Argentina venció a Mauritania con más dudas que certezas en La Bombonera
La Selección Argentina derrotó 2-1 a Mauritania en La Bombonera, en un amistoso de preparación para el Mundial 2026, pero el rendimiento estuvo lejos de convencer. Con goles de Enzo Fernández y Nicolás Paz, el equipo de Lionel Scaloni parecía encaminar una noche tranquila, aunque terminó sufriendo más de la cuenta ante un rival que, en la previa, aparecía varios escalones por debajo. El descuento final de Jordan Lefort expuso las dudas de una Albiceleste que dejó una imagen pálida y preocupante.
Argentina venció a Mauritania, pero dejó una imagen deslucida en La Bombonera
La Selección Argentina consiguió un triunfo por 2-1 ante Mauritania en La Bombonera, en un amistoso internacional correspondiente a su preparación rumbo al Mundial 2026, aunque el desarrollo del partido dejó más interrogantes que certezas. Lo que parecía ser una noche accesible para el conjunto de Lionel Scaloni terminó transformándose en una actuación opaca, especialmente por lo mostrado en el segundo tiempo, cuando el seleccionado africano se animó, creció en el juego y estuvo cerca de llevar la diferencia a una mínima lógica mucho antes del descuento final.
El equipo argentino se impuso gracias a los goles de Enzo Fernández, a los 16 minutos del primer tiempo, y Nicolás Paz, a los 31, mientras que Jordan Lefort descontó ya en tiempo adicionado, para decorar un resultado que dejó un sabor amargo en una selección campeona del mundo que, por nombres, jerarquía y contexto, estaba llamada a mostrar mucho más.
Un gesto de apoyo antes del inicio
Antes de que la pelota comenzara a rodar, hubo un momento emotivo por parte del plantel argentino. Durante las fotos previas, la Selección expresó su respaldo a Juan Foyth y Joaquín Panichelli, ambos afectados por lesiones complejas que los dejarán afuera del Mundial 2026. Los jugadores lucieron una remera con la inscripción “Joaquín #TodosJuntos” y además posaron con un cartel dedicado a Foyth, con su imagen, el mensaje “Juan #TodosJuntos” y el escudo de la AFA.
❗️INSULTOS Y SILBIDOS PARA TAPIA Y JUAN ROMÁN RIQUELME EN LA MISMÍSIMA BOMBONERA
🤬La voz del estadio pidió aplausos pero se escucharon chiflidos ensordecedores
🔊También sonó el himno 🇦🇷 “Chiqui Tapia botón…”
😀Lindo ambiente en el duelo polenta Argentina 🆚 Mauritania pic.twitter.com/eRECjjaDXN
— ✪ Guido AKD (@GuidoNewsAR) March 27, 2026
Ese gesto, cargado de sensibilidad y compañerismo, contrastó luego con un desarrollo futbolístico que fue de mayor a menor para el seleccionado argentino.
Argentina arrancó mejor y encontró rápido la ventaja
Durante los primeros minutos, la Albiceleste intentó imponer condiciones a partir de la movilidad de Nicolás Paz, quien fue uno de los futbolistas más activos del primer tiempo. El mediocampista se mostró siempre como opción de pase, pidió la pelota y ayudó a inclinar la cancha a favor del equipo local.
La primera acción clara se produjo tras una recuperación rápida, cuando Nico Paz tocó para Thiago Almada, éste habilitó a Nico González y el posterior intento de pared terminó con un pase demasiado largo para Julián Álvarez, que no pudo definir. Poco después, a los 14 minutos, un gran pase de Cristian “Cuti” Romero rompió líneas y encontró a Nico González por izquierda. Su centro fue muy peligroso, pero el arquero Mamadou Diop apareció justo para desactivar la situación.
La apertura del marcador llegó a los 16 minutos. La jugada nació en una buena combinación entre Nahuel Molina y Thiago Almada, que liberó al lateral para llegar al fondo. Molina metió un centro atrás preciso y Enzo Fernández, apareciendo por el corazón del área, definió de primera hacia la derecha del arquero para el 1-0.
Ese tanto parecía darle tranquilidad a Argentina, que se acomodaba mejor en el partido y daba la sensación de poder ampliar diferencias con relativa facilidad.
Mauritania avisó y Nico Paz marcó un golazo
Sin embargo, Mauritania también dejó en claro que no iba a limitarse únicamente a resistir. A los 21 minutos, Ibrahima Keita probó desde afuera del área con un derechazo potente que pasó muy cerca del palo derecho defendido por Emiliano Martínez.
Argentina respondió con eficacia y encontró el segundo a los 31 minutos gracias a una gran ejecución de Nicolás Paz. El volante se hizo cargo de un tiro libre y sacó un zurdazo con efecto que esquivó la barrera por dentro, se abrió hacia el palo izquierdo y, tras picar, venció la resistencia de Diop para establecer el 2-0.
Fue una ratificación del gran presente del joven mediocampista, que sigue sumando argumentos para ganarse un lugar cada vez más importante dentro del ciclo de Scaloni. Incluso después de convertir, Paz siguió siendo uno de los puntos altos del equipo argentino.
Antes del descanso, tanto Enzo Fernández como el propio Nicolás Paz tuvieron chances para ampliar la ventaja, pero el arquero africano respondió bien. Del otro lado, justo antes de los 45 minutos, Dibu Martínez tuvo su primera gran intervención de la noche al tapar con mucha categoría un remate de Oumar Ngom, que había girado y definido con potencia dentro del área.
Messi ingresó, pero Argentina perdió el control del partido
Para el segundo tiempo, Lionel Scaloni dispuso los ingresos de Lionel Messi, Rodrigo De Paul y Franco Mastantuono, en reemplazo de Julián Álvarez, Nicolás Paz y Nico González. La expectativa era que la presencia del capitán y de nuevas variantes revitalizara el funcionamiento del equipo, pero eso no ocurrió.
De hecho, tras el descanso, Argentina se fue apagando. Mauritania comenzó a crecer en confianza y a detectar fisuras en una Albiceleste que se mostró lenta, desconectada y sin capacidad para sostener el dominio que había tenido en la primera mitad.
La visita reclamó una falta dentro del área y generó inquietud con una mala salida argentina que obligó a Dibu Martínez a intervenir con rapidez. Luego, Djeidi Gassama armó una contra veloz por izquierda, se acomodó y sacó un remate con rosca que pasó muy cerca del segundo palo.
La primera intervención relevante de Messi llegó a los 9 minutos del complemento. Tras asociarse con Mastantuono y De Paul, recibió la devolución de taco y probó desde afuera del área. Su remate, desviado levemente en un defensor, se fue a centímetros del ángulo izquierdo.
Fue una acción aislada dentro de un tramo donde Argentina no logró fluidez ni profundidad. El ingreso de Giuliano Simeone por Enzo Fernández amplió la rotación dispuesta por Scaloni, claramente enfocado en observar variantes de cara a la lista definitiva para la Copa del Mundo.
Una imagen cada vez más preocupante
A medida que avanzaron los minutos, el conjunto argentino fue perdiendo estructura. Mauritania tomó la iniciativa, empujó y comenzó a generar las chances más claras del segundo tiempo. Primero, Maata Magassa quedó muy bien posicionado para cabecear tras un centro pasado, pero no logró darle dirección a su intento. Después, Aboubakary Koita encaró de izquierda hacia el centro y soltó un remate potente que obligó a una gran respuesta de Dibu Martínez por encima del travesaño.
A los 23 minutos del complemento ingresaron Gabriel Rojas y Agustín Giay por Marcos Acuña y Nahuel Molina, mientras que a los 30 entraron Exequiel Palacios y José “el Flaco” López por Alexis Mac Allister y Thiago Almada, completando así los ocho cambios permitidos.
Con tantas modificaciones, solo Dibu Martínez, Cuti Romero y Marco Senesi completaron los 90 minutos entre los titulares. Pero lejos de mejorar, Argentina siguió mostrando problemas para enlazar pases, construir juego y desequilibrar. Bajo una lluvia persistente, el equipo se volvió previsible, pasivo y sin sorpresa.
Mauritania incluso volvió a reclamar un penal por una acción sobre Senesi y dispuso de otra chance muy clara, cuando Souleymane Anne tomó la pelota, gambeteó con mucha calidad al Cuti Romero y definió de zurda. Otra vez apareció Dibu para evitar el gol.
El descuento de Lefort expuso la floja noche albiceleste
El tanto que venía anunciándose finalmente llegó en el tercer minuto adicionado. Tras un centro casi frontal, Cuti Romero rechazó de cabeza, pero el rebote derivó en una jugada confusa. Khadim Diaw intentó rematar, la pelota salió mordida y, tras una carambola, le quedó a Jordan Lefort, que definió con un derechazo bajo y cruzado para establecer el 2-1 definitivo.
El descuento fue justo con el desarrollo del segundo tiempo y hasta dejó la sensación de que Mauritania mereció acercarse antes en el marcador. Para Argentina, el cierre fue preocupante: sorprendida por un rival considerablemente inferior en los papeles, terminó dejando una imagen deslucida, lejos del nivel que se esperaba de un campeón del mundo.
Scaloni, Di María y una etapa cerrada
En la previa del encuentro, Lionel Scaloni también había dejado declaraciones importantes en conferencia de prensa sobre la situación de Ángel Di María y la posibilidad de un eventual regreso a la Selección Argentina.
El entrenador explicó que mantiene una excelente relación con el exjugador del seleccionado y reveló que han intercambiado mensajes, aunque dejó en claro que no hay chances concretas de una vuelta. Según expresó, el tema parece estar más instalado en el entorno que en el propio futbolista, y remarcó que tanto el cuerpo técnico como Di María tienen claro que se trata de una etapa terminada.
Scaloni también destacó que se lo ve feliz en su presente personal y futbolístico, pero sostuvo que su ciclo en la Selección ya quedó atrás, pese a todo lo que le dio al equipo nacional.
Lo que viene para Argentina
Más allá del resultado, Argentina sabe que deberá corregir bastante si quiere llegar de la mejor manera al Mundial 2026. El funcionamiento ante Mauritania dejó varios puntos flojos: desconexión entre líneas, poca intensidad, falta de circulación en el complemento y una preocupante pérdida de control frente a un rival supuestamente mucho más débil.
El próximo compromiso será el martes frente a Zambia, nuevamente en La Bombonera, en otro ensayo que servirá para ajustar piezas, observar nombres y, sobre todo, recuperar una imagen más cercana a la que pretende Lionel Scaloni en la recta final hacia la Copa del Mundo.
Porque si bien Argentina ganó, la sensación que dejó fue otra: la de un equipo que, por momentos, jugó muy por debajo de su potencial y terminó sufriendo demasiado ante una débil Mauritania.