Macarena Ceballos nunca se rinde
Macarena Ceballos, la nadadora argentina nacida en Córdoba hace 29 años, ha recorrido un largo y desafiante camino para llegar a los Juegos Olímpicos de París 2024. Su historia es un testimonio de perseverancia, resiliencia y la capacidad de transformar el dolor en una fuente de motivación. Créditos: Prensa Juegos Olímpicos – Guido Molteni
Hoy por la mañana ante todo pronóstico la nadadora cordobesa, terminó sexta en su serie de los 100 metros pechos tras marcar 1:06.89. Maca entró en el puesto 16 de la clasificación y estará en la siguiente ronda

La vida de Macarena cambió drásticamente a los 12 años, cuando su madre falleció en un accidente en un laboratorio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Córdoba. Esta pérdida dejó una huella profunda en Macarena, quien encontró en la natación un refugio para sobrellevar su dolor.
A pesar de la adversidad, las victorias en competencias provinciales encendieron su pasión por la natación y la llevaron a formar parte de la Selección Argentina escolar en 2008.
En Córdoba, Macarena entrenaba todos los días, pero sentía que había alcanzado un límite en su desarrollo. “Sentía que había llegado a mi techo porque mis planes de entrenamiento eran los mismos desde hacía muchos años. Tenía muchas trabas en el club y me di cuenta de que si quería mejorar, me tenía que ir”, confesó a Página 12.
Con el apoyo de su padre, se trasladó a Buenos Aires en 2015 para entrenar en el Cenard, el centro de alto rendimiento deportivo de Argentina, y alcanzar su máximo potencial.
La carrera de Macarena no siempre fue fácil. En los Juegos Panamericanos de Lima 2019, sufrió una dura derrota que la hizo considerar dejar la natación. “La pasé muy mal. Eso no estuvo bien, no fue sano para mí”, le dijo a Clarín.
Sin embargo, la pandemia le dio la oportunidad de rehacerse. Con la ayuda de una psicóloga, Macarena encontró un nuevo enfoque y comenzó a disfrutar nuevamente de cada entrenamiento y competencia. “Después de la pandemia hice un clic y me dije: ya soy grande. Si lo voy a hacer, lo haré al cien por ciento y en serio”, explicó.
“Desde hace un tiempo, cada vez que me tiro al agua realmente disfruto. Disfruto entrenar, competir y nado igual hasta en un día en el que no estoy bien porque extraño a mi mamá o quiero ir a visitar a mi papá. Siento que maduré muchísimo como deportista”, agregó.
El 2023 fue un año inolvidable para Macarena. En el Mundial de Fukuoka, estableció un récord sudamericano en los 100 metros pecho con un tiempo de 1:06.69, asegurando su lugar en los Juegos Olímpicos de París 2024. Además, ganó una medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 y fue nombrada la mejor nadadora sudamericana del año por Swim Swam.
Ahora Macarena se prepara para afrontar nuevos desafíos.
“Llegué a pensar que los Juegos Olímpicos no eran para mí. Que no había chances. Pero por suerte, el sacrificio y el trabajo dieron sus frutos”, reflexionó.
