Confirman la formación de diamantes naturales a baja presión y temperatura

Los diamantes naturales también se pueden formar por procesos geológicos a baja presión y temperatura en la Tierra, según reveló un estudio internacional que se aparta de la visión clásica sobre la formación de diamantes a ultra-alta presión. Agencia EFE

El estudio, en el que participa la Universidad de Granada (sur) y la de Barcelona, ha sido publicado en la revista ‘Geochemical Perspectives Letters’ y constata por primera vez la formación de diamante natural a baja presión en rocas oceánicas exhumadas del macizo ofiolítico Moa-Baracoa, en Cuba.

Esta gran estructura geológica se ubica en la parte nororiental de la isla y está formada por ofiolitas, unas asociaciones de rocas representativas de la litosfera oceánica.

Símbolo de lujo y riqueza, el diamante es la piedra preciosa más valiosa y el mineral de mayor dureza, informa la Universidad de Granada.

Es un compuesto de carbono químicamente puro y, según la hipótesis tradicional, cristaliza en el sistema cúbico bajo condiciones de ultra-alta-presión a grandes profundidades del manto terrestre.

Estas rocas oceánicas fueron emplazadas sobre el margen continental de América del Norte durante la colisión del arco de islas oceánico del Caribe entre 70 y 40 millones de años atrás.

Durante su formación en el fondo marino abisal en el periodo Cretácico -hace unos 120 millones de años-, estas rocas oceánicas sufrieron alteraciones minerales por infiltración de agua marina, un proceso que dio lugar a pequeñas inclusiones fluidas en el interior de olivino, el mineral mayoritario en este tipo de rocas, explicó Joaquín Proenza, investigador principal del proyecto, y Antonio García-Casco, del Departamento de Mineralogía y Petrología de Granada y el Instituto Andaluz de Ciencias de la Tierra.

Estas inclusiones fluidas contienen nanodiamantes -entre 200 y 300 nanómetros-, además de serpentina, magnetita, silicio metálico y metano puro.

Todos estos materiales, explicaron, se han formado a baja presión y temperatura durante la alteración del olivino que alberga las inclusiones fluidas, comentan los investigadores.

Se trata de la primera descripción de diamante ofiolítico formado a baja presión y temperatura que no ofrece dudas de su formación por procesos naturales, agregan.

La investigación, en la que también participan expertos del Instituto de Nanociencia y Nanotenología de la Universidad de Barcelona, el Instituto de Cerámica y Vidrio (CSIC) y la Universidad Nacional Autónoma de México, ha contado con el apoyo del programa ministerial de Formación de Profesorado Universitario, el Ministerio de Economía y Competitividad, el programa Ramón y Cajal y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Unión Europea. 




El agujero de la Capa de Ozono de la Antártida es el mas grande de la última década

Capa de ozono: por qué el agujero de la Antártida es el más grande de la última década (y no es necesariamente una mala señal). Fuente: BBC-News – BBC Mundo

El hueco, que está ubicado sobre la Antártida, creció en los últimos dos meses a su “tamaño máximo” en la última década. Eso sucede sólo un año después de que los investigadores informaron que estaba en su nivel más reducido desde su descubrimiento, a mediados de 1985.

El agujero de ozono de este 2020 creció rápidamente desde mediados de agosto y alcanzó un máximo de alrededor de 24 millones de kilómetros cuadrados a principios de octubre. Esta longitud se ubica por encima del promedio de los últimos 10 años y se extiende por la mayor parte del continente antártico.

La presencia de ozono es relativamente pequeña y está determinada por el balance entre las reacciones q lo producen y destruyen. Se origina en la atmósfera superior por la acción de la radiación UV que disocia las moléculas de oxígeno permitiendo su recombinación en ozono (O3).

¿Por qué registra un aumento de tamaño?

El programa de Observación de Atmósfera Global de la OMM junto al Servicio de Monitoreo Atmosférico Copérnico del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (ECMWF por sus siglas en inglés), la NASA, el ministerio de Medioambiente y Cambio Climático de Canadá y otros socios, son los encargados de monitorear la capa de ozono de la Tierra y advirtieron que el agujero de 2020 parece haber alcanzado su máxima extensión.

“Existe una gran variabilidad en la medida en que se desarrollan los eventos de agujero de ozono cada año”, describió Vincent-Henri Peuch, director del Servicio de Monitoreo de la Atmósfera Copérnico en el ECMWF.

“El agujero de ozono de 2020 se parece al de 2018, que también fue un agujero bastante grande, y definitivamente está entre los de mayor tamaño de los últimos quince años más o menos“, añadió en un comunicado de prensa.

El especialista explicó que “después del agujero de ozono inusualmente pequeño y de corta duración en 2019, que fue impulsado por condiciones meteorológicas especiales, estamos registrando uno bastante grande nuevamente este año, lo que confirma que debemos continuar aplicando el Protocolo de Montreal que prohíbe las emisiones de sustancias químicas que agotan la capa de ozono”.

Pero el gran hueco de este año no estaría potenciado por los gases que contaminan sino por cuestiones climáticas.

El agujero de ozono está impulsado por un vórtice polar, que es un ciclón persistente a gran escala, fuerte y estable, que mantuvo la temperatura de la capa de ozono sobre la Antártida constantemente fría durante los últimos meses.

El agotamiento del ozono está directamente relacionado con la temperatura en la estratosfera, que es la capa de la atmósfera entre unos 10 km y unos 50 km de altitud.

Esto se debe a que las nubes estratosféricas polares, que tienen un papel importante en la destrucción química del ozono, solo se forman a temperaturas inferiores a -78 °C.

Estas nubes estratosféricas polares contienen cristales de hielo que pueden convertir compuestos no reactivos en reactivos, que luego pueden destruir rápidamente el ozono tan pronto como la luz del Sol esté disponible para iniciar las reacciones químicas.

Esta dependencia de las nubes estratosféricas polares y la radiación solar es la razón principal por la que el agujero de ozono solo se ve a fines del invierno o principios de la primavera, explica la OMM.

¿Qué se espera?

Pese a que este año el agujero en la capa de ozono está más grande que nunca por las condiciones meteorológicas, la comunidad científica es optimista en el futuro sobre la emisión de gases que dañan esta protección de la Tierra.

“La concentración total de gases que agotan la capa de ozono en la atmósfera continúa disminuyendo, y eso es lo que esperamos con la continua adhesión general al Protocolo de Montreal”, le dice a BBC Mundo, Stephen Montzka, investigador químico de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés).