Etcheverry se redime en cinco sets y vuelve a sonreír en el Abierto de Australia
Un año después de una dolorosa caída en Melbourne, Australia, Tomás Etcheverry se reencontró con su mejor versión en los momentos límite. El platense ganó un partido maratónico en cinco sets, mostró una fortaleza mental y física notable y volvió a instalarse en la segunda ronda del Abierto de Australia, donde ya es una presencia habitual.
El tenis siempre concede revancha, y Tomás Etcheverry supo aprovecharla en el escenario más exigente. Hace exactamente un año, el argentino había quedado al borde de la tercera ronda del Abierto de Australia, pero terminó cayendo en un quinto set inolvidable ante Marcos Giron. Esta vez, la historia fue distinta: el platense se impuso por 6-2, 3-6, 4-6, 6-3 y 6-4 frente al serbio Miomir Kecmanovic, en casi cuatro horas de batalla, para volver a la segunda ronda en Melbourne Park.
El triunfo no solo tuvo un enorme valor deportivo, sino también simbólico. Etcheverry, actualmente No. 62 del PIF ATP Rankings, disputó su primer quinto set desde aquella frustración de 2025 y logró inclinar la balanza a su favor, mejorando su registro personal a 4-3 en partidos definidos en cinco mangas. La clave estuvo en su servicio, que funcionó como un arma letal en el tramo decisivo del encuentro.
El argentino conectó 20 aces a lo largo del partido, con una eficacia creciente a medida que avanzaban los sets: ocho en el cuarto parcial y cinco en el quinto. El dato más impactante llegó en la manga final, donde firmó un 100% de efectividad con su saque, ganando los 20 puntos disputados al servicio, tanto con primeros (14/14) como con segundos (6/6). Un rendimiento perfecto para sostener la presión en el momento más delicado.
Pero no todo pasó por el saque. La paciencia desde el fondo de la cancha y la inteligencia para esperar su oportunidad al resto fueron determinantes. Esa chance apareció en el 4-4 del quinto set, en un game dramático que se extendió durante 12 minutos. Allí, Etcheverry generó seis break points y finalmente capitalizó el último, tras un error del serbio. Minutos más tarde, sacó para partido sin titubeos y selló la victoria tras 3 horas y 54 minutos de juego, dejando el Lexus ATP Head2Head ante Kecmanovic en 3-1 a su favor.
Con este resultado, Tomás Etcheverry alcanza la segunda ronda del Abierto de Australia por cuarto año consecutivo, consolidando su regularidad en el primer Grand Slam de la temporada. Será su décimo partido en cuadros principales del certamen y el próximo desafío no será menor.
En la siguiente ronda se medirá con el británico Arthur Fery, una de las grandes sorpresas del torneo. El joven de 23 años, ubicado en el puesto 185 del ranking, llegó desde la fase previa y protagonizó un batacazo al eliminar al italiano Flavio Cobolli, vigésimo preclasificado, por 7-6(1), 6-4 y 6-1. Para Fery, se trata apenas de su tercera victoria en cuadros principales del ATP Tour, y buscará seguir escribiendo su propia historia en Melbourne.
Para Tomás Etcheverry, en cambio, el objetivo es claro: sostener este envión anímico, dejar atrás definitivamente los fantasmas del pasado y seguir avanzando en un torneo que, año tras año, lo encuentra más sólido y competitivo.











