Kimi Antonelli ganó en Miami y ya no hay dudas: es el nuevo número uno de Mercedes

Kimi Antonelli volvió a ganar en Miami, logró su tercera victoria al hilo y dejó una señal contundente dentro de Mercedes: el joven italiano ya corre como líder absoluto del equipo.

Kimi Antonelli ganó en Miami y ya no hay dudas: es el nuevo número uno de Mercedes

Kimi Antonelli ganó el Gran Premio de Miami 2026 y volvió a dejar una certeza cada vez más difícil de discutir dentro de la Fórmula 1: el joven italiano ya no es solamente una promesa, sino el piloto que marca el rumbo deportivo de Mercedes. Con apenas 19 años, el líder del Mundial consiguió su tercera victoria consecutiva, estiró su ventaja en el campeonato y dio otro golpe fuerte en la interna de las Flechas de Plata frente a George Russell.

El triunfo en Miami llegó en una carrera mucho más exigente de lo que podía imaginarse desde la pole. Antonelli volvió a tener una largada complicada, perdió terreno en los primeros metros e incluso se fue largo en la primera curva. Sin embargo, logró recomponerse, batalló con Charles Leclerc y Lando Norris, aprovechó mejor la ventana de boxes y terminó construyendo una victoria de enorme valor competitivo.

El italiano no solo ganó: también confirmó que Mercedes tiene en él a su referencia más fuerte. En cuatro carreras de la temporada 2026, Antonelli ya suma 100 puntos, contra los 80 de Russell, una diferencia de 20 unidades que empieza a tener peso dentro del equipo.

Antonelli volvió a ganar y amplió su ventaja en el Mundial

La victoria de Antonelli en Miami fue la tercera del año y la tercera en fila. El dato es enorme para cualquier piloto, pero toma otra dimensión si se considera que el italiano atraviesa apenas su segunda temporada en la Fórmula 1 y que todavía tiene solo 19 años.

Mercedes llegó a 2026 con un auto de altísimo rendimiento. En la previa, muchos miraban a Russell como el candidato natural a capitalizar ese salto competitivo por experiencia, trayectoria y antigüedad dentro de la escudería. Sin embargo, el campeonato empezó a inclinarse rápidamente hacia Antonelli. Russell ganó en Australia, pero luego el italiano tomó el control con triunfos consecutivos y una regularidad que lo puso al frente del torneo.

Miami terminó de reforzar esa tendencia. Antonelli ganó, Russell quedó cuarto y terminó a 43 segundos de su compañero, una diferencia fuerte para una escudería que empieza a ordenar sus jerarquías en pista.

Una carrera que empezó torcida para Kimi

El triunfo no fue sencillo. Antonelli largó desde la pole, pero otra vez tuvo dificultades en la salida. El propio piloto reconoció después que es un punto a mejorar, incluso con una frase entre autocrítica y humor: esta vez había perdido “solo dos lugares”, pero admitió que las largadas siguen siendo una asignatura pendiente.

Ese inicio abrió la carrera. Max Verstappen también cometió un error temprano al pisar el piano en la segunda curva y hacer un trompo de 360 grados en plena trazada. El neerlandés pudo continuar sin ser tocado por el resto, aunque quedó relegado y debió cambiar el plan: hizo una parada temprana para montar neumáticos duros y avanzar hasta el quinto puesto final.

Con Verstappen fuera de la pelea directa por el triunfo, Antonelli quedó envuelto en una batalla con Leclerc y Norris. El McLaren había mostrado un salto muy importante durante el fin de semana, especialmente en el sprint, donde Norris dominó y Oscar Piastri completó el 1-2 del equipo de Woking. Por eso, el desafío de Kimi no era menor: debía sostenerse ante rivales que habían achicado la brecha con Mercedes.

La clave estuvo en los boxes

La carrera se definió en buena parte por la estrategia y la ejecución en boxes. Después de un comienzo con varios sobrepasos, el ingreso del auto de seguridad calmó el desarrollo de la prueba. Como ocurrió en otras carreras de 2026 con el nuevo reglamento técnico, las maniobras se concentraron en las primeras vueltas y luego el ritmo se estabilizó.

Ferrari dejó a Leclerc fuera de la pelea por la victoria con una estrategia extraña, al detenerlo demasiado temprano. Eso abrió el mano a mano más importante: Antonelli contra Norris.

El campeón de McLaren paró una vuelta después que el italiano. Al volver a pista, Antonelli lo presionó, lo superó y desde ese momento no volvió a ceder el liderazgo. Incluso con algún inconveniente en la caja de cambios, el piloto de Mercedes se mantuvo inalcanzable hasta la bandera de cuadros.

La lectura es clara: Antonelli ganó una carrera que le exigió algo más que velocidad pura. Tuvo que corregir una mala salida, resistir presión, ejecutar bien la estrategia y no cometer errores cuando el triunfo estaba en juego.

McLaren volvió a exigir a Mercedes

Miami confirmó que la ventaja de Mercedes ya no es tan amplia como en las primeras fechas. McLaren, Ferrari y Red Bull llegaron con mejoras importantes, y el equipo papaya fue el que más claramente logró poner en aprietos a las Flechas de Plata durante el fin de semana.

Norris había ganado el sprint con autoridad y Piastri había completado el 1-2. Esa actuación instaló la sensación de que McLaren podía discutirle la carrera principal a Mercedes. En la prueba larga, Norris volvió a ser una amenaza real, aunque terminó perdiendo el duelo estratégico frente a Antonelli.

Para Mercedes, ganar en este contexto vale más. Ya no se trató de dominar con comodidad, sino de responder cuando el margen se achicó. Y quien dio esa respuesta fue Antonelli.

Russell quedó lejos y la interna de Mercedes cambia de dueño

Uno de los grandes ejes del triunfo de Antonelli en Miami fue la comparación inevitable con George Russell. El británico llegó a esta etapa como el piloto más experimentado de Mercedes, con un salario muy superior, cinco temporadas dentro del equipo y la expectativa de asumir el liderazgo tras la salida de Lewis Hamilton hacia Ferrari.

Sin embargo, la pista está marcando otra cosa. Antonelli, que cobra cerca de dos millones de dólares frente a los aproximadamente 35 millones de Russell, ya lo supera por 20 puntos en el campeonato. La diferencia deportiva también fue visible en Miami: Kimi ganó y George terminó cuarto, favorecido además por el trompo final de Leclerc.

Toto Wolff había dudado en ubicar a Russell como el gran referente de Mercedes y, según el análisis disponible, mantuvo durante mucho tiempo la idea de tentar a Max Verstappen. Finalmente, Russell quedó como pieza principal en los papeles. Pero el rendimiento de Antonelli cambió por completo la discusión.

Hoy, el italiano no necesita que Mercedes lo declare número uno: lo está demostrando en pista.

Un récord que agranda la dimensión del triunfo

Antonelli logró en Miami un dato histórico: se convirtió en el primer piloto de la historia de la Fórmula 1 en ganar sus tres primeras carreras largando en todas desde la pole. Ese registro lo coloca en un lugar especial y refuerza la magnitud de su comienzo de temporada.

No se trata solo de velocidad a una vuelta. Para transformar poles en victorias se necesita control emocional, capacidad de gestión y madurez competitiva. Antonelli todavía muestra puntos débiles, especialmente en las largadas, pero su capacidad para recuperarse de esos errores lo vuelve todavía más interesante.

El joven italiano ya no gana porque tiene el mejor auto. Gana también porque entiende los momentos de la carrera y porque responde cuando aparece presión real.

Antonelli: “Esto es solo el comienzo”

Después del triunfo, Antonelli fue prudente pero contundente. Reconoció que el camino todavía es largo, agradeció el trabajo del equipo y de su familia, y aseguró que disfrutará la victoria antes de volver a enfocarse en la próxima fecha, el Gran Premio de Canadá.

Su mensaje encaja con el momento: celebración sin exceso de confianza. Quedan 18 fechas, el campeonato todavía es extenso y los rivales empezaron a acercarse. Pero Antonelli ya construyó una base importante: puntos, victorias, liderazgo y autoridad interna.

Peter Bonnington y el trabajo detrás del fenómeno

Otro detalle fuerte del presente de Antonelli es la figura de Peter Bonnington, histórico ingeniero de Lewis Hamilton durante seis títulos con Mercedes. Bonnington es quien acompaña al italiano desde la radio y cumple un rol clave en su desarrollo competitivo.

Después de Miami, Bonnington remarcó que la carrera no fue sencilla porque McLaren, Ferrari y Red Bull dieron un paso adelante. También señaló que Mercedes logró esquivar los límites de pista, superar una salida regular y ordenar el triunfo cuando Antonelli tuvo el control. Además, dejó claro el principal aspecto a trabajar: las largadas, definidas como el “talón de Aquiles” del equipo con Kimi.

Ese punto será clave para el resto del campeonato. Si Antonelli logra mejorar sus salidas, su combinación de velocidad, ritmo y gestión puede hacerlo todavía más dominante.

Leclerc perdió terreno en el final y Verstappen rescató puntos

El cierre de la carrera tuvo un golpe de efecto con el error de Charles Leclerc. El monegasco, que venía cuarto, hizo un trompo en el final y cayó al sexto lugar. Esa maniobra permitió que Russell heredara el cuarto puesto y que Verstappen terminara quinto después de una carrera condicionada por su error temprano.

Ferrari volvió a dejar señales mezcladas: tuvo velocidad para meterse en la pelea, pero la estrategia y los errores le impidieron transformar ese potencial en un resultado mayor. Red Bull, por su parte, mostró capacidad de recuperación con Verstappen, aunque todavía lejos de la versión dominante de otros años.

Antonelli ganó en Miami y Mercedes ya tiene jefe deportivo

Kimi Antonelli ganó en Miami y firmó una victoria que puede tener impacto mucho más allá de los puntos. El italiano consiguió su tercera victoria consecutiva, amplió su ventaja en el Mundial y dejó una señal interna muy fuerte: hoy es el piloto que marca el camino de Mercedes.

Su carrera no fue perfecta. Largó mal, se fue largo en la primera curva y tuvo que reconstruir la prueba desde la presión. Pero justamente ahí estuvo el valor de su triunfo. Antonelli corrigió, atacó cuando debía, superó a Norris tras las paradas y sostuvo el liderazgo hasta el final.

Con 100 puntos, 20 de ventaja sobre Russell y un récord histórico en sus primeras victorias, Kimi Antonelli empieza a transformar una irrupción prometedora en una candidatura seria al título. Canadá será la próxima parada, pero Miami ya dejó una sentencia fuerte para el Mundial 2026: Mercedes tiene un nuevo número uno, y se llama Kimi Antonelli.




Franco Colapinto fue octavo en la qualy de Miami y firmó su mejor sábado con Alpine

Franco Colapinto volvió a destacarse en Miami y cerró una clasificación sólida para la carrera principal del domingo. El piloto argentino fue octavo en la qualy del Gran Premio, igualó su mejor ubicación de largada en Fórmula 1 y dejó declaraciones optimistas tras confirmar que Alpine dio un paso adelante en rendimiento, incluso con detalles técnicos que todavía limitan el potencial del auto.

Franco Colapinto volvió a brillar en Miami y largará octavo

Franco Colapinto completó en Miami su mejor fin de semana clasificatorio desde que llegó a Alpine. Después de haberse metido el viernes en la SQ3 y haber sido octavo para el sprint, el argentino repitió la posición en la qualy del Gran Premio y largará desde la cuarta fila en la carrera principal. El resultado no solo confirma su crecimiento en un punto que venía siendo su mayor deuda, sino que también ratifica el salto competitivo que mostró la escudería francesa en Florida.

El piloto bonaerense venía de un sábado de emociones cruzadas. Tras la alegría por su gran clasificación sprint del viernes, el toque con Max Verstappen en la largada del sprint y la posterior caída de ritmo lo habían dejado sin puntos. Sin embargo, Colapinto logró reponerse rápido, trabajó junto a los ingenieros de Alpine para entender qué había pasado y volvió a responder con una actuación fuerte a una vuelta. Esa capacidad para resetear en pocas horas también explica el valor de esta octava posición en Miami.

La mejor qualy de Colapinto con Alpine

El octavo lugar conseguido en la clasificación del Gran Premio representa la mejor posición de Franco Colapinto en una qualy de carrera principal desde su llegada a Alpine. Además, iguala su mejor ubicación de partida en Fórmula 1, ya que en Azerbaiyán 2024 había sido noveno en clasificación y luego avanzó un lugar en la grilla por la salida desde boxes de Lewis Hamilton. En Miami, en cambio, el octavo puesto fue puro mérito propio.

La importancia del resultado también está en el contexto. Colapinto había sufrido mucho en las primeras carreras del año para lograr una vuelta rápida competitiva. El ritmo en carrera estaba, la agresividad también, pero la clasificación seguía siendo ese punto que condicionaba el resto del fin de semana. En Miami, esa historia cambió por completo: el argentino encadenó dos clasificaciones muy buenas y dejó claro que encontró respuestas donde antes había dudas.

Las declaraciones de Colapinto tras la clasificación

Después de bajarse del auto, Franco resumió su sensación con una frase contundente: “Hice dos grandes clasificaciones”. Y no fue una exageración. El argentino destacó que completó una qualy muy sólida, que por fin sintió que el auto lo acompañó después de cuatro carreras y que, al conocer un poco más la pista respecto del viernes, pudo empezar a empujar más y a ir más al límite con confianza.

También dejó en claro que el balance es muy positivo, aunque todavía no perfecto. Explicó que hay aspectos por mejorar y señaló de manera puntual que un alerón trasero con mayor carga lo habría ayudado en una pista con poco grip trasero. Aun así, remarcó que maximizó lo que tenía disponible. Esa lectura es importante porque muestra dos cosas: por un lado, que Colapinto se sintió cómodo; por el otro, que cree que incluso había margen para algo más si el paquete del auto hubiese sido ideal.

El trabajo de Alpine después del sprint

Uno de los datos más interesantes que dejó la jornada fue la reacción del equipo después del sprint. Colapinto reveló que trabajaron con los ingenieros para entender por qué el auto había perdido rendimiento en la carrera corta del sábado. Según explicó, lograron detectar que el alerón trasero era un elemento importante en esa caída de rendimiento, ya que con menos carga el Alpine perdía apoyo atrás y eso provocaba el recalentamiento de los neumáticos.

Ese análisis permitió ajustar detalles de cara a la clasificación del GP y ayudó a sostener la competitividad a una vuelta. Más allá de que todavía quedan cuestiones por resolver, el simple hecho de que Alpine haya encontrado explicaciones y haya podido reaccionar rápido es una muy buena señal para un equipo que llegó a Miami con la intención de afirmarse como la quinta fuerza del campeonato.

Miami, un fin de semana bisagra para el argentino

La actuación de Colapinto en Miami tiene valor deportivo, técnico y también anímico. El argentino llegó a la fecha de Florida después de un largo receso por las cancelaciones de Bahréin y Arabia Saudita, tras haber trabajado en Enstone, haber pasado por Argentina y haber recibido una enorme muestra de cariño en el road show de Buenos Aires. En pista, todo eso se tradujo en un piloto mucho más seguro, más claro y más firme en momentos clave del fin de semana.

Miami también marcó el cierre de una etapa especial para él. El propio Franco destacó que se terminó el ciclo de circuitos desconocidos, ya que a partir de ahora conoce casi todos los trazados del calendario, con la excepción de Madrid. Y dejó una reflexión llamativa: aseguró que, por alguna razón, en las pistas callejeras o en los trazados que no conocía había rendido mejor. Esa frase ayuda a poner todavía más en valor lo que hizo en Florida.

Dos Q3 para Alpine y un gran día para el equipo

Otro punto fuerte del sábado fue el rendimiento colectivo de Alpine. Colapinto habló de un “doble Q3 para el equipo” y lo definió como un gran día. Esa afirmación tiene peso porque confirma que la mejora no fue aislada ni dependió solo de una gran vuelta individual. El equipo mostró una base competitiva real durante todo el fin de semana y quedó mejor parado frente a sus rivales directos en la zona media.

En una temporada de reglamento nuevo, donde el desarrollo técnico será decisivo, este tipo de fines de semana puede marcar tendencias. Alpine llevó actualizaciones a Miami y los resultados estuvieron a la vista: tanto en la clasificación sprint como en la qualy del GP, el auto respondió bien y permitió pelear en posiciones de relevancia. Para Colapinto, eso significa por fin tener un coche capaz de acompañar su rendimiento cuando la vuelta sale limpia.

Una qualy que vale por el presente y por lo que viene

El octavo lugar no solo es un buen resultado puntual; también puede ser un punto de inflexión en la temporada de Franco. Durante el inicio del campeonato, una de las grandes diferencias con Gasly había estado en las clasificaciones. En Miami, en cambio, Colapinto cambió esa tendencia, se mostró competitivo de forma constante y dejó atrás una mochila pesada. Ese avance puede ser decisivo para encarar lo que viene con otra confianza.

Además, su frase sobre haber hecho dos grandes clasificaciones resume a la perfección el momento: ya no se trata de una vuelta aislada ni de una sorpresa, sino de una mejora sostenida a lo largo del fin de semana. Eso le da otra dimensión a su actuación y alimenta la expectativa de que el argentino pueda empezar a instalarse de manera más estable en la pelea por los puntos.

La carrera del domingo, el próximo gran desafío

Después de un sábado muy positivo, el foco quedó puesto en la carrera principal. Según el propio Colapinto, todo indica que el domingo podría correrse con lluvia, un factor que siempre agrega incertidumbre y abre nuevas posibilidades. Largar octavo en esas condiciones puede ser una oportunidad muy valiosa, sobre todo si Alpine logra sostener el equilibrio del auto y evitar los problemas de degradación que aparecieron en el sprint.

Para Franco, la clave estará en convertir estas buenas clasificaciones en un resultado grande. Ya hizo la parte más difícil, que era salir desde una posición lógica para competir. Ahora le toca refrendarlo en carrera, donde realmente se reparten los puntos más importantes y donde podrá medir cuánto de este salto en Miami es una mejora estructural y cuánto responde al contexto puntual del circuito.

Conclusión: Colapinto encontró el rumbo en Miami

Franco Colapinto fue octavo en la qualy del Gran Premio de Miami y firmó uno de sus mejores sábados desde que corre en Fórmula 1. El argentino igualó su mejor posición de largada, encadenó dos clasificaciones fuertes en el mismo fin de semana y dejó declaraciones que transmiten alivio, confianza y ambición. Después de varias carreras en las que el auto y la vuelta rápida no aparecían, Miami mostró a un Colapinto más cómodo, más agresivo y mucho más conectado con su Alpine.

Con un equipo que también mostró señales claras de crecimiento, la actuación en Florida puede transformarse en un punto de partida. El desafío ahora será sostener este nivel y trasladarlo al domingo. Pero, pase lo que pase en carrera, la qualy de Miami ya dejó una certeza importante: Colapinto encontró una base sólida para empezar a construir una temporada mucho más competitiva.




Kimi Antonelli brilló en Miami y se quedó con una pole fantástica en la clasificación

Kimi Antonelli volvió a demostrar por qué lidera el Mundial: el joven italiano de Mercedes marcó una vuelta brillante en Miami y consiguió su tercera pole consecutiva.

Kimi Antonelli brilló en la clasificación del Gran Premio de Miami 2026 y volvió a dejar en claro que su presente ya no puede leerse como una simple aparición prometedora. El joven italiano de Mercedes, líder del Mundial y una de las grandes figuras de la temporada, firmó una vuelta extraordinaria para quedarse con la pole position de la cuarta fecha de la Fórmula 1.

Antonelli partirá desde el primer lugar en la carrera principal del domingo, con Max Verstappen completando la primera fila. El resultado llegó en un momento clave del fin de semana, porque pocas horas antes McLaren había dominado el sprint con un 1-2 contundente de Lando Norris y Oscar Piastri, dejando la sensación de que el equipo papaya podía quedarse también con la clasificación principal. Sin embargo, cuando llegó el momento decisivo, Antonelli respondió con carácter y precisión.

El dato impacta por sí solo: Antonelli tiene apenas 19 años, transita su segunda temporada en la Fórmula 1, ganó dos de las tres primeras carreras del año, lidera el campeonato y en Miami consiguió su tercera pole position consecutiva. Su crecimiento ya lo ubica en el centro de la escena y lo proyecta como uno de los nombres destinados a marcar una época en la categoría.

Una vuelta de enorme categoría para sostener el liderazgo

La pole de Antonelli no fue solamente un registro rápido. Fue una respuesta deportiva de alto valor. Mercedes había comenzado el año como el equipo dominante, con una diferencia clara sobre el resto en las primeras tres fechas. Sin embargo, esa ventaja pareció reducirse en Miami después de las actualizaciones que llevaron McLaren, Ferrari y Red Bull.

El contexto hacía más difícil la clasificación para Antonelli. En la qualy sprint y en el sprint, McLaren había mostrado un ritmo superior. Norris ganó la carrera corta con autoridad y Piastri completó el 1-2 del equipo de Woking, mientras que los Mercedes padecieron falta de rendimiento y dificultades para sostener el ritmo. El propio Antonelli terminó sufriendo en el sprint y recibió una penalización de cinco segundos por exceder repetidamente los límites de pista, lo que lo hizo caer del cuarto al sexto lugar.

Por eso, la pole de la tarde tuvo un peso doble: le permitió a Mercedes recuperar protagonismo y confirmó que Antonelli tiene capacidad para reaccionar incluso cuando el fin de semana no viene limpio.

Mercedes volvió a golpear cuando parecía que McLaren tenía el control

El sprint de Miami había dejado una imagen fuerte: McLaren parecía haber encontrado el camino. Las cinco semanas de parón por las cancelaciones de Baréin y Arabia Saudita, provocadas por la guerra en Medio Oriente, habían abierto una ventana de desarrollo para todos los equipos. El que mejor la aprovechó, al menos durante la carrera corta, fue McLaren.

Norris se impuso sin rivales y Piastri lo acompañó en segundo lugar, mostrando un ritmo imposible de seguir para el resto. Esa superioridad invitaba a pensar en una clasificación principal teñida de papaya, con los MCL40 como candidatos naturales a la pole. Pero la Fórmula 1 volvió a cambiar de cara en cuestión de horas.

En la qualy principal, McLaren sufrió. Según la información disponible, la mayor temperatura de pista o el fuerte viento que apareció durante la tarde pudieron haber afectado el comportamiento de los autos. Piastri pasó a Q2 en el último lugar, mientras que Norris incluso tuvo un despiste en Q2 que comprometió su avance a la Q3. Finalmente, Norris quedó cuarto y Piastri séptimo.

Ese bajón de McLaren abrió la puerta para Antonelli, y el italiano no la desaprovechó.

Antonelli, la madurez de un piloto de 19 años

Hablar de Antonelli obliga a insistir en su edad. Tiene 19 años, pero maneja momentos de presión como si tuviera una década en la Fórmula 1. En Miami no solo necesitaba hacer una vuelta rápida: debía borrar la mala sensación del sprint, responder al avance de McLaren y defender el liderazgo de Mercedes en un fin de semana donde la ventaja técnica parecía haberse achicado.

El italiano lo hizo con una vuelta precisa, limpia y agresiva en el momento exacto. Esa combinación explica por qué Mercedes lo tiene como líder del campeonato y por qué su nombre ya dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad competitiva.

En sus primeras tres carreras del año, Mercedes había ganado todo: George Russell se impuso en Australia y Antonelli triunfó en China y Japón. Esa secuencia puso a las Flechas de Plata como referencia del Mundial. Pero Miami fue el primer fin de semana en el que los rivales achicaron de verdad la distancia, y ahí apareció la calidad individual de Kimi para sostener al equipo en lo más alto.

Verstappen completará la primera fila

La clasificación también dejó una señal importante para Red Bull: Max Verstappen largará segundo. Después de un arranque de temporada complejo para el equipo, el neerlandés consiguió meterse en la primera fila y se transformará en una amenaza directa para Antonelli en la largada.

Red Bull llegó a Miami con actualizaciones para intentar recuperar terreno. En la previa, el equipo venía lejos de su mejor versión y con un RB22 que había generado muchas dudas. La presencia de Verstappen en la primera fila no necesariamente significa que Red Bull haya recuperado todo el rendimiento perdido, pero sí confirma que el tetracampeón sigue teniendo la capacidad de maximizar cualquier oportunidad.

La largada del domingo promete ser uno de los momentos más calientes del Gran Premio: Antonelli, con la pole y el liderazgo del campeonato; Verstappen, con experiencia, agresividad y hambre de revancha.

McLaren pasó del dominio del sprint a una qualy complicada

El contraste de McLaren fue uno de los grandes temas del sábado en Miami. Por la mañana, el equipo de Woking había firmado una actuación perfecta: Norris ganó el sprint de punta a punta y Piastri completó el 1-2. Esa imagen instaló la idea de que los papaya podían dominar el fin de semana completo.

Pero en la clasificación principal aparecieron los problemas. Norris terminó cuarto y Piastri séptimo, lejos de la contundencia que habían mostrado en la carrera corta. El posible cambio de condiciones, con mayor temperatura de pista y viento, parece haber influido en el rendimiento del MCL40.

Para Norris, el resultado fue especialmente frustrante porque venía de ganar el sprint y de haber mostrado un ritmo dominante. Para Piastri, la clasificación también fue cuesta arriba, al punto de avanzar a Q2 en el último lugar. McLaren sigue siendo una amenaza para la carrera, pero deberá remontar desde posiciones menos cómodas de lo esperado.

Ferrari y Red Bull también achicaron la brecha

La información previa del fin de semana marcaba que Ferrari, Red Bull y McLaren llegaron a Miami con paquetes de actualización importantes. Ese trabajo conjunto de los rivales hizo que Mercedes dejara de parecer invulnerable. La ventaja de las Flechas de Plata, tan clara en las primeras carreras, se redujo en Estados Unidos.

Ferrari mostró señales competitivas, aunque sin lograr adueñarse del golpe definitivo. Red Bull, con Verstappen en la primera fila, consiguió al menos una posición estratégica para discutir la carrera. McLaren, por su parte, tiene ritmo, pero deberá entender por qué sufrió tanto entre el sprint y la clasificación principal.

La pole de Antonelli, entonces, no tapa el cambio de escenario: el campeonato entró en una fase mucho más abierta. Mercedes sigue arriba, pero ya no parece correr solo.

La clasificación como punto de quiebre del fin de semana

La Fórmula 1 moderna castiga mucho los errores de clasificación. En Miami quedó claro durante el sprint: Norris largó desde la pole, se escapó en los primeros metros y controló toda la carrera. Leclerc, que había fallado en su vuelta final del viernes, quedó condicionado desde la grilla y no pudo acercarse a los McLaren.

Para el domingo, Antonelli intentará repetir esa fórmula: largar adelante, sostener la punta y evitar que Verstappen pueda meterse en la pelea desde la primera curva. La presión será alta porque detrás tendrá pilotos con ritmo y necesidades diferentes: Verstappen buscando recuperar terreno, Norris intentando capitalizar el buen ritmo de McLaren y Ferrari esperando cualquier oportunidad.

La pole no garantiza la victoria, pero en Miami representa una ventaja enorme. Antonelli lo sabe y Mercedes también.

Un domingo con clima y presión en el horizonte

El fin de semana de Miami también está atravesado por la incertidumbre climática. La previa ya marcaba un pronóstico complicado para el domingo, con posibilidad de tormentas eléctricas fuertes en la franja horaria de la carrera principal. Ese factor podría modificar estrategias, horarios o condiciones de pista.

Si la carrera se disputa con condiciones cambiantes, la pole de Antonelli será todavía más valiosa, pero también más difícil de administrar. Miami es un circuito semipermanente, con muros cercanos y zonas donde los errores se pagan caro. En ese contexto, el líder del Mundial deberá combinar velocidad con madurez.

Conclusión: Antonelli respondió como candidato grande

Kimi Antonelli se quedó con la pole del GP de Miami 2026 y volvió a demostrar que su presente en la Fórmula 1 tiene peso propio. Después de un sprint complicado para Mercedes y de un dominio contundente de McLaren, el joven italiano sacó una vuelta fantástica para recuperar el control de la escena.

Con apenas 19 años, Antonelli lidera el Mundial, ya ganó dos carreras en la temporada y suma tres poles consecutivas. Miami le ofreció un desafío real: rivales más cerca, condiciones cambiantes, presión alta y una Mercedes menos dominante que en las primeras fechas. Su respuesta fue la de un piloto con mentalidad de campeón.

El domingo largará primero con Verstappen a su lado y McLaren al acecho desde atrás. La carrera promete tensión, estrategia y una batalla directa por el liderazgo de un Mundial que, después del sábado en Miami, parece mucho más abierto que antes.




Lando Norris logró la pole para el sprint de Miami y McLaren renació en la Fórmula 1

Lando Norris marcó el mejor tiempo en la clasificación sprint del GP de Miami y le dio a McLaren una señal fuerte de recuperación tras un arranque de temporada lleno de problemas.

La clasificación sprint del Gran Premio de Miami 2026 dejó una señal contundente para el campeonato de Fórmula 1: McLaren volvió a ser competitivo y Lando Norris recuperó protagonismo con una pole clave. El piloto británico marcó el mejor tiempo en la SQ3 y largará desde el primer lugar en la carrera corta de este sábado, en un fin de semana que puede marcar un punto de quiebre para el equipo campeón del mundo.

Norris detuvo el cronómetro en 1m27s869 y superó por 222 milésimas a Kimi Antonelli, líder del Mundial y una de las grandes revelaciones de la temporada. El joven piloto de Mercedes completará la primera fila, mientras que Oscar Piastri partirá tercero y Charles Leclerc lo hará desde el cuarto lugar tras un error que le impidió pelear por una posición todavía más alta.

La pole de Norris no fue una clasificación más. Fue, sobre todo, una respuesta. McLaren venía de un arranque de temporada muy golpeado, con problemas graves en China y una primera parte del año lejos de las expectativas que genera un equipo campeón. En Australia, apenas Norris había podido correr luego del inconveniente sufrido por Piastri en las vueltas previas, mientras que en China el equipo padeció una verdadera pesadilla: sus dos autos ni siquiera pudieron largar la carrera por problemas de batería.

Por eso, Miami apareció como el escenario ideal para medir si el trabajo realizado durante el parón de cinco semanas había dado resultado. Y la respuesta fue inmediata: McLaren llegó con un auto profundamente renovado y Norris lo aprovechó al máximo.

McLaren cambió el auto y Norris lo transformó en pole

El equipo de Woking llegó al GP de Miami con un paquete de actualizaciones muy importante. Según la información presentada, el MCL40 recibió cambios en la esquina frontal, el cubre motor, los pontones, los espejos, el suelo, la suspensión trasera y el alerón trasero. La intención fue mejorar el flujo aerodinámico, optimizar la carga y recuperar sensaciones de agarre, especialmente en un circuito donde la tracción y la estabilidad son determinantes.

La mejora fue evidente desde el inicio de la actividad. Norris se mostró cómodo, volvió a encontrar confianza en el auto y terminó construyendo una vuelta decisiva en el momento justo. El británico reconoció después de la clasificación que el resultado fue “perfecto” para el equipo y remarcó que las mejoras le permitieron volver a sentir agarre en el monoplaza.

El dato emocional también cuenta: Miami es una pista especial para Norris. Allí consiguió su primera victoria en Fórmula 1 en 2024 y ahora volvió a brillar con una pole sprint que puede servir como impulso para todo el fin de semana.

Norris: “Es una buena manera de recompensar al equipo”

Tras quedarse con el primer lugar, Norris valoró especialmente el esfuerzo del equipo. El campeón destacó que McLaren introdujo muchas mejoras y que el resultado fue una forma de devolverle al grupo todo el trabajo realizado durante las semanas sin competencia. También admitió que su SQ2 no había sido buena y que eso no le había dado demasiada confianza antes de la definición.

Sin embargo, cuando llegó la vuelta decisiva, Norris respondió. Incluso reconoció que no fue un giro perfecto, porque cometió un error en la curva 16, pero aun así le alcanzó para quedarse con la pole. Esa diferencia habla no solo del nivel del piloto, sino también del salto competitivo que parece haber dado McLaren en Miami.


La frase que resume el momento es clara: “simplemente estoy feliz de estar de vuelta aquí”. Y ese regreso tiene peso deportivo y simbólico. Norris no solo volvió a pelear adelante: también reinstaló a McLaren en una discusión que parecía dominada por Mercedes y Ferrari.

Antonelli, el líder del Mundial, largará segundo

El segundo lugar de Kimi Antonelli confirma que Mercedes sigue siendo una referencia fuerte en la temporada. El italiano llega a Miami como líder del campeonato con 72 puntos, por delante de su compañero George Russell, que suma 63. Mercedes ganó las tres primeras carreras del año: Russell se impuso en Australia y Antonelli hizo lo propio en China y Japón.

La actuación de Antonelli en la qualy sprint sostiene su candidatura, pero también deja una advertencia: la ventaja de Mercedes puede empezar a achicarse. El propio Russell ya había señalado que el dominio del equipo no iba a durar para siempre, y la pole de Norris parece darle sentido a esa lectura.

Miami, entonces, puede ser el primer gran examen real para Mercedes después de un arranque impecable. La primera fila con Norris y Antonelli promete una largada de alto voltaje en la carrera sprint.

Piastri tercero y McLaren vuelve a poner dos autos arriba

Otro dato relevante para McLaren es la posición de Oscar Piastri, que largará tercero. El australiano venía de una gran actuación en Japón, donde lideró y terminó segundo después de un auto de seguridad que le jugó en contra. En Miami, volvió a meterse en la pelea y confirmó que las mejoras del equipo no beneficiaron únicamente a Norris.

Con Norris primero y Piastri tercero, McLaren vuelve a tener una estructura competitiva para sumar fuerte. Después de los golpes iniciales de la temporada, el equipo papaya necesita transformar velocidad en puntos, y el sprint de Miami aparece como una oportunidad ideal para empezar a recortar terreno.

Ferrari dejó pasar una gran chance con Leclerc

Charles Leclerc terminó cuarto, pero la sensación en Ferrari fue de oportunidad perdida. El monegasco tenía ritmo para pelear por la primera fila, pero un error en su intento de SQ3 lo dejó detrás de Piastri. La frustración fue evidente, sobre todo porque Ferrari llegaba a Miami con la ilusión de acercarse a Mercedes y confirmar que podía dar el salto definitivo.

La escudería italiana venía mostrando regularidad, con Leclerc y Lewis Hamilton sumando puntos en las tres primeras fechas. Sin embargo, todavía no había logrado convertir esa consistencia en victoria. Miami era señalado como un punto de partida importante para Ferrari, especialmente después de la frase de Fred Vasseur: “En Miami empieza un nuevo campeonato”.

Por ahora, el primer golpe lo dio McLaren.

Verstappen fue quinto y Red Bull todavía busca respuestas

Max Verstappen clasificó quinto para el sprint. Red Bull también llevó actualizaciones al RB22 con la intención de mejorar un arranque de temporada muy por debajo de lo esperado. El neerlandés reconoció que hubo un paso adelante, aunque todavía señaló debilidades claras, especialmente en el primer sector, de alta velocidad.


El tetracampeón explicó que en carreras anteriores estaban a más de un segundo de diferencia y que ahora esa brecha se redujo aproximadamente a la mitad. Para Red Bull, eso representa una mejora, aunque todavía insuficiente para volver a dominar.

Verstappen compartirá fila con George Russell, una combinación que agrega otro condimento al sprint por los antecedentes picantes entre ambos. En un campeonato donde Red Bull aparece lejos de su versión dominante, cada avance tiene valor, pero Miami todavía no parece mostrar una recuperación total.

Albon fue sancionado y largará 19° en el sprint

Una de las novedades posteriores a la clasificación fue la sanción a Alex Albon. El piloto perdió su tiempo de SQ1 y todos sus registros de SQ2 por límites de pista en la curva 6. La infracción fue detectada tarde, cuando ya había comenzado la segunda parte de la clasificación, por lo que los comisarios eliminaron también sus vueltas posteriores.

Como consecuencia, Albon largará 19° en la carrera sprint. La sanción hizo que Carlos Sainz, Liam Lawson, Arvid Lindblad, Esteban Ocon y Sergio Pérez ganaran una posición cada uno.

Un fin de semana condicionado por el clima

El sprint de Miami se disputará este sábado, pero el fin de semana todavía tiene un interrogante grande: el clima. Para el domingo se pronostican fuertes tormentas eléctricas, especialmente en la franja horaria cercana al inicio de la carrera principal. La probabilidad de tormentas llega al 90%, lo que podría obligar a modificar el cronograma.

El viernes y el sábado se esperan condiciones más estables, con calor cercano a los 30 grados y pista seca. Sin embargo, la carrera del domingo podría verse afectada por el protocolo estricto que se aplica en Estados Unidos ante tormentas eléctricas. La Fórmula 1 incluso analiza la posibilidad de adelantar o retrasar la competencia si el pronóstico se mantiene.

Este detalle no es menor: bajo el nuevo reglamento, todavía no se giró con pista mojada, y Miami, con muros cercanos y características de circuito semipermanente, no parece el escenario ideal para un debut en condiciones extremas.

La vuelta del Mundial cambió el mapa: Mercedes lidera, pero McLaren apareció

La temporada 2026 llegó a Miami después de cinco semanas sin actividad por la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita debido a la guerra en Medio Oriente. Ese parón permitió que los equipos trabajaran en actualizaciones, simulaciones y ajustes de rendimiento.

Hasta aquí, Mercedes había sido el equipo más fuerte, con tres victorias en tres fechas. Antonelli lidera el campeonato, Russell lo sigue de cerca y Ferrari se mantiene al acecho con Leclerc y Hamilton. Pero la clasificación sprint de Miami dejó una señal nueva: McLaren está de vuelta.

Norris, que llegaba quinto en el campeonato con 25 puntos, necesita recuperar terreno. Piastri, sexto con 21, también busca consolidarse. La pole sprint no entrega el premio grande, pero puede ser el inicio de un cambio de tendencia para un equipo que necesitaba una reacción urgente.

Conclusión: Norris dio el golpe justo donde McLaren necesitaba reaccionar

La pole de Lando Norris para el sprint de Miami no solo ordena la grilla de la carrera corta. También instala una lectura fuerte para el campeonato: McLaren corrigió, evolucionó y volvió a tener un auto capaz de pelear adelante.

Después de un inicio turbulento, el equipo papaya encontró aire en Miami. Norris fue preciso, Piastri acompañó desde el tercer lugar y Mercedes ya no aparece tan cómodo como en las primeras fechas. Ferrari dejó pasar una oportunidad con Leclerc y Red Bull, aunque mejoró, todavía está lejos de su mejor versión.

El sprint de Miami tendrá a Norris y Antonelli en la primera fila, dos generaciones y dos realidades frente a frente: el campeón que quiere volver a mandar y el líder joven que busca sostener el dominio de Mercedes. En una Fórmula 1 que volvió después de cinco semanas de pausa, Miami ya entregó su primer mensaje: el Mundial se volvió a encender y McLaren regresó a la pelea grande.




Franco Colapinto brilló en Miami y firmó su mejor clasificación sprint con Alpine

Franco Colapinto en Miami encontró por fin la vuelta rápida que tanto había buscado en este inicio de temporada. En un fin de semana sprint y en un circuito desconocido para él, el piloto argentino se metió en la SQ3 por primera vez con Alpine, fue más veloz que Pierre Gasly y largará octavo en la carrera corta del sábado, en una jornada que también confirmó el salto competitivo del equipo francés.

Franco Colapinto tuvo su gran despegue en Miami

Después de semanas de trabajo, análisis y autocrítica, Franco Colapinto logró en Miami lo que tanto necesitaba: una clasificación fuerte, limpia y competitiva. El argentino firmó una actuación destacada en la qualy para el sprint del Gran Premio de Miami y consiguió su mejor resultado en una sesión de clasificación desde que llegó a Alpine. El octavo puesto no solo lo coloca en una posición muy valiosa para pelear por puntos en la carrera corta, sino que además representa un quiebre en una de las mayores cuentas pendientes que arrastraba en este arranque de 2026.

El contexto también potencia el valor de lo conseguido. Colapinto llegaba a Miami tras un parón de cinco semanas, provocado por las cancelaciones de Bahréin y Arabia Saudita, y luego de un inicio de campeonato con sensaciones cruzadas. Había mostrado ritmo, agresividad y capacidad para correr bien los domingos, pero le faltaba dar el salto en clasificación. En Miami, finalmente, esa pieza apareció. Y apareció en un escenario exigente: una pista nueva para él, un fin de semana sprint y una Alpine que estrenó un importante paquete de actualizaciones.

La mejor clasificación de Colapinto desde su llegada a Alpine

La gran noticia del viernes en Florida fue que Colapinto se metió en la SQ3, algo que no conseguía desde su etapa en Williams, y que además logró terminar octavo, por delante de su compañero Pierre Gasly, al que superó por 154 milésimas en la tanda decisiva. Ese dato no es menor. Gasly había sido la referencia interna del equipo y, apenas unas semanas antes, en Japón, la diferencia entre ambos había sido muy amplia. En Miami, el argentino revirtió por completo esa situación.

La secuencia clasificatoria tuvo mucho valor. En la SQ1, Colapinto se vio condicionado por una bandera amarilla provocada por una salida de pista de Lance Stroll en la curva 17, lo que lo obligó a abortar un intento. Aun así, logró recomponerse y meterse en la siguiente fase con un tiempo de 1m30s386, justo detrás de Gasly. En la SQ2, directamente cambió la tendencia y dio un golpe interno fuerte dentro del equipo: volvió a ser octavo, pero esta vez con una diferencia de 446 milésimas a favor sobre el francés. Ya en la SQ3, con 1m29s320, selló una clasificación fantástica para largar desde la cuarta fila.

Un resultado que vale más que un simple octavo puesto

La octava posición de partida tiene una importancia que va más allá del número final. Colapinto había mostrado hasta aquí ser un piloto muy fuerte en ritmo de carrera, en maniobras, en defensa y en lectura de competencia. El gran problema había sido siempre empezar demasiado atrás. Eso lo obligaba a depender de autos de seguridad, estrategias al límite o remontadas muy exigentes. Miami modificó ese panorama: ahora tendrá una largada mucho más favorable y una chance concreta de transformar su ritmo en puntos.

Además, su producción gana todavía más relevancia porque Alpine decidió afrontar la SQ3 con una estrategia distinta al resto. Mientras los otros equipos salieron con neumáticos blandos nuevos, la escudería francesa optó por usar un juego que ya había sido empleado en la parte final del entrenamiento. Aun con esa desventaja, Colapinto logró terminar octavo y dejar atrás incluso al Red Bull de Isack Hadjar, que quedó noveno con goma flamante. Gasly, por su parte, fue décimo.

Miami confirmó el salto de Alpine

No solo Colapinto salió fortalecido del viernes. También Alpine mostró una mejora evidente. El equipo había llegado a Miami con un paquete importante de actualizaciones, trabajado durante el largo receso en Enstone, y el resultado fue inmediato. Desde el entrenamiento ya se veía una versión más competitiva del A526, aunque Franco quedó fuera del top 10 porque se topó con tráfico en su último intento. Pero en la clasificación del sprint, tanto él como Gasly lograron meterse en SQ3, una señal concreta de que el equipo dio un paso adelante.

Ese avance también reposiciona a la escudería en la pelea de la zona media. En las primeras fechas, Alpine había discutido mano a mano con Racing Bulls, Audi y Haas, pero en Miami apareció por encima de ese lote y con argumentos para ilusionarse con consolidarse como la quinta fuerza del campeonato. En una temporada de reglamento nuevo, donde la evolución técnica puede modificar rápido el orden, el trabajo de desarrollo pasa a ser decisivo. Y en este caso, el equipo francés respondió.

Las declaraciones de Colapinto: alivio, trabajo y confianza recuperada

Después de la clasificación, las palabras de Colapinto dejaron ver algo más que satisfacción. También mostraron alivio. El argentino reconoció que lo más importante fue haber entendido por qué le había faltado rendimiento en las carreras anteriores. Explicó que el parón sirvió para resetear, analizar dónde estaba el problema y trabajar en la dirección correcta junto a ingenieros y mecánicos. Ese concepto es central para entender el peso de esta clasificación: no fue solo una buena vuelta, sino el resultado de un proceso de corrección.

Franco también destacó que el equipo y él encontraron el rumbo después de tres primeras carreras duras y dolorosas. Y, ya pensando en el sprint, dejó una frase alentadora: señaló que el ritmo era fuerte y que, en comparación con el Red Bull de Hadjar, había sido competitivo incluso con neumáticos usados. Esa percepción abre una expectativa concreta para el sábado: si mantiene el nivel de viernes, tendrá una oportunidad real de pelear por un buen resultado.

Del golpe de Japón a la sonrisa de Miami

El contraste con lo ocurrido en Suzuka es enorme. En Japón, Colapinto había sufrido mucho con el equilibrio del auto, quedó lejos de Gasly y cerró un fin de semana cargado de frustración. Miami, en cambio, lo mostró competitivo desde el arranque, suelto en una pista desconocida y con una confianza distinta. Esa recuperación tiene valor deportivo y también mental. Porque no solo se trataba de mejorar tiempos, sino de cortar una racha que empezaba a transformarse en un lastre.

De hecho, el propio texto marca que el semblante de Franco fue otro. Y no es un detalle menor. Hasta aquí, las clasificaciones terminaban casi siempre con gesto serio y sensación de oportunidad desperdiciada. Esta vez fue diferente. Por primera vez en mucho tiempo, Colapinto cerró una jornada clasificatoria con una verdadera sonrisa y con la certeza de haber dado el paso que venía persiguiendo.

El factor emocional también jugó su partido

Otro elemento que rodeó este gran viernes de Colapinto fue todo lo vivido antes de viajar a Estados Unidos. El argentino venía de protagonizar un multitudinario road show en las calles de Buenos Aires, donde recibió un enorme respaldo del público. Según el propio relato, esa demostración de cariño fue una inyección de confianza y fortaleza. A eso se sumó un período de trabajo en Enstone, una visita a la Argentina y hasta el encuentro con Lionel Messi. Todo eso armó un contexto emocional muy fuerte antes de aterrizar en Miami.

Incluso con su estilo distendido, Colapinto bromeó con que “habrá que volver a Buenos Aires más seguido para hacer un show antes de cada carrera”. Pero detrás de esa frase hay una señal clara: llegó a Miami más liviano, con energía renovada y con una mejor conexión con su rendimiento. En una Fórmula 1 cada vez más milimétrica, ese aspecto también puede marcar diferencias.

Qué puede pasar en el sprint de Miami

La clasificación ya quedó atrás, pero su consecuencia más importante está por venir. Largar octavo le da a Colapinto una posición concreta para pelear en la zona de puntos del sprint. En lugar de salir desde el fondo o depender de una carrera caótica, esta vez tendrá autos al alcance, aire más limpio y un escenario más lógico para aprovechar el ritmo del Alpine.

También será interesante observar si Alpine puede sostener en carrera el salto mostrado a una vuelta. La sensación del viernes fue muy positiva y dejó claro que el trabajo técnico funcionó. Si eso se confirma en el sprint, el equipo francés no solo sumará un buen botín, sino que además podrá empezar a afirmar su nueva posición dentro de la parrilla.


Una clasificación que puede marcar un punto de partida

Más allá de lo que ocurra en la carrera corta, este viernes de Miami ya quedó como uno de los mejores momentos de Colapinto en lo que va de la temporada. Fue su mejor clasificación con Alpine, se metió en la instancia decisiva, derrotó a Gasly y confirmó que el trabajo del receso no fue en vano. Después de tanto remar desde atrás, el argentino por fin encontró esa vuelta rápida que tanto necesitaba para empezar a cambiar la historia de sus fines de semana.

Miami puede transformarse así en un punto de inflexión. No solo por la posición de partida o por el buen rendimiento puntual, sino porque mostró a un Colapinto más firme, más claro y más cómodo con el auto. Si esa versión se sostiene, Alpine tendrá mucho para entusiasmarse. Y Franco, también.




Kimi Antonelli hizo historia en Miami: pole en la sprint con solo 18 años

El Gran Premio de Miami de Fórmula 1 comenzó con una sorpresa mayúscula: el italiano Kimi Antonelli, con apenas 18 años.

Antonelli, visiblemente emocionado, celebró eufórico por radio: “Fue una clasificación muy intensa. Me sentí muy bien desde la mañana. La última vuelta fue fantástica, puse todo”. Su logro lo convierte en el piloto más joven en largar primero en una prueba oficial de Fórmula 1.

La clasificación sprint tuvo un cierre dramático. Ocho de los diez pilotos de la Q3 no habían marcado tiempo cuando faltaba menos de un minuto, lo que forzó a todos a jugarse a una única vuelta rápida. Allí Antonelli demostró temple y precisión para batir a los favoritos.

Kimi Antonelli hizo historia en Miami: pole en la sprint con solo 18 años
Kimi Antonelli hizo historia en Miami: pole en la sprint con solo 18 años @F1

El Top 10 de la Q3:

  1. Kimi Antonelli (Mercedes)
  2. Oscar Piastri (McLaren)
  3. Lando Norris (McLaren)
  4. Max Verstappen (Red Bull)
  5. George Russell (Mercedes)
  6. Charles Leclerc (Ferrari)
  7. Lewis Hamilton (Ferrari)
  8. Alexander Albon (Williams)
  9. Isack Hadjar (RB)
  10. Fernando Alonso (Aston Martin)

Accidentes y polémicas

La clasificación no estuvo exenta de inconvenientes. En la Q1, Gabriel Bortoleto (Sauber) y Charles Leclerc (Ferrari) rozaron peligrosamente el muro. El brasileño quedó eliminado, junto a Oliver Bearman (Haas), Jack Doohan (Alpine), Yuki Tsunoda (RB) y Lance Stroll (Aston Martin). Doohan, además, sufrió un curioso incidente: salió a pista junto a su compañero y quedó encerrado, sin poder completar vuelta rápida. Furioso, lo calificó por radio como “un chiste”.

En la Q2, tampoco pudieron avanzar Nico Hulkenberg, Esteban Ocon, Pierre Gasly, Liam Lawson y Carlos Sainz.

Piastri, líder del campeonato

Con 99 puntos, Oscar Piastri lidera el campeonato, seguido por Norris (89), Verstappen (87) y Russell (73). La sprint de este sábado entrega puntos a los ocho primeros. Luego, a las 17, se disputará la clasificación para el Gran Premio principal del domingo.

La práctica libre: recortada y accidentada

El único entrenamiento fue interrumpido por un trompo de Bearman, que golpeó su Haas contra el muro. El mejor tiempo lo marcó Oscar Piastri (1m27s128), escoltado por Charles Leclerc y Verstappen. Lando Norris vivió un momento insólito: encontró herramientas sueltas en su cockpit y tuvo que volver a boxes.