Gimnasia y Tiro visita a Chacarita en un partido clave: debuta Azconzábal y el Albo busca cortar la sequía

Gimnasia y Tiro de Salta visitará este domingo a Chacarita por la fecha 9 de la Zona B de la Primera Nacional 2026, en un duelo clave para cortar la mala racha y empezar con otro aire en el debut de Juan Manuel Azconzábal como entrenador.

Gimnasia y Tiro de Salta afrontará este domingo una de esas paradas que pueden marcar un antes y un después en su temporada. Desde las 15, el Albo visitará a Chacarita en el estadio 18 de Julio, por la novena fecha de la Zona B de la Primera Nacional 2026, en el estreno oficial de Juan Manuel Azconzábal como nuevo director técnico del conjunto salteño. El partido será arbitrado por Fabrizio Llobet y se podrá ver por LPF Play.

La previa encuentra a dos equipos necesitados, con presentes irregulares y urgencias distintas, pero con un mismo objetivo: volver a ganar. Gimnasia y Tiro llega golpeado por una racha de cuatro partidos sin triunfos, mientras que Chacarita acumula cinco fechas sin festejar y se mueve en la zona baja de la tabla. Por eso, más allá de tratarse apenas de la novena jornada, el cruce en San Martín aparece como una prueba importante para ambos.

En el caso del Millonario, el partido tendrá un condimento especial por el estreno del Vasco Azconzábal, quien asumió luego de la salida de Fernando Teté Quiroz y de un breve interinato de Sergio Plaza. El nuevo entrenador llegó en un momento delicado, con el equipo lejos de aquel arranque prometedor que lo tuvo como una de las sorpresas del campeonato. Después de tres victorias en las primeras fechas, el Albo se fue desinflando: empató con Temperley, perdió con Nueva Chicago, cayó en el clásico con Central Norte y luego igualó 1-1 con San Martín de San Juan en el Gigante del Norte.

Ese empate ante el Verdinegro dejó una sensación amarga. Gimnasia pegó de entrada con un gol de Lautaro Gordillo al minuto de juego y durante un buen tramo del primer tiempo dio la impresión de tener el control. Incluso pudo aumentar la ventaja, pero no aprovechó sus momentos y San Martín de San Juan se lo empató antes del descanso por intermedio de Hernán Zuliani. En el complemento, el equipo salteño perdió intensidad, el partido se volvió físico y cortado, y el punto terminó sabiendo a poco. Fue otro golpe para un conjunto que no consigue sostener regularidad.

La salida de Quiroz, que se dio tras la derrota en el clásico ante Central Norte, abrió paso a un cambio de ciclo. El exentrenador explicó su renuncia por desgaste personal y anímico, y la dirigencia se movió rápido para cerrar a Azconzábal, un técnico de experiencia en el ascenso y con recorrido en clubes importantes del país y del exterior. El dato no menor es que el Vasco tendrá su debut justamente frente a Chacarita, su último club, donde dirigió durante 2025. Ese cruce frente a un exequipo le agrega un atractivo extra a una tarde ya de por sí trascendente.

Azconzábal asumió con poco margen de trabajo, pero con la obligación de empezar a corregir de inmediato. El calendario no da respiro: después de visitar a Chacarita, Gimnasia y Tiro se quedará en Buenos Aires para disputar el miércoles 15 de abril los 32avos de final de la Copa Argentina frente a Gimnasia de Mendoza, en el estadio Eduardo Gallardón de Los Andes. Luego volverá a Salta para recibir a Güemes de Santiago del Estero. Serán tres partidos en apenas ocho días, una exigencia máxima para un técnico que recién inicia su ciclo.

En cuanto al armado del equipo, el Albo llega con algunos problemas físicos que condicionaron la preparación de la semana. La baja más sensible es la de Ivo Chaves, capitán y referente, quien sufrió un desgarro de la fascia plantar y fue sometido a un tratamiento con Plasma Rico en Plaquetas. Se estima que tendrá unos diez días de recuperación. Además, Walter Montoya arrastra una molestia en la rodilla, por lo que también se evaluaron variantes en el mediocampo.

En este contexto, Azconzábal tuvo que meter mano. Entre las opciones que aparecieron durante los últimos entrenamientos estuvieron los ingresos de Nicolás Rinaldi y Matías Birge en la mitad de la cancha, mientras que también se analizó el regreso de Joaquín Papaleo al arco. En la defensa, otro dato a considerar es que Gabriel Díaz continúa suspendido por la expulsión sufrida en el clásico ante Central Norte. Todo esto obliga al nuevo DT a rearmar piezas, buscar equilibrio y tomar decisiones fuertes desde su primera presentación.

La probable formación del Albo muestra una estructura que combina experiencia y necesidad de respuesta inmediata. Joaquín Papaleo tendría chances de ser titular; en defensa estarían Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto y Lautaro Montoya; en la mitad podrían aparecer Walter Montoya o Juan Capano junto a Birge y Rinaldi, con Jonás Aguirre por un costado; y arriba la referencia ofensiva seguiría siendo Lautaro Gordillo, acompañado por Fabricio Rojas. Más allá de los nombres, la gran incógnita pasa por la respuesta futbolística y anímica de un equipo que necesita reencontrarse.

Gimnasia y Tiro, de todos modos, tiene argumentos para ilusionarse. El arranque de año demostró que el plantel tiene material para competir. Venció a Colegiales en el debut, logró una muy buena victoria en Paraná ante Patronato y después superó a Almagro para convertirse en líder de la zona con puntaje ideal. En ese tramo, el funcionamiento fue sólido, la estructura defensiva respondió y Lautaro Gordillo se transformó en una pieza determinante con goles y peso ofensivo. Esa versión es la que ahora el Vasco intentará recuperar.


Del otro lado estará un Chacarita que tampoco atraviesa un buen presente. El Funebrero viene de empatar 1-1 con San Martín de Tucumán en La Ciudadela, un resultado que al menos le permitió cortar una serie de cuatro derrotas consecutivas. Antes había perdido con Güemes, Agropecuario, Atlético de Rafaela y Estudiantes, una seguidilla que terminó provocando la salida de Matías Módolo como entrenador. Desde entonces, Cristian Grabinski quedó al frente de manera interina.


En la fecha pasada, Chacarita mostró una leve reacción. Perdía en Tucumán por el gol de Diego Diellos, pero en el inicio del segundo tiempo encontró la igualdad gracias a Tomás Pérez Serra. Ese punto le dio un pequeño respiro, aunque no modificó demasiado el panorama general: el conjunto de San Martín sigue complicado, en la parte baja de la tabla y con la obligación de empezar a sumar de a tres para no hundirse más.

La campaña del Funebrero hasta acá tuvo altibajos pronunciados. En el arranque empató con San Martín de San Juan y luego le ganó 3-1 a Gimnasia de Jujuy, en lo que parecía ser el punto de partida de una campaña más estable. Sin embargo, después llegaron las derrotas consecutivas y el equipo perdió confianza, funcionamiento y respuestas. A eso se sumó el cambio de entrenador, en medio de una temporada que había comenzado con expectativas de protagonismo luego de una gran renovación de plantel durante el verano.

Para recibir a Gimnasia y Tiro, Grabinski apostaría por una base similar a la que utilizó en Tucumán. Enrique Bologna seguiría en el arco; la defensa se perfila con Francisco Facello, Julián Velázquez, Gonzalo Mottes, Nicolás Pantaleoni y Brian Calderara; en el mediocampo estarían Miguel Mellado y Tomás Pérez Serra; y más adelante Juan Cuevas, Maximiliano Meléndez y Juan Ignacio Barbieri. Es un equipo con nombres de experiencia, pero que todavía no logró traducirlos en resultados sostenidos.

Así, el partido ofrece un cruce de realidades parecidas. Chacarita y Gimnasia y Tiro llegan envueltos en dudas, con cambios recientes en sus cuerpos técnicos y con la necesidad de reconstruir confianza. El Funebrero buscará hacerse fuerte en su casa para salir del fondo. El Albo, en cambio, intentará aprovechar el envión que suele traer un cambio de entrenador y empezar una nueva etapa con una señal positiva.

Para Gimnasia, además, el duelo puede ser bisagra por varias razones. Primero, porque necesita cortar la mala racha para no seguir cediendo terreno en una zona larga y pareja. Segundo, porque el equipo debe mejorar en lo futbolístico tras varias presentaciones donde perdió claridad, solidez y contundencia. Y tercero, porque una victoria en San Martín le daría oxígeno antes del desafío inmediato por Copa Argentina, otro objetivo importante para la institución.

También será una tarde para medir el impacto de Azconzábal en tiempo récord. No se le puede pedir una transformación total en pocos entrenamientos, pero sí algunos signos: orden, reacción, una identidad más clara y respuestas individuales de futbolistas que bajaron su nivel en las últimas fechas. El nuevo DT sabe que empieza en un contexto exigente y que el margen es corto, pero también que un buen resultado puede cambiar rápidamente el ánimo del plantel y del entorno.

En definitiva, Gimnasia y Tiro visitará a Chacarita con la expectativa de iniciar con el pie derecho la era Azconzábal. El rival no llega bien, pero en su casa puede ser peligroso. El Albo tampoco atraviesa su mejor momento, aunque conserva herramientas para volver a ser competitivo. En una Zona B cada vez más apretada, el partido de este domingo vale más que tres puntos: puede ser el comienzo de una reacción o un nuevo golpe para un equipo que necesita reencontrarse cuanto antes.

Probables formaciones

Chacarita:
Enrique Bologna; Francisco Facello, Julián Velázquez, Gonzalo Mottes, Nicolás Pantaleoni, Brian Calderara; Miguel Mellado, Tomás Pérez Serra; Juan Cuevas; Maximiliano Meléndez y Juan Ignacio Barbieri.

Gimnasia y Tiro de Salta:
Joaquín Papaleo; Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Walter Montoya, Matías Birge, Nicolás Rinaldi, Jonás Aguirre; Fabricio Rojas y Lautaro Gordillo.




Central Norte recibe a Mitre con la necesidad de volver al triunfo en el Martearena

Central Norte de Salta recibirá este domingo a Mitre de Santiago del Estero en el estadio Padre Ernesto Martearena por la fecha 9 de la Primera Nacional 2026. El equipo de Adrián Bastía buscará recuperarse tras la derrota ante Estudiantes de Caseros, mientras que el Aurinegro llega golpeado luego de caer ante Deportivo Madryn.

Central Norte de Salta afrontará este domingo un partido importante en el estadio Padre Ernesto Martearena, donde recibirá a Mitre de Santiago del Estero desde las 17, por la novena fecha de la Zona A de la Primera Nacional 2026. Para el conjunto dirigido por Adrián “El Polaco” Bastía será una nueva oportunidad para reafirmar su crecimiento futbolístico y volver a sumar en casa, mientras que el Aurinegro llega con urgencias luego de un nuevo traspié en el campeonato.

El encuentro tendrá el arbitraje de Carlos Córdoba y será transmitido por LPF Play. En la previa, ambos equipos aparecen con la necesidad de sumar, aunque por contextos distintos. Central Norte intenta sostener la evolución que mostró en las últimas semanas, más allá de la derrota sufrida en Caseros, mientras que Mitre necesita una reacción inmediata para no seguir perdiendo terreno en la tabla.

Cómo llega Central Norte al partido ante Mitre

Central Norte venía atravesando un momento de recuperación en la Primera Nacional. El equipo salteño había conseguido una victoria muy importante ante All Boys por 1-0 en el Martearena, resultado que significó su primer triunfo del campeonato y también el primer gol del equipo en el torneo. A partir de allí, el Cuervo comenzó a mostrar otra imagen, con mayor confianza, solidez defensiva y una estructura más clara en el funcionamiento colectivo.

Luego, el Azabache consiguió un impacto anímico enorme al imponerse en el clásico salteño frente a Gimnasia y Tiro por 1-0. En ese encuentro, Julián López marcó el único tanto del partido y se consolidó como una pieza determinante en la levantada futbolística del equipo. Esa victoria le permitió a Central Norte tomar aire, encontrar serenidad puertas adentro y alimentar la ilusión de meterse en la pelea de una zona muy exigente.

Sin embargo, en la fecha pasada, el conjunto de Bastía no pudo sostener la racha positiva y cayó 1-0 frente a Estudiantes de Buenos Aires en Caseros. El equipo salteño recibió un golpe temprano con el gol de Facundo Ardiles a los 12 minutos y, aunque mostró una reacción en el segundo tiempo, no logró rescatar al menos un empate. Esa derrota cortó una serie que incluía dos victorias consecutivas y dejó a Central con la sensación de haber regalado demasiado en el primer tiempo.

Pedro Sanz y la autocrítica tras la caída en Caseros

Uno de los que analizó con claridad la derrota fue Pedro Sanz, lateral izquierdo del Cuervo, quien dejó un mensaje autocrítico pensando en la recuperación del equipo. “El primer tiempo fue malo de nosotros. No nos salió lo que habíamos entrenado y lo terminamos pagando”, remarcó tras el encuentro frente a Estudiantes. También explicó que la idea era atacar por las bandas y aprovechar espacios, aunque el equipo no pudo llevarlo a la práctica como esperaba.

Sanz también destacó que en el complemento hubo una mejora visible en el rendimiento colectivo. Central Norte adelantó líneas, generó algunas chances y encontró por momentos un desarrollo más favorable. De todos modos, la falta de precisión en los metros finales volvió a jugarle en contra. Para el defensor, una de las claves estará en no volver a regalar la primera mitad y en sostener durante más tiempo aquello bueno que el equipo viene mostrando.

Bastía define el once y espera sostener la mejora

Durante la semana, Adrián Bastía trabajó con algunas dudas para terminar de definir la formación titular. En la defensa, una de las principales incógnitas pasa por saber si Leonardo Felissia continuará entre los once o si Elías Calderón, ya recuperado de su lesión, volverá a meterse en el equipo. También hay interrogantes en el mediocampo, donde el entrenador deberá resolver nombres clave para darle equilibrio y dinámica a la estructura del equipo.

Todo indica que Kevin Fernández volverá a la titularidad tras cumplir la fecha de suspensión y ocuparía el lugar de Matías Moravec. La noticia negativa para el cuerpo técnico pasa por Kevin Isa Luna, quien no integra la lista de convocados por una lesión. En este contexto, Central Norte buscará apoyarse en su localía y en el empuje de su gente para volver a hacerse fuerte en el Martearena.


La probable formación del Cuervo sería con Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Agustín Lamosa, Leonardo Felissia y Pedro Sanz; Kevin Fernández, Matías Villareal, Gianluca Mancuso y Joaquín Mateo; Franco Vedoya y Julián López. En el banco también aparecen alternativas como Fabricio Hass, Maximiliano Padilla, Agustín Aleo, Enzo Calderón, Agustín Bustinduy, Enzo Abondetto, Ramiro Costa, Tiago Taobas y Paolo Dorini.

La importancia de Julián López en el nuevo Central Norte

Si hay un nombre que creció mucho en las últimas semanas dentro del plantel azabache, ese es el de Julián López. El delantero fue clave en la victoria frente a All Boys con el gol que cortó la sequía ofensiva y también apareció en el clásico contra Gimnasia y Tiro para darle al Cuervo una victoria histórica. Su presente le permitió ganarse un lugar entre los titulares y convertirse en una de las cartas ofensivas más importantes del equipo.

Bastía ya había dejado en claro, luego del clásico, que López se ganó ser el primer delantero del equipo y valoró su capacidad para aprovechar las oportunidades. En un Central Norte que todavía busca consolidar mayor volumen de juego, la eficacia del atacante puede ser decisiva para inclinar la balanza en partidos cerrados como el que se viene ante Mitre.

Cómo llega Mitre de Santiago del Estero

Del otro lado estará Mitre, un equipo que también necesita sumar y que llega a Salta golpeado por la dura derrota 3-1 sufrida como local frente a Deportivo Madryn. El Aurinegro arrancó mal ese partido, recibió dos goles en un lapso corto del primer tiempo y, aunque logró descontar rápido en el complemento con Gustavo Fernández, terminó liquidado en tiempo de descuento. El resultado lo dejó en una situación incómoda en la tabla, ubicado en el puesto 15 de su zona con siete unidades.

Antes de esa caída, el equipo santiagueño había protagonizado un clásico vibrante frente a Güemes, con un empate 2-2 en un partido cargado de emociones. En ese compromiso mostró capacidad de reacción, ya que logró remontar dos veces y sumó un punto valioso en un contexto de mucha tensión. Sin embargo, esa respuesta anímica no se sostuvo en la fecha siguiente y ahora buscará reencontrarse con una mejor versión fuera de casa.

Mitre no tuvo un arranque sencillo en el torneo. En la primera fecha cayó ante All Boys por 2-1 en Floresta, aunque luego consiguió una victoria importante como local frente a Estudiantes de Buenos Aires por 1-0. Con el correr de las jornadas, el equipo mostró irregularidad y le costó sostener resultados. Por eso, la visita a Salta aparece como un examen importante para medir su reacción y su capacidad de competir ante un rival directo en la zona.

Carlos Mayor analiza cambios en el Aurinegro

Pensando en el partido frente a Central Norte, el entrenador Carlos Mayor evalúa algunas modificaciones. Una de las variantes que podría darse está en el ataque, con Rodrigo González ganando terreno para ingresar en lugar de Marcos Machado. Además, Mateo Montenegro podría meterse en el equipo por Claudio Salto. Son movimientos que buscan darle otra energía a un equipo que viene de recibir un golpe duro en casa.

La probable formación de Mitre sería con Ignacio Pietrobono; Iván Antunes, Pablo Minissale, Tiago Ferreyra, Luciano Correa; Maximiliano Romero, Juan Alesandroni, Claudio Salto o Mateo Montenegro, Mateo Maldonado; Marcos Machado o Rodrigo González y Gustavo Fernández. En la previa, todas las miradas también estarán puestas en Fernández, uno de los jugadores con mayor peso ofensivo dentro del conjunto santiagueño.

Un duelo con mucho en juego en la Primera Nacional

El partido entre Central Norte y Mitre tiene un peso especial para ambos. En el caso del Cuervo, la necesidad pasa por volver al triunfo como local y seguir construyendo una identidad competitiva en la categoría. Después de un arranque complejo, el equipo de Bastía consiguió señales positivas en las últimas fechas y quiere confirmar que la derrota ante Estudiantes fue solo un tropiezo circunstancial.

Para Mitre, en cambio, el escenario es más apremiante. El Aurinegro necesita cortar la racha irregular, recuperar confianza y evitar que la tabla empiece a presionarlo demasiado temprano en el campeonato. La visita al Martearena se presenta como una prueba de carácter para un equipo que todavía no logra afirmar una línea de regularidad.

Central Norte quiere hacerse fuerte en el Martearena

Con su gente, con Julián López en gran momento y con Bastía buscando darle forma definitiva a un once cada vez más reconocible, Central Norte intentará volver a hacerse fuerte en Salta. El Cuervo sabe que en una categoría tan pareja como la Primera Nacional, el rendimiento en condición de local puede ser determinante para sostener aspiraciones y alejarse de la zona baja.

El desafío será combinar la solidez que mostró en varios pasajes recientes con una mayor contundencia ofensiva. Si logra sostener la intensidad y corregir esos arranques flojos que lo condicionaron en Caseros, Central Norte tendrá una buena oportunidad para quedarse con un triunfo valioso frente a Mitre de Santiago del Estero y seguir creciendo en el campeonato.

Probables formaciones

Central Norte: Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Agustín Lamosa, Leonardo Felissia y Pedro Sanz; Kevin Fernández, Matías Villareal, Gianluca Mancuso y Joaquín Mateo; Franco Vedoya y Julián López.

Mitre de Santiago del Estero: Ignacio Pietrobono; Iván Antunes, Pablo Minissale, Tiago Ferreyra, Luciano Correa; Maximiliano Romero, Juan Alesandroni, Claudio Salto o Mateo Montenegro, Mateo Maldonado; Marcos Machado o Rodrigo González y Gustavo Fernández.

Datos del partido

Partido: Central Norte vs Mitre de Santiago del Estero
Fecha: Fecha 9 de la Primera Nacional 2026
Hora: 17.00
Estadio: Padre Ernesto Martearena
Árbitro: Carlos Córdoba
TV: LPF Play




Azconzábal ya manda en Gimnasia y Tiro

Vasco Azconzábal en Gimnasia y Tiro ya es una realidad. El entrenador fue presentado oficialmente como nuevo director técnico del Albo, dirigió su primera práctica y dejó en claro que el objetivo es clasificar, pelear por el ascenso y devolverle protagonismo a un equipo que atraviesa una meseta de resultados.

Vasco Azconzábal en Gimnasia y Tiro: nuevo ciclo, objetivo ascenso y un mensaje claro para el plantel

Gimnasia y Tiro puso en marcha una nueva etapa. Juan Manuel “Vasco” Azconzábal fue presentado oficialmente como entrenador del Albo y comenzó a trabajar de inmediato en un momento sensible para el equipo salteño, que viene de cuatro partidos sin ganar y necesita recuperar la solidez que había mostrado en el arranque de la Primera Nacional 2026. La dirigencia apostó por un técnico de trayectoria, con experiencia en el ascenso, recorrido internacional y un antecedente fuerte en la categoría: el ascenso a Primera División con Atlético Tucumán en 2015.

La llegada del Vasco no fue una decisión menor. Se dio tras la salida de Fernando “Teté” Quiroz, quien renunció luego de la derrota en el clásico ante Central Norte y explicó que no tenía la energía necesaria para continuar al frente del plantel. Después del interinato de Sergio Plaza, Gimnasia y Tiro aceleró la búsqueda de un entrenador y encontró en Azconzábal el perfil que pretendía para reordenar al equipo en una temporada que todavía ofrece margen, pero que exige reacción inmediata.

En la conferencia de prensa de presentación, Azconzábal dejó varias definiciones que marcan el tono de su ciclo. La más fuerte fue, quizá, la que resume su motivación: “Mi objetivo es trascender”. No fue una frase aislada ni vacía. El técnico la enmarcó dentro de una coincidencia con la dirigencia y con las aspiraciones del club. Según explicó, el desafío le interesó desde el primer contacto, hubo una charla positiva con los dirigentes y entendió que el objetivo institucional era el mismo que el suyo: construir algo importante en el Albo.

El nuevo DT también fue concreto al hablar de las metas deportivas. Sostuvo que las expectativas son las mismas que tiene la institución y el hincha: clasificar y pelear por el ascenso. En esa línea, remarcó que Gimnasia y Tiro viene con una tendencia competitiva en las últimas temporadas y que su idea es estar a la altura de esa exigencia. Ese mensaje tiene un valor especial en un club que, tras el buen torneo anterior y el prometedor comienzo de este campeonato, había elevado naturalmente su vara.

Azconzábal no esquivó el presente. Por el contrario, hizo un diagnóstico frontal. Recordó que de los últimos 12 puntos el equipo apenas sumó dos y definió el momento como una “meseta de resultados”. La expresión no pasó inadvertida porque describe con claridad el bajón del Millonario: tras un arranque con tres victorias consecutivas y un empate que lo habían colocado en la cima de la Zona B, llegaron la caída ante Nueva Chicago, la derrota frente a Central Norte y la igualdad con San Martín de San Juan, en un equipo que perdió confianza y frescura.

Ese contexto explica por qué la presentación del Vasco fue mucho más que una formalidad. No fue solo la firma de un contrato ni la foto de rigor. Fue el puntapié inicial de un ciclo que necesita mostrar señales rápido. El primer compromiso será nada menos que ante Chacarita, como visitante, justamente el último club que dirigió Azconzábal, donde durante 2025 estuvo al frente en 28 partidos, con 12 victorias, 10 empates y 6 derrotas. Ese dato le agrega un condimento especial a su estreno en el banco del Albo.

En su primera jornada al frente del plantel, Azconzábal dirigió la práctica en el Gigante del Norte y comenzó a planificar ese debut del domingo en San Martín. Junto a él llegaron Raúl Aredes y Diego Reveco como ayudantes de campo, Mike Cepeda como preparador físico y Bernardo Leyenda como entrenador de arqueros. El armado de ese cuerpo técnico muestra que el nuevo entrenador no perdió tiempo: asumió, condujo el entrenamiento y empezó a meterse de lleno en una agenda apretada, con varios partidos en pocos días y la Copa Argentina en el horizonte.

Otra de las ideas fuertes que dejó el flamante DT tuvo que ver con el plantel. Azconzábal aseguró que ve un grupo con cualidades, con experiencia y jerarquía, y remarcó que se trata de un plantel competitivo. Sin embargo, también advirtió que necesita a todos en su mejor nivel y físicamente a punto. Esa observación parece apuntar tanto a la necesidad de recuperar futbolistas desde lo individual como a elevar la intensidad colectiva de un equipo que, en los últimos encuentros, perdió regularidad y peso ofensivo más allá de los goles de Lautaro Gordillo.

En cuanto a su propuesta futbolística, el Vasco se definió como un entrenador pragmático. Explicó que intenta sacar el mayor provecho de las cualidades del futbolista, que le gusta atacar los espacios, tener buena circulación de pelota y que sus equipos se adapten a distintas situaciones. Esa definición abre una pista interesante sobre lo que podría verse en Gimnasia y Tiro en las próximas semanas: menos rigidez, más lectura de contexto y una búsqueda de funcionamiento acorde a las características del plantel disponible.

El desafío no será sencillo. Gimnasia y Tiro no solo necesita cortar la racha sin triunfos en la Primera Nacional, sino también acomodarse en un calendario exigente. Además del cruce con Chacarita, el club tiene pendiente su compromiso por Copa Argentina ante Gimnasia de Mendoza, reprogramado para el 15 de abril a las 14.10, con sede todavía a confirmar. En otras palabras, Azconzábal llega en un tramo de mucha competencia, con poco tiempo de trabajo y con la obligación de imprimirle rápidamente una identidad a su equipo.

Desde lo simbólico, el desembarco del Vasco también intenta reordenar el ánimo. La salida de Quiroz se produjo en un momento inesperado, luego de que el entrenador aclarara públicamente que su renuncia obedecía a un desgaste personal y profesional, no a una cuestión futbolística ni a una oferta externa. La dirigencia debió actuar con rapidez y lo hizo eligiendo a un entrenador acostumbrado a escenarios de presión y con espalda para asumir en un club con aspiraciones concretas.

Su currículum ayuda a entender esa elección. En el fútbol argentino, Azconzábal dirigió a Estudiantes de La Plata, San Martín de San Juan, Atlético Tucumán en dos ciclos, Huracán, Unión de Santa Fe y Chacarita. En el exterior, pasó por Guaraní de Paraguay, Deportivo Binacional de Perú, Antofagasta y O’Higgins de Chile. Esa mezcla de experiencia, roce competitivo y conocimiento del ascenso fue determinante para que el Albo se inclinara por su nombre.

Ahora bien, más allá del currículum y de las frases fuertes, el desafío real estará en la cancha. Gimnasia y Tiro mostró dos caras muy distintas en este inicio de temporada. La primera fue la de un equipo sólido, confiable, intenso y efectivo, capaz de ganar sus tres primeros partidos y de entusiasmar a su gente. La segunda apareció después, con un equipo que perdió vuelo, sufrió retrocesos defensivos, resignó puntos clave y dejó de transmitir la misma seguridad. Azconzábal llega precisamente para achicar esa brecha y volver a conectar al plantel con su mejor versión.

En ese sentido, su mensaje sobre el compromiso también parece central. Dijo que espera que la predisposición que encontró en el primer día se vea reflejada no solo en el trabajo cotidiano, sino también en los partidos. No es un detalle menor: en momentos de cambio de entrenador, la respuesta emocional del grupo suele ser determinante. El Vasco ya puso sobre la mesa una idea simple pero potente: salir de la meseta con trabajo, compromiso y un enfoque absoluto en el próximo partido.

Para Gimnasia y Tiro, la presentación del nuevo técnico deja algo más que una noticia institucional. Deja un punto de inflexión. El club venía necesitando una señal, una reactivación y una voz nueva después de días agitados. Azconzábal llegó, habló de trascender, se alineó con el objetivo de pelear por el ascenso y ya tomó el control del plantel. Ahora, el Albo espera que esa nueva conducción se traduzca rápido en resultados, porque el margen en la Primera Nacional nunca es demasiado amplio y porque el sueño de seguir creciendo sigue intacto en Salta.

Qué dejó la presentación del Vasco Azconzábal en Gimnasia y Tiro

La jornada de presentación dejó tres señales claras. La primera, que la dirigencia fue por un técnico con experiencia comprobada para afrontar un momento delicado. La segunda, que Azconzábal no llega a especular: asumió hablando de protagonismo, clasificación y ascenso. Y la tercera, que el plantel entra en una etapa de evaluación inmediata, con poco margen para acomodarse y con una seguidilla de partidos que pondrá a prueba la capacidad del nuevo cuerpo técnico desde el arranque.




Del golpe en Caseros a la obligación de reaccionar: Central Norte frenó su levantada ante Estudiantes

Central Norte no pudo sostener su buen momento y cayó 1-0 ante Estudiantes de Buenos Aires en Caseros por la octava fecha de la Primera Nacional 2026. El equipo de Adrián Bastía sufrió un gol tempranero de Facundo Ardiles, reaccionó con empuje pero sin claridad y se volvió de Buenos Aires con las manos vacías tras cortar una racha positiva que incluía dos triunfos consecutivos.

Central Norte perdió con Estudiantes y frenó su crecimiento en Caseros

Central Norte sufrió un duro freno en su visita a Caseros. Luego de una serie de partidos que habían renovado la confianza del plantel y del cuerpo técnico, el equipo salteño cayó 1-0 ante Estudiantes de Buenos Aires y no logró darle continuidad a su levantada en la Primera Nacional 2026. El gol de Facundo Ardiles, a los 12 minutos del primer tiempo, terminó siendo decisivo en un encuentro donde el Cuervo tuvo la pelota durante varios pasajes, empujó en busca del empate, pero volvió a mostrar problemas de profundidad y precisión en los metros finales.

La derrota dejó una sensación incómoda para el conjunto dirigido por Adrián Bastía, porque llegó justo cuando parecía haber encontrado una base sólida para recuperarse tras el flojo inicio de campeonato. El Azabache venía de ganar dos partidos seguidos, entre ellos el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro, y había logrado salir de una etapa de dudas gracias a una mejora defensiva y a la aparición de Julián López como referencia ofensiva. Sin embargo, en Caseros no pudo sostener esa línea.


Un arranque adverso que marcó el partido

El partido comenzó de la peor manera para Central Norte. En el primer cuarto de hora, Estudiantes golpeó rápido y aprovechó una acción que encontró mal parado al conjunto salteño. A los 12 minutos, tras una recuperación en tres cuartos de cancha, Enzo Acosta filtró un pase para Darío Rostagno. El delantero dejó correr la pelota y por detrás apareció Facundo Ardiles, que definió con un potente remate cruzado junto al palo derecho para establecer el 1-0.

Ese tanto alteró por completo el desarrollo del encuentro. Estudiantes encontró la ventaja temprano y, a partir de allí, armó un partido favorable a sus necesidades. Se ordenó mejor en defensa, se replegó cuando fue necesario y le dejó la iniciativa a un Central Norte que intentó reaccionar, pero que nunca consiguió traducir su dominio territorial en situaciones realmente claras.

El golpe fue importante también desde lo emocional. El Cuervo venía de ganar un partido cargado de tensión y valor simbólico como el clásico ante Gimnasia y Tiro, y llegaba a Buenos Aires con la intención de ratificar su crecimiento. En cambio, ese arranque desfavorable lo obligó a correr de atrás y a jugar en un contexto incómodo, donde la urgencia lo empujó a adelantar líneas sin demasiadas herramientas para romper el orden del rival.

Central Norte intentó reaccionar, pero le faltó claridad

Después del gol de Estudiantes, Central Norte adelantó sus líneas y asumió el protagonismo. Sin embargo, le costó muchísimo construir juego asociado y generar profundidad. El equipo de Bastía manejó más la pelota en distintos pasajes, pero no encontró caminos claros para lastimar a un rival bien plantado, que supo cerrarle espacios y administrar la ventaja.

El trámite fue mostrando una imagen repetida: el Cuervo tenía voluntad para ir a buscarlo, pero no lograba darle forma a sus ataques. Le faltó precisión en el último pase, conexión entre líneas y mayor peso ofensivo en los últimos metros. Esa carencia terminó siendo determinante, porque Estudiantes no necesitó dominar el partido desde la posesión para sentirse cómodo. Le alcanzó con defender bien y esperar algún contraataque para sostener el 1-0.

En ese marco, Central Norte tuvo aproximaciones, pero sin transformar esa presión en una secuencia verdaderamente contundente. El partido se fue inclinando hacia un escenario favorable para el local: el Pincha resguardado, el Cuervo empujando más con intención que con ideas, y el reloj jugando en contra del equipo salteño.

Las chances que no pudo aprovechar el Cuervo

En el complemento, Central Norte tuvo algunas situaciones para alcanzar el empate, aunque volvió a fallar en la resolución. Una de las más claras nació de un remate de Mauricio Rosales desde afuera del área. Nicolás Campisi dio rebote y la pelota le quedó a Julián López, que cabeceó con poca fuerza y facilitó la respuesta del arquero. Fue una acción importante, porque el delantero venía siendo una de las piezas más desequilibrantes en los últimos partidos y esta vez no pudo capitalizar su oportunidad.

También Pedro Sanz tuvo un papel activo en la búsqueda ofensiva. Primero desbordó y metió un centro rasante hacia atrás para Joaquín Mateo, que remató por encima del travesaño después de un desvío. Luego, el propio lateral volvió a mandar un centro al segundo palo y Franco Vedoya conectó algo exigido, pero no logró acertarle al arco. Esas dos acciones reflejaron bastante bien lo que fue Central Norte en Caseros: un equipo que llegó, que intentó, pero que no estuvo fino en los momentos decisivos.

La falta de precisión en esas jugadas terminó condenando al Azabache. Porque aunque no fue un dominio aplastante, sí tuvo argumentos como para discutir el resultado. El problema fue que nunca logró transformar ese empuje en eficacia, y en una categoría tan cerrada como la Primera Nacional, esas fallas se pagan muy caro.

Estudiantes hizo su partido y se quedó con tres puntos vitales

Del otro lado, Estudiantes de Buenos Aires confirmó su recuperación. Después de haber vencido a Chacarita en la fecha anterior, el equipo de Alfredo Grelak volvió a ganar, esta vez en condición de local, y consiguió salir de la zona de descenso. El Pincha aprovechó muy bien su momento dentro del partido: golpeó temprano, supo sostener la ventaja y no se desesperó cuando Central Norte intentó adueñarse del trámite.

El conjunto de Caseros fue práctico e inteligente. Entendió que no necesitaba exponerse demasiado y se apoyó en un bloque defensivo firme. A partir del gol de Ardiles, encontró el escenario ideal para administrar el partido. Central Norte fue el que tuvo que asumir riesgos, mientras que Estudiantes eligió el camino del orden, la concentración y la paciencia. Ese plan le salió bien y le permitió conseguir su segunda victoria consecutiva.

Para el local, además, el triunfo tuvo un valor doble. No solo porque volvió a sumar de a tres, sino porque fue su primera victoria en casa y le permitió posicionarse fuera de la zona roja de la tabla. Eso demuestra también que Central Norte se enfrentó a un rival que venía en franca recuperación y que supo aprovechar ese impulso anímico.

El final de una racha positiva para Central Norte

La derrota en Caseros significó el final de una pequeña pero importante racha positiva para Central Norte. El equipo de Bastía llegaba a este partido después de tres encuentros sin perder, con dos triunfos consecutivos que habían cambiado el clima alrededor del plantel. Primero había conseguido su primer éxito del torneo frente a All Boys, rompiendo además la sequía goleadora. Luego, se quedó con el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro, un resultado que le dio seguridad y tranquilidad para trabajar.

Tras ese clásico, Bastía había remarcado justamente que se sentía tranquilo más que contento. El entrenador valoró la solidez defensiva del equipo y destacó que, haciendo un gol, Central Norte podía ganar. En Caseros, esa lógica no funcionó. Esta vez recibió un gol temprano, quedó obligado a remar desde atrás y ya no pudo controlar el partido desde la fortaleza que venía mostrando en las últimas jornadas.

Por eso la derrota duele un poco más. No solo por los puntos perdidos, sino porque el equipo venía en alza y tenía la oportunidad de confirmar que su recuperación era sólida. En cambio, el partido dejó en evidencia que todavía hay cuestiones por corregir, sobre todo cuando debe asumir el protagonismo contra un rival que se repliega y le cierra caminos.

Un partido que expuso límites ofensivos

Más allá del esfuerzo, el partido en Caseros volvió a mostrar una limitación que ya había aparecido en el inicio de la temporada: la dificultad de Central Norte para generar peligro constante cuando necesita asumir la iniciativa. El equipo puede hacerse fuerte desde el orden defensivo, puede competir en partidos cerrados y hasta aprovechar momentos puntuales, como ocurrió ante All Boys o Gimnasia y Tiro. Pero cuando debe construir desde la posesión y atacar defensas ya armadas, todavía le cuesta demasiado.

Eso se vio con claridad ante Estudiantes. El Cuervo tuvo la pelota, empujó y llevó el juego al campo rival, pero casi siempre chocó con sus propias imprecisiones. Le faltó mayor fluidez, mejores asociaciones y más presencia en el área para convertir el dominio territorial en situaciones concretas. El dato más fuerte es que, aun con varias aproximaciones, las llegadas verdaderamente peligrosas fueron pocas.

En ese sentido, el trabajo de Pedro Sanz por el sector izquierdo y la movilidad de Julián López fueron de lo más interesante, pero no alcanzó. Central Norte necesitó algo más de peso ofensivo, sobre todo en un partido donde el rival le cedió terreno durante varios momentos.

Cómo queda Central Norte en la tabla tras perder con Estudiantes

Con esta derrota, Central Norte se quedó con 8 puntos y se ubica en la mitad de la tabla de la Zona A. No es una posición dramática, pero sí representa una oportunidad desperdiciada para seguir escalando y alejarse más del fondo. Después de la mejora mostrada en las jornadas anteriores, el equipo tenía la posibilidad de dar otro paso importante y no lo logró.

El resultado también obliga a mirar hacia adelante con rapidez. La Primera Nacional no da demasiado margen para quedarse lamentando y el próximo partido aparece como una buena chance para recuperarse. Central Norte deberá volver a hacerse fuerte en el Padre Martearena cuando reciba a Mitre de Santiago del Estero, en un encuentro importante para retomar la senda positiva.

Lo que viene para el equipo de Adrián Bastía

La caída ante Estudiantes deja una enseñanza clara para Central Norte. El equipo mostró una mejor cara en las últimas fechas y logró construir una identidad más confiable, pero todavía no puede relajarse. Bastía sabe que este plantel sigue en construcción y que necesita encontrar mayor equilibrio según el tipo de rival y el contexto de cada partido. Ese fue, de hecho, uno de los conceptos que el propio entrenador había marcado después del clásico: seguir trabajando y hallar el equilibrio adecuado para sacar ventajas.

Ahora el desafío será levantar rápido y evitar que esta derrota golpee demasiado en lo anímico. La recuperación conseguida con los triunfos ante All Boys y Gimnasia y Tiro sigue teniendo valor, pero necesita ser respaldada con una respuesta rápida en la próxima fecha. El equipo debe demostrar que esta caída fue apenas un tropiezo y no el inicio de una nueva curva descendente.

Además, el encuentro con Mitre asoma como una prueba relevante para medir el carácter del grupo. Jugar en casa, después de una derrota y ante su gente, le exigirá a Central Norte algo más que actitud: necesitará mayor claridad futbolística y más contundencia en ataque para recuperar terreno en la tabla.

Central Norte dejó pasar una chance importante

La derrota en Caseros no borra la mejora de las últimas semanas, pero sí representa un freno. Central Norte llegaba con la posibilidad de dar una señal fuerte en condición de visitante, frente a un rival directo y en un partido que podía consolidar su buen presente. En lugar de eso, sufrió un gol temprano, nunca logró acomodarse del todo y terminó pagando su falta de eficacia.

El 1-0 final resumió bastante bien lo que pasó en la cancha. Estudiantes encontró el gol en el momento justo y después defendió con inteligencia. Central Norte tuvo empuje, tuvo algunas aproximaciones, pero no la claridad necesaria para romper el cerco del Pincha. Así, el equipo salteño se volvió sin puntos y con la obligación de reaccionar rápido para no perder el terreno ganado en las fechas anteriores.




Central Norte visita a Estudiantes de Buenos Aires en Caseros con la ilusión de sostener su levantada

Central Norte visitará a Estudiantes de Buenos Aires en Caseros con el objetivo de estirar su buen momento en la Primera Nacional 2026. El equipo de Adrián Bastía llega fortalecido tras vencer a All Boys y quedarse con el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro, mientras que el Pincha quiere confirmar la recuperación después de haber logrado su primera victoria del año frente a Chacarita.

Central Norte vs Estudiantes de Buenos Aires: previa de un duelo importante en Caseros

Central Norte afrontará este sábado una prueba clave en su intento por consolidar la recuperación en la Primera Nacional 2026. El Azabache visitará a Estudiantes de Buenos Aires en el estadio Ciudad de Caseros, desde las 16, por una nueva jornada del campeonato, en un partido que enfrenta a dos equipos que llegan con sensaciones renovadas y con la necesidad de seguir sumando para acomodarse en la tabla.

El conjunto salteño atraviesa su mejor momento desde que comenzó la temporada. Después de un arranque muy flojo, marcado por la falta de gol y la dificultad para ganar, el equipo de Adrián Bastía cambió el clima con una serie positiva que incluyó el triunfo ante All Boys y la victoria en el clásico frente a Gimnasia y Tiro. Del otro lado estará Estudiantes de Buenos Aires, que también viene de un partido bisagra: goleó 3-0 a Chacarita y logró, por fin, su primer triunfo y sus primeros goles del año, ya con Alfredo Grelak en el banco.

Cómo llega Central Norte al partido ante Estudiantes de Buenos Aires

Central Norte llega a Caseros con una evidente mejora futbolística y emocional. El equipo de Bastía logró salir de una etapa complicada, en la que acumuló varios partidos sin ganar y sin poder convertir, y ahora se presenta con otra confianza después de haber sumado dos triunfos y un empate en sus últimas tres presentaciones.

El punto de partida de esta levantada fue el 1-0 frente a All Boys en Salta. Aquel partido representó mucho más que tres puntos: fue la primera victoria del campeonato, el primer gol del equipo en la temporada y un verdadero alivio para un plantel que venía golpeado. En ese encuentro, Central Norte mostró dos caras. Un primer tiempo muy limitado en ataque y una segunda mitad mucho más decidida, en la que logró soltarse, aprovechar los espacios y encontrar el gol de la mano de Julián López. Ese tanto rompió la sequía y cambió el ánimo del equipo.

La ratificación de la mejoría llegó en el clásico salteño. Central Norte derrotó 1-0 a Gimnasia y Tiro con un gol tempranero de Julián López y se quedó con un partido histórico. El equipo golpeó rápido, manejó con inteligencia buena parte del trámite y sostuvo la ventaja desde una estructura firme. Incluso tuvo la chance de liquidarlo con un penal de Pedro Sanz, aunque Joaquín Papaleo evitó el segundo. Más allá de ese detalle, el Cuervo dejó una imagen sólida y competitiva.

Después de ese triunfo, Bastía dejó una frase que explica el presente del equipo: aseguró que más que contento estaba tranquilo. El entrenador destacó que ganar el clásico le dio seguridad al plantel para trabajar mejor en la semana y remarcó una de las claves del momento: la solidez defensiva. Según su mirada, Central Norte viene construyendo una estructura que le permite competir desde el orden y, si logra hacer un gol, tiene herramientas para quedarse con los partidos.

Julián López, el nombre propio de la levantada azabache

Si hay un futbolista que simboliza el cambio de Central Norte, ese es Julián López. El delantero fue determinante en los dos últimos triunfos del Cuervo: marcó el tanto de la victoria ante All Boys y también convirtió el gol que le dio el clásico ante Gimnasia y Tiro. Su aparición le dio al equipo algo que le faltaba en el inicio de la temporada: contundencia.

Después del partido frente a All Boys, López habló del valor anímico de ese gol y de la importancia de volver a sumar de a tres en casa. También contó el esfuerzo que hubo detrás de ese momento, recordando el sacrificio de su carrera y el apoyo de su familia. Luego, Bastía confirmó lo que ya insinuaban sus actuaciones: explicó que el delantero se ganó ser el primer atacante del equipo y que supo aprovechar las oportunidades que se le presentaron.

En un equipo que arrancó el campeonato con enormes problemas para convertir, el buen presente de López es una noticia central. No solo por sus goles, sino porque su crecimiento le permitió a Central Norte encontrar una referencia ofensiva más clara en este tramo del torneo.

Las bajas y las dudas de Bastía para visitar Caseros

No todo es ideal en la previa para Central Norte. Bastía deberá meter mano en el equipo por distintas ausencias. Elías Calderón sufrió un desgarro en el isquiotibial izquierdo y dejaría su lugar en la defensa, donde Leonardo Felissia aparece como principal reemplazante. Además, Kevin Fernández no estará disponible porque fue expulsado en el clásico frente a Gimnasia y Tiro.

A eso se suma la situación física de algunos nombres que el propio DT mencionó después del clásico. Rosales arrastra un problema que lo tiene entre algodones, mientras que Calderón ya había sido señalado por Bastía como un futbolista con dificultades para llegar en condiciones. También habló de Maximiliano Padilla, aclarando que todavía le falta ritmo, aunque lo considera una variante interesante.

Con ese panorama, la probable formación de Central Norte sería con Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Agustín Lamosa, Leonardo Felissia y Pedro Sanz; Matías Moravec, Matías Villarreal, Gianluca Mancuso y Joaquín Mateo; Franco Vedoya y Julián López. Entre los concentrados también aparecen Fabricio Hass, Maximiliano Padilla, Agustín Aleo, Gastón Castilla, Agustín Bustinduy, Enzo Abondetto y Kevin Isa Luna.

Cómo llega Estudiantes de Buenos Aires al cruce con Central Norte

Del otro lado estará un Estudiantes de Buenos Aires que también intenta despegar. El equipo de Caseros tuvo un arranque realmente muy malo en la temporada: encadenó derrotas, no convertía goles y quedó hundido en el fondo de la tabla. El ciclo de Juan Manuel Sara se fue desgastando rápidamente hasta llegar a su final, luego de una serie de resultados muy negativos que incluyó la caída por 3-0 ante Deportivo Madryn.

La crisis había sido profunda. Estudiantes perdió con Racing de Córdoba en el debut, luego cayó ante Mitre en un partido que incluso debió completarse tras una suspensión por problemas de iluminación, más tarde volvió a perder contra Almirante Brown y Defensores de Belgrano, y tampoco pudo levantar frente a Deportivo Madryn. En ese tramo, el equipo no solo acumuló derrotas, sino que además era incapaz de marcar goles, un dato que agravaba todavía más el panorama.

Tras la salida de Sara, la dirigencia apostó por Alfredo Grelak, quien asumió con la misión de reencauzar al equipo. El nuevo entrenador dirigió su primer entrenamiento en el predio de Martín Coronado y rápidamente tuvo su estreno oficial frente a Chacarita. Allí, Estudiantes mostró una versión totalmente distinta: ganó 3-0 en San Martín, fue firme en defensa, manejó el ritmo del partido y mostró una contundencia que no había tenido en todo el año. Los goles fueron de Facundo Ardiles, Enzo Acosta y Darío Rostagno.

Ese resultado fue un quiebre. No solo porque significó el primer triunfo del año, sino también porque fueron los primeros goles de Estudiantes en la temporada. Además, el equipo dejó atrás una racha muy pesada y empezó a recuperar confianza justo antes de recibir a Central Norte.

El impacto de Alfredo Grelak en Estudiantes

La llegada de Alfredo Grelak le dio otro aire a Estudiantes de Buenos Aires. El entrenador asumió en un contexto delicado, con un equipo golpeado, último en la tabla y sin respuestas futbolísticas ni anímicas. Sin embargo, en su primer partido oficial logró cambiar la imagen. La victoria ante Chacarita fue un mensaje fuerte: el Pincha puede tener reacción.

Grelak decidió apostar por un once que le respondió bien y, según lo trabajado en la previa, no realizaría cambios para enfrentar a Central Norte. El probable equipo de Estudiantes sería con Nicolás Campisi; Martín Albarracín, Jorge Benítez, Balthazar Bernardi, Tomás Squié; Federico Sena, Rodrigo Melo, Jorge Correa, Facundo Ardiles; Enzo Acosta y Darío Rostagno. Entre los convocados también se encuentran Facundo Vila, Fernando Duré, Franco Quinteros, Santiago Camacho, Bautista Degregorio, Juan Manuel Sánchez de León, Tobías Salas, Alejandro Melo y Joel Lucero.

En las últimas horas, además, el club sumó un nuevo marcador central: Nicolás Caro Torres, defensor de 30 años que llega para reforzar la zaga de cara a lo que resta de la temporada. Su incorporación es otra muestra de que Estudiantes intenta corregir el rumbo con decisiones rápidas, tanto desde el banco como desde el armado del plantel.

Un partido entre dos equipos que buscan confirmar su reacción

La previa de Central Norte vs Estudiantes de Buenos Aires muestra a dos equipos que comparten algo importante: ambos necesitan confirmar que lo bueno de sus últimos partidos no fue algo aislado. Central Norte quiere demostrar que la victoria ante All Boys y el triunfo en el clásico no fueron apenas un desahogo, sino el comienzo de una recuperación real. Estudiantes, por su parte, necesita ratificar que el 3-0 frente a Chacarita fue el primer paso de una reconstrucción más profunda.

En el caso del Cuervo, el desafío pasa por sostener la solidez, seguir encontrando respuestas ofensivas con Julián López y volver a sumar fuera de Salta. En el caso del Pincha, la meta será hacerse fuerte en casa, repetir la contundencia que mostró ante Chacarita y dejar definitivamente atrás el pésimo arranque del año.

La importancia del partido para Central Norte

Para Central Norte, este encuentro tiene un valor especial dentro del desarrollo del campeonato. Bastía fue claro al hablar del cruce con Estudiantes: lo definió como un partido importante por tratarse de un rival directo y porque sumar serviría para seguir alejándose del fondo. Esa mirada le da todavía más relevancia al viaje a Caseros.

El Azabache comenzó la temporada con una derrota ante San Miguel, un empate sin goles frente a Colón, una caída con Deportivo Morón y otro empate 0-0 ante Los Andes. En ese tramo, el equipo llegó a acumular 360 minutos sin convertir. Por eso, el presente actual se valora tanto puertas adentro. Ganar dos partidos seguidos y llegar a este compromiso con otra confianza cambia por completo la perspectiva.

Además, este será un examen interesante para medir el crecimiento colectivo. Central Norte mejoró en defensa, encontró un goleador en buen momento y elevó su competitividad, pero todavía necesita demostrar que puede sostener esa versión en distintos escenarios y contra rivales que también atraviesan un momento de reacción.

La importancia del partido para Estudiantes de Caseros

Para Estudiantes de Buenos Aires, el encuentro también aparece como una oportunidad clave. Después de haber tocado fondo con seis derrotas consecutivas y sin goles convertidos, el triunfo ante Chacarita representó una descarga enorme. Pero el verdadero desafío es darle continuidad. Porque de poco serviría esa goleada si el equipo no logra transformar ese impulso en una serie positiva.

La localía en Caseros puede jugar un papel importante. Estudiantes necesita empezar a hacerse fuerte en su estadio y encontrar regularidad. Con Campisi como arquero, la experiencia de Rodrigo Melo en la mitad y las apariciones ofensivas de Rostagno, Acosta y Ardiles, el equipo intentará plantarse con mayor convicción.

Hora, estadio, árbitro y TV de Central Norte vs Estudiantes de Buenos Aires

El partido entre Central Norte y Estudiantes de Buenos Aires se jugará este sábado en el estadio Ciudad de Caseros, desde las 16, con arbitraje de Pablo Giménez y transmisión de LPF Play. El encuentro corresponde a una nueva fecha de la Primera Nacional 2026.

Probables formaciones

Central Norte

Enzo Vázquez; Mauricio Rosales, Agustín Lamosa, Leonardo Felissia y Pedro Sanz; Matías Moravec, Matías Villarreal, Gianluca Mancuso y Joaquín Mateo; Franco Vedoya y Julián López.

Estudiantes de Buenos Aires

Nicolás Campisi; Martín Albarracín, Jorge Benítez, Balthazar Bernardi, Tomás Squié; Federico Sena, Rodrigo Melo, Jorge Correa, Facundo Ardiles; Enzo Acosta y Darío Rostagno.

Una previa con promesa de partido intenso

Central Norte y Estudiantes de Buenos Aires llegarán a Caseros con la necesidad de seguir creciendo. El Cuervo quiere reafirmar su levantada tras haber encontrado calma, gol y resultados. El Pincha, en tanto, buscará mostrar que la llegada de Grelak ya empezó a dar frutos y que el 3-0 ante Chacarita fue el inicio de otro campeonato.

Será, en definitiva, un duelo de reconstrucciones. Un partido que puede decir mucho sobre el verdadero momento de ambos. Central Norte intentará seguir respirando con tranquilidad. Estudiantes querrá ratificar que dejó atrás el infierno del comienzo. Y en Caseros, los dos pondrán en juego bastante más que tres puntos.




Empate con sabor a poco para Gimnasia y Tiro ante San Martín de San Juan

Gimnasia y Tiro de Salta igualó 1-1 ante San Martín de San Juan en el Gigante del Norte y dejó una sensación amarga. El Albo arrancó ganando desde el primer minuto con otro gol de Lautaro Gordillo, pero no pudo sostener la ventaja y volvió a dejar puntos en casa en medio de un momento delicado, marcado por la salida de Fernando Quiroz y el interinato de Sergio Plaza.

Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan: empate con sabor a poco y un bajón que no se detiene

El partido entre Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan terminó dejando una sensación amarga para el conjunto salteño. En la noche del viernes, en el estadio Gigante del Norte, el Albo empató 1-1 frente al Verdinegro por la fecha 8 de la Zona B de la Primera Nacional, en un encuentro que comenzó de la mejor manera para los locales, pero que terminó reflejando otra vez las dificultades del equipo para sostener resultados y recuperar confianza.

El equipo salteño necesitaba una reacción luego de una semana convulsionada. La derrota en el clásico ante Central Norte, la renuncia de Fernando “Teté” Quiroz y la asunción interina de Sergio Plaza habían colocado al plantel en un escenario de máxima tensión. Por eso, el choque ante San Martín de San Juan aparecía como una oportunidad ideal para cambiar el ánimo, reencontrarse con el triunfo y volver a encaminar una campaña que había arrancado con mucha fuerza, pero que entró en una peligrosa meseta. Sin embargo, el empate volvió a dejar gusto a poco.

Un arranque ideal que ilusionó al Gigante del Norte

Gimnasia y Tiro salió decidido a imponer condiciones y golpeó de entrada. Apenas al minuto de juego, el conjunto dirigido interinamente por Sergio Plaza aprovechó un contraataque letal para abrir el marcador. La jugada nació en los pies de Fabricio Rojas, continuó con Jonás Aguirre, quien sacó un remate que fue contenido por Sebastián Díaz Robles, pero en el rebote apareció el hombre del momento: Lautaro Gordillo, que de frente al arco definió con un zurdazo al ángulo para marcar el 1-0.

Ese tanto le permitió al delantero llegar a seis goles y mantenerse como una de las grandes figuras del torneo. Además, encendió rápidamente la ilusión de los hinchas albos, que esperaban una noche de recuperación emocional y futbolística. El gol tempranero no solo golpeó a San Martín de San Juan, sino que le dio a Gimnasia el escenario perfecto para manejar el desarrollo del partido.

El mejor momento del Albo y las chances desperdiciadas

Después del 1-0, Gimnasia y Tiro tuvo minutos interesantes, probablemente los mejores de las últimas fechas. El equipo mostró decisión, encontró espacios y generó situaciones como para ampliar la ventaja. El propio Gordillo volvió a quedar mano a mano con Díaz Robles, definió rasante buscando un palo y la pelota se fue apenas desviada. Más tarde, también Fabricio Rojas tuvo una buena oportunidad dentro del área, pero otra vez respondió el arquero sanjuanino, que comenzó a transformarse en una de las figuras del encuentro.

En ese tramo, el conjunto salteño parecía tener el partido bajo control. Había golpeado en el momento justo, sostenía la iniciativa y daba la sensación de que, con algo más de eficacia, podía empezar a liquidar la historia. Pero esa superioridad no se tradujo en el marcador. Y en la Primera Nacional, muchas veces, perdonar se paga caro. Eso fue exactamente lo que le ocurrió al Albo.

San Martín reaccionó y lo empató en el momento clave

Cuando parecía que Gimnasia se iría al descanso con la ventaja mínima, llegó el golpe que cambió el rumbo del partido. A los 45 minutos del primer tiempo, Facundo Nadalín envió un centro desde la derecha y Hernán Zuliani, apareciendo con libertad en el punto penal, conectó un cabezazo certero para marcar el 1-1. Fue un empate que cayó como un baldazo de agua fría para el local, que había hecho méritos para irse al entretiempo arriba, pero volvió a pagar caro una desconcentración defensiva.

Para San Martín, en cambio, el tanto significó un alivio enorme. El Verdinegro había arrancado el partido de la peor forma posible, golpeado desde el vestuario y sufriendo las transiciones ofensivas del conjunto salteño. Le costó acomodarse al desarrollo y a su nuevo esquema táctico, pero terminó encontrando premio justo antes del descanso, en una acción aislada pero bien ejecutada.

Un segundo tiempo chato, cortado y sin respuestas

En el complemento, el partido se fue apagando. El ritmo cayó notablemente, ambos equipos sintieron el desgaste físico y el juego se volvió mucho más cortado, con pocas ideas y casi sin situaciones claras en las áreas. Gimnasia y Tiro ya no mostró la agresividad del arranque ni la claridad que había tenido en algunos pasajes del primer tiempo. El equipo perdió frescura, dejó de lastimar con continuidad y terminó diluyéndose en un trámite cada vez más cerrado.

San Martín de San Juan, por su parte, pareció conformarse con el punto. Después del arranque complicado, el empate le dio margen para manejar mejor los tiempos del partido, enfriar el trámite y llevar el duelo a un terreno más físico que futbolístico. El Verdinegro no brilló, pero entendió que sumar en Salta podía ser un pequeño respiro en un contexto también complicado para su campaña.

El resultado final dejó lecturas distintas. Para la visita, el 1-1 tuvo valor anímico porque permitió cortar una racha de dos derrotas consecutivas fuera de San Juan y rescatar algo después de un comienzo muy adverso. Para Gimnasia y Tiro, en cambio, el empate volvió a exponer limitaciones, inseguridades y una caída de rendimiento que ya no parece circunstancial.

Un presente que preocupa en Gimnasia y Tiro

La igualdad ante San Martín de San Juan prolongó el mal momento del Albo. El equipo salteño acumula cuatro partidos sin ganar y sigue sin poder levantarse después de aquel comienzo prometedor con sendas victorias consecutivas. Lo que en el arranque era orden, eficacia y confianza, hoy aparece reemplazado por dudas, desgaste y un equipo que ya no transmite la misma solidez.

El contexto, además, no ayuda. La salida de Teté Quiroz, quien había decidido dar un paso al costado por desgaste personal después de casi un año y medio de gestión, impactó fuerte en el grupo. En su lugar asumió de manera interina Sergio Plaza, un hombre identificado con la institución, que tomó el mando con el objetivo de ordenar un vestuario golpeado y tratar de encender una reacción inmediata. En su debut en el banco, sin embargo, no pudo conseguir la victoria que todos esperaban.

Más allá del resultado, el partido dejó una señal clara: Gimnasia y Tiro necesita reencontrarse rápidamente con una identidad. Volver a ser un equipo confiable, aprovechar mejor sus buenos momentos y sostener la concentración durante todo el encuentro. Porque hoy no alcanza con tener a un goleador encendido como Gordillo si el funcionamiento colectivo no acompaña de manera consistente.

El peso de la semana y la respuesta del equipo

No era una noche sencilla para el Albo. Llegaba después de haber perdido el clásico con Central Norte, una derrota que dolió mucho por el rival, por el contexto y por la forma en la que se dio el partido. Aquella caída por 1-0 había sido la segunda consecutiva del equipo, que venía de perder también con Nueva Chicago en Mataderos, donde además dejó atrás su invicto y la cima de la tabla.

Con ese telón de fondo, el duelo ante San Martín de San Juan tenía el peso simbólico de una recuperación. Y durante buena parte del primer tiempo, Gimnasia pareció estar en condiciones de lograrlo. Pero otra vez quedó a mitad de camino. Ese es, justamente, el gran problema que hoy atraviesa el equipo salteño: ya no logra transformar sus buenos pasajes en resultados contundentes. Tiene momentos, pero no regularidad. Golpea, pero no remata. Y en una categoría tan pareja como la Primera Nacional, esas fallas suelen costar puntos importantes.

Gordillo, la gran certeza en medio de las dudas

Dentro de un presente irregular, Lautaro Gordillo sigue siendo la mejor noticia para Gimnasia y Tiro. El delantero volvió a convertir, llegó a seis tantos y ratificó que es una de las piezas más determinantes del equipo en este torneo. Su oportunismo, su capacidad para aparecer en el área y su confianza frente al arco lo sostienen como una carta decisiva para cualquier cuerpo técnico.


Sin embargo, ni siquiera el buen momento del goleador alcanza para disimular el bajón colectivo. Gimnasia necesita que otros nombres levanten su nivel, que el mediocampo vuelva a tener mayor control y que el equipo recupere una estructura más firme. Porque depender solo de Gordillo puede resultar insuficiente a lo largo de un campeonato largo y exigente.

Lo que viene para el Albo

El próximo desafío para Gimnasia y Tiro será como visitante frente a Chacarita, en otro compromiso complejo para un equipo que necesita sumar y volver a ganar para no quedar definitivamente atrapado en esta racha negativa. Además, el calendario también tiene marcada la cita por Copa Argentina, donde el conjunto salteño se medirá el 15 de abril ante Gimnasia de Mendoza por los 32avos de final del certamen federal.

Por eso, el empate frente a San Martín no solo dejó bronca por los puntos perdidos, sino también por la sensación de que el equipo no terminó de responder en una noche clave. El margen para seguir cediendo terreno empieza a achicarse y Gimnasia y Tiro necesita reaccionar antes de que el gran arranque quede solo como un recuerdo de las primeras fechas.




Central Norte encontró tranquilidad: del desahogo ante All Boys al golpe anímico de ganar el clásico salteño

Central Norte vive su semana más tranquila en lo que va de la Primera Nacional 2026. Después de un arranque complicado, el equipo de Adrián Bastía encontró aire con el triunfo ante All Boys y dio un golpe de autoridad al quedarse con el clásico salteño frente a Gimnasia y Tiro, dos resultados que cambiaron el ánimo del plantel y le devolvieron confianza para lo que viene.

Central Norte encontró tranquilidad en el momento justo

Central Norte atraviesa un presente muy distinto al que mostró en el comienzo de la temporada. Después de varias jornadas de dudas, de una sequía ofensiva que pesaba demasiado y de una campaña que todavía no despegaba, el equipo salteño logró cambiar el clima con dos victorias que pueden marcar un antes y un después en la Primera Nacional 2026. Primero fue el desahogo en casa frente a All Boys. Luego llegó el gran impacto anímico: el triunfo en el clásico salteño ante Gimnasia y Tiro.

La sensación que hoy domina en el mundo azabache es la de tranquilidad. No de relajación, sino de calma para trabajar, corregir y preparar lo que viene con otra confianza. Así lo expresó con claridad el propio Adrián Bastía luego del 1-0 en el clásico: más que contento, dijo sentirse tranquilo, porque ganar ese partido le dio seguridad al plantel y le permitió encarar la semana con otra estabilidad emocional. Esa declaración resume con precisión el momento de Central Norte.

De un inicio complicado a una reacción necesaria

El recorrido de Central Norte en este arranque de torneo había sido cuesta arriba. En el debut cayó 1-0 ante San Miguel en Los Polvorines, en un partido que se le hizo adverso desde el inicio por haber recibido un gol a los tres minutos. Más allá de la intención de ir a buscar el empate, al equipo de Bastía le costó traducir su propuesta en situaciones concretas.

En la segunda fecha llegó un 0-0 frente a Colón de Santa Fe en Salta. Fue un punto valioso por el rival, pero todavía dejaba una señal de alarma: el Cuervo seguía sin convertir y mostraba limitaciones en los metros finales. Luego, la derrota 2-0 ante Deportivo Morón volvió a exponer problemas ofensivos y una falta de peso en los momentos importantes del partido.

Más tarde, el equipo empató 0-0 ante Los Andes y acumuló otro encuentro sin victorias. En ese momento, el dato era contundente: Central Norte no solo no lograba ganar, sino que tampoco había podido convertir goles en sus primeros cuatro partidos del campeonato. La solidez defensiva empezaba a insinuarse, pero no alcanzaba porque faltaba el paso decisivo en ataque.

El triunfo ante All Boys, el primer alivio real

El partido frente a All Boys fue el primer gran punto de inflexión. Central Norte ganó 1-0 en el estadio Padre Ernesto Martearena y encontró algo más que tres puntos: obtuvo alivio, rompió la racha sin goles y salió del fondo de la tabla.

No fue una actuación perfecta. De hecho, el primer tiempo dejó más dudas que certezas. El equipo fue conservador, le costó generar juego y prácticamente no lastimó en ataque. Incluso, All Boys cerró mejor la etapa inicial y tuvo una ocasión muy clara para ponerse en ventaja. Pero en el complemento el Cuervo cambió la postura, adelantó líneas, se animó más y encontró espacios.

Allí apareció Julián López, protagonista central de esta recuperación. A los 25 minutos del segundo tiempo armó una corrida de casi toda la cancha y definió al palo izquierdo del arquero para marcar el 1-0. Ese gol significó el primero de Central Norte en el campeonato y también la primera victoria de la temporada. Desde lo emocional, el impacto fue enorme.

Después del tanto, el equipo creció en confianza. All Boys se desordenó y Central Norte incluso tuvo chances para ampliar la diferencia. El balance final fue claro: no había sido un partido brillante, pero sí una muestra de reacción. El equipo había encontrado aire en el momento en que más lo necesitaba.

Julián López, de variante a pieza clave

La historia de Julián López también explica parte de este presente. Tras el triunfo ante All Boys, el delantero habló de la importancia de volver a Salta, de estar cerca de su familia y de lo especial que fue debutar con gol en la Primera Nacional. Sus palabras mostraron no solo emoción, sino también el valor personal que tuvo ese momento.

López reconoció que el equipo necesitaba sumar de a tres en casa, valoró el impacto anímico del resultado y recordó el sacrificio recorrido a lo largo de su carrera. El gol frente a All Boys no fue uno más: fue el tanto que cortó la sequía, liberó tensiones y abrió una nueva competencia interna en la ofensiva del Cuervo.

Ese crecimiento fue subrayado también por Bastía, que después del clásico explicó que López se ganó ser el primer delantero del equipo. El entrenador contó que ya le había adelantado que iba a comenzar desde atrás, pero que cuando no se gana hay que buscar variantes. El ingreso del atacante, su gol ante All Boys y su posterior consolidación en el clásico terminaron por darle la razón al DT.

El clásico salteño, el gran golpe de Central Norte

Si el triunfo ante All Boys fue un desahogo, la victoria frente a Gimnasia y Tiro representó un golpe anímico y simbólico mucho más fuerte. Central Norte se impuso 1-0 en el David Michel Torino por la fecha interzonal y se quedó con un duelo histórico, el primero oficial por los puntos entre ambos en la segunda categoría.

El Cuervo salió decidido desde el arranque y golpeó rápido. A los 5 minutos, Julián López marcó el único gol del partido y desató el festejo azabache. Ese inicio fue clave, porque le permitió a Central jugar con la ventaja y sostener un planteo firme durante gran parte del encuentro.

En la primera mitad, Central Norte mostró autoridad. Tomó la iniciativa, jugó en campo rival y manejó mejor el trámite. Gimnasia y Tiro tardó en reaccionar y recién generó peligro pasada la media hora. Del otro lado, Joaquín Mateo estuvo cerca de ampliar la diferencia, pero Papaleo evitó el segundo.

En el complemento, el Azabache tuvo otra gran oportunidad con un penal ejecutado por Pedro Sanz a los 18 minutos, aunque el arquero de Gimnasia se quedó con el remate. A pesar de no poder liquidarlo, Central siguió mostrando mayor firmeza, incluso en un cierre tenso que dejó expulsados a Kevin Fernández en el local y a Gabriel Díaz en la visita.

Más allá del resultado ajustado, el clásico confirmó una mejora colectiva. Central volvió a ser sólido en defensa, golpeó en el momento justo y manejó con inteligencia un contexto de alta presión.

Bastía y una frase que resume el presente

Tras el clásico, Adrián Bastía fue contundente. Señaló que más que contento estaba tranquilo. La frase no fue casual. El entrenador entendió que el valor del triunfo no estaba solo en lo simbólico de ganarle al rival de toda la vida, sino en lo que genera puertas adentro: seguridad, respaldo y una semana de trabajo sin la tensión que dominaba antes.

El DT remarcó que Central Norte viene mostrando una solidez defensiva muy importante y que, si hace un gol, puede ganar los partidos. Esa lectura sintetiza bastante bien la identidad que hoy intenta consolidar el equipo. No se trata de un conjunto que avasalla a los rivales, pero sí de uno que empezó a encontrar orden, equilibrio y eficacia en momentos decisivos.

Bastía también dejó en claro que nunca perdió la calma pese a los malos resultados iniciales. Explicó que la dirigencia le dio apoyo, que los jugadores lo respaldaron y que siempre creyó que los resultados iban a aparecer. Los triunfos ante All Boys y Gimnasia y Tiro, al menos por ahora, parecen confirmar esa convicción.

Una mejora que nace desde la defensa

Uno de los puntos más claros de esta recuperación está en la estructura defensiva. Central Norte encontró una base más confiable atrás y eso le permitió competir mejor incluso cuando no tenía demasiado peso ofensivo. En una categoría tan dura y pareja como la Primera Nacional, sostener el cero se vuelve una plataforma decisiva.

El empate ante Colón ya había mostrado algunos indicios de esa firmeza. También frente a Los Andes el equipo defendió con orden y sostuvo el partido. Pero el salto de calidad llegó cuando esa seguridad defensiva empezó a combinarse con la aparición del gol.

La victoria ante All Boys mostró una mejora en el segundo tiempo y el clásico confirmó que el equipo puede sostenerse desde atrás, aprovechar sus momentos y administrar ventajas cortas. Eso le da a Bastía un punto de apoyo muy importante para lo que viene.

Del fondo a una posición más competitiva

Los seis puntos obtenidos entre All Boys y Gimnasia y Tiro modificaron la posición de Central Norte en la tabla y, sobre todo, su perspectiva. Después de un arranque en el que miraba de cerca el fondo, el Cuervo empezó a alejarse de esa zona incómoda y ganó margen para pensar en una recuperación más sólida.

El clásico, además, tuvo un valor extra porque se trató de un rival directo en la lucha por acomodarse mejor en la tabla. Por eso Bastía remarcó que el próximo partido ante Estudiantes de Caseros también será importante, justamente por tratarse de otro cruce clave para seguir escapando de la parte baja.

Central Norte todavía tiene mucho por construir, pero hoy atraviesa un escenario distinto. Ya no juega con la urgencia desesperante de las primeras fechas. Ahora lo hace con algo más de respaldo futbolístico y emocional.

Un equipo que todavía debe seguir creciendo

La tranquilidad no significa que todo esté resuelto. Central Norte todavía necesita mejorar su volumen de juego, generar más situaciones de peligro y encontrar una mayor regularidad ofensiva. Los partidos recientes dejaron sensaciones muy positivas, pero también algunos avisos.

Ante All Boys, por ejemplo, el primer tiempo fue flojo y mostró que el equipo aún puede caer en pasajes de excesiva cautela. Frente a Gimnasia, no liquidar el partido cuando tuvo la oportunidad mantuvo la incertidumbre hasta el final. Son detalles que en la Primera Nacional suelen pagarse caro.

Además, Bastía ya anticipó posibles bajas para el próximo compromiso. Mauricio Rosales tendría difícil llegar por reposo, mientras que Calderón arrastra una contractura fuerte. También reconoció que Maximiliano Padilla todavía necesita ritmo, aunque lo considera un futbolista interesante y siempre disponible. Ese contexto obliga al entrenador a meter mano y volver a encontrar respuestas.

El partido con Estudiantes, una prueba para confirmar la levantada

Después de la victoria en el clásico, Central Norte sabe que el desafío ya no pasa solo por celebrar, sino por sostener. El próximo cruce ante Estudiantes de Caseros aparece como una prueba ideal para medir si esta tranquilidad es apenas un respiro momentáneo o el inicio real de una recuperación.

Bastía lo definió como un partido importante porque se trata de un rival directo y porque una nueva victoria serviría para seguir alejándose del fondo. En ese sentido, la semana se vive con otra energía. La confianza creció, el plantel se siente fortalecido y el cuerpo técnico tiene argumentos concretos para sostener su idea.

Hoy Central Norte respira distinto. Lo hace porque ganó, porque rompió su mala racha, porque encontró en Julián López una pieza decisiva y porque se quedó con un clásico que vale mucho más que tres puntos. La tranquilidad llegó de la mano de los resultados, pero también de una mejora futbolística que empieza a tomar forma.

Central Norte, entre el alivio y la ilusión

El fútbol cambia rápido, y en pocos días Central Norte pasó de la preocupación por un arranque sin triunfos ni goles a un presente mucho más sereno. La victoria ante All Boys fue el primer paso. El triunfo ante Gimnasia y Tiro terminó de transformar el contexto. Hoy el equipo de Adrián Bastía trabaja con tranquilidad, con respaldo y con la sensación de que encontró un camino.


La levantada todavía está en construcción, pero hay señales claras. El Cuervo se hizo fuerte desde la defensa, encontró contundencia en momentos puntuales y logró resultados que modificaron el clima general. En una temporada larga y exigente, esa calma vale muchísimo.

Central Norte sabe que todavía queda mucho torneo por delante, pero también entiende que estas dos victorias pueden ser decisivas. Porque no solo sumaron puntos: devolvieron confianza, fortalecieron al grupo y le dieron al equipo salteño la tranquilidad que tanto necesitaba.




Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan: previa caliente tras la salida de Teté Quiroz

Gimnasia y Tiro de Salta afrontará un partido determinante ante San Martín de San Juan, en un contexto cargado de tensión y cambios. Tras la derrota en el clásico frente a Central Norte y la renuncia de Fernando Quiroz, el Albo será dirigido de manera interina por Sergio Plaza, que meterá mano en el equipo en busca de una recuperación urgente en la Primera Nacional.

Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan: una previa marcada por la urgencia y el cambio de mando

La previa de Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan encuentra al equipo salteño atravesando uno de los momentos más sensibles de su temporada 2026. Lo que hace apenas algunas semanas era ilusión, liderazgo y confianza, hoy se transformó en dudas, autocrítica y necesidad de reacción. El Albo recibirá este viernes a las 22, en el estadio Gigante del Norte, al Verdinegro sanjuanino por el arranque de la octava fecha de la Zona B de la Primera Nacional, con arbitraje de Daniel Zamora y transmisión de LPF Play.

Pero más allá del partido en sí, el foco está puesto en el presente emocional y futbolístico de Gimnasia y Tiro. La dura derrota en el clásico salteño ante Central Norte, la segunda caída consecutiva en el campeonato, dejó secuelas profundas. Como si eso no alcanzara, un día después llegó la noticia que alteró por completo el panorama: Fernando “Teté” Quiroz presentó su renuncia como director técnico y cerró un ciclo que, pese al desenlace abrupto, había tenido momentos muy valiosos en el club.

Del arranque ideal al golpe del clásico

La actualidad del Albo contrasta de manera marcada con su prometedor inicio de campeonato. El conjunto salteño había comenzado la temporada con una producción convincente: victoria ante Colegiales, triunfazo frente a Patronato en Paraná y otro festejo ante Almagro, resultados que lo posicionaron como uno de los equipos sensación de la categoría. A eso se sumó el buen momento goleador de Lautaro Gordillo, decisivo en el arranque, y una estructura que parecía consolidada bajo la conducción de Quiroz.

Sin embargo, esa solidez comenzó a resquebrajarse en las últimas fechas. Primero llegó el empate sin goles ante Temperley, en un encuentro flojo y con polémica por un gol mal anulado a la visita. Después, el equipo sufrió su primera derrota del torneo al caer 3-1 frente a Nueva Chicago en Mataderos. Y finalmente, en el partido más esperado, el golpe fue aún más duro: caída 1-0 en el clásico salteño ante Central Norte, en el Gigante del Norte.

Ese clásico dejó una imagen preocupante para Gimnasia y Tiro. El equipo entró dormido, recibió el gol de Julián López a los cinco minutos y quedó condicionado desde el arranque. Si bien mostró reacción por momentos y hasta tuvo en Joaquín Papaleo a un sostén importante con un penal atajado a Pedro Sanz, nunca logró encontrar claridad en ataque. En el segundo tiempo empujó más por obligación que por ideas, abusó de los centros y terminó chocando contra un Central Norte mejor plantado, más incisivo y más cómodo con el desarrollo. Además, el cierre fue caliente, con expulsiones y un clima de enorme tensión.

La renuncia de Teté Quiroz y un final inesperado

Tras esa derrota, Fernando Quiroz dio un paso al costado y sorprendió al mundo Gimnasia. Aunque el resultado del clásico funcionó como disparador mediático, el propio entrenador se encargó de aclarar que su salida no obedeció a una cuestión futbolística ni a una oferta de otro club, sino a un desgaste personal acumulado.

En sus declaraciones posteriores, Teté fue directo: explicó que ya no tenía la energía para seguir, que la exigencia del cargo le había pasado factura y que la decisión venía siendo pensada desde hacía varias semanas. También remarcó que, incluso si el equipo hubiera ganado el clásico, su resolución habría sido la misma. Lejos de cualquier conflicto interno, sostuvo que necesitaba descansar, bajar un cambio y estar con su familia.

La salida de Quiroz cerró un ciclo de 44 partidos dirigidos, con saldo de 17 triunfos, 14 empates y 13 derrotas. Además, su gestión había dejado una campaña anterior positiva, con Gimnasia y Tiro alcanzando los cuartos de final del Reducido, lo que motivó la renovación de su contrato para este 2026. Por eso, más allá del presente adverso, su renuncia dejó una mezcla de tristeza, sorpresa y la sensación de un final prematuro para un proceso que había generado expectativas.

Sergio Plaza toma el mando en un momento delicado

En medio de esta coyuntura, la dirigencia decidió que Sergio Plaza, entrenador de la Primera Local del club, tome el plantel de forma interina. El exjugador del Albo, que además se retiró en la institución, estará acompañado por Adrián Cuadrado y el preparador físico Rafael Padilla. En principio, Plaza comandará al equipo en los próximos dos compromisos: el duelo ante San Martín de San Juan por el torneo y luego el cruce por Copa Argentina frente a Gimnasia de Mendoza, programado para el miércoles 15 de abril a las 14.10, con sede todavía a confirmar.

Lejos de mostrarse intimidado por el contexto, Plaza asumió el desafío con orgullo. En sus primeras declaraciones, dejó en claro que dentro del grupo hay mucha autocrítica por el momento que atraviesa el equipo, pero también ganas de revertir la situación. Ese mensaje busca recuperar el eje anímico de un plantel golpeado, pero que todavía está a tiempo de volver a prenderse en la pelea si logra reaccionar a tiempo.

Los cambios que prepara el interino

Para este partido, todo indica que Sergio Plaza no apostará a una continuidad automática, sino que meterá mano en el once titular. La primera modificación importante estará en el arco: Federico Cosentino reemplazará a Joaquín Papaleo, en una decisión fuerte que busca renovar energías desde una posición clave. Cosentino ya había tenido minutos durante la temporada y cuenta con experiencia para asumir ese rol.

Otra variante se dará en defensa: Juan Galetto ingresará en el lateral derecho y eso provocará un corrimiento de Ivo Cháves hacia la mitad de la cancha. Así, Nicolás Rinaldi dejaría su lugar y arrancaría desde el banco. También habrá retoques en la zona media, donde Franco Sivetti entrará por Matías Birge. La intención parece clara: darle más aire al equipo, refrescar nombres y buscar una estructura distinta para un partido que puede ser bisagra.

De no mediar inconvenientes, la formación de Gimnasia y Tiro sería: Federico Cosentino; Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Ivo Cháves, Franco Sivetti, Walter Montoya, Jonás Aguirre; Fabricio Rojas y Lautaro Gordillo.

San Martín de San Juan, también bajo presión

Del otro lado estará un rival que tampoco llega en calma. San Martín de San Juan atraviesa un inicio de campaña muy flojo para las expectativas que suele generar uno de los equipos importantes de la categoría. El equipo dirigido por Ariel Martos apenas suma seis puntos y marcha decimocuarto, demasiado lejos de los puestos de protagonismo que acostumbró a pelear en los últimos años. Encima, arrastra cuatro fechas sin ganar y llega con el peso de haber perdido sus dos salidas más recientes.

Ese panorama hace que el duelo en Salta también sea decisivo para el Verdinegro. De seguir cediendo terreno, podría comenzar a complicarse con los puestos del fondo, un escenario impensado para un club que suele ser protagonista en la Primera Nacional. El último partido ante Racing de Córdoba dejó algunas señales de la actualidad sanjuanina: un equipo que intenta asumir el protagonismo, que tiene en Gabriel Hachen y Sebastián González a dos nombres desequilibrantes desde el juego, pero que carece de contundencia y viene perdiendo solidez en los momentos clave.

Además, Martos tendrá una baja sensible en ofensiva, ya que Nazareno Fúnez, el goleador, volverá a estar ausente por lesión. Su reemplazante natural sería Genaro Rossi, mientras que el resto de la estructura no cambiaría demasiado, aun cuando el rendimiento colectivo no termina de convencer.

Un partido bisagra para el Albo

Por todo lo que rodea este encuentro, el choque entre Gimnasia y Tiro vs San Martín de San Juan excede los tres puntos. Para el equipo salteño será la posibilidad de mostrar una respuesta inmediata después del cimbronazo que significó perder el clásico y quedarse sin entrenador. También será una prueba para medir la reacción del plantel ante la adversidad y para observar si el interinato de Plaza logra provocar el impacto anímico que muchas veces se busca en estas situaciones.

El Albo sabe que necesita volver a ser aquel equipo ordenado, intenso y eficaz que deslumbró en las primeras fechas. Debe recuperar solidez, reencontrarse con una identidad más clara y, sobre todo, cortar la racha negativa antes de que el arranque promisorio quede definitivamente atrás. En ese sentido, el partido frente al Verdinegro aparece como una oportunidad ideal: juega en casa, ante su gente y contra un rival que también llega lleno de dudas.


El contexto que viene: torneo y Copa Argentina

Como si el desafío del viernes no fuera suficiente, Gimnasia y Tiro ya sabe que el calendario no dará respiro. Luego del duelo ante San Martín de San Juan, el equipo deberá enfocarse en la Copa Argentina, donde enfrentará a Gimnasia de Mendoza por los 32avos de final el 15 de abril a las 14.10. Ese compromiso también se vuelve importante para el semestre, no solo por el prestigio del torneo, sino porque una victoria lo depositaría en la siguiente ronda frente al ganador de Vélez y Deportivo Armenio.

Por eso, el interinato de Plaza no solo se juega una parada compleja en el campeonato, sino que además deberá gestionar un momento de transición con dos partidos de alto valor competitivo en pocos días.

Probables formaciones

Gimnasia y Tiro: Federico Cosentino; Juan Galetto, Manuel Guanini, Gonzalo Soto, Lautaro Montoya; Ivo Cháves, Franco Sivetti, Walter Montoya, Jonás Aguirre; Fabricio Rojas y Lautaro Gordillo.

San Martín de San Juan: no fue confirmada oficialmente, pero Genaro Rossi aparece como principal alternativa en ataque por la baja de Nazareno Fúnez.

Datos del partido

Partido: Gimnasia y Tiro de Salta vs San Martín de San Juan
Fecha: viernes 3 de abril de 2026
Hora: 22.00
Estadio: Gigante del Norte
Árbitro: Daniel Zamora
TV: LPF Play




Fin de ciclo: Juan Manuel Sara dejó Estudiantes

Juan Manuel Sara Estudiantes dejó de ser una realidad en Caseros. Tras la dura derrota ante Deportivo Madryn y un arranque de temporada 2026 sin puntos, sin goles y con seis caídas consecutivas, Estudiantes de Buenos Aires confirmó el final del ciclo del entrenador, que había llevado al equipo a semifinales del Reducido en 2025 pero no pudo sostener ese rendimiento en el inicio del nuevo campeonato.

Juan Manuel Sara dejó de ser el técnico de Estudiantes de Buenos Aires

Se terminó el ciclo de Juan Manuel Sara al frente de Estudiantes de Buenos Aires. La institución de Caseros comunicó oficialmente que el entrenador dejó su cargo luego de la derrota por 3-0 frente a Deportivo Madryn, en un contexto deportivo que se había vuelto insostenible por los resultados y por el pobre arranque del equipo en la temporada 2026. Según la información aportada, el Pincha no sumó puntos en el comienzo del año, quedó último en la Primera Nacional, no convirtió goles en el torneo y además fue eliminado de la Copa Argentina.

La salida de Sara marca el final de un proceso que había generado ilusión meses atrás. El DT, de 49 años, había asumido a mediados de junio tras la salida de Andrés Montenegro y, con prácticamente la misma base del plantel, logró llevar a Estudiantes hasta las semifinales del Torneo Reducido por el ascenso a la Liga Profesional. Ese recorrido, que terminó con eliminación ante Estudiantes de Río Cuarto por ventaja deportiva tras un global 1-1, había fortalecido su imagen. Sin embargo, el fútbol argentino suele vivir del presente, y el presente del Matador fue demasiado duro.

Un arranque 2026 que fue demasiado golpe para sostener

La caída ante Deportivo Madryn terminó siendo el punto final de una secuencia muy negativa. Estudiantes de Buenos Aires perdió 3-0 en el estadio Abel Sastre por la sexta fecha de la Primera Nacional y acumuló su sexta derrota consecutiva en el campeonato. El equipo volvió a mostrar algunos pasajes de intención ofensiva, generó oportunidades claras, pero otra vez pagó caro su falta de eficacia y sus problemas defensivos, especialmente en las pelotas paradas.

En ese encuentro, el equipo de Caseros tuvo algunas aproximaciones en el inicio a través de Darío Rostagno, Tobías Salas y Jorge Correa, pero el local golpeó con contundencia. Yvo Calleros abrió el marcador tras una jugada de balón detenido, Nicolás Servetto amplió también por esa vía y en el complemento Julián Cosi sentenció la historia con un gran remate cruzado. Aun con el 0-3, Estudiantes intentó reaccionar y generó situaciones muy claras, aunque volvió a fallar en la definición. El dato resume buena parte del ciclo: llegadas hubo, pero el gol nunca apareció.

Ese partido dejó además otra preocupación para el cuerpo técnico saliente: la lesión de Tomás Squié, que debió abandonar el campo en camilla. Pero el problema principal ya era estructural. El equipo no encontraba respuestas futbolísticas ni anímicas, y la sensación de desgaste era cada vez más evidente.

El dato más duro: cero puntos y cero goles

Si hubo una estadística que terminó de empujar la salida de Juan Manuel Sara fue la brutalidad de los números. De acuerdo con la información compartida, Estudiantes era el único club que todavía no había sumado puntos en la presente campaña considerando todas las categorías del fútbol argentino. Además, cargaba con un total de diez goles en contra, ocho de ellos en la Primera Nacional, y seguía sin convertir en 2026.

La ausencia de gol fue, sin dudas, uno de los grandes males del equipo. En la derrota 2-0 frente a Defensores de Belgrano, el Pincha volvió a tener pasajes de dominio territorial, pero sin claridad ni peso en los metros finales. Antes, ante Almirante Brown, había caído 1-0 en Caseros en otro encuentro donde la historia se repitió: dominio parcial de la pelota, algunas chances y una alarmante falta de contundencia. Incluso en las voces del propio plantel aparecía esa preocupación. Tanto Federico Sena como Tomás Squié habían reconocido públicamente que el equipo estaba en deuda con el gol y que necesitaba “dar más” para salir del fondo.

De la ilusión del Reducido a un presente sin respuestas

La salida de Juan Manuel Sara duele más en Caseros porque el cierre de 2025 había sido prometedor. Con un plantel muy similar, el entrenador había logrado revitalizar al equipo y meterlo en instancias decisivas por el ascenso. Esa campaña había alimentado la expectativa de que Estudiantes de Buenos Aires volviera a ser protagonista en 2026. El mercado de pases, de hecho, acompañó esa idea, con numerosas incorporaciones y una renovación importante del plantel.

Llegaron futbolistas como Alejandro Melo, Federico Sena, Facundo Ardiles, Fernando Duré, Nicolás Campisi, Ian Vera, Rodrigo Fumo, Facundo Castelli, Joel Lucero, Martín Albarracín, Juan Manuel Sánchez De León, Andrés Berizovsky y Ezequiel Almirón, entre otros. En paralelo, el club realizó amistosos que habían dejado señales interesantes, con triunfos ante Deportivo Merlo y buenos pasajes frente a Comunicaciones. Incluso desde adentro se hablaba de un equipo que quería ser protagonista, presionar alto y pelear arriba.

Pero una cosa fue la preparación y otra muy distinta la competencia oficial. La eliminación temprana en Copa Argentina ante Independiente Rivadavia ya había sido un golpe. Luego llegaron las derrotas frente a Racing de Córdoba, Mitre de Santiago del Estero, Almirante Brown, Defensores de Belgrano y Deportivo Madryn. El equipo nunca logró ensamblarse, sufrió en defensa, no encontró variantes en ataque y terminó hundido en una crisis de confianza.

Los números del ciclo de Juan Manuel Sara

Más allá del muy mal inicio de 2026, el balance total del ciclo de Juan Manuel Sara en Estudiantes de Buenos Aires deja cifras que ayudan a entender la decisión, pero también a contextualizarla. En total dirigió 25 partidos entre Primera Nacional y Copa Argentina. Según el informe, consiguió nueve victorias, tres empates y siete derrotas, con una efectividad del 40%. Lo llamativo es que seis de esas derrotas llegaron este año, lo que desniveló por completo su gestión.

Es decir, el problema no fue solamente la tabla, sino la tendencia. El equipo venía en caída libre, sin reacción y sin poder cortar la racha. En el fútbol argentino, cuando se combinan una larga serie negativa, falta de gol, último puesto y eliminación copera, el margen de un entrenador se reduce al mínimo.

Por qué la dirigencia tomó la decisión

La salida de Juan Manuel Sara puede leerse desde tres ejes claros. El primero, naturalmente, es el de los resultados. Seis derrotas seguidas, sin puntos y sin goles, son números difíciles de defender en cualquier proyecto. El segundo tiene que ver con la imagen del equipo: Estudiantes no solo perdía, sino que además mostraba una preocupante fragilidad emocional cada vez que recibía un golpe. El tercero pasa por la necesidad de reacción inmediata de una dirigencia que sabe que el torneo es largo, pero también que no puede dejar pasar más tiempo si quiere evitar que la crisis se agrave.

En ese sentido, el club deberá moverse rápido para encontrar un reemplazante capaz de recuperar confianza, ordenar la estructura táctica y, sobre todo, devolverle gol a un equipo que todavía no pudo festejar en este 2026. La salida de Sara parece buscar precisamente eso: producir un golpe de efecto antes de que el campeonato se escape demasiado temprano.

El contexto también explica parte de la crisis

Aunque los resultados mandan, también es cierto que el arranque de temporada estuvo atravesado por situaciones complejas. El plantel fue ampliamente renovado, hubo poco tiempo de preparación antes de la competencia y algunos partidos dejaron circunstancias particulares, como la suspensión por problemas de iluminación ante Mitre, que luego terminó en derrota, o la expulsión de Enzo Acosta frente a Almirante Brown, en un momento sensible del encuentro.

Además, algunas piezas no lograron asentarse y el equipo sufrió movimientos en el plantel, como la nueva salida a préstamo de Facundo Castelli, un delantero que, en principio, era del gusto del entrenador. Son elementos que ayudan a entender que el contexto no fue ideal, pero que no alcanzan para justificar un arranque tan negativo.

Qué deja Sara y qué necesita ahora Estudiantes

El paso de Juan Manuel Sara por Estudiantes de Buenos Aires deja una sensación dual. Por un lado, el reconocimiento a un entrenador que tomó el equipo en 2025 y lo llevó a semifinales del Reducido, dejando señales de competitividad. Por el otro, la certeza de que el 2026 fue demasiado malo como para sostener su continuidad. Ambas cosas son ciertas.

Ahora, el gran desafío para el club será reconstruirse rápido. El próximo entrenador deberá trabajar en lo emocional, corregir errores defensivos, encontrar sociedades en mitad de cancha y potenciar a hombres como Darío Rostagno, Jorge Correa, Alejandro Melo, Tobías Salas o Federico Sena, nombres llamados a liderar una recuperación urgente.

La temporada todavía tiene mucho camino, pero en Caseros saben que no hay más margen para seguir esperando. La salida de Juan Manuel Sara es la primera gran decisión de fondo en medio de la tormenta. La siguiente será, seguramente, acertar con el nuevo conductor.


Conclusión

Juan Manuel Sara dejó de ser el técnico de Estudiantes de Buenos Aires después de un inicio de 2026 devastador: seis derrotas, sin goles, último en la tabla y eliminado de la Copa Argentina. La decisión cierra un ciclo que había tenido un costado positivo en 2025, cuando el equipo llegó a semifinales del Reducido, pero que se desplomó por completo en el nuevo campeonato. En Caseros, la urgencia ya no es solo cambiar de entrenador: es volver a competir.




Gimnasia y Tiro cayó ante Nueva Chicago en Mataderos y perdió el invicto en la Primera Nacional

Gimnasia y Tiro sufrió una dura derrota en Mataderos al caer 3-1 frente a Nueva Chicago por la sexta fecha de la Primera Nacional. El equipo salteño perdió el invicto, resignó la punta en soledad y ahora comparte la cima con el Torito y Atlético Rafaela.

Gimnasia y Tiro cayó ante Nueva Chicago en Mataderos y perdió el invicto en la Primera Nacional

Gimnasia y Tiro de Salta tuvo una tarde complicada en Buenos Aires y sufrió su primera derrota de la temporada. En el estadio República de Mataderos, el equipo dirigido por Fernando “Teté” Quiroz perdió 3-1 frente a Nueva Chicago por la sexta fecha de la Zona B de la Primera Nacional 2026, en un encuentro de alto voltaje entre dos de los equipos que mejor habían comenzado el campeonato.

La derrota no solo le quitó el invicto al Albo, sino que además le impidió sostenerse solo en la punta. Después de este resultado, Gimnasia y Tiro quedó con 10 puntos, los mismos que Nueva Chicago y Atlético Rafaela, en una zona que empieza a mostrar una pelea cerrada desde las primeras jornadas. El próximo compromiso del conjunto salteño será nada menos que el clásico ante Central Norte, programado para el domingo a las 17.30, en un contexto que le suma todavía más tensión al calendario.

Un primer tiempo que marcó el rumbo del partido

Desde el arranque, Nueva Chicago logró imponer condiciones. El equipo de Luis García tomó el control del juego, fue más punzante y encontró ventajas sobre un Gimnasia y Tiro que intentó sostener un planteo abierto, de ida y vuelta, pero que terminó dándole espacios al local. El Torito manejó mejor los tiempos, atacó con amplitud y generó las situaciones más claras de la primera mitad.

En ese contexto, la figura de Lucas Ambrogio empezó a crecer de manera decisiva. El futbolista de Chicago fue determinante durante los primeros 45 minutos, apareciendo como el eje ofensivo del local y asociándose con Evelio Cardozo y Emiliano Méndez, dos piezas importantes para sostener la superioridad del Verdinegro. Antes de la apertura del marcador, Joaquín Papaleo ya había tenido que intervenir ante una media vuelta de Cardozo y un cabezazo de Sebastián Cocimano.

La apertura del marcador llegó a los 35 minutos, cuando Ivo Cháves cometió penal sobre Emiliano Méndez dentro del área. El árbitro Javier Delbarba sancionó la infracción sin dudar y Lucas Ambrogio cambió la ejecución por gol, con un toque sutil para poner el 1-0. El tanto terminó de reforzar el dominio de Chicago, que ya venía siendo superior en el trámite.

Lejos de conformarse, el conjunto de Mataderos volvió a golpear a los 41 minutos. Esta vez, una pérdida de Walter Montoya derivó en una acción favorable para el local y Sebastián Cocimano aprovechó el rebote para definir con el pie abierto y estirar la ventaja a 2-0. A esa altura, el resultado se ajustaba bastante a lo que mostraba el desarrollo del partido.

El descuento de Fabricio Rojas le dio vida al Albo

Cuando parecía que el primer tiempo se cerraba con una clara ventaja para el Torito, Gimnasia y Tiro encontró un descuento muy valioso. A los 45 minutos, Fabricio Rojas conectó de cabeza luego de una acción colectiva y un centro pinchado de Lautaro Montoya al segundo palo. Ese gol cambió el clima del partido y dejó al Albo a tiro del empate antes del descanso.

El tanto del Pollo Rojas le dio una cuota de esperanza al conjunto salteño, que hasta ese momento había tenido dificultades para sostener el ritmo del partido. Además, mostró una reacción anímica importante en un momento delicado, justo después de haber recibido dos golpes duros en pocos minutos.

Gimnasia y Tiro lo fue a buscar, pero no pudo empatarlo

En el complemento, el partido cambió. Gimnasia y Tiro salió con una postura mucho más agresiva, impulsado por el descuento conseguido sobre el final de la etapa inicial. El equipo de Quiroz se adelantó en el campo, empujó a Nueva Chicago por momentos y estuvo muy cerca de conseguir la igualdad.

La situación más clara la volvió a protagonizar Fabricio Rojas. El atacante ingresó al área, remató y la pelota se desvió. Luciano Jachfe respondió bien, el balón dio en el palo y, en el rebote, Nicolás Contín no pudo concretar de cabeza, enviando su intento por encima del travesaño. Fue la jugada que pudo haber modificado la historia del partido, porque el empate parecía estar al caer en ese tramo.

Sin embargo, cuando el Albo atravesaba su mejor momento, apareció la jerarquía individual para inclinar la balanza definitivamente a favor del local. Luis García movió el banco y los ingresos de Alan Ruiz y Matías Bergara ayudaron a equilibrar el trámite. Pero fue Ruiz quien dejó una huella inmediata y decisiva.

Alan Ruiz liquidó el partido en Mataderos

El ex Sporting Lisboa, recientemente incorporado al plantel de Nueva Chicago, ingresó y en una de sus primeras intervenciones sentenció el encuentro. Con un tiro libre desde unos 30 metros, Alan Ruiz sacó un zurdazo exquisito que se metió en el ángulo de Papaleo, imposible para el arquero salteño. Ese gol significó el 3-1 y terminó por desactivar la reacción de Gimnasia y Tiro.

La aparición de Ruiz no fue un detalle menor. Su llegada a Nueva Chicago había sido uno de los movimientos más llamativos del mercado, por su trayectoria en el fútbol argentino y en Europa. El mediocampista ofensivo había firmado a préstamo hasta diciembre de 2026 y este partido mostró de inmediato el peso específico que puede darle al equipo de Mataderos.

Una derrota que deja lecciones para el equipo de Teté Quiroz

Más allá del resultado, el partido dejó varias conclusiones para Gimnasia y Tiro. La primera es que el equipo salteño no logró sostener el orden que había mostrado en sus mejores presentaciones del campeonato. El planteo abierto, en una cancha compleja como la de Mataderos, lo expuso demasiado durante el primer tiempo y le permitió a Nueva Chicago dominar territorial y futbolísticamente.

La segunda es que, aun en una mala tarde, el Albo mostró carácter para reaccionar y estuvo cerca de ponerse en partido. El descuento de Fabricio Rojas y la chance desperdiciada por Contín marcaron que el equipo no se entregó y que, incluso sin jugar bien, tuvo una ventana concreta para cambiar el desenlace.

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La tercera lectura pasa por el momento del campeonato. La derrota corta un arranque muy positivo, pero no derrumba la campaña. Gimnasia y Tiro sigue arriba, ahora compartiendo la punta, y mantiene una base competitiva que lo posiciona como uno de los protagonistas de la zona. En ese sentido, el clásico ante Central Norte aparece como una oportunidad ideal para recuperarse rápido y volver a dar una señal fuerte.

Cómo llegaba Gimnasia y Tiro y por qué dolió tanto la caída

El impacto de la derrota también se explica por el contexto previo. Gimnasia y Tiro llegaba a Mataderos tras empatar 0-0 con Temperley, pero conservando el invicto y después de un arranque muy sólido, con victorias ante Colegiales, Patronato y Almagro. Ese comienzo había instalado una sensación de equipo confiable, con una estructura clara y con Lautaro Gordillo como una de las grandes figuras ofensivas del torneo.

Por eso, perder ante un rival directo y de esta manera duele más. No fue simplemente una derrota: fue un partido en el que el Albo estuvo incómodo durante buena parte del desarrollo, sufrió en defensa y cedió la punta en soledad. Aun así, el margen sigue siendo amplio porque el torneo recién empieza y las diferencias son mínimas.

Nueva Chicago reaccionó y se mete de lleno en la pelea

Del otro lado, el triunfo de Nueva Chicago también tiene un valor especial. El equipo venía de perder con San Martín de Tucumán y necesitaba una respuesta rápida ante su gente. La consiguió con autoridad, buen juego por momentos y una victoria ante un rival que llegaba como líder. Así, el Torito volvió a prenderse arriba y además llegó fortalecido a una semana especial, ya que en la próxima fecha disputará el clásico frente a All Boys.

Síntesis del partido

Nueva Chicago 3 – Gimnasia y Tiro 1
Estadio: República de Mataderos
Competencia: Primera Nacional 2026 – Fecha 6, Zona B

Goles:
Lucas Ambrogio (35’ PT, de penal)
Sebastián Cocimano (41’ PT)
Fabricio Rojas (45’ PT)
Alan Ruiz (ST, tiro libre)

Cierre

Gimnasia y Tiro dejó su invicto en Mataderos y sufrió una derrota que frena, al menos momentáneamente, su envión en la Primera Nacional. Nueva Chicago fue mejor en el primer tiempo, pegó en los momentos justos y luego aprovechó su jerarquía para cerrar la historia con un golazo de Alan Ruiz. El Albo reaccionó, tuvo una chance clarísima para empatar, pero no la aprovechó y terminó pagando caro sus desajustes.

Ahora, el conjunto de Fernando Quiroz deberá dar vuelta la página rápidamente. El clásico ante Central Norte asoma como un partido bisagra: por el rival, por el contexto y porque será la oportunidad perfecta para responder después del primer golpe de la temporada.