Hoy hace 548 años nacía Nicolás Copérnico

El 19 de febrero de 1473, hace hoy 548 años, nacía en Polonia Nicolás Copérnico, monje y astrónomo que formuló la teoría heliocéntrica del Sistema Solar. Su libro De revolutionibus orbium coelestium, escrito durante 25 años, se considera el punto inicial de la astronomía moderna.

Nace en la ciudad de Thorn (Polonia) el astrónomo prusiano Nicolás Copérnico, autor de la teoría heliocéntrica del sistema solar, concebida en primera instancia por Aristarco de Samos. El modelo heliocéntrico, en el que Copérnico trabajó durante 25 años, es considerado una de las teorías más importantes en la historia de la ciencia.

Como toda teoría que modifica el curso del pensamiento, la misma fue una de las tres teorías que escandalizaron la ciencia y la primera fue la teoría heliocéntrica de la gravitación sideral – debida al astrónomo polaco Nicolás Copérnico y al científico italiano Galileo Galilei a fines del siglo XVI – que contradijo la concepción geocéntrica del sabio egipcio Tolomeo, según la cual la Tierra era el eje en torno del cual giraban el Sol y los demás cuerpos celestes.

El 24 de febrero de 1616 la Inquisición Romana aprobó dos proposiciones que censuraban la teoría heliocéntrica desarrollada por Nicolás Copérnico a mediados del siglo XVI. Negaban la centralidad del Sol (implícitamente que la Tierra orbitaba alrededor de aquél) y calificaban esta creencia como herética y absurda desde el punto de vista filosófico. Al día siguiente amonestaron a Galileo Galilei, uno de los científicos más reputados del continente, y le conminaron a abandonar el sistema copernicano.

En 1543 Copérnico publicó, en su lecho de muerte, “De Revolutionibus Orbium Coelestium o “Sobre el movimiento de las esferas celestiales”, un texto muy técnico en el que se proponía que era la Tierra la que se movía alrededor del Sol (en realidad alrededor de un punto muy cercano a éste). Ello implicaba que las estrellas se encontraban increíblemente distantes y modificaba el sistema cosmológico geocentrista que había imperado desde hacía más de dos mil años, basado en las teorías de Aristóteles.

Curiosamente, parte de la jerarquía católica recibió la obra de manera positiva, quizás porque el nuevo sistema facilitaba el cálculo de las posiciones del Sol, la Luna y los planetas, y representaba una ventaja a la hora de determinar el momento de la Pascua, que ocurre después de la primera Luna llena tras el paso del Sol por el equinoccio de primavera (el inicio de la estación).

Sin embargo, inicialmente figuras prominentes del movimiento reformista mostraron un rechazo frontal a la rompedora visión del cosmos. En cualquier caso, la teoría heliocéntrica quedó restringida a los círculos académicos y su efecto fue bastante reducido.




Un 18 de Febrero Clyde Tombaugh, descubre Plutón

Un día como hoy, en 1930, Clyde Tombaugh descubre el planeta enano Plutón desde el Observatorio Lowell

Para explorar el Sistema Solar en la búsqueda de nuevos planetas a principios del siglo XX, eso debía hacerse de forma bastante artesanal: a ojo. Y luego de una larga y paciente observación, era posible determinar que, si un punto luminoso se movía, podía ser un planeta.

Precisamente es lo que dio paso al hallazgo de Plutón, considerado hasta 2006 como el noveno planeta del Sistema Solar, que fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por un joven entusiasta de 24 años: Clyde Tombaugh; quien no contaba con estudios astronómicos, pero por su gran habilidad al construir microscopios, fue contratado por el Observatorio Lowell como astrónomo junior en 1929.

La revelación se realizó al comparar una gran cantidad de imágenes tomadas del cielo, con un instrumento llamado comparador de destellos y con la ayuda de su agudeza visual. “En concreto, tenía que comparar fotografías del cielo nocturno tomadas con varios días de separación para tratar de averiguar si alguno de los puntos luminosos se había movido. Dado que las estrellas están muy lejos, no se mueven con el paso de los días. Pero no pasa lo mismo con los planetas, que están mucho más cerca de la Tierra. Por eso, si un punto luminoso se mueve puede ser un planeta”. (Ciencia ABC.es: s/f)

Mucho mas adelante se estudia si Plutón es verdaderamente un planeta, el 24 de agosto de 2006, la Unión Astronómica Internacional (UAI) decidió que no debería considerarse como un planeta, sino un planeta enano. Esta nueva denominación se debe a que los científicos descubrieron más objetos, con características similares a Plutón en los límites del Sistema Solar. Tal es el caso de UBS313 (más conocido como Xena), descubierto en 2003 por el astrónomo Mike Brown a 14, 550 millones de kilómetros de la Tierra con un diámetro mayor que la Tierra.

Según la UAI, un objeto del Sistema Solar es un planeta si:

  1. Está en órbita alrededor del Sol.
  2. Tiene la masa suficiente para asumir que se encuentra en equilibrio hidrostático; en otras palabras, es casi perfectamente esférico.
  3. Ha “limpiado el vecindario” de su órbita; es decir, predomina gravitacionalmente en su órbita, y no hay objetos cerca de ésta que sean de tamaños similares al tamaño del planeta.

Este último punto fue el que dejó a Plutón fuera de su clasificación, ya que ciertos objetos del Cinturón de Kuiper suelen aproximarse a su órbita. (El Mundo.es Ciencia y Tecnología: 2006)