Lanús empató con Deportivo Riestra y dejó pasar la chance de asegurar la localía en los playoffs

Lanús cerró la fase regular del Torneo Apertura 2026 con un empate 0-0 ante Deportivo Riestra en La Fortaleza. El equipo de Mauricio Pellegrino ya estaba clasificado a los playoffs, pero no pudo meterse entre los cuatro mejores de la Zona A y dejó pasar la posibilidad de jugar como local en los octavos de final.

Lanús tenía todo dado para cerrar la fase regular del Torneo Apertura 2026 con una sonrisa más amplia. Ya clasificado a los playoffs, con una semana positiva en lo deportivo y con la posibilidad concreta de escalar posiciones en la Zona A, el Granate recibió a Deportivo Riestra en La Fortaleza con un objetivo claro: ganar para terminar mejor parado y acercarse a la chance de jugar como local en los octavos de final.

Sin embargo, el equipo de Mauricio Pellegrino no pudo romper el cero. El empate 0-0 ante Riestra dejó una sensación agridulce en el Sur: Lanús cumplió con el primer gran objetivo de meterse en la próxima instancia, pero desperdició una oportunidad importante para quedar entre los cuatro primeros de su zona. Con la igualdad, el Granate finalizó con 24 puntos, quedó quinto y, por el momento, quedó proyectado para enfrentar a Rosario Central, cuarto de la Zona B, en la siguiente ronda.

El partido fue el cierre de la etapa regular para Lanús, que llegaba con la tranquilidad de la clasificación asegurada, pero también con el desafío de sostener su buena dinámica. El contexto explicaba buena parte de la decisión futbolística: el Granate venía de jugar Copa Libertadores, había vencido 1-0 a Liga de Quito y tenía por delante otra semana internacional. Por eso, Pellegrino apostó por una formación con mezcla de habituales titulares y futbolistas alternativos.

La apuesta tenía lógica desde la administración de cargas, pero no alcanzó para generar el volumen ofensivo necesario. Lanús tuvo la pelota durante varios tramos, intentó asumir el protagonismo y buscó llevar el partido al campo rival, pero le faltó claridad en los metros finales. Riestra, fiel a su libreto, se cerró bien, defendió con orden y volvió a demostrar por qué sus partidos suelen tener marcadores muy ajustados.

El 0-0 no fue casualidad. En la previa ya aparecía un dato contundente: los 15 partidos de Deportivo Riestra en el Apertura habían terminado con menos de 2.5 goles. Además, solo uno de sus 15 compromisos oficiales anteriores como visitante había registrado más de 2.5 tantos. Es decir, el Malevo volvió a llevar el juego a su terreno favorito: ritmo bajo, pocas concesiones, mucho orden defensivo y un trámite cerrado.

Lanús, por su parte, también venía mostrando una notable mejora defensiva. Antes del duelo, el Granate acumulaba seis partidos oficiales sin recibir goles como local y había dejado su arco en cero en seis de sus ocho presentaciones más recientes por liga. Esa solidez volvió a aparecer, pero esta vez no estuvo acompañada por la eficacia ofensiva necesaria para ganar.

El empate dejó una lectura doble. Desde lo positivo, Lanús volvió a sostener su arco en cero y confirmó que llega a los playoffs con una estructura defensiva mucho más confiable que en el inicio del campeonato. Desde lo negativo, el equipo volvió a sufrir para convertir y dejó escapar dos puntos que podían haber cambiado su ubicación final en la tabla.

La chance era concreta: una victoria le permitía a Lanús escalar y quedar mejor posicionado de cara al mata-mata. Pero el equipo no logró ser dañino. La mezcla entre titulares y suplentes no terminó de darle profundidad, cambio de ritmo ni precisión en los últimos metros. El Granate manejó la necesidad de ganar, pero no encontró los caminos para quebrar a un Riestra que se sintió cómodo defendiendo el empate.

Para Deportivo Riestra, el punto tuvo otro sabor. El Malevo ya estaba eliminado del Torneo Apertura y cerró la fase regular como el peor equipo de la Zona A, con apenas 11 unidades. Su campaña local fue muy pobre, marcada por la falta de gol y por una larga espera hasta conseguir su primer triunfo del campeonato. Aun así, el cierre dejó algunas señales de recuperación, especialmente desde la llegada de Guillermo Duró y por el impulso que significaron sus victorias recientes.

Riestra venía de cortar una racha durísima en el Apertura con el triunfo 2-0 ante Independiente, resultado que representó su primera victoria en el certamen y su primer festejo por liga después de casi 200 días. Luego, a mitad de semana, consiguió un logro histórico en la Copa Sudamericana al vencer 2-1 a Montevideo City Torque, con un doblete de Juan Randazzo. Ese envión anímico se notó en la actitud: el Malevo no fue a La Fortaleza a regalar nada.

El equipo de Duró no pudo corregir del todo su problema más grande del semestre: el gol. Riestra llegó a esta última jornada con apenas cinco tantos convertidos en la Zona A, la cifra más baja de su grupo. Además, todavía no había logrado marcar como visitante en 2026. Frente a Lanús, volvió a quedarse en cero, pero al menos sostuvo el orden y sumó en una cancha complicada.

Para Lanús, el empate también debe leerse dentro de una agenda cargada. El Granate compite en dos frentes y la Copa Libertadores ocupa un lugar central. La victoria ante Liga de Quito por 1-0, con gol de Agustín Cardozo, le permitió acomodarse en el Grupo G y llegar con confianza a la continuidad internacional. Esa exigencia, sin embargo, también obliga a regular energías en el torneo local.

La pregunta que deja el empate es clara: ¿cuánto puede pesar haber perdido la localía en octavos? En un torneo corto y de eliminación directa, jugar en casa puede ser una ventaja significativa. Lanús tenía la oportunidad de acercarse a esa condición, pero no la aprovechó. Ahora deberá prepararse para un cruce más exigente, probablemente fuera de La Fortaleza, con el desafío de sostener la solidez defensiva y recuperar contundencia.

El antecedente inmediato también marca una tendencia: Lanús viene siendo competitivo, pero en varios partidos cerrados le cuesta liquidar. Ante Central Córdoba había empatado 0-0 y Carlos Izquierdoz había errado un penal sobre el final. Contra Riestra, otra vez el marcador terminó en blanco. La defensa responde, pero el ataque necesita mayor resolución para la etapa decisiva.

En el balance general, el Granate terminó la fase regular con una campaña que le alcanzó para meterse en playoffs, pero no para asegurar una posición de privilegio. Fue quinto con 24 puntos, quedó expectante por el rival definitivo y deberá cambiar rápidamente el chip: ya no habrá margen para empates sin goles ni para partidos donde el dominio no se transforme en ventaja.

Riestra, en cambio, cerró un Apertura decepcionante en la tabla, pero con una leve recuperación en el final. El Malevo fue último, no se clasificó a los playoffs y deberá enfocarse en la Copa Sudamericana como gran objetivo del semestre. Su punto en La Fortaleza no cambia el balance general, pero al menos confirma una mejora en el orden competitivo.

Lanús empató con Deportivo Riestra y dejó pasar una chance grande. No perdió, volvió a cerrar su arco y llega vivo a la etapa decisiva. Pero el sabor final fue de oportunidad desperdiciada: el Granate tenía la posibilidad de terminar mejor ubicado, asegurar una ventaja deportiva importante y entrar al mata-mata con otro impulso. Ahora deberá demostrar en los playoffs que el empate fue solo un tropiezo menor en el camino.


Análisis táctico del empate

El partido mostró dos planes muy distintos. Lanús intentó jugar desde la iniciativa, con mayor responsabilidad en campo rival y con la obligación de buscar el triunfo. Deportivo Riestra, en cambio, apostó a un bloque compacto, a reducir espacios y a sostener un partido de baja producción ofensiva.

El Granate tuvo el problema habitual de los equipos que enfrentan defensas cerradas: necesitó paciencia, amplitud y precisión, pero no siempre encontró la velocidad necesaria para desordenar al rival. La rotación también pudo haber influido, porque la presencia de una formación mixta redujo automatismos y sociedades ofensivas.

Riestra hizo lo que mejor sabe hacer: competir desde el orden. No necesitó dominar para sentirse cómodo. Su objetivo fue cortar circuitos, evitar que Lanús atacara con comodidad y llevar el partido a un escenario de pocos goles. En ese aspecto, el Malevo cumplió.

El dato más importante para Lanús está en su arco: otra vez terminó sin recibir goles. Pero el desafío de cara a los playoffs será otro: transformar esa solidez defensiva en una plataforma para ganar, no solo para no perder.


Lo que dejó el empate para Lanús

Lanús cerró la fase regular con clasificación asegurada, pero sin el premio de la localía. El equipo de Pellegrino llega a los playoffs con argumentos defensivos, con experiencia y con nombres importantes, aunque deberá elevar su producción ofensiva.

Puntos positivos:

  • Mantuvo nuevamente el arco en cero.
  • Sostuvo una campaña que le permitió clasificarse.
  • Llega con competencia internacional y rodaje fuerte.
  • Tiene variantes en el plantel para administrar cargas.

Puntos a corregir:

  • Le faltó profundidad ante un rival cerrado.
  • No pudo aprovechar una chance clave en casa.
  • Volvió a empatar 0-0 en un partido importante.
  • Dejó escapar la posibilidad de jugar como local en octavos.

Lo que dejó el empate para Deportivo Riestra

Para Riestra, el empate no modifica su eliminación, pero sí sostiene una pequeña mejora final. El Malevo tuvo un torneo muy flojo en la Zona A, con apenas 11 puntos y una preocupante falta de gol. Sin embargo, tras vencer a Independiente y conseguir su primer triunfo internacional ante Montevideo City Torque, el equipo mostró señales de recuperación.

El punto ante Lanús confirma que Riestra puede competir desde el orden defensivo, aunque su gran deuda sigue siendo la capacidad ofensiva. Si no logra mejorar la producción de goles, le costará mucho sostener aspiraciones en la Copa Sudamericana y en el próximo tramo de la temporada.




Banfield dio el golpe en el final: triunfazo visitante ante Barracas y cierre con aire para el ciclo Troglio

Banfield consiguió una victoria de enorme valor anímico en el cierre de la fase regular del Torneo Apertura 2026: le ganó 2-1 a Barracas Central como visitante, con un gol agónico de Santiago López García, y dejó al Guapo obligado a esperar otros resultados para saber si entra a los playoffs.

Banfield tuvo una tarde de esas que pueden cambiar el clima interno de un plantel. En un torneo que venía siendo cuesta arriba, sin posibilidades de clasificación y con Pedro Troglio envuelto en días de fuerte autocrítica, el Taladro encontró una victoria de enorme valor emocional: derrotó 2-1 a Barracas Central como visitante, en el estadio Claudio “Chiqui” Tapia, por el partido que había quedado aplazado de la fecha 9 del Torneo Apertura 2026.

El triunfo tuvo todos los condimentos de un golpe importante. Banfield llegó sin chances de meterse entre los ocho mejores de la Zona B, pero con la necesidad de sumar, mejorar su imagen y engrosar puntos pensando en la tabla anual y los promedios. Barracas, en cambio, jugaba con una presión completamente distinta: necesitaba ganar para encaminar su clasificación a los playoffs y evitar depender de terceros. Esa diferencia de urgencias marcaba la previa, pero dentro de la cancha el Taladro fue el que pegó primero, resistió el empate y terminó quedándose con todo en el cierre.

La tarde empezó de la mejor manera para el equipo de Troglio. A los 7/8 minutos del primer tiempo, Tiziano Perrotta apareció para adelantar a Banfield y poner el 1-0. Ese gol fue mucho más que una ventaja temprana: le dio confianza a un equipo que venía golpeado, que había empatado sus últimos dos partidos y que arrastraba una campaña irregular como visitante.

Barracas reaccionó rápido. El Guapo encontró el empate pocos minutos después, en una acción confusa que terminó con el balón dentro del arco de Banfield. Algunas crónicas consignaron el tanto como de Nicolás Demartini, mientras que otros registros lo computaron como gol en contra de Facundo Sanguinetti. Lo concreto es que el 1-1 llegó a los 15 minutos del primer tiempo y volvió a poner el partido en equilibrio.

A partir de ahí, el encuentro entró en una zona de tensión. Barracas necesitaba el triunfo para no mirar de reojo a Racing, Tigre, Sarmiento y otros rivales directos en la pelea por los octavos de final. Banfield, con menos presión clasificatoria, jugó un partido inteligente, supo sostenerse y encontró espacios para lastimar. El Taladro no se conformó con el empate y mostró una versión más competitiva que en varias de sus presentaciones anteriores.

En la previa, Barracas aparecía como el equipo con mayor obligación. El Guapo llegaba octavo, con 21 puntos en la Zona B, y sabía que una victoria lo dejaba mucho más cerca de asegurar su lugar en los playoffs. Además, venía de empatar 1-1 ante Racing en el Cilindro y de sumar también en la Copa Sudamericana, aunque con una carga importante de partidos en pocos días. Esa acumulación física también era un factor a tener en cuenta.

Banfield, por su parte, llegaba golpeado desde lo futbolístico y desde lo anímico. La campaña del Taladro no había alcanzado para pelear la clasificación y el equipo venía de empatar 0-0 ante Independiente Rivadavia y 1-1 frente a Atlético Tucumán. Después de ese último partido, Pedro Troglio había sido durísimo con el rendimiento de su equipo y reconoció que había sido uno de los peores encuentros de su ciclo. Por eso, ganar en condición de visitante y ante un rival que se jugaba tanto tiene un peso especial para el cierre del semestre.

El segundo tiempo no tuvo un dominio abrumador, pero sí mantuvo el suspenso. Barracas buscó empujar, aunque sin la claridad necesaria para transformar su necesidad en control real del partido. Banfield, en cambio, sostuvo la concentración, esperó su momento y terminó encontrando el premio grande cuando el empate parecía sellado.

La jugada decisiva llegó a los 45 minutos del segundo tiempo. Santiago López García desbordó por la derecha y lanzó un envío que, más que centro, terminó tomando dirección de arco. La pelota sorprendió a Juan Espínola y se transformó en el 2-1 definitivo para Banfield. Fue un gol inesperado, agónico y decisivo: de esos que no solo cambian un resultado, sino también el ánimo de una semana completa.

Con ese tanto, el Taladro consiguió un triunfazo visitante. No fue una victoria más. Fue una respuesta futbolística en medio de un contexto delicado. Fue también una manera de cerrar la fase regular con otra energía, con una señal positiva para Troglio y con puntos importantes para una tabla que Banfield necesita mirar con atención durante todo el año.

Para Barracas Central, en cambio, la derrota fue un golpe durísimo. El equipo de Rubén Darío Insúa tenía la chance de asegurar o encaminar su clasificación, pero terminó quedando octavo con 21 unidades y pendiente de lo que ocurra con sus perseguidores. Según los escenarios publicados tras el partido, Racing, Tigre y Sarmiento podían dejar al Guapo afuera si lograban sus respectivos resultados.

Desde los números, Banfield también dejó una señal interesante. Según las estadísticas difundidas por TN, el Taladro tuvo 52% de posesión contra 48% de Barracas y generó 17 tiros contra 14 del local. Además, cometió menos faltas y terminó sin tarjetas amarillas, mientras que Barracas recibió una amonestación.

El resultado también rompió parte de la tendencia previa. Antes del encuentro, Barracas había perdido apenas uno de sus últimos siete duelos ante Banfield desde su ascenso a Primera, con tres triunfos, tres empates y solo una derrota. Además, el Guapo llegaba con buenos antecedentes recientes en casa y con la obligación de hacer valer la localía. Sin embargo, Banfield encontró una victoria que modifica el tono de ese historial inmediato.

Para el Taladro, el cierre deja varios nombres propios. Perrotta volvió a aparecer en el área y abrió el partido cuando Banfield más necesitaba un golpe de confianza. López García fue el héroe inesperado con una jugada que terminó resolviendo el encuentro sobre la hora. Y Troglio, que venía de días tensos, encontró una respuesta competitiva de su plantel.

También hay una lectura más amplia: Banfield no jugaba por la clasificación, pero sí por algo igual de importante para un equipo necesitado de reconstrucción: credibilidad, puntos y carácter. El Taladro ganó fuera de casa, ante un rival que tenía más urgencias en la tabla, y lo hizo con un gol en el tramo final. Esa clase de victorias pueden funcionar como punto de apoyo para ordenar el semestre siguiente.

Barracas, por el contrario, quedó atrapado en la incertidumbre. El Guapo llegó a esta instancia dependiendo de sí mismo, pero la derrota cambió todo. Ahora su clasificación ya no queda únicamente en sus manos. En un torneo corto, donde los márgenes son mínimos, perder sobre la hora en la última presentación de la fase regular puede costar demasiado.

Banfield cerró el Apertura con un triunfo que vale más que tres puntos. Vale como alivio, como reacción y como mensaje interno. El equipo de Troglio golpeó primero, no se cayó con el empate y tuvo premio en el final. En una campaña difícil, el Taladro encontró una alegría fuerte: venció a Barracas Central como visitante y le dejó al Guapo una preocupación enorme en la pelea por los playoffs.




Jordy Caicedo y un clásico que lo marcó: “Lo que se vive en el Ducó es inexplicable”

Jordy Caicedo explicó lo inexplicable en el Ducó luego de convertir el gol que le dio a Huracán la victoria en el clásico ante San Lorenzo por el Torneo Apertura 2026. El delantero ecuatoriano habló de la pasión vivida en Parque Patricios y de un presente que lo encuentra en plena racha. Imagen: Fotobaires

La emoción de Caicedo tras su primer clásico porteño

Jordy Caicedo explicó lo inexplicable en el Ducó después de una noche que quedará grabada en su memoria. El delantero ecuatoriano fue el autor del gol que le permitió a Huracán vencer 1-0 a San Lorenzo en la cuarta fecha del Torneo Apertura 2026 y, tras el encuentro, dejó sensaciones profundas sobre lo vivido en Parque Patricios.

Luego del partido, Caicedo dialogó con ESPN Premium y no ocultó su emoción por lo experimentado en su primer derbi porteño. “Siempre supe que el fútbol argentino es muy pasional, pero estar acá es otra cosa: cómo lo viven, cómo lo sienten, cómo lo gritan. La verdad que es algo inexplicable”, expresó el atacante, todavía conmovido por el clima que se vivió en el Estadio Tomás Adolfo Ducó.


El ecuatoriano, que atraviesa un presente goleador destacado, también hizo referencia a su recorrido personal hasta llegar a este momento. “No la venía pasando fácil los últimos meses, pero venía trabajando y entrenando. Cuando salió el reto de venir para acá, sabía que venía a una gran institución, con una enorme hinchada, y espero estar a la altura de lo que es Huracán”, señaló.

Caicedo destacó que el clásico estaba marcado en el calendario desde su llegada. “Desde que llegué sabía que teníamos al opuesto en la cuarta fecha. Me decían mis compañeros y todo el staff que se vivía diferente y fue así. Es una fiesta enorme la que se vive acá”, relató.

El gol llegó a los 50 minutos del partido, cuando el delantero apareció en el área para conectar de cabeza un centro preciso de Emmanuel Ojeda, venciendo al arquero rival y desatando el festejo en las tribunas. Ese tanto no solo significó su cuarto gol en Huracán, sino que también permitió al Globo conseguir su primera victoria en el Torneo Apertura 2026.

Antes, Caicedo ya había convertido ante Banfield, Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán, aunque en esos encuentros el equipo apenas había sumado dos puntos. Por eso, el festejo ante San Lorenzo tuvo un valor especial: por tratarse del clásico porteño y por devolverle al club la alegría del triunfo.

Al ser reemplazado, el delantero de 28 años fue ovacionado por todo el estadio, coronando una noche inolvidable. “Es maravilloso vivir este momento”, concluyó Caicedo, reflejando la plenitud de quien encontró en Huracán un escenario ideal para reencontrarse con su mejor versión.




Quinteros celebró el primer triunfo del Rojo y encendió la alarma por un refuerzo

Quinteros valoró el triunfo de Independiente y confirmó que busca un refuerzo tras la victoria 1-0 ante Platense en Vicente López, un resultado que le dio aire al Rojo en el Torneo Apertura 2026 y dejó definiciones claras sobre el funcionamiento del equipo y el mercado de pases. Imagen: SoyDelRojo.com

Quinteros valoró el triunfo de Independiente y confirmó que busca un refuerzo

Gustavo Quinteros analizó la victoria de Independiente por 1-0 ante Platense, en el Estadio Ciudad de Vicente López, por la cuarta fecha del Grupo A del Torneo Apertura 2026. El entrenador destacó la solidez defensiva, la efectividad en las segundas pelotas y confirmó que el club busca incorporar un extremo en este mercado.


“El partido fue muy trabado, de juego aéreo, directo, segunda pelota y rebotes. Creo que estuvimos sólidos, algo que no hicimos en otros partidos. Ganamos muchas segundas pelotas y eso fue clave para que el rival no tenga opciones”, explicó Quinteros, conforme con la respuesta de su equipo en un contexto adverso.


El DT también remarcó que Platense generó poco peligro: “Tuvieron una en el inicio del segundo tiempo y alguna aproximación más, pero no sufrimos situaciones claras. En el segundo tiempo tuvimos opciones para que el resultado sea otro”.

Análisis del funcionamiento y rendimientos individuales

Dentro del análisis individual, Quinteros elogió el desempeño de Iván Marcone, uno de los puntos altos del mediocampo: “Fue muy bueno porque estuvo atento y bien ubicado para ganar la segunda pelota y el rebote. Influyó muy bien en el juego”.

Sobre Lautaro Millán, el entrenador fue equilibrado: “Tuvo momentos buenos y otros donde necesitamos más juego colectivo. Tenemos que entendernos un poco más para generar situaciones”.

El técnico también explicó por qué a Independiente le costó asociarse: “Platense hacía hombre a hombre y Ignacio Malcorra no tuvo espacio para jugar, siempre tuvo un hombre encima. A veces no tuvimos pase para asociarnos y eso va a pasar en varios partidos”.

El gol, una jugada trabajada y una marca registrada

El triunfo se construyó a partir de una jugada preparada que ya se repitió en este Apertura. A los 64 minutos, Leonardo Godoy ejecutó un lateral largo, Gabriel Ávalos peinó la pelota y Santiago Montiel apareció por detrás para definir el 1-0. En primera instancia el gol fue anulado por offside, pero tras la revisión del VAR, el árbitro Pablo Dóvalo convalidó la acción.

No fue la primera vez que el Rojo anotó por esta vía: en la fecha inicial ante Estudiantes, una acción similar terminó en gol de Luciano Cabral, confirmando que el lateral ofensivo es un recurso trabajado por el cuerpo técnico.

La búsqueda de un refuerzo: prioridad en los extremos

Más allá del triunfo, Quinteros fue claro respecto al mercado de pases: “Los dos extremos que se fueron, Tarzia y Ruiz, se tenía que quedar uno. Ahora tenemos que buscar urgente un extremo para Independiente. No es fácil a esta altura, pero estamos buscando”.

El DT remarcó la necesidad de recambio: “Es bueno tener variantes de distintas características. Tenemos que tener más de uno por puesto”.

Consultado sobre Juan Manuel Boselli, explicó: “Es un jugador que nos puede dar cosas, pero hay otros en esa lista. Queremos un extremo que juegue por ambos lados y tenga la jerarquía para jugar en Independiente”.

Con esta victoria, Independiente consiguió su primer triunfo del Apertura 2026 tras tres empates y sumó confianza, mientras Quinteros empieza a consolidar una identidad clara y a delinear los últimos movimientos del mercado.




📰 Independiente venció a Platense y consiguió su primera victoria en el Apertura 2026

Independiente venció a Platense y consiguió su primera victoria en el Apertura 2026 al imponerse por 1-0 en el Estadio Ciudad de Vicente López, un triunfo clave para el equipo de Gustavo Quinteros que cortó la racha de tres empates y le dio aire en el Grupo A.

Independiente venció a Platense y celebró por primera vez en el Apertura

Independiente venció 1-0 a Platense en el Estadio Ciudad de Vicente López, por la cuarta fecha del Grupo A del Torneo Apertura 2026, y logró su primera victoria en el certamen luego de tres empates consecutivos. El gol de Santiago Montiel, convalidado por el VAR, fue suficiente para que el Rojo se lleve tres puntos fundamentales.

El arranque del partido mostró un desarrollo parejo, con dos equipos que se prestaron la pelota e intentaron progresar desde la posesión, aunque sin demasiada profundidad en los metros finales. Platense buscó lastimar con remates desde afuera, como el intento de Gauto, mientras que Independiente respondió con un disparo lejano de Iván Marcone y una ocasión clara de Gabriel Ávalos dentro del área, que no pudo concretar aunque la jugada estaba invalidada por posición adelantada.

El trámite fue equilibrado, con muchas infracciones y poco ritmo sostenido. Ninguno de los dos logró imponerse con claridad en el primer tramo, en un partido trabado y con escasa fluidez.

Un primer tiempo discreto y con pocas emociones

En el tramo final de la primera mitad, el desarrollo se volvió aún más friccionado. El Rojo insinuó peligro con un cabezazo de Ignacio Malcorra y un intento de Santiago Montiel, mientras que el Calamar respondió con un remate lejano de Amarfil. Sin embargo, las aproximaciones fueron aisladas y el juego se disputó mayormente lejos de los arcos, con ambos arqueros prácticamente como espectadores en un cierre de etapa muy discreto.

Un complemento más intenso y el gol que destrabó el partido

El segundo tiempo comenzó con mayor intensidad. Independiente avisó con una aproximación de Montiel, cuyo remate fue bloqueado, aunque las situaciones más claras en ese inicio fueron para el local. Zapiola quedó bien posicionado dentro del área, pero optó por enviar un centro rasante que cruzó todo el arco y fue despejado por Kevin Lomónaco. Poco después, Gauto metió un centro que, tras un desvío, terminó pegando en el travesaño del arco defendido por Rodrigo Rey, en la llegada más peligrosa de Platense.

Cuando poco pasaba, el equipo de Quinteros encontró la ventaja a partir de una pelota detenida lateral. Leonardo Godoy jugó largo al área, Ávalos peinó la pelota y Montiel apareció para puntearla y marcar el 1-0. En primera instancia el asistente marcó fuera de juego, pero tras la revisión del VAR el gol fue convalidado y la visita pasó a ganar en Vicente López.


Final cortado y triunfo clave para el Rojo

Después del gol, el partido perdió intensidad. Hubo muchas interrupciones, cambios y faltas que cortaron el ritmo. Independiente intentó manejar la ventaja sin arriesgar de más, mientras que Platense fue con empuje pero sin claridad. La más clara del local llegó con un pelotazo largo para Gauto, que ganó la posición pero definió exigido y no pudo convertir.

El Rojo también tuvo la chance de liquidarlo: Luciano Cabral sacó un remate que dio en el palo. Finalmente, el 1-0 se sostuvo hasta el cierre y le permitió a Independiente sumar su primera victoria en el Apertura, un triunfo que puede marcar un punto de inflexión en su campaña.




🔴⚪ Tigre hizo historia en el Monumental y expuso el peor River de la era Gallardo

River sufrió una noche negra en el Monumental y protagonizó su peor actuación en años: Tigre goleó 4-1 a River en el Torneo Apertura 2026, lo pasó por arriba de principio a fin y se subió a la cima de la Zona B, en un partido que terminó con silbidos, bronca y una fuerte reprobación del público local.

River jugó su peor partido en años y Tigre lo aplastó en el Monumental

River vivió una de las noches más duras de los últimos tiempos. En el Estadio Monumental, Tigre goleó 4-1 a River Plate por la cuarta fecha del Torneo Apertura 2026, en una actuación histórica del Matador y alarmante del Millonario, que fue superado táctica, física y anímicamente.

Los goles del equipo de Victoria fueron convertidos por Tiago Serrago, David Romero y Nacho Russo, en dos oportunidades, en una exhibición de contundencia que pudo haber sido aún mayor ante un River desbordado y sin respuestas.

El equipo de Marcelo Gallardo tuvo la pelota desde el inicio —llegó a superar el 70% de posesión— pero nunca supo qué hacer con ella. Los primeros minutos insinuaron continuidad del buen arranque de temporada, con empuje de Fausto Vera y Juan Fernando Quintero, pero todo se derrumbó rápidamente.

Golpe temprano y noche eterna

A los 6 minutos, Tiago Serrago cumplió con la ley del ex y abrió el marcador tras una jugada iniciada por David Romero, que ganó el duelo ante Lautaro Rivero y habilitó al volante, quien definió con un desvío en Matías Viña que descolocó a Santiago Beltrán. Fue el primer gol que recibió River como local en 2026… y el inicio del calvario.

Diez minutos después, Romero recuperó en campo rival, combinó con Nacho Russo, que dejó expuesta a la defensa y devolvió la pared para el 2-0. Con apenas dos ataques, Tigre ya había construido una ventaja contundente, aprovechando cada error de un River nervioso y sin claridad.

River apenas respondió con un remate de Maxi Salas contenido por Zenobio y un disparo de Tomás Galván que dio en el travesaño. Todo lo demás fue posesión estéril, centros imprecisos y decisiones equivocadas.

Segundo tiempo: expulsión y humillación

Gallardo intentó cambiar el rumbo con el ingreso de Marcos Acuña por Viña, pero el inicio prometedor se desvaneció rápidamente. A los pocos minutos, Aníbal Moreno jugó rápido un tiro libre, Nacho Russo lo interceptó en la puerta del área y definió con clase para el 3-0.

Para colmo, a los 59’, Fausto Vera fue expulsado tras una infracción sancionada por Zunino, en un fallo discutido pero que terminó de derrumbar al local. Con espacios y superioridad numérica, Tigre siguió lastimando y llegó al 4-0 con otro tanto de Russo, tras una nueva corrida de Romero.

El Monumental explotó en insultos, reprobaciones y el clásico “jugadores”, reflejo de una noche que recordó los peores momentos de 2025. River no recibía cuatro goles en Núñez desde diciembre de 2016.

Gol del honor y cierre amargo

Sobre el final, Lautaro Rivero marcó un golazo desde afuera del área para el 1-4 definitivo, cuando la gente comenzaba a levantarse para alentar en medio de la bronca. Fue apenas un consuelo en una derrota histórica.

Con este triunfo, Tigre llegó a 10 puntos, estiró su invicto y es líder de la Zona B. River quedó tercero con 7 unidades y muchas dudas de cara a lo que viene: visitará a Argentinos Juniors y luego enfrentará a Ciudad de Bolívar por Copa Argentina.




🟦 Racing volvió a ganar en el Apertura y cortó la racha ante Argentinos Juniors

Racing consiguió su primer triunfo en el Torneo Apertura 2026 al vencer 2-1 a Argentinos Juniors en el Cilindro de Avellaneda, en un partido intenso, con polémicas y pasajes de buen juego que le permitieron al equipo de Gustavo Costas dejar atrás un arranque adverso.

Racing consiguió su primer triunfo en el Torneo Apertura 2026 y lo hizo en casa, con su gente, al imponerse por 2-1 ante Argentinos Juniors en el Cilindro de Avellaneda, por la cuarta fecha del Grupo B. El equipo dirigido por Gustavo Costas cortó una racha de tres derrotas consecutivas y encontró un necesario desahogo en un partido cargado de intensidad, momentos favorables y una polémica que volvió a encender el debate arbitral.

Desde el arranque, el encuentro mostró un trámite friccionado, con muchas interrupciones y un ritmo trabado. Ambos equipos salieron decididos a disputar cada pelota y el juego se tornó cortado en los primeros minutos. Racing, que venía de la controversia por el estado del campo ante Rosario Central, presentó un césped en mejores condiciones, aunque todavía lejos de su mejor versión.

La primera situación clara llegó alrededor de los 15 minutos, cuando Matko Miljevic encabezó una rápida transición ofensiva y habilitó a Santiago Solari, quien enganchó hacia el centro y sacó un remate que se fue apenas por encima del travesaño, en lo que fue el primer aviso serio de la Academia.

Con el correr de los minutos, Racing empezó a inclinar la cancha. Baltasar Rodríguez probó desde afuera del área tras un córner y su disparo pasó muy cerca del palo izquierdo, confirmando el crecimiento del local. El equipo de Costas encontraba espacios, presionaba alto y jugaba cada vez más cerca del arco defendido por el Bicho.

A los 20 minutos llegó la apertura del marcador. Tras una jugada gestada por la banda derecha, Tomás Conechny apareció en el área y conectó un preciso cabezazo para poner el 1-0, desatando el festejo en el Cilindro.

Luego del gol, Argentinos Juniors adelantó líneas y buscó el empate. Incluso llegó a convertir a través de Enzo Pérez, pero la acción fue anulada por una posición adelantada previa de Porcel. Ese envión anímico llevó al equipo de Nicolás Diez a generar peligro, con remates de Francisco Álvarez, Hernán López y un cabezazo de Tomás Molina, todos bien resueltos por Facundo Cambeses.

Cuando el Bicho atravesaba su mejor momento, Racing volvió a golpear. A los 44 minutos, Baltasar Rodríguez filtró un pase para Santiago Solari, que ingresó por la derecha y definió con un remate preciso para marcar un verdadero golazo y estirar la ventaja a 2-0 antes del descanso.

El inicio del segundo tiempo fue favorable a la visita. Apenas comenzado el complemento, Érik Godoy apareció tras un tiro de esquina y descontó para Argentinos, poniendo el 2-1 y reabriendo el partido.

La gran polémica llegó a los 62 minutos, cuando Prieto tocó la pelota con la mano en una disputa con Adrián “Maravilla” Martínez dentro del área. Todo Racing reclamó penal, pero tras la revisión en el VAR, Hernán Mastrángelo determinó que existió una infracción previa del delantero y decidió no sancionar la mano, generando protestas en el estadio.

Desde allí, el partido se volvió cada vez más trabado. Hubo muchas infracciones, cambios y pocas situaciones claras. Argentinos intentó sostener la presión, mientras Racing respondió con remates aislados de Miljevic y algunas pelotas aéreas que no lograron ampliar la diferencia.

En el cierre, la Academia manejó los tiempos, defendió la ventaja sin pasar mayores sobresaltos y selló un triunfo clave. Racing consiguió su primer triunfo en el Torneo Apertura 2026, recuperó confianza y dejó atrás un arranque complicado, en un partido intenso, polémico y luchado hasta el final.




Rosario Central dejó escapar el triunfo y empató con Aldosivi en Mar del Plata

Rosario Central igualó 1-1 ante Aldosivi en el Estadio José María Minella y volvió a dejar puntos en el cierre del partido. El Canalla se puso en ventaja temprano con un gol de pelota parada, pero no logró sostener la diferencia y el Tiburón rescató el empate sobre el final por la fecha 4 del Torneo Apertura 2026.

Rosario Central empató 1-1 frente a Aldosivi este sábado 7 de febrero en el Estadio José María Minella, en un encuentro correspondiente a la fecha 4 del Torneo Apertura 2026. El equipo dirigido por Jorge Almirón volvió a dejar escapar una victoria en los minutos finales, repitiendo una historia similar a la vivida en el debut ante Belgrano.

El partido comenzó de manera ideal para el Canalla, que golpeó rápido gracias a una pelota parada. A los pocos minutos del inicio, Ángel Di María ejecutó un córner desde la derecha, bien cerrado al área chica, y el juvenil Ignacio Ovando apareció libre para conectar de cabeza y marcar el 1-0, confirmando el buen aprovechamiento de las jugadas preparadas.

Con la ventaja, Central ganó tranquilidad y manejó los tiempos del encuentro. A los 22 minutos, el conjunto rosarino estuvo muy cerca de ampliar la diferencia: Di María sacó un potente remate de primera desde afuera del área que obligó a una atajada espectacular de Axel Werner. En el rebote, Alejo Véliz cayó en el área y reclamó penal, pero el árbitro Fernando Espinoza desestimó correctamente la acción.

Aldosivi intentó reaccionar, aunque sin generar situaciones claras de peligro, más allá de algunas pelotas detenidas que no inquietaron seriamente al fondo auriazul. El primer tiempo fue perdiendo intensidad y se fue diluyendo sin mayores emociones.

En el complemento, el conjunto local salió con mayor determinación en busca del empate. Sin embargo, durante varios pasajes careció de claridad en los metros finales y Central logró sostener el control del juego, defendiendo la ventaja con orden y posesión.

Cuando el partido parecía encaminarse al triunfo visitante, Aldosivi encontró su premio. A los 42 minutos del segundo tiempo, Nicolás Cordero, que había ingresado apenas cinco minutos antes, controló de pecho dentro del área y sacó una media vuelta perfecta para marcar un verdadero golazo y establecer el 1-1 definitivo.

El empate dejó sensaciones encontradas. Rosario Central volvió a mostrar dificultades para cerrar los partidos y se quedó con 5 puntos en el campeonato, mientras que Aldosivi, que aún no ganó, suma tres empates y una derrota, valorando el punto por la insistencia hasta el final.




Central Córdoba le ganó a Unión en Santiago y logró su primer triunfo en el Apertura

Central Córdoba venció a Unión en Santiago del Estero por la fecha 4 del Torneo Apertura 2026, en un encuentro parejo y trabajado que se definió por la efectividad en una pelota parada y le permitió al Ferroviario sumar de a tres por primera vez en el campeonato.

Central Córdoba venció a Unión en Santiago del Estero y pudo respirar aliviado en el Torneo Apertura 2026. En el estadio Madre de Ciudades, el equipo local se impuso por 1 a 0 en un partido cerrado, con pocas situaciones claras y mucho estudio entre ambos, donde supo aprovechar la oportunidad más nítida que tuvo para quedarse con los tres puntos.

La expectativa previa indicaba que el Ferroviario saldría decidido a buscar su primera victoria en el certamen, empujado por su gente. Y si bien el arranque mostró esa intención, con un buen cabezazo de Michael Santos en los primeros minutos, con el correr del primer tiempo el equipo santiagueño comenzó a evidenciar falencias en la generación de juego y se fue diluyendo en ataque.

Del otro lado, el Unión de Leonardo Madelón tampoco ofrecía demasiadas emociones. El Tatengue apostó a un planteo cauteloso y tuvo la más clara de la primera mitad en los pies de Cristian Tarragona, cuyo remate terminó en las manos de Alan Aguerre, aunque la jugada fue invalidada posteriormente por un dudoso fuera de juego señalado por el asistente.

Antes del descanso, Horacio Tijanovich aprovechó un error defensivo para quedar mano a mano ante Matías Mansilla, pero su definición al medio facilitó la respuesta del arquero visitante y dejó escapar una chance inmejorable para el local.

En el complemento, los entrenadores movieron el banco buscando cambiar el trámite. Allí fue Lucas Pusineri quien acertó con el ingreso de Marco Iacobellis, que le aportó mayor dinámica y energía al mediocampo del Ferroviario. Sin generar situaciones claras en cantidad, Central Córdoba comenzó a jugar más lejos de su arco y a incomodar a Unión.

La paridad se rompió a los 30 minutos del segundo tiempo. En una pelota parada, el “10” del local ejecutó un preciso tiro libre de zurda y le puso la pelota en la cabeza a Michael Santos, que ganó en lo alto y no perdonó para marcar su primer gol con la camiseta del Ferroviario.


Con la ventaja, Central Córdoba se replegó, cerró espacios y apostó al contragolpe. Unión, en cambio, no arriesgó lo suficiente para buscar el empate. Solo un cabezazo de Marcelo Estigarribia llevó algo de peligro, pero Aguerre respondió con seguridad enviando la pelota al córner.

Fue un triunfo ajustado, pero vital para el conjunto santiagueño, que consiguió su primera victoria en el torneo y empieza a acomodarse en la tabla. Para Unión, en tanto, queda la tarea de mejorar su regularidad y dar un paso adelante en lo futbolístico.




Boca volvió al triunfo ante Newell’s y festejó en La Bombonera

Boca volvió al triunfo en La Bombonera al derrotar 2-0 a Newell’s por la fecha 3 del Torneo Apertura 2026. Con goles de Lautaro Blanco y Leandro Paredes, el equipo de Claudio Úbeda sumó tres puntos clave en el estreno de Santiago Ascacibar y Ángel Romero.

Boca Juniors volvió a sonreír y al triunfo en La Bombonera. En el marco de la tercera fecha del Torneo Apertura 2026, el Xeneize venció por 2-0 a Newell’s Old Boys y consiguió un triunfo necesario para recuperar confianza tras un inicio irregular. El equipo dirigido por Claudio Úbeda mostró dos caras bien distintas, pero le alcanzó con una ráfaga de eficacia para quedarse con los tres puntos.

El primer tiempo dejó poco para destacar desde lo colectivo. Boca intentó tomar la iniciativa, pero se encontró con un rival que apostó fuerte a la presión y al roce. La Lepra, conducida por Favio Orsi y Sergio Gómez, cortó constantemente el juego y logró incomodar a los futbolistas más creativos del local, acumulando tres amonestaciones antes de la media hora.

El arranque había sido prometedor: a los 2 minutos, Gonzalo Gelini probó desde afuera tras un pase filtrado de Santiago Ascacibar, uno de los refuerzos que debutó como titular y que fue protagonista desde la previa. Sin embargo, con el correr de los minutos, el trámite se volvió trabado, friccionado y carente de profundidad.

Ander Herrera sufrió en carne propia la dureza defensiva, quedando muy dolorido luego de un pisotón que le torció el tobillo, aunque pudo continuar en cancha. También hubo faltas reiteradas sobre Ascacibar y empujones constantes a Exequiel Zeballos, una de las armas ofensivas más desequilibrantes del Xeneize.

Dentro de un contexto apagado, aparecieron algunos destellos individuales. Leandro Paredes aportó calidad en la circulación, aunque sin ser determinante, y el Ruso tuvo una chance clara en un mano a mano que ganó el arquero Gabriel Arias. Parecía que Boca se iba al descanso sin respuestas, pero apareció el Changuito.

Zeballos encaró con decisión, metió una corrida brillante y asistió a Lautaro Blanco, que definió con precisión para abrir el marcador. El lateral, surgido en Rosario Central, volvió a marcarle a Newell’s y anotó su segundo gol en Primera, ambos ante el mismo rival. Boca, sin merecerlo del todo, se fue al vestuario en ventaja.

En el complemento, el ingreso de Ángel Romero marcó un punto de quiebre. En su primera intervención, el paraguayo recibió una infracción que comenzó fuera del área, pero tras la revisión del VAR, el árbitro Darío Herrera sancionó penal. Leandro Paredes se hizo cargo de la ejecución y no falló: 2-0 y explosión en La Bombonera.


Con la ventaja ampliada, Boca manejó el partido ante un Newell’s lento y sin respuestas ofensivas. La Lepra no logró inquietar seriamente el arco defendido por Agustín Marchesín, y el Xeneize cerró el encuentro con mayor tranquilidad, asegurando un triunfo clave para tomar impulso en el Apertura.