Nadia Podoroska hizo historia en São Paulo: tumbó a Badosa y Argentina vuelve a una final WTA tras 13 años
Nadia Podoroska final WTA vuelve a ser una realidad para el tenis argentino. La rosarina derrotó con autoridad a Paula Badosa por 6-3 y 6-4, avanzó a la definición del WTA 250 de São Paulo y terminó con una espera de 13 años sin una argentina disputando una final de esta categoría.
El tenis femenino argentino recuperó una imagen que llevaba demasiado tiempo esperando. Nadia Podoroska final WTA: la rosarina consiguió una de las victorias más importantes de su regreso al circuito al imponerse ante Paula Badosa en sets corridos y asegurarse un lugar en la definición del torneo brasileño.
El 6-3 y 6-4 refleja una actuación en la que Podoroska supo golpear desde el comienzo y, especialmente, responder cuando la española intentó cambiar el desarrollo del encuentro.
La argentina llegó a la semifinal con un antecedente desfavorable frente a Badosa. La española había ganado su anterior enfrentamiento oficial en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, disputados en 2021, y también registraba una victoria sobre la rosarina en un cruce previo del circuito ITF.
Esta vez la historia fue diferente.
Podoroska golpeó desde el comienzo
Podoroska salió decidida y rápidamente consiguió una ventaja de dos quiebres. Badosa intentó reaccionar, pero la argentina mantuvo la iniciativa y terminó consiguiendo tres breaks durante el parcial contra uno de su adversaria para quedarse con el primer set por 6-3.
El segundo capítulo presentó un escenario diferente.
La española consiguió equilibrar las acciones y el marcador llegó igualado 4-4. Allí apareció uno de los momentos decisivos del partido.
Podoroska atravesó un exigente turno de servicio, consiguió sostenerlo y quedó 5-4. Inmediatamente después volvió a presionar desde la devolución.
La argentina encontró su oportunidad, quebró el servicio de Badosa y cerró el partido por 6-4.
No hubo necesidad de tercer set. El boleto a la final ya era suyo.
Argentina vuelve a tener una finalista WTA
La clasificación adquiere una dimensión especial para el tenis nacional.
Será la primera final WTA para una representante argentina en 13 años. La anterior había sido protagonizada por Paula Ormaechea, quien alcanzó la definición del WTA de Bogotá en 2013 y cayó frente a Jelena Jankovic.
Ahora será Podoroska quien tendrá la oportunidad de buscar el título y terminar con otra extensa espera para el tenis femenino nacional.
Además, el logro llega en un momento muy particular de su carrera.
La rosarina supo alcanzar el puesto 36 del ranking mundial, pero arribó al WTA 250 de São Paulo ubicada en el 317°, después de un período marcado por una prolongada inactividad.
Su recorrido en Brasil produjo un impacto inmediato.
Pase lo que pase en la definición, Podoroska tiene asegurado un ascenso hasta aproximadamente el puesto 199 del ranking, lo que representa una recuperación de 118 posiciones.
Kaitlin Quevedo será la rival por el título
La otra semifinal también necesitó tres parciales.
Kaitlin Quevedo, ubicada en el puesto 105 del ranking, derrotó a Anna Blinkova (94°) por 6-4, 2-6 y 6-4 y consiguió su boleto a la definición.
De esta manera, el título del WTA 250 de São Paulo se resolverá entre Nadia Podoroska y Kaitlin Quevedo.
Será, además, el primer enfrentamiento entre ambas en el circuito profesional.
Quevedo llega después de una gran semana y de superar una semifinal muy exigente. Podoroska, en tanto, aterriza en la definición impulsada por una victoria de enorme valor frente a una jugadora que había conseguido derrotarla en sus enfrentamientos anteriores.
Podoroska busca completar una semana inolvidable
Hace apenas unos días, Podoroska comenzaba São Paulo desde el puesto 317 del mundo. Ahora está a una victoria de levantar un trofeo WTA y ya aseguró un salto de más de cien posiciones.
Pero el significado de esta campaña excede el ranking.
Después de 13 años, Argentina volverá a tener una tenista disputando una final del circuito principal.
Y allí estará Nadia Podoroska, buscando completar en São Paulo una semana que ya quedó marcada como una de las grandes historias del tenis argentino en 2026.





