Salta Basket cayó ante San Isidro en Córdoba y arrancó abajo en la serie de playoffs

Salta Basket no pudo sostener el ritmo en Córdoba y cayó por 86-66 frente a San Isidro de San Francisco en el primer punto de la serie de octavos de final de la Conferencia Norte de La Liga Argentina. El equipo de Sebastián Porta quebró el partido en la segunda mitad, mostró una versión sólida y dejó a Los Infernales obligados a reaccionar rápidamente en el segundo duelo.

Salta Basket sufrió una dura derrota ante San Isidro de San Francisco en Córdoba y comenzó con el pie izquierdo una de las series más exigentes de los playoffs de La Liga Argentina. En el estadio Antonio Manno, el conjunto salteño cayó por 86-66 frente a un rival que fue creciendo con el correr de los minutos y que terminó imponiendo su jerarquía para adelantarse 1-0 en la serie de octavos de final de la Conferencia Norte.

Después de la enorme clasificación conseguida frente a Estudiantes de Tucumán, en una llave durísima que se resolvió en cinco partidos y con un triunfo agónico en tiempo suplementario, Los Infernales debían afrontar una visita de máxima complejidad ante uno de los mejores equipos de la fase regular. Sin embargo, el arranque de la serie mostró a un San Isidro sólido, intenso y con muchas variantes, capaz de esperar su momento y romper el juego cuando encontró la oportunidad.

El equipo cordobés, conducido por Sebastián Porta, no arrancó avasallante, pero sí tuvo paciencia para ir construyendo la victoria. Durante la primera mitad el desarrollo fue parejo y por momentos trabado, algo lógico en un partido marcado por la tensión de la instancia y también por la inactividad del local, que llegaba con más de veinte días sin competencia oficial tras haber clasificado directamente a esta ronda. Aun así, esa falta de rodaje no se terminó reflejando en el resultado final, porque San Isidro fue encontrando ritmo, fluidez y confianza hasta adueñarse de la noche.


El quiebre del partido llegó en la segunda mitad

La historia se empezó a romper en la segunda mitad del tercer cuarto, cuando San Isidro apretó el acelerador, ajustó su defensa y comenzó a lastimar con mucha más claridad en ataque. Ahí apareció la mejor versión del conjunto rojiblanco, que logró abrir una diferencia de 17 puntos y pasó a controlar completamente el trámite del encuentro. Desde ese momento, Salta Basket quedó corriendo desde atrás y ya no pudo volver a meterse de lleno en el juego.

Uno de los datos más importantes de la noche estuvo en el perímetro. San Isidro convirtió 10 triples, una cifra que explica gran parte de su dominio ofensivo y de la amplitud que logró en el marcador. Cada vez que Salta intentó acercarse o contener la embestida local, el equipo cordobés encontró respuestas en sus tiros externos, en su circulación ofensiva y en una producción repartida que complicó cualquier intento de ajuste defensivo.

El conjunto salteño, que venía de una serie cargada de desgaste físico y emocional ante Estudiantes, no logró sostener la intensidad durante los 40 minutos frente a un rival más fresco, más largo en sus variantes y más efectivo en los momentos decisivos. La derrota fue amplia y dejó la sensación de que, más allá de algunos pasajes de paridad, San Isidro fue claramente superior cuando el juego entró en su tramo caliente.

Nahuel Buchaillot encabezó a un San Isidro efectivo y profundo

Dentro de una actuación colectiva muy convincente, Nahuel Buchaillot fue el máximo anotador del equipo local con 16 puntos. Su aporte fue clave dentro de un funcionamiento repartido, donde San Isidro no dependió de una sola figura sino que construyó el triunfo desde la rotación, la intensidad y el aporte de varias manos. Esa diversidad ofensiva fue uno de los grandes problemas para Salta Basket, que no encontró cómo desactivar el volumen de juego del rival.

Además del goleo, San Isidro mostró algo muy importante para esta clase de series: carácter y oficio. El equipo cordobés entendió cuándo acelerar, cuándo defender con mayor agresividad y cuándo jugar con la ventaja a favor para administrar el reloj y las posesiones. Ya con el partido inclinado, supo manejar los tiempos con inteligencia y no dejó margen para una remontada salteña.

Salta Basket pagó caro el desgaste de la serie anterior

No se puede analizar esta derrota sin ponerla en contexto. Salta Basket venía de dejar todo en una serie muy exigente frente a Estudiantes de Tucumán, resuelta recién en el quinto juego y con un enorme desgaste físico, mental y anímico. El equipo de Ricardo De Cecco había logrado meterse en esta instancia mostrando un gran carácter, incluso sobreponiéndose a la lesión de Tomás Botta en aquel partido decisivo, con Bruno Abratte tomando responsabilidades importantes en la conducción.

Esa clasificación había alimentado la ilusión de Los Infernales, más todavía porque durante la temporada ya habían demostrado que podían competirle a San Isidro. De hecho, en la fase regular ambos se habían repartido victorias como locales: el conjunto cordobés ganó en el Antonio Manno por 88-80, mientras que los salteños se impusieron en el Delmi por 73-62. Pero esta vez, en el primer punto de playoffs, el escenario fue otro y el local mostró una contundencia mucho mayor.

Del sueño en el Delmi a una noche difícil en San Francisco

El contraste para Salta Basket fue fuerte. Días atrás, el equipo salteño había vivido una noche épica en el Delmi al eliminar a Estudiantes por 75-74 en tiempo suplementario, en un partido cargado de tensión, sacrificio y dramatismo. Aquella victoria había reforzado la confianza del plantel y también la idea de que Los Infernales podían dar pelea ante cualquier rival de la categoría.

Incluso en la previa de este cruce, Bruno Abratte había dejado una frase que resumía el espíritu con el que Salta Basket llegaba a Córdoba: “Podemos dar batalla a cualquier equipo”. El base cordobés también había advertido que San Isidro era un rival protagonista, con jugadores de jerarquía y una identidad muy clara, por lo que el equipo debía ir paso a paso, concentrado y dispuesto a imponer su juego. Pero en este primer capítulo, esa intención no alcanzó frente a un rival que impuso sus condiciones.

San Isidro pegó primero y ahora Salta está obligado a reaccionar

La derrota deja a Salta Basket 0-1 abajo en la serie y lo obliga a reaccionar rápidamente. El segundo punto volverá a jugarse en Córdoba, nuevamente en el estadio Antonio Manno, este sábado desde las 21.30, y tendrá un peso enorme para el desarrollo de la llave. Si San Isidro vuelve a ganar, tomará una ventaja muy fuerte antes del traslado a Salta; si Los Infernales consiguen recuperarse, podrán volver al Delmi con la serie igualada y la ilusión renovada.

Esa será ahora la misión del equipo de Ricardo De Cecco: levantar la cabeza, corregir errores y encontrar una respuesta inmediata en una serie donde no hay demasiado margen. El golpe fue duro, no solo por la diferencia final sino también por la sensación que dejó el segundo tiempo, donde San Isidro hizo pesar su localía, su descanso y su jerarquía para dominar con autoridad.

Qué necesita mejorar Salta Basket para el segundo juego

Pensando en lo que viene, Salta Basket deberá ajustar varios aspectos si quiere emparejar la serie. El primero es la defensa del tiro exterior, porque los 10 triples convertidos por San Isidro terminaron siendo un factor determinante. También necesitará sostener la concentración durante más tiempo y encontrar respuestas ofensivas en los momentos donde el rival acelera. En esta primera noche, cuando San Isidro rompió el partido, Los Infernales no encontraron herramientas para cortar el envión ni para volver a ponerse a tiro.

Otro punto clave será la gestión física y emocional. El equipo salteño viene de varios partidos de alta tensión, mientras que San Isidro llegó más descansado a esta instancia. Esa diferencia puede sentirse, pero también es cierto que en los playoffs muchas veces cambia todo de un juego a otro. Salta ya mostró en esta postemporada que sabe reaccionar en escenarios adversos, y esa será su principal carta para buscar revancha en el segundo partido.

Una serie larga que recién empieza, pero con un aviso claro

Aunque el marcador final fue contundente, la serie todavía está en su comienzo. Sin embargo, el primer juego dejó un mensaje claro: San Isidro está listo para pelear fuerte en estos playoffs y Salta Basket tendrá que elevar mucho su nivel para competir de igual a igual. El equipo cordobés mostró por qué fue uno de los mejores de la Conferencia Norte, mientras que Los Infernales quedaron ante la obligación de responder rápido si no quieren quedar demasiado comprometidos.

La caída por 86-66 fue un golpe duro, pero no definitivo. Salta Basket ya demostró durante la temporada que tiene corazón, carácter y capacidad de levantarse. Ahora necesitará volver a mostrar todo eso en Córdoba para intentar cambiar la historia y seguir soñando en los playoffs de La Liga Argentina.

Datos del partido

San Isidro de San Francisco 86 – Salta Basket 66
Serie: San Isidro 1-0 Salta Basket
Instancia: Octavos de final, Conferencia Norte, La Liga Argentina
Estadio: Antonio Manno, San Francisco (Córdoba)
Próximo partido: sábado, 21.30, nuevamente en Córdoba.




Abratte palpita el cruce con San Isidro: “Podemos dar batalla a cualquier equipo” y Salta Basket va por otro golpe en Córdoba

Salta Basket ya dejó atrás una serie electrizante ante Estudiantes de Tucumán y ahora afronta un nuevo desafío en los playoffs de La Liga Argentina. En la previa del primer duelo frente a San Isidro de San Francisco, Bruno Abratte valoró el esfuerzo colectivo, recordó el impacto de la lesión de Tomás Botta y dejó una frase que ilusiona a Los Infernales: “Podemos dar batalla a cualquier equipo”.

Salta Basket se prepara para un nuevo examen de alto voltaje en los playoffs de La Liga Argentina, y esta vez el desafío será todavía mayor. Luego de una clasificación épica frente a Estudiantes de Tucumán, Los Infernales visitarán este jueves a San Isidro de San Francisco, Córdoba, en el arranque de una nueva serie al mejor de cinco juegos. En la previa, quien tomó la palabra fue Bruno Abratte, una de las piezas que creció en el momento más exigente del equipo salteño y que llega fortalecido tras una actuación determinante en el quinto partido de la serie anterior.

El base cordobés de 21 años fue protagonista directo en la clasificación infernal. En el decisivo choque ante Estudiantes, Salta Basket debió sobreponerse a una situación límite: la salida por lesión de Tomás Botta tras el primer tiempo. Ahí apareció Abratte para hacerse cargo de la conducción durante todo el complemento, en un partido cargado de tensión, desgaste físico y presión. El joven armador no escondió lo que significó ese momento inesperado: reconoció que no imaginaba que un compañero pudiera quedar fuera de un juego tan importante, pero también dejó en claro que el grupo respondió con personalidad.

Ese contexto terminó marcando buena parte del espíritu competitivo de Salta Basket. Porque más allá del básquet, el equipo salteño volvió a demostrar algo que ya había enseñado a lo largo de la serie con Estudiantes: carácter, reacción y temple en los momentos decisivos. Los Infernales venían de una llave muy pareja frente a un rival que los había vencido dos veces en la fase regular y que presentó numerosas dificultades, sobre todo en el juego interno. Sin embargo, el conjunto dirigido por Ricardo De Cecco logró resolverla con sacrificio colectivo y una enorme entrega emocional.

Abratte puso el foco justamente en eso. El conductor valoró el esfuerzo de todo el plantel para sacar adelante una serie muy exigente y remarcó que el equipo sabía de antemano el tipo de rival que iba a tener enfrente. En ese sentido, señaló que Estudiantes era un equipo difícil de defender, especialmente cerca del aro, y que por eso la clasificación tuvo un valor todavía mayor. El mensaje dejó una lectura clara: Salta Basket no avanzó por casualidad, sino por convicción, esfuerzo y respuesta en una serie donde podía pasar cualquier cosa.

Salta Basket llega fortalecido tras una clasificación agónica

El pasaje a la próxima instancia no fue uno más. Salta Basket eliminó a Estudiantes de Tucumán en un quinto partido inolvidable, disputado en el Estadio Delmi, donde terminó imponiéndose 75-74 en tiempo suplementario. Fue una noche de enorme dramatismo, con un equipo salteño que llegó a estar abajo en el marcador, que sintió la baja de Botta en la segunda mitad y que aun así encontró recursos para seguir en pie hasta dar vuelta una historia que parecía escaparse.

En ese encuentro, Abratte terminó siendo una de las grandes figuras. Tras asumir el control del equipo, se convirtió en una referencia en la conducción y también en la resolución de las últimas acciones. Incluso participó en una de las jugadas decisivas del suplementario, cuando penetró y asistió a Nicolás Álvarez para la bandeja que puso a Salta Basket arriba por la mínima a falta de 30 segundos. Esa acción resumió muy bien el momento del base: serenidad, lectura de juego y personalidad para aparecer cuando más quemaba la pelota.

El contexto de esa victoria le agrega todavía más valor a lo que viene. Los Infernales no solo vienen de ganar una serie durísima, sino que lo hicieron mostrando una identidad competitiva que los llena de confianza para medirse ahora con uno de los equipos más fuertes de la Conferencia Norte. Por eso no sorprendió la frase más fuerte de Abratte en la previa: “Sabemos que estando bien le podemos dar batalla a cualquier equipo”. La declaración no suena a exageración, sino a una convicción alimentada por lo que el equipo acaba de demostrar.

La previa actualizada: ahora se viene San Isidro en San Francisco

La nueva parada será en San Francisco, Córdoba, donde Salta Basket visitará este jueves a San Isidro desde las 21.30, con transmisión de Básquet Pass. El partido se jugará en el estadio Antonio Manno y contará con el arbitraje de Julio Dinamarca y Silvio Guzmán. Se trata de una serie que asoma de máxima exigencia, ya que el conjunto cordobés terminó como uno de los mejores equipos de la Conferencia Norte.

San Isidro cerró la fase regular con marca de 23 triunfos y 9 derrotas, compartiendo la cima de su zona pero quedando ubicado finalmente en el segundo puesto por el desempate ante Amancay. Ese rendimiento le permitió clasificarse directamente a esta instancia, sin necesidad de jugar la reclasificación. Salta Basket, en cambio, terminó séptimo con récord de 18-14 y tuvo que atravesar una serie de alto desgaste frente a Estudiantes antes de poder instalarse en esta ronda.

Desde ese punto de vista, el primer juego adquiere una importancia enorme. San Isidro llegará con más descanso y preparación, mientras que Los Infernales arriban con mayor desgaste físico, aunque también con ritmo de competencia y un envión anímico muy fuerte después de la clasificación. En este tipo de cruces, ese equilibrio entre descanso y confianza suele ser decisivo. Y Salta Basket intentará transformar el sufrimiento acumulado en combustible competitivo.

Qué dijo Abratte sobre el próximo rival

Abratte conoce bien el contexto cordobés y también lo que significa volver a jugar en su provincia. El base señaló que para él siempre es especial disputar partidos en Córdoba, sobre todo por la posibilidad de contar con la presencia de su gente. Esa motivación personal se mezcla ahora con un desafío colectivo muy grande: enfrentar a un equipo que, según sus propias palabras, siempre busca ser protagonista en la categoría, que sabe claramente a lo que juega y que posee jugadores de jerarquía.

Lejos de caer en frases vacías, el análisis del juvenil fue concreto. Entiende que para competir contra un rival de este calibre, Salta Basket deberá ir paso a paso, mantenerse concentrado y ejecutar su propio plan de juego. Ese punto es clave: el equipo salteño ya dio muestras de que cuando logra imponer intensidad defensiva, orden en la conducción y compromiso colectivo, puede equiparar cualquier escenario. La serie anterior fue una demostración clara de ello, y ahora el reto será sostener ese estándar frente a una estructura más larga y con uno de los mejores registros de la temporada.


Cómo llegan San Isidro y Salta Basket al cruce

Durante la temporada regular, ambos equipos se repartieron los triunfos como locales. San Isidro ganó en el Antonio Manno por 88-80, mientras que Salta Basket respondió en el Delmi con una gran victoria por 73-62. Ese antecedente inmediato confirma que no se trata de un cruce imposible para Los Infernales, aunque sí de una serie muy exigente, donde la localía y los detalles pueden inclinar la balanza.

El antecedente del Delmi, además, tiene un peso simbólico importante porque mostró que Salta Basket puede competirle de igual a igual a San Isidro cuando logra llevar el partido a su terreno. Aquella noche, Los Infernales firmaron una actuación sólida para superar al entonces líder de la Conferencia Norte. Ese resultado hoy vuelve a escena como un respaldo concreto para la ilusión salteña. No se trata solo de una esperanza: ya le ganaron a este rival y saben cómo lastimarlo.

Del otro lado aparece un equipo de jerarquía, con una campaña regular muy fuerte y con la ventaja de haber evitado el desgaste extra de la reclasificación. San Isidro llega con pergaminos y localía, pero Salta Basket lo hace con una dosis enorme de confianza, tras sobrevivir a una serie que lo puso al límite en lo físico y en lo emocional. Ahí puede estar una de las claves del arranque.

El apoyo del pueblo infernal, un factor que también juega

Otro de los aspectos destacados por Abratte fue el acompañamiento del público salteño. El base remarcó lo especial que resulta sentir el respaldo de la gente partido tras partido, y subrayó que ese apoyo se vuelve muy valioso para el grupo. El quinto juego frente a Estudiantes, con un Delmi encendido en los momentos más calientes, fue una prueba contundente de ello.

Ese vínculo entre el equipo y su gente fue creciendo durante la temporada. Y aunque ahora la serie arranque en Córdoba, Salta Basket sabe que representa a una provincia que se ilusiona con seguir avanzando. En una categoría tan exigente y pareja como La Liga Argentina, el aspecto emocional suele ser determinante, y Los Infernales parecen haber encontrado en ese sentido una base muy sólida para sostenerse.

Un Salta Basket que cree en lo suyo

El mensaje de Abratte deja una idea central: Salta Basket no viaja a Córdoba solo a cumplir. Va con la intención de competir, de incomodar a un candidato y de intentar robar un punto clave fuera de casa. Después de lo hecho frente a Estudiantes, el equipo salteño se ganó el derecho a creer. Cree por su juego, por su reacción en la adversidad, por su funcionamiento colectivo y por la aparición de nombres que supieron responder en partidos de máxima presión.

La serie frente a San Isidro pondrá a prueba todo eso. Pondrá a prueba la profundidad del plantel, la capacidad de reponerse al desgaste y la inteligencia para manejar los ritmos ante un rival duro y ordenado. Pero también puede transformarse en la oportunidad ideal para que Los Infernales sigan escribiendo una campaña que ya tiene momentos muy fuertes.

Bruno Abratte, una de las voces jóvenes de este plantel, resumió el espíritu del equipo con una frase que hoy funciona como bandera de la previa: Salta Basket sabe que puede dar batalla a cualquiera. Y con esa convicción, buscará empezar la serie en San Francisco con otro golpe que mantenga viva la ilusión infernal.

Datos del partido actualizados

San Isidro de San Francisco vs Salta Basket
Hora: 21.30
TV: Básquet Pass
Árbitros: Julio Dinamarca y Silvio Guzmán
Estadio: Antonio Manno, San Francisco (Córdoba)




Barrio Parque y Lanús arrancaron con autoridad en los playoffs de La Liga Argentina

La Liga Argentina puso primera en los octavos de final y dos de los candidatos comenzaron con el pie derecho. Barrio Parque se hizo fuerte en Córdoba y derrotó a Comunicaciones de Mercedes por 76-61, mientras que Lanús venció a Quilmes de Mar del Plata por 86-72 en el Antonio Rotili. Así, ambos se adelantaron 1-0 en sus respectivas series de playoffs

Barrio Parque y Lanús arrancaron con firmeza en los octavos de final de La Liga Argentina

La noche de playoffs en La Liga Argentina dejó dos victorias importantes para equipos que llegaban con aspiraciones fuertes en esta etapa decisiva del torneo. Barrio Parque abrió su serie con una sólida victoria como local sobre Comunicaciones de Mercedes por 76-61, mientras que Lanús hizo lo propio frente a Quilmes de Mar del Plata y se impuso 86-72 en el primer punto de su cruce. Los dos dieron un paso inicial importante en los octavos de final y ahora buscarán repetir para empezar a encaminar sus clasificaciones.

Más allá de que ambos festejos llegaron en casa, hubo diferencias en la manera de construirlos. Barrio Parque edificó su triunfo desde la defensa, la intensidad y un reparto ofensivo equilibrado. Lanús, en cambio, encontró buena parte de sus respuestas en el peso ofensivo de su trío de extranjeros y en una producción más explosiva, especialmente en el segundo cuarto. En ambos casos, sin embargo, quedó claro que se trata de equipos preparados para competir fuerte en esta instancia.

Barrio Parque fue de menor a mayor y dejó sin respuestas a Comunicaciones

En Córdoba, Barrio Parque mostró personalidad para corregir un arranque incómodo y terminar dominando con autoridad a Comunicaciones de Mercedes. El conjunto cordobés se quedó con el primer juego por 76-61 y se adelantó 1-0 en la serie que disputan al mejor de cinco partidos. Lautaro Rivata fue el goleador del encuentro con 15 puntos, mientras que en la visita el máximo anotador fue Franger Pirela con 10.

El comienzo no fue sencillo para el local. Comunicaciones arrancó mejor, encontró rápidamente una ventaja de ocho puntos y obligó al banco de Barrio Parque a mover piezas con un tiempo muerto tempranero. Ese pasaje inicial parecía darle aire al conjunto correntino, que venía en alza tras barrer a Bochas Sport en la Reclasificación, incluso superando los cien puntos en los tres encuentros de esa serie. Pero la reacción del Verde no tardó en llegar. En apenas tres ofensivas logró igualar el partido en 10 y empezó a cambiar el tono del juego.

A partir de ahí, Parque fue ajustando las marcas, endureció su defensa y encontró gol externo para revertir el desarrollo. Esa mejora le permitió quedarse con el primer cuarto y empezar a construir confianza. En el segundo parcial, directamente profundizó su dominio: mantuvo la intensidad atrás, bajó el goleo del rival y aprovechó su efectividad perimetral para sacar una ventaja contundente. El dato más fuerte de ese tramo fue que el equipo cordobés se fue al descanso largo veinte puntos arriba, una diferencia que terminó marcando la estructura del partido.

La visita intentó reaccionar tras el entretiempo con un parcial de 7-0, pero la ilusión duró poco. Barrio Parque volvió a endurecerse en defensa y en apenas tres jugadas restableció la distancia que había conseguido en la primera mitad. Ya en el último cuarto, el local supo contener a Comunicaciones, le siguió negando fluidez ofensiva y cerró el encuentro con madurez. Uno de los rasgos más destacados de su producción fue el reparto del goleo, con cinco jugadores anotando en doble dígito, una señal clara de funcionamiento colectivo.

El triunfo cobra todavía más valor si se contempla el recorrido previo de ambos. Barrio Parque había finalizado tercero en la fase regular de la Conferencia Norte con récord de 21-11 y tuvo tiempo para preparar con detalle esta serie, incluyendo jornadas de entrenamiento extendido, trabajo de gimnasio, práctica de básquet y scouting específico del rival. Comunicaciones, por su parte, llegó con rodaje y confianza después de eliminar con autoridad a Bochas Sport, pero no pudo sostener ese envión en Córdoba.

Durante la fase regular ya se habían enfrentado dos veces y habían repartido victorias. Barrio Parque había ganado como local por 81-77 en tiempo suplementario, mientras que Comunicaciones se impuso en Mercedes por 96-81. Ese antecedente hacía prever una serie equilibrada, aunque el primer capítulo mostró a un conjunto cordobés claramente superior en intensidad, control y ejecución.

Lanús golpeó a Quilmes en un duelo de pesos pesados

En el Antonio Rotili, Lanús confirmó por qué aparece como uno de los equipos más peligrosos de esta etapa. El Granate derrotó 86-72 a Quilmes de Mar del Plata en el primer juego de los octavos de final y se adelantó 1-0 en un cruce entre dos equipos fuertes de la Conferencia Sur. Mike Henry fue una de las grandes figuras con 19 puntos y 11 rebotes, Roquez Johnson aportó 18 unidades y 6 recobres, y Robert Whitfield sumó 14 puntos con 4 de 5 en triples. En la visita, Federico De Miguel terminó como el más destacado con 17 tantos.


El partido comenzó con una mejor versión de Quilmes, que aprovechó un arranque apurado del local y metió un 7-0 en los primeros dos minutos. Lanús estaba incómodo, sin claridad en sus primeras decisiones, pero encontró en el tiro de tres el camino para reingresar en partido. Con 4 triples convertidos sobre 8 intentos en ese tramo inicial, el equipo de Manu Anglese empezó a equilibrar el desarrollo. Quilmes se mantuvo al frente por 17-12 a falta de 4:30, aunque el cierre del cuarto ya mostró otra tendencia: Lanús estampó un parcial de 12-4 y dio vuelta la historia para cerrar 27-25 arriba.

El segundo cuarto fue el gran punto de quiebre. Allí apareció la profundidad del plantel granate, con buenos ingresos de los jóvenes Sacchi y Giménez, y un equipo mucho más suelto en ataque. Mientras Quilmes se empantanaba en ofensivas estacionadas y sufría un 31 por ciento de eficacia de campo, Lanús vivió un pasaje casi ideal, con 11 conversiones en 14 lanzamientos durante ese segmento. Esa diferencia de precisión y fluidez le permitió sacar máxima de 55-40 a falta de 1:40, antes de irse al descanso arriba por 55-44.

En el tercer período el ritmo bajó, hubo más faltas y menos claridad ofensiva de ambos lados. Aun así, Lanús sostuvo el control. Johnson apareció desde la línea de libres, Quilmes no tuvo puntería desde larga distancia y el dueño de casa administró con inteligencia un contexto más trabado. Con la visita apostando incluso a una defensa zonal 2-3 para intentar mantenerse cerca, el Granate igualmente logró cerrar ese cuarto con ventaja de 71-57.

En el arranque del último capítulo, Lanús volvió a encontrar respuestas en Henry, que anotó diez puntos y elevó la diferencia a 79-60, la máxima de la noche, con 6:40 por jugar. Parecía partido liquidado, pero Quilmes reaccionó con De Miguel, metió un parcial de 10-1 y se acercó a 80-70 a falta de tres minutos. Allí apareció la madurez del local para no desordenarse, sostener la calma y cerrar con solidez un juego que, por momentos, amenazó con apretarse más de la cuenta.

El contexto de ambos triunfos en los playoffs

La victoria de Barrio Parque tuvo un fuerte respaldo en lo realizado durante la fase regular. El conjunto cordobés terminó tercero en la Conferencia Norte con 21 victorias y 11 derrotas, lo que le permitió clasificar directo a los octavos de final y contar con ventaja de localía. Además, llegó con un tiempo de preparación superior al de su rival, que venía más cargado por haber disputado la Reclasificación. En este primer juego, ese descanso y esa preparación se tradujeron en intensidad defensiva y una mayor frescura para sostener el ritmo durante todo el partido.

Lanús, por su parte, también fue tercero en su conferencia, aunque en este caso en la Sur, con el mismo balance de 21-11. El Granate había sido uno de los mejores equipos tras el receso de las fiestas y levantó mucho su nivel en la segunda parte de la temporada. Su gran trío de extranjeros se había transformado en una de las principales fortalezas del equipo, y en el arranque de los playoffs volvió a quedar demostrado. Quilmes llegaba con antecedentes muy respetables, tras haber liderado gran parte de 2025 y luego eliminar a Villa Mitre por 3-1 en la Reclasificación, pero en este primer round no pudo sostener el ritmo de su rival.

También es importante marcar que, aunque el usuario pidió una nota “sobre los triunfos de Barrio Parque y Lanús en la Conferencia Norte”, el caso de Lanús corresponde a la Conferencia Sur. Aun así, ambos partidos forman parte de la misma apertura de los octavos de final de La Liga Argentina y encajan dentro de una lectura general de la jornada inaugural de playoffs.

Barrio Parque y Lanús dieron la primera señal de autoridad

En playoffs, el primer partido suele ser una declaración de intenciones. Barrio Parque mostró una estructura colectiva sólida, supo corregir cuando el encuentro parecía complicarse y terminó controlando a un rival peligroso como Comunicaciones. Lanús, en tanto, dejó en claro que tiene jerarquía individual y variantes ofensivas para sostenerse en una serie larga. Ambos defendieron la localía y dieron un paso inicial que puede ser determinante.

El segundo punto será clave en ambos cruces. Barrio Parque volverá a jugar este viernes 17 de abril a las 21.00 en El Teatro del Parque, otra vez en Córdoba, con la chance de colocarse 2-0 antes de viajar. Para Comunicaciones, la obligación será reaccionar rápido si no quiere quedar demasiado condicionado. Lanús, por su parte, intentará repetir ante Quilmes para viajar a Mar del Plata con un margen importante en la serie.

La primera noche de octavos dejó, entonces, dos conclusiones fuertes: Barrio Parque ganó desde la intensidad y el control, mientras que Lanús impuso jerarquía, profundidad y peso ofensivo. Los dos arrancaron con autoridad y enviaron un mensaje claro en el momento en que el torneo entra en su fase más exigente.




Santa Paula pegó en Suardi y Amancay sufrió para quedarse con un agónico 1-0 ante Villa San Martín

En una nueva jornada de playoffs de La Liga Argentina, Santa Paula de Gálvez dio el golpe fuera de casa al vencer con autoridad a Sportivo Suardi por 81-67, mientras que Amancay de La Rioja necesitó un suplementario para imponerse 68-63 ante Villa San Martín en un duelo cargado de tensión y dramatismo. Ambos equipos arrancaron con ventaja en sus respectivas series de octavos de final.

Santa Paula golpeó de visitante y Amancay festejó en una noche cargada de emoción en La Liga Argentina

Los octavos de final de La Liga Argentina ya comenzaron a entregar emociones fuertes y dos de las series más atractivas de la Conferencia Norte tuvieron un arranque vibrante. Santa Paula de Gálvez se robó la localía al imponerse como visitante frente a Sportivo Suardi por 81-67, mientras que Amancay de La Rioja debió batallar hasta el tiempo suplementario para derrotar por 68-63 a Villa San Martín y adelantar 1-0 en la serie.

La noche dejó dos escenarios bien distintos, pero con un denominador común: la intensidad propia de los playoffs. En Suardi, Santa Paula construyó un triunfo de enorme valor estratégico, no solo por el resultado sino por la forma, con un segundo tiempo de alto nivel que le permitió controlar el trámite y silenciar a uno de los equipos más fuertes de la fase regular. En La Rioja, en cambio, Amancay tuvo que sufrir hasta el cierre, reaccionar en momentos críticos y sostenerse emocionalmente para terminar celebrando ante un rival que vendió carísima la derrota.

Santa Paula dio el golpe en Suardi y se robó la ventaja de localía

El equipo dirigido por Francisco Blanc volvió a demostrar que atraviesa un momento muy sólido. Tras haber barrido a Independiente de Santiago del Estero en la Reclasificación, Santa Paula trasladó ese impulso a una cancha difícil y venció a Sportivo Suardi por 81-67 para ponerse 1-0 en una de las series que prometía ser de las más parejas de esta fase.

El encuentro arrancó con mucha tensión, errores repartidos y dos equipos conscientes de lo que se jugaban. Santa Paula encontró respuestas desde el perímetro en el inicio, mientras que Sportivo reaccionó con la misma receta para cerrar el primer cuarto arriba por un ajustado 20-19. Esa paridad se mantuvo durante buena parte del segundo parcial, en un contexto de posesiones cortas, defensas agresivas y poco margen de error.

En ese segundo capítulo se dio uno de los momentos clave de la noche. Sportivo Suardi llegó a estar al frente 33-27, pero el tiempo muerto pedido por Francisco Blanc cambió la dinámica del partido. A la vuelta, Santa Paula clavó un parcial de 6-0 para empatar el juego en 33 y recuperar confianza. Luego, con una gran conducción de Dalpino, la visita logró volver a tomar la delantera y terminó cerrando el primer tiempo arriba por 42-38, un dato importante en un partido tan cerrado.

La verdadera ruptura llegó después del descanso. Santa Paula sostuvo la intensidad defensiva, aprovechó dos malas ofensivas del local y castigó con efectividad para despegarse en el marcador. A falta de 1:45 del tercer cuarto ya ganaba 56-50 y terminó cerrando ese parcial con una máxima hasta entonces de nueve puntos, 59-50, dejando instalado un escenario muy incómodo para Sportivo.

En el último período, la visita no aflojó. Dos triples en el arranque elevaron la ventaja a 65-50, golpeando anímicamente al dueño de casa. Sportivo intentó reaccionar tras un minuto de Poi y logró un rápido 5-0, pero Santa Paula respondió con personalidad. Rivero desde afuera y Díaz Müller atacando el aro le devolvieron aire al equipo santafesino, que a falta de 6:18 seguía mandando por 72-58. Desde allí administró la diferencia con claridad, aprovechando el nerviosismo y la imprecisión del local para sellar un 81-67 de enorme peso.

La victoria tiene un valor doble. Por un lado, porque Santa Paula ganó en una cancha difícil ante un rival que había terminado cuarto en la fase regular con récord de 20-12 y que arrastraba doce victorias consecutivas sobre el cierre de esa etapa. Por otro, porque ahora quedó con la ventaja anímica y también con la posibilidad concreta de definir la serie en Gálvez si logra volver a imponerse en el segundo juego o rescatar la localía recuperada. Antes del cruce, además, ambos ya habían mostrado paridad en la temporada, repartiéndose triunfos como visitantes, una señal de que la serie podía romper pronósticos.

Amancay sufrió, reaccionó y abrió la serie con una victoria agónica

En La Rioja, Amancay confirmó que los playoffs no dan respiro. El mejor equipo de la Conferencia Norte en la fase regular, con marca de 23-9, necesitó un suplementario para vencer a Villa San Martín por 68-63 y arrancar con el pie derecho una serie que promete ser tremendamente exigente. El Canario jugó en casa, donde llegaba con once triunfos consecutivos, pero se encontró con un rival ordenado, inteligente y muy competitivo.


La primera mitad fue favorable al elenco chaqueño. Villa San Martín manejó mejor los cierres de cuarto, tuvo buena eficacia desde el perímetro y logró imponer un desarrollo incómodo para el local. El primer parcial terminó 16-13 y el segundo 25-22, ambos para la visita, marcando la dificultad que tenía Amancay para encontrar fluidez ofensiva frente a una defensa atenta y una propuesta bien ejecutada por parte del conjunto de Resistencia.

El desarrollo comenzó a cambiar en el tercer cuarto. Allí apareció una versión más agresiva del equipo dirigido por Gabriel Albornoz, que logró cortar los circuitos ofensivos de Villa San Martín y elevó su intensidad defensiva. A partir de esa mejora atrás, Amancay empezó a crecer en ataque, encontró mejores lanzamientos y lastimó desde la línea de tres para pasar al frente en el marcador y cambiar el clima del partido.


Sin embargo, nada fue sencillo. El último segmento volvió a ser cerrado, tenso y cambiante. Villa San Martín recuperó la ventaja y parecía tener controlado el cierre, pero en los segundos decisivos surgió la figura de Pablo Osores. Con una acción determinante, igualó el marcador en 59 y empujó el partido al tiempo suplementario, desatando el alivio en el público riojano y dándole vida a un Amancay que parecía contra las cuerdas.

Ya en el alargue, el local mostró el temple de los equipos que quieren ser protagonistas. Defendió mejor, eligió mejor sus ofensivas y estuvo más fino en los momentos determinantes para cerrar el 68-63 definitivo. La gran figura de la noche fue Osores, autor de 20 puntos y decisivo en los tramos más calientes del encuentro. En Villa San Martín se destacaron Lautaro Florito y Rómulo Gusmao, ambos con 12 unidades.

Más allá del festejo, el partido dejó una advertencia para Amancay. Si bien había llegado como claro favorito por su gran fase regular, por haber ganado los dos enfrentamientos previos de esta temporada y por la fortaleza mostrada como local, Villa San Martín confirmó que atraviesa un momento competitivo. El equipo chaqueño venía de eliminar a Jujuy Básquet en la Reclasificación por 3-2, incluso ganando el quinto juego como visitante, y volvió a demostrar que sabe jugar este tipo de escenarios de máxima tensión.

Dos triunfos que pueden cambiar el rumbo de las series

En clave de playoffs, tanto la victoria de Santa Paula como la de Amancay pueden convertirse en puntos de inflexión, aunque por razones diferentes. Santa Paula consiguió lo que todos buscan cuando arrancan abajo en la siembra: robar la localía. Su triunfo por 81-67 no fue producto de una ráfaga aislada, sino de una segunda mitad muy completa, donde dominó táctica y emocionalmente a Sportivo Suardi. Esa combinación le da argumentos para ilusionarse seriamente con avanzar.

Amancay, en cambio, no robó nada, pero defendió algo igual de importante: su casa. Cuando un equipo llega como número uno de conferencia y deja escapar el primer juego, la serie puede complicarse rápidamente. Por eso, haber resuelto un partido tan complicado en suplementario puede valer más que una victoria cómoda. El Canario sostuvo su fortaleza de local, evitó el golpe inicial y se aseguró seguir mandando en el cruce.

También quedó claro que los antecedentes pesarán poco a medida que avancen estas series. Santa Paula y Sportivo ya se habían ganado mutuamente en condición de visitantes durante la temporada regular. Amancay había derrotado dos veces a Villa San Martín en esa misma etapa, pero el arranque de los octavos mostró una historia mucho más cerrada. El mensaje es claro: en playoffs, cada posesión puede modificar el rumbo de un cruce entero.

Cómo llegaron Santa Paula y Amancay a esta instancia

Santa Paula arribó a los octavos luego de una muy buena fase regular, en la que terminó quinto con récord de 19-13, y de una Reclasificación impecable frente a Independiente de Santiago del Estero. En esa serie mostró carácter, remontó un partido en el que estuvo 21 puntos abajo y terminó barriendo 3-0. Ese crecimiento competitivo se ratificó ahora en Suardi, donde dio otro paso fuerte.

Amancay, por su parte, había sido el mejor de la Conferencia Norte en la fase regular con balance de 23-9. Su campaña le permitió ingresar directamente a esta instancia y tener ventaja de localía. Además, el conjunto riojano llegaba con piezas recuperadas, como Lucas Aragón, Conrado Echevarría y Gonzalo Alonso, y con una preparación enfocada en ajustar detalles tácticos para sostener su identidad en la etapa decisiva del torneo.

Del otro lado, tanto Sportivo Suardi como Villa San Martín también ofrecían argumentos sólidos. Suardi había cerrado la fase regular con doce victorias seguidas, mientras que Villa venía con envión tras superar una serie muy dura frente a Jujuy Básquet. Esa combinación explicaba por qué ambos partidos se proyectaban como duelos de alto voltaje, algo que finalmente se vio reflejado en la cancha.

Lo que viene en las series

El segundo juego entre Amancay y Villa San Martín se disputará nuevamente en suelo riojano, este viernes desde las 21.30. Para el Canario será una nueva oportunidad de hacerse fuerte en casa y viajar a Chaco con una ventaja importante. Para el Tricolor, en cambio, será una chance ideal de recuperar el factor cancha luego de haber estado muy cerca de dar el golpe en el primer punto.

En la otra llave, Santa Paula ya consiguió su objetivo inicial y ahora intentará profundizar el impacto en Suardi. Sportivo quedó obligado a reaccionar rápido para no quedar 0-2 antes de mudarse a Gálvez. El primer duelo dejó la sensación de que Santa Paula encontró respuestas colectivas más confiables y que llega con una confianza en alza justo en el momento más importante de la temporada.

Con este panorama, los octavos de final de La Liga Argentina arrancaron con la promesa de series extensas, ásperas y muy disputadas. Santa Paula celebró un triunfazo de visitante que puede marcar el pulso del cruce, mientras que Amancay se aferró a su carácter para ganar un partido que parecía escaparse. Los playoffs ya están en marcha, y la primera señal fue contundente: nadie regalará nada.




La Liga Argentina ya tiene definido cómo serán los cruces de cuartos de final

La Liga Argentina ya tiene establecido el formato de sus cuartos de final: los cuatro equipos que sobrevivan en la Conferencia Norte se medirán ante los cuatro clasificados de la Sur, en una instancia que romperá el esquema regional y empezará a perfilar el camino rumbo al ascenso.

La Liga Argentina de Básquet empieza a entrar en su tramo más atrapante y, aunque todavía se disputan los octavos de final, ya quedó establecido cómo se jugará una de las etapas más esperadas de la postemporada: los cuartos de final. En esta edición del torneo, la principal novedad aparece justamente allí, ya que desde esa ronda se terminará la separación por conferencias y comenzarán los cruces entre equipos del Norte y del Sur.

Hasta aquí, el certamen se venía desarrollando con los elencos divididos por regiones. Primero fue el turno de la fase regular y luego llegaron las series de Reclasificación y los octavos de final, todavía bajo el formato de Conferencia Norte y Conferencia Sur. Sin embargo, la estructura cambiará a partir de la tercera ronda de playoffs, es decir, en los cuartos de final, donde la competencia tomará un carácter mucho más federal y exigente.

Lo que confirmó la organización es que los cuatro equipos que avancen desde la Conferencia Norte se enfrentarán con los cuatro clasificados provenientes de la Conferencia Sur. Ese cambio le dará un nuevo atractivo a la definición del torneo, porque ya no habrá eliminación interna entre conjuntos de una misma región, sino que comenzarán los cruces interconferencia, elevando el nivel competitivo y generando series con estilos, recorridos y contextos muy distintos.

Cómo se armarán los cruces de cuartos de final

Uno de los puntos más importantes para entender esta instancia es que los cruces no están predeterminados hoy por una llave fija, sino que se definirán recién cuando queden confirmados los ocho clasificados. Para eso, los equipos serán reordenados según el récord que hayan tenido durante la fase regular. Ese criterio será determinante para establecer cada emparejamiento.

El mecanismo indicado es concreto: el mejor clasificado de la Conferencia Norte se medirá con el peor clasificado de la Conferencia Sur, mientras que el mejor de la Sur se cruzará con el peor de la Norte. A partir de ahí, se completará el cuadro respetando ese mismo criterio de ordenamiento por campaña. Es decir, no se tratará de un simple cruce al azar, sino de una construcción deportiva basada en el rendimiento previo de cada equipo a lo largo de la fase regular.

Ese formato premia a los equipos que hicieron una mejor temporada, ya que una buena cosecha de victorias puede ofrecer, en los papeles, un cruce menos complejo en el arranque de los cuartos. Al mismo tiempo, obliga a mirar mucho más allá del presente inmediato de los octavos, porque cada resultado conseguido anteriormente sigue teniendo peso al momento de ordenar la llave.

Un cambio fuerte en la lógica del torneo

La decisión de cruzar Norte contra Sur en cuartos de final marca un quiebre importante en la lógica que venía teniendo la competencia. Durante gran parte de la temporada, los equipos compitieron dentro de su propia conferencia, con rivales conocidos y recorridos regionales relativamente previsibles. Desde cuartos, en cambio, el panorama cambia por completo.

Eso significa que un equipo que haya dominado en su conferencia deberá revalidar su candidatura frente a un rival de otra región, con otra dinámica de juego, otros antecedentes y un camino diferente en la temporada. También le da mayor atractivo a la pelea por el ascenso, porque desde esa instancia cada serie empezará a tener un peso mucho más nacional y menos sectorizado.

Por qué los cuartos de final serán una instancia decisiva

Además del cambio en los cruces, los cuartos de final aparecen como una ronda bisagra en la pelea grande de La Liga Argentina. Ya no habrá margen para especular con el peso de la localía regional o el conocimiento previo del rival. Será una fase donde la regularidad de la campaña, la profundidad del plantel, la fortaleza como visitante y la capacidad de adaptación pasarán a tener un valor enorme.

En ese escenario, el récord de fase regular no solo funciona como un dato estadístico, sino también como una herramienta concreta para ordenar los enfrentamientos. Por eso, lo hecho durante meses cobra una relevancia directa cuando llega el momento de definir la llave.

Qué se sabe hasta ahora de los cuartos de final

Con la información disponible hasta este momento, lo que ya quedó confirmado es lo siguiente:

  • Los cuartos de final serán la tercera ronda de playoffs.
  • Participarán cuatro clasificados de la Conferencia Norte y cuatro de la Conferencia Sur.
  • Habrá cruces entre Norte y Sur, dejando atrás la separación regional.
  • Los emparejamientos se determinarán mediante reordenamiento según el récord de fase regular.
  • El mejor clasificado de una conferencia enfrentará al peor clasificado de la otra, y así sucesivamente.

Todavía no están definidos los enfrentamientos concretos

Es importante remarcar que, con el material aportado, aún no se pueden publicar los cruces exactos de cuartos de final, porque primero deben resolverse los octavos. Lo que sí está completamente confirmado es el formato con el que se armará esa etapa, y eso ya permite anticipar una instancia de alto voltaje entre los mejores sobrevivientes de ambas conferencias.

La expectativa, entonces, no pasa todavía por saber qué equipos jugarán entre sí de manera definitiva, sino por entender que la estructura de la competencia ya cambió y que la próxima ronda pondrá frente a frente a candidatos de todo el país en una lucha directa por seguir soñando con el ascenso.

Una fase que puede cambiar todo

Los cuartos de final de La Liga Argentina prometen ser mucho más que una simple ronda eliminatoria. Serán el punto donde el torneo dejará de pensarse en clave Norte y Sur para pasar a una disputa integral, con elencos de distintas regiones enfrentándose cara a cara por un lugar en semifinales.

Con ese formato ya establecido, cada partido de octavos empieza a valer todavía más. No solo está en juego el pase de ronda, sino también la posición con la que cada equipo podría quedar acomodado para la instancia siguiente. En un torneo largo, exigente y cada vez más competitivo, los cuartos de final se perfilan como el verdadero filtro de aspirantes al ascenso.




Jujuy Básquet perdió ante Villa San Martín y quedó eliminado en la Reclasificación de la Liga Argentina

Jujuy Básquet no pudo hacer pesar la localía en el estadio Federación, cayó por 80 a 72 ante Villa San Martín en el quinto juego de la serie y se despidió de la temporada 2025-2026 de la Liga Argentina. El conjunto jujeño había llegado con la ilusión intacta tras estar match point, pero pagó caro sus errores en los momentos clave y su baja efectividad desde la línea de simples.

El sueño de Jujuy Básquet en la temporada 2025-2026 de la Liga Argentina llegó a su fin en casa. En el quinto y decisivo partido de la serie de Reclasificación de la Conferencia Norte, el conjunto jujeño perdió 80 a 72 frente a Villa San Martín en el estadio Federación y quedó eliminado del certamen. En una serie muy pareja, intensa y cambiante, el equipo chaqueño fue más efectivo en los momentos determinantes, cometió menos errores y terminó sacando boleto a los octavos de final.

La derrota dejó una sensación amarga en Jujuy Básquet, no solo por tratarse de un partido definitorio y en condición de local, sino también porque el equipo había sabido ponerse en una posición favorable días atrás. Tras ganar en Resistencia el tercer juego por 65 a 59, el elenco jujeño había quedado match point y con la gran posibilidad de liquidar la serie. Sin embargo, la caída ajustada en el cuarto punto por 74 a 72 llevó la definición a un quinto encuentro, donde Villa San Martín mostró mayor aplomo y terminó inclinando la historia a su favor.

El arranque del partido ya mostró a un visitante decidido a golpear primero. Villa San Martín encontró respuestas inmediatas desde el perímetro y marcó diferencias de entrada con tres triples consecutivos de Florito. Esa efectividad inicial le permitió tomar el control del marcador y manejar el ritmo del juego en los primeros minutos. Jujuy Básquet intentó reaccionar, achicó diferencias y se mantuvo cerca, pero el primer cuarto terminó 28 a 22 para el conjunto chaqueño. Ese inicio sería un anticipo de lo que luego terminaría pesando en el desarrollo general del encuentro.


En el segundo cuarto, los dirigidos por Guillermo Tasso mostraron una versión más firme. Ajustaron la defensa, mejoraron las transiciones y empezaron a encontrar respuestas ofensivas para equilibrar el trámite. A diferencia del comienzo, el local logró incomodar más a Villa San Martín, bajó el margen de error y consiguió emparejar la historia. El momento de mayor desahogo llegó cuando Bruno Conti clavó un triple para igualar el marcador en 39 a falta de un minuto para el cierre de la primera mitad. Esa acción levantó al estadio Federación y potenció a Jujuy Básquet, que incluso logró irse al descanso en ventaja por 42 a 39. En ese pasaje, parecía que la noche podía quedar del lado del conjunto jujeño.

Pero en el regreso del entretiempo cambió otra vez el partido. Villa San Martín volvió a escena con mayor claridad, más serenidad y una ejecución mucho más precisa. Gago manejó los tiempos con inteligencia, anotó 20 puntos y fue uno de los grandes responsables del repunte chaqueño. A su lado apareció también Favio Vieta, quien terminó como máximo anotador de la noche con 21 unidades, además del aporte interior de Gusmao en la zona pintada. Del otro lado, Jujuy Básquet entró en un tramo de confusión. El equipo perdió intensidad defensiva, se mostró nervioso y volvió a sufrir ofensivamente, al punto de convertir apenas 11 puntos en el tercer cuarto. Ese parcial fue decisivo para el quiebre emocional y basquetbolístico del encuentro, ya que Villa San Martín pasó a dominar el marcador y cerró ese segmento arriba por 59 a 53.

En el último cuarto, Jujuy Básquet intentó volver a meterse en partido empujado por su gente y por la obligación del resultado. Sin embargo, cada intento de reacción se encontró con una respuesta del visitante. Villa San Martín administró la ventaja con carácter y oficio, jugó mejor las posesiones importantes y aprovechó los errores del local. El equipo jujeño volvió a pagar caro algunas decisiones apresuradas, pérdidas en momentos sensibles y, sobre todo, la escasa efectividad desde la línea de libres, un aspecto que terminó siendo determinante en la resolución del encuentro. Cuando un partido definitorio se juega posesión a posesión, cada detalle pesa, y Jujuy no logró sostener la precisión necesaria para torcer la historia.

El 80 a 72 final reflejó la mayor solidez de Villa San Martín en la noche decisiva. El “Tricolor” no solo fue más efectivo, sino que además supo leer mejor el partido en los tramos de mayor tensión. El trabajo del entrenador Eduardo Japez fue señalado como un factor importante, especialmente por la manera en que su equipo interpretó los momentos justos para golpear, controlar el ritmo y sostener la ventaja. En una serie con márgenes muy estrechos, esa lectura estratégica hizo la diferencia.

Para Jujuy Básquet, la eliminación duele porque el equipo había construido argumentos para creer en la clasificación. Cerró la fase regular con un récord de 17 triunfos y 15 derrotas, ocupando la octava posición, mientras que Villa San Martín terminó apenas un escalón por debajo, con balance de 16-16 y respaldado por una de las mejores defensas del torneo. Esa paridad se trasladó por completo a la serie. Villa golpeó primero con un agónico 75-73 como visitante. Después Jujuy reaccionó con autoridad en el segundo juego al imponerse 81-78, en una actuación colectiva de gran nivel, con 24 asistencias sobre 28 conversiones y solo siete pérdidas, además de una gran tarea de Thiago Roca con 26 puntos. Más tarde, el equipo jujeño volvió a dar otro paso importante al ganar en Resistencia por 65-59 y quedar 2-1 arriba. Pero cuando parecía tener la llave a mano, no pudo cerrarla.

La caída en el cuarto partido ya había dejado señales de alerta. Aquella noche, Jujuy Básquet perdió 74 a 72 tras un final dramático, pese a que había logrado pasar al frente en el último cuarto. En ese encuentro, Ramiro Stehli fue figura con 31 puntos y sostuvo al equipo en los momentos más calientes, pero Villa San Martín lo ganó desde una gran defensa en la última bola. Esa derrota no solo estiró la serie, sino que también modificó el impulso anímico de ambos equipos de cara al desenlace. El conjunto chaqueño llegó fortalecido al quinto punto, mientras que Jujuy cargó con la presión de haber dejado pasar una oportunidad muy importante.

En el balance general, el equipo jujeño tuvo pasajes de muy buen básquet a lo largo de la serie, compitió de igual a igual ante un rival duro y mostró personalidad en varios tramos, sobre todo en condición de visitante. Sin embargo, la eliminación deja en evidencia algunos aspectos que terminaron inclinando la balanza: la irregularidad ofensiva, las dificultades para sostener el control emocional en los momentos decisivos y la baja eficacia en libres en el partido más importante de la serie. Son detalles que en fase regular pueden pasar disimulados, pero en playoffs suelen definir el destino de una temporada.

Jujuy Básquet se despide así de la Liga Argentina 2025-2026 con una sensación de frustración, pero también con la certeza de haber sido un rival competitivo y complejo para cualquiera. La serie ante Villa San Martín fue una de las más equilibradas de la Reclasificación de la Conferencia Norte y se resolvió recién en el quinto punto. Esta vez, la balanza cayó del lado del “Tricolor”, que tuvo más efectividad, más templanza y menos errores. Para el conjunto jujeño quedará el análisis de una eliminación dolorosa, especialmente por haberse producido en casa y después de haber estado a un solo triunfo de cerrar la clasificación.

El estadio Federación fue escenario de una noche de mucha expectativa, pero el cierre no fue el esperado para los “Cóndores”. La ilusión de avanzar a octavos quedó truncada ante un rival que supo aprovechar mejor cada momento de la serie. Ahora, Jujuy Básquet deberá dar vuelta la página, sacar conclusiones y empezar a proyectar lo que viene, con la base de una campaña que tuvo competitividad, pero que terminó dejando un sabor amargo por la forma en que se escapó el objetivo principal.

Resumen de la eliminación de Jujuy Básquet

Jujuy Básquet quedó eliminado de la Liga Argentina 2025-2026 al perder 80-72 ante Villa San Martín en el quinto juego de la serie de Reclasificación. El conjunto jujeño había cerrado el primer tiempo arriba 42-39, pero en el tercer cuarto sufrió una fuerte caída en su producción ofensiva, convirtió apenas 11 puntos y permitió la reacción del visitante. En el cierre, la baja eficacia desde la línea de simples, algunas malas decisiones y la mayor solidez del equipo chaqueño terminaron definiendo la historia. Villa San Martín avanzó a octavos y Jujuy cerró su temporada con una dolorosa derrota en casa.




Salta Basket ganó un partidazo inolvidable, eliminó a Estudiantes y sigue en los playoffs

Salta Basket derrotó por 75-74 a Estudiantes de Tucumán en tiempo suplementario, en una noche épica en el Estadio Delmi. Los Infernales remontaron un partido que los tuvo siempre abajo, lo igualaron en el cierre del tiempo regular y lo ganaron con una definición infartante para avanzar de ronda en la Liga Argentina.

Salta Basket venció a Estudiantes en una noche épica y avanzó a la próxima fase

Salta Basket escribió una de esas páginas que quedan guardadas para siempre en la memoria del hincha. En un Estadio Delmi colmado, tenso y encendido, Los Infernales derrotaron 75-74 a Estudiantes de Tucumán en tiempo suplementario, se quedaron con el quinto y definitivo juego de la serie y avanzaron a la próxima instancia de los playoffs de la Liga Argentina, donde ahora enfrentarán a San Isidro de San Francisco, Córdoba.

Fue una noche de sufrimiento, reacción, carácter y desahogo. Salta Basket estuvo abajo durante gran parte del encuentro, llegó a verse 16 puntos por debajo en el marcador, sufrió el gran pasaje ofensivo de la visita en el primer tiempo, pero nunca dejó de creer. Ajustó las marcas, levantó su nivel defensivo, empujó con su gente y terminó construyendo una remontada inolvidable que se completó recién en el suplementario.

Un comienzo cuesta arriba para Salta Basket

El inicio del partido mostró a un Estudiantes de Tucumán más fino y más efectivo. La visita encontró respuestas rápidas con Josepht Hampton, con Bollo y con Cave, dañando cerca del aro y castigando a una defensa salteña que tardó en acomodarse. El primer cuarto cerró con ventaja tucumana por 27-20, una diferencia que reflejaba mejor la puntería y la soltura de la Cebra en el arranque.

En ese pasaje inicial, Salta Basket no logró imponer del todo su intensidad habitual. Estudiantes manejó mejor los ritmos del juego, lastimó en la pintura y encontró situaciones cómodas también en el perímetro. Del lado local, Martín Gómez se mostraba como una de las principales vías ofensivas, sosteniendo al equipo en un contexto adverso.

Estudiantes llegó a sacar 16 y encendió las alarmas en el Delmi

En el segundo cuarto el partido se puso todavía más complejo para Los Infernales. Estudiantes profundizó su dominio ofensivo, amplió la diferencia y en un momento llegó a estar 16 puntos arriba, apoyado en un gran goleo visitante y en el protagonismo de Hampton, quien fue el goleador del primer tiempo con 17 unidades. La visita parecía controlar el trámite y se iba sintiendo cada vez más cómoda en el Delmi.


Sin embargo, cuando el panorama parecía muy oscuro para los salteños, empezó a aparecer otra versión del equipo de Ricardo De Cecco. El entrenador movió el banco buscando mayor energía defensiva y respuestas anímicas. Allí fueron importantes los ingresos de Cristian Linares y Bruno Abratte, que ayudaron a cambiar el tono del partido, a ajustar marcas y a darle otra velocidad a Salta Basket.

Ese crecimiento sobre el cierre del segundo período fue clave para que el local no se fuera completamente desbordado al descanso. Aunque Estudiantes se fue al entretiempo arriba 48-40, Salta logró achicar la brecha después de haber estado muy lejos y dejó abierta la puerta para una reacción en el complemento. El Delmi, que había pasado de la preocupación al murmullo, volvió a sentir que el equipo seguía vivo.

Un tercer cuarto de bajo goleo y máxima tensión

El tercer período mantuvo la lógica de un duelo muy físico, muy disputado y con mucho nervio. No hubo demasiado brillo, sí mucha tensión, defensas duras e imprecisiones de ambos lados. Fue un tramo de escaso goleo, donde cada conversión costó muchísimo y donde Estudiantes logró sostener la ventaja.

Al final del tercer cuarto, la visita seguía arriba por 64-55, conservando nueve puntos de diferencia. El marcador mostraba que Salta todavía estaba lejos, pero el desarrollo empezaba a insinuar otra cosa: el local ya no sufría tanto atrás, el partido se había ensuciado, y en esa batalla de desgaste Los Infernales se sentían cada vez más cómodos.

La sensación era clara: si Salta lograba meter un par de defensas seguidas y transformar esa intensidad en puntos rápidos, la historia todavía podía cambiar. Y así ocurrió.

La reacción de Salta Basket y el empate que hizo explotar al Delmi

En el último cuarto apareció el corazón del equipo. Salta Basket levantó su nivel defensivo, jugó con otra agresividad, empezó a correr mejor la cancha y a imponer un ritmo más incómodo para Estudiantes. Lo que no había aparecido de manera constante durante los primeros tres parciales surgió en el momento más caliente: la convicción de un equipo dispuesto a pelear cada pelota como si fuera la última.

Después de ir perdiendo durante prácticamente toda la noche, Los Infernales encontraron el momento para meterse definitivamente en partido. La desventaja comenzó a achicarse, el público sintió el envión, el estadio se encendió y llegó uno de los momentos clave del partido: Salta Basket empató en 66 cuando todavía parecía remar desde muy atrás.

Ese empate fue más que una igualdad parcial: fue el símbolo de una remontada emocional, táctica y deportiva. Salta había estado siempre abajo, había sufrido el goleo rival, pero seguía de pie en una noche decisiva. El Delmi explotó, y desde ahí el partido entró en una dimensión dramática total.

Un cierre para el infarto y un suplementario inevitable

El último tramo del tiempo regular fue palo a palo, con tensión máxima, fallos ajustados y muchísima carga emocional. Ninguno de los dos regaló nada. Salta Basket siguió empujando con su gente, mientras Estudiantes intentaba sostener su ventaja con el oficio de sus hombres más importantes.

Finalmente, tras una segunda mitad de enorme entrega del equipo salteño, el tiempo reglamentario se cerró 71-71, obligando a jugar un suplementario para definir la serie. El quinto juego tenía que terminar así: con suspenso, con nervios y con dos equipos vaciándose por completo.

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Para entonces, el desgaste ya era total. El partido había pasado por todos los estados posibles: dominio tucumano, remontada salteña, clima de delirio en las tribunas y una definición abierta donde cualquier detalle podía decidir el destino de la serie.

Salta Basket lo ganó en el cierre y desató el delirio

En el tiempo extra, el partido siguió siendo una batalla. Cada posesión pesó como una final dentro de la final. Como en toda la serie, ninguno de los dos equipos pudo sacar una diferencia clara. Se intercambiaron conversiones y nervios, hasta que llegó la jugada que terminó de torcer la historia.

A falta de 30 segundos, en medio de un contragolpe, Bruno Abratte atacó hasta debajo del aro, esperó la llegada de Nicolás Álvarez y el interno salteño resolvió con una bandeja potente para poner a Salta Basket arriba 75-74. Fue la jugada decisiva. Fue el grito máximo del Delmi. Fue el momento en que la remontada se convirtió en victoria.

Todavía quedaban 20 segundos, pero Estudiantes no pudo capitalizar su última posesión. Ahí sí, el desahogo fue absoluto. El Delmi entró en ebullición. Hubo delirio total en las tribunas, en el banco y dentro de la cancha. Salta Basket había ganado un partido épico, una serie tremenda y una clasificación construida a puro carácter.

Las claves del triunfo de Salta Basket

El triunfo de Salta Basket tuvo varios puntos altos, pero sobre todo explicó por qué este equipo logró sobrevivir a un partido que parecía escapársele.

La primera gran clave fue la reacción defensiva del segundo tiempo. Salta pasó de sufrir muchísimo en la primera mitad a transformar el juego en un terreno más incómodo y físico, donde la visita ya no encontró tantos espacios.

La segunda fue el aporte del banco. El ingreso de Abratte y Linares modificó el pulso del encuentro, dándole al equipo una intensidad distinta. La ausencia de Tomás Botta en la segunda mitad obligó a una reorganización, y Abratte respondió con personalidad, tomando la conducción del equipo en el momento más delicado del partido.

La tercera fue el peso de los nombres propios. Martín Gómez terminó como uno de los goleadores salteños, mientras que Nicolás Álvarez volvió a ser decisivo, tanto por su presencia física como por la conversión ganadora. Fue, además, una noche donde la garra pesó tanto como el básquet. Salta quizás no jugó su partido más brillante, pero sí uno de los más valientes de la temporada.

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Una serie durísima, resuelta en el quinto juego

La serie entre Salta Basket y Estudiantes de Tucumán estuvo marcada por la paridad desde el principio. Los resultados previos lo habían anticipado y el quinto juego lo confirmó:

  • Juego 1: Salta Basket 78-62 Estudiantes
  • Juego 2: Salta Basket 70-82 Estudiantes
  • Juego 3: Estudiantes 78-90 Salta Basket
  • Juego 4: Estudiantes 84-71 Salta Basket
  • Juego 5: Salta Basket 75-74 Estudiantes, en suplementario

Fue una serie cambiante, áspera y equilibrada. Ninguno logró dominar por completo al otro y por eso la definición terminó siendo tan cerrada como emocionante. Salta hizo valer la ventaja deportiva en el juego decisivo, pero tuvo que trabajar hasta el último segundo para sostenerla.

De una fase regular sólida a una clasificación con épica

Salta Basket llegó a esta reclasificación luego de terminar séptimo en la fase regular, con récord de 18 victorias y 14 derrotas, mientras que Estudiantes finalizó décimo, con balance de 16-16. Esa mejor ubicación le permitió a Los Infernales definir la serie como local.

El equipo de Ricardo De Cecco ya había mostrado señales durante la fase regular de que podía competir de igual a igual contra cualquiera, pero esta clasificación tiene un valor especial por la manera en que se dio. No fue solo un pase de ronda: fue una prueba de personalidad en una noche donde había que resistir, reaccionar y ejecutar bajo máxima presión.

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Lo que viene: San Isidro, el próximo desafío

Con este infartante triunfo, Salta Basket avanzó a la próxima instancia de los playoffs de la Liga Argentina, donde tendrá un desafío de altísimo nivel: San Isidro de San Francisco, uno de los equipos más fuertes de la Conferencia Norte.

Pero antes de pensar en lo que viene, el equipo salteño tiene derecho a disfrutar una noche inolvidable. Una de esas victorias que fortalecen a un plantel y que conectan definitivamente con su gente. El Delmi fue testigo de una remontada heroica y de una clasificación que ya ocupa un lugar especial en la historia reciente de Los Infernales.

Delmi en llamas y una victoria para recordar

El básquet tiene noches que se explican con estadísticas y otras que se explican con emociones. Esta fue de las segundas. Salta Basket estuvo al borde, sufrió durante buena parte del encuentro, vio cómo Estudiantes se adueñaba del juego en la primera mitad, pero jamás se entregó. Ajustó, peleó, empató y ganó.

El 71-71 del tiempo regular ya había transformado el cierre en una escena inolvidable. El 75-74 final en suplementario terminó de convertirlo en una noche épica. El Delmi estalló, Salta celebró y Los Infernales siguen soñando en la Liga Argentina.




Salta Basket y Estudiantes definen una serie al rojo vivo en el Delmi

Salta Basket y Estudiantes de Tucumán se juegan todo este domingo en el Estadio Delmi, en el quinto y último partido de una serie que mostró paridad absoluta. Los Infernales buscarán aprovechar la localía y el empuje de su gente para meterse en la próxima instancia de la Liga Argentina.

Salta Basket vs Estudiantes de Tucumán: el punto final se juega en el Delmi

Salta Basket tendrá este domingo una de esas noches que pueden marcar una temporada. Desde las 21.30, en el Estadio Delmi, Los Infernales recibirán a Estudiantes de Tucumán en el quinto y definitivo juego de la serie de reclasificación de los 8vos de final de la Conferencia Norte de la Liga Argentina. Con la llave empatada 2-2, el conjunto salteño intentará hacerse fuerte en casa para sellar la clasificación a la próxima instancia.

La serie llega a su punto cúlmine después de cuatro partidos intensos, cerrados y cambiantes. Ninguno de los dos equipos pudo imponer una superioridad clara, y esa paridad terminó desembocando en un desenlace ideal para el espectáculo: un quinto juego en Salta, con localía para el equipo de Ricardo De Cecco, que terminó mejor ubicado en la fase regular y por eso mantiene la ventaja deportiva.

Cómo llega Salta Basket al partido decisivo

Salta Basket afrontará este encuentro con la necesidad de reencontrarse con su mejor versión luego de la derrota en el cuarto punto disputado en Tucumán. En el Coco Ascarate, Estudiantes se impuso por 84-71 y estiró la definición a un juego más. En ese partido, Los Infernales no lograron repetir la efectividad que habían mostrado en el tercer encuentro, especialmente desde la línea de tres puntos, donde apenas convirtieron 4 de 23 lanzamientos, un porcentaje demasiado bajo para un equipo que había encontrado allí una de sus principales armas ofensivas.

Más allá del traspié, el equipo salteño dejó señales positivas durante toda la serie. En el tercer partido había dado un golpe importante en Tucumán al ganar 90-78, con una producción colectiva de alto nivel, seis jugadores en doble dígito y una gran efectividad desde el perímetro. Ese rendimiento es el espejo en el que intentará mirarse esta noche el elenco infernal para volver a imponer condiciones frente a su gente.

desde la ventana

El recorrido de Salta en esta llave dejó en claro que cuando logra defender con intensidad y repartir bien el balón en ataque, se convierte en un equipo sumamente peligroso. Esa fue justamente una de las claves que marcó el interno Nicolás Álvarez, uno de los hombres más importantes del plantel, al explicar que el equipo debe repetir lo hecho en los triunfos del primer y tercer juego: solidez defensiva, circulación ofensiva y reducción al mínimo de los errores.

También el alero Martín Gómez remarcó el aspecto anímico y colectivo de este momento, al asegurar que el grupo llega unido y consciente de que en un quinto partido puede pasar cualquier cosa. El mensaje en Salta es claro: hay confianza en el plantel, pero también plena conciencia de que será una batalla durísima.

Estudiantes de Tucumán, un rival incómodo que nunca se rindió

Del otro lado estará un Estudiantes de Tucumán que confirmó durante toda la serie por qué era un rival de riesgo. La Cebra llegó a esta reclasificación tras finalizar en la décima posición de la fase regular, pero mostró carácter para dar pelea en cada encuentro y logró extender la llave hasta el último capítulo.

El equipo tucumano ya había avisado en el segundo partido, cuando sorprendió en el Delmi y ganó 82-70 para igualar la serie. Luego, aunque cayó en el tercer juego, volvió a reaccionar en el cuarto para forzar el desempate. Esa capacidad de recuperación y su fortaleza anímica hacen de Estudiantes un adversario de enorme cuidado.

desde la ventana

Entre sus piezas más determinantes aparece Joe Hampton, figura del cuarto encuentro con 19 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias, además de nombres como Elías Cave, Federico Pedano y Juan Bollo, jugadores que han tenido peso específico en distintos tramos de la serie. Estudiantes ha sabido lastimar tanto en la pintura como desde el perímetro y, sobre todo, encontró respuestas en momentos donde parecía quedar contra las cuerdas.

Una serie marcada por la paridad

Si algo definió esta llave entre salteños y tucumanos fue la igualdad. Los marcadores reflejan un desarrollo cambiante, con momentos favorables para cada uno, pero sin un dominador absoluto:

  • Juego 1: Salta Basket 78-62 Estudiantes
  • Juego 2: Salta Basket 70-82 Estudiantes
  • Juego 3: Estudiantes 78-90 Salta Basket
  • Juego 4: Estudiantes 84-71 Salta Basket

Salta ganó con autoridad el primer punto en casa, reaccionando después de un arranque adverso y apoyado en una gran actuación de Sahir Abdala, goleador de ese duelo con 20 puntos. Luego, en el segundo encuentro, Estudiantes cambió el tono del cruce, llevó el partido a un terreno físico, trabado, y sacó un triunfo fundamental en el Delmi.

Ya en Tucumán, Los Infernales volvieron a dar un golpe fuerte al quedarse con el tercer punto gracias a una actuación colectiva convincente, administrando mejor los momentos del partido y con aportes decisivos de Tomás Botta, Bruno Abratte, Cristian Linares y Chance Hunter. Sin embargo, el cuarto juego mostró a un Estudiantes más firme, capaz de controlar el trámite y castigar en los momentos justos para igualar nuevamente la historia.

El Delmi, la gran carta de Salta Basket

En partidos de esta magnitud, la localía puede inclinar la balanza, y Salta Basket sabe que el Estadio Delmi puede ser un factor decisivo. No solo porque define en su casa gracias a la ventaja deportiva conseguida por haber sido séptimo en la fase regular, sino también porque el equipo ha tenido respaldo constante de su gente durante toda la temporada.

El capitán Facundo Binda fue contundente al referirse al papel del público: sostuvo que la gente puede transformarse en el “factor X” del juego, recordando que acompañó al equipo tanto en las victorias como en las derrotas, y que en una noche tan determinante su apoyo será más necesario que nunca.

Ese clima será uno de los grandes condimentos de una jornada que promete alto voltaje. Las boleterías del estadio estarán habilitadas desde las 20.30, una hora antes del partido, para la venta de entradas de un duelo que aparece como imperdible para el básquet salteño.

Qué necesita Salta Basket para ganar

Salta Basket llega al juego definitorio con una hoja de ruta bastante clara. Para avanzar de ronda necesitará recuperar varias de las fortalezas que lo llevaron a ser uno de los equipos competitivos de la Conferencia Norte:

Primero, elevar su solidez defensiva. En los triunfos de la serie, Salta logró incomodar al rival, cerró espacios y evitó que Estudiantes corriera la cancha con facilidad. Cuando la defensa funcionó, el ataque también encontró mejores opciones.

Segundo, repartir más el goleo. En su mejor versión, Los Infernales encuentran puntos desde distintas manos. Si Botta, Hunter, Álvarez, Gómez, Abdala, Linares o Abratte logran involucrarse, el equipo gana variantes y se vuelve menos previsible.

Tercero, mejorar la efectividad exterior. El cuarto punto dejó una señal de alarma con el flojo 17 por ciento en triples. En una definición cerrada, la puntería desde 6,75 puede ser decisiva.

Y finalmente, mantener la cabeza fría. En un quinto partido, cada detalle pesa. Lo dijo Álvarez y parece una síntesis perfecta de la serie: el que menos se equivoque tendrá las mejores chances de seguir en competencia.

Cómo llegan los equipos desde la fase regular

Salta Basket terminó la fase regular en el séptimo puesto de la Conferencia Norte, con un registro de 18 victorias y 14 derrotas, mientras que Estudiantes de Tucumán cerró en la décima colocación, con balance de 16-16. Esa diferencia le permitió a Los Infernales quedarse con la ventaja deportiva y definir la serie en casa.

Para el equipo salteño, además, esta campaña ya marca una mejora respecto de las últimas temporadas, consolidando un crecimiento deportivo que ahora buscará coronar con el pase a la próxima instancia. Del otro lado, Estudiantes llega con la ambición de dar el golpe en condición de visitante y continuar su camino en la postemporada.

Formaciones: Salta Basket y Estudiantes de Tucumán

Salta Basket

0 Chance Hunter
4 Bruno Abratte
5 Tomás Botta
6 Martín Gómez
10 Facundo Binda
11 Cristian Linares
13 Nicolás Álvarez
14 Máximo Genitti
23 Tyrus Buckner
27 Miqueas López
31 Sahir Abdala

DT: Ricardo De Cecco
ATs: Juan Carlos Pereyra y Marcelo Outeyral
PF: Rafael Padilla
Utilero: Emilio Fadell
Jefe de Equipo: Marcelo Ferreyra

Estudiantes de Tucumán

2 Elías Cave
5 Santiago Capelli
6 Lorenzo Benay
7 Juan Cruz Rodríguez
8 Marco Ceppo
9 Federico Peddano
10 Matías Bichara
18 Patricio Aranda
24 Josepht Hampton
91 Juan Bollo

DT: Fabrizio Espósito

Probables quintetos

Salta Basket

Tomás Botta, Martín Gómez, Chance Hunter, Facundo Binda y Nicolás Álvarez.

Estudiantes de Tucumán

Elías Cave, Juan Cruz Rodríguez, Federico Pedano, Josepht Hampton y Juan Bollo.

Ficha del partido

Partido: Salta Basket vs Estudiantes de Tucumán
Instancia: 8vos de final Conferencia Norte – Reclasificación
Serie: 2-2
Lugar: Estadio Delmi, Salta
Hora: 21.30
Árbitros: Nicolás Danna y Sebastián Vasallo
Comisionado técnico: Román Guantay

Un partido para el recuerdo

La Liga Argentina le regala a Salta Basket una noche de esas que pueden quedar marcadas en la memoria del hincha. El Delmi volverá a ser escenario de un cruce de máxima tensión, con dos equipos que ya demostraron que no se guardan nada y que llegan a este quinto punto con argumentos para ilusionarse.

Para Los Infernales, el desafío será enorme, pero también lo será la oportunidad. Tienen localía, tienen antecedentes de grandes actuaciones en la serie y tienen una hinchada dispuesta a empujar. Del otro lado, Estudiantes promete dar pelea hasta el final. Todo está dado para un partidazo.

Esta vez no habrá mañana. Salta Basket y Estudiantes de Tucumán jugarán el punto final de una serie vibrante, con el objetivo de seguir soñando en la Liga Argentina. Y en Salta, la ilusión vuelve a pasar por el Delmi.




Jujuy Básquet cayó en el final ante Villa San Martín y la serie se definirá en un quinto partido

Jujuy Básquet estuvo muy cerca de sellar la clasificación, pero cayó por 74 a 72 ante Villa San Martín en Resistencia y la serie de Reclasificación de la Conferencia Norte quedó igualada 2-2. El elenco jujeño, que tuvo a Ramiro Stehli como gran figura con 31 puntos, buscará ahora cerrar la historia en casa, en un quinto y decisivo partido.

Jujuy Básquet dejó escapar una gran oportunidad en la noche del cuarto partido de la serie ante Villa San Martín. En un duelo cargado de tensión, nerviosismo y dramatismo hasta la última pelota, el conjunto chaqueño se impuso por 74 a 72 en Resistencia e igualó 2-2 la llave de Reclasificación de la Conferencia Norte de la Liga Argentina. De esta manera, la clasificación se definirá en un quinto y decisivo encuentro, que se disputará el domingo a las 21.30 en suelo jujeño.

El partido tuvo todos los condimentos de una serie de playoff. Ante un gran marco de público, Villa San Martín sacó carácter en un contexto de máxima presión y encontró respuestas en los momentos más delicados de la noche. Del otro lado, Jujuy Básquet volvió a mostrar personalidad, compitió hasta el final y estuvo a muy poco de sentenciar la serie como visitante, pero no pudo cerrar el juego en los instantes decisivos.

El arranque favoreció al equipo local, que salió mucho más activo, intenso y efectivo. Villa San Martín estampó rápidamente un parcial de 7-0 que le permitió tomar la iniciativa. Favio Vieta comenzó a marcar diferencias con su explosión ofensiva y el “Tricolor” parecía tener el control. Sin embargo, Jujuy Básquet reaccionó a tiempo. Con Juan Marini y Santiago Ibarra como ejes para acomodarse en el trámite, el elenco jujeño equilibró el desarrollo y logró cerrar el primer cuarto igualado en 21, una muestra clara de su capacidad para reponerse a un inicio adverso.


En el segundo parcial el encuentro mantuvo su intensidad. Emir Pérez Barrios y nuevamente Favio Vieta lideraron al local, mientras que la visita encontró respuestas en Ramiro Stehli y Juan Marini para no perderle pisada al marcador. El trámite se hizo parejo y cargado de tensión. Cuando Villa San Martín parecía escaparse con una ventaja interesante gracias al buen ingreso de Maximiliano Martín, que ayudó a colocar el 37-30 a falta de tres minutos, Jujuy Básquet volvió a demostrar carácter y descontó hasta irse al descanso largo apenas dos puntos abajo: 43-41. Ese cierre dejó la sensación de que el juego estaba completamente abierto.

El tercer cuarto fue, probablemente, el tramo más áspero y cerrado del encuentro. Las acciones continuaron intensas, con mucho roce y escasas diferencias. El score reflejó esa paridad en el 52-52. En ese contexto, Villa San Martín halló respuestas importantes en Elián Centeno y Emir Pérez Barrios, quienes le devolvieron algo de aire al conjunto local. En el cierre de ese pasaje, el equipo chaqueño mostró mayor claridad en sus ofensivas y logró cerrar el período arriba por 63 a 55, obteniendo una ventaja que parecía determinante por el contexto del partido.

Pero Jujuy Básquet no estaba dispuesto a rendirse. En el arranque del último cuarto apareció la enorme figura de Ramiro Stehli, quien se cargó el ataque del equipo sobre los hombros y empujó la remontada. El elenco jujeño fue achicando la desventaja y metiéndose otra vez en juego. Con determinación, paciencia y lectura para los momentos calientes, la visita llegó incluso a pasar al frente 66-63 cuando faltaban 3 minutos y 38 segundos. Allí parecía estar el golpe definitivo para quedarse con la serie.

Sin embargo, el desenlace volvió a inclinarse del lado chaqueño. En un momento crítico, Villa San Martín respondió con una acción colectiva de enorme valor para recuperar la ventaja y después sostuvo la diferencia desde la línea de libres. En la última posesión, además, construyó una defensa impecable para impedir que Jujuy Básquet pudiera cambiar la historia. Así, el 74-72 final dejó la serie empatada 2-2 y empujó la definición a un quinto partido.

Más allá de la derrota, el equipo jujeño volvió a dejar señales positivas en una serie muy exigente. Su principal argumento ofensivo fue Ramiro Stehli, autor de 31 puntos y gran figura de la visita. El perímetro jujeño volvió a tener peso en distintos pasajes y el equipo mostró, otra vez, una competitividad que ya había quedado reflejada en el tercer punto de la serie, cuando logró ganar en Resistencia por 65 a 59 para colocarse match point. En aquel encuentro, Jujuy Básquet había manejado con inteligencia los tiempos, jugó con el nerviosismo del rival y quedó a un paso de la clasificación. En el cuarto juego estuvo cerca de repetir la historia, aunque esta vez no logró sostener la ventaja en el cierre.

La serie entre Jujuy Básquet y Villa San Martín viene confirmando la paridad que ambos equipos mostraron a lo largo de la temporada. El conjunto jujeño terminó la fase regular con un récord de 17 triunfos y 15 derrotas, finalizando en la octava colocación, mientras que el elenco chaqueño cerró apenas un escalón por debajo, con balance de 16-16 y una de las mejores defensas del torneo. En los antecedentes entre ambos ya se había visto una tendencia clara: triunfos repartidos y partidos definidos por detalles. De hecho, Villa San Martín había pegado primero en la serie con un 75-73 como visitante gracias a una canasta agónica de Rómulo Gusmao, pero Jujuy reaccionó en el segundo punto con un 81-78 en el que distribuyó 24 asistencias sobre 28 conversiones y apenas siete pérdidas. Más tarde, en Chaco, los jujeños se llevaron el tercer partido por 65-59 para quedar a un triunfo de avanzar.

Ahora, toda la presión y toda la expectativa se trasladan a Jujuy. El domingo, desde las 21.30, la serie se resolverá en un quinto y definitivo partido. Será la gran oportunidad para que Jujuy Básquet haga valer la localía, recupere la solidez mostrada en varios tramos de la serie y termine de concretar el objetivo de avanzar de ronda. Después de haber rozado la clasificación en Resistencia, el equipo jujeño deberá transformar la bronca de esta derrota en energía competitiva para afrontar el compromiso más importante de la temporada hasta aquí.

La caída en el cuarto punto duele porque estuvo al alcance de la mano, pero también deja una certeza: Jujuy Básquet sigue vivo, sigue compitiendo y tendrá en su casa la posibilidad de cerrar una serie tan pareja como apasionante. En playoffs, muchas veces la diferencia entre avanzar o quedarse afuera está en la capacidad de reaccionar después de una noche amarga. Y eso será justamente lo que pondrá a prueba el conjunto jujeño en el duelo decisivo.

Resumen de lo vivido por Jujuy Básquet

Jujuy Básquet estuvo a un paso de clasificar, pero cayó 74-72 ante Villa San Martín en Resistencia en un partido muy parejo y cargado de tensión. Tras un inicio mejor del local, el equipo jujeño logró meterse en juego, sostuvo la paridad durante gran parte de la noche y hasta pasó al frente en el último cuarto. Sin embargo, Villa San Martín respondió en el cierre, defendió bien la última bola y estiró la serie a un quinto partido. La gran figura de Jujuy fue Ramiro Stehli, con 31 puntos. Ahora, la clasificación se definirá el domingo en tierras jujeñas.




Salta Basket cayó ante Estudiantes de Tucumán y la serie se definirá en un quinto juego en el Delmi

Salta Basket no pudo liquidar la serie en Tucumán, cayó 84-71 ante Estudiantes en el cuarto punto de la reclasificación de la Conferencia Norte y ahora deberá definir su clasificación a la próxima instancia de La Liga Argentina en un quinto y decisivo juego en el Estadio Delmi.

Salta Basket cayó ante Estudiantes de Tucumán y deberá definir la serie en el Delmi

Salta Basket dejó pasar una gran chance en Tucumán. En el cuarto partido de la serie de reclasificación de la Conferencia Norte de La Liga Argentina, Los Infernales cayeron por 84-71 ante Estudiantes de Tucumán en el estadio Coco Ascarate, y de esa manera la llave quedó igualada 2-2. La historia, que viene mostrando una enorme paridad desde el primer juego, se resolverá ahora en un quinto y definitivo encuentro que se disputará el domingo en el Estadio Delmi.

El equipo salteño había llegado al cuarto punto con la posibilidad concreta de cerrar la clasificación fuera de casa, luego del valioso triunfo conseguido en el tercer partido por 90-78, también en suelo tucumano. Sin embargo, esta vez la historia fue distinta. Estudiantes reaccionó a tiempo, corrigió varios aspectos de su juego y supo controlar los momentos claves del encuentro para quedarse con una victoria indispensable que lo mantuvo con vida en la serie.

Un partido parejo que se quebró en los detalles

Como ocurrió a lo largo de toda la llave, el comienzo fue equilibrado. Salta Basket logró competir de igual a igual en los primeros minutos, apostando a su juego interior y encontrando respuestas en la pintura, especialmente con Nicolás Álvarez, que volvió a ser una referencia importante cerca del aro. Del otro lado, Elías Cave fue uno de los más activos para el conjunto tucumano, manteniendo a Estudiantes en partido en un primer cuarto donde prácticamente no hubo diferencias.

Incluso, durante los primeros minutos del segundo cuarto, el equipo dirigido por Ricardo De Cecco consiguió pasar al frente por única vez en toda la noche. Pero ese pasaje favorable no se pudo sostener. Estudiantes respondió con firmeza, endureció su defensa y volvió a imponer condiciones con una mejor selección de tiros y mayor consistencia ofensiva. Sobre el cierre de la primera mitad, un tramo positivo de la Cebra, con buenas defensas y apariciones ofensivas de Pedano y nuevamente Cave, le permitió escaparse en el marcador para irse al descanso con una ventaja de siete puntos.

Ese cierre del segundo cuarto fue uno de los momentos bisagra del partido. Salta no logró capitalizar sus pasajes favorables y empezó a padecer uno de los grandes problemas de la noche: la baja efectividad en el lanzamiento externo.

La falta de puntería desde el perímetro condicionó a Los Infernales

A diferencia del tercer partido, donde Salta Basket había mostrado una altísima eficacia y había lastimado con contundencia desde los 6,75 metros, en esta oportunidad el tiro de tres no apareció. Los salteños terminaron con apenas 4 conversiones en 23 intentos, un 17 por ciento de efectividad, un número demasiado bajo para sostenerse en un duelo de playoff fuera de casa.

Esa merma en el perímetro se sintió durante buena parte del encuentro. Si bien Salta fue más efectivo en tiros de dos, con un 57 por ciento gracias a sus 21 aciertos en 33 lanzamientos, y además mostró una producción aceptable en varios pasajes dentro de la pintura, la falta de gol exterior le restó variantes ofensivas. También en los tiros libres dejó puntos en el camino, con 17 conversiones sobre 25 intentos, para un 68 por ciento.

En una serie tan equilibrada, esos detalles terminan inclinando la balanza. Estudiantes, que sí logró mejores porcentajes y un juego más sólido en los momentos de mayor tensión, supo aprovecharlo.

Estudiantes tomó el control en el tercer cuarto

Después del descanso largo, el equipo tucumano salió decidido a marcar territorio. Con Javier Bollo haciéndose fuerte en la pintura, Estudiantes logró estirar la diferencia hasta los 12 puntos, una brecha que obligó a Salta Basket a remar nuevamente desde atrás. En ese contexto apareció Cristian Linares, cuyo ingreso le dio energía al equipo salteño y permitió recortar la diferencia para cerrar el tercer período solo siete puntos abajo.

Ese pasaje dejó la sensación de que Los Infernales todavía estaban vivos. Pero en el último cuarto, cuando necesitaban un golpe anímico para dar vuelta la historia, Estudiantes volvió a responder con autoridad. Un triple de Bichara, a falta de ocho minutos, volvió a llevar la diferencia a dos dígitos y obligó a De Cecco a pedir minuto. Tras esa pausa, Salta mostró una reacción con un parcial de 5-0, una defensa zonal más cerrada y algunas corridas que parecían abrir una puerta a la remontada. Pero la Cebra no se desordenó. Mantuvo la calma, recuperó rápidamente el control del trámite y terminó cerrando el encuentro con solvencia para sellar el 84-71 final.

Joe Hampton, la gran figura de la noche

En el conjunto tucumano, la gran figura fue Joe Hampton, que firmó una planilla muy completa con 19 puntos, 7 rebotes y 4 asistencias, siendo determinante tanto en el goleo como en la generación. También fue clave el aporte de un equipo que volvió a mostrar variantes, presencia física y respuesta en los momentos más calientes de la noche.

Salta, por su parte, intentó sostenerse con esfuerzo colectivo y momentos individuales positivos, pero no logró tener la fluidez ofensiva ni la contundencia que había mostrado en el tercer partido. El rival esta vez encontró la forma de neutralizar mejor a sus principales hombres de gol y eso condicionó buena parte del desarrollo.

Una serie intensa, física y muy pareja

Más allá del resultado del cuarto juego, lo que dejó en claro esta reclasificación es que se trata de una serie muy equilibrada. Desde el primer partido, tanto Salta Basket como Estudiantes de Tucumán se alternaron momentos de dominio, aprovecharon errores ajenos y compitieron con intensidad en una llave que nunca ofreció margen para relajarse.

Salta había comenzado con una gran victoria en el Delmi por 78-62, mostrando autoridad y un muy buen rendimiento colectivo. Luego llegó la respuesta tucumana, que se impuso por 82-70 en el segundo juego para igualar la historia. Ya en Tucumán, Los Infernales recuperaron la ventaja con una sólida actuación para ganar 90-78 el tercer punto. Y ahora, con el triunfo de Estudiantes por 84-71, todo quedó abierto para una definición apasionante.

La serie, además, refleja el contexto con el que ambos llegaron a esta instancia. Salta Basket terminó la fase regular en el séptimo puesto, con récord de 18 victorias y 14 derrotas, mientras que Estudiantes fue décimo, con balance de 16-16. Esa ubicación le dio a los salteños la ventaja deportiva, y por eso el quinto juego se disputará en el Delmi.

El Delmi será escenario de una verdadera final

El próximo domingo, Salta Basket tendrá una nueva oportunidad de hacer valer su localía y meterse en la siguiente instancia de la Conferencia Norte. El quinto partido no será uno más: se jugará con clima de final, con la presión lógica de una serie empatada y con la obligación de sostener la fortaleza en casa para no despedirse de la temporada.

Para Los Infernales, la serie representa mucho más que un simple cruce de reclasificación. El equipo ya logró mejorar la imagen de las últimas dos temporadas y volvió a meterse de lleno en la pelea dentro de la segunda categoría del básquet argentino. Ahora buscará transformar esa evolución en una clasificación que le permita seguir soñando.

Enfrente estará un Estudiantes que llega fortalecido tras sostener la presión y sobrevivir en su casa. La Cebra ya demostró que tiene argumentos para complicar y que sabe competir en escenarios adversos. Por eso, el domingo en Salta se espera un partido de alto voltaje, con dos equipos que ya se conocen de memoria y que se jugarán todo por seguir en carrera.

Salta Basket no pudo cerrarlo en Tucumán, pero todavía depende de sí mismo. La serie está 2-2 y el último capítulo se escribirá en casa, donde Los Infernales intentarán volver a hacerse fuertes ante su gente para dar un nuevo paso en una temporada que ya tiene tintes de crecimiento, pero que todavía puede entregar una página más de ilusión.


Resumen de lo vivido por Salta Basket

Salta Basket dejó pasar su primera chance de cerrar la serie ante Estudiantes de Tucumán al caer por 84-71 en el cuarto partido de la reclasificación de la Conferencia Norte. El equipo salteño no logró repetir la gran efectividad del tercer juego, sufrió su baja puntería desde el perímetro y terminó cediendo ante un rival que reaccionó en los momentos claves. La serie quedó 2-2 y todo se definirá el domingo en el Delmi, donde Los Infernales intentarán hacer valer la ventaja deportiva para avanzar de ronda.