EL MISTERIO DE TUNGUSKA

El 30 de junio de 1908 en las colinas al noroeste del Lago Baikal el cielo se partió en dos y una luz tan fuerte como el sol dejo un estruendo como el de un artillero

Luego de este suceso que dejo consigo la destrucción de 2150km2 de árboles muchos científicos se pusieron a investigar cual era el motivo de este descomunal suceso, aunque tuvieron inconvenientes para acercase a la zona del Rio de Tunguska Pedregoso ya que la zona permaneció aislada durante una década.

Cuando por fin un grupo de científicos pudo investigar la zona dirigidos por el mineralogista ruso Leonid Kulid de igual manera no pudieron entrar al centro de la explosión, pero sí pudieron hablar con varias personas que vivieron el suceso esa noche. Los testimonios eran impactantes ya que los habitantes de la zona pensaban que era el fin del mundo y que ese estruendo era lo último que iban a escuchar.

Luego de charlar con varias personas Kulid se dio cuenta de que, en base a los testimonios, lo que habían vivido esa noche era un impacto de un meteorito gigante. Tendrían que pasar otros 4 años para que Kulid tuviera la oportunidad de dirigir una investigación a la zona cero, pero al llegar a la misma descubrió para su sorpresa que no había ningún cráter solo arboles chamuscados, que aun estaban de pie en un diámetro de 8 km y los que no pertenecían a este círculo se encontraban caídos y parcialmente quemados.

Las investigaciones de Kulid terminaron sin llegar a conocer la magnitud del impacto ya que nunca pudieron encontrar un cráter ni restos de un meteorito en todo el pantano. En el año 1960 los soviéticos realizaron experimentos para ver si lo que sucedió es que cuando el meteorito estaba a unos 10km del suelo exploto por los aires y eso ocasionó que los arboles debajo de la explosión permanecieran de pie y que los demás queden tumbados por la onda expansiva.

Para realizar el experimento tomaron cerrillas para representar los árboles e hicieron explotar pequeñas cargar encimas de las mismas para hacer la representación de la explosión, al realizar esto se dieron cuenta que su hipótesis era la correcta y que esto es lo que había ocurrido.

En el año 2019 recién se pudo hacer una estimación del poder destructivo que tenía el bólido de Tunguska llegando a ser una explosión de unos 20-30 megatones lo cual correspondería a una energía 1000 veces mayor a la bomba de Hiroshima y a casi la mitad de energía de la Bomba del Zar. Este increíble suceso también dejo una marca en la cultura popular con varias representaciones en juegos, comics, series y películas (como en la saga Assasins Creed, la saga de Crysis, Star Treck o The X-Files) y una historia de investigación científica que hasta en el día de hoy sigue dando de qué hablar.