Costas asumió la culpa tras la eliminación de Racing: “El culpable soy yo”
Costas asumió la culpa después de la eliminación de Racing en la CONMEBOL Sudamericana 2026, tras el empate 2-2 ante Caracas en el Cilindro. El entrenador fue autocrítico, abrió la duda sobre su continuidad y aseguró: “En caliente no se pueden tomar decisiones”.
Costas asumió la culpa en una noche durísima para Racing Club. La Academia empató 2-2 ante Caracas FC en el Cilindro de Avellaneda y quedó eliminada de la CONMEBOL Sudamericana 2026 a falta de una fecha para el cierre de la fase de grupos. El golpe fue deportivo, emocional y también institucional, porque el equipo de Gustavo Costas dejó escapar un partido que tenía controlado y terminó afuera de manera prematura.
Tras el encuentro, el entrenador habló en una conferencia breve, con evidente bronca y tristeza. La imagen posterior al pitazo final fue fuerte: Costas se fue al vestuario solo, sin saludar, visiblemente golpeado por la eliminación. Luego, ante los medios, dejó frases que marcaron el clima del momento y abrió una incógnita sobre su futuro.“Veremos, ahora en caliente no se pueden tomar decisiones”, expresó el técnico, dejando en claro que no iba a confirmar ninguna definición inmediata.
En la misma línea, agregó: “En este momento hay que estar tranquilo y ver las cosas que se vienen para el semestre que viene. Si hoy te digo algo, te miento. Hay que analizar más en frío”.
La autocrítica fue contundente. Costas reconoció que el semestre estuvo lejos de las expectativas: “No llegamos a todo lo que teníamos predispuesto y nos habíamos puesto en la cabeza hacer. Fue un semestre muy malo y nos duele a todos porque veníamos de dos años bárbaros”.El entrenador no buscó excusas ni apuntó contra sus jugadores. Al contrario, se hizo cargo de los errores y dejó una frase central: “El culpable soy yo, nada más”.
También sostuvo: “Tuvimos muchos errores, lo mismo que nos pasó en otros partidos. Hicimos muy poco. No dimos lo que veníamos dando en estos dos años. Este semestre no llegamos a nada de lo que nos habíamos predispuesto”.Sobre el partido ante Caracas, Costas remarcó que el equipo pudo haber acelerado más en el primer tiempo, cuando el encuentro estaba abierto. También evitó responsabilizar a Facundo Tagliamonte por el error en el segundo gol venezolano o a Adrián “Maravilla” Martínez por la chance desperdiciada debajo del arco: “Es muy fácil para mí decir que ellos se equivocaron. Si alguien se equivocó, fui yo”.El empate tuvo un desarrollo difícil de explicar para Racing. Caracas golpeó primero con un gol en contra de Gabriel Rojas, pero la Academia reaccionó rápido con Gastón Martirena y luego lo dio vuelta mediante un penal convertido por Maravilla Martínez.
Sin embargo, el equipo bajó la intensidad en el complemento, no liquidó el partido y a los 83 minutos sufrió el 2-2 de Irving Gudiño, en una jugada caótica que terminó sentenciando la eliminación.Los números también reflejaron la contradicción de la noche. Racing tuvo 72% de posesión, 19 remates, 562 pases completados y 34 toques en el área rival.
Pero no le alcanzó. Caracas, con apenas 28% de posesión, generó peligro real, igualó en el momento clave y terminó eliminando a la Academia.El técnico también habló del mercado de pases y fue claro sobre las limitaciones económicas: “El club no sé si tiene plata para traer lo que vos querés. No podemos salir a tomar una decisión ahora. Tenemos que ver lo que el club está dispuesto a gastar. Si querés jugadores, el mercado está muy caro”. Además, lanzó una frase con tono de reclamo: “En este semestre no hubo presupuesto y yo me quedé. Tuvimos que subir más chicos”.
La eliminación de Racing en la Sudamericana expuso todos los problemas del semestre: errores defensivos, falta de contundencia, dificultades para cerrar partidos y una fragilidad emocional en momentos decisivos. Costas asumió la culpa, pero también dejó claro que cualquier decisión sobre su continuidad deberá tomarse con la cabeza fría.
La Academia quedó golpeada, afuera del plano continental y con una fuerte necesidad de reconstrucción. El ciclo de Gustavo Costas, que venía de años muy positivos, atraviesa ahora uno de sus momentos más complejos.