Javier Sanguinetti y un empate con sabor amargo: “El tiempo adicionado fue excesivo”
En un duelo marcado por incidentes fuera del estadio y polémicas dentro del campo, el equipo de Sanguinetti dejó escapar el triunfo sobre el final. “Hicimos méritos para ganar”, aseguró el entrenador.
Un partido caótico dentro y fuera del campo
La noche en Junín estuvo lejos de ser una jornada de fútbol normal. Desde el comienzo, el ambiente quedó enrarecido por los incidentes entre facciones de la barra, que derivaron en enfrentamientos y heridos de bala. Dentro del campo, el encuentro también tuvo su dosis de controversia, con interrupciones constantes y un cierre que desató el enojo visitante.
El empate sobre la hora dejó a Javier Sanguinetti con una sensación de frustración. “Por momentos se desmadró, no fue un partido típico. Tuvimos muchas interrupciones, sobre todo en el primer tiempo con la desgracia de lo que ocurrió afuera del estadio. Y en el segundo tiempo, para mi criterio, fue un excesivo tiempo adicionado”, sostuvo el DT en conferencia de prensa.
El diálogo con Andrés Merlos y la polémica
Uno de los focos de la bronca fue la decisión del árbitro Andrés Merlos de adicionar once minutos en el complemento. Sanguinetti, sin embargo, evitó la confrontación y reveló que mantuvo un diálogo con el juez tras el partido. “Fue una charla amena, nada del otro mundo. Él me dio su explicación, yo expresé mi punto de vista desde el respeto y cada uno defiende su postura”, comentó.
Más allá de la conversación, el DT dejó en claro su disconformidad con el desenlace del partido y la sensación de haber perdido dos puntos valiosos.
La falta de contundencia, un problema recurrente
Sanguinetti no solo puso el foco en la actuación arbitral, sino que también hizo autocrítica sobre la falta de eficacia de su equipo. “El primer tiempo no fue bueno, aunque tuvimos chances muy claras y ellos solo una. En el segundo hicimos méritos para ponernos en ventaja y definirlo, pero no pudimos por impericia nuestra”, reconoció.
Y fue aún más específico al referirse a las oportunidades desperdiciadas: “Tuvimos tres situaciones claras mano a mano con el arquero y no supimos definir el partido. Después, con la expulsión y los once minutos adicionales, con el rival volcado al ataque, nos complicaron. Lograron el empate faltando casi nada y eso hace que tengamos una sensación de tristeza”.
La cuenta pendiente en casa
El equipo sumó cinco de los últimos doce puntos en juego, pero el entrenador cree que el rendimiento de local no refleja lo hecho dentro de la cancha. “En realidad, de local, tendríamos que tener seis puntos más. Por los merecimientos y por lo que hizo el equipo”, sentenció.
Con bronca, pero con la mirada puesta en lo que viene, el desafío será transformar la frustración en impulso para los próximos encuentros y recuperar la solidez que ha faltado en momentos clave.




