Kasatkina duplica alegrías en St. Petersburg

Daria Kasatkina se convirtió en la primera jugadora en ganar dos torneos de la WTA en 2021, capturando el cuarto título de su carrera en el St. Petersburg Ladies Trophy cuando Margarita Gasparyan se retiró debido a una lesión en la espalda 6-3, 2-1.

El mes pasado había conquistado el Phillip Island Trophy en Melbourne y ahora se abrió camino en Rusia. El récord de Kasatkina este año ya es de 15-4, y ha pasado la semana subrayando su renacimiento en su tierra natal.

Imagen de San Petersburgo. Créditos: WTA

Kasatkina, octava cabeza de serie y 61 del mundo, dominó el primer set y en el segundo su rival se vio obligada a retirarse debido a una lesión. En total, ambas tenistas pasaron en la cancha menos de una hora.

Para Kasatkina, de 23 años, este es el cuarto título WTA de su carrera y el segundo de esta temporada. Kasatkina, que vive y se entrena en Barcelona, continúa así su racha de victorias, interrumpida en 2018 tras conquistar la tenista la Copa del Kremlin en Moscú.

El Torneo de San Petersburgo celebró su sexta edición con público en el pabellón Sibur Arena entre el 13 y el 21 de marzo. El certamen repartió en premios 565.530 dólares, de ellos 90.000 para la ganadora.




Medvedev, máquina de ganar

Una fuerza incontenible en la élite del ATP Tour. Daniil Medvedev se ha proclamado campeón del St. Petersburg Open 2019 tras desmontar por 6-3, 6-1 al croata Borna Coric en una hora y 12 minutos de juego. El moscovita levantó el sexto título ATP Tour individual de su carrera con una autoridad absoluta, culminando una semana mágica ante su público.

El ruso Daniil Medvedev, en su quinta final de esta temporada, se hizo con la victoria en el torneo de San Petersburgo al derrotar este domingo al croata Borna Coric, por 6-3 y 6-1, en 72 minutos. Logró así el tercer título esta temporada.

Ganador en Sofia y Cincinnati, además de disputar las finales del US Open, Washington y Montreal, resultados que le han llevado a clasificarse para las Nitto Finales ATP de Londres, Medvedev parece incombustible en este tramo de temporada donde lleva ya ganados 24 de sus últimos 26 encuentros.



Este domingo fue muy superior a Coric, con quien llevaba un balance negativo de 4-1, perdiendo los tres últimos encuentros, pero a quien dominó con maestría, para convertirse en el primer ruso que gana el torneo de San Petersburgo desde Mihail Youznhy en 2004.

Ya clasificado para disputar su primera edición de las Nitto ATP Finals, a celebrar del 10 al 17 de noviembre en The O2 en Londres, Medvedev extiende un rendimiento formidable en pista cubierta. El ruso presenta un balance de 12-1 bajo techo en la temporada 2019 y se postula como una de las grandes figuras para el cierre de esta campaña ATP Tour.




Medvedev ya sabe como gastar los tres millones que ganó en su gira norteamericana

Tras una gran gira por los el Norte de América, el ruso ha manifestado en que va a desembolsar esa fastuosa suma

El jugador ruso, tras ganar en Cincinnati y ser finalista en Montreal, Washington y el Abierto de los Estados Unidos, supo desembolsar la suma de 3.368.273 euros. Una cifra para nada despreciable.

Aunque muchos pensarían que podría venir a cubrir el déficit que muchas provincias argentinas tiene con el pago de sueldos, el ruso mucho mas inteligente piensa invertir en autos, algo que a el y a su esposa, a quien no le sabemos todavía el nombre les encanta.

Previo a San Petersburgo el ruso manifestó: “En la vida no me importan demasiadas cosas. Probablemente me compraré nuevos modelos de autos de la misma marca, algo que me encanta, y luego con mi esposa pensaremos como invertir el dinero”.

También habló de su condición física: “Deberían preguntarle a mi entrenador, confiamos ambos uno del otro, aunque entrenarme es muy difícil. No es que sea un mal tipo, pero tengo la mentalidad rusa y si me dices algo te discutiré a muerte, pero al final cedo y hago caso”.

Por ahora, seguir jugando torneos, invertir en autos, es la vida del que se dice puede ser el sucesor del poker de genios del tenis mundial. Esperemos que la locura no se le suba a la cabeza.