Ruud congela las aspiraciones de Londero
El noruego Casper Ruud con su tenis de precisión, sigue su camino al título del ATP 250 de Buenos Aires. Hoy su víctima fue el irregular argentino Londero.
La jornada empezó con el abandono del peque Schwartzman por un desgarro, secuela de la tremenda batalla ante Pablo Cuevas. Eso permitió que previo a la primera semifinal ya se conociera que el portugués Sousa, proveniente de la qualy se un invitado de lujo a la final de mañana.
Tras ello y después de sostener el aliento del público y el desorden a veces positivo de Londero (en el primer set) y luego con paciencia, logró sobreponerse al primer set, ganar el segundo y liquidar su trabajo en el tercero.
Tras el partido el noruego manifestó, “fue un partido difícil, no lucia bien para mi. Londero estaba jugando bien, yo me sentía mal. Cuando el sacaba para partido 5-4 pensé que se iba a poner tensos, que iba a tener algo de nervios y presión”, describió Ruud.
“A partir de ahí me mantuve en partido y las cosas fueron para mi lado. Intenté poner muchas pelotas en juego y las cosas salieron para mi lado… no me puedo quejar”, dijo con una sonrisa.
El noruego de 21 años llega así en su segunda final ATP Tour y quedó a un paso de su primer título, tras haber ceñido en la definición en abril pasado en Houston (p. Ante Garin). Ruud comenzó la temporada al sumar sus dos primeras victorias ante jugadores Top 20, derrotando a John Isner y Fabio Fognini mientras representaba a Noruega en la inaugural ATP Cup.
¿Ha sido clave el“He tenido mucha confianza en el inicio de año y me he convencido del nivel en el que puedo jugar”, dijo un Ruud que fehacientemente está empezando a despegar y mientras quiere estrenar su palmarés con un título ATP, actualmente está en el puesto No. 45 y en el mejor lugar de su carrera en el Ranking ATP FedEx.
El lunes, mientras tanto, ingresará dentro de los 40 mejores y habrá superado a su papá como el tenista mejor rankeado en la historia del tenis de su país. “Es un gran logro ganarle a mi papá… es una pregunta que me han hecho desde que empecé a jugar al tenis. Ahora sí puedo decir que soy el jefe de casa”, analizó. No obstante, el nivel de Ruud no ha sido casualidad en Buenos Aires: fue de los primeros en llegar, con varios días de anticipación pensando en la mejor preparación posible para el torneo. “Arrancar así la temporada. Ganando partidos y jugando mi segunda final es algo que esperaba, quizá no tan rápido, pero sin dudas que mis aspiraciones en el Tour todavía no las he alcanzado”.
