Pedro Martínez debuta con victoria en Barcelona, Korda avanza y Ramos-Viñolas se despide del Godó
Pedro Martínez logró su primer triunfo en el Barcelona Open Banc Sabadell, mientras que el estadounidense Sebastian Korda remontó ante Arnaldi. La jornada también marcó la emotiva despedida de Albert Ramos-Viñolas, leyenda del tenis español.
En un lunes cargado de emociones, el Barcelona Open Banc Sabadell vivió una jornada de contrastes: la irrupción triunfal de Pedro Martínez, la solidez de Sebastian Korda, y la despedida cargada de sentimientos de Albert Ramos-Viñolas, que eligió el escenario de su ciudad para decir adiós.
En la Pista Rafael Nadal, Pedro Martínez firmó una de las victorias más importantes de su carrera. El valenciano de 27 años venció al estadounidense Brandon Nakashima por 7-5, 5-7 y 6-4 tras más de tres horas de juego. Fue su primer triunfo en el torneo catalán tras varias participaciones frustradas, y llegó en uno de los mejores momentos de su trayectoria, consolidado en el puesto 49 del PIF ATP Rankings. El español mostró un enorme temple en los momentos críticos y emocionó al público con su espíritu combativo.
Después de un buen inicio de gira sobre polvo de ladrillo, con victorias en Bucarest y Montecarlo, Martínez busca extender su gran momento en una parte del cuadro donde se cruzará con el ganador entre Pablo Carreño Busta y Arthur Fils. Con la ambición de igualar su actuación en Buenos Aires, donde alcanzó semifinales, Pedro quiere seguir siendo protagonista en la tierra batida.
Más temprano, Sebastian Korda se vio obligado a levantar un set en contra ante el italiano Matteo Arnaldi, pero reaccionó con temple para imponerse por 3-6, 6-3 y 6-2. El estadounidense, 24° del mundo, selló su pase a los octavos, donde enfrentará a un rival de fuste: el vencedor entre Stefanos Tsitsipas y Reilly Opelka.
Pero la postal más conmovedora del día fue la del adiós de Albert Ramos-Viñolas. A los 37 años, el catalán jugó su último partido en el torneo que lo vio crecer como profesional. Aunque cayó 7-5, 6-4 ante Holger Rune, el barcelonés recibió una ovación cerrada de su gente y se despidió con lágrimas, familia, amigos y una vida dedicada al tenis.

Con 17 participaciones en el ATP 500 de Barcelona, Ramos-Viñolas fue uno de los jugadores más constantes del evento. Entre sus mayores logros figuran los cuartos de final de 2013 y 2017. Su carrera, con cuatro títulos ATP y un inolvidable paso por Roland Garros y la final de Montecarlo, deja huella como uno de los grandes gladiadores de la tierra batida española.
“Los dolores ya no me permiten entrenar como necesito. Lo decidí hace tres semanas, después de Girona. Mi cabeza necesitaba prepararse para dejar el tenis”, confesó ante una grada emocionada.
Su adiós fue la nota sentimental de una jornada marcada por el espíritu de lucha y la renovación de ilusiones en la arcilla catalana.











