Romagnoli dejó San Martín (SJ) tras el descenso: un final que sacude a Cuyo
Romagnoli dejó San Martín (SJ) tras el descenso a la Primera Nacional, una decisión que sorprendió incluso a la dirigencia, que le había ofrecido continuar para buscar el regreso inmediato.
Romagnoli dejó San Martín (SJ) tras el descenso a la Primera Nacional y el impacto en San Juan todavía se siente. La salida de Leandro Romagnoli se produjo apenas horas después de la caída 4-2 ante Aldosivi en la última fecha del Torneo Clausura, un resultado que sentenció el regreso del Verdinegro a la segunda categoría del fútbol argentino.
El “Pipi” tomó la decisión de dar un paso al costado pese a que la dirigencia había intentado retenerlo para encarar el proyecto de ascenso. Sin embargo, el ídolo de San Lorenzo entendió que su ciclo estaba cumplido y comunicó su postura con firmeza y respeto. Romagnoli dejó San Martín (SJ) tras el descenso a la Primera Nacional con la convicción de haber entregado todo lo que estaba a su alcance.
Su llegada al club, en marzo pasado, ocurrió en un escenario delicado. El equipo arrastraba un triunfo, tres empates y seis derrotas, y la permanencia parecía una misión casi imposible. Reemplazó a Raúl Antuña para encarar su segunda experiencia como técnico profesional, luego de su paso por San Lorenzo, primero como interino y luego confirmado tras la salida de Rubén Darío Insua.
A lo largo del proceso, Romagnoli logró reanimar al plantel y consiguió triunfos resonantes, como la victoria en el Nuevo Gasómetro ante el club de sus amores y el celebrado triunfo sobre Independiente. Sin embargo, el envión no alcanzó para sostener al equipo en la élite.
Su etapa en San Juan culmina con 23 partidos dirigidos: seis triunfos, siete empates y diez derrotas. También incluye su participación en Copa Argentina, donde San Martín quedó eliminado en 16avos de final al caer ante Racing en San Luis.
La derrota ante Aldosivi terminó siendo un golpe letal. El Verdinegro quedó “a las puertas de la salvación” y ese último paso que faltó llevó al Pipi a asumir la responsabilidad deportiva con un gesto de honorabilidad pocas veces visto en el fútbol de hoy.
En términos deportivos, la salida de Romagnoli abre un interrogante inmediato: quién comandará la reconstrucción de un club que, pese al golpe, se mantiene en pie. En lo emocional, deja una huella profunda y un agradecimiento generalizado entre dirigentes, jugadores e hinchas.