Mallorca descendió a Segunda: ganó, goleó y aun así no le alcanzó
Mallorca descendió a Segunda pese a vencer 3-0 al Real Oviedo en la última fecha de LaLiga 2025/26. El equipo de Martín Demichelis cumplió con su parte, pero la combinación de resultados lo condenó a perder la categoría.
El Mallorca vivió una de esas tardes crueles que solo el fútbol puede entregar. El equipo de Martín Demichelis derrotó con autoridad 3-0 al Real Oviedo en la última jornada de LaLiga 2025/26, pero el triunfo no alcanzó para evitar el descenso a la Segunda División de España. El conjunto balear llegaba obligado a ganar y esperar una combinación favorable de resultados, pero la calculadora terminó jugando en contra.
La frase que resume la jornada es contundente: Mallorca descendió a Segunda aun haciendo los deberes. En su estadio, el equipo mostró carácter, intensidad y ambición desde el inicio. Sabía que no dependía únicamente de sí mismo, pero salió a competir como si cada pelota fuera la última. Vedat Muriqi fue una referencia constante en ataque y tuvo varias situaciones claras durante la primera mitad.
El primer desahogo llegó a los 42 minutos. Tras un centro de Pablo Maffeo, Pablo Torre apareció dentro del área y definió a quemarropa para marcar el 1-0. Ese tanto encendió la ilusión de la permanencia y le dio al Mallorca el impulso necesario para seguir buscando una diferencia mayor.
En el complemento, el equipo de Demichelis mantuvo la presión. Manu Morlanes probó desde afuera y Muriqi volvió a estar cerca de cabeza. La recompensa llegó sobre el final: a los 83 minutos, Morlanes sacó un derechazo espectacular al ángulo para el 2-0. Cinco minutos más tarde, Muriqi coronó una contra y puso el 3-0 definitivo.
Sin embargo, mientras en Mallorca se celebraban los goles, las noticias desde otros estadios apagaban la fiesta. La derrota de Osasuna ante Getafe abría una puerta, pero el triunfo de Betis frente a Levante y el empate entre Girona y Elche terminaron de sellar la suerte balear. Por la tabla y los criterios de desempate entre los equipos involucrados, el triunfo no fue suficiente.
Así, Mallorca descendió a Segunda en una jornada marcada por la tensión, la esperanza y el golpe final. El equipo ganó con autoridad, dejó una imagen digna y mostró orgullo competitivo, pero pagó una temporada irregular. Ahora, el desafío será reconstruirse rápido para intentar volver cuanto antes a Primera División.
