Atlético Tucumán sobrevivió a una batalla y festejó por penales

Atlético Tucumán avanzó en la Copa Argentina después de superar a Independiente Rivadavia en una dramática definición por penales. Tras igualar 1-1 en los 90 minutos, el Decano se impuso 3-2 desde los doce pasos en cancha neutral y consiguió una clasificación de enorme valor.

Atlético Tucumán volvió a dar un paso adelante en la Copa Argentina. El Decano eliminó a Independiente Rivadavia luego de una definición cargada de tensión: empataron 1-1 durante el tiempo reglamentario y el conjunto tucumano terminó imponiéndose 3-2 en los penales.

La clasificación confirma el gran recorrido que viene realizando Atlético en una competencia en la que ya había dejado señales contundentes. Después de eliminar 3-0 a Talleres de Córdoba y posteriormente aplastar 4-0 a Independiente, el conjunto tucumano encontró esta vez un desafío completamente diferente.

No hubo goleada ni margen para relajarse. Fue necesario luchar hasta el último momento y posteriormente mantener la concentración en una definición desde los doce pasos.

Un partido mucho más cerrado

Frente a frente estuvieron dos equipos que ya se habían encontrado en el comienzo del Torneo Clausura 2026. En aquella oportunidad, Atlético Tucumán e Independiente Rivadavia habían igualado 0-0 en el Monumental José Fierro.

Esta vez había mucho más en juego. Era un compromiso eliminatorio y solamente uno podía continuar su camino en la Copa Argentina.

La paridad volvió a hacerse presente. Atlético e Independiente Rivadavia no pudieron sacarse diferencias definitivas durante el encuentro y terminaron igualando 1-1, obligando a resolver la clasificación mediante los penales.

Allí apareció la fortaleza del Decano.

El Decano ganó 3-2 desde los doce pasos

La definición fue tan ajustada como el propio partido. Atlético Tucumán terminó imponiéndose 3-2 y desató el festejo de todo el conjunto tucumano.

En una instancia donde cada ejecución puede modificar una historia, el Decano mostró mayor efectividad y consiguió el resultado que necesitaba para continuar avanzando.

El triunfo vuelve a darle relevancia al recorrido de Atlético Tucumán en esta edición de la Copa Argentina. El equipo había mostrado una enorme contundencia para eliminar a Talleres y a Independiente, pero frente a la Lepra mendocina tuvo que exhibir otra virtud: resistencia para atravesar un encuentro equilibrado y personalidad para resolverlo en los penales.

Atlético Tucumán sigue haciendo ruido en la Copa Argentina

El camino del Decano en el certamen viene dejando resultados de enorme impacto.

Primero apareció aquel contundente 3-0 sobre Talleres, con goles de Renzo Tesuri, Lautaro Godoy y Nicolás Laméndola. Después llegó una de sus mejores actuaciones: el categórico 4-0 ante Independiente, con Laméndola como gran protagonista al convertir dos tantos, acompañado por Ignacio Brondo y Franco Nicola.

Ahora el escenario fue completamente diferente, pero el desenlace volvió a favorecer a Atlético.

El 1-1 y posterior 3-2 en los penales frente a Independiente Rivadavia mantienen al Decano con vida y fortalecen una campaña que comienza a adquirir un peso especial.

Atlético Tucumán ya demostró que puede ganar con contundencia y también que sabe sufrir cuando un partido lo exige. Esta vez no necesitó una goleada: tuvo que soportar la tensión hasta el último penal.

Y cuando llegó el momento decisivo, el Decano volvió a festejar.





Zielinski lo tiene de hijo

En un partido memorable del equipo de Gallardo, donde jugó un fútbol total, Luchetti, los palos y la inteligencia de Zielinski, le dieron al Decano el pasaje a semifinales

River hizo todo el esfuerzo en el partido de vuelta de la Copa Superliga pero la clasificación se la llevó Atlético Tucumán tras el 4-1 a favor del Millonario.

El conjunto de Marcelo Gallardo maniató táctica y futbolísticamente al Decano pero no le alcanzó para avanzar a las semifinales del certamen.
Porque a diferencia de los que pasó en Liverpool, el Decano en el banco lo tuvo a Zielinski y el Barcelona a Valverde y ahí estuvo la diferencia de lo que pasó en Anfield.

El equipo tucumano, se comió en el primer tiempo y parte del segundo un baile descomunal, River jugó el fútbol que le gusta a la gente, presión´lo atacó con todos los jugadores, Casco se metía como una tromba por el medió y no solo sorprendía, sino que además asistía a sus compañeros


Por ello el primer tiempo fue arrollador, pero a la cantidad de situaciones de gol que tuno el millonario, sólo pudo convertir dos goles, el primero de Nacho Fernández, tras una muy buena jugada colectiva que definió con un taco, y el segundo de Lucas Pratto ante la salida de Cristian Lucchetti. En el medio el arquero del Decano y los palos impidieron que la diferencia fuera mayor.


En el comienzo de segundo tiempo y gracias a que River le había salvado la vida, el Ruso Zielinski hizo ingresar al Pichi Mercier para controlar los embates que se venían por el medio de la cancha y por 15 minutos logró igualar las acciones y tanto fue así que consiguió el pasaporte a semifinales.

Ya que Javier Toledo (quien consiguió su gol número 100) desvió un centro desde la derecha y el ansiado gol para la visita llegó y fue un baldazo de agua fría. River tenía que tres goles más en menos de un tiempo.


El Millonario siguió insistiendo luego del gol visitante con Matías Suárez y Lucas Pratto marcando el tercer y cuarto tanto respectivamente y a falta de cinco minutos quedaba cerca del milagro.

Eso no llegó por culpa de Lucchetti y de los palos que estuvieron del lado tucumano para darle la histórica clasificación a semifinales donde se enfrentará a Tigre.


Detalles del fútbol que a veces son inapreciables y que hacen que un equipo gane un partido, Atlético se comió el baile de su vida, pero en el banco estaba la solución, y con solo quince minutos Zielinski liquidó la serie.




Atlético le dio una “Tricota” para el frío

El Decano tucumano le ganó a River por 3 a 0 y le deja para la vuelta que el millonario en su cancha, realice una remontada a lo Liverpool

Atlético Tucumán vapuleó en 30 minutos a un River que en el comienzo del pertido entró con bueno pié, pero luego empezó su sufrimiento, que terminó con un desenlace muy negativo.


El nacimiento del encuentro lo tuvo mejor al campeón de la CONMEBOL Libertadores, pero el que terminó mejor fue el local, pero luego una gran combinación entre Diaz y Barbona, que este último tras un gran control, abrió bien los ojos y definió a la derecha del Armani.


Solo algunos minutos después llegó el 2-0, en el peor momento de los de Núñez: fue obra de Javier Toledo, quien cumplió con una de las ‘leyes’ más antiaguas del fútbol, debido a que el tanto del exSan Martín de San Juan se dio por dos cabezazos en el área.

Como si fuera poco, el 3-0 llegó en el complemento: Javier Toledo sacó provecho de un error de Franco Armani y puso el resultado final. Desde ahí River intentó reducir el marcador, para viajar a Buenos Aires con menor diferencia de gol, pero ya había sentido los tres puñetazos

Las reacciones del Muñeco Gallardo, lo mostraron, disgustado con su equipo por desconcentraciones, principalmente en el segundo y tercer gol


La vuelta se jugará el martes en el Monumental, en la que el Millonario irá por la remontada ante el Decano. Será el Liverpool argentino, se ve difícil.