Luis Suárez destrozó a Venezuela: adiós al sueño mundialista
Con un póker letal, Luis Suárez acabó con el sueño mundialista de Venezuela en Maturín. La Vinotinto cayó 3-6 ante Colombia y se despidió de la ilusión de estar en el Mundial 2026.
En una noche de emociones intensas y goles para todos los gustos, Luis Suárez se convirtió en el verdugo de la Vinotinto al marcar cuatro tantos en la contundente victoria de Colombia por 3-6 en Maturín. El resultado dejó a Venezuela fuera del Mundial, ya que la derrota la hundió en la octava posición de las Eliminatorias, cediendo a Bolivia el séptimo lugar y el pase a la repesca intercontinental.
El encuentro comenzó con ilusión para los más de 50.000 hinchas que colmaron el Monumental de Maturín. Apenas a los tres minutos, Telasco Segovia adelantó a Venezuela con un derechazo imposible para Kevin Mier. El estadio vibraba con los cánticos de “¡Sí se puede!”, pero pronto llegaría el mazazo.
A los 14 minutos, Yerry Mina igualó con un cabezazo tras centro de James Rodríguez. Pese al golpe, Venezuela reaccionó: Josef Martínez estuvo atento a un rebote de Mier para devolver la ventaja local. Sin embargo, la alegría fue efímera: antes del descanso, apareció Luis Suárez para empatar el marcador tras una jugada con Luis Díaz y Richard Ríos.
El segundo tiempo fue un monólogo cafetero. Apenas iniciado, Suárez regateó a la zaga vinotinto para firmar el 2-3. Diez minutos después, el delantero volvió a aparecer en velocidad para ampliar la diferencia. El samario estaba imparable y completó su póker a los 65’, asistido nuevamente por Ríos. La defensa venezolana no encontraba respuestas.
Con el marcador ya definido, Salomón Rondón descontó de cabeza a los 76’ para darle un último respiro a la afición. Pero el golpe final lo dio Jhon Córdoba, a pase de Juan Fernando Quintero, con el sexto tanto visitante que silenció al Monumental.
El sueño mundialista se acabó. Venezuela, que llegaba con aspiraciones históricas, terminó sin premio. La propuesta ofensiva de Fernando Batista se diluyó ante la contundencia de Colombia y, sobre todo, ante un Luis Suárez en estado de gracia.
La Vinotinto deberá esperar otra oportunidad. Por ahora, la clasificación al Mundial seguirá siendo una deuda pendiente.
