Fin de ciclo: Carlos Tevez dejó Talleres tras la eliminación ante Belgrano

Carlos Tevez dejó de ser el técnico de Talleres luego de la eliminación en el clásico ante Belgrano por los octavos de final del Torneo Apertura 2026. La salida fue oficializada por el club tras la finalización del contrato y luego de una reunión con Andrés Fassi.

Carlos Tevez dejó de ser el técnico de Talleres: fin de ciclo tras la eliminación en el clásico

Carlos Tevez dejó de ser el técnico de Talleres de Córdoba. El club lo confirmó oficialmente este miércoles, luego de la eliminación ante Belgrano en los octavos de final del Torneo Apertura 2026, un golpe deportivo que terminó de marcar el cierre del ciclo del Apache al frente del primer equipo.

La salida se dio tras la finalización del contrato vigente y luego de una reunión entre Carlos Tevez y el presidente Andrés Fassi. Desde la institución albiazul agradecieron públicamente el trabajo del entrenador y de todo su cuerpo técnico, destacando su compromiso, jerarquía, calidad humana y capacidad de trabajo durante una etapa compleja para el club.

El punto final deportivo llegó en el Mario Alberto Kempes, donde Talleres perdió 1-0 ante Belgrano en una nueva edición del clásico cordobés. El gol de Francisco González Metilli, tras una gran asistencia de taco de Lucas Passerini, no solo le dio al Pirata el pase a cuartos de final, sino que también terminó siendo el último capítulo de Tevez como entrenador del Matador.


El propio club remarcó que Tevez había llegado en julio de 2025 en un contexto deportivo adverso, con el objetivo principal de estabilizar al equipo y alejarlo de una situación comprometida. Según el comunicado, el cuerpo técnico logró cumplir la meta planteada y luego trabajó junto a la dirigencia en la conformación del plantel, el perfil de los refuerzos y la promoción de juveniles para el primer semestre de 2026.

En el video de despedida junto a Fassi, Tevez dejó una frase que resume su mirada sobre el proceso: “Me trajeron para salvarlo del descenso y hoy lo dejamos en copa internacional, así que para mí es una satisfacción enorme”. Además, habló de una salida de común acuerdo y dejó abierta la puerta a un posible reencuentro: “Ojalá nos volvamos a cruzar en el camino”.


La dirigencia, por su parte, decidió no avanzar en una renovación después de la frustración ante el clásico rival. De esta manera, el Apache no estará en el próximo compromiso de Talleres, que será por los 16avos de final de la Copa Argentina ante Atlético Tucumán, todavía con fecha a confirmar. Mientras tanto, el cuerpo técnico institucional asumirá de manera transitoria los entrenamientos hasta que se defina al nuevo entrenador.

En números, el ciclo de Carlos Tevez en Talleres tuvo 35 partidos dirigidos, con 13 victorias, 11 empates y 11 derrotas. Su equipo convirtió 28 goles y recibió la misma cantidad. Además, logró clasificar dos veces a los playoffs de la Liga Profesional, aunque en ambas oportunidades quedó eliminado en octavos de final.

El balance deja sensaciones mixtas: por un lado, cumplió objetivos urgentes, sostuvo al equipo competitivo y lo dejó con aspiraciones internacionales; por el otro, no logró consolidar una identidad futbolística convincente ni superar las instancias decisivas. Carlos Tevez dejó de ser el técnico de Talleres, pero su paso deja una etapa intensa, marcada por presión, clásicos, clasificación a playoffs y una despedida con tono de “hasta luego”.


Extracto

Carlos Tevez dejó Talleres tras la eliminación ante Belgrano y cerró un ciclo de 35 partidos, con 13 triunfos, 11 empates y 11 derrotas.


Cuadro de estadísticas del ciclo de Carlos Tevez en Talleres

Estadística Dato
Fecha de llegada 10 de julio de 2025
Fecha de salida 13 de mayo de 2026
Partidos dirigidos 35
Victorias 13
Empates 11
Derrotas 11
Goles a favor 28
Goles en contra 28
Diferencia de gol 0
Clasificaciones a playoffs 2
Eliminaciones en octavos 2
Último partido Talleres 0-1 Belgrano
Próximo partido de Talleres Copa Argentina vs. Atlético Tucumán
Dirección interina Cuerpo Técnico Institucional



Argentinos Juniors derrotó a Huracán en el alargue y se metió en semifinales del Torneo Apertura

Argentinos Juniors venció 1-0 a Huracán en el estadio Diego Armando Maradona, con un gol de Tomás Molina en el alargue, y se clasificó a las semifinales del Torneo Apertura 2026, donde enfrentará a Belgrano.

Argentinos Juniors le ganó a Huracán y La Paternal vuelve a soñar con una final

Argentinos Juniors dio otro paso enorme en el Torneo Apertura 2026. En el estadio Diego Armando Maradona, el Bicho derrotó 1-0 a Huracán en tiempo suplementario por los cuartos de final y se clasificó a las semifinales del campeonato. El gol de Tomás Molina, a los cinco minutos del alargue, destrabó un partido cerrado, intenso y muy trabajado, en el que el equipo de Nicolás Diez fue más constante en la búsqueda y terminó encontrando el premio grande.

El triunfo fue merecido por desarrollo, insistencia y control del partido. Argentinos manejó más la pelota, tuvo mayor volumen ofensivo y obligó a Huracán a sostenerse durante largos pasajes cerca de Hernán Galíndez. El Globo, que venía de eliminar a Boca en La Bombonera en una noche histórica, llegó con confianza, pero no logró repetir la contundencia ni la resistencia heroica de aquel partido. Esta vez, en La Paternal, el Bicho lo empujó, lo desgastó y lo terminó quebrando por arriba.

Con esta clasificación, Argentinos se metió entre los cuatro mejores del Apertura y ahora enfrentará a Belgrano, que viene de vencer 2-0 a Unión de Santa Fe en Córdoba. El cruce tendrá un valor enorme: el ganador será finalista del certamen.

Un partido cerrado desde el inicio

El comienzo fue parejo y de mucha tensión. Argentinos intentó asumir el protagonismo desde el primer minuto, con su idea habitual de circulación, presión y juego asociado. Huracán, en cambio, salió a presionar lejos de su arco para evitar que el local pudiera instalarse cómodo en campo rival. Durante los primeros 30 minutos casi no hubo situaciones claras, porque ambos equipos se midieron demasiado y cuidaron mucho los espacios.

La primera acción de riesgo fue para Huracán. César Ibáñez apuró en la salida a Leandro Lozano, la pelota le quedó a Jordy Caicedo y el ecuatoriano remató desde afuera del área. Brayan Cortés respondió bien, estirándose sobre su palo derecho para controlar la pelota y evitar el primer golpe del Globo.

Argentinos respondió recién sobre el cierre del primer tiempo, con una jugada colectiva por izquierda que terminó en una volea de Alan Lescano entrando por el segundo palo. El remate fue desviado al córner y marcó el primer aviso serio del Bicho. No fue una etapa de grandes emociones, pero sí dejó una señal clara: cuando Argentinos lograba acelerar, encontraba espacios en la última línea de Huracán.

Lescano, el jugador que empezó a romper el partido

Alan Lescano volvió a ser uno de los futbolistas más determinantes de Argentinos Juniors. Ya había sido importante en el triunfo ante Lanús por octavos, donde convirtió el segundo gol para cerrar la clasificación, y ante Huracán volvió a aparecer como una de las principales vías de desequilibrio.

En el arranque del complemento, Lescano recibió recostado sobre la derecha y sacó un remate bajo y cruzado que obligó a una gran respuesta de Hernán Galíndez. El arquero de Huracán la sacó con lo justo al córner y sostuvo el cero en un momento en el que Argentinos empezaba a inclinar el partido.

Lescano no solo aportó remate y llegada. También fue clave en la generación. A los 15 minutos del segundo tiempo, habilitó de gran manera a Tomás Molina, quien se anticipó a Galíndez y cabeceó apenas por encima del travesaño. Esa conexión sería un anticipo de lo que vendría más tarde en el alargue.

Brayan Cortés sostuvo a Argentinos en el momento más peligroso

Aunque Argentinos fue más en el desarrollo general, Huracán tuvo una jugada clarísima para ponerse en ventaja. A los 10 minutos del segundo tiempo, tras un córner desde la derecha, Hugo Nervo ganó de cabeza y obligó a una intervención de Brayan Cortés. En el rebote, Jordy Caicedo no pudo definir bien y el arquero chileno volvió a aparecer para sacar la pelota casi sobre la línea.

Fue una acción determinante. Si Huracán convertía en ese momento, el partido podía cambiar por completo. El Globo se hubiera encontrado con el escenario ideal: ventaja, repliegue y espacios para correr. Pero Cortés sostuvo a Argentinos y permitió que el equipo siguiera construyendo desde la paciencia.

La actuación del arquero tuvo un peso silencioso, pero decisivo. No fue el jugador más exigido de la noche, pero respondió en la jugada más caliente del partido. En los mano a mano de playoffs, esa clase de intervenciones valen tanto como un gol.

Argentinos dominó el segundo tiempo, pero le faltó el golpe final

Después de esa chance de Huracán, el partido empezó a tener un dueño más claro. Argentinos adelantó líneas, recuperó más alto y empujó al Globo hacia su área. El equipo de Nicolás Diez tuvo más posesión, más ritmo y mayor presencia ofensiva.

Las estadísticas muestran esa tendencia: Argentinos terminó con 63% de posesión, contra 37% de Huracán, y completó 520 pases sobre 635 intentos, con una precisión del 82%. El Globo, en cambio, completó 248 de 381 pases, con un 65% de eficacia.

También hubo diferencia en volumen ofensivo. El Bicho remató 18 veces, contra 11 del equipo de Parque Patricios. Además, tuvo 9 córners, mientras que Huracán apenas generó 2. Esa acumulación no siempre se tradujo en situaciones limpias, pero sí marcó el dominio territorial del local.

A los 41 minutos, Argentinos volvió a estar cerca. Tomás Molina remató dentro del área y Nehuén Paz se esforzó para despejar al córner. El partido se iba al alargue, pero la sensación era que el Bicho estaba más entero y más cerca del gol.

Tomás Molina y la Ley del Ex

El golpe decisivo llegó a los cinco minutos del tiempo suplementario. Leandro Lozano envió un centro desde la segunda derecha, Tomás Molina apareció por el segundo palo, ganó de cabeza y la mandó arriba, lejos de Galíndez, para poner el 1-0 de Argentinos Juniors. Fue un gol enorme por la instancia, por el momento y por la historia personal del delantero.


Molina aplicó la famosa Ley del Ex. Formado en Huracán, hincha del Globo y con una familia profundamente quemera, el delantero convirtió justamente ante el club de sus amores. Después del partido, reconoció que fue difícil explicar las sensaciones y pidió perdón a su familia por haber gritado el gol con tanta euforia. También reveló que tiene un tatuaje en la nuca con las iniciales del club de Parque Patricios.

La frase del delantero resumió la noche: “La sensación de hacer un gol en esta instancia y que sirva para ganar es única”. Para Argentinos, fue mucho más que un gol: fue el pasaje a semifinales.

El manejo de Nicolás Diez después del gol

Después del 1-0, Nicolás Diez movió rápido el banco. Sacó al goleador Molina y mandó a la cancha a Enzo Pérez, buscando experiencia, control y lectura para administrar los minutos finales del alargue. El cambio dejó clara la intención: cerrar el partido, sostener la ventaja y no darle a Huracán la posibilidad de meterse de nuevo en la serie.

En la segunda parte del suplementario, Huracán tuvo que cambiar el plan. Ya no podía esperar ni especular. El equipo de Diego Martínez adelantó líneas, intentó ir por el empate y buscó generar peligro, pero no tuvo claridad ni contundencia. La ausencia de Fabio Pereyra y Eric Ramírez, expulsados ante Boca, también le quitó variantes importantes a un plantel que venía de un desgaste enorme.

Argentinos defendió con orden, cerró los caminos interiores y administró el resultado con madurez. No se desesperó, no se partió y terminó sosteniendo una victoria trabajada.

Huracán no pudo repetir la hazaña de La Bombonera

Huracán llegaba con un envión emocional muy fuerte. En octavos había eliminado a Boca en La Bombonera, en un partido dramático que ganó 3-2 en tiempo suplementario, pese a terminar con nueve jugadores. Aquella noche tuvo como figura a Hernán Galíndez, aprovechó errores del rival y encontró en Leonardo Gil y Óscar Romero los goles que lo llevaron a cuartos.

Pero ante Argentinos la historia fue distinta. El Globo no tuvo la misma eficacia, no logró sostener la pelota cuando recuperaba y terminó demasiado replegado durante buena parte del segundo tiempo. Jordy Caicedo fue la carta más peligrosa, especialmente con el remate del primer tiempo y la chance tras el rebote de Cortés, pero no alcanzó.

El equipo de Diego Martínez se despidió del Apertura después de un recorrido de contrastes: irregular en la fase regular, heroico ante Boca y finalmente superado por un Argentinos que fue más consistente.

Las estadísticas explican la clasificación del Bicho

Los números marcan un partido parejo en calidad de ocasiones, pero favorable a Argentinos en control, volumen e intensidad. El Bicho terminó con 1.02 de goles esperados, apenas por encima del 0.96 de Huracán. Sin embargo, en xG a puerta la diferencia fue más clara: 1.80 para Argentinos contra 1.17 para Huracán. Eso indica que los remates del local exigieron más al arquero rival.

Ambos equipos tuvieron 4 remates a puerta y 1 gran ocasión, pero Argentinos generó más ataques sostenidos: 18 remates totales, 22 toques en el área rival y 9 córners. Huracán tuvo 11 remates, 13 toques en el área y apenas 2 tiros de esquina.

También fue contundente la diferencia en duelos: Argentinos ganó 84 duelos, contra 60 de Huracán. Ese dato refleja la intensidad del equipo local para disputar segundas pelotas, presionar y sostener el control emocional del partido.

La Paternal, una fortaleza en los playoffs

Argentinos volvió a hacerse fuerte en su estadio. Ya había eliminado a Lanús en octavos con un triunfo 2-0, también en el Diego Armando Maradona, con goles de Francisco Álvarez y Alan Lescano. En aquel partido, el Bicho fue superior, sostuvo la ventaja y liquidó la historia en el cierre.

Ante Huracán, el guion fue más sufrido, pero el resultado volvió a ser el mismo: victoria, clasificación y fiesta en La Paternal. El equipo de Nicolás Diez está mostrando una identidad clara en los mano a mano: sabe controlar partidos, sabe resistir momentos complicados y tiene variantes para encontrar goles decisivos.

La localía también pesa. El Bicho jugó con confianza, empujado por su gente y con la tranquilidad de un equipo que parece cómodo en escenarios de alta presión.

Argentinos y Belgrano, una semifinal con olor a final

El próximo paso será ante Belgrano, que viene de derrotar 2-0 a Unión y también llega con un envión enorme después de eliminar a Talleres en el clásico cordobés. Será una semifinal de alto voltaje entre dos equipos que crecieron muchísimo en los playoffs.

Argentinos tendrá la ventaja de jugar como local. Belgrano llegará con confianza, solidez y un presente emocional muy fuerte. El Bicho, por su parte, cuenta con juego, intensidad, variantes ofensivas y una localía que ya fue clave ante Lanús y Huracán.

El ganador será finalista del Apertura 2026. Y para Argentinos, el sueño está cada vez más cerca.


Síntesis del partido

Resultado: Argentinos Juniors 1-0 Huracán
Competencia: Cuartos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: Diego Armando Maradona, La Paternal
Definición: Argentinos ganó en tiempo suplementario
Gol: Tomás Molina, a los 5 minutos del alargue
Figura destacada: Tomás Molina / Alan Lescano
Dato clave: Tomás Molina, ex Huracán e hincha del Globo, marcó el gol de la clasificación
Clasificado: Argentinos Juniors
Eliminado: Huracán
Próximo rival: Belgrano


Cuadro final de estadísticas

Estadística Argentinos Juniors Huracán
Resultado final 1 0
Clasificación Semifinales Eliminado
Próximo rival Belgrano
Goles esperados, xG 1.02 0.96
Posesión 63% 37%
Remates totales 18 11
Remates al arco 4 4
Grandes ocasiones 1 1
Córners 9 2
Precisión de pases 82% 65%
Pases completados 520/635 248/381
Tarjetas amarillas 2 6
xG a puerta, xGOT 1.80 1.17
Remates fuera 9 5
Remates rechazados 5 2
Remates dentro del área 8 6
Remates fuera del área 10 5
Tiros al palo 0 0
Goles de cabeza 1 0
Toques en el área rival 22 13
Pases entre líneas completados 0 0
Fueras de juego 4 0
Tiros libres 29 14
Pases largos 43% 37%
Pases en el tercio final 65% 43%
Centros completados 20% 40%
Asistencias esperadas, xA 0.81 0.43
Saques de banda 24 37
Faltas 14 29
Entradas ganadas 73% 90%
Duelos ganados 84 60
Despejes 27 36
Intercepciones 14 16
Errores que terminaron en remate 2 0
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 4 3
Goles evitados 1.17 0.80
Goleador Tomás Molina
Dato determinante Dominó la posesión y encontró el gol en el alargue Resistió, pero no tuvo contundencia



Belgrano venció a Unión y sueña en grande: el Pirata está en semifinales del Torneo Apertura

Belgrano venció 2-0 a Unión de Santa Fe en el Gigante de Alberdi, con goles de Adrián Sánchez y Ramiro Hernandes, y se clasificó a las semifinales del Torneo Apertura 2026, confirmando su gran momento tras eliminar a Talleres en el clásico cordobés.

Belgrano le ganó a Unión y Alberdi volvió a explotar de ilusión

Belgrano volvió a dar un paso enorme en el Torneo Apertura 2026. En una noche cargada de expectativa, empuje popular y fútbol de eliminación directa, el Pirata derrotó 2-0 a Unión de Santa Fe en el Gigante de Alberdi y se clasificó a las semifinales del campeonato. Los goles de Adrián Sánchez y Ramiro Hernandes desataron una fiesta celeste en Córdoba y metieron al equipo de Ricardo Zielinski entre los cuatro mejores del certamen.

La victoria confirmó que Belgrano no se conformó con el golpe histórico ante Talleres en el clásico cordobés. Después de eliminar a su rival de toda la vida, el equipo debía demostrar que ese triunfo no había sido solo una noche emocional, sino el inicio de una campaña con ambición real. Y ante Unión lo hizo: fue más, insistió, chocó durante varios pasajes con un gran Matías Mansilla, pero encontró los goles en el segundo tiempo para sellar una clasificación merecida.

El Pirata ganó con autoridad, aunque sin desesperarse. Tuvo paciencia, entendió los momentos, trabajó el partido desde el orden y encontró respuestas individuales en piezas clave como Emiliano Rigoni, Adrián Sánchez, Lucas Zelarayán, Francisco González Metilli, Uvita Fernández y Ramiro Hernandes. Unión, por su parte, intentó sostenerse desde el cero, buscó salir rápido y tuvo algunos momentos de reacción, pero no logró lastimar con continuidad a Thiago Cardozo.

El Gigante de Alberdi, otra vez protagonista

La noche tuvo un marco especial. Belgrano jugó con el empuje de 38.000 hinchas en el Gigante de Alberdi, un estadio que se transformó en motor emocional para un equipo que ya venía con la confianza en alza. Del otro lado, Unión también contó con el respaldo de miles de simpatizantes que viajaron desde Santa Fe para acompañar al Tatengue en una instancia histórica.

El partido se jugó como lo que era: una final anticipada. Belgrano, con el sello de Zielinski, buscó imponer condiciones desde el inicio. Unión, con la identidad competitiva de Leonardo Madelón, se paró con la intención de resistir, achicar espacios y aprovechar alguna salida rápida con Cristian Tarragona y Marcelo Estigarribia.

Pero desde el primer tramo quedó claro que el local tenía mayor determinación ofensiva. Belgrano no se abalanzó de manera desordenada, sino que intentó mover la pelota con criterio, atacar por bandas y aprovechar la movilidad de sus hombres más desequilibrantes.

Belgrano avisó temprano, Mansilla respondió

La primera gran situación fue para Belgrano. Adrián Spörle recibió un centro y sacó un zurdazo cruzado que llevaba peligro, pero Matías Mansilla respondió de gran manera para sostener el cero. Pocos minutos después, el Pirata volvió a estar cerca con un mano a mano de Uvita Fernández, otra vez bien resuelto por el arquero de Unión.

Ese arranque marcó una tendencia: Belgrano llegaba con más claridad, pero Mansilla empezaba a convertirse en la figura del primer tiempo. El arquero tatengue también respondió ante un intento de Alexis Maldonado tras una pelota parada y ante un remate de zurda de Francisco González Metilli, uno de los futbolistas más activos del equipo cordobés.

El local fue de mayor a menor en esa primera mitad, pero nunca dejó de mirar el arco rival. Unión, en cambio, se sintió cómodo sosteniendo la paridad, aunque le costó mucho generar situaciones de peligro. Sus mejores aproximaciones aparecieron con el tándem Tarragona-Estigarribia, pero sin la profundidad necesaria para romper el equilibrio.

El plan de Zielinski: movilidad, paciencia y golpe justo

Belgrano se paró con un 4-2-3-1 flexible, con González Metilli y Rigoni aportando movilidad por las bandas, Lucas Zelarayán como conductor y Uvita Fernández como referencia ofensiva. Esa estructura le permitió tener más dinámica que Unión y generar situaciones suficientes para abrir el partido mucho antes.

Sin embargo, la falta de eficacia y las atajadas de Mansilla mantuvieron el 0-0 hasta el descanso. Esa fue una de las claves emocionales del encuentro: Belgrano no se desesperó. Después de un primer tiempo en el que había hecho méritos para ponerse en ventaja, el equipo sostuvo la idea, ajustó detalles y volvió al complemento con mayor determinación.

Unión intentó tomar algo más de iniciativa en el arranque del segundo tiempo y tuvo una oportunidad con un disparo de Estigarribia que Thiago Cardozo logró desviar. Pero esa reacción no tuvo continuidad. El partido volvió a inclinarse hacia el lado celeste.

Adrián Sánchez abrió el camino con un cabezazo enorme

El premio para Belgrano llegó a los 65 minutos. Emiliano Rigoni, en su mejor partido desde el regreso al club, metió un gran centro al área y Adrián Sánchez apareció por sorpresa para ganar en las alturas y marcar el 1-0. Fue un golazo de cabeza, por el gesto técnico, por el momento y por el peso emocional que tuvo en Alberdi.


El tanto rompió el partido. Unión ya no podía seguir esperando tan atrás. El Tatengue debía adelantar líneas, arriesgar más y dejar espacios. Belgrano, en cambio, encontró el escenario ideal para manejar tiempos, cuidar la ventaja y lastimar de contra.

El gol de Sánchez tuvo una carga simbólica enorme. No solo puso al Pirata en ventaja, sino que también ratificó la profundidad de un plantel que encontró protagonistas distintos en los momentos importantes. En el clásico había aparecido González Metilli; ante Unión, el primer golpe fue de Sánchez.

Unión fue por el empate y Belgrano lo liquidó

Con el 1-0 abajo, Unión intentó ir al frente. Madelón buscó respuestas, el equipo adelantó metros y empezó a jugar más cerca del área de Cardozo. Pero en ese intento dejó espacios, y Belgrano supo aprovecharlos.

Ya en tiempo de descuento, el Pirata encontró el segundo. Ramiro Hernandes quedó mano a mano y definió para el 2-0, desatando la locura total en Alberdi. El gol coronó una noche perfecta para el equipo de Zielinski: victoria, clasificación, valla invicta y otro paso firme en el torneo.


Hernandes volvió a mostrar que puede ser determinante. Ya había tenido protagonismo en la goleada ante Sarmiento, cuando convirtió en el cierre de la fase regular, y ahora apareció en una instancia mucho más pesada para sellar el pase a semifinales.

Belgrano ganó desde la eficacia y la convicción

Las estadísticas respaldan la victoria pirata. Belgrano terminó con 54% de posesión, 17 remates totales, 8 tiros al arco y 3 grandes ocasiones. Unión tuvo 46% de posesión, 12 remates, 4 a puerta y apenas 1 gran ocasión.

El dato más fuerte está en la precisión ofensiva: Belgrano tuvo menos córners que Unión —4 contra 7—, pero fue mucho más punzante cuando encontró espacios. Además, registró 1.57 de xG a puerta, contra 1.05 del Tatengue, una señal de que sus disparos exigieron más y tuvieron mayor calidad.

La defensa también fue importante. El Pirata terminó con 30 despejes, 17 intercepciones y ganó 47 duelos, contra 39 de Unión. Esa solidez le permitió sostener el cero incluso cuando el Tatengue intentó reaccionar después del primer gol.

Cardozo respondió cuando lo llamaron

Si bien Mansilla fue clave para que Unión se mantuviera en partido durante el primer tiempo, Thiago Cardozo también tuvo una noche importante. El arquero de Belgrano respondió en el momento justo, especialmente ante el disparo de Estigarribia en el complemento, cuando el partido todavía estaba 0-0 y cualquier detalle podía cambiar el desarrollo.

Los números también lo destacan: Belgrano terminó con 4 atajadas y 1.05 goles evitados, mientras que Unión registró 6 paradas, pero con un balance negativo de goles evitados por la eficacia final del equipo local.

Cardozo no tuvo una noche de tantas intervenciones como Mansilla, pero apareció cuando era necesario. Y en partidos de eliminación directa, eso también define clasificaciones.

Unión se despidió después de un camino valioso

La derrota deja afuera a Unión, pero no borra el golpe que había dado en octavos. El Tatengue venía de eliminar a Independiente Rivadavia en Mendoza, uno de los equipos más fuertes del torneo y líder de la general, con un triunfo 2-1 construido desde la eficacia de Brahian Cuello y Cristian Tarragona.

Ante Belgrano, Unión no pudo repetir esa fórmula. Le costó generar peligro real, dependió mucho de la resistencia de Mansilla y, cuando tuvo que salir a buscar el partido, quedó expuesto a la contra. El equipo santafesino cerró una campaña con altibajos, pero también con momentos de carácter que le permitieron meterse entre los ocho mejores.

El problema principal volvió a ser la dificultad para sostener momentos y traducir sus aproximaciones en situaciones claras. Terminó con más córners que Belgrano y una aceptable cantidad de remates, pero no logró convertir ni cambiar el ritmo emocional del partido.

Belgrano, de la irregularidad a la ilusión total

Hace pocas semanas, Belgrano llegaba a los playoffs con dudas. Había tenido problemas de eficacia, irregularidad en el juego y cuestionamientos después de algunos malos rendimientos. El propio Zielinski había reconocido que el equipo había bajado el nivel individual y colectivamente.

Pero el fútbol cambia rápido. Primero llegó la goleada 4-0 ante Sarmiento, luego el triunfo histórico ante Talleres para cortar 25 años sin ganar el clásico en Primera, y ahora esta victoria 2-0 ante Unión para meterse en semifinales. El Pirata pasó de la incertidumbre a la ilusión total.

El equipo encontró goles, variantes, confianza y una identidad competitiva muy marcada. No siempre brilla, pero sabe competir. Y en un torneo de eliminación directa, esa cualidad vale muchísimo.

El próximo rival: Argentinos Juniors o Huracán

Con el triunfo ante Unión, Belgrano se metió entre los cuatro mejores del Torneo Apertura 2026 y ahora espera rival del ganador entre Argentinos Juniors y Huracán.

Será otra prueba exigente. Argentinos viene de eliminar a Lanús con autoridad en La Paternal, mientras que Huracán llega con el impacto emocional de haber dejado afuera a Boca en La Bombonera. Cualquiera sea el rival, Belgrano llegará con un envión enorme y con el respaldo de una ciudad que empieza a soñar fuerte.

La pregunta ya no es si Belgrano puede competir. La pregunta es hasta dónde puede llegar.


Síntesis del partido

Resultado: Belgrano 2-0 Unión de Santa Fe
Competencia: Cuartos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: Gigante de Alberdi
Goles de Belgrano: Adrián Sánchez y Ramiro Hernandes
Figura destacada: Adrián Sánchez / Emiliano Rigoni
Dato clave: Belgrano avanzó a semifinales tras eliminar primero a Talleres y luego a Unión
Clasificado: Belgrano
Eliminado: Unión de Santa Fe
Próximo rival: Argentinos Juniors o Huracán


Cuadro final de estadísticas

Estadística Belgrano Unión de Santa Fe
Resultado final 2 0
Clasificación Semifinales Eliminado
Próximo rival Argentinos Juniors o Huracán
Goles esperados, xG 0.87 0.46
Posesión 54% 46%
Remates totales 17 12
Remates al arco 8 4
Grandes ocasiones 3 1
Córners 4 7
Precisión de pases 80% 73%
Pases completados 320/400 249/341
Tarjetas amarillas 0 4
xG a puerta, xGOT 1.57 1.05
Remates fuera 5 8
Remates rechazados 4 0
Remates dentro del área 9 8
Remates fuera del área 8 4
Tiros al palo 0 0
Goles de cabeza 1 0
Toques en el área rival 15 12
Pases entre líneas completados 0 0
Fueras de juego 2 2
Tiros libres 8 4
Pases largos 40% 43%
Pases en el tercio final 66% 54%
Centros completados 14% 39%
Asistencias esperadas, xA 0.28 0.42
Saques de banda 16 18
Faltas 4 8
Entradas ganadas 55% 63%
Duelos ganados 47 39
Despejes 30 25
Intercepciones 17 8
Errores que terminaron en remate 0 1
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 4 6
Goles evitados 1.05 -0.43
Goleadores Adrián Sánchez, Ramiro Hernandes
Dato determinante Golpeó en el segundo tiempo y cerró el partido de contra Resistió con Mansilla, pero no tuvo eficacia



Gimnasia dio el golpe en Liniers: eliminó a Vélez y jugará ante River en cuartos del Apertura

Gimnasia y Esgrima La Plata logró un triunfo enorme en Liniers al vencer 1-0 a Vélez por los octavos de final del Torneo Apertura 2026, con gol de Marcelo Torres, una actuación decisiva de Nelson Insfrán y una defensa heroica tras jugar gran parte del segundo tiempo con un hombre menos.

Gimnasia le ganó a Vélez en el Amalfitani y firmó una clasificación de carácter

Gimnasia y Esgrima La Plata volvió a demostrar que atraviesa un momento extraordinario. En el estadio José Amalfitani, el Lobo venció 1-0 a Vélez Sarsfield por los octavos de final del Torneo Apertura 2026 y se clasificó a los cuartos de final, donde enfrentará a River Plate. El único gol del partido lo marcó Marcelo “Chelo” Torres, de penal, en el primer tiempo, en una noche en la que el equipo platense tuvo que resistir con un jugador menos durante buena parte del complemento.

El triunfo tuvo todos los ingredientes de una victoria de playoffs: eficacia, sufrimiento, arquero figura, defensa al límite y una convicción colectiva enorme para sostener una ventaja mínima en terreno ajeno. Vélez tuvo la pelota, acumuló remates, llenó el área de centros y terminó con 17 córners, pero nunca pudo quebrar a un Gimnasia que defendió cada pelota como si fuera la última.

Para el Lobo, la clasificación confirma una racha impresionante: desde la llegada de Ariel Pereyra, el equipo suma siete victorias consecutivas en siete partidos, un registro que cambió por completo el clima futbolístico del club y que lo pone ahora frente a un desafío enorme ante River en cuartos.

Gimnasia golpeó temprano con el penal de Marcelo Torres

El partido empezó con intensidad. Vélez, como local, intentó asumir el protagonismo, pero Gimnasia no se escondió y buscó lastimar cuando encontraba espacios. A los 10 minutos, el Lobo llegó con peligro al área del Fortín y Joaquín García sujetó a Marcelo Torres, en una acción que derivó en un penal polémico y muy protestado por el equipo de Liniers.


El propio Chelo Torres se hizo cargo de la ejecución. Tomó carrera, frenó antes del remate y sacó un derechazo bajo y cruzado. La pelota dio en el palo derecho y terminó entrando para poner el 1-0 de Gimnasia. Fue un golpe tempranero, de esos que modifican por completo un cruce de eliminación directa.

Ese gol le permitió al equipo platense jugar con otra tranquilidad. No necesitó la posesión ni el dominio territorial para imponer su plan. Gimnasia entendió rápido que el partido podía jugarse desde el orden, la concentración y la eficacia en las pocas situaciones que generara.

Vélez reaccionó con centros y pelota parada

Después del gol, Vélez empezó a inclinar la cancha. El equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto buscó principalmente por las bandas y por la vía aérea. Lucas Robertone fue uno de los ejecutores más activos desde la pelota parada, y el Fortín empezó a acumular córners y centros sobre el área de Nelson Insfrán.

A los 17 minutos, Robertone lanzó un córner que encontró el cabezazo de Lisandro Magallán, apenas por encima del travesaño. En esa acción, todo Vélez reclamó penal por un supuesto tirón de camiseta de Enzo Martínez. Más tarde, Manuel Lanzini probó con un tiro libre que se fue apenas alto, y Robertone también tuvo un remate bloqueado.

La más clara del Fortín en ese tramo llegó otra vez desde un córner de Robertone: Emanuel Mammana ganó en el corazón del área y metió un cabezazo que obligó a Nelson Insfrán a volar hacia su derecha para quedarse con la pelota. Esa intervención comenzó a marcar el tono de la noche del arquero tripero.

El Lobo casi lo liquida antes del descanso

Aunque Vélez empujaba, Gimnasia también tuvo una chance enorme para ampliar la ventaja. A los 36 minutos, Pedro Silva Torrejón envió un gran centro y Agustín Auzmendi conectó un frentazo potente. Álvaro Montero respondió con una gran atajada y, en el rebote, Marcelo Torres mandó la pelota a la red.

Sin embargo, el gol fue anulado por posición adelantada. El VAR trazó líneas y determinó que el Chelo tenía apenas el taco en posición prohibida. Por centímetros, Gimnasia no se fue al descanso con un 2-0 que pudo haber cambiado por completo la historia.

En los minutos finales del primer tiempo, Vélez volvió a cargar el área con centros. Joaquín García llegó a conectar una pelota que fue despejada casi sobre la línea, mientras el local reclamaba otra infracción. Poco después, Rodrigo Aliendro tomó un rebote y remató fuerte, aunque el disparo impactó en un jugador de Gimnasia y generó un nuevo reclamo por una supuesta mano.

La expulsión de Enzo Martínez cambió el segundo tiempo

El complemento comenzó con Vélez decidido a buscar el empate por la misma vía: centros, juego directo y acumulación de gente en el área. A los 3 minutos, Joaquín García se proyectó por derecha y envió un centro que encontró a Florián Monzón en la línea del área chica, pero el cabezazo del delantero se fue muy alto.

A los pocos minutos llegó una acción que pudo cambiar el partido. Manuel Lanzini recibió una infracción de Enzo Martínez y el juego se detuvo durante varios minutos. El árbitro fue llamado por el VAR y, luego de revisar la jugada, expulsó al defensor de Gimnasia por un planchazo peligroso. El Lobo quedaba con diez jugadores cuando todavía faltaba casi todo el segundo tiempo.

Ariel Pereyra reaccionó rápidamente y ordenó un doble cambio: ingresaron Renzo Giampaoli y Matías Melluso por Pedro Silva Torrejón y Augusto Max. La consigna quedó clara: resistir, cerrar espacios y defender la ventaja.

Nelson Insfrán, figura de una resistencia heroica

Con un hombre más, Vélez se instaló definitivamente en campo rival. El Fortín tuvo varias situaciones, pero volvió a chocar con Nelson Insfrán, una de las grandes figuras de la clasificación tripera. El arquero respondió ante un remate desviado en Melluso, contuvo otro cabezazo de Mammana y volvió a aparecer cuando el equipo más lo necesitó.

A los 41 minutos, tras una serie de rebotes, Matías Pellegrini metió un cabezazo largo desde la puerta del área. Insfrán volvió a lucirse y sacó la pelota por encima del travesaño, en una acción que elevó la cuenta de córners del Fortín a 14 en ese momento.

La estadística final marca que Vélez remató 27 veces, con 5 tiros al arco, mientras que Gimnasia tuvo apenas 7 remates y 3 a puerta. Pero el Lobo fue más efectivo y defendió con una solidez enorme, especialmente después de la expulsión.

Vélez insistió, pero no encontró caminos

El principal problema de Vélez fue la falta de variantes. Con la ventaja numérica, el Fortín repitió una y otra vez la fórmula de los centros y las subidas por derecha. El equipo terminó con 71% de posesión, 43 toques en el área rival y 17 córners, pero no logró traducir ese dominio en gol.

La chance más clara del cierre llegó en tiempo de descuento, cuando Diego Valdés filtró un gran pase para Lanzini, quien tocó hacia atrás. En el punto penal apareció Florián Monzón, de frente al arco, pero su derechazo se fue altísimo. Fue la imagen perfecta de la frustración de Vélez: mucho empuje, mucha presencia ofensiva, pero poca precisión en la definición.

Incluso el arquero Álvaro Montero terminó en el área rival buscando un cabezazo heroico, pero Gimnasia despejó todo. El Lobo aguantó con uñas y dientes y terminó celebrando una victoria enorme.

Gimnasia ganó desde la eficacia y el sacrificio

La diferencia estuvo en las áreas. Vélez tuvo más pelota, más remates y más córners. Gimnasia tuvo menos, pero convirtió cuando tuvo la oportunidad y después defendió con carácter. El xG también refleja un partido parejo en calidad de chances: 1.38 para Vélez y 1.02 para Gimnasia, aunque el xG a puerta favoreció al Lobo: 1.14 contra 0.63, lo que muestra que sus remates al arco fueron más peligrosos.

El dato defensivo es contundente: Gimnasia terminó con 65 despejes, contra apenas 3 de Vélez. Esa estadística resume el plan obligado tras la expulsión: resistir, sacar todo y sostener la ventaja hasta el final. También tuvo 10 intercepciones, dos más que su rival, y un trabajo colectivo enorme para proteger a Insfrán.

Nacho Fernández y un sueño que ilusiona al Lobo

Después del partido, Nacho Fernández habló con la emoción de una clasificación grande y dejó una frase que ilusiona a todo Gimnasia: “Tengo un sueño que es salir campeón acá”. El volante destacó que el equipo hizo “un gran trabajo” pese a jugar con diez y remarcó que el grupo está muy bien para seguir soñando.

El mensaje no fue casual. Gimnasia venía de un año anterior complicado, pero ahora atraviesa un presente muy diferente. La racha de siete triunfos consecutivos, la clasificación a cuartos y el nivel de compromiso del plantel alimentan una ilusión real.

Vélez cerró con preocupación una fase de caída futbolística

La eliminación golpea fuerte a Vélez. El Fortín había tenido una primera parte de torneo muy competitiva, pero llegó a los playoffs con señales de baja. Ya en el cierre de la fase regular había mostrado una imagen floja ante Newell’s, con un empate 1-1 en el Amalfitani que dejó preocupaciones por la falta de ideas en el tramo final.

Ante Gimnasia, esa tendencia se profundizó. Vélez tuvo el control, pero se quedó sin respuestas creativas. Barros Schelotto vio cómo su equipo llenó el área de centros sin encontrar precisión, mientras el Lobo defendía cada pelota con una intensidad superior.

El Fortín se despidió de un torneo en el que había llegado con expectativas altas, pero en la noche decisiva le faltó contundencia y claridad.

Gimnasia jugará contra River en cuartos de final

Con esta victoria, Gimnasia avanzó a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026 y enfrentará a River Plate, que viene de eliminar a San Lorenzo en una definición dramática por penales en el Monumental.

El cruce tiene historia. River y Gimnasia ya se enfrentaron en varias eliminatorias directas, entre ellas las semifinales de Copa Argentina 2016 y 2018, además de duelos decisivos en los años noventa como la Copa Centenario de 1993 y la Liguilla Pre-Libertadores de 1999.

Para el Lobo será una prueba de máxima exigencia, pero llega con confianza, orden y una racha que lo convierte en un rival muy peligroso.


Síntesis del partido

Resultado: Vélez 0-1 Gimnasia y Esgrima La Plata
Competencia: Octavos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: José Amalfitani
Gol: Marcelo Torres, de penal
Expulsado: Enzo Martínez, en Gimnasia
Figura destacada: Nelson Insfrán
Dato clave: Gimnasia ganó su séptimo partido consecutivo desde la llegada de Ariel Pereyra
Clasificado: Gimnasia y Esgrima La Plata
Eliminado: Vélez Sarsfield
Próximo rival: River Plate


Cuadro final de estadísticas

Estadística Vélez Sarsfield Gimnasia y Esgrima La Plata
Resultado final 0 1
Clasificación Eliminado Cuartos de final
Próximo rival River Plate
Goles esperados, xG 1.38 1.02
Posesión 71% 29%
Remates totales 27 7
Remates al arco 5 3
Grandes ocasiones 1 2
Córners 17 0
Precisión de pases 82% 66%
Pases completados 429/521 152/232
Tarjetas amarillas 2 5
Tarjetas rojas 0 1
xG a puerta, xGOT 0.63 1.14
Remates fuera 10 2
Remates rechazados 12 2
Remates dentro del área 16 3
Remates fuera del área 11 4
Tiros al palo 0 0
Toques en el área rival 43 6
Pases entre líneas completados 0 1
Fueras de juego 2 1
Tiros libres 13 9
Pases largos 71% 38%
Pases en el tercio final 79% 50%
Centros completados 25% 33%
Asistencias esperadas, xA 1.97 0.48
Saques de banda 18 16
Faltas 9 13
Entradas ganadas 83% 40%
Duelos ganados 44 41
Despejes 3 65
Intercepciones 8 10
Errores que terminaron en remate 0 0
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 2 5
Goles evitados 0.14 0.63
Goleador Marcelo Torres
Dato determinante Dominó, pero no tuvo eficacia Pegó temprano y resistió con diez



River sobrevivió a una noche de locura: eliminó a San Lorenzo por penales y avanzó a cuartos del Apertura

River Plate avanzó a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026 tras eliminar a San Lorenzo por penales en el Monumental, luego de igualar 2-2 en un partido dramático que tuvo expulsión, alargue, empate agónico y una definición inolvidable desde los doce pasos.

River le ganó a San Lorenzo por penales y consiguió una clasificación milagrosa en el Monumental

River Plate vivió una de esas noches que quedan marcadas por el sufrimiento, la tensión y el desahogo final. En el estadio Monumental, el equipo de Eduardo Coudet eliminó a San Lorenzo por penales, tras igualar 2-2 en un partido cargado de dramatismo por los octavos de final del Torneo Apertura 2026. El Millonario ganó la serie desde los doce pasos por 4-3 y se clasificó a los cuartos de final, donde recibirá a Gimnasia y Esgrima La Plata.

La clasificación fue tan agónica como inesperada por el desarrollo. River jugó con un futbolista más desde la media hora del primer tiempo por la expulsión de Matías Reali, pero nunca pudo imponer una superioridad clara. San Lorenzo, con enorme carácter, se puso dos veces en ventaja: primero con Rodrigo Auzmendi y luego con Fabricio López en el alargue. River lo empató con Marcos Acuña en el complemento y con Juan Fernando Quintero en la última jugada del suplementario.

En los penales, el Millonario estuvo prácticamente eliminado. San Lorenzo tuvo triple match point, pero falló en el momento decisivo y apareció Santiago Beltrán, que terminó siendo una de las grandes figuras de la noche. River sobrevivió, pasó de ronda y consiguió una clasificación que puede funcionar como punto de quiebre para un equipo que llegó a los playoffs rodeado de dudas futbolísticas.

Un inicio favorable para River, pero sin profundidad

River salió al campo con la intención de aprovechar el impulso anímico de su agónica victoria ante Carabobo por la CONMEBOL Sudamericana. El equipo de Coudet arrancó con movilidad, más fluidez que en partidos anteriores y una postura agresiva para instalarse en campo rival.

El Millonario buscó hacer ancha la cancha, adelantó líneas y empezó a merodear el arco de Orlando Gill. Fausto Vera, que volvía al once tras su lesión, tuvo una de las primeras aproximaciones con un cabezazo. También apareció Facundo Colidio, activo en los movimientos pero impreciso en la resolución, y hubo un remate peligroso del propio Vera.

Todo parecía encaminarse para River cuando, a los 31 minutos, Matías Reali vio la tarjeta roja por un planchazo sobre Tomás Galván. El Monumental se encendió: el local tenía superioridad numérica y una oportunidad ideal para acelerar el partido. Sin embargo, lo que vino después fue un golpe inesperado.

San Lorenzo golpeó con uno menos y silenció al Monumental

Cuando River tenía la pelota y el hombre de más, San Lorenzo encontró el primer gol en su primera llegada profunda. A los 37 minutos, Nahuel “Perrito” Barrios envió un centro brillante y Rodrigo Auzmendi apareció entre los centrales para conectar de cabeza y poner el 1-0 para el Ciclón.

El gol fue un baldazo de agua fría para River. El equipo de Coudet, que parecía tener el trámite a favor, volvió a quedar expuesto por sus propios problemas defensivos. San Lorenzo, en cambio, mostró una eficacia enorme: con un jugador menos y casi sin atacar, logró ponerse en ventaja en el Monumental.

El tanto cambió el clima. Los aplausos iniciales por la postura ofensiva se transformaron en murmullos. River empezó a sentir la presión de su gente y el partido entró en una zona incómoda. Sobre el cierre del primer tiempo, Galván tuvo una chance clara después de un mal despeje de De Ritis, pero falló en la definición.

Juanfer Quintero cambió el partido

En el complemento, River necesitaba respuestas. Coudet movió el banco y mandó a la cancha a Juan Fernando Quintero por Maxi Meza. El ingreso del colombiano fue decisivo: le dio pausa, claridad y creatividad a un equipo que venía chocando contra el orden defensivo de San Lorenzo.

El empate llegó a los 55 minutos. Juanfer combinó con Marcos Acuña y le devolvió una asistencia brillante para que el Huevo definiera de volea y marcara el 1-1. El gol fue un alivio para River y un cambio emocional para el Monumental.

A partir de ahí, River manejó más la pelota y empujó, aunque no siempre con lucidez. San Lorenzo se replegó, resistió con mucha concentración y empezó a sostenerse en el trabajo de Romaña, Montenegro, Herrera, Insaurralde y Perruzzi. El Ciclón no tenía demasiado resto ofensivo, pero sí una enorme capacidad de resistencia.

River tuvo volumen, pero le faltó precisión

Los números muestran el dominio territorial del Millonario: River terminó con 73% de posesión, 30 remates totales, 12 disparos al arco y 45 toques en el área rival. Además, completó 604 pases sobre 704 intentos, con un 86% de precisión.

Pero esa superioridad no se tradujo fácilmente en goles. River acumuló centros, remates desde afuera y ataques por acumulación, pero muchas veces le faltó precisión en el último toque. El equipo tuvo 1.27 de goles esperados, una cifra relativamente baja para semejante cantidad de remates, lo que marca que generó volumen, pero no siempre situaciones limpias.

San Lorenzo, en cambio, hizo un partido de máxima eficacia. Con apenas 27% de posesión y 5 remates totales, convirtió dos goles de cabeza y terminó con un xGOT de 1.91, superior al de River, que fue de 1.39.

El alargue volvió a poner a San Lorenzo en ventaja

Cuando parecía que el partido seguía bajo el dominio de River, el alargue arrancó con otra sorpresa. A los 94 minutos, Facundo Gulli ejecutó una pelota parada y Fabricio López apareció de cabeza para marcar el 2-1 de San Lorenzo.

El gol volvió a silenciar al Monumental. San Lorenzo, con uno menos desde el primer tiempo, se ponía nuevamente en ventaja y quedaba a un paso de una clasificación histórica. El equipo de Gustavo Álvarez se replegó con todo, apostó a despejar, resistir y llevar el resultado hasta el final.

River fue con empuje, pero con mucha ansiedad. El Millonario chocó una y otra vez contra Gill y contra una defensa azulgrana que se multiplicó en cada cruce. Incluso hubo un cabezazo de Gonzalo Montiel que terminó en la red, pero fue invalidado por posición adelantada.

Juanfer lo empató en la última pelota

El partido parecía perdido para River. La hinchada ya expresaba su fastidio y San Lorenzo estaba a segundos de festejar una clasificación épica. Pero en la última jugada apareció otra vez el futbolista que cambió la noche: Juan Fernando Quintero.

A los 120+1 minutos, River encontró el 2-2 con una aparición agónica del colombiano, tras asistencia de Aníbal Moreno. El empate llevó el partido a los penales y desató un desahogo enorme en Núñez.

Juanfer fue el gran sostén futbolístico del Millonario. Entró desde el banco, asistió en el gol de Acuña, convirtió el empate en la última y luego también marcó en la tanda. En una noche donde River sufrió más de la cuenta, el colombiano fue el jugador capaz de darle sentido a los ataques.

Los penales: River levantó tres match points

La definición desde los doce pasos tuvo un dramatismo enorme. Juanfer Quintero e Insaurralde marcaron en el primer turno. Luego, Giuliano Galoppo falló para River y Corujo convirtió para San Lorenzo. Después anotaron Maxi Salas y Diego Herazo, por lo que el Ciclón seguía arriba.

En el cuarto penal, Kendry Páez falló y Orlando Gill parecía transformarse en el héroe azulgrana. San Lorenzo quedó con una ventaja enorme: tenía varias chances para cerrar la serie. Pero ahí cambió todo. Gregorio Rodríguez no pudo con Santiago Beltrán, Gonzalo Montiel convirtió para River y Perruzzi tiró su penal por arriba del travesaño.

Con la serie igualada, Joaquín Freitas la colgó del ángulo para River y luego De Ritis se encontró con Beltrán, el palo y una pelota que cruzó toda la línea antes de salir. El Monumental explotó: River había estado al borde de la eliminación y terminó clasificando por 4-3 en los penales.

Santiago Beltrán, héroe de una definición inolvidable

Aunque Juanfer fue la figura futbolística del partido, Santiago Beltrán fue decisivo en la tanda. El arquero sostuvo a River cuando San Lorenzo tuvo la clasificación en sus manos y terminó siendo clave para cambiar el destino de la serie.

Beltrán ya había aparecido durante el partido con una intervención importante ante Auzmendi, cuando San Lorenzo pudo haber ampliado la ventaja. Después, en los penales, se agrandó en el momento más caliente y le permitió al Millonario sobrevivir.

Para River, su actuación tiene un valor enorme. En un equipo que venía con dudas, murmullos y cuestionamientos, la figura del arquero aparece como uno de los puntos más firmes del presente.

San Lorenzo se fue eliminado, pero dejó una imagen de carácter

La derrota fue durísima para San Lorenzo, pero el equipo de Gustavo Álvarez dejó una actuación cargada de carácter. Jugó casi todo el partido con uno menos, se puso dos veces en ventaja, resistió hasta la última pelota y tuvo la clasificación en sus pies durante la tanda de penales.

El Ciclón fue práctico, solidario y competitivo. No tuvo la pelota, pero sí tuvo eficacia. Defendió con 54 despejes, ganó duelos importantes y encontró dos goles de cabeza en momentos clave. La eliminación duele porque estuvo muy cerca, pero la imagen futbolística y emocional fue fuerte.

Ahora, San Lorenzo deberá enfocarse en la CONMEBOL Sudamericana, donde se mantiene como líder de su grupo, aunque sin demasiado margen para relajarse.

River avanzó, pero sigue obligado a mejorar

La clasificación fue épica, pero también dejó señales de alarma. River jugó con un futbolista más durante casi 90 minutos y aun así necesitó un empate en la última pelota y una tanda dramática para avanzar. El equipo volvió a mostrar problemas para transformar dominio en claridad, dificultades defensivas en pelotas cruzadas y momentos de ansiedad que le impiden controlar los partidos.

Aun así, el triunfo puede tener valor emocional. River venía de una derrota muy floja ante Atlético Tucumán, con Coudet haciendo una autocrítica fuerte y reconociendo que el equipo estaba en deuda. También venía de una victoria increíble ante Carabobo, con un jugador de campo en el arco y un gol en la última jugada. En ese contexto, eliminar a San Lorenzo después de semejante sufrimiento puede servir como envión anímico.

El próximo desafío será Gimnasia La Plata, que eliminó a Vélez en Liniers. River tendrá que mejorar mucho si quiere seguir avanzando, pero al menos consiguió algo fundamental: sobrevivió a una noche límite.


Síntesis del partido

Resultado: River 2-2 San Lorenzo
Definición: River ganó 4-3 por penales
Competencia: Octavos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: Monumental
Goles de River: Marcos Acuña y Juan Fernando Quintero
Goles de San Lorenzo: Rodrigo Auzmendi y Fabricio López
Expulsado: Matías Reali, en San Lorenzo
Figuras: Juan Fernando Quintero y Santiago Beltrán
Clasificado: River Plate
Eliminado: San Lorenzo
Próximo rival de River: Gimnasia y Esgrima La Plata


Cuadro final de estadísticas

Estadística River Plate San Lorenzo
Resultado en el partido 2 2
Resultado por penales 4 3
Clasificación Cuartos de final Eliminado
Próximo rival Gimnasia LP
Goles esperados, xG 1.27 0.67
Posesión 73% 27%
Remates totales 30 5
Remates al arco 12 4
Grandes ocasiones 2 2
Córners 6 2
Precisión de pases 86% 57%
Pases completados 604/704 152/265
Tarjetas amarillas 2 1
Tarjetas rojas 0 1
xG a puerta, xGOT 1.39 1.91
Remates fuera 15 1
Remates rechazados 3 0
Remates dentro del área 17 3
Remates fuera del área 13 2
Tiros al palo 1 0
Goles de cabeza 0 2
Toques en el área rival 45 4
Fueras de juego 8 0
Tiros libres 13 14
Pases largos 75% 32%
Pases en el tercio final 75% 45%
Centros completados 15% 20%
Asistencias esperadas, xA 1.45 0.43
Saques de banda 32 29
Faltas 14 13
Entradas ganadas 79% 74%
Duelos ganados 61 57
Despejes 12 54
Intercepciones 6 11
Errores que terminaron en remate 0 1
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 2 10
Goles evitados -0.09 -0.61
Dato determinante Empató en la última y levantó tres match points Jugó casi todo el partido con uno menos y estuvo a un penal de clasificar



Racing dio el golpe en La Plata: le ganó a Estudiantes en la última y jugará cuartos ante Rosario Central

Racing Club consiguió un triunfo agónico en La Plata al vencer 1-0 a Estudiantes por los octavos de final del Torneo Apertura 2026, con un cabezazo de Santiago Sosa a los 44 minutos del segundo tiempo que clasificó a la Academia a cuartos de final.

Racing le ganó a Estudiantes en UNO y transformó una noche gris en una clasificación enorme

Racing Club consiguió uno de esos triunfos que pueden cambiar el ánimo de un semestre. En el estadio UNO de La Plata, la Academia derrotó 1-0 a Estudiantes por los octavos de final del Torneo Apertura 2026 y se clasificó a los cuartos de final, donde enfrentará a Rosario Central. El gol de la victoria llegó a los 44 minutos del segundo tiempo, cuando Santiago Sosa apareció en el área y conectó de cabeza un centro perfecto de Gabriel Rojas para silenciar al Pincha y desatar el festejo visitante.

El partido no fue brillante. De hecho, durante largos pasajes tuvo más tensión que juego, más cautela que audacia y más lucha que claridad. Pero Racing encontró lo que muchas veces se busca en una llave de eliminación directa: una jugada, una pelota justa, una aparición decisiva y un gol que vale una clasificación. La Academia llegaba golpeada, con una mala racha a cuestas y con cuestionamientos por su rendimiento, pero en La Plata mostró carácter para sostenerse y golpear cuando el partido parecía irse al alargue.

Para Estudiantes, la caída fue un golpe durísimo. El equipo de Alexander Medina venía de una fase regular muy fuerte, había terminado como líder de la Zona A con 31 puntos y tenía la ventaja de definir en UNO. Además, era uno de los mejores equipos de la tabla anual. Sin embargo, el Pincha se fue demasiado rápido del Apertura, en una noche en la que tuvo momentos de superioridad, generó situaciones claras, pero no pudo convertir.

Racing llegó golpeado, pero con una respuesta de carácter

La previa no encontraba a Racing en su mejor momento. La Academia venía de igualar 0-0 con Huracán en un partido pobre, con silbidos de su gente y una fuerte autocrítica de Facundo Cambeses, quien había dicho que el equipo venía “regalando prestigio”. También arrastraba una dura derrota por Copa Sudamericana ante Botafogo, que dejó al equipo de Gustavo Costas muy complicado en el plano internacional.

En ese contexto, visitar a Estudiantes parecía una prueba de máxima exigencia. El Pincha llegaba con mayor regularidad, mejor campaña local y una estructura competitiva que le había permitido quedarse con el primer lugar de la Zona A. Había vencido a Platense por 2-0 para arrebatarle a Boca el liderazgo del grupo y asegurarse la posibilidad de definir siempre como local en el camino de playoffs.

Pero los mata-mata suelen borrar antecedentes. Racing fue a La Plata con la urgencia de recuperar confianza y con la obligación de competir de otra manera. No le sobró juego, pero sí encontró una versión más concentrada, más práctica y más resistente.

El inicio: Racing quiso discutirle la pelota al mejor de la Zona A

El equipo de Gustavo Costas comenzó el partido con una postura ambiciosa. La Academia intentó plantarse en campo rival, adelantó a sus laterales y buscó disputar la posesión ante un Estudiantes acostumbrado a mandar en UNO. En los primeros minutos, Racing logró tener la pelota y discutir el ritmo del encuentro.

Sin embargo, Estudiantes necesitaba menos para lastimar. Mientras Racing tenía posesión, el Pincha conseguía rematar con mayor rapidez. Promediando la primera etapa, el local ya había acumulado tres intentos, mientras que la Academia todavía no había registrado remates, pese a manejar cerca del 60% de la pelota en ese tramo.

Esa diferencia marcó el tono del primer tiempo: Racing tenía intención, pero le costaba generar profundidad; Estudiantes, en cambio, era más directo cuando encontraba espacios.

La lesión de Alan Forneris, una preocupación para Racing

A los 25 minutos, Racing sufrió una mala noticia. Alan Forneris, que venía siendo uno de los mejores futbolistas de la Academia en el arranque, tuvo que salir por un fuerte dolor en la rodilla izquierda. En su lugar ingresó Bruno Zuculini. El llanto del mediocampista encendió las alarmas y quedó previsto que se realizara estudios médicos para conocer el grado de la lesión.

La salida de Forneris afectó el funcionamiento inicial de Racing. El equipo perdió una pieza importante para sostener la presión y la circulación en mitad de cancha. Aun así, Zuculini entró para darle experiencia, orden y presencia física en una zona donde el partido se volvió cada vez más trabado.

Después de ese cambio obligado, el encuentro se planchó. Ninguno de los dos encontró caminos claros y el desarrollo se volvió más cerrado.

Maravilla tuvo la primera gran chance, pero no pudo definir

Racing tuvo su primera oportunidad importante en un descuido defensivo de Estudiantes. Adrián “Maravilla” Martínez quedó mano a mano con Fernando Muslera, pero no logró afirmarse bien y sacó un remate cruzado con derecha que se fue bajo y desviado. Fue una chance clarísima para abrir el marcador y una ocasión que la Academia lamentó durante varios minutos.

Después de esa acción, Estudiantes reaccionó mejor. El local tomó el control del tramo final del primer tiempo e intentó jugar más lejos de su propio arco. El Pincha cerró la etapa inicial con mejores sensaciones, aunque sin poder quebrar el cero.

Estudiantes tuvo el partido en el segundo tiempo

El complemento comenzó con los dos equipos atados, como si el miedo a quedar eliminados pesara más que la ambición de ganar. Recién a los 15 minutos llegó una situación clarísima para Estudiantes. Leandro González Pirez dejó a dos rivales en el camino y habilitó a Facundo Farías, quien se tomó su tiempo dentro del área y dejó servido el gol para Guido Carrillo. El delantero solo tenía que empujarla, pero tomó la pelota desde muy abajo y desperdició una posibilidad inmejorable.

Esa fue una de las jugadas más importantes del partido. Si Estudiantes convertía, probablemente el desarrollo cambiaba por completo. Racing había quedado mal parado y el Pincha tenía el gol a disposición, pero no pudo resolver.

Minutos después, el local volvió a estar cerca. Edwuin Cetré sacó un bombazo espectacular y parecía abrir el marcador, pero una posición adelantada en la acción previa dejó al colombiano con el grito atragantado. Estudiantes era mejor en ese tramo, empujaba más y empezaba a acorralar a Racing.

Racing resistió cuando peor la pasaba

A medida que avanzaba el segundo tiempo, Estudiantes fue inclinando la cancha. El equipo platense empezó a presionar más alto, ganó metros y obligó a Racing a defender cerca de su área. La Academia apostaba a alguna salida rápida, a una pelota larga para Maravilla Martínez o a una segunda jugada que permitiera respirar.

El banco de Estudiantes parecía ofrecer más soluciones que el de Racing. El Pincha tenía más presencia territorial y más sensación de peligro. Sin embargo, no pudo transformar ese dominio en gol. Esa falta de contundencia terminó siendo decisiva.

Racing, aunque no brillaba, se mantuvo en partido. Se sostuvo desde el orden, la concentración y la paciencia. En los playoffs, sobrevivir a los momentos adversos también es una virtud, y la Academia lo hizo hasta encontrar su chance.

Santiago Sosa, el héroe de la noche

Cuando todo indicaba que el partido se iba al alargue, apareció la jugada que definió la serie. A los 44 minutos del segundo tiempo, Gabriel Rojas lanzó un centro perfecto al área y Santiago Sosa atacó el espacio con decisión. El mediocampista ganó de cabeza y marcó el 1-0 para Racing.


Fue un gol de enorme valor emocional y deportivo. Racing no venía siendo superior en ese tramo, pero encontró una acción de jerarquía en el momento más importante. Sosa, que incluso había terminado atajando minutos en la derrota ante Botafogo por la expulsión de Cambeses, pasó a ser el símbolo de una victoria que puede funcionar como punto de inflexión.

El cabezazo cambió todo. Estudiantes quedó sin tiempo para reaccionar y Racing defendió los últimos minutos con el alma. La Academia se llevó una clasificación agónica, de esas que reconstruyen confianza.

Estudiantes, de candidato a eliminado en una noche amarga

Para Estudiantes, la derrota fue especialmente dolorosa por el contexto. El Pincha había sido uno de los equipos más sólidos de la fase regular. Cerró primero en la Zona A con 31 puntos después de vencer a Platense por 2-0, superando a Boca y asegurándose la localía en los playoffs.

Además, venía compitiendo en Copa Libertadores, donde había sumado un empate valioso en la altura de Cusco y se mantenía segundo en su grupo. Es decir, llegaba con rodaje internacional, confianza y argumentos para ser protagonista.

Pero el fútbol de eliminación directa no perdona. Estudiantes tuvo chances, fue mejor en varios pasajes del segundo tiempo y contó con una oportunidad clarísima en los pies de Carrillo. No la convirtió. Racing, en cambio, encontró una y la mandó adentro.

Racing jugará cuartos ante Rosario Central

Con esta victoria, Racing avanzó a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026 y enfrentará a Rosario Central, que viene de eliminar a Independiente con una gran actuación de Ángel Di María en el Gigante de Arroyito.

Será un cruce de alto voltaje. Central llega con confianza, jerarquía y un envión importante después de dar vuelta su serie. Racing, por su parte, llegará con el impulso emocional de haber ganado un partido límite, en una cancha difícil y ante uno de los mejores equipos de la fase regular.

Para Gustavo Costas, el desafío será convertir esta victoria en una plataforma de crecimiento. La Academia sigue teniendo aspectos por corregir, pero un triunfo así puede cambiar el semblante del grupo.

Las estadísticas del partido: un duelo parejo, con detalles que definieron todo

Los números muestran un partido equilibrado y de márgenes mínimos. Racing tuvo 52% de posesión, contra 48% de Estudiantes, y completó 291 de 388 pases, con una precisión del 75%. El Pincha, por su parte, completó 252 de 357 pases, con 71% de eficacia.

En remates, Estudiantes produjo más: 13 tiros totales contra 8 de Racing. También tuvo más tiros al arco, con 4 contra 2. Sin embargo, Racing tuvo más grandes ocasiones: 2 contra 1, y su xG fue levemente superior: 0.98 contra 0.83.

Ese dato resume el partido: Estudiantes generó más volumen, pero Racing encontró mejores situaciones y aprovechó una de ellas. La Academia también tuvo mayor presencia en pelota parada ofensiva, con 4 córners contra apenas 1 del Pincha, y justamente la definición llegó por una acción aérea.

La clave táctica: el centro de Rojas y la llegada de Sosa

Racing no ganó por acumulación de juego, sino por una acción bien ejecutada. Gabriel Rojas tuvo precisión en el centro y Santiago Sosa leyó perfectamente el espacio para atacar el área. En un partido cerrado, donde las chances claras fueron escasas, esa coordinación valió la clasificación.

También fue clave el trabajo defensivo en el cierre. Estudiantes terminó con 21 toques en el área rival, contra 11 de Racing, pero no logró convertir esa presencia en gol. La Academia despejó 35 pelotas, más del doble que su rival, y mostró una resistencia importante en los minutos más exigentes.

Un triunfo bisagra para la Academia

Racing necesitaba una noche así. Venía golpeado por su rendimiento, por la presión de su gente, por la clasificación sufrida a playoffs y por una Sudamericana que se complicó demasiado. Ganar en UNO, ante el líder de la Zona A y con un gol agónico, puede significar mucho más que un pase a cuartos.

La Academia no resolvió todos sus problemas, pero recuperó algo fundamental: confianza. En el fútbol, muchas veces un resultado cambia la energía de un plantel. Racing encontró una victoria que puede ser bisagra, especialmente porque llegó en un escenario adverso y contra un rival que parecía mejor parado.

Ahora deberá demostrar que el golpe en La Plata no fue una excepción, sino el punto de partida para competir de verdad en los playoffs.


Síntesis del partido

Resultado: Estudiantes 0-1 Racing
Competencia: Octavos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: UNO, La Plata
Gol: Santiago Sosa, a los 44 minutos del segundo tiempo
Asistencia: Gabriel Rojas
Figura destacada: Santiago Sosa
Clasificado: Racing Club
Eliminado: Estudiantes de La Plata
Próximo rival: Rosario Central


Cuadro final de estadísticas

Estadística Estudiantes de La Plata Racing Club
Resultado final 0 1
Clasificación Eliminado Cuartos de final
Próximo rival Rosario Central
Goles esperados, xG 0.83 0.98
Posesión 48% 52%
Remates totales 13 8
Remates al arco 4 2
Grandes ocasiones 1 2
Córners 1 4
Precisión de pases 71% 75%
Pases completados 252/357 291/388
Tarjetas amarillas 2 5
xG a puerta, xGOT 0.72 0.88
Remates fuera 5 5
Remates rechazados 4 1
Remates dentro del área 4 6
Remates fuera del área 9 2
Tiros al palo 0 0
Goles de cabeza 0 1
Toques en el área rival 21 11
Pases entre líneas completados 0 1
Fueras de juego 3 3
Tiros libres 18 1
Pases largos 40% 48%
Pases en el tercio final 52% 53%
Centros completados 47% 19%
Asistencias esperadas, xA 0.72 0.60
Saques de banda 23 12
Faltas 1 18
Entradas ganadas 100% 65%
Duelos ganados 54 44
Despejes 16 35
Intercepciones 11 16
Errores que terminaron en remate 0 0
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 1 4
Goles evitados -0.12 0.72
Goleador Santiago Sosa
Dato determinante Tuvo más remates, pero no convirtió Pegó en la última y avanzó



Rosario Central se hizo fuerte en Arroyito: le dio vuelta el partido a Independiente y avanzó a cuartos

Rosario Central venció 3-1 a Independiente en el Gigante de Arroyito, dio vuelta un partido que había comenzado perdiendo y se clasificó a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026 con una actuación decisiva de Ángel Di María.

Rosario Central le ganó a Independiente y convirtió Arroyito en una fiesta de cuartos

Rosario Central volvió a vivir una tarde grande en el Gigante de Arroyito. En un partido cargado de tensión, jerarquía individual y reacción colectiva, el Canalla derrotó 3-1 a Independiente por los octavos de final del Torneo Apertura 2026 y se clasificó a los cuartos de final. El equipo de Jorge Almirón comenzó abajo por el gol de Gabriel Ávalos, pero lo dio vuelta con un golazo de Ángel Di María, una aparición clave de Giovanni Cantizano y el cierre de Elías Verón.

El triunfo tuvo un valor especial por la forma. Central no solo revirtió el resultado, sino que además lo hizo ante un rival peligroso, con nombres importantes en ataque y con un goleador como Ávalos, que volvió a demostrar su peso en el área. Sin embargo, el Canalla tuvo personalidad, leyó mejor los momentos del partido y encontró respuestas desde el banco para cambiar el ritmo en el segundo tiempo.

La noche estuvo marcada por la figura de Di María. El campeón del mundo apareció cuando Central más lo necesitaba, en el cierre del primer tiempo, con una jugada individual de enorme categoría para establecer el 1-1. A partir de ese gol, el partido cambió emocional y futbolísticamente. El Canalla creció, Independiente se fue apagando y Arroyito empujó hasta transformar la remontada en clasificación.

Independiente golpeó primero con Gabriel Ávalos

El comienzo mostró a Rosario Central con intención de asumir protagonismo. El equipo local tuvo las primeras aproximaciones, con un intento de volea de Ángel Di María a los 14 minutos y una corrida de Enzo Copetti que fue bien cortada por Rodrigo Rey. Sin embargo, Independiente respondió con una ráfaga de situaciones que avisaron lo que podía venir.

El Rojo encontró espacios y empezó a lastimar con la velocidad de sus atacantes. Primero probó Pérez Curci con un remate cruzado, luego apareció una buena habilitación de Iván Marcone para Matías Abaldo y más tarde un disparo desde media distancia obligó a Jeremías Ledesma a intervenir. Esa secuencia terminó anticipando el primer golpe de la noche.

El 1-0 de Independiente llegó por intermedio de Gabriel Ávalos, quien tocó al gol después de un desborde y buscapié de Maximiliano Gutiérrez. El delantero paraguayo volvió a mostrar su olfato goleador y alcanzó su décimo tanto en el torneo, consolidándose como una de las grandes cartas ofensivas del equipo de Avellaneda.

Di María apareció con una jugada de otro partido

Cuando Independiente parecía manejar mejor el desarrollo y Central atravesaba su momento más incómodo, apareció Ángel Di María. Antes del final del primer tiempo, Fideo recibió sobre la derecha, encaró cerca del área, gambeteó y sacó un zurdazo extraordinario que dejó sin chances a Rodrigo Rey. Fue el 1-1 y también el quiebre emocional del partido.


El gol de Di María tuvo un impacto enorme. No fue solo una igualdad en el marcador: fue una inyección anímica para Central, que venía golpeado por el tanto de Ávalos y por algunos pasajes de mayor claridad de Independiente. Fideo jugó con una molestia muscular, pero aun así fue determinante. Su calidad apareció en el momento exacto.

Ese empate cambió la dinámica. El Rojo, que había hecho un buen primer tiempo, volvió a mostrar una falencia que lo acompañó durante buena parte del año: la fragilidad defensiva. Central explotó especialmente el sector de Milton Valenzuela, que sufrió cuando lo encararon Giménez y Coronel. Desde ese costado nació la jugada del golazo de Di María y también buena parte del crecimiento posterior del equipo rosarino.

El Gigante empujó y Central fue por la clasificación

El segundo tiempo tuvo otro tono. Rosario Central salió decidido a evitar el alargue y a buscar el partido. Con el empuje de unas 47.000 personas en el Gigante de Arroyito, el equipo de Almirón achicó líneas hacia adelante, presionó mejor y empezó a robar más cerca del área de Independiente.

El Canalla tuvo paciencia. No encontró el segundo gol rápido, pero fue construyendo superioridad desde la circulación, la intensidad y los cambios. Almirón leyó bien el partido y mandó a la cancha a jugadores que terminaron siendo decisivos. Los ingresos de Giovanni Cantizano, Elías Verón y Soto oxigenaron al equipo, le dieron piernas frescas y aumentaron la agresividad ofensiva.

Independiente, en cambio, fue perdiendo reacción. El equipo de Gustavo Quinteros ya no pudo sostener la claridad del primer tiempo, quedó más lejos de Ledesma y empezó a sufrir cada avance de Central.

Cantizano marcó el 2-1 y Verón sentenció la historia

El segundo gol llegó cerca del cierre, después de una buena jugada colectiva iniciada por Di María. Fideo volvió a ser importante en la gestación y habilitó el avance de Coronel, que desbordó entre tres futbolistas de Independiente. La pelota cruzó el área sin que nadie pudiera tocarla y Giovanni Cantizano apareció para mandarla al fondo de la red. Fue el 2-1 y el estallido de Arroyito.

Ese tanto terminó de inclinar el partido. Independiente quedó obligado a salir, pero ya no tuvo respuestas claras. Central, en cambio, sintió que era el momento de cerrar la clasificación. Poco después, el equipo de Almirón aceleró una vez más y Elías Verón sentenció el 3-1 definitivo.

Los dos goles del complemento reflejaron una virtud central del Canalla: el banco cambió el partido. Cantizano y Verón ingresaron para darle frescura al ataque y terminaron definiendo la clasificación. Almirón acertó en los cambios y Central terminó ganando con autoridad.

Di María, figura total de la tarde

La actuación de Ángel Di María fue determinante. No solo por el golazo del empate, sino por su influencia en el desarrollo del partido. Cuando Central necesitaba una respuesta individual, Fideo apareció. Cuando el equipo precisaba pausa, lectura y precisión, también intervino. Y cuando el Canalla buscaba el segundo, participó en la jugada que terminó con el gol de Cantizano.

Di María volvió a demostrar que su jerarquía cambia partidos. En un cruce de eliminación directa, donde cada detalle pesa, su aparición fue fundamental para rescatar a Central en el momento más complejo. El gol antes del descanso modificó el ánimo del equipo y le quitó a Independiente la tranquilidad que había conseguido con el 1-0.

El dato no es menor: Central venía de vencer a Libertad por Copa Libertadores, también con Di María como protagonista en la generación de juego, aunque aquella noche le habían atajado un penal. En esta ocasión, el campeón del mundo tuvo revancha y firmó una actuación de alto impacto en el Apertura.

Independiente volvió a mostrar su doble cara

Independiente tuvo un buen primer tiempo. Mostró capacidad ofensiva, lastimó con Maximiliano Gutiérrez, encontró a Matías Abaldo en velocidad y volvió a apoyarse en el poder de fuego de Gabriel Ávalos. El paraguayo es una de las grandes figuras del torneo y llegaba como máximo artillero del Apertura, con una influencia enorme en el ataque del Rojo.

Pero el problema volvió a estar en la otra área. Así como Independiente puede ser peligroso cuando ataca, también se mostró vulnerable en defensa. Esa fragilidad terminó siendo decisiva: no pudo sostener la ventaja, sufrió por los costados y se derrumbó en el tramo final.

El semestre terminó demasiado pronto para un equipo que no juega copas internacionales y que había puesto muchas expectativas en el torneo local. La eliminación deja una sensación amarga, sobre todo porque el Rojo tuvo momentos para competir, pero no logró sostenerlos durante todo el partido.

Los números respaldan la victoria de Central

Las estadísticas explican por qué el triunfo de Rosario Central fue justo. El Canalla terminó con 60% de posesión, contra 40% de Independiente, y produjo 14 remates totales, frente a solo 6 del Rojo. Además, Central tuvo 6 remates al arco, mientras que Independiente registró 4.

En goles esperados, la diferencia también favoreció al local: 1.80 de xG para Rosario Central contra 0.89 de Independiente. El Canalla generó más peligro, acumuló más presencia en campo rival y terminó con 29 toques en el área rival, contra apenas 7 del Rojo.

La posesión también tuvo correlato en los pases: Central completó 350 de 445 pases, con un 79% de precisión. Independiente completó 199 de 283, con 70% de eficacia. El equipo de Almirón tuvo más control, más volumen y más variantes para atacar.

La clave táctica: Central atacó el sector débil del Rojo

Uno de los puntos determinantes fue la explotación del sector izquierdo defensivo de Independiente. Central encontró ventajas cuando Giménez y Coronel encararon por ese lado. Valenzuela sufrió en los duelos y el equipo de Almirón interpretó rápido dónde podía lastimar.

El gol de Di María nació de esa zona. También el 2-1 tuvo participación de Coronel, que desbordó entre varios rivales y generó el centro que terminó empujando Cantizano. Esa repetición de patrones muestra que Central no ganó solo por inspiración individual: también encontró una lectura táctica clara y la explotó hasta quebrar a Independiente.

Rosario Central espera rival en cuartos

Con esta victoria, Rosario Central avanzó a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026. El próximo rival saldrá del cruce entre Estudiantes y Racing, en una llave que promete otro partido de alta exigencia.

El Canalla llega con confianza. Viene compitiendo en dos frentes, sostiene una buena campaña en la Copa Libertadores y ahora también se metió entre los ocho mejores del torneo local. La victoria ante Independiente refuerza la ilusión de un equipo que tiene jerarquía, funcionamiento y un estadio que empuja como pocos.

Análisis del partido: carácter, jerarquía y lectura desde el banco

Rosario Central ganó porque tuvo carácter para levantarse después del golpe inicial, jerarquía para empatar con una genialidad de Di María y lectura táctica para cambiar el partido en el complemento. Almirón acertó con los ingresos y el equipo terminó imponiendo condiciones.

Independiente tuvo momentos interesantes, pero no pudo resolver sus problemas estructurales. Ataca bien, tiene jugadores peligrosos y cuenta con un goleador de primer nivel como Ávalos, pero defensivamente volvió a quedar expuesto. En los partidos de eliminación directa, esos errores se pagan caro.

El Canalla fue más completo. Generó más, tuvo más la pelota, llegó más al área y terminó con mayor contundencia. Por eso el 3-1 fue un resultado lógico para una noche que empezó complicada, pero terminó con Arroyito celebrando una clasificación grande.


Síntesis del partido

Resultado: Rosario Central 3-1 Independiente
Competencia: Octavos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: Gigante de Arroyito
Goles de Rosario Central: Ángel Di María, Giovanni Cantizano y Elías Verón
Gol de Independiente: Gabriel Ávalos
Figura: Ángel Di María
Clasificado: Rosario Central
Eliminado: Independiente
Próximo rival: Estudiantes o Racing


Cuadro final de estadísticas

Estadística Rosario Central Independiente
Resultado final 3 1
Clasificación Cuartos de final Eliminado
Goles esperados, xG 1.80 0.89
Posesión 60% 40%
Remates totales 14 6
Remates al arco 6 4
Grandes ocasiones 3 2
Córners 2 3
Precisión de pases 79% 70%
Pases completados 350/445 199/283
Tarjetas amarillas 2 2
xG a puerta, xGOT 1.56 1.38
Remates fuera 7 2
Remates rechazados 1 0
Remates dentro del área 10 4
Remates fuera del área 4 2
Tiros al palo 0 0
Toques en el área rival 29 7
Pases entre líneas completados 2 1
Fueras de juego 0 0
Tiros libres 14 11
Pases largos 47% 38%
Pases en el tercio final 65% 59%
Centros completados 29% 16%
Asistencias esperadas, xA 1.36 0.66
Saques de banda 35 12
Faltas 11 14
Entradas ganadas 65% 63%
Duelos ganados 56 50
Despejes 24 22
Intercepciones 14 10
Errores que terminaron en remate 0 0
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 3 3
Goles evitados 0.38 -1.44
Figura destacada Ángel Di María Gabriel Ávalos
Dato determinante Central lo dio vuelta y fue más profundo Independiente golpeó primero, pero no sostuvo la ventaja



Argentinos Juniors fue más que Lanús en La Paternal y avanzó a cuartos del Torneo Apertura

Argentinos Juniors superó 2-0 a Lanús en el estadio Diego Armando Maradona, con goles de Francisco Álvarez y Alan Lescano, y se clasificó a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026, donde enfrentará a Huracán

Argentinos Juniors le ganó a Lanús y La Paternal volvió a ser una fiesta de fútbol y clasificación

Argentinos Juniors volvió a demostrar por qué en La Paternal es un rival incómodo para cualquiera. En el estadio Diego Armando Maradona, el Bicho derrotó 2-0 a Lanús por los octavos de final del Torneo Apertura 2026 y se metió entre los ocho mejores del campeonato. Los goles de Francisco Álvarez y Alan Lescano le dieron al equipo de Nicolás Diez una victoria sólida, trabajada y merecida ante un Granate que intentó reaccionar en el complemento, pero nunca logró imponer condiciones en el área rival.

La noche tuvo clima de playoffs desde antes del inicio. El partido estaba programado para las 21.30, pero comenzó con una demora de 45 minutos porque todavía no había terminado el cruce entre Boca y Huracán. Esa espera alteró el clima en las tribunas, pero cuando la pelota empezó a rodar, Argentinos dejó claro que estaba preparado para jugar una final anticipada.

El Bicho ganó con autoridad porque fue mejor en los momentos determinantes. En el primer tiempo mostró su mejor versión, manejó la pelota con criterio, encontró fluidez con el regreso de Hernán López Muñoz y golpeó a partir de una pelota parada. En el segundo, cuando Lanús adelantó líneas y acumuló delanteros, Argentinos resistió con orden, sostuvo la ventaja y lo liquidó en el último suspiro con una gran jugada de Riquelme y la definición de Lescano.

Un triunfo que no admite discusiones

El 2-0 fue la síntesis perfecta de un partido en el que Argentinos supo jugar con inteligencia. No necesitó un dominio absoluto durante los 90 minutos, pero sí fue más claro, más agresivo en los metros finales y más eficaz cuando tuvo que definir.

Lanús tuvo más posesión, con 51% contra 49%, pero esa leve ventaja no se tradujo en profundidad real. Argentinos, en cambio, remató más, pateó más al arco y tuvo una contundencia muy superior. El Bicho terminó con 16 remates totales, 8 a puerta y un xG a puerta de 1.63, mientras que Lanús registró 9 remates, apenas 3 al arco y un xGOT de 0.15.

Ese dato explica buena parte de la historia: el Granate tuvo la pelota por momentos, pero Argentinos tuvo las situaciones más peligrosas. Y en un mata-mata, esa diferencia pesa muchísimo.

El primer tiempo del Bicho: circulación, presión y golpe de pelota parada

Argentinos salió decidido a hacer valer la localía. Desde el inicio buscó presionar alto, administrar la pelota y jugar en campo rival. La vuelta de López Muñoz le dio al equipo una mayor capacidad para asociarse y encontrar pases interiores. El Bicho fue un equipo reconocible, con una idea clara y con la intención de jugar desde la circulación.

El gol, sin embargo, llegó por una pelota detenida. Lozano fue clave porque recibió la falta de Marcich que derivó en la jugada decisiva. De esa infracción nació el centro ejecutado por Oroz, y Francisco Álvarez apareció con su buen juego aéreo para marcar el 1-0.

Fue un gol importante por el momento y por el contexto. Argentinos venía mostrando mejores señales, pero necesitaba trasladar esa superioridad al marcador. Álvarez lo hizo con autoridad y le permitió al equipo manejar el desarrollo con otro aplomo.

Francisco Álvarez, el defensor que abrió la puerta de la clasificación

El gol de Francisco Álvarez tuvo valor doble. Por un lado, abrió un partido que podía volverse incómodo si Lanús conseguía sostener el cero. Por otro, confirmó la importancia de la pelota parada en los partidos de eliminación directa.

Argentinos no solo marcó a partir de una jugada preparada: también aprovechó el momento emocional del encuentro. El Bicho golpeó en la etapa en la que mejor jugaba y obligó a Lanús a salir de su plan inicial.


Álvarez, firme en defensa y determinante en el área rival, fue uno de los nombres importantes de la noche. Su aparición permitió que Argentinos jugara el resto del partido con ventaja, administrando energías y esperando el momento justo para sentenciar la serie.

Lanús dependió demasiado de Marcelino Moreno

Lanús llegó al Diego Armando Maradona con el desgaste acumulado por su viaje a El Alto, donde había sufrido una dura derrota 4-0 ante Always Ready por la Copa Libertadores. Ese trajín se notó en algunos pasajes, especialmente en la falta de frescura para acelerar en los últimos metros.

La principal carta ofensiva del Granate fue Marcelino Moreno. El “10” asumió responsabilidades, buscó desequilibrar y protagonizó las mejores acciones de su equipo, más por inspiración individual que por funcionamiento colectivo. Tuvo una chance muy clara, pero se encontró con la respuesta de Cortés. En el rebote, Marcich tampoco pudo convertir porque Lescano salvó en la línea.

Esa fue una de las jugadas clave del partido. Si Lanús empataba en ese tramo, el desarrollo podía cambiar. Pero Argentinos sostuvo el resultado y Lanús empezó a jugar contra el reloj.

El segundo tiempo: Lanús empujó, Argentinos resistió

En el complemento, Lanús tomó la iniciativa. El equipo de Mauricio Pellegrino adelantó líneas y buscó mayor presencia ofensiva. Carrera estuvo cerca de marcar el empate y el entrenador granate empezó a mover el banco para sumar variantes. Ingresaron nombres como Morales, Porcel, Valois, Sepúlveda y Walter Bou, en una clara señal de que Lanús quería cargar el área y forzar la igualdad.

Pero a Lanús le costó pisar el área con autoridad. El Granate tuvo 22 toques en el área rival, más que los 13 de Argentinos, pero no logró transformar esa presencia en ocasiones de alta calidad. El equipo visitante empujó, pero el Bicho defendió con concentración y encontró en Fattori uno de los símbolos de la resistencia.

Argentinos se replegó por momentos, pero nunca perdió del todo el control emocional del partido. Supo sufrir, cerró caminos y esperó su oportunidad para salir rápido.

Alan Lescano le puso el broche de oro a la noche

Cuando el partido entraba en su tramo final y Lanús todavía mantenía alguna esperanza, Argentinos encontró el golpe definitivo. Riquelme armó una jugada enorme, de esas que rompen un partido por talento individual, y Alan Lescano apareció para definir y marcar el 2-0.


El gol desató la fiesta en La Paternal. Fue el cierre perfecto para una noche de clasificación y también un premio para Lescano, que ya había sido decisivo en una acción defensiva cuando salvó sobre la línea una chance clara de Lanús.

Su partido fue completo: colaboró en la resistencia, apareció en el momento crítico y terminó firmando el tanto que confirmó el pase a cuartos.

Argentinos jugará ante Huracán en cuartos de final

Con este triunfo, Argentinos Juniors avanzó a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026 y enfrentará a Huracán, que viene de eliminar a Boca Juniors en La Bombonera en una de las grandes sorpresas de los playoffs.

Será un cruce atractivo entre dos equipos que llegan con confianza. Huracán dio un golpe enorme fuera de casa y Argentinos mostró autoridad en La Paternal. El Bicho tendrá ahora un desafío de máxima exigencia, pero llega con argumentos: orden, juego, eficacia y una localía que volvió a transformarse en fortaleza.

Lanús, eliminado y con señales de desgaste

Para Lanús, la eliminación representa otro golpe en una semana difícil. Venía de perder 4-0 ante Always Ready en la altura de El Alto por la Libertadores, un resultado que complicó su panorama internacional y que dejó secuelas físicas y anímicas.

El Granate había cerrado la fase regular con un empate 0-0 ante Deportivo Riestra, resultado que le impidió ganar localía en los octavos. Llegó a La Paternal como visitante y no pudo quebrar a un Argentinos que fue más ordenado y contundente.

Pellegrino intentó cambiar el partido desde el banco, pero Lanús nunca encontró el funcionamiento colectivo necesario para imponerse. Dependió demasiado de Marcelino Moreno, careció de precisión en los últimos metros y terminó pagando caro su falta de eficacia.

Las estadísticas explican el triunfo del Bicho

Aunque la posesión fue pareja y Lanús incluso tuvo un pequeño predominio en la tenencia, Argentinos fue claramente superior en los números vinculados al peligro real. El Bicho ganó 2-0, remató 16 veces, acertó 8 tiros al arco y obligó a 6 atajadas del arquero rival. Lanús, en cambio, apenas produjo 3 remates a puerta.

El xG fue bajo para ambos: 0.60 para Argentinos y 0.50 para Lanús, lo que muestra que no fue un partido de muchísimas ocasiones claras. Pero la diferencia estuvo en la calidad de los remates a puerta: Argentinos tuvo 1.63 de xGOT, contra 0.15 del Granate. Es decir, el Bicho no solo llegó más: cuando remató, lo hizo mucho mejor.

También se impuso en los duelos: 55 ganados contra 39, una estadística que refleja intensidad, agresividad y concentración. En defensa, Argentinos tuvo 14 intercepciones, contra 8 de Lanús, lo que marca la capacidad del equipo local para cortar líneas de pase y sostener el resultado.

Una victoria de equipo de autor

Argentinos ganó porque fue fiel a su identidad. Jugó, presionó, circuló, lastimó de pelota parada, resistió cuando tuvo que resistir y liquidó cuando el partido pedía un golpe final. La Paternal volvió a ser una fiesta porque el equipo respondió con personalidad en una instancia decisiva.

El triunfo no fue casual. Fue la consecuencia de un plan bien ejecutado. En los playoffs, muchas veces la diferencia no está en tener más posesión, sino en saber cuándo golpear y cómo sostener la ventaja. Argentinos hizo ambas cosas.

Ahora el Bicho mira a cuartos con ilusión. Huracán será una prueba exigente, pero el equipo de Nicolás Diez llega con confianza, con fútbol y con una victoria que fortalece al grupo.


Síntesis del partido

Resultado: Argentinos Juniors 2-0 Lanús
Competencia: Octavos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: Diego Armando Maradona, La Paternal
Goles: Francisco Álvarez y Alan Lescano
Figura destacada: Alan Lescano / Francisco Álvarez
Dato clave: Argentinos fue más eficaz y remató 8 veces al arco
Clasificado: Argentinos Juniors
Próximo rival: Huracán


Cuadro final de estadísticas

Estadística Argentinos Juniors Lanús
Resultado final 2 0
Clasificación Cuartos de final Eliminado
Próximo rival Huracán
Goles esperados, xG 0.60 0.50
Posesión 49% 51%
Remates totales 16 9
Remates al arco 8 3
Grandes ocasiones 1 1
Córners 3 2
Precisión de pases 81% 75%
Pases completados 317/393 297/398
Tarjetas amarillas 3 4
xG a puerta, xGOT 1.63 0.15
Remates fuera 7 2
Remates rechazados 1 4
Remates dentro del área 6 6
Remates fuera del área 10 3
Tiros al palo 0 0
Goles de cabeza 1 0
Toques en el área rival 13 22
Fueras de juego 1 2
Tiros libres 16 12
Pases largos 60% 42%
Pases en el tercio final 62% 57%
Centros completados 33% 38%
Asistencias esperadas, xA 0.38 0.50
Saques de banda 20 21
Faltas 12 16
Entradas ganadas 72% 72%
Duelos ganados 55 39
Despejes 23 25
Intercepciones 14 8
Errores que terminaron en remate 0 0
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 2 6
Goles evitados 0.15 -0.37
Goleadores Francisco Álvarez, Alan Lescano
Dato determinante Más remates al arco y mayor eficacia Más posesión, pero poca profundidad



Unión dio el golpe en Mendoza: eliminó a Independiente Rivadavia y se metió en cuartos del Apertura

Unión de Santa Fe dio uno de los grandes golpes de los octavos de final del Torneo Apertura 2026 al vencer 2-1 a Independiente Rivadavia en el Bautista Gargantini, con goles de Brahian Cuello y Cristian Tarragona, para meterse en cuartos y dejar afuera al líder de la general.

Unión le ganó a Independiente Rivadavia en Mendoza y firmó un triunfazo de carácter

Unión de Santa Fe dio un golpe enorme en Mendoza. En el Estadio Bautista Gargantini, el Tatengue venció 2-1 a Independiente Rivadavia por los octavos de final del Torneo Apertura 2026 y se clasificó a los cuartos de final, donde enfrentará a Belgrano de Córdoba. El equipo de Leonardo Madelón jugó un partido inteligente, pegó en momentos clave y eliminó nada menos que al líder de la general, uno de los equipos sensación del fútbol argentino.

El triunfo rojiblanco tuvo todos los ingredientes de una victoria de playoffs: eficacia, concentración, resistencia defensiva, lectura de los momentos y personalidad para sostener la ventaja en una cancha difícil. Unión golpeó primero con un golazo de Brahian Cuello, amplió la diferencia en el segundo tiempo por medio de Cristian Tarragona y después resistió el descuento de Fabrizio Sartori, que le puso suspenso al cierre.

Independiente Rivadavia llegaba como favorito. La Lepra mendocina venía de cerrar una fase regular brillante, había terminado primera en la Zona B con 34 puntos, lideraba la tabla anual y, además, acababa de clasificarse a los octavos de final de la Copa Libertadores. Pero Unión le planteó un partido incómodo, lo golpeó con contundencia y lo dejó afuera en su propia casa.

Un golpe inesperado contra el equipo sensación

El contexto hacía todavía más grande la victoria santafesina. Independiente Rivadavia venía atravesando el mejor momento de su historia reciente. Tras ganar la Copa Argentina 2025, el equipo de Alfredo Berti se consolidó en la temporada 2026 como uno de los grandes protagonistas: líder de la tabla anual, primero de su zona en el Apertura y clasificado a octavos de la Libertadores a falta de dos fechas en un grupo con Fluminense, Bolívar y Deportivo La Guaira.

Por eso, Unión no solo eliminó a un rival fuerte: eliminó al equipo que llegaba con mayor respaldo estadístico, emocional y competitivo. Y lo hizo fuera de casa, en una cancha exigente y ante un adversario que venía con la confianza muy alta después de sus resultados internacionales.

El Tatengue, en cambio, había tenido que pelear hasta el final para meterse en los playoffs. Llegó a esta instancia después de un cierre exigente, con partidos duros ante rivales directos y una clasificación que se construyó con mucho esfuerzo. Pero en Mendoza mostró su mejor versión: fue compacto, agresivo cuando debía serlo y práctico para aprovechar los espacios.

Brahian Cuello abrió el camino con una volea espectacular

El primer golpe de la noche fue una obra de gran factura. Unión encontró el 1-0 con un golazo de Brahian Cuello, quien recibió por derecha un pase bombeado de Julián Palacios y definió con una volea potente, imposible para el arquero Nicolás Bolcato.


La jugada resumió buena parte del plan santafesino: atacar con precisión, aprovechar los espacios y no perdonar cuando apareciera la oportunidad. Cuello, uno de los futbolistas que venía siendo importante en el tramo decisivo del campeonato, respondió en una instancia grande y puso a Unión en ventaja ante un rival que no esperaba quedar tan condicionado desde temprano.

El gol cambió el partido. Independiente Rivadavia tuvo que asumir más riesgos, adelantar líneas y buscar el empate, mientras Unión encontró un escenario favorable para ordenarse, defender con paciencia y salir rápido cuando recuperaba.

Unión jugó con madurez y pegó otra vez en el segundo tiempo

En la segunda mitad, el Tatengue volvió a castigar. Con Independiente Rivadavia más adelantado, aparecieron los espacios y Unión encontró el 2-0 en una transición muy bien ejecutada. Mateo Del Blanco aceleró, encontró el momento justo para asistir a Cristian Tarragona, y el delantero apareció entre los centrales para superar la resistencia de Bolcato con un toque largo antes de definir casi abajo del arco.


El gol de Tarragona tuvo un peso enorme. No solo amplió la diferencia, sino que confirmó la eficacia de Unión en el área rival. El delantero volvió a aparecer en una noche importante, sosteniendo un presente goleador que ya venía marcando el camino del Tatengue en las últimas semanas.

Tarragona había sido clave en la Copa Argentina con un doblete ante Agropecuario y también había convertido en el empate agónico ante Talleres en la última fecha de la fase regular. Su gol en Mendoza ratificó su condición de referencia ofensiva del equipo de Madelón.

La reacción de Independiente Rivadavia y el descuento de Sartori

Independiente Rivadavia no se entregó. La Lepra empezó a inclinar la cancha, empujó con intensidad y encontró el descuento a los 24 minutos del segundo tiempo. La jugada nació en los pies de Sebastián Villa, siguió con Gonzalo Ríos y terminó con un centro raso que Fabrizio Sartori aprovechó para poner el 2-1.

El gol fue revisado por una posible posición adelantada de Alex Arce, pero la acción fue convalidada porque el delantero paraguayo no obstruía la visión del arquero. Con el descuento, el partido entró en un tramo de máxima tensión.

La Lepra fue por el empate con más empuje que claridad. Sumó gente en ataque, cargó el área y trató de llevar a Unión contra su arco. Pero el Tatengue resistió con orden, ganó duelos importantes y sostuvo la ventaja con un bloque defensivo que trabajó al límite.

El VAR le negó el tercero a Unión

Con Independiente Rivadavia jugado en ataque, Unión tuvo espacios para liquidar el partido. Cristian Tarragona contó con un mano a mano ante Bolcato, pero no pudo concretarlo. Más tarde, en otra contra, Mateo Del Blanco llegó a marcar el tercero después de esquivar la salida del arquero fuera del área y definir con el arco vacío.

Sin embargo, el VAR revisó la acción y el árbitro anuló el gol por una mano previa en la jugada. Esa decisión mantuvo vivo al equipo mendocino y agregó dramatismo al cierre.

Pese a ese golpe, Unión no se desordenó. El equipo santafesino mantuvo la concentración, cerró caminos interiores y defendió cada pelota como si fuera la última. Esa capacidad para sufrir fue una de las grandes claves del triunfo.

Un triunfo desde el plan: menos posesión, más precisión

Las estadísticas reflejan que Independiente Rivadavia tuvo más la pelota y produjo mayor volumen ofensivo, pero Unión fue más punzante. La Lepra terminó con 61% de posesión, 18 remates totales y 39 toques en el área rival, mientras que el Tatengue tuvo 39% de posesión, 10 remates y 16 toques en el área rival.

Sin embargo, Unión ganó en un dato clave: los remates al arco. El equipo santafesino acertó 6 tiros a puerta, contra 4 de Independiente Rivadavia. También tuvo mejor xG a puerta: 2.69 contra 0.72, una muestra de que sus llegadas fueron menos numerosas, pero más claras y peligrosas.

La Lepra acumuló más pases, más centros y más presencia territorial, pero Unión fue más efectivo en las áreas. En una serie de eliminación directa, esa diferencia suele definir partidos.

La defensa Tatengue sostuvo el resultado

El tramo final fue una prueba de carácter para Unión. Independiente Rivadavia buscó por todos los medios, pero chocó contra una estructura defensiva firme. El Tatengue terminó con 36 despejes, más del doble que su rival, y 10 intercepciones, una señal clara de cómo tuvo que trabajar para sostener el resultado.

También se impuso en varios duelos decisivos. Aunque la estadística de duelos ganados fue pareja —57 para Independiente Rivadavia y 52 para Unión—, el equipo visitante ganó los duelos que más importaban: los del cierre, los del área y los de las segundas pelotas cuando el local empujaba.

Madelón encontró una respuesta madura de su equipo. Unión venía de sufrir en partidos anteriores por no poder sostener resultados, un problema que había sido señalado durante la fase regular. Esta vez, en el momento más importante, el Tatengue defendió con uñas y dientes la ventaja y no dejó escapar la clasificación.

Independiente Rivadavia, del mejor momento de su historia al golpe en casa

La derrota duele fuerte en Mendoza. Independiente Rivadavia llegaba como uno de los grandes candidatos del Torneo Apertura y tenía la ventaja de definir como local por su gran campaña. Además, venía de conseguir un logro histórico en la Libertadores, donde se clasificó a octavos tras empatar 1-1 con Fluminense.

El equipo de Alfredo Berti había construido una temporada extraordinaria: campeón vigente de Copa Argentina, protagonista del torneo local y competitivo a nivel internacional. Pero el formato de playoffs no perdona. Un mal partido, una noche de menor claridad o una defensa rival bien plantada pueden dejar afuera a cualquiera.

La Lepra hizo el esfuerzo, descontó, empujó y tuvo números favorables en posesión y volumen. Pero pagó caro los espacios que dejó y no tuvo la contundencia necesaria para revertir el resultado.

Unión jugará cuartos ante Belgrano

Con este triunfo, Unión avanzó a los cuartos de final del Torneo Apertura 2026 y enfrentará a Belgrano de Córdoba, que viene de eliminar a Talleres en el clásico cordobés.

Será otro cruce de alto voltaje. El Tatengue llegará con confianza después de eliminar al líder de la general, mientras que el Pirata lo hará con el envión anímico de haber ganado uno de los partidos más importantes de su historia reciente.

Para Unión, el triunfo en Mendoza puede ser un punto de quiebre. El equipo que había llegado a los playoffs con dudas, después de un cierre irregular y con la obligación de corregir su capacidad para sostener resultados, mostró temple, eficacia y personalidad.

Análisis del partido: el oficio de Unión pesó más que el favoritismo de la Lepra

Unión ganó porque entendió mejor el partido. No necesitó dominar la pelota ni instalarse permanentemente en campo rival. Le alcanzó con estar concentrado, aprovechar sus momentos y defender el resultado con inteligencia.

Independiente Rivadavia tuvo la posesión, pero Unión tuvo la pegada. La Lepra acumuló 18 remates, pero apenas 4 fueron al arco. El Tatengue remató 10 veces, pero 6 fueron a puerta. Esa diferencia explica buena parte del resultado: Unión atacó menos, pero atacó mejor.

También fue fundamental la lectura de los espacios. El 2-0 nace justamente de una transición bien ejecutada, con Del Blanco atacando el espacio y Tarragona llegando entre los centrales. Esa jugada mostró la capacidad del equipo santafesino para dañar cuando el rival quedaba partido.

En defensa, Unión se sostuvo con sacrificio. El equipo terminó metido cerca de su área, pero nunca perdió del todo el orden. Esa resistencia tuvo premio: clasificación, golpe fuera de casa y un envión enorme para lo que viene.


Síntesis del partido

Resultado: Independiente Rivadavia 1-2 Unión de Santa Fe
Competencia: Octavos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: Bautista Gargantini, Mendoza
Goles de Unión: Brahian Cuello y Cristian Tarragona
Gol de Independiente Rivadavia: Fabrizio Sartori
Figura destacada: Brahian Cuello / Cristian Tarragona
Dato clave: Unión eliminó al líder de la general
Clasificado: Unión de Santa Fe
Próximo rival: Belgrano de Córdoba


Cuadro final de estadísticas

Estadística Independiente Rivadavia Unión de Santa Fe
Resultado final 1 2
Clasificación Eliminado Cuartos de final
Próximo rival Belgrano de Córdoba
Goles esperados, xG 1.61 1.50
Posesión 61% 39%
Remates totales 18 10
Remates al arco 4 6
Grandes ocasiones 1 2
Córners 5 5
Precisión de pases 73% 59%
Pases completados 297/405 151/255
Tarjetas amarillas 1 2
xG a puerta, xGOT 0.72 2.69
Remates fuera 10 1
Remates rechazados 4 3
Remates dentro del área 16 5
Remates fuera del área 2 5
Tiros al palo 0 0
Toques en el área rival 39 16
Fueras de juego 2 0
Tiros libres 15 6
Pases largos 51% 41%
Pases en el tercio final 54% 46%
Centros completados 48% 19%
Asistencias esperadas, xA 1.54 0.42
Saques de banda 28 19
Faltas 6 15
Entradas ganadas 83% 79%
Duelos ganados 57 52
Despejes 16 36
Intercepciones 5 10
Errores que terminaron en remate 0 0
Errores que terminaron en gol 0 0
Atajadas 4 2
Goles evitados 0.69 -0.28
Goleador destacado Fabrizio Sartori Brahian Cuello / Cristian Tarragona
Dato determinante Tuvo más posesión y remates, pero menos eficacia Pegó en los momentos justos y defendió la ventaja



Huracán dio el gran golpe en La Bombonera: eliminó a Boca en un partido dramático y avanzó a cuartos del Apertura

Huracán consiguió un triunfo histórico en La Bombonera al vencer 3-2 a Boca Juniors en el alargue por los octavos de final del Torneo Apertura 2026, con Hernán Galíndez como figura, Leonardo Gil abriendo el marcador y Óscar Romero decisivo desde el punto penal.

Huracán le ganó a Boca en La Bombonera y firmó un batacazo histórico en el Apertura 2026

Huracán escribió una de las páginas más importantes de su historia reciente. En una noche cargada de tensión, errores, dramatismo, VAR, penales y expulsiones, el Globo venció 3-2 a Boca Juniors en La Bombonera, por los octavos de final del Torneo Apertura 2026, y se clasificó a los cuartos de final. El equipo de Diego Martínez resistió como pudo, terminó con nueve jugadores y aun así dejó afuera al Xeneize, que hizo el gasto durante largos pasajes, pero pagó demasiado caro sus fallas defensivas y su falta de eficacia.

El partido tuvo de todo. Huracán pegó primero a los cinco minutos con un gol de Leonardo Gil, Boca lo empató sobre el final de los 90 con Milton Giménez, el alargue parecía inclinarse definitivamente para el Globo con dos penales convertidos por Óscar Romero, pero las expulsiones de Eric Ramírez y Fabio Pereyra le dieron vida al local. En el segundo tiempo suplementario, Ángel Romero descontó para Boca y puso el 3-2 definitivo, pero no alcanzó para evitar la eliminación.

Para Huracán fue una victoria enorme. No solo por el rival, el escenario y la instancia, sino también por la forma. El Globo venía de una fase regular irregular, había entrado a los playoffs como séptimo de la Zona B y llegaba a La Bombonera con la obligación de jugar un partido perfecto. No lo hizo desde el dominio, pero sí desde la eficacia, la resistencia y la personalidad para aprovechar cada error de Boca.

Para Boca, en cambio, fue una derrota durísima. El equipo de Claudio Úbeda llegaba como favorito, había sido segundo en la Zona A con 30 puntos y tenía la ventaja de definir en su estadio. Sin embargo, quedó eliminado en el primer cruce mano a mano del Apertura, después de un partido en el que acumuló remates, córners, posesión y situaciones, pero no supo resolver cuando tuvo el partido a su disposición.

Un golpe tempranero que cambió la noche

Huracán salió mejor plantado y aprovechó rápidamente un error de Boca. A los cinco minutos, Leandro Brey comprometió a Milton Delgado con un pase exigido en la salida, el mediocampista perdió ante Leonardo Gil y el volante del Globo no perdonó: recuperó, avanzó y definió para el 1-0.

El gol sorprendió a La Bombonera y le dio al equipo de Diego Martínez el escenario que necesitaba. Huracán encontró una ventaja temprana y desde allí pudo replegarse, administrar energías y sostenerse cerca de su arquero. Boca, obligado por el resultado, tomó la pelota y empezó a jugar prácticamente en campo rival.

La respuesta xeneize no tardó. Entre los 15 y los 20 minutos, Boca generó tres situaciones muy claras: un cabezazo de Miguel Merentiel, un remate de Tomás Aranda y una acción que casi termina en gol en contra de Lucas Blondel. En todas apareció Hernán Galíndez, que empezó a construir una actuación determinante.

Galíndez, la muralla de Huracán

La gran figura de la noche fue Hernán Galíndez. El arquero de Huracán tuvo un primer tiempo enorme, con cinco intervenciones claras que sostuvieron al Globo cuando Boca lo empujó contra su área. La estadística final refleja su influencia: Boca terminó con 36 remates totales, 11 disparos al arco y 17 córners, pero se encontró una y otra vez con un arquero inspirado.


Durante buena parte de la primera mitad, el partido se jugó alrededor del área visitante. Boca encontró caminos por los costados, atacó con centros, probó desde afuera y también generó peligro por arriba. Pero Galíndez respondió con reflejos, ubicación y autoridad. Incluso cuando no pudo controlar todo con comodidad, transmitió seguridad y mantuvo a Huracán en partido.

La noche del arquero tuvo una pequeña mancha en el empate de Boca, cuando salió mal tras un tiro libre de Leandro Paredes y la pelota terminó dando en la espalda de Milton Giménez para el 1-1. Pero aun con ese error, Galíndez fue el principal responsable de que Huracán llegara vivo al alargue.

Boca tuvo la pelota, las chances y el territorio, pero no la eficacia

Boca hizo casi todo el desgaste del partido. Terminó con 68% de posesión, contra el 32% de Huracán, y completó 538 pases sobre 650 intentos, con una eficacia del 83%. Además, tuvo 51 toques en el área rival, contra apenas 9 del Globo.

Sin embargo, esa superioridad territorial no alcanzó. Boca volvió a sufrir un problema que venía arrastrando: la falta de contundencia. En la previa ya se hablaba de las chances desperdiciadas por Miguel Merentiel, y ante Huracán la historia volvió a repetirse en varios tramos. El Xeneize generó, acumuló y empujó, pero no convirtió en los momentos clave.

La lesión de Adam Bareiro a los 22 minutos del primer tiempo también condicionó el plan inicial. El delantero tuvo que salir por un fuerte dolor en el aductor y fue reemplazado por Milton Giménez, quien luego terminaría marcando el empate agónico.

Sobre el final del primer tiempo, el propio Giménez había convertido tras asistencia de Merentiel, pero la jugada fue anulada porque el uruguayo estaba en fuera de juego. El VAR confirmó la decisión y Huracán se fue al descanso arriba 1-0.

El empate agónico de Milton Giménez

En el segundo tiempo, Boca no logró repetir de entrada el dominio claro que había mostrado en la primera mitad. Claudio Úbeda movió el banco: sacó a Marcelo Weigandt y mandó a la cancha a Malcom Braida, que se ubicó como lateral derecho. Más tarde ingresó Exequiel Zeballos por Santiago Ascacíbar, buscando mayor desequilibrio ofensivo.

Huracán, por su parte, retrocedió demasiado. El equipo de Diego Martínez no logró sostener la pelota cuando la recuperaba y casi no pudo lastimar de contra. Esa falta de oxígeno terminó dejando al Globo muy cerca de su arco.

A los 42 minutos del segundo tiempo, después de un tiro libre ejecutado por Leandro Paredes, llegó el empate. Galíndez no pudo resolver bien la salida, la pelota rebotó en la espalda de Milton Giménez y terminó adentro. Hubo una larga revisión del VAR, pero Pablo Echavarría confirmó el gol. El 1-1 llevó el partido al alargue.

La Bombonera volvió a creer. Boca había rescatado el empate en el cierre y parecía llegar al suplementario con el impulso anímico. Pero el fútbol volvió a cambiar de golpe.

El alargue fatal para Boca: dos penales de Di Lollo y doblete de Óscar Romero

El tiempo suplementario fue el tramo más dramático de la noche. Apenas comenzada la prórroga, Lautaro Di Lollo cometió una infracción dentro del área sobre Juan Bisanz. Echavarría sancionó penal y Óscar Romero se hizo cargo de la ejecución. El paraguayo pateó fuerte al medio y puso el 2-1 para Huracán.


Pocos minutos después, Di Lollo volvió a quedar en el centro de la escena. Esta vez por una mano alta dentro del área. Tras la revisión del VAR, el árbitro volvió a cobrar penal para el Globo. Romero repitió la fórmula y marcó el 3-1, un resultado que parecía dejar a Huracán con la clasificación prácticamente en la mano.


Para Boca fue una secuencia devastadora. El equipo había hecho el esfuerzo de empatar sobre el cierre, pero dos errores defensivos en el alargue le regalaron a Huracán la posibilidad de ampliar la diferencia. Y el Globo, que durante gran parte de la noche había sufrido, fue letal desde los doce pasos.

Huracán quedó con nueve y resistió hasta el final

Cuando parecía que Huracán tenía el partido controlado, llegó una doble expulsión que volvió a abrir la historia. Primero, Eric Ramírez recibió roja directa por una fuerte patada sobre Tomás Aranda. En la misma secuencia, Fabio Pereyra, que ya estaba amonestado, protestó y vio la segunda amarilla. En cuestión de segundos, el Globo quedó con nueve jugadores.

Boca aprovechó el envión y descontó con Ángel Romero, quien ingresó en el tramo final y marcó su primer gol con la camiseta xeneize. El 3-2 encendió otra vez a La Bombonera y dejó los minutos finales con suspenso total.

Pero Huracán resistió. Con dos futbolistas menos, el equipo de Diego Martínez se sostuvo como pudo, despejó todo lo que cayó al área, se aferró al resultado y celebró una clasificación que parecía imposible por cómo se había desarrollado el partido.

Una revancha para los ex

El triunfo también tuvo un condimento especial por los nombres propios. Diego Martínez volvió a La Bombonera después de su paso por Boca en 2024 y logró eliminar al Xeneize en una noche histórica. También fue especial para Lucas Blondel y Óscar Romero, ambos con pasado ligado al club de la Ribera.

Romero fue decisivo. En un partido cargado de presión, tomó la responsabilidad de patear dos penales en el alargue y convirtió ambos. Su frialdad fue clave para que Huracán transformara sus pocas oportunidades en goles.


Diego Martínez, cuestionado durante buena parte del semestre por la irregularidad del Globo, encontró en el partido más difícil una respuesta enorme de su equipo. No fue una actuación perfecta desde lo futbolístico, pero sí desde el carácter competitivo.

El árbitro y una noche sin margen para suspicacias

La designación de Pablo Echavarría había generado ruido en la previa por el historial de Huracán con el árbitro. Desde Parque Patricios recordaban decisiones polémicas en partidos anteriores y Hernán Galíndez había pedido que después del encuentro no se hablara del arbitraje, sino de lo deportivo.

El partido terminó con dos penales para Huracán en La Bombonera, ambos sancionados en el alargue y uno de ellos luego de revisión del VAR. También hubo dos expulsados en el Globo. La noche tuvo decisiones fuertes, pero el foco terminó puesto en los errores de Boca, la eficacia de Huracán y la actuación determinante de Galíndez.

Boca, eliminado y con una derrota difícil de explicar

La eliminación golpea fuerte a Boca. El Xeneize fue ampliamente superior en volumen estadístico, pero perdió por errores puntuales. Tuvo más posesión, más remates, más córners, más pases y más presencia en el área rival. Aun así, quedó afuera.

El dato más contundente está en los remates: 36 disparos de Boca contra 8 de Huracán. También en los córners: 17 a 1 para el local. Pero el fútbol se define en las áreas, y allí Huracán fue más eficaz. Boca convirtió dos goles, pero también cometió errores que terminaron siendo decisivos: la salida fallida en el 1-0, la infracción del primer penal y la mano del segundo.

El equipo de Úbeda había llegado a los playoffs con una muy buena campaña local. Había sido segundo en la Zona A y venía de una larga racha positiva en el Apertura. Pero en el primer cruce mano a mano se quedó sin margen. Ahora deberá reordenarse rápido, porque también arrastra preocupación en la Copa Libertadores, donde venía de perder ante Barcelona SC y quedar comprometido en el grupo.

Huracán y una clasificación que puede cambiar el semestre

Huracán llegó a La Bombonera como punto y se fue con una clasificación enorme. El Globo venía de una fase regular marcada por altibajos, empates, falta de continuidad y cuestionamientos. Pero en los playoffs se juega otra historia, y el equipo de Diego Martínez lo entendió mejor que nadie.

El triunfo ante Boca puede funcionar como un punto de quiebre. Huracán no solo avanzó a cuartos de final: recuperó confianza, se sacó de encima una mochila emocional y volvió a alimentar la ilusión después de la final perdida ante Platense en el Apertura 2025.

Ahora el Globo mirará los cuartos con otro ánimo. Sabe que deberá corregir mucho, especialmente la forma en la que se replegó y la dificultad para sostener la pelota. Pero también sabe que tiene arquero, carácter, oficio y capacidad para competir en partidos de eliminación directa.


Síntesis del partido

Resultado: Boca Juniors 2-3 Huracán
Competencia: Octavos de final del Torneo Apertura 2026
Estadio: La Bombonera
Definición: Huracán ganó en tiempo suplementario
Goles de Huracán: Leonardo Gil y Óscar Romero x2, ambos de penal
Goles de Boca: Milton Giménez y Ángel Romero
Expulsados en Huracán: Eric Ramírez y Fabio Pereyra
Figura: Hernán Galíndez
Clasificado: Huracán
Eliminado: Boca Juniors


Cuadro final de estadísticas

Estadística Boca Juniors Huracán
Resultado final 2 3
Clasificación Eliminado Cuartos de final
Goles esperados, xG 3.21 1.75
Posesión 68% 32%
Remates totales 36 8
Remates al arco 11 4
Grandes ocasiones 2 2
Córners 17 1
Precisión de pases 83% 66%
Pases completados 538/650 213/324
Tarjetas amarillas 1 5
Tarjetas rojas 0 2
xG a puerta, xGOT 2.58 2.34
Remates fuera 13 2
Remates rechazados 12 2
Remates dentro del área 24 5
Remates fuera del área 12 3
Tiros al palo 0 0
Goles de cabeza 1 0
Toques en el área rival 51 9
Fueras de juego 2 0
Tiros libres 15 10
Pases largos 54% 38%
Pases en el tercio final 76% 56%
Centros completados 25% 0%
Asistencias esperadas, xA 2.48 0.17
Saques de banda 42 20
Faltas 10 15
Entradas ganadas 71% 60%
Duelos ganados 50 51
Despejes 22 55
Intercepciones 6 4
Errores que terminaron en gol 1 0
Atajadas 1 10
Goles evitados -0.66 0.58
Figura destacada Milton Giménez Hernán Galíndez
Dato clave Boca remató 36 veces y quedó eliminado Huracán terminó con 9 y avanzó