Agustín Jara vuelve a Salta Basket para La Liga Argentina: otro refuerzo de jerarquía para Los Infernales

El escolta chaqueño Agustín Jara volverá a vestir la camiseta de Salta Basket en la temporada 2026/27 de La Liga Argentina. Tras su paso por Independiente de Oliva y Platense en la Liga Nacional, regresa a Los Infernales como una pieza de jerarquía para el equipo que conducirá Ariel Rearte.

Agustín Jara vuelve a Salta Basket para La Liga Argentina: otro refuerzo de jerarquía para Los Infernales

Salta Basket continúa fortaleciendo su plantel de cara a la temporada 2026/27 de La Liga Argentina y confirmó el regreso de Agustín Jara, un jugador que dejó una gran imagen en sus etapas anteriores con Los Infernales. Créditos: Prensa Salta Basket

El escolta chaqueño, oriundo de Villa Ángela, volverá a vestir la camiseta del representante salteño después de disputar dos temporadas en la Liga Nacional, donde defendió los colores de Independiente de Oliva y Platense.

Su retorno representa una incorporación de peso para el equipo que será dirigido por Ariel Rearte, en un proyecto que apunta a competir entre los protagonistas de la segunda categoría del básquet argentino.

Un regreso esperado para Salta Basket

Agustín Jara ya conoce bien a Salta Basket. El escolta de 1,84 metros integró el equipo durante las temporadas 2022/23 y 2023/24, donde se transformó en una de las figuras del plantel.

En su última etapa con Los Infernales fue parte del equipo que estuvo muy cerca de eliminar a Atenas de Córdoba, el club más ganador de la Liga Nacional, en una serie que quedó marcada como una de las más recordadas de la franquicia.

Además, en su primera experiencia con Salta Basket fue considerado por especialistas como uno de los mejores jugadores de La Liga Argentina, gracias a su regularidad, rendimiento y peso dentro del equipo.

Jara vuelve con experiencia de Liga Nacional

El regreso de Jara se produce después de su paso por la máxima categoría del básquet argentino. Esa experiencia en la Liga Nacional le suma jerarquía a un plantel que busca crecer en competitividad y tener variantes de calidad.

“Las sensaciones son muy buenas, estoy muy contento de poder volver y de que me hayan tenido en cuenta para el armado del plantel. Con ganas de empezar y con las expectativas de que se va a armar un lindo equipo”, expresó el jugador.

El escolta también remarcó que su decisión estuvo ligada al conocimiento que tiene de la institución y al crecimiento que viene mostrando el club.

“Decidí pegar la vuelta porque conozco la institución, sé lo bien que se tratan y especialmente porque en los últimos años vienen haciendo bien las cosas”, señaló.

Un proyecto que apunta alto

Jara dejó en claro que el objetivo deportivo de Salta Basket fue un factor determinante para aceptar la propuesta.

“Me interesa porque es un proyecto que tiene como objetivo pelear entre los primeros puestos, y eso me motiva mucho más”, afirmó.

Su llegada se suma a los nombres ya confirmados de Facundo Binda, Diego Peralta y Martín Cabrera, todos bajo la conducción del flamante entrenador Ariel Rearte.

Con estas incorporaciones, Los Infernales empiezan a darle forma a un plantel con experiencia, conocimiento de la categoría y ambición para afrontar una nueva edición de La Liga Argentina.

Datos relevantes

Dato Información
Jugador Agustín Jara
Posición Escolta
Altura 1,84 metros
Lugar de origen Villa Ángela, Chaco
Equipo Salta Basket
Competencia La Liga Argentina
Temporada 2026/27
Etapas anteriores en Salta Basket 2022/23 y 2023/24
Últimos clubes Independiente de Oliva y Platense
Categoría reciente Liga Nacional
Entrenador Ariel Rearte

Se rearma Salta Basket para un 2026-2027 con buenas sensaciones

El regreso de Agustín Jara refuerza la idea de Salta Basket de armar un equipo competitivo y con aspiraciones importantes para la temporada 2026/27. Su conocimiento del club, su experiencia reciente en la Liga Nacional y su rendimiento anterior con Los Infernales lo convierten en una pieza clave para el nuevo proyecto.

desde la ventana

Con Jara, Binda, Peralta y Cabrera, el equipo salteño suma nombres importantes y empieza a construir una base sólida para intentar volver a ser protagonista en La Liga Argentina.




Martín Cabrera llega a Salta Basket para La Liga Argentina: un base de jerarquía para potenciar el proyecto de Ariel Rearte

Salta Basket confirmó la incorporación del base cordobés Martín Cabrera para afrontar la temporada 2026/27 de La Liga Argentina. El jugador llega procedente de Unión de Santa Fe, con reciente experiencia en la Liga Nacional, y se suma al nuevo proyecto deportivo que conducirá Ariel Rearte.

Martín Cabrera llega a Salta Basket para La Liga Argentina: un base de jerarquía para potenciar el proyecto de Ariel Rearte

Salta Basket continúa moviéndose fuerte en el mercado y confirmó la llegada de Martín Cabrera, un refuerzo de jerarquía para afrontar la temporada 2026/27 de La Liga Argentina. El base cordobés, nacido el 19 de enero de 1996 en la ciudad de Córdoba, defenderá los colores de Los Infernales después de su paso por Unión de Santa Fe, equipo con el que compitió en la máxima categoría del básquet nacional.

La incorporación de Cabrera representa una señal importante dentro del armado del plantel que conducirá Ariel Rearte. Salta Basket busca construir un equipo competitivo, con experiencia, intensidad y ambición para volver a ocupar un lugar protagónico en la segunda división del básquet argentino.

El nuevo jugador llega con recorrido reciente en la Liga Nacional, donde vistió las camisetas de Independiente de Oliva y Unión de Santa Fe. Ese antecedente lo convierte en una pieza de valor para un plantel que empieza a tomar forma con nombres propios y una idea clara: competir desde el inicio.

Martín Cabrera, nuevo refuerzo de Salta Basket

La dirigencia de Salta Basket confirmó la incorporación de Martín Cabrera para la próxima edición de La Liga Argentina. El base cordobés llega procedente de Unión de Santa Fe y se suma a un proyecto que viene mostrando movimientos importantes en el mercado.

Con su llegada, Los Infernales incorporan a un jugador con experiencia reciente en la máxima categoría del básquet argentino. Ese dato no es menor: Cabrera viene de competir en un nivel de alta exigencia y ahora buscará trasladar ese recorrido a un equipo que pretende ser protagonista.

Salta Basket no solo suma un base. Suma conducción, ritmo, agresividad defensiva y capacidad para jugar en transición, características que el propio jugador remarcó al definirse dentro de la cancha.

El vínculo con Ariel Rearte, clave para su llegada

Uno de los factores determinantes para la llegada de Martín Cabrera a Salta Basket fue la presencia de Ariel Rearte como nuevo entrenador del equipo. Ambos trabajaron juntos en Unión de Santa Fe, y ese vínculo fue importante para que el base decidiera aceptar la propuesta de Los Infernales.

“Uno de los factores por los que tomé la decisión de cerrar en Salta fue el proyecto que tiene el club. Viene haciendo las cosas muy bien en los últimos años y, sin dudas, que Ariel haya cerrado como entrenador y me haya llamado para ser parte también tuvo mucho que ver. Tuve la suerte de trabajar con él en Unión y su llamado, junto con la convicción para que estuviera en el equipo, ayudó a tomar esta decisión”, expresó Cabrera.

La frase deja en claro dos aspectos centrales: la valoración del jugador por el proyecto institucional de Salta Basket y la influencia directa de Rearte en el armado del plantel. El entrenador chaqueño empieza a rodearse de piezas que conoce y que pueden adaptarse rápidamente a su idea de juego.

Un base con pasado reciente en la Liga Nacional

Martín Cabrera llega a Salta Basket después de competir en la Liga Nacional, la máxima categoría del básquet argentino. En las últimas temporadas formó parte de Independiente de Oliva y Unión de Santa Fe, dos experiencias que le permitieron medirse ante los mejores equipos del país.

Su paso por Unión dejó sensaciones positivas a nivel personal, aunque el propio jugador reconoció que el equipo no logró alcanzar el objetivo colectivo de ingresar a los playoffs.

“En lo personal el balance fue bueno, me sentí cómodo en Unión. A nivel grupal no cumplimos con el objetivo de entrar a los playoffs. Tuvimos varias dificultades durante la temporada, como bajas de jugadores, cambio de entrenador y lesiones, que hicieron que el año fuera más pesado de lo normal”, explicó.

Ese análisis también muestra madurez competitiva. Cabrera llega a Salta con una lectura clara de lo que significa atravesar una temporada exigente, superar dificultades y sostener el rendimiento en contextos complejos.

Cómo juega Martín Cabrera

El nuevo refuerzo de Salta Basket se definió como un jugador agresivo, con una identidad marcada desde la defensa. Su perfil encaja con la necesidad de construir un equipo intenso, dinámico y capaz de correr la cancha.

“Me considero un jugador agresivo, que busca atacar a partir de la defensa. Me gusta correr la cancha, anotar en transición y, por sobre todas las cosas, que el equipo juegue bien y que mis compañeros se sientan cómodos dentro de la cancha”, afirmó.

Esa descripción permite entender qué puede aportar al equipo de Ariel Rearte. Cabrera no aparece solamente como un base organizador, sino también como un jugador capaz de imprimir ritmo, presionar, generar desde la defensa y potenciar a sus compañeros.

Un base para ordenar y acelerar

En La Liga Argentina, contar con un base confiable suele ser determinante. La competencia exige regularidad, lectura de juego y capacidad para tomar buenas decisiones en momentos de presión.

Cabrera puede ofrecer conducción, pero también verticalidad. Su gusto por el juego de transición puede darle a Salta Basket una herramienta importante para lastimar antes de que las defensas rivales se acomoden.

Defensa, ritmo y juego colectivo

El propio jugador remarcó que su juego nace desde la defensa. Esa característica puede ser clave para el nuevo ciclo. Si Salta Basket logra construir una estructura defensiva sólida, Cabrera puede convertirse en uno de los motores para correr la cancha y generar puntos rápidos.

Además, su énfasis en que sus compañeros se sientan cómodos dentro de la cancha habla de un perfil colectivo, algo fundamental para un equipo que todavía está en etapa de armado y deberá ensamblar piezas nuevas.

Datos relevantes de Martín Cabrera y Salta Basket

Dato Información
Jugador Martín Cabrera
Fecha de nacimiento 19 de enero de 1996
Lugar de nacimiento Córdoba
Posición Base
Nuevo club Salta Basket
Competencia La Liga Argentina
Temporada 2026/27
Último club Unión de Santa Fe
Experiencia reciente Liga Nacional
Clubes recientes mencionados Independiente de Oliva y Unión de Santa Fe
Entrenador en Salta Basket Ariel Rearte
Perfil de juego Agresivo, defensivo, rápido en transición
Refuerzos/continuidades del plantel Martín Cabrera, Facundo Binda y Diego Peralta

El archivo no detalla estadísticas numéricas de Cabrera en puntos, asistencias, rebotes o minutos. Sin embargo, sí destaca su participación reciente en Unión de Santa Fe y su experiencia en la máxima división, un dato importante para dimensionar la jerarquía de la incorporación.

Salta Basket arma un plantel con experiencia e identidad

La llegada de Martín Cabrera se suma a otros movimientos importantes dentro del armado de Salta Basket. El equipo ya había confirmado la continuidad de Facundo Binda, referente del club y del básquet salteño, quien disputará su séptima temporada con Los Infernales.

También se concretó el regreso de Diego “Loro” Peralta, ala pívot salteño oriundo de El Galpón, que vuelve después de una gran campaña en Amancay de La Rioja. Allí disputó 36 partidos, convirtió 431 puntos y fue el segundo máximo anotador del plantel.

Con Binda, Peralta y Cabrera, Salta Basket empieza a construir una base interesante: identidad provincial, experiencia en la categoría y jugadores con recorrido en niveles competitivos importantes.

Ariel Rearte empieza a darle forma a su equipo

La llegada de Ariel Rearte al banco de Salta Basket marcó el inicio de una nueva etapa. El entrenador chaqueño, oriundo de Presidencia Roque Sáenz Peña, arribará al club después de una extensa trayectoria en el básquet argentino y en el exterior.

Rearte dirigió a instituciones como Regatas Corrientes, San Martín de Corrientes, Instituto de Córdoba, Ferro Carril Oeste, Argentino de Junín y Unión de Santa Fe, además de contar con experiencias internacionales en Paraguay y México.

Su incorporación fue presentada como una apuesta fuerte para potenciar el proyecto deportivo de Salta Basket. Ahora, con Cabrera como una de las piezas elegidas, el entrenador empieza a armar un equipo con jugadores que pueden responder a una idea competitiva clara.

Un refuerzo conocido por el entrenador

El hecho de que Cabrera y Rearte hayan trabajado juntos en Unión puede acelerar el proceso de adaptación. El base ya conoce parte de la metodología del entrenador, su forma de conducir y las exigencias que puede plantear.

En una temporada donde la preparación será clave, ese conocimiento previo puede funcionar como ventaja. Cabrera puede convertirse en una extensión del entrenador dentro de la cancha, ayudando a ordenar al equipo y transmitir conceptos al resto del plantel.

Contexto de Salta Basket en La Liga Argentina

Salta Basket se prepara para disputar una nueva edición de La Liga Argentina, la segunda categoría del básquet nacional. El club lleva más de una década de participación en esta competencia y se consolidó como una de las instituciones protagonistas del ascenso.

Durante ese recorrido, Los Infernales consiguieron dos títulos y también tuvieron la oportunidad de competir durante una temporada en la máxima categoría del básquet argentino.

Ese pasado reciente sostiene la expectativa de volver a pelear arriba. Salta Basket representa a la provincia en el plano nacional y cada temporada implica un nuevo desafío deportivo e institucional.

La Liga Argentina es una competencia exigente, con planteles intensos, viajes largos y una paridad que obliga a sostener el rendimiento durante varios meses. En ese escenario, el armado del plantel es fundamental.

Análisis: por qué Cabrera puede ser un refuerzo clave

La incorporación de Martín Cabrera tiene varios puntos de valor para Salta Basket. El primero es su experiencia reciente en Liga Nacional. Llegar desde la máxima categoría aporta otro ritmo de competencia, otra exigencia física y una lectura de juego que puede marcar diferencias en momentos importantes.

El segundo punto es su relación con Ariel Rearte. No es un jugador desconocido para el entrenador, y eso puede facilitar su inserción dentro del sistema. En equipos en construcción, la confianza entre base y técnico suele ser decisiva.

El tercer aspecto es su perfil de juego. Cabrera se define como un jugador agresivo desde la defensa, con capacidad para correr la cancha y anotar en transición. Ese tipo de base puede modificar la energía de un equipo, especialmente si Salta Basket busca ser intenso, vertical y protagonista.

Jerarquía para competir desde el inicio

Salta Basket necesita empezar la temporada con una identidad clara. En una competencia larga, los equipos que tardan demasiado en encontrar funcionamiento suelen pagar caro los primeros tramos del calendario.

La presencia de Cabrera puede ayudar a ordenar desde el arranque. Su experiencia, conducción y conocimiento del entrenador pueden ser herramientas importantes para acelerar el proceso.

Un plantel que empieza a ilusionar

Los nombres confirmados hasta el momento generan expectativa. Facundo Binda aporta pertenencia y continuidad. Diego Peralta suma identidad salteña, experiencia y producción ofensiva. Martín Cabrera agrega conducción, jerarquía y roce de Liga Nacional.

Todavía resta completar el plantel, pero las primeras señales muestran un proyecto con ambición. Salta Basket no parece conformarse con participar: busca armar una estructura capaz de competir y volver a pelear por objetivos importantes.

Los objetivos de Salta Basket para la temporada 2026/27

Martín Cabrera fue claro al hablar de sus expectativas: quiere formar parte de un equipo competitivo, construir un buen grupo humano, estar a la altura de la competencia y dejar a Salta Basket lo más arriba posible.

Esa mirada coincide con el mensaje que viene transmitiendo el club. La llegada de Rearte, la renovación de referentes y la incorporación de jugadores con experiencia muestran una búsqueda de protagonismo.

El objetivo inmediato será formar un equipo sólido durante la pretemporada. Luego, Salta Basket deberá trasladar esa preparación a la competencia, sostener una identidad y hacerse fuerte en los momentos decisivos.

Proyección deportiva del nuevo Salta Basket

La temporada 2026/27 aparece como una oportunidad para que Salta Basket reconstruya protagonismo dentro de La Liga Argentina. El armado del plantel todavía está en desarrollo, pero la llegada de Martín Cabrera refuerza una zona clave de la cancha.

El base tendrá la responsabilidad de conducir, marcar ritmos y aportar desde su agresividad defensiva. Si logra adaptarse rápidamente al equipo, puede convertirse en uno de los jugadores importantes del nuevo ciclo.

desde la ventana

La presencia de Ariel Rearte también será determinante. El entrenador deberá ensamblar las piezas, definir roles y construir un equipo competitivo en una categoría donde los detalles suelen marcar diferencias.

Salta Basket suma jerarquía y acelera su nuevo proyecto

Martín Cabrera es nuevo refuerzo de Salta Basket y su llegada representa un movimiento importante para el equipo salteño. El base cordobés arriba desde Unión de Santa Fe, con experiencia reciente en Liga Nacional y con el respaldo de Ariel Rearte, entrenador con el que ya trabajó.

Su perfil agresivo, su capacidad para correr la cancha y su vocación por el juego colectivo pueden darle a Los Infernales una herramienta valiosa para la temporada 2026/27 de La Liga Argentina.

Con Cabrera, Binda, Peralta y Rearte como piezas centrales del nuevo proyecto, Salta Basket empieza a construir una estructura que ilusiona. El desafío será transformar los nombres en funcionamiento, sostener una identidad competitiva y volver a ubicar al equipo salteño entre los protagonistas del ascenso nacional.




Facundo Binda seguirá en Salta Basket para La Liga Argentina y disputará su séptima temporada

Salta Basket confirmó la continuidad de Facundo Binda para la temporada 2026/27 de La Liga Argentina. El alero salteño, uno de los principales referentes de Los Infernales, afrontará su séptima campaña en la institución dentro de un nuevo proyecto conducido por Ariel Rearte.

Facundo Binda seguirá en Salta Basket para La Liga Argentina y disputará su séptima temporada

Salta Basket continúa avanzando en el armado de su plantel para la temporada 2026/27 de La Liga Argentina y confirmó una renovación de enorme importancia para su proyecto deportivo: Facundo Binda seguirá vistiendo la camiseta de Los Infernales y disputará su séptima campaña en la institución.

La continuidad del alero salteño representa mucho más que la permanencia de un jugador. Binda se transformó, con el paso de los años, en uno de los principales referentes del equipo y en una figura identificada con el básquet de la provincia.

Formado en el Club Villa Belgrano de la ciudad de Salta, el jugador construyó una extensa relación con Los Infernales basada en el compromiso, la regularidad y el sentido de pertenencia. Su renovación le aporta continuidad a un plantel que comenzará una nueva etapa bajo la conducción técnica de Ariel Rearte.

Facundo Binda disputará su séptima temporada con Salta Basket

Facundo Binda afrontará una nueva edición de La Liga Argentina con la camiseta de Salta Basket. Será su séptima temporada en el conjunto provincial, una cifra que refleja la importancia que adquirió dentro de la estructura deportiva del club.

En un mercado caracterizado por los constantes cambios de jugadores y entrenadores, sostener durante tantas temporadas a un integrante del plantel representa un valor especial. Binda conoce la institución, su funcionamiento, el entorno, las exigencias de la competencia y la responsabilidad de representar al básquet salteño en el escenario nacional.

Tras confirmarse su continuidad, el alero expresó la satisfacción que le produce seguir formando parte del proyecto.

Siento una alegría inmensa de seguir siendo parte del equipo de los salteños. Me provoca mucho orgullo y estoy muy feliz”, manifestó.

Sus palabras reflejan el vínculo construido con una institución en la que logró consolidarse como uno de los jugadores más representativos de la provincia.

De Villa Belgrano a convertirse en un referente de Los Infernales

La historia deportiva de Facundo Binda comenzó en el Club Villa Belgrano de Salta. Desde allí inició un recorrido que le permitió crecer dentro del básquet y alcanzar el nivel profesional.

Con el paso de las temporadas, el alero se transformó en una referencia para Salta Basket. Su continuidad, profesionalismo y compromiso le permitieron sostenerse dentro de un proyecto que compite en una de las categorías más exigentes del básquet argentino.

Su séptima temporada no solamente representa un dato estadístico. También confirma la confianza que la dirigencia mantiene en un jugador que conoce el significado de defender los colores de Los Infernales y que puede cumplir un papel importante en la integración de las nuevas incorporaciones.

Binda tendrá la posibilidad de aportar su experiencia dentro y fuera de la cancha, especialmente en un plantel que deberá adaptarse a un nuevo entrenador y construir rápidamente una identidad colectiva.

Datos relevantes de Facundo Binda y Salta Basket

Dato Información
Jugador Facundo Binda
Posición Alero
Lugar de origen Salta
Club formativo Villa Belgrano
Equipo Salta Basket
Apodo del equipo Los Infernales
Competencia La Liga Argentina
Temporada 2026/27
Campañas con Salta Basket Siete
Entrenador Ariel Rearte
Inicio estimado del torneo Mediados de octubre
Trayectoria de Salta Basket Más de una década en la competencia
Títulos obtenidos por el club Dos
Participaciones en la máxima categoría Una temporada

El comunicado no detalla estadísticas individuales recientes de Binda en puntos, rebotes, asistencias o minutos. Sin embargo, su séptima temporada consecutiva dentro del proyecto aparece como el principal indicador de su vigencia, regularidad y valor institucional.

La importancia de mantener una base identificada con Salta

La renovación de Facundo Binda le permite a Salta Basket conservar una referencia local mientras continúa incorporando piezas para la próxima temporada.

Los equipos que logran sostener una base suelen contar con una ventaja durante el inicio de una nueva campaña. Los jugadores que conocen la institución pueden facilitar la adaptación de los refuerzos, transmitir la identidad del club y ayudar a comprender rápidamente las exigencias de la competencia.

En ese sentido, Binda puede convertirse en un nexo entre la estructura que viene trabajando desde temporadas anteriores y la nueva etapa encabezada por Ariel Rearte.

Su conocimiento del entorno también será relevante para mantener el vínculo entre el plantel, los dirigentes, los seguidores y el básquet provincial. Salta Basket no es solamente un representante deportivo: también funciona como una referencia para jugadores jóvenes que buscan desarrollar una carrera profesional sin alejarse completamente de su provincia.

Facundo Binda valoró la llegada de Ariel Rearte

La temporada 2026/27 marcará el comienzo de un nuevo ciclo técnico en Salta Basket. Ariel Rearte fue elegido para conducir al equipo después de su reciente paso por Unión de Santa Fe en la Liga Nacional.

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El entrenador chaqueño cuenta con una extensa trayectoria en clubes como Regatas Corrientes, San Martín de Corrientes, Instituto de Córdoba, Ferro Carril Oeste y Argentino de Junín. También trabajó en Paraguay y México, además de desempeñarse como entrenador principal de la Confederación Paraguaya de Básquet.

Binda valoró positivamente su llegada y destacó la experiencia que puede aportar al proyecto.

El cambio de entrenador lo veo muy bien. Se suma al proyecto un líder totalmente capaz y con muchísima experiencia. Seguramente va a potenciar al club y a todos los jugadores”, afirmó el alero.

La declaración deja en claro que el plantel recibe con entusiasmo el inicio de la nueva etapa. Rearte tendrá la responsabilidad de ensamblar las piezas, definir los roles y construir una propuesta competitiva para una categoría marcada por la paridad.

El regreso de Diego Peralta también genera expectativa

La continuidad de Binda se suma al regreso de Diego “Loro” Peralta, otra incorporación de fuerte identidad salteña para el plantel de Los Infernales.

El ala pívot oriundo de El Galpón volverá al club después de su paso por Amancay de La Rioja, donde disputó 36 partidos, convirtió 431 puntos y terminó como el segundo máximo anotador del equipo.

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Binda celebró la vuelta de Peralta y lo definió como uno de los jugadores más importantes de La Liga Argentina.

Muy feliz por la vuelta de Diego y ojalá se sumen jugadores con hambre de gloria y dispuestos a entregar todo para que Salta Basket quede lo más arriba posible”, expresó.

La combinación entre Binda y Peralta permite recuperar dos figuras identificadas con la provincia. Ambos conocen el club, comprenden el significado de representar a Salta y pueden aportar experiencia en una temporada que tendrá objetivos renovados.

Salta Basket avanza en el armado del plantel 2026/27

Con Ariel Rearte confirmado como entrenador, Diego Peralta nuevamente dentro del equipo y Facundo Binda renovado, Salta Basket comienza a establecer las bases de su plantel para la próxima campaña.

El armado todavía deberá completarse con nuevas incorporaciones, pero las primeras decisiones muestran una combinación entre experiencia, identidad provincial y conocimiento de la categoría.

Binda reconoció que los movimientos del mercado generan entusiasmo, aunque remarcó que la tarea más importante comenzará cuando todos los integrantes tengan que funcionar como un equipo.

Las expectativas empiezan a crecer con el armado del plantel. Uno escucha rumores de los jugadores que pueden venir y se ilusiona. Después hay que ensamblar todas las piezas y hacer funcionar la máquina, que es la tarea más difícil. Hay que esperar y trabajar para lograr lo mejor”, señaló.

La reflexión del alero aporta una mirada realista. Los nombres pueden generar ilusión, pero la competitividad dependerá del trabajo colectivo, la preparación física, la construcción táctica y la capacidad de sostener el rendimiento durante toda la temporada.

El contexto de Salta Basket en La Liga Argentina

Salta Basket se prepara para afrontar una nueva edición de La Liga Argentina, la segunda categoría del básquet nacional. El club lleva más de una década participando en la competencia y se consolidó como uno de los representantes más importantes del norte argentino.

Durante ese recorrido, Los Infernales conquistaron dos títulos y lograron competir durante una temporada en la máxima categoría nacional. Esos antecedentes forman parte de la historia de un proyecto que busca mantenerse vigente y volver a ocupar lugares de protagonismo.

La Liga Argentina exige regularidad, profundidad de plantel y capacidad de adaptación. Los viajes, la intensidad del calendario y la paridad entre los equipos convierten cada temporada en un desafío complejo.

Para Salta Basket, la competencia también representa la posibilidad de sostener una plaza profesional para la provincia, potenciar jugadores locales y mantener al básquet salteño dentro del escenario nacional.

Análisis: una renovación clave para sostener la identidad infernal

La continuidad de Facundo Binda es una decisión estratégica dentro del armado de Salta Basket. Mientras Ariel Rearte comienza a construir un nuevo proyecto, mantener a un referente permite conservar una parte de la identidad deportiva del equipo.

Binda puede aportar conocimiento de la institución, experiencia en La Liga Argentina y liderazgo cotidiano. Su función no dependerá solamente de la producción estadística. También tendrá valor en la convivencia, la adaptación de los nuevos jugadores y la transmisión de los objetivos del club.

Experiencia para una nueva etapa

El cambio de entrenador obliga a todos los integrantes a adaptarse a nuevas ideas. En ese proceso, contar con jugadores experimentados puede acelerar la comprensión de los conceptos y favorecer la construcción del grupo.

Binda conoce la exigencia de representar a Salta Basket y puede colaborar para que el nuevo ciclo encuentre estabilidad desde la pretemporada.

Identidad provincial dentro del plantel

La presencia de Binda y el regreso de Diego Peralta fortalecen la representación salteña dentro del equipo profesional. Para un proyecto que busca desarrollar jugadores locales, sostener figuras surgidas en la provincia también funciona como una señal hacia las divisiones formativas.

La identificación entre el público y el plantel puede ser un factor importante, especialmente durante los partidos como local. Los seguidores no solo acompañan resultados: también valoran a los jugadores que comprenden la historia y el significado de la camiseta.

La proyección de Salta Basket para la temporada 2026/27

La expectativa alrededor de Salta Basket crecerá a medida que se conozcan las próximas incorporaciones. Ariel Rearte llegará a la provincia durante los primeros días de septiembre y la pretemporada está programada para comenzar el 14 de ese mes.

El cuerpo técnico dispondrá de aproximadamente cuatro semanas y media de preparación antes del comienzo de La Liga Argentina, previsto para mediados de octubre.

Ese período será fundamental para definir roles, construir una estructura defensiva, organizar los sistemas ofensivos y establecer una identidad competitiva.

La continuidad de Binda representa un primer paso importante. El alero conoce el club y tendrá la oportunidad de participar nuevamente en un proyecto que pretende potenciar el rendimiento colectivo y recuperar protagonismo dentro de la categoría.

Facundo Binda y una continuidad que trasciende las temporadas

Facundo Binda disputará su séptima temporada con Salta Basket y seguirá siendo uno de los principales referentes de Los Infernales. Su renovación confirma la intención del club de sostener una base identificada con la provincia mientras avanza en la construcción de un nuevo ciclo deportivo.

La llegada de Ariel Rearte, el regreso de Diego Peralta y la continuidad del alero generan una primera señal positiva. Sin embargo, como reconoció el propio Binda, el verdadero desafío será ensamblar las piezas y transformar los nombres en un equipo competitivo.

Salta Basket comienza a darle forma a una temporada cargada de expectativas. La continuidad de uno de sus jugadores más representativos aporta experiencia, pertenencia y liderazgo para intentar que Los Infernales vuelvan a ocupar un lugar importante en La Liga Argentina.




Salta Basket recupera a Diego Peralta para La Liga Argentina 2026/27 tras su gran campaña en Amancay

El ala pívot salteño Diego Peralta, volverá a vestir la camiseta de Salta Basket en la temporada 2026/27 de La Liga Argentina. Regresa después de una destacada campaña con Amancay de La Rioja, donde fue el segundo máximo anotador del equipo.

Salta Basket continúa avanzando en el armado de su plantel para la temporada 2026/27 de La Liga Argentina y confirmó el regreso de Diego “Loro” Peralta, una pieza conocida y valorada dentro de la estructura de Los Infernales.

El ala pívot, oriundo de El Galpón, volverá a defender al representante salteño luego de su paso por Amancay de La Rioja. Peralta ya había vestido la camiseta del equipo entre las temporadas 2022/23 y 2024/25, período en el que logró consolidarse como uno de los jugadores importantes del plantel.

Luego de alcanzar un acuerdo con la dirigencia, el interno de 32 años regresará a un club y una provincia que ocupan un lugar especial en su carrera deportiva.

Peralta regresa después de destacarse en Amancay

Durante su última temporada con Amancay, Diego Peralta fue uno de los jugadores de mayor producción ofensiva del conjunto riojano. Disputó 36 partidos y convirtió 431 puntos, registro que le permitió terminar como el segundo máximo anotador del plantel.

El único jugador que lo superó en cantidad de puntos fue el tucumano Pablo Osores, quien también acumuló una mayor cantidad de minutos en cancha.

Estadísticas de Diego Peralta en Amancay

Estadística Registro
Partidos disputados 36
Puntos convertidos 431
Posición entre los anotadores del equipo Segundo
Posición en cancha Ala pívot
Edad 32 años

Además de su aporte anotador, Peralta se caracteriza por su versatilidad. Puede desempeñarse cerca del aro, alejarse hacia el perímetro y aprovechar su lanzamiento de media distancia, características que le permitirán ofrecer distintas soluciones al nuevo entrenador.

“Estoy feliz de volver”

Tras confirmarse su regreso, Peralta expresó su satisfacción por volver a formar parte de Los Infernales.

“El proyecto de Salta Basket es algo que me gusta. Estoy feliz de volver y siempre con las mejores sensaciones”, afirmó el jugador en declaraciones al Departamento de Prensa del club.

El ala pívot también destacó el significado especial que tiene representar a su provincia y regresar a una institución cuyo funcionamiento ya conoce.

“Es una ciudad que conozco, como también la organización y los dirigentes, que siempre me han tratado muy bien”, señaló.

Sobre el desafío que se aproxima, aseguró que encara la nueva temporada con entusiasmo y expectativas positivas: “Como cada nuevo comienzo de temporada, uno espera lo mejor”.

Salta Basket empieza a darle forma al nuevo ciclo

La incorporación de Diego Peralta se suma a la reciente confirmación de Ariel Rearte como entrenador de Salta Basket. El técnico chaqueño estará al frente del plantel en una temporada en la que Los Infernales buscarán recuperar protagonismo dentro de la segunda categoría del básquet argentino.

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La Liga Argentina tiene previsto comenzar a mediados de octubre, por lo que la dirigencia continuará trabajando en la conformación del equipo que afrontará la competencia.

El regreso de Peralta representa una decisión importante dentro del nuevo proyecto: Salta Basket recupera a un jugador identificado con la provincia, conocedor del club y con una reciente campaña de alto rendimiento.

Su experiencia, capacidad ofensiva y versatilidad pueden convertirlo nuevamente en una pieza relevante para un equipo que comienza a construir su identidad para la temporada 2026/27.




Salta Basket ya tiene nuevo DT para La Liga Argentina: Ariel Rearte llega con recorrido de elite nacional

La comisión directiva de Salta Basket, oficializó la llegada de Ariel Rearte como entrenador principal para afrontar una nueva temporada de La Liga Argentina. El chaqueño arriba con extensa trayectoria en el básquet nacional, pasos por la Liga Nacional, experiencias internacionales y el objetivo de devolverle protagonismo al equipo salteño.

Salta Basket empezó a darle arquitectura a su nuevo proyecto deportivo y ya tiene entrenador confirmado para afrontar una nueva temporada de La Liga Argentina. Los Infernales anunciaron la llegada de Ariel Rearte, técnico chaqueño oriundo de Presidencia Roque Sáenz Peña, quien asumirá el mando del plantel profesional con la misión de potenciar al equipo, recuperar protagonismo en la segunda categoría nacional y fortalecer el desarrollo del básquet salteño.

La contratación de Rearte representa una apuesta fuerte desde lo deportivo e institucional. No se trata de un nombre más dentro del mercado de entrenadores: llega a Salta con una extensa trayectoria en el básquet argentino, experiencia reciente en la Liga Nacional con Unión de Santa Fe y pasos por clubes de peso como Regatas Corrientes, San Martín de Corrientes, Instituto de Córdoba, Ferro Carril Oeste y Argentino de Junín.

Además, su recorrido incluye experiencias internacionales en Paraguay y México, lo que amplía el perfil de un entrenador acostumbrado a trabajar en distintos contextos, con planteles diversos y objetivos competitivos exigentes.

Ariel Rearte, el elegido para conducir a Los Infernales

La dirigencia de Salta Basket confirmó a Ariel Rearte como nuevo entrenador en jefe para la temporada 2026/27 de La Liga Argentina. El técnico chaqueño estará a cargo del plantel que afrontará una nueva campaña en la segunda división nacional, una competencia cada vez más exigente y marcada por la paridad entre equipos.

Rearte llegará a Salta después de su reciente paso por Unión de Santa Fe en la Liga Nacional, la máxima categoría del básquet argentino. Ese antecedente inmediato le da al nuevo ciclo un valor agregado: Los Infernales suman a un entrenador que viene de competir en el nivel más alto del país y que conoce las demandas de estructuras profesionales de elite.

El objetivo será claro: construir un equipo competitivo, ordenado y con identidad, capaz de pelear por lugares importantes dentro de La Liga Argentina.

Por qué Ariel Rearte aceptó el desafío de Salta Basket

Uno de los puntos más fuertes de la llegada de Rearte tiene que ver con la valoración que el propio entrenador hizo del proyecto salteño. Al explicar los motivos de su decisión, destacó especialmente la estabilidad institucional y los objetivos deportivos del club.

“Hoy, en este momento de mi carrera, priorizo ir a proyectos serios y que me propongan desafíos. Salta reúne esas dos cosas. Es un proyecto serio desde hace mucho tiempo y tiene el desafío de seguir creciendo, de ser protagonista y de colaborar con el desarrollo del básquet y de los jugadores de la provincia”, señaló el flamante entrenador a Diario Uno de Santa fe.

La frase marca el tono del nuevo ciclo. Rearte no llega solamente para dirigir una temporada: su desembarco aparece ligado a una idea más amplia, vinculada al crecimiento deportivo de Salta Basket, la consolidación del club como representante provincial en el mapa nacional y el fortalecimiento de los talentos locales.

La mirada de Rearte sobre Salta Basket

El entrenador chaqueño también remarcó que siguió de cerca el crecimiento de la institución durante los años en los que Salta Basket compitió en la Liga Nacional. Incluso recordó que enfrentó al equipo cuando dirigía a Comunicaciones y que la imagen que le quedó de Los Infernales fue positiva.

“Pude seguir el desarrollo del equipo cuando estuvo en la Liga Nacional. Lo enfrenté dirigiendo a Comunicaciones y todos hacíamos fuerza para que pudiera mantenerse en la categoría. La impresión que nos dejó Salta fue muy buena y las referencias que fui recibiendo de amigos, jugadores y dirigentes también fueron excelentes”, expresó en Diario Uno de Santa Fe.

Ese conocimiento previo no es un dato menor. Rearte llega con una lectura construida sobre el club, su entorno, su historia reciente y el lugar que ocupa Salta Basket dentro del básquet argentino. No aterriza en un proyecto desconocido, sino en una institución a la que ya había observado desde afuera y que considera seria, competitiva y con margen de crecimiento.

Fecha de llegada y comienzo de la pretemporada

La llegada de Ariel Rearte a la provincia está prevista para los primeros días de septiembre. La planificación deportiva indica que la pretemporada comenzará el 14 de ese mes, con aproximadamente cuatro semanas y media de preparación antes del inicio oficial de una nueva edición de La Liga Argentina.

Este dato es clave para entender el armado del ciclo. Salta Basket tendrá un margen importante para trabajar conceptos tácticos, evaluar roles, potenciar la preparación física y construir una identidad colectiva antes de la competencia.

En torneos largos como La Liga Argentina, el tiempo de trabajo previo suele ser determinante. Una buena pretemporada permite llegar con mejores automatismos, mayor claridad defensiva y una estructura ofensiva más definida.

Datos principales de la llegada de Ariel Rearte a Salta Basket

Dato Información
Club Salta Basket
Apodo Los Infernales
Nuevo entrenador Ariel Rearte
Lugar de origen Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco
Competencia La Liga Argentina
Temporada 2026/27
Último club Unión de Santa Fe
Categoría reciente Liga Nacional
Llegada a Salta Primeros días de septiembre
Inicio de pretemporada 14 de septiembre
Tiempo estimado de preparación Cuatro semanas y media
Clubes dirigidos Regatas Corrientes, San Martín de Corrientes, Instituto, Ferro, Argentino de Junín, Unión de Santa Fe
Experiencia internacional Paraguay y México
Logros destacados Súper 8 y Liga Sudamericana de Básquet con Regatas Corrientes

Una trayectoria con peso dentro del básquet argentino

Ariel Rearte cuenta con un recorrido amplio y respetado dentro del básquet nacional. A lo largo de su carrera dirigió a instituciones de relevancia como Regatas Corrientes, San Martín de Corrientes, Instituto de Córdoba, Ferro Carril Oeste y Argentino de Junín.

Su paso por Regatas aparece como uno de los puntos más importantes de su currículum. Allí formó parte de un proceso exitoso que consiguió títulos importantes, entre ellos el Súper 8 y la Liga Sudamericana de Básquet.

Además, tuvo experiencias fuera del país en Olimpia de Paraguay, Halcones Rojos de Ciudad Obregón, Astros de Jalisco y también como entrenador principal de la Confederación Paraguaya de Básquet. Esa trayectoria internacional le suma recursos metodológicos, experiencia de gestión de grupos y capacidad para adaptarse a diferentes realidades competitivas.

Qué puede aportarle Rearte a Salta Basket

La llegada de Ariel Rearte puede darle a Salta Basket varios puntos de crecimiento. El primero es experiencia. Los Infernales suman a un entrenador acostumbrado a dirigir en contextos de presión, con planteles profesionales y objetivos deportivos concretos.

El segundo punto es orden competitivo. Rearte es un técnico con recorrido suficiente para construir equipos disciplinados, con roles claros y capacidad para sostener una idea de juego durante una temporada larga.

El tercer aspecto es la formación. El propio entrenador remarcó que uno de los motivos que lo sedujo del proyecto fue la posibilidad de colaborar con el desarrollo del básquet y de los jugadores de la provincia. En ese sentido, su trabajo puede ser importante no solo para el plantel profesional, sino también para la proyección de talentos salteños.

Análisis: una decisión que eleva la vara del proyecto

La contratación de Ariel Rearte envía un mensaje claro: Salta Basket quiere competir en serio. Después de temporadas en las que el club buscó sostener su presencia nacional y recuperar terreno dentro de La Liga Argentina, la llegada de un entrenador con experiencia en Liga Nacional representa un salto de calidad en la conducción deportiva.

El desafío será transformar los antecedentes del entrenador en rendimiento concreto. Para eso, el armado del plantel será fundamental. Rearte necesitará jugadores compatibles con su idea, una base física sólida y tiempo de trabajo para construir una identidad reconocible.

Salta Basket no solo busca ganar partidos. También necesita volver a instalarse como un equipo protagonista, fuerte de local, competitivo de visitante y capaz de sostener una campaña regular. En una Liga Argentina donde cada detalle pesa, la conducción técnica será decisiva.

Contexto de La Liga Argentina

La Liga Argentina es la segunda categoría del básquet nacional y funciona como una competencia de enorme exigencia. Allí conviven clubes históricos, proyectos en crecimiento, equipos con fuerte arraigo regional y planteles que buscan dar el salto hacia la máxima división.

Para Salta Basket, competir en esta categoría implica mucho más que disputar una temporada. Significa sostener la representación de la provincia en el plano nacional, mantener viva una plaza importante para el básquet del norte argentino y seguir construyendo una estructura profesional.

En ese contexto, la llegada de Rearte tiene una importancia estratégica. Un entrenador con recorrido, experiencia y conocimiento del ambiente puede ser determinante para ordenar el proyecto desde el inicio.

Los objetivos del nuevo ciclo

El primer objetivo de Salta Basket será llegar de la mejor manera al arranque de la temporada. Para eso, la pretemporada desde el 14 de septiembre será el punto de partida formal del trabajo.

Luego, el desafío pasará por construir una identidad competitiva. El equipo deberá ser sólido defensivamente, tener variantes ofensivas y encontrar rápidamente una estructura de roles. En La Liga Argentina, los equipos que logran estabilidad desde el inicio suelen tener ventaja en la pelea por los puestos importantes.

El tercer objetivo será recuperar protagonismo. Salta Basket necesita volver a ser un equipo incómodo, confiable y con aspiraciones altas. La llegada de Rearte parece apuntar justamente en esa dirección.

Proyección deportiva de Salta Basket con Ariel Rearte

La proyección del nuevo ciclo dependerá de varios factores: el armado del plantel, la adaptación del entrenador, la respuesta de los jugadores, el calendario y la fortaleza que el equipo logre construir en casa.

Sin embargo, el punto de partida es auspicioso. Salta Basket eligió a un entrenador con respaldo, recorrido y conocimiento del básquet argentino. Además, Rearte llega motivado por el proyecto y convencido por la seriedad institucional del club.

Ese vínculo entre entrenador e institución puede ser una base importante para construir una temporada sólida. La clave estará en pasar de las intenciones a los hechos: entrenar bien, competir mejor y consolidar una idea que le permita a Los Infernales volver a mirar hacia arriba.

Cierre: Salta Basket apuesta por experiencia, proyecto y protagonismo

Salta Basket ya tiene nuevo entrenador y el nombre elegido marca el inicio de una etapa ambiciosa. Ariel Rearte llega a Los Infernales con trayectoria nacional, experiencia internacional, pasado reciente en Liga Nacional y una lectura positiva del proyecto salteño.

La decisión de contratarlo no solo responde a la necesidad de cubrir el cargo de entrenador. También refleja una búsqueda de jerarquía, orden y crecimiento deportivo. Rearte asumirá un desafío importante: conducir a Salta Basket en una Liga Argentina exigente, potenciar al plantel y colaborar con el desarrollo del básquet provincial.

Con llegada prevista para septiembre y pretemporada programada desde el día 14, Los Infernales ya empezaron a construir su camino hacia la temporada 2026/27. La expectativa está abierta. El nuevo ciclo tiene nombre propio y una misión clara: devolverle protagonismo a Salta Basket.




De Cecco: “El equipo fue competitivo y mostró carácter en momentos difíciles”

Ricardo De Cecco realizó su balance tras la temporada 2025/26 de Salta Basket en La Liga Argentina. El entrenador valoró la competitividad del equipo, el carácter en los momentos difíciles, la construcción de una identidad de juego y el fuerte vínculo que se generó entre Los Infernales y el público salteño.

De Cecco: “El equipo fue competitivo y mostró carácter en momentos difíciles”

Las declaraciones de De Cecco post temporada dejaron una mirada clara sobre lo que significó la campaña 2025/26 para Salta Basket. El entrenador salteño realizó un balance profundo de lo vivido por Los Infernales en La Liga Argentina, donde el equipo cumplió objetivos importantes, volvió a meterse en playoffs, eliminó a Estudiantes de Tucumán en una serie durísima y terminó su recorrido ante San Isidro, uno de los grandes candidatos al ascenso.

Para Ricardo De Cecco, la temporada dejó un saldo positivo, aunque también una sensación lógica de que el equipo pudo haber dado un paso más. Salta Basket se metió entre los ocho mejores de la Conferencia Norte, superó la reclasificación y compitió en octavos de final pese a la baja de Tomás Botta, una de sus piezas más importantes.

“El equipo fue competitivo durante toda la temporada, logró sostener una regularidad importante en fase regular y mostró carácter en momentos difíciles”, señaló el entrenador, marcando uno de los puntos centrales de su análisis. Esa frase resume buena parte del recorrido infernal: un equipo que tuvo altibajos, pero que nunca perdió su compromiso competitivo.

Un balance positivo, con sabor agridulce

De Cecco no esquivó la autocrítica. Al analizar la temporada, reconoció que el balance fue positivo, pero también admitió que quedó una sensación agridulce por haber estado cerca de avanzar un poco más.

Salta Basket cumplió con uno de los principales objetivos de la campaña: ingresar a playoffs y sostenerse dentro del lote competitivo de la Conferencia Norte. Lo hizo en una zona pareja, exigente y cargada de rivales con aspiraciones fuertes.

La fase regular fue de mucho desgaste. Los Infernales tuvieron momentos altos, partidos de gran nivel y también pasajes donde les costó mantener la regularidad. Aun así, lograron construir una campaña sólida, con una identidad reconocible y con respuestas importantes en escenarios de presión.

Para el entrenador, haber sostenido competitividad en una liga tan dura es un aspecto para valorar. La Liga Argentina exige viajes, rotación, fortaleza mental y capacidad de adaptación. En ese contexto, Salta Basket logró mantenerse de pie y llegar a la postemporada con argumentos.

“Cuando defendimos con agresividad, fuimos un equipo muy duro”

Uno de los puntos más fuertes del análisis de De Cecco estuvo vinculado al funcionamiento colectivo. El entrenador explicó que el equipo tuvo tramos muy buenos y otros donde le costó sostener la idea.

La versión que más se acercó a lo que pretende el cuerpo técnico apareció cuando Los Infernales jugaron con intensidad, compartieron la pelota y defendieron con agresividad. En esos momentos, Salta Basket se transformó en un rival muy difícil para cualquiera.

Esa identidad se vio en varios partidos importantes. La victoria frente a San Isidro en el Delmi durante la fase regular, el triunfo en doble suplementario ante Jujuy Básquet, la clasificación agónica frente a Estudiantes y el tercer juego de la serie ante San Isidro fueron muestras de un equipo con carácter, energía y capacidad para competir.

Sin embargo, De Cecco también marcó una deuda: la continuidad. El equipo no siempre pudo sostener ese rendimiento durante largos tramos o en partidos consecutivos. Esa falta de regularidad en momentos clave fue una de las situaciones que impidió dar un salto mayor.

El ADN de Los Infernales

Consultado sobre si pudo encontrar la identidad de juego que pretende para sus equipos, De Cecco fue claro: considera que Salta Basket logró construir un ADN.

Ese ADN, según el entrenador, está basado en un equipo que intenta correr, que busca buenas decisiones ofensivas y que defensivamente quiere ser intenso y solidario. No siempre salió como pretendía, pero los jugadores entendieron la idea y la llevaron adelante.

Esa construcción es uno de los aspectos más importantes de la temporada. En una competencia donde los planteles suelen cambiar año tras año, instalar una identidad colectiva no es sencillo. Salta Basket logró hacerlo a partir de una combinación de esfuerzo, compromiso, roles definidos y sentido de pertenencia.

Los Infernales no fueron un equipo perfecto, pero sí reconocible. En sus mejores noches, defendieron con intensidad, corrieron la cancha, movieron la pelota y encontraron respuestas repartidas. Esa idea permitió sostener una campaña competitiva y reforzar la conexión con la gente.

La baja de Tomás Botta y una serie durísima ante San Isidro

Uno de los temas inevitables en el balance fue la lesión de Tomás Botta. El base santafesino fue una de las figuras del equipo durante la temporada y su ausencia en la serie ante San Isidro condicionó el cierre de la campaña.

De Cecco fue cuidadoso al hablar del tema. No quiso poner excusas, pero reconoció que la baja fue importante. Botta le daba al equipo soluciones en ambos costados de la cancha: conducción, anotación, lectura, generación para sus compañeros y peso en los cierres.

En una serie tan exigente como la de San Isidro, perder una pieza de esa jerarquía se sintió. El rival cordobés era uno de los candidatos más fuertes al ascenso, finalista en la temporada anterior y segundo en la fase regular de la presente edición.

Salta Basket compitió con lo que tenía. Tras quedar 0-2 abajo, ganó el tercer partido en el Delmi por 63-57 con una gran actuación de Bruno Abratte, quien asumió mayores responsabilidades en la conducción. Luego, en el cuarto juego, San Isidro impuso su jerarquía, ganó 88-63 y cerró la serie 3-1.

“Quizás con él podríamos haber tenido más herramientas, pero el deporte no se maneja con supuestos”, expresó De Cecco sobre Botta. La frase marca equilibrio: reconoce el impacto de la baja, pero también evita reducir el análisis a una sola situación.

El compromiso del grupo, el gran valor de la campaña

Si De Cecco tuvo que destacar algo del plantel, eligió el compromiso. Para el entrenador, Salta Basket contó con un grupo sano, trabajador y con buena química interna.

Ese aspecto fue central durante toda la temporada. En los momentos favorables, permitió potenciar el rendimiento colectivo. En los tramos difíciles, ayudó a sostener al equipo y evitar una caída más profunda.

El entrenador valoró especialmente la capacidad del plantel para trabajar, competir y mantenerse unido. En una liga larga, con viajes, presión, lesiones y partidos de alta exigencia, la convivencia y la mentalidad grupal son factores determinantes.

Salta Basket mostró eso en varios pasajes. No se quebró después de derrotas duras, reaccionó cuando la tabla se complicó y logró sacar adelante una reclasificación que tuvo todos los condimentos emocionales de una serie de playoffs.

Lo que faltó: variantes ofensivas y cierres más sólidos

El balance también incluyó autocrítica. De Cecco señaló que al equipo le hubiese venido bien tener más variantes ofensivas en ciertos momentos y mayor solidez para cerrar partidos.

Esa lectura coincide con algunos tramos de la temporada donde Salta Basket dependió demasiado de determinadas manos o perdió fluidez cuando el rival ajustó defensivamente. También hubo encuentros donde el equipo llegó con chances al cierre, pero no logró resolver con la claridad necesaria.

En playoffs, esos detalles pesan todavía más. La diferencia entre avanzar o quedar eliminado puede estar en una posesión, una pérdida, una mala decisión ofensiva o un rebote cedido.

El desafío de cara al futuro será trabajar sobre esa profundidad ofensiva, encontrar más recursos en momentos de bloqueo y fortalecer la ejecución en los cierres. Si el proyecto continúa bajo la misma idea, esa será una de las áreas clave para dar el próximo salto competitivo.

El vínculo con la gente: una de las grandes noticias

Uno de los puntos más destacados por De Cecco fue la relación entre el equipo y el público. El entrenador reconoció que durante la temporada se sintió una conexión especial entre Los Infernales y la gente.

El Estadio Delmi volvió a tener noches importantes. El público acompañó durante la fase regular, empujó en la reclasificación ante Estudiantes y sostuvo al equipo en la serie ante San Isidro. Esa energía fue un factor emocional fuerte para el plantel.

Cuando un equipo logra que la gente se identifique con los jugadores, la campaña toma otro valor. No solo se trata de resultados, sino de pertenencia, representación y vínculo con la provincia.

De Cecco lo resumió de una manera contundente: cuando se logra ese sentido de pertenencia, el club crece desde todos lados. Esa frase marca una mirada que va más allá del rectángulo de juego. Para Salta Basket, consolidar la plaza también significa fortalecer el arraigo con su público.

Una temporada que consolidó el proyecto

Salta Basket terminó la temporada con la sensación de haber dado un paso hacia adelante. El equipo se metió entre los ocho de la Conferencia Norte, superó a Estudiantes en una llave muy exigente y compitió contra un rival de máximo nivel como San Isidro.

Además, la campaña permitió reafirmar la presencia de Salta en la segunda división nacional. La franquicia continúa consolidándose en el mapa de La Liga Argentina y ya mira hacia una nueva participación con la expectativa de seguir creciendo.

El recorrido dejó momentos muy importantes: triunfos agónicos, clásicos intensos, una localía fuerte, una serie de reclasificación ganada en suplementario y una respuesta emocional que volvió a conectar al equipo con su gente.

Para De Cecco, el proyecto continúa. El entrenador habló de seguir mejorando, aprendiendo y compitiendo. También dejó en claro que con Los Infernales existe una ilusión compartida: dar el salto que todos quieren.

El futuro de De Cecco y Los Infernales

La última respuesta del entrenador apuntó directamente al futuro. “En lo personal la historia sigue”, expresó De Cecco, dejando abierta la continuidad de un proceso que todavía busca crecer.

El técnico salteño remarcó que el camino es paso a paso, pero con convicción y trabajo. Esa idea resume la filosofía que intentó transmitir durante toda la temporada: competir, construir identidad, mejorar detalles y sostener el sentido de pertenencia.

desde la ventana

Salta Basket ya tiene una base deportiva e institucional sobre la cual seguir trabajando. El objetivo para lo que viene será mejorar lo realizado, sumar herramientas, sostener el ADN competitivo y buscar una temporada con mayor regularidad.

Análisis final: De Cecco dejó una mirada realista y esperanzadora

Las declaraciones de Ricardo De Cecco post temporada dejaron una lectura equilibrada. El entrenador valoró lo conseguido, reconoció las dificultades, marcó los puntos a mejorar y destacó el compromiso de un grupo que supo competir en una Liga Argentina exigente.

Salta Basket no terminó donde soñaba, pero sí cumplió objetivos importantes. Se metió en playoffs, ganó una serie, compitió ante un candidato y volvió a generar un vínculo fuerte con la gente. Ese recorrido, mirado en perspectiva, representa una temporada positiva.

El desafío ahora será transformar ese crecimiento en un nuevo punto de partida. Con más variantes, mayor continuidad y una rotación fortalecida, Los Infernales buscarán dar un paso más en la próxima campaña.

De Cecco lo dejó claro: el proyecto sigue, la ilusión está intacta y Salta Basket quiere volver a competir con la misma identidad que lo convirtió en protagonista.




Balance de la temporada de Salta Basket: Los Infernales cerraron una campaña positiva y volvieron a consolidarse en La Liga Argentina

Salta Basket cerró una temporada 2025/26 con saldo positivo en La Liga Argentina: cumplió el objetivo de meterse entre los ocho mejores de la Conferencia Norte, superó una dura serie ante Estudiantes de Tucumán y volvió a fortalecer su vínculo con el público salteño en el Estadio Delmi.

Balance de la temporada de Salta Basket: Los Infernales cerraron una campaña positiva y volvieron a consolidarse en La Liga Argentina

El balance de la temporada de Salta Basket deja una conclusión clara: Los Infernales dieron un paso adelante. La campaña 2025/26 de La Liga Argentina terminó con eliminación en octavos de final ante San Isidro, pero también con objetivos cumplidos, crecimiento competitivo, mayor identificación con la gente y una sensación de proyecto consolidado dentro de la segunda categoría del básquet nacional.

El equipo dirigido por Ricardo De Cecco logró avanzar a playoffs, se metió entre los ocho mejores de la Conferencia Norte, superó una serie durísima ante Estudiantes de Tucumán y luego compitió frente a uno de los grandes candidatos al ascenso, San Isidro de San Francisco, que terminó imponiéndose 3-1. Más allá del cierre, la temporada dejó un saldo ampliamente positivo para una franquicia que volvió a mostrar presencia, carácter y sentido de pertenencia.

Salta Basket completó una campaña que mejoró lo realizado en las dos temporadas anteriores y ratificó su continuidad dentro del mapa nacional. La institución ya suma 12 temporadas consecutivas en la competencia de ascenso y se prepara para afrontar su 13° participación, un dato que refuerza su lugar dentro del básquet argentino.

Una temporada con objetivos cumplidos

Desde el inicio de la campaña, el objetivo principal era claro: volver a meterse entre los ocho mejores de la Conferencia Norte y jugar playoffs. Salta Basket lo consiguió en una zona extremadamente pareja, donde cada gira, cada localía y cada cierre ajustado tuvieron peso en la tabla.

La fase regular fue exigente y cambiante. Los Infernales tuvieron tramos de muy buen básquet, momentos de irregularidad, victorias de alto impacto y derrotas que complicaron el posicionamiento. Sin embargo, lograron sostenerse en zona de clasificación y terminaron con un récord competitivo de 18 triunfos y 14 derrotas, suficiente para ingresar a la postemporada con ventaja deportiva en la reclasificación.

Esa clasificación no fue un dato menor. En una Conferencia Norte de enorme paridad, Salta Basket logró mantenerse dentro del lote de protagonistas. El equipo atravesó altibajos, pero siempre mostró compromiso para sostener el objetivo deportivo.

Una fase regular de alto voltaje

La fase regular de Salta Basket tuvo partidos que marcaron el pulso de la temporada. Uno de los momentos más recordados fue la victoria agónica ante Barrio Parque por 86-84 en tiempo suplementario, con un triple inolvidable de Tomás Botta sobre la chicharra. A falta de tres segundos, el base decidió con un paso atrás desde más de ocho metros y desató el estallido del Estadio Delmi.

También quedó en la memoria el clásico norteño ante Jujuy Básquet, donde Salta Basket se impuso 97-92 en doble suplementario en el Estadio Federación. Fue un triunfo de carácter, con defensa en los momentos decisivos y una gestión más madura de los cierres.

Otro punto alto fue la victoria ante San Isidro, por entonces líder de la Conferencia Norte. En el Delmi, Los Infernales ganaron 73-62 y cortaron una racha negativa de cuatro derrotas consecutivas. Aquella noche mostró una de las mejores versiones del equipo: defensa intensa, buena circulación y un primer tiempo de alto nivel de Martín Gómez, acompañado por Chance Hunter, Tomás Botta y Nicolás Álvarez.

También hubo una gira final importante por Córdoba. Salta Basket goleó a Hindú Club 91-64 y luego cerró la fase regular con un triunfazo en Colonia Caroya ante Bochas Sport Club por 92-90 en tiempo suplementario, con una gran actuación de Nicolás Álvarez, autor de 26 puntos y 6 rebotes, y de Chancellor Calhoun-Hunter, quien sumó 23 puntos y 12 rebotes.

Los bajones también formaron parte del recorrido

Como toda temporada larga, Salta Basket también atravesó momentos difíciles. La derrota ante Sportivo Suardi en el Delmi, el duro traspié frente a Santa Paula de Gálvez y las caídas en la ruta ante Villa San Martín, Comunicaciones y Barrio Parque marcaron un tramo complejo.

Ese bache de cuatro derrotas seguidas fue reconocido por los propios protagonistas como el momento más irregular de la campaña. Aun así, el equipo logró recomponerse con un triunfo importante ante San Isidro y una gira final que le permitió cerrar la fase regular dentro del objetivo planteado.

El mérito estuvo en no caerse definitivamente. En una competencia tan larga, con viajes, desgaste físico, presión por la tabla y rivales de jerarquía, Salta Basket encontró respuestas para sostenerse competitivo.

La serie ante Estudiantes: carácter, sufrimiento y clasificación

La reclasificación ante Estudiantes de Tucumán fue uno de los grandes capítulos de la temporada infernal. La serie fue pareja, física, cambiante y terminó definiéndose en un quinto partido dramático en el Estadio Delmi.

Salta Basket comenzó con autoridad, ganando el primer punto 78-62 en casa. En ese partido, Los Infernales reaccionaron después de un arranque adverso, tomaron el control desde el segundo cuarto y tuvieron a Sahir Abdala como goleador con 20 puntos.

El segundo juego fue para Estudiantes, que ganó 82-70 en el Delmi y logró robar la localía. La serie se trasladó a Tucumán igualada 1-1 y allí Salta volvió a mostrar carácter. En el tercer punto, Los Infernales ganaron 90-78, con un enorme juego colectivo, seis jugadores en doble dígito y una gran efectividad desde el perímetro. Tomás Botta fue el máximo anotador salteño con 16 puntos.

Estudiantes respondió en el cuarto partido, ganó 84-71 y obligó a definir todo en Salta. El quinto juego fue una noche de alto voltaje: Salta Basket ganó 75-74 en tiempo suplementario, tras una acción decisiva entre Bruno Abratte y Nicolás Álvarez. Abratte llegó hasta el aro, esperó la llegada del interno salteño y Álvarez definió para poner arriba a Los Infernales por la mínima. Después, la defensa hizo el resto.

Esa clasificación fue una muestra de carácter. Salta Basket debió sobreponerse a la presión, al desgaste y a la lesión de Tomás Botta, quien no pudo completar el partido y luego se perdió el tramo final de la temporada.

La lesión de Botta, un golpe sensible

La baja de Tomás Botta fue uno de los factores que condicionó el cierre de la campaña. El base santafesino era uno de los líderes del equipo, no solo por su capacidad anotadora, sino también por su conducción, generación de juego y peso en la rotación.

Su ausencia se sintió especialmente en la serie ante San Isidro. En playoffs, donde cada detalle cuenta, perder a un jugador de esa importancia obliga a modificar roles y cargar más responsabilidades sobre el resto del plantel.

Martín Gómez fue claro al analizar el impacto de la baja: señaló que la ausencia de Tomi fue determinante tanto por lo que aporta dentro de la cancha como en la rotación. Botta, por su parte, reconoció la impotencia de ver la última serie desde afuera y dejó una frase que resume la sensación interna del grupo: estando todos sanos, la historia podía haber sido distinta.

San Isidro, un rival de jerarquía para el cierre

Después de eliminar a Estudiantes, Salta Basket enfrentó a San Isidro de San Francisco, uno de los grandes candidatos al ascenso. El rival no era uno más: había sido finalista en la temporada anterior, terminó segundo en la fase regular de la presente edición y contaba con un plantel de gran jerarquía.

La serie comenzó en Córdoba con triunfo de San Isidro 86-66, en un partido donde el local impuso condiciones en la segunda mitad y mostró todo su poder colectivo. En el segundo juego, Salta Basket compitió mucho mejor y estuvo cerca de robar la localía, pero San Isidro cerró mejor y ganó 80-75.

Ya en el Delmi, Los Infernales salvaron el primer match point con una victoria 63-57. Fue un partido de bajo goleo, mucha tensión y enorme valor emocional. Bruno Abratte fue la figura con 20 puntos, asumiendo la conducción tras la ausencia de Botta.

En el cuarto partido, San Isidro volvió a mostrar su jerarquía y se impuso 88-63 en Salta para cerrar la serie 3-1 y avanzar a cuartos de final. La eliminación dolió, pero no borró el recorrido. Salta compitió hasta donde pudo y cayó ante un rival construido para pelear arriba.

El Delmi volvió a ser una fortaleza emocional

Uno de los grandes saldos positivos de la temporada fue el acompañamiento del público. El Estadio Delmi volvió a tener noches vibrantes, con una hinchada que empujó en la fase regular, en la reclasificación y en los playoffs.

La identificación entre el equipo y la gente fue un aspecto central. Los jugadores lo remarcaron en distintas entrevistas: el apoyo del público se sintió durante toda la temporada y fue un factor importante en los momentos decisivos.

Facundo Binda, antes del quinto juego ante Estudiantes, había marcado que la gente podía ser un “factor X”. Y así fue. El Delmi empujó en la definición ante la Cebra tucumana, acompañó en la serie ante San Isidro y sostuvo al equipo incluso en el cierre de la temporada.

Salta Basket volvió a despertar pertenencia. Esa conexión emocional con la ciudad y con la provincia es uno de los pilares sobre los que la institución puede construir el futuro.

Los protagonistas y sus balances

Dos de los refuerzos santafesinos del plantel, Martín Gómez y Tomás Botta, realizaron un análisis positivo de la temporada.

Gómez sostuvo que el balance fue bueno porque el equipo se planteó una meta al inicio y la cumplió. También remarcó la paridad de la competencia, donde “cualquiera le ganaba a cualquiera”, y señaló que, pese al bajón del cierre de la fase regular, el grupo trabajó siempre para sostener el objetivo.

Sobre el rendimiento colectivo, el escolta explicó que hubo altibajos normales en una liga larga, con muchos partidos y viajes, pero consideró que durante gran parte del año el equipo mostró un gran nivel de básquet. En lo personal, valoró su evolución de menor a mayor y destacó que terminó cerrando bien la temporada.

Botta, en tanto, habló de una campaña positiva, aunque con sabor agridulce por la forma en que terminó. El base reconoció que el grupo sentía que podía seguir avanzando. También remarcó que el equipo logró regularidad durante buena parte de la competencia, exceptuando el bache de cuatro derrotas seguidas.

En lo individual, Botta evaluó que tuvo una temporada regular, aportando tanto en anotación como en generación de juego para sus compañeros. De cara al futuro, indicó que su prioridad será recuperarse bien de la lesión.

Un plantel con roles claros y momentos importantes

La temporada dejó varios nombres propios. Chance Hunter fue una referencia ofensiva y física durante gran parte del año. Tomás Botta fue determinante en cierres de partido y en la conducción. Martín Gómez creció con el correr de la campaña y tuvo actuaciones importantes. Nicolás Álvarez aportó potencia, rebote y puntos en momentos decisivos. Facundo Binda sostuvo liderazgo, defensa y pertenencia salteña.

También fueron importantes Bruno Abratte, especialmente en playoffs, donde asumió mayores responsabilidades tras la lesión de Botta; Cristian Linares, con energía defensiva y aportes claves desde el banco; Sahir Abdala, protagonista ofensivo en la reclasificación; además de Tyrus Buckner, Máximo Genitti y el resto de una estructura que sostuvo la competencia.

El equipo tuvo identidad: intensidad, compromiso, esfuerzo defensivo, ataques repartidos en sus mejores noches y una fuerte respuesta emocional en partidos límite.

Una mejora respecto a las últimas temporadas

El dato institucional más importante es que Salta Basket mejoró lo realizado en las dos campañas anteriores. No solo clasificó a playoffs, sino que ganó una serie y se metió en una instancia de mayor exigencia frente a un candidato al ascenso.

La temporada anterior había dejado sensaciones de competitividad, incluso con una serie recordada ante Atenas de Córdoba, pero esta campaña dio un paso más concreto en resultados. Salta se metió en la postemporada, superó una llave y volvió a posicionarse dentro de los equipos a respetar en la Conferencia Norte.

Ese avance es clave para el proyecto. En una categoría tan cambiante y exigente como La Liga Argentina, sostener competitividad año tras año no es sencillo. Salta Basket lo hizo y ahora deberá capitalizar ese crecimiento.

Qué debe sostener y qué debe mejorar Salta Basket

De cara al futuro, Salta Basket tiene bases sobre las cuales trabajar. Debe sostener la identificación con el público, la localía fuerte en el Delmi y la continuidad de una idea competitiva. También será clave mantener una estructura de plantel equilibrada, con conducción, tiro exterior, defensa perimetral, juego interno y profundidad en la rotación.

Entre los aspectos a mejorar aparece la regularidad. El equipo tuvo noches de alto nivel, pero también tramos donde perdió claridad y acumuló derrotas. En una conferencia tan pareja, esos baches pueden costar posiciones importantes y ventaja deportiva.

También será necesario profundizar la construcción de una rotación más larga y resistente a las lesiones. La baja de Botta dejó en evidencia lo determinante que puede ser perder a un jugador clave en playoffs.

Análisis final: una temporada que deja futuro

El balance de la temporada de Salta Basket es positivo. Los Infernales cumplieron el objetivo principal, mejoraron campañas anteriores, ganaron una serie de playoffs, compitieron frente a uno de los candidatos y volvieron a fortalecer el vínculo con su gente.

La eliminación ante San Isidro dejó dolor, especialmente porque el grupo sentía que podía seguir avanzando. Pero el cierre no debe tapar el camino. Salta Basket volvió a estar en la conversación, volvió a generar noches importantes en el Delmi y reafirmó su lugar dentro de La Liga Argentina.

El desafío será transformar esta campaña en punto de partida. La base deportiva, la respuesta del público y el crecimiento institucional invitan a pensar en una próxima temporada con ambición renovada.

Salta Basket cerró una temporada positiva. Los Infernales volvieron a competir, volvieron a emocionar y dejaron claro que el proyecto sigue vivo.




Derrota de Salta Basket: San Isidro ganó en el Delmi, pasó a cuartos y terminó la temporada de Los Infernales

Salta Basket no pudo sostener la ilusión en el Estadio Delmi, cayó 88-63 ante San Isidro de San Francisco y se despidió de La Liga Argentina. El conjunto cordobés cerró la serie 3-1 y avanzó a los cuartos de final, mientras Los Infernales pusieron fin a una temporada de crecimiento, carácter y fuerte identificación con su gente.

La temporada de Salta Basket llegó a su fin. En una noche dura en el Estadio Delmi, Los Infernales cayeron por 88-63 ante San Isidro de San Francisco, resultado que decretó el cierre de la serie de octavos de final por 3-1 a favor del conjunto cordobés. Con esta victoria, San Isidro avanzó a los cuartos de final de La Liga Argentina, mientras que el equipo salteño se despidió de la competencia después de una campaña exigente, intensa y con momentos de alto valor deportivo.

La derrota de Salta Basket golpeó fuerte porque se produjo en casa, ante su gente y después de haber logrado estirar la llave con un triunfo muy trabajado en el tercer partido. Sin embargo, enfrente estuvo uno de los equipos más sólidos de toda la temporada: San Isidro, finalista en la edición anterior, segundo en la fase regular de la Conferencia Norte y firme candidato a pelear por el ascenso a la Liga Nacional.

El conjunto cordobés impuso condiciones desde el inicio. Mostró intensidad defensiva, eficacia ofensiva y una estructura colectiva que le permitió controlar el trámite durante buena parte del encuentro. Salta Basket intentó reaccionar, buscó variantes desde el banco y trató de apoyarse en el empuje del Delmi, pero esta vez no alcanzó.

San Isidro marcó el ritmo desde el arranque

El partido comenzó cuesta arriba para Los Infernales. San Isidro salió con decisión, encontró mejores porcentajes y logró trasladar rápidamente la presión al equipo salteño. El visitante jugó con la ventaja de la serie a su favor, pero lejos de especular, tomó el control del juego desde el primer tramo.

La primera mitad fue clave. El equipo de San Francisco consiguió imponer su ritmo, movió bien la pelota, castigó los desajustes defensivos y fue construyendo una diferencia que condicionó el resto del encuentro. Salta Basket, por su parte, se vio sorprendido por la intensidad rival y nunca logró sentirse cómodo en el desarrollo.

Los dirigidos por Ricardo De Cecco intentaron ajustar defensivamente, rotaron piezas y buscaron respuestas en sus principales vías de gol, pero San Isidro sostuvo la concentración y no permitió que el local encontrara una reacción sostenida. Cada intento infernal tuvo una respuesta del conjunto cordobés, que administró el marcador con autoridad.

El Delmi volvió a acompañar hasta el final

Más allá del resultado, el público salteño volvió a decir presente. Como ocurrió durante toda la temporada, el Estadio Delmi acompañó a Los Infernales en una noche decisiva. La gente empujó, alentó y sostuvo al equipo incluso cuando la diferencia comenzó a hacerse pesada.

Ese respaldo fue uno de los grandes símbolos de la campaña. Salta Basket volvió a construir una conexión fuerte con su gente, especialmente en los playoffs, donde el Delmi fue escenario de noches vibrantes, triunfos dramáticos y partidos cargados de emoción.

El equipo intentó reaccionar en el complemento. Con orgullo, compromiso y amor propio, Los Infernales buscaron achicar diferencias. Hubo momentos de mejor juego, algunas defensas intensas y pasajes donde el equipo mostró carácter. Pero San Isidro nunca perdió el control emocional ni deportivo del partido.

Una serie exigente ante un candidato al ascenso

La eliminación de Salta Basket debe analizarse también desde la jerarquía del rival. San Isidro llegó a esta instancia como uno de los grandes protagonistas de la temporada. Había finalizado con registro de 23-9, empatado en la primera posición de su zona, aunque relegado al segundo puesto por desempate. Además, venía de ser finalista en la temporada anterior, un dato que marca el peso competitivo de su plantel.

La serie comenzó en San Francisco con una clara victoria de San Isidro por 86-66, en un partido que dominó de punta a punta. En el segundo juego, Salta Basket mostró una mejor versión y estuvo cerca de robarse la localía, pero el local volvió a imponerse, esta vez por 80-75, para quedar 2-0 arriba.

Con la serie al borde de la eliminación, Los Infernales respondieron en el Delmi. En el tercer punto, Salta Basket ganó 63-57 en un partido áspero, defensivo y de bajos porcentajes, donde Bruno Abratte fue determinante con 20 puntos. Ese triunfo permitió estirar la llave a un cuarto juego y renovar la ilusión de forzar un quinto partido en Córdoba.

Pero en el cuarto encuentro, San Isidro volvió a mostrar su mejor versión. Ganó 88-63, cerró la serie 3-1 y consiguió el pasaje a los cuartos de final.

La lesión de Tomás Botta, un golpe sensible para Salta Basket

Uno de los factores que marcó el tramo final de la temporada fue la lesión de Tomás Botta, uno de los líderes deportivos del equipo. El base sufrió la lesión durante el quinto partido de la serie anterior ante Estudiantes de Tucumán, en una noche inolvidable donde Salta Basket ganó en tiempo suplementario y consiguió avanzar de ronda.

La baja de Botta obligó a modificar roles, cargar más responsabilidades sobre otros jugadores y reacomodar la estructura de juego. En ese contexto, Bruno Abratte asumió un papel importante en la conducción, especialmente en la serie ante San Isidro. También aparecieron nombres como Martín Gómez, Nicolás Álvarez, Chance Hunter, Facundo Binda, Cristian Linares, Sahir Abdala, Máximo Genitti y Tyrus Buckner, quienes sostuvieron la competitividad del equipo hasta el cierre.

Sin embargo, en una instancia tan exigente y ante un rival de tanta jerarquía, la ausencia de un jugador clave terminó siendo un condicionante importante.

El camino previo: una reclasificación inolvidable ante Estudiantes

Antes de enfrentarse con San Isidro, Salta Basket había protagonizado una serie muy intensa frente a Estudiantes de Tucumán. Fue una llave al mejor de cinco partidos que tuvo de todo: triunfos amplios, golpes inesperados, reacción visitante, un quinto juego dramático y una definición en tiempo suplementario.

Los Infernales comenzaron ganando en el Delmi por 78-62, con autoridad y una gran actuación colectiva. Luego Estudiantes respondió, también en Salta, con triunfo 82-70, igualando la serie 1-1. En Tucumán, Salta Basket recuperó terreno con una gran victoria por 90-78, impulsado por un juego ofensivo repartido y una noche eficaz desde el perímetro.

La Cebra volvió a empatar la llave con un 84-71 en el cuarto partido, obligando a definir todo en el Delmi. Allí llegó una de las noches más emocionantes de la temporada: Salta Basket ganó 75-74 en tiempo suplementario, con una jugada decisiva entre Bruno Abratte y Nicolás Álvarez que hizo explotar el estadio.

Esa clasificación dejó una imagen de carácter, corazón y competitividad. Fue una serie que fortaleció la identidad del equipo y que le permitió a Salta Basket meterse entre los mejores de la Conferencia Norte.

Una fase regular con momentos altos y una identidad competitiva

La temporada 2025/26 de Salta Basket tuvo distintos momentos. El equipo logró meterse en la pelea de la Conferencia Norte, consiguió triunfos importantes y volvió a posicionarse como un rival respetado dentro de La Liga Argentina.

Durante la fase regular, Los Infernales cerraron con récord de 18 victorias y 14 derrotas, ubicándose en zona de playoffs. En el camino hubo victorias de alto impacto, como el triunfo ante San Isidro en el Delmi por 73-62, cuando el conjunto cordobés llegaba como puntero de la Conferencia Norte. También se destacaron partidos emocionantes como la victoria ante Barrio Parque por 86-84 en suplementario, con un triple agónico de Tomás Botta, y el clásico norteño ante Jujuy Básquet, donde Salta ganó 97-92 en doble suplementario.

El equipo también atravesó momentos complicados, con derrotas duras ante rivales directos como Sportivo Suardi, Santa Paula, Villa San Martín, Comunicaciones y Barrio Parque. Sin embargo, logró recomponerse, cerrar bien la fase regular y competir en playoffs.

Esa capacidad de sostenerse en la adversidad fue una de las marcas de la campaña.

San Isidro sigue en carrera y tendrá ventaja de localía

Con el triunfo en Salta, San Isidro avanzó a los cuartos de final y confirmó su candidatura. El equipo cordobés no solo ganó la serie, sino que lo hizo mostrando recursos colectivos, carácter competitivo y jerarquía individual.

El conjunto de San Francisco tendrá ventaja de localía en la próxima ronda y enfrentará al peor clasificado de la Conferencia Sur, según el reordenamiento establecido para esta etapa de la competencia. A partir de cuartos de final, La Liga Argentina deja atrás el formato estrictamente dividido por conferencias y comienza a cruzar equipos del Norte y del Sur en un cuadro único.

San Isidro llega a esa instancia con argumentos sólidos: plantel profundo, experiencia, confianza y una serie ganada ante un rival que siempre lo obligó a competir.

Fin de temporada para Los Infernales

Para Salta Basket, la derrota significó el cierre de una temporada que dejó sensaciones mezcladas. Por un lado, la tristeza lógica de la eliminación. Por otro, el reconocimiento a un equipo que volvió a competir, que sostuvo una identidad y que logró que el público salteño volviera a vibrar con el básquet nacional.

Los Infernales no pudieron avanzar a cuartos, pero dejaron una campaña con momentos muy importantes. La clasificación ante Estudiantes, el triunfo agónico en el Delmi, la entrega en cada serie y la respuesta de la gente son elementos que forman parte de un proceso deportivo que continúa creciendo.

El equipo salteño volvió a demostrar que tiene lugar dentro de los protagonistas de la categoría. No fue una temporada cualquiera: fue una campaña de consolidación, de aprendizaje y de pertenencia.

Análisis final: una eliminación que duele, pero no borra el camino

La derrota de Salta Basket ante San Isidro duele porque marcó el final de la ilusión. Duele porque fue en casa, porque el equipo venía de salvar un match point y porque el Delmi soñaba con un quinto partido. Pero también debe leerse con perspectiva.

San Isidro fue superior en la serie. Ganó tres de los cuatro partidos, mostró más regularidad y aprovechó mejor sus momentos. Salta Basket compitió, tuvo una gran reacción en el tercer juego, pero no logró sostener el nivel necesario para llevar la llave a una definición.

La temporada de Los Infernales deja una base importante. Hubo jugadores que crecieron, una localía fuerte, una identidad reconocible y una conexión emocional con el público. El desafío, de cara a lo que viene, será sostener ese proyecto, potenciar el plantel y dar un nuevo salto competitivo.

Salta Basket se despidió de La Liga Argentina, pero no se fue vacío. Se fue con una temporada que volvió a poner al básquet salteño en escena, con noches de alto voltaje y con una certeza: Los Infernales siguen siendo una franquicia fuerte, competitiva y con mucho por construir.




Salta Basket vs San Isidro: previa completa del cuarto partido en el Delmi, análisis de la serie y todo lo que se juega esta noche

Salta Basket vuelve a presentarse esta noche en el Estadio Delmi frente a San Isidro por el cuarto partido de una serie que sigue abierta y cargada de tensión. Luego del triunfo infernal en el tercer juego por 63-57, el conjunto salteño buscará igualar la llave y forzar un quinto y decisivo encuentro, mientras que el elenco cordobés intentará cerrar la clasificación a cuartos de final de la Liga Argentina.

Salta Basket se juega otra final ante San Isidro en el Delmi: previa completa del cuarto partido y análisis de la serie

La serie entre Salta Basket y San Isidro de San Francisco tendrá esta noche un nuevo capítulo en el Estadio Delmi, cuando desde las 21.30 se enfrenten por el cuarto partido de los octavos de final de la Liga Argentina. El cruce llega con una tensión creciente, con un equipo salteño que recuperó la esperanza tras ganar el tercer punto y con un conjunto cordobés que todavía conserva la ventaja y la chance de cerrar la clasificación.

Los dirigidos por Ricardo De Cecco lograron descontar en la serie con el 63-57 del tercer encuentro y esta noche intentarán repetir en casa para empatar la llave 2-2 y llevar toda la definición a un quinto juego. San Isidro, por su parte, sabe que dejó escapar la primera oportunidad de liquidar el cruce, pero también llega con el respaldo de haber dominado los dos primeros partidos y con la experiencia de uno de los planteles más fuertes de la categoría.

No será un partido más. Para Salta Basket es otra final. Para San Isidro, una nueva chance de cerrar una serie que parecía encaminada. Para el público del Delmi, la posibilidad de volver a empujar a un equipo que ya demostró que no se entrega aun en los escenarios más adversos.

Cómo llegan Salta Basket y San Isidro al cuarto partido

La serie encuentra a ambos con sensaciones distintas, pero con la misma certeza: el cuarto juego puede cambiarlo todo. San Isidro terminó empatado en la primera posición de su zona con registro de 23 victorias y 9 derrotas, aunque quedó segundo tras el desempate. Salta Basket, en tanto, cerró la fase regular en el séptimo lugar con balance de 18-14 y luego eliminó a Estudiantes de Tucumán por 3-2, después de ganar el quinto juego en tiempo suplementario.

Ese recorrido explica bastante del presente. San Isidro llegó directamente a esta instancia como uno de los equipos más sólidos del Norte, mientras que Salta viene jugando bajo presión desde la reclasificación. Y quizá allí aparezca uno de los factores emocionales más fuertes de esta serie: Los Infernales ya saben lo que es quedar al borde de la eliminación y responder en casa.

Esta noche el partido será televisado por Básquet Pass, tendrá como árbitros a Jorge Chávez e Iván Huck Braner, y se disputará desde las 21.30 en el Estadio Delmi.


Análisis de cada partido de la serie entre Salta Basket y San Isidro

Primer partido: San Isidro pegó primero con autoridad

El arranque de la serie mostró la mejor cara del equipo cordobés. En San Francisco, San Isidro se impuso 86-66 en un partido que logró controlar de punta a punta. El equipo de Sebastián Porta marcó diferencias con su juego colectivo, su intensidad defensiva y su efectividad ofensiva, dejando en claro desde el inicio por qué llegaba como uno de los principales candidatos de la Conferencia Norte.

Durante la primera mitad, el trámite fue relativamente parejo, con momentos de cierta imprecisión lógica después de más de 20 días sin competencia oficial. Sin embargo, a medida que avanzaron los minutos, San Isidro fue encontrando ritmo y soltura. El quiebre apareció desde la segunda mitad del tercer cuarto, cuando ajustó en defensa, castigó mejor en ataque y construyó una diferencia decisiva de 17 puntos. Además, convirtió 10 triples y mostró una producción ofensiva repartida. Nahuel Buchaillot fue el máximo anotador con 16 puntos.

Para Salta Basket, ese primer partido dejó varias alarmas. Le costó sostener su estructura ofensiva, no encontró soluciones cuando el rival subió la intensidad y terminó siendo superado con claridad. También apareció un dato central para el resto de la serie: la ausencia de Tomás Botta, una baja muy sensible para el funcionamiento del equipo salteño tras la lesión sufrida ante Estudiantes.

Segundo partido: Salta reaccionó, pero San Isidro volvió a imponer su carácter

El segundo juego tuvo otro desarrollo. Aunque volvió a ganar el local, esta vez el partido fue mucho más parejo y Salta Basket estuvo muy cerca de robarse un punto clave en Córdoba. Finalmente, San Isidro se quedó con la victoria por 80-75, puso la serie 2-0 y viajó a Salta con match point.

A diferencia del primer duelo, Los Infernales lograron competir durante más tiempo. San Isidro dominó gran parte de la noche y llegó al último cuarto con una ventaja de 10 puntos, mostrando nuevamente solidez en ambos costados de la cancha. Pero en el tramo decisivo apareció la reacción del equipo de De Cecco: ajustó la defensa, elevó la intensidad y hasta logró dar vuelta el marcador, generando una gran preocupación en el local.

Cuando el partido parecía inclinarse emocionalmente hacia los salteños, San Isidro encontró respuestas de peso. Un triple determinante de Jerónimo Suñé y dos penetraciones clave de Manuel Lambrisca devolvieron el control al equipo rojiblanco, que cerró mejor y aseguró una victoria fundamental. En ese partido se destacó Jaleel Hooper, goleador con 15 puntos, mientras que Buchaillot volvió a ser muy importante con 10 unidades, 9 rebotes y 7 asistencias.

Para Salta Basket, el segundo juego dejó una mezcla de bronca y esperanza. La bronca de haber quedado tan cerca, y la esperanza de comprobar que, aun sin Botta y frente a uno de los rivales más duros del campeonato, podía discutir de igual a igual.

Tercer partido: el Delmi empujó y Salta Basket salvó el primer match point

La serie cambió de escenario y también cambió de clima. En Salta, con el apoyo de su gente, Los Infernales ganaron 63-57 en un partido de bajo goleo, enorme intensidad y mucha carga táctica. Fue una victoria trabajada, sufrida y necesaria. El equipo salteño estaba obligado a ganar para seguir con vida, y respondió.

El comienzo fue parejo, con ambos equipos muy concentrados. Salta logró cerrar mejor el primer cuarto 19-13, capitalizando las ofensivas que el rival no concretó. Allí apareció con fuerza la figura de Bruno Abratte, que terminó siendo el gran protagonista de la noche. El base cordobés anotó cuatro triples en la primera mitad, condujo con criterio y volvió a asumir responsabilidades enormes en un contexto límite. Cerró el juego con 20 puntos, siendo la gran figura del encuentro.

La paridad se mantuvo hasta el final. San Isidro nunca se salió del libreto, siguió peleando cada pelota y volvió a hacerse fuerte en el rebote ofensivo. Pero esta vez no tuvo la claridad suficiente para aprovecharlo. El momento bisagra llegó con un robo defensivo de Chance Hunter, que derivó en una jugada explosiva: corrida, volcada, doble y falta para desatar el Delmi. Poco después, Abratte convirtió otro doble fundamental para que Salta sacara siete de ventaja, 62-55, a falta de un minuto. Desde ahí, los de De Cecco sostuvieron la diferencia y sellaron el triunfo.

Ese tercer punto dejó una señal clara: la serie sigue viva. San Isidro ya no enfrenta a un rival resignado, sino a uno convencido de que todavía puede dar vuelta la historia.


Qué necesita Salta Basket para empatar la serie

El camino para Salta Basket está marcado por una premisa simple: repetir lo mejor del tercer partido y sostenerlo durante más tiempo. El equipo ya mostró que puede defender con intensidad, incomodar a San Isidro y sostener un juego de bajo goleo si logra llevar el partido a ese terreno. También evidenció que necesita una noche grande de Abratte o de alguno de sus líderes ofensivos para compensar la baja de Botta.

Defensivamente, Salta tendrá que volver a ser sólido sobre los principales generadores del equipo cordobés, especialmente sobre las variantes exteriores y el juego colectivo que tanto daño hizo en San Francisco. En ataque, necesitará controlar mejor los momentos de sequía, algo que fue un problema serio en los dos primeros partidos. El tercer juego se ganó con paciencia, con oficio y con energía emocional. El desafío ahora es repetirlo con una presión incluso mayor.

Qué necesita San Isidro para cerrar la llave

Del lado de San Isidro, el foco estará puesto en recuperar la fluidez ofensiva de los dos primeros encuentros. El equipo de Porta dominó el arranque de la serie porque pudo imponer ritmo, circulación, defensa y respuestas repartidas. En el Delmi, en cambio, quedó atrapado en el contexto áspero que propuso Salta y perdió claridad para resolver.

Para clasificar esta noche, el equipo cordobés necesitará volver a ese plan original: no desesperarse, sostener el rebote ofensivo, castigar los errores del rival y aprovechar la profundidad de su plantel. El dato a su favor es que ya demostró tener carácter para cerrar partidos calientes, como ocurrió en el segundo punto cuando Salta había dado vuelta el marcador.


El impacto de la lesión de Tomás Botta en la serie

Uno de los ejes invisibles, pero decisivos, de esta llave pasa por la ausencia de Tomás Botta. El base sufrió una lesión en el quinto partido de la serie anterior contra Estudiantes de Tucumán y Salta Basket no pudo incorporar un reemplazo por la imposibilidad reglamentaria. Eso dejó al equipo sin uno de sus líderes, sin uno de sus cerebros ofensivos y sin un jugador que había sido determinante a lo largo del torneo.

En ese contexto, la aparición de Bruno Abratte se volvió todavía más importante. Ya lo había demostrado ante Estudiantes, cuando tuvo que hacerse cargo de la conducción en un contexto límite. Ahora lo volvió a ratificar frente a San Isidro. La serie, en buena medida, también cuenta la historia de cómo Salta intenta reinventarse sin Botta y cómo Abratte se convirtió en una pieza clave para sostener la ilusión.


El Delmi como factor emocional de la serie

El estadio vuelve a ser mucho más que una cancha. El Delmi se transformó en un factor emocional concreto para el equipo salteño. En el tercer partido, el público acompañó, empujó y sostuvo al equipo durante todo el desarrollo. Esa energía fue visible en cada cierre defensivo, en cada reacción anímica y especialmente en la jugada de Hunter que hizo explotar el estadio.

Salta Basket ya venía de vivir algo parecido en la serie contra Estudiantes, cuando forzó y ganó el quinto juego en casa. Esa memoria reciente alimenta la confianza. Los Infernales saben que, en un contexto de máxima presión, el Delmi puede ser un aliado poderoso. Esta noche buscarán volver a convertirlo en un escenario de resistencia y rebeldía.


Lo que está en juego esta noche

El cuarto partido pone sobre la mesa dos escenarios posibles. Si gana Salta Basket, la serie quedará 2-2 y habrá quinto juego, con todo el suspenso y la tensión que eso implica. Si gana San Isidro, el equipo cordobés avanzará a cuartos de final y cerrará la serie en Salta.

No hay demasiado margen para las especulaciones. Los dos llegan con mucho en juego y con argumentos concretos para creer. San Isidro tiene la ventaja de haber mostrado un techo más alto en los dos primeros partidos. Salta Basket tiene la fuerza emocional de haber sobrevivido y el impulso de jugar otra vez en su casa.

Esta noche, el Delmi volverá a latir como en las grandes noches. Y la serie entre Salta Basket y San Isidro tendrá otro capítulo que puede resultar decisivo.




Salta Basket venció a San Isidro, descontó en la serie y forzó un cuarto partido en el Delmi

Con carácter, paciencia y el empuje de su gente, Salta Basket derrotó a San Isidro por 63-57 en el tercer partido de la serie de octavos de final de la Liga Argentina. Los Infernales se hicieron fuertes en el Delmi, descontaron en la llave y estiraron la definición a un cuarto encuentro, que volverá a jugarse en Salta.

Salta Basket ganó una batalla clave ante San Isidro, descontó en la serie y sueña con llevarla al quinto juego

Salta Basket se negó a bajar los brazos. En una noche cargada de tensión, nervios y esperanza, el equipo salteño derrotó a San Isidro por 63 a 57 en el tercer juego de la serie de octavos de final de la Liga Argentina, logró seguir con vida en los playoffs y se ganó el derecho de disputar un cuarto partido en el Estadio Delmi, otra vez frente a su gente.

Los Infernales llegaban apremiados por la situación. Tras perder los dos primeros encuentros en San Francisco, el margen de error se había terminado. Solo servía ganar. Y eso fue exactamente lo que hicieron los dirigidos por Ricardo De Cecco, en un duelo áspero, de bajo goleo y mucha carga táctica, donde supieron sostener la paciencia, resistir la presión y golpear en los momentos decisivos.

El resultado final, 63-57, no solo significó el descuento en la serie, sino también una inyección anímica enorme para un plantel que sigue compitiendo sin uno de sus líderes, Tomás Botta, lesionado en la llave anterior ante Estudiantes de Tucumán. Sin poder recurrir a un reemplazo por la imposibilidad reglamentaria, Salta volvió a demostrar que está dispuesto a pelear hasta el último aliento.

Un arranque parejo y la aparición de Abratte

El partido comenzó con el tono que se esperaba para una noche de eliminación: intensidad alta, mucha concentración y posesiones disputadas con enorme seriedad. Ninguno regaló nada. Cada ofensiva costó, cada lanzamiento fue incómodo y cada error se sintió como un golpe. En ese contexto, Salta Basket logró cerrar mejor el primer cuarto y se quedó con el parcial por 19 a 13, aprovechando aquellas ofensivas que el rival no pudo concretar.

Uno de los nombres propios de la noche fue Bruno Abratte. El base cordobés volvió a asumir un rol central en la conducción y fue determinante desde el inicio. Movedizo, agresivo y con personalidad, se despachó con cuatro triples en la primera mitad, además de ordenar al equipo y repartir juego para sus compañeros en los momentos más delicados. Su producción fue clave para que Los Infernales pudieran sostenerse al frente en un partido que nunca dio respiro.

Del lado de San Isidro, el goleo en la primera mitad estuvo más repartido. Mare y Ortiz aparecieron como los mejores anotadores del conjunto cordobés, en un equipo que, pese a verse abajo en el marcador, nunca se salió del libreto y mantuvo la calma, fiel a una estructura que le permitió llegar como uno de los mejores equipos de la temporada.

Salta aguantó la presión y jugó con madurez

Uno de los aspectos más valiosos del triunfo salteño fue la madurez con la que atravesó el partido. Más allá de la urgencia del contexto, el equipo no se desesperó. No renunció a su libreto, no se salió de partido y supo esperar el momento. Esa paciencia fue tan importante como la intensidad defensiva.

San Isidro, por su parte, hizo lo que se esperaba de un rival de jerarquía. Aun perdiendo, nunca dejó de competir. Supo esperar, insistió sobre los rebotes ofensivos y mantuvo la sensación de que podía cambiar la historia en cualquier tramo del juego. Pero esta vez, a diferencia de lo sucedido en San Francisco, la resolución favoreció a Salta.

El desarrollo fue parejo hasta el cierre. Nadie logró sacar una diferencia decisiva durante buena parte de la noche, lo que le dio al encuentro una tensión constante. Cada defensa, cada rebote y cada balón dividido se transformaron en pequeñas finales. En ese escenario, el Delmi también jugó su partido. Como a lo largo de toda la temporada, el público volvió a acompañar y se hizo sentir como ese sexto hombre al que el equipo recurre en las noches grandes.

La jugada que hizo explotar el Delmi

El momento que cambió definitivamente el clima del partido llegó en el tramo final. Un robo defensivo de Chance Hunter abrió la puerta a una de las jugadas más impactantes de la noche: el norteamericano corrió la cancha, atacó el aro, volcó la pelota y además sacó la falta, desatando el estallido del estadio. Fue una acción de alto voltaje emocional, de esas que empujan a todo un equipo y contagian a una cancha entera.

A partir de esa explosión, Salta Basket aprovechó mejor las siguientes posesiones, castigó algunos errores de Sani y se fortaleció desde el envión emocional. En el medio apareció otra vez Abratte, la gran figura del encuentro, para convertir un doble de enorme valor y llevar la ventaja a siete puntos (62-55) cuando faltaba apenas un minuto para el final. Ese pasaje terminó inclinando la balanza de manera definitiva.

San Isidro siguió ganando rebotes ofensivos e insistió hasta el cierre, pero le faltó claridad para recortar la diferencia. La resistencia salteña fue firme. Y cuando sonó la chicharra final, el Delmi explotó en una verdadera fiesta infernal: el equipo había conseguido lo que necesitaba. Ganó, descontó y seguirá dando pelea.

Una victoria que vale mucho más que un punto

El triunfo de Salta Basket no puede analizarse solo como un descuento estadístico en la serie. Vale mucho más. Vale como muestra de carácter, como respuesta a un contexto adverso y como prueba de que este equipo todavía tiene combustible competitivo para seguir soñando.

La serie había arrancado mal para Los Infernales en Córdoba. Primero cayó 86-66 en el arranque de la llave, en un encuentro donde San Isidro mostró toda su solidez colectiva. Luego, en el segundo punto, volvió a perder, aunque esta vez por un ajustado 80-75, en un duelo mucho más parejo donde incluso llegó a poner en aprietos al equipo de Sebastián Porta. Ese cierre competitivo ya había dejado señales positivas. Lo que faltaba era traducirlas en una victoria. Y eso fue lo que ocurrió este martes en Salta.

Además, este resultado cobra todavía más valor si se tiene en cuenta que el equipo salteño disputa la serie sin Botta, uno de sus líderes naturales. La lesión sufrida en el quinto juego ante Estudiantes obligó a Abratte y al resto de la rotación a asumir responsabilidades extras. Y en este tercer partido, la respuesta estuvo a la altura.

Salta Basket y su vínculo con las noches épicas

Si algo viene mostrando este plantel a lo largo de la temporada es una fuerte conexión con los contextos límite. Ya había ocurrido en la serie previa frente a Estudiantes de Tucumán, cuando Salta Basket se impuso 75-74 en tiempo suplementario en el quinto juego para meterse en esta instancia. También allí el equipo apeló al carácter, al apoyo de su gente y a la convicción para sacar adelante una noche muy cerrada.

Ahora vuelve a pasar algo parecido. Contra un rival de enorme jerarquía, finalista de la edición pasada de la Liga Argentina y segundo en la fase regular de la Conferencia Norte, Los Infernales lograron sostenerse de pie. No resolvieron la serie, claro, pero sí evitaron la eliminación y se ganaron otra oportunidad para seguir soñando.

Cómo sigue la serie entre Salta Basket y San Isidro

Con esta victoria, la llave quedó abierta y se disputará un cuarto partido el próximo jueves desde las 21.30, nuevamente en el Estadio Delmi. Salta Basket buscará volver a imponerse para empatar la serie y llevar todo a un quinto y decisivo encuentro. San Isidro, en cambio, intentará recuperarse y cerrar la clasificación a cuartos de final.

La expectativa crece porque, más allá del resultado de este tercer punto, quedó claro que se trata de una serie durísima, con dos equipos que ya se conocen mucho y que han sabido lastimarse mutuamente a lo largo de la temporada. En la fase regular, por ejemplo, ambos se habían repartido triunfos como locales: San Isidro ganó en el Antonio Manno y Salta Basket se impuso en el Delmi. Ahora, esa fortaleza en casa vuelve a ser el principal sostén de la ilusión salteña.


El Delmi, otra vez protagonista

No se puede explicar esta victoria sin hablar del marco. El público salteño volvió a responder y empujó al equipo durante toda la noche. En una serie de estas características, donde cada posesión pesa y la cabeza juega tanto como el físico, el entorno termina siendo determinante. Y el Delmi volvió a ser ese escenario donde Salta Basket se siente fuerte, respaldado y capaz de desafiar cualquier pronóstico.

La temporada ya entregó varias noches especiales en ese estadio, pero esta tuvo un valor particular: era ganar o quedar afuera. Y el equipo respondió. Ahora tendrá otra oportunidad en su casa, con la serie todavía viva y con la chance concreta de empatarla.

Abratte, Hunter y el corazón infernal

En un partido de escaso goleo, las figuras se vuelven todavía más visibles. Bruno Abratte fue el jugador más desequilibrante de Salta Basket, no solo por sus cuatro triples en la primera mitad, sino por la personalidad con la que asumió la conducción del equipo en un contexto de máxima exigencia. Fue, sin dudas, la gran figura de la noche.

Chance Hunter, por su parte, aportó una jugada decisiva que quedará entre las imágenes más recordadas del encuentro: el robo, la corrida, la volcada y el doble con falta que encendió al Delmi. Pero más allá de esa acción, su presencia volvió a ser importante desde lo físico, lo emocional y lo competitivo.

Y alrededor de ellos, el resto del equipo entendió el partido que había que jugar. Desde la defensa, desde la paciencia, desde la concentración. Salta Basket no necesitó sobrarle nada para ganar. Le alcanzó con ser más sólido en el cierre y con sostener el corazón encendido.

Los Infernales siguen batallando

La imagen que dejó el final del partido fue la de un equipo vivo. Un plantel que, pese a la adversidad, sigue encontrando respuestas. Una gente que no deja de creer. Y una serie que, cuando parecía encaminada, volvió a encenderse.

Salta Basket ganó 63-57, descontó ante San Isidro y seguirá peleando. El jueves habrá otro capítulo en el Delmi. Y Los Infernales ya demostraron que todavía tienen mucho por decir.