🏀 Prigioni explicó su plan y encendió la ilusión: “Queremos una identidad defensiva que no dependa del ataque”
Tras la victoria ante Cuba, Pablo Prigioni analizó el triunfo y remarcó que la Selección Argentina debe sostener una identidad defensiva fuerte rumbo al Mundial de Qatar 2027, explicando además la rotación y el manejo de minutos.
Luego del contundente triunfo por 105-49 ante Cuba en el Estadio Obras, Pablo Prigioni brindó una conferencia en la que no solo analizó el rendimiento del equipo, sino que también dejó conceptos centrales sobre el modelo de Selección que busca construir. El entrenador se mostró conforme con el rendimiento colectivo, destacó el crecimiento del grupo y explicó las particularidades de la rotación utilizada en esta primera ventana clasificatoria rumbo al Mundial de Qatar 2027.
Uno de los temas principales fue el manejo de los minutos de Facundo Campazzo y Gabriel Deck, quienes llegaron a la cita con un gran desgaste por la actividad en Europa. “Tanto Campazzo como Deck tenían que jugar menos de 15 minutos en el primer partido porque venían de una carga importante, y en el segundo sí aumentarles un poco más el tiempo en cancha”, detalló. Prigioni reconoció que existe una alta probabilidad de que ambos no puedan estar en la próxima ventana debido a que disputarían un encuentro con el Real Madrid el día anterior.
El entrenador también justificó su decisión de sostener una formación inicial estable: “Prioricé sostener la estructura del equipo para empezar a construir continuidad. Es clave que ciertos jugadores acumulen minutos juntos, que entiendan los ritmos y tiempos de la Selección. Darle más minutos a ese grupo fue la prioridad”. En ese sentido, valoró el rendimiento de figuras como Francisco Cáffaro, Nicolás Brussino, Gonzalo Corbalán y el propio Deck, quienes lideraron distintos momentos del juego.
Prigioni fue claro respecto al corazón del proyecto: la defensa.
“Hemos desarrollado una identidad defensiva. Queremos dejar a los rivales en pocos puntos. Sabemos que a veces el ataque no fluye, pero nunca podemos permitir que eso condicione nuestra defensa”, afirmó con contundencia.
Argentina cumplió ese mandato al pie de la letra: controló el ritmo, recuperó balones, limitó las penetraciones cubanas y desarticuló al rival en la segunda mitad. “Desde ahí queremos construir. Si defendemos como hoy, estamos en partido contra cualquiera”, aseguró.
En cuanto al crecimiento del plantel, Prigioni resaltó el valor del aspecto humano: “Los chicos están cada vez más unidos. Se notaba que querían reencontrarse. Tratamos de construir un equipo sólido dentro y fuera de la cancha, y eso se sintió en esta ventana”.
Pensando en lo que viene, el entrenador apuntó a la continuidad: “La idea es mantener un núcleo similar al que se vio en la AmeriCup, sumando algunos jugadores. Lo ideal sería trabajar con un grupo de unos 20 jugadores o menos. Es muy difícil lograr consistencia cuando hay que cambiar el roster todo el tiempo”.
Con su mensaje, Prigioni dejó claro que Argentina no solo ganó un partido: ganó identidad, dirección y convicción. La Selección comienza a mostrar una forma definida, un rumbo claro y un proyecto que promete crecer de cara al camino hacia Qatar 2027.
