Cuartos de final de La Liga Argentina: quedaron confirmados los cruces interconferencias

Tras unos octavos cargados de sorpresas, batacazos y definiciones al límite, quedaron confirmados los cruces interconferencias de los cuartos de final de La Liga Argentina. Ocho equipos siguen en carrera por el ascenso y las series se jugarán al mejor de cinco partidos entre el 30 de abril y el 12 de mayo.

La Liga Argentina ingresó en una etapa decisiva. Después de una ronda de octavos de final que dejó eliminaciones inesperadas, remontadas inolvidables y varios cierres dramáticos, quedaron definidos los ocho equipos que disputarán los cuartos de final en busca del ascenso a la Liga Nacional.

La gran novedad de esta instancia será el cruce entre conferencias. A diferencia de las rondas anteriores, los cuatro clasificados de la Conferencia Norte se medirán con los cuatro sobrevivientes de la Conferencia Sur. Las series se disputarán al mejor de cinco partidos, con ventaja de localía para los mejores ubicados según el reordenamiento establecido por la fase regular.

Los equipos que siguen en carrera son San Isidro, Barrio Parque, Santa Paula y Villa San Martín por la Conferencia Norte, mientras que por la Conferencia Sur avanzaron Lanús, La Unión de Colón, Gimnasia y Esgrima La Plata y Deportivo Viedma.

La instancia comenzará el 30 de abril y, en caso de llegar a quinto juego, se extenderá hasta el 12 de mayo. Será una ronda clave, porque de allí saldrán los cuatro semifinalistas de una temporada que ya mostró que los antecedentes pesan, pero no garantizan nada.


Una ronda previa llena de batacazos

Los octavos de final dejaron señales claras: en playoffs no alcanza solo con haber hecho una gran fase regular. De hecho, quedaron eliminados algunos de los equipos de mejor récord de la temporada, entre ellos Provincial de Rosario, número uno de la Conferencia Sur, Amancay de La Rioja, líder de la Norte, y Central Entrerriano, otro de los grandes protagonistas de la etapa regular.

El golpe más fuerte lo dio Deportivo Viedma, que parecía contra las cuerdas tras quedar 0-2 ante Provincial. Sin embargo, el equipo rionegrino reaccionó, ganó dos partidos en casa y luego se impuso en Rosario por 80 a 78 para cerrar la serie 3-2. Fue una remontada enorme, ante el mejor equipo de la fase regular, y una muestra de carácter que lo deposita en cuartos con confianza renovada.

También fue resonante lo de Villa San Martín, que dejó en el camino a Amancay, el mejor de la Norte. El conjunto chaqueño ganó la serie 3-1 y lo hizo luego de haber atravesado también la Reclasificación, donde había eliminado a Jujuy Básquet. Su crecimiento colectivo, su defensa y la lectura de los momentos importantes lo transformaron en uno de los rivales más incómodos del cuadro.

Por su parte, Gimnasia y Esgrima La Plata eliminó a Central Entrerriano por 3-1 con un cierre inolvidable en el cuarto partido: Juan Francisco Boffelli convirtió sobre la chicharra para darle al Lobo el triunfo por 79 a 78 y el pase a cuartos. Fue otra muestra del peso emocional de esta etapa.

En tanto, La Unión de Colón tuvo que sufrir hasta el final ante Pico FC. Tras dominar el inicio de la serie, el equipo pampeano reaccionó y llevó todo a quinto juego. En Colón, el Rojo logró imponerse por 83 a 79, con una actuación gigantesca de Guido Cabrera, autor de 22 puntos, 13 rebotes y 5 asistencias.

Barrio Parque también necesitó cinco partidos para superar a Comunicaciones. El equipo cordobés cerró la llave en casa por 76 a 71 en tiempo suplementario, luego de una serie desgastante y de mucha paridad. Santa Paula, en cambio, resolvió su cruce ante Sportivo Suardi por 3-1, mostrando poder ofensivo y carácter competitivo. Finalmente, Lanús fue el único equipo que barrió su serie: superó 3-0 a Quilmes de Mar del Plata y llega como uno de los conjuntos más sólidos de esta instancia.


Los cruces de cuartos de final de La Liga Argentina

Lanús vs Villa San Martín

Cruce: 1° de la Sur vs 4° de la Norte
Ventaja de localía: Lanús

Calendario de la serie

  • Juego 1: 30/04
  • Juego 2: 02/05
  • Juego 3: 05/05
  • Juego 4: 07/05, de ser necesario
  • Juego 5: 12/05, de ser necesario

Lanús llega a esta instancia como uno de los equipos de mejor presente. El Granate barrió 3-0 a Quilmes de Mar del Plata y fue el único clasificado que no necesitó más de tres partidos para resolver su serie. Su rendimiento dejó una imagen de solidez, especialmente por su defensa, su intensidad y la capacidad para repartir protagonismo ofensivo.

El equipo granate mostró madurez competitiva. Supo controlar los momentos de presión, tuvo una rotación confiable y contó con rendimientos altos de piezas importantes como Joaquín Nóblega, Mike Henry, Roquez Johnson, Robert Whitfield y Edgar Henry Merchant. En la serie ante Quilmes, Lanús impuso condiciones desde lo físico y desde el ritmo, algo que intentará repetir ahora ante un rival completamente diferente.

Del otro lado estará Villa San Martín, uno de los grandes batacazos de los playoffs. El equipo chaqueño eliminó a Amancay, el número uno de la Conferencia Norte, y llega con una fuerte carga anímica. Su camino fue exigente: primero superó a Jujuy Básquet en Reclasificación y luego dejó afuera al mejor equipo de su conferencia.

El gran valor de Villa San Martín estuvo en su defensa. Logró bajar el ritmo de rivales importantes, competir fuera de casa y encontrar respuestas ofensivas en jugadores como Favio Vieta, Rómulo Gusmao, Facundo Gago, Lautaro Florito, Elián Centeno y Emir Pérez Barrios. Será una serie de estilos interesantes: Lanús, con mayor regularidad y localía; Villa San Martín, con el impulso de haber eliminado a un candidato.


La Unión de Colón vs Santa Paula de Gálvez

Cruce: 2° de la Sur vs 3° de la Norte
Ventaja de localía: La Unión de Colón

Calendario de la serie

  • Juego 1: 30/04
  • Juego 2: 02/05
  • Juego 3: 05/05
  • Juego 4: 07/05, de ser necesario
  • Juego 5: 12/05, de ser necesario

La Unión de Colón llega a cuartos después de una serie durísima ante Pico FC. El Rojo comenzó fuerte, sufrió la reacción del Decano y terminó clasificando en un quinto juego cargado de tensión. El triunfo por 83 a 79 en el Carlos José Delasoie confirmó su fortaleza como local y su capacidad para cerrar partidos calientes.

El equipo colonense tuvo una figura determinante en Guido Cabrera, quien firmó una planilla imponente con 22 puntos, 13 rebotes, 5 asistencias y 43 de valoración en el juego decisivo. Además, La Unión mostró variantes con Matías Caire, Gonzalo Romero, Rodrigo Acuña, Valentino Salamone, Nicolás Henriques y Lucio Longoni. Su mayor desafío será sostener la concentración durante toda la serie, algo que ante Pico tuvo momentos de altibajos.

Santa Paula, por su parte, llega con una identidad muy marcada: intensidad, ofensiva dinámica y mucha confianza. El equipo de Gálvez eliminó a Sportivo Suardi por 3-1 y lo hizo con actuaciones de alto goleo, como el contundente 109 a 87 en el cuarto partido. Allí, Díaz Müller fue clave con 26 puntos, mientras que Gino Balbo brilló desde el perímetro y el equipo encontró respuestas repartidas.

El Azul ya había mostrado carácter en la Reclasificación, cuando eliminó a Independiente de Santiago del Estero tras una remontada enorme en el tercer juego. Es un equipo que sabe jugar con presión, que tiene gol y que puede lastimar si encuentra ritmo. El cruce ante La Unión promete ser uno de los más parejos por presente, confianza y volumen ofensivo.


San Isidro vs Deportivo Viedma

Cruce: 1° de la Norte vs 4° de la Sur
Ventaja de localía: San Isidro

Calendario de la serie

  • Juego 1: 02/05
  • Juego 2: 04/05
  • Juego 3: 07/05
  • Juego 4: 09/05, de ser necesario
  • Juego 5: 12/05, de ser necesario

San Isidro aparece como uno de los grandes candidatos de la competencia. El conjunto de San Francisco eliminó a Salta Basket por 3-1 y, por el resto de los resultados, quedó con ventaja de localía para todas sus series. Esa condición puede ser decisiva en una etapa donde cada detalle pesa.

El equipo cordobés llega descansado en comparación con otros clasificados que tuvieron que jugar cinco partidos. Su serie ante Salta Basket le permitió sostener su favoritismo y reafirmar su condición de equipo fuerte, regular y preparado para pelear arriba. Ahora tendrá enfrente a uno de los rivales emocionalmente más fortalecidos de los playoffs.

Deportivo Viedma llega después de lograr una de las remontadas más importantes de la temporada. Perdía 0-2 ante Provincial, el mejor equipo de la fase regular, y logró ganar tres partidos consecutivos para quedarse con la serie. Primero venció en Viedma, luego igualó la llave con un agónico 78-77 y finalmente dio el golpe en Rosario por 80-78.

desde la ventana

Lisandro Fernández fue uno de los nombres propios del Depo en la serie, con actuaciones determinantes en momentos calientes. También aparecieron Luciano Cáceres, Lucas González y Joaquín Petre, entre otros. Viedma demostró personalidad, paciencia y capacidad para competir en contextos adversos. Ante San Isidro, tendrá una prueba enorme: enfrentar al número uno de la Norte y hacerlo sin ventaja de localía.


Barrio Parque vs Gimnasia y Esgrima La Plata

Cruce: 2° de la Norte vs 3° de la Sur
Ventaja de localía: Barrio Parque

Calendario de la serie

  • Juego 1: 02/05
  • Juego 2: 04/05
  • Juego 3: 07/05
  • Juego 4: 09/05, de ser necesario
  • Juego 5: 12/05, de ser necesario

Barrio Parque llega después de una serie muy exigente ante Comunicaciones de Mercedes. El Verde del Sur comenzó 2-0, sufrió la reacción correntina y terminó resolviendo la historia en Córdoba, en un quinto juego que se definió en tiempo suplementario. El triunfo por 76 a 71 le dio el pase a cuartos y ratificó su fortaleza como local.

El equipo cordobés tuvo como base su defensa, uno de sus rasgos más fuertes durante toda la llave. En el partido decisivo, Benjamín Herrera fue el goleador del ganador con 15 puntos, mientras que el equipo mostró temple para recuperarse después de que Comunicaciones forzara el alargue. Su capacidad para bajar el goleo rival será clave ante un Gimnasia que llega con mucha confianza.

El Lobo platense eliminó a Central Entrerriano por 3-1, en una serie que tuvo de todo: derrota inicial en suplementario, reacción como visitante, una remontada espectacular en el tercer juego y una clasificación agónica en el cuarto. El tiro de Juan Francisco Boffelli sobre la chicharra para el 79-78 quedará como una de las imágenes de estos playoffs.

Gimnasia encontró puntos altos en Ezequiel Paz, Gutiérrez Conde, Sinconi, Pelorosso, Vergara y Boffelli. Su fortaleza estuvo en no caerse ante escenarios adversos. En varios pasajes de la serie quedó abajo en el marcador, pero siempre logró regresar desde la defensa y desde la agresividad ofensiva. Ante Barrio Parque tendrá una serie física, cerrada y probablemente de marcadores ajustados.


Análisis general de los cuartos de final

Los cuartos de final de La Liga Argentina presentan un cuadro muy atractivo porque reúnen perfiles diferentes. Hay equipos que llegan desde la solidez, como Lanús y San Isidro; otros que vienen fortalecidos por batacazos, como Villa San Martín, Deportivo Viedma y Gimnasia; y otros que atravesaron series largas y desgastantes, como La Unión y Barrio Parque.

La gran característica de esta instancia será el cruce entre conferencias. Muchos equipos no se enfrentaron durante la fase regular, por lo que el scouting, la adaptación rápida y la lectura de los primeros partidos serán factores determinantes. Las series al mejor de cinco permiten margen de ajuste, pero también castigan cualquier desconcentración inicial.

Lanús y San Isidro parecen llegar con chapa de candidatos por rendimiento, localía y regularidad. Sin embargo, los playoffs ya demostraron que el peso de la fase regular no siempre se traslada a las series. Provincial y Amancay fueron los mejores de sus conferencias y quedaron eliminados. Ese antecedente obliga a mirar estos cruces con cautela.

Villa San Martín y Deportivo Viedma son los ejemplos más claros de equipos que llegan con envión emocional. El Tricolor chaqueño eliminó al uno de la Norte, mientras que Viedma dio vuelta una serie que parecía perdida ante el mejor equipo de la competencia. Gimnasia también llega con impulso, después de eliminar a Central Entrerriano en una serie de altísima tensión.

La Unión y Santa Paula protagonizarán un duelo muy interesante por ritmo ofensivo y carácter. Ambos equipos mostraron capacidad para anotar, pero también momentos de irregularidad. Barrio Parque y Gimnasia, en cambio, podrían ofrecer una serie más táctica y física, donde cada posesión tendrá un valor enorme.


Calendario completo de cuartos de final

30 de abril

  • Lanús vs Villa San Martín — Juego 1
  • La Unión vs Santa Paula — Juego 1

2 de mayo

  • Lanús vs Villa San Martín — Juego 2
  • La Unión vs Santa Paula — Juego 2
  • San Isidro vs Deportivo Viedma — Juego 1
  • Barrio Parque vs Gimnasia — Juego 1

4 de mayo

  • San Isidro vs Deportivo Viedma — Juego 2
  • Barrio Parque vs Gimnasia — Juego 2

5 de mayo

  • Villa San Martín vs Lanús — Juego 3
  • Santa Paula vs La Unión — Juego 3

7 de mayo

  • Villa San Martín vs Lanús — Juego 4, de ser necesario
  • Santa Paula vs La Unión — Juego 4, de ser necesario
  • Deportivo Viedma vs San Isidro — Juego 3
  • Gimnasia vs Barrio Parque — Juego 3

9 de mayo

  • Deportivo Viedma vs San Isidro — Juego 4, de ser necesario
  • Gimnasia vs Barrio Parque — Juego 4, de ser necesario

12 de mayo

  • Lanús vs Villa San Martín — Juego 5, de ser necesario
  • La Unión vs Santa Paula — Juego 5, de ser necesario
  • San Isidro vs Deportivo Viedma — Juego 5, de ser necesario
  • Barrio Parque vs Gimnasia — Juego 5, de ser necesario



Deportivo Viedma dio el golpe en Rosario y se metió en cuartos de final de La Liga Argentina

El equipo rionegrino se hizo enorme en el Salvador Bonilla, venció 80 a 78 al mejor equipo de la fase regular y concretó una clasificación inolvidable tras levantar una serie que había comenzado 0-2 abajo

Viedma hizo historia: ganó en Rosario y se metió entre los ocho mejores

Deportivo Viedma consiguió una de las victorias más resonantes de los playoffs de La Liga Argentina. En un quinto juego cargado de tensión, presión y dramatismo, el conjunto rionegrino venció como visitante a Provincial de Rosario por 80 a 78, cerró la serie 3-2 y se clasificó a los cuartos de final de la competencia.

El triunfo tuvo un valor enorme por el escenario, por el rival y por el contexto. Provincial había sido el mejor equipo de la fase regular, había comenzado la llave con ventaja de localía y llegó a estar 2-0 arriba en la serie. Sin embargo, Viedma nunca se rindió: ganó los dos partidos en el Cayetano Arias, forzó el quinto juego y terminó dando el golpe en el Salvador Bonilla.


Un quinto juego con clima de final

El partido tuvo todos los condimentos de una definición de playoffs. No hubo grandes márgenes ni momentos de quiebre absoluto. Fue un encuentro de posesiones largas, respuestas inmediatas y máxima concentración. Cada error podía costar la temporada.

Deportivo Viedma jugó con una madurez enorme. Lejos de sentir la presión de estar en cancha ajena y frente al número uno de la fase regular, el equipo rionegrino se mantuvo siempre competitivo, sostuvo su plan de juego y mostró personalidad para jugar los momentos más calientes.


Provincial intentó imponer condiciones desde la intensidad, la localía y la jerarquía de sus hombres más importantes. Pero cada vez que el Rojo rosarino buscó despegarse, Viedma encontró una respuesta. Esa fue una de las grandes claves del partido: el Depo nunca se desordenó, nunca se fue mentalmente del juego y siempre encontró una vía para mantenerse con vida.


Lisandro Fernández, la referencia ofensiva de una noche gigante

En una noche de máxima presión, Lisandro Fernández volvió a ser una pieza determinante para Deportivo Viedma. El jugador rionegrino terminó con 18 puntos y fue una de las principales respuestas ofensivas del equipo en los momentos más delicados.

Su actuación no solo se midió por la cantidad de puntos, sino por el peso específico de sus intervenciones. En un partido donde cada ataque valía oro, Fernández le dio a Viedma claridad, confianza y soluciones.

A lo largo de la serie ya había sido uno de los nombres importantes del Depo. En el cuarto juego, cuando Viedma igualó la llave con un triunfo agónico por 78-77, Fernández había brillado con 23 puntos, siendo clave para estirar la definición a Rosario. En el quinto partido, volvió a aparecer en el momento indicado.


Gerbaudo sostuvo a Provincial, pero no alcanzó

Del lado de Provincial, Gastón Gerbaudo fue el jugador más destacado. El base condujo, anotó y sostuvo buena parte de las ofensivas del equipo rosarino, terminando con 20 puntos.

Gerbaudo fue la principal referencia del local en una noche incómoda. Provincial intentó apoyarse en su conducción para controlar el ritmo y encontrar mejores tiros, pero Viedma consiguió responder cada vez que el dueño de casa parecía encontrar una ventaja emocional.

El equipo rosarino tuvo incluso la posibilidad de mandar el partido a tiempo suplementario en el cierre, pero no logró concretar. Esa última oportunidad fallida terminó sellando el golpe de Viedma y el cierre de una serie durísima.


La remontada: de estar 0-2 abajo a festejar en Rosario

La clasificación de Deportivo Viedma tuvo un recorrido épico. La serie comenzó cuesta arriba: Provincial ganó los dos primeros partidos en el Salvador Bonilla y dejó al Depo contra las cuerdas.

En el primer juego, Provincial se impuso 78-72, haciendo valer su localía y ratificando su chapa de candidato. En el segundo, volvió a ganar, esta vez por 75-60, para ponerse 2-0 y quedar a un solo triunfo de cerrar la llave.

Pero Viedma reaccionó en casa. En el tercer partido, el Depo mostró carácter, defendió con intensidad y ganó 83-69 en el Cayetano Arias para descontar la serie. Esa noche fue el primer gran aviso: el equipo rionegrino todavía tenía mucho para dar.

Luego llegó el cuarto juego, un verdadero partidazo. Viedma venció 78-77 en un cierre agónico, igualó la serie 2-2 y obligó a definir todo en Rosario. Con ese triunfo, cambió completamente el clima del cruce: Provincial seguía teniendo la localía, pero Viedma llegaba con envión anímico y la certeza de haber recuperado su mejor versión.

El quinto punto terminó de completar la obra. El Depo fue a Rosario, compitió de igual a igual, resistió la presión y ganó 80-78 para cerrar una remontada memorable.


Las claves de la clasificación de Deportivo Viedma

La primera gran clave fue la fortaleza mental. Viedma estuvo 0-2 abajo, sin margen de error, y no se quebró. Supo jugar cada partido como una final, primero en casa y después en condición de visitante.

La segunda fue la respuesta defensiva. En los partidos que ganó, el equipo rionegrino logró incomodar a Provincial, cortar pasajes ofensivos del rival y sostenerse incluso cuando el Rojo rosarino parecía encontrar ritmo.

La tercera fue la aparición de sus líderes ofensivos. Lisandro Fernández fue determinante, Luciano Cáceres ya había sido importante en la serie, y el equipo encontró puntos en momentos críticos.

La cuarta fue la madurez para cerrar partidos parejos. Viedma ganó el cuarto juego por un punto y el quinto por dos. En los playoffs, eso habla de carácter, concentración y jerarquía competitiva.


Provincial, del dominio inicial a una eliminación inesperada

La eliminación golpea fuerte a Provincial porque había sido el mejor equipo de la fase regular y porque llegó a estar 2-0 arriba. El equipo rosarino había construido una campaña muy sólida, con una localía fuerte y con argumentos para ilusionarse con avanzar profundo en la competencia.

Sin embargo, los playoffs suelen castigar las pequeñas desconexiones. Provincial no pudo cerrar la serie cuando tuvo la primera gran oportunidad en Viedma y luego perdió el control emocional del cruce. En el quinto juego volvió a competir, tuvo chances hasta el final, pero no pudo quebrar a un rival que llegó con confianza y hambre de clasificación.

La serie deja una lectura clara: en estas instancias, la fase regular marca un punto de partida, pero no garantiza nada. Viedma lo entendió mejor que nadie.


Lo que viene: Deportivo Viedma enfrentará a San Isidro

Con esta clasificación, Deportivo Viedma se metió entre los ocho mejores de La Liga Argentina y ahora tendrá por delante un desafío enorme: enfrentará a San Isidro de San Francisco en los cuartos de final.

La ventaja de localía será para el equipo cordobés, por lo que Viedma deberá volver a prepararse para competir fuera de casa. El antecedente inmediato, de todos modos, es alentador: acaba de ganar un quinto partido como visitante ante el mejor equipo de la fase regular.

San Isidro será otro rival de peso, con jerarquía, estructura y aspiraciones grandes. Pero Deportivo Viedma llega fortalecido, con una serie épica en la espalda y con la confianza de haber demostrado que puede ganar en cualquier cancha.


Síntesis del partido

Provincial de Rosario 78 – Deportivo Viedma 80
Serie: Deportivo Viedma ganó 3-2.
Instancia: Octavos de final de La Liga Argentina.
Estadio: Salvador Bonilla, Rosario.
Figura de Viedma: Lisandro Fernández, con 18 puntos.
Destacado en Provincial: Gastón Gerbaudo, con 20 puntos.
Próximo rival: San Isidro de San Francisco.
Ventaja de localía en cuartos: San Isidro.




La Unión de Colón ganó una batalla enorme y se metió en cuartos de final de La Liga Argentina

En un quinto partido cargado de tensión, carácter y emociones, La Unión de Colón derrotó a Pico FC por 83 a 79, cerró la serie de octavos de final y avanzó a cuartos, donde enfrentará a Santa Paula con ventaja de localía.

La Unión de Colón ganó el quinto punto y sacó boleto a cuartos

La Unión de Colón escribió una de esas noches que quedan marcadas en la memoria de una temporada. En el estadio Carlos José Delasoie, el Rojo se quedó con un partido durísimo, venció a Pico FC por 83 a 79 y logró la clasificación a los cuartos de final de La Liga Argentina, después de una serie intensa, pareja y emocionalmente desgastante.

El equipo colonense necesitaba hacerse fuerte en casa y respondió. Lo hizo ante un rival que llegó con envión, después de haber igualado la serie en La Pampa, y que volvió a competir hasta la última pelota. Pero La Unión tuvo temple, defensa, carácter y una figura enorme: Guido Cabrera, quien firmó una planilla extraordinaria con 22 puntos, 13 rebotes, 5 asistencias y 43 de valoración. Del otro lado, Leonardo Mainoldi volvió a ser determinante para Pico FC con 22 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 30 de valoración.


Un arranque firme del Rojo

La Unión entró mejor al partido. Desde el salto inicial mostró paciencia para construir sus ofensivas, intensidad para defender y claridad para imponer el ritmo. Pico FC, en cambio, tuvo un comienzo incómodo: estuvo los primeros tres minutos sin convertir y debió correr desde atrás desde muy temprano.


El local aprovechó ese momento inicial para tomar confianza. Sin desesperarse, encontró buenos tiros, cargó el rebote y empezó a manejar el trámite desde la energía de su gente. Pico, con el correr de los minutos, logró reencontrarse con el aro y achicó la diferencia, pero el primer golpe quedó en manos del Rojo, que cerró el cuarto inicial arriba por 23 a 18.

Ese primer parcial fue importante no solo por la ventaja numérica, sino porque le permitió a La Unión instalar el partido en el terreno que más le convenía: posesiones trabajadas, defensa física y control emocional.


Pico reaccionó y puso en problemas al local

El segundo cuarto mostró otra cara de Pico FC. El conjunto pampeano ajustó mejor sus espacios defensivos, empezó a correr con mayor criterio y encontró respuestas ofensivas para meterse de lleno en el partido. La visita no solo descontó, sino que llegó a pasar al frente en el tanteador.

La Unión tuvo que atravesar un momento complejo. Pico cerró caminos, ensució las ofensivas del local y obligó al Rojo a resolver en escenarios de mayor presión. Sin embargo, el equipo de Colón no perdió la calma. Reaccionó en el tramo final del período y consiguió irse al descanso largo arriba por apenas dos puntos: 42 a 40.

La ventaja era mínima, pero en un quinto juego cada detalle pesa. La Unión logró sostener el liderazgo antes del entretiempo, algo clave para no permitir que Pico se adueñara completamente del desarrollo psicológico del partido.


El tercer cuarto fue de Pico y la serie quedó al rojo vivo

A la vuelta del descanso, el partido ganó dramatismo. Pico FC mostró uno de sus mejores pasajes de la noche: fue más intenso, defendió con mayor comunicación y encontró mejores decisiones en ataque. El equipo visitante logró contener mejor a La Unión y capitalizó errores del local, especialmente en algunas pérdidas producto de la falta de comunicación.

Ese tramo fue el más delicado para el Rojo. Pico consiguió pasar al frente y cerró el tercer cuarto arriba por 69 a 66, dejando todo abierto para los últimos diez minutos.

Pero la visita también sufrió un golpe importante: la lesión de Rodrigo Sánchez, uno de sus referentes. Esa salida condicionó el cierre para el equipo pampeano, aunque igualmente se mantuvo competitivo y con chances reales hasta la última posesión.


Un final de playoffs: presión, defensa y carácter

El último cuarto fue exactamente lo que se espera de un quinto partido de playoffs: nervios, intensidad, contacto, errores forzados y posesiones de altísimo valor. Pico FC intentó acelerar para sostener la ventaja, pero La Unión respondió con carácter.

El Rojo ajustó en defensa, aumentó la presión sobre la pelota y encontró algunas conversiones decisivas para volver a pasar al frente. La clave estuvo en no quebrarse cuando el partido parecía inclinarse para la visita. En lugar de perder el orden, La Unión subió su nivel competitivo.

Con menos de 20 segundos por jugar, Pico FC tuvo la pelota para empatar el partido. Era la posesión que podía cambiar la historia. Pero allí apareció la defensa más importante de la noche: La Unión presionó, cerró líneas de pase y forzó una pérdida por ocho segundos, una acción decisiva que terminó inclinando definitivamente la serie.

El cierre fue puro desahogo. La Unión ganó 83 a 79, celebró ante su gente y se metió entre los ocho mejores equipos de la temporada.


Guido Cabrera, una actuación de enorme jerarquía

La gran figura de la noche fue Guido Cabrera. Su partido fue completo, dominante y decisivo. No solo anotó 22 puntos, sino que además bajó 13 rebotes, repartió 5 asistencias y terminó con una valoración impresionante de 43.

En una noche donde cada pelota tenía peso de clasificación, Cabrera fue el sostén emocional y deportivo del Rojo. Apareció en el goleo, ayudó en la lucha aérea, tomó buenas decisiones y fue determinante en los momentos más calientes del partido.

Su actuación resume buena parte de lo que fue La Unión en la serie: esfuerzo, paciencia, intensidad y capacidad para competir bajo presión.


Mainoldi sostuvo a Pico hasta el final

Pico FC se despidió de la competencia con la frente alta. El conjunto pampeano había logrado levantar una serie muy difícil, después de quedar abajo, y llegó al quinto juego con chances reales de dar el golpe como visitante.

Leonardo Mainoldi fue el jugador más destacado de la visita. Con 22 puntos, 6 rebotes y 2 asistencias, volvió a mostrar su jerarquía y experiencia en una noche de alta exigencia. Su valoración de 30 refleja la importancia que tuvo dentro del funcionamiento de Pico.

El equipo pampeano compitió, estuvo al frente en el tercer cuarto y tuvo la pelota para empatar en el cierre. La diferencia estuvo en los detalles: una pérdida, una defensa clave, una posesión mal resuelta y la fortaleza de La Unión en su casa.


Una serie cambiante y muy exigente

La clasificación de La Unión tuvo un recorrido exigente. El Rojo comenzó la llave con autoridad en Colón, donde ganó los dos primeros partidos y pareció encaminar rápidamente la serie. En el primer juego se impuso con solidez por 97 a 75, mostrando defensa, efectividad y un gran funcionamiento colectivo. Luego volvió a ganar como local por 85 a 76, adelantándose 2-0.

Sin embargo, Pico FC reaccionó en La Pampa. Primero descontó con un triunfo por 68 a 54, apoyado en una defensa muy firme. Después volvió a imponerse en el cuarto punto por 80 a 75, forzando el quinto y decisivo partido.

Ese contexto hizo todavía más valiosa la victoria final de La Unión. El equipo de Colón había visto cómo la serie pasaba de estar 2-0 a quedar igualada 2-2, con toda la presión de definir en casa. Y aun así respondió.


El próximo rival: Santa Paula de Gálvez

Con esta victoria, La Unión de Colón avanzó a los cuartos de final de La Liga Argentina, donde enfrentará a Santa Paula de Gálvez. El dato no es menor: el Rojo tendrá ventaja de localía, un factor que puede ser importante en una instancia donde cada detalle pesa.

Santa Paula llega a cuartos después de eliminar a Sportivo Suardi con una serie sólida, mostrando poder ofensivo, carácter y profundidad. Será un cruce atractivo entre dos equipos que llegan con confianza y con argumentos para seguir avanzando.

La Unión, por su parte, llega fortalecido por haber sobrevivido a una serie límite. Ganar un quinto partido de playoffs siempre deja algo más que una clasificación: deja confianza, madurez y una prueba de carácter superada.


Síntesis del partido

La Unión de Colón 83 – Pico FC 79
Serie: La Unión ganó 3-2 y clasificó a cuartos de final.
Figura: Guido Cabrera, con 22 puntos, 13 rebotes, 5 asistencias y 43 de valoración.
Destacado en Pico FC: Leonardo Mainoldi, con 22 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 30 de valoración.
Próximo rival: Santa Paula de Gálvez.
Condición: La Unión tendrá ventaja de localía en cuartos.




Pico FC se impuso en casa y forzó un quinto juego ante La Unión

Pico Football Club derrotó 80-75 a La Unión de Colón en el Parque Ángel Larrea, igualó la serie 2-2 y estiró la definición a un quinto partido. El Decano mostró personalidad en el cierre, tuvo a Rodrigo Sánchez como goleador con 19 puntos y buscará el pase a cuartos el domingo en Colón.

Pico FC se impuso en casa y forzó un quinto juego. En una noche de máxima tensión en el Parque Ángel Larrea, el elenco pampeano derrotó 80-75 a La Unión de Colón, igualó la serie 2-2 y llevó la definición de los octavos de final de La Liga Argentina a un quinto y decisivo partido.

El Decano volvió a responder cuando no tenía margen de error. Después de haber quedado abajo en la serie, Pico se hizo fuerte ante su gente, ganó dos partidos consecutivos en casa y trasladó toda la presión a Colón, donde el domingo se definirá quién avanza a los cuartos de final.

La victoria tuvo mucho de carácter. Pico comenzó mejor, sufrió la reacción visitante en el tercer cuarto y tuvo que jugar un último período de enorme exigencia. Allí aparecieron sus líderes: Rodrigo Sánchez, Leonardo Mainoldi, Valentín Allier, Juan Ignacio Rodríguez Suppi, Manuel Peyronnet y José Peralta, todos con intervenciones importantes para sostener la ilusión pampeana.

Pico marcó el ritmo desde el inicio

El arranque fue favorable para el conjunto pampeano. Pico FC salió con intensidad defensiva, buena concentración y efectividad en ataque. El equipo de Gustavo Morla entendió rápidamente lo que pedía la noche: jugar con energía, imponer condiciones físicas y no permitir que La Unión manejara el ritmo del partido.

En ese primer cuarto, el Decano encontró respuestas en Rodrigo Sánchez, uno de los jugadores más determinantes de la noche, y también en Manuel Peyronnet, quien aportó claridad y puntos en momentos importantes.

La Unión, pese a no tener un inicio dominante, se mantuvo en partido. El equipo entrerriano supo encontrar algunas vías de gol y no dejó que Pico se escapara de entrada. Sin embargo, el local fue más consistente y cerró el primer parcial arriba 22-19.

Ese primer tramo fue clave para instalar confianza. Pico necesitaba jugar desde adelante, alimentarse del empuje de su gente y demostrar que estaba preparado para sostener otra batalla de playoffs.

El Decano sostuvo la ventaja en el segundo cuarto

En el segundo período, Pico mantuvo la línea. El equipo local mostró una ofensiva más fluida, mejor circulación de pelota y variantes para no depender de una sola mano.

La producción ofensiva repartida fue uno de los puntos fuertes del Decano. Cuando La Unión intentó ajustar sobre sus principales referencias, Pico encontró alternativas. Esa diversidad le permitió seguir arriba y ampliar la ventaja, aunque sin quebrar definitivamente el juego.

El parcial fue 20-18 para el local y el primer tiempo terminó con Pico al frente 42-37. La diferencia era corta, pero el desarrollo mostraba a un equipo pampeano más cómodo, más agresivo y más conectado con el clima del partido.

La Unión seguía al acecho. El conjunto de Colón sabía que una victoria lo depositaba en los cuartos de final y, aunque no había logrado imponer su mejor versión, se mantenía cerca en el marcador. Esa cercanía anticipaba una segunda mitad mucho más cerrada.

La Unión reaccionó tras el descanso

El tercer cuarto cambió el desarrollo del partido. La Unión salió del descanso largo con otra postura defensiva, mayor intensidad y mejores decisiones en ataque. El equipo visitante ajustó, encontró fluidez y empezó a castigar los momentos de desconexión de Pico.

Las principales respuestas llegaron de la mano de Matías Caire y Gonzalo Romero, dos jugadores que tomaron protagonismo para encabezar la reacción entrerriana. Con ellos como vías de gol, La Unión empezó a descontar y terminó dando vuelta el marcador.

Pico, que había logrado controlar buena parte del primer tiempo, perdió claridad durante varios pasajes del tercer período. La visita aprovechó ese momento, ganó el cuarto 21-14 y pasó al frente 58-56 de cara al tramo final.

El escenario estaba servido para un cierre de enorme tensión. La Unión quedaba a diez minutos de cerrar la serie. Pico, en cambio, necesitaba recuperar el control para evitar la eliminación.

Un último cuarto electrizante

El último capítulo fue el corazón del partido. Apenas comenzó el período, José Peralta clavó un triple fundamental para devolverle la ventaja al Decano: 59-58. Fue una acción de alto valor emocional, porque cortó el impulso visitante y volvió a encender al Parque Ángel Larrea.

La respuesta de La Unión llegó rápido. Valentino Salamone apareció para poner nuevamente arriba a la visita 60-59. Desde allí, el partido entró en un golpe por golpe permanente, con posesiones cargadas de tensión y con los dos equipos sabiendo que cada error podía ser decisivo.

Pico encontró claridad en los momentos más calientes. Juan Ignacio Rodríguez Suppi manejó los tiempos con criterio, ordenó las posesiones y le dio al equipo la calma necesaria para no acelerarse. Rodrigo Sánchez asumió responsabilidades ofensivas y Leonardo Mainoldi aportó toda su experiencia en el cierre, especialmente desde la línea de tiros libres.

Ese tramo final marcó la diferencia. Pico jugó el último cuarto con personalidad, ganó el parcial 24-17 y terminó sellando el triunfo 80-75. El Decano defendió su casa, igualó la llave y forzó una definición apasionante.

Rodrigo Sánchez, liderazgo y goleo en una noche clave

Rodrigo Sánchez fue el goleador del partido con 19 puntos y una de las grandes figuras de Pico FC. Su aporte fue mucho más que numérico: apareció en momentos de presión, tomó decisiones importantes y sostuvo al equipo cuando el partido entró en zona de definición.

También fue determinante Leonardo Mainoldi, autor de 17 puntos. Su experiencia pesó muchísimo en el cierre, cuando cada tiro libre y cada posesión necesitaban temple. Mainoldi le dio al Decano una presencia clave para inclinar la balanza.

Otro punto alto fue Valentín Allier, quien también terminó con 19 unidades y se transformó en una vía constante de anotación. Su producción ofensiva le dio a Pico una alternativa fundamental para sostenerse durante todo el partido.

Además, Rodríguez Suppi fue importante en la conducción, Peyronnet sumó 10 puntos y Peralta aportó 8, incluido un triple clave en el arranque del último cuarto.

La Unión compitió hasta el final

La Unión de Colón no pudo cerrar la serie en La Pampa, pero volvió a demostrar que es un equipo competitivo y con recursos. El conjunto entrerriano reaccionó en el tercer cuarto, pasó al frente y llegó con chances reales al tramo final.

Matías Caire y Gonzalo Romero fueron los máximos anotadores de la visita con 15 puntos cada uno. Ambos lideraron la remontada tras el descanso y sostuvieron ofensivamente a La Unión durante buena parte del complemento.

También se destacaron Rodrigo Acuña, con 14 puntos, y Guido Cabrera, con 11. La visita tuvo producción repartida y compitió hasta el cierre, pero no logró sostener la ventaja en los minutos decisivos.

La Unión había viajado a Pico con la chance de liquidar la serie. No lo consiguió, pero volverá a Colón con la localía a favor y con la posibilidad de definir la clasificación ante su gente.

Una serie que cambió en el Parque Ángel Larrea

La serie comenzó favorable para La Unión. En el primer partido, el conjunto de Colón mostró solidez y ganó 97-75, con una actuación convincente y una ofensiva muy efectiva. En el segundo juego, volvió a imponerse, esta vez 85-76, para quedar 2-0 y a un solo triunfo de los cuartos de final.

Pero la historia cambió en La Pampa. Pico FC regresó al Parque Ángel Larrea obligado a ganar y respondió con carácter. En el tercer punto, el Decano venció 68-54, apoyado en una defensa sólida, un gran arranque y la energía de su gente. Ese triunfo le permitió descontar en la serie y forzar el cuarto partido.

El cuarto juego confirmó la levantada pampeana. Pico ganó 80-75, igualó la serie 2-2 y completó una recuperación enorme. De estar contra las cuerdas, pasó a llegar al quinto partido con envión anímico y confianza.

El quinto juego será en Colón

La definición será el próximo domingo en el estadio Carlos José Delasoie, en Colón. Allí, La Unión intentará hacer pesar su localía y cerrar una serie que llegó a dominar 2-0. Pico, por su parte, irá por la hazaña de ganar como visitante y completar una remontada de enorme valor deportivo.

El quinto partido tendrá todos los condimentos de una final anticipada: desgaste, presión, antecedentes recientes, figuras en buen nivel y dos equipos que ya se conocen demasiado. La Unión tendrá la ventaja de jugar en casa, pero Pico llegará fortalecido después de dos triunfos consecutivos.

En este tipo de partidos, los detalles suelen ser decisivos. La eficacia en tiros libres, la administración de las faltas, la defensa del perímetro, el rebote y la toma de decisiones en el cierre pueden definir una temporada.

Análisis final: Pico volvió de la cornisa y ahora sueña

La victoria de Pico FC ante La Unión fue una muestra clara de personalidad. El Decano estaba obligado a ganar, enfrentaba a un rival que había dominado los dos primeros juegos y venía de una reacción fuerte en el tercer cuarto. Sin embargo, encontró respuestas cuando más las necesitaba.

El último cuarto fue la mejor síntesis del carácter pampeano: triple de Peralta para recuperar confianza, conducción de Rodríguez Suppi, liderazgo de Sánchez, experiencia de Mainoldi y producción ofensiva de Allier. Pico no solo ganó el partido; también recuperó la serie desde lo emocional.

Ahora todo se definirá en Colón. La Unión tendrá su gente y la ventaja de localía. Pico tendrá el envión, la confianza y la ilusión de completar una remontada que parecía muy difícil después del 0-2 inicial.

El Decano se impuso en casa, forzó el quinto juego y sigue vivo en La Liga Argentina.




Deportivo Viedma ganó un partidazo e igualó la serie: el Depo forzó el quinto ante Provincial

Deportivo Viedma volvió a mostrar carácter en el Ángel Cayetano Arias, derrotó 78-77 a Provincial de Rosario en un cierre dramático, igualó la serie 2-2 y estiró la definición a un quinto partido que se jugará el domingo 26 en Rosario.

Deportivo Viedma ganó un partidazo e igualó la serie. En una noche cargada de tensión, emoción y clima de playoffs, el conjunto rionegrino derrotó 78-77 a Provincial de Rosario en el Ángel Cayetano Arias, puso la llave 2-2 y forzó un quinto juego que definirá el pase a los cuartos de final de La Liga Argentina.

Fue una victoria enorme para el Depo, no solo por el resultado, sino por el contexto. Viedma había quedado 0-2 abajo después de los dos primeros partidos en Rosario, estaba contra las cuerdas y necesitaba hacerse fuerte en casa para seguir con vida. Lo hizo dos veces: primero con un triunfo claro en el tercer juego y luego con una victoria agónica, de esas que se juegan con básquet, pero también con carácter, corazón y temple competitivo.

En un Cayetano Arias colmado y vibrante, Deportivo Viedma sostuvo la presión de una noche límite, dominó varios pasajes del partido, soportó la reacción de Provincial en el último cuarto y terminó cerrando un triunfo por la mínima que dejó la serie completamente abierta. Ahora todo se definirá el domingo 26 en Rosario, donde el equipo rionegrino irá con la ilusión intacta.

Un arranque dominante de Deportivo Viedma

El partido comenzó con Deportivo Viedma imponiendo condiciones desde el salto inicial. El equipo local mostró concentración, intensidad defensiva y decisión para manejar el ritmo. En los primeros minutos, el Depo controló el balón, redujo las opciones ofensivas de Provincial y consiguió trasladar esa solidez al marcador.

Provincial, fiel a su identidad, intentó sostenerse con pases dinámicos, circulación de balón y juego colectivo. Sin embargo, durante el primer cuarto se encontró con una defensa local muy firme, que le cerró caminos hacia el aro y lo obligó a tomar decisiones incómodas.

Viedma, en cambio, fue más claro. Atacó con paciencia, encontró buenas opciones y se apoyó en el empuje de su gente para cerrar el primer parcial arriba por 25-13. Ese arranque fue fundamental: le permitió al local jugar con una ventaja importante y marcar el tono emocional de la noche.

Provincial reaccionó en el segundo cuarto

El segundo cuarto mostró la primera gran reacción de Provincial. El equipo rosarino, que llegaba con ventaja en la serie y con la posibilidad de cerrar la llave, ajustó defensivamente y empezó a crecer desde atrás hacia adelante.

Con mayor solidez en su propio campo, Provincial consiguió bajar el goleo de Viedma y comenzó a descontar. El equipo visitante encontró mejores lecturas ofensivas, movió la pelota con más precisión y se acercó peligrosamente en el marcador.

El momento más delicado para el Depo llegó cuando Provincial quedó apenas a dos puntos, 29-27. En ese tramo, el partido cambió de clima: la visita recuperó confianza y Viedma tuvo que reordenarse para no perder el control.

Allí apareció la mano del banco. Guillermo Bogliacino pidió tiempo muerto, movió piezas y buscó recuperar el funcionamiento colectivo. La respuesta fue positiva: Deportivo Viedma logró sostener la ventaja y se fue al descanso largo arriba 39-33, pese a que Provincial se quedó con el parcial por 20-14.

Viedma recuperó el control en el tercer cuarto

Después del entretiempo, Deportivo Viedma volvió a mostrar una versión muy sólida. El local salió con intensidad, recuperó fluidez ofensiva y volvió a encontrar ventajas a partir de su juego colectivo.

La clave estuvo en la paciencia. Viedma no se apuró, hizo circular la pelota, buscó buenos tiros y acompañó cada ataque con una defensa fuerte. Esa combinación le permitió tomar nuevamente distancia y evitar que Provincial se sintiera cómodo.

El tercer cuarto fue uno de los mejores tramos del equipo rionegrino. Con pases dinámicos, buena lectura de los espacios y determinación para defender cada posesión, el Depo volvió a construir una ventaja importante. El parcial fue 22-16 y el marcador quedó 61-49 de cara a los últimos diez minutos.

Esa diferencia parecía darle a Viedma un margen importante, pero en playoffs nada está cerrado hasta el final. Mucho menos ante un rival como Provincial, que ya había demostrado jerarquía en la serie.

Un último cuarto para sufrir hasta el final

El último cuarto fue una verdadera batalla emocional. Provincial salió decidido a quemar las últimas naves y comenzó a descontar. Con eficacia, experiencia y carácter, el equipo rosarino fue reduciendo la distancia punto a punto.

La ventaja de Viedma empezó a achicarse y la presión aumentó. Provincial llegó a quedar apenas a uno, 71-70, instalando un cierre no apto para cardíacos. Cada posesión empezó a valer oro. Cada rebote, cada pérdida, cada tiro libre y cada defensa podían cambiar el destino de la serie.

Deportivo Viedma sintió el golpe, pero no se quebró. Ese fue uno de los grandes méritos del equipo local. En lugar de perder claridad, el Depo volvió a apoyarse en su defensa, en la energía de su estadio y en sus hombres más determinantes para sostenerse en ventaja.

Provincial siguió presionando hasta el final. Tuvo respuestas ofensivas y nunca dejó de creer. Pero Viedma defendió cada pelota con enorme determinación y terminó sellando un triunfo agónico por 78-77.

Lisandro Fernández, figura de una noche clave

En una noche de máxima exigencia, Lisandro Fernández fue el jugador más destacado de Deportivo Viedma. El perimetral terminó con 23 puntos y fue la principal referencia ofensiva del equipo rionegrino.

Su producción fue vital para que Viedma pudiera sostenerse en los momentos de mayor tensión. Apareció cuando el equipo necesitaba puntos, asumió responsabilidades y terminó siendo una pieza decisiva en el triunfo.

También fue importante el aporte de Luciano Cáceres, quien acompañó con 16 puntos. Cáceres ya había sido clave en el tercer juego, donde Viedma descontó en la serie, y volvió a responder en otra noche determinante.

En Provincial, el nombre más fuerte fue Adrián Boccia, autor de 21 puntos. El experimentado jugador rosarino lideró la reacción visitante y mantuvo a su equipo en partido hasta el cierre.

Una serie que cambió por completo en Viedma

La serie entre Provincial y Deportivo Viedma parecía muy cuesta arriba para el equipo rionegrino después de los dos primeros partidos. Provincial había ganado los dos juegos en Rosario y viajó al sur con ventaja 2-0, a un solo triunfo de meterse en cuartos de final.

En el primer partido, el Rojo del Parque Independencia se impuso 78-72 en el Salvador Bonilla, en un encuentro cambiante donde Viedma compitió durante largos pasajes, pero no logró cerrar mejor que el local. Provincial encontró respuestas en momentos sensibles y dio el primer paso.

En el segundo punto, Provincial volvió a hacerse fuerte en casa y ganó 75-60, estirando la ventaja a 2-0. Con ese resultado, el equipo rosarino quedó a un paso de cerrar la llave y viajó a Viedma con tres oportunidades para liquidar la serie.

Pero el Depo reaccionó en el Cayetano Arias. En el tercer juego, Deportivo Viedma hizo un partidazo y ganó 83-69, salvando el primer match point. Aquella noche mostró defensa, intensidad, juego colectivo y carácter para descontar en la llave.

El cuarto partido confirmó esa reacción. Viedma volvió a ganar, esta vez 78-77, igualó la serie 2-2 y trasladó toda la presión al quinto juego.

El Cayetano Arias fue un factor determinante

El regreso a casa fue clave para Deportivo Viedma. El Ángel Cayetano Arias volvió a ser un escenario fuerte, con un público que acompañó, empujó y sostuvo al equipo en los momentos más difíciles.

El ambiente de playoffs se sintió desde el inicio. Con el estadio colmado, Viedma encontró una energía extra para jugar dos partidos de altísima exigencia. El equipo respondió a ese marco con entrega y personalidad, transformando la localía en un factor real de competencia.

En el tercer juego, el Depo se impuso con autoridad. En el cuarto, tuvo que sufrir hasta la última bola. En ambos casos, la conexión entre equipo y gente fue decisiva para mantener viva la ilusión.

Provincial sigue siendo un rival de enorme jerarquía

Aunque Viedma logró igualar la serie, Provincial sigue siendo un rival de mucho peso. El equipo rosarino fue uno de los mejores de la Conferencia Sur durante la fase regular, terminó como número uno de su zona y cuenta con jugadores de experiencia y jerarquía.

La reacción en el último cuarto del cuarto partido lo demuestra. Aun estando doce puntos abajo al cierre del tercer período, Provincial no se entregó. Ajustó, presionó, encontró eficacia y llegó a pelear el partido hasta el último segundo.

Ese carácter hace que el quinto juego sea una verdadera final. Provincial volverá a jugar en Rosario, en su cancha y con su gente, pero Viedma llegará con confianza, impulso anímico y la sensación de haber cambiado la serie.

Qué se juega en el quinto partido

El quinto juego será el domingo 26 de abril en Rosario y definirá quién avanza a los cuartos de final de La Liga Argentina. Para Provincial, será la oportunidad de aprovechar la localía y cerrar una serie que llegó a dominar 2-0. Para Deportivo Viedma, será la chance de completar una remontada enorme después de haber estado al borde de la eliminación.

La presión estará repartida. Provincial tendrá la obligación de ganar en casa después de haber dejado pasar dos chances de clasificación. Viedma, en cambio, llegará con el envión de dos triunfos consecutivos, pero sabiendo que deberá ganar como visitante para seguir en carrera.

El cruce llega al quinto punto con todos los condimentos: paridad, desgaste, antecedentes recientes, figuras en alto nivel y una carga emocional enorme. En playoffs, los detalles definen. Y esta serie ya demostró que cada posesión puede valer una temporada.

Análisis final: Viedma volvió de la cornisa y ahora sueña con el golpe

La victoria de Deportivo Viedma ante Provincial fue mucho más que un triunfo por un punto. Fue una declaración de carácter. El equipo rionegrino estaba contra la pared, había perdido los dos primeros partidos y enfrentaba a uno de los grandes candidatos de la Conferencia Sur. Sin embargo, no se rindió.

Primero salvó el match point con autoridad. Después ganó un partido dramático, resistiendo la reacción de Provincial y defendiendo hasta la última posesión. Esa combinación de juego, personalidad y fortaleza emocional es la que le permite llegar al quinto partido con la ilusión intacta.

Provincial sigue teniendo la localía y la jerarquía. Pero Viedma tiene algo que en playoffs pesa muchísimo: confianza. El Depo igualó la serie, cambió el clima de la llave y ahora viajará a Rosario con la posibilidad concreta de dar un golpe enorme.

Deportivo Viedma ganó un partidazo, empató la serie y sigue vivo. El domingo, en Rosario, se definirá una de las llaves más apasionantes de los octavos de final de La Liga Argentina.




Bombazo de Boffelli y Gimnasia a cuartos de final: el Lobo ganó sobre la chicharra y liquidó la serie

Con un cierre para el infarto en un Polideportivo Víctor Nethol colmado, Gimnasia derrotó 79-78 a Central Entrerriano con una conversión de Juan Francisco Boffelli en el último segundo, liquidó la serie 3-1 y sacó pasaje a los cuartos de final de La Liga Argentina.

Gimnasia y Esgrima La Plata escribió una de esas páginas que quedan guardadas en la memoria de los playoffs. En un Polideportivo Víctor Nethol colmado, con clima de final y una tensión que se sostuvo hasta la última pelota, el Lobo superó 79-78 a Central Entrerriano y cerró la serie de octavos de final por 3-1, consiguiendo la clasificación a los cuartos de final de La Liga Argentina.

El héroe de la noche fue Juan Francisco Boffelli, quien apareció en la última posesión con una conversión sobre la chicharra para desatar la locura tripera. Cuando parecía que Central Entrerriano podía llevar la definición a un quinto partido, Gimnasia encontró la jugada decisiva, ganó por la mínima y selló una clasificación cargada de dramatismo, carácter y emoción.

La serie había sido pareja desde el primer juego y el cuarto partido no fue la excepción. Gimnasia tuvo momentos de dominio, Central Entrerriano reaccionó, pasó al frente en el último cuarto y llevó el partido a una definición extrema. Pero en el instante final, Boffelli cambió la historia con un tiro que hizo explotar al Víctor Nethol.

Gimnasia ganó una batalla de playoffs

El encuentro tuvo todos los ingredientes de una noche decisiva. Gimnasia llegaba con ventaja de 2-1 después de haber ganado el tercer partido en casa, pero Central Entrerriano sabía que no tenía margen de error. La visita necesitaba ganar para estirar la llave y forzar un quinto juego en Gualeguaychú. El Lobo, en cambio, tenía la oportunidad de cerrar la serie frente a su gente.

Desde el arranque se notó esa tensión. Ninguno logró imponer condiciones de manera definitiva en el primer cuarto. Central Entrerriano encontró buenas respuestas en ataque y consiguió separarse por cuatro puntos en la recta final, pero Gimnasia respondió rápidamente. Paz mantuvo al equipo cerca y dos triples consecutivos de Pelorosso pusieron al Tripero arriba por la mínima.

El primer parcial terminó igualado 27-27, una muestra perfecta de lo que estaba en juego: paridad, intensidad, nervios, buenos pasajes ofensivos y defensas exigidas en cada posesión.

El gran segundo cuarto del Lobo

En el segundo cuarto apareció una de las mejores versiones de Gimnasia. El equipo platense abrió el período con un parcial de 12-0, apoyado en la conducción, intensidad y determinación de Gutiérrez Conde, uno de los nombres propios de la noche.

Ese pasaje llevó el marcador a 39-27 y parecía darle al local una ventaja importante para manejar el desarrollo. Sin embargo, Central Entrerriano no se quebró. La visita encontró en Castillo una vía de gol clave para cortar la sequía y empezar a achicar la diferencia.

El cierre del primer tiempo fue favorable para el conjunto entrerriano, que aprovechó algunas imprecisiones de Gimnasia y logró irse al descanso largo apenas tres puntos abajo: 46-43. El Lobo había tenido un tramo de dominio claro, pero Central seguía vivo y con plena confianza para jugar la segunda mitad.

Central Entrerriano reaccionó y puso en aprietos a Gimnasia

Tras el descanso, Central Entrerriano salió mejor. La visita logró dar vuelta el resultado en el inicio del tercer cuarto y metió presión sobre el equipo platense. Gimnasia tuvo que reaccionar rápido para no perder el control emocional del partido.

Un triple de Vergara volvió a poner al Lobo al frente 54-52. A partir de ahí, el local recuperó claridad, volvió a defender con mayor intensidad y encontró puntos importantes en manos de Sinconi y Pelorosso. Ese tramo le permitió a Gimnasia escaparse a once puntos, 65-54, una diferencia que parecía darle aire rumbo al último cuarto.

El tercer período cerró 65-56 para Gimnasia. El Lobo estaba diez minutos más cerca de los cuartos de final, pero enfrente tenía a un Central Entrerriano que no estaba dispuesto a entregar la temporada sin pelear hasta la última bola.

Un último cuarto no apto para cardíacos

El último cuarto fue una montaña rusa. Central Entrerriano salió decidido a cambiar la historia y lo hizo con tiros de alto impacto. Dos bombas de Zenclussen y una de Pividori pusieron a la visita arriba 67-65, dejando sin efecto la ventaja que Gimnasia había construido en el tercer período.

La sequía local la cortó Gutiérrez Conde, que igualó el partido 67-67. Desde allí, el trámite se volvió posesión a posesión. Cada ataque tenía peso de clasificación o eliminación. Central Entrerriano volvió a tomar distancia con otro triple de Zenclussen y se alejó 76-71 a falta de 2:43.

Ese momento fue crítico para Gimnasia. La visita estaba cerca de forzar el quinto juego, el Lobo necesitaba respuestas urgentes y el Víctor Nethol empujaba desde las tribunas.

Aparecieron entonces los líderes. Gutiérrez Conde volvió a acercar al local y Paz hizo de las suyas para dejar a Gimnasia apenas un punto abajo: 77-78, con 17 segundos por jugar. La definición estaba servida.

Boffelli, la última pelota y el estallido del Víctor Nethol

Gimnasia cortó con falta para detener el reloj. Central Entrerriano tuvo la chance de estirar la ventaja desde la línea, pero no pudo sumar. La última pelota quedó para el Lobo. Era la posesión de la temporada.

Con el partido 77-78, el margen era mínimo: convertir o viajar a Gualeguaychú a jugar un quinto partido. En esa última acción apareció Juan Francisco Boffelli, que tomó la responsabilidad y anotó el tiro decisivo sobre la chicharra.

El balón entró, el marcador quedó 79-78 y el Polideportivo Víctor Nethol explotó. Gimnasia pasó a cuartos de final en una definición inolvidable. Fue un final de película para una serie que tuvo de todo: paridad, remontadas, golpes emocionales y un cierre agónico.

Paz y Gutiérrez Conde, los goleadores triperos

Más allá del tiro decisivo de Boffelli, Gimnasia tuvo varios nombres importantes para sostener la clasificación. Paz y Gutiérrez Conde fueron los máximos anotadores del equipo platense con 16 puntos cada uno, aportando en momentos de mucha presión.

Paz fue fundamental para mantener al equipo cerca en el primer cuarto y volvió a aparecer en el cierre para dejar al Lobo a tiro. Gutiérrez Conde tuvo un segundo cuarto dominante, fue abanderado del parcial 12-0 y también apareció en el último período para cortar la sequía cuando Central Entrerriano había pasado al frente.

En la visita, Castillo fue el más destacado con 20 puntos, siendo una de las principales razones por las que Central Entrerriano se mantuvo en partido hasta el final. También fueron importantes los triples de Zenclussen y Pividori en la reacción del último cuarto.

Una serie que empezó cuesta arriba para Gimnasia

La clasificación de Gimnasia toma más valor si se observa el recorrido completo de la serie. El Lobo comenzó perdiendo el primer partido en Gualeguaychú, donde Central Entrerriano se impuso 90-84 en suplementario. Aquella noche, el equipo entrerriano llegó a sacar una ventaja muy importante, pero Gimnasia reaccionó, forzó la prórroga y terminó cayendo en un duelo durísimo.

Lejos de golpearse, el equipo platense respondió en el segundo juego como visitante. Gimnasia ganó 73-66 en el José María Bértora e igualó la serie 1-1, apoyado en una defensa fuerte y en una gran actuación de Ezequiel Paz, quien terminó con 22 puntos y 25 de valoración.

Con la llave trasladada a La Plata, el Lobo dio otro paso enorme. En el tercer juego, también en el Víctor Nethol, Gimnasia ganó 86-75 después de una gran reacción. Llegó a estar 18 puntos abajo, pero remontó con carácter, defensa y una ofensiva encendida liderada por Paz, autor de 29 puntos, y Gutiérrez Conde, que aportó 20.

Esa victoria dejó la serie 2-1 y preparó el escenario para el cuarto partido. Gimnasia no dejó pasar la oportunidad y, con el bombazo de Boffelli, terminó liquidando la historia.

El Lobo mostró carácter en los momentos límite

La serie ante Central Entrerriano dejó una señal clara: Gimnasia supo competir en los momentos más difíciles. Perdió el primer juego, ganó de visitante para recuperar terreno, remontó un partido durísimo en casa y cerró la llave con una conversión agónica.

Ese recorrido muestra madurez competitiva. En playoffs no alcanza con jugar bien por momentos: hay que soportar golpes, administrar emociones y encontrar respuestas cuando el partido parece escaparse. Gimnasia lo hizo.

El Lobo tuvo producción colectiva, figuras que aparecieron en distintos partidos y una localía que se transformó en un factor clave. El Víctor Nethol volvió a jugar su partido desde afuera y acompañó a un equipo que respondió con una clasificación enorme.

Central Entrerriano se despidió con la frente alta

Central Entrerriano quedó eliminado, pero compitió hasta el último segundo. La serie pudo haberse extendido a un quinto partido si la última posesión no terminaba en manos de Boffelli. El equipo de Gualeguaychú tuvo momentos de gran básquet, ganó el primer juego, estuvo cerca en el cuarto y demostró que fue un rival de altísima exigencia.

Su reacción en el último cuarto del cuarto partido fue una muestra de carácter. Cuando Gimnasia parecía tener el trámite controlado, Central respondió con triples importantes, pasó al frente y estuvo a una defensa de llevar la serie nuevamente a su estadio.

La eliminación duele, pero el equipo dejó una imagen competitiva en una llave que se definió por detalles mínimos.

Qué se le viene a Gimnasia en cuartos de final

Con la clasificación consumada, Gimnasia ahora deberá esperar rival para los cuartos de final de La Liga Argentina. El cruce será contra un equipo proveniente de la Conferencia Norte, de acuerdo con el nuevo formato de la competencia.

A partir de esta instancia, los clasificados de la Norte y de la Sur se cruzan entre sí y son reordenados según el récord obtenido durante la fase regular. Por eso, el Lobo no continuará enfrentando exclusivamente a equipos de su conferencia, sino que tendrá un nuevo desafío interzonal.

Gimnasia no contará con ventaja de localía en la próxima ronda, por lo que deberá prepararse para una serie todavía más exigente. Sin embargo, llega fortalecido por una clasificación épica y con un plantel que demostró saber competir en escenarios de máxima presión.

Análisis final: una clasificación que puede marcar un punto de quiebre

El triunfo ante Central Entrerriano puede ser mucho más que una clasificación. Puede ser un punto de impulso emocional para Gimnasia. Ganar de esta manera, con una conversión en el último segundo y con el estadio colmado, genera confianza, refuerza la identidad del grupo y alimenta la ilusión de seguir avanzando.

El Lobo no tuvo una serie sencilla. Central Entrerriano lo exigió en cada partido. Pero Gimnasia encontró respuestas en defensa, en el carácter colectivo y en nombres propios que aparecieron cuando más quemaba la pelota.

El bombazo de Boffelli será la imagen de la noche. Pero detrás de ese tiro hubo una serie trabajada, sufrida y ganada desde la personalidad. Gimnasia está en cuartos de final de La Liga Argentina y lo hizo con una victoria inolvidable.




Derrota de Salta Basket: San Isidro ganó en el Delmi, pasó a cuartos y terminó la temporada de Los Infernales

Salta Basket no pudo sostener la ilusión en el Estadio Delmi, cayó 88-63 ante San Isidro de San Francisco y se despidió de La Liga Argentina. El conjunto cordobés cerró la serie 3-1 y avanzó a los cuartos de final, mientras Los Infernales pusieron fin a una temporada de crecimiento, carácter y fuerte identificación con su gente.

La temporada de Salta Basket llegó a su fin. En una noche dura en el Estadio Delmi, Los Infernales cayeron por 88-63 ante San Isidro de San Francisco, resultado que decretó el cierre de la serie de octavos de final por 3-1 a favor del conjunto cordobés. Con esta victoria, San Isidro avanzó a los cuartos de final de La Liga Argentina, mientras que el equipo salteño se despidió de la competencia después de una campaña exigente, intensa y con momentos de alto valor deportivo.

La derrota de Salta Basket golpeó fuerte porque se produjo en casa, ante su gente y después de haber logrado estirar la llave con un triunfo muy trabajado en el tercer partido. Sin embargo, enfrente estuvo uno de los equipos más sólidos de toda la temporada: San Isidro, finalista en la edición anterior, segundo en la fase regular de la Conferencia Norte y firme candidato a pelear por el ascenso a la Liga Nacional.

El conjunto cordobés impuso condiciones desde el inicio. Mostró intensidad defensiva, eficacia ofensiva y una estructura colectiva que le permitió controlar el trámite durante buena parte del encuentro. Salta Basket intentó reaccionar, buscó variantes desde el banco y trató de apoyarse en el empuje del Delmi, pero esta vez no alcanzó.

San Isidro marcó el ritmo desde el arranque

El partido comenzó cuesta arriba para Los Infernales. San Isidro salió con decisión, encontró mejores porcentajes y logró trasladar rápidamente la presión al equipo salteño. El visitante jugó con la ventaja de la serie a su favor, pero lejos de especular, tomó el control del juego desde el primer tramo.

La primera mitad fue clave. El equipo de San Francisco consiguió imponer su ritmo, movió bien la pelota, castigó los desajustes defensivos y fue construyendo una diferencia que condicionó el resto del encuentro. Salta Basket, por su parte, se vio sorprendido por la intensidad rival y nunca logró sentirse cómodo en el desarrollo.

Los dirigidos por Ricardo De Cecco intentaron ajustar defensivamente, rotaron piezas y buscaron respuestas en sus principales vías de gol, pero San Isidro sostuvo la concentración y no permitió que el local encontrara una reacción sostenida. Cada intento infernal tuvo una respuesta del conjunto cordobés, que administró el marcador con autoridad.

El Delmi volvió a acompañar hasta el final

Más allá del resultado, el público salteño volvió a decir presente. Como ocurrió durante toda la temporada, el Estadio Delmi acompañó a Los Infernales en una noche decisiva. La gente empujó, alentó y sostuvo al equipo incluso cuando la diferencia comenzó a hacerse pesada.

Ese respaldo fue uno de los grandes símbolos de la campaña. Salta Basket volvió a construir una conexión fuerte con su gente, especialmente en los playoffs, donde el Delmi fue escenario de noches vibrantes, triunfos dramáticos y partidos cargados de emoción.

El equipo intentó reaccionar en el complemento. Con orgullo, compromiso y amor propio, Los Infernales buscaron achicar diferencias. Hubo momentos de mejor juego, algunas defensas intensas y pasajes donde el equipo mostró carácter. Pero San Isidro nunca perdió el control emocional ni deportivo del partido.

Una serie exigente ante un candidato al ascenso

La eliminación de Salta Basket debe analizarse también desde la jerarquía del rival. San Isidro llegó a esta instancia como uno de los grandes protagonistas de la temporada. Había finalizado con registro de 23-9, empatado en la primera posición de su zona, aunque relegado al segundo puesto por desempate. Además, venía de ser finalista en la temporada anterior, un dato que marca el peso competitivo de su plantel.

La serie comenzó en San Francisco con una clara victoria de San Isidro por 86-66, en un partido que dominó de punta a punta. En el segundo juego, Salta Basket mostró una mejor versión y estuvo cerca de robarse la localía, pero el local volvió a imponerse, esta vez por 80-75, para quedar 2-0 arriba.

Con la serie al borde de la eliminación, Los Infernales respondieron en el Delmi. En el tercer punto, Salta Basket ganó 63-57 en un partido áspero, defensivo y de bajos porcentajes, donde Bruno Abratte fue determinante con 20 puntos. Ese triunfo permitió estirar la llave a un cuarto juego y renovar la ilusión de forzar un quinto partido en Córdoba.

Pero en el cuarto encuentro, San Isidro volvió a mostrar su mejor versión. Ganó 88-63, cerró la serie 3-1 y consiguió el pasaje a los cuartos de final.

La lesión de Tomás Botta, un golpe sensible para Salta Basket

Uno de los factores que marcó el tramo final de la temporada fue la lesión de Tomás Botta, uno de los líderes deportivos del equipo. El base sufrió la lesión durante el quinto partido de la serie anterior ante Estudiantes de Tucumán, en una noche inolvidable donde Salta Basket ganó en tiempo suplementario y consiguió avanzar de ronda.

La baja de Botta obligó a modificar roles, cargar más responsabilidades sobre otros jugadores y reacomodar la estructura de juego. En ese contexto, Bruno Abratte asumió un papel importante en la conducción, especialmente en la serie ante San Isidro. También aparecieron nombres como Martín Gómez, Nicolás Álvarez, Chance Hunter, Facundo Binda, Cristian Linares, Sahir Abdala, Máximo Genitti y Tyrus Buckner, quienes sostuvieron la competitividad del equipo hasta el cierre.

Sin embargo, en una instancia tan exigente y ante un rival de tanta jerarquía, la ausencia de un jugador clave terminó siendo un condicionante importante.

El camino previo: una reclasificación inolvidable ante Estudiantes

Antes de enfrentarse con San Isidro, Salta Basket había protagonizado una serie muy intensa frente a Estudiantes de Tucumán. Fue una llave al mejor de cinco partidos que tuvo de todo: triunfos amplios, golpes inesperados, reacción visitante, un quinto juego dramático y una definición en tiempo suplementario.

Los Infernales comenzaron ganando en el Delmi por 78-62, con autoridad y una gran actuación colectiva. Luego Estudiantes respondió, también en Salta, con triunfo 82-70, igualando la serie 1-1. En Tucumán, Salta Basket recuperó terreno con una gran victoria por 90-78, impulsado por un juego ofensivo repartido y una noche eficaz desde el perímetro.

La Cebra volvió a empatar la llave con un 84-71 en el cuarto partido, obligando a definir todo en el Delmi. Allí llegó una de las noches más emocionantes de la temporada: Salta Basket ganó 75-74 en tiempo suplementario, con una jugada decisiva entre Bruno Abratte y Nicolás Álvarez que hizo explotar el estadio.

Esa clasificación dejó una imagen de carácter, corazón y competitividad. Fue una serie que fortaleció la identidad del equipo y que le permitió a Salta Basket meterse entre los mejores de la Conferencia Norte.

Una fase regular con momentos altos y una identidad competitiva

La temporada 2025/26 de Salta Basket tuvo distintos momentos. El equipo logró meterse en la pelea de la Conferencia Norte, consiguió triunfos importantes y volvió a posicionarse como un rival respetado dentro de La Liga Argentina.

Durante la fase regular, Los Infernales cerraron con récord de 18 victorias y 14 derrotas, ubicándose en zona de playoffs. En el camino hubo victorias de alto impacto, como el triunfo ante San Isidro en el Delmi por 73-62, cuando el conjunto cordobés llegaba como puntero de la Conferencia Norte. También se destacaron partidos emocionantes como la victoria ante Barrio Parque por 86-84 en suplementario, con un triple agónico de Tomás Botta, y el clásico norteño ante Jujuy Básquet, donde Salta ganó 97-92 en doble suplementario.

El equipo también atravesó momentos complicados, con derrotas duras ante rivales directos como Sportivo Suardi, Santa Paula, Villa San Martín, Comunicaciones y Barrio Parque. Sin embargo, logró recomponerse, cerrar bien la fase regular y competir en playoffs.

Esa capacidad de sostenerse en la adversidad fue una de las marcas de la campaña.

San Isidro sigue en carrera y tendrá ventaja de localía

Con el triunfo en Salta, San Isidro avanzó a los cuartos de final y confirmó su candidatura. El equipo cordobés no solo ganó la serie, sino que lo hizo mostrando recursos colectivos, carácter competitivo y jerarquía individual.

El conjunto de San Francisco tendrá ventaja de localía en la próxima ronda y enfrentará al peor clasificado de la Conferencia Sur, según el reordenamiento establecido para esta etapa de la competencia. A partir de cuartos de final, La Liga Argentina deja atrás el formato estrictamente dividido por conferencias y comienza a cruzar equipos del Norte y del Sur en un cuadro único.

San Isidro llega a esa instancia con argumentos sólidos: plantel profundo, experiencia, confianza y una serie ganada ante un rival que siempre lo obligó a competir.

Fin de temporada para Los Infernales

Para Salta Basket, la derrota significó el cierre de una temporada que dejó sensaciones mezcladas. Por un lado, la tristeza lógica de la eliminación. Por otro, el reconocimiento a un equipo que volvió a competir, que sostuvo una identidad y que logró que el público salteño volviera a vibrar con el básquet nacional.

Los Infernales no pudieron avanzar a cuartos, pero dejaron una campaña con momentos muy importantes. La clasificación ante Estudiantes, el triunfo agónico en el Delmi, la entrega en cada serie y la respuesta de la gente son elementos que forman parte de un proceso deportivo que continúa creciendo.

El equipo salteño volvió a demostrar que tiene lugar dentro de los protagonistas de la categoría. No fue una temporada cualquiera: fue una campaña de consolidación, de aprendizaje y de pertenencia.

Análisis final: una eliminación que duele, pero no borra el camino

La derrota de Salta Basket ante San Isidro duele porque marcó el final de la ilusión. Duele porque fue en casa, porque el equipo venía de salvar un match point y porque el Delmi soñaba con un quinto partido. Pero también debe leerse con perspectiva.

San Isidro fue superior en la serie. Ganó tres de los cuatro partidos, mostró más regularidad y aprovechó mejor sus momentos. Salta Basket compitió, tuvo una gran reacción en el tercer juego, pero no logró sostener el nivel necesario para llevar la llave a una definición.

La temporada de Los Infernales deja una base importante. Hubo jugadores que crecieron, una localía fuerte, una identidad reconocible y una conexión emocional con el público. El desafío, de cara a lo que viene, será sostener ese proyecto, potenciar el plantel y dar un nuevo salto competitivo.

Salta Basket se despidió de La Liga Argentina, pero no se fue vacío. Se fue con una temporada que volvió a poner al básquet salteño en escena, con noches de alto voltaje y con una certeza: Los Infernales siguen siendo una franquicia fuerte, competitiva y con mucho por construir.




Salta Basket vs San Isidro: previa completa del cuarto partido en el Delmi, análisis de la serie y todo lo que se juega esta noche

Salta Basket vuelve a presentarse esta noche en el Estadio Delmi frente a San Isidro por el cuarto partido de una serie que sigue abierta y cargada de tensión. Luego del triunfo infernal en el tercer juego por 63-57, el conjunto salteño buscará igualar la llave y forzar un quinto y decisivo encuentro, mientras que el elenco cordobés intentará cerrar la clasificación a cuartos de final de la Liga Argentina.

Salta Basket se juega otra final ante San Isidro en el Delmi: previa completa del cuarto partido y análisis de la serie

La serie entre Salta Basket y San Isidro de San Francisco tendrá esta noche un nuevo capítulo en el Estadio Delmi, cuando desde las 21.30 se enfrenten por el cuarto partido de los octavos de final de la Liga Argentina. El cruce llega con una tensión creciente, con un equipo salteño que recuperó la esperanza tras ganar el tercer punto y con un conjunto cordobés que todavía conserva la ventaja y la chance de cerrar la clasificación.

Los dirigidos por Ricardo De Cecco lograron descontar en la serie con el 63-57 del tercer encuentro y esta noche intentarán repetir en casa para empatar la llave 2-2 y llevar toda la definición a un quinto juego. San Isidro, por su parte, sabe que dejó escapar la primera oportunidad de liquidar el cruce, pero también llega con el respaldo de haber dominado los dos primeros partidos y con la experiencia de uno de los planteles más fuertes de la categoría.

No será un partido más. Para Salta Basket es otra final. Para San Isidro, una nueva chance de cerrar una serie que parecía encaminada. Para el público del Delmi, la posibilidad de volver a empujar a un equipo que ya demostró que no se entrega aun en los escenarios más adversos.

Cómo llegan Salta Basket y San Isidro al cuarto partido

La serie encuentra a ambos con sensaciones distintas, pero con la misma certeza: el cuarto juego puede cambiarlo todo. San Isidro terminó empatado en la primera posición de su zona con registro de 23 victorias y 9 derrotas, aunque quedó segundo tras el desempate. Salta Basket, en tanto, cerró la fase regular en el séptimo lugar con balance de 18-14 y luego eliminó a Estudiantes de Tucumán por 3-2, después de ganar el quinto juego en tiempo suplementario.

Ese recorrido explica bastante del presente. San Isidro llegó directamente a esta instancia como uno de los equipos más sólidos del Norte, mientras que Salta viene jugando bajo presión desde la reclasificación. Y quizá allí aparezca uno de los factores emocionales más fuertes de esta serie: Los Infernales ya saben lo que es quedar al borde de la eliminación y responder en casa.

Esta noche el partido será televisado por Básquet Pass, tendrá como árbitros a Jorge Chávez e Iván Huck Braner, y se disputará desde las 21.30 en el Estadio Delmi.


Análisis de cada partido de la serie entre Salta Basket y San Isidro

Primer partido: San Isidro pegó primero con autoridad

El arranque de la serie mostró la mejor cara del equipo cordobés. En San Francisco, San Isidro se impuso 86-66 en un partido que logró controlar de punta a punta. El equipo de Sebastián Porta marcó diferencias con su juego colectivo, su intensidad defensiva y su efectividad ofensiva, dejando en claro desde el inicio por qué llegaba como uno de los principales candidatos de la Conferencia Norte.

Durante la primera mitad, el trámite fue relativamente parejo, con momentos de cierta imprecisión lógica después de más de 20 días sin competencia oficial. Sin embargo, a medida que avanzaron los minutos, San Isidro fue encontrando ritmo y soltura. El quiebre apareció desde la segunda mitad del tercer cuarto, cuando ajustó en defensa, castigó mejor en ataque y construyó una diferencia decisiva de 17 puntos. Además, convirtió 10 triples y mostró una producción ofensiva repartida. Nahuel Buchaillot fue el máximo anotador con 16 puntos.

Para Salta Basket, ese primer partido dejó varias alarmas. Le costó sostener su estructura ofensiva, no encontró soluciones cuando el rival subió la intensidad y terminó siendo superado con claridad. También apareció un dato central para el resto de la serie: la ausencia de Tomás Botta, una baja muy sensible para el funcionamiento del equipo salteño tras la lesión sufrida ante Estudiantes.

Segundo partido: Salta reaccionó, pero San Isidro volvió a imponer su carácter

El segundo juego tuvo otro desarrollo. Aunque volvió a ganar el local, esta vez el partido fue mucho más parejo y Salta Basket estuvo muy cerca de robarse un punto clave en Córdoba. Finalmente, San Isidro se quedó con la victoria por 80-75, puso la serie 2-0 y viajó a Salta con match point.

A diferencia del primer duelo, Los Infernales lograron competir durante más tiempo. San Isidro dominó gran parte de la noche y llegó al último cuarto con una ventaja de 10 puntos, mostrando nuevamente solidez en ambos costados de la cancha. Pero en el tramo decisivo apareció la reacción del equipo de De Cecco: ajustó la defensa, elevó la intensidad y hasta logró dar vuelta el marcador, generando una gran preocupación en el local.

Cuando el partido parecía inclinarse emocionalmente hacia los salteños, San Isidro encontró respuestas de peso. Un triple determinante de Jerónimo Suñé y dos penetraciones clave de Manuel Lambrisca devolvieron el control al equipo rojiblanco, que cerró mejor y aseguró una victoria fundamental. En ese partido se destacó Jaleel Hooper, goleador con 15 puntos, mientras que Buchaillot volvió a ser muy importante con 10 unidades, 9 rebotes y 7 asistencias.

Para Salta Basket, el segundo juego dejó una mezcla de bronca y esperanza. La bronca de haber quedado tan cerca, y la esperanza de comprobar que, aun sin Botta y frente a uno de los rivales más duros del campeonato, podía discutir de igual a igual.

Tercer partido: el Delmi empujó y Salta Basket salvó el primer match point

La serie cambió de escenario y también cambió de clima. En Salta, con el apoyo de su gente, Los Infernales ganaron 63-57 en un partido de bajo goleo, enorme intensidad y mucha carga táctica. Fue una victoria trabajada, sufrida y necesaria. El equipo salteño estaba obligado a ganar para seguir con vida, y respondió.

El comienzo fue parejo, con ambos equipos muy concentrados. Salta logró cerrar mejor el primer cuarto 19-13, capitalizando las ofensivas que el rival no concretó. Allí apareció con fuerza la figura de Bruno Abratte, que terminó siendo el gran protagonista de la noche. El base cordobés anotó cuatro triples en la primera mitad, condujo con criterio y volvió a asumir responsabilidades enormes en un contexto límite. Cerró el juego con 20 puntos, siendo la gran figura del encuentro.

La paridad se mantuvo hasta el final. San Isidro nunca se salió del libreto, siguió peleando cada pelota y volvió a hacerse fuerte en el rebote ofensivo. Pero esta vez no tuvo la claridad suficiente para aprovecharlo. El momento bisagra llegó con un robo defensivo de Chance Hunter, que derivó en una jugada explosiva: corrida, volcada, doble y falta para desatar el Delmi. Poco después, Abratte convirtió otro doble fundamental para que Salta sacara siete de ventaja, 62-55, a falta de un minuto. Desde ahí, los de De Cecco sostuvieron la diferencia y sellaron el triunfo.

Ese tercer punto dejó una señal clara: la serie sigue viva. San Isidro ya no enfrenta a un rival resignado, sino a uno convencido de que todavía puede dar vuelta la historia.


Qué necesita Salta Basket para empatar la serie

El camino para Salta Basket está marcado por una premisa simple: repetir lo mejor del tercer partido y sostenerlo durante más tiempo. El equipo ya mostró que puede defender con intensidad, incomodar a San Isidro y sostener un juego de bajo goleo si logra llevar el partido a ese terreno. También evidenció que necesita una noche grande de Abratte o de alguno de sus líderes ofensivos para compensar la baja de Botta.

Defensivamente, Salta tendrá que volver a ser sólido sobre los principales generadores del equipo cordobés, especialmente sobre las variantes exteriores y el juego colectivo que tanto daño hizo en San Francisco. En ataque, necesitará controlar mejor los momentos de sequía, algo que fue un problema serio en los dos primeros partidos. El tercer juego se ganó con paciencia, con oficio y con energía emocional. El desafío ahora es repetirlo con una presión incluso mayor.

Qué necesita San Isidro para cerrar la llave

Del lado de San Isidro, el foco estará puesto en recuperar la fluidez ofensiva de los dos primeros encuentros. El equipo de Porta dominó el arranque de la serie porque pudo imponer ritmo, circulación, defensa y respuestas repartidas. En el Delmi, en cambio, quedó atrapado en el contexto áspero que propuso Salta y perdió claridad para resolver.

Para clasificar esta noche, el equipo cordobés necesitará volver a ese plan original: no desesperarse, sostener el rebote ofensivo, castigar los errores del rival y aprovechar la profundidad de su plantel. El dato a su favor es que ya demostró tener carácter para cerrar partidos calientes, como ocurrió en el segundo punto cuando Salta había dado vuelta el marcador.


El impacto de la lesión de Tomás Botta en la serie

Uno de los ejes invisibles, pero decisivos, de esta llave pasa por la ausencia de Tomás Botta. El base sufrió una lesión en el quinto partido de la serie anterior contra Estudiantes de Tucumán y Salta Basket no pudo incorporar un reemplazo por la imposibilidad reglamentaria. Eso dejó al equipo sin uno de sus líderes, sin uno de sus cerebros ofensivos y sin un jugador que había sido determinante a lo largo del torneo.

En ese contexto, la aparición de Bruno Abratte se volvió todavía más importante. Ya lo había demostrado ante Estudiantes, cuando tuvo que hacerse cargo de la conducción en un contexto límite. Ahora lo volvió a ratificar frente a San Isidro. La serie, en buena medida, también cuenta la historia de cómo Salta intenta reinventarse sin Botta y cómo Abratte se convirtió en una pieza clave para sostener la ilusión.


El Delmi como factor emocional de la serie

El estadio vuelve a ser mucho más que una cancha. El Delmi se transformó en un factor emocional concreto para el equipo salteño. En el tercer partido, el público acompañó, empujó y sostuvo al equipo durante todo el desarrollo. Esa energía fue visible en cada cierre defensivo, en cada reacción anímica y especialmente en la jugada de Hunter que hizo explotar el estadio.

Salta Basket ya venía de vivir algo parecido en la serie contra Estudiantes, cuando forzó y ganó el quinto juego en casa. Esa memoria reciente alimenta la confianza. Los Infernales saben que, en un contexto de máxima presión, el Delmi puede ser un aliado poderoso. Esta noche buscarán volver a convertirlo en un escenario de resistencia y rebeldía.


Lo que está en juego esta noche

El cuarto partido pone sobre la mesa dos escenarios posibles. Si gana Salta Basket, la serie quedará 2-2 y habrá quinto juego, con todo el suspenso y la tensión que eso implica. Si gana San Isidro, el equipo cordobés avanzará a cuartos de final y cerrará la serie en Salta.

No hay demasiado margen para las especulaciones. Los dos llegan con mucho en juego y con argumentos concretos para creer. San Isidro tiene la ventaja de haber mostrado un techo más alto en los dos primeros partidos. Salta Basket tiene la fuerza emocional de haber sobrevivido y el impulso de jugar otra vez en su casa.

Esta noche, el Delmi volverá a latir como en las grandes noches. Y la serie entre Salta Basket y San Isidro tendrá otro capítulo que puede resultar decisivo.




Comunicaciones venció a Barrio Parque, igualó la serie y forzó el quinto partido

Cuando parecía acorralado, Comunicaciones volvió a responder con carácter. El equipo de Mercedes derrotó 92 a 84 a Barrio Parque, levantó una desventaja de 17 puntos, igualó 2-2 la serie de octavos de final y llevó la definición a un quinto partido que promete ser apasionante en Córdoba.

Comunicaciones de Mercedes sacó pecho en su casa, mostró una enorme capacidad de reacción y consiguió una victoria de enorme peso específico en los octavos de final de la Liga Argentina. En un partido cargado de tensión, desventajas amplias y un cierre de alta intensidad, el conjunto correntino derrotó a Barrio Parque por 92 a 84, empató la serie 2-2 y trasladó toda la presión al quinto y decisivo encuentro, que se jugará en Córdoba.

El triunfo de Comu no fue uno más. Llegó en un contexto límite, con la obligación de ganar para no despedirse de la temporada y ante un rival que había sabido construir una ventaja importante en la serie. Sin embargo, el conjunto de Mercedes volvió a demostrar que estaba lejos de entregarse. Ya había descontado en el tercer juego con un sólido 79-62, y ahora ratificó su recuperación con una remontada muy valiosa para dejar la llave completamente abierta.

Un inicio adverso y una reacción con carácter

El desarrollo del partido fue una muestra del temple de Comunicaciones. Barrio Parque arrancó mejor, defendió con agresividad, presionó arriba, robó balones y encontró soluciones ofensivas, especialmente desde el perímetro. Esa superioridad inicial le permitió a la visita marcar una diferencia que llegó a ser muy importante. El primer cuarto terminó 27-14 para el conjunto cordobés, que parecía tener el control del juego y del ritmo.

En el segundo cuarto, Parque mantuvo su potencia ofensiva y hasta llegó a imponerse 44-28, sosteniendo una altísima eficacia de campo. Allí daba la sensación de que el local estaba contra las cuerdas. Pero justo en ese momento apareció la versión más competitiva de Comunicaciones: ajustó su defensa, frenó las transiciones del rival y encontró mejores decisiones en ataque. Ese cambio de energía se tradujo en un parcial de 15-0 que modificó el partido por completo. Aunque Barrio Parque se fue al descanso arriba 51-46, el encuentro ya no era el mismo.

Ese tramo fue el verdadero punto de quiebre. Porque Comu entendió que, si lograba ensuciar el partido, elevar la intensidad y repartir mejor el goleo, podía discutirle de igual a igual a un rival que había dominado gran parte de la serie.

El giro del partido en el tercer cuarto

La reacción de Comunicaciones no quedó en una ráfaga. En el segundo tiempo la consolidó. Con mayor agresividad defensiva, más presencia física y una lectura mucho más clara de cada posesión, el equipo local logró revertir el desarrollo. Barrio Parque tuvo en Juan Manuel Bejar a su principal vía de gol, pero ya no encontró la comodidad de los primeros minutos. Del otro lado, Comu empezó a lastimar con varias manos, elevó su volumen colectivo y pasó al frente 59-57.

El envión anímico fue total. Impulsado por las apariciones de Raymon Bastardo, el local construyó una ventaja de ocho puntos y cerró el tercer cuarto arriba 71-66. Ahí el partido pasó a jugarse en el terreno que más le convenía al aurinegro: el de la fricción, la intensidad, la defensa fuerte y el golpe por golpe emocional.

Un cierre de partido para sostener la ilusión

Lejos de rendirse, Barrio Parque volvió a meterse en partido en el último cuarto. Aprovechó una breve sequía ofensiva de Comunicaciones, igualó rápidamente el trámite y sostuvo la incertidumbre hasta los minutos finales. A falta de poco más de tres minutos, el marcador estaba 80-79, reflejando la paridad total de un encuentro que pasó por todos los estados emocionales posibles.

Pero en el cierre apareció la personalidad de Comu. Un triple de Franger Pirela, una asistencia determinante para un doble de Bastardo y la serenidad de Wolinsky en el momento más caliente fueron decisivos para volver a estirar la diferencia. Parque lo peleó hasta el final, con Bejar sosteniendo sus opciones, pero el conjunto local ya no dejó escapar la oportunidad. El resultado final, 92 a 84, premió al equipo que mejor leyó los momentos del partido y que supo reconstruirse luego de un comienzo muy complicado.

Las claves del triunfo de Comunicaciones

La victoria de Comunicaciones se explica por varios factores. El primero fue la capacidad para reaccionar tras un inicio muy flojo, en el que había quedado 17 puntos abajo. No todos los equipos logran recuperarse en una instancia así de exigente. El segundo fue el ajuste defensivo, que cambió el pulso del partido y le quitó comodidad a Barrio Parque. El tercero, y no menos importante, fue el reparto ofensivo, con apariciones oportunas en distintos momentos del juego.

En los números individuales, Juan Manuel Bejar fue el goleador del encuentro con 21 puntos para Barrio Parque. En Comunicaciones, Raymon Bastardo y Franger Pirela terminaron con 13 unidades cada uno, pero más allá de esas cifras, el valor real estuvo en el aporte colectivo y en la contundencia emocional del equipo para sostener la ventaja en el cierre.

Cómo quedó la serie entre Barrio Parque y Comunicaciones

La historia entre ambos tuvo un cambio de guion marcado. Barrio Parque había arrancado la serie con autoridad: ganó el primer partido 76-61 y luego se quedó con el segundo juego por 85-63, quedando match point y con un escenario ideal para liquidar la llave. Comunicaciones, sin embargo, reaccionó a tiempo: primero ganó el tercer juego 79-62 y después se quedó con este cuarto partido por 92-84, igualando la serie 2-2.

Es decir, pasó de un 0-2 que lo tenía al borde de la eliminación a una recuperación completa que ahora pone toda la presión del lado cordobés. Lo que parecía una serie encaminada se convirtió en una definición abierta, de máxima tensión y con un quinto juego en el horizonte.

Un quinto partido que promete muchísimo

La serie se definirá ahora en Córdoba, donde Barrio Parque tendrá nuevamente la localía, pero ya sin el margen psicológico que tenía unos días atrás. Comunicaciones viajará fortalecido, con dos triunfos consecutivos y con la convicción de que puede completar una remontada que hasta hace poco parecía muy difícil. El próximo duelo será, directamente, una final.

Y eso le agrega aún más valor a lo hecho por el equipo de Mercedes. No solo ganó para seguir con vida: logró cambiar la dinámica de la serie, moverle el piso a un rival que había dominado los primeros juegos y construir un impulso anímico muy fuerte de cara a la definición.

Comu revivió cuando más lo necesitaba

En los playoffs, muchas veces la diferencia no pasa solo por el talento o la ejecución táctica. También influye la capacidad para resistir los malos momentos, para no quebrarse cuando el rival domina y para encontrar respuestas cuando la eliminación está cerca. En ese sentido, Comunicaciones dio una muestra notable de competitividad.

Levantó una noche que había comenzado torcida, soportó el buen arranque de Barrio Parque, ajustó sobre la marcha y terminó cerrando un triunfo merecido. Lo hizo con carácter, con paciencia y con la sensación de que todavía tiene mucho por decir en esta Liga Argentina. Barrio Parque, por su parte, dejó escapar una gran chance de cerrar la historia y ahora deberá reconstruirse rápidamente para no pagar caro esta reacción de su rival.

La serie está empatada, el desgaste ya se siente y la tensión sube partido a partido. Todo desembocará en un quinto juego que tendrá clima de final anticipada. Comunicaciones ya hizo lo más difícil: volver de un 0-2 y obligar a jugar un último capítulo. Ahora irá por más.




Villa San Martín fue contundente en casa y está en cuartos: aplastó a Amancay y sigue soñando en la Liga Argentina

Villa San Martín firmó una actuación demoledora en Resistencia, derrotó a Amancay por 79 a 50 y se quedó con la serie de octavos para avanzar a los cuartos de final de la Liga Argentina. En una jornada de definiciones, también sobresalió Santa Paula, que volvió a golpear a Sportivo Suardi, cerró su llave 3-1 y ratificó que atraviesa uno de los mejores momentos de la temporada.

Villa San Martín dio una verdadera muestra de carácter, autoridad y jerarquía en Resistencia. En el cuarto juego de la serie de octavos de final, el conjunto chaqueño superó con total claridad a Amancay de La Rioja por 79 a 50, liquidó la llave y se metió en los cuartos de final de la Liga Argentina tras dejar en el camino nada menos que al número uno de la Conferencia Norte. Elián Centeno fue el goleador con 23 puntos, bien acompañado por Lautaro Florito, que aportó 13 en una noche donde el local fue creciendo hasta transformarse en una aplanadora.

El inicio del partido fue equilibrado, intenso y con mucha fricción, como correspondía a una serie que venía cargada de tensión. Durante los primeros minutos ambos equipos pelearon cada posesión, sin ceder espacios y tratando de imponer su ritmo. Villa San Martín logró cerrar mejor ese tramo inicial gracias a las apariciones de Estéfano Simondi y una ráfaga de Emir Pérez Barrios, para irse al frente 20 a 18. Del lado de Amancay, lo más productivo pasó por Pablo Osores y Diego Peralta, que intentaron sostener al conjunto riojano en el intercambio de golpes.

Sin embargo, el verdadero quiebre llegó en el segundo cuarto. Ahí comenzó a construirse la gran noche del Tricolor. Villa San Martín encontró soluciones desde el perímetro con Florito y Pérez Barrios, mientras Rómulo Gusmao hizo un trabajo importante en la pintura para que el equipo chaqueño tomara el control del juego. La ventaja se fue ampliando y el local empezó a dominar no sólo el marcador, sino también las sensaciones del partido. Con Favio Vieta y Centeno aportando cerca del aro, el dueño de casa se fue al descanso largo arriba por 36 a 23. Incluso, el cierre del primer tiempo tuvo una secuencia que reflejó el momento anímico del equipo: tapa de Simondi, recuperación y una acción culminada por Vieta sobre la chicharra.

En el tercer cuarto ya no hubo equivalencias. Villa San Martín mostró su mejor versión de toda la serie. Centeno dominó la pintura, Vieta se hizo fuerte en ambos costados y Facundo Gago condujo con criterio para profundizar la superioridad. El parcial fue demoledor y llevó el marcador a una diferencia prácticamente irremontable. El período terminó 59 a 37 y dejó claro que Amancay había perdido completamente el eje frente a un rival que jugó con una intensidad altísima y una confianza total.

En el último cuarto, el conjunto de Resistencia manejó los tiempos, castigó cada error del rival y llevó la diferencia a un 72-43 que terminó de sentenciar la historia. El 79 a 50 final no sólo representó una clasificación: fue una declaración de fuerza. Villa San Martín eliminó al mejor equipo de la Norte y confirmó que llega a la próxima instancia en su mejor momento competitivo. Ahora deberá esperar rival surgido de la Conferencia Sur, con la certeza de que no contará con ventaja de localía, pero con el respaldo de haber superado dos series durísimas y de haber crecido en el momento más caliente de la temporada.

Cómo fue la serie de Villa San Martín ante Amancay

La clasificación de Villa San Martín cobra todavía más valor al mirar el recorrido completo de la serie. El equipo chaqueño comenzó cayendo en el primer punto, cuando Amancay se impuso 68 a 63 en suplementario en La Rioja, en un partido extremadamente parejo que se definió por detalles y tuvo a Pablo Osores como figura del local.

Pero lejos de caerse, Villa reaccionó rápido y dio el gran golpe de visitante en el segundo juego. En una noche de enorme trabajo defensivo y de remontada, se llevó un valioso 71 a 69 en La Rioja, robó la localía e igualó la serie. En ese duelo, Rómulo Gusmao fue determinante con 20 puntos, 17 de ellos en el segundo tiempo, y el Tricolor firmó un tercer cuarto decisivo para cambiar la historia.

Ya en Resistencia, Villa San Martín se hizo fuerte. Primero ganó un partidazo por 79 a 77 para ponerse match point, en un juego intenso que se definió en los segundos finales y donde un triple clave de Lautaro Florito inclinó la balanza a favor del local. Luego llegó la paliza del cuarto punto, con el 79 a 50 que cerró definitivamente la serie. Del sufrimiento inicial a la autoridad total del cierre: así construyó Villa San Martín una clasificación de enorme impacto en la Liga Argentina.

Santa Paula también dio otro golpe y armó una serie de alto vuelo ante Sportivo Suardi

La otra gran historia de esta jornada de definiciones la escribió Santa Paula. El conjunto de Gálvez derrotó a Sportivo Suardi por 109 a 87 en el cuarto partido, cerró la serie 3-1 y también se metió en los cuartos de final. Jerónimo Díaz Müller fue una de las grandes figuras del triunfo con 26 puntos, mientras que en la visita Calderón firmó una tarea individual impactante con 39 unidades, aunque no alcanzó para evitar la eliminación.

Santa Paula jugó un partido feroz desde lo ofensivo. El arranque fue frenético, con ambos equipos buscando correr y atacar rápido, pero el Azul fue el que mejor leyó ese contexto. Díaz Müller y Gómez Quintero marcaron el rumbo en el inicio, y el local cerró el primer cuarto arriba 28 a 17. En el segundo período apareció una de las claves del juego: Gino Balbo tuvo una noche tremenda con 5 de 5 en triples y eso disparó al equipo de Gálvez en el marcador, hasta irse al descanso con un sólido 62 a 43.

En el complemento, Santa Paula fue directamente una aplanadora. Con convicción, circulación, eficacia de tres puntos y peso interior con Bazán y Delucchi, no dejó margen para una reacción real de Suardi. El equipo visitante dependió de lo que pudiera producir Calderón, acompañado por algunos pasajes de Vittar, pero nunca encontró la consistencia defensiva ni el volumen de juego necesario para comprometer de verdad al local. El 109 a 87 terminó reflejando la magnitud de la diferencia y la superioridad que Santa Paula mostró para sellar la clasificación.

Resumen de la serie de Santa Paula: de robar la localía a cerrar con una exhibición

La serie entre Santa Paula y Sportivo Suardi fue una de las más atractivas de estos octavos y dejó varios matices. Todo empezó con un enorme golpe del conjunto de Gálvez como visitante: ganó 81 a 67 en Suardi, se llevó el primer punto y robó la ventaja de localía gracias a un gran segundo tiempo y a una producción muy sólida en el cierre. Fue un triunfo que cambió el eje de la llave desde el inicio.

En el segundo juego, Sportivo Suardi reaccionó y emparejó la historia con un 79 a 64 apoyado en una defensa mucho más agresiva y en un gran rendimiento colectivo. El local logró incomodar a Santa Paula, reducir su fluidez ofensiva y llevar la serie a Gálvez con un 1-1 que prometía una definición larga.

Pero ya en su casa, Santa Paula volvió a mostrar personalidad. En el tercer juego ganó 79 a 69, se colocó 2-1 y quedó match point. En ese partido sostuvo su dominio durante buena parte de la noche, supo resistir la reacción de Suardi en el último cuarto y encontró respuestas en las individualidades de Díaz Müller, Gómez Quintero y Bazán para cerrar otra victoria fundamental.

La serie se terminó en el cuarto duelo y de manera contundente. El 109 a 87 final fue una prueba del crecimiento de Santa Paula a lo largo del cruce. El equipo de Francisco Blanc no sólo recuperó la localía que había ido a buscar en el primer partido, sino que además la hizo pesar para imponerse con autoridad. En total, ganó tres de los cuatro juegos, mostró recursos ofensivos variados, una mentalidad firme y nombres que aparecieron en los momentos decisivos. Fue una clasificación merecida y construida con jerarquía.

Un panorama que deja señales claras en la Liga Argentina

Lo de Villa San Martín y Santa Paula deja una conclusión potente para esta etapa de la Liga Argentina: en playoffs, el presente pesa más que cualquier antecedente. Villa eliminó al mejor sembrado de la Norte con una serie que fue de menor a mayor, hasta terminar con una actuación aplastante. Santa Paula, por su parte, confirmó que está atravesando un tramo de gran madurez competitiva y que tiene herramientas para pelear frente a cualquiera. Ambos llegan a cuartos con impulso, confianza y la sensación de que todavía tienen margen para seguir creciendo.