró algunos pasajes interesantes durante el ciclo anterior, pero que nunca consiguió regularidad. Central Norte tuvo momentos de solidez defensiva, especialmente en partidos como el empate ante Colón y el triunfo en el clásico frente a Gimnasia y Tiro, pero también sufrió mucho por su falta de gol, sus desconcentraciones y su dificultad para sostener resultados.

La campaña reciente deja un diagnóstico claro. El Cuervo perdió ante Estudiantes de Buenos Aires, Almirante Brown y Ciudad de Bolívar; empató con Mitre en un partido que ganaba hasta el tramo final; y solo logró sostener algunos rendimientos positivos de manera aislada. La derrota ante Ciudad de Bolívar fue el punto de quiebre: el equipo volvió a mostrar empuje, pero no claridad, y terminó chocando contra un rival ordenado que supo aprovechar su momento.

Bastía, en sus declaraciones tras la salida, remarcó que el plantel está fuerte desde lo físico y que el nuevo técnico se encontrará con un grupo predispuesto al trabajo. También reconoció que el equipo necesita mejoras y que el próximo entrenador tendrá “muchísimo trabajo”. Esa frase resume el desafío de Sciacqua: ordenar, simplificar y devolver confianza.

La primera urgencia: recuperar el orden emocional

Antes que lo táctico, Sciacqua deberá trabajar sobre la cabeza del plantel. Central Norte viene de una salida de entrenador, una derrota dura en casa, silbidos, presión de la tabla y una sensación de urgencia permanente. En la Primera Nacional, cuando un equipo entra en esa dinámica, cada error pesa el doble y cada partido se transforma en una prueba de carácter.


El nuevo DT deberá recomponer la confianza de jugadores que, en varios encuentros, demostraron actitud pero no encontraron respuestas futbolísticas. Central Norte no está lejos en puntos de otros equipos de la zona baja y media, pero el problema es que la seguidilla de malos resultados lo dejó sin margen emocional.

En ese sentido, el debut ante Defensores de Belgrano será una prueba exigente. No solo por el rival, sino por el poco tiempo de trabajo. Sciacqua tendrá que elegir rápido una estructura base, definir prioridades y evitar que el equipo vuelva a partirse ante la adversidad.

La segunda urgencia: ordenar el sistema defensivo

Central Norte no recibió goleadas, pero sufrió goles en momentos determinantes. Contra Almirante Brown perdió sobre el final. Ante Mitre dejó escapar un triunfo por una jugada desafortunada. Frente a Ciudad de Bolívar recibió el golpe en el primer tiempo y después no pudo revertirlo.

El problema no parece ser solo defensivo en cuanto a nombres, sino colectivo. El equipo necesita mejorar la concentración, la coordinación entre líneas y la manera de defender después de perder la pelota. Sciacqua, con su experiencia en equipos del ascenso, probablemente priorice una estructura compacta para que Central Norte vuelva a competir desde el orden.

El Cuervo necesita dejar de regalar tramos de partido. En varios encuentros le costó entrar concentrado, como ocurrió ante Estudiantes de Caseros, donde recibió un gol temprano, o frente a Ciudad de Bolívar, donde volvió a quedar condicionado por una acción puntual. El nuevo cuerpo técnico deberá corregir esas desconexiones cuanto antes.

La tercera urgencia: encontrar una idea ofensiva más clara

El gran déficit de Central Norte durante buena parte del torneo fue la falta de gol. En las primeras fechas incluso acumuló varios partidos sin convertir. Luego apareció Julián López, decisivo ante All Boys y Gimnasia y Tiro, pero el equipo no logró construir una producción ofensiva sostenida.

Sciacqua deberá resolver cómo alimentar mejor a los delanteros y cómo darle más peso al equipo en los últimos metros. Central Norte tuvo partidos en los que llegó por empuje, centros o acciones individuales, pero le faltó juego asociado, precisión en la finalización y mayor presencia dentro del área.

Nombres como Joaquín Mateo, Franco Vedoya, Tiago Taobas, Julián López, Kevin Isa Luna, Ramiro Costa o Francisco Borda pueden ofrecer variantes, pero el equipo necesita una estructura que potencie esas características. La tarea será definir si conviene sostener un esquema con dos puntas, reforzar el mediocampo, jugar con extremos o apostar por transiciones rápidas.

La cuarta urgencia: elegir una base y sostenerla

Uno de los problemas del ciclo anterior fue la búsqueda constante. Bastía reconoció que cambió sistemas y jugadores intentando encontrar la vuelta. Las lesiones y suspensiones también complicaron la continuidad, pero Central Norte nunca terminó de consolidar un once reconocible.

Sciacqua deberá tomar decisiones fuertes. En un plantel numeroso, armado con muchas incorporaciones para la temporada 2026, el técnico tendrá que identificar rápidamente una columna vertebral. Enzo Vázquez aparece como una referencia en el arco; en defensa hay nombres como Mauricio Rosales, Agustín Lamosa, Enzo Calderón, Leonardo Felissia, Pedro Sanz y Agustín Aleo; en el medio figuran Gianluca Mancuso, Matías Villarreal, Kevin Fernández, Joaquín Mateo, Matías Moravec y Agustín Bustinduy; y arriba aparecen alternativas como Julián López, Franco Vedoya, Tiago Taobas, Ramiro Costa, Kevin Isa Luna y Francisco Borda.

El desafío no será solo elegir nombres, sino encontrar sociedades. Central Norte necesita saber a qué juega, cómo presiona, cómo sale del fondo, cómo ataca y cómo se protege cuando pierde la pelota.

El calendario inmediato no da respiro

El estreno de Sciacqua será este sábado ante Defensores de Belgrano, en condición de visitante. Es un debut complejo, porque el Dragón aparece como uno de los equipos mejor posicionados de la Zona A y suele ser fuerte en el Juan Pasquale. Para Central Norte, sumar en ese escenario sería una señal importante.

Después llegará Deportivo Madryn en Salta, otro partido de alta exigencia. El Cuervo necesita empezar a transformar el Martearena en un lugar fuerte. Hasta ahora, como local, dejó escapar puntos importantes y sufrió derrotas que golpearon fuerte en el ánimo del hincha.

Los primeros dos partidos del nuevo ciclo serán mucho más que seis puntos. Serán una radiografía inicial del impacto de Sciacqua: si logra ordenar rápido, si puede transmitir una idea clara y si el plantel responde al cambio de conducción.

La salida de Bastía y el punto de partida del nuevo ciclo

Adrián Bastía se fue después de la derrota ante Ciudad de Bolívar. En sus declaraciones posteriores, sostuvo que los resultados mandan en el fútbol, que el equipo había hecho méritos en varios partidos y que el plantel mantenía una buena condición física. También remarcó que su salida podía servir para descomprimir y renovar expectativas.

Esa lectura es clave para entender el escenario de Sciacqua. No llega a un plantel destruido, pero sí a un equipo que necesita recuperar confianza. No hereda una campaña irreversible, pero sí una tabla que exige reacción inmediata. No empieza desde cero, pero debe corregir rápido lo que no funcionó.

Central Norte está anteúltimo, comprometido y con la obligación de salir de la zona baja. La Primera Nacional es pareja, y una racha de dos victorias puede cambiar el ánimo y la ubicación. Pero también es una categoría implacable: si el equipo no reacciona pronto, la presión crecerá.

Qué debe hacer Sciacqua para reordenar a Central Norte

El nuevo entrenador deberá enfocarse en cinco puntos centrales:

1. Ordenar la defensa.
Central Norte necesita reducir errores, defender mejor las pelotas cruzadas, sostener la concentración y evitar goles en momentos sensibles.

2. Recuperar confianza.
El plantel viene golpeado por los resultados. Sciacqua deberá reconstruir la seguridad del grupo y convencerlo de que todavía hay margen para salir.

3. Definir una identidad.
El Cuervo no puede seguir jugando cada partido desde la urgencia. Necesita una idea: presión alta o bloque medio, ataque directo o posesión, laterales profundos o mediocampo más cerrado.

4. Mejorar la generación ofensiva.
El equipo debe producir más situaciones claras. No alcanza con empujar; necesita sociedades, movimientos y mejores decisiones cerca del área.

5. Convertir la localía en fortaleza.
El Martearena debe volver a ser un punto de apoyo. Central Norte necesita ganar en Salta para despegarse de la zona baja.

Una apuesta fuerte de la dirigencia

La elección de Mario Sciacqua también marca una decisión política y deportiva de la Comisión Directiva. Después de apostar por Bastía, un entrenador que iniciaba su camino en una categoría nacional, ahora Central Norte se inclina por un perfil completamente diferente: un técnico con recorrido, experiencia, ascensos, conocimiento de la Primera Nacional y espalda para conducir en escenarios difíciles.

El contrato hasta diciembre de 2026 muestra que la idea no es solo apagar un incendio, sino intentar construir una conducción más estable. Sin embargo, la urgencia de los resultados marcará el tono del inicio. Sciacqua llega con respaldo, pero también con una tabla que no espera.

Central Norte necesita volver a competir con claridad

El desafío de Mario Sciacqua es grande. Central Norte tiene plantel, historia, hinchas, infraestructura y una plaza futbolera que exige protagonismo. Pero en este momento la prioridad es otra: sumar, salir del fondo y recuperar una identidad competitiva.

El Cuervo no necesita una revolución inmediata. Necesita orden, simpleza, confianza y eficacia. Necesita volver a ser un equipo difícil de vencer, corregir los errores que lo dejaron en zona de descenso y encontrar una manera más clara de atacar.

Sciacqua llega con experiencia y con una misión urgente: reordenar a Central Norte antes de que la tabla empiece a pesar todavía más. El sábado, ante Defensores de Belgrano, comenzará una nueva etapa para el Azabache. Una etapa que no tendrá tiempo para discursos largos, porque la Primera Nacional exige respuestas desde el primer partido.


Síntesis informativa

Nuevo entrenador: Mario Sciacqua.
Club: Central Norte de Salta.
Reemplaza a: Adrián Bastía.
Contrato previsto: hasta diciembre de 2026.
Último club: Deportes La Serena de Chile.
Trayectoria destacada: Colón, Gimnasia de Jujuy, Quilmes, Olimpo, Patronato, Godoy Cruz, Sarmiento de Junín, Atlanta y Mitre de Santiago del Estero.
Logro importante: ascenso a Primera División con Sarmiento de Junín.
Debut: sábado ante Defensores de Belgrano, en el Juan Pasquale.
Próximo partido posterior: Deportivo Madryn, como local.
Situación de Central Norte: anteúltimo en la Zona A, con nueve puntos y en zona de descenso directo.




El Polaco Bastía habló tras su renuncia: una salida con autocrítica, respaldo al plantel y números que explican el final en Central Norte

Adrián “El Polaco” Bastía rompió el silencio tras dejar de ser el entrenador de Central Norte y analizó su salida en Equipo 10. Sus declaraciones muestran una lectura clara: el equipo compitió, tuvo respaldo interno y dejó una buena relación con el plantel, pero los resultados no acompañaron y terminaron marcando el final de su ciclo.

La salida de Adrián “El Polaco” Bastía como director técnico de Central Norte dejó una sensación conocida en el fútbol argentino: cuando los resultados no aparecen, el margen de análisis se achica. El propio entrenador lo resumió con una frase directa en diálogo con Equipo 10: “Los resultados mandan en el fútbol”. Y, en este caso, esa sentencia explica casi todo.

Bastía presentó su renuncia luego de la derrota por 1 a 0 ante Ciudad de Bolívar en el estadio Padre Ernesto Martearena, resultado que dejó al Azabache en una situación delicada dentro de la Zona A de la Primera Nacional. Central Norte quedó anteúltimo, con apenas nueve puntos, en zona de descenso directo y con una campaña que no logró sostener el impulso que había mostrado durante un breve tramo del campeonato.

El exentrenador cuervo fue cuidadoso en sus palabras. No buscó responsables externos, no apuntó contra la dirigencia ni contra los jugadores y tampoco intentó construir una excusa absoluta. Su discurso tuvo un eje claro: el equipo trabajó, compitió y en muchos partidos estuvo cerca, pero no pudo transformar esas sensaciones en puntos. Esa es, justamente, la lectura más objetiva del ciclo.

Bastía y una frase que resume el ciclo: “Los resultados mandan”

La declaración más fuerte de Bastía fue también la más realista. El Polaco reconoció que Central Norte necesitaba ganar de local y que eso no sucedió. Después de la derrota frente a Ciudad de Bolívar, el equipo quedó golpeado desde lo anímico y comprometido desde lo numérico.

El entrenador sostuvo que quizás su salida sirva para que “los chicos cambien de aire” y para que el club tome “un poco de respiro”. Esa frase muestra que la renuncia no fue solo una consecuencia deportiva, sino también una decisión para descomprimir un contexto que se había vuelto cada vez más pesado.

La presión del hincha, la tabla de posiciones y la falta de resultados terminaron cerrando un ciclo que nunca logró consolidarse. Central Norte tuvo momentos de mejora, pero no consiguió sostenerlos en el tiempo.

“Ningún rival fue superior”: una mirada discutible, pero con parte de verdad

Una de las declaraciones más importantes de Bastía fue cuando afirmó que “ningún rival fue superior” y que los partidos se escaparon por pequeños detalles. La frase puede sonar fuerte si se la mira solo desde la tabla, pero tiene matices.

Central Norte perdió varios partidos por diferencias mínimas. Cayó 1 a 0 ante Estudiantes de Buenos Aires, 1 a 0 ante Almirante Brown y 1 a 0 ante Ciudad de Bolívar. También empató 1 a 1 ante Mitre en un partido que ganaba y que se le escapó sobre el final con un gol en contra. En ese sentido, lo que dice Bastía tiene sustento: el equipo no fue goleado ni desbordado de manera permanente en la mayoría de los encuentros recientes.

Sin embargo, el fútbol no se mide solo por si un rival fue ampliamente superior. También se mide por eficacia, lectura de los momentos, contundencia en las áreas y capacidad para sostener resultados. Ahí estuvo el gran problema de Central Norte: compitió, pero no resolvió.

La falta de gol, el gran déficit de Central Norte

El propio Bastía había reconocido antes de su salida que al equipo le estaba costando convertir. Después de la derrota ante Almirante Brown, declaró que “los números lo marcan” y que estaban buscando variantes, incluso con cambios de sistema.

Esa falta de eficacia fue una constante. Central Norte arrancó el torneo con varios partidos sin marcar goles y recién consiguió su primer tanto en la victoria ante All Boys. Luego logró otro triunfo importante en el clásico ante Gimnasia y Tiro, también por 1 a 0, pero nunca pudo transformarse en un equipo con volumen ofensivo sostenido.

La campaña muestra que el Cuervo dependió demasiado de partidos cerrados. Cuando logró convertir primero, pudo ganar. Cuando recibió un golpe inicial o no pudo abrir el marcador, le costó muchísimo reaccionar.

Los números del ciclo Bastía en Central Norte

El ciclo de Adrián Bastía al frente de Central Norte dejó un balance negativo desde lo estadístico: 10 partidos dirigidos, 2 triunfos, 3 empates y 5 derrotas. Esos números explican por qué el desenlace terminó siendo inevitable.

Los triunfos más importantes fueron ante All Boys y Gimnasia y Tiro. El primero sirvió para cortar la sequía inicial, conseguir el primer gol del campeonato y tomar aire después de un arranque muy complicado. El segundo tuvo un valor emocional enorme: Central Norte ganó el clásico salteño y pareció encontrar un punto de partida.

Pero después de ese breve envión, el equipo volvió a caer. La derrota ante Estudiantes cortó la levantada, el empate ante Mitre dejó sabor amargo, la caída ante Almirante Brown profundizó las dudas y el golpe final llegó frente a Ciudad de Bolívar.

Una campaña marcada por partidos que se escaparon por detalles

Cuando Bastía habla de pequeños detalles, no está lejos de la realidad. Ante Mitre, Central Norte ganaba 1 a 0 con gol de Gianluca Mancuso, pero terminó empatando por un gol en contra de Elías Calderón a pocos minutos del final. Ante Almirante Brown, sostuvo el cero durante gran parte del partido, pero recibió el gol a los 39 minutos del segundo tiempo. Frente a Ciudad de Bolívar, volvió a quedar abajo y no pudo quebrar la resistencia rival.

Esa repetición de situaciones muestra un problema de madurez competitiva. Central Norte no fue un equipo superado de manera escandalosa, pero sí fue un equipo que no supo cerrar partidos, no encontró soluciones ofensivas y terminó pagando muy caro cada error.

Por eso, la frase de Bastía tiene lógica, aunque no alcanza para explicar todo. Los detalles importan, pero cuando se repiten durante muchas fechas dejan de ser casualidad y pasan a ser una tendencia.

El respaldo al plantel y a la dirigencia

Otro punto fuerte de las declaraciones de Bastía fue su intención de cuidar al plantel y a la institución. El entrenador remarcó que los jugadores “dejaron la vida en la cancha” y que se va conforme con la predisposición del grupo. También destacó que recibió mensajes de varios futbolistas después de su salida, algo que interpretó como una señal de respeto y de vínculo humano.

Además, fue claro al hablar de la dirigencia. Dijo que el club siempre lo respaldó, que trabajaron en un ambiente cordial y que no tenía reproches para hacer. Incluso mencionó su conversación con Leandro Etchezar, a quien le expresó su pensamiento antes de dar el paso al costado.


Ese tono evita una ruptura traumática. Bastía se fue sin conflicto público, sin acusaciones y con un mensaje institucional. En un momento delicado, esa postura también es importante para Central Norte.

¿Tiene razón Bastía cuando dice que con cuatro puntos más estaban en mitad de tabla?

Bastía también marcó una realidad del campeonato: con cuatro puntos más, Central Norte habría estado en mitad de tabla. Y eso es cierto en términos de paridad. La Zona A de la Primera Nacional mostró diferencias muy cortas entre varios equipos, especialmente en el tramo medio y bajo.

El problema es que esos cuatro puntos que faltaron no son abstractos. Central Norte los dejó en partidos concretos: el empate ante Mitre que se escapó sobre el final, la derrota agónica ante Almirante Brown y la caída como local ante Ciudad de Bolívar. Con apenas uno o dos resultados diferentes, la lectura de la campaña habría sido otra.

Pero el fútbol profesional no premia las posibilidades. Premia los puntos. Y ahí Central Norte quedó en deuda.

Las lesiones y los cambios de sistema

Bastía también habló de las lesiones de jugadores que iban a ser titulares al inicio del campeonato. Ese factor existió y condicionó. A lo largo del torneo, Central Norte tuvo bajas importantes, suspensiones y cambios obligados. El propio entrenador debió modificar nombres y sistemas buscando respuestas.

Sin embargo, la dificultad para resolver esas ausencias también forma parte del análisis. El DT reconoció que “no pudimos resolver esas cuestiones”. Esa frase es una autocrítica concreta. No se trata solo de haber tenido problemas, sino de no haber encontrado una respuesta colectiva estable para superarlos.

El equipo probó variantes, movió piezas y buscó soluciones, pero nunca encontró una identidad totalmente confiable.

El mejor legado: un plantel físicamente fuerte y un vestuario ordenado

En medio de la crisis de resultados, Bastía defendió un aspecto de su trabajo: aseguró que el próximo técnico encontrará un plantel con un estado físico importante. También destacó el respeto dentro del vestuario y el vínculo con los jugadores.

Ese puede ser uno de los puntos positivos que deja su ciclo. Central Norte no apareció como un equipo roto internamente ni abandonado desde lo físico. El problema principal estuvo en la producción futbolística y en la eficacia competitiva.

Para el entrenador que llegue, ese diagnóstico es clave: hay una base de trabajo, pero también muchísimo por corregir.

Una renuncia lógica en un momento límite

La salida de Bastía no sorprende si se mira el contexto completo. Central Norte venía de perder ante Estudiantes, empatar con Mitre, caer frente a Almirante Brown y volver a perder ante Ciudad de Bolívar. En ese tramo, solo sumó un punto de los últimos doce y quedó hundido en la parte baja.

El propio técnico entendió que el momento pedía una decisión. En sus palabras, era necesario dar un paso al costado para que el club y los jugadores pudieran renovar expectativas.

Desde lo humano, su salida fue ordenada. Desde lo futbolístico, fue consecuencia directa de una campaña insuficiente.

Conclusión: Bastía dice lo que pasó, pero la tabla explica por qué se fue

El análisis objetivo marca dos verdades que conviven. La primera: Bastía tiene razón cuando dice que Central Norte compitió en varios partidos, que no fue ampliamente superado y que los pequeños detalles le costaron caro. La segunda: esos detalles se repitieron demasiado y terminaron reflejándose en una tabla que no perdona.

El Polaco se fue con respeto, sin reproches y con autocrítica. Pero también se fue porque Central Norte no ganó lo suficiente, no convirtió lo necesario y no logró salir de la zona baja.

Su discurso posterior a la renuncia fue coherente con lo que mostró el ciclo: trabajo, vínculo con el grupo y buenas intenciones, pero sin los resultados que exige la Primera Nacional.

Créditos: Equipo 10




Central Norte se prepara para un duelo clave ante Ciudad Bolívar

Central Norte atraviesa una semana de alta tensión tras la derrota ante Almirante Brown y ya pone el foco en un compromiso exigente frente a Ciudad Bolívar. El equipo de Adrián Bastía deberá mostrar otra imagen en el Padre Martearena, donde está obligado a sumar ante uno de los rivales más sólidos de la Zona A.

Central Norte de Salta ya cambió de página y comenzó a preparar uno de los compromisos más delicados de su presente en la Primera Nacional 2026. Luego de la derrota por 1-0 ante Almirante Brown en Isidro Casanova, el conjunto dirigido por Adrián Bastía se enfoca ahora en el duelo frente a Ciudad Bolívar, que se disputará el próximo domingo desde las 17 en el estadio Padre Martearena, por la fecha 11 de la Zona A. Será un partido cargado de tensión, necesidad y expectativa, en el que el Cuervo estará obligado a ofrecer una respuesta futbolística y anímica ante su gente.

El clima en Salta no es el mejor. La caída frente a Almirante Brown generó malestar entre los hinchas y dejó una sensación de preocupación alrededor del equipo. No solo por el resultado, sino también por la forma en que Central volvió a quedarse sin puntos en un contexto adverso. En ese marco, el choque ante Ciudad Bolívar aparece como una prueba de carácter para un plantel que necesita reencontrarse con una mejor versión y frenar el desgaste que viene provocando la irregularidad de la campaña.

Un contexto de presión tras la derrota en Isidro Casanova

El golpe recibido ante Almirante Brown todavía resuena puertas adentro en Central Norte. El equipo salteño perdió 1-0 sobre el final en el estadio Fragata Presidente Sarmiento, en un partido muy cerrado que parecía encaminarse al empate, pero que terminó inclinándose por el gol de Javier Martínez en el segundo tiempo. Esa derrota dejó al Cuervo otra vez sin margen y profundizó la necesidad de hacerse fuerte en el Padre Martearena.

La semana posterior estuvo marcada por el descontento de los hinchas y por la obligación de reconstruir rápidamente el ánimo del grupo. Central sabe que no puede seguir dejando pasar puntos, sobre todo en condición de local, donde ahora tendrá la responsabilidad de levantar frente a un rival que llega en un gran momento. En ese sentido, el encuentro ante Ciudad Bolívar no será uno más: tendrá el peso de una verdadera final para empezar a salir del fondo y apaciguar el malestar de la gente.

Adrián Bastía busca respuestas y admite su preocupación

Uno de los focos principales en la previa pasa por el trabajo del entrenador Adrián Bastía. El técnico azabache afronta un momento complejo y, tras la caída ante Almirante Brown, dejó una frase que resume bastante bien el escenario actual: “Hay que tratar de hacer un equilibrio y no lo estamos logrando. La verdad que estoy preocupado. Hay que trabajar”. Esa declaración expone con claridad que el cuerpo técnico reconoce los problemas del equipo y que la búsqueda de soluciones se volvió urgente.

Bastía también hizo referencia a uno de los déficits más evidentes de Central Norte en lo que va del torneo: la falta de gol. “Sí. Está costando hacer goles. Los números lo marcan. Uno hace todo lo posible. Entrenamos muchísimo y todo eso. No está saliendo. Tenemos que trabajar más. Cambiar el sistema, a lo mejor. Creo que por momentos intentamos buen fútbol. Por momentos somos muy superiores al rival. Tenemos que seguir trabajando y tratando de encontrar la vuelta”, sostuvo el entrenador.

Esa lectura del DT abre varios interrogantes de cara al partido ante Ciudad Bolívar. ¿Habrá modificaciones tácticas? ¿Cambiará nombres o dibujo? ¿Buscará más presencia ofensiva? Lo concreto es que Bastía trabaja para encontrar una reacción y para darle al equipo una respuesta más confiable, especialmente en ataque, donde Central viene mostrando demasiadas dificultades para traducir sus intentos en goles y resultados.

La baja de Gianluca Mancuso, un problema para el Cuervo

En este panorama ya de por sí exigente, Central Norte tendrá una ausencia importante para recibir a Ciudad Bolívar. Gianluca Mancuso no podrá estar por haber llegado al límite de cinco tarjetas amarillas, lo que obliga al cuerpo técnico a meter mano en la formación. La baja no es menor, porque se trata de un futbolista con participación en el funcionamiento del equipo y con influencia en los tramos donde Central intenta ganar agresividad ofensiva y dinámica en el medio.

Sin Mancuso, Bastía no solo debe resolver un reemplazo, sino también definir si ese cambio vendrá acompañado por otros movimientos en el once inicial. El DT ya trabaja sobre esa variante obligada y analiza cómo rearmar una estructura que necesita equilibrio, pero también mayor eficacia. En una semana corta y cargada de exigencias, cada decisión tendrá un peso especial.

Ciudad Bolívar llega como un rival de cuidado

Si el panorama de Central Norte ya era exigente, el contexto del rival no hace más que elevar el nivel de dificultad del compromiso. Ciudad Bolívar llegará a Salta como el único invicto de la Zona A, una condición que lo convierte en uno de los equipos más firmes del campeonato hasta este tramo de la temporada. El conjunto dirigido por Diego Funes suma dos triunfos y siete empates, acumula 13 puntos y se ubica en el séptimo lugar, en zona de clasificación.

Además, Ciudad Bolívar viene de conseguir una victoria importante como local frente a Deportivo Madryn por 1-0, gracias a un gol de Guillermo Sánchez en los instantes finales de un partido muy parejo. Ese triunfo no solo le permitió seguir invicto, sino también consolidarse en una posición expectante en la tabla y llegar a Salta con confianza.

La lectura es clara: Central Norte no enfrentará a un rival accesible ni a un equipo en formación. Enfrentará a un adversario ordenado, competitivo y que ha demostrado una regularidad que el Cuervo todavía no consigue sostener. Por eso, el partido del domingo aparece como una de las pruebas más exigentes de este tramo del torneo para el conjunto salteño.

Un partido bravo en el Martearena

Los documentos del club ya marcan el partido ante Bolívar como “una parada brava”, y el contexto lo confirma. Central Norte no solo necesita sumar, sino hacerlo en medio de un ambiente que exigirá respuestas inmediatas. La gente llegará al Padre Martearena con bronca acumulada por la derrota ante Almirante Brown y con la expectativa de ver un equipo más sólido, más decidido y más efectivo.

Eso vuelve al encuentro especialmente delicado. Porque cuando un equipo juega en casa después de una semana de descontento, todo se potencia: la ansiedad, el peso del resultado, la presión del entorno y la necesidad de no cometer errores. Central deberá administrar ese escenario emocional con inteligencia, sin perder de vista que enfrente tendrá a un rival que puede aprovechar cualquier desorden.

Qué necesita mejorar Central Norte

La previa ante Ciudad Bolívar deja en evidencia varios aspectos que Central Norte necesita corregir con urgencia. El primero es la eficacia ofensiva. El propio Bastía lo remarcó: el equipo está teniendo problemas serios para convertir y eso condiciona todo lo demás. Cuando un equipo genera poco y convierte menos, termina dependiendo casi exclusivamente del orden defensivo o de que el rival no aproveche sus chances. Esa ecuación suele ser muy frágil en una categoría tan pareja como la Primera Nacional.

El segundo punto pasa por el equilibrio general del equipo. Bastía habló justamente de esa falta de balance y allí aparece una de las claves del presente: Central tiene tramos aceptables, por momentos compite bien, incluso se muestra superior en algunos pasajes, pero no logra sostener una línea durante los 90 minutos. Esa irregularidad es la que le impidió afirmarse en la tabla y la que explica por qué llega tan condicionado a este duelo como local.

Central Norte, obligado a reaccionar en casa

La necesidad es total. Central Norte sabe que frente a Ciudad Bolívar no solo pondrá en juego tres puntos, sino también buena parte de su estabilidad en este tramo de la temporada. Después de la derrota en Buenos Aires, el partido del domingo en el Padre Martearena aparece como una obligación. Ganar sería cortar la mala racha, aliviar el clima interno y recuperar terreno en la tabla. Empatar dejaría sensaciones ambiguas. Perder, en cambio, profundizaría el descontento y aumentaría la preocupación.

Por eso, toda la semana de trabajo está orientada a encontrar una respuesta. Central Norte necesita otra imagen. Necesita ser más confiable, más agresivo y más claro. Y necesita hacerlo ante uno de los equipos más consistentes de la zona. Ese cruce entre urgencia propia y solidez ajena convierte al duelo ante Ciudad Bolívar en uno de los partidos más atractivos y tensos de la fecha.

El desafío de levantar frente al único invicto

Pocas veces un partido puede resumir tan bien el momento de un equipo. Central Norte llega herido, cuestionado y obligado a reaccionar. Ciudad Bolívar, en cambio, aterriza en Salta como el único invicto de la Zona A y con la tranquilidad de saberse competitivo. Esa oposición de realidades construye una previa muy potente desde lo futbolístico y también desde lo emocional.

Para el Cuervo, el desafío no será solo ganarle a un rival duro. Será también volver a creer, reconectar con su gente y demostrar que todavía tiene herramientas para torcer su rumbo en la Primera Nacional 2026. El domingo, en el Martearena, se jugará mucho más que un partido.

Datos del partido

Partido: Central Norte vs Ciudad Bolívar
Competencia: Primera Nacional 2026 – Fecha 11, Zona A
Día: Domingo 26 de abril de 2026
Hora: 17:00
Estadio: Padre Ernesto Martearena, Salta




Central Norte cayó sobre el final ante Almirante Brown

Central Norte sufrió una dolorosa derrota en Isidro Casanova al caer 1-0 ante Almirante Brown por la fecha 10 de la Primera Nacional. Cuando el empate parecía sellado, Javier Martínez apareció sobre el cierre del partido y dejó al equipo salteño con las manos vacías en un duelo clave por la zona baja.

Central Norte volvió a quedarse con un sabor amargo en la Primera Nacional 2026. El equipo dirigido por Adrián Bastía perdió 1-0 ante Almirante Brown en el estadio Fragata Presidente Sarmiento, por la fecha 10 de la Zona A, en un partido cerrado, tenso y con muy poco margen de error. Cuando parecía que el empate estaba consumado, Javier Martínez apareció en el tramo final y marcó el único gol de la tarde para darle aire al conjunto de Isidro Casanova y dejar al Cuervo otra vez golpeado.

La derrota duele por varios motivos. En primer lugar, porque Central Norte enfrentaba a un rival directo en la parte baja de la tabla y tenía una oportunidad concreta de sumar fuera de casa en un contexto de mucha necesidad. En segundo término, porque el equipo salteño logró sostenerse durante gran parte del encuentro, pero volvió a quedarse sin premio en un cierre adverso. Y por último, porque el resultado profundiza una campaña que todavía no encuentra regularidad ni respuestas firmes en momentos decisivos.

Un partido parejo que se resolvió en un detalle

El desarrollo del partido tuvo la lógica de dos equipos urgidos, condicionados por el contexto y conscientes de que cada error podía costar carísimo. No fue un encuentro de vuelo alto ni de demasiadas situaciones claras. Más bien, se trató de un duelo trabado, muy disputado y con escasas diferencias futbolísticas. Central Norte logró resistir durante buena parte del juego y parecía encaminado a rescatar al menos un punto de su visita a Isidro Casanova. Sin embargo, esa resistencia no alcanzó.

El momento decisivo llegó a los 39 minutos del segundo tiempo. Javier Martínez tomó la pelota, construyó la jugada y sacó un remate que terminó en el fondo de la red para decretar el 1-0 definitivo a favor de Almirante Brown. Fue un golpe tardío, inesperado por el contexto del partido, pero letal para un Central Norte que no consiguió reaccionar a tiempo y terminó volviendo a Salta con las manos vacías.

Ese tanto definió un encuentro que hasta entonces parecía moverse en la cornisa del empate. La sensación más fuerte que deja la derrota del Cuervo es justamente esa: en un cruce parejo y con poco brillo, un detalle inclinó toda la historia. Y otra vez, Central quedó del lado de la frustración.

Central Norte volvió a mostrar sus problemas de fondo

La caída ante Almirante Brown no es un hecho aislado. Más bien se inscribe en una secuencia que viene repitiéndose en el recorrido reciente del equipo de Adrián Bastía. El conjunto azabache compite, pelea, intenta sostenerse, pero le cuesta transformar esos esfuerzos en resultados. Ya venía de dejar escapar dos puntos muy importantes como local ante Mitre de Santiago del Estero, en un 1-1 que se le escurrió sobre el final, y ahora volvió a sufrir otro desenlace negativo en un cierre de partido.

Allí aparece uno de los grandes déficits de este Central Norte 2026: la imposibilidad de cerrar bien los partidos y de sostener resultados o igualdades que parecen al alcance de la mano. Frente a Mitre, el equipo ganaba y terminó empatando por un gol en contra de Elías Calderón. Ante Almirante Brown, el empate parecía firmado y terminó cayendo por la aparición de Javier Martínez. En ambos casos, la sensación fue similar: un equipo que no logró administrar el tramo final y lo pagó muy caro.

El golpe anímico para el equipo de Bastía

La derrota también representa un impacto anímico fuerte para Central Norte. El equipo llegaba a este compromiso con la necesidad de reencontrarse con la victoria y de empezar a acomodarse en una tabla muy apretada. Tenía enfrente a un rival que atravesaba su propia crisis, que acumulaba una larga racha sin ganar y que además estrenaba entrenador. Era, en ese marco, una oportunidad de oro para sumar, presionar a un rival directo y recuperar confianza. Pero ocurrió lo contrario: Almirante Brown aprovechó el empuje del debut de Andrés Montenegro y Central volvió a quedar en deuda.

Para Bastía, el resultado también supone un nuevo foco de presión. Su equipo todavía no logra consolidar una identidad clara ni una regularidad competitiva. Ha tenido pasajes positivos, como el triunfo en el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro o la victoria frente a All Boys, pero sigue sin encontrar estabilidad. La campaña avanza y el margen para seguir dejando puntos se reduce.

Almirante Brown encontró alivio y Central Norte se quedó sin nada

Del otro lado, Almirante Brown vivió una jornada de desahogo. El Mirasol cortó una racha de seis partidos sin triunfos en el debut de Andrés Montenegro como entrenador, salió de los puestos de descenso y dio un salto importante en la tabla gracias a la gran paridad que reina en la Zona A. Esa lectura agranda todavía más la dimensión de la derrota para Central Norte: no solo perdió un partido, sino que además revitalizó a un rival directo en un momento delicado.

El equipo salteño no pudo capitalizar el contexto adverso del rival y terminó siendo testigo del renacimiento futbolístico de una Fragata que llegaba llena de dudas. Eso es lo que vuelve tan doloroso el resultado: Central no cayó ante un rival lanzado o dominante, sino ante uno que venía mal y encontró un alivio justo frente al Cuervo.

Qué dejó el partido para Central Norte

Desde lo futbolístico, la derrota en Isidro Casanova deja varias señales de alerta. Central Norte volvió a mostrar limitaciones para generar peligro en un partido cerrado. El equipo pudo competir desde el orden y la resistencia, pero no logró imponer condiciones ni lastimar con claridad. En una categoría tan pareja como la Primera Nacional, eso suele pagarse caro: cuando no hacés diferencia en tus momentos, cualquier detalle en contra puede derrumbar todo el trabajo previo.

También queda en evidencia que al Azabache le sigue costando demasiado jugar de visitante. Esa dificultad para hacerse fuerte fuera de Salta condiciona su recorrido y le impide despegarse de la zona media-baja. Si el equipo quiere aspirar a algo más que pelear por sostenerse, necesita sumar con mayor frecuencia lejos de casa y dejar de depender casi exclusivamente de lo que pueda producir como local.

La derrota ante Almirante Brown agrava la irregularidad

A esta altura del campeonato, la palabra que mejor define el presente de Central Norte es irregularidad. El equipo no consigue encadenar resultados positivos, alterna buenas y malas sensaciones, y no logra transformar las mejoras parciales en una tendencia firme. La caída ante Almirante Brown vuelve a marcar esa inestabilidad: después del empate frustrante ante Mitre, el Cuervo necesitaba una reacción; en cambio, recibió otro golpe.

Y cuando un equipo entra en esa dinámica, cada fecha empieza a pesar más. No solo por la tabla, sino por el desgaste emocional que implica competir siempre al borde de la urgencia. Central Norte todavía tiene tiempo para corregir y levantar, pero necesita hacerlo pronto. El torneo no espera y la Zona A muestra una paridad que castiga con dureza a quienes no logran sostener una línea.

Javier Martínez, el verdugo de una tarde amarga

En un partido sin demasiados nombres propios destacados, Javier Martínez terminó quedándose con toda la escena. Su gol a los 39 minutos del segundo tiempo cambió el ánimo del estadio, desató el festejo del pueblo aurinegro y dejó a Central Norte con una derrota muy difícil de digerir. Fue el futbolista que resolvió lo que nadie había podido romper hasta ese momento.

Para el Cuervo, su aparición se transformó en la imagen de una tarde frustrante: resistencia, esfuerzo, expectativa de sumar y, de repente, caída sobre el final. Esa secuencia resume bastante bien lo que vivió el equipo de Bastía en Isidro Casanova.

Central Norte perdió una oportunidad importante

Más allá del resultado puntual, la lectura de fondo es clara: Central Norte dejó pasar una chance importante. Enfrentaba a un rival que también llegaba golpeado, en una cancha difícil, sí, pero en un contexto accesible para al menos rescatar algo. El 1-0 final lo devuelve a Salta sin puntos y con más preguntas que respuestas.

El desafío ahora será levantarse rápido, corregir errores y evitar que esta derrota haga más profundo el bajón. La temporada es larga, pero la paciencia en la Primera Nacional suele ser corta. Central necesita recuperar confianza, puntos y, sobre todo, una sensación de solidez que hoy todavía no consigue construir.




Central Norte visita a Almirante Brown con la urgencia de volver al triunfo

Central Norte de Salta afrontará una prueba clave este domingo cuando visite a Almirante Brown en Isidro Casanova por la fecha 10 de la Primera Nacional. El equipo de Adrián Bastía llega con la obligación de sumar de a tres tras dejar escapar el triunfo ante Mitre, mientras que la Fragata estrenará entrenador en medio de una racha adversa.

Central Norte de Salta afrontará este domingo uno de esos partidos que pueden empezar a marcar el tono de una campaña. En Isidro Casanova, desde las 15, el equipo dirigido por Adrián Bastía visitará a Almirante Brown por la décima fecha de la Zona A de la Primera Nacional 2026, con la obligación de volver al triunfo y empezar a confirmar fuera de casa la recuperación que insinuó en algunos tramos del torneo. El encuentro se disputará en el estadio Fragata Presidente Sarmiento, tendrá el arbitraje de Julián Jerez y podrá seguirse por LPF Play.

Para el Cuervo, el compromiso tiene un valor especial. No se trata solo de sumar tres puntos: se trata de cortar una secuencia de irregularidad, salir del lote bajo de la tabla y demostrar que puede competir con mayor solidez lejos de Salta. Central llega a este cruce ubicado en la decimotercera posición con 9 unidades, mientras que Almirante Brown aparece apenas un escalón por debajo, con 8 puntos y una racha de cinco partidos sin victorias. Es, en definitiva, un duelo directo entre dos equipos que necesitan oxígeno.

Un empate que dejó sabor amargo en Salta

La última presentación de Central Norte dejó una sensación amarga. El conjunto azabache igualó 1-1 ante Mitre de Santiago del Estero en el estadio Padre Ernesto Martearena, en un encuentro que parecía tener controlado, pero que se le escapó en el tramo final. Gianluca Mancuso había puesto en ventaja al equipo salteño a los 8 minutos del segundo tiempo, aunque un gol en contra de Elías Calderón a los 38 del complemento privó al Cuervo de un triunfo que parecía fundamental para acercarse a la zona de pelea.

Ese resultado volvió a exponer uno de los grandes problemas de Central Norte en este inicio de temporada: la imposibilidad de sostener durante 90 minutos lo bueno que por momentos logra construir. El equipo de Bastía mostró pasajes aceptables, fue competitivo en varios encuentros y logró victorias valiosas como la del clásico ante Gimnasia y Tiro, pero todavía no encuentra una regularidad que le permita dar un salto en la tabla. Esa es, quizás, la gran deuda del Azabache en este tramo del campeonato.

El empate frente a Mitre también tuvo un impacto anímico. Central dejó pasar una chance concreta de meterse más arriba y, al mismo tiempo, quedó obligado a recuperar esos puntos en condición de visitante. Por eso la visita a Isidro Casanova aparece como una oportunidad, pero también como una exigencia. No solo por el contexto propio, sino porque enfrente habrá un rival golpeado que intentará aprovechar la localía y el impulso del cambio de entrenador.

Adrián Bastía busca respuestas fuera de casa

El ciclo de Adrián Bastía transita un momento delicado pero todavía abierto. El entrenador logró ordenar algunos aspectos del equipo, consiguió victorias que dieron aire y sostiene la búsqueda de una identidad, aunque los resultados aún no acompañan con la continuidad esperada. De hecho, uno de los datos que más pesan en la previa es que Central Norte todavía no logró afirmarse lejos de Salta y necesita empezar a hacerlo para dejar de jugar condicionado por la tabla. El propio panorama del equipo muestra que sigue “dejando más dudas que certezas”, una frase que refleja bastante bien su presente competitivo.

Además, Bastía llega a este partido con complicaciones en el armado del once. El documento base marca que el entrenador cuenta con varias bajas por lesión, una situación que lo obliga a mover piezas y a encontrar soluciones en una estructura que no termina de consolidarse. Aun así, la probable formación que se maneja para visitar a Almirante Brown tendría a Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Enzo Calderón, Agustín Lamosa, Pedro Sanz; Agustín Bustinduy, Gianluca Mancuso y Franco Vedoya; Joaquín Mateo, Julián López y Tiago Taobas.

Ese posible once deja varios nombres a seguir. Mancuso viene de convertir ante Mitre y aparece como una pieza importante en la generación y el desequilibrio. Julián López, por su parte, se consolidó como una referencia ofensiva capaz de sostener tramos de presión alta y atacar espacios. También habrá que mirar el aporte de Joaquín Mateo y Vedoya, dos futbolistas que pueden darle al equipo ese cambio de ritmo que muchas veces le faltó en los últimos metros. Central Norte necesita más peso ofensivo, pero también mayor consistencia para no volver a pagar caro sus desajustes en los cierres de partido.

Almirante Brown, un rival en crisis pero con aire nuevo

Si Central Norte llega obligado, Almirante Brown lo hace inmerso en un escenario de crisis deportiva. La Fragata acumuló cinco partidos sin ganar, viene de perder 2-1 ante Deportivo Madryn y decidió un cambio de mando: Rodrigo Alonso dejó de ser el entrenador y en su lugar asumió Andrés “Lobo” Montenegro, quien tendrá su debut justamente ante el conjunto salteño. Ese dato modifica por completo el análisis previo, porque cada estreno de técnico suele generar una reacción emocional y una renovación de expectativas.

La derrota ante Deportivo Madryn fue especialmente dura para el equipo de Isidro Casanova. Almirante había logrado ponerse en ventaja con un gol de Santiago Gauna, pero en el segundo tiempo se desmoronó y terminó cayendo en la agonía. Esa caída profundizó la mala racha y dejó al equipo en una zona de mucha tensión futbolística e institucional. La salida de Alonso fue inmediata y ahora el Mirasol apuesta a que Montenegro pueda darle una reacción rápida.

No obstante, más allá del cambio en el banco, el equipo local arrastra problemas concretos. Almirante Brown ha mostrado dificultades para sostener resultados, carece de seguridad defensiva y en las últimas fechas quedó atrapado por el nerviosismo. El contexto, entonces, vuelve a este partido especialmente incierto: para Central Norte puede ser una chance ideal ante un rival golpeado, pero también un cruce más complejo de lo que indica la tabla, porque el debut de un nuevo entrenador suele alterar inercias y reactivar intensidades.

El posible once del Mirasol para recibir al Cuervo

En su estreno como entrenador de Almirante Brown, el Lobo Montenegro metería mano en la formación. Gustavo Cabral no estará por suspensión y su lugar sería ocupado por Gerardo Alegre Rojas. Además, Leandro Iglesias reemplazaría a Gastón Moreyra, mientras que en ataque se mantiene la duda entre Lucas Vega y Javier Martínez. Con ese escenario, la probable formación de la Fragata sería con Bruno Galván; Leonardo Jara, Gerardo Alegre Rojas, Máximo Levi, Ramiro Fernández; Enzo Cardozo, Santiago Gauna, Leandro Iglesias, Tomás Almada; Ramón González y Vega o Martínez.

Se trata de un equipo que todavía busca una estructura estable y que ha ido cambiando nombres y sistemas sin encontrar una solución definitiva. De todos modos, tiene futbolistas capaces de lastimar, como Gauna, autor del gol ante Madryn, o Ramón González, que suele ser una de las piezas más activas del sector ofensivo. En un partido entre dos equipos urgidos, esos detalles individuales pueden terminar inclinando la balanza.

Una oportunidad para Central, pero también una prueba de carácter

Desde el análisis deportivo, Central Norte llega a Isidro Casanova con la sensación de que este es uno de esos encuentros que no conviene dejar pasar. Almirante Brown también pelea abajo, viene golpeado y atraviesa un proceso de cambio. Si el Cuervo consigue mostrarse firme, ordenado y aprovechar los espacios que pueda ofrecer un rival todavía en reacomodamiento, tendrá una oportunidad concreta de volver al triunfo.

Pero el partido exige algo más que una buena lectura táctica. Le exige carácter. Porque Central necesita confirmar que puede competir con personalidad fuera de casa, que puede sostener la tensión de un contexto hostil y que puede corregir esas desconcentraciones que le costaron puntos muy valiosos. El empate ante Mitre todavía duele y, justamente por eso, esta visita a Almirante Brown aparece como un examen importante para medir de qué está hecho el equipo de Bastía.

Qué se juega Central Norte ante Almirante Brown

Central Norte se juega mucho más que tres puntos. Se juega la posibilidad de acomodarse en la tabla, de salir de una zona incómoda, de cortar la irregularidad y de reafirmar que su levantada no fue apenas un espejismo. Enfrente tendrá a un Almirante Brown que también llega con urgencias, con nuevo técnico y con la presión de volver a hacerse fuerte en casa. Todo está dado para un partido cerrado, intenso y de mucho voltaje emocional.

Para el Cuervo, la consigna es clara: sumar en Isidro Casanova ya no aparece como una opción secundaria, sino como una necesidad. Ganar sería dar un golpe sobre la mesa. Empatar, probablemente, dejaría un sabor tibio. Perder, en cambio, volvería a encender alarmas. Por eso la previa tiene tanta carga. Porque Central Norte no solo visita a Almirante Brown: visita un partido bisagra en su campeonato.

Datos del partido

Partido: Almirante Brown vs Central Norte
Competencia: Primera Nacional 2026 – Fecha 10, Zona A
Día: Domingo 19 de abril de 2026
Hora: 15:00
Estadio: Fragata Presidente Sarmiento, Isidro Casanova
Árbitro: Julián Jerez
TV: LPF Play

Probables formaciones

Almirante Brown:
Bruno Galván; Leonardo Jara, Gerardo Alegre Rojas, Máximo Levi, Ramiro Fernández; Enzo Cardozo, Santiago Gauna, Leandro Iglesias, Tomás Almada; Ramón González y Lucas Vega o Javier Martínez.

Central Norte:
Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Enzo Calderón, Agustín Lamosa, Pedro Sanz; Agustín Bustinduy, Gianluca Mancuso y Franco Vedoya; Joaquín Mateo, Julián López y Tiago Taobas.




Central Norte recibe a Mitre con la necesidad de volver al triunfo en el Martearena

Central Norte de Salta recibirá este domingo a Mitre de Santiago del Estero en el estadio Padre Ernesto Martearena por la fecha 9 de la Primera Nacional 2026. El equipo de Adrián Bastía buscará recuperarse tras la derrota ante Estudiantes de Caseros, mientras que el Aurinegro llega golpeado luego de caer ante Deportivo Madryn.

Central Norte de Salta afrontará este domingo un partido importante en el estadio Padre Ernesto Martearena, donde recibirá a Mitre de Santiago del Estero desde las 17, por la novena fecha de la Zona A de la Primera Nacional 2026. Para el conjunto dirigido por Adrián “El Polaco” Bastía será una nueva oportunidad para reafirmar su crecimiento futbolístico y volver a sumar en casa, mientras que el Aurinegro llega con urgencias luego de un nuevo traspié en el campeonato.

El encuentro tendrá el arbitraje de Carlos Córdoba y será transmitido por LPF Play. En la previa, ambos equipos aparecen con la necesidad de sumar, aunque por contextos distintos. Central Norte intenta sostener la evolución que mostró en las últimas semanas, más allá de la derrota sufrida en Caseros, mientras que Mitre necesita una reacción inmediata para no seguir perdiendo terreno en la tabla.

Cómo llega Central Norte al partido ante Mitre

Central Norte venía atravesando un momento de recuperación en la Primera Nacional. El equipo salteño había conseguido una victoria muy importante ante All Boys por 1-0 en el Martearena, resultado que significó su primer triunfo del campeonato y también el primer gol del equipo en el torneo. A partir de allí, el Cuervo comenzó a mostrar otra imagen, con mayor confianza, solidez defensiva y una estructura más clara en el funcionamiento colectivo.

Luego, el Azabache consiguió un impacto anímico enorme al imponerse en el clásico salteño frente a Gimnasia y Tiro por 1-0. En ese encuentro, Julián López marcó el único tanto del partido y se consolidó como una pieza determinante en la levantada futbolística del equipo. Esa victoria le permitió a Central Norte tomar aire, encontrar serenidad puertas adentro y alimentar la ilusión de meterse en la pelea de una zona muy exigente.

Sin embargo, en la fecha pasada, el conjunto de Bastía no pudo sostener la racha positiva y cayó 1-0 frente a Estudiantes de Buenos Aires en Caseros. El equipo salteño recibió un golpe temprano con el gol de Facundo Ardiles a los 12 minutos y, aunque mostró una reacción en el segundo tiempo, no logró rescatar al menos un empate. Esa derrota cortó una serie que incluía dos victorias consecutivas y dejó a Central con la sensación de haber regalado demasiado en el primer tiempo.

Pedro Sanz y la autocrítica tras la caída en Caseros

Uno de los que analizó con claridad la derrota fue Pedro Sanz, lateral izquierdo del Cuervo, quien dejó un mensaje autocrítico pensando en la recuperación del equipo. “El primer tiempo fue malo de nosotros. No nos salió lo que habíamos entrenado y lo terminamos pagando”, remarcó tras el encuentro frente a Estudiantes. También explicó que la idea era atacar por las bandas y aprovechar espacios, aunque el equipo no pudo llevarlo a la práctica como esperaba.

Sanz también destacó que en el complemento hubo una mejora visible en el rendimiento colectivo. Central Norte adelantó líneas, generó algunas chances y encontró por momentos un desarrollo más favorable. De todos modos, la falta de precisión en los metros finales volvió a jugarle en contra. Para el defensor, una de las claves estará en no volver a regalar la primera mitad y en sostener durante más tiempo aquello bueno que el equipo viene mostrando.

Bastía define el once y espera sostener la mejora

Durante la semana, Adrián Bastía trabajó con algunas dudas para terminar de definir la formación titular. En la defensa, una de las principales incógnitas pasa por saber si Leonardo Felissia continuará entre los once o si Elías Calderón, ya recuperado de su lesión, volverá a meterse en el equipo. También hay interrogantes en el mediocampo, donde el entrenador deberá resolver nombres clave para darle equilibrio y dinámica a la estructura del equipo.

Todo indica que Kevin Fernández volverá a la titularidad tras cumplir la fecha de suspensión y ocuparía el lugar de Matías Moravec. La noticia negativa para el cuerpo técnico pasa por Kevin Isa Luna, quien no integra la lista de convocados por una lesión. En este contexto, Central Norte buscará apoyarse en su localía y en el empuje de su gente para volver a hacerse fuerte en el Martearena.


La probable formación del Cuervo sería con Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Agustín Lamosa, Leonardo Felissia y Pedro Sanz; Kevin Fernández, Matías Villareal, Gianluca Mancuso y Joaquín Mateo; Franco Vedoya y Julián López. En el banco también aparecen alternativas como Fabricio Hass, Maximiliano Padilla, Agustín Aleo, Enzo Calderón, Agustín Bustinduy, Enzo Abondetto, Ramiro Costa, Tiago Taobas y Paolo Dorini.

La importancia de Julián López en el nuevo Central Norte

Si hay un nombre que creció mucho en las últimas semanas dentro del plantel azabache, ese es el de Julián López. El delantero fue clave en la victoria frente a All Boys con el gol que cortó la sequía ofensiva y también apareció en el clásico contra Gimnasia y Tiro para darle al Cuervo una victoria histórica. Su presente le permitió ganarse un lugar entre los titulares y convertirse en una de las cartas ofensivas más importantes del equipo.

Bastía ya había dejado en claro, luego del clásico, que López se ganó ser el primer delantero del equipo y valoró su capacidad para aprovechar las oportunidades. En un Central Norte que todavía busca consolidar mayor volumen de juego, la eficacia del atacante puede ser decisiva para inclinar la balanza en partidos cerrados como el que se viene ante Mitre.

Cómo llega Mitre de Santiago del Estero

Del otro lado estará Mitre, un equipo que también necesita sumar y que llega a Salta golpeado por la dura derrota 3-1 sufrida como local frente a Deportivo Madryn. El Aurinegro arrancó mal ese partido, recibió dos goles en un lapso corto del primer tiempo y, aunque logró descontar rápido en el complemento con Gustavo Fernández, terminó liquidado en tiempo de descuento. El resultado lo dejó en una situación incómoda en la tabla, ubicado en el puesto 15 de su zona con siete unidades.

Antes de esa caída, el equipo santiagueño había protagonizado un clásico vibrante frente a Güemes, con un empate 2-2 en un partido cargado de emociones. En ese compromiso mostró capacidad de reacción, ya que logró remontar dos veces y sumó un punto valioso en un contexto de mucha tensión. Sin embargo, esa respuesta anímica no se sostuvo en la fecha siguiente y ahora buscará reencontrarse con una mejor versión fuera de casa.

Mitre no tuvo un arranque sencillo en el torneo. En la primera fecha cayó ante All Boys por 2-1 en Floresta, aunque luego consiguió una victoria importante como local frente a Estudiantes de Buenos Aires por 1-0. Con el correr de las jornadas, el equipo mostró irregularidad y le costó sostener resultados. Por eso, la visita a Salta aparece como un examen importante para medir su reacción y su capacidad de competir ante un rival directo en la zona.

Carlos Mayor analiza cambios en el Aurinegro

Pensando en el partido frente a Central Norte, el entrenador Carlos Mayor evalúa algunas modificaciones. Una de las variantes que podría darse está en el ataque, con Rodrigo González ganando terreno para ingresar en lugar de Marcos Machado. Además, Mateo Montenegro podría meterse en el equipo por Claudio Salto. Son movimientos que buscan darle otra energía a un equipo que viene de recibir un golpe duro en casa.

La probable formación de Mitre sería con Ignacio Pietrobono; Iván Antunes, Pablo Minissale, Tiago Ferreyra, Luciano Correa; Maximiliano Romero, Juan Alesandroni, Claudio Salto o Mateo Montenegro, Mateo Maldonado; Marcos Machado o Rodrigo González y Gustavo Fernández. En la previa, todas las miradas también estarán puestas en Fernández, uno de los jugadores con mayor peso ofensivo dentro del conjunto santiagueño.

Un duelo con mucho en juego en la Primera Nacional

El partido entre Central Norte y Mitre tiene un peso especial para ambos. En el caso del Cuervo, la necesidad pasa por volver al triunfo como local y seguir construyendo una identidad competitiva en la categoría. Después de un arranque complejo, el equipo de Bastía consiguió señales positivas en las últimas fechas y quiere confirmar que la derrota ante Estudiantes fue solo un tropiezo circunstancial.

Para Mitre, en cambio, el escenario es más apremiante. El Aurinegro necesita cortar la racha irregular, recuperar confianza y evitar que la tabla empiece a presionarlo demasiado temprano en el campeonato. La visita al Martearena se presenta como una prueba de carácter para un equipo que todavía no logra afirmar una línea de regularidad.

Central Norte quiere hacerse fuerte en el Martearena

Con su gente, con Julián López en gran momento y con Bastía buscando darle forma definitiva a un once cada vez más reconocible, Central Norte intentará volver a hacerse fuerte en Salta. El Cuervo sabe que en una categoría tan pareja como la Primera Nacional, el rendimiento en condición de local puede ser determinante para sostener aspiraciones y alejarse de la zona baja.

El desafío será combinar la solidez que mostró en varios pasajes recientes con una mayor contundencia ofensiva. Si logra sostener la intensidad y corregir esos arranques flojos que lo condicionaron en Caseros, Central Norte tendrá una buena oportunidad para quedarse con un triunfo valioso frente a Mitre de Santiago del Estero y seguir creciendo en el campeonato.

Probables formaciones

Central Norte: Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Agustín Lamosa, Leonardo Felissia y Pedro Sanz; Kevin Fernández, Matías Villareal, Gianluca Mancuso y Joaquín Mateo; Franco Vedoya y Julián López.

Mitre de Santiago del Estero: Ignacio Pietrobono; Iván Antunes, Pablo Minissale, Tiago Ferreyra, Luciano Correa; Maximiliano Romero, Juan Alesandroni, Claudio Salto o Mateo Montenegro, Mateo Maldonado; Marcos Machado o Rodrigo González y Gustavo Fernández.

Datos del partido

Partido: Central Norte vs Mitre de Santiago del Estero
Fecha: Fecha 9 de la Primera Nacional 2026
Hora: 17.00
Estadio: Padre Ernesto Martearena
Árbitro: Carlos Córdoba
TV: LPF Play




Del golpe en Caseros a la obligación de reaccionar: Central Norte frenó su levantada ante Estudiantes

Central Norte no pudo sostener su buen momento y cayó 1-0 ante Estudiantes de Buenos Aires en Caseros por la octava fecha de la Primera Nacional 2026. El equipo de Adrián Bastía sufrió un gol tempranero de Facundo Ardiles, reaccionó con empuje pero sin claridad y se volvió de Buenos Aires con las manos vacías tras cortar una racha positiva que incluía dos triunfos consecutivos.

Central Norte perdió con Estudiantes y frenó su crecimiento en Caseros

Central Norte sufrió un duro freno en su visita a Caseros. Luego de una serie de partidos que habían renovado la confianza del plantel y del cuerpo técnico, el equipo salteño cayó 1-0 ante Estudiantes de Buenos Aires y no logró darle continuidad a su levantada en la Primera Nacional 2026. El gol de Facundo Ardiles, a los 12 minutos del primer tiempo, terminó siendo decisivo en un encuentro donde el Cuervo tuvo la pelota durante varios pasajes, empujó en busca del empate, pero volvió a mostrar problemas de profundidad y precisión en los metros finales.

La derrota dejó una sensación incómoda para el conjunto dirigido por Adrián Bastía, porque llegó justo cuando parecía haber encontrado una base sólida para recuperarse tras el flojo inicio de campeonato. El Azabache venía de ganar dos partidos seguidos, entre ellos el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro, y había logrado salir de una etapa de dudas gracias a una mejora defensiva y a la aparición de Julián López como referencia ofensiva. Sin embargo, en Caseros no pudo sostener esa línea.


Un arranque adverso que marcó el partido

El partido comenzó de la peor manera para Central Norte. En el primer cuarto de hora, Estudiantes golpeó rápido y aprovechó una acción que encontró mal parado al conjunto salteño. A los 12 minutos, tras una recuperación en tres cuartos de cancha, Enzo Acosta filtró un pase para Darío Rostagno. El delantero dejó correr la pelota y por detrás apareció Facundo Ardiles, que definió con un potente remate cruzado junto al palo derecho para establecer el 1-0.

Ese tanto alteró por completo el desarrollo del encuentro. Estudiantes encontró la ventaja temprano y, a partir de allí, armó un partido favorable a sus necesidades. Se ordenó mejor en defensa, se replegó cuando fue necesario y le dejó la iniciativa a un Central Norte que intentó reaccionar, pero que nunca consiguió traducir su dominio territorial en situaciones realmente claras.

El golpe fue importante también desde lo emocional. El Cuervo venía de ganar un partido cargado de tensión y valor simbólico como el clásico ante Gimnasia y Tiro, y llegaba a Buenos Aires con la intención de ratificar su crecimiento. En cambio, ese arranque desfavorable lo obligó a correr de atrás y a jugar en un contexto incómodo, donde la urgencia lo empujó a adelantar líneas sin demasiadas herramientas para romper el orden del rival.

Central Norte intentó reaccionar, pero le faltó claridad

Después del gol de Estudiantes, Central Norte adelantó sus líneas y asumió el protagonismo. Sin embargo, le costó muchísimo construir juego asociado y generar profundidad. El equipo de Bastía manejó más la pelota en distintos pasajes, pero no encontró caminos claros para lastimar a un rival bien plantado, que supo cerrarle espacios y administrar la ventaja.

El trámite fue mostrando una imagen repetida: el Cuervo tenía voluntad para ir a buscarlo, pero no lograba darle forma a sus ataques. Le faltó precisión en el último pase, conexión entre líneas y mayor peso ofensivo en los últimos metros. Esa carencia terminó siendo determinante, porque Estudiantes no necesitó dominar el partido desde la posesión para sentirse cómodo. Le alcanzó con defender bien y esperar algún contraataque para sostener el 1-0.

En ese marco, Central Norte tuvo aproximaciones, pero sin transformar esa presión en una secuencia verdaderamente contundente. El partido se fue inclinando hacia un escenario favorable para el local: el Pincha resguardado, el Cuervo empujando más con intención que con ideas, y el reloj jugando en contra del equipo salteño.

Las chances que no pudo aprovechar el Cuervo

En el complemento, Central Norte tuvo algunas situaciones para alcanzar el empate, aunque volvió a fallar en la resolución. Una de las más claras nació de un remate de Mauricio Rosales desde afuera del área. Nicolás Campisi dio rebote y la pelota le quedó a Julián López, que cabeceó con poca fuerza y facilitó la respuesta del arquero. Fue una acción importante, porque el delantero venía siendo una de las piezas más desequilibrantes en los últimos partidos y esta vez no pudo capitalizar su oportunidad.

También Pedro Sanz tuvo un papel activo en la búsqueda ofensiva. Primero desbordó y metió un centro rasante hacia atrás para Joaquín Mateo, que remató por encima del travesaño después de un desvío. Luego, el propio lateral volvió a mandar un centro al segundo palo y Franco Vedoya conectó algo exigido, pero no logró acertarle al arco. Esas dos acciones reflejaron bastante bien lo que fue Central Norte en Caseros: un equipo que llegó, que intentó, pero que no estuvo fino en los momentos decisivos.

La falta de precisión en esas jugadas terminó condenando al Azabache. Porque aunque no fue un dominio aplastante, sí tuvo argumentos como para discutir el resultado. El problema fue que nunca logró transformar ese empuje en eficacia, y en una categoría tan cerrada como la Primera Nacional, esas fallas se pagan muy caro.

Estudiantes hizo su partido y se quedó con tres puntos vitales

Del otro lado, Estudiantes de Buenos Aires confirmó su recuperación. Después de haber vencido a Chacarita en la fecha anterior, el equipo de Alfredo Grelak volvió a ganar, esta vez en condición de local, y consiguió salir de la zona de descenso. El Pincha aprovechó muy bien su momento dentro del partido: golpeó temprano, supo sostener la ventaja y no se desesperó cuando Central Norte intentó adueñarse del trámite.

El conjunto de Caseros fue práctico e inteligente. Entendió que no necesitaba exponerse demasiado y se apoyó en un bloque defensivo firme. A partir del gol de Ardiles, encontró el escenario ideal para administrar el partido. Central Norte fue el que tuvo que asumir riesgos, mientras que Estudiantes eligió el camino del orden, la concentración y la paciencia. Ese plan le salió bien y le permitió conseguir su segunda victoria consecutiva.

Para el local, además, el triunfo tuvo un valor doble. No solo porque volvió a sumar de a tres, sino porque fue su primera victoria en casa y le permitió posicionarse fuera de la zona roja de la tabla. Eso demuestra también que Central Norte se enfrentó a un rival que venía en franca recuperación y que supo aprovechar ese impulso anímico.

El final de una racha positiva para Central Norte

La derrota en Caseros significó el final de una pequeña pero importante racha positiva para Central Norte. El equipo de Bastía llegaba a este partido después de tres encuentros sin perder, con dos triunfos consecutivos que habían cambiado el clima alrededor del plantel. Primero había conseguido su primer éxito del torneo frente a All Boys, rompiendo además la sequía goleadora. Luego, se quedó con el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro, un resultado que le dio seguridad y tranquilidad para trabajar.

Tras ese clásico, Bastía había remarcado justamente que se sentía tranquilo más que contento. El entrenador valoró la solidez defensiva del equipo y destacó que, haciendo un gol, Central Norte podía ganar. En Caseros, esa lógica no funcionó. Esta vez recibió un gol temprano, quedó obligado a remar desde atrás y ya no pudo controlar el partido desde la fortaleza que venía mostrando en las últimas jornadas.

Por eso la derrota duele un poco más. No solo por los puntos perdidos, sino porque el equipo venía en alza y tenía la oportunidad de confirmar que su recuperación era sólida. En cambio, el partido dejó en evidencia que todavía hay cuestiones por corregir, sobre todo cuando debe asumir el protagonismo contra un rival que se repliega y le cierra caminos.

Un partido que expuso límites ofensivos

Más allá del esfuerzo, el partido en Caseros volvió a mostrar una limitación que ya había aparecido en el inicio de la temporada: la dificultad de Central Norte para generar peligro constante cuando necesita asumir la iniciativa. El equipo puede hacerse fuerte desde el orden defensivo, puede competir en partidos cerrados y hasta aprovechar momentos puntuales, como ocurrió ante All Boys o Gimnasia y Tiro. Pero cuando debe construir desde la posesión y atacar defensas ya armadas, todavía le cuesta demasiado.

Eso se vio con claridad ante Estudiantes. El Cuervo tuvo la pelota, empujó y llevó el juego al campo rival, pero casi siempre chocó con sus propias imprecisiones. Le faltó mayor fluidez, mejores asociaciones y más presencia en el área para convertir el dominio territorial en situaciones concretas. El dato más fuerte es que, aun con varias aproximaciones, las llegadas verdaderamente peligrosas fueron pocas.

En ese sentido, el trabajo de Pedro Sanz por el sector izquierdo y la movilidad de Julián López fueron de lo más interesante, pero no alcanzó. Central Norte necesitó algo más de peso ofensivo, sobre todo en un partido donde el rival le cedió terreno durante varios momentos.

Cómo queda Central Norte en la tabla tras perder con Estudiantes

Con esta derrota, Central Norte se quedó con 8 puntos y se ubica en la mitad de la tabla de la Zona A. No es una posición dramática, pero sí representa una oportunidad desperdiciada para seguir escalando y alejarse más del fondo. Después de la mejora mostrada en las jornadas anteriores, el equipo tenía la posibilidad de dar otro paso importante y no lo logró.

El resultado también obliga a mirar hacia adelante con rapidez. La Primera Nacional no da demasiado margen para quedarse lamentando y el próximo partido aparece como una buena chance para recuperarse. Central Norte deberá volver a hacerse fuerte en el Padre Martearena cuando reciba a Mitre de Santiago del Estero, en un encuentro importante para retomar la senda positiva.

Lo que viene para el equipo de Adrián Bastía

La caída ante Estudiantes deja una enseñanza clara para Central Norte. El equipo mostró una mejor cara en las últimas fechas y logró construir una identidad más confiable, pero todavía no puede relajarse. Bastía sabe que este plantel sigue en construcción y que necesita encontrar mayor equilibrio según el tipo de rival y el contexto de cada partido. Ese fue, de hecho, uno de los conceptos que el propio entrenador había marcado después del clásico: seguir trabajando y hallar el equilibrio adecuado para sacar ventajas.

Ahora el desafío será levantar rápido y evitar que esta derrota golpee demasiado en lo anímico. La recuperación conseguida con los triunfos ante All Boys y Gimnasia y Tiro sigue teniendo valor, pero necesita ser respaldada con una respuesta rápida en la próxima fecha. El equipo debe demostrar que esta caída fue apenas un tropiezo y no el inicio de una nueva curva descendente.

Además, el encuentro con Mitre asoma como una prueba relevante para medir el carácter del grupo. Jugar en casa, después de una derrota y ante su gente, le exigirá a Central Norte algo más que actitud: necesitará mayor claridad futbolística y más contundencia en ataque para recuperar terreno en la tabla.

Central Norte dejó pasar una chance importante

La derrota en Caseros no borra la mejora de las últimas semanas, pero sí representa un freno. Central Norte llegaba con la posibilidad de dar una señal fuerte en condición de visitante, frente a un rival directo y en un partido que podía consolidar su buen presente. En lugar de eso, sufrió un gol temprano, nunca logró acomodarse del todo y terminó pagando su falta de eficacia.

El 1-0 final resumió bastante bien lo que pasó en la cancha. Estudiantes encontró el gol en el momento justo y después defendió con inteligencia. Central Norte tuvo empuje, tuvo algunas aproximaciones, pero no la claridad necesaria para romper el cerco del Pincha. Así, el equipo salteño se volvió sin puntos y con la obligación de reaccionar rápido para no perder el terreno ganado en las fechas anteriores.




Central Norte visita a Estudiantes de Buenos Aires en Caseros con la ilusión de sostener su levantada

Central Norte visitará a Estudiantes de Buenos Aires en Caseros con el objetivo de estirar su buen momento en la Primera Nacional 2026. El equipo de Adrián Bastía llega fortalecido tras vencer a All Boys y quedarse con el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro, mientras que el Pincha quiere confirmar la recuperación después de haber logrado su primera victoria del año frente a Chacarita.

Central Norte vs Estudiantes de Buenos Aires: previa de un duelo importante en Caseros

Central Norte afrontará este sábado una prueba clave en su intento por consolidar la recuperación en la Primera Nacional 2026. El Azabache visitará a Estudiantes de Buenos Aires en el estadio Ciudad de Caseros, desde las 16, por una nueva jornada del campeonato, en un partido que enfrenta a dos equipos que llegan con sensaciones renovadas y con la necesidad de seguir sumando para acomodarse en la tabla.

El conjunto salteño atraviesa su mejor momento desde que comenzó la temporada. Después de un arranque muy flojo, marcado por la falta de gol y la dificultad para ganar, el equipo de Adrián Bastía cambió el clima con una serie positiva que incluyó el triunfo ante All Boys y la victoria en el clásico frente a Gimnasia y Tiro. Del otro lado estará Estudiantes de Buenos Aires, que también viene de un partido bisagra: goleó 3-0 a Chacarita y logró, por fin, su primer triunfo y sus primeros goles del año, ya con Alfredo Grelak en el banco.

Cómo llega Central Norte al partido ante Estudiantes de Buenos Aires

Central Norte llega a Caseros con una evidente mejora futbolística y emocional. El equipo de Bastía logró salir de una etapa complicada, en la que acumuló varios partidos sin ganar y sin poder convertir, y ahora se presenta con otra confianza después de haber sumado dos triunfos y un empate en sus últimas tres presentaciones.

El punto de partida de esta levantada fue el 1-0 frente a All Boys en Salta. Aquel partido representó mucho más que tres puntos: fue la primera victoria del campeonato, el primer gol del equipo en la temporada y un verdadero alivio para un plantel que venía golpeado. En ese encuentro, Central Norte mostró dos caras. Un primer tiempo muy limitado en ataque y una segunda mitad mucho más decidida, en la que logró soltarse, aprovechar los espacios y encontrar el gol de la mano de Julián López. Ese tanto rompió la sequía y cambió el ánimo del equipo.

La ratificación de la mejoría llegó en el clásico salteño. Central Norte derrotó 1-0 a Gimnasia y Tiro con un gol tempranero de Julián López y se quedó con un partido histórico. El equipo golpeó rápido, manejó con inteligencia buena parte del trámite y sostuvo la ventaja desde una estructura firme. Incluso tuvo la chance de liquidarlo con un penal de Pedro Sanz, aunque Joaquín Papaleo evitó el segundo. Más allá de ese detalle, el Cuervo dejó una imagen sólida y competitiva.

Después de ese triunfo, Bastía dejó una frase que explica el presente del equipo: aseguró que más que contento estaba tranquilo. El entrenador destacó que ganar el clásico le dio seguridad al plantel para trabajar mejor en la semana y remarcó una de las claves del momento: la solidez defensiva. Según su mirada, Central Norte viene construyendo una estructura que le permite competir desde el orden y, si logra hacer un gol, tiene herramientas para quedarse con los partidos.

Julián López, el nombre propio de la levantada azabache

Si hay un futbolista que simboliza el cambio de Central Norte, ese es Julián López. El delantero fue determinante en los dos últimos triunfos del Cuervo: marcó el tanto de la victoria ante All Boys y también convirtió el gol que le dio el clásico ante Gimnasia y Tiro. Su aparición le dio al equipo algo que le faltaba en el inicio de la temporada: contundencia.

Después del partido frente a All Boys, López habló del valor anímico de ese gol y de la importancia de volver a sumar de a tres en casa. También contó el esfuerzo que hubo detrás de ese momento, recordando el sacrificio de su carrera y el apoyo de su familia. Luego, Bastía confirmó lo que ya insinuaban sus actuaciones: explicó que el delantero se ganó ser el primer atacante del equipo y que supo aprovechar las oportunidades que se le presentaron.

En un equipo que arrancó el campeonato con enormes problemas para convertir, el buen presente de López es una noticia central. No solo por sus goles, sino porque su crecimiento le permitió a Central Norte encontrar una referencia ofensiva más clara en este tramo del torneo.

Las bajas y las dudas de Bastía para visitar Caseros

No todo es ideal en la previa para Central Norte. Bastía deberá meter mano en el equipo por distintas ausencias. Elías Calderón sufrió un desgarro en el isquiotibial izquierdo y dejaría su lugar en la defensa, donde Leonardo Felissia aparece como principal reemplazante. Además, Kevin Fernández no estará disponible porque fue expulsado en el clásico frente a Gimnasia y Tiro.

A eso se suma la situación física de algunos nombres que el propio DT mencionó después del clásico. Rosales arrastra un problema que lo tiene entre algodones, mientras que Calderón ya había sido señalado por Bastía como un futbolista con dificultades para llegar en condiciones. También habló de Maximiliano Padilla, aclarando que todavía le falta ritmo, aunque lo considera una variante interesante.

Con ese panorama, la probable formación de Central Norte sería con Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Agustín Lamosa, Leonardo Felissia y Pedro Sanz; Matías Moravec, Matías Villarreal, Gianluca Mancuso y Joaquín Mateo; Franco Vedoya y Julián López. Entre los concentrados también aparecen Fabricio Hass, Maximiliano Padilla, Agustín Aleo, Gastón Castilla, Agustín Bustinduy, Enzo Abondetto y Kevin Isa Luna.

Cómo llega Estudiantes de Buenos Aires al cruce con Central Norte

Del otro lado estará un Estudiantes de Buenos Aires que también intenta despegar. El equipo de Caseros tuvo un arranque realmente muy malo en la temporada: encadenó derrotas, no convertía goles y quedó hundido en el fondo de la tabla. El ciclo de Juan Manuel Sara se fue desgastando rápidamente hasta llegar a su final, luego de una serie de resultados muy negativos que incluyó la caída por 3-0 ante Deportivo Madryn.

La crisis había sido profunda. Estudiantes perdió con Racing de Córdoba en el debut, luego cayó ante Mitre en un partido que incluso debió completarse tras una suspensión por problemas de iluminación, más tarde volvió a perder contra Almirante Brown y Defensores de Belgrano, y tampoco pudo levantar frente a Deportivo Madryn. En ese tramo, el equipo no solo acumuló derrotas, sino que además era incapaz de marcar goles, un dato que agravaba todavía más el panorama.

Tras la salida de Sara, la dirigencia apostó por Alfredo Grelak, quien asumió con la misión de reencauzar al equipo. El nuevo entrenador dirigió su primer entrenamiento en el predio de Martín Coronado y rápidamente tuvo su estreno oficial frente a Chacarita. Allí, Estudiantes mostró una versión totalmente distinta: ganó 3-0 en San Martín, fue firme en defensa, manejó el ritmo del partido y mostró una contundencia que no había tenido en todo el año. Los goles fueron de Facundo Ardiles, Enzo Acosta y Darío Rostagno.

Ese resultado fue un quiebre. No solo porque significó el primer triunfo del año, sino también porque fueron los primeros goles de Estudiantes en la temporada. Además, el equipo dejó atrás una racha muy pesada y empezó a recuperar confianza justo antes de recibir a Central Norte.

El impacto de Alfredo Grelak en Estudiantes

La llegada de Alfredo Grelak le dio otro aire a Estudiantes de Buenos Aires. El entrenador asumió en un contexto delicado, con un equipo golpeado, último en la tabla y sin respuestas futbolísticas ni anímicas. Sin embargo, en su primer partido oficial logró cambiar la imagen. La victoria ante Chacarita fue un mensaje fuerte: el Pincha puede tener reacción.

Grelak decidió apostar por un once que le respondió bien y, según lo trabajado en la previa, no realizaría cambios para enfrentar a Central Norte. El probable equipo de Estudiantes sería con Nicolás Campisi; Martín Albarracín, Jorge Benítez, Balthazar Bernardi, Tomás Squié; Federico Sena, Rodrigo Melo, Jorge Correa, Facundo Ardiles; Enzo Acosta y Darío Rostagno. Entre los convocados también se encuentran Facundo Vila, Fernando Duré, Franco Quinteros, Santiago Camacho, Bautista Degregorio, Juan Manuel Sánchez de León, Tobías Salas, Alejandro Melo y Joel Lucero.

En las últimas horas, además, el club sumó un nuevo marcador central: Nicolás Caro Torres, defensor de 30 años que llega para reforzar la zaga de cara a lo que resta de la temporada. Su incorporación es otra muestra de que Estudiantes intenta corregir el rumbo con decisiones rápidas, tanto desde el banco como desde el armado del plantel.

Un partido entre dos equipos que buscan confirmar su reacción

La previa de Central Norte vs Estudiantes de Buenos Aires muestra a dos equipos que comparten algo importante: ambos necesitan confirmar que lo bueno de sus últimos partidos no fue algo aislado. Central Norte quiere demostrar que la victoria ante All Boys y el triunfo en el clásico no fueron apenas un desahogo, sino el comienzo de una recuperación real. Estudiantes, por su parte, necesita ratificar que el 3-0 frente a Chacarita fue el primer paso de una reconstrucción más profunda.

En el caso del Cuervo, el desafío pasa por sostener la solidez, seguir encontrando respuestas ofensivas con Julián López y volver a sumar fuera de Salta. En el caso del Pincha, la meta será hacerse fuerte en casa, repetir la contundencia que mostró ante Chacarita y dejar definitivamente atrás el pésimo arranque del año.

La importancia del partido para Central Norte

Para Central Norte, este encuentro tiene un valor especial dentro del desarrollo del campeonato. Bastía fue claro al hablar del cruce con Estudiantes: lo definió como un partido importante por tratarse de un rival directo y porque sumar serviría para seguir alejándose del fondo. Esa mirada le da todavía más relevancia al viaje a Caseros.

El Azabache comenzó la temporada con una derrota ante San Miguel, un empate sin goles frente a Colón, una caída con Deportivo Morón y otro empate 0-0 ante Los Andes. En ese tramo, el equipo llegó a acumular 360 minutos sin convertir. Por eso, el presente actual se valora tanto puertas adentro. Ganar dos partidos seguidos y llegar a este compromiso con otra confianza cambia por completo la perspectiva.

Además, este será un examen interesante para medir el crecimiento colectivo. Central Norte mejoró en defensa, encontró un goleador en buen momento y elevó su competitividad, pero todavía necesita demostrar que puede sostener esa versión en distintos escenarios y contra rivales que también atraviesan un momento de reacción.

La importancia del partido para Estudiantes de Caseros

Para Estudiantes de Buenos Aires, el encuentro también aparece como una oportunidad clave. Después de haber tocado fondo con seis derrotas consecutivas y sin goles convertidos, el triunfo ante Chacarita representó una descarga enorme. Pero el verdadero desafío es darle continuidad. Porque de poco serviría esa goleada si el equipo no logra transformar ese impulso en una serie positiva.

La localía en Caseros puede jugar un papel importante. Estudiantes necesita empezar a hacerse fuerte en su estadio y encontrar regularidad. Con Campisi como arquero, la experiencia de Rodrigo Melo en la mitad y las apariciones ofensivas de Rostagno, Acosta y Ardiles, el equipo intentará plantarse con mayor convicción.

Hora, estadio, árbitro y TV de Central Norte vs Estudiantes de Buenos Aires

El partido entre Central Norte y Estudiantes de Buenos Aires se jugará este sábado en el estadio Ciudad de Caseros, desde las 16, con arbitraje de Pablo Giménez y transmisión de LPF Play. El encuentro corresponde a una nueva fecha de la Primera Nacional 2026.

Probables formaciones

Central Norte

Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Agustín Lamosa, Leonardo Felissia y Pedro Sanz; Matías Moravec, Matías Villarreal, Gianluca Mancuso y Joaquín Mateo; Franco Vedoya y Julián López.

Estudiantes de Buenos Aires

Nicolás Campisi; Martín Albarracín, Jorge Benítez, Balthazar Bernardi, Tomás Squié; Federico Sena, Rodrigo Melo, Jorge Correa, Facundo Ardiles; Enzo Acosta y Darío Rostagno.

Una previa con promesa de partido intenso

Central Norte y Estudiantes de Buenos Aires llegarán a Caseros con la necesidad de seguir creciendo. El Cuervo quiere reafirmar su levantada tras haber encontrado calma, gol y resultados. El Pincha, en tanto, buscará mostrar que la llegada de Grelak ya empezó a dar frutos y que el 3-0 ante Chacarita fue el inicio de otro campeonato.

Será, en definitiva, un duelo de reconstrucciones. Un partido que puede decir mucho sobre el verdadero momento de ambos. Central Norte intentará seguir respirando con tranquilidad. Estudiantes querrá ratificar que dejó atrás el infierno del comienzo. Y en Caseros, los dos pondrán en juego bastante más que tres puntos.




Central Norte encontró tranquilidad: del desahogo ante All Boys al golpe anímico de ganar el clásico salteño

Central Norte vive su semana más tranquila en lo que va de la Primera Nacional 2026. Después de un arranque complicado, el equipo de Adrián Bastía encontró aire con el triunfo ante All Boys y dio un golpe de autoridad al quedarse con el clásico salteño frente a Gimnasia y Tiro, dos resultados que cambiaron el ánimo del plantel y le devolvieron confianza para lo que viene.

Central Norte encontró tranquilidad en el momento justo

Central Norte atraviesa un presente muy distinto al que mostró en el comienzo de la temporada. Después de varias jornadas de dudas, de una sequía ofensiva que pesaba demasiado y de una campaña que todavía no despegaba, el equipo salteño logró cambiar el clima con dos victorias que pueden marcar un antes y un después en la Primera Nacional 2026. Primero fue el desahogo en casa frente a All Boys. Luego llegó el gran impacto anímico: el triunfo en el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro.

La sensación que hoy domina en el mundo azabache es la de tranquilidad. No de relajación, sino de calma para trabajar, corregir y preparar lo que viene con otra confianza. Así lo expresó con claridad el propio Adrián Bastía luego del 1-0 en el clásico: más que contento, dijo sentirse tranquilo, porque ganar ese partido le dio seguridad al plantel y le permitió encarar la semana con otra estabilidad emocional. Esa declaración resume con precisión el momento de Central Norte.

De un inicio complicado a una reacción necesaria

El recorrido de Central Norte en este arranque de torneo había sido cuesta arriba. En el debut cayó 1-0 ante San Miguel en Los Polvorines, en un partido que se le hizo adverso desde el inicio por haber recibido un gol a los tres minutos. Más allá de la intención de ir a buscar el empate, al equipo de Bastía le costó traducir su propuesta en situaciones concretas.

En la segunda fecha llegó un 0-0 frente a Colón de Santa Fe en Salta. Fue un punto valioso por el rival, pero todavía dejaba una señal de alarma: el Cuervo seguía sin convertir y mostraba limitaciones en los metros finales. Luego, la derrota 2-0 ante Deportivo Morón volvió a exponer problemas ofensivos y una falta de peso en los momentos importantes del partido.

Más tarde, el equipo empató 0-0 ante Los Andes y acumuló otro encuentro sin victorias. En ese momento, el dato era contundente: Central Norte no solo no lograba ganar, sino que tampoco había podido convertir goles en sus primeros cuatro partidos del campeonato. La solidez defensiva empezaba a insinuarse, pero no alcanzaba porque faltaba el paso decisivo en ataque.

El triunfo ante All Boys, el primer alivio real

El partido frente a All Boys fue el primer gran punto de inflexión. Central Norte ganó 1-0 en el estadio Padre Ernesto Martearena y encontró algo más que tres puntos: obtuvo alivio, rompió la racha sin goles y salió del fondo de la tabla.

No fue una actuación perfecta. De hecho, el primer tiempo dejó más dudas que certezas. El equipo fue conservador, le costó generar juego y prácticamente no lastimó en ataque. Incluso, All Boys cerró mejor la etapa inicial y tuvo una ocasión muy clara para ponerse en ventaja. Pero en el complemento el Cuervo cambió la postura, adelantó líneas, se animó más y encontró espacios.

Allí apareció Julián López, protagonista central de esta recuperación. A los 25 minutos del segundo tiempo armó una corrida de casi toda la cancha y definió al palo izquierdo del arquero para marcar el 1-0. Ese gol significó el primero de Central Norte en el campeonato y también la primera victoria de la temporada. Desde lo emocional, el impacto fue enorme.

Después del tanto, el equipo creció en confianza. All Boys se desordenó y Central Norte incluso tuvo chances para ampliar la diferencia. El balance final fue claro: no había sido un partido brillante, pero sí una muestra de reacción. El equipo había encontrado aire en el momento en que más lo necesitaba.

Julián López, de variante a pieza clave

La historia de Julián López también explica parte de este presente. Tras el triunfo ante All Boys, el delantero habló de la importancia de volver a Salta, de estar cerca de su familia y de lo especial que fue debutar con gol en la Primera Nacional. Sus palabras mostraron no solo emoción, sino también el valor personal que tuvo ese momento.

López reconoció que el equipo necesitaba sumar de a tres en casa, valoró el impacto anímico del resultado y recordó el sacrificio recorrido a lo largo de su carrera. El gol frente a All Boys no fue uno más: fue el tanto que cortó la sequía, liberó tensiones y abrió una nueva competencia interna en la ofensiva del Cuervo.

Ese crecimiento fue subrayado también por Bastía, que después del clásico explicó que López se ganó ser el primer delantero del equipo. El entrenador contó que ya le había adelantado que iba a comenzar desde atrás, pero que cuando no se gana hay que buscar variantes. El ingreso del atacante, su gol ante All Boys y su posterior consolidación en el clásico terminaron por darle la razón al DT.

El clásico salteño, el gran golpe de Central Norte

Si el triunfo ante All Boys fue un desahogo, la victoria frente a Gimnasia y Tiro representó un golpe anímico y simbólico mucho más fuerte. Central Norte se impuso 1-0 en el David Michel Torino por la fecha interzonal y se quedó con un duelo histórico, el primero oficial por los puntos entre ambos en la segunda categoría.

El Cuervo salió decidido desde el arranque y golpeó rápido. A los 5 minutos, Julián López marcó el único gol del partido y desató el festejo azabache. Ese inicio fue clave, porque le permitió a Central jugar con la ventaja y sostener un planteo firme durante gran parte del encuentro.

En la primera mitad, Central Norte mostró autoridad. Tomó la iniciativa, jugó en campo rival y manejó mejor el trámite. Gimnasia y Tiro tardó en reaccionar y recién generó peligro pasada la media hora. Del otro lado, Joaquín Mateo estuvo cerca de ampliar la diferencia, pero Papaleo evitó el segundo.

En el complemento, el Azabache tuvo otra gran oportunidad con un penal ejecutado por Pedro Sanz a los 18 minutos, aunque el arquero de Gimnasia se quedó con el remate. A pesar de no poder liquidarlo, Central siguió mostrando mayor firmeza, incluso en un cierre tenso que dejó expulsados a Kevin Fernández en el local y a Gabriel Díaz en la visita.

Más allá del resultado ajustado, el clásico confirmó una mejora colectiva. Central volvió a ser sólido en defensa, golpeó en el momento justo y manejó con inteligencia un contexto de alta presión.

Bastía y una frase que resume el presente

Tras el clásico, Adrián Bastía fue contundente. Señaló que más que contento estaba tranquilo. La frase no fue casual. El entrenador entendió que el valor del triunfo no estaba solo en lo simbólico de ganarle al rival de toda la vida, sino en lo que genera puertas adentro: seguridad, respaldo y una semana de trabajo sin la tensión que dominaba antes.

El DT remarcó que Central Norte viene mostrando una solidez defensiva muy importante y que, si hace un gol, puede ganar los partidos. Esa lectura sintetiza bastante bien la identidad que hoy intenta consolidar el equipo. No se trata de un conjunto que avasalla a los rivales, pero sí de uno que empezó a encontrar orden, equilibrio y eficacia en momentos decisivos.

Bastía también dejó en claro que nunca perdió la calma pese a los malos resultados iniciales. Explicó que la dirigencia le dio apoyo, que los jugadores lo respaldaron y que siempre creyó que los resultados iban a aparecer. Los triunfos ante All Boys y Gimnasia y Tiro, al menos por ahora, parecen confirmar esa convicción.

Una mejora que nace desde la defensa

Uno de los puntos más claros de esta recuperación está en la estructura defensiva. Central Norte encontró una base más confiable atrás y eso le permitió competir mejor incluso cuando no tenía demasiado peso ofensivo. En una categoría tan dura y pareja como la Primera Nacional, sostener el cero se vuelve una plataforma decisiva.

El empate ante Colón ya había mostrado algunos indicios de esa firmeza. También frente a Los Andes el equipo defendió con orden y sostuvo el partido. Pero el salto de calidad llegó cuando esa seguridad defensiva empezó a combinarse con la aparición del gol.

La victoria ante All Boys mostró una mejora en el segundo tiempo y el clásico confirmó que el equipo puede sostenerse desde atrás, aprovechar sus momentos y administrar ventajas cortas. Eso le da a Bastía un punto de apoyo muy importante para lo que viene.

Del fondo a una posición más competitiva

Los seis puntos obtenidos entre All Boys y Gimnasia y Tiro modificaron la posición de Central Norte en la tabla y, sobre todo, su perspectiva. Después de un arranque en el que miraba de cerca el fondo, el Cuervo empezó a alejarse de esa zona incómoda y ganó margen para pensar en una recuperación más sólida.

El clásico, además, tuvo un valor extra porque se trató de un rival directo en la lucha por acomodarse mejor en la tabla. Por eso Bastía remarcó que el próximo partido ante Estudiantes de Caseros también será importante, justamente por tratarse de otro cruce clave para seguir escapando de la parte baja.

Central Norte todavía tiene mucho por construir, pero hoy atraviesa un escenario distinto. Ya no juega con la urgencia desesperante de las primeras fechas. Ahora lo hace con algo más de respaldo futbolístico y emocional.

Un equipo que todavía debe seguir creciendo

La tranquilidad no significa que todo esté resuelto. Central Norte todavía necesita mejorar su volumen de juego, generar más situaciones de peligro y encontrar una mayor regularidad ofensiva. Los partidos recientes dejaron sensaciones muy positivas, pero también algunos avisos.

Ante All Boys, por ejemplo, el primer tiempo fue flojo y mostró que el equipo aún puede caer en pasajes de excesiva cautela. Frente a Gimnasia, no liquidar el partido cuando tuvo la oportunidad mantuvo la incertidumbre hasta el final. Son detalles que en la Primera Nacional suelen pagarse caro.

Además, Bastía ya anticipó posibles bajas para el próximo compromiso. Mauricio Rosales tendría difícil llegar por reposo, mientras que Calderón arrastra una contractura fuerte. También reconoció que Maximiliano Padilla todavía necesita ritmo, aunque lo considera un futbolista interesante y siempre disponible. Ese contexto obliga al entrenador a meter mano y volver a encontrar respuestas.

El partido con Estudiantes, una prueba para confirmar la levantada

Después de la victoria en el clásico, Central Norte sabe que el desafío ya no pasa solo por celebrar, sino por sostener. El próximo cruce ante Estudiantes de Caseros aparece como una prueba ideal para medir si esta tranquilidad es apenas un respiro momentáneo o el inicio real de una recuperación.

Bastía lo definió como un partido importante porque se trata de un rival directo y porque una nueva victoria serviría para seguir alejándose del fondo. En ese sentido, la semana se vive con otra energía. La confianza creció, el plantel se siente fortalecido y el cuerpo técnico tiene argumentos concretos para sostener su idea.

Hoy Central Norte respira distinto. Lo hace porque ganó, porque rompió su mala racha, porque encontró en Julián López una pieza decisiva y porque se quedó con un clásico que vale mucho más que tres puntos. La tranquilidad llegó de la mano de los resultados, pero también de una mejora futbolística que empieza a tomar forma.

Central Norte, entre el alivio y la ilusión

El fútbol cambia rápido, y en pocos días Central Norte pasó de la preocupación por un arranque sin triunfos ni goles a un presente mucho más sereno. La victoria ante All Boys fue el primer paso. El triunfo ante Gimnasia y Tiro terminó de transformar el contexto. Hoy el equipo de Adrián Bastía trabaja con tranquilidad, con respaldo y con la sensación de que encontró un camino.


La levantada todavía está en construcción, pero hay señales claras. El Cuervo se hizo fuerte desde la defensa, encontró contundencia en momentos puntuales y logró resultados que modificaron el clima general. En una temporada larga y exigente, esa calma vale muchísimo.

Central Norte sabe que todavía queda mucho torneo por delante, pero también entiende que estas dos victorias pueden ser decisivas. Porque no solo sumaron puntos: devolvieron confianza, fortalecieron al grupo y le dieron al equipo salteño la tranquilidad que tanto necesitaba.