San Isidro volvió a meterse entre los cuatro mejores de La Liga Argentina

San Isidro volvió a hacerse fuerte en el Antonio Manno, derrotó a Deportivo Viedma por 62 a 53 y cerró la serie de cuartos de final por 3-2 para meterse nuevamente entre los cuatro mejores de La Liga Argentina. El Santo construyó la clasificación desde la defensa, resistió la reacción rionegrina en el cierre y ahora enfrentará a La Unión de Colón en semifinales.

San Isidro de nuevo entre los cuatro mejores de La Liga Argentina

San Isidro volvió a demostrar que su casa pesa en las noches grandes. En un Antonio Manno colmado, con clima de definición y la presión propia de un quinto juego, el equipo de San Francisco derrotó a Deportivo Viedma por 62 a 53, ganó la serie de cuartos de final por 3-2 y se clasificó a las semifinales de La Liga Argentina.

El Santo había comenzado la llave con autoridad, ganando los dos primeros partidos en el Nido, pero Deportivo Viedma respondió en Río Negro, igualó la serie y llevó la historia al capítulo definitivo. La presión estaba repartida: San Isidro tenía la localía y la obligación de cerrarlo ante su gente; Viedma llegaba con el envión anímico de haber levantado un 0-2 y con la ilusión de repetir otra remontada como visitante.

Pero en el juego que decidía todo, San Isidro mostró su mejor herramienta: la defensa. El equipo dirigido por Sebastián Porta secó ofensivamente a la visita durante gran parte de la noche, controló los circuitos de juego del Depo y construyó una ventaja que terminó siendo determinante. Viedma reaccionó tarde, llegó a ponerse a seis puntos en el cierre, pero el local encontró una conversión clave de Lautaro Maré a 55 segundos del final para devolver tranquilidad y sentenciar la clasificación.


Un arranque firme para marcar la cancha

El comienzo fue favorable a San Isidro. Desde el salto inicial, el Santo se mostró más firme, más concentrado y más efectivo para imponer condiciones. El local encontró respuestas desde el perímetro y, sobre todo, logró cortar los circuitos ofensivos de Deportivo Viedma.

Ese fue el primer mensaje fuerte de la noche: San Isidro no quería correr detrás del partido. En una definición tan cargada de tensión, arrancar bien era fundamental. El equipo de Porta entendió el contexto, defendió con intensidad y obligó a Viedma a jugar incómodo.

El primer cuarto terminó 19 a 11 para el local. La diferencia no era decisiva, pero sí marcaba una tendencia. San Isidro había logrado controlar el ritmo, cerrar caminos hacia el aro y trasladarle la presión al conjunto rionegrino.


Nervios, bajo goleo y un triple clave de Eydallin

El segundo cuarto tuvo otro tono. El partido se volvió más desprolijo, con nervios, malas decisiones y baja eficacia de ambos lados. En ese tramo se notó el peso del quinto juego: cada pelota parecía valer doble, cada error dolía más y cada posesión se jugaba con máxima tensión.


Deportivo Viedma tuvo problemas para convertir y profundizó sus dificultades desde la línea de libres. San Isidro tampoco brilló en ataque, pero logró sostener la ventaja gracias a su defensa y a una mayor solidez emocional para atravesar el momento incómodo.

Sobre el cierre del primer tiempo, apareció una acción importante: Julián Eydallin convirtió un triple que le permitió al Santo irse al descanso largo arriba 36 a 25. Esa bomba fue clave porque le devolvió aire al local en un momento donde el partido estaba trabado y cualquier golpe anímico podía modificar el desarrollo.


La defensa del Santo, la gran clave de la noche

El tercer cuarto fue el tramo que mejor explicó la clasificación de San Isidro. La defensa volvió a ser determinante. El equipo de Porta ajustó, presionó, cerró espacios y dejó sin respuestas a Deportivo Viedma, que apenas pudo sumar 7 puntos en ese período.

Con un parcial de 14 a 7, San Isidro llegó a sacar 18 puntos de diferencia y dejó al Depo en apenas 32 unidades en los primeros 30 minutos. Ese dato resume la noche defensiva del Santo: concentración, intensidad y capacidad para neutralizar a un rival que venía de dos victorias consecutivas en la serie.

Viedma no encontró variantes. Le costó circular la pelota, no tuvo fluidez desde el perímetro y tampoco logró castigar con continuidad cerca del aro. San Isidro, sin tener una noche ofensiva brillante, construyó la clasificación desde atrás.

El último cuarto comenzó con el local arriba 50 a 32, una diferencia importante para una noche tan cerrada en el goleo.


Viedma reaccionó y puso suspenso

Cuando parecía que la historia estaba definida, Deportivo Viedma volvió a mostrar carácter. El equipo rionegrino no se entregó, elevó la intensidad y aprovechó un momento de relajación del Santo para volver a meterse en partido.

San Isidro aflojó la marcha, perdió claridad y permitió que la visita recortara la diferencia. A falta de 3:47, Viedma se puso a siete puntos, 55 a 48, obligando a Sebastián Porta a pedir minuto para reorganizar a su equipo.

El cierre tuvo dramatismo. El Depo llegó a quedar a seis, y el partido volvió a tener tensión real. San Isidro necesitaba una conversión que le devolviera calma, y allí apareció Lautaro Maré. A 55 segundos del final, el jugador del Santo convirtió un doble decisivo que prácticamente sentenció la clasificación.

Esa acción fue una de las grandes jugadas de la noche. No solo amplió la diferencia, sino que frenó el envión visitante y permitió que San Isidro manejara los últimos segundos con mayor tranquilidad.


El Nido explotó con el pase a semifinales

El sonido de la chicharra desató el festejo en San Francisco. El Antonio Manno, que vivió cada pelota con intensidad, celebró una clasificación enorme. San Isidro ganó el quinto juego, cerró una serie durísima y volvió a meterse entre los cuatro mejores de La Liga Argentina.

El triunfo también tuvo un valor emocional. El Santo había dejado escapar dos oportunidades en Viedma, donde el Depo ganó el tercer y cuarto punto para igualar la llave. Pero al regresar a casa, San Isidro recuperó su identidad defensiva, jugó con personalidad y respondió en el momento más importante.

Ahora, el equipo de Sebastián Porta enfrentará en semifinales a La Unión de Colón, que también avanzó en quinto juego tras eliminar a Santa Paula por 82 a 79. La serie comenzará en San Francisco, con los dos primeros partidos en el Nido.


Suñe, Eydallin, Hooper y Maré, los nombres del Santo

En una noche de goleo bajo, cada aporte tuvo valor. Juan Suñe fue el máximo anotador de San Isidro con 15 puntos, además de 3 rebotes, 2 recuperos y 13 de valoración. Fue importante para abrir caminos ofensivos y darle al equipo puntos en una noche donde no sobraban soluciones.

Julián Eydallin también fue clave desde la banca. Sumó 12 puntos, con una planilla muy efectiva: 2/3 en dobles, 2/3 en triples y 2/2 en libres, además de 4 rebotes y 16 de valoración. Su triple sobre el cierre del primer tiempo fue una jugada anímica importante.

Otro jugador fundamental fue C. Hooper, quien no tuvo una noche goleadora explosiva, pero fue determinante en la lucha interior: terminó con 6 puntos, 12 rebotes, 3 tapas y 17 de valoración. En un partido físico, su presencia cerca del aro fue vital.

Lautaro Maré aportó 8 puntos y 6 rebotes, pero su doble a 55 segundos del final fue una de las conversiones más importantes de la noche. También hubo trabajo silencioso de Nahuel Buchaillot, con 7 puntos, 5 rebotes, 7 asistencias y 3 recuperos, completando una tarea integral para sostener el funcionamiento del equipo.


Deportivo Viedma cayó de pie después de otra serie límite

Deportivo Viedma quedó eliminado, pero volvió a demostrar carácter competitivo. El equipo dirigido por Guillermo Bogliacino había quedado 0-2 abajo después de los dos primeros partidos en San Francisco, pero reaccionó en Río Negro, ganó dos juegos consecutivos y obligó a definir la serie en un quinto partido.

En la previa, el capitán Lucas González había anticipado que el quinto juego se lo llevaría “el que menos errores cometa”, una frase que terminó reflejando el desarrollo de una noche de máxima presión. También había destacado la necesidad de contar con varias manos anotadoras y no depender de un solo jugador.

En el partido decisivo, Viedma no logró encontrar esa fluidez colectiva. Tuvo un cierre con reacción, pero arrastró muchos problemas ofensivos durante los primeros tres cuartos. El equipo terminó con apenas 53 puntos, 6/25 en triples y 7/17 en libres, números que pesaron demasiado en una definición cerrada.

El más destacado del Depo fue L. Fernández, autor de 15 puntos, con una gran efectividad en dobles. También aportó Jeffrey Merchant, con 13 puntos y 6 rebotes, mientras que Benjamín Ossela sumó 9 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias.


La clave del partido

La clave estuvo en la defensa de San Isidro. El Santo dejó a Deportivo Viedma en 32 puntos durante los primeros tres cuartos, construyó una ventaja de 18 y obligó al visitante a jugar siempre incómodo.

Aunque Viedma reaccionó en el cierre, el local tuvo la calma necesaria para no dejar escapar la clasificación. El doble de Maré en el último minuto fue el golpe definitivo de una noche donde San Isidro ganó desde la defensa, la localía y la madurez para resolver los momentos críticos.


Serie completa

  • Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
  • Juego 2: San Isidro 77 – Deportivo Viedma 69
  • Juego 3: Deportivo Viedma 80 – San Isidro 67
  • Juego 4: Deportivo Viedma 73 – San Isidro 67
  • Juego 5: San Isidro 62 – Deportivo Viedma 53
  • Serie: San Isidro ganó 3-2
  • Próximo rival: La Unión de Colón
  • Instancia: semifinales de La Liga Argentina

Síntesis del partido

San Isidro derrotó a Deportivo Viedma por 62 a 53 en el quinto juego de los cuartos de final y volvió a meterse entre los cuatro mejores de La Liga Argentina. El Santo dominó desde la defensa, llegó a sacar 18 puntos de ventaja y resistió la reacción visitante en el cierre. Juan Suñe fue el goleador del local con 15 puntos, mientras que L. Fernández lideró al Depo también con 15 unidades. Ahora, San Isidro enfrentará a La Unión de Colón en semifinales.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
San Isidro 62 13/34, 38% 9/32, 28% 9/13, 69% 42 13 6 11 5 20 66
Deportivo Viedma 53 14/28, 50% 6/25, 24% 7/17, 41% 35 9 7 15 0 18 42

Parciales

Cuarto San Isidro Deportivo Viedma
1C 19 11
2C 17 14
3C 14 7
4C 12 21
Final 62 53

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Tapas Valoración +/-
Juan Suñe San Isidro 15 3 1 2 0 13 +6
Julián Eydallin San Isidro 12 4 1 1 0 16 +5
Manu Lambrisca San Isidro 9 7 1 3 0 2 +6
Lautaro Maré San Isidro 8 6 1 0 0 8 -1
Nahuel Buchaillot San Isidro 7 5 7 3 0 13 +7
C. Hooper San Isidro 6 12 1 1 3 17 +10
L. Fernández Deportivo Viedma 15 4 0 0 0 19 -1
Jeffrey Merchant Deportivo Viedma 13 6 1 2 0 9 +1
Benjamín Ossela Deportivo Viedma 9 7 3 1 0 14 -8
Nicolás Paletta Deportivo Viedma 5 8 5 0 0



Deportivo Viedma ganó un partidazo, forzó el quinto juego y llevó la serie al límite

Deportivo Viedma volvió a hacerse fuerte en el Ángel Cayetano Arias, derrotó a San Isidro por 73 a 67 y dejó la serie de cuartos de final igualada 2-2. Con una enorme actuación de Jeffrey Merchant, autor de 23 puntos y 9 rebotes, el equipo rionegrino forzó un quinto juego que se disputará el martes 12 de mayo en San Francisco.

Deportivo Viedma ganó un partidazo y forzó un quinto juego ante San Isidro

Deportivo Viedma volvió a demostrar que en los playoffs de La Liga Argentina nunca se lo puede dar por vencido. En un Ángel Cayetano Arias colmado, con clima de final y una enorme respuesta de su gente, el conjunto rionegrino derrotó a San Isidro por 73 a 67, igualó la serie 2-2 y llevó la definición de los cuartos de final a un quinto y decisivo partido.

El triunfo tuvo un valor enorme para el equipo dirigido por Guillermo Bogliacino, que había quedado 0-2 abajo después de los dos primeros juegos en San Francisco. Sin embargo, tal como había ocurrido en la serie anterior ante Provincial de Rosario, Deportivo Viedma volvió a reaccionar en casa, ganó dos partidos consecutivos y ahora buscará completar otra remontada fuera de su estadio.

San Isidro, que había llegado a Río Negro con doble match point, dejó escapar dos oportunidades para cerrar la llave. Primero cayó por 80 a 67 en el tercer juego y luego volvió a sufrir ante un Deportivo Viedma que jugó con carácter, intensidad y mucha personalidad para imponerse por 73 a 67.

La serie tendrá su capítulo definitivo el próximo martes 12 de mayo en San Francisco, donde el ganador se meterá en las semifinales de La Liga Argentina.


Un inicio intenso y con San Isidro mejor en el cierre

El partido comenzó con un trámite muy disputado. Deportivo Viedma salió con energía, empujado por su público y con la intención de repetir la dinámica que le había dado resultado en el tercer juego. El local buscó correr cuando pudo, cargar el rebote y encontrar ventajas desde sus hombres más determinantes.

San Isidro, por su parte, mostró desde el inicio por qué había ganado los dos primeros puntos de la serie. El equipo dirigido por Sebastián Porta se apoyó en una defensa sólida, ordenada y en una circulación ofensiva más fluida para cerrar mejor el primer cuarto.

El Santo logró controlar algunos ataques del Depo, tomó mejores decisiones en ofensiva y se quedó con el primer parcial por 25 a 19. Esa diferencia de seis puntos le permitió manejar el comienzo con cierta tranquilidad y obligó a Viedma a correr desde atrás.


Para el conjunto rionegrino, el inicio no fue sencillo. Necesitaba ganar para seguir con vida, pero se encontró con un San Isidro firme, concentrado y decidido a no dejar pasar otra chance de clasificación.


San Isidro llegó a sacar 11, pero Viedma reaccionó con carácter

El segundo cuarto tuvo un momento crítico para Deportivo Viedma. San Isidro manejó mejor la pelota, tuvo buenos pasajes de juego colectivo y llegó a sacar una máxima de 11 puntos, con el marcador 33 a 22.

Ese tramo parecía encaminar el partido para el equipo cordobés. San Isidro encontraba fluidez, movía bien el balón y castigaba los errores del local. Pero allí apareció una de las grandes virtudes de Viedma: la capacidad de reacción.

Bogliacino movió el banco, buscó piernas frescas y el equipo empezó a cambiar la energía del partido. Deportivo Viedma encontró dinamismo en las transiciones, subió la intensidad defensiva y comenzó a recortar la diferencia con ataques más largos y mejor seleccionados.

El local logró igualar el marcador y luego pasó al frente por la mínima, 36 a 35, en un momento de gran envión anímico. Sin embargo, San Isidro consiguió cerrar el primer tiempo arriba por apenas un punto: 39 a 38.

Ese cierre dejó una señal muy clara: aunque San Isidro había sido superior durante varios minutos, Viedma estaba vivo, competitivo y con la confianza intacta.


El tercer cuarto mantuvo la tensión

Luego del entretiempo, San Isidro volvió a mostrar buenos pasajes. El Santo continuó desplegando un juego ordenado, sostuvo la ventaja durante varios minutos y encontró respuestas para mantenerse al frente.

Deportivo Viedma, en cambio, tuvo que pelear cada posesión. El conjunto rionegrino no logró revertir el marcador durante el tercer cuarto, pero nunca se desconectó del partido. Defendió con intensidad, disputó cada rebote y se mantuvo cerca para llegar con chances al tramo final.

San Isidro ganó el tercer parcial 19 a 17 y entró al último cuarto arriba 58 a 55. La diferencia era corta, pero importante en un partido tan cerrado. El Santo estaba a diez minutos de la clasificación, mientras que Viedma necesitaba encontrar su mejor versión para evitar la eliminación.

El escenario estaba planteado para un cierre de máxima tensión.


El último cuarto fue todo carácter para el Depo

En el período final apareció la mejor versión de Deportivo Viedma. Con el empuje de su gente, una estrategia táctica clara y mayor presencia cerca del aro, el equipo de Bogliacino logró cambiar la historia.

El Depo aprovechó los errores de San Isidro, defendió con mayor agresividad y encontró ataques más largos para desgastar al rival. La presencia en la pintura fue clave, porque le permitió sumar puntos importantes, cargar faltas y controlar mejor el ritmo.

Viedma pasó al frente en el momento más caliente del partido y, a partir de allí, jugó con una enorme madurez. No se apuró, no regaló posesiones y entendió que cada ataque debía tener valor.


San Isidro, en cambio, perdió claridad en el cierre. El equipo cordobés quedó incómodo en ofensiva, falló decisiones importantes y no pudo sostener la ventaja que había construido durante buena parte de la noche.

Con un último cuarto determinante, Deportivo Viedma se quedó con el triunfo por 73 a 67 y desató el festejo de todo el Cayetano Arias.


Jeffrey Merchant, la gran figura de la noche

El nombre más importante del partido fue Jeffrey Merchant. El jugador de Deportivo Viedma tuvo una actuación enorme y terminó con 23 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias, 1 recupero y 34 de valoración.

Merchant fue decisivo por su eficacia y por su peso en los momentos calientes. Lanzó 7/8 en dobles, 2/4 en triples y 3/4 en libres, mostrando una efectividad altísima para un partido de tanta presión.

Su producción no solo se reflejó en los puntos. También fue importante en el rebote, en la generación de juego y en la lectura de las posesiones decisivas. Cuando Viedma necesitó una referencia, Merchant respondió.

También fue muy importante Nicolás Paletta, quien aportó 12 puntos, 6 rebotes y 17 de valoración. Su trabajo fue clave para sostener al equipo en distintos pasajes, especialmente cuando San Isidro intentó controlar el ritmo.

Otro aporte valioso fue el de Adrián Ventura, con 10 puntos y 7 rebotes, además de Luciano Cáceres, que sumó 10 unidades en una noche de enorme exigencia.


San Isidro volvió a quedar cerca, pero no pudo cerrarlo

San Isidro tuvo chances concretas de ganar el partido y cerrar la serie. El equipo de Sebastián Porta fue superior en varios tramos, llegó a estar 11 puntos arriba y entró al último cuarto con ventaja.

Sin embargo, no pudo resolver el cierre. Deportivo Viedma lo llevó a un terreno incómodo, lo obligó a tomar decisiones bajo presión y terminó imponiendo su intensidad en los minutos finales.

El destacado del Santo fue Nahuel Buchaillot, quien terminó con 16 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias, 3 recuperos y 15 de valoración. Fue el principal sostén ofensivo de San Isidro y uno de los jugadores más regulares de la visita.

También aportaron Lucas Maré, con 11 puntos, y Julián Eydallin, con 9 unidades. C. Hooper fue importante en el rebote, con 10 recobres, aunque el equipo no logró encontrar fluidez ofensiva en el último cuarto.

Uno de los datos que explica la derrota de San Isidro fue su baja efectividad desde el perímetro: apenas 5/29 en triples, un 17%. En un cierre cerrado, esa falta de puntería terminó pesando demasiado.


Deportivo Viedma volvió a levantar una serie complicada

El triunfo de Deportivo Viedma no puede analizarse como un partido aislado. El Depo volvió a mostrar una característica que ya había sido clave en estos playoffs: su capacidad para sobrevivir en contextos límite.

En la ronda anterior, el equipo rionegrino había levantado una serie que también comenzó 0-2 abajo ante Provincial de Rosario, el mejor equipo de la fase regular. Ganó dos partidos en casa y luego dio el golpe definitivo como visitante.

Ahora, ante San Isidro, vuelve a estar en una situación similar. Perdió los dos primeros puntos en San Francisco, regresó al Cayetano Arias y consiguió dos triunfos consecutivos para igualar la serie.

La diferencia es que ahora el quinto partido volverá a jugarse en San Francisco, donde San Isidro tendrá el respaldo de su gente. Pero Deportivo Viedma viajará con la confianza de saber que ya conoce este camino y que tiene herramientas para competir en escenarios de máxima presión.


La serie quedó 2-2 y todo se define en San Francisco

La llave entre San Isidro y Deportivo Viedma tendrá el final que merecía: un quinto juego. Después de cuatro partidos intensos, cambiantes y con momentos favorables para ambos, la clasificación a semifinales se definirá en una noche decisiva.

San Isidro ganó los dos primeros partidos en casa: 70 a 61 y 77 a 69. Deportivo Viedma respondió en Río Negro con triunfos por 80 a 67 y 73 a 67. Ahora, el quinto punto definirá quién sigue en carrera.

Para San Isidro, será la tercera oportunidad de cerrar la serie. Para Deportivo Viedma, será la chance de completar otra remontada memorable en estos playoffs.


La clave del partido

La clave estuvo en el último cuarto. Deportivo Viedma llegó abajo por tres puntos, pero elevó su intensidad defensiva, aprovechó los errores de San Isidro y encontró mejores decisiones ofensivas.

El Depo logró pasar al frente con ataques largos, mayor presencia en la pintura y una enorme tarea de Jeffrey Merchant. San Isidro, que había manejado varios pasajes del partido, perdió claridad en el tramo final y no pudo sostener la ventaja.


Cómo sigue la serie

El quinto juego se disputará el próximo martes 12 de mayo en San Francisco. El ganador avanzará a las semifinales de La Liga Argentina.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
  • Juego 2: San Isidro 77 – Deportivo Viedma 69
  • Juego 3: Deportivo Viedma 80 – San Isidro 67
  • Juego 4: Deportivo Viedma 73 – San Isidro 67
  • Serie: igualada 2-2
  • Juego 5: martes 12 de mayo, en San Francisco
  • Instancia: cuartos de final
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

Deportivo Viedma venció a San Isidro por 73 a 67 en el Ángel Cayetano Arias, igualó la serie 2-2 y forzó un quinto juego en San Francisco. El equipo rionegrino reaccionó después de estar 11 puntos abajo, llegó al último cuarto perdiendo 55-58 y lo dio vuelta con defensa, paciencia y una gran presencia en la pintura. Jeffrey Merchant fue la figura con 23 puntos, 9 rebotes y 34 de valoración.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Faltas Valoración
Deportivo Viedma 73 18/27, 66% 8/36, 22% 13/18, 72% 37 8 8 16 20 84
San Isidro 67 18/29, 62% 5/29, 17% 16/18, 88% 31 5 2 20 16 53

Parciales

Cuarto Deportivo Viedma San Isidro
1C 19 25
2C 19 14
3C 17 19
4C 18 9
Final 73 67

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Valoración +/-
Jeffrey Merchant Deportivo Viedma 23 9 4 1 34 +9
Nicolás Paletta Deportivo Viedma 12 6 1 3 17 +4
Adrián Ventura Deportivo Viedma 10 7 0 2 10 +14
Luciano Cáceres Deportivo Viedma 10 1 1 1 1 +3
Nahuel Buchaillot San Isidro 16 3 2 3 15 +6
Lucas Maré San Isidro 11 3 1 1 9 -3
Julián Eydallin San Isidro 9 4 0 0 9 -11
C. Hooper San Isidro 6 10 0 0 11



Deportivo Viedma se impuso en un partidazo, venció a San Isidro y descontó en la serie

Deportivo Viedma respondió en una noche lluviosa y con un gran marco de público en el Ángel Cayetano Arias: superó a San Isidro por 80 a 67, descontó la serie de cuartos de final de La Liga Argentina y quedó 1-2 abajo. El conjunto rionegrino hizo pesar su localía, elevó su eficacia ofensiva y sostuvo el cierre con inteligencia para forzar un cuarto partido.

Deportivo Viedma se impuso en un partidazo y descontó ante San Isidro

Deportivo Viedma tenía una sola obligación: ganar para seguir con vida. Y lo hizo con autoridad. En una noche lluviosa en la capital rionegrina, con el Ángel Cayetano Arias vestido de playoffs y con un gran acompañamiento de su gente, el Depo derrotó a San Isidro por 80 a 67 en el tercer juego de los cuartos de final de La Liga Argentina.

El triunfo le permitió al equipo viedmense descontar la serie y ponerse 1-2 abajo, después de haber perdido los dos primeros puntos en San Francisco. San Isidro llegaba con match point tras ganar 70-61 el primer partido y 77-69 el segundo, pero en Río Negro se encontró con un Deportivo Viedma mucho más sólido, efectivo y decidido a extender la historia.

La serie continuará el próximo sábado 9 de mayo, nuevamente en el Cayetano Arias, donde Viedma buscará igualar la llave y forzar un quinto juego. San Isidro, por su parte, tendrá una nueva oportunidad para cerrar la clasificación a semifinales.


Un arranque cerrado y de bajo goleo

El partido comenzó con mucha intensidad defensiva. Los dos equipos salieron concentrados, físicos y con la intención de marcar territorio desde el primer minuto. Esa presión provocó errores en ataque, pérdidas y un goleo bajo durante el primer cuarto.

San Isidro intentó sostener la receta que le había dado resultado en los dos primeros partidos: defensa fuerte, control del ritmo y ataques pacientes. Viedma, en cambio, buscó no apurarse, hacer circular la pelota y encontrar mejores tiros con el paso de las posesiones.

En ese contexto trabado, el Depo logró cerrar mejor el primer parcial y se quedó con una mínima ventaja de 14 a 13. No era una diferencia amplia, pero sí una señal importante: Viedma estaba preparado para competir desde la defensa y no dejar que San Isidro manejara el partido con comodidad.


Viedma creció desde el juego colectivo

El segundo cuarto marcó el primer quiebre del partido. Impulsado por el aliento de su gente, Deportivo Viedma mejoró la circulación de pelota, encontró mayor fluidez ofensiva y comenzó a construir desde el juego colectivo.

El equipo local rotó mejor, repartió responsabilidades y logró transformar la energía defensiva en buenas ofensivas. San Isidro mantuvo la intensidad y siguió peleando cada balón, pero Viedma empezó a mostrar una eficacia superior.

Ese tramo fue clave para cambiar el ánimo del encuentro. El Depo ganó el segundo parcial 27 a 21 y se fue al descanso largo arriba 41 a 34. La ventaja de siete puntos le dio confianza al equipo rionegrino, que necesitaba confirmar en casa que podía competirle de igual a igual al líder de la serie.


El tercer cuarto consolidó al Depo

Luego del entretiempo, Deportivo Viedma volvió mejor. El conjunto rionegrino afianzó su funcionamiento, elevó su eficacia ofensiva y, sobre todo, mejoró su defensa para neutralizar la estrategia de San Isidro.

El local logró incomodar al “Santo” en sus ofensivas, cerró caminos hacia el aro y obligó a tomar decisiones más forzadas. En ataque, Viedma encontró buenos momentos de ejecución, con paciencia para mover la pelota y aprovechar los espacios.

El tercer cuarto volvió a ser favorable para el Depo, esta vez por 22 a 19. De esa manera, el equipo de Río Negro llegó al último descanso arriba 63 a 53, con diez puntos de ventaja y con la sensación de tener el trámite bajo control.

Ese parcial fue determinante. San Isidro seguía en partido, pero ya no encontraba la misma claridad que en los juegos anteriores. Viedma, en cambio, estaba firme, concentrado y con el empuje emocional de su gente.


San Isidro reaccionó, pero Viedma administró mejor el cierre

En el último período, San Isidro intentó reaccionar. El conjunto de San Francisco manejó mejor algunos tiempos, fortaleció su defensa y buscó descontar para volver a ponerse en partido.

El visitante sabía que una remontada le podía dar la clasificación a semifinales, por eso elevó la presión y trató de acelerar el desarrollo. Sin embargo, Deportivo Viedma respondió con experiencia. El local no se desesperó, administró la pelota con inteligencia y jugó con el reloj a su favor.

Cada posesión tuvo valor de playoff. Viedma entendió que no necesitaba correr riesgos innecesarios: debía cuidar la ventaja, elegir buenos tiros y evitar pérdidas que alimentaran la reacción rival. Esa madurez terminó siendo clave para sostener el resultado.

Finalmente, Deportivo Viedma selló el triunfo por 80 a 67, un resultado que le permitió descontar la serie y mantener viva la ilusión.


Jeffrey Merchant lideró al Depo

En Deportivo Viedma sobresalió Jeffrey Merchant, quien terminó con 15 puntos y fue uno de los nombres importantes en la victoria del conjunto rionegrino. Su aporte ofensivo llegó en una noche donde el equipo necesitaba respuestas confiables para sostenerse ante un rival de jerarquía.

Más allá de la producción individual, el triunfo tuvo un fuerte componente colectivo. Viedma mejoró su circulación, defendió con concentración y encontró variantes para no depender de una sola vía de gol.

En San Isidro, el destacado fue Julián Eydallin, también con 15 puntos. El Santo tuvo momentos positivos, especialmente en su intento de reacción durante el último cuarto, pero no logró quebrar la estabilidad de un Deportivo Viedma que jugó con mucha determinación.


Deportivo Viedma volvió a mostrar carácter

La victoria tiene un valor especial para Deportivo Viedma porque no es la primera vez que responde en una situación límite. En la serie anterior, el equipo rionegrino ya había demostrado carácter al levantar un 0-2 ante Provincial de Rosario, el mejor equipo de la fase regular, para clasificarse a cuartos de final.

Ahora, ante San Isidro, volvió a quedar contra las cuerdas después de perder los dos primeros partidos. Pero el regreso al Cayetano Arias le dio otro impulso. Con su gente, con energía y con una ejecución más precisa, Viedma logró descontar y estirar la definición.

Todavía está abajo en la serie, pero el triunfo cambió el clima. El Depo sabe que si gana nuevamente en casa, forzará un quinto partido y trasladará toda la presión a San Isidro.


San Isidro dejó pasar su primer match point

Para San Isidro, la derrota significa una oportunidad perdida. El equipo de San Francisco llegaba con la chance de cerrar la serie como visitante y asegurar su lugar en semifinales, pero no pudo imponer el ritmo que había mostrado en los dos primeros encuentros.

El Santo empezó defendiendo bien, pero con el correr del partido perdió claridad ofensiva y no logró contener el crecimiento de Viedma en el segundo y tercer cuarto. En el cierre intentó reaccionar, aunque la diferencia construida por el local terminó siendo demasiado pesada.

San Isidro sigue arriba 2-1 y mantiene ventaja en la serie. Sin embargo, deberá ajustar para el cuarto punto, porque Viedma ya demostró que puede hacerse fuerte en casa y que todavía tiene argumentos para llevar la llave al límite.


La clave del partido

La clave estuvo en el crecimiento de Deportivo Viedma entre el segundo y el tercer cuarto. Después de un inicio cerrado, el Depo mejoró la circulación de balón, ganó confianza en ataque y logró construir una ventaja sólida.

Además, la defensa local fue determinante para neutralizar a San Isidro en momentos importantes. Viedma no solo anotó mejor: también impidió que el visitante encontrara continuidad ofensiva.

En el cierre, la experiencia para administrar la pelota y el reloj terminó de asegurar una victoria fundamental.


Cómo sigue la serie

La serie continuará el próximo sábado 9 de mayo, nuevamente en el Ángel Cayetano Arias. Deportivo Viedma buscará empatar la llave 2-2, mientras que San Isidro tendrá su segunda oportunidad para cerrar el pase a semifinales.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
  • Juego 2: San Isidro 77 – Deportivo Viedma 69
  • Juego 3: Deportivo Viedma 80 – San Isidro 67
  • Serie: San Isidro gana 2-1
  • Juego 4: sábado 9 de mayo, en el Cayetano Arias
  • Juego 5: de ser necesario, en San Francisco
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

Deportivo Viedma derrotó a San Isidro por 80 a 67 en el Ángel Cayetano Arias y descontó la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El Depo se impuso en un partido intenso, construyó la diferencia entre el segundo y el tercer cuarto, y administró el cierre con inteligencia. Jeffrey Merchant fue el destacado del local con 15 puntos, mientras que Julián Eydallin aportó 15 unidades para San Isidro.




San Isidro volvió a vencer a Deportivo Viedma y quedó a un paso de semifinales

San Isidro volvió a hacerse fuerte como local, superó a Deportivo Viedma por 77 a 69 y quedó 2-0 arriba en la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. En una noche más pareja que el primer juego, el equipo de San Francisco ajustó en defensa en el segundo tiempo, manejó mejor el cierre y viajará a Río Negro con match point.

San Isidro ganó el segundo partido de la serie y quedó a un paso de las semifinales

San Isidro volvió a dar una muestra de carácter en los cuartos de final de La Liga Argentina. En el Nido, el conjunto de San Francisco derrotó nuevamente a Deportivo Viedma, esta vez por 77 a 69, y dejó la serie 2-0 a su favor.

El triunfo tiene un valor enorme para el equipo dirigido por Sebastián Porta, porque lo deja a solo una victoria de meterse entre los cuatro mejores de la temporada. Después de haber ganado el primer punto por 70 a 61, el Santo volvió a defender su localía, aunque esta vez debió trabajar mucho más ante un rival que mostró una mejor versión y que se mantuvo en partido durante gran parte de la noche.

La serie ahora se trasladará a la provincia de Río Negro, donde Deportivo Viedma estará obligado a ganar para seguir con vida. San Isidro, en cambio, tendrá la primera posibilidad de cerrar la llave y asegurar su boleto a semifinales.


Un partido más parejo que el primero

A diferencia del primer juego, donde San Isidro había logrado imponer condiciones desde la defensa durante buena parte del desarrollo, este segundo punto tuvo un trámite más equilibrado. Deportivo Viedma salió con otra decisión, encontró mejores caminos en ataque y logró sostenerse en juego durante el primer tiempo.

El conjunto rionegrino entendió que no podía repetir los problemas ofensivos del debut. Por eso buscó mayor movilidad, mejores selecciones de tiro y más agresividad para atacar los espacios. Esa mejoría le permitió disputar el partido con mayor firmeza y evitar que San Isidro se escapara rápidamente en el marcador.


El Santo, por su parte, tuvo que adaptarse a un escenario más incómodo. No pudo quebrar el partido tan temprano, pero se mantuvo sólido, con paciencia y sin perder la estructura. Esa madurez fue clave para no desesperarse y esperar su momento.


Cáceres sostuvo a Deportivo Viedma en el primer tiempo

Uno de los nombres importantes de la visita fue Cáceres, quien tuvo una primera mitad muy efectiva. Con tres triples, fue determinante para que Deportivo Viedma pudiera sostenerse cerca en el marcador.

Su eficacia desde el perímetro le dio aire al equipo rionegrino y obligó a San Isidro a ajustar defensivamente. Cada vez que el local intentaba tomar una pequeña distancia, Viedma encontraba una respuesta, muchas veces desde la mano caliente de Cáceres.

Ese aporte exterior fue uno de los factores que hicieron que el desarrollo fuera más parejo. Viedma no solo mejoró respecto al primer juego, sino que además logró incomodar a San Isidro durante varios pasajes del primer tiempo.


San Isidro ajustó en el tercer cuarto

El quiebre comenzó a gestarse en el tercer período. Allí, San Isidro elevó su intensidad defensiva y empezó a inclinar la balanza a su favor.

El equipo de Sebastián Porta ajustó mejor sobre las principales vías ofensivas de Deportivo Viedma, redujo los espacios y logró controlar mejor el ritmo del partido. Ese cambio defensivo fue fundamental para que el Santo pudiera pasar a dominar el trámite.

San Isidro empezó a jugar con mayor claridad. Ya no solo defendió mejor, sino que también administró mejor las posesiones, evitó apresuramientos y encontró puntos en momentos importantes. Así logró cerrar el tercer cuarto arriba 60 a 54, una ventaja todavía corta, pero significativa por el contexto del partido.

Ese parcial dejó al local mejor parado para los últimos diez minutos. No era una diferencia definitiva, pero sí una señal clara: San Isidro había encontrado el tono del partido.


El Nido explotó en el último cuarto

El momento más fuerte de la noche llegó en el último período. A falta de 2:40 para el cierre, San Isidro logró sacar una ventaja de diez puntos, 72 a 62, que hizo explotar al Nido y empezó a encaminar definitivamente la victoria.

Ese tramo fue clave desde lo emocional. Deportivo Viedma todavía tenía tiempo para reaccionar, pero San Isidro había conseguido la distancia que necesitaba para jugar el cierre con mayor tranquilidad. La presión pasó a estar del lado visitante, que necesitaba anotar rápido y defender sin margen de error.

Viedma tuvo oportunidades para achicar la diferencia, pero falló lanzamientos libres en momentos sensibles. Esos errores fueron determinantes, porque le impidieron volver a meterse de lleno en el juego cuando San Isidro ya empezaba a manejar los tiempos.


Lambrisca sentenció la historia

Con el partido todavía abierto, apareció una conversión decisiva. A falta de 1:05 para el final, Lambrisca anotó un doble que puso el marcador 74 a 65 y terminó de sentenciar la historia.

Esa acción tuvo un peso enorme. No solo amplió la diferencia, sino que también cortó cualquier intento final de reacción de Deportivo Viedma. Desde allí, San Isidro manejó el cierre con solvencia, controló las posesiones y aseguró otro triunfo muy importante.

El resultado final fue 77 a 69 para el Santo, que volvió a demostrar que sabe jugar partidos de playoffs con paciencia, defensa y control emocional.


San Isidro quedó match point

Con esta victoria, San Isidro quedó 2-0 arriba en la serie de cuartos de final. El equipo de San Francisco defendió con éxito sus dos partidos como local y viajará a Río Negro con tres chances para cerrar la llave.

El primer objetivo está cumplido: hacerse fuerte en casa. Ahora, el Santo intentará terminar la serie lo antes posible para avanzar a semifinales y evitar que Deportivo Viedma tome impulso en su cancha.

La posición es ideal, pero San Isidro sabe que todavía no hay nada cerrado. En estos playoffs, Viedma ya demostró que puede reaccionar en contextos muy adversos. En la ronda anterior, el equipo rionegrino levantó un 0-2 ante Provincial de Rosario y logró una clasificación histórica como visitante en el quinto juego.

Por eso, el tercer partido será una prueba de madurez para el Santo. Si logra sostener su defensa, controlar el ritmo y evitar que Viedma se haga fuerte desde lo emocional, tendrá una gran oportunidad de meterse en semifinales.


Deportivo Viedma mejoró, pero quedó contra las cuerdas

Deportivo Viedma mostró una mejor versión que en el primer partido. Compitió durante más tiempo, encontró respuestas ofensivas y tuvo momentos de lucidez, especialmente en el primer tiempo.

Sin embargo, no le alcanzó. En el segundo tiempo, San Isidro ajustó defensivamente y la visita perdió algo de claridad. Además, los tiros libres fallados en el cierre terminaron siendo un factor clave, porque le impidieron achicar la diferencia cuando todavía había posibilidades de pelear el resultado.

Ahora, el equipo rionegrino deberá volver a hacerse fuerte en casa. No tiene margen de error: necesita ganar el tercer punto para extender la serie y mantener viva la ilusión de repetir otra remontada.


La clave del partido

La clave estuvo en el ajuste defensivo de San Isidro en el tercer cuarto y en la serenidad para cerrar el juego. Después de un primer tiempo parejo, el Santo logró controlar mejor a Deportivo Viedma, bajó su eficacia y cerró el tercer parcial arriba por 60 a 54.

En el último cuarto, el local encontró el golpe definitivo cuando sacó diez puntos de ventaja a falta de 2:40. Luego, el doble de Lambrisca a 1:05 del final terminó de asegurar el triunfo.


Cómo sigue la serie

La llave se trasladará ahora a Río Negro, donde Deportivo Viedma recibirá a San Isidro en el tercer punto de los cuartos de final. El Santo buscará cerrar la serie y clasificarse a semifinales, mientras que el Depo necesita ganar para seguir en carrera.

Serie de cuartos de final

  • Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
  • Juego 2: San Isidro 77 – Deportivo Viedma 69
  • Serie: San Isidro gana 2-0
  • Próximo partido: jueves, en Río Negro
  • Situación: San Isidro quedó match point
  • Formato: al mejor de cinco partidos

Síntesis del partido

San Isidro derrotó a Deportivo Viedma por 77 a 69 en el segundo juego de la serie de cuartos de final de La Liga Argentina y quedó 2-0 arriba. El partido fue más parejo que el primero, con una buena respuesta inicial de Viedma y la efectividad de Cáceres desde el perímetro. Sin embargo, el Santo ajustó en defensa en el tercer cuarto, cerró ese parcial arriba 60-54 y sentenció la historia en el último período con una ventaja de diez puntos y un doble clave de Lambrisca.




San Isidro pegó primero ante Deportivo Viedma y se adelantó en los cuartos de final de La Liga Argentina

San Isidro hizo pesar su localía en el Antonio Manno, superó a Deportivo Viedma por 70 a 61 y se quedó con el primer punto de la serie de cuartos de final de La Liga Argentina. El equipo de San Francisco construyó la victoria desde una defensa intensa, un buen primer tiempo y el control del juego en el cierre.

San Isidro venció a Deportivo Viedma y arrancó con ventaja en los cuartos de final

San Isidro dio el primer paso en una serie que promete ser exigente. En el estadio Antonio Manno, el equipo de San Francisco derrotó a Deportivo Viedma por 70 a 61 y se adelantó 1-0 en los cuartos de final de La Liga Argentina.

El “Santo” logró imponer condiciones principalmente desde la defensa. Desde el arranque, el local presionó sobre el balón, incomodó la circulación ofensiva del conjunto rionegrino y consiguió cortar los principales circuitos de juego de un rival que venía con mucha confianza después de eliminar a Provincial de Rosario en una serie histórica.

San Isidro sabía que el primer punto podía marcar el tono del cruce. Y lo jugó con esa mentalidad: intenso, concentrado y con pasajes de alto nivel, sobre todo durante la primera mitad, donde logró construir una diferencia importante para manejar el trámite con mayor tranquilidad.


Una defensa que marcó el camino

El comienzo del partido fue determinante para San Isidro. El equipo de calle Corrientes salió con una postura defensiva muy firme, presionando la primera línea, dificultando las recepciones y obligando a Deportivo Viedma a tomar decisiones incómodas.

Esa energía defensiva fue clave para que el local pudiera correr, jugar con mayor fluidez y encontrar mejores lanzamientos. San Isidro no solo defendió bien, sino que también trasladó esa intensidad al ataque, con buena circulación de balón, paciencia para elegir las opciones y mayor claridad en los momentos iniciales.

Deportivo Viedma, que llegaba golpeado anímicamente de manera positiva tras una remontada enorme ante Provincial, no pudo encontrar rápidamente su ritmo. El equipo rionegrino venía de dar vuelta una serie que perdía 0-2, con triunfos de carácter en Viedma y una victoria decisiva en Rosario por 80 a 78. Sin embargo, en San Francisco se encontró con un rival que no le permitió jugar cómodo desde el primer cuarto.


Hooper, una vía clara en el primer tiempo

En ataque, San Isidro encontró respuestas importantes en Hooper, quien fue determinante durante la primera mitad. El jugador se mostró agresivo en el uno contra uno, atacó con decisión y se transformó en una de las principales vías de gol del equipo local.

Hooper aportó 13 puntos en el primer tiempo, siendo clave para que San Isidro pudiera despegarse en el marcador. Su producción ofensiva le dio aire al equipo en un tramo donde el “Santo” logró combinar intensidad defensiva con efectividad adelante.

Con ese aporte individual y una estructura colectiva sólida, San Isidro se fue al descanso largo arriba por 37 a 26. La diferencia de once puntos reflejó lo que había ocurrido en el desarrollo: un local más cómodo, más intenso y más preciso ante un Deportivo Viedma que tuvo dificultades para sostener su juego ofensivo.


Viedma intentó reaccionar, pero San Isidro respondió desde el perímetro

En el tercer cuarto apareció una mejor versión de Deportivo Viedma. El conjunto rionegrino logró mayor fluidez, encontró caminos hacia el aro y consiguió anotar 20 puntos en el período. Fue el momento en el que la visita intentó volver al partido y ponerle presión al dueño de casa.

Sin embargo, San Isidro respondió con madurez. Cada vez que Viedma insinuó una reacción, el local encontró respuestas, especialmente desde el perímetro. Esa eficacia exterior le permitió sostener la diferencia y evitar que el rival se acercara de manera peligrosa.

Lejos de perder el control, el equipo dirigido por Sebastián Porta mantuvo el orden, administró las posesiones y cerró el tercer cuarto con una ventaja todavía más amplia: 62 a 46. Ese parcial dejó a San Isidro muy bien perfilado para afrontar los últimos diez minutos.


Oficio para cerrar el partido

El último cuarto tuvo un desarrollo más controlado. San Isidro ya había hecho el trabajo más pesado durante los tres primeros períodos y, en el cierre, se dedicó a manejar los tiempos del partido.

Deportivo Viedma buscó achicar la diferencia, pero nunca logró meterse de lleno en la pelea por el resultado. El local jugó con oficio, evitó pérdidas innecesarias y no permitió que el conjunto rionegrino encontrara una racha lo suficientemente fuerte como para poner en riesgo la victoria.

Con solidez y concentración, San Isidro terminó sellando el 70 a 61 final, resultado que le permitió adelantarse en la serie y confirmar el valor de su localía en una instancia decisiva del campeonato.


San Isidro puso el 1-0 y sostiene su candidatura

El triunfo tiene un peso importante para San Isidro, no solo porque le permite comenzar arriba la serie, sino también porque ratifica su condición de uno de los equipos fuertes de estos playoffs.

El elenco de San Francisco llegó a los cuartos de final después de eliminar a Salta Basket por 3-1 en octavos. Además, por el reordenamiento de los cruces y los resultados de las demás series, San Isidro quedó con ventaja de localía para todas las instancias que dispute. Esa condición puede ser determinante en una Liga Argentina donde los detalles, los viajes y la fortaleza en casa pesan muchísimo.

Ante Deportivo Viedma, el “Santo” mostró argumentos concretos: defensa, intensidad, control emocional y capacidad para responder cuando la visita intentó reaccionar. No fue una victoria deslumbrante desde el marcador, pero sí muy sólida desde el desarrollo.


Deportivo Viedma no pudo repetir el golpe, pero sigue en carrera

Para Deportivo Viedma, la derrota marca el primer tropiezo de una nueva serie, pero no cambia el escenario competitivo de fondo. El equipo rionegrino ya demostró en estos playoffs que tiene carácter para reaccionar en contextos adversos.

En la ronda anterior, Viedma estuvo contra las cuerdas ante Provincial de Rosario, el mejor equipo de la fase regular. Perdía la serie 0-2 y logró una remontada inolvidable para clasificar a cuartos de final. Primero ganó en casa, luego igualó la serie con un triunfo agónico y finalmente dio el golpe como visitante en Rosario.

Esa experiencia es un antecedente importante. Viedma sabe jugar series largas, sabe convivir con la presión y ya mostró que puede competir fuera de casa. Sin embargo, ante San Isidro tendrá que ajustar varios aspectos, especialmente en el inicio de los partidos y en la generación ofensiva ante defensas intensas.

El segundo juego será clave para sus aspiraciones. Si logra robar un punto en San Francisco, viajará a Río Negro con la serie igualada y con la posibilidad de hacerse fuerte ante su gente. Si San Isidro vuelve a ganar, el margen de error para Viedma será mínimo.


La clave del partido

La diferencia principal estuvo en la defensa inicial de San Isidro. El local no permitió que Deportivo Viedma se acomodara, controló las principales vías ofensivas del rival y construyó desde atrás una ventaja que luego administró con inteligencia.

El segundo punto fuerte fue la respuesta ofensiva en momentos sensibles. Hooper fue importante en la primera mitad, mientras que en el tercer cuarto el perímetro apareció para frenar la reacción visitante.

San Isidro no necesitó un goleo explosivo para ganar. Le alcanzó con sostener su identidad, bajar el ritmo de Viedma y jugar con mayor claridad durante los momentos determinantes.


Cómo sigue la serie

La serie continuará este lunes a las 21 horas, nuevamente en el estadio Antonio Manno de San Francisco. Será el segundo punto de los cuartos de final y otra oportunidad para que San Isidro defienda su localía.

Luego, el cruce se trasladará a Viedma, donde el conjunto rionegrino intentará hacerse fuerte en su cancha. La serie está pactada al mejor de cinco partidos, por lo que el primer equipo que consiga tres victorias avanzará a semifinales.

Calendario de la serie

  • Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
  • Juego 2: lunes, 21 horas, en San Francisco
  • Juego 3: jueves, en Viedma
  • Juego 4: de ser necesario, en Viedma
  • Juego 5: de ser necesario, en San Francisco

Síntesis del partido

San Isidro arrancó mejor, defendió con intensidad, encontró en Hooper una vía ofensiva importante y se fue al descanso con ventaja de 37 a 26. Deportivo Viedma reaccionó en el tercer cuarto con 20 puntos, pero el local respondió desde el perímetro y cerró ese tramo arriba 62 a 46. En el último período, el equipo de Sebastián Porta manejó los tiempos y selló el triunfo por 70 a 61 para ponerse 1-0 en la serie.




Deportivo Viedma dio el golpe en Rosario y se metió en cuartos de final de La Liga Argentina

El equipo rionegrino se hizo enorme en el Salvador Bonilla, venció 80 a 78 al mejor equipo de la fase regular y concretó una clasificación inolvidable tras levantar una serie que había comenzado 0-2 abajo

Viedma hizo historia: ganó en Rosario y se metió entre los ocho mejores

Deportivo Viedma consiguió una de las victorias más resonantes de los playoffs de La Liga Argentina. En un quinto juego cargado de tensión, presión y dramatismo, el conjunto rionegrino venció como visitante a Provincial de Rosario por 80 a 78, cerró la serie 3-2 y se clasificó a los cuartos de final de la competencia.

El triunfo tuvo un valor enorme por el escenario, por el rival y por el contexto. Provincial había sido el mejor equipo de la fase regular, había comenzado la llave con ventaja de localía y llegó a estar 2-0 arriba en la serie. Sin embargo, Viedma nunca se rindió: ganó los dos partidos en el Cayetano Arias, forzó el quinto juego y terminó dando el golpe en el Salvador Bonilla.


Un quinto juego con clima de final

El partido tuvo todos los condimentos de una definición de playoffs. No hubo grandes márgenes ni momentos de quiebre absoluto. Fue un encuentro de posesiones largas, respuestas inmediatas y máxima concentración. Cada error podía costar la temporada.

Deportivo Viedma jugó con una madurez enorme. Lejos de sentir la presión de estar en cancha ajena y frente al número uno de la fase regular, el equipo rionegrino se mantuvo siempre competitivo, sostuvo su plan de juego y mostró personalidad para jugar los momentos más calientes.


Provincial intentó imponer condiciones desde la intensidad, la localía y la jerarquía de sus hombres más importantes. Pero cada vez que el Rojo rosarino buscó despegarse, Viedma encontró una respuesta. Esa fue una de las grandes claves del partido: el Depo nunca se desordenó, nunca se fue mentalmente del juego y siempre encontró una vía para mantenerse con vida.


Lisandro Fernández, la referencia ofensiva de una noche gigante

En una noche de máxima presión, Lisandro Fernández volvió a ser una pieza determinante para Deportivo Viedma. El jugador rionegrino terminó con 18 puntos y fue una de las principales respuestas ofensivas del equipo en los momentos más delicados.

Su actuación no solo se midió por la cantidad de puntos, sino por el peso específico de sus intervenciones. En un partido donde cada ataque valía oro, Fernández le dio a Viedma claridad, confianza y soluciones.

A lo largo de la serie ya había sido uno de los nombres importantes del Depo. En el cuarto juego, cuando Viedma igualó la llave con un triunfo agónico por 78-77, Fernández había brillado con 23 puntos, siendo clave para estirar la definición a Rosario. En el quinto partido, volvió a aparecer en el momento indicado.


Gerbaudo sostuvo a Provincial, pero no alcanzó

Del lado de Provincial, Gastón Gerbaudo fue el jugador más destacado. El base condujo, anotó y sostuvo buena parte de las ofensivas del equipo rosarino, terminando con 20 puntos.

Gerbaudo fue la principal referencia del local en una noche incómoda. Provincial intentó apoyarse en su conducción para controlar el ritmo y encontrar mejores tiros, pero Viedma consiguió responder cada vez que el dueño de casa parecía encontrar una ventaja emocional.

El equipo rosarino tuvo incluso la posibilidad de mandar el partido a tiempo suplementario en el cierre, pero no logró concretar. Esa última oportunidad fallida terminó sellando el golpe de Viedma y el cierre de una serie durísima.


La remontada: de estar 0-2 abajo a festejar en Rosario

La clasificación de Deportivo Viedma tuvo un recorrido épico. La serie comenzó cuesta arriba: Provincial ganó los dos primeros partidos en el Salvador Bonilla y dejó al Depo contra las cuerdas.

En el primer juego, Provincial se impuso 78-72, haciendo valer su localía y ratificando su chapa de candidato. En el segundo, volvió a ganar, esta vez por 75-60, para ponerse 2-0 y quedar a un solo triunfo de cerrar la llave.

Pero Viedma reaccionó en casa. En el tercer partido, el Depo mostró carácter, defendió con intensidad y ganó 83-69 en el Cayetano Arias para descontar la serie. Esa noche fue el primer gran aviso: el equipo rionegrino todavía tenía mucho para dar.

Luego llegó el cuarto juego, un verdadero partidazo. Viedma venció 78-77 en un cierre agónico, igualó la serie 2-2 y obligó a definir todo en Rosario. Con ese triunfo, cambió completamente el clima del cruce: Provincial seguía teniendo la localía, pero Viedma llegaba con envión anímico y la certeza de haber recuperado su mejor versión.

El quinto punto terminó de completar la obra. El Depo fue a Rosario, compitió de igual a igual, resistió la presión y ganó 80-78 para cerrar una remontada memorable.


Las claves de la clasificación de Deportivo Viedma

La primera gran clave fue la fortaleza mental. Viedma estuvo 0-2 abajo, sin margen de error, y no se quebró. Supo jugar cada partido como una final, primero en casa y después en condición de visitante.

La segunda fue la respuesta defensiva. En los partidos que ganó, el equipo rionegrino logró incomodar a Provincial, cortar pasajes ofensivos del rival y sostenerse incluso cuando el Rojo rosarino parecía encontrar ritmo.

La tercera fue la aparición de sus líderes ofensivos. Lisandro Fernández fue determinante, Luciano Cáceres ya había sido importante en la serie, y el equipo encontró puntos en momentos críticos.

La cuarta fue la madurez para cerrar partidos parejos. Viedma ganó el cuarto juego por un punto y el quinto por dos. En los playoffs, eso habla de carácter, concentración y jerarquía competitiva.


Provincial, del dominio inicial a una eliminación inesperada

La eliminación golpea fuerte a Provincial porque había sido el mejor equipo de la fase regular y porque llegó a estar 2-0 arriba. El equipo rosarino había construido una campaña muy sólida, con una localía fuerte y con argumentos para ilusionarse con avanzar profundo en la competencia.

Sin embargo, los playoffs suelen castigar las pequeñas desconexiones. Provincial no pudo cerrar la serie cuando tuvo la primera gran oportunidad en Viedma y luego perdió el control emocional del cruce. En el quinto juego volvió a competir, tuvo chances hasta el final, pero no pudo quebrar a un rival que llegó con confianza y hambre de clasificación.

La serie deja una lectura clara: en estas instancias, la fase regular marca un punto de partida, pero no garantiza nada. Viedma lo entendió mejor que nadie.


Lo que viene: Deportivo Viedma enfrentará a San Isidro

Con esta clasificación, Deportivo Viedma se metió entre los ocho mejores de La Liga Argentina y ahora tendrá por delante un desafío enorme: enfrentará a San Isidro de San Francisco en los cuartos de final.

La ventaja de localía será para el equipo cordobés, por lo que Viedma deberá volver a prepararse para competir fuera de casa. El antecedente inmediato, de todos modos, es alentador: acaba de ganar un quinto partido como visitante ante el mejor equipo de la fase regular.

San Isidro será otro rival de peso, con jerarquía, estructura y aspiraciones grandes. Pero Deportivo Viedma llega fortalecido, con una serie épica en la espalda y con la confianza de haber demostrado que puede ganar en cualquier cancha.


Síntesis del partido

Provincial de Rosario 78 – Deportivo Viedma 80
Serie: Deportivo Viedma ganó 3-2.
Instancia: Octavos de final de La Liga Argentina.
Estadio: Salvador Bonilla, Rosario.
Figura de Viedma: Lisandro Fernández, con 18 puntos.
Destacado en Provincial: Gastón Gerbaudo, con 20 puntos.
Próximo rival: San Isidro de San Francisco.
Ventaja de localía en cuartos: San Isidro.




Deportivo Viedma ganó un partidazo e igualó la serie: el Depo forzó el quinto ante Provincial

Deportivo Viedma volvió a mostrar carácter en el Ángel Cayetano Arias, derrotó 78-77 a Provincial de Rosario en un cierre dramático, igualó la serie 2-2 y estiró la definición a un quinto partido que se jugará el domingo 26 en Rosario.

Deportivo Viedma ganó un partidazo e igualó la serie. En una noche cargada de tensión, emoción y clima de playoffs, el conjunto rionegrino derrotó 78-77 a Provincial de Rosario en el Ángel Cayetano Arias, puso la llave 2-2 y forzó un quinto juego que definirá el pase a los cuartos de final de La Liga Argentina.

Fue una victoria enorme para el Depo, no solo por el resultado, sino por el contexto. Viedma había quedado 0-2 abajo después de los dos primeros partidos en Rosario, estaba contra las cuerdas y necesitaba hacerse fuerte en casa para seguir con vida. Lo hizo dos veces: primero con un triunfo claro en el tercer juego y luego con una victoria agónica, de esas que se juegan con básquet, pero también con carácter, corazón y temple competitivo.

En un Cayetano Arias colmado y vibrante, Deportivo Viedma sostuvo la presión de una noche límite, dominó varios pasajes del partido, soportó la reacción de Provincial en el último cuarto y terminó cerrando un triunfo por la mínima que dejó la serie completamente abierta. Ahora todo se definirá el domingo 26 en Rosario, donde el equipo rionegrino irá con la ilusión intacta.

Un arranque dominante de Deportivo Viedma

El partido comenzó con Deportivo Viedma imponiendo condiciones desde el salto inicial. El equipo local mostró concentración, intensidad defensiva y decisión para manejar el ritmo. En los primeros minutos, el Depo controló el balón, redujo las opciones ofensivas de Provincial y consiguió trasladar esa solidez al marcador.

Provincial, fiel a su identidad, intentó sostenerse con pases dinámicos, circulación de balón y juego colectivo. Sin embargo, durante el primer cuarto se encontró con una defensa local muy firme, que le cerró caminos hacia el aro y lo obligó a tomar decisiones incómodas.

Viedma, en cambio, fue más claro. Atacó con paciencia, encontró buenas opciones y se apoyó en el empuje de su gente para cerrar el primer parcial arriba por 25-13. Ese arranque fue fundamental: le permitió al local jugar con una ventaja importante y marcar el tono emocional de la noche.

Provincial reaccionó en el segundo cuarto

El segundo cuarto mostró la primera gran reacción de Provincial. El equipo rosarino, que llegaba con ventaja en la serie y con la posibilidad de cerrar la llave, ajustó defensivamente y empezó a crecer desde atrás hacia adelante.

Con mayor solidez en su propio campo, Provincial consiguió bajar el goleo de Viedma y comenzó a descontar. El equipo visitante encontró mejores lecturas ofensivas, movió la pelota con más precisión y se acercó peligrosamente en el marcador.

El momento más delicado para el Depo llegó cuando Provincial quedó apenas a dos puntos, 29-27. En ese tramo, el partido cambió de clima: la visita recuperó confianza y Viedma tuvo que reordenarse para no perder el control.

Allí apareció la mano del banco. Guillermo Bogliacino pidió tiempo muerto, movió piezas y buscó recuperar el funcionamiento colectivo. La respuesta fue positiva: Deportivo Viedma logró sostener la ventaja y se fue al descanso largo arriba 39-33, pese a que Provincial se quedó con el parcial por 20-14.

Viedma recuperó el control en el tercer cuarto

Después del entretiempo, Deportivo Viedma volvió a mostrar una versión muy sólida. El local salió con intensidad, recuperó fluidez ofensiva y volvió a encontrar ventajas a partir de su juego colectivo.

La clave estuvo en la paciencia. Viedma no se apuró, hizo circular la pelota, buscó buenos tiros y acompañó cada ataque con una defensa fuerte. Esa combinación le permitió tomar nuevamente distancia y evitar que Provincial se sintiera cómodo.

El tercer cuarto fue uno de los mejores tramos del equipo rionegrino. Con pases dinámicos, buena lectura de los espacios y determinación para defender cada posesión, el Depo volvió a construir una ventaja importante. El parcial fue 22-16 y el marcador quedó 61-49 de cara a los últimos diez minutos.

Esa diferencia parecía darle a Viedma un margen importante, pero en playoffs nada está cerrado hasta el final. Mucho menos ante un rival como Provincial, que ya había demostrado jerarquía en la serie.

Un último cuarto para sufrir hasta el final

El último cuarto fue una verdadera batalla emocional. Provincial salió decidido a quemar las últimas naves y comenzó a descontar. Con eficacia, experiencia y carácter, el equipo rosarino fue reduciendo la distancia punto a punto.

La ventaja de Viedma empezó a achicarse y la presión aumentó. Provincial llegó a quedar apenas a uno, 71-70, instalando un cierre no apto para cardíacos. Cada posesión empezó a valer oro. Cada rebote, cada pérdida, cada tiro libre y cada defensa podían cambiar el destino de la serie.

Deportivo Viedma sintió el golpe, pero no se quebró. Ese fue uno de los grandes méritos del equipo local. En lugar de perder claridad, el Depo volvió a apoyarse en su defensa, en la energía de su estadio y en sus hombres más determinantes para sostenerse en ventaja.

Provincial siguió presionando hasta el final. Tuvo respuestas ofensivas y nunca dejó de creer. Pero Viedma defendió cada pelota con enorme determinación y terminó sellando un triunfo agónico por 78-77.

Lisandro Fernández, figura de una noche clave

En una noche de máxima exigencia, Lisandro Fernández fue el jugador más destacado de Deportivo Viedma. El perimetral terminó con 23 puntos y fue la principal referencia ofensiva del equipo rionegrino.

Su producción fue vital para que Viedma pudiera sostenerse en los momentos de mayor tensión. Apareció cuando el equipo necesitaba puntos, asumió responsabilidades y terminó siendo una pieza decisiva en el triunfo.

También fue importante el aporte de Luciano Cáceres, quien acompañó con 16 puntos. Cáceres ya había sido clave en el tercer juego, donde Viedma descontó en la serie, y volvió a responder en otra noche determinante.

En Provincial, el nombre más fuerte fue Adrián Boccia, autor de 21 puntos. El experimentado jugador rosarino lideró la reacción visitante y mantuvo a su equipo en partido hasta el cierre.

Una serie que cambió por completo en Viedma

La serie entre Provincial y Deportivo Viedma parecía muy cuesta arriba para el equipo rionegrino después de los dos primeros partidos. Provincial había ganado los dos juegos en Rosario y viajó al sur con ventaja 2-0, a un solo triunfo de meterse en cuartos de final.

En el primer partido, el Rojo del Parque Independencia se impuso 78-72 en el Salvador Bonilla, en un encuentro cambiante donde Viedma compitió durante largos pasajes, pero no logró cerrar mejor que el local. Provincial encontró respuestas en momentos sensibles y dio el primer paso.

En el segundo punto, Provincial volvió a hacerse fuerte en casa y ganó 75-60, estirando la ventaja a 2-0. Con ese resultado, el equipo rosarino quedó a un paso de cerrar la llave y viajó a Viedma con tres oportunidades para liquidar la serie.

Pero el Depo reaccionó en el Cayetano Arias. En el tercer juego, Deportivo Viedma hizo un partidazo y ganó 83-69, salvando el primer match point. Aquella noche mostró defensa, intensidad, juego colectivo y carácter para descontar en la llave.

El cuarto partido confirmó esa reacción. Viedma volvió a ganar, esta vez 78-77, igualó la serie 2-2 y trasladó toda la presión al quinto juego.

El Cayetano Arias fue un factor determinante

El regreso a casa fue clave para Deportivo Viedma. El Ángel Cayetano Arias volvió a ser un escenario fuerte, con un público que acompañó, empujó y sostuvo al equipo en los momentos más difíciles.

El ambiente de playoffs se sintió desde el inicio. Con el estadio colmado, Viedma encontró una energía extra para jugar dos partidos de altísima exigencia. El equipo respondió a ese marco con entrega y personalidad, transformando la localía en un factor real de competencia.

En el tercer juego, el Depo se impuso con autoridad. En el cuarto, tuvo que sufrir hasta la última bola. En ambos casos, la conexión entre equipo y gente fue decisiva para mantener viva la ilusión.

Provincial sigue siendo un rival de enorme jerarquía

Aunque Viedma logró igualar la serie, Provincial sigue siendo un rival de mucho peso. El equipo rosarino fue uno de los mejores de la Conferencia Sur durante la fase regular, terminó como número uno de su zona y cuenta con jugadores de experiencia y jerarquía.

La reacción en el último cuarto del cuarto partido lo demuestra. Aun estando doce puntos abajo al cierre del tercer período, Provincial no se entregó. Ajustó, presionó, encontró eficacia y llegó a pelear el partido hasta el último segundo.

Ese carácter hace que el quinto juego sea una verdadera final. Provincial volverá a jugar en Rosario, en su cancha y con su gente, pero Viedma llegará con confianza, impulso anímico y la sensación de haber cambiado la serie.

Qué se juega en el quinto partido

El quinto juego será el domingo 26 de abril en Rosario y definirá quién avanza a los cuartos de final de La Liga Argentina. Para Provincial, será la oportunidad de aprovechar la localía y cerrar una serie que llegó a dominar 2-0. Para Deportivo Viedma, será la chance de completar una remontada enorme después de haber estado al borde de la eliminación.

La presión estará repartida. Provincial tendrá la obligación de ganar en casa después de haber dejado pasar dos chances de clasificación. Viedma, en cambio, llegará con el envión de dos triunfos consecutivos, pero sabiendo que deberá ganar como visitante para seguir en carrera.

El cruce llega al quinto punto con todos los condimentos: paridad, desgaste, antecedentes recientes, figuras en alto nivel y una carga emocional enorme. En playoffs, los detalles definen. Y esta serie ya demostró que cada posesión puede valer una temporada.

Análisis final: Viedma volvió de la cornisa y ahora sueña con el golpe

La victoria de Deportivo Viedma ante Provincial fue mucho más que un triunfo por un punto. Fue una declaración de carácter. El equipo rionegrino estaba contra la pared, había perdido los dos primeros partidos y enfrentaba a uno de los grandes candidatos de la Conferencia Sur. Sin embargo, no se rindió.

Primero salvó el match point con autoridad. Después ganó un partido dramático, resistiendo la reacción de Provincial y defendiendo hasta la última posesión. Esa combinación de juego, personalidad y fortaleza emocional es la que le permite llegar al quinto partido con la ilusión intacta.

Provincial sigue teniendo la localía y la jerarquía. Pero Viedma tiene algo que en playoffs pesa muchísimo: confianza. El Depo igualó la serie, cambió el clima de la llave y ahora viajará a Rosario con la posibilidad concreta de dar un golpe enorme.

Deportivo Viedma ganó un partidazo, empató la serie y sigue vivo. El domingo, en Rosario, se definirá una de las llaves más apasionantes de los octavos de final de La Liga Argentina.




Liga Argentina: Gimnasia de La Plata quedó match point y Deportivo Viedma y Pico FC estiraron las series en la Conferencia Sur

La Conferencia Sur de la Liga Argentina vivió una jornada decisiva en los octavos de final: Gimnasia de La Plata remontó un partido durísimo ante Central Entrerriano y quedó a un triunfo de avanzar, mientras que Deportivo Viedma y Pico FC se hicieron fuertes en casa para seguir con vida y estirar sus respectivas series.

Gimnasia dio un golpe de autoridad y quedó a un paso de los cuartos de final

La Conferencia Sur de la Liga Argentina 2025-2026 entregó otra noche cargada de tensión, clima de playoffs y partidos que modificaron por completo el panorama de los octavos de final. El gran ganador de la jornada fue Gimnasia y Esgrima La Plata, que en un Polideportivo Víctor Nethol colmado logró una remontada de alto vuelo para vencer a Central Entrerriano por 86 a 75 y colocarse 2-1 en la serie, quedando así match point.

Pero no fue la única historia fuerte de la noche. En Río Negro, Deportivo Viedma reaccionó a tiempo, defendió su localía y salvó su primer punto de quiebre al derrotar a Provincial por 83 a 69. En La Pampa, Pico FC también respondió con carácter, superó a La Unión de Colón por 68 a 54 y mantuvo viva una serie que parecía muy cuesta arriba. La jornada dejó así tres mensajes muy claros: Gimnasia tomó impulso, Viedma no se rinde y Pico todavía cree.


Gimnasia de La Plata quedó match point tras una remontada memorable

El triunfo del Lobo tuvo todos los condimentos de un partido de playoffs. El arranque mostró a un Central Entrerriano más firme, con mejores respuestas ofensivas y un plan de juego que incomodó mucho al conjunto platense. Los de Gualeguaychú llegaron a manejar diferencias importantes y se fueron al descanso largo arriba 49 a 37, dando la sensación de tener controlado el trámite.

La visita incluso golpeó de entrada en el tercer cuarto y estiró la ventaja a 18 puntos, con Montani como una de sus grandes referencias y con un funcionamiento que parecía acercarlo a recuperar la localía. Sin embargo, Gimnasia no se desordenó. Siguió en partido, se sostuvo desde el esfuerzo y esperó su momento. Ese momento llegó en el último cuarto, cuando el equipo platense ajustó fuerte en defensa, subió la intensidad y empezó a encontrar gol con enorme continuidad.

En esa reacción fueron determinantes Ezequiel Paz, autor de 29 puntos, y Gutiérrez Conde, que sumó 20 unidades y fue clave en el momento de mayor presión. Entre ambos lideraron la remontada, acompañados también por aportes importantes de Sinconi, Boffelli y una defensa que terminó asfixiando a Central Entrerriano en el cierre. El partido pasó de parecer controlado por la visita a convertirse en una avalancha tripera.

La igualdad en 70-70 a falta de poco más de cuatro minutos cambió por completo el clima del juego. Desde allí, Gimnasia jugó mejor, tomó mejores decisiones y aprovechó la caída anímica de su rival. Entre libres, una bomba clave y mejores posesiones, el Lobo selló un triunfo enorme por 86 a 75, que no solo le da ventaja de 2-1, sino también un respaldo anímico gigante para buscar la clasificación en el próximo compromiso.


Deportivo Viedma reaccionó en casa y salvó el primer match point

En el Ángel Cayetano Arias, Deportivo Viedma estaba obligado a responder. Luego de las dos derrotas sufridas en Rosario, el equipo rionegrino necesitaba ganar para no quedar al borde de la eliminación. Y cumplió. Lo hizo además con una actuación muy seria, venciendo a Provincial por 83 a 69 para descontar en la serie y dejarla 2-1.

El partido mostró a un Viedma decidido desde el arranque. Con una defensa sólida y una propuesta ofensiva colectiva, el local logró adueñarse del ritmo del juego y tomar la delantera desde el primer cuarto. Provincial intentó responder desde su jerarquía y su juego de equipo, pero cada vez que quiso acercarse, el conjunto rionegrino encontró respuestas para sostener la ventaja.

Uno de los puntos altos del local fue su capacidad para administrar la presión. Provincial llegó a igualar el marcador tras el descanso, pero Viedma respondió rápido, no permitió que los rosarinos pasaran al frente y volvió a construir diferencias con una buena rotación y eficacia en momentos importantes. En el último cuarto, con ataques largos, defensa intensa y mayor claridad para cerrar, el equipo local terminó de darle forma a una victoria tan necesaria como merecida.

Las figuras de la noche en Deportivo Viedma fueron Luciano Cáceres, con 19 puntos, y Lucas González, con 17, mientras que en Provincial se destacó Gonzalo Torres con 18. El triunfo rionegrino no solo descuenta en la serie: también cambia el clima de cara al cuarto juego, porque ahora el equipo sabe que puede poner en aprietos a uno de los mejores conjuntos de la fase regular.


Pico FC se hizo fuerte ante su gente y sigue con vida

En el otro gran duelo de la noche, Pico FC mostró carácter en un contexto límite y superó a La Unión de Colón por 68 a 54, forzando así un cuarto partido. En un Parque Ángel Larrea repleto, el conjunto pampeano hizo un partido muy inteligente, agresivo en defensa y con mucha concentración para mantenerse siempre por delante.

El local marcó diferencias desde el inicio con un primer cuarto contundente, que ganó 22-12. A partir de esa ventaja inicial construyó el resto de su noche. La Unión reaccionó en el segundo parcial y trató de equilibrar el trámite, pero nunca logró tomar el control. Pico volvió a mostrar su mejor versión en el tercer cuarto, donde limitó a su rival a apenas 7 puntos, una cifra que terminó siendo decisiva en el desarrollo general del encuentro.

La defensa fue el gran sostén del equipo pampeano, pero también hubo respuestas individuales importantes. Latraius Mosley fue el goleador con 14 puntos, mientras que Rodrigo Sánchez y Leonardo Mainoldi aportaron 13 cada uno, dándole peso al equipo en momentos importantes. También sumaron desde distintos lugares Peyronnet, Peralta y otros nombres que terminaron redondeando una actuación colectiva de mucho carácter.

Del lado de La Unión, los intentos de reacción quedaron lejos de comprometer verdaderamente el resultado. Gonzalo Romero fue el más destacado con 12 puntos, seguido por Matías Caire con 10, pero el equipo entrerriano no encontró la fluidez ofensiva que había mostrado en los dos primeros partidos. Con este resultado, Pico se pone 2-1 abajo, pero recupera energía y confianza para intentar llevar la serie a un quinto punto.


Una Conferencia Sur que entra en su momento más caliente

La jornada dejó una imagen muy potente en la Conferencia Sur. Por un lado, Gimnasia de La Plata aparece fortalecido, con el envión anímico de una remontada muy fuerte y con la posibilidad concreta de liquidar su serie. Por otro, Deportivo Viedma y Pico FC evitaron el golpe de gracia y demostraron que todavía tienen argumentos para competir y presionar a sus rivales.

Los playoffs tienen esta lógica: una noche puede cambiarlo todo. Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Gimnasia pasó de estar contra las cuerdas en varios tramos del partido a quedar a una victoria de avanzar. Viedma y Pico, que estaban en situación límite, encontraron en su gente y en su localía el impulso para sostener sus sueños. La Conferencia Sur, lejos de definirse, se volvió todavía más apasionante.


Resultados destacados de la jornada en la Conferencia Sur

  • Gimnasia LP 86-75 Central Entrerriano: el Lobo se puso 2-1 y quedó match point.
  • Deportivo Viedma 83-69 Provincial: el equipo rionegrino descontó y dejó la serie 2-1.
  • Pico FC 68-54 La Unión: el conjunto pampeano ganó en casa y estiró la serie.



🏀 Triunfos de Deportivo Viedma y Central Entrerriano en la Liga Argentina

Deportivo Viedma mostró carácter, intensidad y un gran funcionamiento colectivo para imponerse con autoridad ante Villa Mitre de Bahía Blanca por 83-65, en un durísimo duelo de la Conferencia Sur de la Liga Argentina de Básquet. En una jornada que también tuvo el triunfo de Central Entrerriano, el conjunto rionegrino ratificó su fortaleza como local.

Deportivo Viedma fue contundente ante Villa Mitre en la Conferencia Sur

Deportivo Viedma sacó a relucir personalidad y solidez para lograr una clara victoria frente a Villa Mitre por 83-65, en el marco del 19° partido de la Liga Argentina de Básquet, dentro de la Conferencia Sur.


El encuentro se disputó en un colmado Polideportivo Ángel Cayetano Arias, que fue un verdadero aliado del equipo local y acompañó cada pasaje del juego en una noche de altísima intensidad.

Con este triunfo, el conjunto dirigido por Guillermo Bogliacino alcanzó un récord de 9 victorias y 10 derrotas, consolidando su fortaleza jugando en casa.


Un comienzo parejo y muy físico

El partido arrancó con mucha paridad y un alto nivel de contacto. Deportivo Viedma se mostró firme en defensa desde el inicio y trató de imponer condiciones con el respaldo de su público.

Villa Mitre respondió con buena circulación de balón y efectividad, logrando emparejar el trámite. El primer cuarto reflejó fielmente esa igualdad y cerró 21-21, en un desarrollo intenso y muy disputado.


Viedma elevó la intensidad y empezó a marcar diferencias

En el segundo período, el conjunto viedmense dio un paso adelante. Aumentó la intensidad defensiva, fue más agresivo en ataque y logró imponer su ritmo.


Con un juego dinámico y pasajes de gran solidez colectiva, Deportivo Viedma alcanzó una diferencia máxima de 11 puntos (45-34). Si bien el elenco bahiense logró recortar levemente, el local se fue al descanso arriba 45-36, tras imponerse 24-15 en el parcial.


Personalidad y control total tras el entretiempo

Luego del descanso largo, Deportivo Viedma mostró su mejor versión. Ajustó líneas en defensa, neutralizó los intentos ofensivos de Villa Mitre y comenzó a quebrar definitivamente el partido.

El equipo manejó los tiempos, dominó los rebotes y amplió la diferencia hasta alcanzar una máxima de 19 puntos (61-42). El tercer cuarto cerró con un claro 67-48, luego de un contundente parcial de 22-12.


Un cierre sólido para sellar el triunfo

En el último cuarto, el local no bajó la intensidad. Incluso logró estirar la diferencia hasta la máxima del encuentro: 25 puntos (73-48).

Con posesiones largas, control del ritmo y una defensa ordenada, Deportivo Viedma administró la ventaja y terminó sellando un triunfazo por 83-65, ante un rival que nunca dejó de competir.


Los destacados del partido

En el conjunto bahiense, Franco Pennacchiotti fue el máximo anotador con 15 puntos, acompañado por Julian Lorca, que aportó 12 unidades.

Por el lado de Deportivo Viedma, sobresalieron Jeffrey Merchant, goleador del equipo con 16 puntos, y Nicolás Paletta, que cerró su planilla con 14 tantos, siendo piezas claves en el funcionamiento colectivo.


Lo que viene para Deportivo Viedma

El próximo compromiso del conjunto rionegrino será el domingo 8 de febrero, cuando visite a Ciclista Juninense en Junín, en una nueva parada clave dentro del exigente camino de la Conferencia Sur.


Jornada positiva con triunfo de Central Entrerriano

Además del sólido triunfo de Deportivo Viedma, la jornada también tuvo la victoria de Central Entrerriano, en otra noche favorable para los equipos protagonistas de la Liga Argentina.




Quilmes se lleva un triunfo clave en Viedma y Pico FC festejó de visitante ante Deportivo Norte

Quilmes cortó su racha negativa con una victoria clave en Viedma, mientras que Pico FC volvió a hacerse fuerte fuera de casa al vencer a Deportivo Norte en Armstrong, en una jornada importante de la Conferencia Sur de la Liga Argentina.

La Liga Argentina de Básquet tuvo una jornada significativa en la Conferencia Sur, con dos resultados que impactan directamente en la tabla y en el ánimo de los equipos. Quilmes de Mar del Plata consiguió un triunfo clave como visitante frente a Deportivo Viedma, mientras que Pico Football Club volvió a demostrar solidez fuera de casa al imponerse ante Deportivo Norte de Armstrong.


Quilmes se reencontró con la victoria en Viedma

En el estadio Cayetano Arias, Quilmes de Mar del Plata logró un triunfo tan trabajado como necesario al derrotar 72-64 a Deportivo Viedma, consiguiendo así su primer festejo del 2026 luego de arrastrar cuatro derrotas consecutivas.

El encuentro fue intenso desde el salto inicial. El primer cuarto mostró paridad, ritmo alto y transiciones rápidas. Deportivo Viedma logró imponerse levemente gracias al juego colectivo y la intensidad defensiva, cerrando el parcial 20-18 a su favor.

En el segundo período apareció la mejor versión del conjunto marplatense. Con mayor circulación del balón y una destacada actuación de Santiago Ludueña, Quilmes elevó su eficacia ofensiva y pasó al frente. A pesar de los ajustes y la rotación propuesta por Guillermo Bogliacino, el local no encontró respuestas claras y sufrió un parcial 19-12, que dejó a la visita arriba 37-32 al descanso largo.


Tras el entretiempo, Quilmes mantuvo el control del ritmo y llegó a sacar una máxima de ocho puntos (45-37). Sin embargo, Deportivo Viedma reaccionó con agresividad en ataque y logró empatar el partido en la última acción del tercer cuarto, gracias a un triple de Jeffrey Merchant, para cerrar el período 57-57.

El último cuarto fue áspero y cortado, con muchas faltas que condicionaron el cierre del juego. En ese contexto, Quilmes mostró mayor solidez defensiva y sangre fría en los momentos decisivos, imponiéndose 15-7 en el parcial final para sellar el 72-64 definitivo.

En Quilmes se destacaron Juan De La Fuente, goleador con 16 puntos, y Santiago Ludueña, autor de 14. En el local, Keiver Marcano fue el máximo anotador con 19 unidades, acompañado por Luciano Cáceres con 12.

Con esta derrota, Deportivo Viedma quedó con récord 7-10. El conjunto rionegrino tendrá unos días de descanso antes de volver a presentarse como local ante El Talar, el próximo viernes 30 de enero.


Pico FC volvió a ganar fuera de casa en Armstrong

En el estadio Jorge Ferrero, Pico Football Club consiguió un valioso triunfo como visitante al vencer 74-68 a Deportivo Norte, reafirmando su buen momento y su fortaleza en condición de visitante.

El primer cuarto fue muy parejo, sin un dominador claro. Mignani, Rizzotti y Alonso lideraron las ofensivas del local, mientras que en Pico FC Juan Ignacio Rodríguez Suppi y Sánchez fueron las principales vías de gol. La visita cerró el parcial inicial arriba 25-20.

El segundo cuarto fue más cerrado y con menor goleo. Pico FC logró sacar una leve diferencia, pero Gianmarco Reale fue clave para que los Tigres de Armstrong recorten distancias y se vayan al descanso 33-38 abajo.

En el tercer período, los dirigidos por Cupulutti mostraron una mejora ofensiva que les permitió ponerse en partido e incluso pasar al frente. Sin embargo, cuando parecía que Deportivo Norte tomaba el control, el equipo pampeano aprovechó errores del local y, apoyado en Sánchez, volvió a despegarse para cerrar el cuarto 62-51 a su favor.

El último parcial fue golpe por golpe, con ambos equipos sólidos en defensa. Más allá de la paridad del cierre, la diferencia construida por Pico FC a lo largo del juego terminó siendo decisiva, y el Decano se quedó con el triunfo 74-68.