Rublev remontó a Medjedovic, alcanzó la final en Barcelona y llega encendido a Madrid

Andrey Rublev sacó adelante un partido bravo ante Hamad Medjedovic, lo venció en tres sets y se metió en su primera final de la temporada en el ATP 500 de Barcelona. El ruso reaccionó a tiempo frente a la gran revelación del torneo y ahora sueña con volver a levantar un título importante antes de poner la mira en el Masters 1000 de Madrid.

Andrey Rublev volvió a mostrar carácter en un momento clave de la temporada. El ruso derrotó a Hamad Medjedovic por 3-6, 6-2 y 6-2 y se clasificó a la final del ATP 500 de Barcelona, en un partido que lo exigió de principio a fin y que confirmó su recuperación competitiva en la gira europea sobre polvo de ladrillo. El triunfo le permitió meterse en su primera final del año y alimentar la ilusión de llegar con otro impulso al próximo gran objetivo: el Masters 1000 de Madrid.

El encuentro no comenzó de la mejor manera para Rublev. Del otro lado apareció un Medjedovic agresivo, suelto y decidido a seguir firmando la mejor semana de su carrera. El serbio, de 22 años, se quedó con el primer set por 6-3, aprovechando su potencia desde el fondo y el envión anímico de un torneo que ya lo tenía como una de las grandes sorpresas. Sin embargo, cuando parecía que el partido podía escaparse, el ruso reaccionó con autoridad, ajustó su intensidad y terminó imponiendo jerarquía para dar vuelta la historia.

La remontada tuvo una marca registrada muy clara: la experiencia. Rublev supo convivir con la incomodidad del inicio, esperó su momento y elevó el nivel en el segundo y tercer set. Con mayor control de los intercambios, más firmeza en la devolución y una toma de decisiones mucho más precisa en los puntos importantes, el ex Top 5 mundial terminó desarticulando el entusiasmo del serbio. El 6-2 y 6-2 final reflejó ese cambio de mando dentro del partido.

Para Rublev, esta victoria tiene un valor especial. No solo porque le dio el pase a la final del Conde de Godó, sino porque representa una señal positiva en una temporada que hasta aquí venía siendo irregular. El ruso necesitaba una semana de este calibre para volver a sentirse competitivo en los grandes escenarios del circuito, y Barcelona terminó siendo el torneo ideal para reencontrarse con buenas sensaciones. Según ATP, esta fue su primera final ATP Tour de 2026.

Además, la clasificación a la final reforzó un dato de peso en la carrera del ruso. Con esta actuación, Rublev alcanzó su 12ª final en torneos ATP 500, una cifra que lo coloca entre los jugadores con más presencias en definiciones de esta categoría. De acuerdo con los datos aportados en los archivos, quedó ubicado junto a nombres de enorme relevancia y empezó a mirar de cerca una marca histórica que tiene a Roger Federer entre sus principales referencias.

El recorrido del ruso en Barcelona también explica por qué este resultado no fue casualidad. En su debut había vencido a Mariano Navone en un duelo exigente, luego dio otro paso firme ante Lorenzo Sonego y más tarde superó a Tomas Machac para instalarse entre los cuatro mejores. Es decir, llegó a semifinales con rodaje, con partidos duros encima y mostrando una curva ascendente de rendimiento, algo que terminó ratificando frente a Medjedovic.

Del otro lado, Medjedovic se despidió dejando una imagen muy positiva. El serbio había sido una de las revelaciones del torneo, con victorias resonantes y una actuación que lo devolvió al centro de la escena. Venía de eliminar a Alex de Miñaur, sumaba una gran racha entre qualy y cuadro principal, y otra vez confirmó por qué es uno de los nombres jóvenes a seguir en el circuito. Su crecimiento, además, sigue generando atención por la influencia que tuvo Novak Djokovic en distintos momentos de su desarrollo profesional.

Ese contexto hizo todavía más valioso el triunfo de Rublev. No le ganó a un rival improvisado ni a un jugador sin confianza: venció a un tenista en pleno ascenso, que llegaba con envión, resultados y energía. Por eso, más allá del marcador, el éxito del ruso adquiere un peso mayor dentro de la gira sobre arcilla. Fue una victoria de esas que pueden cambiar una dinámica y devolver seguridad de cara a los torneos más importantes del tramo europeo.

En términos de ranking y proyección, la semana también le trajo noticias alentadoras. En la información aportada se señala que este rendimiento lo impulsaba en el ranking en vivo y lo acercaba otra vez a una zona más competitiva dentro del circuito. Eso es clave pensando en el calendario inmediato, porque una mejor ubicación no solo fortalece lo anímico: también puede impactar en los cruces y en el armado de los cuadros en los grandes torneos que vienen.

Y allí aparece inevitablemente el nombre de Madrid. Aunque el partido ante Medjedovic fue en Barcelona y no en el Masters 1000 español, la victoria funciona como una plataforma ideal para lo que viene. Rublev llega al tramo previo a Madrid con una final encima, con más confianza, más ritmo sobre polvo de ladrillo y con la sensación de haber vuelto a competir al nivel que supo mostrar cuando era protagonista estable entre los mejores del mundo. Esa combinación lo convierte en un jugador peligroso para cualquiera en la Caja Mágica.

La gran pregunta ahora pasa por saber si esta versión de Rublev tendrá continuidad. Cuando logra estabilidad emocional y sostiene agresividad sin apurarse, el ruso posee herramientas para complicar a cualquiera: potencia de derecha, ritmo alto, capacidad para dominar con el primer golpe y experiencia en instancias grandes. Barcelona le devolvió una versión convincente de su tenis; Madrid será la oportunidad perfecta para comprobar si realmente está de vuelta en la pelea grande.




Madrid Open 2026: las duras bajas que sacuden al Masters 1000

El Mutua Madrid Open 2026 perdió a varias de sus grandes figuras antes de comenzar. Carlos Alcaraz, Novak Djokovic y Taylor Fritz encabezan una lista de ausencias que cambia por completo el panorama del segundo Masters 1000 de la gira europea sobre polvo de ladrillo.

El Masters 1000 de Madrid 2026 llega envuelto en una noticia que altera por completo su fisonomía competitiva: las bajas de varias figuras de peso, entre ellas Carlos Alcaraz, Novak Djokovic y Taylor Fritz, transformaron a la previa del torneo en una auténtica alarma para la Caja Mágica. A pocos días del inicio del cuadro principal, el certamen español perdió a tres integrantes del Top 10 y ya acumula un número de ausencias que obliga a mirar el evento desde otra perspectiva.

La ausencia que más duele desde lo simbólico es, sin dudas, la de Carlos Alcaraz. El murciano, número 2 del mundo y gran referencia del tenis español, no podrá jugar por segundo año consecutivo en Madrid. La noticia se terminó de confirmar luego de que el español tampoco pudiera presentarse a disputar los octavos de final del ATP 500 de Barcelona, torneo en el que ya había evidenciado molestias físicas. Según la información incluida en el material compartido, la lesión en la muñeca terminó siendo más seria de lo esperado, situación que lo obligó a priorizar la recuperación en una etapa clave de la gira sobre polvo de ladrillo.

La baja de Alcaraz tiene un impacto doble. Por un lado, deja al torneo sin su máxima atracción local, el jugador que debía cargar con la ilusión del público español. Por el otro, abre interrogantes sobre cómo llegará a las siguientes grandes citas de la temporada, especialmente Roma y Roland Garros, dos torneos en los que deberá defender puntos muy importantes. En su comunicado, el propio Alcaraz dejó en claro cuánto le afectó quedarse afuera: expresó que Madrid es “casa” y uno de los lugares más especiales de su calendario, una frase que resume la dimensión emocional de una ausencia que excede lo meramente deportivo.

Como si la salida del murciano no fuera suficiente, también se confirmó la ausencia de Novak Djokovic, otro nombre gigantesco para el circuito y para la historia del torneo. El serbio, tres veces campeón en Madrid, anunció que no podrá competir mientras continúa con su recuperación física. En el contenido aportado se remarca que su vuelta a las canchas es, por ahora, una incógnita, lo que incrementa el grado de incertidumbre en torno a su calendario inmediato. Su objetivo, en principio, parece ser llegar en condiciones a Roland Garros, donde además deberá defender la gran actuación conseguida en 2025.

La baja de Djokovic no solo le quita prestigio al cuadro, sino también uno de sus grandes polos de atracción internacional. A sus 38 años, el balcánico sigue siendo una figura central del tenis mundial, y su sola presencia modificaba cualquier proyección sobre el certamen. Madrid, que históricamente se nutre del brillo de las grandes estrellas, pierde así a otro de sus nombres pesados justo antes del arranque.

El tercer golpe importante llegó con Taylor Fritz. El estadounidense, Top 10 y uno de los jugadores más consistentes del circuito en los últimos años, también quedó descartado del certamen madrileño. Su ausencia, según la información proporcionada, responde a una lesión en una de sus rodillas, un problema que ya venía condicionando su planificación desde Miami y que se había reflejado previamente con su baja en Montecarlo. La seguidilla de torneos que se perdió muestra con claridad que no se trata de una simple precaución, sino de una molestia que arrastra y que afecta su continuidad en la temporada.

La salida de Fritz amplifica todavía más la magnitud del problema porque lo convierte en el tercer Top 10 confirmado como baja para el Madrid Open 2026. Y ese dato no es menor: un Masters 1000 sin tres jugadores de esa jerarquía empieza a modificar la lógica del cuadro, el interés global y hasta las expectativas competitivas de muchos aspirantes que ahora ven una oportunidad mucho más concreta para avanzar.

Pero la lista no termina ahí. De acuerdo con el archivo sobre Fritz, las ausencias confirmadas ascienden a nueve jugadores, ya que además de Alcaraz, Djokovic y el propio estadounidense, tampoco estarán Holger Rune, Sebastian Korda, Giovanni Mpetshi Perricard, Arthur Cazaux, Kamil Majchrzak y Jacob Fearnley. Se trata de una nómina amplia, con nombres de distinto peso específico, pero que en conjunto evidencian el desgaste físico que viene dejando el calendario en esta etapa del año.

Ese punto, justamente, es uno de los grandes ejes para entender lo que pasa con Madrid. El torneo aparece en una zona exigente del calendario, después de semanas intensas de competencia y en plena transición hacia los grandes objetivos de la gira europea de arcilla. El esfuerzo acumulado, la necesidad de gestionar cargas y las lesiones que empiezan a emerger explican buena parte de estas decisiones. En el caso de Alcaraz se sumó el agravamiento de un problema físico tras Barcelona; en el de Djokovic, la continuidad de su recuperación; y en el de Fritz, una rodilla que viene generándole inconvenientes desde hace tiempo.

Además, el panorama podría haber sido todavía más delicado. En el material sobre Alcaraz y Djokovic también se menciona la situación de Jannik Sinner, quien tras conquistar Montecarlo se tomaría unos días para evaluar si viajaría o no a España. Es decir: incluso con la lista ya muy golpeada, todavía existían dudas sobre la presencia de otra de las máximas figuras del circuito. Ese simple dato explica hasta qué punto la edición 2026 del Madrid Open quedó condicionada por el estado físico de sus principales protagonistas.

Desde lo competitivo, las bajas cambian por completo el torneo. Madrid deja de tener a dos de los nombres más convocantes del circuito, pierde a su gran esperanza local y además se queda sin un Top 10 peligroso como Fritz. Eso abre el cuadro, reduce la densidad de favoritos y les da más margen a otros candidatos para soñar con una semana larga en la Caja Mágica. También obliga a replantear el relato del torneo: de ser un Masters 1000 con una cartelera repleta de figuras, pasa a ser una competencia marcada por las ausencias y por la oportunidad que se les abre a otros jugadores.

Para el público español, la noticia tiene un sabor especialmente amargo. No ver a Alcaraz en Madrid por segundo año seguido representa una pérdida enorme para el espectáculo y para la identificación del torneo con su afición. El murciano no solo era una carta deportiva, sino también una figura central desde el punto de vista emocional y comercial. Su mensaje en redes, cargado de tristeza por no poder estar delante de su gente, refleja el peso que tenía esta cita dentro de su calendario.

En el caso de Djokovic, la lectura pasa más por el misterio. Su ausencia alimenta la incógnita sobre cuándo volverá a competir y en qué condiciones llegará a las grandes citas que restan en la temporada. En el caso de Fritz, la preocupación apunta a la continuidad de un problema físico que lo obligó a frenar justo en un momento importante del año. Los tres casos son distintos, pero todos confluyen en un mismo efecto: un Madrid Open 2026 debilitado en nombres, golpeado en expectativa y obligado a reinventar su relato antes de empezar.

Así, el segundo Masters 1000 sobre arcilla de la temporada llegará con un escenario inesperado. Ya no se hablará solo de quién puede ganarlo, sino también de quiénes no estarán. Y esa, en un torneo de esta magnitud, ya es una noticia enorme.




Zverev remontó a Cerúndolo en Múnich y se metió en semifinales del ATP 500

Alexander Zverev volvió a mostrar su jerarquía en casa: perdió el primer set ante Francisco Cerúndolo, pero reaccionó con autoridad, ganó 12 de los últimos 14 games y selló su clasificación a las semifinales del ATP 500 de Múnich, donde buscará defender el título.

Alexander Zverev remontó un partido durísimo ante Francisco Cerúndolo y se clasificó a las semifinales del ATP 500 de Múnich 2026. El alemán, actual número 3 del mundo, se impuso por 5-7, 6-0 y 6-2 en los cuartos de final, en un encuentro cambiante, de alto nivel y con dos caras muy marcadas. Con este triunfo, el local no solo sigue firme en la defensa del título en Baviera, sino que además consiguió una victoria muy especial: la primera ante el argentino sobre polvo de ladrillo.

El cruce entre ambos ya empieza a tomar forma de clásico moderno dentro del circuito. Fue el octavo enfrentamiento profesional entre Zverev y Cerúndolo, y otra vez el desenlace terminó favoreciendo al alemán, que ahora domina el historial por 5-3. Hasta hace poco, la rivalidad parecía inclinada para el lado del argentino, que había ganado los tres primeros duelos sobre arcilla. Sin embargo, el alemán logró revertir esa tendencia y volvió a imponerse, esta vez en un escenario de máxima presión: su casa, el ATP 500 de Múnich.

El partido tuvo un comienzo favorable para Zverev en el marcador, aunque no en el cierre. El alemán llegó a colocarse 4-1 en el primer set, con ventaja y sensación de control. Todo parecía encaminado para que se llevara la manga inicial sin demasiados sobresaltos. Pero Cerúndolo reaccionó con enorme personalidad, elevó el nivel desde el resto y cambió por completo el desarrollo del encuentro. El argentino recuperó la desventaja, volvió a quebrar en el momento justo y se quedó con el parcial por 7-5, dejando en claro que estaba listo para dar otro golpe sobre el clay europeo.

Ese primer set dejó una señal fuerte: Cerúndolo incomodó a Zverev como pocos lo habían hecho en el torneo. El argentino logró neutralizar uno de los principales argumentos del alemán, el saque, y encontró respuestas desde la devolución. De hecho, el propio Zverev reconoció después del partido que, pese a su alto porcentaje de primeros servicios, el sudamericano empezó a restar de manera impresionante, pegado a la línea de base y sin darle margen para dominar. Esa lectura del juego fue una de las claves del gran tramo inicial de Fran en Múnich.

Pero si el primer set fue de Cerúndolo, el resto del partido le perteneció casi por completo a Zverev. El alemán reaccionó con una contundencia arrolladora, ajustó la intensidad desde el fondo de la cancha, subió la agresividad y aprovechó una caída física y tenística del argentino. El segundo set fue un monólogo absoluto del local: 6-0 en favor de Sascha, con seis juegos consecutivos y un golpe anímico decisivo para empezar a torcer la historia.

La dinámica no cambió en el tercer parcial. Zverev siguió imponiendo condiciones, tomó rápidamente el control de los intercambios y volvió a quebrar en dos oportunidades. Cerúndolo ya no pudo sostener el ritmo del primer set ni encontrar soluciones para frenar el vendaval del alemán, que terminó cerrando el partido con un 6-2 y una remontada que confirma su fortaleza mental en los momentos grandes. Según la crónica oficial de ATP, Zverev ganó 12 de los últimos 14 games del encuentro, un dato que resume a la perfección el vuelco total que tuvo el duelo tras el 5-7 inicial.

Las declaraciones del alemán después del partido también reflejaron el valor que le dio a esta victoria. Zverev destacó el nivel del encuentro, admitió que Cerúndolo lo complicó mucho cuando empezó a devolver mejor y celebró especialmente haber conseguido, por primera vez, derrotarlo en tierra batida. No fue un dato menor: hasta ahora, el argentino se había mostrado como un rival especialmente incómodo para Sascha sobre esta superficie. En ese contexto, el triunfo en Múnich adquiere todavía más peso.

Además, el resultado fortalece la candidatura de Zverev en un torneo donde defiende la corona y donde ya supo consagrarse en 2017, 2018 y 2025. El alemán había llegado a esta edición con algunas dudas propias de la gira sobre arcilla, pero fue creciendo partido a partido. Primero sufrió en su debut ante Miomir Kecmanovic, luego venció con autoridad a Gabriel Diallo y finalmente dio una muestra de carácter para salir adelante frente a Cerúndolo, uno de los mejores sudamericanos del circuito y un rival que ya lo había castigado varias veces sobre polvo de ladrillo.

En cuanto a Cerúndolo, la derrota deja un sabor amargo porque el arranque del partido invitaba a ilusionarse con otro triunfo grande sobre arcilla. El argentino había llegado a cuartos de final tras una muy buena actuación en Múnich, manteniéndose competitivo en una superficie donde suele mostrar su mejor versión. Sin embargo, no pudo sostener el nivel después del gran esfuerzo del primer set y terminó cediendo ante un Zverev que fue creciendo con el correr de los games. De todos modos, el torneo vuelve a confirmar que Fran sigue siendo un nombre muy peligroso en la gira europea de tierra batida.

Ahora, Zverev buscará un lugar en la final frente al italiano Flavio Cobolli, cuarto preclasificado, que avanzó a semifinales tras vencer con autoridad al checo Vit Kopriva por 6-3 y 6-2. Así, el alemán quedó a dos partidos de volver a gritar campeón en casa y de firmar una nueva semana grande en un torneo donde ya supo construir buena parte de su historia sobre arcilla.

La victoria también tiene un valor simbólico para Zverev por el contexto reciente. En la antesala de Múnich venía de buenas actuaciones en torneos grandes, pero también de algunas derrotas pesadas frente a rivales de élite. Por eso, esta remontada ante Cerúndolo puede representar un punto de impulso anímico justo al comienzo del tramo más exigente de la temporada sobre tierra batida. En casa, con el público de su lado y defendiendo el título, Sascha volvió a responder. Y lo hizo con una actuación que combinó sufrimiento, reacción y autoridad.

Para Cerúndolo, en cambio, queda la bronca de haber tenido el partido a favor y no poder sostenerlo. Haber remontado un 1-4 en el primer set y luego quebrar para llevarse la manga inicial era una muestra contundente de carácter y tenis. Sin embargo, ante jugadores como Zverev cualquier bajón se paga caro. Y el alemán, con experiencia, potencia y temple, no dejó pasar la oportunidad. Múnich lo tendrá una vez más entre los cuatro mejores y con la ilusión intacta de seguir reinando sobre la arcilla bávara.




Alex Molcan, la gran revelación del ATP 500 de Múnich: desde la qualy hasta unas semifinales inesperadas

Alex Molcan firmó una de las grandes historias de la semana en el ATP 500 de Múnich 2026. El eslovaco, que ingresó desde la qualy, derrotó a Denis Shapovalov y se clasificó a semifinales sin ceder sets en el cuadro principal. Ahora irá por el golpe más grande ante Ben Shelton.

El ATP 500 de Múnich 2026 ya tiene a uno de sus protagonistas más inesperados. Alex Molcan, tenista eslovaco de 28 años, confirmó su gran semana en el polvo de ladrillo alemán y se clasificó a las semifinales del torneo tras vencer a Denis Shapovalov por 6-4 y 6-4. El triunfo lo depositó entre los cuatro mejores del certamen y lo convirtió en la gran revelación de una edición que tuvo varios nombres pesados, pero también una historia distinta que captó toda la atención.

Lo de Molcan no es un avance más. Su recorrido tiene un valor especial porque comenzó en la clasificación y porque, ya en el cuadro principal, fue derribando obstáculos de jerarquía sin perder ningún set. En su debut dio el gran golpe ante Alexander Bublik, tercer preclasificado, al imponerse por 6-4 y 6-2. Luego superó al alemán Daniel Altmaier por 6-4 y 7-6(10), y más tarde confirmó su gran momento frente a Shapovalov con otro triunfo sólido en sets corridos.

Así, el eslovaco pasó de ser uno de esos nombres que llegan en silencio desde la qualy a transformarse en uno de los grandes focos del torneo. En un cuadro con jugadores como Alexander Zverev, Ben Shelton, Francisco Cerúndolo, Joao Fonseca, Denis Shapovalov y Flavio Cobolli, Molcan fue el que rompió la lógica y se abrió camino hasta semifinales. Del otro lado del cuadro, Zverev venció a Cerúndolo y Cobolli hizo lo propio ante Vit Kopriva, por lo que las semifinales quedaron conformadas con Molcan ante Shelton y Zverev frente a Cobolli.

Un regreso que vuelve a ilusionar

La historia de Alex Molcan tiene además un costado de recuperación. El eslovaco supo ubicarse como N°38 del mundo en 2022, una etapa en la que parecía listo para instalarse definitivamente en el lote principal del circuito ATP. Sin embargo, los problemas físicos y la irregularidad lo fueron alejando del primer plano, hasta hacerlo perder terreno en el ranking y obligarlo a reconstruir su camino.

Pero en este 2026 parece haber señales claras de resurgimiento. Ya venía mostrando síntomas positivos desde finales de 2025, cuando encadenó dos títulos Challenger consecutivos, y antes de llegar a Múnich había alcanzado los cuartos de final en Bucarest, donde cayó ante Mariano Navone tras haber ganado el primer set. Esa mejora sostenida encontró en Alemania su mejor expresión hasta el momento.

El presente también se refleja en el ranking en vivo. Tras su victoria ante Shapovalov, Molcan escaló 59 posiciones y apareció en el puesto 107 del Live Ranking, una señal concreta del impacto que está teniendo esta semana sobre su temporada.

Por qué lo de Molcan en Múnich es tan importante

Que Molcan esté en semifinales del ATP 500 de Múnich no solo sorprende por el punto de partida, sino también por el contexto. El torneo alemán, una de las escalas importantes de la gira europea de polvo de ladrillo, suele ser terreno de especialistas o de jugadores instalados entre los mejores del circuito. Por eso, que un tenista surgido de la qualy, fuera del Top 100 y sin ceder sets en el cuadro principal haya llegado tan lejos, lo transforma automáticamente en una de las historias de la semana en el ATP Tour.

Además, esta es su primera semifinal a nivel ATP desde Banja Luka 2023, un dato que refuerza todavía más la dimensión de su campaña. No se trata solo de un buen torneo: se trata de una actuación que vuelve a ponerlo en la conversación grande del circuito.

En su carrera, Molcan ya sabe lo que es merodear las instancias decisivas. Fue finalista ATP en tres oportunidades: Belgrado 2, Lyon y Marrakech, todas entre 2021 y 2022. Sin embargo, todavía no pudo conquistar un título en la máxima categoría, por lo que este torneo aparece como una oportunidad valiosísima para volver a soñar en grande.

El triunfo ante Bublik, el punto de quiebre

Aunque el pase a semifinales llegó tras vencer a Shapovalov, gran parte del impacto de su semana en Múnich comenzó en la primera ronda, cuando eliminó a Alexander Bublik. El kazajo partía como uno de los candidatos y su salida temprana modificó por completo la parte baja del cuadro. Molcan aprovechó ese escenario con autoridad y no dejó dudas. Ganó en apenas una hora por 6-4 y 6-2, en una actuación que marcó desde el inicio que estaba dispuesto a competir de igual a igual.

Ese triunfo tomó más fuerza por el perfil de su rival. Bublik, más allá de su talento y de haber ganado títulos en polvo de ladrillo en 2025, nunca terminó de sentirse del todo cómodo en esta superficie, y Molcan, especialista natural en canchas lentas, logró imponer sus patrones desde el arranque. A partir de allí, el eslovaco fue construyendo confianza, soltura y convicción para sostener una campaña impecable.

Ahora, el gran desafío: Ben Shelton

En semifinales, Molcan tendrá enfrente a Ben Shelton, segundo preclasificado del torneo. El estadounidense viene de vencer a Joao Fonseca por 6-3, 3-6 y 6-3, y buscará meterse en una nueva final en Múnich luego de su buena producción en esta edición. ATP señaló además que Shelton quedó a un triunfo de una posible revancha ante Zverev, finalista del año pasado, lo que habla del peso que tiene el norteamericano dentro del torneo.

Para Molcan será la prueba más exigente hasta acá, pero también una gran oportunidad. Ya demostró que puede manejar partidos importantes, sostener la presión y aprovechar las condiciones del polvo de ladrillo. Si mantiene el nivel mostrado ante Bublik, Altmaier y Shapovalov, tendrá argumentos para pelear por un lugar en la final.

Molcan ya escribió una de las historias del torneo

Más allá de lo que ocurra en semifinales, Alex Molcan ya dejó una huella fuerte en el ATP 500 de Múnich 2026. Llegó desde la qualy, fuera del Top 100, superó rivales de peso, no cedió sets en el cuadro principal y se metió entre los cuatro mejores del torneo. En una semana dominada por favoritos, fue él quien se quedó con el papel de revelación.

A veces el tenis también se construye desde estos recorridos: jugadores que parecían haber quedado atrás, que vuelven a encontrar sensaciones, confianza y nivel competitivo. Múnich está siendo exactamente eso para Molcan. Y ahora, con Shelton enfrente y una final en juego, el eslovaco irá por otro golpe que puede cambiarle por completo la temporada.




Hamad Medjedovic, la gran revelación del ATP de Barcelona: el protegido de Djokovic ya está en semifinales

Hamad Medjedovic sigue escribiendo la mejor historia del ATP 500 de Barcelona 2026. El serbio de 22 años, surgido desde la qualy, venció a Nuno Borges y se metió entre los cuatro mejores del torneo, donde ya había dado el golpe al eliminar a Alex de Miñaur. Con pasado de campeón en las Next Gen ATP Finals y el respaldo que recibió de Novak Djokovic en sus primeros años, el balcánico atraviesa una semana que puede marcar un antes y un después en su carrera.

Hamad Medjedovic se convirtió en una de las grandes historias del ATP 500 de Barcelona 2026. El tenista serbio, actual Nº88 del ranking al inicio del torneo, derrotó al portugués Nuno Borges por 7-6(6) y 6-2 para avanzar a las semifinales del tradicional certamen catalán, una actuación que lo confirma como la gran revelación de la semana en el Barcelona Open Banc Sabadell. La victoria no solo lo dejó entre los cuatro mejores del cuadro, sino que además consolidó una racha impecable desde la clasificación.

El recorrido de Medjedovic en Barcelona empezó mucho antes del cuadro principal. El serbio llegó desde la qualy y fue construyendo una campaña cada vez más impactante. En su estreno en el main draw venció al argentino Marco Trungelliti por 7-5 y 6-4, luego dio uno de los grandes batacazos del torneo al eliminar al australiano Alex de Miñaur, tercer preclasificado y entonces Nº7 del mundo, por 6-3 y 6-4, y finalmente confirmó su momento con el triunfo ante Borges en cuartos de final. En total, acumuló cinco victorias consecutivas contando la clasificación.

El golpe más fuerte de su semana había llegado en octavos. Allí, Medjedovic superó a De Miñaur con autoridad y consiguió uno de los mejores triunfos de su carrera. Según los datos del ATP, fue apenas la segunda victoria de su trayectoria ante un Top 10, una señal contundente del salto competitivo que está dando el jugador nacido en Novi Pazar. Antes ya había derrotado a Daniil Medvedev, entonces Top 10, en Marsella 2025.

A sus 22 años, Medjedovic ya era un nombre seguido de cerca dentro del circuito por varios motivos. Uno de ellos es que fue campeón de las Next Gen ATP Finals 2023, un torneo que suele anticipar a futuras figuras del tour. En 2025 también había mostrado señales de crecimiento al alcanzar la final de Marsella, mientras que en 2024 llegó a otra definición ATP en Belgrado. Barcelona aparece así como la continuación lógica de un proceso de maduración que ahora encontró un escenario ideal sobre polvo de ladrillo.

La magnitud de esta campaña también se entiende por el contexto. Medjedovic llegó al torneo fuera del Top 80 y con un inicio de temporada sin grandes impactos, pero en Barcelona encadenó victorias de enorme valor y se aseguró una fuerte subida en el ranking. El informe oficial del ATP previo a su duelo con Borges lo ubicaba como Nº88 del mundo, con su mejor ranking histórico en el puesto 57, alcanzado en 2025. Esta actuación lo vuelve a poner cerca de esa zona y le devuelve protagonismo en la gira europea de arcilla.

Otro de los elementos que vuelve especialmente atractiva su historia es el vínculo con Novak Djokovic. De acuerdo con declaraciones de su padre, Edo Medjedovic, el ex número uno del mundo lo ayudó en distintos planos durante sus primeros pasos como profesional: desde el respaldo económico hasta el acompañamiento mental y tenístico. La relación entre ambos fue mucho más allá de la admiración a distancia, ya que compartieron entrenamientos y Djokovic lo acompañó en momentos clave de desarrollo. Ese respaldo, que durante años fue visto como una apuesta a futuro, hoy empieza a traducirse en resultados visibles en torneos de primer nivel.

La historia, además, gana fuerza porque Medjedovic no está avanzando por circunstancias aisladas o por retiros ajenos: lo está haciendo con un tenis convincente. En Barcelona mostró firmeza desde el fondo, potencia para dañar con la derecha, buena respuesta en momentos de presión y una madurez competitiva superior a la que muchas veces había exhibido en temporadas anteriores. Contra Borges resolvió un primer set muy ajustado en el tie-break y luego dominó el segundo parcial con claridad, ratificando que su nivel en esta semana está muy por encima del ranking con el que aterrizó en el torneo.

Ahora, el siguiente desafío será todavía más exigente. Medjedovic enfrentará en semifinales al ruso Andrey Rublev, quinto cabeza de serie, que avanzó a esa instancia tras derrotar a Tomas Machac por 6-4 y 6-3. El partido fue programado para el sábado 18 de abril en la pista Rafa Nadal, en la jornada de semifinales del Barcelona Open. Rublev llega sin ceder sets en sus primeros compromisos del torneo, por lo que el cruce pondrá frente a frente a uno de los favoritos del cuadro con la gran sorpresa de la semana.

El duelo ante Rublev puede marcar un punto de inflexión en la carrera del serbio. Medjedovic ya sabe lo que es quedarse a las puertas de un título ATP, porque fue finalista tanto en Belgrado 2024 como en Marsella 2025, pero todavía persigue su primera gran consagración en el circuito. Instalarse en la final de un ATP 500 como Barcelona significaría mucho más que sumar puntos: sería una confirmación de jerarquía, una validación en uno de los torneos más importantes de la gira previa a Madrid y Roma, y una manera ideal de consolidarse en el lote de jugadores jóvenes que quieren irrumpir definitivamente en la élite.

Más allá de lo que ocurra en semifinales, la semana de Medjedovic ya es una de las mejores de su carrera. Llegó desde la clasificación, bajó a un Top 10, sumó otra victoria de peso ante Borges y se metió entre los cuatro mejores del ATP 500 de Barcelona. En un torneo que suele funcionar como termómetro para medir a los especialistas en arcilla antes de los grandes eventos de la gira europea, el serbio dio un paso enorme. Y lo hizo con una historia detrás que potencia todavía más su irrupción: la del talento que fue respaldado por Djokovic y que ahora empieza a responder en la cancha con resultados grandes.

Si logra sostener este nivel, Medjedovic dejará de ser solo una promesa interesante para transformarse en una amenaza concreta dentro del circuito ATP. Barcelona 2026 ya le dio visibilidad, confianza y una semifinal de alto impacto. Ahora le toca ir por más.




Cerúndolo vs Zverev en Múnich: previa de un duelo que ya es un clásico del circuito

Francisco Cerúndolo y Alexander Zverev protagonizarán en el ATP 500 de Múnich un cruce que ya se instaló como uno de los duelos más atractivos del circuito. El argentino llega con gran confianza sobre polvo de ladrillo, mientras que el alemán, campeón defensor y local, intentará imponer su jerarquía en un enfrentamiento con antecedentes muy parejos y una marcada diferencia entre la arcilla y las canchas rápidas. El encuentro se puede seguirse en VIVO por Disney+ Plan Premium.

El ATP 500 de Múnich se prepara para uno de esos partidos que, por presente, antecedentes y estilos, despiertan una atención especial. Francisco Cerúndolo y Alexander Zverev volverán a verse las caras en los cuartos de final del torneo alemán, en un choque que ya adquirió aroma de clásico moderno dentro del ATP Tour. No se trata solamente de dos nombres pesados del cuadro: también se enfrentan dos especialistas muy competitivos sobre diferentes superficies, con una rivalidad que fue mutando con el tiempo y que promete un nuevo capítulo de alto voltaje.

El duelo encuentra al argentino en un momento de enorme madurez competitiva. Cerúndolo, actual número uno del tenis argentino, arribó a Baviera con el impulso de una temporada sólida y con la ilusión de conquistar el primer ATP 500 de su carrera, una barrera que viene merodeando cada vez con mayor fuerza. Del otro lado estará Zverev, N°3 del mundo, primer preclasificado, campeón vigente del certamen y máxima referencia local en el torneo, decidido a hacerse fuerte otra vez en casa.

El recorrido de Francisco Cerúndolo en el ATP 500 de Múnich

Cerúndolo empezó su camino en el torneo con una victoria contundente ante Sumit Nagal por 6-2 y 6-2, en un estreno que confirmó su adaptación inmediata a la superficie y a las condiciones del torneo. En ese partido mostró firmeza con el saque, agresividad desde la derecha y una fortaleza defensiva notable, al salvar todas las chances de quiebre que enfrentó. También dejó una imagen que recorrió el torneo por su gesto de fair play, corrigiendo una decisión del sistema para favorecer la justicia del punto ante el indio.

Ya en octavos de final, el argentino dio otro paso de autoridad al derrotar a Botic van de Zandschulp por 6-3 y 6-0 en apenas 64 minutos. Fue una actuación de mucha contundencia, con ocho games consecutivos para cerrar el partido y una sensación de dominio que potenció sus aspiraciones en la semana. Tras el encuentro, Cerúndolo remarcó que se sintió muy cómodo sobre esa tierra batida, una superficie que, según sus propias palabras, le recuerda mucho a la que se juega en Argentina.

Ese recorrido no hace más que reafirmar un dato impactante: desde el inicio de 2023, Cerúndolo es el jugador con más victorias sobre polvo de ladrillo en el circuito ATP, con 71 triunfos, por encima incluso de nombres como Carlos Alcaraz, Sebastián Báez y el propio Alexander Zverev. A eso se le suma otro factor relevante: el porteño ya sabe lo que es rendir en Múnich, donde fue semifinalista en 2025 y ahora defiende esa gran campaña con señales muy positivas en su tenis.

Cómo llega Zverev al choque con Cerúndolo

Zverev, por su parte, también fue creciendo dentro del torneo. Su debut no fue sencillo: necesitó tres sets para superar a Miomir Kecmanovic por 6-3, 3-6 y 7-6(2), en un encuentro exigente, jugado en condiciones frías y pesadas, en el que debió mostrar paciencia, temple y oficio para sacar adelante una situación incómoda. El alemán, sin brillar de manera sostenida, dejó en claro que en casa sabe competir aun cuando no encuentra su mejor versión.

En octavos, en cambio, se mostró mucho más firme. El alemán venció a Gabriel Diallo por 6-1 y 6-2 y cerró el partido con autoridad para meterse entre los ocho mejores del torneo. Esa victoria, además, le permitió alcanzar los 33 cuartos de final en torneos ATP 500, una cifra récord compartida con Andrey Rublev desde que existe esta categoría. También consolidó otro objetivo simbólico: alcanzar por octava vez los cuartos de final de Múnich, diez años después de su primera vez en esa instancia.

Zverev llega respaldado por su experiencia, por su jerarquía en la superficie y por su condición de campeón defensor. Ya ganó el título en Múnich en 2017, 2018 y 2025, y esta semana busca su cuarta corona en el torneo. En un cuadro donde actúa como local, con el respaldo del público y con la obligación natural del primer preclasificado, el alemán sabe que el partido ante Cerúndolo representa una prueba seria y también una oportunidad de revancha en arcilla.

Un historial que explica por qué este partido ya es un clásico

La rivalidad entre ambos ofrece un condimento muy atractivo. El historial está 4-3 a favor de Zverev, pero el dato más llamativo aparece cuando se desglosa por superficie: Cerúndolo ganó los tres cruces sobre arcilla, mientras que Zverev se quedó con los cuatro disputados en canchas rápidas. Esa división tan marcada convierte al choque de Múnich en una especie de terreno bisagra, porque enfrenta la solidez del alemán en el circuito grande con la comodidad del argentino en polvo de ladrillo.

El antecedente más reciente entre ambos se dio en el Miami Open 2026, cuando Zverev dominó claramente y ganó por 6-1 y 6-2. Allí el alemán jugó uno de sus partidos más contundentes de la temporada y logró dar vuelta definitivamente una serie que había comenzado adversa, ya que Cerúndolo había ganado los tres primeros enfrentamientos entre sí. Ahora, sin embargo, el contexto es muy distinto: el duelo se traslada a la arcilla, donde el argentino se ha mostrado históricamente más peligroso ante el alemán.

Cerúndolo, con confianza y registros que ilusionan

El argentino no solamente llega bien por lo hecho en Múnich. También carga con un 2026 que viene dejando señales muy favorables: conquistó el título más importante de su carrera en Buenos Aires, fue cuartofinalista en Miami, venció a Stefanos Tsitsipas en Montecarlo y volvió a meterse rápidamente en ritmo en Europa. Todo eso construye una plataforma ideal para presentarse en Baviera como un rival de muchísimo peligro.

Además, Cerúndolo parece haber encontrado una relación especial con este torneo. Ya lo había demostrado en 2025 y ahora lo ratificó con actuaciones muy sólidas, cediendo apenas siete games en sus dos primeros partidos. En una superficie lenta, donde puede trabajar los puntos con tiempo, deslizar con comodidad y castigar con su derecha pesada, el argentino se siente como en casa. Por eso, el choque contra Zverev no aparece como una simple prueba de cuartos de final, sino como una verdadera medida para saber hasta dónde puede proyectarse en esta semana.

Zverev quiere imponer la localía y la jerarquía del campeón

Del otro lado, Zverev representa una amenaza mayúscula por múltiples motivos. Su experiencia en este tipo de instancias, su condición de top 3, su potencia de servicio y su peso competitivo lo convierten siempre en un adversario complejo. Además, el alemán llega con rodaje importante en la gira: fue semifinalista en Indian Wells, Miami y Montecarlo, y aunque en esos torneos no consiguió el título, volvió a mostrarse como uno de los jugadores más regulares del circuito en la elite.

También carga con una motivación especial: cortar la racha negativa que tiene ante Cerúndolo en polvo de ladrillo. Si bien revirtió el historial general en canchas duras, todavía no pudo derrotar al argentino sobre esta superficie, y el propio ATP remarcó que buscará revancha en ese terreno. Ese ingrediente agrega tensión y atractivo a un duelo que, por calidad y por antecedentes, asoma como uno de los mejores de esta etapa del torneo.

Qué puede definir el partido en Múnich

En lo estrictamente tenístico, el encuentro promete un contraste atrapante. Cerúndolo intentará mandar con su derecha pesada, abrir la cancha y arrastrar a Zverev a peloteos más trabajados, donde el argentino suele sentirse muy cómodo. El alemán, en cambio, buscará imponer su saque, su revés cruzado y una agresividad más directa para evitar que el sudamericano tome ritmo desde el fondo. En una superficie que favorece el intercambio y premia la paciencia, cada uno deberá imponer su propia lectura táctica del duelo. Esta proyección es una inferencia basada en el estilo habitual de ambos y en cómo vienen compitiendo en el torneo.

También habrá que mirar el aspecto emocional. Cerúndolo llega con confianza, con la sensación de tener herramientas para incomodar al alemán en arcilla y con la ambición de dar otro golpe importante en un ATP 500. Zverev, en cambio, jugará con la presión y el impulso de ser local, campeón defensor y máximo candidato. En este tipo de partidos, donde el margen suele ser mínimo, la gestión de los momentos importantes puede inclinar la balanza.

Un cruce con sabor a partido grande

No es exagerado decir que Cerúndolo vs Zverev ya se transformó en uno de los cruces más atractivos para seguir cada vez que aparece en el calendario. El historial apretado, la diferencia radical entre superficies, el crecimiento del argentino y la jerarquía consolidada del alemán alimentan una rivalidad que suma capítulos y mantiene siempre un alto nivel de interés. En Múnich, con los cuartos de final en juego y la chance de seguir avanzando hacia un título grande, la historia tendrá una nueva función.

Para Cerúndolo, puede ser otro paso enorme en su objetivo de conquistar el ATP 500 más importante de su carrera. Para Zverev, una oportunidad de defender su territorio y reafirmar su peso en una cita donde suele hacerse fuerte. Para el público, un partido con todos los ingredientes: presente, antecedentes, tensión y tenis de altísimo nivel. Múnich ya lo espera.




Florencia Mardones ganó en Bolivia y avanzó a los cuartos de final

Florencia Mardones volvió a destacarse en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La tenista salteña derrotó a la brasileña Luiza Viesi Santoro Pereira por 1-6, 6-0 y 10-4, se quedó con el primer puesto del Grupo F y avanzó a los cuartos de final del certamen, donde comenzará la fase eliminatoria.

Florencia Mardones ganó en Bolivia y avanzó a los cuartos de final

Florencia Mardones sigue dejando su huella en Santa Cruz de la Sierra. La tenista salteña consiguió una victoria de enorme valor frente a la brasileña Luiza Viesi Santoro Pereira, sexta preclasificada del torneo, y selló su clasificación a los cuartos de final tras imponerse por 1-6, 6-0 y 10-4 en un partido cambiante y de alta exigencia.

La jugadora de Salta llegaba a este compromiso decisivo con un andar perfecto en el Grupo F. En su debut había superado a la boliviana Emilia Cecilia Antelo Córdova por 6-1 y 6-2, mientras que en su segunda presentación venció a Emilia Bustillos por 6-2 y 6-2. Con esos resultados, Florencia se había puesto en una posición ideal para definir el pase a la siguiente instancia, aunque todavía debía sortear una prueba de máxima exigencia ante la brasileña.

Y allí apareció una nueva muestra de carácter. Mardones empezó abajo en el marcador, ya que cedió el primer set por 1-6, pero reaccionó de manera contundente. En el segundo parcial no dejó dudas, dominó el juego y lo cerró con un inapelable 6-0. Luego, en el super tiebreak definitivo, se impuso por 10-4 para quedarse con un triunfo que valió mucho más que un simple partido ganado: significó el liderazgo de su zona y el acceso a la fase eliminatoria del certamen.

Florencia Mardones ganó el Grupo F y se metió entre las mejores

Con esta victoria, Florencia Mardones terminó en el primer puesto del Grupo F y logró la clasificación a la próxima ronda. El formato de competencia establecía que solo la jugadora que finalizara primera en la zona obtenía el pasaje, por lo que la salteña consiguió un objetivo de gran importancia al meterse entre las mejores del torneo. Desde ahora, el campeonato ingresará en su tramo decisivo con la fase eliminatoria a partir de los cuartos de final.

Ese dato le da todavía más dimensión a lo realizado por la tenista salteña. No se trataba solamente de cerrar una buena primera fase, sino de definir una clasificación directa en un grupo que tenía rivales de peso. Florencia respondió de gran manera, ganó sus tres partidos y terminó adueñándose de la zona con autoridad.

Un recorrido sólido en Santa Cruz de la Sierra

La campaña de Mardones en Bolivia viene siendo muy positiva desde el comienzo. En la apertura del torneo disputado en el Club de Campo La Palmas, en Santa Cruz de la Sierra, la salteña derrotó a Emilia Cecilia Antelo Córdova, una rival que llegaba con impulso luego de haber ganado el torneo de Cochabamba. Florencia resolvió ese encuentro por 6-1 y 6-2 con mucha firmeza.

Más tarde, en su segundo partido, repitió una actuación convincente frente a Emilia Bustillos, a quien venció por 6-2 y 6-2, sosteniendo el nivel que había mostrado en el debut y quedando muy cerca de la clasificación.

El cierre de la fase de grupos le presentó el desafío más complejo ante Luiza Viesi Santoro Pereira, sexta preclasificada. Después de un comienzo complicado, la jugadora salteña sacó a relucir personalidad, capacidad de reacción y fortaleza mental para revertir el desarrollo del partido y transformarlo en una victoria determinante.

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El gran presente de una referente del tenis salteño

El muy buen momento de Florencia Mardones en Bolivia se da en un contexto especialmente importante para su carrera. Días antes del torneo, se confirmó que fue seleccionada para representar a COSAT en la Gira Europea Sub-16 2026, una noticia de enorme trascendencia para el tenis salteño y argentino. La designación marca otro paso fuerte en la proyección internacional de la jugadora, que sigue sumando experiencias de alto nivel en el circuito juvenil.

La Asociación Salteña de Tenis destacó este logro como un hecho histórico, al señalar que después de 43 años un salteño volverá a ser elegido para representar a Sudamérica en esta clase de gira. El antecedente familiar también le aporta un valor especial: Ricardo “Ricky” Mardones, tío de Florencia, fue quien representó a la región en 1983, en una etapa compartida con nombres de gran peso como Franco Davin, Patricia Tarabini y Gabriela Sabatini.

Toda esta secuencia confirma que el presente de Florencia no es casual. La tenista salteña viene sosteniendo una evolución constante, respaldada por el trabajo diario, el acompañamiento de su familia, el apoyo de su equipo y el respaldo institucional de la Asociación Salteña de Tenis. Desde sus primeros pasos en torneos Sub-8 hasta sus actuaciones en el país, en Sudamérica, en competencias de prestigio como el Orange Bowl y ahora en Bolivia, Mardones sigue construyendo una carrera que no deja de crecer.

Bolivia, otra estación importante en su crecimiento

La clasificación a cuartos de final en Santa Cruz de la Sierra no solo representa un resultado concreto, sino también una señal del nivel competitivo que Florencia está mostrando en esta etapa de su carrera. Ganó sus tres encuentros en el grupo, se recuperó de un contexto adverso ante una rival preclasificada y se metió en la fase decisiva del torneo.

Para el tenis salteño, su actuación vuelve a ser motivo de orgullo. Cada triunfo de Florencia en el plano internacional fortalece su figura como una de las grandes promesas del deporte provincial. En Bolivia ya dio un nuevo paso y ahora irá por más en una instancia donde ya no habrá margen de error: desde cuartos de final, cada partido será eliminatorio.

Resultado de Florencia Mardones en Bolivia

  • Florencia Mardones 1-6, 6-0 y 10-4 Luiza Viesi Santoro Pereira
  • Clasificada a cuartos de final
  • Terminó primera en el Grupo F

Sus resultados en la fase de grupos

  • vs. Emilia Cecilia Antelo Córdova: 6-1 y 6-2
  • vs. Emilia Bustillos: 6-2 y 6-2
  • vs. Luiza Viesi Santoro Pereira: 1-6, 6-0 y 10-4




Florencia Mardones va por los cuartos de final en Santa Cruz con un balance ideal

Florencia Mardones atraviesa un gran momento en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. La tenista salteña ganó sus dos primeros partidos en el Grupo F y mañana definirá su clasificación a cuartos de final frente a la brasileña Luiza Viesi Santoro Pereira, sexta preclasificada del torneo.

Florencia Mardones busca el pase a cuartos de final con un balance muy positivo en Santa Cruz

Florencia Mardones sigue dando pasos firmes en su presentación internacional en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, donde este jueves jugará un partido clave por el pase a los cuartos de final. La jugadora salteña llega con un balance altamente positivo en el Grupo F y se medirá ante la brasileña Luiza Viesi Santoro Pereira, sexta preclasificada del certamen, en un cruce que puede definir su clasificación.

La representante argentina tuvo un arranque ideal en la zona. En su debut superó a la boliviana Emilia Cecilia Antelo Córdova por 6-1 y 6-2, y luego ratificó su buen momento con otra sólida victoria frente a Emilia Bustillos por 6-2 y 6-2. Con esos resultados, Mardones se posicionó como la líder del grupo y llegará a la última jornada con grandes expectativas.

Así están las posiciones del Grupo F

La tabla del Grupo F muestra a Florencia Mardones en lo más alto tras haber ganado sus dos encuentros:

1. Florencia Mardones (Argentina)

  • Partidos ganados: 2
  • Sets: 4-0
  • Games: 24-7

2. Emilia Cecilia Antelo Córdova (Bolivia)

  • Partidos ganados: 1
  • Sets: 2-2
  • Games: 15-15

3. Luiza Viesi Santoro Pereira (Brasil) [6]

  • Partidos ganados: 1
  • Sets: 2-3
  • Games: 20-20

4. Emilia Bustillos (Bolivia)

  • Partidos ganados: 0
  • Sets: 1-4
  • Games: 12-29

Ese registro marca con claridad el muy buen presente de la salteña en el torneo. No solo ganó los dos partidos que disputó, sino que además todavía no cedió sets y presenta una diferencia muy favorable en games, un dato que también refleja la autoridad con la que resolvió sus compromisos.

Un duelo decisivo ante la brasileña Santoro Pereira

Ahora, toda la atención estará puesta en el choque frente a Luiza Viesi Santoro Pereira, una rival de jerarquía dentro del cuadro, ya que llegó al torneo como sexta preclasificada. El encuentro aparece como una verdadera final anticipada dentro del Grupo F, con la clasificación a cuartos de final en juego.

Para Florencia será una gran oportunidad de confirmar su crecimiento, sostener el nivel mostrado en las primeras jornadas y meterse entre las ocho mejores del certamen. Hasta aquí, la tenista salteña mostró firmeza, regularidad y una gran capacidad para manejar sus partidos, virtudes que intentará repetir en un cruce de exigencia mayor.

Florencia Mardones, firme en Bolivia

La actuación de Mardones en Santa Cruz vuelve a poner en evidencia el gran presente que atraviesa. La jugadora salteña viene construyendo una temporada muy valiosa y esta gira en Bolivia le está permitiendo seguir sumando confianza, experiencia y resultados en el plano internacional.

Con dos victorias, cuatro sets ganados y apenas siete games cedidos, Florencia llega en una posición inmejorable a la jornada decisiva. Mañana buscará transformar este muy buen arranque en una clasificación a cuartos de final, en otro paso importante para su carrera.




Mirra Andreeva remontó en Linz, conquistó su quinto título WTA y se afianza en el Top 10

Mirra Andreeva campeona en Linz ya es una de las grandes noticias de la temporada 2026. La rusa remontó una final compleja ante Anastasia Potapova, se quedó con el WTA 500 austríaco y alcanzó su quinto título en el circuito con apenas 18 años, consolidándose entre las mejores del ranking mundial.

Mirra Andreeva campeona en Linz: remontada, título y un nuevo salto en su carrera

El WTA 500 de Linz ya tiene una dueña inolvidable. Mirra Andreeva, una de las grandes apariciones del tenis femenino en los últimos años, confirmó su enorme presente al consagrarse campeona tras derrotar en la final a Anastasia Potapova por 1-6, 6-4 y 6-3 en una definición que mostró su madurez competitiva, su capacidad de reacción y una fortaleza mental impropia para una jugadora de apenas 18 años.

La rusa, nacida en Krasnoyarsk en 2007, llegó a Linz como la máxima favorita del cuadro y respondió con la jerarquía que exige ese lugar. Aunque el inicio de la final fue ampliamente favorable para su rival, Andreeva supo corregir a tiempo, ajustar su juego y dar vuelta una historia que parecía muy cuesta arriba. El triunfo no solo le dio un nuevo trofeo, sino también otra confirmación: ya no es solo una promesa, sino una realidad instalada en la élite del tenis femenino.

Una final con reacción de campeona

El partido decisivo frente a Potapova comenzó torcido para Andreeva. La austriaca, que además venía siendo una de las grandes sorpresas del torneo y había levantado mucho al público local, salió decidida a imponer condiciones desde el arranque. Con un quiebre inmediato y un dominio claro desde el fondo de la cancha, Potapova se quedó con el primer set por un contundente 6-1, dejando a la rusa sin respuestas durante buena parte del parcial.

Sin embargo, el desarrollo cambió en el segundo set. Luego de algunos quiebres tempranos, Andreeva encontró un punto de inflexión en el quinto game, momento en el que logró una ruptura clave para tomar ventaja y empezar a manejar el trámite con más aplomo. A partir de allí, sostuvo mejor sus turnos de servicio y pudo emparejar la final hasta llevarse el parcial por 6-4. Ese reajuste fue determinante para cambiar por completo la dinámica del encuentro.

En el set definitivo, la tensión creció aún más. Hubo alternancia, quiebres y una definición cargada de dramatismo. Andreeva rompió primero para adelantarse, Potapova reaccionó para igualar, pero la rusa volvió a mostrar personalidad para recuperar la ventaja. En los últimos juegos fue más sólida, administró mejor los momentos importantes y cerró el partido con otro quiebre para firmar el 1-6, 6-4 y 6-3 definitivo tras 1 hora y 54 minutos de competencia.

El quinto título WTA para una jugadora de solo 18 años

La conquista en Linz representó el quinto título WTA en la carrera de Mirra Andreeva y el segundo de la temporada 2026. La rusa ya había celebrado este año en Adelaida, y ahora sumó un nuevo trofeo de jerarquía en un calendario que la sigue consolidando entre las mejores del circuito. Según la información aportada, en su palmarés ya figuran también títulos en Dubai, Indian Wells e Iasi, una colección impactante para una tenista tan joven.

Más allá del trofeo, el rendimiento de Andreeva vuelve a subrayar una característica que empieza a marcar su carrera: su capacidad para competir en distintos contextos y sostener resultados importantes en torneos de peso. No se trató de una semana cualquiera, sino de un WTA 500, una categoría que exige consistencia y temple para atravesar partidos duros, gestionar la presión y responder como candidata.

Además, el título le entregó 500 puntos fundamentales para mantenerse en la zona alta del ranking. De acuerdo con la información del documento, gracias a esta consagración Andreeva subirá un puesto y será la nueva N°9 del mundo, desplazando a Victoria Mboko, que no tuvo actividad durante la semana.

Cómo fue su camino al título en Linz

El recorrido de Andreeva hacia la corona también tuvo autoridad. Por su condición de preclasificada, comenzó con bye en la primera ronda y luego fue avanzando con triunfos sobre Sloane Stephens, Sorana Cirstea y Elena-Gabriela Ruse, hasta instalarse en la definición.

La realidad del cuadro también la favoreció. Las tempranas eliminaciones de jugadoras como Ekaterina Alexandrova, Liudmila Samsonova y Jelena Ostapenko despejaron parte del panorama, pero Andreeva igualmente hizo lo que debía hacer: responder con solvencia y no dejar pasar la oportunidad de capitalizar un torneo en el que partía como principal favorita. Esa también es una marca de las grandes campeonas.

Los números de la final y un dominio creciente ante Potapova

La final dejó estadísticas que explican bastante bien la batalla tenística que se vivió en Linz. Andreeva terminó con 32 golpes ganadores y 35 errores no forzados, mientras que Potapova registró 30 winners y 42 errores no forzados. Esa diferencia, ajustada pero significativa, reflejó que la rusa logró ser un poco más eficiente en los momentos decisivos y cometer menos fallos en el cierre.

Con esta victoria, Andreeva además mejoró su historial frente a Potapova a 3-1, acumulando tres triunfos consecutivos ante ella. También fortaleció su registro en finales WTA, quedando con marca de 5-1, mientras que Potapova pasó a tener 3-4 en definiciones del circuito.

Otro dato destacado es que Andreeva mantiene en 2026 un 9-0 ante jugadoras ubicadas fuera del Top 50, una muestra clara de regularidad y de su capacidad para evitar sorpresas cuando le toca asumir el papel de favorita.

De la sinceridad en Indian Wells al título en Linz

El triunfo en Linz también puede leerse en continuidad con lo que Andreeva venía mostrando a nivel personal y deportivo en esta temporada. En marzo, antes de iniciar la defensa del título en Indian Wells, había dejado reflexiones muy sinceras sobre la exigencia de la vida en el circuito y la dificultad de sostener una vida normal viajando constantemente por diferentes países. También explicó que había aprendido a convivir mejor con la presión y con las oscilaciones lógicas de rendimiento que pueden aparecer a su edad.

Lejos de pesarle, esa maduración parece haber fortalecido su competitividad. En Linz volvió a quedar en evidencia: cuando la final se le complicó, no se desordenó ni se apresuró. Ajustó su tenis, aceptó el momento adverso y esperó su oportunidad. Esa capacidad de lectura y reacción es la que hoy la diferencia de muchas jugadoras de su generación.

Andreeva sigue creciendo y ya mira más alto

Con apenas 18 años, Mirra Andreeva ya consiguió algo que muchas tenistas tardan temporadas enteras en alcanzar: instalarse en el Top 10, ganar títulos relevantes, jugar con naturalidad bajo presión y sostener una evolución constante en el circuito. Lo hecho en Linz no parece un hecho aislado, sino otro escalón en una carrera que sigue en franco ascenso.

La remontada ante Potapova dejó una imagen contundente: aun en una mala tarde inicial, Andreeva tiene recursos, personalidad y tenis suficiente para reconstruir un partido y terminar imponiéndose. Ese perfil competitivo, sumado a su juventud, hace pensar que su techo todavía está lejos.

En una temporada 2026 que ya la tiene como campeona en más de una oportunidad, el trofeo en Linz no solo suma estadísticas. También refuerza su candidatura para seguir peleando por los torneos más importantes del calendario y confirma que su nombre ya está definitivamente instalado entre las protagonistas del WTA Tour.




Alcaraz cayó ante Sinner en Montecarlo, perdió el número 1 y dejó un mensaje de grandeza tras la final

Carlos Alcaraz no pudo defender el título en Montecarlo 2026, cayó en la final ante Jannik Sinner por 7-6 (5) y 6-3, perdió la cima del ranking ATP y, tras el partido, dejó un discurso cargado de autocrítica, reconocimiento al rival y optimismo de cara a lo que viene en la gira de polvo de ladrillo.

Carlos Alcaraz cerró el Masters 1000 de Montecarlo 2026 con una derrota dolorosa, pero también con un mensaje que volvió a reflejar su dimensión competitiva. El español cayó en la final ante Jannik Sinner por 7-6 (5) y 6-3, no pudo defender la corona conquistada en 2025 y además cedió el número 1 del ranking ATP en manos del italiano, que firmó una semana histórica en el Principado.

El partido tenía un peso enorme desde varios ángulos. No solo se definía el título del primer gran torneo de arcilla de la temporada, sino también la cima del tenis mundial. En ese escenario, Sinner fue más eficaz en los momentos decisivos, revirtió dos momentos adversos en el marcador y terminó destronando a Alcaraz en una final de altísima exigencia que duró dos horas y 15 minutos.

Para el murciano, el golpe fue fuerte. Llegaba como campeón defensor, como líder del ranking y con una impresionante racha sobre polvo de ladrillo. Sin embargo, del otro lado apareció una versión muy firme de Sinner, capaz de sostener la presión, resistir los pasajes favorables del español y cerrar el partido con autoridad para quedarse con su primer título en Montecarlo.

Cómo fue la derrota de Alcaraz ante Sinner en la final de Montecarlo

El desarrollo del partido mostró una constante que terminaría siendo determinante. Alcaraz arrancó mejor en ambos sets, pero no logró sostener la ventaja. En el primero se adelantó 2-0, aunque Sinner respondió con tres juegos consecutivos y llevó la definición a un tie-break. Allí, el italiano logró imponer su temple y cerró el parcial inicial. En el segundo, el español volvió a tomar la iniciativa con un quiebre para ponerse 3-1, pero otra vez sufrió la reacción del nacido en San Candido, que ganó los últimos cinco games para sentenciar el título.

Ese detalle dejó una lectura clara: Alcaraz estuvo en partido, generó daño y tuvo tramos positivos, pero no consiguió sostener el control cuando el encuentro entró en su zona más caliente. Sinner, en cambio, jugó con la convicción del que llegaba en una racha demoledora y aprovechó cada fisura para inclinar la final a su favor.

La derrota también cortó una racha impactante del español sobre arcilla. Llegaba con 17 victorias consecutivas en la superficie y con presencia en la final de sus últimos siete torneos sobre tierra batida. Montecarlo aparecía como una nueva estación ideal para seguir dominando, pero esta vez el desafío terminó del lado de su gran rival generacional.

Alcaraz elogió a Sinner tras perder la final

Lejos de la frustración vacía, Alcaraz eligió reconocer de inmediato la magnitud de lo conseguido por Sinner. Durante la ceremonia de premiación, el español destacó el logro casi inédito de su rival, que tras ganar Indian Wells, Miami y Montecarlo se convirtió en apenas el segundo jugador de la Era Abierta en conquistar el Sunshine Double y luego levantar el trofeo en el Principado. El primero había sido Novak Djokovic en 2015.

Las palabras de Alcaraz tuvieron mucho peso porque llegaron en un momento de máxima exposición emocional: acababa de perder el título, de resignar el número 1 y de ver cómo su gran rival se quedaba con una marca histórica. Aun así, eligió resaltar el mérito del italiano y felicitar también a todo su equipo y a su familia. Fue un gesto de jerarquía y respeto competitivo en uno de los escenarios más exigentes del circuito.

También tuvo un mensaje para su propio grupo de trabajo. Reconoció que no era el desenlace que buscaban, pero valoró la semana compartida, el ambiente que construyen juntos y dejó una frase con aroma a revancha: aseguró que serán mejores la próxima vez. Esa declaración funciona como síntesis del momento: dolor por la derrota, pero sin dramatismo ni sensación de derrumbe.

Alcaraz perdió el número 1, pero sigue en la pelea

Uno de los grandes efectos de la final fue el cambio en la cima del ranking ATP. Con esta victoria, Sinner recuperó el número 1 del mundo y quebró la igualdad que ambos mantenían en semanas al frente del ranking. Alcaraz sabía desde el inicio del torneo que la defensa de la corona en Montecarlo era clave para conservar ese lugar, especialmente porque llega a esta gira con una enorme carga de puntos para defender tras su brillante temporada 2025 sobre arcilla.

De hecho, el propio español ya había anticipado en la semana que en algún momento iba a perder la cima. Había reconocido que estaba defendiendo muchos puntos y que la pelea con Sinner sería larga, intensa y cambiante. Esa visión, que en aquel momento sonó a advertencia, terminó confirmándose en la final.

Pero la caída no cambia una certeza: Alcaraz sigue completamente metido en la pelea grande. Su temporada 2026 ya tenía títulos importantes, como el Australian Open y Doha, y en Montecarlo volvió a instalarse en una final de Masters 1000. Aunque perdió la cima, continúa siendo uno de los grandes candidatos para dominar la gira de tierra batida y recuperar terreno en el ranking.

El camino de Alcaraz en Montecarlo 2026

Más allá del cierre adverso, el torneo del español tuvo pasajes de muchísimo nivel. En su debut arrasó con Sebastián Báez por 6-1 y 6-3, mostrando una rápida readaptación a la arcilla. Luego superó a Tomás Etcheverry en un partido más incómodo, donde llegó a exhibir frustración y dudas, pero encontró respuestas para salir adelante por 6-1, 4-6 y 6-3. En cuartos de final, aplastó a Alexander Bublik por 6-3 y 6-0 para alcanzar las 300 victorias ATP, una marca que lo ubicó entre los más veloces de la historia en llegar a ese número. En semifinales, derrotó al local Valentin Vacherot por 6-4 y 6-4 para volver a la final en el Principado.

Ese recorrido demuestra que, incluso sin quedarse con el trofeo, Alcaraz volvió a competir a un nivel altísimo. Mostró recursos, personalidad, capacidad de adaptación y una vigencia total en la superficie donde mejor se siente. Montecarlo no terminó como esperaba, pero dejó señales claras de que su tenis sigue preparado para pelear por todo.

Cómo queda el historial entre Alcaraz y Sinner

La final de Montecarlo agregó un nuevo capítulo a una rivalidad que ya tiene todos los ingredientes de una época. Con la victoria del italiano, el historial entre ambos quedó 10-7 a favor de Alcaraz. Aunque el español todavía lidera el cara a cara, Sinner se quedó con dos de los últimos enfrentamientos grandes: las ATP Finals 2025 y ahora Montecarlo 2026.


Eso vuelve todavía más interesante lo que viene. Ambos ya protagonizaron duelos memorables en Grand Slams, Masters 1000 y torneos de cierre de temporada. Ahora, con la gira de tierra recién comenzando, la sensación es que este choque en Montecarlo puede ser apenas el primer gran episodio del año entre los dos mejores tenistas del circuito.

Qué sigue para Alcaraz tras perder en Montecarlo

Tras la final, Alcaraz dejó en claro que no se irá de Montecarlo con una mirada negativa total. Agradeció a la organización, definió al torneo como uno de los más lindos del calendario y confirmó que ahora pondrá la mira en Barcelona, siguiente parada de una gira sobre polvo de ladrillo que todavía puede darle muchas oportunidades de revancha.

Ahí aparece uno de los puntos más importantes de esta derrota: no llega en el final de una etapa, sino al comienzo de un tramo decisivo del calendario. Barcelona, Roma y Roland Garros asoman en el horizonte, y Alcaraz ya demostró en temporadas anteriores que es capaz de transformar una caída en impulso competitivo. La historia reciente lo avala y su discurso posterior a la final también.

Perder el título, resignar el número 1 y hacerlo ante Sinner en una final tan simbólica duele. Pero también puede convertirse en un punto de inflexión. Porque si algo dejó Montecarlo 2026 es la certeza de que la rivalidad está más viva que nunca y de que Alcaraz sigue siendo protagonista absoluto. El español cayó, sí, pero también dejó una señal: la pelea está lejos de terminar.