Milagro en Fortaleza
El Rojo cayó ante Fortaleza, pero por el gol de visitante obtenido en tiempo de descuento, le alcanzó para avanzar en la CONMEBOL Sudamericana.
Independiente avanzó este jueves a la segunda fase de la CONMEBOL Sudamericana, pese a perder por 2-1 ante un Fortaleza brasileño, que llegó estar clasificado hasta el minuto 93, cuando un gol en propia puerta de Bruno Melo le apartó de hacer historia.
Los Diablos Rojos, que venían de ganar 1-0 en Argentina, y aunque jugaron peor en el Arena Castelao, consiguieron el pase a la próxima ronda gracias al valor doble del gol anotado de visitante, y de paso, aparcar su particular crisis de resultados.
En su primera participación en un torneo internacional, el cuadro dirigido por el mítico exarquero Rogerio Ceni estuvo a punto de sentenciar a todo un siete veces campeón de la Libertadores y dos de la Sudamericana.
El volante Juninho abrió el camino de la victoria para Fortaleza en el minuto 27 al transformar un penal provocado por el mediapunta Osvaldo, el mejor de la noche.
Un minuto después de salir del banco, Marlon consumaba la remontada en el 79 con un disparo desde el borde del área. Sin embargo, cuando toda la afición celebraba un triunfo histórico, Bruno Melo anotaba en contra en el 93 para dar la clasificación al equipo argentino.
Independiente salió a la expectativa por conformismo o incapacidad. El club atraviesa un momento delicado, con su técnico, Lucas Pusineri, cuestionado, retrasos en el pago de los futbolistas y una crisis de juego que hoy quedó patente en Brasil.
El conjunto de Rogerio Ceni, sin ninguna presión por clasificar, olió sangre y salió con intensidad y un marcaje férreo. David, Osvaldo y Romarinho hilvanaron con suma facilidad en el frente del ataque de Fortaleza.
Mientras, los jugadores de Independiente estaban más preocupados en quejarse por las decisiones arbitrales y en rascar el mayor tiempo posible al cronómetro.
Braian Romero intentó despertar al Rey de Copas con un disparo desde fuera del área que se marchó muy desviado.
En medio de ese letargo, Romarinho conectó con Osvaldo, que entró al área sin oposición y fue derribado por Bustos. El árbitro pitó sin vacilar penalti. Lo transformó el volante Juninho, fuerte y ajustado, imposible para Campaña. La eliminatoria estaba igualada.
La reacción de Independiente fue tímida. Decidió seguir apostando por el contragolpe, pero tenía serios problemas para pisar el área rival. Leandro Fernández fue el único que obligó al arquero Felipe Alves a estirarse para despejar un buen disparo, de nuevo, desde lejos.
Fortaleza se fue al descanso con un porcentaje de posesión inusitado para un equipo debutante en un torneo internacional: 72,7 %. Y en la reanudación siguió con el mismo hambre. Osvaldo hacía lo que quería arrancando desde el flanco izquierdo. El mediapunta de 32 años generó mucho peligro a la defensa del equipo argentino, que no encontraba la forma de pararle.
Solo faltaba rematar la faena con otro gol para consumar una remontada histórica. Lo tuvo David hasta en dos ocasiones, pero una vez a su remate le faltó fuerza para rebasar la línea de portería y en la otra no acertó entre los tres palos.
Independiente mejoró levemente su imagen, presionado por el resultado, aunque con el contragolpe como principal arma. Felipe Alves desbarató un pase de gol de Silvio Romero clarísimo con dos de sus compañeros esperando el remate dentro del área.
Pero a casi diez minutos para el final, Gabriel Dias encontró solo, en el área, a Marlon, que disparó de primeras para poner el segundo gol en el marcador y certificar la remontada.
Independiente estaba casi en la lona, cuando Bruno Melo marcó en contra de su arco y regaló la clasificación al Rey de Copas.