Darío Benedetto y su adiós silencioso de Newell’s: nueve partidos, cero goles y una rescisión anticipada
El delantero de 35 años rescindió su contrato con Newell’s tras apenas cinco meses. “Un paso para el olvido”, sentencian en Rosario. Lesiones, bajo rendimiento y una etapa gris para el ex Boca.
Darío Benedetto ya no es jugador de Newell’s Old Boys. El atacante rescindió su contrato de común acuerdo luego de que el flamante entrenador Lucas Bernardi le comunicara que no lo tendría en cuenta para los últimos tres partidos del Torneo Clausura 2025. Así, el “Pipa” deja Rosario tras apenas nueve partidos disputados y ningún gol convertido.
El paso del ex delantero de Boca Juniors por la Lepra fue breve y desafortunado. Llegó a mediados de junio, motivado por un mensaje del entonces DT Cristian Fabbiani, quien lo convenció por Instagram. Venía de un pobre rendimiento en Olimpia de Paraguay, donde tampoco pudo marcar en doce encuentros, y su último grito databa de febrero de 2024.
Lesiones, frustración y un debut amargo
Tras una pretemporada prometedora, en la que convirtió en amistosos, Benedetto sufrió una lesión muscular en un amistoso en México que lo marginó de las primeras fechas del torneo. A los pocos días de su recuperación, sufrió un nuevo desgarro en el aductor, lo que retrasó aún más su debut oficial. Finalmente jugó sus primeros minutos en el Clásico Rosarino ante Central, ingresando justo después del gol de Ángel Di María que selló la victoria del Canalla. Un debut simbólicamente doloroso.
Luego de ese estreno, alternó titularidades con ingresos desde el banco. Fue reemplazado al entretiempo en la caída ante Barracas Central, jugó un segundo tiempo entero ante Atlético Tucumán y fue titular en los duros tropiezos contra Belgrano por Copa Argentina y el Clausura. En Córdoba, tuvo su gran chance desde los doce pasos, pero ejecutó un penal sin convicción que el arquero rival detuvo con facilidad.
Una salida inevitable
Su contrato tenía vigencia hasta junio de 2026, pero la decisión de Bernardi fue tajante. Sin lugar en el equipo y con un rendimiento por debajo de lo esperado, ambas partes acordaron una salida inmediata. La etapa de Benedetto en Newell’s terminó con apenas 409 minutos en cancha y sin goles, en una estadía marcada por la frustración personal y la crisis institucional que atraviesa el club.
