💥 Leverkusen ganó con el corazón: expulsiones, lesión de Palacios y magia de Grimaldo
Con nuevo DT y con 9 jugadores, el Bayer Leverkusen mostró coraje y resiliencia para derrotar al Eintracht Frankfurt 3-1, en una noche marcada por la expulsión de Equi Fernández y la lesión de Palacios.
El Bayer Leverkusen vivió una jornada intensa y con altibajos emocionales, pero terminó celebrando. Con nuevo DT y con 9 jugadores, las “Aspirinas” superaron 3-1 al Eintracht Frankfurt en el BayArena por la tercera fecha de la Bundesliga 2025-2026.
El debut oficial del técnico danés Kasper Hjulmand, reemplazante de Erik ten Hag, no pudo tener un mejor comienzo: su equipo mostró personalidad, carácter y jerarquía para sobreponerse a la adversidad.
El duelo comenzó favorable al local gracias a un golazo del español Alejandro Grimaldo, quien abrió la cuenta a los 10 minutos con un tiro libre que pegó en el palo, rebotó en la espalda del arquero Michael Zetterer y se metió en la red. Antes del descanso, Patrik Schick amplió diferencias de penalti en el tiempo añadido.
El visitante reaccionó en el inicio del complemento con el descuento de Can Uzun, pero el Leverkusen siguió insistiendo. A pesar de ello, la tranquilidad se vio amenazada cuando el capitán Robert Andrich recibió doble amarilla y se fue expulsado a los 59 minutos.
Peor aún, el argentino Exequiel “Equi” Fernández, en su debut oficial, también fue expulsado en el tiempo añadido tras ver dos amarillas en menos de 15 minutos. Un estreno con sabor agridulce para el ex Boca, Tigre y Al Qadisiya de Arabia.
En el tramo final, y ya con nueve jugadores, volvió a aparecer la figura de Grimaldo, quien a los 98’ sentenció el triunfo con un zurdazo perfecto al ángulo.
La gran preocupación quedó en la salida temprana de Exequiel Palacios, quien pidió el cambio a los 15 minutos por una molestia muscular. En su lugar ingresó el español Álex García. El mediocampista argentino, que venía recuperando protagonismo, se retiró directo al vestuario con gestos de dolor.
Pese a las complicaciones, el Leverkusen festejó la primera victoria en la era Hjulmand y se acomoda en la Bundesliga con la confianza de haber resistido en condiciones adversas.





