Gimnasia y Tiro volvió a decepcionar: pobre empate ante Güemes en el Gigante del Norte

Gimnasia y Tiro de Salta no pudo aprovechar el impulso de la histórica clasificación en Copa Argentina y apenas empató 1-1 frente a Güemes de Santiago del Estero en el Gigante del Norte. El equipo de Juan Manuel Azconzábal volvió a dejar una imagen preocupante, estiró su racha negativa y sigue sin reaccionar en la Primera Nacional.

Gimnasia y Tiro de Salta volvió a quedar en deuda. Cuando todo parecía indicar que el histórico pase a los 16avos de final de la Copa Argentina podía convertirse en un punto de partida para la recuperación, el Albo mostró otra vez una versión pálida, desordenada y sin respuestas futbolísticas. En el Gigante del Norte, empató 1-1 frente a Güemes de Santiago del Estero por la décima fecha de la Zona B de la Primera Nacional y dejó una sensación muy amarga entre sus hinchas.

El empate no solo estira la racha negativa del Millonario, sino que además confirma un presente preocupante. Gimnasia y Tiro acumula ya seis partidos sin ganar en el torneo y todavía no pudo sumar de a tres desde la llegada de Juan Manuel Azconzábal. El equipo salteño sigue sin reaccionar en el campeonato y, más allá de algún momento aislado, volvió a mostrar muchas dificultades para construir juego, defender con solidez y sostener la ventaja.

La noche comenzó con un trámite impreciso, incómodo y con errores de ambos lados. A Gimnasia le costó desde el arranque hacer pie en el partido. Entró dormido, con desacoples defensivos, sin fluidez para manejar la pelota y con un mediocampo desconectado del fondo y de los delanteros. Güemes, sin ser una maravilla, se mostró más asociado y más claro en sus intenciones durante buena parte de la primera mitad.

El equipo de Azconzábal fue un conjunto largo, partido, con volantes que no lograban mostrarse para ofrecer una salida limpia y con delanteros que recibían siempre pelotas sucias o lanzamientos forzados. Esa falta de circuito colectivo fue una de las marcas más evidentes de un equipo que no encuentra funcionamiento. Gimnasia quedaba expuesto cada vez que Güemes lograba superar una línea y, sin presión sobre el poseedor, los santiagueños encontraban campo para progresar.

La primera aproximación del local llegó recién a los 16 minutos con un remate alto de Juan Rocca, en una acción que apenas sirvió para romper la monotonía de un inicio flojo. Del otro lado, Güemes avisó a los 20 con Franco Bergés, que desperdició una chance clara para la visita. Aunque el Gaucho tampoco fue profundo de manera constante, sí mostraba una estructura más compacta y una idea más clara para disputar el partido.

Como si el rendimiento no fuera suficiente problema, el Albo además sufrió dos golpes importantes en el primer tiempo. En apenas 31 minutos perdió por lesión a Juan Galetto y Gonzalo Soto, dos futbolistas clave en la estructura defensiva. Esas salidas obligaron a rearmar la última línea, con Jonás Aguirre improvisado como lateral izquierdo y con un equipo todavía más desacomodado. El contexto empeoró para un Gimnasia que ya venía jugando mal y que terminó todavía más desarmado.

Pese a todo eso, el conjunto salteño encontró la ventaja cerca del final del primer tiempo. A los 42 minutos, tras un pelotazo largo a Fabricio Rojas y un rebote que quedó en la medialuna, Nicolás Rinaldi sacó un remate de gran calidad y marcó un verdadero golazo para poner el 1-0. Fue una acción más ligada a la jerarquía individual que al juego colectivo, pero alcanzó para que el Albo se fuera al descanso arriba en el marcador en un partido que, hasta ese momento, había ofrecido poco para destacar.


Ese tanto de Rinaldi parecía abrir una puerta para que Gimnasia pudiera acomodarse y sostenerse desde la ventaja. Sin embargo, ocurrió exactamente lo contrario. En el arranque del complemento, el equipo volvió a exhibir todas sus debilidades. Güemes salió mejor, empezó a conectar pases con mayor claridad y encontró espacios para atacar a un rival mal parado, desconcentrado y sin equilibrio.

El empate llegó rápido y fue un golpe durísimo. A los 50 minutos, Manuel Guanini perdió una pelota en ataque, David Véliz levantó la cabeza y asistió a Santiago Sala, que aprovechó el contragolpe y definió con categoría para establecer el 1-1. Fue un tanto que dejó en evidencia todos los problemas del Albo: mala toma de decisiones, escasa cobertura, retroceso lento y una enorme fragilidad estructural. Gimnasia convirtió en realidad el peor escenario posible y le permitió a Güemes igualar en una acción que parecía evitable desde varios segundos antes.

Después de la igualdad, el partido dejó en claro que la visita incluso pudo haberse llevado algo más. Güemes se mostró más suelto, aprovechó el desconcierto del local y tuvo oportunidades para lastimar de contra. De hecho, el equipo santiagueño hizo méritos por momentos como para quedarse con los tres puntos, aunque le faltó eficacia en los últimos metros. Esa incapacidad para cerrar mejor algunas acciones terminó sosteniendo con vida a un Gimnasia y Tiro que siguió ofreciendo muy poco.

El Albo tuvo algunas respuestas más por empuje que por claridad. Azconzábal intentó darle un perfil más ofensivo al equipo con modificaciones y con un dibujo que apostó a dos delanteros de referencia, además del ingreso de Nicolás Contín. Entre Walter Montoya y Fabricio Rojas trataron de encontrar alguna conexión para arrimar peligro, pero el recurso terminó siendo casi siempre el mismo: centros al área o remates lejanos, sin elaboración ni sorpresa.

Una de las chances más claras del complemento la tuvo Lautaro Gordillo cerca de la hora de juego, cuando erró de cabeza en soledad tras un centro pasado de Walter Montoya. Fue una oportunidad inmejorable para volver a adelantarse, pero el delantero no pudo resolver. Ya en el tramo final, Franco Sivetti también tuvo una ocasión, aunque su remate débil terminó en las manos de Leandro Finochietto. Fueron intentos aislados, insuficientes para maquillar otra actuación muy floja del conjunto salteño.

El equipo de Juan Vita, por su parte, hizo su negocio. Llegó a Salta con un planteo conservador, apostó por un bloque ordenado y encontró en el segundo tiempo los espacios que no había tenido en la primera mitad. Sin demasiadas figuras rutilantes, Güemes entendió mejor el partido, aprovechó los errores ajenos y terminó llevándose un punto valioso que incluso dejó la sensación de ser poco para sus méritos en el complemento.

Para Gimnasia y Tiro, en cambio, el empate deja mucho más que una unidad. Deja preocupación, fastidio y una señal de alarma cada vez más fuerte. El equipo no logra repuntar en el torneo, no encuentra una identidad definida y sigue sin mostrar mejorías claras pese al cambio de entrenador. La clasificación ante Gimnasia de Mendoza en la Copa Argentina había generado ilusión, pero el campeonato volvió a exponer las limitaciones de un equipo que se quedó sin juego, sin confianza y sin respuestas colectivas.

Además, el contexto en la tabla empieza a apretar. Con este resultado, Gimnasia y Tiro sigue alejándose del arranque prometedor que había tenido en la temporada. De aquel equipo que supo liderar y entusiasmar en las primeras fechas queda cada vez menos. Hoy el Albo aparece atrapado en una dinámica negativa, sin capacidad para sostener resultados y con muchas dudas de cara a lo que viene.

El próximo desafío será todavía más exigente: visitar a Tristán Suárez, uno de los escoltas del grupo. Para Azconzábal, el reto será enorme, porque no solo deberá corregir cuestiones tácticas y futbolísticas, sino también levantar el ánimo de un plantel golpeado. Gimnasia necesita reencontrarse con una idea y con una reacción urgente si no quiere que la crisis deportiva siga profundizándose.

Del lado de Güemes, el empate lo deja con diez puntos y todavía afuera de la zona de Reducido, aunque con la sensación de haber dado un paso positivo. El Gaucho se plantó con personalidad en Salta, corrigió su imagen tras la derrota ante San Martín de Tucumán y demostró que, con orden y convicción, puede competir ante rivales de peso. Su próximo compromiso será frente a Atlanta como local.

La conclusión para Gimnasia y Tiro es clara y dura: otra vez jugó mal, otra vez dejó escapar puntos y otra vez alimentó la preocupación de su gente. El 1-1 frente a Güemes no solo fue un tropiezo más. Fue la confirmación de que el equipo atraviesa un momento futbolístico muy pobre, sin señales firmes de recuperación y con más dudas que certezas en un torneo largo que no espera a nadie.




Gimnasia y Tiro quiere volver al triunfo ante Güemes tras el histórico pase en Copa Argentina

Tras la histórica clasificación a los 16avos de final de la Copa Argentina, Gimnasia y Tiro vuelve a enfocarse en la Primera Nacional y recibirá a Güemes de Santiago del Estero en el Gigante del Norte. El equipo de Juan Manuel Azconzábal necesita volver a ganar en el campeonato y aprovechar el impulso anímico que dejó la eliminación de Gimnasia de Mendoza.

Gimnasia y Tiro de Salta tendrá este domingo una nueva oportunidad para reencontrarse con su mejor versión. Luego de una semana cargada de emociones y de conseguir una clasificación histórica en la Copa Argentina, el Albo volverá a poner el foco en la Primera Nacional cuando reciba a Güemes de Santiago del Estero por la décima fecha de la Zona B. El encuentro se jugará desde las 20 en el estadio David Michel Torino, con arbitraje de Lucas Cavallero y transmisión de LPF Play.

El contexto del partido marca un punto de inflexión para el conjunto salteño. El equipo dirigido por Juan Manuel Azconzábal viene de eliminar por penales a Gimnasia de Mendoza y avanzar por primera vez en su historia a los 16avos de final de la Copa Argentina, un logro que además cortó una larga sequía para los equipos salteños en el certamen. Ese golpe anímico fue enorme para un plantel que venía atravesando un momento delicado y que necesitaba una respuesta futbolística y emocional.

Sin embargo, el desafío para Gimnasia y Tiro pasa ahora por trasladar ese envión al campeonato. En la Primera Nacional, el Albo arrastra una racha de cinco partidos sin triunfos, situación que le hizo perder terreno en la Zona B luego de un arranque muy prometedor. Antes de este compromiso, el conjunto salteño aparece con 11 puntos, ubicado en la novena posición, todavía cerca de la pelea pero obligado a recuperar regularidad para no alejarse de los puestos de protagonismo.

La llegada del Vasco Azconzábal representa justamente la búsqueda de ese nuevo impulso. El entrenador tuvo un debut complicado en el torneo, con derrota 2-0 frente a Chacarita, pero rápidamente encontró una bocanada de aire con la clasificación copera ante el Lobo mendocino. Aunque el triunfo en la Copa no suma en la tabla de la Primera Nacional, sí puede convertirse en un punto de partida para un equipo que venía golpeado y necesitado de confianza.

En ese sentido, el partido ante Güemes asoma como una verdadera prueba de carácter. Gimnasia y Tiro volverá a jugar en casa, con el respaldo de su gente, y necesita transformar el entusiasmo generado en la cancha de Los Andes en una actuación convincente en el Gigante del Norte. Para Azconzábal, además, será una buena medida para empezar a consolidar una base, algo clave en un tramo del calendario que viene siendo exigente para el plantel.

Todo indica que el DT mantendría la estructura que viene de lograr el hito en la Copa Argentina. De no mediar cambios de último momento, Gimnasia y Tiro formaría con Joaquín Papaleo; Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Walter Montoya, Matías Birge, Nicolás Rinaldi, Jonás Aguirre; Fabricio Rojas y Lautaro Gordillo. Entre los relevos aparecen Federico Cosentino, Joel Gordillo, Juan Oviedo, Adolfo Tallura, Rubén Villarreal, Tiago Banega, Juan Ignacio Capano, Juan Rocca, Franco Sivetti y Nicolás Contín.

La posible continuidad del once no es un dato menor. En la clasificación copera, Gimnasia y Tiro mostró solidez, compromiso táctico y una versión más competitiva, con Joaquín Papaleo como una de las grandes figuras de la noche. El arquero fue determinante en la definición por penales, mientras que el equipo logró sostener el cero ante un rival de jerarquía y resistió en los momentos de mayor presión. Esa actuación dejó señales positivas que Azconzábal buscará repetir ante Güemes.

Del otro lado estará un Güemes que también llega con necesidades, pero con argumentos para ilusionarse. El equipo santiagueño suma 9 puntos y se ubica décimo en la Zona B, apenas por debajo de Gimnasia y Tiro. Viene de caer 2-0 como local ante San Martín de Tucumán, pero antes había conseguido un triunfo resonante en Rafaela, donde venció 2-1 a Atlético con goles de Juan Ignacio Sánchez Sotelo y Franco Bergés. Esa campaña lo muestra como un equipo competitivo, capaz de lastimar y de mantenerse cerca de la zona de Reducido.

Las declaraciones de Santiago Sala también permiten anticipar el guion que puede presentar el Gaucho en Salta. El atacante admitió que Güemes se siente cómodo atacando los espacios y remarcó que espera un rival que salga a presionar desde el inicio por su localía y por la necesidad de ganar. Esa lectura sugiere que el equipo de Juan Vita intentará aprovechar cualquier apuro del Albo para lastimar de contragolpe, un aspecto al que Gimnasia y Tiro deberá prestar especial atención.

Para este encuentro, Juan Vita tendría una modificación obligada: Franco Bergés ingresaría por el lesionado Fernando Godoy. Así, la probable formación de Güemes sería con Leandro Finochietto; Alex Bordón, Óscar Vanegas, Emilio Lazza, Marcelo Benítez; Milton Gerez, Gianfranco Baier, David Véliz, Franco Bergés; Santiago Sala y Juan Ignacio Sánchez Sotelo. Se trata de un equipo con dinámica, con volantes que pisan campo rival y con delanteros que pueden complicar si encuentran metros.

En la construcción del plantel 2026, Güemes encaró una fuerte reestructuración con Juan Vita como nuevo entrenador. El club santiagueño sumó varias incorporaciones en todas las líneas, entre ellas Leandro Finochietto, Gianfranco Baier, Franco Bergés, Emilio Lazza, Marcelo Benítez y Óscar Venegas, en busca de dejar atrás la pelea por la permanencia y aspirar a un torneo más competitivo. Esa renovación le dio una identidad distinta al equipo, que mostró momentos interesantes en lo que va del campeonato.

En cuanto al desarrollo esperado, el partido promete ser intenso. Gimnasia y Tiro tiene la obligación de asumir el protagonismo por su condición de local, por el contexto emocional favorable tras la Copa y porque necesita cortar la racha sin victorias en el torneo. Güemes, en cambio, puede pararse con algo menos de presión y apostar a un partido más reactivo, explotando las transiciones rápidas y la movilidad de hombres como Sala, Sánchez Sotelo y Bergés.

Otro de los puntos a seguir será el aspecto anímico. Para el Albo, este encuentro puede representar el partido ideal para empezar a consolidar la era Azconzábal. Ganar en el campeonato después de la histórica noche copera significaría mucho más que tres puntos: le permitiría recuperar confianza, volver a ilusionarse con la pelea en la Zona B y fortalecer un proceso que recién empieza. Para Güemes, en cambio, sumar en Salta sería una señal de madurez y una muestra de que puede competir fuera de casa ante un rival que, pese a sus altibajos, sigue siendo uno de los equipos más duros del grupo cuando juega en el Gigante.

Con realidades cercanas en la tabla, pero con sensaciones diferentes, Gimnasia y Tiro y Güemes protagonizarán un duelo de enorme importancia para sus aspiraciones en la Primera Nacional 2026. El Albo quiere aprovechar la ola positiva que dejó la Copa Argentina y transformar esa clasificación histórica en un punto de despegue. El Gaucho, por su parte, intentará dar el golpe en Salta y reafirmar que está en condiciones de pelear por algo más que la permanencia. En ese cruce de necesidades, urgencias e ilusiones, el Gigante del Norte será escenario de un partido con mucho en juego.

Datos del partido

Partido: Gimnasia y Tiro de Salta vs Güemes de Santiago del Estero
Competencia: Primera Nacional 2026 – Fecha 10, Zona B
Día: Domingo 19 de abril de 2026
Hora: 20:00
Estadio: David Michel Torino (Gigante del Norte)
Árbitro: Lucas Cavallero
TV: LPF Play

Probables formaciones

Gimnasia y Tiro: Joaquín Papaleo; Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Walter Montoya, Matías Birge, Nicolás Rinaldi, Jonás Aguirre; Fabricio Rojas y Lautaro Gordillo.

Güemes: Leandro Finochietto; Alex Bordón, Óscar Vanegas, Emilio Lazza, Marcelo Benítez; Milton Gerez, Gianfranco Baier, David Véliz, Franco Bergés; Santiago Sala y Juan Ignacio Sánchez Sotelo.




Gimnasia y Tiro celebró una clasificación histórica y Azconzábal lo resumió con una frase

Después del histórico triunfo por penales ante Gimnasia de Mendoza, Juan Manuel Azconzábal dejó sus primeras reflexiones como entrenador de Gimnasia y Tiro en una noche que ya quedó guardada en la memoria del pueblo albo. El DT destacó el valor institucional de la clasificación, remarcó el esfuerzo del plantel y puso en palabras una victoria que rompió una barrera histórica para el club.

Gimnasia y Tiro de Salta vivió una tarde inolvidable en la Copa Argentina. El equipo de Juan Manuel Azconzábal empató 0-0 con Gimnasia y Esgrima de Mendoza en el estadio Eduardo Gallardón y luego se impuso 4-3 en la definición por penales para avanzar por primera vez en su historia a los 16avos de final del certamen. Fue una clasificación histórica para el club, porque además cortó una sequía de 13 años sin que un representante salteño superara la instancia inicial del cuadro principal, algo que no ocurría desde Juventud Antoniana en 2013.

Tras ese golpe enorme, Azconzábal habló y dejó una definición que marcó el tono de la jornada: “Esta clasificación es una alegría para toda la institución”. La frase, levantada por Solo Ascenso en la publicación posterior al partido, resumió con precisión el valor de la victoria para un Gimnasia y Tiro que llegaba en un momento delicado y encontró en la Copa una respuesta anímica y deportiva de peso.

Azconzábal puso el foco en el club por encima de todo

En sus primeras palabras tras el partido, el entrenador no se quedó solo en la lógica del resultado ni en el mérito individual de la serie. El mensaje principal fue institucional. Al señalar que la clasificación era una alegría para “toda la institución”, Azconzábal dejó en claro que el triunfo excedió a un simple partido: representó un alivio colectivo para el plantel, el cuerpo técnico, la dirigencia y los hinchas del Albo, que venían golpeados por una racha adversa y por la presión que arrastraba el club en esta competencia.

Esa lectura tiene mucho sentido si se observa el contexto. Gimnasia y Tiro había llegado a este cruce tras perder 2-0 con Chacarita en el debut del propio Azconzábal, acumulaba cinco encuentros sin ganar en la Primera Nacional y estaba obligado a responder en un duelo eliminatorio frente a un rival de categoría superior. Además, antes del partido pesaba sobre el club una marca muy incómoda: si volvía a quedar eliminado en 32avos, se convertía en el primer equipo en enlazar ocho caídas consecutivas en esa fase. En lugar de hundirse en ese récord negativo, el Albo cambió la historia.

“El esfuerzo se cristalizó pasando de ronda”, otra idea fuerza del DT

Además del concepto sobre la alegría institucional, también trascendió otra frase atribuida a Azconzábal en entrevistas posteriores al encuentro: “El esfuerzo se cristalizó pasando de ronda”. Esa línea apareció destacada en publicaciones de cobertura del ascenso que se hicieron eco de sus declaraciones tras la clasificación y refuerza una idea central: para el entrenador, el pase de ronda fue la materialización concreta del trabajo realizado en días de enorme exigencia y poco margen de preparación.

No es un detalle menor. Azconzábal asumió hace pocos días, en medio de un cambio de ciclo abrupto tras la salida de Fernando Quiroz. Su desembarco se dio con el equipo fuera de su mejor versión, con una agenda apretada y con apenas un puñado de entrenamientos antes de afrontar partidos decisivos. Desde esa perspectiva, el triunfo ante Gimnasia de Mendoza adquiere todavía más valor: fue el segundo partido del nuevo proceso y el primero con una respuesta contundente del grupo.



Una victoria que llegó cuando Gimnasia y Tiro más la necesitaba

La clasificación histórica no puede entenderse sin repasar el momento del equipo. Hasta hace pocas semanas, Gimnasia y Tiro era uno de los conjuntos más sólidos del inicio de la Primera Nacional 2026. Había arrancado con tres victorias consecutivas, fue puntero y tuvo a Lautaro Gordillo como gran referencia ofensiva. Pero después llegaron el empate con Temperley, la derrota con Nueva Chicago, la caída en el clásico con Central Norte, la igualdad ante San Martín de San Juan y finalmente el tropiezo frente a Chacarita. Ese tramo, además de cortar el impulso inicial, provocó la salida de Quiroz y la llegada del Vasco.

Por eso, las palabras de Azconzábal también funcionan como una señal de reconstrucción. La clasificación no borra automáticamente los problemas del equipo, pero sí cambia el clima. El entrenador tomó una situación frágil y, en cuestión de días, consiguió que el plantel compitiera con orden, sostuviera un partido duro y sacara adelante una tanda de penales bajo máxima presión. De ahí que su interpretación del triunfo esté tan cargada de valor grupal e institucional.

Cómo fue el partido que derivó en la conferencia de Azconzábal

El encuentro ante Gimnasia de Mendoza fue cerrado, incómodo y muy trabajado. En los 90 minutos, el conjunto mendocino manejó más la pelota durante largos pasajes, sobre todo en el primer tiempo, y generó algunas de las situaciones más claras. Brian Andrada apareció como uno de los hombres más peligrosos, Matías Recalde tuvo un remate que se fue alto y Diego Mondino obligó a una gran respuesta de Joaquín Papaleo. El Albo, por su parte, aguantó, se replegó cuando hizo falta y esperó su momento.

En el complemento, Gimnasia y Tiro mejoró. Fabricio Rojas ganó protagonismo, el equipo emparejó la tenencia y logró llevar el partido hacia una zona más favorable, menos limpia y más disputada. No abundaron las situaciones, pero sí se vio una versión más firme del Albo, capaz de sostener el cero y de llegar entero a la definición. Allí apareció la figura gigantesca de Papaleo, que atajó tres penales y se convirtió en el gran héroe de la clasificación.

Papaleo, el héroe que sostuvo la noche del Albo

Aunque la conferencia de Azconzábal tuvo un perfil más institucional que individual, el partido dejó un protagonista imposible de omitir: Joaquín Papaleo. El arquero fue determinante durante el tiempo reglamentario y decisivo en la tanda, donde tapó tres ejecuciones y sostuvo al equipo en los momentos más calientes. Distintos medios que cubrieron el encuentro coincidieron en señalarlo como la gran figura de la tarde en Los Andes.

En una tarde cargada de tensión, con muchos penales fallados y márgenes mínimos, Papaleo fue el futbolista que le dio a Gimnasia y Tiro esa cuota de seguridad y personalidad que muchas veces define las historias coperas. El propio sentido de las palabras de Azconzábal parece ir en esa dirección: más allá de las figuras, el técnico eligió remarcar que el logro pertenece a toda la estructura del club. Pero eso no impide reconocer que, dentro del campo, el arquero fue el pilar de la hazaña.

La primera gran señal del ciclo Azconzábal

Esta clasificación también deja una conclusión fuerte: Azconzábal ya consiguió su primer impacto grande en Gimnasia y Tiro. El entrenador llegó con el objetivo de reencauzar a un plantel que había perdido estabilidad y, en su segundo partido, obtuvo un resultado histórico. No fue desde un funcionamiento brillante, pero sí desde una convicción clara: competir, resistir, sostenerse y aprovechar la oportunidad cuando aparezca.

Su mensaje posterior, lejos de caer en la euforia vacía, pareció ir en esa línea. Hablar de alegría institucional y de un esfuerzo que se cristalizó es, en el fondo, poner el foco en la construcción colectiva antes que en el golpe aislado. Ese tipo de lectura suele ser relevante en procesos que recién empiezan, porque intenta transformar un triunfo fuerte en punto de partida y no en hecho aislado. Esta es una inferencia razonable a partir del tono de sus declaraciones y del contexto del club.

Un triunfo que cambia la historia de Gimnasia y Tiro en la Copa

Hasta este miércoles, el mejor techo de Gimnasia y Tiro en la Copa Argentina había sido siempre el mismo: los 32avos de final. El club había quedado eliminado en esa instancia en múltiples ediciones, ante rivales como Racing, Boca, Defensa y Justicia, Patronato, Argentinos Juniors y Aldosivi. Esta vez fue distinto. Esta vez el Albo no quedó al borde, no jugó bien y perdió igual, no se quedó con las manos vacías. Esta vez avanzó.

Y ahí las palabras de Azconzábal encuentran todavía más peso. Porque no está hablando de una clasificación más. Está hablando de un paso histórico, de una mochila que se soltó y de un club que finalmente pudo atravesar una barrera que le venía siendo esquiva. En ese sentido, la conferencia posterior no fue una simple rutina de prensa: funcionó como el primer discurso de celebración de una jornada histórica para el pueblo albo.

Lo que viene para el Albo tras la hazaña

Con esta victoria, Gimnasia y Tiro avanzó a 16avos de final, donde enfrentará a Vélez Sarsfield, que ya había dejado en el camino a Deportivo Armenio. El cuadro oficial de la Copa Argentina confirma ese cruce para la próxima ronda.

A la vez, el equipo deberá volver a enfocarse rápidamente en la Primera Nacional, donde todavía necesita levantar. Pero ahora lo hará desde otro lugar anímico. La clasificación no resuelve todo, aunque sí instala una certeza: el plantel puede competir en partidos pesados y tiene herramientas para sobreponerse a momentos de presión. Ese es, probablemente, el principal capital que Azconzábal intentará explotar en las próximas semanas.

Una noche que quedó resumida en una frase

En medio del festejo, la lluvia, los abrazos y el desahogo, Azconzábal eligió una frase simple y precisa: “Esta clasificación es una alegría para toda la institución”. Ahí está, quizás, la mejor síntesis de lo que pasó en el Gallardón. No fue solo una tanda de penales ganada. No fue únicamente una sorpresa ante un rival de la Liga Profesional. Fue un triunfo que le devolvió aire a Gimnasia y Tiro, que volvió a poner a Salta en escena y que le regaló al club una de esas tardes que no se olvidan.




Gimnasia y Tiro va por el golpe en Copa Argentina ante Gimnasia de Mendoza y juega con una marca negativa que quiere evitar

Gimnasia y Tiro de Salta afronta un partido bisagra ante Gimnasia y Esgrima de Mendoza por los 32avos de final de la Copa Argentina. El Albo llega golpeado por su presente en la Primera Nacional, estrena oficialmente la era de Juan Manuel Azconzábal en un duelo de alto riesgo y además pone en juego una estadística que puede quedar marcada en la historia si no logra avanzar.

Gimnasia y Tiro va por la reacción ante Gimnasia de Mendoza en una Copa Argentina cargada de presión

Gimnasia y Tiro de Salta afrontará este miércoles uno de esos partidos que pueden cambiar el clima de una temporada. El Albo se medirá con Gimnasia y Esgrima de Mendoza por los 32avos de final de la Copa Argentina, en el estadio Eduardo Gallardón, desde las 14.10, con arbitraje de Nahuel Viñas. El ganador avanzará a la siguiente ronda, donde ya espera Vélez Sarsfield. El partido fue confirmado por la organización de la competencia y también figura en el sitio oficial de Copa Argentina.

El encuentro llega en un momento delicado para el conjunto salteño. Gimnasia y Tiro perdió 2-0 ante Chacarita en San Martín en lo que fue el estreno de Juan Manuel Azconzábal como entrenador, estiró su racha a cinco partidos sin victorias y quedó envuelto en una dinámica preocupante justo antes de su presentación en el torneo federal. Esa secuencia reciente también lo dejó con apenas 2 puntos de los últimos 15 en juego, luego de un inicio de campeonato muy prometedor. Todo ese contexto aparece detallado en la información que compartiste.

Cómo llega Gimnasia y Tiro de Salta

El presente del Albo contrasta mucho con su arranque en la temporada. El equipo había comenzado con tres triunfos consecutivos, mostrando solidez, eficacia y a Lautaro Gordillo como gran figura ofensiva. Sin embargo, con el correr de las fechas perdió regularidad, dejó puntos importantes en el camino y entró en un bajón que derivó primero en la salida de Fernando Quiroz, luego en un breve interinato, y finalmente en la llegada del Vasco Azconzábal.


La última presentación dejó una señal de alarma. Ante Chacarita, Gimnasia y Tiro fue superado por 2-0, con goles de Nicolás Pantaleone y Francisco Facello, en un encuentro donde volvió a mostrar dificultades para sostenerse, poca claridad en ataque y escasa capacidad de reacción una vez en desventaja. TyC Sports y Solo Ascenso registraron ese resultado y el desarrollo general del partido, que terminó con una nueva derrota salteña.

El equipo salteño, de acuerdo con la tabla de la Zona B, llega a esta cita con 11 puntos en 8 partidos y ubicado en la mitad del grupo, después de una secuencia negativa que incluyó empate con Temperley, derrota con Nueva Chicago, caída en el clásico con Central Norte, igualdad con San Martín de San Juan y el reciente traspié con Chacarita. Promiedos refleja esa posición de Gimnasia y Tiro con 11 unidades y diferencia de gol negativa.

Además, el cambio de entrenador agrega otro factor. Azconzábal está dando sus primeros pasos en el club y, según el material que enviaste, deberá administrar una agenda exigente, con tres partidos en pocos días, y un equipo que todavía está en pleno reacomodamiento futbolístico y anímico.

El récord negativo que puede sufrir el Albo

Este partido también tiene un costado histórico que aumenta la presión sobre Gimnasia y Tiro. Según la información copera incluida en tu archivo, si el conjunto salteño queda eliminado se convertirá en el primer equipo en hilvanar ocho eliminaciones consecutivas en 32avos de final de la Copa Argentina. Hasta ahora comparte esa marca negativa con Central Norte. Además, si logra avanzar, será el primer club salteño en meterse en 16avos de final desde Juventud Antoniana en la temporada 2012-2013.

Ese dato le da una carga especial al cruce. No se trata solo de seguir en carrera o no: también está en juego una marca que puede quedar instalada en la historia reciente del club y del fútbol salteño dentro del certamen más federal del país.

Los antecedentes de Gimnasia y Tiro en la Copa Argentina

La Copa Argentina nunca fue un terreno cómodo para Gimnasia y Tiro. De acuerdo con el informe que compartiste, el Albo acumula 25 partidos en la competencia, con 8 triunfos, 4 empates y 13 derrotas, además de 22 goles a favor y 31 en contra. Su mejor actuación, sin embargo, quedó siempre detenida en los 32avos de final, instancia en la que fue eliminado en varias ediciones recientes frente a equipos como Racing, Boca, Defensa y Justicia, Patronato, Argentinos Juniors y Aldosivi.

También aparece un recuerdo muy marcado en la memoria copera del club: aquel partido ante Argentinos Juniors, cuando el equipo salteño llegó a sostener un empate heroico con dos futbolistas menos, antes de caer en el tramo final. Esa clase de antecedentes refuerza la idea de una Copa que siempre estuvo cerca de ofrecer un gran golpe, pero en la que el Albo nunca logró romper la barrera de los 32avos.

En cuanto al entrenador, Azconzábal presenta un historial equilibrado en la competencia, con dos victorias, dos empates y dos derrotas en sus experiencias previas. Ese recorrido le da un pequeño respaldo en un partido donde el margen de error es mínimo.

Cómo llega Gimnasia de Mendoza

Del otro lado estará un rival que arriba con mejores antecedentes en esta competencia y un recorrido más sólido en el plano copero. Según la información del archivo, Gimnasia de Mendoza suma 23 partidos en Copa Argentina, con 9 victorias, 8 empates y 6 derrotas, y su mejor campaña fue en la edición 2017, cuando alcanzó los octavos de final.

Además, el Lobo mendocino presenta una estadística alentadora en esta instancia: ganó la mitad de sus seis antecedentes en 32avos de final y llega con dos triunfos consecutivos en esa ronda, después de sus victorias frente a Unión de Santa Fe y Nueva Chicago en las últimas ediciones.

Su entrenador, Darío Franco, también tiene mayor recorrido en esta competencia que el DT del Albo. El archivo marca que registra cuatro triunfos, un empate y cinco derrotas, con antecedentes al mando de Instituto, Aldosivi, Defensa y Justicia, Gimnasia de Jujuy y Quilmes. Es decir, se trata de un técnico con bastante más rodaje en cruces directos de Copa Argentina.

Un historial corto y parejo

El historial entre ambos equipos es breve, pero favorece levemente al conjunto mendocino. Según el material que compartiste, se enfrentaron cinco veces, con dos victorias para Gimnasia de Mendoza, una para Gimnasia y Tiro y dos empates. Ese dato agrega equilibrio a la previa, aunque el presente inmediato parece mostrar al Lobo mendocino con mejores señales que el elenco salteño.

Probables formaciones

De acuerdo con la información incluida en tu archivo, las formaciones probables son las siguientes:

Gimnasia de Mendoza:
Lautaro Petruchi; Ismael Cortez, Gerónimo Patritti, Lautaro Carrera, Matías Recalde; Julián Ceballos, Tomás O’Connor, Nahuel Barboza, Brian Andrada; Blas Armoa y Valentino Simoni.

Gimnasia y Tiro de Salta:
Joaquín Papaleo; Juan Galetto, Gabriel Díaz, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Walter Montoya, Matías Birge, Nicolás Rinaldi, Jonás Aguirre; Fabricio Rojas y Lautaro Gordillo.

En otra de las proyecciones previas que aparece en el documento también se menciona la posibilidad de que Azconzábal apueste por una alineación con futbolistas menos habituales, algo que deja abierta la puerta a variantes de último momento.

La presión y la oportunidad

Para Gimnasia y Tiro, este cruce es mucho más que un partido de 32avos. Es una prueba para el nuevo cuerpo técnico, una chance de recuperar confianza, una oportunidad para volver a competir con firmeza y también una forma de sacarse de encima un lastre histórico que ya pesa demasiado. En ese sentido, el partido tiene valor deportivo, emocional y simbólico.

Si gana, el Albo no solo cortará la racha adversa y avanzará a los 16avos de final para medirse con Vélez, sino que además romperá una sequía de más de una década para los clubes salteños en esta competencia. Si pierde, en cambio, quedará expuesto a una marca histórica negativa y seguirá alimentando un presente que viene golpeado desde hace varias semanas. El cuadro oficial de Copa Argentina confirma que el vencedor de esta llave enfrentará a Vélez en la próxima ronda.

Un partido bisagra para el Albo

Todo indica que Gimnasia y Tiro llega más exigido que su rival. No solo por el presente futbolístico, sino por el contexto general: cambio de entrenador, malos resultados recientes, bajas sensibles, dudas en la estructura y un peso estadístico que no puede ignorarse.

Pero al mismo tiempo, la Copa Argentina suele ofrecer escenarios de recuperación inesperada. Y en ese margen es donde se apoya el Albo. Azconzábal necesita su primera señal positiva, los futbolistas necesitan una reacción y el club precisa un triunfo que le devuelva aire en medio de un cierre de semestre cargado de tensión.




Gimnasia y Tiro visita a Chacarita en un partido clave: debuta Azconzábal y el Albo busca cortar la sequía

Gimnasia y Tiro de Salta visitará este domingo a Chacarita por la fecha 9 de la Zona B de la Primera Nacional 2026, en un duelo clave para cortar la mala racha y empezar con otro aire en el debut de Juan Manuel Azconzábal como entrenador.

Gimnasia y Tiro de Salta afrontará este domingo una de esas paradas que pueden marcar un antes y un después en su temporada. Desde las 15, el Albo visitará a Chacarita en el estadio 18 de Julio, por la novena fecha de la Zona B de la Primera Nacional 2026, en el estreno oficial de Juan Manuel Azconzábal como nuevo director técnico del conjunto salteño. El partido será arbitrado por Fabrizio Llobet y se podrá ver por LPF Play.

La previa encuentra a dos equipos necesitados, con presentes irregulares y urgencias distintas, pero con un mismo objetivo: volver a ganar. Gimnasia y Tiro llega golpeado por una racha de cuatro partidos sin triunfos, mientras que Chacarita acumula cinco fechas sin festejar y se mueve en la zona baja de la tabla. Por eso, más allá de tratarse apenas de la novena jornada, el cruce en San Martín aparece como una prueba importante para ambos.

En el caso del Millonario, el partido tendrá un condimento especial por el estreno del Vasco Azconzábal, quien asumió luego de la salida de Fernando Teté Quiroz y de un breve interinato de Sergio Plaza. El nuevo entrenador llegó en un momento delicado, con el equipo lejos de aquel arranque prometedor que lo tuvo como una de las sorpresas del campeonato. Después de tres victorias en las primeras fechas, el Albo se fue desinflando: empató con Temperley, perdió con Nueva Chicago, cayó en el clásico con Central Norte y luego igualó 1-1 con San Martín de San Juan en el Gigante del Norte.

Ese empate ante el Verdinegro dejó una sensación amarga. Gimnasia pegó de entrada con un gol de Lautaro Gordillo al minuto de juego y durante un buen tramo del primer tiempo dio la impresión de tener el control. Incluso pudo aumentar la ventaja, pero no aprovechó sus momentos y San Martín de San Juan se lo empató antes del descanso por intermedio de Hernán Zuliani. En el complemento, el equipo salteño perdió intensidad, el partido se volvió físico y cortado, y el punto terminó sabiendo a poco. Fue otro golpe para un conjunto que no consigue sostener regularidad.

La salida de Quiroz, que se dio tras la derrota en el clásico ante Central Norte, abrió paso a un cambio de ciclo. El exentrenador explicó su renuncia por desgaste personal y anímico, y la dirigencia se movió rápido para cerrar a Azconzábal, un técnico de experiencia en el ascenso y con recorrido en clubes importantes del país y del exterior. El dato no menor es que el Vasco tendrá su debut justamente frente a Chacarita, su último club, donde dirigió durante 2025. Ese cruce frente a un exequipo le agrega un atractivo extra a una tarde ya de por sí trascendente.

Azconzábal asumió con poco margen de trabajo, pero con la obligación de empezar a corregir de inmediato. El calendario no da respiro: después de visitar a Chacarita, Gimnasia y Tiro se quedará en Buenos Aires para disputar el miércoles 15 de abril los 32avos de final de la Copa Argentina frente a Gimnasia de Mendoza, en el estadio Eduardo Gallardón de Los Andes. Luego volverá a Salta para recibir a Güemes de Santiago del Estero. Serán tres partidos en apenas ocho días, una exigencia máxima para un técnico que recién inicia su ciclo.

En cuanto al armado del equipo, el Albo llega con algunos problemas físicos que condicionaron la preparación de la semana. La baja más sensible es la de Ivo Chaves, capitán y referente, quien sufrió un desgarro de la fascia plantar y fue sometido a un tratamiento con Plasma Rico en Plaquetas. Se estima que tendrá unos diez días de recuperación. Además, Walter Montoya arrastra una molestia en la rodilla, por lo que también se evaluaron variantes en el mediocampo.

En este contexto, Azconzábal tuvo que meter mano. Entre las opciones que aparecieron durante los últimos entrenamientos estuvieron los ingresos de Nicolás Rinaldi y Matías Birge en la mitad de la cancha, mientras que también se analizó el regreso de Joaquín Papaleo al arco. En la defensa, otro dato a considerar es que Gabriel Díaz continúa suspendido por la expulsión sufrida en el clásico ante Central Norte. Todo esto obliga al nuevo DT a rearmar piezas, buscar equilibrio y tomar decisiones fuertes desde su primera presentación.

La probable formación del Albo muestra una estructura que combina experiencia y necesidad de respuesta inmediata. Joaquín Papaleo tendría chances de ser titular; en defensa estarían Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto y Lautaro Montoya; en la mitad podrían aparecer Walter Montoya o Juan Capano junto a Birge y Rinaldi, con Jonás Aguirre por un costado; y arriba la referencia ofensiva seguiría siendo Lautaro Gordillo, acompañado por Fabricio Rojas. Más allá de los nombres, la gran incógnita pasa por la respuesta futbolística y anímica de un equipo que necesita reencontrarse.

Gimnasia y Tiro, de todos modos, tiene argumentos para ilusionarse. El arranque de año demostró que el plantel tiene material para competir. Venció a Colegiales en el debut, logró una muy buena victoria en Paraná ante Patronato y después superó a Almagro para convertirse en líder de la zona con puntaje ideal. En ese tramo, el funcionamiento fue sólido, la estructura defensiva respondió y Lautaro Gordillo se transformó en una pieza determinante con goles y peso ofensivo. Esa versión es la que ahora el Vasco intentará recuperar.


Del otro lado estará un Chacarita que tampoco atraviesa un buen presente. El Funebrero viene de empatar 1-1 con San Martín de Tucumán en La Ciudadela, un resultado que al menos le permitió cortar una serie de cuatro derrotas consecutivas. Antes había perdido con Güemes, Agropecuario, Atlético de Rafaela y Estudiantes, una seguidilla que terminó provocando la salida de Matías Módolo como entrenador. Desde entonces, Cristian Grabinski quedó al frente de manera interina.


En la fecha pasada, Chacarita mostró una leve reacción. Perdía en Tucumán por el gol de Diego Diellos, pero en el inicio del segundo tiempo encontró la igualdad gracias a Tomás Pérez Serra. Ese punto le dio un pequeño respiro, aunque no modificó demasiado el panorama general: el conjunto de San Martín sigue complicado, en la parte baja de la tabla y con la obligación de empezar a sumar de a tres para no hundirse más.

La campaña del Funebrero hasta acá tuvo altibajos pronunciados. En el arranque empató con San Martín de San Juan y luego le ganó 3-1 a Gimnasia de Jujuy, en lo que parecía ser el punto de partida de una campaña más estable. Sin embargo, después llegaron las derrotas consecutivas y el equipo perdió confianza, funcionamiento y respuestas. A eso se sumó el cambio de entrenador, en medio de una temporada que había comenzado con expectativas de protagonismo luego de una gran renovación de plantel durante el verano.

Para recibir a Gimnasia y Tiro, Grabinski apostaría por una base similar a la que utilizó en Tucumán. Enrique Bologna seguiría en el arco; la defensa se perfila con Francisco Facello, Julián Velázquez, Gonzalo Mottes, Nicolás Pantaleoni y Brian Calderara; en el mediocampo estarían Miguel Mellado y Tomás Pérez Serra; y más adelante Juan Cuevas, Maximiliano Meléndez y Juan Ignacio Barbieri. Es un equipo con nombres de experiencia, pero que todavía no logró traducirlos en resultados sostenidos.

Así, el partido ofrece un cruce de realidades parecidas. Chacarita y Gimnasia y Tiro llegan envueltos en dudas, con cambios recientes en sus cuerpos técnicos y con la necesidad de reconstruir confianza. El Funebrero buscará hacerse fuerte en su casa para salir del fondo. El Albo, en cambio, intentará aprovechar el envión que suele traer un cambio de entrenador y empezar una nueva etapa con una señal positiva.

Para Gimnasia, además, el duelo puede ser bisagra por varias razones. Primero, porque necesita cortar la mala racha para no seguir cediendo terreno en una zona larga y pareja. Segundo, porque el equipo debe mejorar en lo futbolístico tras varias presentaciones donde perdió claridad, solidez y contundencia. Y tercero, porque una victoria en San Martín le daría oxígeno antes del desafío inmediato por Copa Argentina, otro objetivo importante para la institución.

También será una tarde para medir el impacto de Azconzábal en tiempo récord. No se le puede pedir una transformación total en pocos entrenamientos, pero sí algunos signos: orden, reacción, una identidad más clara y respuestas individuales de futbolistas que bajaron su nivel en las últimas fechas. El nuevo DT sabe que empieza en un contexto exigente y que el margen es corto, pero también que un buen resultado puede cambiar rápidamente el ánimo del plantel y del entorno.

En definitiva, Gimnasia y Tiro visitará a Chacarita con la expectativa de iniciar con el pie derecho la era Azconzábal. El rival no llega bien, pero en su casa puede ser peligroso. El Albo tampoco atraviesa su mejor momento, aunque conserva herramientas para volver a ser competitivo. En una Zona B cada vez más apretada, el partido de este domingo vale más que tres puntos: puede ser el comienzo de una reacción o un nuevo golpe para un equipo que necesita reencontrarse cuanto antes.

Probables formaciones

Chacarita:
Enrique Bologna; Francisco Facello, Julián Velázquez, Gonzalo Mottes, Nicolás Pantaleoni, Brian Calderara; Miguel Mellado, Tomás Pérez Serra; Juan Cuevas; Maximiliano Meléndez y Juan Ignacio Barbieri.

Gimnasia y Tiro de Salta:
Joaquín Papaleo; Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Walter Montoya, Matías Birge, Nicolás Rinaldi, Jonás Aguirre; Fabricio Rojas y Lautaro Gordillo.




Empate con sabor a poco para Gimnasia y Tiro ante San Martín de San Juan

Gimnasia y Tiro de Salta igualó 1-1 ante San Martín de San Juan en el Gigante del Norte y dejó una sensación amarga. El Albo arrancó ganando desde el primer minuto con otro gol de Lautaro Gordillo, pero no pudo sostener la ventaja y volvió a dejar puntos en casa en medio de un momento delicado, marcado por la salida de Fernando Quiroz y el interinato de Sergio Plaza.

Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan: empate con sabor a poco y un bajón que no se detiene

El partido entre Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan terminó dejando una sensación amarga para el conjunto salteño. En la noche del viernes, en el estadio Gigante del Norte, el Albo empató 1-1 frente al Verdinegro por la fecha 8 de la Zona B de la Primera Nacional, en un encuentro que comenzó de la mejor manera para los locales, pero que terminó reflejando otra vez las dificultades del equipo para sostener resultados y recuperar confianza.

El equipo salteño necesitaba una reacción luego de una semana convulsionada. La derrota en el clásico ante Central Norte, la renuncia de Fernando “Teté” Quiroz y la asunción interina de Sergio Plaza habían colocado al plantel en un escenario de máxima tensión. Por eso, el choque ante San Martín de San Juan aparecía como una oportunidad ideal para cambiar el ánimo, reencontrarse con el triunfo y volver a encaminar una campaña que había arrancado con mucha fuerza, pero que entró en una peligrosa meseta. Sin embargo, el empate volvió a dejar gusto a poco.

Un arranque ideal que ilusionó al Gigante del Norte

Gimnasia y Tiro salió decidido a imponer condiciones y golpeó de entrada. Apenas al minuto de juego, el conjunto dirigido interinamente por Sergio Plaza aprovechó un contraataque letal para abrir el marcador. La jugada nació en los pies de Fabricio Rojas, continuó con Jonás Aguirre, quien sacó un remate que fue contenido por Sebastián Díaz Robles, pero en el rebote apareció el hombre del momento: Lautaro Gordillo, que de frente al arco definió con un zurdazo al ángulo para marcar el 1-0.

Ese tanto le permitió al delantero llegar a seis goles y mantenerse como una de las grandes figuras del torneo. Además, encendió rápidamente la ilusión de los hinchas albos, que esperaban una noche de recuperación emocional y futbolística. El gol tempranero no solo golpeó a San Martín de San Juan, sino que le dio a Gimnasia el escenario perfecto para manejar el desarrollo del partido.

El mejor momento del Albo y las chances desperdiciadas

Después del 1-0, Gimnasia y Tiro tuvo minutos interesantes, probablemente los mejores de las últimas fechas. El equipo mostró decisión, encontró espacios y generó situaciones como para ampliar la ventaja. El propio Gordillo volvió a quedar mano a mano con Díaz Robles, definió rasante buscando un palo y la pelota se fue apenas desviada. Más tarde, también Fabricio Rojas tuvo una buena oportunidad dentro del área, pero otra vez respondió el arquero sanjuanino, que comenzó a transformarse en una de las figuras del encuentro.

En ese tramo, el conjunto salteño parecía tener el partido bajo control. Había golpeado en el momento justo, sostenía la iniciativa y daba la sensación de que, con algo más de eficacia, podía empezar a liquidar la historia. Pero esa superioridad no se tradujo en el marcador. Y en la Primera Nacional, muchas veces, perdonar se paga caro. Eso fue exactamente lo que le ocurrió al Albo.

San Martín reaccionó y lo empató en el momento clave

Cuando parecía que Gimnasia se iría al descanso con la ventaja mínima, llegó el golpe que cambió el rumbo del partido. A los 45 minutos del primer tiempo, Facundo Nadalín envió un centro desde la derecha y Hernán Zuliani, apareciendo con libertad en el punto penal, conectó un cabezazo certero para marcar el 1-1. Fue un empate que cayó como un baldazo de agua fría para el local, que había hecho méritos para irse al entretiempo arriba, pero volvió a pagar caro una desconcentración defensiva.

Para San Martín, en cambio, el tanto significó un alivio enorme. El Verdinegro había arrancado el partido de la peor forma posible, golpeado desde el vestuario y sufriendo las transiciones ofensivas del conjunto salteño. Le costó acomodarse al desarrollo y a su nuevo esquema táctico, pero terminó encontrando premio justo antes del descanso, en una acción aislada pero bien ejecutada.

Un segundo tiempo chato, cortado y sin respuestas

En el complemento, el partido se fue apagando. El ritmo cayó notablemente, ambos equipos sintieron el desgaste físico y el juego se volvió mucho más cortado, con pocas ideas y casi sin situaciones claras en las áreas. Gimnasia y Tiro ya no mostró la agresividad del arranque ni la claridad que había tenido en algunos pasajes del primer tiempo. El equipo perdió frescura, dejó de lastimar con continuidad y terminó diluyéndose en un trámite cada vez más cerrado.

San Martín de San Juan, por su parte, pareció conformarse con el punto. Después del arranque complicado, el empate le dio margen para manejar mejor los tiempos del partido, enfriar el trámite y llevar el duelo a un terreno más físico que futbolístico. El Verdinegro no brilló, pero entendió que sumar en Salta podía ser un pequeño respiro en un contexto también complicado para su campaña.

El resultado final dejó lecturas distintas. Para la visita, el 1-1 tuvo valor anímico porque permitió cortar una racha de dos derrotas consecutivas fuera de San Juan y rescatar algo después de un comienzo muy adverso. Para Gimnasia y Tiro, en cambio, el empate volvió a exponer limitaciones, inseguridades y una caída de rendimiento que ya no parece circunstancial.

Un presente que preocupa en Gimnasia y Tiro

La igualdad ante San Martín de San Juan prolongó el mal momento del Albo. El equipo salteño acumula cuatro partidos sin ganar y sigue sin poder levantarse después de aquel comienzo prometedor con sendas victorias consecutivas. Lo que en el arranque era orden, eficacia y confianza, hoy aparece reemplazado por dudas, desgaste y un equipo que ya no transmite la misma solidez.

El contexto, además, no ayuda. La salida de Teté Quiroz, quien había decidido dar un paso al costado por desgaste personal después de casi un año y medio de gestión, impactó fuerte en el grupo. En su lugar asumió de manera interina Sergio Plaza, un hombre identificado con la institución, que tomó el mando con el objetivo de ordenar un vestuario golpeado y tratar de encender una reacción inmediata. En su debut en el banco, sin embargo, no pudo conseguir la victoria que todos esperaban.

Más allá del resultado, el partido dejó una señal clara: Gimnasia y Tiro necesita reencontrarse rápidamente con una identidad. Volver a ser un equipo confiable, aprovechar mejor sus buenos momentos y sostener la concentración durante todo el encuentro. Porque hoy no alcanza con tener a un goleador encendido como Gordillo si el funcionamiento colectivo no acompaña de manera consistente.

El peso de la semana y la respuesta del equipo

No era una noche sencilla para el Albo. Llegaba después de haber perdido el clásico con Central Norte, una derrota que dolió mucho por el rival, por el contexto y por la forma en la que se dio el partido. Aquella caída por 1-0 había sido la segunda consecutiva del equipo, que venía de perder también con Nueva Chicago en Mataderos, donde además dejó atrás su invicto y la cima de la tabla.

Con ese telón de fondo, el duelo ante San Martín de San Juan tenía el peso simbólico de una recuperación. Y durante buena parte del primer tiempo, Gimnasia pareció estar en condiciones de lograrlo. Pero otra vez quedó a mitad de camino. Ese es, justamente, el gran problema que hoy atraviesa el equipo salteño: ya no logra transformar sus buenos pasajes en resultados contundentes. Tiene momentos, pero no regularidad. Golpea, pero no remata. Y en una categoría tan pareja como la Primera Nacional, esas fallas suelen costar puntos importantes.

Gordillo, la gran certeza en medio de las dudas

Dentro de un presente irregular, Lautaro Gordillo sigue siendo la mejor noticia para Gimnasia y Tiro. El delantero volvió a convertir, llegó a seis tantos y ratificó que es una de las piezas más determinantes del equipo en este torneo. Su oportunismo, su capacidad para aparecer en el área y su confianza frente al arco lo sostienen como una carta decisiva para cualquier cuerpo técnico.


Sin embargo, ni siquiera el buen momento del goleador alcanza para disimular el bajón colectivo. Gimnasia necesita que otros nombres levanten su nivel, que el mediocampo vuelva a tener mayor control y que el equipo recupere una estructura más firme. Porque depender solo de Gordillo puede resultar insuficiente a lo largo de un campeonato largo y exigente.

Lo que viene para el Albo

El próximo desafío para Gimnasia y Tiro será como visitante frente a Chacarita, en otro compromiso complejo para un equipo que necesita sumar y volver a ganar para no quedar definitivamente atrapado en esta racha negativa. Además, el calendario también tiene marcada la cita por Copa Argentina, donde el conjunto salteño se medirá el 15 de abril ante Gimnasia de Mendoza por los 32avos de final del certamen federal.

Por eso, el empate frente a San Martín no solo dejó bronca por los puntos perdidos, sino también por la sensación de que el equipo no terminó de responder en una noche clave. El margen para seguir cediendo terreno empieza a achicarse y Gimnasia y Tiro necesita reaccionar antes de que el gran arranque quede solo como un recuerdo de las primeras fechas.




Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan: previa caliente tras la salida de Teté Quiroz

Gimnasia y Tiro de Salta afrontará un partido determinante ante San Martín de San Juan, en un contexto cargado de tensión y cambios. Tras la derrota en el clásico frente a Central Norte y la renuncia de Fernando Quiroz, el Albo será dirigido de manera interina por Sergio Plaza, que meterá mano en el equipo en busca de una recuperación urgente en la Primera Nacional.

Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan: una previa marcada por la urgencia y el cambio de mando

La previa de Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan encuentra al equipo salteño atravesando uno de los momentos más sensibles de su temporada 2026. Lo que hace apenas algunas semanas era ilusión, liderazgo y confianza, hoy se transformó en dudas, autocrítica y necesidad de reacción. El Albo recibirá este viernes a las 22, en el estadio Gigante del Norte, al Verdinegro sanjuanino por el arranque de la octava fecha de la Zona B de la Primera Nacional, con arbitraje de Daniel Zamora y transmisión de LPF Play.

Pero más allá del partido en sí, el foco está puesto en el presente emocional y futbolístico de Gimnasia y Tiro. La dura derrota en el clásico salteño ante Central Norte, la segunda caída consecutiva en el campeonato, dejó secuelas profundas. Como si eso no alcanzara, un día después llegó la noticia que alteró por completo el panorama: Fernando “Teté” Quiroz presentó su renuncia como director técnico y cerró un ciclo que, pese al desenlace abrupto, había tenido momentos muy valiosos en el club.

Del arranque ideal al golpe del clásico

La actualidad del Albo contrasta de manera marcada con su prometedor inicio de campeonato. El conjunto salteño había comenzado la temporada con una producción convincente: victoria ante Colegiales, triunfazo frente a Patronato en Paraná y otro festejo ante Almagro, resultados que lo posicionaron como uno de los equipos sensación de la categoría. A eso se sumó el buen momento goleador de Lautaro Gordillo, decisivo en el arranque, y una estructura que parecía consolidada bajo la conducción de Quiroz.

Sin embargo, esa solidez comenzó a resquebrajarse en las últimas fechas. Primero llegó el empate sin goles ante Temperley, en un encuentro flojo y con polémica por un gol mal anulado a la visita. Después, el equipo sufrió su primera derrota del torneo al caer 3-1 frente a Nueva Chicago en Mataderos. Y finalmente, en el partido más esperado, el golpe fue aún más duro: caída 1-0 en el clásico salteño ante Central Norte, en el Gigante del Norte.

Ese clásico dejó una imagen preocupante para Gimnasia y Tiro. El equipo entró dormido, recibió el gol de Julián López a los cinco minutos y quedó condicionado desde el arranque. Si bien mostró reacción por momentos y hasta tuvo en Joaquín Papaleo a un sostén importante con un penal atajado a Pedro Sanz, nunca logró encontrar claridad en ataque. En el segundo tiempo empujó más por obligación que por ideas, abusó de los centros y terminó chocando contra un Central Norte mejor plantado, más incisivo y más cómodo con el desarrollo. Además, el cierre fue caliente, con expulsiones y un clima de enorme tensión.

La renuncia de Teté Quiroz y un final inesperado

Tras esa derrota, Fernando Quiroz dio un paso al costado y sorprendió al mundo Gimnasia. Aunque el resultado del clásico funcionó como disparador mediático, el propio entrenador se encargó de aclarar que su salida no obedeció a una cuestión futbolística ni a una oferta de otro club, sino a un desgaste personal acumulado.

En sus declaraciones posteriores, Teté fue directo: explicó que ya no tenía la energía para seguir, que la exigencia del cargo le había pasado factura y que la decisión venía siendo pensada desde hacía varias semanas. También remarcó que, incluso si el equipo hubiera ganado el clásico, su resolución habría sido la misma. Lejos de cualquier conflicto interno, sostuvo que necesitaba descansar, bajar un cambio y estar con su familia.

La salida de Quiroz cerró un ciclo de 44 partidos dirigidos, con saldo de 17 triunfos, 14 empates y 13 derrotas. Además, su gestión había dejado una campaña anterior positiva, con Gimnasia y Tiro alcanzando los cuartos de final del Reducido, lo que motivó la renovación de su contrato para este 2026. Por eso, más allá del presente adverso, su renuncia dejó una mezcla de tristeza, sorpresa y la sensación de un final prematuro para un proceso que había generado expectativas.

Sergio Plaza toma el mando en un momento delicado

En medio de esta coyuntura, la dirigencia decidió que Sergio Plaza, entrenador de la Primera Local del club, tome el plantel de forma interina. El exjugador del Albo, que además se retiró en la institución, estará acompañado por Adrián Cuadrado y el preparador físico Rafael Padilla. En principio, Plaza comandará al equipo en los próximos dos compromisos: el duelo ante San Martín de San Juan por el torneo y luego el cruce por Copa Argentina frente a Gimnasia de Mendoza, programado para el miércoles 15 de abril a las 14.10, con sede todavía a confirmar.

Lejos de mostrarse intimidado por el contexto, Plaza asumió el desafío con orgullo. En sus primeras declaraciones, dejó en claro que dentro del grupo hay mucha autocrítica por el momento que atraviesa el equipo, pero también ganas de revertir la situación. Ese mensaje busca recuperar el eje anímico de un plantel golpeado, pero que todavía está a tiempo de volver a prenderse en la pelea si logra reaccionar a tiempo.

Los cambios que prepara el interino

Para este partido, todo indica que Sergio Plaza no apostará a una continuidad automática, sino que meterá mano en el once titular. La primera modificación importante estará en el arco: Federico Cosentino reemplazará a Joaquín Papaleo, en una decisión fuerte que busca renovar energías desde una posición clave. Cosentino ya había tenido minutos durante la temporada y cuenta con experiencia para asumir ese rol.

Otra variante se dará en defensa: Juan Galetto ingresará en el lateral derecho y eso provocará un corrimiento de Ivo Cháves hacia la mitad de la cancha. Así, Nicolás Rinaldi dejaría su lugar y arrancaría desde el banco. También habrá retoques en la zona media, donde Franco Sivetti entrará por Matías Birge. La intención parece clara: darle más aire al equipo, refrescar nombres y buscar una estructura distinta para un partido que puede ser bisagra.

De no mediar inconvenientes, la formación de Gimnasia y Tiro sería: Federico Cosentino; Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Ivo Cháves, Franco Sivetti, Walter Montoya, Jonás Aguirre; Fabricio Rojas y Lautaro Gordillo.

San Martín de San Juan, también bajo presión

Del otro lado estará un rival que tampoco llega en calma. San Martín de San Juan atraviesa un inicio de campaña muy flojo para las expectativas que suele generar uno de los equipos importantes de la categoría. El equipo dirigido por Ariel Martos apenas suma seis puntos y marcha decimocuarto, demasiado lejos de los puestos de protagonismo que acostumbró a pelear en los últimos años. Encima, arrastra cuatro fechas sin ganar y llega con el peso de haber perdido sus dos salidas más recientes.

Ese panorama hace que el duelo en Salta también sea decisivo para el Verdinegro. De seguir cediendo terreno, podría comenzar a complicarse con los puestos del fondo, un escenario impensado para un club que suele ser protagonista en la Primera Nacional. El último partido ante Racing de Córdoba dejó algunas señales de la actualidad sanjuanina: un equipo que intenta asumir el protagonismo, que tiene en Gabriel Hachen y Sebastián González a dos nombres desequilibrantes desde el juego, pero que carece de contundencia y viene perdiendo solidez en los momentos clave.

Además, Martos tendrá una baja sensible en ofensiva, ya que Nazareno Fúnez, el goleador, volverá a estar ausente por lesión. Su reemplazante natural sería Genaro Rossi, mientras que el resto de la estructura no cambiaría demasiado, aun cuando el rendimiento colectivo no termina de convencer.

Un partido bisagra para el Albo

Por todo lo que rodea este encuentro, el choque entre Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan excede los tres puntos. Para el equipo salteño será la posibilidad de mostrar una respuesta inmediata después del cimbronazo que significó perder el clásico y quedarse sin entrenador. También será una prueba para medir la reacción del plantel ante la adversidad y para observar si el interinato de Plaza logra provocar el impacto anímico que muchas veces se busca en estas situaciones.

El Albo sabe que necesita volver a ser aquel equipo ordenado, intenso y eficaz que deslumbró en las primeras fechas. Debe recuperar solidez, reencontrarse con una identidad más clara y, sobre todo, cortar la racha negativa antes de que el arranque promisorio quede definitivamente atrás. En ese sentido, el partido frente al Verdinegro aparece como una oportunidad ideal: juega en casa, ante su gente y contra un rival que también llega lleno de dudas.


El contexto que viene: torneo y Copa Argentina

Como si el desafío del viernes no fuera suficiente, Gimnasia y Tiro ya sabe que el calendario no dará respiro. Luego del duelo ante San Martín de San Juan, el equipo deberá enfocarse en la Copa Argentina, donde enfrentará a Gimnasia de Mendoza por los 32avos de final el 15 de abril a las 14.10. Ese compromiso también se vuelve importante para el semestre, no solo por el prestigio del torneo, sino porque una victoria lo depositaría en la siguiente ronda frente al ganador de Vélez y Deportivo Armenio.

Por eso, el interinato de Plaza no solo se juega una parada compleja en el campeonato, sino que además deberá gestionar un momento de transición con dos partidos de alto valor competitivo en pocos días.

Probables formaciones

Gimnasia y Tiro: Federico Cosentino; Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Ivo Cháves, Franco Sivetti, Walter Montoya, Jonás Aguirre; Fabricio Rojas y Lautaro Gordillo.

San Martín de San Juan: no fue confirmada oficialmente, pero Genaro Rossi aparece como principal alternativa en ataque por la baja de Nazareno Fúnez.

Datos del partido

Partido: Gimnasia y Tiro de Salta vs San Martín de San Juan
Fecha: viernes 3 de abril de 2026
Hora: 22.00
Estadio: Gigante del Norte
Árbitro: Daniel Zamora
TV: LPF Play




Gimnasia y Tiro cayó ante Nueva Chicago en Mataderos y perdió el invicto en la Primera Nacional

Gimnasia y Tiro sufrió una dura derrota en Mataderos al caer 3-1 frente a Nueva Chicago por la sexta fecha de la Primera Nacional. El equipo salteño perdió el invicto, resignó la punta en soledad y ahora comparte la cima con el Torito y Atlético Rafaela.

Gimnasia y Tiro cayó ante Nueva Chicago en Mataderos y perdió el invicto en la Primera Nacional

Gimnasia y Tiro de Salta tuvo una tarde complicada en Buenos Aires y sufrió su primera derrota de la temporada. En el estadio República de Mataderos, el equipo dirigido por Fernando “Teté” Quiroz perdió 3-1 frente a Nueva Chicago por la sexta fecha de la Zona B de la Primera Nacional 2026, en un encuentro de alto voltaje entre dos de los equipos que mejor habían comenzado el campeonato.

La derrota no solo le quitó el invicto al Albo, sino que además le impidió sostenerse solo en la punta. Después de este resultado, Gimnasia y Tiro quedó con 10 puntos, los mismos que Nueva Chicago y Atlético Rafaela, en una zona que empieza a mostrar una pelea cerrada desde las primeras jornadas. El próximo compromiso del conjunto salteño será nada menos que el clásico ante Central Norte, programado para el domingo a las 17.30, en un contexto que le suma todavía más tensión al calendario.

Un primer tiempo que marcó el rumbo del partido

Desde el arranque, Nueva Chicago logró imponer condiciones. El equipo de Luis García tomó el control del juego, fue más punzante y encontró ventajas sobre un Gimnasia y Tiro que intentó sostener un planteo abierto, de ida y vuelta, pero que terminó dándole espacios al local. El Torito manejó mejor los tiempos, atacó con amplitud y generó las situaciones más claras de la primera mitad.

En ese contexto, la figura de Lucas Ambrogio empezó a crecer de manera decisiva. El futbolista de Chicago fue determinante durante los primeros 45 minutos, apareciendo como el eje ofensivo del local y asociándose con Evelio Cardozo y Emiliano Méndez, dos piezas importantes para sostener la superioridad del Verdinegro. Antes de la apertura del marcador, Joaquín Papaleo ya había tenido que intervenir ante una media vuelta de Cardozo y un cabezazo de Sebastián Cocimano.

La apertura del marcador llegó a los 35 minutos, cuando Ivo Cháves cometió penal sobre Emiliano Méndez dentro del área. El árbitro Javier Delbarba sancionó la infracción sin dudar y Lucas Ambrogio cambió la ejecución por gol, con un toque sutil para poner el 1-0. El tanto terminó de reforzar el dominio de Chicago, que ya venía siendo superior en el trámite.

Lejos de conformarse, el conjunto de Mataderos volvió a golpear a los 41 minutos. Esta vez, una pérdida de Walter Montoya derivó en una acción favorable para el local y Sebastián Cocimano aprovechó el rebote para definir con el pie abierto y estirar la ventaja a 2-0. A esa altura, el resultado se ajustaba bastante a lo que mostraba el desarrollo del partido.

El descuento de Fabricio Rojas le dio vida al Albo

Cuando parecía que el primer tiempo se cerraba con una clara ventaja para el Torito, Gimnasia y Tiro encontró un descuento muy valioso. A los 45 minutos, Fabricio Rojas conectó de cabeza luego de una acción colectiva y un centro pinchado de Lautaro Montoya al segundo palo. Ese gol cambió el clima del partido y dejó al Albo a tiro del empate antes del descanso.

El tanto del Pollo Rojas le dio una cuota de esperanza al conjunto salteño, que hasta ese momento había tenido dificultades para sostener el ritmo del partido. Además, mostró una reacción anímica importante en un momento delicado, justo después de haber recibido dos golpes duros en pocos minutos.

Gimnasia y Tiro lo fue a buscar, pero no pudo empatarlo

En el complemento, el partido cambió. Gimnasia y Tiro salió con una postura mucho más agresiva, impulsado por el descuento conseguido sobre el final de la etapa inicial. El equipo de Quiroz se adelantó en el campo, empujó a Nueva Chicago por momentos y estuvo muy cerca de conseguir la igualdad.

La situación más clara la volvió a protagonizar Fabricio Rojas. El atacante ingresó al área, remató y la pelota se desvió. Luciano Jachfe respondió bien, el balón dio en el palo y, en el rebote, Nicolás Contín no pudo concretar de cabeza, enviando su intento por encima del travesaño. Fue la jugada que pudo haber modificado la historia del partido, porque el empate parecía estar al caer en ese tramo.

Sin embargo, cuando el Albo atravesaba su mejor momento, apareció la jerarquía individual para inclinar la balanza definitivamente a favor del local. Luis García movió el banco y los ingresos de Alan Ruiz y Matías Bergara ayudaron a equilibrar el trámite. Pero fue Ruiz quien dejó una huella inmediata y decisiva.

Alan Ruiz liquidó el partido en Mataderos

El ex Sporting Lisboa, recientemente incorporado al plantel de Nueva Chicago, ingresó y en una de sus primeras intervenciones sentenció el encuentro. Con un tiro libre desde unos 30 metros, Alan Ruiz sacó un zurdazo exquisito que se metió en el ángulo de Papaleo, imposible para el arquero salteño. Ese gol significó el 3-1 y terminó por desactivar la reacción de Gimnasia y Tiro.

La aparición de Ruiz no fue un detalle menor. Su llegada a Nueva Chicago había sido uno de los movimientos más llamativos del mercado, por su trayectoria en el fútbol argentino y en Europa. El mediocampista ofensivo había firmado a préstamo hasta diciembre de 2026 y este partido mostró de inmediato el peso específico que puede darle al equipo de Mataderos.

Una derrota que deja lecciones para el equipo de Teté Quiroz

Más allá del resultado, el partido dejó varias conclusiones para Gimnasia y Tiro. La primera es que el equipo salteño no logró sostener el orden que había mostrado en sus mejores presentaciones del campeonato. El planteo abierto, en una cancha compleja como la de Mataderos, lo expuso demasiado durante el primer tiempo y le permitió a Nueva Chicago dominar territorial y futbolísticamente.

La segunda es que, aun en una mala tarde, el Albo mostró carácter para reaccionar y estuvo cerca de ponerse en partido. El descuento de Fabricio Rojas y la chance desperdiciada por Contín marcaron que el equipo no se entregó y que, incluso sin jugar bien, tuvo una ventana concreta para cambiar el desenlace.

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La tercera lectura pasa por el momento del campeonato. La derrota corta un arranque muy positivo, pero no derrumba la campaña. Gimnasia y Tiro sigue arriba, ahora compartiendo la punta, y mantiene una base competitiva que lo posiciona como uno de los protagonistas de la zona. En ese sentido, el clásico ante Central Norte aparece como una oportunidad ideal para recuperarse rápido y volver a dar una señal fuerte.

Cómo llegaba Gimnasia y Tiro y por qué dolió tanto la caída

El impacto de la derrota también se explica por el contexto previo. Gimnasia y Tiro llegaba a Mataderos tras empatar 0-0 con Temperley, pero conservando el invicto y después de un arranque muy sólido, con victorias ante Colegiales, Patronato y Almagro. Ese comienzo había instalado una sensación de equipo confiable, con una estructura clara y con Lautaro Gordillo como una de las grandes figuras ofensivas del torneo.

Por eso, perder ante un rival directo y de esta manera duele más. No fue simplemente una derrota: fue un partido en el que el Albo estuvo incómodo durante buena parte del desarrollo, sufrió en defensa y cedió la punta en soledad. Aun así, el margen sigue siendo amplio porque el torneo recién empieza y las diferencias son mínimas.

Nueva Chicago reaccionó y se mete de lleno en la pelea

Del otro lado, el triunfo de Nueva Chicago también tiene un valor especial. El equipo venía de perder con San Martín de Tucumán y necesitaba una respuesta rápida ante su gente. La consiguió con autoridad, buen juego por momentos y una victoria ante un rival que llegaba como líder. Así, el Torito volvió a prenderse arriba y además llegó fortalecido a una semana especial, ya que en la próxima fecha disputará el clásico frente a All Boys.

Síntesis del partido

Nueva Chicago 3 – Gimnasia y Tiro 1
Estadio: República de Mataderos
Competencia: Primera Nacional 2026 – Fecha 6, Zona B

Goles:
Lucas Ambrogio (35’ PT, de penal)
Sebastián Cocimano (41’ PT)
Fabricio Rojas (45’ PT)
Alan Ruiz (ST, tiro libre)

Cierre

Gimnasia y Tiro dejó su invicto en Mataderos y sufrió una derrota que frena, al menos momentáneamente, su envión en la Primera Nacional. Nueva Chicago fue mejor en el primer tiempo, pegó en los momentos justos y luego aprovechó su jerarquía para cerrar la historia con un golazo de Alan Ruiz. El Albo reaccionó, tuvo una chance clarísima para empatar, pero no la aprovechó y terminó pagando caro sus desajustes.

Ahora, el conjunto de Fernando Quiroz deberá dar vuelta la página rápidamente. El clásico ante Central Norte asoma como un partido bisagra: por el rival, por el contexto y porque será la oportunidad perfecta para responder después del primer golpe de la temporada.




Gimnasia y Tiro visita a Nueva Chicago con la punta en juego por la fecha 6 de la Primera Nacional

Gimnasia y Tiro de Salta afrontará este lunes una prueba de carácter en Mataderos, donde visitará a Nueva Chicago por la sexta fecha de la Zona B de la Primera Nacional. El Albo llega invicto y como líder, mientras que el Torito buscará recuperarse ante su gente para alcanzar la cima.

Gimnasia y Tiro visita a Nueva Chicago con la punta en juego por la fecha 6 de la Primera Nacional

Gimnasia y Tiro de Salta tendrá este lunes una de esas paradas que sirven para medir aspiraciones. Desde las 16, el equipo de Fernando “Teté” Quiroz enfrentará a Nueva Chicago en el estadio República de Mataderos, en el encuentro que bajará el telón de la sexta fecha de la Zona B de la Primera Nacional 2026. El árbitro será Javier Delbarba y el partido podrá verse por LPF Play.

El contexto vuelve todavía más atractivo al cruce. El conjunto salteño llega a Buenos Aires como líder e invicto, sostenido por un arranque sólido que lo metió rápidamente en la conversación grande del torneo. Del otro lado aparece un Nueva Chicago que, pese al golpe sufrido en Tucumán en su última presentación, sabe que una victoria en casa lo puede volver a poner a la altura del puntero.

Para Gimnasia y Tiro, el objetivo es claro: sumar en una cancha difícil para ratificar que este gran inicio no es casualidad. Para Chicago, la misión es reaccionar rápido, hacerse fuerte en Mataderos y demostrar que también está para pelear arriba. El duelo promete tensión, fricción y mucha importancia en la tabla, aun cuando recién transitan las primeras jornadas del campeonato.

Cómo llega Gimnasia y Tiro

El Albo viene de empatar 0-0 frente a Temperley en el Gigante del Norte, en un partido chato y muy disputado, en el que tuvo momentos de dominio, aunque sin la contundencia que había mostrado en fechas anteriores. Aun así, el punto le permitió sostener el invicto y seguir arriba en la Zona B, una señal de regularidad que en esta categoría siempre tiene valor.

Ese empate ante el Gasolero cortó la racha de triunfos consecutivos, pero no alteró demasiado la imagen general del equipo de Quiroz. Gimnasia venía de encadenar tres victorias en el arranque del certamen y construyó esa campaña desde una idea bastante definida: orden, intensidad, laterales con recorrido, experiencia en el mediocampo y un delantero encendido como Lautaro Gordillo.

El comienzo del torneo había sido ideal para los salteños. En el debut, derrotaron 2-1 a Colegiales en casa con doblete de Gordillo; luego vencieron 2-1 a Patronato en Paraná, mostrando personalidad fuera de Salta; y más tarde superaron 2-0 a Almagro para quedar como único líder. En ese tramo inicial, Gimnasia exhibió una estructura muy confiable y encontró respuestas ofensivas en sus nombres más determinantes.

Uno de los grandes argumentos de este presente fue justamente Lautaro Gordillo. El delantero arrancó el campeonato como una de las figuras de toda la divisional y se convirtió rápidamente en referencia ofensiva. Su producción goleadora le dio a Gimnasia ese plus que muchas veces marca diferencias en partidos cerrados, algo clave en una categoría tan pareja como la Primera Nacional.

Además, el equipo salteño logró sostener una base que viene trabajando junta desde hace tiempo. Esa continuidad se nota en los movimientos, en la respuesta colectiva y también en la madurez para atravesar partidos menos lucidos sin perder competitividad. Las declaraciones de varios futbolistas, como Federico Cosentino o Lautaro Montoya, refuerzan esa idea de grupo consolidado, con los pies sobre la tierra y consciente de que el torneo recién comienza.

Un equipo que construyó confianza rápido

Si algo consiguió Gimnasia y Tiro en este arranque fue credibilidad. No solo por los resultados, sino también por cómo supo resolver contextos distintos. Ganó en casa, ganó afuera, sostuvo una ventaja, reaccionó luego de un empate rival y también aceptó un partido más trabado como el de Temperley, donde no pudo soltarse del todo, pero tampoco se desordenó.

El equipo de Quiroz parece haber encontrado una identidad competitiva muy marcada. Ivo Cháves aporta liderazgo y sentido de pertenencia, Gonzalo Soto experiencia en la última línea, Walter Montoya jerarquía en el medio, y Nicolás Contín junto a Gordillo le dan peso ofensivo. A eso se suma el trabajo de nombres como Fabricio Rojas, Jonás Aguirre y Lautaro Montoya, fundamentales para sostener el ritmo y la agresividad del equipo.

También es importante remarcar la respuesta en el arco. Joaquín Papaleo había llegado como refuerzo para el 2026, sufrió un cuadro de pubalgia durante el inicio del torneo, y en ese contexto Federico Cosentino respondió bien cuando le tocó ingresar. Luego, el probable retorno de Papaleo para este compromiso también aparece como una buena noticia para el cuerpo técnico.

Cómo llega Nueva Chicago

El presente del Verdinegro muestra una mezcla de señales positivas y advertencias. Por un lado, el equipo de Luis García armó un inicio competitivo, con siete puntos en sus primeras presentaciones y la sensación de haber encontrado una base interesante. Por el otro, su caída 2-0 frente a San Martín de Tucumán dejó al descubierto falencias importantes y generó un discurso muy autocrítico de parte del entrenador.

En Tucumán, Chicago fue claramente superado y hasta pudo haberse vuelto con una derrota más amplia. El propio García reconoció que el planteo inicial no funcionó, que el equipo corrió de atrás desde el arranque y que la actuación de Facundo Masuero evitó una caída más dura. Esa sinceridad del técnico también demuestra que el Torito llega a este choque con necesidad de corregir rápido.

Antes de ese traspié, Chicago había mostrado cosas interesantes. Debutó con un triunfo 1-0 ante Güemes en Santiago del Estero, luego igualó sin goles frente a Tristán Suárez y más tarde consiguió una valiosa victoria 2-0 sobre Agropecuario como visitante. En ese tramo, incluso se destacó por mantener el arco en cero, un mérito nada menor para un plantel prácticamente renovado.

La reconstrucción del equipo fue profunda. El club sumó una gran cantidad de refuerzos para esta temporada, con futbolistas de experiencia y otros de proyección, y Luis García fue encontrando de a poco una idea. Sin embargo, la derrota ante San Martín de Tucumán actuó como un baño de realidad, en palabras del propio DT, que remarcó que al equipo “no le sobra nada” y que debe hacerse fuerte especialmente en los dos compromisos seguidos que tendrá como local.

Por eso, el duelo con Gimnasia y Tiro aparece como una gran oportunidad para Nueva Chicago. Ganarle al puntero significaría no solo recuperar terreno en la tabla, sino también enviar un mensaje al resto de la zona. Mataderos, históricamente, es una cancha de mucho peso específico en la categoría, y el Verdinegro sabe que si logra imponer condiciones puede transformarse otra vez en un rival muy incómodo.

Qué puede pasar en Mataderos

En la previa, el partido enfrenta dos realidades competitivas muy marcadas. Gimnasia y Tiro llega con mejores sensaciones colectivas, mayor continuidad de nombres y un funcionamiento ya probado. Chicago, en cambio, tiene la ventaja del empuje de su gente, pero todavía convive con ajustes propios de un plantel nuevo.

Desde lo táctico, todo indica que será un duelo de detalles. El Albo buscará sostener su orden, cerrar espacios y aprovechar la jerarquía de sus hombres de ataque. Chicago intentará cambiar la cara respecto a la caída en Tucumán y seguramente apueste a una postura más agresiva en casa, con modificaciones en defensa, mediocampo y ataque para renovar energía y mejorar la imagen.

También será interesante ver cómo se resuelve la batalla en la mitad de la cancha. Allí, Walter Montoya y Nicolás Rinaldi aparecen como piezas vitales para Gimnasia, mientras que Chicago buscará fortalecer ese sector con el regreso de Emiliano Méndez junto a Tomás Rodríguez. En partidos así, quien logre imponer ritmo y segundas jugadas suele sacar ventaja.

Otro punto clave estará en las áreas. Gimnasia tiene en Gordillo a un delantero que atraviesa un gran momento y que necesita muy poco para convertir. Chicago, en tanto, apostará a la movilidad de Balbuena, Matías Romero y el ingreso de Lucas Ambrogio para intentar lastimar a una defensa salteña que ha mostrado firmeza durante buena parte del campeonato.

El historial entre Gimnasia y Tiro y Nueva Chicago

El historial favorece a Nueva Chicago. Según los antecedentes recopilados, ambos equipos se enfrentaron en ocho oportunidades, con cinco triunfos del Verdinegro, dos victorias de Gimnasia y Tiro y un empate. Además, el último cruce fue en la fecha 33 de la Primera Nacional 2024, también en Mataderos, con triunfo del Torito por 2-0 gracias a los goles de Iván Maggi, de penal, y Stéfano Callegari.

Ese antecedente reciente funciona como una referencia, aunque el contexto actual es diferente. Gimnasia llega hoy con más confianza, mejor arranque y la ambición de consolidarse en lo más alto. Chicago, por su parte, quiere volver a hacer pesar su localía y repetir una historia favorable ante un rival que viene encendido.

Probable formación de Gimnasia y Tiro

Fernando Quiroz mantendría la base que viene de igualar ante Temperley. El once probable sería con:

Joaquín Papaleo; Ivo Cháves, Manuel Guanini, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Fabricio Rojas, Walter Montoya, Nicolás Rinaldi, Jonás Aguirre; Lautaro Gordillo y Nicolás Contín.

Además, los convocados del Albo para este compromiso son: Federico Cosentino, Adolfo Tallura, Rubén Villarreal, Tiago Banega, Matías Birge, Juan Ignacio Capano, Juan Galetto, Juan Rocca y Franco Sivetti.

Probable formación de Nueva Chicago

Luis García metería mano en el equipo para recibir al puntero. La probable formación sería:

Facundo Masuero; Bruno Palazzo, Federico Moreno, Gonzalo Paz, Gonzalo Trindade; Emiliano Méndez, Tomás Rodríguez, Evelio Cardozo; Lucas Ambrogio, Ramiro Balbuena y Matías Romero.

Datos del partido

Partido: Nueva Chicago vs Gimnasia y Tiro
Competencia: Primera Nacional 2026 – Fecha 6, Zona B
Día: lunes 23 de marzo de 2026
Hora: 16:00
Estadio: República de Mataderos
Árbitro: Javier Delbarba
TV: LPF Play

Cierre

Gimnasia y Tiro afrontará en Mataderos una prueba importante para medir el verdadero alcance de este gran inicio. El equipo salteño llega invicto, con una idea aceitada y con la ilusión de sostenerse solo en la cima de la Zona B. Nueva Chicago, en cambio, necesita reaccionar, corregir lo que dejó la caída en Tucumán y hacerse fuerte ante su público para alcanzar al puntero.

Por presente, confianza y funcionamiento, el Albo llega un paso adelante. Pero la Primera Nacional no concede margen y mucho menos en una cancha como la de Chicago. Por eso, la tarde de Mataderos promete un partido duro, intenso y de alto voltaje, con puntos que pueden pesar mucho más de lo que indica el calendario en este arranque de temporada.




Gimnasia y Tiro empató con Temperley en Salta tras dominar gran parte del partido

Gimnasia y Tiro empató 0 a 0 con Temperley en el Gigante del Norte por la Primera Nacional. El equipo salteño fue el que propuso durante casi todo el encuentro, dominó la pelota y generó las situaciones más claras, pero no pudo quebrar la resistencia defensiva del Gasolero.

Gimnasia y Tiro no pudo romper el cero ante Temperley en el Gigante del Norte

Gimnasia y Tiro igualó 0 a 0 frente a Temperley en Salta por una nueva jornada de la Primera Nacional, en un encuentro donde el conjunto salteño tuvo el control del juego durante gran parte del partido, aunque no logró transformar ese dominio en goles.

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Ante un buen marco de público en el Gigante del Norte, el Albo mostró desde el comienzo una postura ofensiva, intentando manejar la pelota y presionar a un rival que llegó a Salta con una idea clara: cerrarse atrás y apostar al contraataque.

El resultado final reflejó un partido donde Gimnasia fue el equipo que más buscó, mientras que el conjunto visitante se sostuvo gracias a su orden defensivo.


Un arranque con dominio del Albo

El inicio del partido mostró a un Gimnasia protagonista, dominando el balón y manejando los tiempos del juego desde el mediocampo.

La buena distribución en la mitad de la cancha fue clave para el equipo salteño. Walter Montoya tuvo un partido de gran nivel, siendo el encargado de ordenar el juego y darle claridad a la salida del equipo.

A su vez, Rinaldi retrocedía constantemente para asociarse en la circulación, mientras que el despliegue de el Pollo Rojas aportaba dinámica y presión en campo rival.

La primera situación clara del partido llegó a los 11 minutos, cuando Chávez tuvo una buena oportunidad que fue bien contenida por el arquero visitante, evitando la apertura del marcador.


Un primer tiempo con pocas llegadas claras

A pesar del dominio territorial del conjunto salteño, el partido entró en un tramo con pocas situaciones de peligro cumplidos los primeros veinte minutos.

Temperley optó por esperar en su campo y buscar alguna salida rápida, aunque cada intento ofensivo terminaba diluyéndose. El equipo de Buenos Aires intentaba sorprender de contraataque, pero carecía de conexiones en ataque, por lo que muchas jugadas finalizaban con centros sin destinatario dentro del área.

Con el correr de los minutos, Gimnasia comenzó a intensificar la presión. A partir de los 30 minutos el Albo adelantó sus líneas, generando cada vez más complicaciones para la defensa visitante.

La última jugada del primer tiempo fue para el conjunto salteño, cuando Gordillo no logró conectar un centro que llegó desde la izquierda, en lo que pudo haber sido la apertura del marcador.

Así se cerró una primera mitad bastante monótona en cuanto a situaciones, pero con un claro dominio territorial del equipo local.


Gimnasia mantuvo la presión en el segundo tiempo

El comienzo del segundo tiempo mantuvo la misma tónica del encuentro.

Gimnasia siguió siendo dueño de la pelota, mientras que Temperley se dedicó principalmente a sostenerse en defensa y proteger el empate.

El equipo salteño ejercía cada vez mayor presión, obligando al rival a retroceder varios metros dentro del campo.

Desde el banco visitante, Nicolás Domingo pedía constantemente a sus jugadores que defendieran en la primera línea, intentando cortar la salida limpia de Gimnasia desde el fondo.

Sin embargo, con el correr de los minutos el conjunto visitante fue retrocediendo cada vez más en el campo, esperando cerca de su área y apostando únicamente a resistir.


Temperley resistió y se llevó un punto

A pesar de los intentos del equipo salteño, el marcador no se movió.

Temperley terminó defendiendo muy cerca de su arco, cerrando espacios y evitando que Gimnasia pudiera encontrar claridad en los últimos metros.

El pitazo final decretó el 0 a 0 en el Gigante del Norte, un resultado que dejó sensaciones encontradas para el Albo, que fue el equipo que más buscó durante el partido.


Lo que viene para Gimnasia

Tras este empate, Gimnasia y Tiro deberá enfocarse en su próximo compromiso del campeonato, cuando enfrente a Nueva Chicago en una nueva jornada de la Primera Nacional.

El equipo salteño buscará volver a sumar de a tres y seguir consolidando su propuesta de juego en el torneo.