Quimsa ganó en Santiago, aplastó a Gimnasia en las Finales de La Liga y forzó un sexto partido

Quimsa ganó en Santiago del Estero con una actuación defensiva contundente, derrotó 88-60 a Gimnasia de Comodoro y forzó un sexto partido en las Finales de La Liga Nacional. Jerome Meyinsse fue el máximo anotador de la Fusión con 18 puntos.

Quimsa ganó en Santiago y dejó en claro que la final todavía tiene mucho por jugar. La Fusión derrotó con autoridad a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia por 88-60 en el Estadio Ciudad, descontó en la serie decisiva y forzó un sexto partido en las Finales de La Liga Nacional.

El equipo dirigido por Lucas Victoriano necesitaba una respuesta fuerte. Llegaba con la presión de no tener margen de error ante un Gimnasia que había golpeado primero en Santiago, había ganado los dos primeros juegos como visitante y se había puesto en una posición ideal en la definición. Pero Quimsa reaccionó con una de sus actuaciones más sólidas de la serie: defensa intensa, dominio del rebote, efectividad perimetral y una rotación que respondió en distintos momentos.

El triunfo fue claro desde el resultado y también desde el desarrollo. Quimsa empezó marcando el tono defensivo, limitó a Gimnasia a apenas 9 puntos en el primer cuarto, controló los intentos de reacción del Mens Sana y terminó ganando por 28 puntos de diferencia. En una final de alto desgaste, una victoria así no solo cambia el marcador de la serie: también puede modificar el clima emocional.


Un triunfo que cambió el ánimo de la serie

El 88-60 tuvo un valor enorme para Quimsa. No fue simplemente una victoria para descontar: fue una muestra de carácter en un momento límite. La Fusión venía de sufrir los golpes de Gimnasia, que había ganado en Santiago los dos primeros partidos: primero por 82-73 y luego por 80-79 con un doble agónico de Anyelo Cisneros.

Ese escenario obligaba a Quimsa a reaccionar. Y el equipo santiagueño lo hizo de la manera que más necesitaba: con defensa, intensidad y una producción colectiva muy repartida. La Fusión no dependió de una sola figura. Encontró respuestas en Jerome Meyinsse, Tyren Johnson, Samajae Freeman, Mauro Solanas, Diego Collomb, Sebastián Orresta, Brandon Robinson, Diego Figueredo y Leonardo Lema.

La victoria también tuvo un componente psicológico. Gimnasia venía con ventaja en la serie y con la posibilidad de acercarse cada vez más al título, pero esta vez se encontró con un Quimsa mucho más agresivo, más ordenado y con mayor determinación para defender su cancha.


El primer cuarto: Quimsa defendió, corrió y marcó el tono

El partido comenzó con señales claras de lo que sería la noche. Martiniano Dato abrió el marcador para Gimnasia y Sebastián Orresta respondió con un triple para Quimsa. Tras algunos minutos erráticos, apareció Brandon Robinson desde la distancia para adelantar a un equipo santiagueño que ya empezaba a imponer condiciones desde la defensa.

Gimnasia intentó sostenerse con Anyelo Cisneros y Bryan Carabalí, pero nunca encontró fluidez ofensiva en ese primer tramo. Quimsa cerró caminos, ensució las posesiones del visitante y logró que el Mens Sana jugara incómodo.

El cierre del primer cuarto fue contundente: 20-9 para Quimsa. Esa diferencia inicial marcó el desarrollo posterior. La Fusión no solo había sacado una ventaja importante, también había instalado una idea: el partido se iba a jugar al ritmo que propusiera el local.


Segundo cuarto: la Fusión amplió la ventaja desde el perímetro

En el segundo período, Quimsa sostuvo la intensidad y empezó a encontrar gol desde diferentes manos. Diego Collomb y Mauro Solanas castigaron desde el perímetro, mientras que Gimnasia buscó soluciones desde la banca con Carlos Rivero y Sebastián Carrasco.

El cuarto tuvo pasajes más parejos. Gimnasia logró mejorar respecto al primer parcial y encontró algo más de circulación, pero Quimsa siempre tuvo una respuesta. Cada vez que el Verde de la Patagonia intentó acercarse, la Fusión contestó con un triple, una buena defensa o una segunda oportunidad.

El cierre del primer tiempo también fue importante. Tyren Johnson anotó un triple sobre el epílogo del cuarto y Quimsa se fue al descanso largo arriba 42-30. La ventaja de 12 puntos era importante, pero todavía exigía concentración. Gimnasia ya había demostrado en la serie que podía reaccionar.


Tercer cuarto: Lema y Johnson empujaron el quiebre

Después del descanso, Quimsa salió decidido a ampliar la diferencia. Leonardo Lema y Tyren Johnson encabezaron un parcial de 7-0 que llevó la ventaja a 19 puntos. Ese tramo fue uno de los momentos clave de la noche, porque le permitió al local tomar distancia y trasladar toda la presión a Gimnasia.

El Mens Sana reaccionó con Bryan Carabalí cerca del aro. El interno fue una de las pocas vías claras de anotación para el visitante y ayudó a que Gimnasia se pusiera a ocho puntos en un pasaje donde Quimsa se quedó sin gol.

Pero la Fusión no se desordenó. Después de esa laguna ofensiva, aparecieron Diego Figueredo y Jerome Meyinsse para devolverle tranquilidad al local. Quimsa cerró el tercer cuarto arriba 63-51, manteniendo una diferencia de doble dígito antes de los últimos diez minutos.


Último cuarto: Meyinsse y Collomb terminaron de liquidar el partido

El último período confirmó la superioridad de Quimsa. Jerome Meyinsse volvió a ser determinante cerca del aro, mientras que Gimnasia intentó mantenerse con un triple de Carrasco. Sin embargo, la Fusión ya tenía el control emocional y táctico del partido.

Una de las acciones que terminó de quebrar la noche fue el triple con falta de Diego Collomb, que amplió la diferencia y encendió definitivamente al Estadio Ciudad. A partir de ahí, Quimsa jugó con mayor soltura, administró la ventaja y no permitió una reacción sostenida del visitante.

El resultado final fue contundente: Quimsa 88-60 Gimnasia. Una victoria amplia, clara y necesaria para sostener la ilusión de campeonato.


Jerome Meyinsse, la figura de la noche

Jerome Meyinsse fue el máximo anotador de Quimsa y uno de los grandes protagonistas del triunfo. El interno terminó con 18 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, 1 tapa y 21 de valoración.

Su planilla fue muy eficiente: 2/6 en dobles, 3/3 en triples y 5/5 en libres. El dato de los triples es especialmente importante, porque Meyinsse no solo castigó cerca del aro, sino que también abrió la cancha y obligó a Gimnasia a defenderlo lejos de la pintura.

En una final, tener a un interno con capacidad para producir en diferentes zonas cambia el desarrollo ofensivo. Meyinsse fue una solución cada vez que Quimsa necesitó puntos y también fue clave para sostener la energía defensiva.


Samajae Freeman, impacto total en pocos minutos

Otro de los nombres fuertes de Quimsa fue Samajae Freeman. El extranjero completó una tarea muy valiosa con 12 puntos, 7 rebotes, 2 asistencias, 4 recuperos y 27 de valoración, la mejor valoración individual del equipo.

Freeman fue perfecto en sus lanzamientos de cancha: 4/4 en dobles y 1/1 en triples. Además, aportó intensidad defensiva con cuatro recuperos, un dato clave para entender por qué Gimnasia nunca pudo sentirse cómodo.

Su rendimiento fue uno de los grandes motores del triunfo. No necesitó monopolizar el ataque para ser decisivo: eligió bien sus momentos, defendió fuerte, tomó rebotes y generó impacto en ambos costados.


Tyren Johnson y Leonardo Lema, equilibrio interior y rebote

Tyren Johnson también tuvo una noche importante. Terminó con 13 puntos, 5 rebotes, 1 recupero y 12 de valoración. Su aparición en el inicio del tercer cuarto fue clave para que Quimsa construyera una ventaja amplia y empezara a quebrar el partido.

Johnson aportó físico, tiro exterior y agresividad. Convirtió 4/8 en dobles, 1/3 en triples y 2/4 en libres. Su versatilidad volvió a ser una herramienta importante para la estructura ofensiva de Victoriano.

Por su parte, Leonardo Lema no tuvo un goleo alto, pero su impacto fue enorme en el rebote: 5 puntos, 12 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperos y 15 de valoración. Lema fue fundamental para controlar el tablero defensivo y evitar que Gimnasia pudiera generar segundas oportunidades.

El dato de sus 12 rebotes refleja una de las claves del partido: Quimsa ganó la batalla aérea con autoridad.


Collomb, Solanas, Orresta y Figueredo: la rotación que sostuvo a Quimsa

Quimsa también encontró aportes muy importantes desde su rotación y desde los perimetrales.

Diego Collomb sumó 7 puntos en poco más de 14 minutos, con un triple y una jugada de cuatro puntos que tuvo impacto emocional en el último cuarto. Además, aportó 2 asistencias y 8 de valoración.

Mauro Solanas terminó con 9 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 15 de valoración, con una planilla muy eficiente: 1/1 en dobles, 2/3 en triples y 1/1 en libres. Fue una pieza clave para sostener el ritmo ofensivo en el segundo cuarto.

Sebastián Orresta aportó 6 puntos, 5 rebotes, 3 recuperos y manejo de juego. Su triple inicial ayudó a poner a Quimsa en partido desde el arranque.

Diego Figueredo sumó 9 puntos, 3 rebotes y apareció en un momento importante del tercer cuarto, cuando Gimnasia había recortado la distancia.


Brandon Robinson, menos goleo pero influencia en el juego

A diferencia de otros partidos de la serie, Brandon Robinson no fue el máximo anotador de Quimsa. Terminó con 9 puntos, pero su influencia siguió siendo importante. Anotó triples en momentos necesarios, recibió faltas, generó atención defensiva y ayudó a que otros compañeros tuvieran espacios.

Robinson venía siendo uno de los grandes nombres de la final y de toda la postemporada. En esta ocasión, Quimsa ganó con una producción más repartida, algo que puede ser una señal muy positiva para el cierre de la serie. Si la Fusión logra sostener ese reparto ofensivo y suma a Robinson en una noche más anotadora, puede volver a ser un rival muy peligroso.


Gimnasia no encontró fluidez y sufrió el peor golpe de la serie

Para Gimnasia, la derrota deja varios puntos para revisar. El Mens Sana venía de ganar partidos muy distintos: había ganado el Juego 1 con autoridad, el Juego 2 con un cierre agónico y había construido una ventaja importante en la serie. Pero en Santiago se encontró con un Quimsa mucho más sólido y no logró imponer su juego.

Los máximos anotadores del equipo de Comodoro fueron Bryan Carabalí y Sebastián Carrasco, ambos con 11 puntos. También aportaron Carlos Rivero y Mauro Cosolito, con 8 puntos cada uno, mientras que Martiniano Dato y Marcos Chacón sumaron 6.

El problema principal fue ofensivo. Gimnasia terminó con apenas 60 puntos, lanzó 6/27 en triples, con un 22%, y no pudo sostener una producción colectiva constante. Además, perdió la lucha del rebote por una diferencia muy amplia.


Bryan Carabalí y Sebastián Carrasco, las respuestas del Mens Sana

Bryan Carabalí fue uno de los pocos puntos altos de Gimnasia. Terminó con 11 puntos, 2 rebotes, 2 recuperos, 2 tapas y 14 de valoración. Fue perfecto en dobles, con 5/5, y representó una vía confiable en la pintura.

Sebastián Carrasco también aportó 11 puntos, aunque con baja eficacia desde la línea de libres. Sumó además 5 faltas recibidas y trató de darle otra dinámica al ataque del equipo patagónico.

Sin embargo, esos aportes no alcanzaron. Gimnasia necesitaba mayor producción de sus principales vías ofensivas y más eficacia desde el perímetro para sostenerse ante un Quimsa que jugó con mucha energía defensiva.


El dato clave: Quimsa dominó los rebotes

Uno de los números que mejor explica el triunfo fue la diferencia en los rebotes. Quimsa capturó 43 rebotes totales, contra 23 de Gimnasia. Esa brecha de 20 rebotes fue determinante.

El equipo santiagueño tomó 32 rebotes defensivos y 11 ofensivos, mientras que Gimnasia apenas sumó 16 defensivos y 7 ofensivos. En una final, dominar de esa manera el tablero significa controlar el ritmo, limitar segundas oportunidades y generar más posesiones propias.

Lema, Freeman, Johnson, Meyinsse, Orresta y Solanas fueron importantes en ese rubro. Quimsa entendió que el partido se podía ganar desde la defensa y el rebote, y ejecutó ese plan con autoridad.


La defensa de Quimsa, el gran factor del partido

El triunfo de Quimsa se explica principalmente desde la defensa. Gimnasia venía mostrando variantes ofensivas, con jugadores capaces de anotar desde el perímetro, atacar el aro y producir desde la banca. Pero esta vez, la Fusión le cortó fluidez desde el primer cuarto.

El dato de los 9 puntos permitidos en el primer parcial fue una declaración de intenciones. Quimsa marcó fuerte, cerró espacios, obligó a tiros incómodos y corrió cuando tuvo oportunidad. Esa intensidad fue la base para construir la diferencia.

Gimnasia terminó con 6/27 en triples, apenas 22%, y con una valoración colectiva muy por debajo de la de Quimsa. La Fusión, en cambio, cerró con 107 de valoración total, una cifra que confirma su dominio integral.


El triple fue otra gran diferencia

Quimsa también ganó desde el perímetro. La Fusión convirtió 15/28 triples, con un notable 53% de efectividad. Ese porcentaje fue una de las grandes diferencias de la noche.

Gimnasia, en cambio, apenas anotó 6/27, con 22%. La diferencia fue de nueve triples convertidos, una distancia enorme en un partido de final.

Meyinsse fue perfecto con 3/3, Solanas aportó 2/3, Orresta 2/2, Collomb 2/3, Figueredo 2/5 y Robinson 2/6. Ese reparto hizo que Gimnasia no pudiera concentrar su defensa en un solo tirador. Quimsa lastimó desde varias manos y abrió la cancha con autoridad.


Contexto: una final histórica que sigue abierta

Las Finales de La Liga Nacional 2025/26 tienen un componente histórico. Quimsa y Gimnasia volvieron a encontrarse en una definición once años después de la temporada 2014/15, cuando la Fusión se impuso por 4-2 y consiguió el primer título de Liga Nacional de su historia.

Para Quimsa, esta final representa una nueva oportunidad de agrandar una era de protagonismo. El club santiagueño atraviesa una etapa de enorme continuidad competitiva, con presencia frecuente en definiciones y planteles de alta jerarquía.

Para Gimnasia, la serie significa la posibilidad de volver a la cima después de su título de la temporada 2005/06. El Mens Sana llegó a esta final después de superar dos series durísimas: primero ante Independiente de Oliva y luego frente a Ferro Carril Oeste, ambas definidas en cinco partidos.

Con el triunfo de Quimsa, la historia quedó todavía más abierta. Gimnasia sigue teniendo ventaja, pero la Fusión demostró que puede defender su casa, ganar con autoridad y trasladar presión al próximo duelo.


Cómo quedó la serie final

La serie final quedó con Gimnasia arriba, pero con Quimsa nuevamente en carrera. El triunfo por 88-60 le permitió a la Fusión descontar y forzar un sexto partido, manteniendo vivo el sueño de igualar la definición.

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 73-82 Gimnasia Gimnasia 1-0
Juego 2 Quimsa 79-80 Gimnasia Gimnasia 2-0
Juego 3 Gimnasia 79-59 Quimsa Gimnasia 3-0
Juego 4 Gimnasia 74-77 Quimsa Gimnasia 3-1
Juego 5 Quimsa 88-60 Gimnasia Quimsa forzó el sexto partido
Juego 6 En Comodoro Rivadavia Gimnasia busca el título / Quimsa busca igualar

Qué necesita Quimsa para el sexto partido

Quimsa deberá sostener varios puntos si quiere llevar la serie al límite. El primero es la defensa. Cuando la Fusión logra bajar el goleo de Gimnasia y controlar el ritmo, se vuelve un equipo muy difícil de quebrar.

También necesitará mantener el reparto ofensivo. La victoria por 88-60 tuvo como gran valor que no dependió de un solo jugador. Meyinsse fue el goleador, Freeman tuvo impacto total, Johnson y Solanas aportaron puntos importantes, Lema dominó el rebote y Collomb apareció con una jugada emocionalmente fuerte.

El tercer punto será la mentalidad. Ganar por 28 puntos no garantiza nada en el próximo partido. La Fusión deberá viajar a Comodoro con la misma urgencia competitiva, sabiendo que una derrota cerrará la serie y que una victoria forzará el séptimo juego.


Qué debe corregir Gimnasia

Gimnasia deberá recuperar su identidad ofensiva. El Mens Sana no puede depender solamente de Carabalí y Carrasco. Necesita más de Dato, Chacón, Toretta, Horton, Cisneros y Cosolito para volver a tener el reparto ofensivo que lo llevó a ganar los primeros partidos de la final.

El equipo de Pablo Favarel también deberá mejorar el rebote. La diferencia de 43-23 fue demasiado amplia y condicionó todo el desarrollo. Si Gimnasia quiere cerrar la serie en Comodoro, deberá competir mucho mejor en los tableros.

Otro punto clave será la selección de tiros. El 6/27 en triples marcó una noche muy baja desde el perímetro. Quimsa defendió bien, pero Gimnasia también deberá encontrar mejores lanzamientos, mover más la pelota y evitar tiros forzados en los momentos de presión.


Análisis del hecho principal: Quimsa ganó porque defendió como finalista

La gran explicación del triunfo de Quimsa está en la defensa. La Fusión entendió que no podía permitir otro partido abierto, con Gimnasia cómodo en la circulación y con tiradores tomando confianza. Por eso, desde el primer cuarto, elevó la intensidad.

Dejar a Gimnasia en 60 puntos en una final no es casualidad. El equipo santiagueño cerró caminos, protegió el rebote, presionó la pelota y convirtió la defensa en ataque. Además, encontró una efectividad perimetral altísima que terminó de abrir la brecha.

La victoria también mostró la profundidad de Quimsa. Meyinsse fue figura, pero no estuvo solo. Freeman, Johnson, Lema, Solanas, Collomb, Orresta, Figueredo y Robinson sumaron dentro de una estructura colectiva que funcionó durante casi toda la noche.

Si Quimsa logra repetir ese nivel defensivo y mantener porcentajes razonables de tiro, el sexto partido puede ser otro capítulo de máxima tensión.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Quimsa 88
Gimnasia de Comodoro 60

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Jerome Meyinsse Quimsa 18 5 2 21
Tyren Johnson Quimsa 13 5 0 12
Samajae Freeman Quimsa 12 7 2 27
Mauro Solanas Quimsa 9 4 3 15
Brandon Robinson Quimsa 9 0 7 3
Diego Figueredo Quimsa 9 3 0 2
Diego Collomb Quimsa 7 1 2 8
Sebastián Orresta Quimsa 6 5 1 3
Leonardo Lema Quimsa 5 12 2 15
Bryan Carabalí Gimnasia CR 11 2 0 14
Sebastián Carrasco Gimnasia CR 11 0 0 10
Carlos Rivero Gimnasia CR 8 0 0 8
Mauro Cosolito Gimnasia CR 8 2 4 10
Martiniano Dato Gimnasia CR 6 2 2 4
Marcos Chacón Gimnasia CR 6 4 0 2

Estadísticas generales

Rubro Quimsa Gimnasia CR
Puntos 88 60
Dobles 15/32, 46% 16/31, 51%
Triples 15/28, 53% 6/27, 22%
Libres 13/18, 72% 10/17, 58%
Rebotes defensivos 32 16
Rebotes ofensivos 11 7
Rebotes totales 43 23
Asistencias 20 15
Recuperos 7 8
Pérdidas 11 10
Tapas 1 0
Faltas 23
Valoración total 107

Parciales del partido

Cuarto Quimsa Gimnasia CR
1° cuarto 20 9
2° cuarto 22 21
3° cuarto 21 21
4° cuarto 25 9
Final 88 60

Las claves del triunfo de Quimsa

1. Defensa desde el primer cuarto

Quimsa dejó a Gimnasia en apenas 9 puntos en el primer período y construyó desde ahí la diferencia inicial.

2. Jerome Meyinsse como figura

El interno terminó con 18 puntos, 5 rebotes y 21 de valoración, además de un perfecto 3/3 en triples.

3. Samajae Freeman, impacto total

Freeman sumó 12 puntos, 7 rebotes, 4 recuperos y 27 de valoración. Fue decisivo en defensa y ataque.

4. Dominio absoluto del rebote

La Fusión ganó la batalla aérea 43-23, un dato que explica buena parte del control del partido.

5. Eficacia desde el perímetro

Quimsa lanzó 15/28 en triples, con un 53% de efectividad. Gimnasia apenas convirtió 6/27.

6. Rotación larga y productiva

Victoriano encontró respuestas en Meyinsse, Freeman, Johnson, Solanas, Collomb, Orresta, Figueredo, Robinson y Lema.


Quimsa todavía cree

Quimsa ganó en Santiago, forzó un sexto partido y volvió a meter presión en las Finales de La Liga Nacional. La Fusión necesitaba una noche así: firme atrás, efectiva adelante y emocionalmente fuerte para no dejar que Gimnasia celebrara antes de tiempo.

El 88-60 fue una declaración de carácter. Meyinsse lideró el goleo, Freeman fue el jugador más valorado, Lema dominó el rebote y la defensa colectiva dejó a Gimnasia sin respuestas durante largos pasajes. El equipo de Victoriano recuperó energía y demostró que todavía tiene argumentos para pelear por el título.

Gimnasia sigue con ventaja y tendrá la posibilidad de cerrar la serie en Comodoro. Pero la final ya cambió de tono. Quimsa volvió a creer, forzó otro capítulo y viajará con una misión clara: ganar otra vez para llevar la definición hasta el séptimo partido.




Lanús campeón de La Liga Argentina: venció a San Isidro, volvió a la Liga Nacional tras 10 años y Junior Merchant fue el MVP

Lanús se consagró campeón de La Liga Argentina 2025/26 tras derrotar a San Isidro por 67-52 en el cuarto juego de la final, cerrar la serie 3-1 y sellar su regreso a la Liga Nacional después de una década. Junior Merchant fue elegido MVP de las Finales.

Lanús campeón de La Liga Argentina. El Granate escribió una de las páginas más importantes de su historia reciente al derrotar a San Isidro de San Francisco por 67 a 52 en el cuarto juego de la final, cerrar la serie 3-1 y concretar el regreso a La Liga Nacional de Básquetbol después de diez años de ausencia.

La noche en el Microestadio Antonio Rotili tuvo todos los condimentos de una final: nervios, tensión, defensas durísimas, un estadio colmado, momentos de incertidumbre y un último cuarto cargado de emoción. Lanús no tuvo el inicio soñado, sufrió durante buena parte del primer tiempo, pero encontró respuestas en los momentos decisivos y terminó coronando una temporada inolvidable.

El equipo dirigido por Juan Manuel Anglese volvió a demostrar una de sus grandes virtudes: competir bajo presión. Cuando el partido se volvió áspero, cuando el tiro no entraba y cuando San Isidro amenazaba con estirar la serie, el Granate sostuvo su estructura defensiva, encontró puntos clave en Lucio Reinaudi, se apoyó en el carácter de Joaquín Nóblega, en la entrega de Martín Franchino y en la jerarquía de un plantel largo, maduro y preparado para una noche histórica.

Además, la consagración tuvo un nombre propio en la serie: Edgar “Junior” Merchant, elegido MVP de las Finales. El alero de 23 años fue determinante durante todo el cruce por el ascenso, con actuaciones decisivas en el primer y tercer juego, y terminó como uno de los grandes artífices del regreso de Lanús a la elite del básquet argentino.

Lanús volvió a la Liga Nacional después de 10 años

El título de Lanús no representa únicamente una vuelta olímpica. Es el final de un camino largo, cargado de reconstrucción deportiva, identidad colectiva y conexión con su gente. El Granate dejó atrás una década fuera de la máxima categoría y concretó el objetivo más esperado: volver a La Liga Nacional, competencia de la que se había despedido en 2016.

Ese dato le da una dimensión mucho mayor al campeonato. No fue solo una final ganada. Fue el regreso a un lugar de pertenencia para una institución con historia, público, estructura y ambición. Lanús volvió a instalarse en el primer plano del básquet argentino y lo hizo con una campaña que combinó talento, carácter, defensa, oficio y una enorme fortaleza emocional.

En el Antonio Rotili, con miles de hinchas acompañando, el equipo encontró el contexto perfecto para cerrar la historia. El estadio fue una caldera y empujó en los momentos más complejos, especialmente cuando San Isidro dominó algunos tramos del juego y obligó al local a jugar contra sus propios nervios.

El partido: Lanús sufrió, reaccionó y terminó celebrando

El cuarto juego no fue cómodo para Lanús. A diferencia del tercer partido, donde el Granate había aplastado a San Isidro por 88-61 con una actuación descomunal de Junior Merchant, esta vez el desarrollo fue mucho más trabado.

San Isidro empezó mejor. El equipo de Sebastián Porta salió con otra postura respecto al juego anterior, más compacto atrás, más agresivo en la pintura y con mayor claridad para atacar los primeros minutos. Lanús, en cambio, entró cargado de ansiedad. El peso de estar a una victoria del título se sintió en sus primeras posesiones.

El Granate tuvo muchas dificultades para anotar en el primer cuarto. Apenas convirtió 2 de sus primeros 16 lanzamientos de campo y tardó seis minutos en volver a sumar después del triple inicial de Lucio Reinaudi. San Isidro aprovechó ese tramo con C. Hooper lastimando cerca del aro y Manuel Lambrisca tomando responsabilidades ofensivas.

La visita llegó a ponerse 12-3 a falta de 1:35 para el cierre del primer cuarto, pero Lanús logró reducir daños. Sin jugar bien y sin fluidez, el equipo de Anglese terminó el primer parcial apenas abajo 12-9. Ese cierre fue clave: el Granate había jugado incómodo, pero seguía plenamente en partido.

San Isidro golpeó primero y obligó a Lanús a responder

El segundo cuarto comenzó con la misma tendencia. San Isidro sostuvo su buen momento y llegó a escaparse 18-12 cuando quedaban 7:45 en el reloj. En ese tramo, el Santo parecía tener el partido en el escenario que más le convenía: bajo goleo, ataques estacionados, mucha fricción y Lanús obligado a convivir con la presión de su gente.

Pero allí apareció una de las grandes marcas del campeón: la reacción. Lanús salió del asedio con un parcial demoledor de 14-0. La defensa empezó a robar en primera línea, llegaron los contraataques y aparecieron los triples. El Granate convirtió 4 de 10 desde el perímetro en el segundo cuarto y cambió por completo el clima del partido.

Robert Whitfield fue fundamental en ese pasaje. El extranjero aportó puntos que el equipo necesitaba con urgencia y ayudó a revertir el marcador. Lanús pasó al frente 26-18 a falta de 5:11 y el Rotili volvió a encenderse.

Sin embargo, San Isidro no se quebró. Con paciencia, el equipo cordobés volvió a encontrar respuestas. El regreso de Jerónimo Suñé le dio oxígeno ofensivo y el Santo metió un parcial de 14-3 para irse al descanso largo arriba 32-29. La final seguía abierta.

Un tercer cuarto de máxima tensión

El tercer cuarto fue una batalla emocional. Ninguno de los dos equipos pudo imponer un dominio claro. Las defensas marcaron el ritmo, los ataques fueron forzados y cada posesión empezó a tener valor de campeonato.

San Isidro llegó a estar arriba 44-39 a falta de 4:15, con Lambrisca como una de sus principales referencias. El Santo parecía encontrar una pequeña ventaja en un partido de bajo goleo, pero Lanús volvió a cerrar mejor el parcial.

El Granate ajustó atrás, ganó contactos, cargó el rebote y empezó a recuperar confianza. Sin brillar, logró cambiar el cierre del cuarto y terminó arriba 45-44, una ventaja mínima pero emocionalmente enorme.

Ese cierre marcó un quiebre psicológico. Lanús había atravesado el momento de mayor incomodidad, había resistido el empuje de San Isidro y entraba al último cuarto con ventaja. Todavía faltaban diez minutos, pero el campeón empezaba a oler la gloria.

Lucio Reinaudi apareció cuando la pelota más pesaba

El último cuarto fue el momento decisivo de la noche. Allí emergió Lucio Reinaudi, quien tomó responsabilidades cuando el partido pedía carácter y decisión. El base anotó 8 puntos en el período final, justamente cuando la pelota pesaba más que nunca.

Lanús tomó una ventaja de 52-46 a los cinco minutos del último cuarto. San Isidro empezó a mostrar signos de cansancio y perdió claridad ofensiva. Cada posesión del Santo se volvió cuesta arriba, mientras que el Granate encontró una energía diferente, empujado por su defensa y por el clima de su gente.

Poco después, Lanús estiró la diferencia a 58-48 con 4:20 por jugar. Ese fue el punto de quiebre definitivo. San Isidro ya no pudo volver al partido. El Granate sostuvo la ventaja con personalidad, defendió cada ataque como una final en sí misma y caminó los últimos minutos hacia una celebración inolvidable.

El 67-52 final desató la fiesta. Abrazos, lágrimas, cantos y una vuelta olímpica esperada durante una década. Lanús volvió a La Liga Nacional.

Junior Merchant, MVP de las Finales

La coronación de Lanús también tuvo un premio individual de enorme valor: Junior Merchant fue elegido MVP de las Finales. El alero de 23 años fue el jugador más determinante de la serie ante San Isidro y dejó actuaciones que quedarán en la memoria de esta campaña.

Merchant promedió 15,2 puntos por partido en la final y fue el máximo anotador de Lanús en tres de los cuatro juegos. Su impacto fue decisivo en los momentos más importantes de la serie.

En el Juego 1, fue el autor de la canasta ganadora en San Francisco, en un cierre dramático que le permitió a Lanús robar el factor cancha con un triunfo por 63-62. En el Juego 3, firmó su mejor actuación de la temporada: 30 puntos, con 26 en la primera mitad, para que el Granate aplastara a San Isidro 88-61 y quedara match point.

En el cuarto partido, San Isidro ajustó sobre él, lo defendió con mayor atención y le redujo el volumen anotador. Aun así, Merchant aportó 6 puntos, 8 rebotes, 1 asistencia, 3 recuperos y 11 de valoración, siendo importante desde otros aspectos del juego.

Su serie fue completa. Anotó, defendió, reboteó, decidió partidos y aceptó el rol que la final le pidió en cada noche. Por eso, su elección como MVP fue una síntesis justa de su influencia en el campeonato.

El valor de un equipo que no dependió de una sola figura

Aunque Merchant fue el MVP, Lanús fue campeón por su fortaleza colectiva. El equipo de Anglese no dependió de una sola mano. En el partido decisivo, los máximos anotadores fueron Lucio Reinaudi y Martín Franchino, ambos con 13 puntos, acompañados por Joaquín Nóblega, Robert Whitfield y Mike Henry, todos con aportes determinantes.

Franchino jugó los 40 minutos y completó una planilla de enorme valor: 13 puntos, 10 rebotes, 3 recuperos, 2 tapas y 12 de valoración. Fue una presencia constante, un jugador de intangibles, de esos que sostienen al equipo incluso cuando no todo pasa por el goleo.

Nóblega también jugó los 40 minutos y terminó con 11 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 5 recuperos, además de ser el jugador más valorado de Lanús con 19 de valoración. Su trabajo defensivo y su energía fueron fundamentales para quebrar la resistencia de San Isidro.

Reinaudi aportó 13 puntos y 7 rebotes, además de sus 8 puntos en el último cuarto. Whitfield sumó 11 puntos y 3 asistencias, con tiros importantes en el segundo cuarto. Henry completó otra tarea sólida con 11 puntos, 3 asistencias, 2 recuperos y 1 tapa.

Lanús fue campeón porque tuvo respuestas desde todos los sectores. Esa fue su identidad durante los playoffs y también la clave de la final.

San Isidro compitió, pero se quedó sin resto en el cierre

San Isidro fue un rival durísimo. El equipo de San Francisco llegó a su segunda final consecutiva y volvió a demostrar que es una de las estructuras más competitivas de La Liga Argentina. En esta serie, logró igualar 1-1 con una enorme victoria en el segundo juego y en el cuarto partido complicó seriamente a Lanús durante tres cuartos.

En el juego decisivo, C. Hooper fue el máximo anotador del Santo con 17 puntos, además de 3 rebotes, 3 asistencias, 1 recupero y 20 de valoración. Fue el jugador más productivo de la visita y una referencia constante en la pintura.

Manuel Lambrisca también tuvo un gran aporte con 14 puntos, 6 rebotes, 1 asistencia y 17 de valoración. Luciano Ortiz sumó 10 puntos y 7 rebotes, mientras que Nahuel Buchaillot colaboró con 8 rebotes y 4 asistencias, aunque tuvo una noche muy difícil en el tiro.

El problema de San Isidro estuvo en la falta de gol del último cuarto y en la baja efectividad desde el perímetro. El equipo cordobés terminó con apenas 4/17 en triples, un 23%, y no encontró respuestas suficientes cuando Lanús aceleró en el tramo final.

Estadísticas del partido: Lanús 67 – San Isidro 52

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
Lanús 67 11/31, 35% 11/32, 34% 12/15, 80% 37 10 11 8 1 17 71
San Isidro 52 14/30, 46% 4/17, 23% 12/18, 66% 30 13 6 17 3 17 50

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Tapas Valoración +/-
Joaquín Nóblega Lanús 11 6 3 5 0 19 +15
Martín Franchino Lanús 13 10 0 3 2 12 +15
Lucio Reinaudi Lanús 13 7 0 0 0 10 +6
Robert Whitfield Lanús 11 1 3 0 1 8 +25
Mike Henry Lanús 11 1 3 2 1 8 +11
Junior Merchant Lanús 6 8 1 3 0 11 +4
C. Hooper San Isidro 17 3 3 1 0 20 -15
Manuel Lambrisca San Isidro 14 6 1 3 0 17 -16
Luciano Ortiz San Isidro 10 7 2 1 0 13 -5
Nahuel Buchaillot San Isidro 3 8 4 5 1 3 -7
Jerónimo Suñé San Isidro 6 0 3 0 0 8 -2

Datos clave del cuarto juego

Dato Detalle
Resultado final Lanús 67 – San Isidro 52
Serie final Lanús ganó 3-1
Campeón Lanús
Ascenso Lanús volvió a La Liga Nacional
MVP de las Finales Junior Merchant
Sede Microestadio Antonio Rotili
Diferencia final +15 para Lanús
Máximo anotador de Lanús Lucio Reinaudi y Martín Franchino, 13 puntos
Máximo anotador del partido C. Hooper, 17 puntos
Clave estadística San Isidro perdió 17 pelotas
Dato emocional Lanús regresó a la elite tras 10 años

Cómo fue la serie final entre Lanús y San Isidro

La final tuvo cuatro capítulos muy diferentes y mostró la capacidad de Lanús para ganar de distintas maneras. Primero, con un cierre dramático. Después, soportando una derrota dura. Luego, con una paliza ofensiva. Y finalmente, con una victoria defensiva y emocional.

Juego Resultado Sede Serie
Juego 1 San Isidro 62 – Lanús 63 San Francisco Lanús 1-0
Juego 2 San Isidro 90 – Lanús 72 San Francisco Serie 1-1
Juego 3 Lanús 88 – San Isidro 61 Antonio Rotili Lanús 2-1
Juego 4 Lanús 67 – San Isidro 52 Antonio Rotili Lanús campeón 3-1

El primer juego fue decisivo para la historia. Lanús ganó por un punto como visitante y se robó el factor cancha. San Isidro reaccionó con fuerza en el segundo, pero el Granate volvió al Rotili con la serie empatada y aprovechó al máximo su localía. Ganó el tercero con autoridad y cerró el cuarto con una defensa de campeón.

El camino de Lanús hasta el título

Lanús llegó a la final después de una campaña de playoffs muy sólida. En cuartos de final, eliminó a Villa San Martín con una barrida 3-0, mostrando intensidad defensiva, rotación larga y una identidad clara.

En semifinales, superó a Gimnasia y Esgrima La Plata por 3-1 en una serie durísima. Ganó los dos primeros partidos en el Antonio Rotili, sufrió una derrota en La Plata, pero reaccionó en el cuarto juego como visitante para cerrar la llave y avanzar a la final.

Ese recorrido fue clave para entender al campeón. Lanús atravesó momentos de tensión, partidos cerrados, golpes anímicos y escenarios adversos. En todos encontró respuestas. Por eso, cuando llegó la final ante San Isidro, el equipo ya tenía una estructura emocional preparada para competir por el ascenso.

Análisis del título: por qué Lanús fue campeón

Lanús fue campeón porque construyó una identidad clara. Su base estuvo en la defensa, pero no fue un equipo limitado a defender. También tuvo variantes ofensivas, jugadores capaces de resolver en distintos contextos y una rotación con roles bien definidos.

El equipo de Anglese supo adaptarse. En el primer juego de la final, ganó un partido de bajo goleo. En el tercero, dominó con una explosión ofensiva. En el cuarto, cerró desde la defensa y la templanza. Esa capacidad de cambiar registros es una virtud de los equipos campeones.

También fue clave el equilibrio entre extranjeros y nacionales. Merchant fue la figura de la serie, Henry y Whitfield aportaron en momentos importantes, pero Franchino, Nóblega y Reinaudi fueron igual de determinantes. No hubo un solo camino al título: Lanús tuvo muchos.

El otro factor fue la localía. El Rotili se convirtió en una fortaleza emocional. La conexión entre el equipo y la hinchada fue una marca de la campaña. En la noche de la consagración, ese vínculo explotó en una celebración que quedará en la historia del club.

Junior Merchant y una consagración que puede marcar su carrera

El MVP de Junior Merchant también tiene proyección. Con apenas 23 años, llegó a Lanús después de perder la categoría con Zárate Basket, bajó un escalón competitivo y encontró en el Granate el escenario ideal para relanzar su camino.


Su final fue una demostración de carácter. No solo por los puntos, sino por la capacidad de aparecer en momentos decisivos. Hizo la canasta ganadora del Juego 1, destruyó el Juego 3 con 30 puntos y aceptó otro rol en el partido decisivo, cuando la defensa de San Isidro lo obligó a jugar más sin pelota y a aportar desde el rebote y la defensa.

Merchant terminó como MVP porque entendió la serie. Fue protagonista cuando Lanús lo necesitó como anotador y fue parte del funcionamiento cuando el equipo necesitó otras cosas. Esa madurez competitiva lo convierte en uno de los grandes nombres propios de esta final.

Qué significa el ascenso para Lanús

El ascenso coloca a Lanús nuevamente en el mapa mayor del básquet argentino. Volver a La Liga Nacional implica otro nivel de competencia, exigencia deportiva, presupuesto, planificación y visibilidad.

El desafío ahora será sostener el proyecto. El Granate deberá tomar decisiones importantes de cara a la próxima temporada: continuidad de piezas clave, armado del plantel, adaptación a la máxima categoría y fortalecimiento institucional para competir contra los mejores equipos del país.

Pero el primer paso ya está dado. Lanús ganó en la cancha el derecho de volver. Y lo hizo con un título que legitima todo el proceso.

Cierre periodístico: una noche para la historia granate

Lanús campeón de La Liga Argentina. La frase resume una noche, pero también una década de espera. El Granate volvió a la Liga Nacional con una final intensa, con una serie trabajada y con un equipo que supo sufrir, adaptarse y golpear en los momentos exactos.

El 67-52 ante San Isidro no fue el partido más brillante del campeón en ataque, pero sí fue una muestra de madurez. Lanús ganó cuando los nervios pesaban, cuando el rival lo incomodó y cuando el contexto podía jugarle en contra. Ganó porque defendió, porque encontró líderes en el cierre y porque tuvo un grupo preparado para abrazar la presión.

Junior Merchant fue el MVP, pero el título fue de todos: de Reinaudi, Franchino, Nóblega, Henry, Whitfield, Anglese, el plantel completo y una hinchada que convirtió al Rotili en una fiesta. Lanús volvió a la elite. Y lo hizo como campeón.





Quimsa ganó en la Bombonerita y es el primer finalista de la Liga Nacional

Quimsa ganó en la Bombonerita, derrotó 94-83 a Boca Juniors y cerró la serie semifinal para convertirse en el primer finalista de La Liga Nacional. La Fusión mostró autoridad, eficacia y carácter en una noche clave.

Quimsa primer finalista: golpeó en la Bombonerita y cerró la serie ante Boca

Quimsa primer finalista de La Liga Nacional. La Fusión volvió a demostrar su jerarquía competitiva, ganó en una Bombonerita repleta y expectante, derrotó a Boca Juniors por 94-83 y selló su clasificación a una nueva definición por el título. El equipo santiagueño cerró la semifinal con autoridad, respondió después del golpe sufrido en el tercer juego y confirmó que sigue siendo uno de los grandes protagonistas del básquet argentino.

El triunfo tuvo un valor enorme por el contexto. Boca venía de descontar la serie con una gran victoria por 99-92 en la Bombonerita, había recuperado energía y buscaba igualar la llave ante su gente. Sin embargo, Quimsa no se dejó arrastrar por el clima local. Jugó con madurez, encontró variantes ofensivas, sostuvo a sus figuras y tuvo mayor consistencia durante los momentos decisivos.

La gran figura de la noche fue Brandon Robinson, máximo anotador del partido con 23 puntos, además de 4 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperos y 29 de valoración. También fue determinante Tyren Johnson, con 18 puntos, mientras que Diego Figueredo aportó 11 puntos y 3 asistencias, y Leonardo Lema sumó 11 puntos y 7 rebotes. En Boca, el más destacado fue Michael Smith, autor de 22 puntos.


Una victoria de autoridad en territorio visitante

Quimsa llegó a este cuarto juego con una misión clara: evitar que Boca llevara la serie a un quinto partido. Después de ganar los dos primeros juegos en Santiago del Estero, la Fusión había sufrido la reacción xeneize en el tercer punto. Esa derrota obligaba al equipo de Lucas Victoriano a recuperar su identidad: defensa, orden ofensivo, control emocional y ejecución en los momentos calientes.

Y lo consiguió. En una cancha difícil, con la Bombonerita empujando y con Boca obligado a ganar, Quimsa mostró una versión muy sólida. No se desesperó, no perdió claridad cuando el local intentó reaccionar y terminó imponiéndose por una diferencia de once puntos.

El resultado final, 94-83, refleja una superioridad construida desde varios rubros: mejor eficacia perimetral, mayor presencia en el rebote ofensivo, más recuperos, mejor valoración colectiva y una noche determinante de Robinson.


Brandon Robinson, el líder de una clasificación enorme

Brandon Robinson volvió a ser el jugador decisivo de Quimsa. El extranjero completó una planilla de altísimo impacto: 23 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperos, 1 tapa, 7 faltas recibidas y 29 de valoración, la mejor marca del partido.

Su eficacia fue una de las claves: convirtió 5/8 en dobles, 2/5 en triples y 7/8 en libres. Robinson atacó en distintos registros: lastimó cerca del aro, castigó desde el perímetro y fue seguro desde la línea. En una semifinal, esa variedad ofensiva pesa muchísimo.

Además, su impacto no fue solo anotador. Sus recuperos y su actividad defensiva ayudaron a cortar circuitos de Boca, especialmente cuando el Xeneize intentaba correr o generar ventajas con Smith, Cuello y Barreiro.

Robinson fue el jugador que marcó el tono de la serie. Había brillado en el primer juego con 27 puntos, volvió a ser importante en el segundo, sostuvo a Quimsa en el tercero y terminó siendo la gran figura de la clasificación.


Tyren Johnson, el socio perfecto para sostener el dominio

Junto a Robinson, Tyren Johnson tuvo una noche muy importante. El interno terminó con 18 puntos, 3 rebotes, 3 recuperos y 15 de valoración. Su planilla ofensiva fue sólida: 3/4 en dobles, 3/9 en triples y 3/3 en libres.

Johnson le dio a Quimsa una amenaza doble. Por un lado, pudo atacar cerca del aro. Por otro, abrió la cancha con su tiro exterior. Esa versatilidad obligó a Boca a defender espacios más amplios y generó mejores condiciones para que Robinson, Figueredo y Solanas encontraran ventajas.

En un partido de alta presión, Johnson fue clave para sostener la producción ofensiva de la Fusión. Sus 18 puntos llegaron en una noche donde Quimsa necesitaba respuestas constantes para frenar cualquier intento de remontada xeneize.


Figueredo y Lema, equilibrio para una noche decisiva

Quimsa no dependió únicamente de Robinson y Johnson. Diego Figueredo volvió a ser importante desde la conducción. Terminó con 11 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 11 de valoración, con una eficacia muy valiosa desde el perímetro: 3/6 en triples.

Su rol fue fundamental porque Quimsa necesitaba orden. En la Bombonerita, con Boca intentando imponer ritmo y presión, Figueredo ayudó a manejar los tiempos del partido. También castigó desde afuera cuando la defensa local se cerró sobre los internos.

Leonardo Lema también tuvo un aporte determinante: 11 puntos, 7 rebotes, 1 asistencia y 14 de valoración. Fue importante en la lucha aérea, especialmente en defensa, y volvió a darle a la Fusión un sostén físico clave.

Lema ya había sido decisivo durante la serie ante Instituto y también en el primer juego contra Boca. Su continuidad como pieza de equilibrio explica mucho del presente de Quimsa.


La banca de Quimsa también respondió

La Fusión encontró puntos importantes desde la rotación. Mauro Solanas aportó 8 puntos con una planilla perfecta en triples: 2/2. Samajae Freeman sumó 8 puntos, 7 rebotes, 1 recupero y 9 de valoración, mientras que Sebastián Orresta colaboró con 5 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias.

Ese reparto fue importante porque en playoffs no alcanza con una o dos figuras. Para ganar de visitante y cerrar una semifinal, los equipos necesitan respuestas secundarias. Quimsa las tuvo.

Freeman fue importante en el rebote ofensivo, Orresta ayudó a darle circulación al ataque y Solanas castigó con tiros abiertos. Cada aporte tuvo valor dentro de un partido donde Boca nunca dejó de luchar.


Boca luchó, pero no pudo revertir la noche

Boca no se entregó. El equipo de Nicolás Casalánguida venía de ganar el tercer partido y buscaba sostener la ilusión de forzar un quinto juego. Tuvo respuestas ofensivas importantes, especialmente con Michael Smith, que fue el máximo anotador del Xeneize con 22 puntos.

Smith fue muy efectivo en dobles, con 8/10, y sostuvo a Boca en varios tramos del partido. También aportaron Alejandro Barreiro, con 18 puntos, 12 rebotes, 3 recuperos, 2 tapas y 23 de valoración, y Martín Cuello, con 15 puntos, incluyendo 3/5 en triples.

El problema para Boca fue que no logró tener regularidad colectiva. Anotó 83 puntos, pero permitió 94. Además, sufrió las pérdidas y no pudo controlar el rebote ofensivo de Quimsa. En un partido de cierre de serie, esos detalles marcaron la diferencia.


Alejandro Barreiro, el más completo de Boca

Más allá del goleo de Smith, Alejandro Barreiro fue uno de los jugadores más completos de Boca. Terminó con 18 puntos, 12 rebotes, 1 asistencia, 3 recuperos, 2 tapas y 23 de valoración. Su tarea fue enorme en ambos costados.

Barreiro fue importante para mantener a Boca competitivo. Tomó rebotes defensivos, generó segundas oportunidades y aportó desde el perímetro con 3/4 en triples. También fue el jugador que más presencia física le dio al Xeneize en la pintura y en las ayudas defensivas.

Sin embargo, su producción no alcanzó. Boca necesitaba un rendimiento colectivo más equilibrado para estirar la serie, pero Quimsa tuvo mayor claridad en el cierre y más respuestas de su estructura.


Michael Smith y Martín Cuello sostuvieron la ofensiva xeneize

Michael Smith fue el goleador de Boca con 22 puntos. Su planilla reflejó agresividad y eficacia: 8/10 en dobles, 1/4 en triples y 3/4 en libres. Fue el jugador que más daño generó en el uno contra uno y una de las vías principales para que el Xeneize se mantuviera en partido.

Martín Cuello, por su parte, aportó 15 puntos en 20 minutos, con 2/2 en dobles, 3/5 en triples y 2/2 en libres. Fue una de las mejores opciones ofensivas desde la rotación.

Boca tuvo buenos números de algunos nombres propios, pero no logró que esa producción se transformara en dominio general. Quimsa respondió mejor como equipo, tuvo más rebotes totales y más recuperos.


La diferencia estadística que explica la clasificación

El triunfo de Quimsa se entiende desde varios datos. La Fusión terminó con 94 puntos, 20/41 en dobles, 11/25 en triples y 21/28 en libres. Boca, en cambio, cerró con 83 puntos, 18/28 en dobles, 11/30 en triples y 14/21 en libres.

El Xeneize tuvo mejor porcentaje en dobles, con 64% contra 48%, pero Quimsa compensó con mayor volumen, más triples, más libres convertidos y mejor presencia en el rebote ofensivo.

Uno de los números más importantes fue el rebote. Quimsa capturó 32 rebotes totales, contra 27 de Boca. La diferencia estuvo sobre todo en los rebotes ofensivos: 14 para Quimsa contra 9 para Boca.

Eso le dio a la Fusión segundas oportunidades en momentos clave. En una semifinal, esos ataques extra pueden cambiar por completo el desarrollo.


El triple fue una herramienta clave para la Fusión

Quimsa tuvo una noche importante desde el perímetro: 11/25 en triples, con un 44% de eficacia. Ese porcentaje fue decisivo para abrir la cancha y castigar cada vez que Boca intentó cerrarse sobre la pintura.

Johnson anotó 3 triples, Figueredo otros 3, Robinson sumó 2 y Solanas también convirtió 2. Esa distribución hizo que Boca no pudiera concentrar la defensa en un solo tirador. La Fusión lastimó desde distintas manos y obligó al Xeneize a defender más lejos del aro.

Boca también convirtió 11 triples, pero necesitó 30 intentos. Quimsa fue más eficiente: misma cantidad de triples, cinco lanzamientos menos.


La defensa de Quimsa volvió a aparecer

Más allá de los 83 puntos de Boca, Quimsa tuvo tramos defensivos muy valiosos. La Fusión generó 24 recuperos, una cifra altísima para un partido de playoffs, y provocó 15 pérdidas en el Xeneize.

Ese dato marca intensidad, manos activas y presión constante. Boca tuvo buenos porcentajes cuando logró ejecutar, pero Quimsa lo incomodó en la construcción y le quitó continuidad.

El equipo santiagueño entendió que no podía permitirle al Xeneize jugar con comodidad en la Bombonerita. Por eso presionó, rotó con energía y aprovechó cada error para correr o construir ataques más favorables.


De la reacción de Boca al golpe definitivo de Quimsa

Boca había logrado instalar dudas en la serie con el triunfo 99-92 del tercer partido. Esa victoria, también en la Bombonerita, le dio aire y renovó la ilusión del Xeneize. En aquel juego, Francisco Cáffaro había sido la figura con 17 puntos y 8 rebotes, mientras que Boca había llegado a 99 puntos con una gran producción ofensiva.

Pero Quimsa no dejó que esa reacción se transformara en remontada. En el cuarto punto, la Fusión mostró una respuesta de equipo grande: ganó fuera de casa, cerró la llave y evitó un quinto partido que podía ser emocionalmente muy complejo.

Ese fue uno de los grandes méritos del conjunto de Victoriano. No solo ganó: ganó cuando más presión tenía.


El camino de Quimsa hasta la final

La clasificación de Quimsa a la Final no fue casualidad. La Fusión venía de una serie exigente ante Instituto, que se definió en cinco partidos. En el duelo decisivo, Quimsa superó a la Gloria por 75-71 en Santiago del Estero, con Brandon Robinson como figura con 23 puntos y Leonardo Lema con 17 puntos y 15 rebotes.

Luego llegó el cruce ante Boca. Quimsa ganó el primer punto por 88-76, volvió a imponerse en el segundo por 91-78, perdió el tercero 99-92 y cerró la serie con el 94-83 en la Bombonerita.

Ese recorrido muestra carácter. Quimsa tuvo que superar una llave dura en cuartos, después enfrentar a un Boca con jerarquía, actualidad y localía fuerte, y aun así logró convertirse en el primer finalista de la temporada.


Qué significa este pase para Quimsa

Para Quimsa, llegar a una nueva final confirma un proyecto competitivo de enorme solidez. La Fusión volvió a instalarse en la definición por el título y ratificó su lugar entre los grandes animadores de La Liga Nacional.

El equipo de Lucas Victoriano combina experiencia, talento extranjero, juego interior, tiro exterior y carácter defensivo. Tiene a Robinson como líder ofensivo, a Johnson como pieza versátil, a Lema como sostén físico, a Meyinsse como referencia interior y a Figueredo como conductor.

Pero, sobre todo, tiene una identidad clara: sabe competir en noches grandes. Lo hizo en el quinto ante Instituto, lo hizo en Santiago ante Boca y lo volvió a hacer en la Bombonerita para cerrar la serie.


Las claves del triunfo de Quimsa

1. Brandon Robinson en modo figura

Robinson fue el máximo anotador con 23 puntos y la figura del partido con 29 de valoración.

2. Tyren Johnson como segunda vía de gol

Johnson aportó 18 puntos y abrió la cancha con 3 triples.

3. Eficacia desde tres puntos

Quimsa lanzó 11/25 en triples, con 44% de efectividad.

4. Dominio del rebote ofensivo

La Fusión tomó 14 rebotes ofensivos contra 9 de Boca, generando segundas oportunidades clave.

5. Defensa activa

Quimsa provocó 15 pérdidas en Boca y sumó una gran cantidad de recuperos.

6. Control emocional en la Bombonerita

Después de perder el tercer juego, Quimsa respondió como visitante y cerró la serie sin necesidad de quinto partido.


Síntesis del partido

Quimsa derrotó 94-83 a Boca Juniors en la Bombonerita y se convirtió en el primer finalista de La Liga Nacional. La Fusión mostró mayor consistencia durante la noche, encontró respuestas ofensivas en los momentos decisivos y controló los intentos de reacción del Xeneize.

Brandon Robinson fue la gran figura con 23 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias y 29 de valoración. Tyren Johnson acompañó con 18 puntos, mientras que Diego Figueredo y Leonardo Lema sumaron 11 cada uno. En Boca, Michael Smith fue el goleador con 22 puntos, acompañado por Alejandro Barreiro, que completó una gran tarea con 18 puntos y 12 rebotes.

Con esta victoria, Quimsa cerró la serie semifinal y volvió a meterse en una final, confirmando su protagonismo en el básquet argentino.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Boca Juniors 83
Quimsa 94

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Brandon Robinson Quimsa 23 4 3 29
Tyren Johnson Quimsa 18 3 0 15
Diego Figueredo Quimsa 11 3 3 11
Leonardo Lema Quimsa 11 7 1 14
Jerome Meyinsse Quimsa 9 3 0 9
Mauro Solanas Quimsa 8 0 1 10
Samajae Freeman Quimsa 8 7 0 9
Michael Smith Boca 22 2 1 20
Alejandro Barreiro Boca 18 12 1 23
Martín Cuello Boca 15 0 0 13
Lucas Faggiano Boca 8 0 2 5
Santiago Scala Boca 8 1 1 5
Francisco Cáffaro Boca 5 10 2 16

Estadísticas generales

Rubro Boca Quimsa
Puntos 83 94
Dobles 18/28, 64% 20/41, 48%
Triples 11/30, 36% 11/25, 44%
Libres 14/21, 66% 21/28, 75%
Rebotes defensivos 18 18
Rebotes ofensivos 9 14
Rebotes totales 27 32
Asistencias 16 12
Recuperos 6 24
Pérdidas 15
Tapas 3
Faltas 24
Valoración total 81

Cómo terminó la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 88-76 Boca Quimsa 1-0
Juego 2 Quimsa 91-78 Boca Quimsa 2-0
Juego 3 Boca 99-92 Quimsa Quimsa 2-1
Juego 4 Boca 83-94 Quimsa Quimsa ganó la serie
Resultado de la semifinal Quimsa eliminó a Boca Primer finalista de La Liga Nacional



Boca ganó en la Bombonerita y descontó en la serie ante Quimsa

Boca ganó en la Bombonerita, derrotó 99-92 a Quimsa en el tercer juego de las semifinales de La Liga Nacional y descontó la serie, que ahora está 2-1 para la Fusión.

Boca ganó en la Bombonerita y volvió a meterse en la serie

Boca ganó en la Bombonerita y consiguió el triunfo que necesitaba para seguir con vida en las semifinales de La Liga Nacional. El Xeneize derrotó a Quimsa por 99-92 en un partido de altísimo voltaje, con gran marco de público y una producción ofensiva que le permitió descontar la serie, que ahora quedó 2-1 a favor del equipo santiagueño.

Después de caer en los dos primeros partidos en Santiago del Estero, Boca estaba obligado a responder en casa. Y lo hizo con carácter, intensidad y eficacia. El equipo dirigido por Nicolás Casalánguida jugó con la presión de no tener margen de error, pero encontró soluciones en varias manos y terminó sosteniendo una victoria clave ante uno de los grandes candidatos al título.


La figura estadística fue Francisco Cáffaro, autor de 17 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias, 6 faltas recibidas y 26 de valoración. También fueron decisivos Michael Smith, con 16 puntos, Martín Cuello, con 14, y Alejandro Barreiro, con 13 unidades y 7 rebotes. En Quimsa, el máximo anotador fue Brandon Robinson, con 20 puntos, seguido por Tyren Johnson y Federico Ruesga, ambos con 16.


Un triunfo de carácter para sostener la ilusión

El 99-92 tuvo un valor enorme para Boca. No solo por el resultado, sino por el contexto. Quimsa había ganado los dos primeros juegos de la serie: primero 88-76 y luego 91-78, mostrando control, profundidad y una producción ofensiva muy sólida.


Por eso, el tercer partido en la Bombonerita era una prueba de carácter para el Xeneize. Una derrota lo dejaba afuera de la pelea por el título; una victoria lo mantenía con vida. Boca eligió la segunda opción y lo hizo con una de sus mejores producciones ofensivas de la serie.

El equipo llegó a 99 puntos, una cifra muy alta para una semifinal. Esa producción se explicó desde varios puntos: eficacia en dobles, presencia interior, buen aporte desde el banco, presión defensiva en momentos importantes y una actuación determinante de Cáffaro cerca del aro.


La Bombonerita, un factor clave para Boca

La noche tuvo clima de playoffs desde el inicio. La Bombonerita acompañó durante los 40 minutos y Boca se apoyó en ese contexto para jugar con energía. El equipo necesitaba transformar la localía en un impulso emocional, y lo consiguió.

El público fue importante porque el Xeneize debía cambiar la tendencia de la serie. En Santiago, Quimsa había mostrado autoridad, especialmente en el segundo juego, cuando se adelantó desde el arranque y manejó la diferencia hasta el 91-78. Esta vez, Boca logró imponer otro tono competitivo.

La Bombonerita no ganó el partido sola, pero sí ayudó a sostener la intensidad. Boca jugó con otra decisión, atacó con mayor agresividad y logró que Quimsa tuviera que correr desde atrás durante buena parte del desarrollo.


Francisco Cáffaro, la figura de una noche decisiva

Francisco Cáffaro fue el jugador más importante de Boca. Terminó con 17 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias, 1 recupero, 1 tapa y 26 de valoración, la mejor marca individual del Xeneize. Su planilla fue muy eficiente: 6/6 en dobles y 5/8 en libres.

El dato del 100% en tiros de dos puntos explica parte de su impacto. Cáffaro le dio a Boca seguridad cerca del aro, puntos de alto porcentaje y una presencia interior que Quimsa no pudo controlar de manera constante.

Además, recibió 9 faltas, una cifra que marca cuánto condicionó a la defensa santiagueña. Cada vez que Boca necesitó atacar la pintura, Cáffaro fue una opción clara. No solo anotó: también generó contactos, cargó el rebote y obligó a Quimsa a defender con más cuidado.

En una serie donde la Fusión había encontrado soluciones interiores con Jerome Meyinsse, Tyren Johnson y Samajae Freeman, Boca necesitaba una respuesta fuerte en esa zona. Cáffaro la dio.


Michael Smith y el goleo exterior que necesitaba el Xeneize

Otro jugador clave fue Michael Smith, quien aportó 16 puntos, 3 rebotes y 1 asistencia. Su planilla combinó efectividad cerca del aro y amenaza perimetral: 4/7 en dobles, 2/5 en triples y 2/2 en libres.

Smith fue importante porque le dio a Boca una vía de anotación dinámica. Cuando Quimsa ajustó sobre el juego interior o intentó recortar diferencias, el extranjero apareció con puntos valiosos.

Su producción también obligó a la defensa visitante a abrirse. Eso generó mejores espacios para Cáffaro, Barreiro y Cuello. En partidos de playoffs, tener un anotador capaz de lastimar desde distintas zonas es fundamental, y Smith cumplió ese rol.


Martín Cuello, impacto desde el perímetro

Martín Cuello tuvo una de las actuaciones más eficientes del partido. Sumó 14 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 16 de valoración, con una planilla muy destacada desde tres puntos: 4/7 en triples.

Su aporte fue determinante porque Boca necesitaba castigar desde afuera. Quimsa venía de dominar la serie con una defensa sólida y con mucha presencia física. Cuello abrió la cancha, tomó buenos tiros y convirtió en momentos importantes.

El Xeneize terminó con 9/27 en triples, un 33%. No fue un porcentaje extraordinario, pero sí suficiente para acompañar su enorme eficacia en dobles. En ese contexto, los cuatro triples de Cuello pesaron muchísimo.


Alejandro Barreiro, equilibrio, rebote y lectura

Alejandro Barreiro volvió a ser una pieza muy importante para Boca. Terminó con 13 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias, 1 recupero, 1 tapa y 18 de valoración. Además, fue muy eficaz en tiros de dos puntos: 6/9.

Barreiro le dio al equipo equilibrio. No fue solo un anotador: ayudó en el rebote, pasó bien la pelota y defendió con intensidad. Su presencia fue clave para que Boca no dependiera únicamente de Cáffaro o Smith.

Además, su capacidad para jugar de frente y cerca del aro complicó a Quimsa. En un partido donde la Fusión intentó sostener su estructura defensiva habitual, Barreiro encontró espacios y tomó decisiones correctas.


Faggiano, Vega y Scala: experiencia para manejar la presión

Boca también tuvo buenos aportes de jugadores con experiencia. Lucas Faggiano sumó 11 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 3 recuperos, con 4/7 en dobles. Su presencia fue importante para ordenar al equipo en una noche de mucha tensión.

Sebastián Vega aportó 10 puntos, 2 rebotes, 2 asistencias y 3 recuperos. Aunque cargó con faltas, dio energía defensiva y puntos oportunos. Santiago Scala, desde la rotación, sumó 9 puntos, 2 asistencias y una planilla perfecta en sus lanzamientos: 1/1 en dobles, 1/1 en triples y 4/4 en libres.

Estos aportes explican por qué Boca llegó a 99 puntos. El Xeneize tuvo seis jugadores en doble dígito o muy cerca: Cáffaro, Smith, Cuello, Barreiro, Faggiano, Vega y Scala. Esa variedad ofensiva fue una de las grandes claves.


Boca ganó desde la eficacia ofensiva

La estadística más fuerte de Boca estuvo en los tiros de dos puntos. El Xeneize convirtió 26/40 en dobles, con un altísimo 65%. Esa eficacia fue decisiva para superar a Quimsa, que también tuvo buenos momentos ofensivos, pero no logró sostener el mismo nivel de eficiencia.

Boca además sumó 20/28 en libres, con 71%, y repartió 18 asistencias. Es decir, no fue una victoria construida solo desde acciones individuales. El equipo movió la pelota, atacó con criterio y encontró ventajas cerca del aro.

El dato de valoración colectiva también marca la diferencia: Boca terminó con 105, mientras que Quimsa cerró con 82. En una semifinal de alto goleo, esa distancia refleja que el local tuvo mayor consistencia general.


Quimsa compitió, pero no pudo cerrar la serie

Quimsa no jugó un mal partido. De hecho, anotó 92 puntos, una cifra suficiente para competir en cualquier escenario. Sin embargo, esta vez no pudo sostener la solidez defensiva que había mostrado en Santiago del Estero.

Brandon Robinson fue el máximo anotador de la Fusión con 20 puntos, además de 2 rebotes, 2 asistencias y 18 de valoración. Su planilla incluyó 5/7 en dobles, 2/8 en triples y 4/4 en libres.

También respondieron Tyren Johnson, con 16 puntos, y Federico Ruesga, con otros 16 desde la rotación. Johnson fue eficiente con 4/5 en dobles y 2/3 en triples, mientras que Ruesga aportó energía, puntos y 17 de valoración.

Aun así, Quimsa quedó corto en algunos rubros. Terminó con 29 rebotes, contra 32 de Boca, y tuvo una valoración total inferior. También sufrió mucho en defensa interior, especialmente contra Cáffaro y Barreiro.


Federico Ruesga, la respuesta desde el banco de Quimsa

Uno de los puntos positivos para la Fusión fue Federico Ruesga. El alero ingresó desde la banca y terminó con 16 puntos, 3 rebotes, 2 recuperos y 17 de valoración. Fue uno de los jugadores más productivos del visitante.

Su planilla fue muy sólida: 4/6 en dobles, 1/2 en triples y 5/7 en libres. Ruesga le dio a Quimsa agresividad ofensiva y capacidad para sostenerse cuando Boca intentaba escaparse.

En una serie larga, los aportes desde la rotación pueden ser decisivos. Ruesga demostró que puede ser una pieza importante de cara al próximo partido.


Tyren Johnson, eficacia y presencia ofensiva

Tyren Johnson también tuvo una buena producción para Quimsa. Sumó 16 puntos, 3 rebotes y 9 de valoración. Fue muy efectivo en sus lanzamientos: 4/5 en dobles y 2/3 en triples.

Johnson fue una vía confiable para la Fusión, especialmente cuando pudo atacar con espacios o recibir en zonas cómodas. Sin embargo, Boca logró limitar su impacto en el rebote y lo llevó a jugar con cierta incomodidad por momentos.

Quimsa necesitaba que varios jugadores acompañaran a Robinson, y Johnson fue uno de los que respondió. Pero la producción colectiva no alcanzó para evitar el descuento Xeneize.


La diferencia estuvo en la pintura

Uno de los puntos que mejor explica el triunfo de Boca fue la diferencia en los tiros de dos puntos. El Xeneize convirtió 26/40, mientras que Quimsa terminó con 20/39. En porcentaje, Boca lanzó 65%, contra 51% de la Fusión.

Esa brecha fue determinante. Boca atacó mejor el aro, encontró puntos de Cáffaro, Barreiro, Smith y Faggiano, y obligó a Quimsa a cometer faltas. La Fusión, en cambio, tuvo una muy buena noche desde la línea con 28/34 libres, 82%, pero no pudo compensar completamente la diferencia de eficacia interior.

El partido tuvo mucho goleo, pero se decidió en la calidad de las posesiones. Boca convirtió más cerca del aro y aprovechó mejor sus oportunidades.


La serie quedó 2-1 y Boca sueña con igualarla

Con este triunfo, Boca descontó y dejó la semifinal 2-1 a favor de Quimsa. La Fusión sigue teniendo ventaja y todavía está a un triunfo de clasificarse a la Final, pero el Xeneize logró cambiar el ánimo de la llave.

Ahora, el próximo partido volverá a tener una enorme carga emocional. Boca intentará aprovechar nuevamente la localía para igualar la serie y forzar un quinto juego. Quimsa, por su parte, buscará cerrar la llave y evitar que la Bombonerita termine de encender la remontada.

La semifinal sigue abierta. Boca se dio una vida más y lo hizo con argumentos claros: carácter, puntos en varias manos, dominio interior y una Bombonerita que empujó durante toda la noche.


Las claves del triunfo de Boca

1. Cáffaro dominó cerca del aro

El interno terminó con 17 puntos, 8 rebotes y 26 de valoración, con 6/6 en dobles.

2. Boca tuvo muchas vías de gol

Smith aportó 16, Cuello 14, Barreiro 13, Faggiano 11, Vega 10 y Scala 9.

3. Eficacia en dobles

El Xeneize lanzó 26/40 en tiros de dos puntos, con un 65% de efectividad.

4. La Bombonerita empujó

El clima de localía fue importante para sostener la energía en un partido de eliminación.

5. Mejor valoración colectiva

Boca terminó con 105 de valoración, contra 82 de Quimsa.

6. Respuesta emocional

El equipo estaba obligado a ganar y respondió con carácter para descontar la serie.


Síntesis del partido

Boca Juniors venció 99-92 a Quimsa en la Bombonerita y descontó en la serie semifinal de La Liga Nacional. El Xeneize llegó obligado a ganar, respondió con una enorme producción ofensiva y dejó la llave 2-1 a favor de la Fusión.

Francisco Cáffaro fue la figura con 17 puntos, 8 rebotes y 26 de valoración. Michael Smith sumó 16, Martín Cuello 14 y Alejandro Barreiro 13. En Quimsa, Brandon Robinson fue el máximo anotador con 20 puntos, mientras que Tyren Johnson y Federico Ruesga aportaron 16 cada uno.

Boca ganó desde la pintura, la eficacia ofensiva y la energía de su localía. Ahora buscará igualar la serie nuevamente en casa, mientras que Quimsa tendrá otra oportunidad de cerrar su clasificación a la Final.


Cuadro estadístico del partido

Resultado final

Equipo Puntos
Boca Juniors 99
Quimsa 92

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Francisco Cáffaro Boca 17 8 2 26
Michael Smith Boca 16 3 1 12
Martín Cuello Boca 14 5 3 16
Alejandro Barreiro Boca 13 7 3 18
Lucas Faggiano Boca 11 2 2 11
Sebastián Vega Boca 10 2 2 7
Santiago Scala Boca 9 1 2 11
Brandon Robinson Quimsa 20 2 2 18
Tyren Johnson Quimsa 16 3 0 9
Federico Ruesga Quimsa 16 3 0 17
Samajae Freeman Quimsa 11 6 1 14
Diego Collomb Quimsa 7 2 3 8
Mauro Solanas Quimsa 6 0 0 3

Estadísticas generales

Rubro Boca Quimsa
Puntos 99 92
Dobles 26/40, 65% 20/39, 51%
Triples 9/27, 33% 8/26, 30%
Libres 20/28, 71% 28/34, 82%
Rebotes defensivos 22 19
Rebotes ofensivos 10 10
Rebotes totales 32 29
Asistencias 18 14
Recuperos 10 6
Pérdidas 12 12
Tapas 3 1
Tapas recibidas 1 3
Faltas 28 28
Faltas recibidas 24 26
Valoración total 105 82

Cómo está la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Quimsa 88-76 Boca Quimsa 1-0
Juego 2 Quimsa 91-78 Boca Quimsa 2-0
Juego 3 Boca 99-92 Quimsa Quimsa 2-1
Próximo partido En la Bombonerita Boca busca igualar / Quimsa busca clasificar
Serie semifinal Al mejor de cinco Quimsa lidera 2-1



Gimnasia reaccionó en La Plata, venció a Lanús y forzó un cuarto juego en semifinales

Gimnasia Lanús Liga Argentina tuvo otro capítulo vibrante en el Polideportivo Víctor Nethol: el Lobo derrotó al Granate por 88 a 76, descontó la serie semifinal 2-1 y forzó un cuarto juego. Juan Gutiérrez Conde fue la gran figura Tripera con 23 puntos, mientras que Edgar Merchant lideró a la visita con 20 unidades.

Gimnasia venció a Lanús y forzó un cuarto juego en semifinales

Gimnasia y Esgrima La Plata volvió a demostrar que en estos playoffs de La Liga Argentina tiene carácter, identidad y una enorme capacidad para reaccionar cuando queda contra las cuerdas. En un Polideportivo Víctor Nethol colmado, el Lobo superó a Lanús por 88 a 76, descontó la serie de semifinales y dejó la llave 2-1 a favor del Granate.

El triunfo fue clave por el contexto. Lanús llegaba invicto en playoffs y con ventaja de 2-0 después de haber ganado los dos primeros juegos en el Antonio Rotili: primero por 78 a 76 y luego por 78 a 74. Con ese escenario, el Granate tenía la posibilidad de cerrar la serie en La Plata y meterse en la final. Pero Gimnasia se hizo fuerte en casa, jugó con determinación y le sacó el invicto de postemporada al equipo dirigido por Juan Manuel Anglese.

El equipo de Fabián Renda construyó la victoria con una gran primera mitad, una ofensiva muy repartida y una defensa que incomodó a Lanús en momentos determinantes. El Lobo tuvo a Juan Gutiérrez Conde como máximo anotador con 23 puntos, acompañado por Gian Franco Sinconi y Agustín Vergara, ambos con 14 unidades, además de un enorme trabajo de Raúl Pelorosso en la conducción.

Lanús, por su parte, encontró respuestas en Edgar Merchant, autor de 20 puntos, y en Robert Whitfield, que sumó 18, pero no logró sostener el ritmo ofensivo necesario para completar la barrida.


El Lobo salió decidido y marcó el primer golpe

Gimnasia entendió desde el inicio que no tenía margen de error. El Lobo salió a jugar con intensidad, ritmo y mucha concentración. En una serie donde Lanús había mostrado una enorme capacidad para resolver cierres apretados, el equipo platense necesitaba construir desde temprano y evitar que el Granate jugara cómodo.

El primer quiebre llegó con dos bombas importantes: una de Agustín Vergara y otra de Ezequiel Paz, que le permitieron al local tomar distancia y ponerse 11-7. Ese arranque encendió al Víctor Nethol y le dio al equipo la confianza que necesitaba para disputar el partido desde una posición emocional más favorable.

Lanús reaccionó rápido. Mike Henry, una de las grandes figuras granates en los dos primeros juegos, respondió con un triple que puso a la visita arriba 15-13. Pero Gimnasia no se desordenó. Gutiérrez Conde igualó de inmediato y el partido volvió a entrar en un tramo de paridad.

El primer cuarto terminó 24 a 23 para Gimnasia, una ventaja mínima, pero significativa. El Lobo había logrado imponer energía, repartir puntos y dejar claro que la serie no iba a terminar sin pelea.


Gutiérrez Conde encendió al Tripero en el segundo cuarto

El segundo cuarto fue uno de los momentos más importantes del partido. Gimnasia encontró profundidad, circulación y buenos tiros. Juan Francisco Boffelli apareció en el arranque del parcial para adelantar al Tripero 28-23, mientras que Lanús intentó sostenerse con respuestas de Robert Whitfield.

Hasta allí, el partido seguía abierto. Pero en el tramo final del segundo período, Gimnasia empezó a construir la diferencia que terminaría siendo decisiva. Gutiérrez Conde se encendió en ataque, Sinconi castigó desde el perímetro y el Lobo logró escaparse 45-38.

La defensa también fue determinante. Gimnasia incomodó a Lanús, le cortó fluidez y no le permitió encontrar la misma comodidad ofensiva que había tenido en los partidos anteriores. El Granate pudo cortar la sequía con un triple de Whitfield sobre el cierre, pero el descanso largo llegó con el Lobo arriba 51 a 42.

Ese cierre del primer tiempo fue clave. Gimnasia no solo ganaba: también transmitía sensación de control, intensidad y confianza.


Gimnasia tomó el control en el tercer cuarto

Después del entretiempo, Gimnasia volvió a golpear. Sinconi y Pelorosso estiraron la ventaja a 55-42, una diferencia importante en un partido de semifinales. El Lobo entendió que no debía permitir una reacción inmediata de Lanús y salió al tercer cuarto con la misma concentración con la que había cerrado la primera mitad.

El equipo platense manejó mejor los tiempos. No se apuró, defendió con criterio y encontró buenas respuestas cada vez que Lanús intentó acercarse. Henry sostuvo al Granate con puntos importantes, mientras que Whitfield se acopló en el tramo final para achicar la distancia.

Sin embargo, Gimnasia respondió una y otra vez. Gutiérrez Conde volvió a aparecer en la ofensiva Tripera y el Lobo mantuvo la diferencia en doble dígito. El tercer cuarto terminó 71 a 59 para el local.

Ese parcial dejó al Tripero muy bien posicionado para el cierre. Lanús seguía siendo peligroso por jerarquía, variantes y experiencia, pero Gimnasia había logrado controlar el partido durante tres cuartos completos.


Lanús empujó, pero Gimnasia respondió cada reacción

En el último cuarto, Lanús intentó meterse nuevamente en partido. El Granate sabía que una reacción podía darle la clasificación a la final, por eso elevó la intensidad y buscó apoyarse en sus hombres más desequilibrantes.

Whitfield y Merchant empujaron desde el ataque visitante. Ambos fueron claves para sostener a Lanús en el marcador, pero Gimnasia tuvo madurez para no desesperarse. Cada vez que el Granate intentó recortar, el Lobo encontró una respuesta.

Sinconi y Vergara tomaron protagonismo ofensivo en el inicio del último período. Luego, Vergara y Paz sumaron desde la línea de libres, mientras que Sinconi volvió a aportar en el poste bajo. Esa variedad ofensiva fue fundamental para que Gimnasia mantuviera la distancia y evitara un cierre dramático.

El resultado final fue 88 a 76. Gimnasia celebró una victoria enorme, forzó el cuarto juego y le puso suspenso a una serie que parecía encaminada para Lanús.


Gutiérrez Conde, el líder de una noche clave

Juan Gutiérrez Conde fue la gran figura de Gimnasia. Terminó con 23 puntos, 8 rebotes, 1 asistencia, 2 recuperos y 27 de valoración. Su aporte fue determinante porque apareció en momentos sensibles, especialmente cuando el Lobo necesitaba sostener la ventaja o cortar alguna reacción de Lanús.

Su eficacia también fue importante: convirtió 7/12 en dobles, 2/2 en triples y 3/4 en libres. Fue una actuación completa, de peso ofensivo y presencia interior.

Gutiérrez Conde no estuvo solo. Agustín Vergara aportó 14 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias y 23 de valoración, con una planilla perfecta desde la línea de libres: 6/6. También fue importante Gian Franco Sinconi, con 14 puntos y 4 rebotes, y Raúl Pelorosso, que terminó con 12 puntos y 9 asistencias, siendo el gran organizador del ataque Tripero.

Además, Ezequiel Paz sumó 10 puntos y 5 rebotes, Juan Francisco Boffelli aportó 8 puntos desde la banca y Pablo Pérez Di Salvo colaboró con 3 puntos y 4 asistencias.


Lanús perdió el invicto, pero sigue arriba en la serie

Lanús sufrió su primera derrota de los playoffs, pero mantiene la ventaja en la semifinal. El Granate sigue 2-1 arriba y tendrá otra oportunidad de cerrar la llave el próximo viernes, nuevamente en el Polideportivo Víctor Nethol.

El equipo de Anglese tuvo en Edgar Merchant a su jugador más productivo. El interno terminó con 20 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperos, 4 faltas recibidas y 21 de valoración. Su eficacia cerca del aro fue notable, con 10/13 en dobles.

También se destacó Robert Whitfield, que aportó 18 puntos, con 4/6 en triples, además de 4 rebotes. Mike Henry sumó 17 puntos, con buenos porcentajes: 4/6 en dobles, 2/4 en triples y 3/4 en libres. Sin embargo, Lanús no tuvo el mismo equilibrio colectivo de los partidos anteriores.

Un dato llamativo fue la producción de algunos titulares. Martín Franchino, que venía siendo decisivo en la serie, terminó con apenas 2 puntos; Joaquín Nóblega sumó 3, y Lucio Reinaudi aportó 6 puntos y 4 asistencias, aunque también tuvo dificultades para imponer su ritmo.


El Lobo ganó desde la eficacia y el juego colectivo

La victoria de Gimnasia tuvo una explicación clara en los porcentajes. El Lobo terminó con 62% en dobles, 39% en triples y 73% en libres, números muy sólidos para un partido de semifinales.

Lanús también tuvo buenos porcentajes ofensivos, con 53% en dobles y 41% en triples, pero perdió muchas más pelotas y no logró tener la misma fluidez colectiva. El Granate terminó con 16 pérdidas, mientras que Gimnasia solo tuvo 9.

El equipo platense también repartió mejor el juego: terminó con 20 asistencias, contra 12 de Lanús. Ese dato refleja una de las grandes diferencias de la noche: Gimnasia encontró mejores tiros desde la circulación y logró sostener la ofensiva sin depender de una sola vía de gol.


Una serie que ganó temperatura

La semifinal entre Gimnasia y Lanús quedó mucho más abierta. El Granate había empezado con dos triunfos en casa y había quedado match point. En el primer juego ganó 78 a 76, en un cierre dramático donde respondió con triples decisivos en los minutos finales. En el segundo punto volvió a imponerse 78 a 74, con Mike Henry como figura y un Lanús muy firme en el momento caliente.

Pero Gimnasia ya había demostrado en estos playoffs que sabe sobrevivir. En cuartos de final eliminó a Barrio Parque después de una serie durísima, con un cierre épico en el Víctor Nethol. Ahora, frente a Lanús, volvió a necesitar una reacción y volvió a encontrarla en casa.

El cuarto juego será decisivo. Si Lanús gana, avanzará a la final. Si Gimnasia vuelve a imponerse, la serie quedará 2-2 y todo se definirá en un quinto partido.


La clave del partido

La clave estuvo en el segundo cuarto y en la capacidad de Gimnasia para sostener la ventaja. El Lobo ganó el segundo parcial 27 a 19, se fue al descanso largo arriba 51 a 42 y luego amplió la diferencia en el arranque del tercer cuarto.

También fue fundamental la cantidad de respuestas ofensivas. Gutiérrez Conde lideró con 23 puntos, pero Gimnasia tuvo cinco jugadores en doble dígito: Gutiérrez, Sinconi, Vergara, Pelorosso y Paz. Esa diversidad le permitió resistir cada intento de reacción de Lanús.


Cómo queda la serie

  • Juego 1: Lanús 78 – Gimnasia y Esgrima La Plata 76
  • Juego 2: Lanús 78 – Gimnasia y Esgrima La Plata 74
  • Juego 3: Gimnasia y Esgrima La Plata 88 – Lanús 76
  • Serie: Lanús gana 2-1
  • Instancia: semifinales de La Liga Argentina
  • Próximo partido: viernes, 20:30, en el Polideportivo Víctor Nethol
  • Condición: Lanús sigue match point
  • Objetivo: el ganador de la serie avanzará a la final por el ascenso

Síntesis del partido

Gimnasia y Esgrima La Plata venció a Lanús por 88 a 76 en el Polideportivo Víctor Nethol, descontó la serie semifinal 2-1 y forzó un cuarto juego en La Liga Argentina. El Lobo dominó desde el segundo cuarto, llegó al descanso arriba 51-42 y sostuvo la diferencia durante toda la segunda mitad. Juan Gutiérrez Conde fue la figura con 23 puntos y 8 rebotes, mientras que Edgar Merchant lideró a Lanús con 20 unidades.


Cuadro estadístico del partido

Estadísticas generales

Equipo Puntos Dobles Triples Libres Rebotes Asistencias Recuperos Pérdidas Tapas Faltas Valoración
Gimnasia LP 88 22/35, 62% 9/23, 39% 17/23, 73% 27 20 9 9 1 17 106
Lanús 76 21/39, 53% 10/24, 41% 4/6, 66% 30 12 4 16 3 19 68

Parciales

Cuarto Gimnasia LP Lanús
1C 24 23
2C 27 19
3C 20 17
4C 17 17
Final 88 76

Principales figuras

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Recuperos Valoración +/-
Juan Gutiérrez Gimnasia LP 23 8 1 2 27 +12
Agustín Vergara Gimnasia LP 14 7 4 2 23 +3
Ezequiel Paz Gimnasia LP 10 5 2 3 18 +4
Raúl Pelorosso Gimnasia LP 12 1 9 0 10 +12
Gian Franco Sinconi Gimnasia LP 14 4 0 1 11 +11
Edgar Merchant Lanús 20 5 2 2 21 +5
Robert Whitfield Lanús 18 4 1 0 13 -7
Mike Henry Lanús 17 0 0 1 12 -9
Lucio Reinaudi Lanús 6 3 4 0 11 -15
Roquez Johnson Lanús 5 4 2 1 6



Ferro venció a Regatas en Corrientes y se metió en semifinales de la Liga Nacional con un final agónico

Ferro Carril Oeste venció 87-85 a Regatas Corrientes y avanzó a las semifinales de la Liga Nacional. El Verdolaga ganó un quinto juego dramático en el Fortín Rojinegro, revirtió una noche adversa y se clasificó con un doble agónico de Anthony Peacock.

Ferro dio el golpe en Corrientes y está entre los cuatro mejores

Ferro Carril Oeste volvió a demostrar que es uno de los equipos más competitivos de la temporada. En un quinto juego cargado de tensión, dramatismo y cambios de dominio, el Verdolaga venció a Regatas Corrientes por 87-85 en el Fortín Rojinegro, cerró la serie 3-2 y consiguió el pasaje a las semifinales de la Liga Nacional de Básquet.

La clasificación tuvo todos los condimentos de una noche grande. Ferro llegó a Corrientes después de haber dejado pasar la primera chance de cierre en Caballito, donde Regatas había ganado el cuarto juego por 79-71 para igualar la serie. Pero en el partido decisivo, el equipo de Federico Fernández mostró carácter, reacción y oficio para remontar una desventaja importante y terminar ganando con la última pelota de la noche.

La figura estadística de Ferro fue Emiliano Lezcano, autor de 22 puntos, pero el héroe del final fue Anthony Peacock, quien convirtió el doble ganador tras capturar el rebote ofensivo en la acción decisiva. Del lado de Regatas, Charles Ramírez Barrios fue el máximo anotador del partido con 26 puntos.


Un arranque intenso y con dominio cambiante

El partido comenzó con ritmo alto, mucha energía y clima de definición. Regatas, empujado por su gente, intentó marcar presencia desde el inicio. El Remero logró imponerse en defensa, atacó con decisión el uno contra uno y tomó una primera ventaja importante de 21-11.

Ferro respondió rápido. El Verdolaga no se desesperó, ajustó en ofensiva y logró pasar al frente 24-23 cuando quedaba un minuto y medio para cerrar el primer cuarto. Sin embargo, Regatas volvió a encontrar efectividad en el cierre del período y metió un parcial de 8-0 para quedarse con el primer chico por 31-24.

Ese primer cuarto dejó en claro que la definición iba a ser emocionalmente exigente. Regatas golpeó primero, Ferro reaccionó y el Remero volvió a tomar el control con una mini racha. Cada tramo parecía tener un dueño distinto.


Regatas dominó el segundo cuarto y llegó a sacar 16

En el segundo período, Regatas tuvo su mejor momento de la noche. El equipo de Leandro Ramella logró cortar los circuitos creativos de Ferro, defendió con intensidad y encontró respuestas ofensivas claras en Charles Ramírez Barrios y Alexis Jaime.

El local llegó a tomar una ventaja de 41-30 y luego estiró la distancia hasta 16 puntos, con el marcador 54-38. Ferro estaba incómodo, sin fluidez, obligado a correr desde atrás y con dificultades para contener el ritmo ofensivo del Remero.

El descanso largo llegó con Regatas arriba 54-41. La diferencia era importante, pero no definitiva. El Verdolaga ya había demostrado en la serie que podía reaccionar en contextos adversos. El desafío era encontrar su intensidad, sostener la defensa y volver a poner el partido en terreno de posesiones cortas.


La reacción de Ferro comenzó en el tercer cuarto

El tercer cuarto fue el punto de inflexión. Regatas mantuvo durante varios minutos el liderazgo y parecía controlar el trámite, pero Ferro empezó a mostrar señales de recuperación. El equipo de Caballito ajustó atrás, elevó su energía y, con un buen sprint final, recortó la diferencia hasta quedar a cinco puntos: 65-60.

Aunque Regatas logró cerrar el tercer parcial todavía arriba 67-60, el partido ya había cambiado. Ferro había recuperado confianza y había logrado instalar la sensación de que la historia seguía abierta.

Ese tramo fue decisivo porque el Verdolaga evitó que Regatas llegara al último cuarto con una ventaja cómoda. En una definición de playoffs, bajar una diferencia de 16 a 7 antes de los últimos diez minutos significó volver a respirar.


Lezcano lideró la remontada verdolaga

En el último cuarto apareció la mejor versión de Ferro. Con Emiliano Lezcano como estandarte ofensivo, el equipo visitante imprimió intensidad, aceleración y agresividad. El Verdolaga logró revertir el marcador y pasó al frente 74-73 cuando quedaban cuatro minutos por jugar.

Lezcano volvió a ser el jugador más determinante de Oeste. Terminó con 22 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias, 2 recuperos y 28 de valoración, con una planilla muy sólida: 4/7 en dobles, 2/5 en triples y 8/8 en libres.

Su aporte fue fundamental no solo por los puntos, sino por el momento en el que llegaron. Ferro necesitaba un líder ofensivo para meterse nuevamente en partido, y Lezcano asumió ese rol con personalidad.


Peacock, el héroe inesperado de la última pelota

El final fue dramático. Regatas tuvo una vida más con un triple de Juan Pablo Corbalán a falta de 12 segundos. Luego, el Remero recuperó la pelota y Tayavek Gallizzi igualó el partido en 85 desde la línea de libres cuando quedaban apenas cuatro segundos.

Cuando parecía que el partido podía irse a suplementario, apareció Anthony Peacock. El extranjero de Ferro capturó un rebote ofensivo y convirtió el doble decisivo en la última acción para sellar el 87-85 final.


Peacock no había tenido una planilla extensa, pero su intervención final cambió toda la historia. En partidos de playoffs, una pelota puede definir una temporada. Y esa pelota fue suya.


Charles Ramírez Barrios sostuvo a Regatas

Regatas quedó eliminado, pero tuvo puntos muy altos. El principal fue Charles Ramírez Barrios, goleador del partido con 26 puntos, además de 6 rebotes, 3 recuperos, 1 tapa y 27 de valoración. Su eficacia también fue destacada: 3/7 en dobles, 4/8 en triples y 8/8 en libres.

Ramírez Barrios fue el gran sostén ofensivo del Remero en varios tramos, especialmente cuando el local construyó su ventaja en el primer tiempo. También fue importante Tayavek Gallizzi, quien terminó con 16 puntos, 12 rebotes y 31 de valoración, siendo el jugador más valorado de Regatas.

Alexis Jaime también tuvo una actuación muy fuerte desde la banca, con 20 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 25 de valoración. Entre Ramírez, Gallizzi y Jaime explicaron buena parte de la producción local, pero no alcanzó para cerrar la serie.


Ferro ganó pese a la presión del Fortín Rojinegro

El valor del triunfo de Ferro crece por el escenario. Regatas definía en casa, con el envión de haber ganado el cuarto juego y con la localía recuperada para el quinto punto. El contexto parecía favorable para el Remero.

Sin embargo, Ferro volvió a ganar en Corrientes. Ya lo había hecho en el primer juego de la serie, cuando se impuso 95-89 y robó la ventaja de localía. Luego Regatas reaccionó, igualó la llave, volvió a quedar con vida en Caballito y llevó todo al quinto partido. Pero en la noche decisiva, el Verdolaga tuvo la templanza para volver a imponerse como visitante.

La serie fue un verdadero ida y vuelta: Ferro ganó el primero, Regatas el segundo, Ferro el tercero, Regatas el cuarto y Ferro el quinto. La paridad fue total, pero el equipo de Caballito terminó imponiéndose en los momentos límite.


La serie: cinco partidos de máxima intensidad

La llave empezó con un golpe de Ferro en Corrientes. El Verdolaga ganó el primer juego 95-89, con una gran actuación de Jano Martínez, quien anotó 26 puntos, y de José Defelippo, que sumó 19. Regatas había tenido a Juan Pablo Corbalán como máximo artillero con 23, pero no pudo sostener la ventaja en el último cuarto.

En el segundo partido, Regatas respondió con autoridad y ganó 81-60, igualando la serie. En el tercer punto, ya en Buenos Aires, Ferro volvió a tomar ventaja con un contundente 90-75, con una noche brillante de Emiliano Lezcano, autor de 29 puntos.

El cuarto juego fue para Regatas, que venció 79-71 en Caballito y forzó el quinto partido. Finalmente, Ferro cerró la historia en Corrientes con el agónico 87-85 que lo depositó en semifinales.


El antecedente de la Liga Sudamericana y una rivalidad que creció

El cruce entre Ferro y Regatas tenía condimentos especiales desde antes de comenzar. Ambos equipos ya se habían enfrentado durante la temporada regular y también en la final de la Liga Sudamericana, donde Ferro se quedó con el título al vencer al Remero 85-68.

En la fase regular de la Liga Nacional, Regatas había ganado los dos enfrentamientos, por lo que la serie de playoffs llegaba con antecedentes cruzados. Era una llave de conocimiento mutuo, ajustes tácticos y mucha intensidad emocional.

Ese contexto hizo todavía más valiosa la clasificación de Ferro. El Verdolaga no solo eliminó a un rival fuerte y con ventaja deportiva, sino que también volvió a imponerse en una serie que ya tenía historia reciente.


Los números que explican el triunfo de Ferro

Ferro ganó un partido muy parejo desde la estadística. El Verdolaga anotó 87 puntos, contra 85 de Regatas, y tuvo buenos porcentajes: 20/38 en dobles, 9/24 en triples y 20/25 en libres.

El equipo de Caballito fue más efectivo en dobles, con 52%, y estuvo muy sólido desde la línea, con 80% en libres. Regatas, por su parte, convirtió 12 triples, pero Ferro logró compensar con mayor eficacia en tiros de dos puntos y con apariciones claves en el cierre.

Regatas ganó el rebote total 40 a 34 y también tomó más rebotes ofensivos, 14 contra 6, pero Ferro fue más preciso en la resolución final. Esa fue la gran diferencia: el Remero tuvo más segundas oportunidades, pero el Verdolaga tomó mejores decisiones en el momento definitivo.


Lezcano, Bettiga, Hernández y la respuesta colectiva

Además de Lezcano, Ferro tuvo varios aportes importantes. Kevin Hernández sumó 14 puntos, 7 rebotes y 16 de valoración, siendo fundamental en la pintura y en la lucha física.

Lucas Bettiga también tuvo un aporte valioso con 10 puntos, 4 rebotes y 8 de valoración, mientras que Jano Martínez aportó 9 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 4 recuperos.

Otro dato importante fue el aporte de jugadores que aparecieron en momentos puntuales. Anthony Peacock terminó con 7 puntos en pocos minutos, pero su impacto fue enorme por el doble final. Ramiro Gallegos aportó 6 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 11 de valoración, siendo eficiente en su rol.


Regatas se despidió después de una gran temporada

Regatas queda eliminado, pero no sin haber competido hasta la última pelota. El Remero había sido tercero en la fase regular, llegaba con una gran racha de siete triunfos consecutivos y tenía ventaja de localía en cuartos de final.

La eliminación duele porque el equipo tuvo el partido en sus manos. Llegó a sacar 16 puntos, dominó buena parte del primer tiempo y tuvo la oportunidad de llevar la definición a suplementario después de empatar en 85. Pero Ferro encontró la última respuesta.

El equipo de Ramella dejó una serie muy competitiva, con momentos de alto nivel defensivo y ofensivo. Sin embargo, en el cierre del quinto juego, la precisión del Verdolaga terminó marcando la diferencia.


Ferro enfrentará a Gimnasia en semifinales

Con esta victoria, Ferro avanzó a semifinales y ahora se medirá con Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia, que viene de eliminar a Independiente de Oliva en otro quinto partido.

La serie promete intensidad, ritmo y mucha disputa física. Ferro llega con confianza después de ganar dos veces en Corrientes y de cerrar una llave durísima. Gimnasia, por su parte, también llega fortalecido tras superar una serie de enorme presión.

El Verdolaga vuelve a estar entre los cuatro mejores y sostiene una temporada de alto impacto, marcada por su título en la Liga Sudamericana y por su protagonismo permanente en la Liga Nacional.


Las claves del triunfo de Ferro

1. Reacción en el tercer cuarto

Ferro llegó a estar 16 puntos abajo, pero empezó a recortar la diferencia en el tercer parcial y llegó al último cuarto con chances reales.

2. Lezcano como líder ofensivo

Emiliano Lezcano fue la figura de Ferro con 22 puntos, 4 rebotes, 2 asistencias y 28 de valoración.

3. El doble final de Peacock

Anthony Peacock convirtió la pelota más importante de la serie: el doble del 87-85 en la última acción.

4. Fortaleza mental como visitante

El Verdolaga ganó dos partidos en Corrientes en la serie: el primero y el quinto.

5. Eficacia desde la línea

Ferro lanzó 20/25 en libres, un 80%, clave en una definición tan cerrada.

6. Control emocional en el cierre

Regatas empató el partido en 85 con cuatro segundos por jugar, pero Ferro no se quebró y encontró la última respuesta.


Síntesis del partido

Ferro Carril Oeste venció 87-85 a Regatas Corrientes en el quinto juego de los cuartos de final de la Liga Nacional y avanzó a semifinales. El Verdolaga estuvo 16 puntos abajo, reaccionó en el tercer cuarto y dio vuelta la historia en el cierre con Emiliano Lezcano como líder ofensivo.

Regatas tuvo un gran primer tiempo, llegó a dominar por 54-38 y sostuvo el control durante buena parte del juego. Sin embargo, Ferro fue creciendo, pasó al frente en el último cuarto y ganó con un doble agónico de Anthony Peacock tras el empate de Gallizzi en 85. Ahora el equipo de Caballito enfrentará a Gimnasia de Comodoro en semifinales.


Cuadro estadístico del partido

Equipo Final
Regatas Corrientes 85
Ferro Carril Oeste 87

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Emiliano Lezcano Ferro 22 4 2 28
Kevin Hernández Ferro 14 7 0 16
Lucas Bettiga Ferro 10 4 0 8
Jano Martínez Ferro 9 4 2 7
Anthony Peacock Ferro 7 1 0 7
Charles Ramírez Barrios Regatas 26 6 0 27
Alexis Jaime Regatas 20 6 3 25
Tayavek Gallizzi Regatas 16 12 2 31
Patricio Gramajo Regatas 8 3 1 5
Juan Pablo Corbalán Regatas 6 3 0 -3

Estadísticas generales

Rubro Regatas Ferro
Puntos 85 87
Dobles 14/38, 36% 20/38, 52%
Triples 12/31, 38% 9/24, 37%
Libres 21/25, 84% 20/25, 80%
Rebotes totales 40 34
Rebotes ofensivos 14 6
Asistencias 10 9
Recuperos 7 8
Pérdidas 12 11
Tapas 1 2
Faltas 26 25
Valoración total 82 89

Cómo terminó la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Regatas 89-95 Ferro Ferro 1-0
Juego 2 Regatas 81-60 Ferro Serie 1-1
Juego 3 Ferro 90-75 Regatas Ferro 2-1
Juego 4 Ferro 71-79 Regatas Serie 2-2
Juego 5 Regatas 85-87 Ferro Ferro ganó 3-2

Ferro venció a Regatas y avanzó a semifinales de la Liga Nacional. El Verdolaga ganó 87-85 en Corrientes, cerró la serie 3-2 y se metió entre los cuatro mejores después de una definición inolvidable.

El equipo de Caballito mostró una enorme capacidad de reacción. Estuvo 16 puntos abajo, recortó en el tercer cuarto, dio vuelta el marcador en el último y terminó ganando con un doble agónico de Anthony Peacock. Emiliano Lezcano volvió a ser el líder ofensivo con 22 puntos y una actuación decisiva.

Regatas compitió hasta el final, tuvo grandes actuaciones de Charles Ramírez Barrios, Alexis Jaime y Tayavek Gallizzi, pero no pudo sostener la ventaja ni cerrar la serie ante su gente. Ferro sigue adelante y ahora tendrá un nuevo desafío: Gimnasia de Comodoro en semifinales.




Independiente de Oliva volvió a ganar, forzó el quinto juego y llevó la serie ante Gimnasia a Comodoro

Independiente de Oliva derrotó 74-66 a Gimnasia de Comodoro Rivadavia en el Gigante de la Ruta 9, igualó la serie 2-2 y forzó un quinto juego decisivo en Comodoro. Con un cierre demoledor, una defensa intensa y Francisco Conrradi como figura, la I volvió a demostrar carácter en los playoffs de la Liga Nacional.

Independiente respondió otra vez en Oliva y llevó la serie al límite

Independiente de Oliva volvió a demostrar que está dispuesto a pelear hasta el final. En una noche de enorme tensión en el Gigante de la Ruta 9, el conjunto cordobés venció a Gimnasia y Esgrima de Comodoro Rivadavia por 74-66, igualó la serie de cuartos de final 2-2 y forzó un quinto partido decisivo que se jugará en Comodoro Rivadavia.

La I llegó al cuarto juego nuevamente contra las cuerdas. Gimnasia había ganado los dos primeros partidos en el Socios Fundadores y, aunque Independiente ya había descontado con el 78-76 en Oliva, el Mens Sana todavía tenía una nueva oportunidad de cerrar la llave y meterse en semifinales. Pero el equipo de Martín González respondió con personalidad, sostuvo la intensidad durante toda la noche y encontró su mejor versión en el momento más caliente del partido.

El quiebre llegó en el último cuarto. Después de un trámite intenso, parejo y con alternancia en el marcador, Independiente ajustó en defensa, encontró soluciones ofensivas y ganó el parcial final 23-10, una ráfaga decisiva que terminó inclinando el partido y la serie hacia un quinto encuentro.


Una noche de carácter en el Gigante

El partido tuvo clima de eliminación. Gimnasia llegó con la posibilidad de liquidar la serie, mientras que Independiente necesitaba ganar para seguir vivo. Esa presión se notó desde el arranque, pero también generó una respuesta emocional fuerte del local.

Durante gran parte de la noche, el juego fue cerrado. Ambos equipos alternaron buenos pasajes, defendieron con intensidad y tuvieron momentos de dominio. Gimnasia logró sostenerse desde el rebote y la presencia física, mientras que Independiente encontró respuestas en su rotación, especialmente con Francisco Conrradi y Enzo Filippetti.

La diferencia estuvo en el cierre. Allí, Independiente fue más claro, más agresivo y más firme. Con el respaldo permanente de su gente, el equipo de Oliva construyó una actuación de carácter y marcó diferencias en los minutos finales para quedarse con una victoria histórica.


Francisco Conrradi, figura en una noche decisiva

El nombre propio del triunfo fue Francisco Conrradi. El base fue el goleador de Independiente con 18 puntos, además de 5 rebotes, 3 asistencias, 2 recuperos y 22 de valoración. Su planilla reflejó una actuación completa: 4/8 en dobles, 2/6 en triples y 4/5 en libres.

Su aporte fue decisivo porque apareció en un partido donde cada posesión tenía peso de temporada. Conrradi no solo anotó: también ayudó a ordenar al equipo, atacó con decisión, sostuvo el ritmo y volvió a ser importante en defensa.

Además, su actuación tuvo un condimento especial. En la previa de la serie, Conrradi había remarcado que la clave iba a estar en la defensa, en no dejar jugar cómodo a Gimnasia y en sostener la concentración durante los 40 minutos. En el cuarto juego, Independiente cumplió ese plan en el momento más importante.


Filippetti, otro sostén ofensivo para la I

Junto a Conrradi, Enzo Filippetti fue otro de los pilares del triunfo. El interno aportó 17 puntos, 6 rebotes, 1 recupero, 1 asistencia y 17 de valoración, con una gran eficacia en dobles: 7/11, además de 3/5 en libres.

Filippetti fue clave para darle a Independiente puntos cerca del aro y presencia en la lucha física. En una serie donde Gimnasia había impuesto condiciones en varios tramos desde la defensa y el rebote, la producción del interno fue fundamental para equilibrar el juego interior.

La I también encontró respuestas importantes de Fortunato Rolfi, quien sumó 13 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 16 de valoración. Rolfi volvió a ser una pieza de equilibrio, aportando lectura, gol y defensa en una noche límite.


El cierre, la gran explicación del triunfo

El partido se definió en el último cuarto. Hasta ese momento, la historia estaba abierta. Gimnasia había competido, había sostenido el rebote y tenía argumentos para intentar cerrar la serie. Pero en los diez minutos finales, Independiente cambió el tono del partido.

El parcial de 23-10 fue demoledor. La I defendió mejor, corrió cuando pudo, atacó con mayor claridad y aprovechó cada error del rival. Gimnasia, en cambio, perdió fluidez ofensiva, se quedó sin respuestas constantes y no logró quebrar la defensa local.

Ese tramo final mostró la principal virtud de Independiente en Oliva: carácter. El equipo no se desesperó, no se cayó cuando el juego estaba cerrado y terminó jugando sus mejores minutos cuando más lo necesitaba.


Gimnasia no pudo cerrar la serie

Gimnasia de Comodoro Rivadavia tuvo otra oportunidad de sellar su clasificación, pero no logró sostenerse en el cierre. El Mens Sana volvió a competir, peleó el rebote y encontró en Martiniano Dato a su principal vía ofensiva, pero el último cuarto lo dejó sin margen.

Dato fue el máximo anotador de la visita con 15 puntos, además de 5 rebotes, 1 asistencia y 13 de valoración. Lo acompañó Marcos Chacón, con 14 puntos y 4 rebotes, mientras que Anyelo Cisneros aportó 8 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias.

También tuvo una tarea importante Bryan Carabalí, con 5 puntos, 8 rebotes, 3 tapas y 15 de valoración, sosteniendo presencia interior. Sin embargo, Gimnasia no tuvo la eficacia necesaria desde el perímetro: terminó con 6/25 en triples, apenas 24%, una cifra que condicionó su ataque.


La batalla del rebote fue de Gimnasia, pero no alcanzó

Uno de los datos llamativos del partido fue que Gimnasia ganó claramente la lucha aérea. El equipo patagónico capturó 41 rebotes totales, contra 33 de Independiente. También tomó 8 rebotes ofensivos, contra 6 del local.

Pero ese dominio no alcanzó para ganar. Independiente compensó esa diferencia con mayor eficacia en los momentos decisivos, mejor cierre defensivo y una valoración colectiva superior: 82 contra 63.

La I también tuvo una noche más activa en recuperos: sumó 15, contra 7 de Gimnasia. Ese dato refleja el nivel de presión defensiva del local y ayuda a explicar por qué el Mens Sana perdió claridad en el tramo final.


La serie: del 0-2 al quinto partido

La serie parecía muy favorable a Gimnasia después de los dos primeros juegos en Comodoro. El Mens Sana ganó el primer partido 78-66 y luego se quedó con el segundo por 77-72, quedando match point con ventaja de 2-0.

Pero Independiente respondió con fuerza en Oliva. Primero ganó el tercer juego 78-76, en un partido cerradísimo donde sostuvo la ventaja en las últimas posesiones. Luego volvió a imponerse en el cuarto punto por 74-66, esta vez con un cierre mucho más contundente.

Ahora todo se definirá en Comodoro Rivadavia. Gimnasia recupera la localía para el quinto partido, pero Independiente llega con impulso, confianza y dos triunfos consecutivos.


La localía de Oliva volvió a pesar

El Gigante de la Ruta 9 volvió a ser un factor clave. Independiente ya había mostrado durante la temporada que era fuerte en su casa, y en esta serie logró sostenerse precisamente desde la energía de su gente.

El equipo cordobés ganó los dos partidos en Oliva y transformó una serie que parecía muy cuesta arriba en una definición abierta. Con el apoyo del público, la I encontró carácter, intensidad defensiva y respuestas ofensivas en jugadores distintos.

Ese respaldo no solo fue emocional: también le dio al equipo una energía extra para sostener la concentración en los momentos más incómodos.


Las claves del triunfo de Independiente

1. El último cuarto

Independiente ganó el parcial final 23-10 y quebró definitivamente el partido.

2. Francisco Conrradi como figura

El base terminó con 18 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias y 22 de valoración, siendo determinante en ambos costados.

3. Enzo Filippetti en la pintura

Sumó 17 puntos y 6 rebotes, con eficacia y presencia interior.

4. Defensa y presión

La I recuperó 15 pelotas y forzó a Gimnasia a perder claridad en el cierre.

5. Baja eficacia de Gimnasia desde tres

El Mens Sana lanzó 6/25 en triples, apenas 24%, un dato clave en una derrota por ocho puntos.

6. Carácter en casa

Independiente ganó los dos partidos en Oliva y llevó la serie a un quinto juego.


Síntesis del partido

Independiente de Oliva venció 74-66 a Gimnasia de Comodoro Rivadavia en el Gigante de la Ruta 9, igualó la serie 2-2 y forzó un quinto juego decisivo en Comodoro. El partido fue intenso y parejo durante buena parte de la noche, pero la I lo quebró con un último cuarto contundente de 23-10.

Francisco Conrradi fue la figura del local con 18 puntos y 5 rebotes, acompañado por Enzo Filippetti, autor de 17 puntos y 6 rebotes. En Gimnasia, Martiniano Dato fue el más destacado con 15 puntos y 5 rebotes, pero el Mens Sana no pudo sostener su ofensiva en el cierre.


Cuadro estadístico del partido

Equipo Final
Independiente de Oliva 74
Gimnasia de Comodoro Rivadavia 66

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Francisco Conrradi Independiente 18 5 3 22
Enzo Filippetti Independiente 17 6 0 17
Fortunato Rolfi Independiente 13 4 4 16
Felipe Barrionuevo Independiente 4 1 2 10
Agustín Pautasso Independiente 2 4 1 1
Martiniano Dato Gimnasia CR 15 5 1 13
Marcos Chacón Gimnasia CR 14 4 1 13
Anyelo Cisneros Gimnasia CR 8 6 5 15
Sebastián Carrasco Gimnasia CR 8 2 0 -2
Bryan Carabalí Gimnasia CR 5 8 0 15

Estadísticas generales

Rubro Independiente Gimnasia CR
Puntos 74 66
Dobles 20/39, 51% 15/29, 51%
Triples 6/22, 27% 6/25, 24%
Libres 16/22, 72% 18/24, 75%
Rebotes totales 33 41
Rebotes ofensivos 6 8
Asistencias 13 11
Recuperos 15 7
Pérdidas 3 4
Tapas 4 3
Faltas 23 25
Valoración total 82 63

Cómo está la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Gimnasia 78-66 Independiente Gimnasia 1-0
Juego 2 Gimnasia 77-72 Independiente Gimnasia 2-0
Juego 3 Independiente 78-76 Gimnasia Gimnasia 2-1
Juego 4 Independiente 74-66 Gimnasia Serie 2-2
Juego 5 En Comodoro Rivadavia Definitorio

Independiente de Oliva venció a Gimnasia de Comodoro y forzó el quinto juego en la Liga Nacional. La I ganó 74-66, igualó la serie 2-2 y trasladó toda la definición a Comodoro Rivadavia.

El equipo cordobés volvió a mostrar carácter en casa. Después de estar 0-2 abajo, ganó los dos partidos en Oliva, defendió con intensidad y encontró en Francisco Conrradi y Enzo Filippetti a sus grandes referentes ofensivos. Gimnasia, que había quedado a un triunfo de semifinales, no pudo cerrar la llave y ahora deberá definir ante su gente.

La serie quedó completamente abierta. El quinto juego decidirá quién avanza a semifinales.




Boca venció a Oberá, selló la serie y avanzó a semifinales de la Liga Nacional

Boca Juniors derrotó 86-78 a Oberá Tenis Club en una Bombonerita colmada y selló su clasificación a las semifinales de la Liga Nacional. El Xeneize cerró la serie 3-0, volvió a meterse entre los cuatro mejores y tuvo a Lucas Faggiano como figura con 14 puntos.

Boca volvió a mostrar jerarquía y se metió en semifinales

Boca Juniors sigue haciendo historia en la Liga Nacional de Básquet. En una noche de fiesta en la Bombonerita, el Xeneize venció a Oberá Tenis Club por 86-78, cerró la serie de cuartos de final por 3-0 y aseguró su lugar en las semifinales por sexta temporada consecutiva, reafirmando su condición de protagonista permanente dentro de la elite del básquet argentino.

El equipo dirigido por Nicolás Casalánguida volvió a demostrar carácter, profundidad y oficio competitivo. A diferencia del segundo juego, donde Boca había sido demoledor desde el perímetro y ganó por una amplia diferencia, esta vez debió resolver un encuentro más trabajado, con un Oberá que nunca se entregó y que intentó extender la serie hasta el final.

El Xeneize manejó mejor los momentos decisivos, tomó buenas decisiones con la pelota, encontró respuestas en varias manos y sostuvo la ventaja cuando el Celeste buscó volver al partido. La figura fue Lucas Faggiano, autor de 14 puntos en apenas 18 minutos, mientras que Martín Cuello, Francisco Cáffaro y Sebastián Vega acompañaron con 13 puntos cada uno.


Una Bombonerita colmada para empujar al Xeneize

El marco fue ideal para una noche de playoffs. Boca llegaba a su casa con la serie 2-0 arriba, después de haber ganado los dos primeros partidos en Misiones. La expectativa era enorme: el equipo tenía la posibilidad de cerrar la llave ante su gente y meterse nuevamente entre los cuatro mejores de la competencia.

La Bombonerita respondió con un clima de gran intensidad. El estadio estuvo colmado y empujó al Xeneize de principio a fin. Ese acompañamiento fue un factor anímico importante para un equipo que, más allá de su jerarquía individual, también se sostiene desde una identidad colectiva cada vez más marcada.

Oberá, por su parte, llegó obligado a ganar. El Celeste había perdido los dos juegos como local y necesitaba una victoria para seguir con vida. Pese al golpe recibido en el segundo partido, el equipo de Fabio Demti compitió, mostró orgullo y se mantuvo en partido durante largos tramos.


Boca fue más sólido en los momentos importantes

El triunfo por 86-78 no fue casualidad. Boca volvió a encontrar caminos ofensivos variados y tuvo una distribución de puntos muy saludable. No dependió de una sola figura, sino que construyó la victoria desde el aporte colectivo.

Lucas Faggiano fue el máximo anotador del Xeneize con 14 puntos, lanzando 2/3 en dobles, 3/6 en triples y 1/2 en libres. Además, sumó 2 rebotes, 2 asistencias y 13 de valoración. Su impacto fue importante porque apareció como conductor y anotador en los tramos donde Boca necesitaba claridad.


Pero Faggiano no estuvo solo. Francisco Cáffaro volvió a tener una tarea determinante cerca del aro, con 13 puntos, 9 rebotes y 24 de valoración, siendo el jugador más valorado de Boca. Martín Cuello aportó 13 puntos, Sebastián Vega también sumó 13, y Michael Smith colaboró con 10 unidades.

Esa profundidad fue una de las grandes diferencias de la serie. Boca tuvo muchas soluciones y pudo sostener su nivel incluso con rotaciones largas.


Cáffaro, presencia interior y máxima valoración

Uno de los puntos más fuertes del Xeneize fue la tarea de Francisco Cáffaro. El interno cerró el partido con 13 puntos, 9 rebotes, 1 asistencia y 24 de valoración, con una planilla muy eficiente: 4/8 en dobles y 5/5 en libres.

Su presencia fue fundamental para darle equilibrio al equipo. Cáffaro no solo aportó puntos, sino que también controló el rebote defensivo, cargó cerca del aro y generó faltas. En una serie física, ante un rival con jugadores interiores fuertes como Daviyon Draper y William Vorhees, su tarea fue clave.

Además, Boca ganó la batalla de los rebotes por 37 a 34, un dato importante en un partido más cerrado que el anterior. El Xeneize no tuvo tantas segundas oportunidades como en el primer juego, pero sí logró controlar defensivamente varios ataques de Oberá.


Faggiano volvió a ser decisivo

Lucas Faggiano volvió a confirmar su peso en este equipo. En la previa de la serie, el base había marcado que la clave pasaba por la defensa, por imponer el ritmo y por sostener la concentración durante los 40 minutos ante un rival duro como Oberá.

En el juego decisivo, Faggiano volvió a responder. Su producción ofensiva fue eficiente, pero también fue importante su capacidad para ordenar al equipo cuando Oberá intentó presionar. Boca necesitaba cerrar la serie sin darle vida al rival, y el base fue una de las piezas que sostuvo la tranquilidad del equipo.

Su aporte también se entiende dentro del gran presente de Boca, que llegó a estos playoffs fortalecido por su reciente consagración internacional y por una racha de resultados muy positiva desde la llegada de Casalánguida. En declaraciones previas, Faggiano ya había destacado que la Basketball Champions League Americas le dio confianza al equipo, aunque remarcó que en playoffs había que volver a demostrarlo en cancha.

Y Boca lo hizo.


Oberá compitió, pero no pudo evitar la eliminación

Oberá Tenis Club cerró su participación en la Liga Nacional con una derrota, pero con una actuación digna en el tercer punto. Después de haber sufrido mucho en el segundo partido, el Celeste mostró otra cara en la Bombonerita y logró mantenerse en juego durante buena parte de la noche.

El más destacado de la visita fue Bruno Sansimoni, autor de 19 puntos, con 5/7 en dobles, 2/8 en triples y 3/4 en libres. También aportó Daviyon Draper, con 17 puntos y 8 rebotes, mientras que Alejandro Brocal terminó con 16 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias.

Sin embargo, Oberá volvió a tener dificultades para sostener una defensa estable durante los momentos decisivos. El Celeste permitió 86 puntos, y aunque tuvo buenos porcentajes en dobles, con 20/36, no consiguió frenar la variedad ofensiva del Xeneize.


La serie se definió por la jerarquía y profundidad de Boca

Boca ganó la serie 3-0, pero cada partido tuvo su propio desarrollo. En el primer juego, el Xeneize dio un golpe clave en Misiones al imponerse 70-66 en un partido cerrado, físico y de mucho roce. Allí fue más eficaz en el cierre y logró robar la localía.

En el segundo punto, Boca mostró su versión más contundente: venció 102-80, con una noche ofensiva brillante, especialmente desde el perímetro. El equipo convirtió 18 triples, con un altísimo 52%, y quebró el partido en el tercer cuarto.

En el tercer juego, ya en Buenos Aires, el equipo completó el trabajo. Ganó 86-78, sostuvo la localía y selló el pase a semifinales. La serie tuvo tres triunfos distintos: uno de oficio, uno de contundencia y otro de confirmación.

Ese recorrido explica por qué Boca volvió a meterse entre los mejores cuatro equipos de la temporada.


Un presente que ilusiona al Xeneize

Boca atraviesa un momento de enorme confianza. En la previa de los cuartos, llegaba después de superar 3-0 a San Martín de Corrientes en la reclasificación y con el impulso de haber conquistado la Basketball Champions League Americas 2025/2026, el primer título continental del club en esa competencia.

Además, la dirigencia confirmó la continuidad de Nicolás Casalánguida por una temporada más, decisión que le da estabilidad a un proyecto que ya logró resultados importantes en el plano local e internacional.

El equipo llega a semifinales con rodaje, confianza, variantes y una identidad clara. Boca no solo gana: compite con personalidad, defiende con intensidad y encuentra respuestas en distintos jugadores.


Oberá, una temporada fuerte que terminó ante un rival de jerarquía

Para Oberá, la eliminación marca el cierre de una campaña importante. El Celeste había tenido una gran fase regular, clasificando en la tercera posición, y llegó a cuartos con la expectativa de competir ante el actual bicampeón de la Liga.

La serie, sin embargo, se le hizo cuesta arriba desde el primer partido. Boca robó la localía, luego fue contundente en el segundo punto y finalmente cerró la llave en Buenos Aires. El equipo misionero tuvo momentos de buen básquet, pero no consiguió sostener su mejor versión durante los 40 minutos de cada encuentro.

Jugadores como Sansimoni, Draper, Brocal, Azpilicueta y Vorhees tuvieron buenos pasajes, pero el rival mostró más profundidad y mayor eficacia en los momentos importantes.


Las claves del triunfo de Boca

1. Goleo repartido

Boca tuvo cuatro jugadores en doble dígito y tres de ellos terminaron con 13 puntos: Cáffaro, Cuello y Vega. Esa variedad ofensiva fue determinante.

2. Lucas Faggiano como figura

El base fue el máximo anotador del Xeneize con 14 puntos en 18 minutos, además de ordenar al equipo en momentos importantes.

3. Cáffaro en la pintura

El interno terminó con 13 puntos, 9 rebotes y 24 de valoración, siendo el jugador más valorado de Boca.

4. Mejor toma de decisiones

El Xeneize manejó mejor los cierres, controló la pelota y encontró buenos lanzamientos cuando Oberá buscó acercarse.

5. La Bombonerita

El estadio colmado empujó al equipo en una noche decisiva y Boca respondió con autoridad.


Síntesis del partido

Boca Juniors venció 86-78 a Oberá Tenis Club en la Bombonerita y se clasificó a las semifinales de la Liga Nacional. El Xeneize cerró la serie 3-0, volvió a meterse entre los cuatro mejores por sexta temporada consecutiva y confirmó su gran presente competitivo.

Lucas Faggiano fue la figura ofensiva con 14 puntos, mientras que Cáffaro, Cuello y Vega aportaron 13 cada uno. En Oberá, Bruno Sansimoni fue el máximo anotador con 19 puntos, acompañado por Draper y Brocal. Boca fue más sólido en los momentos decisivos y terminó sellando una clasificación de mucho valor.


Cuadro estadístico del partido

Equipo Final
Boca Juniors 86
Oberá Tenis Club 78

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Lucas Faggiano Boca 14 2 2 13
Francisco Cáffaro Boca 13 9 1 24
Martín Cuello Boca 13 2 2 15
Sebastián Vega Boca 13 6 1 14
Michael Smith Boca 10 3 2 10
Federico Giorgetti Boca 8 5 1 9
Bruno Sansimoni Oberá 19 1 2 15
Daviyon Draper Oberá 17 8 1 18
Alejandro Brocal Oberá 16 3 3 13
William Vorhees Oberá 9 8 0 9

Estadísticas generales

Rubro Boca Oberá
Puntos 86 78
Dobles 17/29, 58% 20/36, 55%
Triples 12/33, 36% 10/35, 28%
Libres 16/20, 80% 8/10, 80%
Rebotes totales 37 34
Rebotes ofensivos 5 6
Asistencias 17 15
Recuperos 18 14
Pérdidas 1 0
Tapas 0 1
Faltas 20 24
Valoración total 98 74

Cómo terminó la serie

Juego Resultado Estado
Juego 1 Oberá 66-70 Boca Boca 1-0
Juego 2 Oberá 80-102 Boca Boca 2-0
Juego 3 Boca 86-78 Oberá Boca ganó 3-0

Conclusión

Boca venció a Oberá y avanzó a semifinales de la Liga Nacional. El Xeneize ganó 86-78 en una Bombonerita colmada, cerró la serie 3-0 y volvió a ubicarse entre los cuatro mejores de la competencia por sexta temporada consecutiva.

El equipo de Casalánguida mostró carácter, profundidad y capacidad para resolver los momentos importantes. Faggiano fue la figura, Cáffaro volvió a ser determinante cerca del aro y el goleo repartido le permitió a Boca sostener el control del juego.

Oberá compitió y tuvo respuestas en Sansimoni, Draper y Brocal, pero no pudo evitar la eliminación. Boca sigue adelante, con confianza y con una identidad cada vez más firme en la pelea por el título.




Instituto empató la serie frente a Quimsa y dio el golpe en Santiago del Estero

Instituto empató la serie frente a Quimsa tras imponerse por 80-74 en el Estadio Ciudad de Santiago del Estero. La Gloria reaccionó en el segundo tiempo, tuvo a Gastón Whelan como figura con 22 puntos y 8 rebotes, y dejó los cuartos de final 1-1.

Instituto reaccionó, ganó en Santiago y empató la serie ante Quimsa

Instituto dio un golpe enorme en los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet. Después de una dura caída en el primer juego, La Gloria mostró carácter, corrigió en el segundo tiempo y venció como visitante a Quimsa por 80-74 en el Estadio Ciudad de Santiago del Estero. Con este resultado, la serie quedó igualada 1-1 y ahora continuará en Córdoba.

El triunfo tuvo un valor deportivo y anímico muy importante. Quimsa había dominado el primer partido con autoridad por 85-59, pero Instituto no se quedó con esa imagen. En el segundo punto, el equipo cordobés supo resistir un arranque favorable del local, se mantuvo cerca cuando la diferencia parecía crecer y terminó construyendo una victoria de enorme peso en el complemento.

La gran figura fue Gastón Whelan, autor de 22 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias y 28 de valoración. El base apareció en momentos clave, lideró la reacción y fue determinante para que Instituto pasara al frente en el último cuarto. También fueron importantes Leonel Schattmann, con 12 puntos, y Nicolás Copello, quien aportó 9 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias.


Quimsa empezó mejor y tomó la primera ventaja

El partido comenzó favorable para Quimsa. La Fusión salió con mayor decisión ofensiva y encontró respuestas rápidas en Brandon Robinson y James Meyinsse, dos piezas que le dieron presencia cerca del aro y ritmo en los primeros minutos.

Instituto intentó mantenerse cerca con las apariciones de Gastón Whelan y Vicente Garello, pero el local tuvo mejor cierre de cuarto. La rotación santiagueña, con ingresos importantes como los de Sebastián Orresta y Fernando Ruesga, le permitió a Quimsa ampliar la diferencia y cerrar el primer parcial arriba 21-13.

Ese arranque parecía darle continuidad a lo ocurrido en el primer juego, cuando Quimsa había impuesto condiciones de manera contundente. Sin embargo, esta vez Instituto no se quebró. La Gloria encontró respuestas, defendió mejor y empezó a cambiar el tono del partido en el segundo cuarto.


Instituto descontó, pero Quimsa cerró arriba el primer tiempo

En el segundo segmento, Instituto mejoró. Vicente Garello sumó puntos importantes y La Gloria encontró contras rápidas con Gastón Whelan y Nicolás Copello, armando una racha de 8-0 que le permitió descontar y volver a meterse de lleno en partido.

Quimsa, obligado a frenar el envión cordobés, pidió tiempo muerto y recuperó algo de claridad en ataque. Brandon Robinson volvió a ser importante y Mauro Solanas también aportó para sostener la ventaja local.

La última acción del primer tiempo quedó en manos de Tyren Johnson, quien clavó un triple para que Quimsa se fuera al descanso largo arriba 44-33.

Hasta ese momento, el partido parecía controlado por La Fusión. La diferencia de once puntos era importante, especialmente jugando en Santiago del Estero y ante un rival que venía golpeado. Pero el complemento cambió por completo el desarrollo.


El segundo tiempo fue todo de Instituto

La gran explicación del triunfo cordobés estuvo en la segunda mitad. Quimsa tuvo un flojo complemento y terminó perdiendo ese tramo por 47-30, una diferencia que cambió el partido y la serie.

En el tercer cuarto, Quimsa intentó sostenerse con un par de dobles de Tyren Johnson, pero Instituto respondió con triples de Tomás Monacchi y Nicolás Copello. Luego, los dirigidos por Sebastián González terminaron de levantar el parcial con libres de Leonel Schattmann y una bomba de Gastón Whelan que dejó a La Gloria a solo tres puntos.

El tercer cuarto terminó con Quimsa arriba 61-58, pero la sensación ya era otra. Instituto había pasado de estar once abajo al descanso a quedar a una sola posesión. El equipo cordobés llegaba al último cuarto con confianza, mientras que el local empezaba a mostrar señales de apuro.


Whelan y Copello lideraron el quiebre en el cierre

En el último cuarto, Instituto jugó con mayor calma. Quimsa se apresuró, eligió mal algunos tiros y empezó a fallar posesiones importantes. La Gloria, en cambio, se animó a tomar el control del partido.

Con Whelan y Copello como protagonistas, Instituto pasó al frente 67-63 cuando quedaban 5:44 por jugar. Ese fue uno de los momentos bisagra del encuentro.

Quimsa intentó reaccionar con Brandon Robinson, quien se puso el equipo al hombro, pero Instituto tenía respuestas. Whelan convirtió un golazo clave y luego Leonel Schattmann apareció con una bomba que acomodó definitivamente el partido del lado cordobés.

Diego Figueredo todavía tuvo un último intento para Quimsa con un triple y falta, pero Javier Saiz sentenció la historia con una volcada que decretó el triunfo de Instituto por 80-74.


Gastón Whelan, la gran figura de la noche

Gastón Whelan fue el jugador más determinante del partido. Terminó con 22 puntos, 8 rebotes, 2 asistencias y 28 de valoración, con una planilla muy completa: 4/6 en dobles, 3/6 en triples y 5/6 en libres.

Su incidencia fue mucho más allá de los números. Whelan apareció cuando Instituto necesitaba sostenerse, fue clave en la remontada y tomó decisiones importantes en el último cuarto. Su triple en el tercer período y sus acciones ofensivas en el cierre fueron fundamentales para cambiar el destino del partido.

La Gloria necesitaba una respuesta fuerte después del golpe sufrido en el primer juego y Whelan fue el líder de esa reacción.


Copello, Schattmann y Garello, socios fundamentales

Instituto tuvo una actuación colectiva muy sólida. Nicolás Copello fue una de las piezas silenciosas más importantes: sumó 9 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias, con 17 de valoración. Su capacidad para rebotear, ordenar y encontrar compañeros fue clave en un partido de alto desgaste.

Leonel Schattmann aportó 12 puntos, con 2/3 en triples y 2/2 en libres, apareciendo en momentos calientes. Su bomba en el último cuarto fue una de las acciones decisivas de la noche.

Vicente Garello también tuvo una producción valiosa desde la banca, con 11 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 16 de valoración. Además, Tomás Monacchi sumó 11 unidades y Javier Saiz aportó 6 puntos y 9 rebotes, incluyendo la volcada que terminó de cerrar el partido.


Quimsa no pudo sostener su ventaja

Quimsa tuvo un buen primer tiempo, pero se desdibujó en el complemento. El equipo santiagueño llegó a estar arriba 44-33, pero no logró administrar esa diferencia. En el cierre, se apresuró, perdió fluidez y permitió que Instituto creciera desde la defensa y la confianza.

El máximo anotador de La Fusión fue Tyren Johnson, con 16 puntos y 5 rebotes. También se destacó Brandon Robinson, con 15 puntos, 3 asistencias y 16 de valoración, mientras que Diego Figueredo sumó 13 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias.


Sin embargo, Quimsa quedó corto en varios rubros importantes. Apenas capturó 25 rebotes totales, contra 41 de Instituto, una diferencia decisiva. Además, lanzó 8/13 en libres, con un 61%, y en el último cuarto no encontró la claridad necesaria para cerrar el partido.


La batalla de los rebotes, una clave decisiva

Uno de los datos más fuertes del partido fue la diferencia en los rebotes. Instituto ganó esa lucha 41 a 25, con 34 rebotes defensivos y 7 ofensivos. Quimsa, en cambio, apenas tomó 4 rebotes ofensivos.

En un partido parejo y definido por detalles, esa diferencia fue enorme. Instituto tuvo más control de las posesiones, limitó segundas oportunidades del local y sostuvo su remontada desde la defensa y el rebote.

Copello, Saiz, Whelan y Garello fueron claves en ese aspecto. Entre ellos cuatro sumaron 34 rebotes, una cifra que explica buena parte del triunfo cordobés.


La serie cambia de escenario

Con este resultado, la serie quedó igualada 1-1. Quimsa había ganado el primer juego con mucha autoridad por 85-59, pero Instituto respondió en el segundo punto con un triunfo de carácter por 80-74.

Ahora la llave continuará en Córdoba. El próximo partido será el jueves a las 21 horas, en cancha de Atenas, y el triunfo de Instituto ya aseguró la disputa de un cuarto juego.

Para Quimsa, el desafío será recuperar la solidez del primer partido y corregir el cierre. Para Instituto, la victoria representa una inyección de confianza: ganó como visitante, igualó la serie y trasladó la presión al número uno de la fase regular.


Las claves del triunfo de Instituto

1. El segundo tiempo

Instituto ganó el complemento 47-30 y cambió por completo el partido.

2. Whelan como líder

Gastón Whelan fue figura con 22 puntos, 8 rebotes y 28 de valoración.

3. Dominio en los rebotes

La Gloria ganó la batalla aérea 41-25, un diferencial enorme en una serie de playoffs.

4. Mejor cierre emocional

Quimsa se apresuró y falló en el último cuarto. Instituto tuvo más calma y mejores decisiones.

5. Schattmann y Copello en momentos clave

Copello ordenó, rebotó y asistió; Schattmann castigó con una bomba decisiva en el cierre.


Cuadro estadístico del partido

Equipo 1C 2C 3C 4C Final
Quimsa 21 23 17 13 74
Instituto 13 20 25 22 80

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Gastón Whelan Instituto 22 8 2 28
Leonel Schattmann Instituto 12 1 1 10
Vicente Garello Instituto 11 6 2 16
Tomás Monacchi Instituto 11 3 0 1
Nicolás Copello Instituto 9 11 6 17
Tyren Johnson Quimsa 16 5 0 15
Brandon Robinson Quimsa 15 1 3 16
Diego Figueredo Quimsa 13 4 4 18
Mauro Solanas Quimsa 10 0 2 2
Leonardo Lema Quimsa 6 4 4 7

Estadísticas generales

Rubro Quimsa Instituto
Puntos 74 80
Dobles 18/33, 54% 17/29, 58%
Triples 10/32, 31% 10/30, 33%
Libres 8/13, 61% 16/20, 80%
Rebotes totales 25 41
Rebotes ofensivos 4 7
Asistencias 14 16
Recuperos 11 13
Pérdidas 4 0
Tapas 0 4
Faltas 20 21
Valoración total 70 88

Cómo está la serie

Juego Resultado Serie
Juego 1 Quimsa 85-59 Instituto Quimsa 1-0
Juego 2 Quimsa 74-80 Instituto Serie 1-1
Juego 3 En Córdoba Serie igualada
Juego 4 Asegurado Se jugará en Córdoba

Síntesis

Instituto empató la serie frente a Quimsa con una victoria de enorme carácter en Santiago del Estero. La Gloria llegó a estar once puntos abajo al descanso, pero reaccionó con un gran segundo tiempo, dominó los rebotes, tuvo a Gastón Whelan como figura y cerró mejor los minutos decisivos para ganar 80-74.

Quimsa dejó escapar una buena ventaja y pagó caro su flojo complemento. Instituto, en cambio, encontró confianza, respuestas colectivas y temple para quedarse con un partido que puede cambiar el rumbo de la serie.

Los cuartos de final quedaron 1-1 y ahora la historia continuará en Córdoba, donde La Gloria intentará aprovechar el envión y Quimsa buscará recuperar el control de una llave que volvió a quedar completamente abierta.




Ferro se quedó con el primer juego de cuartos de final y robó la localía ante Regatas

Ferro Carril Oeste se quedó con el primer juego de cuartos de final tras vencer como visitante a Regatas Corrientes por 95-89 en el Fortín Rojinegro. El Verdolaga reaccionó en el segundo tiempo, tuvo a Jano Martínez como figura con 26 puntos y se adelantó 1-0 en la serie.

Ferro dio el golpe en Corrientes y empezó arriba la serie

Ferro Carril Oeste arrancó los cuartos de final de la Liga Nacional de Básquet con una victoria enorme. En el Fortín Rojinegro, el Verdolaga derrotó a Regatas Corrientes por 95-89, se quedó con el primer punto de la serie y, además, consiguió un triunfo de alto valor porque le permitió robar la ventaja de localía.

El equipo de Caballito no tuvo un comienzo sencillo. Durante buena parte del primer tiempo, Regatas logró imponer condiciones, encontró variantes ofensivas y llegó a sacar una diferencia importante. Sin embargo, Ferro sostuvo el partido, resistió el momento más complicado y cambió la historia en la segunda mitad con defensa, intensidad y una gran eficacia ofensiva.

La gran figura del encuentro fue Jano Martínez, autor de 26 puntos, acompañado por una muy buena producción de José Defelippo, que sumó 19 unidades. En Regatas, Juan Pablo Corbalán fue el máximo anotador con 23 puntos, mientras que Juan Tello aportó 13.


Un inicio parejo y friccionado

El partido comenzó con mucha intensidad, pero también con imprecisiones. Regatas buscó igualar la energía de Ferro desde el primer minuto y consiguió puntos cerca del canasto para tomar una pequeña ventaja en el marcador.

El primer cuarto fue cerrado, físico y de mucha lucha. Ninguno de los dos equipos pudo despegarse con claridad, aunque el local logró cerrar mejor el parcial. El Remero se quedó con los primeros diez minutos por 20-18, en un inicio que ya mostraba el tono de playoffs: contacto, concentración y poco margen para el error.

Ferro, pese a no estar cómodo, se mantuvo cerca. Esa fue una de las claves del partido. El Verdolaga no permitió que Regatas quebrara el juego temprano y, aun sin mostrar todavía su mejor versión, logró sostenerse en partido.


Regatas tomó distancia en el segundo cuarto

En el segundo período, Regatas tuvo su mejor momento de la noche. El equipo correntino circuló bien la pelota, encontró espacios y consiguió puntos desde varias manos. De hecho, los nueve jugadores que sumaron minutos en el local lograron anotar, una muestra del reparto ofensivo que tuvo el Fantasma durante ese tramo.

Con esa fluidez, Regatas llegó a sacar una ventaja de 11 puntos, poniéndose 39-28 a falta de siete minutos en el segundo cuarto. Parecía que el conjunto local empezaba a controlar el trámite, especialmente por su capacidad para mover la pelota y castigar desde distintas posiciones.

Pero Ferro reaccionó antes del descanso. En el cierre del primer tiempo, Kevin Hernández empezó a ser importante para el Verde y el equipo de Caballito logró recortar la diferencia. Así, Regatas se fue al descanso arriba, pero apenas por 44-37.

Ese cierre del segundo cuarto fue fundamental. Ferro había sufrido, pero se fue al vestuario con vida. La diferencia ya no era tan grande y el partido seguía abierto.


La reacción de Ferro llegó en el tercer cuarto

Después del descanso, Ferro empezó a mostrar su mejor versión. El equipo ajustó en defensa, subió la intensidad y encontró en Jano Martínez a su faro ofensivo. El jugador verdolaga tomó protagonismo, castigó desde el perímetro y también fue eficiente en sus decisiones cerca del aro.

Con esa energía, Ferro logró empatar el partido en 58 cuando quedaban dos minutos y medio para el cierre del tercer cuarto. El partido cambió por completo: Regatas ya no tenía la misma comodidad ofensiva y el Verdolaga empezó a sentirse más firme en los dos costados de la cancha.

El final del tercer período fue de alto vértigo. Regatas logró sostener una mínima ventaja y cerró el cuarto arriba 68-65, pero el mensaje ya era claro: Ferro había vuelto al partido y estaba listo para discutirlo hasta el final.


El último cuarto fue del Verdolaga

En el tramo decisivo, Ferro terminó de torcer la historia. Los de Caballito ajustaron la defensa, incomodaron a Regatas y lograron pasar al frente por primera vez en el juego: 70-73. Desde ese momento, el Verdolaga empezó a dominar el trámite con mayor claridad.


El equipo visitante llegó a sacar una ventaja de nueve puntos, 73-82, promediando el último cuarto. Esa diferencia fue un golpe fuerte para Regatas, que había manejado el marcador durante buena parte del partido pero comenzó a correr desde atrás en el momento más caliente.

El Fantasma luchó hasta el final, intentó estirar el juego y buscó una última reacción, pero Ferro se mantuvo firme. Con personalidad, defensa y mejores decisiones ofensivas, el Verdolaga cerró una victoria clave por 95-89.


Jano Martínez, la gran figura del partido

El nombre de la noche fue Jano Martínez. El jugador de Ferro firmó una actuación determinante con 26 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias y 31 de valoración. Además, tuvo una enorme eficacia: 7/8 en dobles y 4/7 en triples, números que explican su impacto en el partido.

Martínez fue clave en la remontada del segundo tiempo. Cuando Ferro necesitaba respuestas ofensivas, apareció con tiros importantes, lectura de juego y personalidad para sostener a su equipo en un escenario muy exigente.

También fue muy importante José Defelippo, quien aportó 19 puntos con gran efectividad: 3/4 en dobles, 3/5 en triples y 4/4 en libres. Su producción fue decisiva para acompañar a Martínez y darle al Verdolaga otra vía confiable de anotación.


Regatas no pudo sostener su ventaja

Regatas tuvo momentos de buen básquet, especialmente en la primera mitad. Movió bien la pelota, encontró puntos repartidos y llegó a tomar una diferencia de dos dígitos. Sin embargo, no pudo sostener esa ventaja ante un Ferro que creció con el paso de los minutos.

Juan Pablo Corbalán fue el jugador más importante del local, con 23 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias y 24 de valoración. También aportaron Juan Tello, con 13 puntos y 5 rebotes, y Andrés Jaime, con 11 puntos, 5 rebotes y 4 asistencias.

En la previa de la serie, Corbalán había advertido que una de las claves sería igualar a Ferro en intensidad, tanto defensiva como ofensivamente, porque el Verdolaga es un equipo que se siente cómodo cuando logra imponer su ritmo. Durante el primer tiempo, Regatas pareció controlar ese aspecto, pero en la segunda mitad Ferro logró llevar el partido hacia su terreno.


El valor de ganar como visitante

El triunfo tiene un peso enorme para Ferro. En una serie al mejor de cinco partidos, ganar el primer juego fuera de casa cambia el escenario. El Verdolaga no solo se puso 1-0 arriba, sino que además le trasladó la presión a Regatas, que ahora estará obligado a ganar el segundo punto para no viajar a Caballito con la serie muy cuesta arriba.

El segundo juego se disputará nuevamente en el Fortín Rojinegro, el domingo desde las 21.00 horas. Para Regatas será una prueba de carácter. Para Ferro, una oportunidad enorme de quedar 2-0 y regresar a casa con una ventaja determinante.


Alejandro Diez y una noche histórica

Además del triunfo verdolaga, la noche tuvo otro dato importante: Alejandro Diez continuó haciendo historia en la Liga Nacional. El ala pívot de Ferro llegó a los 1.054 partidos disputados en la máxima categoría, igualando a Martín Leiva en el tercer puesto histórico de presencias.

A los 39 años, Diez sigue siendo una pieza importante dentro de un Ferro competitivo. En la previa, el capitán verdolaga destacó que su carrera se sostuvo con dedicación, entrenamiento, pasión por el básquet y exigencia año tras año. También remarcó que de chico siempre quiso jugar en la Liga Nacional y que alcanzar semejante cantidad de partidos superó incluso sus propias expectativas.

En un contexto de playoffs, ese registro le agrega un valor simbólico al triunfo de Ferro: experiencia, vigencia y competitividad en una misma noche.


Las claves del triunfo de Ferro

1. Reacción después del descanso

Ferro padeció el primer tiempo, pero cambió la cara en la segunda mitad. Ajustó la defensa, encontró mejores decisiones y levantó su efectividad ofensiva.

2. Jano Martínez en modo figura

Martínez fue determinante con 26 puntos y 31 de valoración. Su eficacia fue clave para que Ferro pudiera revertir el desarrollo.

3. Defensa en el último cuarto

El Verdolaga logró incomodar a Regatas en el tramo decisivo, pasó al frente y sostuvo la ventaja con personalidad.

4. Defelippo como segunda vía ofensiva

José Defelippo fue el complemento ideal para Martínez. Sus 19 puntos llegaron con mucha eficiencia y en momentos importantes.

5. Mentalidad de visitante

Ferro no se cayó cuando estuvo abajo por 11. Soportó el mejor momento de Regatas y terminó ganando en una cancha muy difícil.


Cuadro estadístico del partido

Equipo 1C 2C 3C 4C Final
Regatas Corrientes 20 24 24 21 89
Ferro Carril Oeste 18 19 28 30 95

Principales números individuales

Jugador Equipo Puntos Rebotes Asistencias Valoración
Jano Martínez Ferro 26 6 3 31
José Defelippo Ferro 19 5 0 20
Kevin Hernández Ferro 10 5 2 12
Jonatan Torresi Ferro 9 6 0 8
Juan Pablo Corbalán Regatas 23 6 4 24
Juan Tello Regatas 13 5 0 19
Andrés Jaime Regatas 11 5 4 18
C. Ramírez Regatas 10 1 1 3

Estadísticas generales

Rubro Regatas Ferro
Puntos 89 95
Dobles 20/37, 54% 23/35, 65%
Triples 10/31, 32% 10/28, 35%
Libres 19/27, 70% 19/26, 73%
Rebotes totales 31 35
Asistencias 16 10
Recuperos 7 9
Pérdidas 2 1
Tapas 1 2
Faltas 25 25
Valoración total 88 98

Ferro se quedó con el primer juego de cuartos de final porque supo sufrir, resistir y cambiar el partido cuando parecía más complicado. Regatas dominó buena parte del primer tiempo, llegó a sacar 11 puntos de ventaja y tuvo varios pasajes de buen funcionamiento, pero el Verdolaga encontró su mejor versión en la segunda mitad.

Con una actuación sobresaliente de Jano Martínez, el aporte clave de José Defelippo y una defensa mucho más firme en el último cuarto, Ferro ganó 95-89, robó la localía y dejó la serie 1-0 a su favor.

El golpe ya está dado. Ahora Regatas deberá responder rápido para no quedar contra las cuerdas, mientras que Ferro tendrá la chance de volver a Caballito con una ventaja que podría ser decisiva en la serie.