Zoe Acosta, del hobby al oro en el remo coastal de Santa Fe 2026

Zoe Acosta llegó al remo casi por casualidad y en Santa Fe 2026 vivió su primera experiencia en coastal. Junto a Romina Cetraro conquistó el oro en el doble femenino, mientras la venezolana Keyla Marcucci también destacó el aprendizaje y la pasión detrás de esta nueva modalidad suramericana.

La uruguaya Zoe Acosta llegó al remo a los 11 años casi por casualidad y en Santa Fe 2026 afrontó por primera vez el coastal. Junto a Romina Cetraro terminó conquistando el oro en el doble femenino, en una disciplina que hizo su debut dentro de los Juegos Suramericanos.

Lo que comenzó como un hobby terminó llevando a Zoe Acosta hasta lo más alto del podio continental. La uruguaya fue una de las protagonistas del remo coastal en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, una modalidad completamente nueva para ella y que terminó regalándole una medalla de oro junto a Romina Cetraro.

Acosta comenzó a remar a los 11 años, después de que una propuesta escolar la acercara por primera vez al deporte.

“Lo probé, empecé a remar como hobby y fui mejorando”, recordó.

Años después, aquel primer contacto terminó transformándose en una carrera deportiva y, en Santa Fe, en un nuevo desafío.

“Es la primera vez que lo hago. Estoy muy emocionada porque es totalmente un deporte aparte del remo convencional que conozco”, explicó antes de afrontar la competencia.

Zoe Acosta y Romina Cetraro, de la expectativa al oro

La dupla uruguaya tuvo una actuación sobresaliente desde la clasificación.

Acosta y Cetraro fueron las más rápidas del doble femenino con un tiempo de 2:38.84, quedando por delante de Perú y Brasil.

La etapa decisiva prevista para el miércoles 23 de septiembre debió suspenderse por las malas condiciones climáticas. Ante esa situación, la organización tomó como referencia los registros de la clasificación y Uruguay se quedó con la medalla de oro.

Para Acosta, el estreno en la especialidad terminó así con el mejor resultado posible.

¿Cómo es el remo coastal?

Santa Fe 2026 marcó el debut del remo coastal dentro del programa de los Juegos Suramericanos.

A diferencia del remo convencional, que se desarrolla en carriles y sobre distancias determinadas, el coastal presenta un formato mucho más dinámico y condicionado por el entorno.

En el beach sprint, los atletas comienzan con una carrera de aproximadamente 50 metros desde la playa hasta la embarcación. Luego completan un recorrido de 250 metros en eslalon entre boyas, realizan un giro y regresan otros 250 metros hasta la costa antes de completar el tramo final corriendo.

Es una combinación de velocidad, resistencia, coordinación y capacidad de adaptación.

Romina Cetraro y una modalidad imprevisible

Para Romina Cetraro, el coastal no era completamente desconocido.

La uruguaya tuvo su primera experiencia en 2021, durante una Copa América, y desde entonces volvió a practicar la especialidad siempre que sus compromisos con el remo tradicional se lo permitieron.

“Siempre que tengo la oportunidad, me apunto”, contó.

Su historia con el remo nació además dentro de su propia familia. Fue su hermano, vinculado al remo olímpico, quien la impulsó a probar la disciplina a fines de 2013. Apenas un año después ya formaba parte de la selección uruguaya.

Para Cetraro, el coastal tiene además un componente de incertidumbre que lo hace especialmente atractivo.

“Es una modalidad muy buena que llama muchísimo la atención. Sin duda que es la modalidad más entretenida porque todo puede pasar”, explicó.

Keyla Marcucci y una vida ligada al remo

La venezolana Keyla Marcucci llegó a Santa Fe desde otro recorrido.

Comenzó a remar a los 13 años, inicialmente por una cuestión de salud, y con el paso del tiempo convirtió la actividad en una parte central de su vida.

A los 33 años continúa compitiendo internacionalmente y define su relación con la disciplina a partir de dos palabras: pasión y compromiso.

“He tenido buenos momentos y otros no tanto, pero he aprendido a través del tiempo y me he llevado la experiencia”, explicó.

Marcucci reconoció que la selección venezolana había orientado principalmente su preparación al remo convencional, por lo que afrontar el coastal representó también una oportunidad de aprendizaje.

“Estamos aquí enfrentándolo y aprendiendo y disfrutándolo ante todo”, sostuvo.

Santa Fe, una experiencia más allá de la competencia

Las tres deportistas también destacaron la experiencia vivida fuera del agua.

La delegación uruguaya permaneció varias semanas en Santa Fe, lo que permitió a Acosta y Cetraro conocer mejor la ciudad y adaptarse a las condiciones de competencia.

Cetraro encontró incluso algunas similitudes con Montevideo, mientras Marcucci destacó especialmente el trato recibido desde su llegada.

“El primer impacto fue el frío”, reconoció la venezolana, aunque inmediatamente resaltó la amabilidad de la gente y la posibilidad de disfrutar finalmente algunos días de sol.

Entre historias que comenzaron por una invitación escolar, un consejo familiar o una necesidad personal, el remo reunió en Santa Fe 2026 a deportistas que llegaron por caminos diferentes.

Para Zoe Acosta, aquel deporte que alguna vez comenzó simplemente como un hobby terminó regalándole una postal difícil de imaginar entonces: una medalla de oro suramericana junto a Romina Cetraro en el estreno continental del remo coastal.




Leangel Linarez conquistó el Invencible Velódromo y se quedó con el oro en Santa Fe 2026

El venezolano Leangel Linarez ganó la medalla de oro en el Ómnium masculino de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 tras una gran remontada en Rafaela. Con inteligencia táctica y resistencia, terminó con 158 puntos y coronó una actuación que también reflejó los sacrificios del alto rendimiento lejos de casa.

El Invencible Velódromo de Rafaela tuvo un nuevo campeón. El venezolano Leangel Linarez se quedó con la medalla de oro del Ómnium masculino de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 después de construir una notable remontada en la prueba decisiva.

Linarez terminó las cuatro competencias con 158 puntos, por delante del brasileño Lucca Marques, plata con 137, y del peruano Hugo Ruiz, bronce con 136. Su victoria se cimentó especialmente en la carrera por puntos, donde consiguió una diferencia determinante para subir a lo más alto del podio.

La clave estuvo en saber esperar.

“Mi mayor desempeño es la resistencia porque hago poca pista, y sabía que en los sprints la veía un poco complicada. Decidí cazar el momento exacto para contraatacar cuando sprintaban mis rivales”, explicó el venezolano.

La estrategia que llevó a Linarez al oro

El Ómnium exige regularidad a lo largo de cuatro pruebas y premia tanto la capacidad física como la lectura táctica.

Linarez sabía que no tenía en la velocidad pura su principal fortaleza. Por eso buscó otro camino: aprovechar el desgaste de sus rivales después de los embalajes y atacar cuando encontrara el momento preciso.

“Medí bien los dos ataques que hice justamente después de un sprint. Seguí de largo y, por mi fortuna, conseguí dar la vuelta y obtener los puntos para obtener el oro”, explicó.

La maniobra resultó decisiva.

Según los resultados oficiales, el venezolano obtuvo 40 puntos netos por vueltas ganadas durante la carrera por puntos, diferencia que terminó inclinando definitivamente la clasificación general a su favor.

El sacrificio que no se ve detrás de una medalla

La consagración en Rafaela fue también el resultado de una vida marcada por el ciclismo profesional.

Linarez desarrolla buena parte de su temporada en Europa con el equipo portugués Tavfer-Ovos Matinados-Mortágua, donde compite principalmente en ciclismo de ruta. El conjunto lo incluye actualmente dentro de su plantel como velocista.

Esa carrera internacional implica largas temporadas alejado de su familia.

“Tener este oro colgado es muy satisfactorio después de tanto trabajo y sacrificio para llegar en buenas condiciones a estos eventos”, explicó.

El venezolano contó que reside gran parte del año en Portugal para poder entrenar y competir con su equipo.

“Salgo prácticamente seis o siete meses fuera de casa, luego vuelvo un mes y me voy otros seis meses fuera. Esos son sacrificios muy fuertes que poca gente ve, pero uno se siente muy orgulloso”, relató.

Detrás de la medalla aparece así otra cara del alto rendimiento: los viajes permanentes, la distancia de los afectos y una preparación que ocupa prácticamente todo el calendario.

De la ruta europea al Ómnium en Rafaela

La victoria adquiere todavía mayor dimensión porque Linarez reconoce que actualmente dedica buena parte de su actividad competitiva a la ruta y no a la pista.

Su experiencia internacional y su capacidad de resistencia terminaron siendo determinantes para adaptarse nuevamente al velódromo.

Durante septiembre, poco antes de viajar a Santa Fe 2026, Linarez todavía había competido con Tavfer-Ovos Matinados-Mortágua en el calendario portugués, donde consiguió ubicaciones destacadas.

En Rafaela tuvo que cambiar nuevamente de escenario, bicicleta, estrategia y dinámica competitiva.

El resultado fue perfecto: terminó campeón suramericano.

Un elogio especial para el Invencible Velódromo

Linarez también se llevó una gran impresión del escenario construido en Rafaela para los Juegos.

“El velódromo me gustó mucho, es muy bonito. Tenía ya un rato sin correr en pista, pero venir aquí a estrenar este recinto fue genial”, señaló.

Y después del triunfo encontró una manera particular de resumir lo ocurrido.

“Dijeron que era el ‘Invencible Velódromo’; bueno, hoy fue invencible, pero hoy lo pude vencer”, afirmó entre sonrisas.

La frase terminó siendo una síntesis perfecta de su competencia.

Leangel Linarez llegó a una prueba en la que no partía exclusivamente desde la velocidad, supo administrar sus virtudes, leyó los movimientos de sus rivales y atacó cuando la carrera lo exigía.

El resultado fue una remontada memorable, 158 puntos y una medalla de oro para Venezuela en uno de los escenarios emblemáticos de Santa Fe 2026.




Bádminton argentino en Santa Fe 2026: velocidad, táctica y una historia de familia

El seleccionado argentino de bádminton combina velocidad, estrategia y una fuerte unión de grupo en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Con los hermanos Nicolás, Milena y Ailén Oliva como parte del plantel, Argentina ya celebró una medalla de bronce por equipos mixtos en Rosario.

El seleccionado argentino de bádminton combina juventud, experiencia internacional y una particular historia familiar en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Nicolás, Milena y Ailén Oliva comparten equipo junto a Franco Motto, Santiago Otero e Iona Gualdi en una disciplina donde los reflejos, la estrategia y la velocidad son determinantes.

El bádminton argentino atraviesa los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 mostrando mucho más que resultados. Detrás de cada punto aparecen horas de entrenamiento, viajes, decisiones tomadas en fracciones de segundo y una fuerte unión entre los integrantes de un seleccionado que ya consiguió subir al podio continental.

Argentina obtuvo la medalla de bronce en la competencia por equipos mixtos después de superar 3-0 a Venezuela en Rosario. Brasil se quedó con el oro y Perú con la plata.

Pero detrás de esa conquista existe también una historia particular: tres integrantes del seleccionado son hermanos.

Nicolás, Milena y Ailén Oliva comparten la pasión por el bádminton y forman parte del equipo argentino junto a Franco Motto, Santiago Otero e Iona Gualdi.

Velocidad y táctica: las claves del bádminton

Para comprender el atractivo del bádminton alcanza con observar unos pocos intercambios.

El volante, también conocido como pluma, puede desplazarse a enorme velocidad y obliga a los jugadores a reaccionar prácticamente de inmediato. Pero los reflejos representan solamente una parte de la disciplina.

También hay estrategia, lectura del rival y capacidad para decidir permanentemente dónde colocar el siguiente golpe.

Nicolás Oliva comenzó a practicar el deporte a los nueve años, durante las clases de educación física de la escuela, y encontró justamente en esa combinación uno de sus mayores atractivos.

“Lo que más me gusta del bádminton es la velocidad. Es un deporte muy rápido, de muchos reflejos y donde la raqueta es ágil. Además, tiene un componente táctico en el que hay que pensar constantemente cada jugada”, explicó.

La liviandad de la raqueta también marca diferencias respecto de otros deportes similares.

“Tienen la base de ser deportes de raqueta, pero aquí la raqueta, al ser más liviana, te da más velocidad. Especialmente en los dobles, podés jugar más con la rapidez de manos. Es un juego muy divertido y bastante accesible para empezar a practicarlo”, agregó.

Los hermanos Oliva, una historia familiar dentro de la Selección

Uno de los aspectos más particulares del equipo argentino es la presencia de Nicolás, Milena y Ailén Oliva.

Los tres no solamente comparten apellido. También forman parte de una rutina deportiva marcada por entrenamientos, competencias y viajes internacionales.

“Somos tres jugando en la familia. Es un trabajo diario con horarios complejos y muchísimos viajes. El apoyo constante de la familia es fundamental para sostener este camino”, explicó Nicolás.

Ese vínculo familiar se extiende también al resto del seleccionado.

Durante las competencias, el acompañamiento desde el banco y la comunicación entre los integrantes adquieren un papel fundamental para afrontar partidos en los que cada punto puede modificarse en cuestión de segundos.

Hasta 25 horas semanales de entrenamiento

Llegar a competir a nivel internacional requiere una preparación intensa.

Los integrantes del seleccionado argentino entrenan entre 20 y 25 horas semanales, lo que representa aproximadamente entre cuatro y cinco horas de trabajo diario.

Iona Gualdi y Franco Motto destacaron esa exigencia como una parte esencial del proceso para mejorar la técnica y la velocidad de reacción.

Pero la preparación no pasa solamente por el físico.

La agilidad mental resulta determinante cuando el jugador debe interpretar en apenas instantes qué está haciendo su rival y cuál puede ser la respuesta más efectiva.

Santiago Otero lo explicó desde la experiencia.

“La única manera es sumar tiempo en la cancha. Cada situación es única y distinta; por eso, acumular horas de juego y entrenamiento es lo que marca la diferencia para tomar cada vez mejores decisiones”, señaló.

Argentina ya consiguió un bronce en Rosario

La unión del grupo también tuvo su recompensa deportiva durante Santa Fe 2026.

Argentina alcanzó las semifinales de la competencia por equipos mixtos y posteriormente derrotó a Venezuela para conseguir la medalla de bronce.

La serie comenzó con el triunfo de Ailén Oliva y Santiago Otero en dobles mixtos por 21-12 y 21-10.

Luego, Iona Gualdi ganó el single femenino por 21-14 y 22-20, mientras que Nicolás Oliva cerró la serie con un contundente 21-4 y 21-5 en el individual masculino.

El título fue para Brasil, que derrotó a Perú en la final.

El desafío continúa en Santa Fe 2026

La actividad argentina no terminó con la competencia por equipos.

Los representantes nacionales también afrontan los cuadros individuales y de dobles en el ISEF N.º 11 de Rosario. Santiago Otero y Nicolás Oliva avanzaron en el individual masculino, mientras que la dupla conformada por Nicolás y Ailén Oliva consiguió superar los octavos de final del dobles mixto.

El recorrido del equipo tiene además una fuerte influencia internacional.

Sus integrantes sumaron experiencias en academias y centros de entrenamiento de países como Dinamarca, Italia y México, incorporando herramientas de algunas de las principales escuelas de esta disciplina.

Santa Fe 2026 ofrece ahora una nueva oportunidad para mostrar ese crecimiento ante el público argentino.

Velocidad, reflejos, estrategia y muchas horas de entrenamiento forman parte de un deporte que busca continuar ampliando su espacio en el país.

Y dentro de ese camino aparece una imagen singular: tres hermanos compartiendo camiseta argentina y un seleccionado que convirtió la unión del grupo en una de sus principales fortalezas.




Sara López y su nueva forma de competir en Santa Fe 2026: “Lo hago porque me hace feliz”

La colombiana Sara López regresó a Rosario diez años después para competir en arco compuesto en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Con una mirada más madura sobre su carrera, destacó la exigencia mental de la disciplina, el desafío del clima y una nueva forma de competir basada también en el disfrute.

La colombiana Sara López regresó a Rosario diez años después de su primera visita para competir en tiro con arco en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Especialista en arco compuesto, habló sobre la madurez que alcanzó durante su carrera, la importancia del aspecto mental y una manera diferente de afrontar cada competencia.

Sara López volvió a Rosario una década después de su primera experiencia en la ciudad y lo hizo como una de las representantes de Colombia en el tiro con arco de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

La especialista en arco compuesto llegó con años de experiencia acumulados y, sobre todo, con una mirada diferente sobre lo que significa competir al máximo nivel.

“Ya soy más adulta, ya he madurado muchos aspectos, tengo un enfoque distinto en las competencias”, explicó la colombiana.

Esa evolución modificó también la forma en la que afronta cada torneo.

“Antes siempre competía con miras de ganar porque se me exigía. Hoy en día lo hago porque me gusta, me hace feliz y lo disfruto”, afirmó.

Sara López y una nueva manera de vivir la competencia

La frase resume buena parte del recorrido de López durante los últimos diez años.

El resultado continúa siendo importante, pero ahora aparece acompañado por la posibilidad de disfrutar el proceso, los viajes, las experiencias y cada oportunidad de representar a Colombia.

Su regreso a Rosario encontró además condiciones muy diferentes a las habituales.

El frío y el viento fueron protagonistas durante la jornada y obligaron a los atletas a realizar un esfuerzo adicional para mantener la precisión.

“Fue difícil el poder acostumbrarme y siento que el cuerpo queda mucho más agotado en estas condiciones que en unas condiciones de calor”, explicó López.

¿Cómo se compite en arco compuesto?

El arco compuesto es una de las modalidades del tiro con arco presentes en Santa Fe 2026.

A diferencia del arco recurvo, donde las competencias se realizan a 70 metros, en compuesto los atletas disparan desde una distancia de 50 metros. El programa incluye pruebas individuales, por equipos y mixtas.

Para Sara López, una de las principales características de la modalidad es el nivel de precisión necesario.

“Es un arco que es mucho más fuerte, más rápido, más preciso. Por ende, las competencias son mucho más reñidas. Pierdes por cuestión de milímetros”, explicó.

La diferencia entre ganar y perder puede ser mínima.

Por eso, cada lanzamiento demanda una ejecución prácticamente idéntica al anterior.

“Es un 80% mental”

López también cuestionó una idea habitual entre quienes observan el tiro con arco desde afuera: que todo depende simplemente de apuntar correctamente.

Para la colombiana, la clave pasa por repetir la técnica y mantener la concentración.

“Esto es un deporte cero de puntería, es más bien de técnica y de repetición. Yo diría que es un 80% mental, 10% la técnica y 10% las condiciones del clima o la suerte”, sostuvo.

La capacidad de controlar las emociones, sostener la rutina de disparo y recuperarse inmediatamente después de una flecha que no salió como estaba previsto puede marcar la diferencia.

En una competencia donde algunos resultados se definen por milímetros, esa fortaleza mental adquiere un papel determinante.

Diez años después, otra Rosario

Santa Fe 2026 también le permitió a López reencontrarse con una ciudad que había conocido una década atrás.

Esta vez tuvo la oportunidad de observar Rosario desde otra perspectiva.

“Hoy en día hemos podido ver un poco más de los barrios, la cultura, la vida cotidiana”, contó.

Durante su estadía también conoció espacios vinculados con uno de los grandes símbolos deportivos de la ciudad, Lionel Messi, y recordó que en su visita anterior apenas había tenido tiempo para acercarse al Monumento Nacional a la Bandera.

“Es muy bonito también ver ese contraste y ver que es una ciudad que es muy colorida, tiene sus árboles, muy natural, muy bonito”, señaló.

Antes de marcharse todavía tiene otro objetivo, aunque esta vez fuera del terreno deportivo: probar algo típico de la gastronomía argentina.

“Esperamos el último día poder salir, poder comer una buena carne o un choripán, algo bien rico de aquí”, contó.

El tiro con arco continúa en Rosario

Las competencias de tiro con arco de los Juegos Suramericanos se desarrollan en el Hipódromo del Parque Independencia de Rosario y continuarán hasta el viernes 25 de septiembre.

Colombia llegó con 12 representantes en esta disciplina. En arco compuesto, además de Sara López, integran la delegación Alejandra Usquiano, Mariana Rodríguez, Manuel Arenas, Pablo Gómez y Jagdeep Singh.

Para López, sin embargo, Santa Fe 2026 representa algo más que otra competencia internacional.

Diez años después de su primera visita a Rosario, la colombiana regresó con mayor experiencia, otra madurez y una relación diferente con el deporte.

Entre el frío, el viento y una disciplina en la que cada milímetro cuenta, dejó una frase que resume esa transformación: ya no compite solamente por ganar; también compite porque hacerlo todavía la hace feliz.




Milagros D’Amico llevó a Salta al podio con una plata en el relevo 4×100 mixto

La representante salteña Milagros D’Amico conquistó la medalla de plata junto al equipo argentino en el relevo mixto 4×100 metros de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Argentina marcó 42.22 y terminó detrás de Venezuela

El atletismo salteño volvió a celebrar en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Después de la gran actuación de Matías Reynaga en los 10.000 metros, Milagros D’Amico también subió al podio continental al integrar el equipo argentino que consiguió la medalla de plata en el relevo mixto 4×100 metros.

D’Amico formó parte de la posta nacional junto a Lucas Villegas, Tomás Mondino y Guillermina Cossio, que completó la prueba en 42.22 segundos y consiguió el segundo lugar en la renovada pista del Centro de Alto Rendimiento Deportivo Pedro Candioti (CARD), en la ciudad de Santa Fe.

La definición fue muy ajustada. Venezuela se quedó con la medalla dorada al registrar 41.87 segundos, apenas 35 centésimas por delante de Argentina. Colombia, con 42.37, completó el podio.

Milagros D’Amico, otra medalla para el atletismo salteño

La actuación significó un nuevo logro internacional para Milagros D’Amico, atleta radicada en Salta y una de las representantes provinciales en la delegación argentina que participa de Santa Fe 2026.

El resultado adquirió todavía mayor relevancia por producirse durante la primera jornada del atletismo, en la que Argentina comenzó rápidamente a sumar lugares en el podio.

D’Amico tuvo la responsabilidad de integrar una posta conformada por velocistas de diferentes puntos del país. Junto a Villegas, Mondino y Cossio consiguió mantenerse en la pelea por el título hasta los metros finales y asegurar el segundo escalón del podio.

La diferencia con Venezuela reflejó lo cerrada que fue la definición: solamente 0.35 segundos separaron a los dos primeros equipos.

Argentina ratificó su jerarquía

El cuarteto argentino estuvo conformado por Lucas Villegas, Milagros D’Amico, Tomás Mondino y Guillermina Cossio, quienes demostraron el fruto de un trabajo de sincronización y confianza mutua que viene dando resultados en el plano internacional.

Tras subirse al podio y recibir el aplauso del público, las integrantes femeninas del equipo, Milagros D’Amico y Guillermina Cossio, remarcaron la importancia de la unión grupal y el marco de gente que las acompañó: “Veníamos del Iberoamericano de 400 y teníamos cierta presión de decir ‘bueno, a ver si quedamos en el podio’. Había equipos muy fuertes con atletas individuales grosos y olímpicos, pero la confianza entre nosotros y el trabajo que hacemos dio resultado. Estoy muy contenta con todo el esfuerzo que hicimos”.

A su vez, Tomás Mondino —referente del equipo y oriundo de Rafaela, una de las sedes de los Juegos— analizó la estrategia y el proceso que hay detrás de esta medalla: “Sabíamos que íbamos a estar entre los primeros lugares porque Argentina pisa fuerte en los relevos desde hace tiempo, como hicieron los chicos en los Panamericanos. Esto es un trabajo en equipo que lleva tiempo; el hecho de ser todos del interior puede ser un problema para juntarnos, pero siempre lo logramos y trabajamos en grupo. Es una dinámica de 4×100 mixto intercalada (hombre, mujer, hombre, mujer) y recibir a tanta gente no solo en la competencia sino en los entrenamientos es un plus y un aliento enorme”.

Por su parte, Lucas Villegas repasó las vivencias de la previa, los nervios de la largada y la mirada puesta en el futuro olímpico del atletismo argentino: “Teníamos muchos nervios en la entrada en calor. En la largada, al estar en el relevo tres, estuve un tiempito esperando a mi compañero con el corazón al palo sin saber si saldría bien, pero por suerte salió como esperábamos. Creemos que este es el puntapié inicial para lo que se viene, que son los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Con la pista acá y este equipo, seguramente estaremos más cerca”.

Una pista que dejó buenas sensaciones

La renovada pista de atletismo del Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD) “Pedro Candioti” fue uno de los escenarios de la jornada y recibió las primeras competencias de atletismo de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

El escenario fue utilizado para las pruebas de velocidad, lanzamientos y demás disciplinas del programa, en una jornada que además contó con un importante acompañamiento del público.

Salta celebró dos platas en la pista

La medalla de D’Amico se produjo en una jornada especialmente positiva para el deporte salteño.

Horas antes, Matías Reynaga, nacido en Rosario de la Frontera, había conquistado la plata en los 10.000 metros masculinos con un registro de 28:26.17. El fondista terminó detrás del uruguayo Santiago Catrofe, ganador con 28:16.79.

De esta manera, dos representantes de Salta consiguieron subir al segundo escalón del podio dentro de la primera jornada del programa de atletismo.

La presencia provincial en los podios de Santa Fe 2026 ya había tenido además como protagonista a Nerea Luna, medallista de bronce en pentatlón moderno, ampliando la cosecha de los deportistas vinculados a Salta en estos Juegos.

Argentina quedó muy cerca del oro

La prueba de relevos mixtos reunió a dos mujeres y dos hombres por selección y tuvo una definición de alto nivel.

Venezuela consiguió imponerse con Bryant Alamo, Alexis Nieves, Orangys Jiménez y Glanyernis Guerra, mientras Argentina terminó inmediatamente detrás con Villegas, D’Amico, Mondino y Cossio.

Colombia se quedó con el bronce, apenas 15 centésimas detrás del equipo argentino.

El resultado significó otra medalla para una delegación nacional que comenzó con fuerza su participación en el atletismo de los Juegos.

D’Amico todavía tiene otro desafío

La participación de Milagros D’Amico en Santa Fe 2026 no terminó con la medalla obtenida en el relevo mixto.

La atleta tiene previsto volver a competir el viernes 25 de septiembre, cuando forme parte de la posta argentina femenina de 4×100 metros, donde tendrá una nueva oportunidad de buscar un lugar en el podio.

Por lo pronto, su primera presentación dejó una medalla de plata y otra gran noticia para el deporte provincial.

Milagros D’Amico llevó nuevamente los colores de Salta a un podio suramericano, integrando un equipo argentino que quedó a escasas centésimas del oro y confirmando el gran comienzo de los atletas salteños en Santa Fe 2026.




Matías Reynaga voló en los 10.000 metros y conquistó la plata en Santa Fe 2026

El salteño Matías Reynaga brilló en los 10.000 metros de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y conquistó la medalla de plata con un tiempo de 28:26.17. El atleta de Rosario de la Frontera terminó segundo detrás del uruguayo Santiago Catrofe y le dio a Argentina su primera presea en el atletismo.

El salteño Matías Reynaga brilló en una de las pruebas más exigentes del atletismo y consiguió la medalla de plata en los 10.000 metros de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El atleta de Rosario de la Frontera marcó 28:26.17 y le entregó a Argentina su primera presea en el atletismo.

Matías Reynaga volvió a colocar al atletismo salteño en un podio internacional. El fondista nacido en Rosario de la Frontera completó una enorme actuación en los 10.000 metros de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 y consiguió la medalla de plata con un tiempo de 28:26.17.

La actuación tuvo además un valor especial para la delegación nacional: fue la primera medalla de Argentina en el atletismo durante estos Juegos.

Reynaga fue protagonista de una carrera de enorme exigencia disputada en la renovada pista del Centro de Alto Rendimiento Deportivo Pedro Candioti (CARD), en la ciudad de Santa Fe.

El oro quedó en manos del uruguayo Santiago Catrofe, que cruzó la meta en 28:16.79 y estableció un nuevo récord de campeonato. El ecuatoriano Luis Masabanda completó el podio con 28:36.73.

Reynaga se metió entre los mejores de Sudamérica

La definición masculina presentó un nivel muy elevado desde los primeros kilómetros.

Reynaga supo administrar sus energías, mantenerse dentro de la pelea y avanzar posiciones a medida que la carrera ingresaba en su tramo decisivo. El salteño terminó apenas 9,38 segundos detrás de Catrofe y aventajó por más de diez segundos a Masabanda en la lucha por la medalla de plata.

El propio atleta explicó después de la competencia que su objetivo era mantenerse dentro del grupo principal y luchar por una medalla para Argentina.

“Muy contento con lo logrado. El objetivo de la carrera era estar ahí, aguantar en el pelotón”, expresó Reynaga tras subir al podio.

La estrategia terminó funcionando.

El argentino logró sostener el ritmo de una carrera que tuvo a Catrofe como gran protagonista en los kilómetros finales y consiguió asegurar el segundo lugar para celebrar una de las actuaciones más importantes de su carrera.

De Rosario de la Frontera al podio suramericano

La medalla tuvo además un fuerte significado para el deporte salteño.

Reynaga nació en Rosario de la Frontera y se consolidó durante los últimos años como uno de los principales exponentes argentinos en las pruebas de fondo. Su trayectoria incluye tres títulos nacionales y experiencia universitaria en Estados Unidos, donde compite para los Bulldogs de la Universidad de Georgia.

En Santa Fe volvió a demostrar su crecimiento frente a algunos de los mejores especialistas del continente.

El registro de 28:26.17 lo dejó además muy cerca de su mejor marca personal y confirmó su capacidad para competir a un alto nivel internacional.

Para Salta, el resultado representa otro podio en unos Juegos que ya tuvieron presencia provincial entre los protagonistas.

Catrofe impuso un ritmo récord

El ganador de la competencia fue Santiago Catrofe, quien terminó imponiendo su jerarquía después de una carrera intensa.

El uruguayo marcó 28:16.79, superando el anterior récord de los Juegos Suramericanos, que pertenecía al ecuatoriano Byron Piedra desde Santiago 2014 con 28:48.31.

Catrofe destacó después de la carrera el nivel de sus rivales y aseguró que la exigencia del grupo permitió desarrollar una prueba rápida.

Pero detrás del nuevo récord estuvo Reynaga, siempre cerca del líder y dispuesto a aprovechar cualquier oportunidad.

La diferencia final confirmó la magnitud de la actuación del salteño.

Matías Reynaga todavía tiene otro desafío

La participación de Reynaga en Santa Fe 2026 todavía no terminó.

El fondista volverá a la pista este jueves 24 de septiembre, desde las 10, cuando dispute la final de los 5.000 metros masculinos.

Será una nueva oportunidad para intentar ampliar una participación que ya tiene una medalla asegurada.

Después de los 10.000 metros, el salteño llegará a esa segunda prueba con la confianza de haber competido de igual a igual contra algunos de los mejores fondistas sudamericanos.

Santa Fe ya le entregó una imagen para guardar: Matías Reynaga en el segundo escalón del podio, con la medalla de plata y la bandera argentina, representando también a Rosario de la Frontera y a todo el atletismo salteño.

El desafío continúa. Pero la primera gran conquista ya está escrita: Reynaga es subcampeón suramericano de los 10.000 metros.




Escalada en Santa Fe 2026: así es el boulder, la prueba que combina fuerza, técnica y estrategia

La argentina María Valentina Aguado explicó las claves del boulder, una modalidad en la que cada problema exige potencia física, flexibilidad y capacidad para tomar decisiones en pocos minutos. La escalada deportiva vive además su debut oficial en la categoría mayores de los Juegos Suramericanos.

La escalada deportiva en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 comenzó a mostrar una de sus modalidades más atractivas: el boulder, una competencia en la que la fuerza es apenas una parte del desafío. Técnica, coordinación, flexibilidad y estrategia son igualmente necesarias para encontrar la mejor manera de superar cada recorrido. Créditos: Prensa Juegos Sudamericanos

La argentina María Valentina Aguado explicó desde adentro cómo se vive una prueba en la que los deportistas tienen pocos minutos para interpretar el muro y encontrar una solución.

“Se requiere mucha fuerza de dedos, mucha fuerza de brazos, pero también flexibilidad, estrategia y el poder resolver el problema y saber cómo resolverlo”, señaló.

La escalada forma parte del programa de Santa Fe 2026 con tres modalidades: velocidad, boulder y dificultad, todas con pruebas femeninas y masculinas.

¿Cómo se compite en boulder?

A diferencia de otras modalidades, el boulder se desarrolla sobre muros relativamente bajos, de aproximadamente cinco metros, y sin utilización de cuerda durante cada intento. La seguridad está garantizada mediante grandes colchonetas ubicadas debajo de la estructura.

Cada recorrido recibe el nombre de problema. El desafío consiste en encontrar la secuencia adecuada de movimientos para alcanzar los distintos puntos del muro y completar la propuesta diseñada por los armadores.

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Pero conocer el recorrido con anticipación no es una opción.

Las competidoras permanecen aisladas antes de salir a competir para evitar cualquier información previa sobre los problemas que deberán resolver.

“No podemos tener ningún tipo de información sobre lo que se va a presentar en los muros. Estamos aislados, sin comunicación”, explicó Aguado.

Cinco minutos para encontrar la solución

Cada problema obliga a las escaladoras a combinar observación y ejecución en un tiempo limitado.

Durante los cinco minutos disponibles pueden realizar diferentes intentos y modificar su estrategia en función de lo que descubren en cada movimiento.

Aguado explicó que esa incertidumbre es justamente uno de los principales atractivos de la disciplina.

“Lo divertido del deporte es también tener tanto las capacidades físicas para resolver el problema como la capacidad mental y estratégica de descifrar cómo se resuelve el problema dentro de esos cinco minutos”, afirmó.

La escaladora debe analizar rápidamente dónde apoyar los pies, qué presa utilizar, cómo distribuir el peso del cuerpo y cuál es la secuencia más eficiente para continuar avanzando.

El boulder también se juega con la cabeza

En el boulder no siempre gana quien posee mayor fuerza.

Un mismo problema puede admitir diferentes soluciones y cada deportista debe identificar aquella que mejor se adapta a sus características físicas y técnicas.

Por eso, la capacidad de modificar una decisión después de un intento fallido resulta fundamental.

Un salto, una rotación, un cambio de apoyo o una forma diferente de tomar una presa pueden transformar completamente un recorrido.

Esa combinación explica por qué Santa Fe 2026 define a la escalada como una disciplina que reúne potencia, técnica y estrategia.

Valentina Aguado destacó el acompañamiento del público

Además del desafío deportivo, Aguado se encontró con una respuesta especial desde las tribunas.

La escalada todavía representa una disciplina novedosa para una parte importante del público argentino, pero los espectadores acompañaron desde el comienzo de la actividad.

“Me encontré con un público maravilloso que estuvo alentando desde el minuto cero durante toda la participación, así que muy contenta y agradecida por acercarse”, expresó.

La argentina también valoró las instalaciones preparadas para recibir la competencia y las posibilidades que ofrecerán una vez terminados los Juegos.

“Es una infraestructura de primer nivel mundial”, destacó.

Las pruebas se realizan en el Instituto Superior de Educación Física N° 27 de la ciudad de Santa Fe, escenario elegido para las tres modalidades de escalada.

La escalada hace historia en Santa Fe 2026

La competencia tiene además un significado particular para la disciplina.

Santa Fe 2026 marca el debut oficial de la escalada deportiva en la categoría mayores de los Juegos Suramericanos. Su antecedente dentro del movimiento suramericano había sido en los Juegos Suramericanos de la Juventud Rosario 2022.

Las estructuras construidas para las competencias quedarán posteriormente como legado para el entrenamiento y desarrollo de nuevos deportistas. La organización destacó que se trata de instalaciones especialmente desarrolladas para las modalidades de velocidad, boulder y dificultad.

Para el público que descubre por primera vez la disciplina, el boulder ofrece una explicación sencilla de por qué la escalada deportiva ganó espacio dentro de las grandes competencias internacionales: cada muro plantea un problema y cada atleta debe encontrar su propia solución.




Argentina hizo doblete dorado en el rugby seven de Santa Fe 2026

Los Pumas 7’s vencieron a Chile y Las Yaguaretés superaron a Colombia para conquistar las dos medallas de oro del rugby seven en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El seleccionado femenino también aseguró su clasificación a los Juegos Panamericanos Lima 2027.

Los Pumas 7’s vencieron a Chile y Las Yaguaretés superaron a Colombia en las finales disputadas en el Hipódromo de Rosario. Los seleccionados argentinos conquistaron las dos medallas de oro y el equipo femenino aseguró además su clasificación a los Juegos Panamericanos Lima 2027.

Argentina cerró de la mejor manera la competencia de rugby seven en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. En una jornada inolvidable en el Hipódromo de Rosario, Los Pumas 7’s y Las Yaguaretés ganaron sus respectivas finales y llevaron al país a lo más alto del podio en ambas ramas.

El seleccionado masculino derrotó a Chile por 17-7, mientras que el combinado femenino se impuso con autoridad ante Colombia por 33-5. De esta manera, Argentina conquistó las dos medallas de oro que estaban en juego en la disciplina.

Los Pumas 7’s volvieron a dominar Sudamérica

En la definición masculina, Los Pumas 7’s tuvieron que trabajar ante un seleccionado chileno que presentó batalla desde el inicio.

Argentina golpeó primero a través de Santino Zangara, pero Chile consiguió dar vuelta parcialmente el encuentro con el try de Gonzalo Lara.

Antes del cierre de la primera etapa apareció Juan Patricio Batac para devolverle la ventaja al equipo argentino.

En el complemento, Marcos Moneta mostró toda su velocidad y amplió la diferencia para encaminar el triunfo definitivo por 17-7.

Con esta consagración, Los Pumas 7’s alcanzaron su tercer título en los Juegos Suramericanos, después de los obtenidos en Santiago 2014 y Asunción 2022.

El equipo dirigido por Santiago Gómez Cora volvió así a quedarse con el máximo premio continental.

Chile consiguió la medalla de plata, mientras que Uruguay obtuvo el bronce al vencer 22-7 a Colombia en el partido por el tercer puesto.

Las Yaguaretés fueron contundentes ante Colombia

La final femenina tuvo un marcado dominio argentino.

Las Yaguaretés derrotaron a Colombia por 33-5 y completaron una gran actuación en Rosario con la medalla de oro.

El resultado tuvo además un valor adicional para el seleccionado argentino: la consagración le permitió asegurar una plaza para los Juegos Panamericanos Lima 2027, según informó la organización de Santa Fe 2026.

Colombia terminó con la medalla de plata y Paraguay completó el podio después de derrotar 22-12 a Uruguay.

Una jornada perfecta para el rugby argentino

La definición convirtió al rugby seven en una de las grandes jornadas de Argentina dentro de Santa Fe 2026.

Los dos seleccionados llegaron a las finales, ganaron sus respectivos partidos y terminaron en lo más alto del podio frente al público rosarino.

En el caso de Los Pumas 7’s, la conquista confirmó una historia de dominio en los Juegos Suramericanos.

Para Las Yaguaretés, el oro significó además otro paso importante en su crecimiento internacional y les permitió alcanzar uno de los grandes objetivos deportivos de la temporada con la clasificación panamericana.

Rosario celebró dos oros argentinos

La competencia de rugby seven se disputó entre el 18 y el 20 de septiembre en el Hipódromo de Rosario, dentro del Parque Independencia, con seleccionados masculinos y femeninos de distintos países de Sudamérica.

Velocidad, potencia y partidos de enorme intensidad marcaron las tres jornadas.

El cierre tuvo el desenlace que esperaba el público local: Argentina en lo más alto de los dos podios.

Los Pumas 7’s confirmaron nuevamente su jerarquía continental y Las Yaguaretés escribieron otro capítulo importante de su crecimiento.

Rosario despidió así al rugby seven de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 con dos medallas doradas para la delegación anfitriona y una jornada que quedará entre las más destacadas de la participación argentina.




Argentina, Venezuela y Ecuador brillaron en la lucha grecorromana de Santa Fe 2026

Arsen Julfalakyan conquistó el oro y Ricardo Nahuel Gómez sumó una valiosa medalla de plata para Argentina en la lucha grecorromana de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Venezuela también tuvo una jornada destacada con tres títulos, en una competencia de alto nivel disputada en Rosario.

Arsen Julfalakyan conquistó la medalla de oro para Argentina y Ricardo Nahuel Gómez obtuvo la plata en una emocionante jornada de lucha grecorromana en Rosario. Venezuela sumó tres títulos y Ecuador también tuvo protagonismo en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

La lucha grecorromana de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 cerró su actividad en Rosario con una jornada cargada de emoción, grandes combates y protagonismo argentino. Arsen Julfalakyan se consagró campeón en la categoría de hasta 77 kilogramos, mientras que Ricardo Nahuel Gómez consiguió la medalla de plata en 97 kg.

Venezuela también tuvo una actuación sobresaliente con los oros de Raiber Rodríguez, Luis Avendaño y Luillys Pérez, mientras representantes de Colombia, Perú, Brasil y Ecuador completaron diferentes podios.

Arsen Julfalakyan le dio el oro a Argentina

El gran momento argentino llegó con Arsen Julfalakyan, nacido en Armenia y representante nacional, quien conquistó la categoría de hasta 77 kilos.

Su camino hacia el oro incluyó una derrota ante el colombiano Jair Cuero durante la etapa previa, pero el argentino logró recuperarse. En semifinales derrotó por superioridad técnica al brasileño Joilson De Brito y en la final volvió a encontrarse con Cuero.


Esta vez, Julfalakyan se impuso por 4-2 y se convirtió en campeón suramericano.

“Eso me dio una motivación enorme para ganar la medalla, tanto para mí como para Argentina. Fue increíble”, expresó.

El luchador llevaba alrededor de un año preparando especialmente esta competencia y cuenta con una extensa trayectoria internacional dentro de una familia profundamente ligada a la lucha.

Ricardo Gómez y una plata cargada de emoción

La segunda gran alegría argentina llegó en los 97 kilos.

Con apenas 21 años, Ricardo Nahuel Gómez alcanzó su primer gran resultado en la categoría adulta y lo consiguió acompañado por su familia.

“Es hermoso. Es mi primer resultado en adultos y que sea acá, en casa, para mí es muy especial”, aseguró.

Gómez avanzó con victorias sobre el peruano Ricardo Cárdenas, el brasileño Raphael Rodrigues y el ecuatoriano Jean Zambrano. En el combate decisivo cayó 5-1 frente al venezolano Luillys Pérez y se quedó con la medalla de plata.

Uno de los momentos más emotivos llegó después de su presentación, cuando buscó a su madre entre las tribunas.

“Me doy vuelta y la veo en el centro porque para mí mamá fue el centro de ese momento. No tengo palabras y estoy completamente agradecido por todo lo que estoy viviendo”, relató.

Venezuela se hizo fuerte en Rosario

Venezuela fue una de las delegaciones dominantes de la jornada.

Raiber Rodríguez se consagró campeón en hasta 60 kilos, mientras que Luis Avendaño consiguió el oro en 87 kg y Luillys Pérez hizo lo propio en 97 kg.

En 87 kilos, Avendaño terminó por delante del peruano Carlos Espinoza y del brasileño Andre Ramos. El argentino Pablo Djamkotchian finalizó cuarto.

La actuación venezolana confirmó el alto nivel que tuvo la disciplina durante su paso por Rosario.

Fuerza, técnica y acompañamiento del público

La lucha grecorromana es una de las disciplinas tradicionales del programa olímpico y posee una característica que la diferencia de la lucha libre: los atletas solamente pueden utilizar la parte superior del cuerpo para atacar y defender.

Los agarres y acciones por debajo de la cintura están prohibidos, lo que otorga especial importancia a las proyecciones, levantamientos y derribos.

En Rosario, cada combate encontró además una fuerte respuesta desde las tribunas.

“Cuando se nota que hay un combate complicado, cuando más cuesta, más se siente el apoyo de la gente. Es una energía más”, explicó Gómez.

Entre medallas, abrazos y festejos, la lucha grecorromana cerró así su participación en Santa Fe 2026 con Argentina nuevamente en lo más alto del podio y una jornada que combinó tradición olímpica, historias personales y un gran nivel internacional.




Ciclismo de pista: Colombia dominó en Rafaela y Argentina sumó dos bronces

Colombia dominó la jornada de ciclismo de pista en el Invencible Velódromo de Rafaela con los oros de Lina Hernández en Ómnium y Kevin Quintero en Velocidad. Argentina también celebró con los bronces de Julieta Benedetti y Lucas Vilar en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.

Lina Hernández se consagró campeona del Ómnium femenino y Kevin Quintero ganó la Velocidad masculina en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. Julieta Benedetti y el rafaelino Lucas Vilar aportaron dos nuevas medallas de bronce para la Argentina en el Invencible Velódromo.

El ciclismo de pista de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 volvió a entregar una jornada de máxima intensidad en el Invencible Velódromo de Rafaela, donde Colombia se adueñó de las dos medallas de oro individuales en disputa. Lina Hernández triunfó en el Ómnium femenino y Kevin Quintero hizo lo propio en la Velocidad masculina.

La jornada también tuvo protagonismo argentino. Julieta Benedetti consiguió la medalla de bronce en el Ómnium, mientras que el local Lucas Vilar subió al tercer escalón del podio en la prueba de velocidad, festejando ante su gente antes de afrontar nuevos compromisos internacionales.

Lina Hernández dominó el Ómnium femenino

La colombiana Lina Hernández construyó una actuación contundente a lo largo de las cuatro pruebas que conforman el Ómnium: Scratch, Tempo Race, Eliminación y carrera por puntos.

Hernández dominó las tres primeras competencias, consiguió 40 unidades en cada una de ellas y terminó la jornada con 156 puntos, diferencia suficiente para quedarse con la medalla de oro y repetir el título suramericano.

La campeona destacó las sensaciones que tuvo desde el comienzo y el trabajo previo realizado para defender la corona. Además, elogió las condiciones del escenario de Rafaela y recordó que la selección colombiana había conseguido un récord nacional en la persecución por equipos.

La lucha por las otras dos medallas fue mucho más ajustada.

La venezolana Verónica Abreu se quedó con la plata después de totalizar 128 puntos, apenas uno más que la argentina Julieta Benedetti, quien finalizó con 127 y consiguió el bronce.

Benedetti volvió a colocar a la Argentina en el podio de un ciclismo de pista que mostró un elevado nivel competitivo en Rafaela.

Kevin Quintero confirmó el poderío colombiano

El dominio cafetero continuó con Kevin Quintero, ex campeón mundial y una de las figuras de la velocidad continental.

En la final masculina se encontró con su compatriota Cristian Ortega, garantizando de antemano el 1-2 colombiano. Quintero terminó imponiéndose en dos enfrentamientos consecutivos y consiguió registros de 10.182 y 10.084 segundos en los 200 metros, con velocidades promedio superiores a los 71 kilómetros por hora.

El campeón destacó después de la competencia la dificultad del torneo, teniendo en cuenta la cercanía del Campeonato Mundial y el nivel con el que llegaron los principales velocistas sudamericanos.

También dedicó palabras especiales al escenario.

Quintero calificó a la pista de Rafaela como excelente y resaltó la posibilidad de compartir el podio junto a Ortega, confirmando el gran momento que atraviesa el ciclismo colombiano.

Lucas Vilar celebró un bronce especial en su ciudad

La historia argentina de la jornada tuvo además un protagonista local.

Lucas Vilar consiguió la medalla de bronce después de superar al venezolano Yorber Terán en una serie que necesitó tres enfrentamientos para definir al último integrante del podio.

En la manga decisiva, Vilar registró 10.523 segundos y desató el festejo del público rafaelino.

El resultado tuvo un significado especial para el argentino por conseguirlo en casa, acompañado por su familia y ante rivales con experiencia mundial y olímpica.

Vilar también puso el foco en el futuro y consideró que disponer de una pista de madera de estas características representa un legado importante para el ciclismo nacional.

El Invencible Velódromo fue construido para Santa Fe 2026 con estándares internacionales y homologación de la Unión Ciclista Internacional, con la intención de que continúe funcionando como centro de entrenamiento y competencia una vez terminados los Juegos.

Colombia volvió a mandar en el Invencible Velódromo

Los resultados individuales profundizaron el protagonismo que Colombia viene teniendo en Rafaela.

La delegación ya había conseguido los títulos de persecución por equipos femenina y velocidad por equipos tanto femenina como masculina, además de otras preseas durante el comienzo de la programación.

En esta oportunidad, Lina Hernández y Kevin Quintero extendieron la cosecha dorada, mientras Cristian Ortega agregó una nueva medalla de plata.

Los podios de la jornada quedaron conformados con Lina Hernández, Verónica Abreu y Julieta Benedetti en el Ómnium femenino, mientras que en Velocidad masculina los tres primeros puestos fueron para Kevin Quintero, Cristian Ortega y Lucas Vilar, respectivamente.

Rafaela volvió así a ser escenario de una jornada de alto nivel internacional, con Colombia como gran dominadora y con Argentina celebrando dos bronces que tuvieron un sabor especial: uno de ellos conseguido por un ciclista local ante su propio público.