San Isidro volvió a meterse entre los cuatro mejores de La Liga Argentina
San Isidro volvió a hacerse fuerte en el Antonio Manno, derrotó a Deportivo Viedma por 62 a 53 y cerró la serie de cuartos de final por 3-2 para meterse nuevamente entre los cuatro mejores de La Liga Argentina. El Santo construyó la clasificación desde la defensa, resistió la reacción rionegrina en el cierre y ahora enfrentará a La Unión de Colón en semifinales.
San Isidro de nuevo entre los cuatro mejores de La Liga Argentina
San Isidro volvió a demostrar que su casa pesa en las noches grandes. En un Antonio Manno colmado, con clima de definición y la presión propia de un quinto juego, el equipo de San Francisco derrotó a Deportivo Viedma por 62 a 53, ganó la serie de cuartos de final por 3-2 y se clasificó a las semifinales de La Liga Argentina.
El Santo había comenzado la llave con autoridad, ganando los dos primeros partidos en el Nido, pero Deportivo Viedma respondió en Río Negro, igualó la serie y llevó la historia al capítulo definitivo. La presión estaba repartida: San Isidro tenía la localía y la obligación de cerrarlo ante su gente; Viedma llegaba con el envión anímico de haber levantado un 0-2 y con la ilusión de repetir otra remontada como visitante.
Pero en el juego que decidía todo, San Isidro mostró su mejor herramienta: la defensa. El equipo dirigido por Sebastián Porta secó ofensivamente a la visita durante gran parte de la noche, controló los circuitos de juego del Depo y construyó una ventaja que terminó siendo determinante. Viedma reaccionó tarde, llegó a ponerse a seis puntos en el cierre, pero el local encontró una conversión clave de Lautaro Maré a 55 segundos del final para devolver tranquilidad y sentenciar la clasificación.
Un arranque firme para marcar la cancha
El comienzo fue favorable a San Isidro. Desde el salto inicial, el Santo se mostró más firme, más concentrado y más efectivo para imponer condiciones. El local encontró respuestas desde el perímetro y, sobre todo, logró cortar los circuitos ofensivos de Deportivo Viedma.
Ese fue el primer mensaje fuerte de la noche: San Isidro no quería correr detrás del partido. En una definición tan cargada de tensión, arrancar bien era fundamental. El equipo de Porta entendió el contexto, defendió con intensidad y obligó a Viedma a jugar incómodo.
El primer cuarto terminó 19 a 11 para el local. La diferencia no era decisiva, pero sí marcaba una tendencia. San Isidro había logrado controlar el ritmo, cerrar caminos hacia el aro y trasladarle la presión al conjunto rionegrino.
Nervios, bajo goleo y un triple clave de Eydallin
El segundo cuarto tuvo otro tono. El partido se volvió más desprolijo, con nervios, malas decisiones y baja eficacia de ambos lados. En ese tramo se notó el peso del quinto juego: cada pelota parecía valer doble, cada error dolía más y cada posesión se jugaba con máxima tensión.
😎 Jeffrey Merchant con el 1 🆚 1
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— La Liga Argentina (@LigaARGbasquet) May 13, 2026
Deportivo Viedma tuvo problemas para convertir y profundizó sus dificultades desde la línea de libres. San Isidro tampoco brilló en ataque, pero logró sostener la ventaja gracias a su defensa y a una mayor solidez emocional para atravesar el momento incómodo.
Sobre el cierre del primer tiempo, apareció una acción importante: Julián Eydallin convirtió un triple que le permitió al Santo irse al descanso largo arriba 36 a 25. Esa bomba fue clave porque le devolvió aire al local en un momento donde el partido estaba trabado y cualquier golpe anímico podía modificar el desarrollo.
La defensa del Santo, la gran clave de la noche
El tercer cuarto fue el tramo que mejor explicó la clasificación de San Isidro. La defensa volvió a ser determinante. El equipo de Porta ajustó, presionó, cerró espacios y dejó sin respuestas a Deportivo Viedma, que apenas pudo sumar 7 puntos en ese período.
Con un parcial de 14 a 7, San Isidro llegó a sacar 18 puntos de diferencia y dejó al Depo en apenas 32 unidades en los primeros 30 minutos. Ese dato resume la noche defensiva del Santo: concentración, intensidad y capacidad para neutralizar a un rival que venía de dos victorias consecutivas en la serie.
Viedma no encontró variantes. Le costó circular la pelota, no tuvo fluidez desde el perímetro y tampoco logró castigar con continuidad cerca del aro. San Isidro, sin tener una noche ofensiva brillante, construyó la clasificación desde atrás.
El último cuarto comenzó con el local arriba 50 a 32, una diferencia importante para una noche tan cerrada en el goleo.
Viedma reaccionó y puso suspenso
Cuando parecía que la historia estaba definida, Deportivo Viedma volvió a mostrar carácter. El equipo rionegrino no se entregó, elevó la intensidad y aprovechó un momento de relajación del Santo para volver a meterse en partido.
San Isidro aflojó la marcha, perdió claridad y permitió que la visita recortara la diferencia. A falta de 3:47, Viedma se puso a siete puntos, 55 a 48, obligando a Sebastián Porta a pedir minuto para reorganizar a su equipo.
El cierre tuvo dramatismo. El Depo llegó a quedar a seis, y el partido volvió a tener tensión real. San Isidro necesitaba una conversión que le devolviera calma, y allí apareció Lautaro Maré. A 55 segundos del final, el jugador del Santo convirtió un doble decisivo que prácticamente sentenció la clasificación.
Esa acción fue una de las grandes jugadas de la noche. No solo amplió la diferencia, sino que frenó el envión visitante y permitió que San Isidro manejara los últimos segundos con mayor tranquilidad.
El Nido explotó con el pase a semifinales
El sonido de la chicharra desató el festejo en San Francisco. El Antonio Manno, que vivió cada pelota con intensidad, celebró una clasificación enorme. San Isidro ganó el quinto juego, cerró una serie durísima y volvió a meterse entre los cuatro mejores de La Liga Argentina.
El triunfo también tuvo un valor emocional. El Santo había dejado escapar dos oportunidades en Viedma, donde el Depo ganó el tercer y cuarto punto para igualar la llave. Pero al regresar a casa, San Isidro recuperó su identidad defensiva, jugó con personalidad y respondió en el momento más importante.
Ahora, el equipo de Sebastián Porta enfrentará en semifinales a La Unión de Colón, que también avanzó en quinto juego tras eliminar a Santa Paula por 82 a 79. La serie comenzará en San Francisco, con los dos primeros partidos en el Nido.
Suñe, Eydallin, Hooper y Maré, los nombres del Santo
En una noche de goleo bajo, cada aporte tuvo valor. Juan Suñe fue el máximo anotador de San Isidro con 15 puntos, además de 3 rebotes, 2 recuperos y 13 de valoración. Fue importante para abrir caminos ofensivos y darle al equipo puntos en una noche donde no sobraban soluciones.
Julián Eydallin también fue clave desde la banca. Sumó 12 puntos, con una planilla muy efectiva: 2/3 en dobles, 2/3 en triples y 2/2 en libres, además de 4 rebotes y 16 de valoración. Su triple sobre el cierre del primer tiempo fue una jugada anímica importante.
Otro jugador fundamental fue C. Hooper, quien no tuvo una noche goleadora explosiva, pero fue determinante en la lucha interior: terminó con 6 puntos, 12 rebotes, 3 tapas y 17 de valoración. En un partido físico, su presencia cerca del aro fue vital.
Lautaro Maré aportó 8 puntos y 6 rebotes, pero su doble a 55 segundos del final fue una de las conversiones más importantes de la noche. También hubo trabajo silencioso de Nahuel Buchaillot, con 7 puntos, 5 rebotes, 7 asistencias y 3 recuperos, completando una tarea integral para sostener el funcionamiento del equipo.
Deportivo Viedma cayó de pie después de otra serie límite
Deportivo Viedma quedó eliminado, pero volvió a demostrar carácter competitivo. El equipo dirigido por Guillermo Bogliacino había quedado 0-2 abajo después de los dos primeros partidos en San Francisco, pero reaccionó en Río Negro, ganó dos juegos consecutivos y obligó a definir la serie en un quinto partido.
En la previa, el capitán Lucas González había anticipado que el quinto juego se lo llevaría “el que menos errores cometa”, una frase que terminó reflejando el desarrollo de una noche de máxima presión. También había destacado la necesidad de contar con varias manos anotadoras y no depender de un solo jugador.
En el partido decisivo, Viedma no logró encontrar esa fluidez colectiva. Tuvo un cierre con reacción, pero arrastró muchos problemas ofensivos durante los primeros tres cuartos. El equipo terminó con apenas 53 puntos, 6/25 en triples y 7/17 en libres, números que pesaron demasiado en una definición cerrada.
El más destacado del Depo fue L. Fernández, autor de 15 puntos, con una gran efectividad en dobles. También aportó Jeffrey Merchant, con 13 puntos y 6 rebotes, mientras que Benjamín Ossela sumó 9 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias.
La clave del partido
La clave estuvo en la defensa de San Isidro. El Santo dejó a Deportivo Viedma en 32 puntos durante los primeros tres cuartos, construyó una ventaja de 18 y obligó al visitante a jugar siempre incómodo.
Aunque Viedma reaccionó en el cierre, el local tuvo la calma necesaria para no dejar escapar la clasificación. El doble de Maré en el último minuto fue el golpe definitivo de una noche donde San Isidro ganó desde la defensa, la localía y la madurez para resolver los momentos críticos.
Serie completa
- Juego 1: San Isidro 70 – Deportivo Viedma 61
- Juego 2: San Isidro 77 – Deportivo Viedma 69
- Juego 3: Deportivo Viedma 80 – San Isidro 67
- Juego 4: Deportivo Viedma 73 – San Isidro 67
- Juego 5: San Isidro 62 – Deportivo Viedma 53
- Serie: San Isidro ganó 3-2
- Próximo rival: La Unión de Colón
- Instancia: semifinales de La Liga Argentina
Síntesis del partido
San Isidro derrotó a Deportivo Viedma por 62 a 53 en el quinto juego de los cuartos de final y volvió a meterse entre los cuatro mejores de La Liga Argentina. El Santo dominó desde la defensa, llegó a sacar 18 puntos de ventaja y resistió la reacción visitante en el cierre. Juan Suñe fue el goleador del local con 15 puntos, mientras que L. Fernández lideró al Depo también con 15 unidades. Ahora, San Isidro enfrentará a La Unión de Colón en semifinales.
Cuadro estadístico del partido
Estadísticas generales
| Equipo | Puntos | Dobles | Triples | Libres | Rebotes | Asistencias | Recuperos | Pérdidas | Tapas | Faltas | Valoración |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| San Isidro | 62 | 13/34, 38% | 9/32, 28% | 9/13, 69% | 42 | 13 | 6 | 11 | 5 | 20 | 66 |
| Deportivo Viedma | 53 | 14/28, 50% | 6/25, 24% | 7/17, 41% | 35 | 9 | 7 | 15 | 0 | 18 | 42 |
Parciales
| Cuarto | San Isidro | Deportivo Viedma |
|---|---|---|
| 1C | 19 | 11 |
| 2C | 17 | 14 |
| 3C | 14 | 7 |
| 4C | 12 | 21 |
| Final | 62 | 53 |
Principales figuras
| Jugador | Equipo | Puntos | Rebotes | Asistencias | Recuperos | Tapas | Valoración | +/- |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Juan Suñe | San Isidro | 15 | 3 | 1 | 2 | 0 | 13 | +6 |
| Julián Eydallin | San Isidro | 12 | 4 | 1 | 1 | 0 | 16 | +5 |
| Manu Lambrisca | San Isidro | 9 | 7 | 1 | 3 | 0 | 2 | +6 |
| Lautaro Maré | San Isidro | 8 | 6 | 1 | 0 | 0 | 8 | -1 |
| Nahuel Buchaillot | San Isidro | 7 | 5 | 7 | 3 | 0 | 13 | +7 |
| C. Hooper | San Isidro | 6 | 12 | 1 | 1 | 3 | 17 | +10 |
| L. Fernández | Deportivo Viedma | 15 | 4 | 0 | 0 | 0 | 19 | -1 |
| Jeffrey Merchant | Deportivo Viedma | 13 | 6 | 1 | 2 | 0 | 9 | +1 |
| Benjamín Ossela | Deportivo Viedma | 9 | 7 | 3 | 1 | 0 | 14 | -8 |
| Nicolás Paletta | Deportivo Viedma | 5 | 8 | 5 | 0 | 0 |