Entre lágrimas y abrazos: Bolivia se aferra al sueño mundialista
Fiesta en El Alto y Bolivia a la repesca mundialista. La Selección Verde derrotó a Brasil y, con la ayuda de Colombia, aseguró su boleto para disputar el repechaje rumbo al Mundial 2026.
Una gran Fiesta en El Alto, se sintió porque Bolivia va a la repesca mundialista se vivió este martes con una intensidad pocas veces vista en el Hernando Siles. La Selección Verde derrotó por 1-0 a Brasil, un triunfo histórico que, combinado con la goleada de Colombia 6-3 sobre Venezuela en Maturín, le dio el ansiado pase a la repesca intercontinental rumbo al Mundial 2026.
El panorama era claro: ganar y esperar. Óscar Villegas planteó un partido al límite, sabiendo que un empate o una derrota dejaban a su equipo sin chances. El rival era nada menos que la pentacampeona del mundo, dirigida por Carlo Ancelotti, que llegaba con figuras como Richarlison y Bruno Guimaraes.
Los primeros minutos fueron un torbellino. La altura, los nervios y la presión de más de 30 mil almas en El Alto empujaban a Bolivia hacia adelante. Por la izquierda, Gabriel Villamil y Moisés Paniagua fueron puñales constantes, mientras que por la derecha lo intentaban Robson Matheus y Miguel Terceros.
La Seleção resistía ordenada, buscando contragolpear, pero sin poder vulnerar al seguro Carlos Lampe. El drama crecía porque en simultáneo, en Maturín, Venezuela igualaba con Colombia, resultado que dejaba a los bolivianos sin esperanza.
Hasta que llegó el momento clave. A los 44 minutos, Roberto Fernández fue derribado en el área por Bruno Guimaraes. El árbitro chileno Cristian Garay consultó con el VAR y marcó penal. La responsabilidad cayó en los pies de Miguel Terceros, que con nervios de acero ejecutó y venció a Alisson pese a que el arquero alcanzó a rozar la pelota. Explosión total en El Alto: 1-0 y a soñar.
La segunda mitad fue sufrimiento puro. Ancelotti movió el banco e hizo ingresar a Raphinha y Joao Pedro, que generaron más juego, pero Bolivia se defendió con uñas y dientes. Cada avance brasileño era respondido por la multitud con cánticos de aliento.
Las noticias que llegaban desde Venezuela eran alentadoras: Luis Suárez y compañía arrasaban, poniendo 6-3 definitivo en favor de Colombia y sepultando a la Vinotinto.
Al final, cuando sonó el pitazo de Garay, El Alto explotó en llanto, abrazos y alegría. Jugadores, cuerpo técnico e hinchas celebraron una hazaña inolvidable: Bolivia se ganó un lugar en la repesca mundialista, un premio a la fe y al esfuerzo.







