Premio Nobel de Física aseguró que para los descubrimientos científicos la clave es la curiosidad

La curiosidad fue la base de los principales descubrimientos científicos del siglo 20 y el motor para el desarrollo de la ciencia básica, con descubrimientos que luego fueron perfeccionados y enriquecidos, desde los rayos x hasta las resonancias magnéticas, lo que permite vislumbrar hoy la segunda revolución cuántica.Creditos: Telam

Serge Haroche, físico francés ganador del Premio Nobel en 2012 por su descubrimiento sobre la medida y manipulación de sistemas cuánticos individuales, dio esta noche una conferencia magistral en el Centro Cultural de la Ciencia en el marco de la Semana Internacional de la Ciencia y la Tecnología, organizada por el Ministerio de Ciencia y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI).

“La utilidad de la ciencia “inútil”, fue el título que eligió Haroche para su conferencia en la que explicó la forma en que los principales descubrimientos científicos del siglo 20, como los rayos X, la teoría de la relatividad, la resonancias magnéticas, el reloj atómico o el rayo laser, tuvieron su germen en la curiosidad del científico que “empezó por lo básico” y mezcló diversas teorías que regían en ese momento.

“En el año 1900, en ocasión de celebrarse una feria internacional de ciencia, se pidió a los científicos que dijeran cuales era sus predicciones para el año 2000 y ninguno pudo predecir cómo iban a evolucionar las investigaciones cuánticas que, 75 años después, fueron la base del lo que es hoy el GPS, la resonancia magnética en Medicina o las ondas de radio”, dijo Haroche.

“Todos las innovaciones del siglo 20 tienen una deuda con la ciencia básica y una combinación de varios aportes cambiaron nuestra vida cotidiana. Hoy estamos en los albores de la segunda revolución cuántica, con el descubrimiento de las computadoras cuánticas la cual representan un gran desafío hoy por hoy para la ciencia”, destacó Haroche.

También mencionó los relojes ópticos “que trabajan con una precisión muy alta y que pueden saber el tiempo que tarda la tierra en moverse desde su centro de gravedad, con lo cual podría predecirse cuando puede ocurrir un terremoto”.

“Si no hacemos investigación básica – a la que Haroche llama “del cielo azul”- la innovación tecnológica no podrá ser posible”.

El físico, quien es catedrático desde 2001 de Física Cuántica en el Colegio de Francia y en la Escuela Normal Superior, ambos en París, destacó que en el 2012 obtuvo el premio Nobel por sus investigaciones, mientras que este año, diez años después, vuelve a premiarse a la física cuántica.

Haroche destacó que “existe un largo trecho desde que la curiosidad del científico lo lleva a investigar y luego eso se traduce en un cambio en la vida cotidiana, los organismos políticos deben entender este proceso y no pueden tener una mirada cortoplacista en este campo”.

“Existe un preconcepto de que la matemática es difícil, pero esto parte del problema de cómo se la enseña”, puntualizó Haroche, quien remarcó el nivel de formación que debe tener un docente y aseguró que “es imposible hablar de investigación científica sin mejorar el nivel de educación”.

Para Haroche, los niños son curiosos por naturaleza. “Hay que animarlos a incursionar en el campo de la ciencia básica ya que es la puerta de entrada a la ciencia” y destacó que la actual investigación sobre los exoplanetas es un tema de ciencia básica y es algo que atrae a los jóvenes, los inspira a incursionar en el campo científico”.

“Talento, curiosidad y un poco de suerte tienen los científicos en sus investigaciones, A menudo, lo que uno hace depende de las condiciones iniciales en la que comenzó a investigar, poseer docentes carismáticos que los guíen en sus primeros pasos y por supuesto tener pasión por descubrir”, aseguró el científico.

Y añadió: “la creatividad no se enseña. Los científicos llegan a crear un poco por suerte y otro poco porque es parte del proceso científico y una cosa lo lleva a la otra, para lo cual hay que saber mezclar y conocer cuando algo hace ruido”.




El cambio climático daña los Foraminideos

Un tipo clave de incapacidad del zooplancton para adaptarse al cambio climático puede tener implicaciones adversas para las cadenas alimentarias marinas en caso de evento de calentamiento severo.

Científicos de la Universidad de Oxford investigaron cómo los foraminíferos planctónicos se adaptaron a las condiciones climáticas cambiantes durante los últimos 700.000 años, o siete edades de hielo globales, con resultados que demuestran que la especie mantuvo un nicho térmico estático durante el período. Esto significaba que tendrían que buscar hábitats adecuados o correr el riesgo de extinción si el cambio climático fuera repentino y dramático.

En comparación, las especies de zooplancton con nichos flexibles podrían adaptarse a tales condiciones cambiantes.

Los científicos utilizaron un modelo de clima global atmósfera-océano para trazar las temperaturas medias anuales ocupadas por las especies tanto en la superficie del mar como en la profundidad de sus hábitats. También pudieron utilizar los registros fósiles de los foraminíferos para construir un registro preciso de los patrones de distribución pasados de la especie. La especie construye «cáscaras» de calcita que capturan carbono y registran una firma isotópica de las condiciones oceánicas pasadas, acumulándose en abundancia en grandes áreas del lecho marino.

La autora principal y estudiante de doctorado Gwen Antell, del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Oxford, dijo en un comunicado: «Hay tantas incógnitas en lo que respecta a cómo el cambio climático afecta la capacidad de adaptación de cualquier especie.

«Nuestra investigación proporciona un importante punto de partida en los esfuerzos por comprender cómo de sensibles son los entornos submarinos al cambio climático y cómo puede afectar incluso a las especies unicelulares en nuestros océanos».

Si bien es poco probable que los foraminíferos desaparezcan por completo de nuestros océanos en caso de un calentamiento repentino, lo más probable es que se redistribuyan en todo el mundo, dicen los científicos. Esto, agregaron, probablemente tendrá un efecto en cascada en el resto de la cadena alimentaria marina.




La sonda estadounidense ‘Perseverance’ ya está en Marte

El explorador Perseverance de la NASA ha comenzado ya a enviar señales a la Tierra y a calibrar sus instrumentos tras un exitoso amartizaje que desató el júbilo en muchos lugares del mundo y que ha avivado la esperanza de enviar naves tripuladas al planeta rojo en un futuro cada vez menos lejano; cada vez más parecido a la ficción.

La NASA confirmó este jueves, que su vehículo Perseverance se posó en la superficie de Marte tras superar la peligrosa fase de descenso sobre el planeta rojo conocida como “los siete minutos del terror”.

“Se confirma que tocó tierra”, dijo el jefe de misión Swati Mohan tras lo cual el cuartel de operaciones del Laboratorio de Naves a Propulsión estalló en aplausos. El proceso en sí se había completado más de 11 minutos antes, el tiempo que toma la señal para volver a la Tierra.

El “rover” tocó suelo marciano sobre las 15.56 horas del este de Estados Unidos, según la agencia espacial estadounidense, y se convierte en el quinto de estos vehículos que explora el planeta vecino, en este caso con la meta de descubrir signos de vida en el pasado. Ya ha enviado su primera imagen de la superficie marciana.

Perseverance, de 6 ruedas, cerca 3 metros de largo y de 1.025 kilogramos, buscará en Marte señales de vida microbiana pasada y recolectará muestras selectas de rocas y sedimentos para su envío futuro a la Tierra.

Llegó de Colombia sin saber inglés y hoy llevó el Perseverance de la NASA hasta Marte: la historia de Diana Trujillo




Llega a Marte el rover Perseverance, la más ambiciosa misión espacial de la NASA. Informe de la BBC

El robot explorador más sofisticado jamás enviado al espacio, Perseverance, tiene previsto llegar a Marte este jueves, tras un viaje de cerca de 480 millones de km, que inició en julio de 2020. Fuente: BBC News

El Perseverance descenderá sobre la superficie marciana sujetado por una “grúa celestial”. Pero antes deberá sobrevivir a los llamados “siete minutos de terror“, el período de ingreso y descenso en la atmósfera marciana en que la temperatura y el riesgo son máximos.

La llegada en vivo

Misiones previas constataron que antes de convertirse en un desierto helado, Marte fue lo suficientemente caliente como para albergar océanos de agua líquida.


https://www.nasa.gov/press-release/la-nasa-ofrecer-una-retransmisi-n-en-espa-ol-para-el-aterrizaje-del-rover-mars

El robot Curiosity su antecesor

El antecesor de Perseverance fue el robot Curiosity, que aterrizó en un sitio diferente del planeta en 2012 y aún sigue operando.

Perseverance explorará el suelo y la atmósfera del planeta rojo durante al menos un año marciano, que equivale a cerca de 687 días terrestres. Imagen: NASA

Curiosity confirmó que existieron en Marte condiciones para la vida. Perseverance dará ahora el paso siguiente y buscará responder una de las grandes preguntas de la astrobiología: ¿hay señales concretas de vida microbiana pasada en Marte?

Perseverance también recogerá muestras de rocas que serán traídas a la Tierra en un futuro y probará tecnologías pioneras para una eventual presencia humana en el planeta rojo.

Para ello Perseverance, que tiene el tamaño de un automóvil y pesa cerca de una tonelada, cuenta con novedosos instrumentos, cerca de 20 cámaras, un helicóptero y hasta micrófonos.

Te contamos en gráficos e imágenes algunos de los puntos más destacados de la misión Marte 2020.

Inagen: NASA – Fuente: BBC

La nave que lleva a Perseverance ingresará a la atmósfera marciana a una velocidad de 19.500 km por hora. En siete minutos esa velocidad debe llegar a cero.

Todo el descenso es automatizado y dado que hay un retardo de más de 11 minutos en las comunicaciones con la Tierra, Perseverance estará a solas y no podrá ser ayudado en forma remota si surgen problemas.

La nave donde está el robot tiene una parte trasera en forma de cono que está sellada en la parte inferior por un escudo térmico. La temperatura en la superficie externa de ese escudo puede alcanzar cerca de 1.300 grados centígrados.

A unos 11 km de la superficie la nave desplegará un paracaídas de 21,5 metros. Poco después el escudo térmico se separará y caerá, exponiendo a Perseverance por primera vez a la atmósfera marciana y dando inicio a una nueva tecnología de autopiloto llamada Navegación en Relación al Terreno.

Perseverance es la primera misión que usa ese tipo de navegación. Mientras el robot desciende en el paracaídas captará imágenes de la superficie de Marte, las comparará con la información en su computadora y corregirá la trayectoria si es necesario.

En el minuto 5:50 del descenso se desprenderá el escudo térmico y el robot quedará suspendido de una “grúa celestial”, una estructura con retrocohetes que lo depositará suavemente en el suelo. Esa “grúa” hará descender al robot suspendido de tres cables de nylon.

Una vez que las ruedas de Perseverance se posen sobre el suelo marciano, los cables se desprenderán y la grúa celestial caerá en otro sitio para evitar cualquier daño al robot.

Cámaras, micrófonos, el primer helicóptero y otras tecnologías pioneras.

La misión “Marte 2020 Perseverance” lleva más cámaras que ninguna otra misión interplanetaria de la historia.

Hay 19 cámaras en el cuerpo del robot y otras cuatro en la nave para captar la entrada a la atmósfera, el descenso y el aterrizaje. Estas imágenes estarán disponibles en el sitio de la misión.

Perseverance lleva además dos micrófonos, que permitirán por primera vez captar sonidos en Marte. Un micrófono grabará sonidos durante el descenso y otro lo hará en la superficie.

Se espera que Perseverance explore el suelo y la atmósfera del planeta rojo durante al menos un año marciano, que equivale a cerca de 687 días terrestres.

Para ello cuenta con instrumentos sofisticados como PIXL y SHERLOC, que pueden escanear el terreno y determinar su composición química.

También tendrá una estación meteorológica, MEDA, que fue desarrollada por científicos españoles del Centro de Astrobiología de Madrid. MEDA medirá con sus sensores el viento, el polvo, la radiación ultravioleta y otros indicadores del clima en Marte.

Los ingenieros de la NASA rediseñaron las ruedas del explorador para que sean más resistentes al desgaste. Las ruedas de Curiosity sufrieron daños al circular sobre rocas afiladas.

Una de las tecnologías más avanzadas de Perseverance es la que permitirá recoger y guardar muestras de rocas. El robot cuenta con un mecanismo que taladra y pulveriza la roca y luego coloca esas muestras en 43 tubos que guardará en su interior. En cierto momento Perseverance depositará esos tubos en la superficie para que sean recogidos y traídos a la Tierra en una futura misión a partir probablemente de 2031.

La misión de Perseverance también pondrá a prueba dos tecnologías que podrían ser clave en el futuro.

El robot lleva el primer helicóptero que volará en otro planeta, llamado Ingenuity. Se trata de un aparato de menos de dos kilos de peso pero con un ambicioso objetivo: probar que es posible operar y elevar un helicóptero en las difíciles condiciones de Marte.

La atmósfera marciana tiene menos del 1% de la densidad de la atmósfera terrestre, por lo que Ingenuity es ligero y tiene palas más grandes y que giran más rápido de lo que sería necesario en la Tierra.

Otro desafío para Ingenuity es el frío en el cráter Jezero, donde las noches bajan a -90 ºC.

La segunda tecnología experimental que quiere probar la NASA es la del instrumento MOXIE, que producirá oxígeno a partir del CO2 o dióxido de carbono en la atmósfera de Marte. Generar oxígeno en la propia superficie del planeta rojo sería esencial para una futura presencia humana.

En el largo plazo, la meta es poder llevar algún día astronautas a Marte. Para el doctor Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la Dirección de Misiones de la NASA, los humanos seguirán a los robots en algún momento.

“Tenemos muchos robots en la Tierra e imágenes aéreas con aeronaves autónomas. Pero para entender realmente el contexto geológico de una muestra del Himalaya o los Alpes o donde sea debes ir allí con humanos”, dijo Zurbuchen a la BBC.




Un 18 de Febrero Clyde Tombaugh, descubre Plutón

Un día como hoy, en 1930, Clyde Tombaugh descubre el planeta enano Plutón desde el Observatorio Lowell

Para explorar el Sistema Solar en la búsqueda de nuevos planetas a principios del siglo XX, eso debía hacerse de forma bastante artesanal: a ojo. Y luego de una larga y paciente observación, era posible determinar que, si un punto luminoso se movía, podía ser un planeta.

Precisamente es lo que dio paso al hallazgo de Plutón, considerado hasta 2006 como el noveno planeta del Sistema Solar, que fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por un joven entusiasta de 24 años: Clyde Tombaugh; quien no contaba con estudios astronómicos, pero por su gran habilidad al construir microscopios, fue contratado por el Observatorio Lowell como astrónomo junior en 1929.

La revelación se realizó al comparar una gran cantidad de imágenes tomadas del cielo, con un instrumento llamado comparador de destellos y con la ayuda de su agudeza visual. “En concreto, tenía que comparar fotografías del cielo nocturno tomadas con varios días de separación para tratar de averiguar si alguno de los puntos luminosos se había movido. Dado que las estrellas están muy lejos, no se mueven con el paso de los días. Pero no pasa lo mismo con los planetas, que están mucho más cerca de la Tierra. Por eso, si un punto luminoso se mueve puede ser un planeta”. (Ciencia ABC.es: s/f)

Mucho mas adelante se estudia si Plutón es verdaderamente un planeta, el 24 de agosto de 2006, la Unión Astronómica Internacional (UAI) decidió que no debería considerarse como un planeta, sino un planeta enano. Esta nueva denominación se debe a que los científicos descubrieron más objetos, con características similares a Plutón en los límites del Sistema Solar. Tal es el caso de UBS313 (más conocido como Xena), descubierto en 2003 por el astrónomo Mike Brown a 14, 550 millones de kilómetros de la Tierra con un diámetro mayor que la Tierra.

Según la UAI, un objeto del Sistema Solar es un planeta si:

  1. Está en órbita alrededor del Sol.
  2. Tiene la masa suficiente para asumir que se encuentra en equilibrio hidrostático; en otras palabras, es casi perfectamente esférico.
  3. Ha “limpiado el vecindario” de su órbita; es decir, predomina gravitacionalmente en su órbita, y no hay objetos cerca de ésta que sean de tamaños similares al tamaño del planeta.

Este último punto fue el que dejó a Plutón fuera de su clasificación, ya que ciertos objetos del Cinturón de Kuiper suelen aproximarse a su órbita. (El Mundo.es Ciencia y Tecnología: 2006)




El WASP-121b es un exoplaneta muy caluroso que vaporiza metales

Los astrónomos han analizado la atmósfera de WASP-121b, un exoplaneta situado a 850 años luz de nosotros y que alcanza temperaturas tan altas que hacen que se considere uno de los llamados jupiteres calientes. El análisis ha dado con la presencia de hasta siete metales que flotan en su atmósfera en forma de vapores. Fuente: https://mundo.sputniknews.com/

WASP-121b es uno de los exoplanetas más calientes jamás encontrados gracias al calor que irradia su estrella anfitriona. El fenómeno es tan fuerte que la temperatura del planeta es comparable a la de su misma estrella: entre 2.500 y 3.000 grados centígrados.

En 2017, dos años después de ser descubierto, ya se encontró agua en la estratosfera de este exoplaneta, aunque no se contempló la posibilidad de que pudiera albergar vida. No obstante, con sus características, WASP-121b no debería presentar una atmósfera tan compleja como se ha sugerido anteriormente.

Estudios anteriores señalaron que unas moléculas que contienen vanadio, un raro metal, y la falta de titanio podrían explicar su peculiar espectro.

Estudiar las atmósferas de los exoplanetas no es tarea fácil. Primero, es necesario que el exoplaneta pase entre la Tierra y su estrella. Cuando eso ocurre, parte de la luz de la estrella pasa a través de la atmósfera del planeta. Además, algunos elementos atmosféricos provocan que la señal emitida no sea muy fuerte y tenga mucho ruido. Así que serán imprescindibles buenas herramientas de reducción de ruido que no vayan a destruir los datos.

La señal también puede ser ampliada y clarificada tomando múltiples espectros de tránsito y apilándolos, así que los exoplanetas con períodos orbitales cortos, como los de WASP-121b, ayudan al análisis.

Para obtener un espectro fuerte para el WASP-121b, Hoeijmakers y sus colegas se valieron del instrumento espectrógrafo HARPS del Observatorio de La Silla del Observatorio Europeo Austral.

Hay que decir que encontraron un interesante cóctel metálico en la atmósfera del exoplaneta. Allí estaba el mencionado vanadio, pero también había evidencias de presencia de hierro, cromo, calcio, sodio, magnesio y níquel. Cabe destacar que no se encontró titanio, lo cual coincide con lo sugerido anteriormente.

Todos los metales se evaporaron debido a las altas temperaturas que prevalecen en WASP-121b, asegurando así que el aire en el exoplaneta consiste en metales evaporados, entre otras cosas“, explicó el suizo.

Los júpiteres calientes son planetas muy misteriosos, y estudios de sus atmósferas como este pueden ayudarnos a entenderlos. Aprender sobre lo que hay en sus atmósferas puede ayudarnos a averiguar si se formaron allí, o si migraron hacia el interior desde una órbita más lejana.




Física cuántica: qué es la dualidad partícula-onda de la luz

Albert Einstein puede ser famoso por su teoría de la relatividad general, pero no fue esta la que le dio el único Premio Nobel de su carrera. Crédito: BBCNews

El físico obtuvo el galardón por un descubrimiento que hizo cuando tenía tan solo 26 años. Se trata de la ley del efecto fotoeléctrico que publicó en 1905 y que planteaba que la luz tenía una propiedad tan contraintuitiva que llevaría a cuestionar la propia noción de la realidad.

No en vano terminó dando origen a la física o mecánica cuántica, una rama que estudia la naturaleza a escala atómica y subatómica, o sea, el mundo de lo ultrapequeño y sus leyes, que son muy distintas a aquellas que gobiernan al mundo que podemos ver.

También la energía interna de los átomos está cuantizada. Para una determinada clase de átomo individual, la energía no puede tener un valor cualquiera; sólo son posibles valores discretos, llamados niveles de energía.

Las ideas básicas de fotones y de niveles de energía nos ahorran un buen camino hacia la comprensión de una gran variedad de observaciones que de otra forma serían enigmáticas.

Entre ellas están los conjuntos únicos de longitudes de onda que emiten y absorben los elementos en estado gaseoso, la emisión de electrones desde una superficie iluminada, el funcionamiento de los láseres y la producción y dispersión de los rayos x.

Nuestros estudios de fotones y de niveles de energía nos llevarán al umbral de la mecánica cuántica, que implica tener algunos cambios radicales en nuestras ideas sobre la naturaleza de la radiación electromagnética y de la materia misma.

“La mecánica cuántica marcó una ruptura entre la física clásica y la moderna”, explicó a BBC Mundo la física colombiana Nelly Yolanda Céspedes Guevara. “Fue toda una revolución”, agregó la también doctora en educación y docente de la Fundación Universitaria del Área Andina, de Colombia.

Para Einstein fue un placer romper con ideas preestablecidas: “No podemos solucionar nuestros problemas con las mismas líneas de pensamiento que usamos cuando los creamos”, dijo el físico alguna vez.

¿Partícula u onda?

En la física, las ondas y las partículas son tan distintas que cada una obedece a sus propias reglas matemáticas. “La partícula es todo aquello que tú puedes cuantificar y que en teoría puedes agarrar o tocar”, dice Céspedes.

Según la ley del efecto fotoeléctrico de Einstein, la luz podría generar electricidad solo si, bajo determinadas circunstancias, se comportaba como una suerte de partícula. En otras palabras, planteó que “la luz no podía ser solo una onda“, explica Céspedes.

Para llegar a esa conclusión, agrega, Einstein se basó en ideas previas de físicos como el alemán Max Planck.

El “revolucionario renuente”

En el año 1900, Planck ya había descubierto que había un problema con la luz como onda. Lejos de ser un flujo constante, afirmó, la luz viajaba en “paquetes” de una gran “cuantía” de energía, concepto de donde luego derivaría el nombre de física cuántica.

Max Planck

“El concepto de Planck de cuantos energéticos”, explica la Enciclopedia Británica, “entraba en conflicto con toda la esencia de la física teórica pasada”.


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Y si bien sus investigaciones no le dejaban otra opción más que derribar el conocimiento previo establecido y hasta ganó un Nobel por “descubrir la energía cuanta”, Planck fue un “revolucionario renuente”, afirma la enciclopedia. Tal es así que distintos historiadores de la ciencia como el famoso Thomas Kuhn se han negado a darle el título de padre de la física cuántica.

Según argumentan, a partir de sus trabajos, Planck podría haber inferido que la luz se comportaba como una partícula, sin embargo, no lo vio o no se atrevió a afirmarlo y provocar un cambio de paradigma. Para eso tendría que llegar Einstein.

Ni una cosa ni la otra

En 1905, Einstein había argumentado que, a veces, la luz parecía consistir en “cuantos” (lo que hoy son los fotones) y, cuatro años más tarde, introdujo la dualidad onda-partícula en la física.

Es decir que la luz no era una onda o una partícula: era ambas cosas. Einstein estaba pensando lo impensable. “La hipótesis de Einstein de los cuantos de luz no fue tomada en serio por los físicos adeptos a las matemáticas durante poco más de 15 años”, escribió el historiador de la ciencia Bruce R. Wheaton.

“Incluso (el físico estadounidense) R. A. Millikan, quien en 1914-16 proporcionó la primera evidencia inequívoca de la sorprendente ley de emisión fotoeléctrica de Einstein, siguió también inequívocamente desdeñando la hipótesis de la partícula de luz de la cual se había derivado esa ley”, agregó.


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Es más: Millikan, quien fue discípulo de Planck, terminaría ganando un Nobel “por su trabajo en la carga elemental de la electricidad y en el efecto fotoeléctrico”. Para desdén de muchos de estos físicos, la dualidad onda-partícula no se quedó en la luz, sino que se amplió a la materia a escala atómica.

Hoy comprendemos que todos esos fenómenos se deben a la naturaleza cuántica de la radiación. La radiación electromagnética, junto con su naturaleza ondulatoria, tiene propiedades que se asemejan a las de las partículas. En especial, la energía de una onda electromagnética siempre
se emite y se absorbe en forma de paquetes llamados fotones o cuantos, cuya energía es proporcional a la frecuencia de la radiación.




EL MISTERIO DE TUNGUSKA

El 30 de junio de 1908 en las colinas al noroeste del Lago Baikal el cielo se partió en dos y una luz tan fuerte como el sol dejo un estruendo como el de un artillero

Luego de este suceso que dejo consigo la destrucción de 2150km2 de árboles muchos científicos se pusieron a investigar cual era el motivo de este descomunal suceso, aunque tuvieron inconvenientes para acercase a la zona del Rio de Tunguska Pedregoso ya que la zona permaneció aislada durante una década.

Cuando por fin un grupo de científicos pudo investigar la zona dirigidos por el mineralogista ruso Leonid Kulid de igual manera no pudieron entrar al centro de la explosión, pero sí pudieron hablar con varias personas que vivieron el suceso esa noche. Los testimonios eran impactantes ya que los habitantes de la zona pensaban que era el fin del mundo y que ese estruendo era lo último que iban a escuchar.

Luego de charlar con varias personas Kulid se dio cuenta de que, en base a los testimonios, lo que habían vivido esa noche era un impacto de un meteorito gigante. Tendrían que pasar otros 4 años para que Kulid tuviera la oportunidad de dirigir una investigación a la zona cero, pero al llegar a la misma descubrió para su sorpresa que no había ningún cráter solo arboles chamuscados, que aun estaban de pie en un diámetro de 8 km y los que no pertenecían a este círculo se encontraban caídos y parcialmente quemados.

Las investigaciones de Kulid terminaron sin llegar a conocer la magnitud del impacto ya que nunca pudieron encontrar un cráter ni restos de un meteorito en todo el pantano. En el año 1960 los soviéticos realizaron experimentos para ver si lo que sucedió es que cuando el meteorito estaba a unos 10km del suelo exploto por los aires y eso ocasionó que los arboles debajo de la explosión permanecieran de pie y que los demás queden tumbados por la onda expansiva.

Para realizar el experimento tomaron cerrillas para representar los árboles e hicieron explotar pequeñas cargar encimas de las mismas para hacer la representación de la explosión, al realizar esto se dieron cuenta que su hipótesis era la correcta y que esto es lo que había ocurrido.

En el año 2019 recién se pudo hacer una estimación del poder destructivo que tenía el bólido de Tunguska llegando a ser una explosión de unos 20-30 megatones lo cual correspondería a una energía 1000 veces mayor a la bomba de Hiroshima y a casi la mitad de energía de la Bomba del Zar. Este increíble suceso también dejo una marca en la cultura popular con varias representaciones en juegos, comics, series y películas (como en la saga Assasins Creed, la saga de Crysis, Star Treck o The X-Files) y una historia de investigación científica que hasta en el día de hoy sigue dando de qué hablar.




Científicos se preparan para mostrar la primera foto de un agujero negro

Científicos podrían revelar el miércoles la primera fotografía de un agujero negro, un avance fundamental en la astrofísica

Reporte de Will Dunham; Editado en español por Javier López de Lérida – Nuestros Estándares: Los principios Thomson Reuters

WASHINGTON (Reuters) – Científicos podrían revelar el miércoles la primera fotografía de un agujero negro, un avance en la astrofísica que ofrecería información sobre monstruos celestes con campos gravitatorios tan fuertes que ni la materia ni la luz pueden escapar de ellos.

La Fundación Nacional de Ciencia de Estados Unidos ha convocado a una rueda de prensa el miércoles en Washington para presentar un “resultado innovador del proyecto Event Horizon Telescope (EHT)”, una asociación internacional que se formó en 2012 para intentar observar el entorno de un agujero negro.

agujero negro

Hay previstas ruedas de prensas simultáneas en Bruselas, Santiago de Chile, Shanghái, Taipei y Tokio.

El horizonte de eventos de un agujero negro, uno de los lugares más violentos del universo, es el punto de no retorno en que cualquier cosa (estrellas, planetas, gas, polvo, todas las formas de radiación electromagnética, incluida la luz) se absorbe irremediablemente.

La investigación pondrá a prueba uno de los cimientos de la ciencia moderna: la teoría de la relatividad general de Albert Einstein, según el astrofísico de la Universidad de Arizona, Dimitrios Psaltis, científico del proyecto EHT.

La teoría de 1915 explica las leyes de la gravedad y su relación con otras fuerzas de la naturaleza.

Los investigadores han apuntado a dos enormes agujeros negros. El primero -llamado Sagitario A* – está en el centro de la Vía Láctea -nuestra galaxia-, tiene 4 millones de veces más masa que el sol y está a 26.000 años luz de la tierra.

El segundo -llamado M87- está en el centro de la galaxia vecina Virgo A, tiene una masa 3.500 millones de veces mayor a la del sol y está a 54 millones de años luz de la tierra.

Los agujeros negros tienen diferentes tamaños, pero todos son entidades extraordinariamente densas que se forman cuando estrellas muy grandes colapsan al final de su ciclo de vida. Los más grandes devoran materia y radiación, y quizás se fusionen con otros.

Psaltis describió un agujero negro como “una deformación extrema del espacio-tiempo”, un término que se refiere a las tres dimensiones del espacio y la única dimensión del tiempo, unidas en un solo continuo de cuatro dimensiones.




Alien llegó a Vigo, España

La perra de un pescador halla una decena de ejemplares Phronima sedentaria, la especie oceánica que sirvió de inspiración al film de Ridley Scott

Fuente: ABC España

La perra de un pescador la que detectó semienterradas bajo la arena de la playa viguesa de Samil varias sustancias viscosas el pasado sábado.

El pescador impresionado por lo hallado por su mascota, lo trasladó rápidamente al centro de buceo Islas Cíes de Vigo, y desde allí, a los expertos del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC.

En efecto el hallazgo encontrado, había sido varios ejemplares de Phronima sedentaria, una especie abisal que ha asombrado a la comunidad científica por la extrañeza que supone verla en el entorno de la costa.

Alien

Se dice además que la Phronima es el animal que inspiró a Ridley Scott para rodar «Alien», “aquel espeluznante octavo pasajero de la nave Nostromo…”, ya que como en la popular película, vive dentro de otra criatura -una especie de membrana transparente- que le dota de espacio para incubar a sus crías.

Alien es lo primero que se nos pasa por la cabeza al ver el rostro, enigmático y cruel como el de una mantis religiosa, de este crustáceo anfípodo del suborden Hypperidea: Phronima sedentaria.

“Al principio creyeron que se trataba de un trozo de manguito, o algo así”, reconoció Álvaro Roura, científico del Instituto de Investigaciones Marinas, sobre el testimonio del pescador que descubrió sobre la arena de la playa una decena deejemplares de Phronima

Tras el inesperado hallazgo, estos pequeños crustaceos gelatinosos y que dejan ver en su interior a una especie parecida a una gamba, con una cabeza y unas pinzas de gran tamaño, fueron trasladadas al laboratorio para su análisis.

Y, ante la asombrada mirada de los investigadores, este lunes eclosionaron dando a luz a unas pequeñas criaturas que ya han sido liberadas en el mar.